Etiqueta: inflación

  • “Prepárense para Bitcoin a USD $1 millón” sostiene ex CEO de BitMEX.

    El ex CEO de BitMEX había pronosticado que Bitcoin podría alcanzar el millón de dólares para 2030. Los poderosos argumentos detrás de su teoría que vuelve a reafirmar.

    A pesar de las condiciones adversas del mercado, algunos parecen seguir apostando en grande por Bitcoin. El antiguo director ejecutivo de BitMEX, Arthur Hayes, a hecho una osada predicción alcista para la criptomoneda insigne, asegurando que su precio podría eventualmente alcanzar el elevado nivel de USD $1 millón.

    «Prepárese para BTC a USD $1 millón», escribió Hayes en un tweet este lunes, haciendo referencia al panorama macroeconómico más amplio de inflación y señalando el hecho de que el euro y el dólar estadounidense están cerca de alcanzar la paridad por primera vez en 20 años. Sin embargo, dijo que los comerciantes deberán tener “paciencia” ya que alcanzar el citado precio podría «tomar algún tiempo».

    El pasado jueves, el Banco Central Europeo confirmó que había subido los tipos de interés por primera vez desde 2011 debido a la alta inflación. Sin embargo, puede ser extremadamente desafiante para el BCE lograr un «aterrizaje suave» muy codiciado.

    Mientras tanto, el dólar está disfrutando de un impulso extremadamente fuerte, con el índice del dólar estadounidense subiendo a 108,191 ayer, alcanzando el nivel más alto desde octubre de 2002.

    Hayes redobla su predicción 

    El empresario reiteró su pronostico alcista, ya que su comentario se hizo eco de una entrada de blog de abril. En esa publicación, Hayes había proporcionado un desglose completo de cómo la criptomoneda líder alcanzaría el récord de un millón de dólares en ocho años, una subida potencial de más 2.500% en relación con su precio actual.

    Titulada “The Doom Loop” o “El bucle de la fatalidad“, la entrada compartía una visión pesimista para el futuro de las economías de Estados Unidos y en especial de la Unión Europea debido al conflicto armado entre Rusia y Ucrania y las dificultades de suministro de alimentos y gas que esto ha causado. De cara a este escenario, Hayes anticipa que se producirá un giro en la geopolítica y en la economía, que podría desfavorecer tanto a China como a las democracias occidentales.

    Estas tensiones geopolíticas en curso exacerban aún más las ya altas tasas de inflación. Sin embargo, en algún momento, cree Hayes, los bancos centrales no tendrán más remedio que recurrir al control de la curva de rendimiento (YCC), una estrategia para evitar la quiebra, lo que, en última instancia, será un punto de inflexión para Bitcoin.

    «YCC es el juego final», había escrito el ex CEO en la entrada de su blog. “YCC es cómo llegamos a USD$ 1 millón por Bitcoin”.

    De acuerdo con Hayes, este denominado bucle fatal en la política financiera de Occidente también podría motivar a los ahorristas a acudir a “activos duros como el oro y Bitcoin”. Esto, combinado con el crecimiento de la “cultura HODL” (mantener Bitcoin a largo plazo ante la creencia de su apreciación futura), podría impulsar la criptomoneda insigne hacia nuevas alturas de precio.

    ¿Bitcoin a USD $1 millón? Muchos más también lo creen

    Hayes ha hecho otros pronósticos osados de precio en el pasado. En marzo, el empresario ya había publicado otra entrada de blog donde argumentaba cómo algunos factores macroeconómicos como la inflación y el aumento de interés por parte de los bancos centrales podía motivar un aumento en los precios de Bitcoin y el oro. En ese momento también predijo Bitcoin a USD $1 millón.

    Más recientemente, en medio de la pronunciada caída en los precios de las criptomonedas, el ex CEO se vio obligado a modificar un poco su discurso, destacando que antes del meteórico aumento podrían producirse varias caídas. Hayes había pronosticado que Bitcoin podría retroceder por debajo del umbral de USD $ 30.000 para el segundo trimestre debido a la agresiva política de ajuste de la Reserva Federal de EE. UU. También dijo que las altcoins podrían caer más del 90%.

    El tweet más reciente de Hayes, en el que afirma el comienzo de su anticipado “bucle fatal”, coincide con un ligero retroceso de precio para Bitcoin, que ronda los USD $20.500 este lunes. El mercado de criptomonedas podría enfrentarse a presiones bajistas ante las expectativas de la publicación del informe de inflación de junio en EE. UU., que se espera salga esta semana.

    Mientras, otros nombres reputados del criptoespacio, como Cathie Wood, de Ark Invest, y Mike Novogratz, también han hecho la audaz predicción de un millón de dólares para Bitcoin. Hace unos días, el multimillonario y capitalista de riesgo, Tim Draper, coincidió un tanto con la opinión de Hayes cuando dijo que la gente podría huir del dólar estadounidense y recurrir al Bitcoin.

    Fuente: DiarioBitcoin. Arthur Hayes blog.

  • Bank of America advierte que se avecina un “shock de recesión” económica

    En una nota financiera, Michael Hartnett, estratega del Bank of America habló a los clientes de un oscuro panorama en Estados Unidos con shock de recesión económica.

    El estratega jefe de inversiones de Bank of America (BoFA), Michael Hartnett, explicó el jueves pasado en una nota financiera semanal a los clientes del banco que la economía estadounidense podría entrar en recesión.

    La nota del estratega de BoFA detalló además que las criptomonedas podrían superar a los bonos y las acciones.

    Específicamente, el analista advirtió que la economía de EE. UU. podría sentir importantes impactos económicos. En los últimos tiempos, la inflación en los Estados Unidos se ha disparado y la Reserva Federal (FED) ha sentido la necesidad de intervenir. El 16 de marzo, la Reserva Federal de EE. UU. elevó la tasa bancaria de referencia por primera vez desde 2018, y el banco central espera seis aumentos más este año. La agencia Reuters publicó que Harnett advierte que la situación macroeconómica está empeorando.

    Ya se venía habando de una recesión inminente en todo el mundo, y ahora es éste importante banco de EE. UU. el que ha emitido su propio pronóstico nefasto para la economía mundial.

    Ha pasado más de un mes desde que Rusia invadió Ucrania, lo que provocó consecuencias imprevistas y prolongadas para la economía mundial. Combinado con un problema de inflación que ya estaba disparando los precios de prácticamente todos los productos básicos, las instituciones globales han comenzado a hacer sonar las alarmas de que estamos al borde de una recesión anticipada desde hace mucho tiempo. Hartnett advirtió: “El ‘shock inflacionario’ empeora, el ‘shock de tasas’ acaba de comenzar, el ‘shock de recesión’ se acerca”.

    Hacia una recesión

    El analista de Bank of America advierte que «la inflación siempre precede a las recesiones» y que las políticas monetarias más estrictas que se implementan para controlar el aumento de los precios hacen que sea muy probable un «shock de recesión».

    La inflación ha sido la pesadilla de la economía estadounidense durante meses, y las tasas han alcanzado nuevos máximos desde que comenzó la guerra. La tasa de inflación anual saltó al 7,9% en febrero, la más alta en cuatro décadas.

    Las declaraciones del analista de BoFA siguen a los mercados de bonos de EE. UU. que también indican que se pronostica una recesión económica.

    Las tasas de interés más altas han llevado a una inversión de la llamada curva de rendimiento , lo que significa que los rendimientos a corto plazo se han vuelto repentinamente mucho más atractivos que los tradicionalmente más altos a largo plazo. Un aumento en los rendimientos a corto plazo es un indicador de que los inversores creen que el futuro inmediato del mercado es mejor que la perspectiva a largo plazo.

    Los analistas de BofA dicen que esta inversión es una señal de que se acerca una recesión. “Las curvas de rendimiento siempre se inclinan cuando comienzan las recesiones”, dice el informe.

    Esto tuvo lugar la semana pasada cuando se invirtió el diferencial entre los rendimientos del Tesoro a 2 y 10 años, lo que confirma lo anterior,  que la situación de la economía de EE. UU.está muy difícil.

    Cripto al rescate 

    La nota de Hartnett a los inversores dice además que las materias primas, el efectivo y las criptomonedas “podrían superar a los bonos y las acciones”. La nota del BoFA señala que durante las últimas diez semanas, los fondos de acciones de mercados emergentes vieron mejores desempeños en el mercado al igual que los vehículos de deuda.

    Según la perspectiva reciente de BoFA, el banco espera que la Reserva Federal eleve la tasa de referencia en 50 puntos básicos durante la próxima reunión. Además, las tasas hipotecarias alcanzaron el 5% en abril. BoFA también ha rebajado nueve acciones de transporte esta semana, después de citar el “deterioro de la demanda”.

    Vale señalar que no es el único analista en hacer recientemente una comparación entre las cripto y el mercado accionario. Mike McGlone, analista de Bloomberg, señaló el mismo día que las criptomonedas están ‘saliendo adelante’ en la marea menguante de la inflación y el bajo mercado de valores. Además, dijo de Bitcoin cotiza tres veces la volatilidad de Nasdaq ahora.

    Bank of America y las cripto

    Vale señalar que durante los últimos meses, Bank of America ha hablado mucho sobre las criptomonedas. En febrero, por ejemplo, un analista señaló que Bitcoin debe verse más como un activo de riesgo que como una cobertura a la inflación, dada su volatilidad. Además, un analista del banco dijo en enero que la capitalización de mercado del token de la plataforma de contrato inteligente Solana podría quitarle participación de mercado al líder actual Ethereum y podría convertirse en la “visa” del ecosistema cripto. Antes, en diciembre, el banco habló de que las criptomonedas serían las monedas del metaverso. En julio del año pasado, el banco creó un equipo para investigar las criptomonedas.

    Con información de Reuters, DiarioBitcoin, Bank of America.

  • Tiempos de incertidumbre y escasez global crítica

    Dos casos de escasez amenazan con complicar severamente a la economía mundial, más allá de la inflación: la de fertilizantes y la de chips.

    Los mercados viven semanas de alta volatilidad y los analistas, en general, destacan el “desconcierto” que muestran muchos inversores en relación al futuro escenario macroeconómico. Para empezar, como consecuencia de que no terminan de levantarse todas las restricciones con excusa de la “pandemia”, las economías globales, después del rebote de 2021, siguen flojas como se ve en el siguiente cuadro:

    Mientras la Fed “descansa”, Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), acaba de señalar que el ajuste en la política monetaria irá acorde a los datos económicos y, en todo caso, será gradual, manteniendo el tono cauto en cuanto a una subida de tasas de interés en 2022 sin cerrar las puertas a que se produzca. Así las cosas, los mercados ya descuentan una potencial subida para finales de 2022.

    Y todo ligado a la “inflación” -la suba del IPC, en rigor- que, como se ve en el siguiente cuadro, suelen estimar muy mal -como buenos burócratas estatales- los bancos centrales (en blanco la suba real, en colores las estimaciones del BCE en distintos momentos):

    “El cambio radical de postura ante la inflación que han experimentado los bancos centrales en un corto espacio de tiempo, pasando de considerar ésta como transitoria a más permanente y ‘peligrosa’, lo que los ha llevado a modificar de forma radical su hoja de ruta en materia de política monetaria, mantiene a muchos inversores, tanto en los mercados de bonos como en los de renta variable, bastante despistados”, explican en Link Securities. Por cierto, la ridiculez de decir -mientras emitían dinero en astronómicas cifras- que la “inflación” era solo transitoria, dio lugar a muchos memes.

    Los analistas de Link Securities observan que, en las bolsas, durante “las últimas sesiones, se ha podido apreciar una ligera preferencia por los valores/sectores que mejor se comportan en un escenario de crecimiento económico, alta inflación y tasas de interés al alza, destacando especialmente el sector financiero, concretamente los bancos y las aseguradoras”, por cierto, atadas a la “patria financiera” esto es, socios de los bancos centrales en sus negocios donde siempre pierde el ciudadano común, como cuando en Argentina, con el “corralito”, se quedaron con el dinero ajeno, por nombrar un caso ejemplar.

    Robert Almeida, de MFS Investment Management, resalta que “los inversores son conscientes de que el tamaño de los balances de los bancos centrales se ha disparado… (y esto) refleja la escala de la represión financiera de los últimos años (el mantenimiento de las tasas de interés por debajo de la suba del IPC y el consecuente abaratamiento del costo de la deuda pública) y las distorsiones resultantes”.

    Aunque la Fed aún no ha subido las tasas -pero se esperan cinco subidas en 2022- , la tendencia mundial ha cambiado de forma decisiva, de hecho, se produjeron más de 100 aumentos de tasas a nivel mundial durante el 2021 y, en 2022, se está anualizando al doble. Ben Laidler, de eToro, advierte de que “las tasas de interés más altas y los crecientes riesgos de desaceleración económica también perjudican a las valoraciones. Se trata de un nuevo régimen de inversión global de rentabilidades más bajas, pero aún positivas, y más volatilidad, que impulsa nuestro enfoque en sectores más baratos y mercados extranjeros… La historia muestra que los mercados a menudo reaccionan con alivio cuando comienzan las subidas de tasas, ya que el ciclo alcista ya está descontado. Faltan 36 días para la primera subida de la Fed”.

    Entretanto, dos casos de escasez amenazan con complicar severamente a la economía mundial, como señala Michael Snyder. Además de la caída de la economía global -con el aumento de la pobreza y el hambre para cientos de millones- como consecuencia de la represión a los mercados y las personas, con excusa de “la pandemia”, se han producido dos carencias mundiales clave que hay que vigilar muy de cerca.

    Uno de ellos es la creciente escasez de fertilizantes. Hace unos días, el Wall Street Journal advirtió que “los altos precios de los fertilizantes están afectando a los agricultores de todo el mundo en desarrollo”. Desde las plantaciones de aguacate, maíz y café de América del Sur hasta las plantaciones de cocos y palmas aceiteras del sudeste asiático, los altos precios de los fertilizantes pesan sobre los agricultores lo que hace que sea mucho más costoso cultivar y obliga a muchos a reducir la producción.

    Obviamente, eso se traduce en que los precios globales de los alimentos podrían aumentar aún más en 2022, luego de un año en el que subieron a máximos de una década. Repunte que exacerbaría el hambre, que ya es agudo en algunas partes del mundo debido a la pérdida de empleos relacionada con “la pandemia”, y aceleraría la suba del IPC (la “inflación”, según los burócratas).

    De acuerdo con el Centro Internacional de Desarrollo de Fertilizantes, los precios excesivamente altos podrían resultar en una reducción de la producción agrícola, solo en África, “equivalente a las necesidades alimentarias de 100 M de personas”. En la primera potencia, EE.UU., los precios de los fertilizantes a base de fósforo y potasio (potasa) se han más que duplicado, en tanto que los basados en nitrógeno se han cuadruplicado. Estos precios harán imposible que muchos agricultores de EE. UU. siembren de manera rentable este año.

    La otra gran escasez que ya viene siendo noticia hace bastantes meses, es la de chips de computadora. Según el Departamento de Comercio de EE.UU., los inventarios de chips se han reducido peligrosamente: el inventario medio en poder de los consumidores de chips (incluidos los fabricantes de automóviles y los de dispositivos médicos) se redujo de 40 días en 2019 a menos de 5 días en 2021. La secretaria de Comercio de EE.UU. asegura que la falta de chips resultó en “USD 210.000 M en ingresos perdidos” para los fabricantes de automóviles en 2021 que produjeron 8M menos de vehículos provocando un aumento en los precios impactando en el IPC.

    Los consumidores de chips encuestados por el Departamento de Comercio estimaron que la escasez no desaparecería en los próximos seis meses, y algunos sugirieron que podría tomar hasta 2023. Por cierto, Taiwán produce el 63% de la producción global de chips. La mayoría de las fábricas se encuentran en Asia que alberga alrededor del 87% de la cuota de mercado de las fábricas de semiconductores. Así, el clima político en la región y las tensiones entre Taiwán y China son definitorias, ya que la escasez ha expuesto cuánto depende la industria estadounidense de estas fuentes.

  • Deuda nacional de EE. UU. supera los 30 billones de dólares por primera vez en la historia

    Los 30 billones de dólares en deuda pendiente se deben a una amplia variedad de acreedores, incluido el propio gobierno federal.

    El Departamento del Tesoro informó la semana pasada que la deuda nacional total de Estados Unidos superó los 30 billones de dólares por primera vez en la historia, una cantidad equivalente a casi el 130 % de la producción económica anual de Estados Unidos, conocida como producto interno bruto. La cifra convierte a Estados Unidos en una de las naciones más endeudadas del mundo.

    La deuda federal ha sido alta y en aumento durante décadas, pero la respuesta del gobierno federal a la pandemia de coronavirus, que implicó inyecciones masivas de efectivo en la economía de EE. UU., aceleró en gran medida su crecimiento.

    A finales de 2019, antes de la pandemia, la deuda nacional era de 22,7 billones de dólares. Un año después, había aumentado 5 billones de dólares adicionales, a 27,7 billones de dólares. Desde entonces, la nación ha agregado más de 2 billones de dólares en deuda adicional.

    Un recordatorio sombrío

    Si bien la cifra de 30 billones de dólares, por sí sola, no tiene un significado significativo, puede servir para centrar la atención en lo que algunos ven como una preocupación importante para la salud futura del país.

    «Alcanzar la marca de 30 billones es un recordatorio de cuán alta es nuestra deuda y cuánto hemos estado pidiendo prestado», dijo Marc Goldwein, vicepresidente senior y director de políticas senior del Comité para un Presupuesto Federal Responsable.

    “La deuda del público, que es la medida que preferimos usar, es casi tan grande como la economía”, dijo Goldwein a VOA. «En una década, será más grande que en cualquier otro momento desde la Segunda Guerra Mundial. Mientras tanto, tenemos la tasa de inflación más alta que hemos tenido en 40 años, y no parece haber ninguna señal de que los préstamos vayan a disminuir».

    Diferentes deudores

    Los 30 billones de dólares en deuda pendiente se deben a una amplia variedad de acreedores, incluido el propio gobierno federal.

    Según el Departamento del Tesoro, al 31 de enero, 6,5 billones de dólares de la deuda nacional se clasificaron como «tenencias intragubernamentales». Esto incluye valores del Tesoro en poder de varias agencias del gobierno federal, principalmente la Administración del Seguro Social, que mantiene un fondo fiduciario para proporcionar ingresos a las personas mayores.

    La porción mucho más grande de la deuda se clasifica como deuda en poder del público, que asciende a 23,5 billones de dólares. El término «público» puede ser algo engañoso porque la categoría incluye no solo los instrumentos de deuda en poder de inversores individuales, sino también las deudas en poder de la Reserva Federal, los grandes fondos de inversión y los gobiernos extranjeros.

    Según el Departamento del Tesoro, los gobiernos extranjeros tienen alrededor de 7,7 billones de dólares en deuda estadounidense, aunque ningún país tiene más del 5% del total. A finales de noviembre, según los datos más recientes disponibles, Japón era el mayor tenedor extranjero de deuda estadounidense, con 1,3 billones de dólares. China fue el segundo mayor tenedor de deuda estadounidense, con 1,1 billones de dólares, mientras que el Reino Unido ocupó un distante tercer lugar, con 622.000 millones de dólares.

    El costo de la deuda

    El costo del servicio de la deuda pendiente del país se ha convertido en una parte importante del presupuesto federal a medida que ha crecido la deuda pendiente. En 2021, el gobierno realizó 562.000 millones de dólares en pagos de intereses sobre la deuda pendiente. Eso es más que el presupuesto anual de cada agencia federal individual, excepto el Tesoro, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (que administra los programas gubernamentales de seguro de salud de Medicare y Medicaid) y el Departamento de Defensa.

    Sorprendentemente, durante la primera parte de la pandemia, los pagos de intereses del gobierno federal cayeron incluso cuando la deuda aumentó, debido a una amplia disminución de las tasas de interés.

    Sin embargo, con la Reserva Federal a punto de comenzar a aumentar las tasas de interés en un intento por evitar el aumento de la inflación, la tasa que el Tesoro tiene que pagar por la deuda recién emitida probablemente aumentará, lo que significa que el costo total del servicio de la deuda federal probablemente aumentará en un futuro relativamente cercano.

    Comparación con otros países

    La relación deuda/PIB de Estados Unidos, la medida más utilizada para medir el nivel de endeudamiento de un país, lo ubica entre los países más endeudados del mundo.

    Según los datos recopilados por el Banco Mundial en octubre, el país con la relación deuda/PIB más alta del mundo es Japón, que tiene una deuda equivalente al 257% de su producción económica. Otras economías desarrolladas con relaciones deuda/PIB muy altas son Grecia, con un 207 %, e Italia, con un 155 %.

    Con una proporción del 133%, EE. UU. es el duodécimo país más endeudado en general y el cuarto más endeudado entre las economías desarrolladas que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. El promedio de la OCDE es una relación deuda-PIB del 80%.

    Ambos partidos aumentaron la deuda

    La deuda nacional es el total acumulado de los déficits federales anuales. Estados Unidos ha visto superávits federales en solo cuatro de los últimos 50 años, de 1998 a 2001, que abarcan los últimos tres años de la administración de Bill Clinton, demócrata, y el primer año de la administración de George W. Bush, republicano.

    En las últimas décadas, tanto los demócratas como los republicanos han contribuido al aumento de los niveles de endeudamiento federal, con un aumento regular de la deuda, independientemente del partido que controle el Congreso y la Casa Blanca.

    Es un hecho que hace que algunos miembros del Congreso expresen frustración con sus colegas por una aparente falta de preocupación por el problema.

    “Treinta billones de dólares en deuda es una cifra obscena, pero lo que es aún más deprimente es el hecho de que a la mayoría de los políticos de ambos partidos realmente no les importa”, dijo el senador Ben Sasse, republicano de Nebraska, en un comunicado. «Alguien tendrá que pagar ese dinero cuando estos políticos se hayan ido y no lo pagarán ellos, sino nuestros hijos».

  • Estados Unidos se viene latinoamericanizando

    La degradación conceptual que ha penetrado en algunos de los máximos referentes políticos de los Estados Unidos le da la espalda a una larga tradición que produjo la revolución más constructiva a favor de los derechos individuales de la historia de la humanidad.

    En otra oportunidad he recurrido a lo que ahora apunto en el título de esta nota para describir lo que viene sucediendo en el otrora baluarte del mundo libre. Esta vez, como una muestra más del declive estadounidense que viene operando desde hace un tiempo, una de las manifestaciones recientes y más contundentes tuvo lugar en la sala de prensa en la Casa Blanca a raíz de una expresión de Jen Psaki, la vocera presidencial de Joe Biden. Respondiendo a una pregunta periodística afirmó que “los precios suben debido a la codicia de empresarios”. Una conclusión alarmante por su insensatez, digna de republiquetas africanas o las peor ubicadas de la región latinoamericana.

    ¿Cómo es posible que en Estados Unidos puede deslizarse una tropelía de esa magnitud nada menos que en el centro del poder gubernamental y con el natural aval de las autoridades del caso? Este desbarranque mayúsculo sólo puede tener lugar debido a una degradación conceptual de características exponenciales que han penetrado en mentes de un modo sumamente peligroso para la supervivencia de la sociedad libre a contracorriente de los sólidos valores y principios de los Padres Fundadores de esa nación.

    En su momento destacamos con enorme preocupación el persistente incremento del gasto público, el déficit y el endeudamiento generado por el anterior presidente Donald Trump. También subrayamos su desgraciado e inaceptable rol en el rechazo de los resultados electorales según normas por él aceptadas en la contienda y certificadas por los cincuenta estados, sesenta y un jueces federales y locales (ocho de los cuales designados por el propio Trump) y por su vicepresidente Mike Pence. Luego el sucesor Joe Biden se decide por acentuar los antes mencionados guarismos de gasto, déficit y deuda junto con expansiones adicionales en la base monetaria lo cual se traduce en la inflación mayor de los últimos treinta y nueve años.

    En mi libro Estados Unidos contra Estados Unidos detallo la referida declinación en materia de relaciones exteriores, de varios aspectos en la Justicia, de la educación, de la economía, el federalismo, los problemas con las drogas alucinógenas para usos no medicinales, las trabas migratorias, las fuerzas paramilitares y los servicios de inteligencia, el terrorismo, la estructura fiscal y en general los límites al poder. Cierro aquella obra con un pensamiento de Ronald Reagan con la advertencia que “Usted y yo tenemos un rendez-vous con el destino. Preservar esto para nuestros hijos, la última esperanza del hombre en la tierra, o sentenciarlos al primer paso hacia mil años de oscuridad. Si fracasamos, por lo menos que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos puedan decir que hemos justificado nuestro paso por aquí. Que hicimos todo lo que podía hacerse”.

    En algunos ámbitos ha penetrado en suelo estadounidense la idea atrabiliaria que los precios dependen de la voluntad empresaria en lugar de percatarse que si fuera así no habría techo alguno en los precios puesto que todo comerciante intenta embolsarse con lo máximo que pueda del mismo modo que todos los que trabajan desean ser retribuidos con los mayores salarios. Si fuera así el vendedor de caramelos colocaría su producto a un millón de dólares la unidad pero las cosas no son ni remotamente de ese modo, hay algo que se conoce como la ley de la oferta y la demanda por una parte, y por otra cuando la llamada autoridad monetaria expande la cantidad de dinero el poder adquisitivo se derrite puesto que hay más billetes persiguiendo la cantidad de bienes y servicios disponibles.

    No es una treta que de resultado en mentes medianamente despiertas el endosar la responsabilidad de los procesos inflacionarios a los comerciantes con la idea de desviar la atención de los manotazos gubernamentales que imponen esa carga tributaria no legislada que conocemos con el nombre de inflación para no recurrir a la verdadera expresión que es una estafa legal en el contexto del abuso de poder.

    Como lo han señalado una y otra vez economistas de renombre, la inflación es consecuencia de la expansión en la cantidad de dinero que imponen las bancas centrales y las llamadas “expectativas” nada tiene que ver puesto que si un comerciante eleva los precios más allá de lo que absorbe la demanda simplemente verá contraerse sus ventas. Para que tenga lugar el aumento de precios más allá de las condiciones de mercado, es indispensable que sean convalidados por expansión de moneda.

    El efecto central del daño inflacionario es que distorsiona los precios relativos, esto es desdibuja las únicas señales con que cuenta el mercado para guiar a los operadores económicos respecto al uso de los siempre escasos factores de producción e inducir al despilfarro que al consumir capital hace que los salarios e ingresos en términos reales se contraigan.

    En el caso de la conferencia de prensa a la que aludimos en este artículo también se dijo que la inflación “significa el aumento general de precios” lo cual no es correcto ya que si fuera de ese modo no habría problema con la inflación en cuanto a que no se produciría el desequilibrio entre precios e ingresos puesto que todos los precios galoparían al mismo ritmo y tengamos en cuenta que los salarios también son precios. En ese caso una inflación del treinta por ciento anual, mensual o semanal no provocaría el antes mencionado desequilibro. Habría eso si eventualmente que transportar el dinero en carretillas, habría que corregir las columnas en los libros de contabilidad y modificar los dígitos en las calculadoras, pero como queda dicho la distorsión precios-salarios no tendría lugar. El problema central entonces con la inflación monetaria es la desfiguración de los precios relativos.

    El rol del empresario en una sociedad libre se circunscribe a que para mejorar su situación patrimonial no tiene más remedio que ofrecer bienes y servicios que demandan sus congéneres: si acierta en las preferencias de su prójimo obtiene ganancias y si yerra incurre en quebrantos. El cuadro de resultados hace de guía para la utilización de los fondos disponibles al efecto de otorgarle el mejor uso posible dadas las circunstancias imperantes.

    Por otro lado, los prebendarios que operan en alianza con el poder de turno en base a privilegios y mercados cautivos son la máxima expresión de la explotación a sus semejantes y lo contrario de lo que significa un empresario en una sociedad abierta.

    En resumen, la codicia que hay que combatir con toda la fuerza de la ley es la que llevan a cabo funcionarios con el fruto del trabajo ajeno. Como ha señalado Thomas Sowell “no entiendo cómo se condena el uso y la disposición de lo propio como un acto de codicia y se exculpa el echar mano coactivamente a los recursos de otros en nombre de la denominada justicia social”. Por último, en este sentido Freidrich Hayek explica que “el adjetivo social unido a cualquier sustantivo lo convierte en su antónimo: derechos sociales, constitucionalismo social, economía social y justicia social” puesto que esto último solo puede tener dos acepciones: o es una redundancia ya que la justicia no puede ser vegetal o mineral o significa sacarles a unos lo que les pertenece para entregarlo a otros lo cual contradice la definición clásica de justicia en cuanto a “dar a cada uno lo suyo”.

    Hoy aparece un peligro adicional en Estados Unidos además de lo antes señalado sobre el marcado deterioro de guarismos clave que incluyen una inflación creciente y es el denunciado en CNN por el ex comandante general Paul Eaton que se concreta en la constante presión a integrantes de las Fuerzas Armadas por parte de ciertos líderes políticos que acompañan la antes mencionada idea atrabiliaria del fraude electoral en al última contienda, lo cual -concluye el mencionado general también en nombre de otros camaradas de armas- pone en grave riesgo la continuidad institucional de la república. Afortunadamente hay destacados miembros del Partido Republicano como el anterior candidato a la presidencia y actual Senador Mitt Romney y distinguidos colegas que condenan enfáticamente la posición alimentada por Trump y el intento por desconocer el último resultado electoral sin atender las antedichas certificaciones.

    Para bien del mundo libre, hacemos votos para que merced a los múltiples y muy meritorios esfuerzos que se llevan a cabo en muy diversas fundaciones privadas y equivalentes para rectificar el rumbo en Estados Unidos puedan producirse resultados acorde, de lo contrario la libertad corre riesgos grandes. Muchos son los que advierten acerca de este declive pronunciado pero se destacan David Stockman y Ron Paul con sus libros y reiteradas apariciones en televisión con reflexiones muy atinadas y documentaciones sumamente detalladas, junto a valiosos consejos para apartarse de la degradación en su país en varios frentes por darle la espalda a lo mejor de la tradición estadounidense que produjo la revolución más constructiva a favor de los derechos individuales en lo que va de la historia de la humanidad.

  • La inflación acabará con la clase trabajadora si no se protegen en criptomonedas u oro, dice Kiyosaki

    El autor de Rich Dad Poor Dad, Robert Kiyosaki, está preocupado de que la clase trabajadora estadounidense sea aniquilada por el aumento de la inflación a menos que inviertan en varios activos clave.

    En un video de YouTube en The Rich Dad Channel, el conocido autor dice que el verdadero capitalismo ha sido abandonado y que el gobierno interviene en nombre de los bancos.

    “La razón por la que están hablando de inflación o deflación es porque, allá por los años 70, un verdadero capitalista dejaba que un negocio fracasara. Según [el economista político austríaco Joseph] Schumpeter, el capitalismo destruye empresas ineficientes.

    Si miras un ejemplo, no hace mucho tiempo existía Blockbuster Video. Luego apareció Netflix y los acabaron. Simplemente fueron liquidados. Un verdadero capitalista borra lo ineficiente o lo obsoleto.

    Pero durante los últimos años, desde 1907 en realidad,  se han estado salvando a los bancos. Los bancos son tan corruptos, y la razón por la que la Reserva Federal tuvo que entrar fue para proteger a los banqueros ricos.

    Y lo que hicieron fue, allá por 2008, hubo flexibilización cuantitativa, que es un tema muy complejo, pero básicamente la Fed solo imprime dinero y se lo da a los bancos para evitar que quiebren. Eso no es capitalismo, eso es marxismo. Eso es socialismo, eso es comunismo. Se llaman bancos centrales «.

    Kiyosaki advierte que la impresión ilimitada de dinero como parte de la política oficial del gobierno eliminará a la clase trabajadora.

    “La razón por la que la inflación va a acabar con la gente es porque la persona promedio es un consumidor. Todo el mundo habla de: «El filete [cuesta] esto ahora, y la gasolina ésto y el papel higiénico lo otro».

    Eso es porque … Todo es para proteger a los banqueros. Y es por eso que lo siento por la gente trabajadora. Creo que es criminal que nuestro sistema escolar sea parte del marxismo. No hay educación financiera en las escuelas y no es un error.

    Para las personas que se quejan de la inflación, simplemente sepan que es porque el Banco de la Reserva Federal, el Tesoro de los Estados Unidos … son tan corruptos como puedan serlo «.

    El autor le dice a sus 1.8 millones de seguidores en Twitter que el reciente aumento de precio del 25% en la cadena minorista de descuentos Dollar General es un evento de referencia que indica que los inversores deben protegerse comprando algunos criptos como Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH), como el oro y la plata también.

    “Dollar Tree se convierte en $ 1.25 Tree. La inflación es un impuesto para los pobres y las clases medias. La inflación enriquece a los ricos.

    Sea inteligente. Hágase más rico. Estoy comprando más oro, plata, Bitcoin, Ethereum, bienes raíces de alquiler y petróleo. ¿Y tú qué estás comprando?»

    CNN Business informó esta semana que Dollar Tree citó el aumento de la inflación y la actual crisis de la cadena de suministro como razones por las que planeaba abandonar permanentemente su precio de $ 1 en todos los productos.

    La invitación de Kiyosaki a ver refugio en las criptomonedas no es algo nuevo, ya que desde hace tiempo califica a estos activos como una excelente opción para resguardarse de la situación económica que eventualmente se hará sentir en EE UU y el resto del mundo.

    Vale destacar que en meses recientes, el precio de Bitcoin se acercó con fuerza a la barrera de los USD $70.000 y el de Ethereum estuvo sobre los USD $4.800. Sin embargo, tras la confluencia de una serie de acontecimientos, dichas criptomonedas han caído con respecto a sus respectivos máximos históricos, aunque sigue vigente la expectativa de un posible aumento en las próximas semanas.

    Este mismo tema ha sido analizado localmente por el equipo Inbuenostv, cuya segunda parte podrá verse este domingo a las 9 am en vivo.

  • Jefe de la Fed admite que inflación en EE. UU. es una amenaza «persistente»

    Una ola de aumentos de precios que ha complicado la recuperación de Estados Unidos en plena pandemia puede durar más de lo anticipado, según el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, que advirtió este martes sobre la amenaza de una «inflación alta y persistente» en el país.

    La Fed redujo la tasa de interés de referencia a cero en el inicio de la pandemia, y su director Jerome Powell ha dicho que no aumentarán las tasas hasta que termine el programa de compra de bonos. Durante meses, el titular de la Fed (banco central) ha calificado de «transitoria» la explosión de la inflación, argumentando atascos en la cadena de suministro y la escasez de bienes y trabajadores. Sin embargo, este martes dijo ante la Comisión Bancaria del Senado que es hora de «retirar» ese término.

    El indicador de precios de referencia del banco central registró un aumento del 5% en los 12 meses que terminaron en octubre, muy por encima del objetivo del 2% de la Fed.

    «Claramente, el riesgo de una inflación más persistente ha aumentado», dijo Powell a los legisladores.

    Pero dijo que la Fed «utilizará sus herramientas para asegurarse de que la inflación más alta no se afiance».

    La Fed ya ha empezado a retirar sus medidas de estímulo puestas en marcha para amortiguar el golpe de la pandemia en la economía, pero Powell, a quien el presidente Joe Biden había nominado la semana pasada para un segundo periodo al frente del banco central, había mostrado previamente paciencia respecto a subir las tasas de interés, argumentado que los problemas de suministro se resolverían en los próximos meses.

    Sin embargo, en esta audiencia sugirió que se podría acelerar el ritmo de la retirada de las compras mensuales de activos. Eso significaría que la Fed estaría en condiciones de subir antes de lo esperado el tipo de interés de referencia.

    Escalada de la tasa interés

    En su última reunión, la Reserva Federal decidió comenzar a reducir sus compras mensuales de bonos, lo que al ritmo actual acabarían a mediados de 2022.

    No obstante, desde entonces los datos han mostrado «presiones inflacionarias elevadas, una rápida mejora en muchos de indicadores del mercado laboral» y «fuerte gasto», que indica un «crecimiento importante en los próximos meses», indicó Powell.

    Es por ello que es «apropiado, desde mi perspectiva, considerar terminar la disminución de las compras de nuestros activos… quizá unos meses antes».

    La Fed redujo la tasa de préstamos de referencia a cero en el inicio de la pandemia, y Powell ha dicho que no aumentarán las tasas hasta que termine el programa de compra de bonos.

    Un grupo creciente de funcionarios de la Reserva Federal ha apoyado públicamente poner fin más rápidamente las compras de bonos, con uno o dos aumentos en la tasa el próximo año, mientras que algunos economistas privados están abogando por tres incrementos.

    A nivel mundial, Powell ha reconocido que los banqueros centrales no tomaron en cuenta en sus predicciones el impacto que tendría en los precios los cuellos de botella de la cadena de suplementos.

    Estos inconvenientes globales han causado escasez en una variedad de productos, mientras que la demanda acumulada de bienes también contribuyó al estallido de los precios.

  • FED (Reserva Federal de EE UU) reitera que tasas de interés se mantendrán cercanas a cero

    A pesar de que las tasas de interés se mantendrán a los niveles actuales, la FED no descarta la posibilidad de comenzar a reducir la recompra de activos a partir de noviembre de este año

     La Reserva Federal de EE UU (FED), organismo que rige las políticas monetarias para el país norteamericano, reiteró nuevamente que mantendría las tasas de interés bancarias cercanas a cero, pero anticipó en esta oportunidad que podría reducir el margen de inversión destinado a la recompra de activos.

    FED mantendrá tasas de interés pero reducirá recompra de activos

    Así lo señaló el día martes el presidente de la FED, Jerome Powell, quien aseguró que las medidas originalmente implementadas se mantendrán con excepción a las compras de activos, las cuales podrían verse modificadas a partir de noviembre de este año y completar la transición a mediados de 2022.

    Al respecto, Powell explicó que si bien las medidas están pensadas para apoyar a la economía estadounidense en el marco de la pandemia por COVID-19, para la próxima reunión de la FED podrían venir a lugar algunos cambios. Dicho encuentro está programado para el próximo 2 de noviembre, y varios analistas señalan que este cambio viene a razón de los desacuerdos existentes entre los funcionarios del organismo, quienes se debaten entre mantener estas condiciones o volver a aumentar las tasas de interés para 2022.

    Si bien se contempla reducir la inversión destinada para la recompra de bonos del tesoro y otros activos, Powell aseguró que esto no debe interpretarse como una cuenta regresiva para un aumento de las tasas de interés. Sin embargo, el directivo indicó que todavía están evaluando opciones y dejan la puerta abierta por si fuese necesario implementar otras medidas.

    Con respecto a esto último, Powell indicó que un eventual aumento en las tasas de interés no vendrá a lugar hasta que se complete el proceso de reducción de recompra, por lo que los analistas sostienen que esta condición se mantendrá vigente al menos hasta el año que viene, esto si los indicadores económicos no reaccionan negativamente ante tales medidas.

    Otras proyecciones e indicadores

    Además de anunciar las medidas previamente mencionadas, la FED también compartió otras proyecciones en relación a los indicadores económicos:

    • Se espera que la inflación en 2022 aumente a un 2,2%, el cual se mantendría también para 2023.
    • La tasa de desempleo podría caer al 3,8% en 2022 y reducirse al 3,5% para 2023.
    • También se espera que el PIB aumente en un 3,8% para 2022, y un 2,5% para 2023. Acá las proyecciones apuntaron mucho más alto que las presentadas en julio de este año.

    Sobre los niveles inflacionarios, a pesar de que la media presentada en julio por la FED fue del 4,2%, los miembros del organismo tienen la perspectiva de que esta caerá cerca del 2% una vez que se reduzcan los niveles de recompra de activos. Sin embargo, Powell reiteró que ese proceso será gradual.

    Criptomonedas siguen seguras… por ahora

    El anuncio constituye una buena señal para entusiastas y analistas del mercado de las criptomonedas, quienes aseguran que son justamente estas medidas adoptadas para la economía estadounidense las que mantienen las condiciones óptimas para que estos activos logren ganar valor.

    Con niveles de interés bancario cercanos a cero y el hecho de que las regulaciones continúan avanzando en materia cripto, las condiciones parecen aún jugar a favor de los inversionistas institucionales interesados en Bitcoin y otras monedas digitales.

    Tengamos presente que el analista de Bloomberg, Mike McGlone, anticipó el lunes que muy posiblemente la SEC acepte el primer ETF Bitcoin  en territorio estadounidense para finales de octubre de este año, justamente a razón del creciente interés institucional y el hecho de que empresas de especial renombre tienen intenciones de lanzar su propio fondo cotizable en bolsa basado en la moneda digital.

    Fuente: Versión de Angel Di Matteo / DiarioBitcoin

  • Bitcoin supera los $ 15,000 y alcanza su nivel más alto desde enero de 2018

    Este jueves pasado, el precio de Bitcoin subió por encima de los $15,000, alcanzando una cifra récord que no se veía desde enero de 2018. Los aumentos de precios se produjeron en medio de la incertidumbre geopolítica y económica resultante de la pandemia de coronavirus y una prolongada elección en Estados Unidos.

    En lo que llevamos de año, el valor de Bitcoin se ha disparado en más del doble. La criptomoneda se cotiza a un valor de $15,233, frente a los $5,000 de marzo, agregando más del 200% a su valor en los últimos meses y estando a menos de $5,000 del máximo histórico observado a fines de 2017, cuando llegó a $20,000. Después de una montaña rusa en los mercados desde entonces, comenzó su último ascenso meteórico el 21 de octubre, con una ganancia del 9%.

    Esta subida se debe a un estímulo sin precedentes de los gobiernos globales y los bancos centrales durante la pandemia, que algunos expertos de la industria creen que ha hecho que la moneda virtual sea más atractiva que las monedas fiduciarias como el dólar.

    “La creación de Bitcoin se debió en parte a los temores de que un mayor estímulo fiscal esté devaluando las monedas a nivel mundial”, dijo Simon Peters, analista de criptoactivos de la plataforma de inversión eToro. “Como resultado, cuando los bancos centrales anuncian amplios planes para inyectar dinero en las economías, muchos inversores de la comunidad criptográfica toman esto como una importante señal de compra de bitcoins”.

    Los inversores esperan el último anuncio de política monetaria de la Reserva Federal, y se espera que el banco central de EE. UU. mantenga las tasas cercanas a cero y reitere la necesidad de más estímulo fiscal. Pero la gran incertidumbre que ha rodeado las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020 significa que es poco probable que se acuerde otro paquete de estímulo para el coronavirus en el corto plazo.

    “Con las elecciones estadounidenses llegando gradualmente a su fin, los detalles de un estímulo fiscal podrían volverse más claros. Cualquier paquete de este tipo podría ver un debilitamiento del dólar estadounidense y más aumentos en el precio de bitcoin en el futuro ”, dijo Peters.

    Otras criptomonedas también experimentaron ganancias significativas, con Ethereum (ether), Ripple (XRP) y bitcoin cash aumentando entre un 4 y un 10%. Las criptomonedas, junto con el oro, pueden seguir siendo apuestas de impulso para los inversores que buscan aprovechar la continua debilidad del dólar. Los precios del oro , que alcanzaron un récord por encima de los 2.000 dólares la onza a principios de este año, subieron un 30% en 2020.

    Según JPMorgan, existe incluso la posibilidad de que bitcoin supere su máximo histórico de $20,000. El banco ve que el potencial de bitcoin se triplicará a largo plazo, ya que se convierte en una alternativa más aceptable al oro entre los inversores.

    «El potencial alcista a largo plazo de bitcoin es considerable, ya que compite más intensamente con el oro como moneda ‘alternativa’ que creemos, dado que los Millenials se convertirían con el tiempo en un componente más importante del universo de inversores», dijo JPMorgan.

  • En plena pandemia, el oro alcanza su nivel más alto desde 2011

    El aumento de los casos mundiales de coronavirus y los temores de una nueva ola han contribuido a la disminución de los principales índices bursátiles y valores globales, mientras que los refugios tradicionales como los metales preciosos han ganado confianza entre los inversores.

    Por este motivo, el precio del oro ha alcanzado un pico récord de $1,944 ayer 27 de julio en el comercio en Asia, antes de establecerse en $1,932, rompiendo la barrera de $1,921.17 por onza que alcanzó en septiembre de 2011 y siendo uno de los activos de mayor rendimiento desde que comenzó la pandemia.
    Este aumento ha sido progresivo desde el comienzo de la crisis sanitaria. A principios de año, el oro comenzó por encima de $1,500 por onza y superó el nivel de $1,600 a mediados de febrero. Con la llegada de la actual crisis de salud en Europa, el precio bajó de $1,500 a medida que los inversores recurrieron a la liquidez total. Aun así, la caída no fue larga, ya que los precios se recuperaron a fines de ese mes y en abril alcanzaron los $1,700, una cifra que se superó este mes de julio. En total, este metal precioso ha aumentado su valor en casi un 30% desde que comenzó el año.

    Los factores principales que han influido en este hecho ha sido la intensificación de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, un dólar debilitado y la baja competencia de los rendimientos de los bonos del gobierno de EE.UU. A esta situación se agregan las restricciones de suministro debido a los bloqueos por la pandemia, así como el difícil acceso a este tipo de metal.

    Por otro lado, la política monetaria aplicada por los principales bancos centrales del mundo también ha jugado un papel fundamental en el aumento de su precio. Sin embargo, esta situación puede tener una trayectoria positiva a largo plazo y no ser solo «signos de una fuerza fugaz», según afirmó un grupo de expertos de la agencia EFE. Por lo tanto, se espera que el oro supere los 1.950 dólares por onza para fin de año, e incluso, en vista de que las tasas de interés continuarán cayendo aún más en 2021, el oro podría superar los 2.200 dólares por onza el próximo año.

    Los inversores están tomando varias rutas hacia el oro. Los operadores a corto plazo están utilizando CFD (contratos por diferencia) y apuestas financieras basadas en el precio del oro, pero también hay un creciente interés en los ETF de oro (fondos cotizados en bolsa), de los cuales ahora hay más disponibles que en la crisis de 2009. Los ETF de oro representan una forma conveniente para los inversores que no desea negociar ETF para acceder a la dinámica del precio del oro sin tener que ir al mercado de futuros. Muchos ETF de oro pueden negociarse como acciones y representan el precio de los activos reales de lingotes de oro en bóvedas seguras.

    El oro es visto como «un seguro contra las turbulencias en los mercados de divisas», dijo Carlo Alberto De Casa, analista jefe de la plataforma de comercio en línea ActivTrades. «Si bien todas las monedas se pueden imprimir, la naturaleza finita del oro y la plata los convierte en mejores reservas de valor en estos momentos de incertidumbre», afirmó.