Etiqueta: privacidad

  • Google gana un caso histórico en la Unión Europea sobre libertad de información

    Google ganó un caso histórico en la Unión Europea el martes pasado, cuando el Tribunal Superior de Justicia dictaminó que el gigante de Internet no tendrá que extender las reglas del «derecho al olvido»de la UE, también conocido como el «derecho a la eliminación», a sus motores de búsqueda fuera de la región.

    El caso, visto como un enfrentamiento del derecho a la privacidad en línea contra la libertad de información, surgió de una batalla legal librada por Francia desde 2014 para que Google aplique el «derecho al olvido» a todos sus dominios de búsqueda. Este fallo dictaminaba que las personas tienen derecho a controlar lo que aparece cuando se busca su nombre en línea, pudiendole pedirle a Google, por ejemplo, que elimine un enlace.

    Desde que Google comenzó a manejar solicitudes de «derecho al olvido» en mayo de ese año, el gigante tecnológico, según el informe de transparencia de la compañía, ha eliminado cerca de 1.3 millones de enlaces web de sus resultados de búsqueda, o un 45% del total de solicitudes recibidas. Dichas solicitudes presentadas por residentes europeos son revisadas por el personal de Google con sede en Irlanda, que las evalúa en función de criterios que incluyen si la información de la página web es «inadecuada, irrelevante, ya no es relevante o excesiva».

    El vigilante de privacidad de Francia, CNIL, multó a Google con $ 110,000 en 2016 por negarse a eliminar información confidencial a pedido de los resultados de búsqueda en todo el mundo. Un año después, CNIL quería que Google eliminara los resultados de todos sus motores de búsqueda a pedido, y no solo los sitios de países europeos como www.google.fr. Google se negó y en el caso judicial resultante, las autoridades legales francesas acudieron al tribunal más alto de la UE.

    En reacción al fallo, el abogado principal de privacidad de Google, Peter Fleischer, dijo que «es bueno ver que el Tribunal estuvo de acuerdo con nuestros argumentos» y agregó que Google había trabajado duro «para lograr un equilibrio razonable entre los derechos de acceso de las personas a la información y la privacidad. »

    El fallo es definitivo y se convierte en el punto de referencia sobre el cual los tribunales del bloque de 28 naciones deben basar sus decisiones relacionadas con tales casos. También plantea preguntas sobre cómo hacer cumplir las diferentes jurisdicciones cuando se trata de Internet sin fronteras. La Comisión Europea señaló que el tribunal volvió a confirmar que el «derecho al olvido» existe en la UE. Asimismo, dijo que un operador de motores de búsqueda debe adoptar medidas para disuadir a los usuarios de Internet de que salgan de la UE para encontrar esa información. Aquellos que querían ver una extensión de este tipo, argumentan que en Internet es fácil cambiar de las versiones nacionales del sitio web a otras fuera de la UE, por ejemplo, de google.fr a google.com, para encontrar la información que debe ser eliminada dentro de la UE.

    Google finalmente afirmó que puede rechazar una solicitud de exclusión de la lista si la página contiene información que es «fuertemente de interés público» con material relacionado con la vida profesional del solicitante, crímenes pasados, cargos políticos, cargos en la vida pública o si el contenido consiste en documentos gubernamentales o «de naturaleza periodística».

  • El héroe de nuestra época: Edward Snowden

    Como tantas veces he consignado, no me gusta la expresión «héroe», porque está manchada de patrioterismo y atribuida generalmente a personas que en realidad han puesto palos en la rueda en las vidas de su prójimo. Por otra parte, Juan Bautista Alberdi escribió en su autobiografía: «La patria es una palabra de guerra, no de libertad», puesto que hay otras formas de expresarse menos pastosas para referirse al terruño de los padres. Fernando Savater también aclara el tema en su libro Contra las patrias.

    El manoseo creciente de las palabras ‘héroe’ y ‘patria’ ha hecho que se desfiguren y trastoquen. La mayor parte de la gente relaciona esas expresiones con políticos y militares que en general han manipulado vidas y haciendas ajenas. La corrección a esta última interpretación proviene de una larga tradición que descubrí que comienza de manera sistemática con el decimonónico Herber Spencer, en su libro titulado El exceso de legislación.

    Los usos reiterados del héroe y la patria afloran en obras que encierran el germen de la destrucción de las libertades individuales como el «superhombre» y «la voluntad de poder» de Friedrich Nietzsche o la noción totalitaria del héroe en Thomas Carlyle tan bien descrita por Jorge Luis Borges.

    Difícil resulta concebir una visión más cavernaria, de más baja estofa, de mayor renunciamiento a la condición humana y de mayor énfasis y vehemencia para que se aniquile y disuelva la propia personalidad en manos de forajidos, energúmenos y megalómanos que, azuzados por poderes omnímodos, se arrogan la facultad de manejar lo ajeno, siempre en el contexto de cánticos sobre patriotas y héroes.

    Habiendo dicho lo anterior, en esta nota resalto la figura de un verdadero héroe alejado del sentido habitual para, en cambio, referirse al logro de hazañas extraordinarias en pos de la libertad y el respeto a los derechos del hombre. Se trata de Edward Snowden. Ron Paul, el dirigente político estadounidense más liberal en el sentido clásico del término y tres veces candidato a la presidencia, señaló en Fox Business: «Snowden es un héroe» y el juez Andrew Napolitano, en el programa televisivo Studio B, también de Fox, afirmó enfáticamente: «Edward Snowden es un héroe que pone al descubierto la trama infame de espionajes que vulneran nuestros valores y los principios de la Constitución»; y concluyó: «Los gobernantes que permiten semejantes políticas no merecen el cargo».

    He escrito antes sobre este tema a raíz del caso Assange, pero hay otros aspectos a considerar en este nuevo episodio de espionaje puesto al descubierto por Snowden que fue realizado sin orden de juez competente y sin sustento en lugar de ajustarse a las advertencias de la cuarta enmienda de la Carta Magna estadounidense. En primer lugar, lo público no es privado, especialmente en sociedades que se precian de contar con sistemas transparentes y que los actos de gobierno deben estar en conocimiento de los gobernados, quienes se dice que son los mandantes. Lo dicho no significa que en muy específicas circunstancias y de modo transitorio y provisional los gobiernos pueden mantener reserva sobre ciertos acontecimientos (como, por ejemplo, un plan de defensa que no debería divulgarse antes de su ejecución). En todo caso, la reserva mencionada es responsabilidad de quienes estiman que debe mantenerse reservada la información correspondiente. En ningún caso puede imputarse a la función periodística la difusión de datos e informaciones una vez que estas llegan a las redacciones y, en el caso Snowden, tampoco puede imputársele delito cuando la fechoría fue llevada a cabo por el propio gobierno.

    Viene a continuación otro asunto directamente vinculado con lo que analizamos y es el contrato de confidencialidad, sea en el área privada o pública. Si un empleado de una empresa comercial asume el compromiso de no divulgar cierta información, no lo puede hacer. Lo contrario implica lesionar los derechos de la otra parte en el referido convenio. Idéntico razonamiento es del todo aplicable para el sector gubernamental. Cuando en los años cincuenta funcionarios gubernamentales estadounidenses (dicho sea de paso, pertenecientes al Departamento de Estado) se comprometían a ser leales con su país y, simultáneamente, le pasaban información confidencial a los rusos, incumplían con sus deberes elementales.

    ¿Pero el contrato de confidencialidad tendría vigencia si uno se entera de que están por asesinar a su madre? ¿Son válidos los contratos contrarios al derecho? En el caso de Snowden, se trató de divulgar información sobre el ataque sistemático a la privacidad de ciudadanos pacíficos, puesto que el Gran Hermano trasmite inseguridad además de arrancar la libertad y la protección elemental a los derechos individuales.

    Cuando Snowden se comprometió a guardar secreto al ser contratado, no tenía idea de los atropellos brutales a la privacidad de ciudadanos pacíficos que sus jefes perpetrarían en forma sistemática. La Constitución está por encima de toda norma, no puede alegarse derecho contra el derecho. Finalmente privó en la conciencia de Snowden, principios en gran medida influidos por algunas lecturas como autodidacta, por ejemplo, por La rebelión de Atlas, de Ayn Rand, tal como se pone en evidencia en la producción cinematográfica de Oliver Stone al tiempo que allí se expresa que todo el espionaje se debe al ansia de control gubernamental, ya que «el terrorismo es solo la excusa».

    En todo caso, la denuncia de la invasión a la privacidad y la difusión de los documentos expuestos hace más clara aún la sentencia de Hannah Arendt: «Nadie ha puesto en duda que la verdad y la política están más bien en malos términos y nadie, que yo sepa, ha contado la veracidad entre las virtudes políticas». Los llamados «secretos de estado» (y escribo ‘estado’ con minúscula porque de lo contrario debería escribir ‘individuo’ con mayúscula, que es más apropiado) en la inmensa mayoría de los casos son para ocultar las fechorías de gobernantes inescrupulosos, lo cual viene ocurriendo desde Richelieu, Metternich, Talleyrand y Bismarck, prácticas que revirtió categóricamente Estados Unidos pero que, de un tiempo a esta parte, ha retomado costumbres insalubres de otras latitudes.

    La encrucijada en la que se encuentra Edward Snowden es el resultado de la cobardía moral de todos los gobiernos a los que solicitó asilo desde su reducto en Hong Kong, requerimiento que fue denegado una y otra vez por temor a represalias de Estados Unidos o por convencimiento de que es lícito interferir en las comunicaciones telefónicas privadas y en los correos electrónicos también privados sin la expresa orden del juez de la causa. Lo último en lo que insistió antes de su actual paradero fue la posibilidad de exiliarse en Islandia, para lo que un empresario privado había puesto a su disposición su avión para el traslado correspondiente en caso de accederse al pedido de asilo, lo cual, como queda dicho, no ocurrió. Paradójicamente y por la ojeriza del gobierno gangsteril de Vladimir Putin para con Estados Unidos, Rusia finalmente le concedió cobijo.

    Glenn Beck, en su programa de televisión The Blaze, también sostuvo que Edward Snowden «es un héroe» que hay que proteger contra las acciones criminales de energúmenos enquistados en Washington que traicionan los valores expuestos por los padres fundadores y que, por este camino, afirma el conductor, ciertos megalómanos con rostros demócratas terminarán con las libertades individuales.

    En su libro Constitutional Chaos el antes mencionado juez Napolitano concluye que es gravísimo lo que viene ocurriendo en Estados Unidos, donde el gobierno puede confiscar y encarcelar sin el debido proceso, espiar la correspondencia privada y escuchar conversaciones de inocentes sin intervención de la Justicia. Es por esto que Osama Bin Laden ha consignado que el triunfo de su ideología «inexorablemente tendrá lugar merced a la guerra antiterrorista por las restricciones a lo que en Occidente se denomina libertad» (citado por Michael Tanner).

    Algunos trogloditas del Partido Republicano de la línea George W. Bush siempre se mostraron indignados con Snowden, del mismo modo que defienden la emboscada inaceptable y repugnante de Guantánamo y suscriben la «preventiva» invasión militar por doquier. Es de esperar que finalmente prime la cordura y la mejor tradición del american way of life que hizo a esa nación el refugio de la libertad y el respeto recíproco, y se abandonen procedimientos dignos del atropello terrorista.

    Mike Stein entrevistó en KWAM 900 al profesor Mark Thornston sobre el tema que nos ocupa, quien manifestó: «Snowden es un patriota que hizo lo correcto frente a la inmoralidad del espionaje», «esto es un balde de agua fría para la economía, ya que la consiguiente inseguridad hará que muchas empresas, especialmente las tecnológicas, se muden a países más seguros».

    Nick Gillespie, de Reason tv, entrevistó vía teleconferencia a Snowden, quien resaltó su espíritu antiautoritario y subrayó que siempre estará «del lado de la libertad», por lo que criticó a quienes consideran que «le deben lealtad al Estado» y aludió a la nula «dimensión moral» de sus circunstanciales contratantes gubernamentales.

    La encrucijada que presento en esta nota es sobre un prófugo que difundió para bien de la humanidad más de doscientos documentos reservados que ponen al descubierto las tropelías de un Leviatán desbocado, una persona convertida en un paria, puesto que la administración de Obama le canceló el pasaporte a Snowden. Estamos advertidos, no vaya a ser que lo escrito en 1952 por Taylor Caldwell como ficción en su The Devil´s Advocate se convierta en realidad respecto a que el gobierno estadounidense mute en un Estado totalitario.

    Tal como escribe Glenn Greenwald en su libro Snowden. Sin un lugar donde esconderse, se trata de «los peligros de los secretos gubernamentales y la vulneración de las libertades civiles en nombre de la guerra contra el terrorismo» en cuyo contexto cita al propio Snowden: «Fue entonces cuando comencé a ver realmente lo fácil que es separar el poder de la rendición de cuentas, y que cuanto más altos son los niveles de poder, menor es la supervisión y la obligación de asumir responsabilidades».

    Como bien ha declarado Snowden en un célebre reportaje para The New York Magazine, habitualmente reproducido al cierre de la mencionada producción cinematográfica del controvertido Oliver Stone: «Mi vida cambió para bien puesto que puedo ahora decir no lo que voy a hacer en el futuro sino lo que con orgullo hice en el pasado». Somos muchos los que adherimos a esta conclusión con la frente alta por haberse denunciado al gobierno más poderoso del planeta por atropellar valores muy caros a la civilización.

  • Project Ion de Microsoft: es como Bitcoin, pero para la Identidad

    Es casi una obsesión que Microsoft tiene con las nuevas tecnologías y Blockchain no es una excepción. En una publicación realizada en su blog el 13 de mayo, la compañía explica que está construyendo una red de identidad descentralizada (DID) utilizando la Blockchain de la popular criptomoneda Bitcoin. Esta infraestructura, conocida como Identity Overlay Network (ION), se basa en un conjunto de estándares abiertos desarrollados en conjunto con la Fundación de Identidad Descentralizada.

    De acuerdo con la compañía, existe un gran problema con las cadenas de bloques públicas actuales, y es que las «más sólidas y descentralizadas operan a solo decenas de transacciones por segundo, en ninguna parte cerca del volumen que un mundo lleno de DID exigiría». Por eso, con ION, Microsoft espera ser capaz de lograr miles de operaciones por segundo.

    A través del DID basado en Blockchain, Microsoft está dispuesto a dejar de lado los datos de inicio de sesión de sus usuarios de software. El nuevo sistema se ejecuta en la cadena de bloques principal de Bitcoin, que, dentro de la industria, es conocida como la blockchain más confiable.

    Esta solución brindará a los usuarios de Microsoft la capacidad tener una cartera de credenciales portátil que les ayudará a conectarse a todas las plataformas y aplicaciones digitales con facilidad.

    Se cree que esta solución llevaría la privacidad del internet a otro nivel, ya que los usuarios ya no tendrían que dejar los pasos digitales en línea a menos que así lo deseen. Esta innovación también reduciría las posibilidades de hackeos y fugas porque no hay grupos de datos centralizados para usar.

    “Creemos que cada persona necesita una identidad digital descentralizada que posea y controle, respaldada por identificadores propios que permitan interacciones seguras que preserven la privacidad. Esta identidad propia debe integrarse a la perfección en sus vidas y ponerlas en el centro de todo lo que hacen en el mundo digital“, señaló Microsoft.

    El objetivo de las redes descentralizadas, de acuerdo con el gerente de programas del equipo de identidad de Microsoft, Daniel Buchner, es eliminar el control que tienen los servicios, organizaciones y aplicaciones sobre los identificadores digitales, como los correos electrónicos.

    Incluso la compañía ha asegurado que busca crear un ecosistema donde «miles de millones de personas e innumerables dispositivos puedan interactuar de manera segura sobre un sistema interoperable basado en estándares y componentes de código abierto».

    Este proyecto aún está en construcción y no se tiene mucha información sobre cuándo será su lanzamiento. Sin embargo, es otra de las incursiones de Microsoft en el ecosistema Blockchain, lo que resalta una vez más el potencial de esta tecnología, ya no tanto para el futuro, sino para el hoy del sector.

    Tras el anuncio, los «bulls» del mercado se apresuraron a elogiar el interés de Microsoft por la cadena de bloques de Bitcoin y su importancia potencial en los precios de Bitcoin.  De hecho, un usuario dijo: Con $ 8,000, el mercado está subestimando considerablemente la importancia de las noticias de Microsoft. Para un gigante de la tecnología de esta magnitud, anunciar que están utilizando Bitcoin es probablemente el anuncio más significativo en este espacio hasta la fecha. Acaban de apoyar a BTC como una plataforma en la que confían.

    Por otro lado, existe el pensamiento de que Microsoft está obteniendo mucho más de este acuerdo que Bitcoin. “Son las acciones de Microsoft las que deberían aumentar porque le mostraron al mundo que Blockchain es Bitcoin. Utilizan el protocolo más seguro y descentralizado para sus aplicaciones. Esto es: ‘Bitcoin sigue siendo el mismo resguardo de valor con o sin Microsoft … Microsoft ha ganado más valor de Bitcoin que Bitcoin de Microsoft’.

    Como sea la lectura de este anuncio, lo cierto es que ambas tecnologías combinadas se potencian y en beneficio de la humanidad, como expresara Microsoft en el día de ayer, «La privacidad es un derecho humano. Para proteger ese derecho, los individuos deben estar facultados para controlar sus propias identidades digitales. Muchos miembros de la comunidad, incluido Microsoft, están comprometidos a hacer que esto sea real».

  • San Francisco será la primera ciudad de EE.UU. en prohibir la vigilancia de reconocimiento facial

    El reconocimiento facial es una de las tecnologías más polémicas de uso reciente en el campo de las políticas públicas en varios países que ha generado nuevas preguntas sobre las libertades civiles. San Francisco ahora se convierte en la primera ciudad de Estados Unidos en vetar el uso de dicha tecnología para la vigilancia de espacios públicos. Los expertos, a su vez, han expresado inquietudes específicas acerca de las herramientas, ya que los estudios han demostrado casos de sesgos preocupantes y tasas de error.

    En un caso sin precedentes en la historia de los Estados Unidos, la ciudad de San Francisco ha votado para evitar que las agencias gubernamentales, incluída la policía, utilicen el reconocimiento facial como un método para monitorear a la población. La Junta de Supervisores ha tenido un resultado de ocho votos a favor frente a uno en contra de la medida, que entrará en vigencia en un mes. El nombre original del plan es ‘Detener la ordenanza secreta de vigilancia‘. La ordenanza también requeriría que las agencias de la ciudad obtuvieran la aprobación de la junta directiva para el uso de la tecnología de vigilancia, y que establezcan auditorías para la que ya se encuentre en uso.

    La ley no regulará los negocios locales, y la tecnología aún no está regulada en gran parte en los EE. UU., pero la prohibición de San Francisco resuena debido a la identidad de la ciudad como un territorio amigable para algunas de las empresas de tecnología más poderosas del mundo, cuyos ingenieros han diseñado sistemas que pueden detectar y reconocer rostros para uso comercial y de consumo.

    Antes de la votación, el miembro de la Junta Directiva, Aaron Peskin, aclaró que «esto no es una medida contra la tecnología», subrayando que muchas de las herramientas utilizadas por las autoridades aún son importantes para la seguridad de la ciudad. Sin embargo, el miembro de la junta observó que el reconocimiento facial es una herramienta «especialmente peligrosa y opresiva». «La propensión de la tecnología de reconocimiento facial a poner en peligro los derechos y las libertades civiles supera sustancialmente sus beneficios». El reconocimiento facial podría, además, «exacerbar la injusticia racial y amenazar nuestra capacidad de vivir sin la continua vigilancia del gobierno». «Será ilegal para cualquier departamento obtener, conservar, acceder o utilizar cualquier tecnología de reconocimiento facial o cualquier información obtenida con tecnología de reconocimiento facial».

    La ley podría aumentar las tensiones en compañías como Amazon, que han tratado de vender sistemas de reconocimiento facial a agencias policiales, citando sus posibles beneficios al encontrar niños desaparecidos o perseguir a los delincuentes. Los inversores de Amazon votarán la próxima semana sobre una propuesta que podría impedir que la compañía venda su sistema, Rekognition, a agencias gubernamentales.
    Google ha dicho que no ofrecerá una herramienta de reconocimiento facial de uso general hasta que funcione a través de «importantes cuestiones de tecnología y políticas». Microsoft, por su parte, instó al Congreso a regular la tecnología y dijo que no se debe dejar que las empresas se controlen a sí mismas debido a sus «amplias ramificaciones sociales y su potencial de abuso».

    El caso de San Francisco definitivamente será un precedente para otras ciudades, que pueden decidir implementar alguna regulación para la debatida tecnología de reconocimiento facial. Varios grupos de libertad civil en el área han expresado su apoyo a la decisión tomada por la ciudad, mientras que la policía local está tratando de evitar un bloqueo en su uso.

  • PayPal realiza primera inversión en start up de blockchain

    Hoy, Cambridge Blockchain, la nueva start up de identidad digital de EE. UU. que ayuda a las instituciones y empresas a manejar datos confidenciales utilizando la tecnología blockchain, anunció que Paypal se ha unido a su ronda de financiación de la Serie A.

    PayPal parece estar entrando en el mundo blockchain, y habría estado siguiendo su progreso durante algún tiempo, al haber patrocinado un programa de fintech para el que fue seleccionado en Europa. Para el otoño de 2018, Cambridge Blockchain se había puesto en contacto con su equipo de empresa corporativa.

    Aunque el monto de la inversión no ha sido revelado por las compañías, la firma pudo recaudar $3.5 millones en nuevas acciones de inversionistas durante los últimos nueve meses. La firma también recibió $7 millones para su Serie A en mayo de 2018. Algunas de las compañías que invirtieron en la firma fueron HCM Capital, el brazo de capital de riesgo de Foxconn y Digital Currency Group.

    Según el CEO de Cambridge Blockchain, Matthew Commons, PayPal ha estado trabajando con la startup de identidad digital durante aproximadamente un año. Al mismo tiempo, Cambridge Blockchain ha estado trabajando con LuxTrust, una institución financiera respaldada por el gobierno.

    Cambridge Blockchain almacena y valida los datos que utilizan blockchain. Además, la firma cuenta con 15 empleados que trabajan en diferentes oficinas en los Estados Unidos, París y también en Beijing. La firma también forma parte de la Fundación de Identidad Descentralizada que trabaja con Enterprise Ethereum Alliance (EEA), R3, Hyperledger y muchos otros.

    «Tenemos una serie de iniciativas de exploración en curso con PayPal», dijo Matthew Commons, dando a entender que el respaldo era parte de una asociación más amplia. «Nuestro servicio ayuda a agilizar el cumplimiento de la identidad digital mientras les da a los clientes el control sobre sus datos de identidad», afirmó Commons. «Nos honra el voto de confianza de PayPal, y esperamos su apoyo y orientación». «Hacen muchos KYC (know your customer) y administran una gran cantidad de datos personales debido a eso», señalando el valor estratégico para la empresa de pagos, que tiene 267 millones de cuentas activas.

    La puesta en marcha se centra en la identidad digital, incluso en jurisdicciones estrictas de la privacidad con experiencia en el intercambio de datos de identidad en las instituciones financieras europeas.

    Mantenida por esos $10.5 millones en capital recaudado, la firma planea usar la cadena de bloques para validar datos y almacenar certificados («como huellas dactilares o escaneos») en pruebas criptográficas. La idea es que una vez que una parte haya almacenado los datos, puedan compartir esa validación con los proveedores de servicios que buscan incorporar al cliente sin otorgarle acceso a otra información personal.

    La solución almacena los datos en un «Servicio de datos personales» que interactúa con una aplicación móvil. Eso significa que el consumidor puede tomar decisiones a través de ella. Sin embargo, los datos aún se almacenan en los servidores Cambridge Blockchain, incluso si son de categoría bancaria.

    «Hemos encontrado que un tipo particular de datos personales, relacionados con la incorporación KYC, es uno por el que podemos pagar, por lo que estamos comenzando allí», señaló. «Será mucho más rápido». El enfoque entonces será estrictamente en los servicios b2b, validando los datos necesarios para abrir cuentas con bancos y otras instituciones financieras.

    PayPal también trasladó recientemente su sede europea a Luxemburgo, donde la empresa con sede en Massachusetts está enfocando el primer lanzamiento de su sistema de identidad distribuida. «La privacidad de los datos se está convirtiendo en un interés cada vez más importante … [y] tenemos la mayor tracción [y el punto de pago más alto] en el mercado bancario europeo», señaló Commons.

  • Las patentes de Facebook que invaden la privacidad con el consentimiento del usuario

    La cuestión de la privacidad se ha vuelto más problemática para Facebook a medida que terminan los meses de este 2018. La seguridad de los datos de los usuarios no está garantizada en la plataforma, que después de haber reconocido errores como los de Cambridge Analytica, ha propuesto nuevas medidas de transparencia.

    Sin embargo, sus últimos pasos, descubiertos gracias al registro de una nueva patente, dejan claro que Facebook sigue intentando hacerse con toda la información posible de una persona, incluso de forma involuntaria.

    Las patentes que registra la compañía buscan, de una manera u otra, detectar la expresión facial de una persona para saber si una publicación aburre o despierta algún interés, y modificar la cronología del usuario en consecuencia. Este registro tiene que ser público desde 2012, año en el que la compañía salió a bolsa. Desde entonces, Facebook ha registrado miles de patentes que, según la propia empresa, no tienen por qué ser usadas nunca.

    De hecho, y para tranquilizar a cualquiera que decida conocer los registros de Facebook, la vicepresidenta de la compañía Allen Lo recalcó al New York Times que gran parte de esa tecnología jamás acabará cristalizando en productos reales.

    Facebook alega también que el registro de patentes es simplemente una forma de aventurar hacia dónde irá la tecnología en los próximos años. Si este tipo de herramientas se ponen de moda en un futuro cercano, el usuario dependerá aún más de que las grandes compañías guarden a buen recaudo tanto flujo de información.

    Varias de las patentes adquiridas en estos años por el gigante de Internet exponen de manera inquietante el tratamiento de datos de sus usuarios

    Hace más de dos años, más exactamente en junio de 2016, Mark Zuckerberg, presidente de Facebook, subió una foto  en Instagram en donde felicitaba a la red social por llegar a 500 millones de usuarios activos al mes.

    Hasta ahí no había nada que llame la atención. Una foto del CEO frente a su portátil. Pero sí algo disentía de lo que normalmente cualquier usuario no haría: tanto la cámara frontal como el micrófono están tapados con cinta aislante. ¿Qué motivos le llevan a Mark  Zuckerberg a pensar que alguien le pudiera estar espiando?

    Es muy probable que la experiencia que tiene la multinacional que dirige en el tratamiento de los datos de sus usuarios sea uno de ellos. En El País, hacen un repaso de algunas de las patentes más inquietantes de Facebook en los últimos años:

    Facebook sabe dónde estás, pero también hacia donde vas.

    Si pensabas que la intrusión de las tecnológicas en tu vida privada llega hasta tal punto que son capaces de saber dónde estás en cada momento concreto, te estás quedando corto. Lo cierto es que el control que tienen sobre tus movimientos les pueden llevar a predecir dónde vas a estar en el futuro. Es lo que refleja una serie de patentes de Facebook, en la que describen cómo pronosticar tu siguiente destino en función de los lugares que has visitado en el pasado y de las rutas que han realizado otros usuarios que compartan algún patrón contigo, los caminos que toman y según esto determinar cuándo es probable que regresen a esos lugares en concreto . De esta forma, podrían definir cadenas de ubicación, que podrían utilizarse, de acuerdo con la patente, para “enviar publicidad a los usuarios basada en ubicaciones”.

    Facebook sabe todo de nosotros, incluso si padeceremos alguna enfermedad

    Otras de las patentes inquietantes de Facebook demuestran el interés por conocerlo absolutamente todo de un usuario: usar el micrófono del móvil para escuchar qué serie o programa de televisión estamos viendo, predecir si el usuario contraerá matrimonio pronto, su nivel socioeconómico, la duración y calidad del sueño, de qué marcas y políticos se habla más con los amigos, incluso propone un método que acierte la fecha de la muerte de los amigos de un usuario.

    La patente que predice el futuro, de hecho, plantea también conocer en qué momento tendremos un hijo, basándose en el tipo de publicaciones, mensajes, la localización de un usuario o la información de la tarjeta de crédito. La patente que busca conocer nuestra rutina nos avisará si detecta un súbito cambio en ella, que podría indicar alguna enfermedad.

    Facebook deduce si tienes pareja

    “Inferir el grado de relación de los usuarios de un sistema de redes sociales”. Bajo este nombre, la multinacional presentó una patente en 2014 en la que advertía de su intención de predecir tu estado civil basándose en la frecuencia con la que visitas la página de otros usuarios, la cantidad de personas que aparecen en tu foto de perfil y el porcentaje de amigos del sexo opuesto. En función de cada uno de estos parámetros, la red social otorga una puntuación a cada usuario cuya suma les permite determinar si tiene pareja.

    Facebook analiza tu personalidad para que consumas más

    Una patente que ya cumple seis años, pero no por ello es menos alarmante. A través del análisis lingüístico de todo lo que escribas en su plataforma, Facebook utiliza un modelo entrenado para predecir las características que conforman tu personalidad —si eres introvertido, gracioso, muy hablador o desagradable— y ofrecerte una publicidad más segmentada.

    Facebook define tu burbuja de filtros

    En 2011, el activista de internet Eli Pariser alertaba de un fenómeno muy presente en nuestros días que bautizaba como burbuja de filtro. Lo definía como un entorno digital en el que las personas pierden acceso a las fuentes de información con las que no se identifican ideológicamente, con lo que se limita su comprensión del mundo. Los filtros que establecen las redes sociales para mostrarte contenido personalizado se basan en tus gustos, por lo que no van a mostrarte aquella información que entiendan que no es de tu interés. «Lo que hay dentro de la burbuja que te rodea depende quién eres y qué te gusta. Pero tú no eres quien decide directamente qué entra en esa burbuja, lo hacen los algoritmos», explicaba entonces.

    Un año después, Facebook presentaba su primera patente en esta línea, aunque la ha ido matizando con el paso del tiempo. La compañía describe aquí cómo utiliza la información sobre las reacciones que tienen sus usuarios con los contenidos que les muestran en su feed de noticias (cuando clican para acceder a un artículo, lo comparten o lo marcan con un “me gusta”) para determinar qué es lo que les interesa. «Los usuarios prefieren ver las noticias relevantes para sus intereses personales o las noticias interesantes para los usuarios de redes sociales conectados a ellos o que tengan intereses relevantes», defendían en la patente.

    Conociendo el interés por recoger tanta información de sus usuarios, queda claro cuál es el objetivo final de la compañía, más allá de que llegue o no a poner en funcionamiento cualquiera de estos sistemas: el 99% del beneficio de Facebook continúa llegando a través de la publicidad. Los usuarios que no se sientan cómodos con la idea de una gran compañía almacenando sus datos, que cada vez son más, quizá deban plantearse el cerrar su cuenta.

  • La factura electrónica avanza

    La factura electrónica avanza

    Un detalle interesante, el movimiento por la factura electrónica es principalmente latinoamericano. Es una de esas innovaciones latinoamericanas de la cual preferiría no oír.

    Existe una razón especial por la cual los países civilizados donde se respetan los derechos individuales no han implantado sistemas de factura electrónica. Porque la factura electrónica es una manera muy invasiva de meter al estado, y por lo tanto a los funcionarios y políticos en la vida diaria de las personas.

    El IRS gringo puede pedir Fatcas, o meter a la gente presa por evadir impuestos, pero nunca se va a meter a tratar de centralizar todas las transacciones ajenas en sí mismo. Los votantes nunca lo permitirían.

    En América Latina no tenemos esta cultura del individuo y de restricción de los poderes del Estado.

    Somos una mezcla rara de individualismo antisocial de “yo primero y los demás que se vayan al diablo” mezclado con un contradictorio culto al Estatismo. El estado es bueno “mientras sirva mis intereses individuales!.

    Por eso no vemos raro que los políticos y funcionarios fiscales quieran meter al estado en nuestras vidas particulares. Porque con una factura electrónica todos los negocios pasan por los servers del Estado, el cual ahora puede cruzar información. Una vez lo haga solo le queda pedir que elimine el efectivo. Y luego podrá tener un control total de la vida de las personas. Podrá saber cuánto ganas y en qué lo gastas y lo podrá saber de cada persona.

    Captura de Facebook, Agosto 2018, Requisitos facturación en argentina. Monto en dólares aproximado: 100 dólares cambio real

    Herman Goering, líder nazi, apoyaba al control de precios no porque era mejor económicamente, sino porque era una manera de meterse en la vida privada de la gente. Así lo decía cándidamente y sin tapujos. Por suerte el líder nazi no conoció las computadoras modernas, sino hubiera apoyado medidas como la facturación electrónica centralizada por el Estado y la eliminación del dinero físico.

    Con la facturación electrónica se puede invadir la vida privada de las personas de una manera que Goering nunca hubiera soñado. Poder saber qué se vende, en qué cantidades, y posiblemente a quién se lo vende. El Gran Hermano te vigila.

    Este es el gran peligro que los partidarios de la facturación electrónica no quieren ver, pese a que ya vimos con Cucalón y Martinelli lo que puede hacer una persona inescrupulosa a cargo de la DGI.

    ¿Pero pensamos que los vienen después serán mejores? Vamos, parece que en Panamá somos incapaces de aprender. Estamos a punto de crear un monstruo y ofrecerlo a los políticos de turno para que lo usen como quieran.
    Parece que la privacidad, el derecho a la intimidad y la libertad personal no parecen ser parte de nuestra cultura. Y esto es lo más preocupante.

  • Extraterritorialidad del Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea

    El 25 de mayo de 2016, entró en vigor el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) en la Unión Europea (UE) que sustituirá a la actual normativa vigente y que comenzará a aplicarse el 25 de mayo de 2018. Este Reglamento busca armonizar el marco jurídico fragmentado de la protección de datos en el Espacio Económico Europeo (EEE), pero también ganar la confianza y garantizar que el derecho a la vida privada del consumidor sea respetado por las empresas en la economía digital mundial. Esta es la razón por la cual la jurisdicción del RGPD no tiene la intención de detenerse en las fronteras de la UE, lo que plantea la cuestión de la extraterritorialidad.

    El campo de aplicación cubrirá no solo a entidades que traten datos de carácter personal que se encuentren dentro del territorio europeo, sino también a empresas o entidades del mundo entero que traten datos personales como parte de las actividades de una de sus sucursales establecidas en la UE, independientemente del lugar donde sean tratados los datos; o empresas establecidas fuera de la UE que ofrecen productos o servicios (de pago o gratuitos), u observan el comportamiento de los ciudadanos o residentes de la UE.

    Las pautas de RGPD definen la situación arriba citada cuando «las personas son seguidas en Internet». Esto incluye el uso potencial de técnicas de elaboración de perfiles para tomar decisiones sobre las personas involucradas o para analizar o predecir las preferencias de compras, comportamientos o actitudes de éstas. Un ejemplo sería el caso de una agencia de viajes u operador hotelero en Panamá que crea perfiles de sus clientes españoles, italianos, alemanes y polacos para ofrecerles ofertas para otros viajes o estancias.

    Asimismo, todos los organismos públicos y los prestatarios económicos tales como bancos y abogados deberán adecuarse a las obligaciones del RGPD, entre las que se destaca la designación de un Delegado de Protección de Datos (DPO, Data Protection Officer en inglés), quien deberá contar con conocimientos jurídicos y experiencia en la materia de protección de datos.

    El sector de marketing de las empresas se verá fuertemente impactado con esta normativa al tener que recabar el consentimiento “libre e inequívoco, prestado a través de una clara acción afirmativa” para cualquier acción que quiera llevar a cabo con los datos de sus clientes europeos (no más envío de mails “BtoC” en masa). El consentimiento, además, no podrá ser tácito, ni se podrá proporcionar a través de casillas pre marcadas. Los datos de carácter personal incluyen las cookies y las direcciones IP.

    Las empresas tendrán también la obligación de informar a sus clientes en un plazo máximo de 72 horas si se produce alguna brecha de seguridad que haya puesto en peligro la privacidad de sus datos. El RGPD establece igualmente el principio de responsabilidad activa, mejor conocido como “accountability”, a través de la cual se pretende que las empresas se responsabilicen de adoptar las medidas pertinentes que minimicen el posible impacto negativo de sus actuaciones y puedan demostrarlo.

    Por otra parte, el RGPD otorga a los clientes o consumidores europeos el “Derecho al Olvido”, que permite a cualquier persona reclamar la supresión de sus datos de los motores de la búsqueda de internet, o el “derecho a la portabilidad”, que faculta al interesado recuperar una copia de sus datos personales para transmitirla a otra empresa.

    La violación al RGPD contempla un régimen sancionador para la empresa con multas que varían según su propio incumplimiento y que pueden alcanzar cuantías de hasta 20 millones de euros o el 4 por ciento del volumen de negocio total anual global del ejercicio financiero anterior, además de las graves consecuencias en la confianza de sus clientes y conllevar efectos negativos para su reputación.

    El principio de “Privacy by Design” es otra novedad para referirse a la obligación para las empresas de abordar los aspectos técnicos y jurídicos a fin de tomar en cuenta las leyes de privacidad en el momento del diseño de la app o software, no después.

    En lo que respecta a la transferencia de datos personales a Estados miembros no pertenecientes a la UE, el RGPD confirma el principio de que el responsable del tratamiento solo puede transferir datos personales a un tercer Estado si éste proporciona un nivel de protección adecuado, derechos y libertades de las personas afectadas. La regulación también enfatiza la «decisión de adecuación» que puede hacer la Comisión Europea a través de la cual cualquier transferencia transnacional puede hacerse sin autorización específica. A este respecto, en la región latinoamericana, la Comisión Europea solo reconoce a Argentina y Uruguay como países que garantizan un nivel de protección adecuado y confiable para hacer negocios. A falta de una decisión de adecuación, la transferencia puede hacerse mediante el establecimiento de garantías adecuadas y a condición de que las personas cuenten con derechos exigibles y acciones legales efectivas.

    En conclusión, toda entidad o empresa ubicada fuera del territorio de la UE que reciba tráfico web de portales ubicados en la UE, proporcione servicios a personas u otras empresas localizadas en la UE, tendrá que implementar las medidas técnicas y organizativas necesarias para el cumplimiento de lo establecido en el RGPD. En consecuencia, la primera pregunta que deben formularse las empresas que se basan fuera de UE es si actualmente están trabajando o planeando hacer negocios en Europa en un futuro cercano. Luego, será necesario analizar sus modelos de negocios para determinar si están administrando datos de ciudadanos europeos y, de ser así, qué tipo de datos. En esta era, en que todo está conectado, muchas empresas procesan datos de ciudadanos europeos de una manera u otra.

     

     

  • Hay que leer la letra menuda, en especial, la que impone el estado.

    Los contratos masivos de adhesión son un uso común del comercio. En éstos, un comerciante ofrece un contrato de compraventa, de alquiler o de servicios, en el cual las condiciones son estándares para todos los clientes. No se negocia el contrato con cada cliente, sino que se le pide a cada cliente que se adhiera a un contrato estándar preexistente.

    Las redes sociales trabajan así, cuando uno se da de alta en Facebook, Instagram, Snapchat, Twitter, uno firma un contrato de adhesión. Contrato que muy pocos leemos.

    No sabemos que cedemos la propiedad de las fotos que subimos a ciertas redes sociales a la compañía dueña de la red, no sabemos que autorizamos a las compañías a recabar información sobre nosotros y lo que es peor, a compartirla con empresas de mercadeo y publicidad. Nadie lee la letra menuda.

    Por eso no nos sorprendamos cuando una compañía de éstas vende fotos nuestras y éstas aparecen en una publicidad sin nuestro consentimiento o si una compañía de estudios de mercado termina con información personal nuestra.

    La información de que una compañía llamada Cambridge Analytica recibió 50 millones de perfiles individuales para poder atacarlos con propaganda política es solo el principio. Facebook no ha calificado esta información como un robo de información ni como una fractura de la seguridad, pero, tampoco aceptan que compartieron la información libremente. El resultado es que es extrajeron datos de la plataforma y se usaron en cosas que sus usuarios no consintieron.

    Y es que el gran negocio de Facebook y de muchas redes sociales no solo es la publicidad pagada, sino el recabar información sobre sus usuarios. Sus gustos, ideas y demás. Saben tu nombre, tus gustos, tus ideas, lo que te interesa, tus amigos: tienen algoritmos que sugieren amigos, lugares, o páginas de acuerdo con tus gustos y tu idioma. Saben más sobre ti que muchos familiares o amigos tuyos. Eso las convierte en una mina de información para las publicitarias. Pero las redes sociales protegen usualmente esta información, porque después de todo, es una ventaja competitiva sobre las demás redes sociales lo cual hace el fallo de Facebook más grave para Facebook. La compañía violó el acuerdo que tenía con Facebook y Facebook no pudo hacer nada porque pensaron que la información se compartía para usos científicos.

    Facebook se encuentra en una tormenta relacionada con plataforma de publicidad, sus técnicas de recolección de datos, y la privacidad del usuario.

    Pero nos olvidamos de algo. Adherirse a una red social es voluntario. Nadie te pone una pistola en la cabeza y de dice que te metas en Twitter, Facebook, Instagram, Linkedin, Snapchat, Tinder. En cambio, mientras la gente se escandaliza por Facebook, cede de manera obligatoria información sobre sus vidas a una red social manejada de manera autoritaria, a escala mundial sin decir nada ni protestar.

    Cedemos nuestras vidas al fisco. El fisco ahora está cada vez más informatizado, y a diferencia de las redes sociales, no es de adhesión voluntaria sino obligatoria. Y con cosas como la factura electrónica, cada vez va a poder conocer más de nuestras vidas, de nuestros hábitos de consumo, de nuestros gustos, de nuestros movimientos en el espacio y tiempo. Y peor, con los intercambios automáticos de información entre los Estados, esta red puede poco a poco ser de alcance mundial.

    Y es una red donde no puedes demandar, renunciar o por lo menos bloquear ciertos datos tuyos u omitirlos como puedes hacer con las redes sociales de carácter voluntario. No puedes evitar que el Estado abuse de la información que obtenga de tí. Y recuerden algo, los algoritmos son cada vez mejores en lo que hacen. Así que los gobiernos, pueden de sus fuentes de datos sacar una información impresionante sobre sus ciudadanos.

    El gran hermano fiscal es una realidad, y no vemos que las personas se escandalicen por esto de la misma manera que se escandalizan por Facebook. Poco a poco vivimos en un panóptico fiscal, que a diferencia de otros panópticos, como las redes sociales, es irrenunciable. Pero esta red social es la que nadie critica, y la que todos vemos como necesaria, porque el Estado debe tener el derecho a hacer lo que sea para cobrar impuestos. Aunque terminemos entregando nuestras vidas en bandeja de plata.