Categoría: Cultura y Sociedad

  • ¿Qué es y de dónde sale la Agenda 2030?

    En 2015 en las Naciones Unidas se aprobaron 17 puntos a alcanzar en quince años, es decir, en 2030. Por razones de espacio consideraremos solo un cuarteto, pero antes es pertinente volver a recordar aspectos de esa organización internacional sobre la que destacados políticos como el tres veces candidato presidencial y congresista estadounidense Ron Paul insistía en que es absolutamente necesario que su país deje de financiarla con la idea de clausurarla lo antes posible o que se retire de territorio norteamericano.

    Hay una muy extendida bibliografía sobre las Naciones Unidas pero para tomar el menor espacio posible en esta nota periodística me baso en dos obras principales. La primera de V. Orval Watts, doctor en economía por la Universidad de Harvard y asesor económico de lo que en esa época era la cámara empresarial más grande del mundo: la Cámara de Comercio de Los Ángeles. Se titula The United Nations: Planned Tyranny. El segundo libro es de Edwin Griffin, el periodista radial de mayor audiencia en su época en CBS Network, obra titulada The Fearful Master. A Second Look at the United Nations.

    Las Naciones Unidas apuntan a lograr conductas universales en el contexto de los acontecimientos políticos, tal como han señalado sus fundadores. Se estableció en San Francisco, California, en junio de 1945 por 17 personas: Alger Hiss, Harry Dexter White, Virginius Frank Coe, Dean Acheson, Noel Field, Lawrence Duggan, Henry Julian Wadliigh, John Carter Vincent, David Weintramb, Nathan Gregory Silvermaster, Harold Glasser, Victor Perlo, Irving Kaplan, Solomon Adler, Abraham George Silverman, William Ullaman y William H. Taylor. En la publicación del Departamento de Estado de EEUU titulada “Post-War Foreign Policy Preparation, 1939-1945″ (publicada en 1950) se consigna que todos los mencionados excepto Dean Acheson fueron agentes secretos de los soviéticos lo cual fue probado en la Justicia Federal.

    Es pertinente destacar las características de algunas de esas figuras. Alger Hiss -quien fuera Secretario General en la antedicha conferencia en San Francisco- estuvo preso por esas actividades de espionaje tal como se consigna en el informe del FBI de 1953 e imputado en todas las instancias judiciales, también corroborado en detalle en el libro del historiador John T. Flynn titulado El mito de Roosevelt.

    En segundo lugar y dado el papel preponderante que desempeñó en la referida conferencia, aludimos a Harry Dexter White a quien Edgar Hoover denunció en repetidas ocasiones por lo dicho y, más aun, se lo designó junto a John Maynard Keynes (el mayor apóstol de la inflación de todos los tiempos) como fundador del Fondo Monetario Internacional, una institución nefasta que financia gobiernos fallidos con dólares coactivamente extraídos de contribuyentes.

    El cargo más relevante en las Naciones Unidas por el que pasan todos los asuntos políticos y militares importantes es el de Asistente al Secretario General y del Consejo de Seguridad. Por esta razón es de interés pasar revista a quienes ocuparon primeramente los referidos cargos, todos soviéticos menos el mencionado en cuarto lugar de nacionalidad yugoslava: Arkaby Sobelev (1945-1949), Konsantin Zinchener (1949-1953), Ilga Tchernychev (1953-1954), Draysolav Protich (1954-1958), Anatoly F. Dobryoslav (1958-1960), Georgi Perovich Aberdev (1960-1963), Eugeny D. Donitrievich Kiselev y Venidir Parloviechuslov (1963-1966). También resultan muy intranquilizadores los datos de algunos de los propios Secretarios Generales, comenzando con el comunista noruego Trygvie Lie.

    Son también muy preocupantes las características extremadamente autoritarias de muchos de los organismos satélites de las Naciones Unidas como CEPAL, FAO, UNESCO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) que comanda desde 2017 Tedros Adhonom Ghegreyesu líder del marxista Frente Democrático Revolucionario de Etiopía y colocado en ese cargo por el gobierno de China.

    Todo esto no significa que no hayan colaborado en distintas posiciones personas de bien que han intentado transmitir cordura a esa organización y que han propuesto acciones constructivas, pero hay acontecimientos internacionales sobresalientes donde participó activamente las Naciones Unidas con resultados deplorables. Por ejemplo, en su momento la bochornosa expulsión de Taiwán para dar cabida a China comunista, los designios inconfesables respecto al ex Congo Belga en defensa del criminal convicto Patrice Lumumba, la complicidad en la masacre de Hungría, la inoperancia culposa en el ataque soviético a Checoslovaquia, la invitación a Yasser Arafat para incorporarse, quien sostuvo la necesidad de liquidar el Estado de Israel, el rol cómplice en la denominada Crisis del Caribe, la inclinación totalitaria en la revuelta en Laos, las gestiones guiadas por el espíritu totalitario en Irán, en Afganistán, en Siria y antes el decidido apoyo al dictador de Uganda Idi Amin Dada “el caníbal con refrigerador”, como lo denomina Paul Johnson en A History of the Modern World debido a la forma en que engullía a sus prisioneros y a su corrupta y colosal fortuna de ocho mil millones de dólares de aquella época, a quien -sigue escribiendo Johnson- el primero de octubre de 1975 la Asamblea General le brindó una ovación de pie por parte de todos los multitudinarios delegados presentes cuando llegó y otra después de su incendiario discurso lleno de amenazas al mundo libre. También las sumamente pastosas actitudes de la Comisión de Derechos Humanos donde el régimen de la tiranía cubana ocupa un sitial y ahora la organización insiste en liberar a Cuba de embargos “para que pueda prosperar en mayor grado”.

    Pasemos entonces a ver parte de esa agenda que debe ser siempre mirada en el contexto de la política de las Naciones Unidas en cuanto al peso de los aparatos estatales en sus recomendaciones que además promueve la peregrina idea de un gobierno universal, lo cual naturalmente se da de bruces con los valores de la sociedad libre en cuanto a fraccionar el mundo en naciones a los efectos de descentralizar el poder y evitar su concentración.

    Primero, la crítica a las desigualdades lo cual atenta contra la cooperación social y la división del trabajo puesto que en la medida en que se recurra a la guillotina horizontal se bloquea la posibilidad de que cada cual desarrolle sus muy diferentes vocaciones, talentos, preferencias y fuerzas físicas en pos de la mayor productividad posible. Así los comerciantes, empresarios y profesionales que saben atender los requerimientos de su prójimo obtienen ganancias y los que no dan en la tecla incurren en quebrantos. Este proceso hace que los de mayores ingresos transmitan incrementos salariales vía más abultadas inversiones. Por ello es que constituye un error el denominado “darwinismo social” pues al contrario de lo que ocurre en el reino animal donde el más fuerte desplaza al débil, en las relaciones humanas, como queda dicho, el más fuerte, como una consecuencia no buscada, transmite su fortaleza al marginal.

    El redistribucionismo afecta de lleno la institución de la propiedad privada la cual resulta vital para asignar los siempre escasos recursos. Lo contrario tiene lugar en lo que en ciencia política se conoce como “la tragedia de los comunes”, a saber, lo que es de todos no es de nadie. Los incentivos operan a contracorriente del bienestar general puesto que nadie cultiva algo para que sin esfuerzo otro arrebate el fruto del trabajo ajeno. La única igualdad en una sociedad libre es la igualdad ante la ley, una noción clave atada a la Justicia de “dar a cada uno lo suyo” y “lo suyo” remite a la propiedad puesto que no se trata de ser iguales para ir a un campo de concentración.

    Segundo, promueve el acceso universal a la educación a través de la mal llamada “educación pública” (mal llamada porque la educación privada es también para el público, por lo que es más precisamente educación estatal) a través de la siempre inexistente gratuidad que siempre terminan sufragando los más vulnerables que se convierten en contribuyentes de facto ya que los contribuyentes de jure al verse obligados a desembolsar mayores cargas fiscales contraen inversiones que como se ha apuntado disminuyen salarios de los más necesitados. Todo ello en el contexto de la imposición de estructuras curriculares que impiden la evolución de la inexorable prueba y error que se maximiza en competencia con las consecuentes auditorías cruzadas para el logro del mayor nivel de excelencia académica en medio de incentivos para administrar activos fijos y gastos corrientes, al financiar la demanda en el período de transición con la implementación de vouchers, en lugar de financiar la oferta con los contraincentivos del caso.

    Tercero, estimulan el denominado “ambientalismo” que está basado en las figuras de la “subjetividad plural” y los “derechos difusos” que al atacar la propiedad privada perjudican grandemente el medio ambiente y promueven el empobrecimiento, al tiempo que se basan en datos erróneos tal como han señalado el premio Nobel en física Ivar Giaver, el ex presidente de Greenpeace de Canadá Patrick Moore, el fundador y primer CEO de Weather Channel, John Coleman y autores de documentados libros como los escritos por T. Anderson y D. Leal titulado Free Market Environmentalism, los muchos profesionales compilados por Robert Bailey en The State of the Planet, de Julian Simon y Herman Kahan The Resourceful Earth y de Fredrik Segerfeldt Water for Sale. How Business and the Market can Resolve the World´s Water Crisis.

    Trabajos que ponen al descubierto las malas interpretaciones inherentes al calentamiento global, el efecto invernadero, la lluvia ácida y la extinción de especies animales, sin perjuicio de comprender que la polución de dióxido o monóxido de carbono o cualquier otra manifestación que signifique la pretensión de trasladar costos a terceros afectando sus derechos debe ser penalizado igual que cualquier lesión a la vida, la libertad y la propiedad. Por otro lado, desplazamientos de órbitas, ubicaciones del planeta y velocidades desde siempre exceden lo que pueda hacer el humano.

    Y cuarto, la “igualdad de género” que se opone a la diferencia biológica de la sexualidad entre hombre y mujer para en cambio transformarlo en un tema de autopercepción con lo que se apunta a facilitar el homicidio en el seno materno denominado “aborto”, por ejemplo para los que subjetivamente se autoperciben hombres, al tiempo que se destruye la institución de la familia como padre, madre e hijos ateniéndose a lo que revela la biología para sustituirlo por una fantasía que permite desligar las ataduras de la familia para más fácilmente acatar las directivas del aparato estatal en el contexto de sujetos “construidos” que pueden así “descontruirse” en línea con el otorgamiento de lo que serían “nuevos derechos”.

    Debemos subrayar que esta sandez nada tiene que ver con las inclinaciones sexuales de cada uno. Deben aceptarse todas las combinaciones posibles, como es sabido, desde la perspectiva liberal no puede recurrirse a la fuerza a menos que existan lesiones al derecho, el resto es asunto de cada uno, lo cual desde luego no es óbice para que se critique a la persona que se autopercibe un can y otros absurdos para señalar el error conceptual y así sucesivamente. Lo contrario infringiría gravemente la libertad de expresión que constituye el bastión de la sociedad libre. En esta línea argumental, es importante mostrar la incoherencia del feminismo moderno que atenta contra la mujer al imponer, por ejemplo, cuotas para destinos laborales, académicos y políticos que ofenden sus capacidades a contramano de lo que fue el feminismo original patrocinado por la precursora Mary Wollstonecraft y sus seguidoras en el siglo XVIII y en el XIX a través de la igualdad ante la ley de ambos sexos.

    Esto en resumidas cuentas da una idea cabal de la Agenda 2030, su aparición original, historia y significados medulares.

    Artículo originalmente publicado en INFOBAE.

  • Viernes de poemas: De política y políticos

    A partir del viernes 26 de Mayo, comenzamos a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, publicamos «De política y políticos», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    De política y políticos

    Sí, he sido rudo con los políticos en general, aunque es malo generalizar. Pero la verdad es que la política no suele atraer a los mejores, porque la misma es la miel del poder y el poder corrompe. Siendo así, es raro el político que no se haya desviado, ya sea antes, durante o luego. Hoy en el 2012*, el mundo entero enfrenta un desorden social que nos está arrastrando a posibles enfrentamientos muy lamentables y es a quienes se han tomado el trabajo de estar al frente de las sociedades a los que les cae más directamente el reflejo de las sociedades que los han prohijado. Me tocó trabajar para el gobierno y dos veces dirigir una entidad gubernamental y, si algo aprendí en todo ello, es que nuestros gobiernos, en general, no sirven sin no se sirven; cada institución enfocada en los “suyo” sin una verdadera coordinación superior que responda a las verdaderas necesidades de la comunidad.

    El Politicastro

    Es de suponer

    Que quien político quiere ser

    A la patria debe servir

    Y a su pueblo engrandecer.

     

    Pero en algún recóndito lugar

    Del ancestro general

    Piratas debió haber

    Polucionando el manantial.

     

    En épocas desvanecidas en el tiempo

    Les solían denominar

    Corsarios de alta mar

    No hay escoria más mordaz.

     

    Mas el necio bucanero

    Tuvo que trocar

    El parche y pata e palo

    Por un curul y no un velero.

     

    Ahora acusa de filibustero

    Al gringo imperialista

    Despojando a todo el pueblo

    El innoble embustero.

     

    Quizás el ingenio de genética

    Podría resolver

    El entuerto proceder

    De gente tan patética.

     

    Mientras tanto no hay más

    Que en prosa descubrir

    Al astuto embaucador

    Ese pillo tan nefas.

     

    Ansioso quiero ver

    Un día porvenir

    En que el pueblo sepa usar

    Su derecho de votar.

    *Actualizado al 2023.

  • Viernes de poemas: La dictadura militar.

    Desde el viernes 26 de Mayo, comenzamos a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, Borrasca, sobre La dictadura militar, que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    La dictadura militar

    Borrasca es un relato que sale de mis impresiones y experiencias vividas durante la Dictadura Militar torrijista y en particular la norieguista que fue la culminación de ese lamentable período de la vida en nuestro país. Hoy, con mirada retrospectiva, contemplo con ambigüedad ese pasado en dónde se debatía la rancia y corrupta política del confisca, parte y reparte para sustraer la mejor parte, frente a un cambio que, bien o mal, daba algún atisbo de anhelado cambio. Y sí, el cambio fue ilusorio; lo cual declaro con conocimiento propio. Hoy, confieso que apoyé a los llamados “militares”. Los primeros vuelos de lo que sería la Fuerza Aérea de Panamá (FAP) los hice yo, volando en la noche sin luces y al despegar o aterrizar en Paitilla, en busca de las estaciones “clandestinas”, aunque, hoy me pregunto quienes eran los clandestinos; creo que fueron ambos. Pero, al paso del tiempo fue obvio que cambiamos un mal por un peor. Y sí, algunas cosas se lograron; pero… ¿a qué precio? Hoy recuerdo en el patio de la comandancia militar en David que unos oficiales pateaban a un “guerrillero” herido de bala que tenían amarrado al sol sin siquiera agua. Lo hacían para demostrar lo valientes que eran.

    Hoy que tantos aún celebran haber sido dictados y conducidos como borregos, no puede un alma sensible más que hacer preguntas como: ¿A ello llaman “democracia”? O ¿será que la democracia no importa o, simplemente, no la entienden? Y sí, muy poco han de entenderla en dónde rara vez o nunca ha sido practicada; igual de la libertad de mercado o el capitalismo. Pero, en todo caso y en esa época, la poesía Borrasca, pinta en letras mi reacción a esos tiempos y esos acontecimientos.

     

    Borrasca

     

    Joven de mi patria,

    Vuelan tierra adentro las gaviotas,

    Los vientos presagian la tormenta

    Sembrada por la generación que te vio nacer.

    Alza tu frente altiva

    Que no hay mañana sin el ayer

    Lleno de recuerdos

    Forjados sobre la mar bravía.

    Tus hermanos están ciegos,

    La bruma de pasiones desenfrenadas

    Lanza su goleta al garete,

    Rugiendo cual Escila espumante.

    Iza tu vela blanca,

    Como faro resplandeciente,

    Que de albor en esta noche

    Al nuevo día.

    No desesperes al embate aterrador

    De marchantes olas marinas,

    Que azuzadas a la fría ventisca

    Quiebran a babor.

    Manda el vigía a proa.

    Que repiquen mil marmitas,

    Presagiando a la resaca,

    El fin de la oscuridad.

    Y en ese nuevo día,

    Vestido multicolor,

    Bordado de algas relucientes,

    En nuevo puerto lucirás.

    Allá, tras vetusta galilea,

    En el fondo del mar,

    Se entrelazan los restos mortales

    De tu amigo… y su adversario.

  • La República de Minerva: el efímero sueño libertario en tiempos de cambio

    En la década de 1970, mientras Estados Unidos experimentaba cambios geopolíticos y sociales tras la Segunda Guerra Mundial, un hombre adinerado llamado Michael Oliver se sintió agobiado por lo que percibía como una creciente amenaza del gobierno autoritario y disturbios sociales. Inspirado por los ideales libertarios y anarcocapitalistas, Oliver buscó una forma de escapar de esta realidad y fundar su propio país independiente. Así nació la República de Minerva, una isla artificial en el Océano Pacífico que representaba el sueño libertario de un territorio gobernado por la libertad individual y la ausencia de gobierno.

    El Clima Social y Político de los 70s:

    En los años 70, Estados Unidos se enfrentaba a dramáticos cambios sociales y políticos. La descolonización y la Guerra Fría dieron lugar a debates sobre el significado de ideales como la democracia y la libertad, con posiciones opuestas entre aquellos que priorizaban la libertad individual y aquellos que enfatizaban la igualdad social. En medio de estas luchas, individuos preocupados por proteger su patrimonio y libertad buscaron abandonar el país y establecer sus propios territorios independientes, donde las relaciones sociales se basaran en contratos e intercambios, siguiendo los principios libertarios.

    Los Ideales Libertarios y Anarcocapitalistas:

    En este contexto, los ideales libertarios y anarcocapitalistas ganaron popularidad. Estos principios promovían la libertad individual, la propiedad privada y la no interferencia gubernamental en la vida y negocios de las personas. Académicos como Ayn Rand, Milton Friedman, Ludwig von Mises y Robert Nozick influyeron en el pensamiento libertario de la época. Sus obras defendían un gobierno mínimo cuya única función legítima era proteger a las personas de la fuerza y el fraude.

    La Inquietud de Michael Oliver:

    Michael Oliver, un sobreviviente del Holocausto, vivió experiencias traumáticas en su juventud, lo que lo llevó a valorar la libertad individual y la seguridad de sus bienes. Con el paso del tiempo, se convirtió en un exitoso empresario y se enriqueció considerablemente. Sin embargo, su riqueza no lo protegía de la preocupación por el creciente intervencionismo gubernamental y los disturbios sociales que veía en su país.

    El Sueño de Minerva y su Constitución como una Opción de Escape:

    Ante el temor de un posible colapso social y económico, Michael Oliver buscó una forma de proteger sus ideales libertarios y su riqueza. La idea de establecer su propio país independiente en alta mar surgió como una opción de escape. Creía que un territorio privado y soberano gobernado por una constitución libertaria podría garantizar la libertad individual y la no interferencia gubernamental: la estructura la esbozó en un libro de 1968 autoeditado, «Una nueva constitución para un nuevo país». Oliver redactó su constitución para un territorio libertario imaginado liberado de restricciones burocráticas y el aparato regulador del estado de bienestar. El libro contenía una declaración de propósito, un plan de acción y una constitución con 11 artículos. Oliver diseñó la constitución como una versión mejorada de la Constitución de los Estados Unidos; mejorada en el sentido de que «explicaría los detalles mediante los cuales el gobierno puede, al mismo tiempo, proteger adecuadamente a las personas de la fuerza y el fraude y también evitar que exceda esta única función legítima». Publicado en febrero de 1968, el libro de Oliver se agotó rápidamente, y una segunda edición apareció en mayo del mismo año. Los lectores admiradores encontraron el libro a través del boca a boca y anuncios en revistas libertarias y pronto convencieron a otros de la visión de Oliver.

    Influencias Académicas en el Sueño de Minerva:

    Michael Oliver basó su sueño en una visión optimista y romántica de lo que podría lograr en alta mar. Sin embargo, sus ideales libertarios también fueron influidos por académicos y pensadores de la época. Autores como Ayn Rand con su novela «La rebelión de Atlas» y Robert Nozick con su obra «Anarquía, Estado y Utopía» proporcionaron fundamentos filosóficos para sus ideas sobre la libertad individual y el gobierno mínimo.

    La Fundación de la Vida Oceánica y la Creación de Minerva:

    Para hacer realidad su visión, Michael Oliver contó con el apoyo de figuras influyentes como Willard Garvey, Seth Atwood, John Templeton y Tad Weed. A través de la Fundación de Investigación de la Vida Oceánica, estos seguidores financiaron la construcción de la isla artificial en el arrecife de Minerva.

    El Fin del Sueño Libertario:

    El sueño de Minerva no duró mucho tiempo. La realidad geopolítica demostró ser un desafío insuperable. El rey de Tonga, Taufa’ahau Tupou IV, consideró la plataforma de Oliver como una amenaza para su propio control sobre la región. Temía que Minerva pudiera convertirse en un refugio para piratas o contrabandistas que desafiaran su autoridad y soberanía. Además, la proclamación de Oliver de la independencia de Minerva y su intento de crear un país soberano en las aguas internacionales provocaron la ira del rey y su gobierno. El 19 de junio de 1972, el rey Tupou IV llevó a cabo su atrevida operación de invasión. Abordó el yate real con un grupo de prisioneros liberados de la única cárcel de Tonga, la Banda Real de la Policía y una banda de música de cuatro piezas. Luego, navegó hacia el arrecife de Minerva, donde retiró la bandera de Minerva, destruyó la plataforma y declaró que había anexado el territorio al Reino de Tonga. El sueño libertario de la República de Minerva llegó a su fin en menos de una semana desde su nacimiento. Aunque Oliver intentó desafiar la anexión ante las Naciones Unidas, su caso no fue exitoso y Minerva continuó siendo parte de Tonga.

    Conclusión:

    La República de Minerva fue un audaz intento de establecer un país libertario independiente en alta mar. Impulsado por los ideales libertarios y anarcocapitalistas, Michael Oliver buscó escapar de lo que percibía como la creciente amenaza del gobierno autoritario y disturbios sociales. Influenciado por académicos y figuras influyentes de la época, el sueño de Minerva representó un intento por materializar una visión de libertad individual y no interferencia gubernamental.

    Sin embargo, la realidad geopolítica demostró ser más poderosa que el sueño, y la República de Minerva llegó a su fin en manos de la invasión del rey de Tonga. A pesar de su breve existencia, el legado de Minerva perdura como un recordatorio de los desafíos y complejidades de llevar a la práctica los ideales libertarios en el mundo real. La historia de Minerva sigue inspirando a aquellos que buscan promover la libertad individual y la autonomía en el siglo XXI, recordándonos que, aunque el sueño de un país independiente puede ser efímero, la lucha por la libertad continúa.

  • Viernes de poemas: Hiato

    Comienzo esta obra con un poema a la naturaleza – Hiato –. Esa naturaleza que está allí mismo. Que podemos entrar en ella con sólo dar unos pasos, aunque sólo sea en el jardín de nuestras casas, pero que tantas veces permanece remota, como si existiese en otro universo. Me preocupa ver como gran parte de nuestra gente joven se distancia cada vez más del mundo natural. Quizás vean programas magníficos en la TV, pero si los enfrenta una cucaracha salen espantados como si se tratase de un monstruo.

    Hace un tiempo, en el interior, llegué a casa de una amistad quien me informó, con cierto orgullo, que habían finiquitado la vida a una temible víbora y me llevó a ver el cadáver. Se trataba de una enorme e inofensiva boa. También he leído en la prensa que una barrida entera se queja ante las autoridades de la existencia de lagartos en el río aledaño. O de los murciélagos que hay en un observatorio abandonado por los americanos. En el centro de la ciudad unos trabajadores mataran a una ardilla que habitaba en un corotú que estaba en el patio de una empresa. Amén de las aguas negras que corren por todas las cunetas y arroyos de la barriada donde vivo. ¿Por qué será que estamos tan desesperados de cometer suicidio colectivo? Somos como un cáncer que se come sus propias células. Incapaces de ver la belleza de ese mundo que nos rodea.

    Desde joven aprendía a escuchar el canto de las aves y a reconocerles su trino. No puedo estar en un sitio sin que parte de mi atención esté sintonizada con cada trova y cada ruido que nos cuenta una historia o que quizás encierra una oda compuesta por los seres que despreciamos, pero que sin su presencia estaríamos todos condenados.

    Hiato es un poema y también es un cuadro en plumilla. Describe un sitio “remotamente cercano” que desde niño pasaba por alto, aunque estaba justo allí; en la finca de mi abuelo George Francis Novey, fundador de la empresa que lleva su nombre. Era un arroyo, de esos que no llevan agua en la estación seca. Salía de un matorral en la falda de la montaña y pasaba por debajo de la vía que usábamos regularmente.

    Un día, con mi rifle de balín, en persecución de una paloma, me interné en el matorral y a mi sorpresa, dentro del mismo se fue abriendo un panorama encantador, que me llamaba a seguir el fabuloso meandro del arroyo; ya olvidada la rabiblanca (patagioenas leucocephala).

    Las riberas de cauce se erguían a cada lado, mientras que los árboles iban formando una bóveda verdina, como una catedral de la naturaleza. Corría poca cantidad de agua entre las piedras vestidas de musgo y por todos lados se escuchaba el canto de aves y ranas. El sitio se hacía oscuro excepto por los eventuales rayos de sol que lograban evadir el rameal arbóreo. Estos rayos iluminaban minúsculos parajes que, de hecho, formaban un espectacular escenario al ser iluminados por magistrales perseguidores solares. Seguí el meandro del arroyo hasta llegare a un sitio singular, el cual me detuvo y dejó estático como feligrés en un santuario y, pensé: “Este es un sitio de poder, que refleja en alguna medida la inmensidad de la misma Creación”.

    Años más tarde llevé al arroyo a mi hermano y a Guillermo Saint Malo, quienes se detuvieron en el mismo sitio en dónde yo lo hice tiempo atrás y dónde había tomado una foto. Se quedaron estáticos en silencio, hasta que Guillermo dijo: “Este es un sitio de poder”. ¿Existirá tal cosa? Si consideras que un sitio sea capaz de despertar emociones que afectan sensiblemente nuestro espíritu, entonces no cabe duda que los hay y que habíamos descubierto uno, allí mismo, en sitio remotamente cercano. Tiempo más tarde también lleve a mi hija Jeanine, quien igualmente quedó encantada.

    Nunca olvidé semejante paraje y años más tarde, cuando pintaba con plumilla, lo plasmé en papel. Me tomó medio año ese arte y cada vez que hoy lo veo en “estoico aposento” pienso que no tiene precio, pues, tan sólo en las horas vertidas en su creación es difícil medirlo. En fin, a continuación les dejo el poema del paraje del Valle de Antón, intitulado “Hiato”; es decir, una interrupción en el espacio y el tiempo, que es, precisamente, lo que describe el sitio descrito en el poema.

    Hiato

    El mundo está lleno de sitios olvidados por el afán humano

    Recodos donde el tiempo se detiene

    Fragmentos de naturaleza forjados al azar

    O quizás fraguados en el caldero de los dioses

     

    Parajes que hablan un idioma perdido

    En los laberintos inimaginables de la evolución del cosmos

    Estanques de la convulsión cortical

    Donde algún accidente de la creación se detiene pensativo

    Como si quisiera descifrar aquel enigma originador

     

    Retorcido lecho del fugaz y burbujeante cristalino

    Que juguetea entre vestimentas de musgo

    Al compás de cantos entretejidos con helechos

    Que solicitan la atención de los caprichosos haces estelares

    Prófugos de la verdina catedral

     

    Allí, en sitio remotamente cercano

    Se humilla el espíritu sensible

    Ante la jocunda cuita de errante naturaleza

    Solo queda la muda elocuencia del estilo

    Clamando en estoico aposento

  • Milan Kundera: Un legado literario de resistencia y libertad

    La reciente pérdida de Milan Kundera, el aclamado escritor checo, ha dejado un vacío en el mundo de la literatura. Sin embargo, su legado perdurará como un símbolo de resistencia contra el comunismo, la búsqueda de libertad para su natal Checoslovaquia y los profundos valores explorados en su obra maestra, «La insoportable levedad del ser».

    Kundera fue una figura destacada en la lucha por la libertad y la independencia intelectual durante la opresiva era comunista en Europa del Este. Sus escritos desafiaron abiertamente el régimen totalitario y exploraron los efectos paralizantes de la ideología política en la vida de las personas. A través de su obra, Kundera cuestionó la manipulación y la represión del pensamiento, defendiendo la libertad individual y la necesidad de mantener viva la llama de la verdad en tiempos oscuros.

    Nacido en Brno, Checoslovaquia, en 1929, Kundera experimentó de primera mano las garras del totalitarismo. Durante la Primavera de Praga en 1968, un breve período de liberalización política en Checoslovaquia, Kundera fue una voz destacada en el movimiento de intelectuales que buscaban un cambio significativo en su país. Sin embargo, la invasión soviética puso fin a esta esperanza y marcó el comienzo de un período de represión brutal.

    A raíz de los eventos de 1968, Kundera fue sometido a un constante acoso y vigilancia por parte de las autoridades comunistas. Para salvaguardar su libertad y su voz crítica, se vio obligado a exiliarse en Francia en 1975. Este exilio forzado no solo implicó dejar atrás su tierra natal, sino también perder su nacionalidad checoslovaca. La privación de su identidad y el constante temor a la persecución no lograron silenciar a Kundera, sino que fortalecieron su determinación de luchar por la libertad y la verdad.

    En su obra más famosa, «La insoportable levedad del ser», Kundera explora las complejidades de las relaciones humanas y las luchas internas de los personajes en un contexto político opresivo. La novela nos sumerge en la vida de cuatro protagonistas, Tomas, Tereza, Sabina y Franz, cuyas vidas están entrelazadas en un entorno de amor, traición y búsqueda de significado. A través de sus experiencias, Kundera reflexiona sobre el peso de las decisiones y las acciones humanas, y la fragilidad de la existencia en un mundo dominado por la incertidumbre y la represión.

    «La insoportable levedad del ser» también aborda la noción de la libertad individual y la responsabilidad que conlleva. Kundera argumenta que la verdadera libertad no es liviana, sino una carga que uno debe aceptar y llevar con dignidad. Esta idea se contrapone al concepto de «levedad», que representa la evasión de las responsabilidades y las consecuencias de nuestras acciones. A través de sus personajes, Kundera nos insta a enfrentar la insoportable pesadez de la vida y a asumir la responsabilidad de nuestras elecciones.

    La obra de Milan Kundera, en su conjunto, se convierte en una poderosa voz de resistencia contra el totalitarismo y una defensa de la libertad individual. Su escritura magistral y su valentía al desafiar el sistema opresivo hacen de él un referente moral y literario. Su legado nos recuerda la importancia de la libertad de pensamiento y expresión, así como la necesidad de mantenernos firmes en la defensa de nuestros valores incluso en los momentos más oscuros.

    Milan Kundera dejó una huella indeleble en la literatura y en la lucha por la libertad. Su resistencia contra el comunismo, la búsqueda incansable de la libertad para su natal Checoslovaquia, su exilio forzado y la pérdida de su nacionalidad son testimonio de su coraje y determinación. Su obra, especialmente «La insoportable levedad del ser», nos invita a reflexionar sobre los valores fundamentales de la vida y la importancia de la libertad en la existencia humana.

    En su memoria, honremos el legado de Milan Kundera y continuemos defendiendo la libertad, la verdad y la resistencia ante cualquier forma de opresión. Que su voz y su ejemplo nos inspiren a nunca renunciar a nuestros principios y a luchar por un mundo donde la libertad y la dignidad humana sean inquebrantables.

  • Viernes de relax: hoy, poemas

    Desde el viernes 26 de Mayo, comenzamos a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, De la Vida y las pasiones, que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    De la vida y las pasiones

    Al pasar los años, en un buen día de esos que suceden con un ritmo desbocado, nos vamos dando cuenta que las pasiones de lujuria se quedaron trabadas en los espineros del camino, tal como el pañuelo de un vaquero que cabalga en el bosque. De pronto, comenzamos a ver el mundo a través de lentes que perdieron el empaño del lascivo y húmedo aliento del calor de la juventud. Y, nos sorprendemos de esa inocencia que nos derramó en cascadas como las rápidas corrientes de un río de montaña. No queríamos remansos. Queríamos torrentes vestidos de espumas rugientes. Sí, habrá sido un desenfreno fértil, pero el suelo fértil también favorece las malezas de perfidia. Nos entretenemos pensando lo que haríamos si nos diesen otra oportunidad, para corregir tantos desvaríos. Pero… ¿acaso sería lo mismo cuando ya se ha perdido el acicate de hormonas desbordadas en el ardiente torrente sanguíneo? Lo dudo… Pareciera que la vida del joven se viste de inocencia y descaro. Y no dudo de que estas cualidades, aunque sean peligrosas, también dan el impulso animado de la confusa faena de la vida deseosa de sí misma. Ahora, sentado, mis recuerdos se escabullen entre los laberintos del tiempo que se nos escapó, en el cual buscamos afanosamente para entender dónde fue que se extravió nuestra inocencia.

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    Amor comprometido

    ¿Cómo fue que se rasgó el velo de nuestra inocencia?

    ¿Y a dónde se ha ido a esconder la vergüenza?

    ¿Cómo fue…?

    ¿Acaso fue una noche tormenta?, cuando el orgullo pudo más que la razón.

    O quizás fue una tarde de perfidia, aburrido el corazón…

    No sé cómo fue…

    Ahora, ya apachurrado el tiempo me pregunto: ¿Cómo fue?

    Creo que fueron las fiebres de abril

    O quizás las hojas prendidas del otoño

    Esas que hoy el viento esparce por el suelo de nuestras memorias.

    Ahora…

    Ahora que la lujuria se la ha llevado la corriente del tiempo

    Ahora busco razones en mis tardes de soledad

    Y en el silencio escandaloso de las noches que no terminan.

    ¿Cómo fue que el amor pasó justo a nuestro lado sin darnos cuenta?

    Que la juventud y la arrogancia van tomadas de la mano.

    Que con el pasar de los años el cerebro va subiendo en el cuerpo.

    No, no crean que las pasiones se apaguen como el fuego muerto de hogar

    Pues bajo las blancas cenizas todavía arden los rescoldos del delirio.

    Quizás fueron las ardientes llamaradas de la crepitante hoguera

    Que nos deslumbró en sus calores y colores del alba encendida.

    Hoy, que el viejo calendario de la pared ya se queda sin hojas

    Hoy, me pregunto cómo fue…

    Y con ternura trémula, te veo pasar con pasos lentos

    Y se confunde en mí el sentimiento procaz y la pasión del ocaso encendido

    Luego…

    Siento que asoma al umbral de mis ojos una lágrima

    Porque a mis años, por fin, he aprendido a amar.

  • Advertencia de Guy Sorman sobre el iliberalismo

    El artículo «Amenaza a la democracia» de Guy Sorman en ABC hace unas semanas, aborda el creciente fenómeno del iliberalismo y su impacto en la democracia. El autor critica la visión propuesta por líderes como Viktor Orbán, quien argumenta que las democracias liberales impiden a las mayorías cumplir plenamente con su programa político. Orbán aboga por una forma de democracia iliberal en la cual la victoria electoral otorga a la mayoría el poder absoluto para implementar su ideología sin restricciones.

    Sorman hace una clara advertencia sobre los peligros del iliberalismo, haciendo referencia al precedente histórico de Adolf Hitler en la Alemania nazi. Sostiene que la democracia no se define simplemente por elecciones y la victoria de la mayoría, sino por la protección de los derechos intangibles de las minorías, garantizados por la Constitución. Destaca el papel crucial de los derechos de las minorías en las democracias liberales, como el estatus del líder de la oposición en el Reino Unido, que garantiza esos derechos y su potencial para liderar un futuro gobierno.

    El autor señala que el iliberalismo está avanzando en todo el mundo occidental, desde Orbán en Hungría hasta Trump en Estados Unidos, y menciona otros ejemplos como el gobierno polaco, la India de Modi y la Turquía de Erdogan. Estos líderes han erosionado las garantías de las minorías una vez en el poder. Sorman atribuye este avance a la exaltación de la identidad nacional, étnica y religiosa por parte de estos líderes iliberales. Niegan la pertenencia y los derechos a aquellos que no se ajustan a su definición de la verdadera nación, lo que lleva a la exclusión y la marginalización de grupos como católicos no fundamentalistas, kurdos, no suníes, laicos, ateos, musulmanes y diversos grupos en cada país respectivamente.

    El autor destaca la importancia de que los liberales definan y defiendan con elocuencia un mundo cambiante, diverso y progresista. Reconoce que el mensaje de los iliberales es simplista y atrae a aquellos que desean aferrarse a un pasado ficticio idealizado. Sin embargo, también reconoce que la complejidad del mensaje liberal puede ser una debilidad política, ya que los iliberales a menudo no escuchan o no entienden el mensaje liberal, mientras que los liberales se esfuerzan por escuchar y respetar a todos.

    En resumen, Guy Sorman plantea una advertencia sobre el iliberalismo y destaca la importancia de proteger los derechos de las minorías en las democracias liberales. Critica la visión de líderes iliberales que buscan concentrar el poder y erosionar las garantías democráticas fundamentales. El autor enfatiza la necesidad de que los liberales defiendan y promuevan un mundo diverso, cambiante y progresista como respuesta a los desafíos del iliberalismo en el mundo actual.

  • Francia aprueba ley polémica: Acceso remoto a cámaras y micrófonos de smartphones en investigaciones

    Francia ha aprobado un proyecto de ley que permite a la policía acceder de forma remota a las cámaras, micrófonos y GPS de teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos de personas bajo investigación de delitos castigados con al menos cinco años de cárcel. Esta medida, que forma parte de un proyecto de ley más amplio para reformar la justicia, ha generado preocupaciones en cuanto a los derechos civiles y la privacidad de los ciudadanos.

    Bajo esta nueva ley, las autoridades podrán geolocalizar y grabar comunicaciones de voz de personas sospechosas de terrorismo y delincuencia organizada. Además, podrán acceder a las cámaras y micrófonos de los dispositivos móviles de las personas investigadas. Para ello, se requeriría que el usuario instale una aplicación y otorgue permisos para el control de la cámara y el micrófono. Sin embargo, es poco probable que los usuarios den su consentimiento para tal acceso, por lo que podría requerirse la ley o decreto que ordene a los operadores de telefonía permitir esta vigilancia.

    Esta medida ha generado preocupaciones en términos de derechos civiles y privacidad. La idea de que las autoridades tengan acceso a la información y comunicaciones privadas de los ciudadanos plantea interrogantes sobre el equilibrio entre la seguridad y la libertad individual. Como dice el refrán, «quien en nombre de la seguridad admite recortes en su libertad, más temprano que tarde terminará perdiendo a las dos».

    Si bien la ley establece algunas garantías, como la necesidad de una autorización judicial para llevar a cabo la vigilancia y limitaciones sobre las profesiones que pueden ser objeto de ella, las preocupaciones persisten. Algunos argumentan que esta ley puede ser una forma de vigilancia masiva que atenta contra la vida privada de las personas. Además, existe el temor de que estas medidas se utilicen de manera abusiva o se amplíen a otros ámbitos más allá de los delitos graves.

    Es importante encontrar un equilibrio entre la protección de la seguridad y los derechos civiles de los ciudadanos. Si bien es comprensible que las autoridades busquen herramientas efectivas para combatir el crimen y el terrorismo, estas medidas deben estar sujetas a un escrutinio y control adecuados para evitar abusos y proteger los derechos fundamentales de las personas.

    La aprobación de esta ley en medio de las protestas sociales en Francia plantea preguntas sobre el contexto político en el que se toman estas decisiones. Es importante que los gobiernos escuchen las preocupaciones de la sociedad y realicen un análisis riguroso de las implicaciones de estas medidas en los derechos y libertades de los ciudadanos.

    En conclusión, la aprobación de la ley en Francia para ampliar la autoridad policial a través de la tecnología plantea preocupaciones legítimas sobre los derechos civiles y la privacidad. Es fundamental encontrar un equilibrio adecuado entre la seguridad y la protección de los derechos individuales. Las medidas de vigilancia deben ser proporcionales, sujetas a un control adecuado y garantizar la protección de los derechos fundamentales de las personas. Como sociedad, debemos reflexionar sobre las implicaciones de estas decisiones y asegurarnos de que no comprometamos nuestras libertades en nombre de la seguridad.

  • La propiedad privada es la clave de la civilización

    Nada más importante que el respeto a la institución de la propiedad privada que invariablemente se traduce en el respeto recíproco que es el alma del liberalismo y la consecuente prosperidad moral y material.

    Abro este análisis con citas de una obra magnífica del célebre historiador de la Universidad de Harvard Niall Ferguson titulada Civilization. The West and the Rest en donde comienza por aclarar que “Civilización es una palabra de origen francés originalmente utilizada por el economista Turgot en 1752 y primero publicada por Mirabeau”, luego escribe que “el debate actual entre los patrocinadores del mercado libre y los que suscriben la intervención estatal […], entre los que siguen a Adam Smith y los que comparten los postulados de John Maynard Keynes y Karl Marx”. Enfatiza que la civilización remite a instituciones que protegen derechos: “El punto crítico de la diferencia entre Occidente y el resto es institucional […] Occidente es mucho más que un lugar geográfico. Es un conjunto de normas”.

    Nos dice que “América latina ha estado atrás de Estados Unidos. ¿Por qué ocurre esto? Se podrá pensar que es porque la tierra en el Norte es más fértil o porque tiene más oro y petróleo, o por su clima mejor o debido a que los ríos están mejor localizados o como consecuencia de la cercanía de Europa. Pero nada de esto tiene que ver con el éxito estadounidense […] Se trata de una idea que hizo toda la diferencia entre unos y otros que es el modo en que se gobiernan. Algunos incurren en el error de identificar esa idea con la democracia e imaginando que cualquier país la puede adoptar simplemente con llamar a elecciones. En realidad la democracia es el resultado de un edificio que tiene por sustento el Estado de Derecho para preservar la santidad de las libertades individuales y la santidad de los derechos de propiedad privada segurados por un gobierno representativo y constitucional”. En esta línea argumental, sostiene que “no hay término que se use más livianamente que civilización” en cuyo contexto refiere a John Locke quien consigna que “el fin medular que permite la comunidad ordenada es la preservación de la propiedad” y concluye Ferguson que “en la raíz todo se subsume en la propiedad”.

    La propiedad privada resulta indispensable e insustituible para asignar los siempre escasos factores de producción a los fines más apetecidos por la gente. Como las cosas no crecen en los árboles y no hay de todo para todos todo el tiempo se torna inexorable el establecimiento de prioridades. Y el único modo de encauzarlas es a través del sistema de precios que son precisamente expresiones de intercambios de derechos de propiedad en el contexto de ese sistema de señales que marcan que es más urgente y que secundario. Las ganancias y las pérdidas muestran el acierto o el desacierto de la utilización de los escasos bienes disponibles. El empresario que da en la tecla con las necesidades de su prójimo obtiene ganancias y el que yerra incurre en quebrantos. De este modo se le da el mejor uso a los recursos disponibles siempre según en criterio de la gente que con sus votos en el plebiscito diario en el supermercado y afines va dirigiendo el proceso. El comerciante que no atiende debidamente a sus clientes tiene sus días contados en el ramo.

    Lo dicho debe distinguirse nítidamente del barón feudal, cazadores de privilegios o ladrones de guante blanco que explotan a sus semejantes a través de privilegios y mercados cautivos de diversa índole obtenidos en una cópula hedionda con el poder político de turno. Cuando hablamos de sociedad libre nos referimos a empresarios en competencia abiertos a procesos innovadores de cualquier procedencia. Y al referirnos a la competencia no nos estamos pronunciando por la cantidad de oferentes ya que puede no haber ninguno en cierto reglón, uno o varios lo relevante en que el mercado esté abierto para que cualquiera que estime puede hacer algo mejor que proceda en consecuencia y si no cuenta con el capital suficiente puede vender su idea a socios locales o extranjeros que si nadie se la compra significa que la idea es antieconómica o que aun no le ha llegado el turno de ejecutarse siempre según las preferencias de los miembros de la sociedad en cuestión.

    Como es sabido Marx y Engles en el Manifiesto Comunista de 1848 escriben que toda su propuesta puede centrarse en la abolición de la propiedad privada. Ahora bien como se ha señalado, si no hay propiedad no hay precios que como dijimos es su correlato indefectible por lo que en esa situación no hay posibilidad de evaluar proyectos ni contabilidad ni cálculo económico alguno. Tal como he ilustrado antes, si no hay propiedad no se sabe si conviene construir caminos con oro o con asfalto y si alguien considera que con el metal aurífero es un derroche es porque recordó los precios relativos antes de abolir la propiedad. Además de los inmensos costos de vidas humanas y de miseria generalizada, esto que comentamos fue la causa del derrumbe del Muro de la Vergüenza.

    Sin llegar al extremo de eliminar de cuajo la propiedad privada, en la medida en que se la ataque por medio de controles de precios, empresas estatales, reformas agrarias, peso impositivo más allá de lo indispensable para garantizar derechos, inflación, deuda estatal, legislaciones laborales contra el trabajo, cerrazón del comercio internacional junto con manipulaciones en el tipo de cambio y demás intervenciones estatales, en esa media se desdibujan los precios y consecuentemente se desperdician y despilfarran recursos lo cual necesariamente repercute negativamente en ingresos y salarios en términos reales de todos pero muy especialmente de los más vulnerables que son los principales afectados por niveles inferiores de inversiones.

    La institución fundamentalísima de la propiedad privada es inseparable del derecho a la vida y a la misma libertad puesto que significa usar y disponer de lo propio, sea su cuerpo o lo adquirido legítimamente. Y téngase en cuenta que carece de sentido hacer referencia al “abuso del derecho” ya que un mismo acto no puede ser conforme y contrario al derecho. Todo derecho tiene como contrapartida una obligación. Si alguien gana mil en el mercado, todos tiene la obligación de respetar ese ingreso pero si la persona que obtiene mil pretende dos mil aunque no reciba en el mercado pero el gobierno otorga este último monto quiere decir que otro u otros serán despojados del fruto de su trabajo para entregar sea suma dineraria lo cual convierte el acto en un pseudoderecho, una situación de la que están plagadas muchas economías modernas regenteadas por demagogos.

    En este sentido las Constituciones son para establecer límites al poder de los gobiernos en resguardo de las libertades individuales, sin embargo en gran medida en la actualidad esos documentos fundacionales aparecen como cheques en blanco a favor de déspotas que reemplazan gobiernos civilizados en el sentido mencionado por Niall Ferguson, más aun el positivismo legal ha hecho tantos estragos que quedan desdibujados los mojones y puntos de referencia extramuros de la legislación vigente fruto de mayorías circunstanciales que aplastan libertades en el contexto de lo que el decimonónico Frederic Bastiat denominó con justeza “robo legal”.

    Adam Smith en La teoría de los sentimientos morales, en La riqueza de las naciones y en Lecciones de jurisprudencia de diferentes maneras enfatiza en esa triada inseparable -la moral, la economía y el derecho- la trascendencia de la propiedad privada que permite que cada uno persiguiendo su interés personal en mejorar su situación se ve obligado a ofrecer bienes y servicios que sus congéneres requieren lo cual crea un proceso notable de cooperación social y división de trabajo. Esto puede ejemplificarse con solo mirar lo que tiene lugar en cualquier comercio donde luego de realizada la transacción ambas partes se agradecen recíprocamente.

    En este plano es pertinente remarcar que la mencionada cooperación social y división del trabajo quedan amputadas cuando los aparatos estatales imponen la guillotina horizontal con el tan cacareado igualitarismo pues en una sociedad de seres iguales no hay interés ni beneficio en interactuar, incluso la propia conversación se tornaría en un tedio espantoso ya que sería lo mismo que la parla con el espejo. En esa situación a todos nos gustaría ser médicos y no habría panaderos, a todos los hombres nos gustaría la misma mujer y así sucesivamente, circunstancia que convierte la vida social en insoportable. Las diferentes vocaciones, inclinaciones, preferencias, fuerzas físicas, talentos etc. hacen de las relaciones interpersonales un atractivo permanente.

    También desde Adam Smith se ha demostrado los males del mercantilismo y sus imitadores que provocan la autarquía y los aranceles, tarifas y cupos en las relaciones internacionales. Se puso en evidencia que esas vallas demandan mayor gasto por unidad de producto que significa menor cantidad de productos para el país receptor cosa que es otra forma de aludir a una reducción en el nivel de vida de sus habitantes. Asimismo se refutó que es más provechoso para un país exportar que importar puesto que el objeto del comercio internacional es importar lo más que se pueda, igual que con nosotros individualmente nuestro objeto final es comprar, no tenemos más remedio que vender servicios profesionales o bienes para poder adquirir lo que deseamos. Lo ideal para cada uno de nosotros sería comprar sin límite pero no podemos, no tenemos más remedio que vender (trabajar) para poder comprar. Idéntico fenómeno tiene lugar en el plano internacional, el costo de la importación es la exportación una situación que en el mercado libre de cambios hace que el balance de pagos siempre resulte equilibrado. Si un país fuera inepto para todo no hay de que preocuparse en esta materia puesto que el que no vende o no recibe capitales no puede adquirir nada en el exterior. Pero si por ventura esos ineptos pueden fabricar y vender algo que es apreciado por otros en el extranjeros no se cometa el crimen de encajarle aranceles a lo único que puede importar. La sandez de “vivir con lo nuestro” ha hecho estragos en diversos lares.

    La propiedad privada está íntimamente vinculada al cuarto poder, es decir, a la imprescindible libertad de expresión como aprendizaje recíproco y para contribuir con el derecho transformado el ley para encajar estrictos límites al poder en un proceso democrático en el que tiene prioridad el respeto a las libertades individuales.

    El premio Nobel en economía Friedrich Hayek concluye que la propiedad privada “es la única solución que descubrieron los hombres para el problema de reconciliar la libertad individual con la ausencia de conflicto. El derecho, la libertad y la propiedad constituyen una trinidad inseparable […] y ciertamente todo lo que denominamos civilización ha crecido sobre la base del orden espontáneo de las acciones que son posibles debido a la protección del dominio de los individuos” (Law, Legislation and Liberty, tomo I, pags. 107/8). Lo mismo enfatizaron antes autores clásicos de envergadura en la filosofía, el derecho, la historia y la economía, luego ampliados por destacados contemporáneos en idénticas ramas del conocimiento.

    Es importante consignar que el llamado “ambientalismo” pretende proteger la propiedad del planeta liquidando la propiedad privada vía las figuras de “derechos difusos” y “subjetividad plural” con lo que se encajan en lo que en ciencia política se denomina la tragedia de los comunes, es decir, lo que es de todos no es de nadie. En este sentido, es de mucho interés consultar en YouTube exposiciones que muestran las falsedades en que se basa ese movimiento sobre las que, entre otros, se refiere el premio Nobel en física Ivar Giaever, el fundador y primer CEO de Weather Channel, John Coleman y el ex presidente de Greenpeace de Canadá Patrick Moore. También son muy ilustrativos en esa línea argumental los libros de T. R. Anderson y D. R. Leal Ambientalismo de mercado libre, de D. L. Ray y L. Guzzo Trasching the Plantet, el doceavo capítulo de M. N. Rothbard Para una nueva libertad, de J. Simon y H. Kahan The Resourceful Earth, de M. Shellenberger Apocalypse Never y de catorce autores compilados por R. Bailey bajo el título de The State of the Planet. En este tema, además del generalmente mal estudiado calentamiento global y la lluvia ácida, se destaca la extinción de la riqueza marina por no asignar derechos de propiedad en el mar y se explica como la extinción de animales como el elefante se resolvió con la asignación de derechos de propiedad de la manada, del mismo modo que antiguamente se resolvió el encaminarse a la extinción del ganado vacuno en nuestro continente con la revolución tecnológica de la época: la marca y el alambrado.

    Entonces nada más importante que el respeto a la institución de la propiedad privada que invariablemente se traduce en el respeto recíproco que es el alma del liberalismo y la consecuente prosperidad moral y material. En este plano es muy pertinente recordar lo escrito por Juan Bautista Alberdi en cuanto a que “arrebatad la propiedad, es decir, el derecho exclusivo que cada hombre tiene de usar y disponer ampliamente de su trabajo, de su capital y de sus tierras para producir lo conveniente a sus necesidades y con ello no haceis más que arrebatar a la producción sus instrumentos, es decir, paralizarla en sus funciones fecundas, hacer imposible la riqueza” (Obras Completas, tomo IV, pag. 165). En lo que se refiere también a nuestro país, es sumamente pertinente que tengamos a la vista que Domingo Faustino Sarmiento apuntó en 1850 que “Las palabras ignorante y argentino tienen las mismas letras. Luchemos para que no se conviertan en sinónimos” (Nuevo Prólogo a Método de lectura gradual).