Categoría: Economia y Finanzas

  • Derecho a Pagar en Efectivo: Un Escudo Contra el Control Gubernamental

    En un mundo donde la tecnología financiera avanza a pasos agigantados, el debate sobre el uso del efectivo y la privacidad de las transacciones ha cobrado un nuevo y ardiente significado. El reciente anuncio del canciller austriaco, Karl Nehammer, sobre la propuesta de consagrar el derecho a pagar en efectivo en la constitución del país, refleja la creciente preocupación en Europa por el declive del uso del efectivo y la consiguiente pérdida de anonimato en las transacciones financieras.

    El uso creciente de pagos electrónicos, tarjetas de crédito y aplicaciones móviles ha planteado inquietudes sobre la privacidad y el control gubernamental en la vida financiera de los ciudadanos. La noticia sobre la inclusión del derecho a pagar en efectivo en la constitución austriaca es una respuesta directa a esta preocupación, enmarcada en el contexto de una guerra cultural en curso en la Unión Europea.

    El movimiento político encabezado por el Partido de la Libertad de Austria y su llamado a proteger el uso del efectivo surge como una reacción a la creciente popularidad de los pagos electrónicos y sin contacto en Europa. Este partido de derecha ha acusado al gobierno de conspirar para eliminar el efectivo, alegando que esta medida podría convertirse en una herramienta de seguimiento y control masivo de la población.

    El derecho a pagar en efectivo no solo es una cuestión económica, sino que también tiene implicaciones culturales y políticas. El efectivo ha sido durante mucho tiempo un símbolo de independencia financiera y un recordatorio tangible de la libertad individual en las transacciones. La posibilidad de pagar en efectivo permite a los ciudadanos tener un mayor control sobre su dinero y proteger su privacidad, evitando que terceros, ya sean gobiernos o empresas, rastreen y analicen sus movimientos financieros.

    La inclusión del derecho a pagar en efectivo en la constitución austríaca no solo busca mantener viva esta tradición, sino que también envía un mensaje fuerte sobre la importancia de salvaguardar la privacidad financiera en una era digital. Al reconocer el efectivo como opción de pago y garantizar el suministro básico de papel moneda, el gobierno austríaco está tomando medidas para proteger la elección individual y la autonomía financiera.

    El declive en el uso del efectivo se ha observado en varios países, como Estados Unidos y algunas economías avanzadas de Europa. Si bien los pagos electrónicos pueden ofrecer comodidad y eficiencia, también plantean preocupaciones sobre la seguridad de los datos y la invasión de la privacidad. Las empresas de tarjetas de crédito y otras instituciones financieras han estado vendiendo datos de transacciones personales a anunciantes y especialistas en marketing, lo que ha suscitado inquietudes sobre el uso indebido de la información financiera de los individuos.

    La tokenización, aunque diseñada para preservar la privacidad, no siempre es infalible y puede permitir que las empresas correlacionen datos anónimos con perfiles individuales. Esta posibilidad de rastrear patrones de consumo y otros aspectos de la vida de las personas plantea cuestiones éticas y de privacidad, especialmente en un mundo donde la información personal se ha convertido en una moneda de cambio en el mercado publicitario.

    El debate sobre el derecho a pagar en efectivo y la privacidad de las transacciones financieras no se trata solo de la elección de un medio de pago. Es una discusión fundamental sobre los valores democráticos, la autonomía financiera y la protección de la privacidad individual en un entorno digital cada vez más conectado. El paso dado por Austria para consagrar este derecho en su constitución es un recordatorio importante de que la libertad de pagar en la forma que elijamos es un pilar esencial de una sociedad democrática y diversa.

  • El verdadero salario mínimo es cero

    Ninguna ley puede evitar que el trabajador quede con un salario ‘cero’, y cuando ello es el resultado de leyes de salario mínimo, «salmin», que es control de precio, la culpa debe recaer sobre las erradas políticas clientelistas. En resumen, ni la democracia ni los gobiernos son para dictar términos contractuales entre los ciudadanos; que, cuando inevitablemente fracasan son culpa de las partes contratantes y no de los legisladores.

    Es barbárico soslayar los efectos colaterales de los controles de precio, tanto en alimentos como en salarios y tal; los cuales, en miles de años de historia siempre han creado miseria. Además de la creación de desempleo e, inclusive, la disminución de otros beneficios no salariales, el «salmin» puede conducir a un aumento en los precios de los alimentos y del cuidado de los niños; lo cual puede más que negar cualquier beneficio de aumento salarial.

    ¿Y qué del efecto sobre las empresas que se ven obligadas a pagar más, mientras reduce márgenes y la viabilidad del negocio? A todo ello, los politicastros son los que tiran la piedra y esconden la mano. Hacen ver que están ayudando cuando muchas veces es completamente falso y no pasa de ser un ardid politiquero para ganar votos, sin importar que en vez de resolver termine empeorando economías.

    ¿Alguna vez han visto a los legisladores haciendo una evaluación de los efectos de elevar forzosamente el «salmin»? Es algo así como un médico que opera al paciente y luego no le da seguimiento al operado.

    La esencia fundamental de un mercado libre se basa sobre contrataciones consensuales y no aquellas forzadas que, cuando salen mal, los politicastros que las dictaron no dan la cara. La mayoría de los negocios en el país sólo logran mantenerse o peor, están en pérdidas o en vías de quiebra; y el salmin lo único que hace es llevar unos a pérdida y otros a quiebra.

    Hay formas mucho mejores para ayudar a los que tienen falta de ingresos, pero como los resultados de semejantes políticas no son instantáneas ni mágicas, los pervertidos politicastros se van por la ruta del mal. La auténtica función de las autoridades electas y de sus funcionarios no es la coerción sino la de protegerlos en contra de la coerción; ¿cuán difícil es entender esto?

    Por otro lado, debemos siempre regresar a señalar que el «salmin» es un instrumento que prohíbe trabajar a los menos capacitados; esos que podrían trabajar por menos para llevar algo a casa. En otras palabras, el salmin es la fórmula perfecta para crear más informalidad. Y, en particular, afecta más a los que buscan por primera vez entrar al mercado laboral.

    Otro aspecto que poco o nunca se considera, es que los buenos trabajadores solitos se ganan sus aumentos; pero cuando dichos aumentos les llegan vía la coerción politiquera, sólo se esfuerzan en ser miembros de los sindicatos.

    El verdadero propósito del salmin no es ayudar a los que menos tienen sino ayudar a los sindicalizados a no ser desplazados por otros que están dispuestos a trabajar por menos. El salmin es un instrumento que desincentiva el mejor rendimiento. Y, a todo ello, el salmin es magnífica estrategia para fomentar las políticas del parasitismo; es decir, dañan el mismo tejido de una sociedad.

    En síntesis, las leyes del salmin no son bien intencionadas sino todo lo contrario; ya que va creando adicción por el centralismo y son camino de servidumbre a la clase política. Y… en dónde hay leyes salmin no existe el capitalismo sino el socialismo o peor

  • Menor libertad de elección en el cryptomundo americano: se retira Revolut

    En un giro sorprendente para los usuarios de criptomonedas en Estados Unidos, Revolut, el banco digital pionero en la adopción de monedas digitales, ha anunciado el cierre gradual de sus servicios criptográficos en el país norteamericano. A partir del 2 de septiembre, los clientes ya no podrán comprar nuevas criptomonedas, y para el 3 de octubre, toda operación con criptomonedas será desactivada por completo en la plataforma. La medida, que solo afecta al 1% de los usuarios globales de Revolut, según la compañía, ha sido justificada por la incertidumbre regulatoria que rodea al criptomercado en los Estados Unidos.

    En un contexto donde la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) intensifica su escrutinio sobre las criptomonedas, Revolut, la plataforma fintech, ya venía  tomando medidas para cumplir con las regulaciones. Recientemente, suspendieron las compras de Polygon (MATIC), Solana (SOL) y Cardano (ADA) en EE. UU. debido a su clasificación como valores no registrados. La SEC también ha demandado a importantes intercambios de activos digitales como Coinbase y Binance por ofrecer valores no registrados.

    Como respuesta a estas demandas regulatorias, Revolut ha retirado el comercio de SOL, ADA y MATIC, y sus usuarios tienen hasta el 18 de septiembre para mantener y vender estas criptomonedas. Esta acción sigue el ejemplo de otras plataformas como eToro y Robinhood, que también suspendieron estos tokens en el mercado local.

    A pesar de estas restricciones en EE. UU., Revolut, el neobanco con sede en el Reino Unido, continuará operando con normalidad en otros mercados globales. Esto significa que los usuarios fuera de los Estados Unidos podrán seguir accediendo a los servicios de compra, venta y custodia de criptomonedas en la plataforma.

    Esta decisión plantea un interrogante fundamental en el mundo de las finanzas descentralizadas y la tecnología blockchain: ¿hasta qué punto es adecuada la regulación en este emergente espacio financiero? Si bien es innegable que la regulación puede tener un papel esencial en la protección de los inversores y en la prevención de actividades ilícitas desde el punto de vista del regulador, también es crucial considerar cómo esta puede afectar la libertad de elección de los usuarios.

    El entorno regulatorio en torno a las criptomonedas ha sido un tema candente en los últimos años. La Comisión de Bolsa y Valores (SEC) ha estado aumentando su escrutinio sobre el mercado criptográfico, argumentando que muchas criptomonedas podrían considerarse valores y, por lo tanto, estar sujetas a las normas de protección de los inversores. Esta posición ha llevado a intercambios y plataformas a tomar medidas cautelares, como la suspensión de operaciones con ciertas criptomonedas, como en el caso de Revolut.

    Sin embargo, la sobreregulación puede tener consecuencias no deseadas. En un mercado caracterizado por la innovación y la experimentación, imponer restricciones excesivas podría limitar las opciones disponibles para los usuarios y frenar el desarrollo de tecnologías prometedoras. La decisión de Revolut de abandonar por completo el mercado criptográfico en Estados Unidos plantea un claro ejemplo de cómo la incertidumbre regulatoria puede empujar a las empresas a tomar medidas drásticas para cumplir con las normativas, a expensas de los usuarios que desean acceder a estas opciones financieras.

    La cuestión fundamental es cómo lograr un equilibrio adecuado entre la protección del inversor y la libertad de elección. En lugar de una persecución total, ¿no sería más sensato trabajar en conjunto para establecer un marco regulatorio que permita la innovación y el crecimiento del mercado criptográfico? La tecnología blockchain y las criptomonedas tienen el potencial de revolucionar la industria financiera al brindar a las personas un mayor control sobre sus activos y transacciones. La sobreregulación podría socavar este potencial y limitar las oportunidades para los usuarios.

    La situación también resalta la necesidad de una educación sólida en torno a las criptomonedas y las finanzas descentralizadas. A medida que más personas ingresan al espacio criptográfico, es esencial que comprendan los riesgos y las oportunidades involucrados. En lugar de prohibir opciones, las autoridades reguladoras podrían enfocarse en promover la información a los usuarios y fomentar prácticas financieras seguras.

    En última instancia, la historia de Revolut en Estados Unidos sirve como una advertencia sobre los peligros de la sobreregulación en el mundo de las criptomonedas. Si bien la protección del inversor es primordial, también debemos salvaguardar la libertad de elección y la innovación en este emocionante y cambiante espacio financiero. En lugar de cerrar puertas, es hora de construir puentes entre la regulación y la libertad, para que los usuarios puedan disfrutar de las opciones financieras que deseen, sin comprometer la seguridad ni el potencial de crecimiento del mercado criptográfico.

  • Gasto público en Panamá: endeudamiento insostenible y servicios ciudadanos descuidados

    En los últimos años, Panamá ha sido testigo de una alarmante tendencia: el crecimiento desmedido del gasto público, que se traduce en un incremento exponencial del endeudamiento nacional. A pesar de este vertiginoso aumento en el presupuesto estatal, los ciudadanos apenas ven mejoras en los servicios públicos y, en muchos casos, sufren la falta de infraestructuras básicas y la ineficiencia de las instituciones gubernamentales.

    El presupuesto estatal para el año 2024 es una clara muestra de esta inmensa expansión del gasto público. Aunque algunos puedan argumentar que este aumento presupuestario es necesario para impulsar el desarrollo y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, la realidad es muy diferente. En muchos casos, este gasto excesivo se traduce en proyectos poco transparentes y políticas clientelistas que benefician a unos pocos en detrimento de la mayoría. Sin olvidarnos el detalle no menor de su ejecución en medio de una contienda electoral.

    Uno de los principales problemas de un alto gasto público sin un control adecuado es el incremento del endeudamiento. Cada vez que el gobierno gasta más de lo que ingresa, se ve obligado a recurrir a préstamos para cubrir la diferencia. Esto no solo aumenta la deuda nacional, sino que también representa una carga para las futuras generaciones, quienes deberán asumir las consecuencias de las decisiones fiscales irresponsables del presente.

    El endeudamiento insostenible no solo afecta a las finanzas públicas, sino también a la economía en su conjunto. Una elevada deuda pública puede llevar a un aumento de los intereses y comprometer la capacidad del gobierno para invertir en áreas prioritarias como la seguridad y justicia, la salud, educación y la infraestructura. Además, puede generar incertidumbre entre los inversores y desincentivar la inversión privada, lo que impacta negativamente en el crecimiento económico del país.

    Por otro lado, el ciudadano común se ve afectado por el alto gasto público de diversas maneras. A pesar de que el gobierno tiene más recursos a su disposición, la calidad de los servicios públicos no mejora significativamente. La falta de infraestructuras adecuadas, la escasez, pero fundamentalmente la mala asignación de recursos en sectores como los ya señalados, y la ineficiencia en la prestación de servicios básicos son problemas que persisten.

    Además, la burocracia y la corrupción en el aparato gubernamental también juegan un papel importante en el desvío de fondos y la falta de resultados tangibles para la población. En muchos casos, el alto gasto público se traduce en un enriquecimiento ilícito de unos pocos funcionarios y empresarios vinculados a la clase política, mientras que los ciudadanos comunes siguen enfrentando dificultades y carencias.

    Para revertir esta situación nefasta y dañina, es fundamental que el gobierno adopte una política de gasto público responsable y transparente. Es necesario establecer mecanismos de control y rendición de cuentas para evitar el mal uso de los recursos públicos. Además, es fundamental priorizar la inversión en áreas clave señaladas y dejar el resto de actividades al desarrollo en manos privadas.

    Asimismo, es crucial promover la participación ciudadana y la transparencia en el proceso presupuestario. Los ciudadanos deben estar informados y tener voz en las decisiones que afectan sus vidas y su futuro. Solo a través de una gestión responsable y una verdadera rendición de cuentas, se podrá evitar el endeudamiento excesivo y mejorar la calidad de los servicios públicos en beneficio de todos los panameños.

    En conclusión, el aumento desmedido del gasto público en Panamá es una situación preocupante que exige una reflexión profunda por parte de las autoridades y la sociedad en su conjunto. El endeudamiento insostenible y la falta de mejoras en los servicios ciudadanos son señales claras de que es necesario cambiar el rumbo y adoptar políticas fiscales responsables y transparentes. Solo así se podrá construir un futuro próspero y equitativo para todos los ciudadanos panameños.

  • Sin sana cultura tendremos malsana economía

    Sana es la cordura mental o la mente racional capaz de juzgar y anticipar los efectos de nuestras acciones; y si aplicamos este concepto a la cultura estaríamos refiriéndonos a un sano tejido social que permite a dicho tejido, en lo personal y por tanto en el conjunto, discernir buenos valores. Y vale abundar en el sentido etimológico del término “cultura”, es decir, aquello que se cultiva; en lo particular nuestro comportamiento, pensamientos, lenguaje y acciones enfocadas en el aprendizaje y en la trasmisión social a las subsecuentes generaciones, con miras al desarrollo de pensamiento abstracto o abstruso.

    En Panamá muchos hablan de “preservar” culturas precolombinas; sin embargo, poco meditamos el sentido en ello. Y es que para algunos el preservar una cultura se ha vuelto cosa sagrada, a punto que no se detienen a meditar en ello y lo que implica; como podría ser el preservar lo disfuncional. Por ejemplo, uno cultiva productos de la tierra con miras a obtener buenas y productivas cosechas. ¿Acaso ello no aplica igualmente al cultivo de lo cultural? Y, en particular y especial, referido a quienes viven en un entorno desfasado, incapaz de adaptarse a la realidad de los cambios exponenciales de la nueva era; eran en la cual la evolución social se torna esencial. En síntesis, nada bueno es ver la cultura como si se tratase sólo de huacas precolombinas y desconsiderando la realidad práctica.

    El tema cultural en Panamá, en muchos casos y sentidos, ha tomado desvíos malsanos, tal como el vilipendio al emprendimiento o lo que la población llama “privatización” pero sin entender lo que es. De tal comportamiento cultural vemos que los inmigrantes que sí creen y practican el emprendimiento privado prosperan, mientras que los del patio languidecen en las mazmorras arcaicas de una deseducación “NODUCA”.

    En el sentido expuesto vale fijarse en el caso de Japón, que entró al siglo XIX con una cultura vetusta; y, sin embargo, fueron capaces de cambiar y adaptarse al modernismo industrial y empresarial del Oeste, lo cual lograron, curiosamente, sin perder muchas de sus costumbres culturales. Mientras todo ello ocurría en el Japón, en Panamá nuestras universidades, particularmente la gubernamental daba cursos enfocados en lo feo de las relaciones EE.UU./Panamá; desdeñando por años lo positivo. De hecho, mucho se criticaron las semi privatizaciones de Pérez Balladares sin las cuales aún estaríamos sumidos en el centralismo castrante del Panamá colonial.

    Hoy, luego de que el Canal revirtió a Panamá, y con ello fuimos adoptando algunos cambios económicos progresistas, las malas costumbres culturales de la población y sus pervertidos gobiernos siguen atrapados en los pantanos de un centralismo interventor y castrante.

    El mayor y verdadero capital de una nación se encuentra o no, en la cultura de su gente; referido esto a una sana cultura en la cual se aprendió a valorar el emprendimiento y los saludables valores morales. Una cultura que no rechaza y vilipendia virtudes; tales como el hacer yo y no que lo haga el gobierno y sus politicastros.

    Panamá tiene características únicas que nos potencian para llegar a ser el país más próspero del continente americano y más allá; sin embargo, algo nos detiene anclados a un pasado distópico. Si no somos capaces de una sana y productiva evolución cultural, gracias a las ventajas de nuestra posición y a su Canal, algo evolucionaremos. Sin embargo, tal vez no lo suficiente en un mundo en el cual el progreso se torna raudo y aún más; se torna exponencial, a punto que no conjuga con los letargos del ayer.

  • Países Bajos reforma el sistema de pensiones. Panamá cuándo?

    La principal industria de pensiones de la Unión Europea se está moviendo hacia un sistema de contribución definida.
    El nuevo modelo permite inversiones más arriesgadas, según los gestores de fondos.

    La reforma holandesa de los fondos de pensiones está generando un replanteamiento en la forma en que se invierten los ahorros para la jubilación, lo que podría tener implicaciones importantes para el mercado financiero. Con un valor de 1.5 billones de euros, los fondos de pensiones holandeses son los más grandes de la Unión Europea, por lo que cualquier cambio en su estrategia de inversión tiene un impacto significativo.

    La reforma, que entró en vigor este sábado, implica un cambio hacia un sistema de contribución definida en lugar de prometer beneficios fijos a los pensionistas. Bajo el nuevo sistema, tanto las pensiones futuras como las ya acumuladas se dividirán en fondos individuales y los pagos dependerán de las contribuciones y las condiciones del mercado.

    A diferencia de otros sistemas de contribución definida en el mundo, la mayoría de los fondos de pensiones holandeses elegirán un marco de «solidaridad» en el que todavía invierten colectivamente y asignan los rendimientos a grupos de edad, compartiendo algunos riesgos.

    Esta reforma también permitirá a los fondos de pensiones asumir más riesgos y reducir los amortiguadores de seguridad. Esto significa que podrían alejarse de los bonos gubernamentales de la zona euro de alta calificación crediticia y optar por activos más arriesgados, como bonos corporativos o hipotecas.

    La transición a este nuevo sistema requerirá un período de ajuste y las estrategias de inversión adoptadas durante este período influirán en el impacto en el mercado. Los fondos de pensiones están encuestando a sus miembros para comprender cuánto riesgo están dispuestos a asumir diferentes grupos de edad. Algunos fondos podrían optar por mantener una asignación considerable en bonos gubernamentales si las generaciones más jóvenes prefieren una mayor estabilidad en sus fondos de pensiones.

    Sin embargo, la reforma también plantea desafíos. Las caídas bruscas en los precios de los activos justo antes de la fecha de transición podrían dejar a algunos grupos con menos dinero del previsto, por lo que las empresas deberán mantener suficientes amortiguadores para abordar cualquier obstáculo. Además, existe la preocupación de que los pagos de pensiones puedan volverse inciertos bajo este nuevo sistema.

    «Es un sistema completamente nuevo que los Países Bajos quiere implementar», dijo Wim Barentsen, jefe de estrategia de inversiones en Achmea Investment Management, que supervisa 175 mil millones de euros en activos para fondos de pensiones. «En ningún lugar del mundo tienes el mismo sistema».

    Los fondos deben hacer la transición al nuevo sistema para 2028, y se espera que la mayoría lo haga en 2026.

    Este cambio en el sistema de pensiones de los Países Bajos tiene implicaciones más amplias y podría ser un ejemplo a considerar para otros países, como Panamá. La Caja de Seguro Social en Panamá también se encuentra en una situación de quiebra y tomar medidas audaces y políticamente valientes, como la reforma holandesa, podría ser la única forma de evitar estafar a los futuros jubilados en Panamá. Adoptar un sistema único de contribución definida y repensar las estrategias de inversión podría ser una solución necesaria para garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones en el país.

  • Los impuestos y la Independencia americana

    La independencia de Estados Unidos se refiere al proceso mediante el cual las trece colonias británicas en América del Norte se separaron del dominio británico y se convirtieron en una nación soberana e independiente. Fue declarada el 4 de julio de 1776 con la aprobación de la Declaración de Independencia, en la cual se proclamaron los derechos inalienables y se afirmó la autonomía política de Estados Unidos. La independencia marcó el inicio de la guerra de Independencia de Estados Unidos contra Gran Bretaña y sentó las bases para el establecimiento de una república democrática en América del Norte.

    La independencia de Estados Unidos tuvo varias implicancias en relación a los impuestos y los derechos individuales. Uno de los principales desencadenantes de la Revolución Americana fue el descontento de las colonias por las políticas fiscales impuestas por el gobierno británico.

    Durante el período colonial, Gran Bretaña impuso una serie de impuestos a las colonias americanas para financiar sus costosas guerras y mantener el control sobre ellas. Algunos de los impuestos más conocidos fueron el Acta del Azúcar (Sugar Act), el Acta del Timbre (Stamp Act) y el Acta del Té (Tea Act).

    Estos impuestos fueron percibidos por los colonos como injustos y abusivos, ya que eran impuestos sin su consentimiento y sin tener representación en el Parlamento británico. Esta falta de representación fue resumida en el famoso lema «No taxation without representation» (No hay impuestos sin representación), que se convirtió en uno de los pilares de la lucha por la independencia.

    Los colonos consideraban que el derecho a la propiedad y a la libre disposición de sus ingresos estaban siendo violados por los impuestos británicos, lo que socavaba sus derechos individuales. Esta creencia fue reforzada por el lema revolucionario «No taxation without representation», que argumentaba que solo un gobierno en el que los ciudadanos tuvieran voz y voto sobre los impuestos podría ser considerado legítimo y respetar los derechos individuales.

    La lucha por la independencia se centró en gran medida en la defensa de los derechos individuales y la libertad frente a la opresión y la interferencia del gobierno británico. Los colonos argumentaron que tenían derecho a gobernarse a sí mismos y decidir sobre sus asuntos internos, incluyendo la imposición de impuestos.

    La Declaración de Independencia, redactada por Thomas Jefferson y adoptada el 4 de julio de 1776, estableció los principios fundamentales de la nueva nación, basados en la idea de que todos los individuos poseen derechos inalienables, incluyendo la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Además, afirmó que el gobierno debe derivar su poder del consentimiento de los gobernados, y que si un gobierno viola los derechos del pueblo, este tiene el derecho de alterarlo o abolirlo.

    En resumen, la independencia de Estados Unidos estuvo estrechamente vinculada a la lucha por los derechos individuales en relación a los impuestos. Los colonos se opusieron a los impuestos impuestos por Gran Bretaña sin su consentimiento y argumentaron que solo un gobierno con representación legítima y respeto por los derechos individuales podría imponer impuestos de manera justa. La independencia marcó el inicio de una nación que buscaba garantizar la protección de los derechos individuales y el autogobierno.

  • La Reserva Federal evalúa aumentar tasas de interés ante inflación creciente

    La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) ha decidido mantener las tasas de interés sin cambios en su reunión de junio, lo que significa un respiro para consumidores e inversores. Sin embargo, esta pausa no durará para siempre, ya que se espera que la Reserva Federal realice dos aumentos adicionales en 2023. Esto marca un cambio significativo en comparación con las expectativas anteriores de los funcionarios de la Reserva Federal, quienes no esperaban tasas tan altas desde 2001.

    Varios factores están impulsando esta agresividad de la Reserva Federal. La inflación persistente, el mercado laboral en auge y una economía resistente están influyendo en sus decisiones. Los precios han aumentado un 4% en mayo en comparación con el año anterior, y los precios centrales, que excluyen los alimentos y la energía, están subiendo un 5,3%. Además, la contratación de empleados no muestra signos de detenerse, con los empleadores sumando más del doble de empleos que antes de la pandemia en 2019. Los consumidores siguen gastando e impulsando «el crecimiento económico».

    Sin embargo, existe incertidumbre sobre si la FED cumplirá con los dos aumentos estimados. Las proyecciones son solo una indicación del futuro y el pronóstico económico actual es más complicado de lo habitual. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, enfatizó que estas proyecciones no son una garantía y que no se ha tomado ninguna decisión.

    Los inversores no esperan que la Reserva Federal aumente las tasas tanto como se prevé. Después de otro aumento en julio, se espera que la FED mantenga las tasas estables hasta finales de año, según el índice FedWatch de CME Group. Incluso algunos economistas no están convencidos de que la Reserva Federal aumentará las tasas dos veces más. Algunos predicen solo un aumento adicional, mientras que otros no esperan ningún aumento más este año.

    La inflación es un factor clave en estas proyecciones divergentes. Los funcionarios de la FED han revisado al alza sus expectativas de inflación. La estimación mediana para la inflación central en 2023 es del 3,9%, en comparación con el 3,6% proyectado en marzo. También se espera que el desempleo no alcance niveles tan altos como se preveía anteriormente, con una estimación del 4,1% en lugar del 4,5% pronosticado hace tres meses.

    El temor en los mercados es que combatir la inflación pueda llevar a una recesión. Durante la década de 1970 y principios de la década de 1980, la alta inflación se vio acompañada de una recesión, lo que ha llevado a la creencia de que una desaceleración económica es la única forma de controlar la inflación. Además, la Reserva Federal no ha tenido éxito en el pasado al elevar las tasas de interés adecuadamente. Las últimas tres subidas de tasas han resultado en dos recesiones y una desaceleración económica.

    La decisión de cuántos aumentos más realizará la Reserva Federal también depende de cómo el estrés en los bancos regionales podría frenar la economía.

    El reciente colapso de algunos bancos regionales ha generado preocupaciones sobre el impacto de posibles subidas de tasas en la economía. Aunque las condiciones financieras se han endurecido, las consecuencias completas de las subidas de tasas pueden tardar en materializarse. La FED está evaluando cuidadosamente el efecto de los fallos bancarios y su duración antes de decidir sobre futuras subidas de tasas.

    En resumen, la FED está considerando aumentar las tasas de interés en respuesta a la creciente inflación y al «fortalecimiento de la economía» explican ellos. La economía austríaca explicaría esto de otra forma: que básicamente el nivel de emisión monetaria supera la producción de bienes y servicios ofertados en el mercado y eso causa una distorsión de los precios relativos. Lo que «se ve» es el fortalecimiento de la economía»; lo que «no se ve» es que ese gasto imparable está causado no por ahorros genuinos, sino por billetes tirados al mercado creados a partir de la máquina de emisión monetaria. Aunque se esperan dos aumentos más en 2023, existen divergencias en las proyecciones y la incertidumbre es alta. Los inversores no esperan que la Reserva Federal cumpla completamente con estas expectativas, y la posibilidad de una recesión y el estrés en los bancos regionales también influyen en las decisiones de la Reserva Federal. Se espera que la Reserva Federal evalúe cuidadosamente la situación antes de tomar medidas adicionales. Si las toma y se cumplen los aumentos, en Panamá debería esperarse un aumento en las tasas bancarias, podría esperar un ligero aumento en su hipoteca o préstamo del carro; por lo que mejor evite endeudarse y pague a tiempo su deuda si la tiene.

  • La represión de la SEC y su impacto en la innovación y los derechos individuales en el mundo de las criptomonedas

    En medio de la creciente represalia de la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) contra los exchanges de criptomonedas, un exfuncionario de la SEC, John Reed Stark, ha aconsejado a los inversores que abandonen estas plataformas lo más pronto posible. Esta advertencia resalta las preocupaciones sobre cómo las acciones de reguladores como la SEC podrían frenar la innovación, intervenir en los derechos individuales de los ciudadanos y conducir hacia un estado totalitario que se asemeje a una ciudad distópica.

    En un extenso Tweet, este ex funcionario advierte que es una situación aterradora para cualquier cliente de estos servicios:

    La represión de la SEC y su impacto en la innovación:

    El martes, la agencia federal acusó a Coinbase de operar como corredor, una agencia de intercambio y compensación simultáneamente sin registro. Un día antes, la SEC había acusado a Binance y su CEO, Changpeng Zhao (‘CZ’), con 13 cargos, incluidas presunta mezcla de fondos de clientes de manera inapropiada y la falta de controles internos adecuados.

    Ambas empresas han rechazado las acusaciones, criticando a la SEC por las acciones coercitivas y su falta de claridad regulatoria. Asimismo, los directores ejecutivos de ambas también han insinuado que las medidas no hacen sino perjudicar la posición de liderazgo de EE. UU. como centro tecnológico y de innovación a nivel mundial.

    Las acciones no están aisladas. En lo que va de año, la SEC ya ha presentado cargos similares contra un amplio listado de exchanges, incluidos Kraken, Bittrex y Gemini. Los reguladores también han estado persiguiendo e incluso han multado a celebridades como Kim Kardashian por promocionar tokens en redes sociales.

    Las últimas medidas no son más que una renovada señal de la postura estricta de la agencia federal en contra la industria más amplia de monedas digitales, que a parecer de su presidente, Gary Gensler, “opera en base al incumplimiento“.

    Los reguladores alegan que estas plataformas ofrecieron valores sin el debido registro, violando las leyes federales de valores. Estas acciones coercitivas y la falta de claridad regulatoria han llevado a críticas de las propias empresas y de los líderes de la industria, argumentando que perjudican la posición de liderazgo de Estados Unidos como centro tecnológico e innovador a nivel mundial.

    La SEC ha utilizado el cumplimiento del registro como un requisito para garantizar la protección de los inversores y para asegurar que las empresas brinden información adecuada sobre sus políticas y procedimientos. Sin embargo, desde la perspectiva de Stark, las plataformas de criptomonedas quedan fuera por su propia naturaleza de la supervisión de la SEC, lo que limita la capacidad del organismo para detectar y disuadir conductas fraudulentas. “Con las plataformas de comercio de criptomonedas, la SEC carece de cualquier tipo de supervisión y acceso, y tiene escasa capacidad para detectar, investigar y disuadir conductas fraudulentas“, explicó.». Esta falta de supervisión puede ser vista como una restricción a la innovación, ya que impone barreras y limitaciones a las nuevas tecnologías financieras.

    Intervención en los derechos individuales:

    La advertencia de Stark de abandonar los intercambios de criptomonedas resalta una preocupación más amplia sobre la intervención en los derechos individuales de los ciudadanos. Las acciones de la SEC pueden interpretarse como una forma de control gubernamental sobre el uso y comercio de criptomonedas. Al restringir la actividad de los exchanges, se limita la libertad de las personas para gestionar sus propios activos y tomar decisiones financieras independientes.

    Además, las demandas y cargos presentados por la SEC también pueden afectar a los usuarios y clientes de estas plataformas. Si los intercambios no cumplen con las normas regulatorias impuestas por la SEC, podrían ser obligados a cerrar en los Estados Unidos. Aunque esto no implica necesariamente la pérdida de los fondos de los usuarios, genera incertidumbre y dificulta la accesibilidad a los servicios financieros basados en criptomonedas.

    Hacia un estado totalitario de una ciudad distópica:

    La acumulación de acciones represivas por parte de la SEC y otros organismos reguladores en el ámbito de las criptomonedas puede llevar a un escenario distópico en el que el estado ejerce un control totalitario sobre la industria financiera. Si se impone una regulación excesiva y se restringe la innovación y la libertad individual en el uso de criptomonedas, se podría socavar el potencial transformador de esta tecnología. En lugar de fomentar la creatividad y el progreso, se estaría estableciendo un entorno en el que el gobierno tiene el poder de determinar qué tecnologías financieras son permitidas y cuáles no.

    Este escenario distópico plantea preocupaciones fundamentales sobre la privacidad y la autonomía financiera de los individuos. Las criptomonedas, con su capacidad para permitir transacciones rápidas y seguras sin la necesidad de intermediarios centralizados, han brindado a las personas un mayor control sobre sus propios activos. Sin embargo, la intervención regulatoria excesiva amenaza con despojar a los ciudadanos de esta autonomía y someterlos a un sistema financiero centralizado y controlado por el gobierno.

    Es importante reconocer que, si bien la regulación puede ser necesaria para prevenir fraudes y proteger a los inversores, debe aplicarse de manera equilibrada y proporcionada. Una regulación excesiva y restrictiva puede obstaculizar la innovación y el desarrollo de tecnologías financieras disruptivas que podrían beneficiar a millones de personas en todo el mundo. Aunque ellos no favorecen la innovación y más bien utilizan el garrote legal como último recurso para poder mantener bajo control un asunto que ya se les está escapando.

    En lugar de frenar la innovación, los reguladores deberían enfocarse en fomentar un entorno favorable para la adopción de criptomonedas y blockchain, promoviendo la educación y la conciencia sobre los riesgos y beneficios asociados con estas tecnologías. Además, es fundamental establecer un marco regulatorio claro y predecible que permita a las empresas y a los individuos operar dentro de los límites legales y al mismo tiempo fomentar la innovación responsable.

    En conclusión, la represión de la SEC y otras acciones regulatorias en contra de los exchanges de criptomonedas plantean serias preocupaciones sobre la innovación, los derechos individuales y el surgimiento de un estado totalitario en el ámbito financiero. Es fundamental buscar un equilibrio entre la protección de los inversores y la promoción de la innovación, para garantizar que las criptomonedas y la tecnología blockchain puedan desplegar su potencial transformador en beneficio de la sociedad en su conjunto.

  • Planificación estatal vs. proceso de mercado

    Resulta muy relevante percatarse del orden que presenta la libertad y el desorden a que conduce la prepotencia de los megalómanos del aparato estatal. En este contexto antes he citado al periodista John Stossel que ilustra magníficamente la idea con un trozo de carne envuelto en celofán en la góndola de un supermercado. Stossel nos invita a cerrar los ojos e imaginarnos todos los procesos en regresión desde los agrimensores calculando espacios en los campos, los alambrados, los postes, los fertilizantes, los plaguicidas, los tractores, las cosechadoras, los caballos, las riendas y monturas, los peones en medio de cartas de crédito, bancos, transportes y las fábricas para construir esos medios de transporte, etc, etc. Hay cientos de miles de personas cooperando entre sí solo interesadas en lo que hacen en el spot pero vía el mecanismo de precios coordinan sus actividades que a veces como nos dice Michael Polanyi ni siquiera las pueden explicitar puesto que se trata de “conocimiento tácito” y, sin embargo contribuyen a formar un proceso de información dispersa y fraccionada que permite lograr objetivos de producción.

    Pero luego enfatiza Stossel arriban los planificadores de sociedades que dicen que no puede dejarse las cosas a la anarquía del mercado e intervienen con precios controlados y otras sandeces, lo cual conduce a que desaparezca el celofán, el trozo de carne, la góndola y eventualmente el supermercado. Es lo que el premio Nobel en economía Friedrich Hayek ha bautizado como “la arrogancia fatal”. Y tengamos en cuenta que el mercado no es un lugar ni una cosa, el mercado somos todos, el sacerdote cuando compra su sotana, cuanto tomamos un taxi, cuando adquirimos ropa, medicamentos o lectura, el cirujano cuando opera, el verdulero cuando vende, el que opera con un celular y así sucesivamente.

    Es alarmante la ignorancia supina que ponen de manifiesto aquellos que la emprenden contra el mercado sin percatarse que la emprenden contra la gente pues, como queda dicho, de eso se trata. Al vociferar que debe contradecirse el mercado se está diciendo que hay que contradecir las preferencias de la gente en pos de los caprichos de quienes se ubican en el trono del poder político que en lugar de dar paso a información fraccionada y dispersa optan por la concentración de ignorancia con los resultados nefastos y caóticos por todos conocidos.

    Afortunadamente han existido y existen autores notables que enriquecen la tradición de pensamiento liberal, principalmente desde la Roma republicana del derecho, el common law, la Escolástica Tardía o Escuela de Salamanca, Grotius, Richard Hooker, Pufendorf, Sidney y Locke, la Escuela Escocesa, la siempre fértil e inspiradora Escuela Austríaca, la rama del Public Choice y tantos pensadores de fuste que alimentan al liberalismo, constantemente en ebullición y que en toda ocasión tiene presente que el conocimiento es provisorio sujeto a refutación según la valiosa mirada popperiana.

    Nullius in verba -el lema de la Royal Society de Londres que tantas veces cito- puede tomarse como un magnífico resumen de la perspectiva liberal, no hay palabras finales, lo cual no significa adherir al relativismo epistemológico, ni cultural, ni hermenéutico ni ético ya que la verdad -el correlato entre el juicio y lo juzgado- es independiente de las respectivas opiniones, de lo contrario no solo habría la contradicción de que suscribir el relativismo convierte esa misma aseveración en relativa, sino que nada habría que investigar en la ciencia la cual se transformaría en un sinsentido.

    También es de gran relevancia entender que el ser humano no se limita a kilos de protoplasma sino que posee estados de conciencia, mente o psique por lo que tiene sentido la libertad, sin la cual no habría tal cosa como proposiciones verdaderas o falsas, ideas autogeneradas, la posibilidad de revisar los propios juicios, la responsabilidad individual, la racionalidad, la argumentación y la moral.

    Los aportes de liberales, especialmente en el campo de la economía y el derecho han sido notables pero hay un aspecto que podría reconocerse como el corazón mismo del espíritu liberal que consiste en los procesos evolutivos debidos a las faenas de millones de personas que operan cada uno en su minúsculo campo de acción cuyas interacciones producen resultados extraordinarios que no son consecuencia de ninguna acción individual puesto que el conocimiento está fraccionado y es disperso.

    En otros términos, la ilimitada soberbia de planificadores hace que no se percaten de la concentración de ignorancia que generan al intentar controlar y dirigir vidas y haciendas ajenas. Uno de los efectos de esta arrogancia supina deriva de que al distorsionar los precios relativos, afectan los únicos indicadores con que cuenta el mercado para operar y, a su vez, desdibuja la contabilidad y la evaluación de proyectos que inexorablemente se traduce en consumo de capital y, por ende, en la disminución de salarios e ingresos en términos reales. Y como apunta Thomas Sowell, el tema no estriba en contar con ordenadores con gran capacidad de memoria puesto que la información no está disponible ex ante la correspondiente acción.

    Lorenzo Infantino –el célebre profesor de metodología en Roma y muy eficaz difusor de la tradición de la Escuela Austríaca- expone el antedicho corazón del espíritu liberal y lo desmenuza con una pluma excepcional y un provechoso andamiaje conceptual (para beneficio de los hispanoparlantes, con la ayuda de la magistral traducción de Juan Marcos de la Fuente). Las obras más conocidas de Infantino son Ignorancia y libertad, Orden sin plan y la suculenta Individualismo, mercado e historia de las ideas. Libros a la altura de los jugosos escritos del excelente jurista Bruno Leoni que pone de manifiesto que el derecho es un proceso de descubrimiento y no de diseño o ingeniería social y de los trabajos del muy prolífico, original y sofisticado Anthony de Jasay quien, entre otras cosas, se ocupa de contradecir los esquemas inherentes a los bienes públicos, free riders, asimetría de la información y el dilema del prisionero.

    Tiene sus bemoles la pretensión de hacer justicia a un autor en una nota periodística, pero de todos modos transcribo algunos de los pensamientos de Infantino como una telegráfica introducción que a vuelapluma pretende ofrecer un pantallazo de la raíz y del tronco central de la noble tradición liberal.

    Explica de modo sumamente didáctico los errores de apreciación a que conduce el apartarse del individualismo metodológico e insistir en hipóstasis que no permiten ver la conducta de las personas y ocultarlas tras bultos que no tienen vida propia como “la sociedad”, “la gente” y afirmaciones tragicómicas como “la nación quiere” o “el pueblo demanda”.

    Desarrolla la idea de Benjamin Constant de la libertad en los antiguos y en los modernos, al efecto de diferenciar la simple participación de las personas en el acto electoral y similares respecto de la santidad de las autonomías individuales a través de ejemplos históricos de gran relevancia. Infantino se basa y en gran medida desarrolla las intuiciones de Mandeville y Adam Smith en los dos libros mencionados de aquél autor.

    Asimismo, el autor de marras se detiene a explicar los peligros de la razón constructivista (el abuso de la razón) para apoyarse en la razón crítica. Muestra, entre otras, las tremendas falencias y desaciertos de Comte , Hegel y Marx en la construcción de los aparatos estatales totalitarios, al tiempo que alude a la falsificación de la democracia (en verdad, cleptocracia). En este último sentido, dado que el antes referido Hayek sostiene en las primeras doce líneas de la edición original de su Law, Legislation and Liberty que hasta el momento los esfuerzos del liberalismo para ponerle bridas al Leviatán han resultado en un completo fracaso, entonces se hace necesario introducir nuevos límites al poder y no esperar con los brazos cruzados la completa demolición de la libertad y la democracia en una carrera desenfrenada hacia el suicido colectivo.

    En este sentido, como ya he escrito en otras oportunidades, para hacer trabajar las neuronas y salirnos de lo convencional, al efecto de limitar el poder hay que prestarle atención a las sugerencia del propio Hayek para el Legislativo, de Leoni para el Judicial y aplicar la receta de Montesquieu para el Ejecutivo, es decir, que el método del sorteo “está en la índole de la democracia”. Mirado de cerca esto último hace que los incentivos sobre cuya importancia enfatizan Coase, Demsetz y North trabajen en dirección a que se establezcan límites estrictos para proteger las vidas, propiedades y libertades de cada uno ya que cualquiera puede gobernar. Además habría que repasar los argumentos de Randolph y Gerry en la asamblea constituyente estadounidense en favor del Triunvirato.

    Infantino recorre los temas esenciales que giran en torno a los daños que produce la presunción del conocimiento de los megalómanos que arremeten contra los derechos individuales alegando pseudo derechos o aspiraciones de deseos que de contrabando se pretenden aplicar vía la guillotina horizontal bajo la destructiva manía del igualitarismo.

    Lamentablemente, como ha subrayado Hayek, los fenómenos complejos de las ciencias sociales son contraintuitivos, debe escarbarse en distintas direcciones de la historia, la filosofía, la economía y el derecho para llegar a conclusiones acertadas, como decía el decimonónico Bastiat hurgar en “lo que se ve y lo que no se ve”.

    A través de la educación de los fundamentos de los valores y principios de la sociedad abierta se corre el eje del debate para que, en esta instancia del proceso de evolución cultural, los políticos se vean obligados a recurrir a la articulación de discursos distintos, mientras se llevan a cabo debates que apuntan en otras direcciones al efecto de preservar de una mejor manera las aludidas autonomías individuales y escapar de la antiutopía orwelliana del gran hermano y, peor aún, a la de Huxley -sobre todo en la versión revisitada- donde las personas piden ser esclavizadas.

    Tal vez podamos poner en una cápsula el pensamiento de Infantino con una frase de su autoría: “Cuando renunciamos a las instituciones de la libertad y nos entregamos a la presunta omnisciencia de alguien, cubre su totalidad la escala de la degradación y la bestialidad”.