Categoría: Cultura y Sociedad

  • El capitalismo se “resetea” solo

    El problema de un nuevo “contrato social” es que si quienes lo imponen se equivocan, nos perjudicamos todos

    La pandemia global del COVID-19 ha impactado en nuestras vidas de muchas formas: no hemos podido ver a nuestros familiares, ni visitarlos en algunos casos; no hemos podido despedir a seres queridos; hemos cambiado profundamente nuestra vida diaria; sufrimos el impacto psicológico del aislamiento y una rutina de encierro. Todas ellas han sido muy importantes, pero vamos a analizar aquí aquellos cambios que han impactado en nuestras instituciones, con especial relevancia para nuestra salud, nuestra actividad productiva y nuestra libertad.

    El inicio de la pandemia vino acompañado de un conjunto de restricciones a nuestra movilidad que fue aceptada de buen modo por una gran mayoría de la población global, preocupada por la expansión del virus. Los gobiernos reaccionaron a una demanda de acción y se lanzaron a tomar medidas, no siempre racionalizadas o estudiadas. Los políticos apelaron al miedo y a la urgencia, vieron su futuro en juego y que no importaba ser prudentes, y buscaron ordenar las vidas de los ciudadanos de una forma diferente a la que éstos pudieran haberlo hecho. Se tomaron todo tipo de decisiones y se emitieron directivas haciendo uso de poderes ejecutivos extraordinarios que fueron justificados por el peligro de la pandemia. No hubo mayor consideración sobre derechos o libertades, y buena parte de la población, asustada, tampoco se preocupó demasiado. No fue en todos lados igual, por supuesto, sabemos que hubo países con mayores restricciones y otros que confiaron en mayor medida en la responsabilidad social de las personas.

    El objetivo de estas medidas era doble: frenar el contagio del virus y demorar su impacto en el sistema de salud. Pero en muchos casos excedieron los problemas de salud pública y el oportunismo de algunos políticos aprovechó la circunstancia para concentrar más poder, poniendo en peligro las limitaciones constitucionales.

    Un grupo de investigadores de las universidades de Harvard y Stanford analizó encuestas con 480.000 respuestas en 15 países y encontró que la mayoría de los ciudadanos estaban predispuestos a sacrificar libertades civiles a cambio de mejores condiciones sanitarias durante la pandemia del COVID-19. No obstante, también encontraron que cuanto más tiempo esas medidas están vigentes, el apoyo decae y, por el contrario, la preocupación por el debilitamiento de las libertades crece.

    Los países latinoamericanos fueron muy estrictos cuando había pocos casos y redujeron las restricciones cuando los casos alcanzaban un pico. Esto muestra que la elevada “rigurosidad” o, violación de derechos individuales básicos, no brindó un mejor resultado sanitario y ni hablar del costo económico.

    Trabajo y producción en la pandemia

    Los cuatro países con medidas más estrictas en América Latina han sufrido drásticas caídas de su actividad económica durante 2020 según las estimaciones del FMI: Honduras (-6,6%), Argentina (-11,8%), Bolivia (-7,9%) y Venezuela (-25%). En buena medida se explican no solamente por las medidas tomadas en la pandemia sino por la frágil situación de sus economías antes de que ésta llegara.

    Tampoco es que los demás pueden mostrar resultados muy superiores, pero al menos infligieron en sus ciudadanos un costo menor por las restricciones a su libertad. Sí puede afirmarse lo contrario: los países con medidas más restrictivas causaron un mayor daño económico y una mayor pérdida de la libertad individual, sin obtener mejores resultados.

    Algunos sostienen que es necesario un “reseteo” del capitalismo, un nuevo contrato social, ante el descontento que genera la pandemia, pero no es tan evidente que lo sea hacia una reformulación “social” del capitalismo actual, que ya es una clara mezcla de mercados y serias intervenciones estatales en el gasto, los impuestos, las regulaciones o los programas sociales. También puede ser que ese descontento se dirija a quienes tomaron las riendas durante la pandemia, es decir, los gobiernos y los políticos que los conducen. Un verdadero test para la eficiencia del Estado será su desempeño en la distribución de vacunas contra el COVID. Esto recién ha comenzado y ese descontento se nota. Los gobiernos han tomado en sus manos el monopolio de la distribución de la vacuna y han descartado a las instituciones de mercado, que eficientemente distribuyen todo tipo de medicamentos y vacunas.

    Puede que ese descontento social explote y efectivamente tengamos un “nuevo contrato social”; pero también es posible que continúen ocurriendo cambios en base a instituciones que ya han probado en el pasado su capacidad para promover el progreso: el derecho de propiedad, los contratos, las sociedades comerciales.

    En el segundo trimestre de 2020, se crearon en los Estados Unidos 930.000 nuevas empresas o negocios, un leve aumento en comparación con las 910.000 creadas en el mismo período en 2019, pero en el tercer trimestre el número fue cercano a 1.400.000, un incremento del 49% y del 67% respecto al mismo trimestre del año anterior. Según el US Census Bureau en enero de 2021 solamente se crearon 492.133. Bajo la cuarentena, el porcentaje de ventas minoristas por e-commerce en Estados Unidos creció en ocho semanas lo que había crecido en cinco años. Según EMarketer el comercio electrónico habría alcanzado 84.950 millones de dólares en 2020. La penetración en América Latina pasó de 43,4% a 71,5%, y fue una de las regiones con mayor crecimiento, 36,7% anual.

    El “reinicio” del capitalismo parece ser más una preferencia de las elites. La gente se ha lanzado a desarrollar y utilizar las instituciones del mercado, aprovechando la tecnología también en áreas como la educación o la salud. Las empresas privadas de tecnología educativa (apps para idiomas, tutoriales virtuales, video conferencias y software para educación virtual) invirtieron 18.660 millones de dólares en 2019, cifra que llegaría a 350.000 millones en 2025, según datos difundidos por el mismo Foro Económico Mundial que promueve el reseteo.

    Millones de personas se adaptaron en poco tiempo al trabajo en sus casas. Muchos no querrán volver a trabajar en oficinas, al menos todo el tiempo y muchas empresas tampoco querrán gastar en oficinas lo que estaban gastando. Esto va a cambiar el transporte dentro de las ciudades, y hasta las ciudades mismas, pero no es parte de ningún “plan” o “reseteo” de nada, sino tan solo parte del normal proceso evolutivo que se produce en la sociedad y en los mercados para adaptarse a nuevas situaciones.

    La pregunta que será importante responder, entonces, no es “qué tipo de contrato deberíamos ahora tener”, sino qué tipo de instituciones permitirán una mejor evolución hacia ese mundo que se avizora por delante.El problema de un nuevo “contrato social” es que si quienes lo imponen se equivocan, nos perjudicamos todos; mientras que en los “órdenes espontáneos” habrá distintos experimentos y podremos ver cuáles funcionan. Los que fracasen no perjudican a todos sino solamente a aquellos que invirtieron en ellos.

    No es un tema de diseñar un nuevo contrato social, es fortalecer las instituciones que permiten evolucionar hacia nuevas formas de atender a las necesidades de la gente. Es la “mano invisible”, que para algunos no existe, pero que ya está reseteando al mundo.

  • Cannabis recreacional listo para legalizarse en Las Vegas

    El cannabis recreacional en Las Vegas prepara su lanzamiento bajo una verdadera disrupción legal.

    Cuando los nevadenses compran marihuana en los dispensarios locales, deben consumirla en casa. Los turistas por su parte, no pueden hacerlo en público, la mayoría de los hoteles lo prohíben y no se puede usar en el dispensario donde se compra. Hasta ahora.

    Para acabar con esta problemática, se han presentado dos nuevos proyectos de ley que legalizarían el consumo social en lugares públicos.

    El Proyecto de Ley 341 de la Asamblea, presentado por el Representante Steve Yeager, allanaría el camino para la apertura de un número ilimitado de salones en todo el estado, en condados donde los gobiernos locales permiten que operen las empresas de cannabis. Eso incluye en Sin City, donde más de 40 millones de turistas lo visitaban cada año antes de la pandemia de COVID-19. Además, AB322 permitiría la venta y el consumo de cannabis en eventos en vivo.

    La legislación sobre uso social crearía dos nuevas categorías para los salones de consumo de cannabis: minoristas (adjuntos a dispensarios existentes) o independientes. Los minoristas existentes podrían permitir que las personas compren sus productos y los consuman en el lugar. Los salones independientes, lugares en los que no se permite vender cannabis por su cuenta, como peluquerías o salones de manicura, podrían recibir productos de marihuana o la gente podría traerlos por su cuenta.

    Los salones de consumo legal también podrían ayudar a frenar la avalancha de turistas que fuman al aire libre en el Strip y en Fremont Street. Como no pueden fumar en los hoteles, no tienen más remedio que fumar afuera. «Recibo quejas todo el tiempo, sobre el humo de la marihuana en el Strip», dice Tick Segerblom, del comisionado del condado de Clark, cuyo distrito contiene ese corredor turístico. “La verdad es que los hoteles realmente lo fuerzan, porque prohibieron los salones en la última sesión”.

    El dispensario de cannabis Oasis, cerca del centro de Las Vegas, recibe una media de 1000 clientes al día. «Hemos podido vender cannabis legalmente durante un par de años, pero no hemos podido ofrecer un lugar seguro y legal para que las personas consuman cannabis, por lo que para nosotros esto es un cambio de juego», dijo la gerente general Lissa Lawatsch. Desde el día en que abrió el dispensario, han estado preparados para expandir el alquiler de espacios contiguos en caso de que las salas de consumo se vuelvan legales. “Tenemos un montón de turistas que siempre nos preguntan, ‘¿Dónde podemos consumir?’ y tenemos que explicarles que consumir en público es ilegal”, dijo Lawatsch.

    «Esto realmente abriría las compuertas para algo que los consumidores de marihuana han deseado durante mucho tiempo», dijo el asambleísta Steve Yeager. «Y hay una parte de equidad social en la que no estamos restringiendo esto solo a los propietarios de dispensarios con licencia».

    Yeager observó cómo la incipiente industria ofrecía todo su botín a un pequeño grupo de empresarios ungidos, la mayoría de los cuales eran abogados, médicos, operadores de casinos, cabilderos y ex funcionarios públicos.

    cannabis

    Menos de 100 grupos controlan casi toda la industria, ya que el estado limitó las licencias de dispensarios desde el inicio del programa para adultos en 2017. Muchas de las empresas también están integradas verticalmente, lo que significa que los propietarios de dispensarios también tienen la mayor parte de los permisos de producción y cultivo. Las mujeres y las minorías raciales han quedado desproporcionadamente excluidas, el último grupo de los cuales fue el más perjudicado por la prohibición del cannabis. El nuevo proyecto de ley es contrario a los años del estado de restringir meticulosamente las licencias y seleccionar a los operadores.

    A’esha Goins, fundadora de Cannabis Equity and Inclusion Community, dijo que cuando se abrieron los dispensarios en Nevada, las personas de comunidades marginadas no se convirtieron en propietarios. Ahora está presionando a los legisladores para que se aseguren de que eso no suceda con los salones de consumo. “Uno de los mayores obstáculos del proyecto de ley de las salas de consumo son sus finanzas. La barrera de entrada siempre será una gran cantidad de financiación”, dijo Goins. Se ha agregado una pieza de equidad social al proyecto de ley para dar preferencia a las licencias a las personas afectadas negativamente por las leyes anteriores sobre el cannabis. La Junta de Cumplimiento de Cannabis de Nevada sería responsable de regular los salones de consumo.

    Independientemente de su modelo comercial, estas licencias estarán altamente reguladas y deberán seguir pautas estrictas para sus operaciones, incluida la seguridad, la salud y la seguridad de los empleados, el manejo seguro de los productos de cannabis y la seguridad del cliente a través de la educación. Todos los empleados y gerentes deberán recibir una amplia capacitación en técnicas de servicio inteligente, incluidos los efectos del cannabis y el consumo responsable, con especial atención a identificar el consumo excesivo y mitigar los riesgos que conlleva.

    La regulación del consumo social de cannabis es una idea cuyo momento ha llegado, y que podria convertir a Nevada en la capital mundial de la marihuana.

  • La perversión del lenguaje como camino al autoritarismo

    La perversión del lenguaje como camino al autoritarismo es el recurso clásico;  es utilizar al mismo como arma, redefiniendo los conceptos y aplicando metáforas que modifican el contexto con que interpretamos la realidad. Para lograrlo, se utilizan un par de herramientas excusatorias, como el uso de la fuerza  y la persuasión.

    Para el primer objetivo, esto es, el uso de la fuerza, es necesario la figura de un enemigo, sea real o no, y que adecuadamente podría ser el actual Covid 19(84); para el segundo, se puede persuadir de manera subliminal, mediante el miedo o el engaño.

    Para persuadir es necesario un uso del lenguaje adecuado que suavice las verdaderas consecuencias de las medidas a tomar. Y la perversión del lenguaje es la mejor manera para persuadir. George Orwell conocía el poder del lenguaje antes de que la era de la televisión y de Internet lo revelara en forma exponencial.

    En su libro «1984», intenta advertirnos de las consecuencias de poner el lenguaje al servicio de un Estado totalitario. “La decimoprimera edición es la definitiva —dijo—. Le estamos dando al idioma su forma final, la forma que tendrá cuando nadie hable más que neolengua. Cuando terminemos nuestra labor, tendréis que empezar a aprenderlo de nuevo. Creerás, seguramente, que nuestro principal trabajo consiste en inventar nuevas palabras. Nada de eso. Lo que hacemos es destruir palabras, centenares de palabras cada día. Estamos podando el idioma para dejarlo en los huesos. De las palabras que contenga la onceava edición, ninguna quedará anticuada antes del año 2050”.lla perversión del lenguaje

    Modificar la antigua lengua era el objetivo para dominar el pensamiento de los miembros del partido. La idea que nos intenta transmitir Orwell es que si las personas no dominan el lenguaje, no podrán pensar correctamente, y que si no pueden pensar correctamente, entonces serán otros quienes pensarán por ellos. El objetivo de la neolengua orwelliana entonces, no es crear un medio de expresión sino establecer un canal ideológico. Así, explicó con qué facilidad el «doble pensamiento» y la «neolengua» nos pueden convencer de que “la guerra es paz, la libertad es la esclavitud, y la ignorancia es la fuerza”.

    También escribió en “Política y el idioma inglés”: “En nuestra época, el lenguaje y los escritos políticos son ante todo una defensa de lo indefendible” para ocultar lo que se propone su utilizador. Así, por ejemplo, “Se bombardean poblados indefensos desde el aire, y a eso lo llaman “pacificación”.” Recuerden que para mantener dominada a la opinión pública Joseph Goebbels usaba el termino «Solución Final» para hablar del exterminio judío.

    Actualmente, debido al Corona virus, el lenguaje oficial de la pandemia deviene en un lenguaje no preciso, infantilizado, no muy elaborado ni muy sofisticado, que potencia la angustia, el miedo y la sensación de aislamiento. Entonces, a la restricción de la libertad se las denomina “cuarentenas”, a las personas sanas, “asintomáticos” , a una autorización de uso de emergencia, «vacunas», al aislamiento forzado, «burbujas» y a las personas de espíritu crítico, aquellos que observamos y señalamos lo que vemos inconsistente, nos denominan “negacionistas”, los “malos”, por contraposición a ellos que son «los buenos, la ciencia y los que saben más» que nosotros lo que nos conviene para nuestra salud o nuestras vidas en general.

    Lo que escribo es para no caer en la trampa del lenguaje, especialmente en estos días. No tenemos un enemigo, no tenemos un «new normal». Tenemos un virus altamente contagioso que convive con nosotros. Y no debemos normalizar lo anormal. Debemos regresar a la normalidad, a nuestras vidas comunes, como debe ser mal que les pese a los fatales arrogantes. De otro modo, el camino al totalitarismo está servido.

  • La ley prostituida y puesta al servicio de los inescrupulosos

    La Ley, ¿puede prostituirse cuando se reúnen los legisladores?

    Creas o no en Dios, sería insensato no admitir que la vida es un regalo divino, físico, intelectual y moral que, como sus mayordomos, estamos llamados a preservar y perfeccionar; para lo cual hemos sido dotados con facultades maravillosas en medio de una colección infinita de riquezas a lo largo del universo. Pero, de todos esos regalos los más extraordinarios son la vida, la libertad y el derecho de ser propietarios de aquello que cada quien crea; todo lo cual es previo a cualquier legislación humana. No hace falta una ley para que alguien nos conceda esos derechos, como tampoco hace falta una ley que nos diga que el asesinato es ilegal, pues es mucho más que eso, es inhumanamente inmoral; sin embargo, matar en defensa de nuestra vida o la de otros no es inmoral.

    En el sentido de lo señalado en el párrafo precedente, y como bien lo señaló en su momento Frédéric Bastiat: “¿Qué, entonces, es la ley? Es la organización colectiva de los derechos personales a la legítima defensa.” En el sentido expuesto está el gobierno, justo y duradero que garantice las mayores oportunidades para el bienandar y el bienestar. Pero ¿qué ocurre cuando, como señaló Bastiat en el título que cito en este escrito, la ley es pervertida y puesta al servicio de los inescrupulosos?

    ¿Cómo es que quienes son ungidos del poder para hacer el bien lo convierten en una siniestra herramienta del mal? La misma ley que toma la fuerza colectiva de la ciudadanía y la tuerce a punto que deviene el saqueo o la explotación de los justos. Se viola la propiedad, la libertad y hasta la misma vida, a tal punto que el pillaje se convierte en un derecho (partidas circuitales); mientras que el legítimo derecho a la defensa es convertido en crimen.la ley

    La gran degeneración cultural y social que nos está enfermando mucho más que una virulenta pandemia es el deseo desordenado de quienes quieren vivir a costillas del prójimo; y esta no es una acusación temeraria, sino una realidad que se repite una y otra vez a lo largo de la historia humana y que hoy entre nosotros vuelve a asomar su horrorosa faz, ausente de vergüenza. Estamos evidenciando la brutal rapiña de lo público y de lo privado; y, cuando eso se convierte en lo común, la sociedad está camino al desastre.

    Entonces, y como nuevamente señala Bastiat, ¿cuándo se detiene el pillaje? Se detiene cuando llega a ser más doloroso y peligroso que la labranza del justo. El problema es que eso no va a ocurrir hasta que la población lo reconozca y se hastíe de semejante inmundicia empobrecedora.

    El hecho de que en Panamá todos sepamos que la corrupción está grabada en la misma constitución. Y peor, que se diga sin pena que, luego de una constituyente podríamos terminar con algo mucho peor. Los ejemplos sobran, tal como esa institución que osamos llamar Autoridad del Tránsito y Transporte, cuya actividad está viciada en corrupción. O muchos ejemplos más conocidos.  En fin, la ley no puede ser respetada sino hasta que la misma sea respetable; y nuestras leyes y, en gran medida sus legisladores, no son respetables ni cumplibles.

    Y, finalmente, cuando quienes dicen las cosas que estoy diciendo son señalados como teóricos subversivos, que vivimos en utopía, que buscamos la destrucción de la sociedad, bien podemos advertir que se acercan malos tiempos. En mi caso, como ya he señalado en diversas ocasiones, se ha intentado, desde instituciones del estado, evitar que hable en instituciones de la educación superior; pero no hay reparos para que allí hablen quienes promulgan caminos a Venezuela y tal. ¡Mejor vayamos despertando!

  • Philip Morris, el gigante del tabaco, se interesa en el cannabis

    Después de mantenerse alejado del cannabis, el fabricante de Marlboro, Philip Morris International Inc., está comenzando a interesarse en este incipiente mercado. La multinacional suizo-estadounidense  podría unirse a otros productores de cigarrillos que ya se han lanzado a la industria del cannabis, buscando más fuentes de ingresos durante años, ya que los cigarrillos han caído en desgracia en medio de una creciente regulación y cambios de comportamiento.

    La compañía está evaluando factores como la toxicidad del cannabis, la eficacia y las diferencias entre las opciones farmacéuticas y de los consumidores, dijo el martes a Bloomberg el director ejecutivo Andre Calantzopoulos.

    La compañía ha aceptado durante mucho tiempo la necesidad de ir más allá de los cigarrillos tradicionales. Su reciente campaña se llama «ofrecer un futuro libre de humo» y establece el objetivo de «crear alternativas menos dañinas a los cigarrillos».

    La compañía todavía está analizando la industria porque el mercado es muy joven y aún no hay una regulación sólida, dijo Calantzopoulos. «Estamos haciendo todo este trabajo y algún día determinaremos qué caminos seguir. Pero nuestra prioridad es lo que estamos haciendo con nuestros productos libres de humo, y ahí es donde me quedaría con el cannabis».

    Los comentarios apuntan a un posible cambio para una empresa que se ha mantenido al margen del mercado de la marihuana, incluso cuando otras compañías de cigarrillos se han sumado. Algunos de los acuerdos más notables son el de Altria, que invirtió $ 1.8 mil millones en Cronos Group en 2018 para tomar una participación del 45% en su negocio. Y el mes pasado, British American Tobacco invirtió aproximadamente $ 176 millones en  OrganiGram Holdings, que representa una participación del 20% en la compañía de cannabis.

    Philip Morris invirtió 20 millones de dólares hace cinco años en la empresa israelí Syqe Medical, una nueva empresa que desde entonces ha desarrollado un inhalador que permite administrar marihuana medicinal y otros productos terapéuticos en dosis precisas.

    Si Philip Morris opta por el cannabis, podría ser parte de la estrategia «Beyond Nicotine» de la compañía, que incluye agregar ingredientes botánicos para expandir productos de riesgo reducido con nuevos sabores como clavo, anís estrellado o manzanilla. Las áreas de oportunidad también podrían incluir la ayuda para dormir, la energía o el control de la calma, dijo la compañía en un día para inversionistas en febrero.

    Según los analistas de Jefferies, los fumadores convencionales podrían desaparecer de muchos mercados de todo el mundo en solo dos décadas. Esto no se debe a que los fumadores todavía no demanden los productos, sino a que los países están tratando de alejarse de las empresas tabacaleras, ofreciendo productos de riesgo reducido (PVR). Los analistas señalan al vapeo y la nicotina oral como alternativas a las que los fumadores pueden terminar recurriendo.

    Philip Morris International vende IQOS, un cigarrillo electrónico que calienta el tabaco en lugar de quemarlo. Sin embargo, todavía tiene que demostrar que puede ser una alternativa significativa para los fumadores. Una cuarta parte de los $ 28,7 mil millones en ventas netas que Philip Morris generó el año pasado estuvo relacionado con PVP. Y de ese total, IQOS representó solo el 7%. Es probable que el cambio a otros productos tampoco se trate solo de la seguridad, ya que las empresas tabacaleras también necesitan encontrar más vías para crecer.

    Los ingresos de Philip Morris en 2020 fueron inferiores a los de 2019 de $ 29,8 mil millones, y su línea superior prácticamente no ha cambiado con respecto a 2017. Las ventas de British American Tobacco también disminuyeron en 2020 y en dos años aumentaron poco más del 5%.

    Una gran razón por la que las industrias dudan en involucrarse con el cannabis es que es riesgoso. La prohibición federal significa que los productos no se pueden transportar a los EE. UU. desde el extranjero o a través de las fronteras estatales, y algunas empresas tampoco están dispuestas a arriesgarse a dañar sus imágenes.

    Pero el mercado de la marihuana podría ser una alternativa cada vez más atractiva a la venta de cigarrillos para los minoristas tradicionales de tabaco. Si bien el gobierno federal aún tiene que tomar medidas para legalizar la marihuana en los Estados Unidos, los estados se están moviendo cada vez más en esa dirección. El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, firmó una ley a principios de este año que legalizó el uso recreativo de la marihuana, abriendo un mercado potencialmente masivo para los productores, vendedores y otros involucrados en la industria.

  • Día del beso, que se perdió con el sentido común

    “Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso… ¡Yo no sé qué te diera por un beso!”, Gustavo Adolfo Bécquer.

    La cultura occidental hace agua por todos lados y es que el racionalismo la inundó desprestigiando a la metafísica, ciencia que cultivaron los griegos como Aristóteles, y a la teología que, como método científico, es independiente de religiones particulares.

    Sintetizando, la metafísica dice que existe un orden en el cosmos para el desarrollo de la vida que la pequeñez del hombre no puede alterar, y la teología asegura que Dios ha creado al universo para el bien, “a su imagen y semejanza”, y esta omnipotencia no puede ser, ni remotamente, desafiada por el cerebro humano. Así, los “religiosos” que no sigan a la teología deben revisar sus creencias porque resultan esotéricas, fetichistas.

    Por ello es que el racionalismo -pseudo religión y pseudo ciencia, decía el destacado epistemólogo Paul Feyerabend- que pretende controlar al cosmos con la “razón” humana, necesita desprestigiar a la metafísica y a la teología. Y ha montado a los Estados modernos que se creen capaces de cuidar y hasta diseñar la vida humana (la “nueva normalidad”).

    De estas ciencias surge que no pueden existir amenazas naturales contra el desarrollo y crecimiento de la vida, o sea, es irreal la posibilidad de la existencia de una “pandemia” que ponga en jaque a la humanidad y quienes esto creen, además, desoyen al sentido común (sensus communis), como lo describe Tomás de Aquino, que unifica los datos del episodio perceptivo, y le da al sujeto la certeza del hecho que está viendo, oyendo, etcétera.

    Por el contrario, la fantasía o imaginación según Tomás es un instrumento cognitivo que cree reales hechos solo pensados por la mente humana. Como señala Feyerabend, suele ser mucho más acertado el sentido común de las personas cuyos propios intereses están en juego, que las decisiones -las fantasías- de lejanos “expertos” racionalistas subidos en una torre de marfil ridículos al punto de decir que trabajar y socializar no es saludable.

    Son estos “expertos” quienes inventaron esta falsa pandemia que los números desmienten, ya que los muertos totales en el mundo a casi año y medio de comenzada son apenas el 0,04% de la población global. Y ahora, pretenden asustar con la cantidad de contagios, claro que se aseguran de no revelar que lo normal es que, en una temporada de gripe, se contagie alrededor del 70% de la población, es decir, más de 5 mil millones de personas en todo el mundo y la mayoría ni se entera.

    Como cada día aumentan los testeos, se detectan más casos y los gobiernos utilizan el “aumento de casos” para asustar, y la gente en pánico agrava su situación y concurre a hospitales ante síntomas mínimos.

    Y, además de las gravísimas consecuencias de los confinamientos, nos quieren dejar sin el beso cuyo día internacional se festejó el 13 de abril y que es una manifestación universal de afecto y alegría que ya aparecía en el Antiguo Testamento.

    Algunos científicos creen que besar es un comportamiento instintivo con raíces en la biología. Junto con la oxitocina y la dopamina que provocan afecto y euforia, besar libera serotonina, otra sustancia que incrementa el bienestar y la felicidad, y moviliza 146 músculos e intercambia 80 millones de bacterias nuevas, lo que no debe asustar, es natural.

  • Plant based: el futuro de la alimentación?

    Plant based o en su español, las dietas a base de plantas, están ganando terreno rápidamente en los EE. UU. y Europa, en medio de la cambiante demanda de los consumidores y la creciente preocupación por los impactos climáticos de la producción de carne de res. Gran parte de la nueva innovación alimentaria proviene de empresas emergentes, lo que atrae una gran cantidad de inversiones, pero las empresas alimentarias tradicionales también se están sumando a la acción.

    El número de personas que se comprometen con una dieta estrictamente vegetal o vegana va en aumento, así como los que se definen a sí mismos como “flexitarianos” o consumidores ocasionales de carne. Aunque solo 1 de cada 10 estadounidenses sigue una dieta vegetariana o vegana, una encuesta de Gallup encontró que había 3 millones más de veganos en los EE. UU. en 2018 que en 2012, y sorprendentemente, la gran mayoría, el  90%, de las personas que compran productos de origen vegetal, también comen carne.

    Plant based y las dietas veganas no son realmente sinónimos. Si bien las dietas veganas son generalmente a base de plantas, las dietas a base de plantas (plant based) no son, por definición, veganas. Las dietas basadas en plantas , plant based, a menudo se malinterpretan. Si bien incluye muchas más plantas, no significa que necesariamente deba eliminar todos los demás grupos de alimentos.

    Un tercio de los británicos ha reducido o dejado de comprar carne por completo, según la cadena de supermercados Waitrose. Y los consumidores en Francia, Alemania, España y Suecia también están reduciendo la carne a medida que cambian sus actitudes.

    El mercado de alimentos de origen vegetal de EE. UU. generó $7 mil millones en ventas minoristas en 2020, creciendo casi dos veces más rápido que las ventas totales de alimentos. La carne de origen vegetal , en estricta denominación plant based, una categoría de 1.400 millones de dólares, creció un 45% en 2020, tres veces más rápido que su contraparte de origen animal.

    El interés de búsqueda mundial por el término “carne de origen vegetal” se disparó a principios de 2019, según Google Trends. El sector global de sustitutos de la carne tiene un valor de $ 20,7 mil millones y se prevé que crezca a $ 23,2 mil millones para 2024, según la empresa de investigación de mercado Euromonitor.

    El gusto y la conveniencia son los impulsores de la adopción más amplia de alternativas basadas en plantas. Otro factor es el marketing; solo recientemente «plant based» se ha convertido en una palabra de moda, que atrae a los omnívoros que pueden haber pasado por alto o rechazado productos con una etiqueta vegana.

    Algunas grandes marcas ya están apostando fuertemente por este nuevo mercado del plant based. El año pasado, Nestlé se convirtió en la primera compañía de alimentos y bebidas en desarrollar los tres elementos clave: tocino vegano, queso y hamburguesas (apodado el ‘PB triple play’), para lograr una opción vegana completamente convincente.

    Nestlé estima, que para fabricar su hamburguesa a base de plantas, se requiere un 80% menos de uso de la tierra y genera un 75% menos de emisiones de carbono, por lo que ha apostado por sus productos de origen vegetal a través de marcas como Garden Gourmet en Europa y Sweet Earth en los EE . UU.

    No hay duda de que el dinero fluye hacia el sector de la carne alternativa. Las empresas estadounidenses Impossible Foods y Beyond Meat atraen las mayores inversiones. Impossible Foods recaudó 450 millones de dólares, entre ellos del cofundador de Microsoft Corp, Bill Gates, y Beyond Meat 240 millones de dólares en una oferta pública inicial.

    Las hamburguesas de Impossible Foods están volando de los estantes tan rápido que han experimentado una escasez en los EE. UU. Burger King anunció en 2019 que comenzaría a probar las ventas de Impossible Burger en sus ubicaciones de St. Louis y luego lo lanzaría a sus más de 7,000 ubicaciones en todo el país. Little Caesars comenzó a probar la pizza Impossible Supreme en Florida, Nuevo México y el estado de Washington en 2019. La pizza presenta el primer producto de salchicha a base de plantas de Impossible Foods.

    plant based
    Credit: Impossible Foods

    The Impossible Burger utiliza un ingrediente llamado hemo, abreviatura de leghemoglobina, una molécula que se encuentra en todos los organismos vivos y muy abundante en los animales, para crear la apariencia carnosa y sanguinolenta de su producto. La empresa utiliza la proteína que contiene hemo de las raíces de las plantas de soja, tomando el ADN de las plantas de soja e insertándolo en una levadura modificada genéticamente. La compañía tiene como objetivo expandirse a otros productos de origen vegetal, como pescado sin pescado.

    Las hamburguesas y salchichas de Beyond Meat por su parte, se venden en más de 12.000 restaurantes y puntos de venta de servicios de alimentos en América del Norte, así como en cadenas nacionales como Whole Foods, Kroger y Target. La cadena mexicana de comida rápida Del Taco anunció que agregaría la primera carne de origen vegetal en su menú este año, con Beyond Tacos, elaborado con Beyond Meat.

    El principal minorista del Reino Unido, Tesco comenzó en 2019 a vender alimentos veganos y vegetarianos en el pasillo de la carne «para promover la salud y la sostenibilidad», siguiendo a su competidor Sainsbury’s, que lo hizo el año anterior.

    Otra multinacional, Danone, se está moviendo de manera decisiva hacia el plant based a través de las bebidas a base de plantas. En 2016, Danone North America adquirió WhiteWave Foods, fabricante de bebidas de soja y nueces de la marca Silk, y a principios de 2019 abrió la instalación de yogur a base de plantas más grande de EE. UU.

    «Las proteínas alternativas son más que una moda pasajera, es un cambio que está muy avanzado, que se acelera a un ritmo vertiginoso», dice Maria Lettini, directora ejecutiva de FAIRR, una red de inversores que crea conciencia sobre materia ambiental. “Simplemente no tenemos suficientes proteínas en el mundo para satisfacer la creciente demanda y, si bien la producción intensiva de animales puede proporcionar un medio económico y a corto plazo para ese fin, el daño irreparable al medio ambiente y la salud humana tendrá como resultado un costo económico significativo a mediano plazo «.

    Erin Fitzgerald, directora ejecutiva de la Alianza de Agricultores y Ganaderos de EE. UU. comentó: «Dado el panorama global, creo que hay espacio tanto para la carne tradicional como para las proteínas animales y los lácteos, así como para los alimentos y bebidas de origen vegetal. Hay muchas formas de lograr una dieta saludable y sostenible que sea asequible y accesible, y todos los alimentos ricos en nutrientes tienen un papel que desempeñar. No debemos limitar los alimentos ricos en nutrientes como una opción”, dice.

    Lempert, un experto en marketing de alimentos de EE. UU. está de acuerdo. “Nunca será tan grande como la carne de res o el pollo, pero no tiene por qué serlo. Si tomamos solo el 20% o el 25% de nuestra dieta y la convertimos en alimentos de origen vegetal, la gente sentirá los beneficios para la salud y también será bueno para el planeta».

  • Mascarillas de uso diario, ¿están libres de efectos secundarios indeseables y peligros potenciales?

    Un estudio reciente, del 20 de Abril 2021, publicado por la revista académica suiza MDPI, en su capítulo  International Journal of Environmental Research and Public Health, cuya dirección académica es llevada a cabo por Paul B. Tchounwou, encontró que el uso prolongado de mascarillas conlleva efectos adversos para la población en general.

    Dicho estudio fue conducido por los investigadores privados Kai Kisielinski, Paul Giboni, Stefan Funken desde Alemania, junto al Institute of Molecular and Cellular Anatomy (MOCA), al Institute of Pathology, al Institute of Neuroscience and Medicine, al Institute of Neurosurgical Pathophysiology, University Medical Centre of the Johannes Gutenberg University of Mainz Langenbeckstr y al Department of Psychology, FOM University of Applied Sciences, todos ellos también de Alemania.

    A continuación, se citan casi textualmente, los principales hallazgos del estudio, cuya completa investigación, puede encontrarse citada al final de este artículo.

    Muchos países introdujeron el requisito de usar máscaras en espacios públicos para contener el SARS-CoV-2, lo que lo convirtió en un lugar común en 2020. Hasta ahora, no ha habido una investigación exhaustiva sobre los efectos adversos para la salud que pueden causar las máscaras. El objetivo de la investigación era encontrar, probar, evaluar y compilar efectos secundarios relacionados científicamente probados del uso de máscaras. Para una evaluación cuantitativa, se referenciaron 44 estudios, en su mayoría experimentales, y para una evaluación sustantiva, se encontraron 65 publicaciones. La literatura reveló efectos adversos relevantes de las mascarillas en numerosas disciplinas. En este trabajo los investigadores se refieren al deterioro psicológico y físico así como a los múltiples síntomas descritos por su presentación consistente, recurrente y uniforme desde diferentes disciplinas como el Síndrome de Agotamiento Inducido por Máscara (MIES). La evaluación objetivada evidenció cambios en la fisiología respiratoria de los usuarios de máscara con una correlación significativa de caída de O2 y fatiga (p 0.05), una co-ocurrencia agrupada de insuficiencia respiratoria y caída de O2 (67%), máscara N95 y aumento de CO2 (82%), Mascarilla N95 y gota de O2 (72%), mascarilla N95 y dolor de cabeza (60%), insuficiencia respiratoria y aumento de temperatura (88%), pero también aumento de temperatura y humedad (100%) debajo de las máscaras. El uso prolongado de mascarillas por parte de la población en general podría tener efectos y consecuencias relevantes en muchos campos médicos.

    Al comienzo de la propagación del nuevo patógeno SARS-CoV-2, fue necesario tomar decisiones de gran alcance incluso sin datos científicos explícitos disponibles. La suposición inicial fue que las medidas de emergencia pandémica se establecieron para reducir la amenaza aguda del sistema de salud pública de manera efectiva y rápida.

    En abril de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó el uso de mascarillas solo para personas sintomáticas, enfermas y trabajadores de la salud y no recomendó su uso generalizado.

    En junio de 2020, cambiaron esta recomendación para respaldar el uso generalizado de máscaras en, por ejemplo, lugares concurridos. La OMS no recomendó el uso general o acrítico de máscaras para la población general y amplió su lista de riesgos y peligros en solo dos meses. Si bien la directriz de abril de 2020 destacó los peligros de la autocontaminación, las posibles dificultades respiratorias y la falsa sensación de seguridad, la directriz de junio de 2020 encontró efectos adversos potenciales adicionales como dolor de cabeza, desarrollo de lesiones cutáneas faciales, dermatitis irritante, acné o mayor riesgo de contaminación en espacios públicos debido a la eliminación inadecuada de las mascarillas.

    Sin embargo, bajo la presión de un número absoluto cada vez mayor de pruebas positivas de SARS-CoV-2, muchos prescriptores extendieron el uso de la mascarilla según determinados momentos y situaciones, siempre justificado por el deseo de limitar la propagación del virus. Los medios de comunicación, numerosas instituciones y la mayor parte de la población apoyaron este enfoque.

    Entre la profesión médica y los científicos, los usuarios y observadores de dispositivos médicos, ha habido simultáneamente llamamientos para un enfoque más matizado. Si bien ha habido una polémica discusión científica en todo el mundo sobre los beneficios y riesgos de las máscaras en los espacios públicos, al mismo tiempo se convirtieron en la nueva aparición social en la vida cotidiana en muchos países.

    Aunque parece haber un consenso (entre los responsables de la toma de decisiones que han introducido las mascarillas obligatorias), de que se justifican las exenciones médicas, en última instancia es responsabilidad de los médicos individuales sopesar cuándo recomendar la exención de las máscaras obligatorias. Los médicos tienen un conflicto de intereses con respecto a este asunto. Por un lado, los médicos tienen un papel de liderazgo en el apoyo a las autoridades en la lucha contra una pandemia. Por otro lado, los médicos deben, de acuerdo con el ethos médico, proteger los intereses, el bienestar y los derechos de sus pacientes con la atención necesaria y de acuerdo con el estado reconocido de los conocimientos médicos.

    Un análisis cuidadoso de riesgo-beneficio es cada vez más relevante para los pacientes y sus médicos con respecto a los posibles efectos a largo plazo de las mascarillas. La falta de conocimiento de la legitimidad jurídica, por un lado, y de los hechos científicos médicos, por otro, es motivo de incertidumbre entre los colegas clínicamente activos.

    El enfoque del estudio está centrado en los efectos negativos en consonancia con Villalonga-Olives y Kawachi. La búsqueda bibliográfica se centró en los efectos negativos adversos de las máscaras, en particular para señalar los riesgos, especialmente para ciertos grupos de pacientes.

    Scoping review flow diagram according to the PRISMA scheme

     

    No solo se encontró evidencia en la literatura revisada de mascarillas de posibles efectos a largo plazo, sino también evidencia de un aumento en los efectos directos a corto plazo con un mayor tiempo de uso de la mascarilla en términos de efectos acumulativos para: retención de dióxido de carbono, somnolencia, dolor de cabeza, Sensación de agotamiento, irritación de la piel (enrojecimiento, picazón) y contaminación microbiológica (colonización de gérmenes).

    La revisión de la literatura efectuada muestra que tanto las personas sanas como las enfermas pueden experimentar el síndrome de agotamiento inducido por máscaras (MIES), con cambios y síntomas típicos que a menudo se observan en combinación, como un aumento en el volumen del espacio muerto respiratorio, aumento de la resistencia respiratoria, aumento del dióxido de carbono en sangre, disminución de la saturación de oxígeno en sangre, aumento de la frecuencia cardíaca, aumento de presión arterial, disminución de la capacidad cardiopulmonar, aumento de la frecuencia respiratoria, disnea y dificultad para respirar , dolor de cabeza, mareos , sensación de calor y humedad, disminución de la capacidad de concentración , disminución de la capacidad de pensar , somnolencia, disminución de la empatía percepción, barrera cutánea deteriorada función con picazón ,acné, lesiones e irritación cutáneas, fatiga y agotamiento percibidos en general.

    En general, la frecuencia exacta de la constelación de síntomas descritos MIES en la población que usa máscaras sigue sin estar clara y no se puede estimar debido a datos insuficientes.

    Teóricamente, los efectos inducidos por la máscara de la caída de oxígeno en los gases en sangre y el aumento de dióxido de carbono se extienden al nivel celular con la inducción del factor de transcripción HIF (factor inducido por hipoxia) y un aumento de los efectos inflamatorios y promotores del cáncer y pueden, por tanto, también influyen, negativamente en los cuadros clínicos preexistentes.

    Unfavorable mask effects as components of Mask-Induced Exhaustion Syndrome (MIES). The chemical, physical and biological effects, as well as the organ system consequences mentioned, are all documented with statistically significant results in the scientific literature found

     

    Para los científicos, la perspectiva del uso continuo de máscaras en la vida cotidiana sugiere áreas para futuras investigaciones. En “nuestra opinión”, señalan los investigadores, “es deseable realizar más investigaciones en los campos ginecológico (fetal y embrionario) y pediátrico, ya que los niños son un grupo vulnerable que enfrentaría las consecuencias más prolongadas y, por lo tanto, más profundas de un uso de mascarillas potencialmente riesgoso. La investigación básica a nivel celular sobre la activación inducida por máscara del factor de transcripción HIF con potencial promoción de inmunosupresión y carcinogenicidad también parece ser útil en esta circunstancia. Nuestra revisión del alcance muestra la necesidad de una revisión sistemática”.

    Los cambios descritos relacionados con la mascarilla en la fisiología respiratoria pueden tener un efecto adverso sobre los gases en sangre del usuario subclínicamente y en algunos casos también clínicamente manifestarse y, por lo tanto, tener un efecto negativo sobre la base de toda la vida aeróbica, la respiración externa e interna con influencia en una amplia variedad de sistemas orgánicos y procesos metabólicos con consecuencias físicas, psicológicas y sociales para el ser humano individual.

    En cualquier caso, el MIES potencialmente desencadenado por máscaras contrasta con la definición de salud de la OMS: “la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y no meramente la ausencia de enfermedad o dolencia”.

    Todos los hechos científicos encontrados en el trabajo de investigación amplían la base de conocimientos para una visión diferenciada del debate de las máscaras. Esta ganancia puede ser relevante para los tomadores de decisiones que tienen que lidiar con el tema del uso obligatorio de mascarillas durante la pandemia bajo constante revisión de proporcionalidad, así como para los médicos que pueden asesorar a sus pacientes de manera más apropiada sobre esta base. Para determinadas enfermedades, teniendo en cuenta la bibliografía encontrada en este estudio, también es necesario que el médico tratante sopese los beneficios y los riesgos con respecto a la obligación de una mascarilla. Con una consideración general estrictamente científica, una recomendación para la exención de la mascarilla puede justificarse en el marco de una evaluación médica.

    Además de proteger la salud de sus pacientes, los médicos también deben basar sus acciones en el principio rector de la Declaración de Ginebra de 1948, revisada en 2017. De acuerdo con esto, todo médico promete anteponer la salud y la dignidad de su paciente y, incluso bajo amenaza, no utilizar sus conocimientos médicos para violar los derechos humanos y las libertades civiles. En el marco de estos hallazgos, por lo tanto, los investigadores propagan una acción explícita, médicamente juiciosa y legalmente compatible en consideración de la realidad científica fáctica contra una afirmación predominantemente basada en supuestos de una efectividad general de las máscaras, siempre teniendo en cuenta los posibles efectos individuales no deseados para el paciente y el usuario de la mascarilla en cuestión, totalmente de acuerdo con los principios de la medicina basada en la evidencia y las directrices éticas de un médico.

    La investigación completa y sus resultados pueden bajarse aquí.

  • El látigo del miedo, la herramienta probada de control

    A través del tiempo el látigo ha sido instrumento de control y sumisión. Hoy, que ya hemos superado el uso desinhibido de esa brutal herramienta, los que buscan arrear han echado mano a otras herramientas de control más sutiles, pero igualmente o hasta más efectivas; me refiero a «el látigo del miedo» o del espanto. El miedo es una característica animal de sobrevivencia. Sin miedo nuestras probabilidades de sobrevivir disminuyen notablemente. Pero, los miedos pueden ser tanto reales como imaginarios y, exagerados, se pueden tornar peligrosos. El terrorismo es uno de los métodos más eficaces que infunde miedo para facilitar el control y la sumisión.

    Son muy variadas las formas de infundir espanto y sumisión, unos más velados que otros; tal como leyes que garantizan inmunidad contra despidos. Si yo soy gobierno y te garantizo ingresos e inmunizo contra el despido, igual te puedo retirar el ingreso y hacer que te despidan; y así los politicastros ejercen control sobre sindicatos y sindigarcas, como también entran en coyunda con una clientela de comerciantes e industriales.

    Por otro lado, quienes buscan controlar al prójimo, no sólo se valen del miedo sino de la ignorancia que promueven a través de sistemas educativos centralizados, que más que educar lo que hacen es adoctrinar. No hay mejor forma de controlar que la promesa de dádivas en una mano, con el rejo de miedo en la otra.

    Hoy, que a los politicastros del mundo se les presentó la herramienta terrorífica del COVID, se han afanado en ponerla a buen uso. Sin embargo, con el aumento de las comunicaciones, muchos ya advierten la tramoya y ello hace peligrar la dominación del estado profundo; y con ello arrecian sus artimañas de control.

    En la historia los gobiernos nacen de la conquista violenta; pero con el tiempo la gente clama liberación, tal como sucedió con la independencia de los EE.UU. de Inglaterra, y la creación del pacto constitucional de mayor libertad en la historia humana.

    Sin embargo, la herramienta del miedo tiene límites. Es algo así como el chico en la escuela que lo molestan y atormentan hasta que le colman y entonces viene la ¡sorpresa!.  Desafortunadamente, pasa el tiempo y bajamos la guardia, dando oportunidad a los inescrupulosos de ingeniar nuevas formas de control. En los años setenta fue el enfriamiento global, luego el calentamiento y hoy el acuerdo verde. Así, pervertidos gobernantes ingenian nuevas formas de infundir miedo y controlar; manteniendo a sus rebaños semovientes dóciles al aumento de impuestos, al uso de máscaras más allá de lo sensato, a los encierros y prohibición de reunión en iglesias, pero no en casinos,  gubernamentales y tal.

    En artículo reciente en GCC Views se nos informa sobre el Neuralink de Elon Musk, chip que pretenden implantar en el cerebro humano para el 2022. La innovación tecnológica es algo maravilloso. Tristemente están los inescrupulosos que ven en ello el nuevo látigo.

    En el Panamá de 300,000 funcionarios públicos al mando de ministros, directores, comisionados y tal, se pasan todo el día ingeniando nuevas trabas o formas de justificar su intromisión en nuestras vidas.  Dilapidan ingentes recursos económicos que serían mucho más útiles en manos de quienes saben producirlos y, de hecho, los producen, creando oportunidades para salir de la pobreza.

    No hay que temer al libre mercado sino a los ejércitos de parásitos que están en o fuera de los gobiernos, dañando al buen funcionario. Los de adentro llegan con cada nueva elección. Por fuera del gobierno está toda su clientela sumisa y leal, que vende su alma al mejor postor al son de “no a la privatización”.

  • Nuevo tipo de agricultura, granja de alta tecnología en Nueva Jersey, USA

    Si bien es posible que aún no sea temporada de siembra en el noreste de Estados Unidos, dentro de algunos contenedores de envío de Nueva Jersey, siempre es primavera.

    Por Vladimir Lenski

    ROBBINSVILLE, NUEVA JERSEY – A primera vista, es un paisaje típico de principios de primavera en el estado norteño de Nueva Jersey: los árboles están desnudos, la hierba se ve opaca y marrón. Pero en el corazón del municipio de Robbinsville, dentro de lo que solía ser un contenedor de envíos, está floreciendo una granja de alta tecnología.

    Pat McKeon, un voluntario en la granja explica a la Voz de América las plantas que hay en el interior.

    “Se puede ver que las que están en la parte superior pueden ser un poco más pequeñas, ya que el drenaje pasa y los nutrientes… Así que la lechuga más grande estará en la parte inferior. Y luego las extraeremos … Y puede ver que el producto final tiene un sistema de raíces muy pequeño».

    Hay 256 puestos o pequeñas tiendas con productos verdes en esta granja de alta tecnología. Cada semana hay una nueva cosecha. El secreto es la hidroponía: un sistema de drenaje especial que hace circular una solución de nitrato de calcio, así como nitrógeno, fósforo y potasio.

    Hope Neis, es la coordinadora de granjas hidropónicas de la granja. Neis conversa con la VOA sobre los nutrientes que tiene el suelo.

    Hope Neis, coordinadora de la granja hidropónica
    Hope Neis, coordinadora de la granja hidropónica

    “No es suelo líquido, pero contiene muchos nutrientes que las plantas necesitarán. Lo crea o no, el suelo contiene una gran cantidad de organismos beneficiosos, bacterias y microorganismos en general. Y esos son los nutrientes que necesitan las plantas», señala esta especialista.

    El exceso de agua y nutrientes regresan a depósitos especiales y luego comienzan a circular nuevamente. Las plantas se riegan cada tres horas durante unos diez minutos. La luz del sol es artificial y proviene de 196 tiras de luz LED.

    La temperatura y la composición química del aire están estrictamente controladas. Siempre es más 22 grados Celsius, el nivel de humedad es del 56% y la cantidad de dióxido de carbono es de 1.800 partes por millón.

    Hope Nace, la coordinadora del trabajo en la granja nos dice que uno de los pasos importantes es emitir dióxido de carbono o CO2 a la atmófera.

    “De hecho, tenemos que emitir CO2 a la atmósfera, tenemos que bombearlo si no estamos aquí. Entonces, si estoy de vacaciones o es fin de semana, tenemos que inyectar CO2″, apunta Nace.

    Y al igual que todo lo demás en estos días, esta granja se puede ejecutar a través de una aplicación de teléfono inteligente.

    El municipio de Robbinsville ha estado involucrado en este tipo de agricultura desde 2017, dice por su parte Kevin Holt, gerente de recreación, del municipio.

    “Fuimos los primeros en EE.UU. en tener una granja de carga, y todavía podríamos ser los únicos. Pero espero que haya más, porque uno de nuestros principales objetivos para lograr esto fue crear un modelo que sea sostenible que podamos compartir con otros municipios y decir, ‘oye, puedes llevar esto a tu comunidad, puedes ayudar su gente con una nutrición fresca 24/7 y hasta los 365 días del año».

    También ha surgido un sistema de relación muy especial en la granja. Las personas mayores, los voluntarios y los escolares ayudan a mantener este ecosistema único creado alrededor de un contenedor de envío antiguo.