Etiqueta: Navidad

  • Navidad: la libertad nacida en un pesebre

    La Navidad suele ser presentada como una festividad de consumo, sentimentalismo o tradición vacía. Sin embargo, en su núcleo más profundo, el nacimiento de Cristo encierra una de las ideas más radicales —y paradójicamente más olvidadas— de la civilización occidental: la dignidad absoluta del individuo frente al poder.

    El relato evangélico no comienza en palacios ni en centros de decisión política. Comienza en un pesebre, en los márgenes del Imperio romano, lejos de César, de Herodes y de toda forma de autoridad coercitiva. El Dios cristiano no elige imponerse por la fuerza, sino hacerse hombre en la fragilidad, apelando a la conciencia y a la libertad de cada persona. No hay decreto, no hay ejército, no hay violencia fundacional. Hay un nacimiento humilde y una invitación.

    Ese gesto inicial contiene una intuición profundamente liberal: la verdad no necesita imponerse, solo proponerse. Cristo no obliga, llama. No conquista territorios, transforma corazones. No promete seguridad a cambio de obediencia, sino libertad a cambio de responsabilidad.

    En la tradición católica clásica, la libertad no es un capricho ni una licencia sin límites, sino la capacidad moral del ser humano para elegir el bien. Y esa libertad es tan central que Dios mismo la respeta, incluso cuando es usada para negarlo. La encarnación es, en ese sentido, el mayor acto de confianza en el individuo: Dios se hace vulnerable ante la libertad humana.

    El mensaje navideño también es profundamente antipoder. Jesús nace mientras el Imperio realiza un censo, una herramienta clásica de control estatal. María y José son desplazados por una burocracia que no los ve, no los cuida y no les ofrece refugio. La primera Navidad ocurre fuera del sistema, sostenida por redes voluntarias: pastores, viajeros, hospitalidad espontánea. No hay programa público ni planificación central. Hay comunidad, caridad y decisión personal.

    La caridad cristiana —tan mal entendida como asistencialismo forzado— es, en su raíz, un acto libre. No existe caridad sin libertad. No existe amor auténtico bajo coacción. En Navidad no se celebra la redistribución impuesta, sino el don voluntario: Dios que se entrega, personas que ofrecen lo poco que tienen, sin obligación ni recompensa.

    Desde esta perspectiva, la Navidad también nos recuerda un límite ético al poder político. Ninguna autoridad puede ocupar el lugar de la conciencia. Ningún gobierno puede arrogarse la misión de redimir al hombre. Cada vez que el poder promete salvación, repite la tentación que Cristo rechazó en el desierto.

    Celebrar la Navidad desde una mirada liberal no es vaciarla de sentido religioso, sino volver a su raíz más revolucionaria: la afirmación de que cada ser humano vale por sí mismo, que la fe no se impone, que el bien no se decreta y que la verdadera transformación nace de decisiones libres.

    En un mundo saturado de discursos, controles y violencias justificadas en nombre del bien común, la Navidad vuelve a susurrar una verdad incómoda: la esperanza no nace del poder, sino de la libertad.

    Y esa es, quizás, la tradición más subversiva que aún vale la pena defender.

    Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo les deseamos desde GCC.

  • Un cuento de Navidad: El Taller de las Luces

    «En el pequeño pueblo de Valverde, donde las montañas nevadas acariciaban el cielo y los ríos murmuraban historias antiguas, la Navidad se celebraba con un evento especial: la iluminación del Gran Árbol en la plaza central. Pero ese año, las cosas habían cambiado. Una tormenta temprana había destruido las decoraciones, y el pueblo, sumido en preocupaciones económicas, dudaba en organizar la fiesta.

    Isabel, una joven artesana conocida por su habilidad para tallar figuras de madera, caminaba por las calles silenciosas y notó la ausencia del bullicio navideño. Recordó las noches de su infancia, cuando las luces del árbol reflejaban la esperanza y el sentido de comunidad. Decidió que algo debía hacerse.

    Reunió a algunos vecinos en su taller. Había quienes dudaban: «No tenemos recursos,» dijo Don Mateo, el panadero. «Con lo que cuesta la electricidad, es imposible,» añadió Clara, la dueña de la tienda de telas. Pero Isabel, con una sonrisa suave y firme, respondió: «La Navidad no es un gasto; es una oportunidad para unirnos. Si cada uno contribuye con lo que pueda, veremos qué ocurre.»

    Inspirados por su entusiasmo, las personas comenzaron a traer lo que tenían: maderas viejas, hilos de colores, pinturas desgastadas. Los niños reunieron piñas y ramas del bosque; los ancianos compartieron historias mientras tejían guirnaldas. Isabel diseñó linternas de madera, y pronto el taller se llenó de luces que cobraban vida al ritmo del esfuerzo colectivo.

    Una noche, mientras trabajaban, se presentó José, un viajero que había llegado al pueblo buscando refugio. Con pocas palabras, explicó que era electricista y que había visto el resplandor del taller. «No tengo mucho, pero puedo ayudarles a conectar las luces,» ofreció. Su gesto sencillo resonó con la esencia de la fiesta: cada uno, desde su individualidad, podía contribuir al bien común.

    Con José a cargo de las conexiones, las luces comenzaron a brillar, primero débiles y luego con un fulgor que llenó el corazón de todos. La noche antes de Navidad, el Gran Árbol fue iluminado. No tenía la simetría de los años anteriores, ni los adornos más costosos, pero cada pieza contaba una historia: una guirnalda tejida por Clara, un adorno tallado por los niños, y las luces que José había ensamblado con paciencia y destreza.

    Esa noche, el pueblo se reunió bajo el árbol. Isabel tomó la palabra: «Esta iluminación es una prueba de que, cuando actuamos libremente desde el corazón, podemos crear algo mucho más grande que nosotros mismos. No se trata de regalos o extravagancia, sino de recordarnos que somos parte de algo mayor: una comunidad donde cada individuo tiene un lugar y un propósito.»

    La multitud respondió con un silencio reverente, seguido de un estallido de aplausos. Alguien comenzó a cantar un villancico, y pronto todas las voces se unieron, llenando el aire con una melodía que hablaba de fraternidad, esperanza y fe.

    Esa noche, mientras las estrellas brillaban sobre Valverde, el pueblo comprendió que la Navidad no era algo que se recibía, sino algo que se creaba, juntos. Isabel miró el árbol y pensó en cómo cada luz representaba el esfuerzo libre y voluntario de cada persona, una pequeña chispa que, unida a las demás, iluminaba hasta las noches más oscuras.

    Y así, el taller de las luces se convirtió en un símbolo de lo que podía lograrse cuando la libertad, la cooperación y el amor al prójimo guiaban el camino, recordando a todos el mensaje eterno de la Navidad: que cada uno, desde su unicidad, puede ser luz para el mundo.»

    Desde Goethals Consulting les deseamos una muy Feliz navidad.

  • Un paseo desde la Navidad occidental hasta el Año Nuevo chino

    Con emoción hemos entrado en el mes más festivo del año: diciembre. Durante esta época, en Occidente mucha gente está inmersa en la alegría de la Navidad, lo que equivale, más allá del mero significado religioso, a disfrutar de la familia y los amigos. Esto no es muy distinto a lo que se vive en China, donde la gente también se prepara para la llegada del Año Nuevo chino.

    El Año Nuevo chino (también conocido como el 春节, “Festival de Primavera”) cae el primer día del primer mes del calendario lunar. Tradicionalmente, China utiliza dos calendarios al mismo tiempo: el calendario solar, que se utiliza para la producción agrícola, y el lunar.

    El primero, que depende del movimiento del sol, coincide completamente con el que utilizamos en Occidente (12 meses y 365 días al año). El calendario lunar, por su parte, depende del movimiento del satélite que le da nombre y se divide en 12 meses y 360 días al año para coincidir con las cuatro estaciones (con un mes bisiesto cada cuatro años). Este último es el que pone fecha a las fiestas.

    El próximo Festival de Primavera, según el calendario gregoriano, se celebrará el 10 de febrero de 2024. El año del conejo de agua dará entonces paso al año del dragón, el único animal mítico entre los doce signos del zodíaco, una criatura que simboliza poder, nobleza, honor, suerte y éxito.

    Igual que la Navidad “occidental” está repleta de fiestas hasta que llega el 31 de diciembre, China también celebra tres importantes festivos tradicionales hasta la llegada del Festival de Primavera: el Festival de Laba (腊八节), Xiaonian (小年) y la víspera del Año Nuevo chino (除夕).

    Festival de Laba (腊八节)

    La palabra Laba (腊八) significa “día 8 de diciembre”, por lo que este festival se celebra en esa fecha según el calendario lunar (18 de enero de 2024 en el calendario gregoriano).

    Un círculo blanco y negro en el que el blanco tiene un punto negro y viceversa, rodeado de ocho grupos de líneas con diferentes diseños.
    Imagen de una Tai Chi-Bagua.
    Meul/Wikimedia Commons, FAL

    La presencia del número ocho no es casual. Dicen que se originó en la tabla china de Tai Chi-Bagua (太极八卦图), que, según el Tai Chi, representa, junto al yin y el yang, los ocho fenómenos naturales que componen el mundo: cielo, tierra, trueno, viento, agua, fuego, montaña y luz. Se cree que estos fenómenos fueron dados por Dios y por eso el ocho es el número de la suerte para los chinos.

    En el budismo existe una hermosa leyenda sobre el Festival de Laba. Según esta, cuando el Buda Sakyamuni era joven, observó cómo todos los seres vivos sufrían a través de las etapas de la vida: nacimiento, vejez, enfermedad y muerte. Para buscar el verdadero significado de la existencia y la liberación tanto de la vida como de la muerte, abandonó su prosperidad y se hizo monje. Finalmente, se iluminó y se convirtió en Buda. Esto sucedió el 8 de diciembre del calendario lunar.

    Para conmemorar este día, los budistas comenzaron a cocinar gachas de Laba, un plato tradicional chino muy rico en nutrientes y de sabor dulce. Como sugiere el nombre, la gacha de Laba se elabora a partir de semillas de ocho tipos de plantas. Generalmente incluye arroz, mijo, judías rojas y negras, dátiles rojos, semillas de loto, maní, maíz y cebada.

    La medicina tradicional china cree que las semillas contienen la energía necesaria para el crecimiento de la vida, lo que convierte a este plato en uno muy beneficioso para la salud. Comerlo este día significa que se tendrá una vida dulce y saludable durante el nuevo año.

    Festivo de Xiaonian (小年)

    Xiaonian se traduce literalmente como “año pequeño”: el “año pequeño” que da paso al “año grande”, es decir, al Año Nuevo chino. El Xiaonian se suele celebrar el 23 de diciembre en el norte y el 24 en el sur (2 y 3 de febrero de 2024 respectivamente, según el calendario gregoriano), debido a la gran extensión de territorio que conforma el país oriental.

    Este día por la mañana, todos los hogares preparan comida tradicional para el Dios de la Cocina (el más importante de los dioses domésticos, que protege el hogar y la familia). Después de comer, el Dios de la Cocina regresa al Palacio Celestial (lugar donde viven las deidades en la mitología China) para informar al Emperador de Jade (Dios supremo) del comportamiento de la familia durante el año.

    Por ello, en la ceremonia de despedida del Dios de la Cocina se suele ver el siguiente verso: “上天言好事,下界降平安” (“Por favor, Dios de la Cocina, háblele bien de nosotros al Cielo, y tráiganos paz cuando vuelva a la Tierra”). Estas palabras expresan los buenos deseos de la gente para el próximo año.

    Tras esta ceremonia, también se lleva a cabo el sǎoshè (扫舍), la limpieza de las casas, fundamental antes de dar la bienvenida al nuevo año.

    Festivo de Chuxi (除夕)

    El “Festivo de Chuxi” en China equivale a la Nochevieja occidental. Durante esa noche, con una tradición de más de dos mil años, toda la familia se reúne para comer comida tradicional china, tomar té, charlar y recibir felizmente el nuevo año. Además, los padres suelen entregar a sus hijos sobres rojos con dinero (红包 hóng bāo o 压岁钱 yā suì qián, “dinero de la suerte”).

    Una niña china recibe de sus parientes adultos un sobre rojo.
    Los padres les dan sobres rojos con dinero a sus hijos para desearles buena suerte y salud.
    Maples Images/Shutterstock

    Esta tradición tiene su origen hace miles de años, cuando se utilizaban monedas de cobre. Estaban grabadas con patrones de animales de la buena suerte como dragones, fénix, tortugas, grullas y peces, así como expresiones chinas como 千秋万岁 (“longevidad”) o 天下太平 (“paz en el mundo”). Los padres se las daban a sus hijos deseándoles que reprimiesen los espíritus malignos, creciesen saludables y estuviesen seguros y felices el próximo año. Lo hacían en sobres o hilos rojos, el color del sol en el cielo y de las flores en la tierra.

    El rojo se ha consolidado como el color festivo tradicional de China. Las calles se vuelven carmesíes y se colocan carteles –tiras de papel con versos– del Festival de Primavera en las puertas y rejas de las ventanas. También se cuelgan linternas, entre otros accesorios decorativos –todos rojos–, para dar la bienvenida al nuevo año.

    En definitiva, a pesar de que la Navidad occidental y el Año Nuevo chino parecen fiestas muy diferentes, durante estas fechas damos importancia a lo mismo: la salud, la felicidad y la familia.

    ¡Les deseamos a todos una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo!

    圣诞节快乐!新年快乐!The Conversation

    Anabel Mederos Cedrés, Personal investigador de lengua española, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria; Lili Wang, Profesora de lengua y cultura china, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y María-Teresa Cáceres-Lorenzo, Profesora e investigadora de la ULPGC, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Servicio postal noruego lanza publicidad navideña con un Santa gay y ya es viral

    Con la Navidad a la vuelta de la esquina, parece que el servicio postal noruego eligió el mejor momento para derretir los corazones de los fanáticos de la Navidad. Y lo ha hecho con un comercial altamente polémico: porque no sólo ha derretido corazones, también ha enardecido otros tantos.

    Posten, el correo oficial noruego, como cada año, lanzó su publicidad navideña. La de 2021 se convirtió en viral en muy poco tiempo. En pocos días el video en You Tube ya superó el millón y medio de visitas. Cuenta una historia de amor. Y las historias de amor siempre hacen una buena combinación con el espíritu navideño.

    En los últimos días, el anuncio publicado por el servicio postal noruego también ha sido tendencia en Twitter  y se viralizó en todo el resto de plataformas de redes sociales.

    El comercial, titulado ‘Cuando Harry conoció a Santa’, es un tributo a la clásica comedia romántica ‘Cuando Harry conoció a Sally’. El correo noruego quiso con este corto homenajear el cincuenta aniversario de la ley que descriminalizó las relaciones homosexuales en su país. En Noruega recién en 1972 dejó de ser considerado un delito ser homosexual.

    “Fue un año malo, oscuro para todos. Una pandemia, las alertas sobre la situación climática, las crisis de los refugiados. Entonces pensamos que quizá lo que se necesitaba era una buena historia de amor, cálida y sentida. Lo que celebramos es que en Noruega, pese a lo que pasa en el mundo, uno puede amar a quien quiera”, dijo Monica Solberg, la directora de marketing de Posten, el correo noruego.

    El anuncio, que es una promoción del servicio postal noruego Posten, muestra a Santa Claus buscando al hombre de sus sueños, Harry. Pero hay una trampa: Santa solo puede venir una vez al año. Santa solicita la ayuda de Posten para entregar los regalos de Navidad (que es, por supuesto, el comercial de Posten) para que pueda pasar más tiempo con Harry. Cada año, los dos aprenden un poco más el uno del otro.

    Harry finalmente envía una nota al Polo Norte, diciendo: ‘Todo lo que quiero para Navidad eres tú’. Ese es el título de una muy conocida canción de Mariah Carey que ya tiene más de 25 años en el mercado y que es ya todo un clásico navideño,  y no sólo en los Estados Unidos.

    Y el deseo navideño de Harry se cumple al año siguiente de la carta.

    https://youtu.be/l_Gsxpeh3mY

    Luego de que Harry y Santa se encuentran y reencuentran año tras año , en esta navidad Harry lo espera ansioso frente a la chimenea, vestido con su mejor saco hasta que suena el timbre de la casa. En la puerta una joven del correo le deja sus regalos navideños. Pero dentro de su casa lo esperaba Santa que había usado el puntual correo de su país para poder pasar más tiempo con él. En ese momento, Harry y Santa comparten un beso, como en la película de los ochenta. La cámara sale de la casa y hace una toma aérea por la ciudad que está inundada de camionetas del Posten haciendo los repartos navideños.

    El Posten, es una empresa estatal que emplea 14.000 personas. La calidad de su servicio es reconocida por los noruegos. Tiene 375 años de historia. Según sus voceros lo que el video intenta es «mostrar la flexibilidad del servicio que brindan, cómo trabajan los 365 días del año y, también, por supuesto, brindar un mensaje inclusivo».

    Antes de lanzar su aviso anual los responsables del correo noruego sabían que su publicidad podía causar polémica, en especial en las redes sociales. Se generaron muchas controversias. La preocupación de los sectores conservadores «es la evidente campaña mundial que intenta promover la cultura homosexual en los niños, no solo con el objetivo de lograr la ‘tolerancia de lo diferente’ sino de promoverla como algo normalizado».

    La polémica está servida. ¿Qué opinión tiene nuestro lector del GCCViews?

  • Hasta el año que viene!

    Tenemos que tomarnos un descanso. Muchas horas pensando, discutiendo y elaborando contenido para todos ustedes, queridos lectores, clientes, amigos. Aprovecharemos estos días para correcciones técnicas y que el próximo año los sorprenda con muchas mejoras en nuestras redes. Regresamos el Lunes 6 de Enero del 2020. Hasta entonces, les deseamos unas muy felices fiestas de Navidad y Próspero Año Nuevo, desde ISA, WPOS,  GCCViews y por supuesto, la compañía madre, Goethals Consulting. Y aquí les dejamos nuestro regalo, un poema del escritor Jorge Luis Borges para todos aquellos que desde su individualidad y potencialidad, colaboran para que el mundo sea un poco mejor cada día. Disfruten.

    Los Justos

    Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.
    El que agradece que en la tierra haya música.
    El que descubre con placer una etimología.
    Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
    El ceramista que premedita un color y una forma.
    El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
    Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
    El que acaricia a un animal dormido.
    El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
    El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
    El que prefiere que los otros tengan razón.
    Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.
    Jorge Luis Borges
  • Una Navidad distinta: done a caridad con criptomonedas

    Coinbase permite donaciones de caridad criptográficas para esta Navidad con DustAid

    Como sabemos, la comunidad de criptomonedas es notablemente conocida por su filantropía. Pues bien, esta semana, la plataforma de intercambio de criptomonedas con sede en San Francisco, Coinbase ha anunciado una asociación con la organización de caridad impulsada por cripto DustAid, organización que facilita las donaciones de criptomonedas para apoyar proyectos de caridad de todo el mundo a medida que se acerca la Navidad, en este caso a tres organizaciones benéficas que luchan por diferentes causas.

    En virtud de la asociación, los titulares de criptomonedas podrán transmitir un poco de alegría navideña a ‘The Liddle Edi Foundation’, ONG que apoya a las comunidades rurales en Rumania; Space for Giants, una organización de conservación internacional que protege los grandes paisajes de vida silvestre que los elefantes de África necesitan para sobrevivir y prosperar; y el NSPCC, Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad contra los Niños, que trabaja en la protección infantil en el Reino Unido y las Islas del Canal. Los objetivos de recolección son 3,000, 10,000 y 4,000 libras respectivamente. Las donaciones se realizarán a través de la plataforma de Comercio de Coinbase, que permite a los comerciantes aceptar pagos de criptomonedas.

    El objetivo de DustAid, según el director gerente, Duncan Murray, es «hacer que las donaciones sean un acto simple, fácil y transparente de nuestra vida cotidiana», y afirmó que la organización cree que la tecnología blockchain puede ayudar a las organizaciones benéficas a impactar positivamente a las personas en todo el mundo. «Estamos realmente orgullosos de trabajar con organizaciones líderes como Coinbase y NSPCC para hacer que todo suceda y ayudar a que los niños sean escuchados esta Navidad».

    Asimismo, la unidad de caridad de Fidelity, Fidelity Charitable, reveló a principios de este año que recibió más de $100 millones en donaciones de criptomonedas desde que comenzó a aceptarlas en 2015. Solo en 2017, cuando el mercado estaba en auge a nuevos máximos históricos, la organización recibió $69 millones en criptomonedas.

    Un partidario anónimo de BTC creó también el año pasado una organización benéfica de bitcoin llamada Pineapple Fund, que donó más de 5,100 BTC, por un valor de $ 55 millones, a varios proyectos, incluida la Free Software Foundation, la Electronic Frontier Foundation y The Water Project.

    Louise Corden, productora digital líder de NSPCC, destaca cómo la organización está encontrando formas nuevas e innovadoras de facilitar las donaciones de caridad. «La recaudación de fondos de criptomonedas muestra cómo el NSPCC explora continuamente nuevas formas de permitir que las personas donen a organizaciones benéficas y contribuyan a nuestra lucha por todos los niños. Estamos realmente agradecidos por el respaldo que hemos recibido de DustAid y Coinbase, y ahora esperamos que los usuarios de criptomonedas vayan a sus plataformas para hacer una donación navideña a Childline», agregó.

    Zeeshan Feroz, CEO de Coinbase en el Reino Unido, ve esta asociación como parte de la criptomoneda que crea un sistema financiero abierto, que «toma su forma de muchas maneras diferentes y, a su vez, también beneficia a las personas de manera diferente».

  • Ikea invita a desconectar tecnología y conectar más afectos con su campaña de Navidad española

    «Buenas noches, familias. Las reglas del juego son sencillas: si aciertas, te quedas; si fallas, tendrás que abandonar la cena». Así comienza el anuncio navideño de IKEA que conmueve a España.

    #DesconectaParaConectar es una invitación a reflexionar sobre un comportamiento cotidiano que todos tenemos asumido como normal y que quizá deberíamos replantearnos, especialmente durante las celebraciones navideñas.

    Así la marca nos anima a desconectar de nuestros dispositivos móviles y redes sociales para conectar con aquellos con los que vamos a compartir momentos especiales.

    La Campaña de Navidad de Ikea: #DesconectaParaConectar

    La campaña parte de la idea de que cada vez nos pasamos más tiempo pegados a nuestros móviles. Este exceso de atención tiene consecuencias, entre ellas que nos desconectemos de las personas queridas que tenemos cerca y las dejemos en segundo plano. La nueva campaña de Ikea está protagonizada por familias reales.

    Las nuevas tecnologías han cambiado radicalmente la forma en que nos relacionamos con nuestro entorno. Aunque nadie duda de su utilidad, sin darnos cuenta están afectando negativamente a nuestra capacidad de relacionarnos con los demás.

    La nueva campaña de la empresa sueca evidencia esta realidad social de hiperconexión digital. En el spot aparecen varias familias reales durante una cena navideña. Participan en un juego en el que se les retará a responder preguntas sobre personajes del entorno digital, y después sobre miembros de su propia familia. Si aciertan seguirán cenando, pero si fallan tendrán que abandonar la mesa. «¿Cuánto crees que sabes de tu familia?», es la pregunta que hace Ikea. Parece fácil, pero cuando comienzan las preguntas resulta que los miembros de la familia saben más de los famosos a los que siguen en sus redes sociales que de los miembros de su propia familia.

    Con este mensaje, Ikea pretende hacernos reflexionar para que en estas fechas desconectemos para volver a conectar. «Cada día tenemos la oportunidad de conocer mejor a las personas que nos rodean», dicen en el anuncio.

    Los que no aciertan en realidad no solo pierden en el juego. Sino que se pierden todas esas conversaciones y momentos que dejan de vivir y disfrutar.

    Laura Durán, Directora de Marketing de Ikea, ha comentado que con esta campaña quieren invitar a la gente a hacer un uso racional y responsable del móvil y las redes sociales.

    La campaña #DesconectaParaConectar ha sido creada por McCann y MRM/McCann “Familiarizados”, que es el juego de mesa que han creado para testear cuánto uno sabe sobre su familia.

    El juego tendrá una versión analógica que se regalará a socios Ikea Family, embajadores de la marca y a todos los empleados de IKEA en España. Pero para llegar a todos los hogares del país también contará con una versión digital que estará disponible de forma gratuita a partir del 18 de diciembre. Esta pedirá al usuario que ponga su móvil en modo avión, para asegurar de ese modo la desconexión y evitar interrupciones.

    IKEA también desconecta esta Navidad

    Además Ikea, como gesto para promover la desconexión, por primera vez interrumpirá su comunicación digital y su actividad en redes sociales del 24 de diciembre de 2018 al 1 de enero de 2019.

    Con ello pretende aportar su granito de arena y animar a que la gente desconecte y se conecte con los seres queridos con los que va a celebrar la Navidad. Eliminará cualquier comunicación digital a través de newsletters o notas de prensa.

    Este compromiso ya tiene una medida real para sus empleados: desde el pasado 1 de septiembre el nuevo convenio colectivo firmado con los sindicatos incorpora una regulación respecto a la desconexión digital.Así, los trabajadores tienen derecho a no contestar mails, WhatsApp o cualquier tipo de comunicación fuera de su horario de trabajo.

  • Los adolescentes ahora ponen ‘V-Bucks’ de Fortnite y Bitcoin en sus listas de deseos navideños

    Algunas listas de deseos de navidad en los Estados Unidos atraviesan a todas las generaciones y otras, bueno, no.

    Por primera vez, los adolescentes dijeron que querían la criptomoneda como Bitcoin y la moneda virtual de Fortnite, ‘V-Bucks’, en lugar de efectivo, tarjetas de regalo y dinero para gasolina, según el informe del consumidor ‘Holiday 2018’ publicado este mes por la firma de gestión de activos y banca de inversión Piper Jaffray.

    Fortnite se ha convertido en todo un fenómeno mundial ya que cuenta con millones de descargas desde su estreno y ha alcanzado los 3,4 millones de jugadores simultáneos, los cuales aumentaron tras la llegada del modo Battle Royale. Fortnite es un videojuego para múltiples jugadores para dispositivos móviles, computadoras personales y consolas de juegos. Es gratis, pero las actualizaciones dentro del juego cuestan dinero. El videojuego ha recaudado más de $ 300 millones en el iOS de Apple desde que se lanzó en ese sistema en marzo.

    Los V-Bucks, son la moneda virtual del juego Fortnite. El tema de los micropagos está a la orden del día y, al igual que cada vez más juegos actuales, Fortnite también permite a los usuarios adquirir más monedas V-Bucks con dinero real y poder así adquirir nuevos skins y elementos cosméticos para los personajes.

    Como muchas monedas virtuales, los V-Bucks no siempre se sienten como dinero real. Los jugadores de Fortnite pueden comprar 1.000 V-bucks por $ 9.99. Pueden usarlo para comprar artículos mientras juegan al popular videojuego, incluido el ‘Pase de batalla’ por 950 V-bucks, y trajes y skins para sus personajes entre 500 y 2,000 V-Bucks.

    Claramente, los V Bucks sólo están en las listas de la Generación Z. Entonces ¿qué más están deseando los adolescentes este año que también compartan el resto de generaciones? Piper Jaffray dijo que el ítem número 1 en la lista de deseos de los adolescentes de los EE. UU. en esta temporada de fiestas es Apple, con el iPhone. De hecho, sus cuatro principales marcas de consumo son todos los productos de Apple: Apple Watch, MacBooks y Airpods. Estas marcas fueron seguidas por Gucci Vans, Adidas  y Lululemon;  y NBA 2k19, un videojuego de simulación de baloncesto. Apple representó el 11,5% de las listas de deseos de los adolescentes. La siguiente marca más cercana, Gucci, representó solo el 0.6%.

    Ahora bien, se han realizado estudios similares al de Piper Jaffray. Este mes de noviembre, la firma Blockchain Capital llevó a cabo una investigación, cuyos resultados arrojaron que el 30 por ciento de los jóvenes entre 18 y 24 años de edad prefieren poseer USD 1,000 en bitcoins que en la bolsa.

    Finalmente, tenemos el caso de una encuesta realizada en Alemania a principios del mes de noviembre, la cual arrojó que los jóvenes con edades comprendidas entre 18 y 29 años presentan mayor interés y disposición a comprar criptomonedas.

    Una lectura rápida de estas preferencias de los adolescentes marcan la tendencia a la virtualización total del estilo de vida, incluso la moneda, sea el Bitcoin o los V Bucks. Ya no ven la criptomoneda simplemente como una forma de inversión, de hecho, su preferencia por recibirla sobre el dinero o las tarjetas de regalo indican que han percibido la moneda digital como un medio de intercambio, que es completamente diferente con la forma en que la generación mayor, los baby boomers que nacieron antes de 1964 perciben la criptomoneda. Quien no preste atención a este fenómeno, estará perdiendo muchas oportunidades de negocios, como la de Fortnite, que se calcula en unos 1,200 millones al día de hoy.

  • Corto de navidad realizado con sólo 64 USD conquista millones de corazones globalmente

    Un cortometraje navideño de muy bajo presupuesto conquistó el corazón de millones de espectadores en las redes sociales.

    El cineasta Phil Beastall compartió el video el 18 de noviembre luego del lanzamiento del millonario anuncio de navidad de la empresa británica John Lewis, protagonizado por Elton John.

    “Al final del anuncio de Navidad de John Lewis, quería compartir mi propia película de Navidad que hice en 2014”, escribió Beastall al publicar el cortometraje que se ve en el vídeo principal.

    “Es un cortometraje sobre un hombre que cuenta los días de Navidad para que pueda continuar su tradición anual provocada por un momento trágico del pasado”.

    Su propio anuncio se hizo con solo USD 64, y su clave está en las palabras que llegan al corazón, mientras que Lewis gastó casi USD 9 millones, el solo gastó un mínimo.

    Cada año el protagonista cuenta y espera el día de navidad para abrir una caja que contiene un regalo que le dejó su madre antes de morir. Un regalo para abrir cada 24 de diciembre. Dentro hay una walkman y una cinta de audio.

    El regalo es un mensaje de amor, un mensaje que llegó al alma de unos 6 millones de espectadores que respondieron a la filmación con elogios y felicitaciones.

    El amor es un regalo, que dura para siempre. Feliz Navidad‘”, dice al terminar el cortometraje.

    “Creo que hay una pequeña revolución en la industria de la publicidad”, comentó Beastall, según Ladbible.

    “La gente ya no quiere que se le venda abiertamente algo que hace que nuestro trabajo como productores de video sea mucho más difícil porque tenemos que vender indirectamente”, agregó en un mensaje.

    “Pero lo bueno de esto es que cuando vendemos a los consumidores podemos centrarnos en vender estilos de vida e indirectamente vender productos o servicios que se ajusten a ese estilo de vida”.

    “Mucha gente está luchando financieramente, por lo que escuchar que se está gastando millones en estas campañas no está bien con la gente”, concluyó el cineasta.

    El lanzamiento del anuncio de Navidad de John Lewis es un gran hito en el calendario festivo del Reino Unido. Se lanzó la semana pasada, protagonizada por Elton John, y le costó a la compañía un total de £ 7 millones ($ 8,996,600). Pero ahora hay pedidos para que el cineasta de bajo presupuesto se ponga al mando de la producción del próximo año después de que su propio anuncio de Navidad, que hizo con sólo £ 50 ($ 64), se volvió viral.