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  • El autor de “Padre Rico Padre Pobre”, Robert Kiyosaki, aconseja: “Compren oro, plata, Bitcoin y sálvense”

    Diferentes ingredientes económicos de la actualidad, relacionados con las políticas monetarias de los gobiernos y bancos centrales del mundo en relación a la impresión de dinero, han despertado preocupación y críticas al respecto, como es el caso del legendario inversor Robert Kiyosaki.

    La impresión de dinero para palear la crisis económica que deja a su paso el Covid-19 a nivel mundial, está despertando diferentes críticas para los gobiernos del mundo, mientras que a su vez, consideran que traerá consigo repercusiones negativas a nivel económico en el largo plazo.

    Ante esta situación, algunos analistas ven que otros activos pueden ganar valor como resguardo con este escenario, como el Bitcoin o el oro. Este es el pensamiento del inversor Robert Kiyosaki, autor del libro «Padre Rico, Padre Pobre», quien no dudó en llamar «moribunda» la economía estadounidense y señalar de «incompetente» a la Reserva Federal del país norteamericano, quien ha estado inyectando millones de dólares como estímulo económico ante la pandemia.

    En efecto, antes de ayer 19 de mayo, el autor del best-seller “Padre Rico, Padre Pobre” emitió otro tuit en la red social, en un mensaje en su mayoría en mayúsculas, denunciando las acciones de la Reserva Federal (Fed) durante la pandemia.

    En su tuit, Kiyosaki ha reafirmado su creencia de que activos como el oro, la plata y el Bitcoin (BTC) serían los salvadores de los inversores durante esta crisis. Al respecto, Kiyosaki dijo:

    NEW YORK CITY GOING BROKE. All cities count on INCOME TAX, SALES TAX & REAL ESTATE TAXES, especially COMMERCIAL RE. Add pension contributions for teachers firefighters & police. USA GOING BROZkE. FED PRINTING FAKE $ cannot SAVE YOU. Get gold silver Bitcoin and SAVE YOUR SELF.

    Para el inversor, el oro, la plata y el Bitcoin lucen como ganadores ante este posible impacto negativo que visualiza para la economía, y en el caso de la criptomoneda, Kiyosaki ve un crecimiento en su precio hasta los 75.000 dólares en los próximos tres años.

    Ya en abril Kiyosaki había hablado sobre la muerte del dólar estadounidense y aconsejó comprar Bitcoins. «Muerte del dólar. Gente desesperada por dinero. Muy triste. Si el gobierno te da dinero gratis, tómalo y gástalo sabiamente. No guarde. Compre oro, plata, Bitcoin. El dólar se está muriendo. Plata a u$s20 la onza. Mejor compra para seguridad futura. Todos pueden pagar u$s20, especialmente con dinero falso gratuito», escribió el empresario el sábado 4 de abril. Incluso dos años atrás, el inversionista había advertido que las criptomonedas terminarían reemplazando al dólar. «Creo que el dólar está en serios problemas porque el oro, la plata y la moneda cibernética lo van a sacar… El dólar estadounidense es una estafa» aseguró Kiyosaki, quien ha resaltado una y otra vez que Bitcoin está entre las mejores opciones.

    Kiyosaki no es el único inversor de alto perfil que últimamente se ha vuelto optimista con Bitcoin.  El primero en encabezar este listado es el físico, emprendedor, inventor, Cofundador de PayPal, Tesla Motors, SpaceX, Hyperloop, SolarCity, The Boring Company, Neuralink, y OpenAI y magnate sudafricano, Elon Musk.

    Le sigue Mark Cuban, el empresario estadounidense, inversionista, dueño de los Mavericks de Dallas de la NBA y​ propietario de los cines Landmark y Magnolia Pictures;  también es parte de esta exclusiva lista el administrador multimillonario de fondos de cobertura Paul Tudor Jones, que dijo a principios de este mes que Bitcoin le recuerda al oro en la década de 1970, y “puede ser la mejor cobertura contra la inflación en la era del coronavirus”. “Si me veo obligado a pronosticar, mi apuesta es que será Bitcoin“, dijo en una nota.

    Brian Armstrong se encuentra en esta lista, pero no sorprende ya que es el fundador de Coinbase; Jack Dorsey, el CEO de Twitter y un  considerado evangelista de Bitcoin; Changpeng «CZ» Zhao, el dueño del exchange Binance; los gemelos Winklevoss, que posterior a su batalla legal contra el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg,  invirtieron 11 millones de dólares en Bitcoin y hoy serían poseedores del 1 % del total de Bitcoins existentes; Tim Draper, el inversionista estadounidense de capital de riesgo y fundador de Draper Fisher Jurvetson, Draper University, Draper Venture Network, Draper Associates y Draper Goren Holm y  Chamath Palihapitiya, el capitalista de riesgo canadiense, fundador y CEO de Social Capital y uno de los primeros ejecutivos senior en Facebook, son algunos otros selectos integrantes de una lista multimillonaria de inversores en Bitcoin.

    A pesar de lo volátil que pueden llegar a ser las criptodivisas, para mucha gente representa una forma más segura de invertir y de proteger sus bienes. Es por eso que, aunque apostar por las criptomonedas como Bitcoin pueda presentar más riesgos involucrados, esto vale la pena para algunos inversores, como lo ha expresado clara y duramente Kiyosaki.

  • Christine Lagarde, presidente del Banco Central Europeo, pronostica una recesión de entre el 5 y el 12% para la zona del euro este año

    Entrevista a Christine Lagarde, presidenta del BCE, realizada por Dominique Seux, Federico Fubini, Thomas Hanke y Carlos Segovia y publicada el 19 de mayo de 2020 en la Web del Banco Central Europeo.

    Emmanuel Macron y Angela Merkel proponen un fondo europeo de recuperación de 500.000 millones de euros. ¿Le parece suficiente para que el BCE no tenga que hacer el esfuerzo solo?

    Las propuestas de la iniciativa franco-alemana son ambiciosas, concretas y bienvenidas. Allanan el camino para una emisión de deuda a largo plazo de la Comisión Europea y, sobre todo, permiten la asignación de una importante ayuda presupuestaria directa a los Estados más afectados por la crisis. Esto demuestra el espíritu de solidaridad y responsabilidad mencionado por la Canciller la semana pasada. No puede haber un fortalecimiento de la solidaridad financiera sin una mayor coordinación de las decisiones a nivel europeo.

    ¿Los países europeos están saliendo gradualmente de la fase de contención. ¿Cuál es el impacto económico en la zona euro?

    Estamos ante un ‘shock’ considerable y desconocido en tiempos de paz. Debemos afrontarlo con determinación para ayudar a nuestras economías a recuperarse lo antes posible y evitar una crisis social. Nuestros escenarios consideran una recesión de entre el 5 y el 12% para la zona del euro este año, con un escenario central del 8%. Revisaremos nuestras proyecciones el 4 de junio, pero en el peor de los casos, anticipamos una caída del 15% del producto interior bruto sólo en el segundo trimestre. En realidad, es difícil evaluar el efecto del desconfinamiento en cada país, especialmente si tenemos que incluir la hipótesis de una segunda ola de la epidemia en otoño. Hay un factor que parece probable: si hay una segunda ola, su impacto económico debería ser menos grave, ya que la experiencia está dando sus frutos.

    En esta crisis, ¿cuál es el papel del BCE? Según los Tratados, no incluye el crecimiento y el empleo en su mandato…

    La estabilidad de los precios está en el centro de nuestro mandato, con una inflación inferior, pero cercana, al 2%. En circunstancias como las actuales, cuando la inflación -y las expectativas de inflación- están muy por debajo de nuestro objetivo y la economía está en profunda recesión, el BCE debe aplicar una política monetaria tan acomodaticia como sea necesario para estabilizar tanto la inflación como la economía. Debemos intervenir siempre que haya un riesgo de endurecimiento de las condiciones financieras. Y debemos asegurarnos de que la política monetaria se transmita a todos los países de la zona del euro, en todos los sectores. Este es el propósito de nuestro instrumento extraordinario, el programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP).

    ¿Merecen ayuda todos los países en los que parece que la política monetaria no está produciendo los efectos deseados?

    Por supuesto que la merecen. La transmisión de la política monetaria es tan importante como la propia política monetaria.

    La crisis financiera de 2012 y después la crisis de la deuda de 2015 en Grecia amenazaron el futuro del propio euro. La crisis económica de hoy es mucho más fuerte. ¿Existe el riesgo de que la eurozona se rompa?

    No. La situación no es para nada la misma. Esta vez no se trata de una crisis financiera e inmobiliaria que se ha extendido a toda la economía, ni de una crisis en la que un país se ha puesto al margen del resto al haber aplicado una mala política económica. Es un golpe simétrico, que afecta a todas las economías al mismo tiempo. Para proteger la salud de los europeos, los responsables políticos han decidido cerrar parcialmente sus economías. Por consiguiente, es importante que todos los países vuelvan a arrancar en buenas condiciones utilizando todos los instrumentos disponibles.

    ¿El riesgo de ruptura del euro es por lo tanto cero?

    Sí, y recuerdo que el euro es irreversible, está consagrado en los Tratados.

    Los diferenciales de los tipos de interés de las deudas de los países del sur de Europa son mayores que a principios de marzo, a pesar de las medidas que ha tomado: ¿está satisfecha?

    Insisto: es nuestro papel asegurar la correcta transmisión de la política monetaria en todos los países de la zona del euro. Seguiremos actuando sin pestañear. Desde que el BCE anunció el 18 de marzo el PEPP, el diferencial italiano (frente al tipo a 10 años del Bund alemán) ha disminuido considerablemente. También ha bajado la prima de riesgo de España y la de Portugal.

    ¿Cómo valora la reacción de los responsables políticos ante la crisis? En 2012, el «whatever it takes» de su predecesor se produjo después, y no antes, de que los gobiernos europeos contrajeran compromisos…

    A nivel nacional, los Gobiernos han tomado medidas para afrontar el desafío. Entre las ayudas directas a los hogares, las moratorias y los avales al sector privado, han puesto sobre la mesa el equivalente a 20 puntos del PIB de la zona del euro. Eso es mucho. Por su parte, la Comisión Europea ha eliminado las limitaciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y ha desbloqueado los mecanismos de ayuda estatal: esto era esencial. Pero hay un límite a todo esto: el esfuerzo ha sido demasiado asimétrico. Dependiendo del país, varía entre el 2% y el 40% del PIB, si añadimos las ayudas directas y los avales. Los países económicamente más débiles, que en algunos casos son los más afectados por el virus, no tienen el margen de maniobra presupuestario para hacer el esfuerzo necesario para que sus economías vuelvan a ponerse en pie. Por consiguiente, la solución es un plan de estímulo fiscal europeo rápido y sólido para restablecer la simetría entre los países a medida que salen de la crisis. Claramente, este plan debe proporcionar más ayuda a los países que más la necesitan. Proporcionar esta ayuda colectiva interesa a todos los Estados miembros.

    ¿Qué espera del Consejo Europeo?

    El Consejo tiene una inmensa responsabilidad y estar a la altura de la gravedad del daño económico y del sufrimiento social. ¿Qué se ha hecho hasta ahora? 540.000 millones de euros ya están potencialmente disponibles, entre lo que proviene del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE): los avales adicionales a las empresas (centradas en las pymes) prometidas por el Banco Europeo de Inversiones; y el plan SURE de la Comisión Europea para cofinanciar el trabajo a tiempo parcial, que debería ponerse en marcha a partir de junio. Las líneas de crédito del MEDE no son como los programas de rescate del pasado. Son ofertas de préstamos equivalentes a hasta el 2% del PIB de cada Estado, a tipos muy bajos y con condiciones mínimas. Basta con que el solicitante demuestre que los fondos se destinan a gastos sanitarios directos e indirectos para combatir la pandemia. Este paquete de medidas de apoyo es bienvenido, pero es claramente insuficiente para hacer revivir la economía de la zona euro.

    ¿A cuánto debe ascender?

    Estimamos que el total de las necesidades de financiación adicional de los Estados, generadas por esta crisis, sólo para el año 2020, se sitúa entre 1 y un 1,5 billones de euros. Algunos alcanzarán fácilmente las cantidades necesarias, mientras que otros van a necesitar la solidaridad financiera comunitaria. Su tamaño y composición dependerán de la ambición de los jefes de Estado o de Gobierno, guiados por Charles Michel y Ursula von der Leyen. Este plan europeo de recuperación, que espero sea rápido y masivo, también tendrá que centrarse en la inversión en bienes públicos de interés común, aquellos que es mejor financiar juntos que solos, porque eso es más eficaz. Incluyo aquí la seguridad sanitaria, la transición hacia una economía más ecológica, más digital y más protectora de la biodiversidad.

    Si el Consejo Europeo no crea un fondo de recuperación suficiente, ¿pueden los países más vulnerables contar aún con el programa de rescate del BCE (OMT) y bajo qué condiciones?

    El programa OMT sigue siendo un instrumento importante en la caja de herramientas europea, pero fue diseñado para la crisis de 2011-2012, que es muy diferente a ésta. No creo que sea el instrumento más adecuado para hacer frente a las consecuencias económicas de la crisis sanitaria creada por Covid-19. Hoy en día y ante tal choque sistémico, es el PEPP, nuestro programa de compra de valores públicos y privados de 750.000 millones de euros, el más apropiado.

    Su importe fue calculado en marzo, cuando teníamos una idea aún imprecisa de la recesión. Si sus previsiones cambian en junio, ¿será éste el momento de revisarlo al alza?

    Sobre este tema, hemos sido y somos muy claros: no dudaremos en ajustar el tamaño, duración y composición del PEPP tanto como sea necesario. Utilizaremos toda la flexibilidad necesaria dentro de nuestro mandato. No tenemos ningún obstáculo psicológico.

    La situación presupuestaria de Italia, España y Francia era difícil incluso antes de la crisis. ¿No le da escalofríos su situación actual? ¿Se debería abandonar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento?

    La prioridad hoy en día es ayudar a las economías a recuperarse. Los Estados gastan y las deudas aumentan en consecuencia, y la relación deuda/PIB subirá porque estamos en recesión. Todos los países del mundo están viendo aumentar sus niveles de deuda: según las previsiones del FMI, la deuda de los Estados Unidos alcanzará más del 130% del PIB a finales de 2020, mientras que la zonadel euro estará por debajo del 100%. Hablo de una media, por supuesto, porque hay diferencias entre los países de la zona del euro. Pero para evaluar la sostenibilidad de la deuda, no debemos centrarnos en el nivel de la deuda con respecto al PIB. Hay que tener en cuenta el nivel de crecimiento y los tipos de interés vigentes. Estos dos factores son decisivos.

    Creo que esta crisis es una buena oportunidad para modernizar las modalidades del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que ahora está suspendido. En el pasado se han hecho propuestas innovadoras, incluso por parte del FMI, que deberían ser examinadas de nuevo. Se debe medir su relevancia y eficacia. Creo que los términos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento tendrán que ser revisados y simplificados antes de pensar en restablecerlo, una vez que hayamos salido de esta crisis.

    ¿Qué opina de la idea de los coronabonos como forma de mutualizar la deuda?

    Lo importante es que todos los países europeos se den cuenta de lo interdependientes que son: una cadena de fabricación de automóviles alemana puede pararse porque no hay piezas de repuesto italianas, españolas o francesas. La integración comercial dentro de la zona del euro es tan fuerte hoy en día que es obvio que a todos los países, especialmente a los más fuertes, les interesa que los más débiles se recuperen. De lo contrario, todos salen perdiendo.

    Si el plan de recuperación europeo combina las subvenciones comunitarias y los préstamos a muy largo plazo, con tipos de interés bajos, destinados principalmente a los países que más los necesitan, habremos dado un gran paso adelante en la solidaridad financiera europea.

    ¿Qué considera préstamos a muy largo plazo? ¿10, 30, 50 años?

    En el caso del fondo europeo de recuperación, el plazo de vencimiento de los préstamos debería ser de unos 10 años como mínimo, pero es evidente que unos plazos más largos ayudarían a repartir los costes de la crisis a lo largo del tiempo. El BCE, por su parte, está comprando valores con vencimientos muy largos, hasta 30 años.

    ¿Qué es lo que realmente está en juego en la decisión del Tribunal Constitucional de Karlsruhe? ¿Su independencia, la primacía del derecho europeo o la actitud de Alemania hacia la UE – o el propio euro?

    Hemos tomado buena nota de esta decisión. El BCE está sujeto a la legislación europea, rinde cuentas ante los miembros del Parlamento Europeo y, en última instancia, responde ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. En diciembre de 2018, el TJCE dictaminó sin lugar a dudas que las compras de títulos del Estado por parte del BCE (programa PSPP) cumplen plenamente con su mandato y la legislación europea.

    ¿Pero no es esto un serio desafío al orden jurídico europeo? Europa se construyó en base al estado de derecho …

    Europa es una arquitectura del derecho; la Unión Europea está construida sobre un orden jurídico muy claro. Y la independencia del BCE, garantizada por los Tratados, es un pilar del pensamiento monetario alemán. Esto es lo que le da al BCE la fuerza para cumplir su mandato.

    ¿Puede usted, a pesar de esta decisión, seguir utilizando sus programas de recompra de deuda?

    Sí, el fallo del propio Tribunal Constitucional alemán es explícito: dice que el programa PEPP decidido en el contexto de la pandemia no se ve afectado por este fallo. No temo ni por el programa frente a la pandemia (PEPP) ni por el programa anterior, que se refiere a las compras de deuda a partir de 2015 (PSPP). Ya digo que el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas dictaminó que estaba en conformidad con los Tratados en diciembre de 2018. Nos mantenemos firmes en la búsqueda de nuestro objetivo de estabilidad de precios.

    ¿No teme que surjan dudas en los mercados financieros y que esto limite la eficacia de su política?

    El PEPP es un programa de compras selectivas y limitadas en el tiempo y responde a circunstancias excepcionales. Las demás instituciones europeas también han tomado medidas excepcionales en esta crisis.

    ¿La legitimidad del PEPP está asegurada por la excepcionalidad del momento?

    Está absolutamente justificado por esta conmoción excepcional.

    ¿Pero cómo va a posicionarse el Bundesbank y participar – o no – en los programas del BCE bajo estas condiciones?

    De acuerdo con el Tratado, todos los bancos centrales nacionales deben participar plenamente en las decisiones y en la ejecución de la política monetaria de la zona del euro.

    ¿El Bundesbank tiene libertad de criterio?

    Cada banco central nacional de la zona del euro es independiente y no puede aceptar instrucciones de los gobiernos. Esto está establecido en los Tratados.

    ¿Pero cuál es el papel del BCE en este conflicto?

    Mi convicción es clara. El BCE recibió un mandato de los Estados miembros de la UE cuando redactaron y ratificaron el Tratado. El BCE está sujeto a la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Seguiremos siendo responsables ante el Parlamento Europeo y explicaremos nuestras decisiones a los ciudadanos europeos.

    En los próximos años, ¿cómo podrán los países más endeudados deshacerse de las deudas contraídas por el virus? ¿Serán canceladas, alargadas, reducidas?

    La solución es generar un crecimiento sólido y sostenible que, con el tiempo, permita amortizar la carga de la deuda y permita que nuestras economías se desarrollen de forma armoniosa para satisfacer las aspiraciones de nuestros ciudadanos.

    Entre algunos economistas, la idea de la deuda perpetua ha tenido cierto éxito intelectual.

    Es, en efecto, un debate… intelectual

    Estuvo en Washington a la cabeza del FMI, volvió a Europa hace unos meses, ¿qué le sorprende?

    Volví a Europa con las mismas convicciones: nuestros modelos de crecimiento deben evolucionar, profundamente, para anticipar y frenar el cambio climático; la desigualdad es un peligro; la globalización debe ser más respetuosa con el ser humano. Desde este punto de vista, Europa tiene valores fundamentales y preciosos que inspiran al resto del mundo y que nosotros debemos defender.

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  • Qué es y qué necesita saber sobre el Halving de Bitcoin que está sucediendo ahora mismo

    Desde los inicios del Bitcoin, allá por el 2009, hemos visto sólo dos oportunidades en que se produjo un fenómeno denominado «Halvings de Bitcoin» (o Halvenings) y en ambas ocasiones se produjo un impacto sobre el precio de Bitcoin.

    ¿Pero qué es un Halving? Un Halving de Bitcoin ocurre cuando la tasa a la que se crean nuevas unidades de Bitcoins se reduce a la mitad y esto ocurre aproximadamente cada 4 años. Las divisiones de Bitcoin están programadas para que ocurran cada vez que se minen 210.000 bloques, que coincide con esos 4 años aproximadamente. Uno de los últimos Halving de Bitcoin está teniendo lugar durante este mayo de 2020, posiblemente el día de circulación de este artículo.

    Esto significa que el número de bitcoins (BTC) que ingresan en circulación cada 10 minutos (conocidos como recompensas en bloque) disminuirá a la mitad. En 2009, el sistema comenzó con una recompensa de 50 unidades (BTC) cada 10 minutos. Actualmente, y luego de dos halvings, se distribuyen 12.5 BTC cada 10 minutos. De esos 12,5 (recompensa en la actualidad) pasará a 6,25.  Este proceso finalizará cuando se termine de minar el total de 21 millones de bloques Bitcoin que pueden ser generados por la red. «Las monedas tienen que distribuirse inicialmente de alguna manera, y una tasa constante parece ser la mejor fórmula» fue simplemente la única explicación que Satoshi Nakamoto, el supuesto creador del Bitcoin, dejó escrito.

    Un breve repaso a lo que es la minería.

    Un bitcoin es creado a través de la verificación de transacciones en la blockchain. Este proceso  de verificación, que se realiza a través de potencia computacional se denomina  minería.

    Estas computadoras con mucha potencia de cálculo resuelven problemas matemáticos muy complejos llamados hash puzzles. El objetivo del minero es resolver este rompecabezas antes que el resto de los mineros y verificar el siguiente bloque de transacciones añadido al blockchain. Una vez que todas las transacciones son verificadas y añadidas al blockchain, el minero es recompensado con bitcoins. Este sistema de verificación y recompensa se llama proof-of-work (PoW).

    Cuando bitcoin comenzó, se podía minar directamente desde una computadora personal. Sin embargo, ahora la minería de bitcoin requiere mucha potencia de cómputo, todas trabajando en conjunto para resolver los hash puzzles. A este grupo de computadoras se les conoce como pools de minería. Hoy día, estos pools  se han vuelto populares porque cualquiera que cuente con poder de cómputo adicional disponible puede unirse a la red y minar criptomonedas con otras computadoras.

    ¿Cómo impactará el Halving de Bitcoin a su precio?

    Actualmente estamos viviendo en un panorama económico muy diferente al de los últimos eventos de Halving: ¿qué puede significar esto para el precio de Bitcoin después del  Halving, sobre todo, teniendo en cuenta que con menos oferta, hay mayor demanda? Inicialmente y como primera conclusión, se espera que el valor de cada Bitcoin aumente.

    Después de los Halvings pasados, el precio de Bitcoin frente al dólar americano siempre ha aumentado. Por ejemplo, después del evento de Halving de 2012, el precio de BTC/USD se disparó desde unos 11 dólares a más de 1000 dólares en un solo año , es decir, se multiplico por 80. Después del Halving de 2016, el precio de Bitcoin aumentó de nuevo; BTC permaneció en el rango de precios de $580-700 durante un par de meses antes de aumentar lentamente hacia el final del año hasta el nivel de $900.

    Sin embargo, es importante señalar que la demanda de Bitcoin puede fluctuar drásticamente y que las circunstancias alrededor de cada Halving son muy diferentes. Esto significa que no es nada fácil atribuir un movimiento de precios alcista o bajista a un evento específico de «Halving».

    Algunos analistas piensan que debido a que el «Halving» va a tener lugar en medio de un colapso global, esto puede resultar en un aumento de la demanda. Sin embargo, es importante recordar que, dada esta crisis mundial del Covid-19 , sin precedentes, esto son sólo especulaciones.

    Quizás lo que siempre es importante recordar es que este evento sirve como un recordatorio de que el suministro de bitcoin es limitado. Es una visión macro, pero es muy importante. El 11 o 12 de mayo, el suministro anual de bitcoins disminuye de 3.7% a 1.8% con más del 87% de bitcoins minados. Por esta razón, bitcoin es conocido como oro digital y se considera un activo escaso.

    Tabla con información de los halvings de Bitcoin previos y proyectados.

    Los pros y los contras del Halving de Bitcoin

    A primera vista, los Halvings podrían percibirse como un evento negativo, especialmente para los mineros de Bitcoin. Sin embargo, para los inversores y traders puede haber impactos positivos en los eventos de Halving.

    Como el precio de Bitcoin tiende a aumentar después de cada Halving, los propietarios de Bitcoin generalmente sienten los efectos positivos; el valor de sus activos generalmente aumenta.

    Los eventos de «Halving» tienden a ser algo bueno para la demanda de Bitcoin, ya que la oferta cae y esto puede considerarse un detonador positivo para el futuro de Bitcoin y las otras altcoins.

    Sin embargo, hay algunos efectos negativos que deben considerarse del «Halving» de Bitcoin. Algunos analistas han pronosticado que otras altcoins pueden sufrir efectos negativos como resultado del Halving; después de la corrida alcista de Bitcoin en 2019 muchas de las altcoins más pequeñas vieron efectos negativos cuando sus inversores se enfocaron en Bitcoin.

    También existe el riesgo de que Bitcoin pueda sufrir un gran colapso si los mineros venden sus recompensas debido a la repentina duplicación de los costos (recuerden, las máquinas, la electricidad, la infraestructura, los pools, etc) en los que incurrirán al minar.

    Generalmente la volatilidad aumenta antes y después del evento. Los traders especializados suelen utilizar la volatilidad a su favor, por supuesto; sin embargo, las fluctuaciones salvajes de los precios también pueden hacer difícil determinar un patrón en la fijación de precios, lo que en consecuencia hace más difícil implementar una estrategia de negociación exitosa, sobre todo, para aquellos novatos que ingresan al mundo criptográfico tentados o atraídos por el boom de noticias que suelen ocurrir en los días previos y post al halving.

    Posible impacto del Halving en los precios del Bitcoin

    Los eventos de Halving anteriores, condujeron a un alza en el precio de Bitcoin. El primer Halving hizo que el precio de BTC subiera de $11 a $1.100, y el segundo Halving hizo que el valor de Bitcoin aumentara de $600 a $20.000 en 18 meses. Sin embargo, las circunstancias que rodean a cada Halving pueden ser diferentes y la demanda de Bitcoin puede fluctuar enormemente, particularmente durante la pandemia actual que ha demostrado ser un test económico incluso para los activos más «estables».

    Mientras que algunos creen que Bitcoin puede ir en la misma dirección que las acciones bursátiles y otros activos en cuanto a tener a los inversores liquidando sus participaciones en efectivo, otros tienen la esperanza de que la disrupción del mercado combinada con el Halvening puede ocasionar que el precio de Bitcoin supere sus máximos de 2017, y alcanzar los $20.000 o más allá aún.

    Impacto del Halving en el precio de BTC/USD en el pasado:

    ¿Cómo impactará el Halving de Bitcoin a los mercados criptomonedas?

    En términos del mercado de criptomonedas, el  Bitcoin tiende a ser la punta de lanza de un mercado más amplio. La mayoría de las criptomonedas principales parecen aumentar cuando Bitcoin aumenta durante un tiempo razonable, llegando a la conclusión de que los períodos alcistas de altcoins, como Ethereum y Litecoin, y los períodos alcistas de Bitcoin pueden estar correlacionados positivamente. Aunque la economía global está en caos, y casi todos los activos están sufriendo como resultado de ello, los propietarios de Bitcoin pueden potencialmente ser beneficiados una vez más de las recompensas del próximo Halving. Y si a ello le sumamos que los diferentes Bancos Centrales del mundo están operando en sentido contrario, emitiendo y degradando el ahorro ciudadano,este hito del halving no es un dato menor . La diferencia del Bitcoin con el resto de monedas nacionales es que mientras el Bitcoin le pertenece sí y sólo sí al dueño de las llaves públicas y privadas, el dinero fiat depende de las políticas monetarias del gobierno de turno. Mientras el dinero fiat sigue creciendo, el halving en el Bitcoin significa su cada vez mayor escasez.

  • Dolarizar Argentina. Dolarizar Colombia. Dolarizar Venezuela

    Los latinoamericanos somos la cultura más irresponsable manejando dinero por lo que veo.

    Panamá tuvo que dolarizar o mejor dicho no permitió un Banco Central hace más de 100 años, estatuyendo constitucionalmente el artículo 117 en la Constitución de 1904, que reza: No podrá haber en la República papel moneda de curso forzoso. En consecuencia, cualquier individuo puede rechazar todo billete u otra cédula que no le inspire confianza, ya sea de origen oficial o particular. El Salvador y Ecuador han dolarizado en los 90s. Parece que es la única manera que tiene un estado latinoamericano para garantizar una política monetaria seria. No queda otra. Ahora hay tres países con malos manejos monetarios crónicos que empiezan a discutir la dolarización: Colombia, Argentina y Venezuela.

    El peso colombiano, desde el 2014, ha perdido más de 45% de su valor con respecto al dólar. Colombia no es un país capitalista, es realmente una sociedad feudal mercantilista. Y como tal, tienen roscas muy cerradas en lugar de libres mercados. Y una macroeconomía keynesiana muy marcada, gobierno tras gobierno. El resultado es que si bien Colombia va a los lugares correctos, lo hace como una procesión, 3 pasos adelante, 2 atrás. Y es un país que depende de las actividades extractivas, porque el resto de la economía es de roscas cerradas con una carga fiscal enorme. El resultado es que cuando cae el precio de las exportaciones mineras, cae la economía y la moneda. Y como en toda América Latina, cuando caen los ingresos del Estado, la tentación no es bajar el gasto, sino endeudarse e imprimir moneda. Y por supuesto eso crea inflación monetaria, crisis cambiarias, crisis bancarias, lo cual no lleva ciertamente a una mayor estabilidad macroeconómica y a mayor crecimiento, aunque a muchos políticos les gusta exhibir cierto “crecimiento” tirando moneda artificial al mercado. Las experiencias de Panamá, El Salvador, Ecuador y hasta cierto punto del Perú, donde el dólar circula a la par del Sol demuestran lo contrario, que la prudencia fiscal es la base del crecimiento.

    Argentina está en una situación aún más urgente que Colombia. En Colombia por lo menos se ha logrado esta década manejar la inflación a niveles aceptables. Argentina ha demostrado década tras década, que su clase política es incapaz de un manejo monetario serio. Argentina tiene períodos crónicos de hiperinflación, y la inflación es algo normal. Entre 1935 y el 2013 la tasa de inflación compuesta argentina era del 53%. La inflación actual hoy supera al 50% y el peso ha caído con respecto al dólar más de un 80% en unas cuantas semanas. Pero dudamos que Macri, en lugar de dar por finalizada su carrera política y buscando legarle a Argentina algo bueno para el futuro, elija el camino de dolarizar. Argentina seguirá siendo un país donde quieren vivir como suecos pero produciendo como nigerianos, donde la idea de gastar lo que se ingresa no existe para el Estado Argentino, un país donde los déficits son crónicos, y los gobiernos se financian con inflación y con deuda.

    Luego tenemos a Venezuela, otro país donde pareciera que la tentación de vivir más allá de sus medios es modo de vida local. Inclusive cuando el petróleo ha tenido sus precios históricos más altos, como durante el gobierno de Carlos Andrés Perez en los 1970s o de Hugo Chávez en los 2000s, el estado ha tenido gastos deficitarios, inflaciones promedio del 30% y se ha ido endeudando hasta llegar al paroxismo de Maduro.

    Todos estos estados latinoamericanos han demostrado una total inhabilidad para tener manejos monetarios serios. Todos son candidatos a dolarizar.

    Los partidarios de la “nueva teoría monetaria” neo keynesiana, tratan de mixtificar el problema, diciendo que “la inflación tiene múltiples causas”. Los austríacos llaman al perro por su nombre. La inflación es un fenómeno monetario. La prueba es comparar la inflación anual y por década en los países dolarizados versus los países no dolarizados. En los países donde el banco central no controla la masa monetaria, la inflación anual y por década es mucho más baja. La inflación es un fenómeno monetario. Eliminando la capacidad de los bancos centrales de emitir dinero se controla la inflación. O mejor todavía, eliminando a los bancos centrales del todo.

    Pero vamos a ver si algún día dolarizan. Porque aún a las bocas del infierno los políticos no quieren perder la capacidad de imprimir papeles para pagar gastos. Vemos como se refugian en el nacionalismo de la “soberanía monetaria”, o sea a la capacidad de estafar a sus propios ciudadanos, demostrando así la frase de Lord Acton, “el nacionalismo es el último refugio de los miserables”.

    Porque en fondo creen que ellos lo van a hacer mejor. Por eso Macri no dolariza, ni tampoco lo propone Fernández. Por eso no dolariza Duque, por eso no propone dolarizar Guaidó, pese a que es la única manera de salvar a Venezuela. No quieren perder el poder de estafar y poner impuestos inflacionarios a los asalariados. Y esa es la verdadera tragedia.

  • ¿Austeridad o aumento de impuestos?

    El nuevo gobierno se encuentra con una realidad económica poco envidiable. Los dos gobiernos anteriores endeudaron al país probablemente hasta más allá de los 30 mil millones de dólares si tenemos en cuenta todas las deudas del sector público y los “llave en mano”. El nuevo gobierno se topa con que los gobiernos anteriores jugaron a dejar el tema del programa de Invalidez, Vejez y Muerte al siguiente gobierno por 10 años y ya ahora no se puede postergar más la reforma; se encuentra que hay que reformar la educación , la salubridad y la seguridad. Quiere pagarle a los proveedores y usar el programa Manos a la Obra para reactivar la economía. Pero no hay dinero. A Laurentino Cortizo le quedan pocas opciones, puede pedir prestado, seguro de que las calificadoras y los bancos nos van a seguir prestando hasta que estemos como Grecia.

    Las otras opciones son, subir impuestos e inflar la moneda. Por ahora no podemos inflar la moneda,  aunque la existencia de los «martinellis» y su extensión empieza a preocupar; de hecho ya vemos como ciertos servicios empiezan a cambiar los balboas a 0.95 balboas por un dólar americano. Por primera vez el balboa es algo real así como la inflación monetaria gracias a que Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela no entienden que acuñar moneda por señoreaje es emitir moneda. No hay barreras mágicas entre acuñar monedas metálicas o imprimir papel moneda. Estamos acuñando balboas, esperemos que el gobierno entrante pare esta locura.

    Lo que queda entonces, si no se puede endeudar más o devaluar más nuestros ahorros y salarios, es subir impuestos o cortar gastos.

    Algunos proponen subir impuestos, total esa es la moda en los USA y en Europa. El problema es que subir impuestos, como si estuviéramos en los Estados Unidos o Escandinavia no va a funcionar. Mientras las personas vean a personajes como ciertos diputados del partido del gobierno en la Asamblea, la gente se seguirá preguntando si realmente vale la pena subir los impuestos solo para ver que la mayor recaudación, de haberla, se perderá en corrupción, subsidios clientelistas, planillas, contratos de alquileres a amiguetes. En otras palabras, es dudoso que los panameños estén dispuestos a pagar más impuestos, mientras vean que el dinero de los mismos no se destina al bien común sino a alimentar un monstruo burocrático, de corrupción, impunidad, clientelismo, populismo, y demagogia.

    En consecuencia, para poder justificar políticamente un alza de impuestos, la gente tiene que ver el resultado de esos impuestos. Los europeos pagan impuestos altos, porque están viendo que realmente se obtiene un beneficio colectivo de estos impuestos. Los norteamericanos que ven como parte de estos impuestos termina en subsidios clientelistas y en operativos militares de dudosas intensiones, están un poco menos dispuestos a pagar impuestos. Los latinoamericanos todavía más. Cuando vemos que tenemos un estado que no vale los impuestos que pagamos por él, y además es caro y complicado pagar impuestos, tratamos de eludirlos y usar ese dinero en cosas más productivas.

    En otras palabras, no nos gusta seguir engordando al monstruo. Y tenemos razón.

    Laurentino Cortizo debe empezar por cortar la grasa y matar al monstruo, racionalizando el gasto público. Luego podremos hablar de sacrificios. La gente no quiere que en una recesión económica le saquen un centavo más de sus ingresos en impuestos, y que se los quieran subir mientras siguen robando a manos llenas y los ladrones siguen impunes, es un insulto doble. El gobierno tiene que pensar en controlar los gastos en planilla y subsidios, y no solo los subsidios populistas a los pobres sino los subsidios mercantilistas a los empresarios. El gobierno debe pensar en retomar las privatizaciones, como la de los correos, la del IDAAN y aunque se opongan las personas más ricas de Panamá, la de los Aeropuertos Internacional de Tocumen, Rio Hato, David, y Panamá Pacifico, haciéndolo de manera separada para que puedan competir entre si. En otras palabras, el gobierno no debe hablar de subir impuestos, si antes no corta gastos, vende activos, y suprime la corrupción y la impunidad. Esperemos que siga este camino.