Categoría: Politica y Actualidad

  • ¿Podemos delegar al Estado la educación de nuestros hijos?

    La pregunta fundamental que nos debemos plantear en la materia política siempre será: ¿para qué queremos al Estado?; es decir, ¿cuáles son sus funciones? Otra forma de ver el tema sería: ¿Para que sirve o son buenos los gobiernos del estado y para que no.

    Casi todos podemos hallar suelo común en que al Estado corresponde la función de seguridad y en particular la de defender la nación en caso de invasión. Pero, aquí ya debemos hacer un alto y diferenciar en el tema de la “seguridad” ciudadana, pues jamás podríamos delegar toda nuestra seguridad personal, lo cual ni siquiera debía requerir explicación; ya que el estado carece de la facultad de la omnipresencia y; más aún, ni debíamos querer delegar semejante función a los gobiernos, aunque, tristemente, muchos así parecen desearlo. La seguridad comienza en lo personal, en la casa, en el barrio y así hasta llegar al estado. Visto desde otro enfoque, todos somos policías y delegamos esa función en la medida de lo posible y conveniente.

    Dicho lo anterior, podemos extender los conceptos vertidos a la educación y entender que al Estado corresponden algunas funciones sociales pero no todas y no del todo, y se hace vital trazar la frontera entre el Estado, la persona y familia. Con ánimo didáctico mordaz, igualmente señalo que el Estado no puede comer o beber agua por nosotros, y vale la pena señalar esto porque como van las cosas pareciera que algunos hasta la ida al retrete desean delegar. Todo esto nos lleva a la pregunta fundamental formulada en el título de este ensayo; es decir, ¿hasta dónde podemos delegar al estado la educación de nuestros hijos? El problema comienza en artículo 56 de nuestra Constitución cuando dice: “…el Estado… garantiza a los padres de familia el derecho de participar en el proceso educativo de sus hijos.” Magnánima la Constitución que permite a los padres “participar”; y he aquí que asoma el problema.

    Lo malo es que no queremos ver lo que está frente a nuestras narices, tal como vemos con el desorden vial en Panamá, y emana o responde a un grupo de legisladores en la Comisión de Transporte de la Asamblea que ven y usan a la ATTT como su feudo personal. En tal situación, muy lejos quedan los propósitos de seguridad y efectividad del transporte. ¿Acaso no vemos la ilegalidad tantos retenes de tránsito? Tal vez la mayoría no lo ve, y he allí la fuente de anarquía. ¿Acaso no vemos que muchos de los agentes de tránsito no salen a ordenar sino a asaltar a mano armada? ¿No vemos que retienen ilegalmente con la finalidad de mejorar sus ingresos personales y hasta partir y repartir hacia arriba?

    Algo análogo ocurre con el sistema que llamamos “educativo” el cual no educa, porque responde a los bastardos intereses de grupos enquistados en al Apparatchik estatal; cuyas prioridades no compaginan con sus funciones y responsabilidades, y luego, para lograr permanencia, derraman ventajas en gremios sindicales y tal; al tiempo que cacarean de igualdad y equidad.

  • Canal de Panamá en crisis por la sequía, amenaza la economía mundial

    El Canal de Panamá, una de las infraestructuras más importantes del siglo pasado, se enfrenta a una crisis sin precedentes. Conectando dos océanos y siendo la ruta más corta entre ellos, ha sido vital para el transporte de mercancías por barco durante décadas. Sin embargo, la sequía prolongada está agotando sus recursos hídricos y afectando el comercio. En este artículo, exploraremos la situación actual del Canal de Panamá, las restricciones impuestas y las posibles consecuencias para la economía global.

    El Canal de Panamá y su relevancia económica

    El Canal de Panamá ha tenido un impacto significativo en la economía mundial. Con casi el 6% del comercio global pasando por sus aguas, más de 12,000 barcos cruzan el canal anualmente, transportando carga a más de 160 países. Esta vía ha sido fundamental para agilizar el transporte marítimo y reducir costos logísticos, permitiendo el flujo eficiente de mercancías en todo el mundo.

    La peor sequía en la historia del canal

    Lamentablemente, el Canal de Panamá se enfrenta actualmente a una sequía extrema que amenaza su funcionamiento. Desde 2019, la región ha experimentado una disminución del 20% en las precipitaciones, convirtiéndose en uno de los períodos más secos desde la década de 1950. A pesar de los esfuerzos de las autoridades para ahorrar agua reduciendo el tráfico de barcos y restringiendo el calado máximo, la situación no ha mejorado. Las precipitaciones durante los primeros meses de este año fueron menos del 50% de lo normal, según Everstream Analytics.

    Impacto en el transporte y restricciones impuestas

    La disminución de los niveles de agua ha llevado a la implementación de restricciones en el canal. Los buques más grandes ahora deben reducir su calado, lo que significa transportar menos carga o reducir el peso de los cargamentos. Según un artículo de Bloomberg, a partir del 24 de mayo, se permiten calados de hasta 13,56 metros para los buques Neo-Panamax, como los portacontenedores y transportadores de gas licuado de petróleo. Esto podría resultar en una disminución del 40% en la carga de algunos barcos, lo que representa un desafío significativo para la industria del transporte marítimo.

    Tarifas adicionales y posibles alternativas

    Las restricciones en el canal no solo generan demoras, sino también costos adicionales. Se requerirán más barcos para transportar la misma cantidad de mercancía, y en algunos casos, será necesario dividir la carga más pesada en contenedores separados. Según estimaciones de analistas, estas medidas podrían aumentar los costos en alrededor de $1,500 por contenedor para importadores y minoristas que utilizan esta ruta.

    Ante estas circunstancias, los armadores podrían optar por buscar alternativas, como el canal de Suez, que se ha vuelto más competitivo en términos de costos. Otros también están observando el deshielo del Ártico debido al calentamiento global, que podría abrir una ruta competitiva por el norte. Además, algunos podrían considerar el uso de puertos en el sur de California, lo que implicaría cargar los contenedores en camiones o trenes con destino a los centros de población del medio oeste y la costa este. Incluso el proyecto de canal en Nicaragua ha surgido como una opción viable en el futuro.

    Causas de la escasez de agua y posibles consecuencias

    La falta de lluvias ha puesto en peligro el sistema de esclusas del Canal de Panamá. El lago Gatún, que proporciona el agua necesaria para su funcionamiento, está experimentando niveles históricamente bajos. Además, el paso de los barcos consume una enorme cantidad de agua dulce, aproximadamente 190 millones de litros por cada tránsito. Con más de 12,000 barcos cruzando el canal cada año, esta situación es alarmante.

    La temperatura en la región ha aumentado en los últimos años, lo que ha provocado un aumento del 10% en los niveles de evaporación tanto del lago Gatún como del lago Alhajuela, según los expertos. Si la sequía persiste, el futuro del canal está en riesgo, ya que podría dejar de ser un paso seguro para las embarcaciones o incluso ¿cerrar permanentemente?.

    Conclusiones

    El Canal de Panamá, una maravilla de la ingeniería moderna, se enfrenta a una crisis sin precedentes debido a la prolongada sequía. Las restricciones impuestas a los buques y las tarifas adicionales están afectando al transporte marítimo y generando costos más altos para importadores y minoristas. Además, existe la preocupación de que los armadores busquen rutas alternativas o utilicen otros canales como el de Suez.

    Es fundamental que se tomen medidas para abordar esta crisis hídrica y preservar la vitalidad del Canal de Panamá. La gestión sostenible del agua y la exploración de soluciones a largo plazo son cruciales. Asimismo, se deben considerar opciones como la inversión en infraestructuras de almacenamiento y sistemas de captación de agua para garantizar la viabilidad y la importancia económica de esta vía de navegación crucial en el futuro.

    Fuente:
    Everstream Analytics. «Canal de Panamá se seca a medida que la falta de lluvias golpea la economía mundial». [En línea]. Consultado el 4 de junio de 2023]. https://www.inboundlogistics.com/articles/panama-canal-drought-shipping-and-the-supply-chain/

    https://www.xataka.com/empresas-y-economia/canal-panama-se-esta-quedando-agua-sequia-esta-encareciendo-comercio-maritimo

     

     

  • La quinta columna de la Teología de la Liberación

    Como es de público conocimiento, la expresión quinta columnista tiene su origen en el campo militar primero utilizado durante la Guerra Civil española para aludir a cuatro columnas que avanzaban en una dirección mientras que había una quinta con infiltrados que operaba con los objetivos opuestos. Esta terminología también se empleó durante la Segunda Guerra Mundial para hacer referencia a franceses que en su propio territorio estaban camuflados de patriotas pero ayudaban a los nazis para el atropello de derechos, del mismo modo ocurrió en Holanda y Noruega con el apoyo a la invasión del totalitarismo alemán. Todos generalmente con apariencia de suscribirse a un bando pero adherían a las fuerzas contrarias.

    Antes de eso Quinto Fabio Máximo utilizó la estrategia de infiltrarse en las filas enemigas de Aníbal en las Guerras Púnicas, lo cual fue imitado por la Sociedad Fabiana en Inglaterra con el mismo propósito de adentrarse en las mentes con su socialismo tal como había sugerido Antonio Gramsci y que fue aplicado por personajes como Eudocio Ravienes cuando trabajaba para el Kremlin para penetrar la Iglesia española y la chilena.

    En otras ocasiones me he referido a lo que va a continuación pero debido a la persistencia de lo que estimamos es un peligro, vuelvo sobre el asunto. Es lo que sucede en una medida en la Iglesia católica de la actualidad: el disfraz de los valores tradicionales pero en la práctica se actúa en sentido contrario. En este sentido es de mucho interés la obra del sacerdote polaco que en otra oportunidad he citado: Miquel Poradowski -doctor en teología, doctor en derecho y doctor en sociología- en uno de sus libros titulado El marxismo en la Iglesia consigna que “No todos se dan cuenta hasta dónde llega hoy la nefasta influencia del marxismo en la Iglesia. Muchos, cuando escuchan algún sacerdote que predica en el templo, ingenuamente piensan que se trata de algún malentendido. Desgraciadamente no es así. Hay que tomar conciencia de estos hechos porque si vamos a seguir cerrando los ojos a esta realidad, pensando ingenuamente que hoy día, como era ayer, todos los sacerdotes reciben la misma formación tradicional y que se les enseña la misma auténtica doctrina de Cristo, tarde o temprano vamos a encontrarnos en una Iglesia ya marxistizada, es decir, en una anti-Iglesia”.

    En una oportunidad conversando sobre estos temas, mi amigo RP y abogado Manuel Montes señaló que en momentos de declive de valores muchos eran influidos por ese clima a lo cual no están exentos los sacerdotes, especialmente en los seminarios de iniciación si se los expone a visiones opuestas a los Mandamientos de no robar y no codiciar los bienes ajenos.

    En este contexto no puedo eludir tres citas que siguen que han sido muy difundidas pero en este caso se hace necesario reiterar. En la Encíclica Rerum Novarum se lee el siguiente pasaje: “Quede, pues, sentado que cuando se busca el modo de aliviar a los pueblos, lo que principalmente, y como fundamento de todo se ha de tener es esto: que se ha de guardar intacta la propiedad privada. Sea, pues, el primer principio y como base de todo que no hay más remedio que acomodarse a la condición humana; que en la sociedad civil no pueden todos ser iguales, los altos y los bajos. Afánense en verdad, los socialistas; pero vano es este afán, y contra la naturaleza misma de las cosas. Porque ha puesto en los hombres la naturaleza misma, grandísimas y muchísimas desigualdades. No son iguales los talentos de todos, ni igual el ingenio, ni la salud ni la fuerza; y a la necesaria desigualdad de estas cosas le sigue espontáneamente la desigualdad en la fortuna, lo cual es por cierto conveniente a la utilidad, así de los particulares como de la comunidad; porque necesitan para su gobierno la vida común de facultades diversas y oficios diversos; y lo que a ejercitar otros oficios diversos principalmente mueve a los hombres, es la diversidad de la fortuna de cada uno”.

    Pio XI ha señalado en Quadragesimo Anno que “Socialismo religioso y socialismo cristiano son términos contradictorios; nadie puede al mismo tiempo ser buen católico y socialista verdadero” y Juan Pablo II ha aclarado bien el significado del capitalismo especialmente en la sección 42 de Centesimus Annus. En otras oportunidades me he referido en detalle a documentos emitidos por el actual Papa y a sus declaraciones en Cuba, Paraguay, Perú, Brasil y Chile pero en esta ocasión me circunscribo a dos manifestaciones. En entrevista de Eugenio Scalfari –director de La Reppublica– al Papa Francisco, publicada el 11 de noviembre de 2016 en el mencionado diario el periodista le preguntó qué opinaba que en muchas ocasiones se le acuse de comunista o marxista por lo que respondió: “Mi respuesta siempre ha sido que en todo caso son los comunistas los que piensan como los cristianos”.

    En su mensaje a la OIT -reproducido en YouTube desde el Vaticano- el Papa Francisco afirmó que “Siempre junto al derecho de propiedad privada está el más importante anterior principio de la subordinación de toda propiedad privada al destino universal de los bienes de la tierra y por tanto el derecho de todos a su uso. Al hablar de propiedad privada olvidamos que es un derecho secundario que depende de ese derecho primario que es el destino universal de los bienes.” A nadie se le escapa que con este peculiar silogismo la propiedad privada queda sin efecto e irrumpe lo que en ciencia política se conoce como la tragedia de los comunes, es decir, lo que es de todos no es de nadie, lo cual perjudica muy especialmente a los más vulnerables debido a la extensión de la pobreza que significa el derroche de los siempre escasos recursos.

    En este cuadro de situación es de interés tener presente lo estipulado por la Comisión Teológica Internacional de la Santa Sede que consignó el 30 de junio de 1977 en su Declaración sobre la promoción humana y la salvación cristiana que “El teólogo no está habilitado para resolver con sus propias luces los debates fundamentales en materia social […] Las teorías sociológicas se reducen de hecho a simples conjeturas y no es raro que contengan elementos ideológicos, explícitos o implícitos, fundados sobre presupuestos filosóficos discutibles o sobre una errónea concepción antropológica. Tal es el caso, por ejemplo, de una notable parte de los análisis inspirados por el marxismo y leninismo […] Si se recurre a análisis de este género, ellos no adquieren suplemento alguno de certeza por el hecho de que una teología los inserte en la trama de sus enunciados”.

    Es que la libertad y el consiguiente respeto recíproco resultan esenciales para el bienestar moral y material de todos, muy especialmente de los más vulnerables. Los más necesitados para mejorar en sus condiciones de vida necesitan que se incrementen las inversiones producto de ahorro anterior puesto que constituye la única causa de incrementos en salarios e ingresos en términos reales. Este proceso ocurre cuando se protegen derechos y quienes producen para progresar deben llevar a cabo sus producciones para atender los requerimientos del prójimo. Quienes aciertan obtienen ganancias y quienes yerran incurren en quebrantos. En esto consiste el mercado libre que demanda protección a la propiedad privada puesto que es lo que permite no solo lo dicho sino la trasmisión de precios que son irremplazables indicadores de la mejor utilización de los siempre escasos recursos. Lo contrario induce al derroche y por ende al empobrecimiento. Esta es la diferencia entre países que progresan porque cuentan con marcos institucionales civilizados y los que se estancan o retroceden debido a estatismos que condenan a la miseria.

    El trabajo más conocido del Padre Gustavo Gutiérrez es Teología de la Liberación, libro publicado en 1971 inmediatamente después de la reunión fundacional de la novel “teología de la liberación” ocurrida en Chimbote (Perú), en 1968, que influyó notablemente en las reuniones de Obispos y sacerdotes en Medellín primero y Puebla después. El libro de referencia cuenta con doce ediciones en castellano, obra traducida al inglés, francés, italiano, alemán, portugués, holandés, vietnamita, coreano, japonés y polaco. Una de los primeros actos del actual Papa cuando asumió fue concelebrar en San Pedro con el Padre Gutiérrez.

    El eje central del libro consiste en señalar que la teología tradicional (“lírica” dice el autor) no se ha comprometido con las políticas concretas de este mundo y que las mismas son capitalistas, lo cual estima significan la explotación a los relativamente más pobres. Respecto a esto último, no menciona el hecho que hoy día no existen prácticamente vestigios de capitalismo puesto que los entrometimientos del Leviatán con las vidas y haciendas ajenas es permanente y creciente a través de alianzas con mal llamados empresarios (que son en verdad ladrones de guantes blancos) que viven del privilegio con el apoyo de instituciones internacionales nefastas como el FMI, a través de gastos estatales elefantiásicos, deudas públicas descomunales que comprometen el patrimonio de futuras generaciones que ni siquiera han participado en la elección del gobernante que contrajo la deuda, a través de impuestos insoportables y de regulaciones absurdas y asfixiantes que, entre otras muchas cosas, generan un desempleo colosal.

    Todos provenimos de la caverna, cuando no del mono, la forma de progresar es contar con marcos institucionales que resguarden el respeto recíproco, lo cual significa el derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad. Como hemos apuntado, esta última institución resulta indispensable puesto que los bienes son escasos en relación a las necesidades, por lo que la asignación y reasignación se lleva a cabo vía las compras y abstenciones de comprar que premian a quienes han dado en la tecla con las preferencias del prójimo y los que no aciertan acumulan pérdidas. Así es como los factores de producción se van adaptando a los requerimientos de la gente. Si se opta por los bienes en común sucede “la tragedia de los comunes” (lo que es de todos no es de nadie y los incentivos se pervierten) y no hay manera de conocer cuales son las cambiantes prioridades de la gente para asignar recursos.

    Vamos ahora resumidamente a lo que aconseja el Padre Gutiérrez en su afamado libro. En este sentido, escribe que “Marx irá construyendo un conocimiento científico de la realidad histórica. Analizando la sociedad capitalista en la que se dan en concreto la explotación de unos seres humanos por otros, de una clase social por otra y señalando las vías de salida hacía una etapa histórica en la que la persona humana pueda vivir como tal […] Iniciativa que debe asegurar el paso del modo de producción capitalista al modo de producción socialista […] creadas las condiciones de una producción socializada de la riqueza, suprimida la apropiación privada de la plusvalía, establecido el socialismo, las personas puedan comenzar a vivir libre y humanamente”, para lo cual recomienda “una revolución social” y “una radicalización política” y que “la revolución cubana ha cumplido un papel acelerador” e insiste en los beneficios del “foquismo guerrillero” y “nuevas formas de lucha armada” y que “ello supone y facilita, por otra parte, un diálogo doctrinal con el marxismo” ya que “un sector importante del clero latinoamericano pide” que no hay que “confundir violencia injusta de los opresores que sostienen este ´nefasto sistema´ con la justa violencia de los oprimidos que se ven obligados a ella para lograr su liberación”.

    Al fin y al cabo la liberación del pueblo judío de Egipto y que Jesús haya nacido y muerto en manos del poder político no se trataba para nada de salir de una esclavitud para ir a otra y el conflicto con el poder político no es para imponer un sistema totalitario sino de respeto a los derechos inalienables de cada cual que son superiores y anteriores al gobierno.

    En otro momento hemos citado algunos pasajes bíblicos al efecto de subrayar la importancia de la pobreza de espíritu. Ahora lo hacemos nuevamente como la antesala del fin de esta nota periodística: en Deuteronomio (viii-18) “acuérdate que Javeh tu Dios, es quien te da fuerza para que te proveas de riqueza”. En 1 Timoteo (v-8) “si alguno no provee para los que son suyos, y especialmente para los que son miembros de su casa, ha repudiado la fe y es peor que una persona sin fe”. En Mateo (v-3) “bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el reino de los cielos” fustigando al que anteponga lo material al amor a Dios (amor a la Perfección), en otras palabras al que “no es rico a los ojos de Dios” (Lucas xii-21), lo cual aclara la Enciclopedia de la Biblia (con la dirección técnica de R. P. Sebastián Bartina y R. P. Alejandro Díaz Macho bajo la supervisión del Arzobispo de Barcelona): “fuerzan a interpretar las bienaventuranzas de los pobres de espíritu, en sentido moral de renuncia y desprendimiento” y que » la clara fórmula de Mateo -bienaventurados los pobres de espíritu- da a entender que ricos o pobres, lo que han de hacer es despojarse interiormente de toda riqueza” (tomo vi, págs. 240/241). En Proverbios (11-18) “quien confía en su riqueza, ese caerá”. En Salmos (62-11) “a las riquezas, cuando aumenten, no apeguéis el corazón”. Este es también el sentido de la parábola del joven rico (Marcos x, 24-25) ya que “nadie puede servir a dos señores” (Mateo vi-24).

  • Mediocridad, política y Ortega y Gasset.

    Frente a la mediocridad que nos golpea desde los partidos políticos, sus internas y sus miserias, nada mejor que recordar hoy a Ortega y Gasset en «La rebelión de las masas»: ¡Sorprendente condición la de nuestra vida! Vivir es sentirse fatalmente forzado a ejercitar la libertad, a decidir lo que vamos a ser en este mundo. Ni un solo instante se deja descansar a nuestra actividad de decisión.

    Inclusive cuando desesperados nos abandonamos a lo que quiera venir, hemos decidido no decidir. Es, pues, falso decir que en la vida “deciden las circunstancias”. Al contrario: las circunstancias son el dilema, siempre nuevo, ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter.

    En un mundo inundado de mediocridad y conformismo, es fundamental recordar nuestra capacidad de decisión y la importancia de nuestro carácter. No podemos permitirnos ser arrastrados por las circunstancias, sino que debemos enfrentarlas con valentía y determinación. Cada decisión que tomamos, por pequeña que sea, moldea nuestra identidad y define el rumbo de nuestras vidas.

    La libertad de elección es un derecho y una responsabilidad. No podemos dejar que otros decidan por nosotros, ni permitirnos caer en la pasividad y la indecisión. Somos seres autónomos capaces de tomar decisiones conscientes y construir nuestro propio destino.

    En esta era de masas conformistas, debemos alzar la voz y defender la importancia de la individualidad, la reflexión y la acción deliberada. No permitamos que la mediocridad nos defina, sino que seamos protagonistas de nuestras vidas y agentes de cambio en nuestro entorno.

    Luchemos por decidir y ser protagonistas de nuestras vidas. Rompamos las cadenas de la mediocridad y construyamos un futuro grandioso.

    La historia nos llama a elevarnos por encima de la mediocridad y forjar un destino que honre nuestra libertad y potencial. Unámonos en la búsqueda de la excelencia y el significado. Juntos, pero manteniendo nuestra individualidad,  podemos desafiar la mediocridad y dejar una huella duradera.

    Cada elección, por pequeña que sea, cuenta. Tomemos decisiones conscientes y construyamos desde nuestro único e irrepetible ser, un mundo donde la mediocridad sea superada.

    Recordemos las palabras de Ortega y Gasset y despertemos la rebeldía en nuestras almas. La grandeza reside en la capacidad de decisión y en la firmeza de nuestro carácter. No dejemos que la pasividad nos consuma, sino que abracemos nuestra libertad y construyamos un futuro digno de nuestras aspiraciones.

     

  • Reforma de la Unión Aduanera de la UE: ¿Un Golpe al Libre Comercio?

    Introducción:
    La Comisión Europea ha presentado recientemente una propuesta legislativa para renovar la Unión Aduanera, un sistema establecido en 1968 para establecer tarifas aduaneras comunes a las mercancías que ingresan a la Unión Europea. Esta propuesta busca modernizar y simplificar el entorno regulatorio, así como centralizar la supervisión y adaptar el sistema a las características del comercio digital. Sin embargo, esta remodelación puede tener consecuencias que afecten principalmente a las personas que se benefician de los bajos precios y la desregulación del libre comercio. En este artículo, analizaremos los detalles de la propuesta y cómo puede impactar en la capacidad de las personas para adquirir productos asequibles.

    El Problema de la Unión Aduanera:
    La Unión Aduanera de la UE ha enfrentado desafíos debido a su estructura obsoleta y la falta de una base de datos centralizada y supervisión efectiva de la cadena de suministro. Los importadores deben lidiar con 27 administradores diferentes y más de 111 sistemas informáticos no siempre conectados entre sí. Esto genera ineficiencias y obstáculos para el comercio fluido de mercancías.

    La Complejidad Creciente:
    La propuesta de reforma se basa en la creciente complejidad del entorno comercial actual por varias razones. En primer lugar, el auge del comercio electrónico ha dado lugar a un aumento significativo de envíos de bajo valor que ingresan a la Unión Europea desde fuera del bloque. En segundo lugar, las normas relacionadas con estándares medioambientales, laborales y sanciones geopolíticas han aumentado, lo que agrega una capa adicional de regulaciones y complicaciones. Estos factores han dificultado la eficiencia y la aplicación efectiva de la Unión Aduanera.

    Detalles de la Propuesta:
    La propuesta de reforma se basa en tres ideas principales. La primera es establecer una nueva asociación entre las aduanas y las empresas basada en la transparencia y la responsabilidad. Se utilizará inteligencia artificial y aprendizaje automático para reducir al mínimo la necesidad de hacer declaraciones aduaneras y simplificar los procesos para las empresas. La segunda idea es establecer una nueva arquitectura para la vigilancia de la Unión Aduanera, creando una nueva autoridad europea que centralice los esfuerzos y coordine mejor a las autoridades nacionales. La tercera idea es adaptar el marco al comercio electrónico, que presenta desafíos únicos, incluyendo altos niveles de fraude.

    Impacto Potencial en el Libre Comercio:
    Aunque la propuesta tiene como objetivo mejorar la eficiencia y la transparencia de la Unión Aduanera, existe la preocupación de que pueda afectar negativamente al libre comercio y a las personas que dependen de los bajos precios y la desregulación para adquirir productos asequibles. Por ejemplo, la eliminación de la exención de derechos de aduana para mercancías de valor inferior a 150 euros puede resultar en un aumento de los costos para los consumidores. Además, la introducción de un centro de datos aduaneros de la UE y la supresión de los límites de valor podrían generar una mayor burocracia y dificultades para las empresas, especialmente para aquellas que se dedican al comercio electrónico.

    La propuesta de reforma busca equilibrar la necesidad de modernizar la Unión Aduanera con la facilitación del comercio y la protección de los intereses de los consumidores. Sin embargo, es importante abordar las preocupaciones y desafíos que podrían surgir debido a estos cambios.

    Una de las preocupaciones clave es el posible aumento de los costos para los consumidores. Al eliminar la exención de derechos de aduana para mercancías de bajo valor, es probable que los precios de algunos productos importados se vean afectados. Esto podría impactar negativamente a aquellos que confían en la disponibilidad de productos asequibles para satisfacer sus necesidades diarias, pensemos en aquellos que utilizan Amazon, Aliexpress o similares.

    Además, la introducción de un centro de datos aduaneros de la UE y la simplificación de los sistemas informáticos pueden requerir una adaptación y una inversión significativa por parte de las empresas. Esto puede ser especialmente desafiante para las pequeñas y medianas empresas que pueden tener recursos limitados. La implementación de estas medidas debe considerar las necesidades y capacidades de las diferentes empresas para evitar una carga excesiva y garantizar una transición suave.

    Si bien puede ser comprensible la necesidad de abordar el fraude en el comercio electrónico, es importante encontrar un equilibrio para no obstaculizar la capacidad de las empresas y los consumidores de beneficiarse de las ventajas del comercio digital. La lucha contra el fraude debe ir acompañada de medidas que no impongan barreras innecesarias o excesivas para el comercio legítimo.

    En resumen, la propuesta de reforma de la Unión Aduanera de la UE busca abordar los desafíos actuales y adaptarse a las realidades del comercio moderno. Sin embargo, es fundamental tener en cuenta el impacto potencial en el libre comercio y en aquellos que dependen de los bajos precios y la desregulación para acceder a productos asequibles. Es necesario un enfoque equilibrado que promueva la eficiencia y la transparencia sin imponer cargas excesivas a las empresas y los consumidores. La propuesta ahora debe ser debatida y acordada por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea, lo que brinda una oportunidad para abordar estas preocupaciones y garantizar que se logren resultados positivos para todos los involucrados en el comercio internacional.

  • Gobiernos de gorrones

    “Gorrón” es aquel que se aprovecha consumiendo o utilizando bienes que otras personas producen, sin ofrecer ninguna compensación o devolver favores; de dónde emana la pregunta: ¿acaso ello no guarda relación con la forma en que los gobiernos y sus funcionarios, que poco o nada funcionan, desempeñan sus labores? Lo peor del gobierno de gorrones es que ocurre gracias a la complacencia o peor, el contubernio de la población en general y de empresarios en particular que toleran semejante insensatez.

    En su momento, quien bien destacó el fenómeno del gorroneo gubernamental fue Ayn Rand, en su obra La Rebelión de Atlas, en dónde saca a relucir que sean tantos los que en vez de oponerse de forma contundente contra el autoritarismo castrante, se doblegan y adaptan a los gorrones en detrimento a la actividad de sus negocios y del bienestar común.

    A muchos les cuesta entender que el llamado al amor del prójimo no es una contundente obligación que emplaza a unos a socorrer a otros sin mayor contemplación a las dificultades inherentes en el socorro. Por ejemplo, si ves que alguno se está ahogando, no te tires al agua a salvarlo si no sabes nadar. Pero, más allá, cada persona tiene todo el derecho de usar su mente para satisfacer sus necesidades propias, luego de lo cual podrá asistir a otros en la medida de sus posibilidades y no de manera obligada; tal como ocurre con las normas de asistencia social impuestas por gobiernos que, en muchos casos, ni siquiera convienen o asisten de manera definitiva.

    Gran parte del andamiaje gubernamental existente termina abrazando la mediocridad o peor, en nombre de un falso y imprudente igualitarismo colectivista. ¿De dónde sacan que es obligación de unos servir a otros, no a través de una sensibilidad personal sino a través de una intervención centralizada?

    Muchos no realizan que cada día hay más personas emprendedoras que están cansadas de que el fruto de su trabajo sea arrebatado para fondear una disfuncionalidad gubernamental cada vez mayor. Y es que a menudo olvidamos que la actividad emprendedora no prospera en un ambiente infértil en libertad. Emprender es harto complejo y peor cuando cargamos al emprendedor con normas abusivas y sin sentido.

    Y ¿qué mejor ejemplo de lo que señalo en el párrafo precedente que lo visto con el COVID, dónde las medidas normativas obligadas no sólo fueron infructíferas sino que causaron y seguirán causando inmensos daños a futuro.

    ¿Acaso somos tan irreflexivos que no rechazamos una gobernanza tiránica? O como algunos suelen decir: que el gobierno deriva su autoridad del consentimiento de los gobernados. No más veamos lo que ocurre en nuestro patio en dónde los agentes de tránsito hacen retenes delictivos con el fin de asaltar a los conductores y luego alegar que “nos están cuidando”.

    Pero, peor aun cuando los politicastros, siguiendo el ejemplo de tantos mandatarios, vilipendian al empresario o rico, acusándolo de acaparador y falto de compasión. Sí, por supuesto que los hay, pero la generalización es falaz y odiosa.

    En fin y tal como lo señala Jon Miltimore, “no es solamente los impuestos exagerados que afectan sino otros, tales como: costos, moralidad, sociedad, cultural y tal; conjuntamente con la violación de los derechos de propiedad y peor, cuando se celebra el pillaje.

    A todo ello, poco reparamos en aquello de la pendiente resbaladiza; es decir, que el malandar no es estacionario sino que va en aumento. Ello es análogo al alcoholico o drogadicto cuya adicción aumenta y lo lleva al desastre. Es el fenómeno que vemos en nuestro patio de una rebatiña de pillaje que va en aumento.

  • El papel de los bancos centrales y los tipos de interés explicado de manera sencilla

    La estabilidad en los precios es comúnmente aceptada como un elemento primordial para el funcionamiento adecuado de la economía. Por ello, el principal objetivo de la política monetaria es alcanzar dicha estabilidad. De eso se encargan los bancos centrales a través de la acción o inacción deliberada de determinadas operaciones que les permiten modificar la cantidad, la disponibilidad o el coste del dinero en la economía, que no es otro que el tipo de interés.

    Instrumentación y transmisión de la política monetaria

    Los bancos centrales instrumentan su política monetaria influyendo en el tipo de interés (generalmente a corto plazo) y la liquidez del sistema. Para ello disponen de diferentes instrumentos, entre los que destaca la oferta de créditos y depósitos al sector bancario.

    Por un lado, conceden a los bancos créditos (o financiación) a muy corto plazo, cobrándoles un determinado tipo de interés. A su vez, les ofrecen también depósitos en los que invertir sus excedentes, remunerando estos a una tasa determinada.

    Cuando la intención del banco central sea inyectar liquidez en el sistema financiero, buscará incrementar el volumen de créditos concedidos a la banca, para lo que reducirá el tipo de interés cobrado (es decir, abaratará el coste del crédito o del dinero).

    Por el contrario, cuando su intención sea drenar liquidez del sistema financiero, buscará aumentar el volumen de depósitos de los bancos en el banco central, elevando la tasa de interés con la que los remunera, para así reducir el excedente de liquidez del sistema bancario y evitar que este se traslade a la sociedad.

    El objetivo de los bancos centrales no es obtener beneficios en sus operaciones sino conseguir la estabilidad de los precios y, en última instancia, de la economía y del sistema financiero. Al igual que los bancos comerciales, los bancos centrales ofrecen a los depósitos que remuneran un tipo de interés diferente (más bajo) al que cobran por los créditos que dan.

    Por ejemplo, el 22 de marzo de 2023, los tipos oficiales del Banco Central Europeo (BCE) se fijaron como sigue:

    • Para financiación (crédito) a una semana en el 3,50 % (este es el tipo que mayormente se conoce como tipo oficial del dinero).
    • Para financiación a un día, en el 3,75 %.
    • Para depósitos a un día en el 3,00 %.

    Estos tipos de interés contrastan enormemente con los que el BCE fijó hace tan solo diez meses (el 27 de julio de 2022) en el 0,50 % y 0,75 % para financiación a una semana y un día respectivamente, y en el 0 % para el depósito diario. Y si nos vamos más atrás en el tiempo (septiembre de 2019), el tipo oficial de los depósitos diarios en el BCE llegó a estar incluso en negativo: -0,50 %.

    Estos tipos de interés, fijados por el BCE en sus operaciones de crédito y depósito y denominados tipos de interés oficiales, son muy relevantes en la economía porque, a partir de ellos, se forman los restantes tipos de interés.

    El euríbor, que es el interés al que se prestan dinero a corto plazo los bancos entre ellos mismos, suele situarse muy cerca de los tipos de interés oficiales.

    A su vez, los tipos de interés que cobran los bancos a sus clientes por los créditos están con frecuencia referenciados al euríbor.

    En función del riesgo que el banco perciba que tiene el cliente, sea este un hogar o una empresa, establecerá un diferencial mayor o menor sobre el euríbor (es lo que se llama prima de riesgo, que es uno de los componentes del tipo de interés).

    También a mayor plazo de vencimiento del crédito, mayor diferencial impondrá el banco, ya que, debido a la incertidumbre sobre el futuro, mayor riesgo de impago hay.

    Por el lado contrario, si el crédito tiene asociado un activo colateral que lo garantice (sería el caso de las hipotecas), menor será el diferencial por riesgo, pues en caso de impago el banco podrá cubrir este a través de la venta del activo colateral.

    La financiación de las empresas

    Las empresas, especialmente a partir de cierto tamaño, tienen una alternativa para financiarse –más allá de la solicitud de un crédito bancario– que los hogares no tienen y es la posibilidad de emitir deuda en los mercados (pagarés, bonos, etc.).

    Pero, como los bancos, el tipo de interés que necesitan ofrecer (en función de su nivel de riesgo) para conseguir inversores que adquieran los títulos de deuda que emitan, debe tener relación con los restantes tipos de interés vigentes en ese momento en la economía. Por ello se habla de primas de riesgo con relación a la deuda soberana de referencia.

    Por ejemplo, si una empresa tiene un riesgo elevado, debido al sector en el que opera o el nivel que ya tiene de deuda, y quiere emitir un bono a 10 años, deberá ofrecer un interés superior al que ofrecen los bonos del Estado de referencia a dicho plazo, ya que, de no ser así, los inversores preferirán adquirir estos últimos.

    ¿Cómo se establecen los tipos de interés de los bonos del Estado?

    Como en cualquier mercado, su precio es, en gran parte, el resultado de la oferta y la demanda. Si un Estado necesita emitir deuda pero tiene un déficit elevado que financiar o un riesgo político alto, habrá poco interés en adquirirla, debido al riesgo percibido. Por tanto, dicho Estado deberá emitir su deuda a un tipo de interés más alto para atraer a los inversores.

    Por el contrario, si el riesgo de un país se considera bajo porque su déficit está controlado y disfruta de una gran seguridad jurídica, podrá ofrecer una tasa de interés inferior al emitir su deuda. Este razonamiento, basado en el riesgo percibido, explica las diferentes tasas de interés que observamos en la deuda soberana emitida por distintos países, así como en la deuda corporativa.

    Los bancos centrales también pueden ejercer influencia en los tipos de interés de la deuda publica a través de uno de los instrumentos de política monetaria de los que disponen: la compraventa de deuda pública en los mercados. Cuando quieren reducir las tasas de interés de la deuda emitida por los países, compran deuda de estos. Al contribuir a incrementar la demanda, no es necesaria una remuneración tan alta y el tipo de interés cae.

    En cambio, cuando quieren elevar las tasas de interés de la deuda, la venden. La oferta de un mayor volumen de deuda en el mercado hace que deba hacerse a un tipo de interés más elevado para acaparar el interés de un mayor numero de inversores.

    Como puede observarse, el impacto de las variaciones de la demanda y la oferta de deuda sobre el tipo de interés es inverso. Si la demanda de deuda aumenta, su tipo de interés se reduce al haber más interés por adquirirla; si la oferta de deuda se incrementa, su tipo de interés bajará para atraer más compradores.

    Así pues, a través de los dos mecanismos comentados, operaciones de crédito o depósito a corto plazo y compraventa de deuda pública, se produce la transmisión de la política monetaria orquestada por los bancos centrales al conjunto de los mercados, influyendo en el nivel de las tasas de interés.

    ¿Cómo influye el tipo de interés en la inflación?

    La inflación, o nivel general de precios, es consecuencia del equilibrio entre la oferta y la demanda de bienes y servicios. Si la demanda crece y la oferta permanece invariable, los precios suben. Si la oferta se ve reducida por cualquier razón y la demanda permanece constante, los precios suben también.

    Cuando los tipos de interés están bajos se potencia el crédito y, por tanto, la demanda de consumo, a la vez que el ahorro resulta menos interesante porque no se remunera. Por el contrario, cuando los tipos de interés están en niveles elevados, el crédito sale más caro, lo que desincentiva la demanda e incentiva el ahorro, al estar mejor remunerado. Este es el mecanismo a través del que los tipos de interés impactan en los precios, influyendo en la demanda de bienes y servicios.

    Es cierto que la inflación que se está experimentando en Europa desde finales de 2021 es, en gran parte, una inflación ocasionada por restricciones en la oferta provocadas por la política china de covid 0, que ha paralizado su producción, y la invasión rusa a Ucrania, que está generando una guerra geoestratégica con repercusiones en la oferta y en los precios de las materias primas y energéticas.

    Pero también es cierto que entre 2009 y 2021 los tipos de interés se situaron en torno al 1 %, llegando a ser incluso negativos en el periodo 2016-2021, como consecuencia de una política monetaria expansiva que buscaba fomentar el consumo para paliar los efectos de la crisis financiera primero y de la pandemia –de efectos económicos descomunales– después.

    Las altas tasas de inflación registradas en la eurozona en 2021 y 2022 (5 % y 9,2 % respectivamente, medidas por el IPCA o IPC armonizado), y que continúan en 2023, hicieron saltar las alarmas. Inició entonces un cambio radical en la política monetaria del BCE, que trata ahora de al menos no alimentar los procesos inflacionistas por el lado de la demanda.

    Los efectos de la subida de tipos

    La subida de la tasa de interés oficial del dinero (que a través de los mecanismos ya discutidos se traslada al mercado) frenará la inversión de las empresas en activos productivos debido al encarecimiento de los créditos. Esto, a su vez, generará una disminución en la demanda de materias primas y energéticas, ayudando a la contención de sus precios.

    Ciertamente, esta menor inversión tendrá repercusiones en la generación de puestos de trabajo, lo que reducirá el consumo de las familias, que también se verá desincentivado por el incremento del coste de los créditos. Todo ello, en conjunto, contribuirá a frenar la escalada de precios, a costa de ralentizar el crecimiento económico y la creación de empleo.

    Y los tipos de interés, ¿volverán a bajar o seguirán subiendo?

    Parece razonable esperar variaciones en los tipos de interés oficiales dependiendo del contexto económico. No obstante, también resulta coherente que estos se muevan en torno a cierto rango y que solo ante coyunturas muy adversas, y de forma temporal, se salgan de él. Esto es así porque, en última instancia, los tipos de interés oficiales, establecidos por las autoridades monetarias, suponen una intervención en el funcionamiento del libre mercado regulado por la oferta y la demanda. Por supuesto, dicha intervención está justificada para corregir los fallos del mercado y conseguir un equilibrio más eficiente que maximice el bienestar social.

    Para delimitar ese rango adecuado, debemos pensar que el tipo de interés es el precio de equilibrio entre la demanda y la oferta de dinero. Un préstamo de dinero debe tener un precio (el interés que el prestamista recibe) que debe compensarle por tres conceptos:

    1. El coste de oportunidad por prestar ese dinero, ya que mientras lo presta no puede usarlo.
    2. El coste de la inflación, ya que esperará que la capacidad adquisitiva de ese dinero, cuando se lo devuelvan, sea al menos la misma que cuando lo presta.
    3. El coste por el riesgo asumido, pues el hecho de prestarlo hace que pueda que no se lo devuelvan. Por ello, a mayor riesgo percibido en el prestatario, mayor prima de riesgo en el tipo de interés.

    En un mercado donde se intercambia un bien con un valor, el precio de dicho bien rara vez será cero. Y esto es lo que ha pasado en el mercado del dinero en la última década: el precio del dinero ha sido cero, o incluso negativo, debido (en parte) al contexto de baja inflación del que ha disfrutado Europa, pero también a la política monetaria expansiva, que hizo que el precio del dinero estuviera por debajo de su equilibrio natural. Esto puede justificarse en un periodo corto y bajo unas circunstancias extremadamente adversas, pero no durante un periodo tan largo.

    Por tanto, no parece probable que el tipo de interés vuelva a los niveles de la última década sino más bien que siga elevándose progresivamente o que, en el mejor de los casos (si se produce una reducción drástica de la inflación, algo que parece poco probable) se estabilice en torno a su nivel actual. Debemos por tanto incorporar a nuestras expectativas, unas tasas de interés normalizadas más elevadas.The Conversation

    Laura Núñez, Directora del Observatorio del Ahorro Familiar de Fundación IE y Fundación Mutualidad Abogacía y Profesora de Finanzas, IE University

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • ¿Es perversa la desigualdad?

    Para reducir la desigualdad vía el apparatchik se requiere violencia. Y los resultados siempre han sido Venezuelas o Cubas. Los rusos asesinaron millones para lograr igualdad sin saber que sería en la pobreza.

    Si la igualdad fuese una virtud Dios no habría creado un mundo desigual; lo cual nos deja cavilando acerca de la sensatez o insensatez de dictaminar la igualdad por la vía coercitiva gubernamental. ¿Cuántos jugadores de basquetbol pueden igualarse con Michael Jordan? Es fatal arrogancia pensar que se puede dictar igualdad por intermedio de la ley del hombre; lo cual se torna evidente cuando vemos a tantos que entienden la “igualdad” como “igualdad de resultados” y creer que se puede lograr repartiendo lo que otros producen. Vale decir, confunden igualdad de oportunidades y trato ante la ley con igualdad de resultados.

    La “riqueza” no se puede redistribuir. La riqueza es aquello que es rico o sabroso, tal como la felicidad, inteligencia, el buen ánimo y tal. Decir que el dinero es riqueza conduce a la pobreza; aquella en la cual a pesar de tener muchos billetes te sientes miserable. El “problemita” es que si un político dice estas cosas la gente no vota por él.

    Más allá, delegar al gobierno, con sus diputados y tal, para que estos creen aquello que ni Papá Dios dispuso hacer, es mucho más que absurdo; es pecaminoso y creador de pobreza. Si prestásemos atención al mundo que nos rodea veríamos que la naturaleza es más que aleccionadora. Veríamos que Papá Dios está en su creación. Veríamos que la prosperidad hace mancuerna con la desigualdad. Fácil es crear igualdad de pobreza. Igualdad de riqueza no es nada fácil.

    El dinero mal nacido crea pobreza, más no así cuando es bien habido. Los pérfidamente ricos son minoría y quien no lo ve es pobre de entendimiento. A través de la historia ilustres personajes han destacado que el progreso siempre fue acompañado por una desigualdad. Mucho peor es creer que se puede distribuir riqueza de inteligencia por intermedio de los NODUCAs del mundo.

    Para reducir la desigualdad vía el apparatchik se requiere violencia. Y los resultados siempre han sido Venezuelas o Cubas. Los rusos asesinaron millones para lograr igualdad sin saber que sería en la pobreza. Lo peor es que no lograron eliminar a los ricachones corruptos; esos como Putin, que van al frente del pérfido desfile. Sin embargo, países como Suecia y Dinamarca, que tanto cacarean como “igualitarios,” están entre los que tienen mayor libertad económica en el mundo.

    El “laissez faire” o dejar hacer, sigue siendo la voz de la razón; no como en Panamá, en dónde cada día los gobiernos metiches crean pobreza. Cuando la igualdad resulta de la coerción la misma es inmoral. La otra confusión es llamar “derecho humano” a lo torcido.

    El mercado no nos hace iguales pero sin él todos seríamos mucho más iguales, en la pobreza, esa que era la realidad en la historia humana hasta que fuimos adoptando la división del trabajo a través del mercado; pero no el intervenido por politicastros. Más allá, si ponemos atención, veríamos que decretar salarios mínimos, vacaciones y otros llamados “derechos laborales” producen votos pero no riqueza. Es así ya que semejante intervencionismo no nace en la nobleza de espíritu sino en la pobreza de bastardos intereses sindicales.

    En resumen, la izquierda ama la igualdad de resultados o redistribución que sólo se puede lograr a través de una coerción gubernamental. Pero el intervencionismo centralizado sólo crea más desigualdad; dado que los gobernantes controladores son más iguales en su caudal económico, que los gobernados en su pobreza económica. Simplemente, el atajo intervencionista, ése que sólo se da por intermedio de torcidas autoridades, siempre conducirá a una igualdad en la pobreza.

  • El fatal y falso ambientalismo

    No es difícil determinar la perversa naturaleza de una agrupación política; para ello sólo hay que poner atención a lo que dicen y hacen. No deja de sorprender que los EE.UU. se haya convertido en uno de los mejores ejemplos de dislocadas políticas de izquierda, caracterizadas por términos tales como: “ambientalismo, verde, progresismo, cambio o calentamiento climático», etc. El solo hecho de verlos empeñados en destruir la economía más pujante que haya existido lo deja claro. Una economía que surgió del respeto a las libertades humanas básicas, de propiedad del cuerpo, del pensamiento, palabra, libertad de tránsito y de los productos del ingenio y el trabajo.

    Uso el ejemplo de los EE.UU. como punto de referencia a lo que igual ocurre en nuestro patio. Tal es el “plan de reducción inflacionaria” (IRA) que, entre otras, propone adoptar a una “energía verde”, cuando, en realidad, los costos que ellos imponen son destructivos. Ya otros países, tal como España, han demostrado que obligar una transformación energética desde palacio y a destiempo sólo conduce al desastre, a costos aumentados y a la fuga de la industria.

    Casi todos, si no todos, los subsidios, esos que suenen a rumba para los idiotas, no convienen sino a los intereses bastardos. Si la actividad vale la pena, no requiere subsidio; a no ser que tenga otros propósitos. Fíjense en los negocios espaciales de Space X y los de Elon Musk, que están abaratando y mejorando de forma impresionante la exploración y la industria espacial.

    Los subsidios, ya sean para el medioambiente o el carnaval, siempre comienzan como cosa temporal que se vuelve eterna; en Panamá sobran los ejemplos. La cruda realidad es que reverdecer la economía por la ruta de las supuestas energías renovables no solo disparará los costos sino que destruirá el actual sistema económico que depende de ‘energía económica’.

    Mucho se cacarea acerca de los males de los combustibles fósiles pero poco o nada de lo positivo; de lo cual, por lo pronto, tiene más que la energía renovable. Por ejemplo, las capacidades de los combustibles fósiles en el enfriamiento, calentadores, irrigación y tal, neutralizan sus impactos de invernadero. En resumen, por ahora los combustibles fósiles son la mejor herramienta para el ambiente. Ni hablar que la inmensa mayoría de la humanidad carece de los medios para adoptar energías renovables; las cuales requerirán el uso de las fósiles.

    Es absurdo y ridículo creer que podemos hacer una transición a energías renovables por intermedio de normativas gubernamentales. No hay el espacio en este escrito de anotar todos los impactos negativos y demenciales de forzar una transición a destiempo. No más considerando la cantidad de cobre que se necesitaría, la Minera Panamá tendría que acabar con todo Panamá y aún así no logra nada. Pero de eso no hablan los ambientalistas. No hay suficientes minas en el planeta para los metales que requeriría lograr un cambio climático favorable; si es que entendemos lo que es favorable en cuanto al clima.

    Tampoco se habla de lo que serían las necesidades de recarga de las baterías de los vehículos eléctricos. Simplemente, no existe ni cerca la capacidad de generación eléctrica para la recarga de toso los vehículos; si es que fuese posible que todos los vehículos fuesen eléctricos.

    A fin de cuentas, todo el cacareo de irse por lo verde es como estar sentado en un restaurante dónde está prohibido fumar y en la mesa siguiente están sentados chinos, indios y tal fumando tremendos habanos.

    Y, para que la cuña azoque, ¿has considerado que el calentamiento global puede ser bueno para el agro y la alimentación de la humanidad?

  • Por qué la batalla de Ucrania es la de todos

    El artículo de Guy Sorman, titulado «Necesitamos hacer más», publicado en ABC recientemente, aborda la situación actual en Ucrania y su relevancia en la lucha global entre la democracia y el despotismo. El autor comienza haciendo referencia a un encuentro histórico entre el general Franco de España y Adolf Hitler de Alemania en 1940, en el cual Franco se negó a involucrar a España en la guerra y optó por mantenerse neutral o casi neutral. Sorman atribuye esta decisión de Franco a la previsión de que Alemania no ganaría la guerra debido a la resistencia de la Royal Air Force británica durante la Batalla de Inglaterra. El autor luego establece un paralelo entre esa resistencia británica en la Segunda Guerra Mundial y la lucha actual del Ejército y el pueblo ucraniano contra Rusia.

    Sorman argumenta que en la actualidad, al igual que en 1940, se enfrentan dos ideologías y concepciones del mundo: el bando democrático, que defiende la libertad personal y la resolución de conflictos a través de elecciones internas y negociaciones externas; y el bando del despotismo, que prioriza el poder del Estado y a menudo está acompañado de una ideología, como el imperialismo ruso o el comunismo chino, y que busca negar la libertad individual. El autor sostiene que el conflicto en Ucrania es una manifestación de esta lucha entre la democracia y el despotismo, y que una victoria rusa tendría consecuencias negativas para la libertad y la prosperidad en el mundo, ya que Rusia y China se unirían para contrarrestar la democracia en todas partes.

    Sorman expone que, a pesar de que la OTAN está armando a Ucrania, lo hace con cierta vacilación, temerosa de una posible respuesta nuclear de Rusia. Sin embargo, el autor argumenta que si Rusia pudiera usar armas nucleares en el campo de batalla, ya lo habría hecho, y que estas armas son inútiles en una guerra convencional. Sorman critica la demora en la entrega de armamento a Ucrania por parte de Occidente y sostiene que los ucranianos deben dar argumentos durante semanas o meses antes de recibir el apoyo que necesitan para enfrentar la agresión rusa.

    El autor también menciona la implicación de otros países en este conflicto, como África, el mundo árabe e India, que dudan entre apoyar a la democracia o al despotismo. Sorman advierte que una victoria rusa en Ucrania fortalecería a los dictadores en países como Cuba, Venezuela y Nicaragua, y establecería una alianza de tiranos liderada por Rusia y China, lo cual pondría en peligro las libertades, vidas, prosperidad y creencias de los europeos y de otros países.

    Sorman concluye su artículo instando a no abandonar a Ucrania, ya que este país está luchando por la democracia no solo para sí mismo, sino también en nombre de otros países que valoran la libertad. El autor hace un llamado a reconocer la importancia de este conflicto en la lucha global entre la democracia y el despotismo. El artículo de Guy Sorman es una advertencia clara y contundente de las consecuencias que podría tener la victoria de Rusia en Ucrania para Europa y el mundo y llama a no permitir que el miedo a las armas nucleares detenga la ayuda a Ucrania. El artículo es un recordatorio de que la libertad, la vida, la prosperidad y las creencias del mundo occidental están en juego y de que no podemos permitir que esto suceda.