Categoría: Cultura y Sociedad

  • ¿Cómo se ingeniaron los restaurantes en República Checa para abrir sus puertas? crearon un partido político

    La iniciativa ‘Chcípl PES’, que representa a autónomos y empresarios principalmente en el ámbito de la hostelería en República Checa, ha anunciado que está estableciendo un movimiento político para luchar contra las medidas restrictivas impuestas por el gobierno y reabrir el país.

    «La iniciativa Chcípl Pes nace como un desafío para los emprendedores de la gastronomía. Nuestro objetivo es mostrar lo absurdo de las medidas gubernamentales. No queríamos respetar la orden de cambiar el horario de cierre de 22:00 a 20:00. Y así nos dijimos «¡SUFICIENTE»! Hemos dejado abiertas nuestras empresas y desde el 9 de enero de 2020 hemos estado conectando empresas de todos los campos y estamos buscando formas comunes de solucionar esta difícil situación. No negamos los peligros asociados con COVID-19, pero señalamos otras amenazas asociadas con la acción del gobierno. La iniciativa está dirigida por D. Biksadský, J. Janeček y J. Olbert», señala su página web.

    Los partidarios de la iniciativa reabrirán desde el sábado sus establecimientos. Según Jakub Olbert, del restaurante Šeberák de Praga, que ya ha abierto varias veces a pesar de las medidas gubernamentales, el objetivo de la protesta ya no es ganar dinero, sino sobrevivir, y afirmó que los restaurantes abiertos no afectarán el crecimiento de casos: «La lista, que fue preparada y publicada por el Ministerio de Salud poco antes de Navidad, dice que menos personas se contagiaron en los restaurantes que en los departamentos de bomberos o la policía».

    Los representantes de este movimiento anunciaron ya en una conferencia de prensa el martes pasado que van a crear el movimiento político ‘Otevřeme Česko – Chcípl PES’. Los restaurantes, en una ingeniosa medida e interpretación de la ley,  van a convertirse en «células políticas» y por lo tanto, pueden estar abiertos porque las negociaciones políticas están exentas de las regulaciones gubernamentales para combatir las epidemias. El ministro del Interior, Jan Hamacek, rechazó esta interpretación de la ley.

    Sus fundadores acusaron al gobierno de abusar de sus poderes y desencadenar una epidemia de pobreza y desempleo mucho peor que la pandemia de Covid. “Las acciones del gobierno son ineficaces y están empobreciendo al país y quitando las esperanzas de la gente”, dicen los organizadores. “Queremos abrir tiendas, escuelas, restaurantes, simplemente el mundo ordinario”, concluyeron.

    Las fuerzas policiales checas estuvieron presentes en muchas de estas aperturas para garantizar un correcto orden y que los negocios no permanecieran abiertos después de las 9 pm, lo que violaría manifiestamente las regulaciones gubernamentales.

    El movimiento ‘Chcípl PES’ también tiene tarjetas de membresía que identifican a los simpatizantes para garantizar que cualquier persona que no apoye el movimiento y firme la petición no sea atendido en los establecimientos participantes. La iniciativa no planifica eventos masivos, como sí fue el encuentro del domingo 10 de enero, en la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga, a la cual asistieron unas 2.500 personas, con el deseo de volver a una vida normal.

    ¿Que estamos haciendo?

    Estamos presionando a los organismos gubernamentales por el sentido común. Brindamos retroalimentación al gobierno sobre sus acciones. Señalamos medidas inútiles y, junto con expertos, proponemos soluciones a la situación. Brindamos asesoría legal . Apoyamos a las empresas en quiebra. Damos a las personas coraje y energía para los próximos pasos. Organizamos protestas públicas y apoyamos a los manifestantes. Estamos uniendo al público en general en una protesta a nivel nacional.

    Actualmente, a los restaurantes se les permite vender comida y bebidas solo para llevar. Como parte de las medidas para combatir la propagación del coronavirus, el gobierno cerró restaurantes la primavera pasada e hizo lo mismo a mediados de octubre. La prohibición ha estado en vigor desde entonces, excepto durante un breve período antes de Navidad. Aunque los restaurantes pueden vender comida y bebidas para retirar, según la firma de investigación Nielsen, la industria gastronómica de la República Checa está perdiendo 414 millones de coronas (casi 20 millones de dólarés) por cada día de cierre.

    El domingo se reportaron en todo el país 2.376 nuevos casos de COVID-19, el número más bajo de casos reportados diariamente desde el 13 de diciembre. El Ministerio de Salud ha declarado que considerará mover el país a un nivel más bajo en el índice de riesgo de PSA y aliviar algunas restricciones alrededor de escuelas y tiendas a mediados de febrero, pero no ha indicado si esto también incluiría restaurantes y bares.

    Mientras tanto, los objetivos que difunden los empresarios de bares y restaurantes en Praga, ya han expandido el movimiento a nivel nacional y concluyen con el siguiente manifiesto:

    No se trata solo de nuestro negocio, se trata de supervivencia.

    Hacemos un llamado a todos los emprendedores y a nuestros clientes: ¡no dejemos que la situación siga adelante! ¡Vamos a juntarnos! Comuniquémonos  y sumemos a nuestra iniciativa. Busquemos juntos una solución a la situación actual. ¿Cómo hacerlo?

    Coloque banderas nacionales en sus tiendas y en las ventanas de sus hogares.

    Mantenga sus tiendas iluminadas como señal de consentimiento

    ¡Abra sus negocios! Regístrate y te enviaremos instrucciones sobre cómo hacerlo.

  • 8 razones por las que viajar (responsablemente) durante una pandemia

    Aunque creas que deberías quedarte en casa

    En el siguiente artículo explicaré por qué viajar durante una pandemia es actualmente muy ventajoso económicamente y no es peligroso ni irresponsable. Por el contrario, si viaja a un país más seguro, puede reducir la probabilidad de infectarse. Y también puede ser una decisión más responsable: si viaja a un país con mejor atención médica, porque los exámenes oncológicos / cardiovasculares han dejado de funcionar en su país, o la quimioterapia se suspende temporalmente y todo el sistema de atención médica se le está derrumbando.

    1. Es más seguro en otros lugares

    Si no eres de la República Checa, prácticamente es más seguro estar en cualquier parte y desde este punto de vista no importa a dónde viajes. Sin embargo, si eres un grupo de mayor riesgo, debes tener en cuenta el nivel de atención médica de cada país y cómo se maneja la pandemia. Aunque la situación de la pandemia en la República Checa es muy mala, seguramente deseará ser hospitalizado allí que en lugar de cualquier país de África Central, donde la incidencia de COVID-19 puede ser menor, pero tienen una atención médica disfuncional.

    Hay países que tienen suficiente control sobre la pandemia en términos de número de infectados y muertos (como Vietnam, Tailandia y Malasia), con Tailandia reabriendo fronteras (y emitiendo visas de tres meses a los turistas) y Malasia planea hacerlo a principios del próximo año. Ambos países son alternativas agradables y económicas a la cuarentena ‘segura’.

    Por supuesto, es una responsabilidad individual ir y uno debe testearse antes de viajar y no llevar el COVID-19 a estos países.

    2. Volar puede ser más seguro que comprar

    Si viajó durante una pandemia, sabrá que los aeropuertos están severamente desinfectados, la mayoría del personal y los pasajeros usan respiradores FFP2 / FFP3 que reducen fallas sociales. Investigaciones recientes en Harvard han demostrado que puede ser más seguro viajar en avión que ir de compras al supermercado. En los aeropuertos, miden automáticamente su temperatura y cuando visita un país en riesgo, lo ‘obligan’ a realizar pruebas de PCR (por ejemplo, los que ofrecen los aeropuertos de Viena y Praga).

    3. Vuelos baratos

    Los boletos son realmente baratos (al menos de bajo presupuesto dentro de Europa) incluso unos días antes de la salida. A veces vale la pena pagar más por cambiar la fecha o cancelar el boleto. A veces los tickets son tan baratos que no tienen sentido económico.

    Si desea comprar un boleto para ‘varias ciudades’ y visitar varias ciudades, puede ser mejor dividirlo en vuelos individuales y comprar cada vuelo directamente a la aerolínea. Si cancela un boleto de ‘múltiples ciudades’ comprado a una compañía (escenario probable), automáticamente cancelarán todos los vuelos por usted (y comprar otro boleto de ‘múltiples ciudades’ justo antes de la salida puede ser costoso). Por lo tanto, es bueno comprar cada vuelo individualmente a la compañía que ofrece. Y si cancela algún vuelo, simplemente lo sustituye por otro vuelo más corto o utiliza otro medio de transporte.

    Por regla general, en la  Union Europea (UE), especialmente para los billetes de ‘bajo presupuesto’, resulta más conveniente comprar billetes individuales de ida, mientras que para los vuelos transatlánticos es más ventajoso comprar billetes de ida y vuelta.

    Cabe mencionar el servicio Skiplagged de “vuelos a ciudades ocultas”, que puede funcionar perfectamente para ti unos días antes de la salida, cuando los precios de los billetes del punto A al punto B ya han subido demasiado y aún quieres un mejor precio. Skiplagged te permite comprar un billete más económico desde el punto A al punto C con un cambio en el punto B (y por supuesto te bajarás en el punto B que desees). Por supuesto, solo necesita llevar equipaje de mano ‘de mano’ para ello. También debe tenerse en cuenta que aunque el ‘skiplagging’ no es ilegal, puede violar los términos y condiciones de las aerolíneas a las que realmente no les gusta este método de piratería. Skiplagged funciona muy bien en Europa occidental o EE. UU.

    4. Alojamiento económico durante una pandemia

    El precio del alojamiento se ha reducido a la mitad en prácticamente todos los países, a veces hasta un tercio (por ejemplo, en Praga ahora puedes conseguir un hotel de 5 estrellas por 50 euros). En el centro de Lisboa tienes un apartamento muy decente por 200 euros para toda la semana. Muchos de estos alojamientos también incluyen desayuno, que es incluso más económico (especialmente si son dos personas). Durante la pandemia, no se reserva nada, por lo que es mejor reservar alojamiento el mismo día en que desea quedarse, lo que probablemente ‘aprovechará’ incluso los descuentos de ‘último minuto’.

    5. Restaurantes baratos y entrega a domicilio

    El servicio Thefork está disponible en todo el sur de Europa (Portugal, España, Italia, Francia) pero también en el norte (Dinamarca, Bélgica, Suecia), gracias a lo cual los restaurantes de todos estos países te ofrecen descuentos del 30 al 50% en comida. En Berlín, Colonia y Londres, DiscoEat funciona con un principio muy similar.

    En Bratislava, Praga y otras ciudades, se lanzó nuevamente Bolt Food con precios de ‘dumping’, que también ofrece descuentos del 30% al 50% en las entregas y en las importaciones gratuitas.

    Con la aplicación thefork, puedes disfrutar de la cocina italiana o española de alta calidad a un precio mucho mejor que en cualquier restaurante en Bratislava por debajo de la media.

    6. Atracciones sin turistas

    Esta es una de las cosas más sorprendentes de una pandemia: caminar solo en el Puente de Carlos o ver cualquier otra atracción turística popular sin turistas. Del mismo modo, puede disfrutar de playas vacías (cuidado, en algunos estados está prohibido visitarlas durante una pandemia, como en Panamá). Probablemente la forma más fácil de planificar un viaje con todos los ‘puntos destacados’ es utilizar la aplicación Google Travel.

    7. Opción para evitar el ‘lockdown’

    Una de las mejores cosas de viajar en tiempos de pandemia es que cuando estalla una situación de pandemia crítica en un país y se introduce un ‘bloqueo’, cuando prácticamente todo está cerrado, puedes dejar ese país de forma segura (especialmente si tienes una residencia permanente en otro país) a un país donde la situación de la pandemia es mejor y aún mejor, sin bloqueos o encierros. En lugar de unas semanas de claustrofóbica estancia en tu apartamento, puedes disfrutar de la eclosión en la playa, comida barata ‘TheFork’ y alojamiento en apartamentos baratos.

    8. Muchos de ustedes ya pueden trabajar de forma remota, así que no lo duden

    Otro aspecto positivo de una pandemia es que una gran cantidad de cosas que no se podían ‘hacer’ de forma remota antes de la pandemia, ahora, en el momento de la pandemia, se pueden hacer milagrosamente de forma remota (por ejemplo, en nuestra empresa teníamos una serie de pruebas ‘in situ’ antes de la pandemia , que requiría la presencia física de nuestros piratas informáticos éticos con el cliente (durante la pandemia, las ‘pruebas in situ’ prácticamente dejaron de existir, los clientes dejaron de requerirlas y actualmente realizamos todas las pruebas de penetración de forma remota a través de VPN / escritorio remoto).

    Es probable que tu también te encuentres entre los ‘afortunados’ que ya no tienen que ir a trabajar físicamente durante una pandemia. En este caso, no lo dudes y viaja a países más seguros y agradables, donde podrás disfrutar del calor, precios bajos y especiales por pandemia  y muchas veces una vida más libre sin encierro (y cuando lo introduzcan en ese país, viajar a donde lo acaban de cancelar).

  • La crisis de los sistemas autoritarios homogéneos y el futuro de las tribus modernas

     «Vivimos con la tecnología de la Era Espacial bajo el gobierno de la Edad del Bronce». Paul Rosenberg

    La tecnología omnipresente ha cambiado tanto a nuestra sociedad, que aún no somos lo suficientemente conscientes una gran mayoría de nosotros. También la educación estatal ha perdido su monopolio como proveedor de información. Es aún peor, en comparación con los otros canales de información, este es uno de los más aburridos.

    Tantos puntos de vista y opiniones diferentes de tantos medios conducen al caos de información. Revelar una «verdad» que antes brindaba la educación estatal y el oligopolio de unos pocos medios, es difícil ahora. Todos pueden convertirse en proveedores de información y utilizar sus blogs para transmitir sus puntos de vista a cualquier persona del mundo. Este hecho conduce a la sociedad de la información más individualista. También significa que tenemos que enfrentarnos al mayor número de conspiraciones.

    Así que vivimos en la compleja sociedad de la información con las opiniones más diversas de miles de millones de personas. Comunistas, socialistas, demócratas, monárquicos, los que no les importan y los que quieren ser libres.

    A pesar de esta heterogeneidad sustancial de opinión, todavía nos atenemos a sistemas políticos muy homogéneos como el parlamento o la democracia directa, varias formas de monarquía o incluso regímenes dictatoriales más homogéneos aplicados a millones de personas diferentes.

    Votamos y decidimos sobre el futuro de nuestros vecinos que apenas conocemos. A menudo, excepto el mismo idioma y el mismo pasaporte / identificación nacional del país, no tenemos nada en común con estas personas y, a pesar de su proximidad física, vivimos en mundos completamente diferentes.
    Por otro lado, compartimos más intereses o valores con otras personas que viven a miles de kilómetros de nosotros. En comunidades virtuales que históricamente por primera vez están reemplazando a las tradicionales. A nivel político, todavía son ignorados, y estamos atrapados en la comunidad ‘nacional’ de personas al azar con las mismas etiquetas nacionales que creen que pueden decidir sobre el futuro de los demás dentro de su comunidad.

    Nuestra sociedad se ha vuelto demasiado compleja para que cualquier sistema político homogéneo se aplique a gran escala. Hacer cumplir la homogeneidad siempre ha tenido un impacto adverso en las minorías. Y no nos referimos solo a las mujeres, las comunidades LGBT, las razas discriminadas, los fumadores de marihuana … También estamos hablando de una nueva generación de personas de Internet de mentalidad libre que consideran obsoleto el sistema estatal autoritario actual y pueden imaginar una descentralización mucho más libre. Un sistema basado en la cooperación y las decisiones voluntarias. Saben que gracias a su lugar de nacimiento, Internet y sus servicios, esto es posible.

    Lo que podemos observar ahora es una crisis de sistemas políticos homogéneos que se aplican a una sociedad compleja de individuos. Vivimos en tiempos en los que los sistemas homogéneos son demasiado frágiles para sobrevivir sin violencia. Hacer cumplir con violencia en una sociedad totalmente informada en la que estamos cayendo es extremadamente costoso. En una sociedad de igual a igual bien informada, los grandes sistemas homogéneos se están volviendo ineficientes y obsoletos, lo que provoca muchos conflictos.

    No funciona ahora y no funcionará en el futuro.

    La solución radica en una sociedad completamente descentralizada de tribus físicas modernas (ciudades privadas / comunidades naturales más pequeñas) o virtuales (como Bitnation) con sus zonas autónomas, sistemas legales y un conjunto de reglas.
    Las tribus modernas como el grupo humano más natural con todos sus beneficios como una mejor cooperación, máxima lealtad que conduce a la resolución de conflictos dentro de la tribu o disminución de los costos de transacción. Ha llegado el momento de aceptar a las tribus modernas como la única extensión natural de nuestra individualidad.

  • Carpe Diem, Memento mori.

    A todos nos da miedo hablar sobre la muerte. Sin embargo, éste que se termina hoy, ha sido el año que hemos sentido que estábamos más cerca de la misma, a pesar de que nuestro cerebro está diseñado para hacernos sobrevivir. Y el miedo nos petrificó, nos paralizó ante la amenaza de un virus que desde los gobiernos y los medios de comunicación nos hicieron creer que era mucho más mortal que cualquier otra enfermedad conocida hasta el presente.

    Ese miedo nos llevó a aceptar que los encierros nos iban a proteger de la muerte y encerrados nos olvidamos de dos conceptos que nos legaron los poetas y estoicos desde la antigüedad: carpe diem y memento mori.

    Como seres humanos tendemos a creer, que siempre tendremos tiempo para todo, que siempre habrá un mañana para “empezar” o “continuar”. Sobre todo, en estas épocas de hacer promesas, de comenzar el próximo año con resoluciones. Gracias a estos paradigmas vamos por la vida postergando todo e inconscientemente no pensamos en nuestra mortalidad y asumimos que tenemos todo el tiempo del mundo. Incluso este año que hemos pasado encerrados la mayor parte, lo hemos aceptado como una pausa temporal que podemos volver a retomar como si ese tiempo no hubiera pasado, no hubiera existido.

    Entonces, frases como: “mañana lo hago”, “el 4 de enero empiezo”, “cuando se pasen los contagios”, “cuando aparezca la vacuna” y demás excusas por el estilo, se suceden y de repente, se nos han pasado los días y el año sin haber hecho nada. Lo cierto es que hemos tenido suerte. Pero esa suerte de estar vivo puede acabarse dentro de unas horas o quizás mañana y no necesariamente a causa de un virus cuya tasa de mortalidad aún está en discusión. ¿Si mañana fuera el día de nuestra muerte, habrá valido la pena todo lo que vivimos? ¿Habremos hecho todo lo que nos hacía felices? Seguramente, si se mira atrás en este año, la respuesta no sea la que debería dejarnos satisfechos.

    Cuando hablamos de la filosofía estoica memento mori, hablamos de la aceptación de que no somos seres inmortales y que la muerte nos acecha. Memento mori proviene del latín que significa: “Recuerda que morirás”. Cada vez que un general ingresaba victorioso por las calles romanas, un sirviente iba por detrás recitándole la frase para recordarle la fragilidad de su existencia y, por lo tanto, que evitase la banalidad que le generaban los aplausos y cantares de la gente a su paso. Se usa para llamar a la modestia a una persona, recordándole que todos somos humanos y que a todos nos llega el momento de morir, indicando también que la vida es, al fin y al cabo, muy corta.

    Muchas personas este año han tenido la muerte en la cabeza, no aceptando de que morirán en algún momento y que ello no nos viene predeterminado cuándo y cómo; y esto los condujo al miedo irracional. Dicho miedo conduce al estrés y una vez estresados nos desmotivamos para vivir a plenitud.

    Si empezamos a aceptar el memento mori, el miedo irracional tiende a desaparecer; no desaparecen las preocupaciones y los mecanismos de supervivencia, pero sí la parálisis causada por ese miedo; una vez que el miedo a la muerte desaparece, desaparecen el estrés y el desgano; poco a poco empezamos a sentirnos más vivos y menos asustados acerca de la muerte.

    Una vez que nos damos cuenta de lo fugaz que son la vida y el tiempo, que cada día debe aprovecharse al máximo, es cuando aplicamos el otro concepto, el “Carpe Diem”. El carpe diem es casi indisoluble del memento mori, que vendría a resultar en algo así como: “vive cada momento de tu vida como si fuese el último”. Cada día tendremos la oportunidad de vivir como deseamos sin desaprovecharlo. Una posibilidad ínfima de mortalidad no puede ni debe paralizarnos. Dejemos de postergar citas, trabajos o proyectos que tenemos en mente realizar y empecemos a tomar acción sobre ellos. Al recordar que podemos morir, comenzamos a hacer ahora, a trabajar, a planificar, a comenzar proyectos y también a disfrutar de ese proceso.

    Esta es la filosofía que nos dice que debemos aprovechar el tiempo escaso que poseemos para hacer y vivir cada día con propósito, con pasión, y con generación de valor para cada uno y por ende para la humanidad; que el vivir cada día haya valido la pena.

    El tiempo vuela, aprovechemos la ocasión y el momento. La vida se pasa en un abrir y cerrar de ojos, el tiempo es fugaz y la muerte está día a día acechándonos. No podemos dejar de vivir hoy para vivir en un futuro que no sabemos si tenemos. Memento morí, recordar que somos mortales.

    Carpe Diem, una oportunidad para hacer lo que siempre hemos querido, para conseguir lo que siempre hemos deseado o para cumplir todas nuestras metas y sueños que siempre hemos postergado. Una oportunidad para aprovechar cada ocasión, cada momento y vivirlos al máximo. Una oportunidad para dejar de malgastar la vida en tonterías y banalidades o asuntos que no nos aportan nada positivo.

    Tenemos que entender que el tiempo es escaso, que no lo tenemos comprado y que no debemos postergar nada por miedo, porque el que se tenga vida ahora mismo es un acto de suerte que mañana quizás no se tenga. Hay que vivir ahora y siempre recordar: carpe diem, memento mori. Porque Horacio también nos dijo: el que vive con miedo, nunca será libre.

    Por todos esos momentos, muy feliz año 2021.

  • Entre el empresario y el consumidor

    Son tantos quienes creen y dicen que las empresas y, en particular, las más grandes, sacan ventaja a su presidiaria clientela!. Semejante desacierto debería producir inmensa pena. Indudable que existen pecadores de más si, a fin de cuentas, apenas somos frágiles humanos; pero… ese no es el tema de fondo. No es el pecado el que debe marcar nuestra comprensión sino el entendimiento y el rechazo de malos caminos.

    Entonces, y teniendo lo señalado en mente: es muy cierto que en esta vida hay quienes ven mejor, entienden mejor y, ante todo, están dotados de una caldera interna que les impulsa a la acción productiva. Esta realidad, por un lado, es una bendición puesto que constituye el motor del progreso; pero… por otro lado, también es el manantial de la envidia y de odios, pues son muchos los que sienten que fueron abandonados por la misma Creación. Ello fue plasmado en el Segundo Capítulo del Génesis hace más de 3,000 años, en la narrativa en la cual la envidia de Caín al ver que el Señor favoreció más la oferta de Abel fue tal que asesinó a su propio hermano; lo cual condujo a su destierro de la presencia del Señor.

    La historia de Caín y Abel puede ser enfocada de diversas maneras, pero hoy quiero enfocarla desde la perspectiva del empresario productivo y aquellos competidores y consumidores que, al sentirse disminuidos en comparación, entran en cólera; cólera que, en vez de moverles a ser más competitivos, les mueve a hacerle daño al productivo. Y, a tal efecto, me enfoco, no en el empresario malsano, sino en esa mayoría sana que siente orgullo de su creativa labor, y busca la satisfacción de su cliente, a sabiendas que ello le conviene tanto a él como productor, como al cliente como consumidor.

    Son tantos los que vilipendian al empresario exitoso porque este se vuelve rico, a pesar de que el mismo sirve a muchos y en muchos sentidos. Y, a fin de cuentas, ¿qué importa que el empresario productivo se vuelva millardario si el consumidor y la misma sociedad se torna billonaria. Quien vende la computadora se gana, digamos, $500, pero… ¿cuánto ganan quienes la compran? ¿Acaso eso no cuenta? Al final del día, el progreso humano depende del más creativo y productivo; y eso debemos celebrarlo y cuidarlo como se cuida a la gallinita de los huevos de oro. El asesinato de Abel no sólo afectó a Caín sino a toda su familia y más allá.

    Lo señalado nos debería conducir a ver que los problemas sociales no los debemos achacar al empresario en general, sino a las malas políticas públicas; esas, que por un lado promueven y premian a malos empresarios y disminuyen a los buenos. Es más que triste ver como la envida nos ciega, al punto de que atacamos lo que es bueno, y votamos y apoyamos al politicastro que tanto daño causa.

    Llevando todo lo anterior a la práctica, el empresariado, el chinito del barrio, el salón de belleza, lavandería, súper y toda la cadena productiva y distributiva es la que debemos enfocar; y no cegarnos de odio contra quienes han sabido, honestamente, lograr una riqueza económica. Como tampoco debemos perder de vista de que la riqueza económica no es sinónimo de la riqueza espiritual y de la felicidad; pues sobran los millonarios infelices.

    Las sociedades más felices y prósperas son aquellas que navegan por encima de las envidias y los odios. Y, cuando vemos que estas perversidades campean entre nosotros, debemos caer en cuenta de que nos estamos causando graves daños. Celebremos al buen empresario, lo mismo que al buen consumidor.

  • Es urgente reiterar la importancia de la libertad de prensa

    La libertad de expresión no solo es una manifestación básica de respeto sino que el contraste de distintas ideas resulta vital para adquirir conocimientos

    La condición humana remite al libre albedrío que constituye el cimiento de la tradición liberal, solo así tienen sentido las ideas autogeneradas, la posibilidad de revisar nuestros juicios, las proposiciones verdaderas y falsas, la moral, la responsabilidad individual y la mismísima libertad. El pensamiento resulta imprescindible para evaluar los medios pertinentes al efecto de lograr fines apetecidos y la expresión del pensamiento constituye no solo una manifestación de la libertad sino que es el aspecto medular que permite alimentar el conocimiento, puesto que como ha señalado Karl Popper este tiene la característica de la provisionalidad abierta a refutaciones. Las críticas y las autocríticas son esenciales para el progreso de la insustituible aventura del pensamiento que es una consecuencia de la racionalidad.

    En algunos ocasiones cuando se estima que alguien está equivocado o no sigue las reglas de la lógica se le endilga la etiqueta de “irracional”, lo cual no es así: todo lo que hace el ser humano es racional a diferencia de los actos reflejos de la biología, cuando la medicina antigua propiciaba ciertas recetas hoy consideradas erradas no es que aquellos médicos eran irracionales, es que no contaban con el conocimiento que hoy disponemos y así sucesivamente.

    Se ha dicho, por otra parte, que la verdad debe estar sustentada en verificaciones empíricas a lo que Morris Cohen ha replicado que esa proposición no es verificable y el antes mencionado Popper ha explicado que nada en la ciencia es verificable, es solo de momento corroborable. La verdad se sustenta en la correspondencia entre el juicio y el objeto juzgado, el relativismo epistemológico, cultural, ético y hermenéutico echan por tierra con toda posibilidad de investigación, además de convertir en relativas las mismas aseveraciones del relativismo.

    Como ha sostenido Einstein, “todos somos ignorantes, solo que en temas distintos” y en el campo específico de cada cual también hay una dosis grande de ignorancia que se intenta contrarrestar en un difícil peregrinaje en el mar de ignorancia en busca de algo de tierra fértil en que sostenernos sin llegar nunca a un puerto definitivo puesto que la navegación es permanente. Por eso me resulta tan atractivo el lema de la Royal Society de Londres: nullius in verba, es decir, no hay palabras finales.

    El debate de ideas resulta imprescindible para ensanchar el conocimiento, de allí que la libertad de expresión no solo es una manifestación básica de respeto sino que el contraste de distintas ideas resulta vital para adquirir conocimientos. En esto estriba el progreso intelectual del que deriva todo progreso humano.

    Antes he escrito sobre la libertad de prensa -que es la manifestación de la antedicha liberad de pensamiento- pero dado el clima amenazador que se vive en distintas latitudes, se hace necesario reiterar lo dicho. Después del derecho a la vida le sigue en importancia el derecho de propiedad una de cuyas manifestaciones centrales es precisamente la facultad de expresar las propias perspectivas y contrastarlas con otras opiniones, para lo cual se requiere un ámbito de puertas y ventanas abiertas al efecto de permitir la mayor dosis de oxígeno, sin limitaciones de ninguna naturaleza. Este es el sentido por el que los Padres Fundadores en Estados Unidos otorgaron tanta importancia a la libertad de prensa y es el motivo por el que se insertó con prioridad en la mención de los derechos de las personas en su carta constitucional, la cual, dicho sea al pasar, fue tomada como punto de referencia en la sanción de la argentina. Jefferson escribió en 1787 que “si tuviera que decidir entre un gobierno sin periódicos o periódicos sin gobierno, no dudaría en elegir lo último”.

    Este es el sentido por el que mi distinguido amigo, el eminente constitucionalista Gregorio Badeni, sostuvo en su Tratado de libertad de prensa la trascendencia de este valor fundamental para la existencia de la sociedad libre y, asimismo, el correlato con la indispensable preservación de las fuentes de información.

    Esta libertad es respetada y cuidada como política de elemental higiene cívica en el contexto de una sociedad abierta, no solo por lo anteriormente expresado sino porque demanda información de todo cuanto ocurre en el seno de los gobiernos para así velar por el cumplimiento de sus funciones específicas y minimizar los riesgos de extralimitación y abuso de poder.

    Resulta especialmente necesaria la indagación por parte del periodismo cuando los aparatos de la fuerza que denominamos gobierno pretenden ocultar información bajo los mantos de la “seguridad nacional” y los “secretos de Estado” alegando “traición a la patria” y esperpentos como el “desacato” o las intenciones “destituyentes”. Debido a su trascendencia y repercusión pública internacional, constituyen ejemplos de acalorados debates sobre estos asuntos los referidos a los llamados “Papeles del Pentágono” (tema tan bien tratado por Hannah Arendt) y el célebre “Caso Watergate” que terminó derribando un gobierno.

    Por supuesto que nos estamos refiriendo a la plena libertad sin censura previa, lo cual no es óbice para que se asuman con todo el rigor necesario las correspondientes responsabilidades ante la Justicia por lo expresado en caso de haber lesionado derechos de terceros. Esta plena libertad incluye el debate de ideas con quienes implícita o explícitamente proponen modificar el sistema, de lo contrario se provocaría un peligroso efecto boomerang (la noción opuesta llevaría a la siguiente pregunta, por cierto inquietante ¿en qué momento se debería prohibir la difusión de las ideas comunistas de Platón, en el aula, en la plaza pública o cuando se incluye parcial o totalmente en una plataforma partidaria?). Las únicas defensas de la sociedad abierta radican en la educación y las normas que surgen del consiguiente aprendizaje y discusión de valores y principios.

    Hasta aquí lo básico del tema, pero es pertinente explorar otros andariveles que ayudan a disponer de elementos de juicio más acabados y permiten exhibir un cuadro de situación algo más completo. En primer lugar, la existencia de ese adefesio que se conoce como “agencia oficial de noticias”. No resulta infrecuente que periodistas bien intencionados y mejor inspirados se quejen amargamente porque sus medios no reciben el mismo trato que los que adhieren al gobierno de turno o a los que la juegan de periodistas y son directamente megáfonos del poder del momento. Pero en verdad, el problema es aceptar esa repartición estatal en lugar de optar por su disolución, y cuando los gobiernos deban anunciar algo simplemente tercericen la respectiva publicidad. La constitución de una agencia estatal de noticias es una manifestación autoritaria a la que lamentablemente no pocos se han acostumbrado.

    Es también conveniente para proteger la muy preciada libertad a la que nos venimos refiriendo, que en este campo se de por concluida la figura atrabiliaria de la concesión del espectro electromagnético y asignarlo en propiedad para abrir las posibilidades de subsiguientes ventas, puesto que son susceptibles de identificarse del mismo modo que ocurre con un terreno. De más está decir que la concesión implica que el que la otorga es el dueño y, por tanto, tiene el derecho de no renovarla a su vencimiento y otras complicaciones y amenazas a la libre expresión de las ideas que aparecen cuando se acepta que las estructuras gubernamentales se arroguen la titularidad, por lo que en mayor o menor medida siempre pende la espada de Damocles.

    De la libertad de expresión se sigue la de asociación y de petición que deben minimizar las tensiones que eventualmente generen batifondos extremos y altos decibeles que afectan los derechos del vecino, lo cual en un sistema abierto se resuelve a través de fallos en competencia como mecanismo de descubrimiento del derecho y no como ingeniería legislativa y diseño arrogante.

    Fenómeno parecido sucede con la pornografía y equivalentes en la vía pública que, en esta instancia del proceso de evolución cultural, hacen que no haya otro modo de resolver las disputas como no sea a través de mayorías circunstanciales. Lo que ocurre en dominios privados no es de incumbencia de los gobiernos, lo cual incluye la televisión que con los menores es responsabilidad de los padres y eventualmente de las tecnologías empleadas para bloquear programas. En la era moderna, carece de sentido tal cosa como “el horario de protección al menor” impuesto por la autoridad, ya que para hacerlo efectivo habría que bombardear satélites desde donde se trasmiten imágenes en horarios muy dispares a través del globo. Las familias no pueden ni deben delegar sus funciones en aparatos estatales como si fueran padres putativos, cosa que no excluye que las emisioras privadas de cualquier parte del mundo anuncien las limitaciones y codificadoras que estimen oportunas para seleccionar audiencias.

    Otra cuestión también controversial se refiere a la financiación de las campañas políticas. En esta materia, se ha dicho y repetido que deben limitarse las entregas de fondos a candidatos y partidos puesto que esos recursos pueden apuntar a que se les “devuelva favores” por parte de los vencedores en la contienda electoral. Esto así está mal planteado, las limitaciones a esas cópulas hediondas entre ladrones de guante blanco mal llamados empresarios y el poder, deben eliminarse vía marcos institucionales civilizados que no faculten a los gobiernos a encarar actividades más allá de la protección a los derechos y el establecimiento de justicia. La referida limitación es una restricción solapada a la libertad de prensa, del mismo modo que lo sería si se restringiera la publicidad de bienes y servicios en diversos medios orales y escritos.

    Afortunadamente han pasado los tiempos del Index Expurgatoris en el que papas pretendían restringir lecturas de libros y donde irrumpen en la escena comisarios que limitan o prohíben la importación de libros, dan manotazos a la producción y distribución de papel, interfieren en la cibernética o, al decir del decimonónico Richard Cobden, establecen exorbitantes “impuestos al conocimiento”. La formidable invención de la imprenta por Pi Sheng en China y más adelante la contribución extraordinaria de Gutemberg y ahora Internet, los medios digitales y las redes sociales no han sido del todo aprovechadas sino que a través de los tiempos se han interpuesto cortapisas de diverso tenor y magnitud pero en estos momentos han florecido (si esa fuera la palabra adecuada) megalómanos que arremeten con fuerza contra el periodismo independiente.

    Esto ocurre debido a la presunción del conocimiento de gobernantes que sin vestigio alguno de modestia y a diferencia de lo sugerido por Einstein, se autoproclaman sabedores de todo cuanto ocurre en el planeta, y se explayan en vehementes consejos a obligados y obsecuentes escuchas en imparables verborragias.

    Dados los temas controvertidos aquí brevemente expuestos -y que no pretenden agotar los vinculados a la libertad de prensa- considero que viene muy al caso reproducir una cita de la obra clásica de John Bury titulada Historia de la libertad de pensamiento: “El mundo mental del hombre corriente se compone de creencias aceptadas sin crítica y a las cuales se aferra firmemente […] Una nueva idea contradictoria respecto a las creencias que sustenta, significa la necesidad de ajustar su mente […] Las opiniones nuevas son consideradas tan peligrosas como molestas, y cualquiera que hace preguntas inconvenientes sobre el por qué y el para qué de principios aceptados, es considerado un elemento pernicioso”.

    El cuarto poder tiene prelación para la preservación de la libertad respecto a los otros tres, la sociedad libre se derrumba sin este valor. También he escrito antes para rendir homenaje al periodismo independiente (un pleonasmo pero por las situaciones que atravesamos vale el énfasis) pero en esta ocasión insisto en este muy sentido tributo pues dan batalla con un coraje y una perseverancia por lo que en gran medida le debemos la supervivencia, en contraste con sujetos disfrazados de periodistas pero vendidos al espíritu cavernario del autoritarismo siempre empobrecedor moral y materialmente.

  • El cascanuez no sólo es ballet navideño. También es una brillante historia empresarial para aprender

    Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, fue un jurista y escritor romántico que escribió la historia “Cascanueces y el rey de los ratones” en 1815, que luego inspiraría la obra musical de Piotr Ílich Chaikovski en 1890 y su coreografía en 1891, a cargo de Lev Ivanov. La ópera se presenta hasta el día de hoy en cada Navidad en los teatros y las salas de conciertos del mundo entero. Se lo conoce como el ballet navideño.

    Sin embargo, y más allá de Chaikovski existe otra historia real: es la que cuenta la tradición para uno de los hobbies preferidos de los alemanes durante la Navidad: abrir nueces con hombrecitos de madera: los famosos «Cascanueces».

    Provenientes de la región de la Erzgebirge, en la frontera entre Alemania y la República Checa, los cascanueces son de aquellos objetos navideños que nunca faltan y de aquellos sobrevivientes a los artículos mucho más efectivos que la modernidad impone: son aquellos objetos de expresiones simples, colores llamativos, estilo y funciones concretas: cascar – nueces, que viven en una frontera indefinida entre forma humana y artilugio, entre objeto decorativo y herramienta.

    Y si bien ya nada inventado ha sobrevivido a las copias y masificación provenientes de las manufacturas chinas, una familia de Hohenhameln, en Baja Sajonia, diseña y produce los más locos cascanueces del siglo XXI, sobreviviendo a la modernidad, la tecnología y las nuevas costumbres. La empresa Steinbach Holzgalanteriewarenfabrik lleva diseñados más de 600 cascanueces en sus más de 180 años de historia.

    Somos el principal productor en Alemania”, solía decir con orgullo Karla Steinbach, quien junto a su hija Karolin, representaban a la sexta y la séptima generación de fabricantes de estos instrumentos.

    Pero como toda historia exitosa empresarial, esta familia no producía cascanueces inicialmente. Eran mineros.

    La zona vivía principalmente de la minería, rubro que comenzó a decaer a fines del siglo XVIII; el desplome de esta industria obligó a la población a buscar otras fuentes de ingresos. Así que sus ciudadanos tallaban en las largas y frías noches de invierno diversas decoraciones de madera: pirámides navideñas y hombrecillos fumadores;  el contexto económico y social de la Erzgebirge se encontraba en pleno cambio cuando la primera generación de cascanueces comenzaba a producirse y al que el nombre de la zona respondía: “Cordillera de los metales”. De allí que los primeros cascanueces fueran representaciones de mineros o guardabosques.

    La historia de los cascanueces es una historia de mercadeo: después de la Segunda Guerra Mundial, los soldados americanos estacionados en Alemania, llevaban los cascanueces a EE. UU. como los típicos regalos alemanes.

    La historia de los cascanueces es además una de migraciones y desencuentros: después de la 2a Guerra Mundial , la ciudad occidental de Hohenhameln se convertiría en el hogar de la empresa y también asiento de los mejores y más arriesgados negocios.

    El padre de Karla sería el pionero de los viajes trasatlánticos de los cascanueces: intentando tender puentes entre ambas regiones, los nuevos cascanueces de la década de 1950 personificarían a personajes de la política estadounidense, así como militares.

    El “gancho” perfecto para una sociedad que buscaba la estabilidad post-guerra y las nuevas generaciones de migrantes europeos en Estados Unidos comenzaban a construir sus identidades en movimiento. Mucha gente comenzó a coleccionar los Cascanueces Steinbach donde esperaban con impaciencia cada año y los nuevos modelos. Entonces Herr Steinbach tuvo otra gran idea. Pensó en las necesidades y deseos de los coleccionistas y decidió que algunos de los cascanueces de Steinbach deberían ser ediciones limitadas.

    Eso hizo que los cascanueces de Steinbach fueran únicos y aumentó la capacidad de colección y, más tarde, aumentó considerablemente el valor de muchos artículos. Por esto los entusiastas de los cascanueces Steinbach tenían un motivo más para coleccionar sus productos. El primer cascanueces Steinbach de edición limitada fue King Ludwig II con 3000 piezas. Fue un gran éxito y el club de fans de los cascanueces de Steinbach aumentó enormemente.

    En la actualidad, Steinbach es el mayor fabricante de cascanueces de Alemania, aún cuando llegó a tener más de 300 empleados, hoy unas 60 personas trabajan en la instalación de Hohenhameln y en la antigua, junto a la frontera con la República Checa, en Marienberg, reabierta tras la reunificación.

    El cascanueces original se construye en 130 etapas. Cada figura está formada por 60 piezas de madera de abeto y haya. La barba y el pelo son de pelo de conejo. Se pintan a mano. Los originales, procedentes de los Montes Metálicos, cuestan como mínimo 70 euros. Cada año, se crean nuevos modelos para coleccionistas, como Darth Vader, del cual hay 350 versiones diferentes.

    Pero como toda historia empresarial de éxito, no está completa si en algún momento de la misma no interviene el gobierno. Y aquí el comienzo del casi final de la exitosa compañía: “Apenas podemos creer que así termine ahora. Hasta hace poco no habíamos perdido la esperanza de encontrar una solución ”, decía en 2016 Karla Steinbach, sobre la quiebra y venta de la tradicional empresa familiar .

    Credit. webpage Steinbach

    La introducción del salario mínimo siempre se cita como la razón de las dificultades financieras. «Eso es básicamente cierto, pero es una explicación demasiado breve. Habríamos logrado pagar el salario mínimo a todos los empleados. A partir de esto, sin embargo, resultó que la relación que se establecía con los salarios de aquellos que tenían salarios más altos , estaban insatisfechos con él ”, describe Steinbach. Eso provocó grandes tensiones internas. Ella también habría estado dispuesta a aumentar el salario de estos empleados, «pero eso no fue posible de una vez. Teníamos una especie de plan de tres años, pero no todos lo aceptaron», dijo Karla Steinbach.

    “Me gustaría agradecer a todos los empleados que han trabajado para nosotros durante tanto tiempo y se han mantenido fieles a nosotros. Realmente me hubiera gustado seguir ofreciéndoles una perspectiva ”, decía una decepcionada Karla el año de la bancarota. Durante ese momento difícil, el joven empresario Rico Paul de Dresde se interesó por Steinbach. Se enteró de la quiebra y el cierre de la fábrica por un periódico estadounidense. De inmediato supo que la marca Steinbach, la empresa y esos hermosos cascanueces, debían ser rescatados.

    Junto con algunos empleados, algunos antiguos clientes y proveedores, creó un concepto para mantener la tradición, pero también para hacerla más moderna.

    La marca tiene una nueva firma con un fuerte conocimiento de los valores tradicionales. El logotipo se modernizó, los envases, folletos y catálogos adquirieron un nuevo diseño elegante. Nuevos colores, formas y fuentes embellecen el desempeño de la empresa. La reinvención de la empresa descansa sobre el concepto “Queremos llevar la magia de las Montañas Metálicas a los hogares de las personas en todo el mundo”.

    Mientras tanto, Steinbach Volkskunst GmbH volvió a convertirse en una empresa familiar. Un milagro navideño, desde que pocas empresas logran sobrevivir ante un brusco cambio en las reglas de juego como lo es la intervención estatal en los negocios.

    Nuestro deseo navideño y para el próximo año es por más empresarios entusiastas y creativos y menos gobiernos en nuestras vidas. Así emerge una sociedad próspera y cooperativa. Teniendo ello, tenemos paz y amor en nuestras familias. Salud y felicidad para todos de parte de todo el equipo de Goethals Consulting y GCCViews.

  • Según el FMI, su calificación en la APC podría definirse por sus actividades en las redes sociales.

    Los datos tradicionales utilizados para la calificación crediticia podrían ser reemplazados por procesos impulsados ​​por IA basados ​​en búsquedas en línea o historiales de compras.

    Mientras muchas compañías tecnológicas, desde Facebook hasta Apple, están observando de cerca los servicios financieros, el Fondo Monetario Internacional (FMI) se ha estado preguntando qué aspectos de la tecnología van a cambiar las finanzas en los próximos años.

    Los investigadores del FMI, han destacado por qué las fintech han surgido en la última década a medida que los bancos físicos se han ido reduciendo y describen cómo los teléfonos inteligentes, la búsqueda en línea y las redes sociales han ayudado a impulsar la innovación financiera mediante el uso de datos no financieros, como el tipo de navegador de un usuario, el dispositivo que se utiliza, el historial de búsquedas en línea de una persona y sus compras.

    Cuatro investigadores examinan los resultados de un documento de trabajo que explora la relación en constante evolución entre finanzas y tecnología. “Estudiamos los efectos del cambio tecnológico en la intermediación financiera, distinguiendo entre innovaciones en información (recolección y procesamiento de datos) y comunicación (relaciones y distribución)”, escriben los expertos en su estudio.

    El uso de datos no financieros como «el tipo de navegador y hardware que se utiliza para acceder a Internet» o «el historial de búsquedas y compras en línea», que luego se incorporan a la tecnología impulsada por la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, podría «promover la inclusión financiera, por ejemplo, permitiendo más crédito a los trabajadores informales y empresas en las zonas rurales», escriben Arnoud Boot, Peter Hoffmann, Luc Laeven y Lev Ratnovski en una publicación en el blog del Fondo Monetario Internacional (FMI).

    Su puntaje crediticio basado en IA basado en búsquedas web es solo una de las propuestas en el documento, que argumenta que la pandemia Covid-19 está «acelerando la transformación tecnológica de la industria financiera y analiza cómo el FMI puede «salir adelante» de los problemas que esto podría crear.

    Los investigadores argumentan que si los prestamistas tienen una mejor idea de la historia completa de un cliente, pueden estar más dispuestos a ser indulgentes con ellos. «Los bancos tienden a amortiguar los términos de crédito para sus clientes a largo plazo durante las recesiones», escriben. Estos métodos pueden ser superiores a las evaluaciones de riesgo crediticio tradicionales y ayudar a brindar crédito a personas que los bancos ignoran o no tienen forma de evaluar. Según el FMI, hay 1.700 millones de adultos no bancarizados en el mundo.

    Fintech y el uso de información alternativa para evaluar la solvencia crediticia no es una técnica nueva, por lo que el FMI simplemente está estudiando la evolución del mercado fuera de los bancos tradicionales y sus implicaciones políticas a medida que empresas como Facebook y Amazon comienzan a conocer la vida financiera de los clientes más que los bancos.

    «La innovación en la comunicación está impulsada por la variedad de plataformas digitales en las redes sociales, la comunicación móvil y las compras en línea que han penetrado gran parte de la vida cotidiana de los consumidores, aumentando así su huella digital y los datos disponibles», investigadores Boot, Hoffmann, Laeven y Ratnovski escriben en el blog. «Plataformas como Amazon, Facebook o Alibaba incorporan cada vez más servicios financieros a sus ecosistemas, lo que permite el surgimiento de nuevos proveedores especializados que compiten con los bancos en pagos, gestión de activos y provisión de información financiera».

    Los investigadores no explicaron por el momento cómo funcionaría un sistema de este tipo en la práctica. ¿Facebook, por ejemplo, se comunicaría directamente con nuestras instituciones financieras o tendríamos que recopilar y proporcionar los datos? Algunos también argumentan que pinta una imagen de un futuro muy distópico, aunque los investigadores explican que este seguimiento sería por nuestro propio bien, al brindar en un futuro, acceso a más servicios financieros y al alcance de todos.

  • ¿Cuánto dista nuestro «yo» en redes sociales de nuestro verdadero yo?

    Slap Global, la aceleradora de negocios impulsada por la creatividad y formada a principios de este año por los veteranos de la agencia Maxi Itzkoff y Gerry Graf, creó una campaña en español «Yo y mi otro yo» para Ballantine’s whisky, en la que las personas se encuentran con una versión en holograma de sí mismos con personalidades basadas en la actividad de las redes sociales y se muestran las diferencias entre lo que las personas manifestamos en un contexto social y nuestro comportamiento real, individual y psicológico.

     

    La campaña, dirigida al mercado español, se inició con una proyección de cincuenta personas de la población general. Para ayudar a dirigir el estudio, Slap Global y Ballantine’s trabajaron en estrecha colaboración con el psicólogo Juan Ramos-Cejudo, PhD, profesor asociado de la Universidad Camilo José Cela y fundador y director ejecutivo de Mind Group y el científico de datos Victoriano Izquierdo, director ejecutivo de Graphext.

    Después de una clasificación inicial, los investigadores seleccionaron a quince candidatos para entrevistas personales con el fin de identificar a aquellos con los puntajes más altos de deseabilidad social. (La deseabilidad social es un constructo psicológico que se refiere a la tendencia de los sujetos de investigación a responder de una manera que creen que es más socialmente aceptable en lugar de revelar sus verdaderos sentimientos).

    Luego, el equipo eligió a cuatro candidatos para la fase final, y todos acordaron descargar y compartir sus datos de uso de plataformas digitales populares, como WhatsApp, Google, YouTube, Instagram o Facebook.

    La película principal de la campaña presenta a estas cuatro personas que se encuentran cara a cara con doppelgangers de hologramas de ellos mismos mientras responden preguntas sobre sus personalidades y valores. Los resultados son discrepancias sorprendentes entre quiénes dicen ser y qué revela su comportamiento digital sobre ellos.

    El entrevistador le pregunta a una mujer, por ejemplo: «¿Tienes confianza en ti misma?» Ella responde: “Sí, no solía serlo, pero ahora lo soy. Me volví más segura de mí misma a medida que crecía ”. Posteriormente, se le plantea la misma pregunta a su semejanza digital, destinada a representar a la persona revelada a través de los datos de la mujer. Ella responde: «Para seducir a mi pareja, busqué varias veces tutoriales sobre ‘cómo seducir a un chico’».

    Un hombre recibe la pregunta: «¿Te gusta presumir?» Él responde: “Realmente no. Preferiría que la gente me vea como realmente soy «. Su avatar, sin embargo, responde: «En el 92% de las fotos que subo con alguien, estoy al lado de una celebridad».

    Los sujetos parecen nerviosos cuando se enfrentan al fuerte contraste entre lo que dicen y cómo son o lo que hacen en realidad, algunos se vuelven introspectivos sobre si son realmente conscientes de su propio comportamiento. Con eso, los hologramas «se desintegran» para revelar la línea final y la etiqueta de la campaña, «No se puede complacer a todos. Lo que importa es que te amas a ti mismo. Mantente fiel».

    Itzkoff dice que es cierto que, dada la premisa de la campaña, fue un movimiento arriesgado. “Nos preguntamos cosas como: ¿Qué pasa si los datos no son lo suficientemente interesantes? ¿Qué pasa si no hay contradicción entre la persona y los datos? ¿Qué pasa si el participante se siente avergonzado y abandona el set? Todo podría salir mal». Solo después de que comenzaron los disparos y las respuestas de los participantes coincidieron con los hallazgos del estudio, el equipo pudo «comenzar a respirar de nuevo», dice. Las reacciones de los sujetos fueron capturadas en vivo en el set, todo en una sola toma.

    La compañía Slap Global ya ha comenzado a desarrollar otra idea en torno al tema «Mantente fiel». La combinación de creatividad y datos de redes sociales recuerda los esfuerzos de Itzkoff para Sprite, en su anterior agencia Santo, que incluía una campaña que ponía cara a cara al ciberacoso en una habitación con 100 de sus víctimas en línea.

    Todos somos conscientes de que, vivir en una sociedad donde la exposición a las redes sociales, las tendencias, los medios..etc influye cada vez más en nuestra forma de vida, en cómo nos comportamos, y en cómo nos relacionamos. Sin embargo, pocas veces nos paramos a pensar si toda esa presión social afecta a nuestras opiniones, a nuestras actitudes o comportamientos en nuestros entornos sociales habituales.

    Para Alejandro Chain, Head of Whiskies & Prestige, Spain, de Ballantine’s “Somos una marca que abandera un lema de autenticidad, Stay True (sé tú mismo), y sentíamos la necesidad de expresarlo a la sociedad desde el lugar más auténtico posible. Es por ello que lo hicimos a través de un experimento social 100% real en el que se demuestra la existencia de un problema universal de deseabilidad social, llegando a dejar de ser nosotros mismos por gustar a los demás. Gustémonos a nosotros mismos sin ningún miedo al qué dirán y seremos más felices”, concluyó.

  • Sin el estudio de la Historia no hay futuro

    Siempre me ha parecido magnífico el resumen en dos pasajes célebres de Aldous Huxley sobre el problema medular que nos envuelve. En primer lugar al escribir que “la gran lección de la historia es que no se ha aprendido la lección de la historia” y ¿cuál es esa lección?, pues según Huxley es debido a que “en mayor o menor medida, todas las comunidades civilizadas del mundo moderno están constituidas por una cantidad reducida de gobernantes, corruptos por demasiado poder y por una cantidad grande de súbditos, corruptos por demasiada obediencia pasiva e irresponsable”. ¡Que extraordinaria descripción!

    Pero el asunto es intentar el desmenuzamiento de semejante conclusión a través de hurgar en las razones del caso. Me temo que debe arribarse a una explicación inaudita, cual es nada más y nada menos que la porfiada renuncia a la condición humana, a la propia dignidad en cuanto a la manía de abdicar de los derechos de cada cual para endosarlos al megalómano de turno sin detenerse a considerar, por una parte, la degradación monstruosa que implica perder la libertad, el atributo que distingue a los humanos de todas las especies conocidas y, por otra, sin percatarse que es el modo más efectivo de hundirse en la miseria no solo moral sino material.

    Antes he elucubrado sobre facetas de la historia que ahora vuelvo a mirar. Hay muchas clasificaciones que han llevado a cabo los historiadores sobre su materia, pero la que me ha parecido más original es la de mi cuentista favorito Giovanni Papini quien la divide en cuatro grandes etapas según el uso de una fruta: la manzana.

    Así, Papini concluye que hubo cuatro manzanas decisivas en la historia de la humanidad. La primera la de Adán que abrió cauce a la noción del mal. La segunda, la de la discordia, fue la de oro para premiar a la mujer más bella en el relato de Homero. La tercera fue la de Guillermo Tell fabricada por Schiller y ejecutada musicalmente por Rossini que desafió al poder político, y la cuarta fue la científica de Isaac Newton en cuanto a aquello del conocido episodio de la manzana que derivó en la formulación de la ley de la gravedad.

    Como ha esbozado Robin Collingwood, una forma precisa y muy relevante de dividir la historia es según los grados de estatismos, lo cual ha hecho eclosión en nuestra época, como queda dicho, marcada por un Leviatán desbocado y avasallante. La contracara de esto no solo se refiere al achicamiento de los radios de acción del individuo y del estrangulamiento de sus libertades sino que la misma historia se desvía de los múltiples, variados y ricos acontecimientos de las personas para enfocar la atención en los que confiscan derechos puesto que abarcan y cubren casi todo.

    Hacia fines del siglo XVIII fueron menguando en algo los poderes de las monarquías absolutas (aunque, como un ejemplo, quedaron impregnados en los estilos mobiliarios y similares los nombres de los monarcas, casi siempre sin mención a los ebanistas que fabricaron el mueble), situación que dio pie a que se pudiera hurgar en los acontecimientos de la vida propiamente humana para salir de los pasillos del poder político, pero de un tiempo a esta parte se ha vuelto a las andadas y se ha dado lugar a los desmanes de las botas que siempre acompañan a los ámbitos políticos.

    Los cinco tomos de Historia de la vida privada escrita por muchos autores pero coordinada por Philippe Ariés y Georges Duby constituyen una pieza de historiografía superlativa en la que se exhibe lo que podríamos denominar la verdadera historia, la historia de las personas y no el simple registro de las fechorías de los mandamás de todos los tiempos. Duby apunta en el prólogo de la antedicha obra que esa historia “ha de resistir hacia fuera los asaltos del poder público” a pesar de que “con el fortalecimiento del Estado, sus intromisiones se han vuelto más agresivas y penetrantes” y si “no nos prevenimos frente a ellas, reducirán muy pronto al individuo a no ser más que un número suministrado en un inmenso y terrorífico banco de datos”.

    Es que los aparatos estatales en teoría son para proteger los derechos de las personas que gobiernan, es decir, sirven de marco institucional para que cada uno pueda seguir los proyectos de vida que considere pertinentes sin lesionar derechos de terceros. Es así que la multitud de procederes en los campos más diversos va forjando la parte jugosa y fértil de la historia.

    Sin embargo, igual que en las épocas remotas de salvajismo, ahora resulta que el centro de la escena lo ocupa el monopolio de la violencia pero ni siquiera para velar por los derechos de todos sino para conculcarlos a través de atropellos crecientes y dirigiéndose a los gobernados como si fueran súbditos, generalmente subsidiando a grupos que hacen de apoyo logístico al abuso del poder con el fruto del trabajo ajeno.

    En Introducción al estudio del conocimiento histórico, Enrique de Gandia nos dice que ese su libro “ojalá muestre a los jóvenes a amar la historia, no como exaltación de energúmenos o estatuas de cartón, sino como comprensión de la vida, con lo inesperado en cada recodo, y el amor a la libertad”, una obra en la que subraya la importancia del cosmopolitismo y lo destructivo de los nacionalismos, ideas muchas veces contradichas en centros de estudios en los que no solo se enseña a memorizar los pertrechos de guerra de cada bando sino que se alaba y pondera la xenofobia.

    Ya Croce había destacado a la historia como hazaña de libertad y Popper había refutado la existencia de “leyes inexorables de la historia” punto que resume bien Paul Johnson al escribir que “una de las lecciones de la historia que uno debe aprender, a pesar de que resulta desagradable, es que ninguna civilización puede darse por sentada. Su permanencia nunca puede asumirse; siempre hay una edad oscura acechando a la vuelta de cada esquina”. Aquella visión falsificada de los inexorables “ciclos vitales” de la historia ha tenido como uno de sus máximos exponentes a Spengler.

    Cuando se estudia la historia privada se estudia la historia de la vida humana, en cambio cuando se relata la historia de los aparatos estatales en expansión se estudia la anti-vida, la destrucción de lo propiamente humano, se mira el monstruo que asfixia al individuo. Cuando se estudia la historia privada se constatan los portentosos resultados de la mente, en el arte, en el derecho, en la filosofía, en la economía y en todas las manifestaciones de la conducta humana. Se aprenden las costumbres, los bailes, las gastronomías, la arquitectura, la música, la pintura, la escultura, las modas, las instituciones, el sentido de las conversaciones y la comunicación en general.

    En esa mirada se percibe la evolución de la civilización o la involución puesto que como enseña Collingwood la civilización “significa como condición que el hombre adquiere lo que necesita para su sustento y confort no sacando a otros lo que les pertenece sino ganando lo suyo” de lo contrario la sociedad es una “del saqueo”, lo cual implica “la revuelta contra la civilización”.

    En última instancia la historia del hombre es la historia del pensamiento, es la historia del espíritu como también destaca Collingwood, al tiempo que señala que “las ciencias naturales… no incluyen la idea de propósito”. En las piedras y las rosas no hay acción sino mera reacción. El historiador en las ciencias sociales interpreta el pensamiento de otros, a diferencia de los pseudohistoriadores que, para citarlo nuevamente a Collingwood, fabrican “la historia de tijeras y engrudo… donde repite lo que le dicen sus ́autoridades´”.

    Los gobiernos se han ensanchado tanto que, fuera de los crímenes, en las noticias, salvo honrosas excepciones, prácticamente no figuran los hechos y dichos de los privados porque los diarios, la televisión y la radio están copados por los movimientos del príncipe. Y el asunto tiene su explicación porque precisamente el Leviatán todo lo deglute, por lo que su figura no puede pasar desapercibida. Esto es lo que hay que cambiar drásticamente. De todos modos, ahora, con los progresos en las redes sociales y equivalentes surge con mayor frecuencia el individuo, pero, como decimos, el grueso de las noticias conservan las andanzas de los burócratas. Incluso, cuando se hace referencia a los ciudadanos se alude a los que están “en el llano” admitiendo que los funcionarios -que en verdad son empleados de la gente- están “en la cúspide” cuando la situación debiera ser la inversa. Quienes debieran estar en el llano esperando órdenes de sus mandantes son los gobernantes, pero el asunto se ha trastocado y los aparatos estatales son cada vez más adiposos.

    Conviene a esta altura una digresión semántica. No se si es apropiado aludir a la historia de la vida privada para distinguirla de la referida a los ámbitos gubernamentales, en todo caso que quede claro que no se apunta a lo íntimo que es privativo de cada cual sino a lo que las personas manifiestan exteriormente, fuera de lo que reservan para sí y que excluyen de la mirada de terceros.

    Otra vez debemos hacer referencia a la educación para poder vislumbrar una salida a tanta referencia a los príncipes. Es que si desde que son niños se machaca con la reverencia debida a las autoridades estatales, es poco probable que haya espacio para el pensamiento independiente y, por ende, para la historia de la vida privada en el sentido consignado ya que todo lo engulle el poder político. Y muchos padres no ayudan en esta faena pues en los cumpleaños de los hijos pequeños les regalan soldaditos y ametralladores que no sirven para consolidar la paz.

    Cuando existe la oportunidad de escarbar ya no en las costumbres y hábitos de un grupo humano sino en la biografía de algún pensador de fuste, se descubren recovecos y propuestas que maravillan a cualquiera. Pero es que muchas veces, con la idea de simplificar, se prefiere tomar la historia de a grupos inmensos y parece más fácil personificarlos en los gobernantes y sus dinastías, en lugar de tomarse el trabajo y sacar provecho de todo lo que subyace.

    En realidad, no hay queja justificada al aplastamiento de la vida personal cuando simultáneamente en los hechos se respaldan las ideas y principios que fortalecen y endiosan las estructuras estatales y a su correspondiente radio de acción para administrar vidas y haciendas ajenas.

    Comienzo el cierre de esta nota periodística con el peligro de la degradación de la democracia para convertirla en una especie de ruleta rusa, no solo formuladas por los Giovanni Sartori de nuestra época sino por autores como Joseph Schumpeter que en Capitalismo, Socialismo y Democracia donde se pregunta y se responde al abrir la segunda parte “¿Puede sobrevivir el capitalismo? No; no creo que pueda.” Y esto a pesar del éxito extraordinario que, como dice el autor, ha producido el capitalismo para las masas. Entre varios factores que se señalan en el libro, el autor destaca que es debido a que “el capitalismo plantea su litigio ante jueces que tienen la sentencia de muerte en sus bolsillos” en base a que “la masa del pueblo no elabora nunca opiniones determinadas por su propia iniciativa. Todavía es menos capaz de articularlas y convertirlas en acciones coherentes. Lo único que puede hacer es seguir o negarse a seguir al caudillaje de un grupo que se ofrezca a conducirlo”, lo cual nos lleva al “concepto particular de la voluntad del pueblo […] ese concepto presupone la existencia de un bien común claramente determinado y discernible por todos” pero, en Psicología de la multitudes Gustave Le Bon nos recuerda que “el comportamiento humano bajo la influencia de la aglomeración, especialmente la súbita desaparición -en un estado de excitación- de los frenos morales y de los modos civilizados de pensar y sentir; […y] la súbita erupción de impulsos primitivos, de infantilismos y tendencias criminales” y de modo similar a Schumpeter se pronuncia Benjamin Roggie en ¿Can Capitalism Survive?

    Estas últimas reflexiones nos llevan a meditar seria y urgentemente en nuevos límites al poder político al efecto de salvaguardar la democracia, tal como han hecho pensadores de peso como Hayek, Leoni y antes que ellos Montesquieu en pasajes poco explorados de su obra cumbre que habría que repasar con detenimiento a los que me he referido en otros textos y lo seguiré haciendo ad nauseam hasta lograr el objetivo dada la gravedad del asunto.

    A esta altura es un lugar común citar a George Santayana en cuanto a que “los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla” en el sentido de masticar y digerir adecuadamente lo sucedido a los efectos de aprender las lecciones de la historia -al contrario de la advertencia estampada por Huxley con que abrimos esta nota- para progresar y no estar condenados a machacar en los mismos errores.