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  • Suiza aprueba su primer fondo de criptomonedas custodiado por el banco SEBA

    La Autoridad de Supervisión del Mercado Financiero Suizo FINMA ha aprobado el primer fondo de criptomonedas de acuerdo con la ley suiza. El fondo, que está restringido a inversores calificados, invierte principalmente en los llamados criptoactivos.

    Por primera vez, FINMA ha aprobado un fondo suizo que invierte principalmente en criptoactivos, es decir, en activos basados ​​en la tecnología blockchain o libro mayor distribuido. El fondo en cuestión se conoce con el nombre de “Crypto Market Index Fund”, un fondo de inversión según la legislación suiza que pertenece a la categoría ‘otros fondos para inversiones alternativas’ con riesgos particulares. La distribución de este fondo está restringida a inversores cualificados.

    El primer fondo de criptomonedas en Suiza

    El fondo es emitido por el gestor de activos suizo Crypto Finance, con sede en Zúrich, y es administrado por la firma de gestión de inversiones PvB Pernet von Ballmoos AG. Cuenta con la custodia de la entidad bancaria SEBA Bank AG.

    Como tal, el nuevo vehículo de inversión hará un seguimiento del rendimiento del índice «Crypto Market Index 10», un producto administrado por SIX Swiss Exchange, la principal bolsa de valores de Suiza.

    SIX Swiss Exchange describe en su página web que el objetivo de dicho índice “es medir de forma fiable el rendimiento de los criptoactivos y tokens más grandes y líquidos”, así como “proporcionar un punto de referencia invertible para esta clase de activos“.

    El regulador indicó que el fondo solo puede invertir en las principales criptomonedas con un “volumen de negociación suficientemente grande“. Además, señaló que las inversiones deben realizarse a través de plataformas establecidas que tengan su sede en un país miembro del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) y que estén sujetas a la correspondiente normativa contra el blanqueo de capitales.

    La autoridad también destacó que el fondo está restringido a inversores cualificados interesados en invertir en activos digitales. Según un comunicado de Crypto Finance, el fondo invierte en criptomonedas como Bitcoin, Ether y Ripple. La firma agregó al respecto: Los inversores calificados, como los bancos de gestión de patrimonio suizos, los gestores de activos, los fondos de pensiones y otros inversores profesionales, habrían estado esperando un fondo regulado de este tipo.

    Banco suizo recibe primera licencia de cripto custodio 

    Junto con la aprobación del primer fondo de criptomonedas, FINMA también otorgó por primera vez una licencia a un banco local para actuar como custodio de monedas digitales.

    SEBA Bank AG, una institución bancaria totalmente regulada con sede en Suiza, anunció hoy que ha recibido una licencia CISA por parte de los reguladores para facilitar un servicio de custodia de criptomonedas de grado institucional. Según el anuncio, la licencia permite al banco proporcionar una de las primeras soluciones de custodia de grado institucional del mundo para inversión en activos digitales.

    Esta licencia permite a SEBA Bank ofrecer a los fondos domiciliados en Suiza una capacidad de inversión segura y progresiva dentro del espacio de cripto y activos digitales en rápida evolución.

    De acuerdo con la información, se trata de la primera licencia de su tipo que otorga FINMA a un banco centrado en monedas digitales. Fundado en 2018, SEBA Bank saltó a la fama al convertirse en una de las primeras instituciones financieras del mundo en incursionar en las criptomonedas. El banco, que recibió una licencia bancaria en 2019, admite cinco criptomonedas incluidas Bitcoin y Ethereum.

    “Con nuestra nueva licencia CISA, SEBA Bank continúa su papel pionero en el espacio institucional de los activos digitales“, aseguró el CEO de SEBA Bank, Guido Buehler, sobre el anuncio reciente.

    Consideración de los riesgos particulares

    Con el fin de facilitar una innovación seria, FINMA aplica las disposiciones existentes de las leyes del mercado financiero de una manera sistemáticamente neutra desde el punto de vista tecnológico, es decir, de acuerdo con el principio de ‘mismos riesgos, mismas reglas’. Al hacerlo, se asegura de que no se utilicen nuevas tecnologías para eludir las reglas existentes y de que se mantengan los objetivos protectores de la legislación del mercado financiero.

    Dado que los criptoactivos implican riesgos particulares, FINMA también vinculó la aprobación a requisitos específicos en el presente caso. Por ejemplo, el fondo solo puede invertir en criptoactivos establecidos con un volumen de negociación suficientemente grande. Además, las inversiones deben realizarse a través de contrapartes y plataformas establecidas que tengan su sede en un país miembro del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) y estén sujetas a las correspondientes regulaciones contra el lavado de dinero.

    Finalmente, existen requisitos específicos en materia de gestión de riesgos y reporting para las entidades implicadas en la gestión y custodia.

  • Suiza se vuelve más competitiva a partir de su nueva reforma tributaria.¿Panamá debería hacer lo mismo?

    El 19 de mayo del pasado año, los votantes suizos aprobaron la Ley Federal de Reforma Fiscal y Financiamiento AHV (TRAF) que entró en vigor el 1 de enero de 2020. Considerada la tercera reforma importante del sistema de impuestos corporativos suizo, se puede argumentar que esta reforma es la de mayor alcance en sus implicaciones, dado su impacto en la fundación del sistema tributario suizo y su significativa reducción en las tasas impositivas cantonales.

    En Suiza hay varios tipos de impuestos y se cobran a nivel federal, cantonal (estado federado) y comunitario. La reforma fiscal prevé la abolición de los regímenes fiscales privilegiados a nivel cantonal (régimen de sociedades de cartera, mixtas y domiciliarias), la introducción de un «patent box regime»(las cajas de patentes permiten al gobierno suizo cobrar impuestos más bajos sobre los beneficios obtenidos de productos patentados) , una súper deducción de I+D y exenciones a efectos del impuesto sobre el capital.

    Además, la legislación tributaria aprobada ajustará la tributación de dividendos para individuos, el principio de contribución de capital y el sistema de crédito fiscal de suma global. Estos son los cambios más significativos:

    Impuestos de sociedades. Las empresas deberán pagar tasas impositivas más bajas en 2020 que en muchos cantones suizos. Las tasas efectivas de impuestos corporativos en todo el país en la mayoría de los cantones y municipios ahora estarán entre 12 y 15% (incluido el impuesto corporativo federal). En algunos cantones, como Zurich y Argau, la tasa efectiva se mantiene en 19.7 y 18.6% respectivamente. Si bien algunos de los cambios son modestos, otros son significativos: en la ciudad de Ginebra, por ejemplo, la tasa impositiva bajó del 24,16% al 13,99%. Los privilegios fiscales que se aplican a las sociedades de cartera, mixtas, principales y domiciliarias se eliminarán, ya que no cumplen con el derecho internacional.

    Impuesto sobre derechos de patente. Para alentar la investigación y el desarrollo, se reducirán los impuestos sobre las patentes y otros derechos similares. La reforma fiscal incluye instrumentos para promover la actividad empresarial en el área de investigación y desarrollo (I+D). Específicamente, los contribuyentes pueden solicitar una caja de patentes (incentivo fiscal). Según este acuerdo, las ganancias netas de las patentes se tienen en cuenta en el cálculo de la ganancia neta imponible en la proporción de los gastos calificados de I+D con respecto a los gastos totales de I+D por patente. Se aplica una reducción del 90%, aunque los cantones pueden elegir una tasa de descuento más baja.

    Además, los cantones tendrán la oportunidad de proporcionar una deducción adicional de no más del 50% por los gastos de I+D realizados por el contribuyente directamente o por un tercero en relación con el negocio del contribuyente.

    Dividendos. Se ha incrementado los impuestos sobre los dividendos de las participaciones individuales. El nivel federal se ha establecido en un 70%, mientras que el nivel cantonal variará, pero será de al menos el 50%. También hay un cambio en lo que se conoce como el umbral de transposición, que se había establecido en un 5%. El monto apropiado para gravar una transposición de acciones ahora se calculará con el producto de las ventas, menos el valor nominal y las reservas de contribución de capital.

    Ajuste del impuesto sobre el capital. A diferencia de la Confederación, los Cantones imponen un impuesto sobre el capital a las personas jurídicas además del impuesto sobre la renta. Este impuesto se basa en el capital propio de la empresa. Dado que la mayoría de los cantones permitieron una tasa de impuesto sobre el capital reducido para los estatutos fiscales especiales, TRAF autoriza a los cantones a proporcionar reducciones en el impuesto sobre el capital. Estas reducciones se refieren al capital social de una empresa vinculado al capital atribuible a participaciones calificadas, patentes y derechos similares, así como a préstamos intragrupo.

    Deducción por autofinanciamiento. Los cantones con una tasa combinada de impuestos corporativos cantonales, municipales y otros de al menos 13.5% también pueden introducir una deducción de intereses nocionales sobre el capital de garantía (deducción autofinanciada o «deducción de intereses nocionales»), también conocida como «Lex Zürich» en la medida en que ya que esta disposición ha sido hecha a medida para el Cantón. El capital social de seguridad es la porción del capital social que excede el capital social requerido para la actividad comercial a largo plazo. La tasa de interés se calculará en función de la tasa pagada en bonos federales a 10 años.

    Ecualización fiscal y refinanciamiento AHV. La TRAF también incluye medidas para reequilibrar la igualación fiscal entre el nivel federal y el cantonal, de modo que la compensación financiera federal para los Cantones se haya vuelto más alta. Principalmente por razones políticas y la aceptabilidad de la reforma debido al rechazo del primer borrador, TRAF también incluye una medida para refinanciar el AHV (seguro de vejez y sobrevivientes) al aumentar las contribuciones de empleadores y empleados por unos pocos puntos porcentuales.

    Impuestos mínimos y máximos. Por último, la desgravación fiscal máxima otorgada en virtud de las nuevas medidas está limitada a nivel cantonal. La reducción de impuestos, basada en el cuadro de patentes, la deducción de gastos de I+D y la deducción de intereses nocionales, no puede exceder el 70% de los ingresos antes de la pérdida de impuestos y la deducción de los descuentos. Los cantones son libres de elegir una tasa de descuento más baja. Esto les brinda flexibilidad en la forma en que responden y les permite tener en cuenta las características específicas de su propio sistema tributario.

    Como vemos, la TRAF proporciona a los cantones un margen de maniobra significativo para una diversidad de medidas fiscales, logrando incorporar el impuesto de sociedades suizo a los estándares impositivos modernos y a las posiciones de sus socios económicos al tiempo que ha permitido a Suiza permanecer a la vanguardia del panorama del impuesto de sociedades europeo gracias a las diversas medidas fiscales descritas anteriormente.

    Esta reforma tributaria de calado, que ha iniciado recientemente a regir, coloca a Suiza, especialmente post Covide, en una posición claramente ventajosa frente al resto de jurisdicciones como Panamá, que compiten por los escasos recursos globales de inversión. La legislación introduce un régimen competitivo de impuestos corporativos que tiene en cuenta los requisitos de la agenda BEPS de la OCDE y es totalmente aceptado a nivel internacional. Ellos comenzaron primero, no hay mucho tiempo para pensar y actuar en consecuencia.

  • Suiza va por el oro, perdón, por las cripto

    Pues sí, mientras acá parece que el gobierno fuera por Varela 2.0, porque el gobierno entrante no ha marcado una diferencia importante entre las políticas propias y la de su predecesor, y parecemos vivir en un impasse, otros países se mueven para adaptarse al reto doble de las regulaciones GAFI/OCDE y a las nuevas tecnologías como las criptomonedas para permanecer competitivos. Suiza es un país con  buen sistema de servicios, y un sistema que quiere permanecer competitivo en el futuro en lugar de esperar que le dicten más y más regulaciones hasta que quiebre, que es lo que parece quiere el sistema Panameño.

    Una de las noticias más importantes es que Suiza ahora ha otorgado licencias bancarias a dos bancos para que operen como bancos de criptomonedas. Y ahora queda demostrar que se puede trabajar banca de criptomonedas de manera que se cumpla con las legislaciones internacionales. Algo que los suizos confían en que se puede. Suiza está adecuando su legislación bancaria para adecuarse a las nuevas tecnologías bancarias. Por algo Facebook lanzó su moneda en Suiza.

    Y cuidado, porque en el estado de Wyoming, en el corazón de los Estados Unidos, también se trabaja en la misma legislación. Los legisladores de Wyoming tienen como referencia para aprender las leyes de otros países, incluidas las regiones comerciales que han adoptado tecnologías blockchain como Malta, Suiza, Japón, Estonia, Corea del Sur y Rusia para la integración en el comercio general.

    En esencia, la tarea del banco de criptomonedas sería facilitar las transacciones y el almacenamiento de activos digitales y moneda tradicional para las empresas de criptomoneda, permitiéndoles participar en un mundo donde las monedas fiduciarias aún gobiernan y los bancos dudan de atender a las empresas de bitcoin. Y mientras los bancos tradicionales operan sobre una base de reserva fraccionaria, se requerirá que el banco criptográfico de Wyoming se asegure de mantener una relación de criptomoneda a fondos líquidos del 100%, esencialmente convirtiéndolo en un ‘depósito de dinero’ o una ‘institución de transferencia’. ”

    La tecnología blockchain permite hacer las transacciones más baratas y rápidas. Pero políticamente las criptomonedas son problemáticas ya que sacan de los estados, sobre todo de los Estados Unidos, el control del sistema monetario internacional y las transacciones. Por eso no podemos quedarnos atrás.

    Suiza, Liechtenstein y Luxemburgo, como referentes principales y liderando el cambio, están trabajando en integrar las criptomonedas en sus sistemas bancarios. No pueden darse lujo de quedarse atrás, algo que aparentemente Panamá si puede.

    El Banco de Inglaterra ve la posibilidad de que así como el dólar reemplazó a la Libra como moneda hace 100 años, el dólar será reemplazado en las próximas décadas por las criptomonedas. Posiblemente por ahora, ninguna criptomoneda ni el Renmimbi puedan estar en condiciones de reemplazar al dólar. Pero es posible que una criptomoneda adoptada por varias naciones lo pueda hacer. Y por lo tanto, la banca panameña debe estar preparando a asumir el tema como propio o cerrar la puerta al futuro.

  • Suiza pacta con la UE y la OCDE, pero bajará más los impuestos a las empresas

    Corren tiempos difíciles para los centros financieros internacionales. La presión ejercida por las principales potencias económicas de Occidente está consiguiendo reducir la competencia tributaria a nivel global, al calor de listas negrasleyes blandas y otras fórmulas de presión que están empezando a dar sus frutos. 

     

    La ofensiva de la Unión Europea volvió a quedar de manifiesto en la cumbre de ministros de Hacienda que coordinó recientemente el G-20. La reunión, que tuvo lugar en Japón, se saldó con el compromiso de reforzar la fiscalidad aplicada a las empresas multinacionales, en general, y a las compañías tecnológicas, en particular. 

     

    Ante un contexto internacional tan complicado, Suiza optó por cambiar su estrategia y redefinir su sistema tributario. En 2014, las autoridades federales del país alpino empezaron a preparar un nuevo código fiscal compatible con las recomendaciones de la Unión Europea y la OCDE. En 2015, el consenso llegó a los gobiernos locales y permitió la constitución de diversos grupos de trabajo que prepararon una reforma fiscal que empezó a ver la luz en 2018, cuando se publicaron sus primeros borradores. 

     

    Se estima que más de 24.000 empresas multinacionales tienen actividad en el país helvético. Según la consultora PwC, estas firmas aportan casi el 30% del PIB y generan uno de cada cuatro puestos de trabajo. Por tanto, la clave pasaba por cambiar las reglas fiscales, pero manteniendo el atractivo fiscal del país suizo. 

     

    Las quejas de los burócratas de Bruselas y París se habían centrado en las deducciones especiales que podían negociar las empresas con las autoridades locales. A cambio de un determinado nivel de inversión o creación de empleo, el tipo efectivo del Impuesto de Sociedades podía experimentar rebajas adicionales. 

     

    Este sistema es similar al que aplica Luxemburgo, donde las empresas de gran tamaño cuentan también con la posibilidad de negociar descuentos adicionales en el Impuesto de Sociedades, siempre y cuando demuestren un impacto significativo en la economía del Gran Ducado. Por tanto, hay cierta hipocresía en la campaña de la UE y la OCDE, que insisten en anular dichos arreglos en Suiza pero muestran más tolerancia con los pactos fiscales que también permite la legislación luxemburguesa. 

     

    Para poner fin a las tensiones, Suiza va a reducir el tipo efectivo del Impuesto de Sociedades del 14,1% al 12,8%. Entre las firmas que se beneficiaban de un tipo preferencial, el tipo efectivo subirá del 9% al 11%, mientras que el resto de compañías experimentarán una rebaja del 20% al 15%. La recaudación bajará 2.137 millones de dólares, de modo que las nuevas reglas suponen una rebaja neta de la carga fiscal. 

    Es cierto que, para las empresas que negociaban un tratamiento fiscal preferencial, la reforma aumentará la recaudación en 81,7 millones de dólares, pero dicha cifra supone una cantidad relativamente baja e implica una subida relativamente modesta del tipo efectivo, de dos puntos porcentuales. 

     

    En paralelo, la reforma incluye nuevas reglas de depreciación, deducciones del 90% para beneficios derivados de propiedad intelectual registrada en el país alpino o descuentos fiscales que permitirán descontar de la factura fiscal hasta el 50% del gasto en I+D. Además, no pocos gobiernos cantonales han anunciado ya que aplicarán rebajas varias en las tasas inmobiliarias que cobran a las empresas que operan dentro de su territorio. 

     

    Así las cosas, la estrategia suiza parece relativamente inteligente, habida cuenta de la presión recibida por la UE y la OCDE. Sí, es cierto que se ha producido una armonización de diversos estándares, pero a cambio se ha aprobado un nuevo marco fiscal que reduce más aún el peso de los impuestos sobre los beneficios empresariales. Al final, la mejor demostración del cambio a mejor es la estimación del tipo efectivo que pagarán las compañías, un indicador en el que se producirá una rebaja del 14,1% al 12,8%, tal y como se establecía en párrafos anteriores. 

     

    Para centros financieros internacionales de otras latitudes, la experiencia suiza ofrece una lección interesante. En vez de plantar cara a la UE y la OCDE, las autoridades helvéticas han preferido jugar con sus reglas y redefinir sus reglas tributarias de forma que, en última instancia, la fiscalidad empresarial sea aún más baja. 


    En parte, esto es lo mismo que han hecho países miembros de la UE como Holanda, Irlanda o, más recientemente, Hungría. En el caso del país gobernado por Víctor Orbán, se ha introducido un flat tax del 15% en el Impuesto sobre la Renta y se ha aplicado un 9% como tipo general del Impuesto de Sociedades. De nuevo, se repite la misma estrategia: gobiernos que aceptan las reglas de la UE y la OCDE, pero las replantean de manera que la factura fiscal efectiva sea más atractiva. 

  • Suiza y el Reino Unido acuerdan mantener la misma relación comercial actual, posterior al Brexit

    Suiza y Reino Unido firmaron el pasado lunes 11 de febrero en Berna, Suiza, un acuerdo que permitirá mantener las relaciones económicas y comerciales entre los dos países tras el Brexit.

    El Consejo Federal Suizo explicó que el acuerdo garantiza la continuidad de los derechos y obligaciones económicos y comerciales que surgen actualmente de los acuerdos entre Suiza y la UE. El nuevo acuerdo reproduce la mayoría de los acuerdos comerciales entre Suiza y la UE que actualmente rigen las relaciones entre Suiza y el Reino Unido, a saber: el Acuerdo de Libre Comercio de 1972, el Acuerdo sobre Contratación Pública y el Acuerdo sobre la Lucha contra el Fraude. Sin embargo, algunos acuerdos entre Suiza y la UE se basan en la armonización o el reconocimiento de la equivalencia de normas entre las dos partes y no se pueden replicar en su totalidad en esta etapa y por ello acuerdan parte del Agreement on Mutual Recognition in Relation to Conformity Assessment, y parte del Acuerdo sobre la agricultura de 1999.

    El Gobierno del Reino Unido dijo que el acuerdo simplifica el comercio y permitirá que las empresas sigan negociando libremente, sin ninguna tarifa adicional, después del Brexit. También prevé la eliminación continua de los aranceles en la gran mayoría de los productos comercializados entre el Reino Unido y Suiza. Según el Gobierno del Reino Unido, el comercio en estos términos preferenciales, más allá de en los términos de la Organización Mundial del Comercio, generará ahorros significativos y ayudará a salvaguardar los empleos británicos.

    Los dos países ya firmaron en los últimos meses acuerdos sobre el transporte por carretera, el transporte aéreo, los seguros y la libre circulación de personas. El acuerdo sobre comercio, firmado el lunes por el ministro de Comercio Exterior del Reino Unido, Liam Fox y el ministro suizo de Economía, Guy Parmelin, fue ampliado a Liechtenstein, en virtud de la unión aduanera existente entre Suiza y Liechtenstein. El pacto entrará en vigor cuando los acuerdos Suiza-Unión Europea (UE) dejen de ser aplicables a las relaciones entre Suiza y Reino Unido, indicaron las autoridades helvéticas en un comunicado.

    “Si la fase de transición prevista entre la UE y Reino Unido entra en vigor el 30 de marzo de 2019, los acuerdos bilaterales Suiza-UE continuarán siendo aplicables entre Suiza y Reino Unido”, explicó. En este contexto, los acuerdos servirán de base para las relaciones económicas y comerciales entre Suiza y Reino Unido tras la fase de transición. Sin embargo, en caso de un Brexit sin acuerdo el 29 de marzo, “el acuerdo se aplicará de manera provisional a partir del 30 de marzo de 2019”. Reino Unido es un socio económico importante de Suiza. En 2017 era el sexto mercado de exportación para las mercancías suizas, evaluadas más de USD 11 000 millones. Por su parte Suiza es el quinto mercado de exportación de Reino Unido fuera de la UE, después de Estados Unidos, China, Hong Kong y Emiratos Árabes Unidos.

    El consejero federal suizo, Guy Parmelin, dijo que el acuerdo «garantiza la continuidad de nuestras relaciones comerciales después de que el Reino Unido abandone la Unión Europea y sienta las bases de nuestras futuras relaciones». El acuerdo fue bien recibido por Anne-Marie de Weck, Presidenta de la Cámara de Comercio británico-suiza. Ella dijo: «Es imperativo para nuestros miembros, tanto los británicos como los suizos, que el comercio continúe. Suiza es el séptimo mercado de exportación más grande del Reino Unido, el tercer mayor mercado no perteneciente a la UE, el octavo mayor inversionista directo extranjero y el décimo destino principal para el exterior del Reino Unido» en inversión directa. Es de suma importancia que los gobiernos británico y suizo hayan asegurado la continuación de una gran relación comercial con este acuerdo «.

  • Banco suizo abrirá cuentas a compañías enfocadas en criptomonedas y blockchain

    La institución bancaria ‘Hypothekarbank Lenzburg’ se convirtió en el primero en Suiza en habilitar la apertura de cuentas bancarias a compañías especializadas en criptomonedas y tecnología Blockchain.

    El CEO de la entidad, CEO Marianne Wildi, señaló que: Como un banco que se establece tecnológicamente en el mercado de hoy en día y persigue una estrategia cooperativa en el campo del Fintech, también es una cuestión de credibilidad trabajar en conjunto con el sector creciente de las empresas de criptomonedas y tecnología blockchain en Suiza.

    En cuanto a los delitos de lavado de capitales y otros crímenes asociados con el lanzamiento de ICOs (Ofertas Iniciales en Criptomonedas), Wildi comentó que el banco ha estado evaluando el panorama general, así como estableciendo medidas precisas para prevenir estos casos que estén en cumplimiento con las normativas establecidas por la Autoridad Supervisora del Mercado Financiero en Suiza (FINMA).

    En este sentido, cabe destacar que el Hypothekarbank es muy selecto a la hora de escoger y aceptar nuevos clientes o socios comerciales. De hecho, la entidad exige una ardua lista de requisitos antes de proceder con la apertura de cualquier cuenta. Hasta el momento, sólo le ha dado la bienvenida a dos compañías de la industria de monedas digitales.

    Marianne Wildi, CEO Hypothekarbank Lenzburg

    El Cantón de Zug de la Confederación suiza se ha convertido en uno de los paraísos fiscales más buscados por inversionistas del mercado digital descentralizado; sin embargo, a pesar de influencia del comercio, las políticas bancarias han forzado a muchas empresas de criptomonedas a buscar otros territorios que ofrezcan servicios bancarios más flexibles.

    Otras regiones en Europa, como el Principado de Liechtenstein, o Malta también han cumplido su rol como paraíso financiero para empresas que desean desarrollar iniciativas Fintech. Asimismo, durante el primer trimestre del año, los gobierno de esos países establecieron medidas beneficiosas para el sector de la tecnología Blockchain, así como criptomonedas.

  • El cantón suizo Sion rechaza ser sede de los JJ OO de Invierno para no malgastar los recursos públicos.

    Los votantes del cantón del Valais rechazaron la candidatura de Sion para los Juegos Olímpicos de Invierno en 2026 con más del 54% de los votos.

    La oposición al proyecto se centró en los temores de deficits presupuestarios. Los detractores a la candidatura argumentaron que un cantón económicamente débil como el Valais haría mejor en invertir  en sus calles, hospitales y en el sector social en general, que en financiar los Juegos Olímpicos.

    La pregunta del Referendum del 10 de junio se relacionaba «exclusivamente» con el compromiso que asumiría el cantón del Valais de tomar un crédito por 100 millones de francos para organizar los Juegos Olímpicos (60 millones para infraestructuras y 40 para seguridad).

    Evidentemente, es imposible organizar unos Juegos Olímpicos con solo 100 millones de francos. Se estima que el presupuesto total sería de 2.400 millones de francos suizos, confirmó recientemente el Director Financiero del Comité Sion 2026 a la televisión pública RTS. De este monto, el gobierno suizo aportaría casi 1.000 millones de francos, si el Parlamento le otorgaba su aval.

    El rechazo al proyecto fue más pronunciado entre los suizos de más de 65 años  que entre la población entre 18 y 34 años. Sobre todo el rechazo fue hacia la contribución estatal de 1.000 millones de francos (866 millones de euros) que el Gobierno había autorizado ya, ya que un 65 por ciento se pronunciaba en contra o más bien en contra de la aportación financiera a través de los contribuyentes.

    El importe comprometido, según el Gobierno, era en su mayor parte una garantía ante posibles déficits, pero aún así solo un bajo porcentaje de los suizos aceptó  la contribución federal.

    Los votantes del NO del cantón lo hicieron convencidos de que este certamen les costaría mucho más que el beneficio que podría haberles representado. El no al proyecto también fue motivado por la desconfianza al Comité Olímpico Internacional (COI). Su campaña se centró en «30 días de fiesta, 30 años de deuda».

    Los promotores de Sion 2026, por su parte, se apoyaban en la visibilidad que el evento daría a la región con el consecuente aumento del turismo. Argüían que la existencia de infraestructuras habría reducido al mínimo la necesidad de nuevas construcciones. Su campaña trató de imponer el: «Sion 2026, los juegos en el corazón de Suiza».

    Sin embargo, sus esfuerzos fueron vanos y la capital del Valais no será la capital olímpica en el invierno de 2026, como tampoco lo fue en intentos precedentes.

    Un NO de larga data

    Suiza, que se ve a sí misma como un paraíso para los deportes de invierno, donde sus atletas se destacan en varias disciplinas, no ha recibido los Juegos desde 1948. En nueve ocasiones, el pueblo arrancó la candidatura de raíz: Ya en Sion, en 1963, en Berna y Zúrich unos años después, en los Grisones en 1980 y 1986, en Lausana en 1988, en Berna en 2002, luego otra vez en los Grisones en 2013 y 2017. Esta era la quinta vez que la capital del Valais soñaba con acoger la justa olímpica.

    En 1970, los Juegos de Invierno de 1976 fueron atribuidos a Denver, que derrotó a Sion solo en la tercera ronda de votación, con 9 votos por delante (de 69). Pero dos años más tarde, el pueblo de Colorado, consultado mediante referéndum, rechazó una subvención a su capital. El COI recurrió en última instancia a Innsbruck, Austria, que había sido sede en 1964.

    En 1995, Sion volvió a perder ante una ciudad estadounidense para los Juegos de 2002, que se celebraron en Salt Lake City. La candidatura suiza ocupó el segundo lugar, igual que la de Östersund (Suecia), a 40 votos del ganador, en un contexto de escándalo por corrupción.

    En 1999, se produjo la sorpresiva victoria de Turín contra Sion para los Juegos de 2006. Según el nuevo procedimiento establecido por el COI, las dos ciudades permanecieron hasta el final de la contienda, y todos daban a Sion el triunfo, sin embargo, perdió por 36 votos contra 53. Este 10 de junio de 2018, finalmente, es el pueblo del Valais el que aborta la candidatura. Como en 1963.

    La pregunta que respondieron los valesanos el 10 de junio se relacionó «exclusivamente» con el compromiso que asumiría el cantón del Valais de tomar un crédito por 100 millones de francos para organizar los Juegos Olímpicos. La población dijo «no», y la aventura terminó ahí.  ¿El círculo está completo?

  • Moody’s: la disrupción de Blockchain tiene implicaciones crediticias mixtas para los sistemas bancarios globales

    El informe de Moody’s se centró en dos áreas específicas para evaluar la posible irrupción que podría ocasionar Blockchain: transacciones transfronterizas e ingresos por comisiones. El informe señaló que estos son solo dos de los canales a través de los cuales es probable que la tecnología afecte las operaciones bancarias.

    La tecnología de Blockchain tiene el potencial de reducir significativamente los costos y el tiempo involucrados en las transacciones bancarias transfronterizas, aumentando la eficiencia de los bancos pero presionando sus comisiones, informó Moody’s Investors Service en un informe de ayer lunes.

    ‘Blockchain tiene el potencial de cambiar sustancialmente la forma en que se ejecuta una amplia gama de servicios financieros. Los bancos podrían beneficiarse significativamente del desarrollo y la implementación de las tecnologías blockchain en términos de mayor eficiencia, ahorro de costos y reducción de riesgos. Pero la adopción de estas tecnologías también limitará las tarifas de procesamiento, comisiones y ganancias en las transacciones de divisas, lo que presionará los ingresos ‘, dijo Colin Ellis, director de estrategia de crédito de Moody’s.

    En ese escenario, Suiza está en mayor riesgo ,  ya que su industria bancaria genera la mitad de sus ingresos por comisiones , dijo la agencia de calificación.

    Los sistemas bancarios con los mayores porcentajes de ingresos por honorarios y comisiones en ingresos son:

    Fuente: Moody’s Investor Assistance

    La tecnología Blockchain elimina la necesidad de un intermediario externo al crear rápidamente un registro permanente y seguro de las transacciones entre dos partes. Bitcoin es la primera aplicación de la tecnología, y muchos bancos están explorando cómo blockchain puede reducir el tiempo de procesamiento de pagos transfronterizos de días a segundos.

    Suiza también se encuentra entre las naciones más sensibles a ser afectadas por el potencial de la tecnología blockchain, porque aumentará drásticamente la eficiencia de los pagos transfronterizos, dijo Moody’s.

    «Al hacer las transacciones transfronterizas más rápidas y menos costosas sería un crédito positivo para los bancos, pero estas eficiencias también podrían comprimir sus comisiones , lo cual es un crédito negativo».

    La nación ocupa el tercer lugar en la lista de Moody’s de países cuyos bancos manejan la mayoría de las transacciones transfronterizas en relación con el PIB, excluyendo a los valores extremos de Luxemburgo y Hong Kong. El informe señala que los sistemas bancarios con una importante actividad de transacciones transfronterizas -incluidos Reino Unido, Bélgica y Suiza- pueden sufrir la mayor irrupción de la tecnología de blockchain.

    Las demandas de envíos transfronterizas de los bancos en el Reino Unido a contrapartes en otros países equivalen a más del 90 por ciento del PIB, según Moody’s Investors Services, lo que subraya el lugar de la City de Londres en el corazón del sistema financiero internacional.
    Sin embargo, la implementación de tecnologías de blockchain para la compensación y liquidación de transacciones podría eliminar la necesidad de intermediarios en billones de libras en transacciones, irrumpiendo una gran parte de los servicios financieros de la Ciudad.

    ‘Los shocks tecnológicos casi siempre involucran ganadores y perdedores’, dijo Ellis. ‘Existe una clara necesidad de que los bancos participen con estas tecnologías y decidan cómo las van a usar’.

    Casi respondiendo a ello, Suiza, conocido históricamente como un centro para la banca internacional, también se ha convertido en uno de los países más amigables del mundo para  los entusiastas de Blockchain y las monedas digitales.

    Su región Zug ya ha sido denominada ‘Crypto Valley’ por la cantidad de negocios de divisas digitales que allí se encuentran. En julio del año pasado, el regulador de los mercados financieros de la nación también aprobó el primer banco privado suizo para la administración de activos de bitcoin, una medida que muchos consideran que potencialmente se está allanando el camino para que otros bancos globales hagan lo mismo. Falta ver si lo harán.