Categoría: Cultura y Sociedad

  • Las embajadas del diablo: los Estados

    El Instituto de Investigación para la Paz Internacional de Estocolmo (SIPRI) acaba de publicar su informe sobre el comercio mundial de armas. Por primera vez desde 2005, en los últimos cinco años (2016-2020) se compró menos armamento que en el lustro precedente (-0.5 %), por algo más de 95.000 millones de dólares al año. La caída de las exportaciones rusas y chinas contrasta con el aumento de las ventas de EE.UU., Francia y Alemania.

    EE.UU. elevó sus ventas un 15 % y se consolida como el principal exportador global con el 37 % del total, Rusia 20 %, Francia 8 %, Alemania casi lo mismo que China un 5.5 % y Gran Bretaña 3 % lo mismo que España. Arabia Saudí, gobernada por una violenta tiranía oscurantista, se afianzó como el primer importador global, al elevar sus adquisiciones un 61 %. En tanto que Qatar multiplicó casi por cinco sus compras de material militar.

    Por caso, los roces de Turquía con Grecia y Egipto por los hidrocarburos en el Mediterráneo han provocado que Atenas y El Cairo refuercen su capacidad naval. El régimen egipcio, tercer receptor mundial, compró un 136 % más de armamento que en los cinco años anteriores. Y, por cierto, hay muchas dudas sobre la transparencia en el manejo de los fondos, por no decir que resulta obvia la corrupción que suele acompañar al tráfico de armas.

    Los mayores importadores son Arabia Saudí con el 11 % del total global, India 10 %, Egipto 6 % y Australia 5 % al igual que China. Por otro lado, el Gobierno británico decidió ampliar su arsenal de armas nucleares por primera vez desde la caída de la URSS y elevará el arsenal de ojivas de 180 a 260, un aumento de casi 45 %, citando a Rusia, y en menor medida a China, como las principales amenazas.

    En fin, si algo queda claro de este informe es que los compradores de armas son los Estados, los “ilegales” -por fuera del Estado- ni siquiera son tomados en las estadísticas ya que son completamente marginales. Otra cosa que queda muy clara es que las razones “defensivas” son, precisamente, a partir de las imposiciones estatales. Por caso, “la defensa” de las fronteras y límites impuestos por los políticos, ya que los ciudadanos comunes no tienen problema en cruzar las líneas divisorias, diseñadas por los burócratas, para comerciar o simplemente visitar amigos y lugares.

    Por supuesto que la excusa de los Estados “pacíficos” es que quieren las armas para “disuadir” cualquier ataque. Mas allá de que la defensa es algo arbitrario, ya que todos los atacantes dicen defenderse de algo, si las armas fueran disuasivas no existiría el terrorismo, que tiene una capacidad militar muy inferior, ni a la guerra de Vietnam la hubieran ganado los guerrilleros.

    La verdad inconfesable de todo esto es que los Estados son el monopolio de la violencia, son la violencia, con la que imponen desde sus fronteras, y pasando por la necesaria exigencia coactiva de tributos sin la cual no podrían existir, hasta “leyes” de todo tipo que, precisamente, son imposiciones coactivas en contraposición con las leyes de la naturaleza como la de la gravedad o la necesidad de un hombre y una mujer para la procreación.

    Corolario: sería utópico pensar que los Estados desaparezcan, pero si queremos menos armas y más producción para la vida, si queremos paz, debemos trabajar para que se vayan achicando, para que recurran cada vez menos a la violencia y a sus imposiciones coactivas.

  • Doctor Q, de saltar el muro como ilegal, a saltar a las pantallas de Netflix y Walt Disney Company

    Walt Disney Studios está desarrollando un proyecto de largometraje basado en la historia real de un inmigrante ilegal de México que se convirtió en jefe de cirugía de tumores cerebrales en el Hospital John Hopkins y ahora trabaja como médico, profesor e investigador en la también prestigiosa clínica Mayo.

    El 2 de diciembre de 1987, un día antes de cumplir los 19 años, Quiñones-Hinojosa, quien había crecido como el mayor de seis hijos dentro de una familia con dificultades económicas en Mexicali, México, ingresó ilegalmente a los Estados Unidos. Su primer intento ese día de ingresar a California saltando la valla fronteriza fracasó cuando fue capturado por la policía fronteriza. Pero decidió volver a intentarlo; estudió el paso de la patrulla de inmigración, cronometró el tiempo que tenía entre una ronda y otra, volvió a trepar, saltó y esta vez consiguió su objetivo. «Tú eres el creador de tu propio destino», fue la lección que extrajo.

    En ese momento, no planeaba convertirse en ciudadano estadounidense. Había pasado varios veranos, comenzando a los 14, como trabajador agrícola migrante en EE.UU. para ganar dinero y ayudar a su familia. Esta vez su plan era ganar mucho dinero y luego regresar a México, donde había estado trabajando como maestro de escuela primaria. “Como mucha gente, pensé que ganaría suficiente dinero para regresar triunfante a mi país”, dijo. Pero pronto se dio cuenta de que para alguien que ganaba $ 3.35 la hora, ese «sueño no era real».

    Quiñones-Hinojosa trabajó después como soldador para una empresa de ferrocarriles cuando, a los 21 años, cayó 18 pies en un tanque de petróleo vacío. Comenzó a trepar por una cuerda que le arrojaron sus compañeros de trabajo. Pero cuando llegó a la parte superior del tanque, los vapores lo abrumaron y volvió a caer. Se despertó al día siguiente en una unidad de cuidados intensivos. Cuando se dio cuenta de lo cerca que había estado de la muerte, comenzó a llorar. «Estuve sollozando durante cinco o diez minutos», dijo. “Siempre he sentido que todo lo que ha pasado desde entonces ha sido un regalo. Eso cimentó en mí la necesidad de seguir trabajando muy duro».

    En 1991 decidió que necesitaba seguir una educación si quería escapar de la pobreza. “Muy inocentemente le conté a uno de mis primos sobre mi idea”, dijo Quiñones-Hinojosa. “Me dijo que vivía en La La Land”.

    Había obtenido la green card gracias a una ley de California que otorgaba el estatus de inmigrante legal a las personas que pudieran demostrar que estaban empleadas como trabajadores agrícolas. En 1991, se matriculó en San Joaquin Delta College. Un año después recibió una beca y fue transferido a la Universidad de California, Berkeley, donde obtuvo una licenciatura en psicología.

    Posteriormente, eligió estudiar medicina porque su abuela en México era una curandera de aldea y consiguió otra beca para la Facultad de Medicina de Harvard. En su segundo año de estudios, caminaba por un pasillo del Hospital Brigham & Women’s cuando el jefe de neurocirugía, Peter Black, lo llevó a un lado. «¿Alguna vez has visto una cirugía cerebral?», preguntó Black. Quiñones-Hinojosa, que no lo había hecho, entró en el quirófano. «El paciente estaba despierto, el cerebro latía», recordó. “Fue mágico, increíble. Me enganché».

    Ese mismo año tomó otra decisión importante. Buscaría la ciudadanía estadounidense. Se convirtió en ciudadano en 1999, el mismo año en que pronunció el discurso de graduación después de graduarse cum laude de Harvard. Siguió una serie de pasantías, becas y residencias antes de unirse a Johns Hopkins en 2005.

    “Tú no puedes ser mexicano, eres demasiado inteligente”, recuerda que le dijo una docente: un refuerzo de la creencia de la inteligencia inferior que mejor frenar con un muro. Fue por ese comentario que Dr. Q, como ahora se le conoce, pasó años intentando disimular su acento latino, algo que ya no hace.

    El Dr Q, trabajando como soldador para el ferrocarril

    Cuando la Clínica Mayo se acercó a Dr. Q, era director del Laboratorio de Células de Tumores Cerebrales en la Facultad de Medicina de Johns Hopkins y director del Programa de Cirugía de Tumores Cerebrales en el Centro Médico Johns Hopkins Bayview.

    Si bien es un neurocirujano de renombre, Quiñones-Hinojosa dijo que considera que el trabajo que hace en el quirófano es una extensión del trabajo que hace en el laboratorio de investigación. «Es un investigador increíble», dijo Tatum, su colega de Mayo. ”Tiene una energía interminable y la visión y la previsión para tratar de identificar lo no identificable. Tiene sed de curar el mundo.″ A veces pregunta: ‘¿Crees que podemos curar el mundo?’ Antes de conocerlo, probablemente la respuesta sea no. Pero cuando lo conoces, su carisma y nivel de confianza son tan contagiosos que querrás decir que sí «.

    “Tener miedo me ha ayudado mucho. Tuve miedo de brincar el muro en aquel entonces, miedo de fallar. Sigo teniendo miedo hoy cada vez que entro al quirófano, miedo de fallarle a mis pacientes, fíjate que los neurocirujanos caminamos por una línea muy fina entre la vida y la muerte. Pero he logrado que ese miedo no me paralice, sino que resulte en algo mucho más poderoso: en la capacidad de concentrarme para luchar contra las cosas adversas, las cosas que la gente dice que no podemos cambiar”, afirmó en una entrevista a Infobae.

    El equipo de investigación de Quinones-Hinojosa de 30 personas, aproximadamente la mitad de las cuales lo siguieron desde Hopkins, ocupa aproximadamente 6,000 pies cuadrados de espacio de laboratorio en el edificio Griffin. “Nuestro lugar es una comunidad, un crisol de ideas”, dijo. «Estamos encontrando curas, dando esperanza, cambiando el mundo».

    El 2010 publicó su primer libro, ‘Dr. Q: La historia de cómo un jornalero migrante se convirtió en neurocirujano’. En 2015, la revista Forbes lo eligió como “una de las mentes más brillantes de México en el mundo”. Quiñones lleva escritos ocho libros de neurocirugía y otros seis que están por salir, publicó más de 450 artículos y 100 capítulos de libros. Hoy, además, dirige la investigación financiada por la máxima autoridad estadounidense en salud (NIH) para curar el cáncer cerebral y una ONG llamada Mission: BRAIN, para pacientes de cualquier parte del mundo que no puedan pagar procedimientos neuroquirúrgicos avanzados.

    “Mira, yo de niño creía mucho en superhéroes y ahora creo que mi superpoder no es lo que hago con mis manos, no es lo que hago con el cerebro, sino lo que hago con mi corazón para conectarme con los pacientes cuando los toco, cuando les digo ‘yo estoy ahí contigo’, te voy a cuidar como si fueras mi hermano, mi hermana, mi esposa, mi hijo, mi hija. Creo que al final del día no importan los premios, los libros, los logros: al final del día no hay nada más poderoso que darle al paciente esperanza”, concluyó a infobae.

    Quiñones-Hinojosa, es ahora uno de los cuatro cirujanos que aparecen en una nueva serie de Netflix , «The Surgeon’s Cut», un documental de cuatro episodios, realizado por la BBC, sobre cirujanos de todo el mundo.

    Mientras tanto, su historia también ha llamado la atención de Hollywood. Plan B Entertainment, propiedad de Brad Pitt y dirigida por Dede Gardner y Jeremy Kleiner, ganadores del Oscar por «Twelve Years a Slave» y «Moonlight», adquirió los derechos de la historia de vida de Quiñones-Hinojosa en 2007 después de que Kleiner se enterara de él en la radio. Actualmente hay planes para una coproducción de “Dr. Q ”de Plan B y Walt Disney Company.

  • La avalancha del futuro

    Una “avalancha” es un alud ya sea de nieve, suelo u otro material que se precipita pendiente abajo. Lo característico de una avalancha es que son repentinas y abrumadoras; y, en el caso de este escrito lo uso en sentido alegórico para referirme al futuro que se nos viene encima tanto en sentido exponencial como en sentido de convergencia, y paso a explicar los conceptos “exponencial” y “convergencia”. Y no es sólo que viene, sino que ya está encima.

    El futuro exponencial se refiere a los adelantos tecnológicos que ocurren cada vez más rápido. Pero ese “más rápido” también trae consigo un aumento de la capacidad de hacer, conjuntamente con una reducción de los costos y precios. Como ejemplo de lo anterior está la Ley de Moore, la cual hacen ya 60 años descubría que el número de transistores en un circuito integrado se duplicaba cada dieciocho meses; lo cual hacía que las computadoras duplicasen anualmente su poder sin un aumento en sus costos. En su momento, muchos pensaron que esto no podía continuar por mucho tiempo; pero han pasado sesenta años y la aceleración no disminuye y es lo que ha hecho posible los teléfonos celulares. Semejante fenómeno se traduce en que en 26 años la laptop típica llegará a tener el mismo poder que hoy tienen todos los cerebros humanos juntos. Dudo que ninguno de nosotros tengamos la menor idea de lo que ello implica.

    El asunto es que no sólo son los chips sino prácticamente todos los dispositivos que usamos que se están volviendo más “inteligentes” que nosotros. A modo de ejemplo, pronto el perro de la casa será robótico y súper inteligente. Lo mismo la tostadora, el refrigerador, el auto; o mejor dicho el nuevo Uber dron que ya está en prueba. Adiós a la congestión vehicular, a los policías de tránsito y las coimas, en fin, ni podemos imaginar lo que está a la vuelta del mañana.

    El otro aspecto que funciona a la par con lo exponencial es la convergencia; que se refiere a que los adelantos en todos los componentes de nuestros aparatos, tal como los autos o drones que muy pronto reemplazarán a los autos, se están uniendo ya para que cosas como el Uber aéreo sea una realidad en unos cuatro o cinco años. Y, de pronto, desaparecen los diablos rojos, Metrobúses y hasta el Metro. A ver qué haremos con los tramos elevados y los túneles del Metro. Supongo que podremos usarlo como ciclovías.

    No quiero meterme en la complejidad de los mecanismos que harán posible el Ubertaxi, pero será un poder de computación fabuloso que no sólo permitirá el control de las muchas hélices y componentes del aparato, sino del sistema de anticolisión que estará comunicado con los cientos de Ubertaxis que estén cerca, evitando colisiones. Adiós a los controladores de tránsito, terrestre y aéreo. Es más, adiós a casi todos los trabajos que hoy conocemos.

    ¿Y, a dónde quiero ir con este escrito de pánico? Pues, por ahora, a advertir que nos tenemos que preparar. ¿Cómo? Buena pregunta. De salida, estando enterados de lo que viene; tal como cuando los autos desplazaron a los caballos y los recogedores de caca de caballo se quedaron sin chamba. Pero no se afanen, que, en un mundo de costos reducidos, nadie se va a morir de hambre. Tal vez todos nos dediquemos a las artes, o qué se yo, la infinidad de necesidades insatisfechas de los hombres que se generan, es imposible de predecir. Lo que sí no debemos hacer es aferrarnos al pasado caduco, tal como estamos haciendo con la CSS, el NODUCA y el desgobierno que nos aflige.

  • El particular «turismo de vacunas» que podría salvar al sector servicios

    La dificultad para acceder a la inmunización para la Covid-19, provocó el nacimiento de un “servicio” o modalidad polémica dentro del sector turístico: el turismo de vacunas. Es más que una moda: ciertas agencias de viajes internacionales ofrecen a sus clientes paquetes turísticos donde ofrecen pasar unos días en destinos paradisíacos además de obtener con anticipación la tan esperada inmunidad contra el SARS-CoV-2.

    Destinos como Cuba, los Emiratos Árabes Unidos y Florida están ofreciendo este nuevo giro a las vacaciones en paquete. Los clientes que opten por la fórmula «todo incluido» de las agencias de viajes pueden, como un «bono», vacunarse contra el covid-19 , a veces de forma gratuita.

    Este servicio comenzó en diciembre de 2020 con informes de que los operadores turísticos indios estaban considerando viajes a Londres o Nueva York para transportar a los huéspedes a áreas del mundo donde podrían vacunarse contra el Covid-19. Por el equivalente a $ 1,777 por persona, los viajeros permanecerían aislados durante el tiempo que fuera necesario y luego irían a un centro de salud de Pfizer BioNTech para la vacunación, cuyo costo se incluiría en el paquete en sí. Los clientes tendrían un pequeño recorrido por la ciudad antes de regresar a casa en la India. Los operadores turísticos también estaban considerando ir a Rusia para recibir la vacuna Sputnik.

    Sin embargo, estas ofertas algo inusuales se rigen por reglas claras: permanezca al menos tres semanas en una de las áreas en cuestión. Por ejemplo, ese es el caso de Cuba, que planea integrar esta oferta en el paquete de viaje “todo incluido” a partir de marzo, ofreciendo “la playa, el mar Caribe, mojitos y una vacuna” a quienes deseen viajar a la isla. Allí se están desarrollando cuatro vacunas y el gobierno ha prometido poder vacunar a toda su población para verano de 2021, en particular con Soberana 02, una vacuna que podría estar en el mercado ya desde el mes que viene.

    Otros países como Gran Bretaña ha ordenado 367 millones de dosis de siete vacunas diferentes para sus habitantes, aproximadamente 67 millones. Los países de la UE han asegurado casi 2.300 millones de dosis para sus 450 millones de habitantes. Estos números están mucho más allá de lo requeridos, por lo que surge la pregunta: ¿qué se hará con todo ese excedente?

    Dubai, otro país con un gran excedente de vacunas, está considerando seriamente este servicio, aunque los elegibles para la vacuna deben presentar actualmente una tarjeta de residente. Dubai ofrece actualmente acceso gratuito a la vacuna a todos sus ciudadanos y hasta ahora ha podido inocular al 8% de su población. Sin embargo, fiel a su imagen exuberante, la ciudad de los Emiratos Árabes Unidos tiene una  oferta muy selecta para los británicos mayores de 65 años: por unos 50.000 euros, los turistas adinerados pueden relajarse en villas de lujo, viajar en un jet privado y vacunarse. También hizo un llamamiento para que los nómadas digitales vengan y trabajen en Dubai durante un año «para vivir y trabajar cerca del mar» con el beneficio adicional de recibir la vacuna.

    Mientras tanto, el estado estadounidense de Florida se había ofrecido a vacunar a los turistas de forma gratuita, con la única condición de que fueran mayores de 65 años. Hasta la fecha, se cree que unas 50.000 personas de fuera de Florida se han beneficiado de este servicio. Sin embargo, a fines de enero, el estado revisó su oferta: solo aquellos que se queden al menos tres meses al año podrán beneficiarse de esta prestación.

    Si bien la idea de incluir la vacuna en los paquetes “todo incluido” de las agencias de viajes puede parecer incongruente al principio, frente a un sector turístico que falla a nivel mundial, esta estrategia podría funcionar bien para brindar a las empresas que dependen del sector servicios, el impulso que tan desesperadamente necesitan.

  • Las fortalezas del carácter son fundamentales si se quiere liderar un país hacia el desarrollo

    Crear un camino de la pobreza a la prosperidad es un objetivo para muchos líderes nacionales y el objetivo a menudo declarado de muchas organizaciones internacionales de desarrollo públicas y privadas. Pero para los muchos países del mundo cuyas poblaciones aún no han disfrutado de los frutos de la prosperidad, ¿qué se necesita para realizar esta ambición común? ¿Quién debería desempeñar qué papel?

    Durante los últimos catorce años, el Legatum Prosperity Index ha ofrecido una visión única de lo que impulsa el progreso en las naciones de todo el mundo. En este último informe del Legatum Institute, denominado  How Nations Succeed: Analyses of National Transformation, se busca dar una respuesta holística a este par de preguntas.

    La prosperidad implica mucho más que riqueza: va más allá de lo financiero a lo político, lo judicial y el bienestar y el carácter de una nación; se trata de crear un entorno en el que todas las personas puedan alcanzar su máximo potencial. Una nación es próspera cuando tiene instituciones sólidas y eficaces, una economía abierta y personas que están sanas, educadas y seguras. Estos principios básicos de la prosperidad son comunes a todas las naciones en desarrollo.

    Los países que se ubican en la mitad superior del Legatum Prosperity Index tienden a tener un conjunto de características discernibles. El nivel de conflicto es mínimo, o al menos contenido. Las libertades esenciales se respetan en su mayoría y los gobiernos son en su mayoría competentes y responsables. Las economías funcionan relativamente bien, con suficiente diversificación y productividad para mantener el empleo mayoritariamente asalariado y niveles de PIB per cápita superiores a $ 3500. Además, existen tasas relativamente bajas de mortalidad relacionada con la pobreza, mientras que los estándares de atención médica y educación son suficientes para satisfacer las necesidades básicas de la mayoría de la población.

    Si bien estas son las características generales de los países que brindan prosperidad a sus ciudadanos, las preguntas que aborda este informe constituyen un elemento central de la política de desarrollo. Una mala formulación de políticas no solo cuesta valiosos recursos financieros y capital político; cuesta tiempo. Tiempo en el que más niños podrían asistir a la escuela, más mujeres podrían sobrevivir al parto y más personas pudieron ver sus propias aspiraciones realizadas. También, el diseño de la política tiene un impacto a largo plazo. Una investigación sobre la dependencia de caminos de la infraestructura romana ha demostrado que dos mil años después, la actividad económica sigue más densamente concentrada alrededor de donde se construyeron esos caminos.  Dicho de manera más simple: las decisiones que se tomen hoy tendrán un impacto en el desarrollo de las naciones durante siglos.

    Así como la prosperidad de las naciones ha evolucionado durante los últimos 60 años, también lo ha hecho nuestra comprensión de la naturaleza del desarrollo. En su libro de 1960, Stages of Economic Growth, Walt Rostow postuló que había cinco etapas distintas de economía y desarrollo institucional a través del cual transitan las naciones: sociedad tradicional, condiciones previas para el despegue, el despegue, la conducción hasta la madurez y la era de alto consumo masivo. Él también sugirió que era posible acelerar el ritmo al que los países avanzaban estas etapas con ayuda externa, es decir, la llamada cooperación internacional de países desarrollados a los menos desarrollados, a través de instituciones multilaterales, ONGs, etc. Pero como escribió Peter Bauer en su libro Dissent on Development, en una crítica específica a Rostow, ‘las sociedades no son aviones que despegan en un momento verificable para un destino específico y, a partir de entonces, sólo hay que esperar progresar sin interrupción. ‘

    Hay pocas razones para creer que el desarrollo es un proceso bien ordenado y un proceso predecible. De hecho, la mayor parte de la historia humana sugiere precisamente lo contrario. Los diversos campos de la investigación actual sobre lo que caracteriza, cataliza y sostiene a los procesos de desarrollo nacional son amplios y divergentes.

    Esto se ve aún más confuso por los patrones de crecimiento inconsistentes de las naciones en el pasado siglo. Está claro que el desarrollo no es un proceso lineal. Los países tienen buenos y malas décadas, y el progreso pasado no es garantía de éxito futuro. La literatura sobre desarrollo está repleta de ejemplos de países que fueron marcados para el éxito, pero cayeron en ciclos de violencia y pobreza, y viceversa.

    Para respaldar el análisis de este informe, los investigadores de Legatum tomaron un conjunto de países que, en 1960, habían sido identificados como subdesarrollados en términos tanto económicos como sociales y analizaron los patrones detrás de sus trayectorias de desarrollo contrastantes entre sí.

    En 1960, un nivel anual de PIB per cápita de $ 1,500 representaba a un país de rango medio. Asimismo, una esperanza de vida de 60 años representaba un país de nivel medio. En consecuencia, se utilizaron medidas para establecer el punto de referencia de 1960 para la prosperidad. Para que un país que comenzó por debajo de este umbral de 1960 sea un ejemplo de desarrollo exitoso, se incluyeron a aquellos cuya esperanza de vida ha aumentado desde entonces a más de 70 años, el PIB per cápita a más de $ 3500 y la tasa de crecimiento anual a más del 3,5%.

    De aproximadamente una docena de países que satisfacen estos criterios, se seleccionaron seis para el análisis en este informe: Botswana, Colombia, República Dominicana, Indonesia, Mauricio y Sri Lanka. Para contrastar estos ejemplos, se eligieron algunos ejemplos menos exitosos, donde el PIB per cápita actual es menos de $ 3500 y donde la tasa de crecimiento anual per cápita ha estado por debajo del 2%. Hubo muchos ejemplos de este tipo, de los cuales se eligieron cuatro con experiencias variadas: Kenia, Jordania, Nicaragua y Sierra Leona.

    Una característica notable de estas diferentes categorías de países es que todos los países que han tenido éxito ocupan posiciones superiores al puesto 80 en el Legatum Prosperity Index; y, en consecuencia, las naciones menos exitosas se ubican en la mitad inferior del Índice. La intención de los investigadores del Legatum ha sido en todo momento centrarse en lo que parece haber funcionado, así como en lo que no. En consecuencia, este informe no se centra ni en los mejores ni en los peores ejemplos de desarrollo nacional, sino más bien en aquellos que se han movido de más cerca de abajo a arriba de la mitad del Índice. Estas naciones muestran que el ‘éxito’ no se limita al crecimiento estratosférico de Corea del Sur o la madurez institucional de Suecia. Su experiencia en los últimos sesenta años –de desarrollo vacilante y poco glamoroso—ha sido el potencial para ofrecer la mejor guía a los encargados de formular políticas en aquellas naciones que siguen sumidas en la pobreza en la actualidad.

    Como tal, este informe hace una contribución oportuna al debate en curso sobre la validez y eficacia de la ayuda. Es correcto cuestionar si el enfoque internacional actual de la ayuda está colaborando, o incluso obstaculizando, la capacidad de las personas, las comunidades y las naciones para desarrollar su potencial único. Incluso los defensores más comprometidos de la ayuda se verían obligados a admitir que los más de $ 1 billón de ayuda para el desarrollo entregados a las naciones africanas entre 1960 y 2010 no han logrado crear el nivel de prosperidad previsto por los donantes. En cambio, este informe arroja luz sobre una tendencia clara y convincente: la ayuda ha demostrado ser más eficaz cuando se orienta en apoyo de las prioridades de desarrollo de las propias naciones, en particular mediante el apoyo a los esfuerzos para crear capacidad no solo en sectores críticos como la salud y la educación, sino también para mejorar la calidad de la gobernanza, ya sea la administración o el poder judicial. Cuando se usa adecuadamente, la ayuda puede ayudar a reforzar el proceso de desarrollo, pero no sustituye a las naciones que están construyendo sus propios caminos desde la pobreza a la prosperidad.

    Esta comprensión conduce a una conclusión fundamental, una que se encuentra en el corazón del informe: en última instancia, las naciones deben desarrollarse por sí mismas. Esto coloca la responsabilidad del progreso en los propios líderes de los países en desarrollo. Sin embargo, esto requiere mucho más que perspicacia política y competencia administrativa. En especial, requiere que los líderes sean hombres y mujeres de visión y carácter, comprometidos a colocar el desarrollo a largo plazo de sus naciones por encima de los imperativos políticos a corto plazo.

    En resumen, requiere líderes virtuosos.

    Este informe deja en claro que dicho liderazgo puede marcar la diferencia. Entre el éxito y el fracaso, entre la pobreza y la prosperidad. La determinación de los líderes de hacer lo correcto ha demostrado ser fundamental para el desarrollo de los países más exitosos en este informe: garantizar la integridad del estado de derecho al someterse a él, haciendo cumplir un fallo judicial incluso contra el propio gobierno, establecer una transferencia de poder sin problemas al dejar el cargo voluntariamente y permitir un crecimiento económico sostenido enfrentando los intereses creados, resistiendo la tentación de favorecer a la propia tribu, que hacen que las naciones no sean competitivas, son el tipo de decisiones desinteresadas que fortalecen las instituciones y la confianza en el gobierno.

    Independientemente de sus desafíos y oportunidades, una nación no puede y no se desarrollará hasta que un cuadro de liderazgo interno esté preparado para asumir el manto de la reforma. Los líderes de los países más exitosos que se describen en el reporte, a su manera, han alineado estos desafíos y oportunidades con sus propios imperativos políticos internos. La formación de instituciones, la confianza y el fomento del crecimiento económico son, en última instancia, función de estos procesos internos.

    Las experiencias de estas naciones también sugieren que el desarrollo exitoso depende de algo más que la simple competencia ejecutiva de los líderes. También depende igualmente del carácter de los líderes. Su determinación de priorizar la prosperidad de su nación sobre la suya propia, de gobernar para unir en lugar de dividir, y de establecer una visión para su nación, es clave para la solidez de las instituciones que sustentan el contrato social.

    El proceso de desarrollo nacional puede ser un proceso complicado y, a menudo, no lineal. Las variadas experiencias de las naciones del estudio sirven para ilustrar la enorme complejidad de la prosperidad. Sus historias también ponen de relieve la naturaleza intrínsecamente holística e interrelacionada de la prosperidad: las mejoras aisladas en un área de la formulación de políticas pueden deshacerse fácilmente si se descuidan otras.

    Sin embargo, se requiere más investigación para determinar dónde pueden estar los umbrales de lo suficientemente bueno y la importancia relativa de estas diferentes áreas. Se ha observado que el liderazgo nacional importa; que el desarrollo es un proceso impulsado internamente de cambio de comportamiento masivo; que los presidentes y primeros ministros no son simplemente ejecutores de políticas, sino agentes de cambio ellos mismos; y que la naturaleza y la calidad del liderazgo están indeleblemente vinculadas a las experiencias del individuo. Debido a la naturaleza variable del liderazgo, es poco probable que el proceso de desarrollo se pueda determinar por completo. Queda demasiado sujeto a la personalidad, y a la pura suerte, para pretender que es posible predecir con certeza la trayectoria a largo plazo de una nación. No obstante, la adopción de una política mínima viable en las áreas clave del desarrollo probablemente resultará, en el transcurso de décadas, en un camino hacia la prosperidad.

    Los ejemplos de progreso contenidos en el estudio deberían proporcionar una fuente de inspiración para todos aquellos que están decididos a ver que las personas de todas las naciones alcancen su potencial único. La construcción de la prosperidad es inevitablemente una empresa abrumadora para las naciones de cualquier región y en cualquier momento de su historia. Sin embargo, este informe demuestra de manera convincente que no solo es posible, sino que está al alcance de todas y cada una de las naciones.

    La importancia de las ideas es la clave y motor de la prosperidad. Las ideas forjan líderes con carácter y fortaleza para conducir a los individuos de una nación hacia su desarrollo. Un líder que se presuma de tal diciendo que es pragmático, terminará en un rotundo fracaso, téngalo en cuenta para la próxima vez que vote.

    Informe completo PDF, descargar aquí

    Fuentes: Legatum Institute, Atlas Network.

  • De abandonado en un contenedor de basura a empresario millonario: la historia de superación de Freddie Figgers

    Tenía horas de nacido cuando su madre biológica lo abandonó en un contenedor de basura. Ella era adicta a las drogas y no podía cuidar de él. Cuando lo descubrieron, la policía llamó al servicio para menores y fue trasladado a un hogar de acogida. La pareja que lo acogió, Nathan y Betty Figgers, vivían en las cercanías de Quincy, Florida, y ya tenían una hija. Habían acogido a más de 100 niños durante sus vidas, pero él fue uno de los dos únicos que adoptaron.

    En la escuela primaria, dijo Freddie Figgers, otros niños lo intimidaban y lo llamaban «bebé de la basura» cuando se enteraban de su historia. “Es un área rural, así que después de que sucedió, todos se enteraron”, dijo Figgers, ahora de 30 años. “Mis padres me dijeron la verdad sobre lo que sucedió cuando fui creciendo. Lo pensé mucho cuando era niño, y tengo que decir que fue vergonzoso cuando era más joven».

    Su vida llegó a un punto de inflexión a los 9 años cuando su padre, pagó $ 25 por una computadora Macintosh averiada en una tienda de segunda mano. Nathan Figgers, que trabajaba en mantenimiento en la Universidad Estatal de Florida, llevó la computadora a casa y la colocó sobre la mesa de la cocina para que su hijo pudiera jugar con ella.

    Figgers la desarmó y volvió a armar varias veces. Se dio cuenta de que podía encenderlo cuando instaló algunos componentes que encontró en una vieja radio que pertenecía a su padre. «Todavía lo tengo», dijo Figgers de esa primera computadora. «Es lo que despertó mi interés en la tecnología».

    Se había vuelto tan bueno, que cuando tenía 13 años, la ciudad de Quincy lo contrató para ayudar a reparar sus computadoras. Solo 2 años después, fundó su primera empresa, Figgers Computers, reparando computadoras en la sala de sus padres y ayudando a los clientes a almacenar sus datos en los servidores que él mismo había creado.

    Después de construir su propia base de datos en la nube, decidió saltarse la universidad. “No recomendaría mi camino a todo el mundo”, dijo Figgers. «Pero funcionó para mí. Cuando tenía 17 años, tenía 150 clientes que necesitaban sitios web y almacenamiento para sus archivos. Seguí construyendo desde ahí».

    Su gran oportunidad llegó varios años después, en 2012, cuando a los 23 años vendió un programa de rastreo GPS a una empresa no revelada en Kansas por 2,2 millones de dólares.

    El padre de Figgers había desarrollado Alzheimer y con frecuencia se alejaba cuando estaba confundido. “Creé un dispositivo que podía insertar en su zapato que me permitiría rastrearlo, además de hablar con él a través de su zapato”, dijo Figgers.

    Nathan Figgers murió en 2014, poco después de que Freddie comenzara Figgers Communications (y desarrollara 80 programas de software personalizados) con el dinero que había ganado con su tecnología de «zapatos inteligentes». “Fue difícil verlo declinar, es algo que nunca se olvida”, dijo Freddie Figgers. “Siempre he estado muy agradecido con él y mi mamá. Me enseñaron a no dejar que mis circunstancias definieran quién era yo. He estado en situaciones difíciles y las he superado con apoyo».

    Figgers, que ahora vive en Parkland, Florida, es el fundador de Figgers Wireless, una empresa de telecomunicaciones privada que fue tasada en 2017 con un valor de más de 62 millones de dólares. Esto convirtió al joven en el único perteneciente a una minoría en Estados Unidos que tiene su propia compañía.

    También dirige la Fundación Figgers, que realiza donaciones a una variedad de causas, incluidos los esfuerzos de socorro después de desastres naturales, becas universitarias para estudiantes de secundaria y asistencia con útiles escolares para maestros con problemas de efectivo.

    «Todos los niños necesitan ese apoyo y tengo la intención de brindarlo cuando y donde pueda. Mi mentor era un anciano que carecía de educación pero tenía sabiduría. Por cada problema que tenía, él tenía una historia de vida que me ayudaba a superar la situación. Era el hombre más inteligente que conocía. Esa persona era mi padre, Nathan Figgers. Finalmente, quiero que todos los que me conocen cambien porque ven lo que es posible. Lo mejor que puede hacer un ser humano es influir en otro”, dijo Figgers.

    Aunque Figgers tiene un negocio consolidado de teléfonos inteligentes y planes de datos, dijo que todavía le apasiona combinar la tecnología con la atención médica y la seguridad y desarrolló también un medidor de glucosa en sangre inalámbrico para personas con diabetes que permite a los pacientes descargar y compartir los niveles de glucosa a través de la tecnología Bluetooth. Y está trabajando en un proyecto similar a su tecnología de “zapatos inteligentes” para ayudar a las familias a mantenerse en contacto con sus seres queridos que se encuentran sin hogar.

    “Ese podría ser yo en las calles, podría haber estado sin hogar o muerto si no me hubieran encontrado en el contenedor de basura después de mi nacimiento”, dijo. “Mis padres me adoptaron y me dieron amor y un futuro”, dijo. «Hicieron todo lo posible para hacer del mundo un lugar mejor, y ahora eso es todo lo que quiero hacer también».

    Casado con Natlie Figgers, abogada, Figgers afirmó estar ahora atrapado en la alegría de criar a su primera hija, Rose, de 2 años. “Estoy en un lugar feliz en mi vida, es importante para mí tenerlo”, dijo. “Soy solo una persona, pero creo que si puedo tener un impacto en una sola persona, se puede multiplicar. Quiero que mi hija crezca sabiendo eso. Quiero dejar un legado que marque la diferencia en la vida de todos los niños, incluidos los del sistema de cuidado de crianza. Quiero darles oportunidades a los niños de diferentes circunstancias y mostrarles a otros niños y niñas negros que pueden hacer lo que yo he hecho y más. El hecho de que haya luchado no significa que no pueda tener éxito ”, concluyó Figgers.

  • 2020, un año pandémico de asedio a la democracia y las libertades civiles

    La organización estadounidense Freedom House afirmó en su evaluación anual del estado de las democracias del mundo, que el 2020 fue un año terrible para las libertades civiles debido a la forma en que los gobiernos autoritarios usaron la pandemia para reprimir.

    Por Voz de América – Redacción

    Durante 2020, la libertad en todo el mundo disminuyó por decimoquinto año consecutivo, según denuncia la organización Freedom House en su evaluación anual país por país de los derechos políticos y las libertades civiles.

    La organización proderechos humanos ahora dice que menos de una quinta parte del mundo vive en países «completamente libres», el porcentaje más bajo desde 1995.

    «Los hallazgos de este año dejan muy claro que aún no hemos detenido la marea autoritaria», dijo Sarah Repucci, vicepresidenta de investigación y análisis en Freedom House. «Los gobiernos democráticos tendrán que trabajar en solidaridad entre sí y con los defensores de la democracia y los defensores de los derechos humanos en entornos más represivos, si queremos revertir 15 años de declives acumulados y construir un mundo más libre y pacífico».

    El informe dice que la pandemia de coronavirus brindó a muchos regímenes de todo el mundo la oportunidad de «reducir la transparencia, promover información falsa o engañosa y tomar medidas enérgicas contra el intercambio de datos desfavorables u opiniones críticas».

    “Los cierres en ocasiones fueron excesivos, politizados o aplicados brutalmente por las agencias de seguridad. Y los líderes antidemocráticos de todo el mundo utilizaron la pandemia como cobertura para debilitar a la oposición política y consolidar el poder ”, dijo el grupo.

    «De hecho, muchos de los acontecimientos negativos del año probablemente tendrán efectos duraderos, lo que significa que el eventual fin de la pandemia no necesariamente desencadenará una revitalización inmediata de la democracia».

    Casos destacados

    La organización «rebajó las puntuaciones de libertad» de 73 países en su evaluación, y señaló que India pasó de «libre» a «parcialmente libre» debido a una erosión de los derechos políticos y civiles, dijo el grupo.

    Freedom House dijo que India era solo un caso de “autoritarios que generalmente gozan de impunidad por sus abusos y aprovechan nuevas oportunidades para consolidar el poder o aplastar la disidencia. En muchos casos, los movimientos democráticos prometedores se enfrentaron a importantes reveses como resultado «.

    El grupo criticó la «influencia maligna» de China, no solo por su represión contra Hong Kong, sino por una «campaña global de desinformación y censura» que impidió la capacidad del mundo para responder a la pandemia del coronavirus «.

    El informe también acusó a China de «una mayor intromisión en el discurso político interno de las democracias extranjeras, así como de extensiones transnacionales de abusos de derechos, comunes en China continental».

    La mayor influencia de China con organizaciones internacionales como la ONU, la OMS y el Consejo de Derechos Humanos permitió a Beijing impulsar “una visión de la llamada no interferencia que permite que los abusos de los principios democráticos y las normas de derechos humanos queden impunes mientras se promueve la formación de alianzas autocráticas».

    También cita la represión del gobierno contra los manifestantes que cuestionan los recientes resultados de las elecciones en Bielorrusia. Dijo que la ofensiva militar de Azerbaiyán en Nagorno-Karabaj «amenazó los recientes avances democráticos en Armenia».

    Freedom House señaló  que Estados Unidos todavía se consideraba «libre», pero su puntuación «se redujo en 11 puntos durante la última década». El grupo acusa al expresidente Donald Trump de una caída de tres puntos solo en 2020.

    Ahora, dice la organización, Estados Unidos se ubica más con Rumania y Panamá que con “democracias líderes” como Francia y Alemania.

    Sin embargo, las noticias no fueron del todo malas.

    Freedom House dijo que la repetición de la votación de Malawi en 2020 después de una elección «empañada» en 2019 «representó una victoria crítica para las instituciones democráticas nacionales y estableció un ejemplo positivo de independencia judicial para otros Estados africanos».

    Elogió, asímismo, a Taiwán, nación a la que calificó como una de las democracias de “más alto desempeño” en Asia, por su manejo de la pandemia.

    “El gobierno reprimió eficazmente el coronavirus sin recurrir a métodos abusivos, lo que contrasta fuertemente con la autoritaria China, donde el régimen ha promocionado su respuesta draconiana como un modelo para el mundo”, denuncia Freedom House. “Incluso antes de que llegara el virus, los votantes taiwaneses desafiaron una campaña de desinformación politizada y de múltiples frentes de China y reelegieron abrumadoramente a un presidente que se opone a los movimientos hacia la unificación con el continente”.

    “Nuestro informe concluye que la democracia hoy en día está asediada, pero no derrotada”, dijo Michael Abramowitz, presidente de Freedom House.

    Sobre Panamá (cayó un puesto respecto al año anterior) y reporte en general, ver aquí.

  • Así será la «ciudad del futuro»: Toyota inicia su proyecto de ciudad inteligente y 100% conectada ‘Woven City’

    Toyota Motor Corporation y Woven Planet Holdings, Inc., la compañía del Grupo Toyota responsable de una amplia gama de proyectos de desarrollo de movilidad anclados en software, llevaron a cabo ayer una ceremonia de inauguración para la construcción de ‘Woven City’, ubicada en una antigua planta de producción de vehículos en la base del Monte Fuji en Japón. El desarrollo se anunció por primera vez en enero de 2020 como una «ciudad prototipo del futuro donde todos los ecosistemas están conectados».

    El fabricante de automóviles ha encargado al arquitecto danés Bjarke Ingels, quien diseñó el 2 World Trade Center en la ciudad de Nueva York y la sede de Google en California, para planificar el diseño de la ciudad.

    La ciudad inteligente tiene como objetivo crear avances continuos que ayudarán a mejorar la sociedad al acelerar el ciclo de tecnología y desarrollo de servicios, para prepararse para una era en la que todos los ecosistemas que sustentan la vida cotidiana estarán conectados con datos.

    El nacimiento de esta ciudad inteligente también forma parte de la estrategia del fabricante japonés para desarrollar nuevas tecnologías a medida que la cambiante normativa y los gustos de los consumidores siguen empujando a la industria automovilística mundial hacia un mayor respeto por el medio ambiente, la eficiencia y la automatización.

    Woven City, según sus artífices,  es un proyecto que demostrará un enfoque centrado en el ser humano para el desarrollo comunitario donde se creen oportunamente inventos con el potencial de resolver problemas sociales. La ciudad llega cuando Toyota trabaja para pasar de ser un fabricante de vehículos a una «empresa de movilidad».

    El proyecto dará vida a la nueva tecnología en un entorno del mundo real en una amplia gama de áreas, como la conducción automatizada, la movilidad personal, la robótica, hogares inteligentes y la inteligencia artificial (IA) gestionada con empresas asociadas como el gigante de las telecomunicaciones Nippon Telegraph y Telephone Corp,. Se espera que brinde una serie de oportunidades para empresas e investigadores de todo el mundo.

    Woven City tendrá tres tipos de calles entrelazadas entre sí en la planta baja, una dedicada a la conducción automatizada, otra a los peatones y otra a los peatones con vehículos de movilidad personal. También habrá una vía subterránea para el transporte de mercancías.
    Los edificios estarán hechos principalmente de madera «para minimizar la huella de carbono» y se construirán utilizando carpintería de madera tradicional japonesa, combinada con métodos de producción robóticos. Los tejados estarán cubiertos de paneles fotovoltaicos para generar energía solar además de la generada por las pilas de combustible de hidrógeno.

    El ‘laboratorio viviente’ de 175 acres, comenzará con aproximadamente 360 ​​residentes, principalmente personas de la tercera edad, familias con niños, y eventualmente tendrá una población de más de 2,000 residentes, incluidos investigadores y empleados de Toyota.

    «El proyecto Woven City comienza oficialmente hoy», dijo el presidente de Toyota, Akio Toyoda, en la ceremonia de inauguración. “Actuar como uno ha decidido nunca es una tarea fácil. Debo expresar mi más profundo agradecimiento a todos los que han brindado su más sincero apoyo y cooperación al proyecto hasta el día de hoy ”, dijo. “Los temas inquebrantables de Woven City son ‘centrados en el ser humano’, ‘un laboratorio viviente’ y ‘en constante evolución’. Junto con el apoyo de nuestros socios del proyecto, asumiremos el desafío de crear un futuro en el que personas de diversos orígenes puedan vivir felices ”.

  • Al final, comunistas somos todos

    Según un principio metafísico, que ya conocían los griegos como Aristóteles, el mal no tiene existencia propia, es ausencia de bien. Como el color negro no existe, es ausencia de luz en tanto que la luz blanca es la sumatoria de todos. O sea, la luz blanca es la sumatoria de las ondas electromagnéticas de todos los colores mientras que el negro es ausencia de ondas y desaparece encendiendo una luz.

    Entonces, para eliminar el mal basta poner bien allí donde no hay, cuanto más, mejor, pero basta un poco para que el mal vaya desapareciendo. Corolario: si el mal no desparece es porque no estamos poniendo bien.

    El comunismo, en tanto violenta -policial, militar- represión de las personas, de su libertad, es un mal. Ergo, si no desapareció fue porque los “anticomunistas” -los “buenos”- al final no eran tan buenos. La guerra fría entre la URSS y Occidente y, finalmente, la misma URSS cayó cuando algunos actores supieron poner bien donde faltaba.

    A los cien años falleció George Schultz, exsecretario de Estado de EE.UU. al final de la Guerra Fría (1982-1989). Al cumplir cien años, The Wall Street Journal publicó un artículo de Paul Wolfowitz asegurando que “Su diplomacia permitió un final pacífico para la Guerra Fría”. Su vocación por la paz, el bien en contraposición con la violencia del comunismo caracterizó su carrera.

    “Si en un momento de peligro hubiera que escoger en quien depositar la seguridad de EE.UU. ese hombre sería George Shultz”, dijo Henry Kissinger, quedando claro que la paz es el arma eficiente para lograr la seguridad.

    ¿Por qué duró tanto el comunismo en Europa Central y persiste en algunas partes? Porque, ahora queda claro, Europa Occidental también era, y es, bastante comunista.

    Más allá de la discusión sobre la gravedad del Covid 19 o no, las personas en libertad, el mercado, podrían manejarlo con eficiencia. Pero al aparecer en Wuhan, el comunismo optó por su receta típica: reprimir como en la Plaza de Tiananmén. Y Occidente copió al comunismo: confinamientos y todo tipo de violentas restricciones a la libertad.

    Siguiendo con la metafísica, el bien crece, como todo lo que tiene existencia, mientras que el mal no. El corolario es que, con el tiempo, el bien necesariamente ocupará el lugar del mal.

    Mientras China, prácticamente, ya ha levantado todas las restricciones logrando ser una de las pocas economías que crece, Europa Occidental insiste con confinamientos y todo tipo de violentas restricciones a las libertades. Y, mientras el líder chino habla de liberar el comercio internacional, EE.UU. con Trump hizo lo contrario.

    Pero no solo eso, impuso entre otros a Cuba un bloqueo que, en rigor, es contra los ciudadanos de EE.UU. a quienes se les prohíbe relacionarse con estos caribeños lo que ha servido para aislar más, dentro de la Isla Cárcel, a los cubanos.

    Pero, como a la larga el bien se expande, aunque lentamente, Cuba va hacia una sociedad menos represiva. En 2010, había 157.000 trabajadores por cuenta propia, en 2014 ya eran 478.000 y hoy superan los 600.000 (13% de la población activa). Y ahora se eliminará la actual lista que autoriza solo 127 actividades, dejando liberadas unas 2.000. Quedando excluidas, parcial o totalmente, 124 actividades consideradas “asuntos prioritarios o de seguridad nacional”, como la medicina, la educación, la defensa o la explotación de “recursos naturales”.

  • Lo injusto de la justicia social

    El genial Richard W. Rahn, quien preside el “Institute for Global Economic Growth, y quien nos ha visitado en Panamá en ocasión de foro auspiciado por Goethals Consulting, se manda un excelente artículo que cobra particular relevancia en estos momentos en que el nuevo presidente de los EE.UU. parece seguirle los pasos a los Chávez, Maduros y Castros de nuestro continente. A continuación, les presento las ideas de Rahn con comentarios míos.

    En variadas ocasiones he escrito acerca de la frase comodín “justicia social”. Si el lector se para frente a una audiencia ¿podría explicar con claridad lo que es la “justicia social”? Inténtalo ahorita, que no tienes audiencia, a ver cómo te va. La palabra “justicia” ha guardado un significado específico por cientos de años, pero, cuando le cuelgas el “social” lo que terminas haciendo es quitarle sentido al término “justicia”,  dado que la frase “justicia social” es un concepto subjetivo al cual cada quien le asigna su propia definición, cargada en sentimientos, pero no necesariamente en realidad. Precisamente esa frase la embutieron los amanuenses de la Dictadura Militar panameña en la constitución para darle mayor poder discrecional a los amos del país.

    El tema de fondo que abordo es el de la libertad, la cual hoy está bajo asedio, tanto en Panamá como por todos lados; y, particularmente en los EE.UU., que suponía ser la cuna de la libertad. Y, lo importante es tratar de entender el fenómeno. Tal como lo plantea Rahn, “los períodos en que más floreció el conocimiento humano y los adelantos materiales, estuvieron asociados con la libertad de expresión y pensamiento. Rahn cita el período de la República romana antes del Imperio y la Iluminación escocesa. Y, precisamente, los EE.UU. nacen y florecen a partir de esa iluminación. Como bien dicen las Escrituras: “La verdad os hará libres”.

    Pero, de manera muy crítica y preocupante, Rahn nos advierte: “Desafortunadamente, este fundamento de la Sociedad Americana está cada vez más en asedio por quienes no saben nada/o aquellos cuyas inseguridades o lujuria de poder los lleva a burlar los derechos del prójimo.” ¿Me parece que bien podemos afirmar esto mismo en nuestro patio?

    Si algo hemos visto en Panamá es la violación de la educación y la academia superior por bastardos intereses politiqueros. Mal puede ser la academia un instrumento dedicado a la búsqueda de la verdad cuando tiene agenda politiquera. Y como también señala Rahn, ello explica como es que quienes no se apegan a la corriente de lo ‘políticamente correcto’ o de moda, son atacados en lo personal, soslayando argumentos sustantivos. Sitios que me han invitado a dar charlas han sido amenazados si me permitían hablar. Pero, seguramente si invitan a un Maduro, ello sería razón de júbilo.

    El caso muy particular de la cancelación en los EE.UU. del oleoducto Keystone que llevaría aceite crudo canadiense a las refinerías estadounidenses, es digno de resaltar. Los pseudo ambientalistas respaldan la cancelación del proyecto en base a la “justicia social”. Pero, curioso, los canadienses seguirán produciendo crudo y enviándolo por tren o en camiones; o se lo venderán a otros países, tal como China, en dónde poco les importa la contaminación. Y, a todo ello, causando un desastre económico en los EE.UU., lo cual sí afectará posibilidades de atender asuntos medio ambientales.

    Como vengo señalando en mis escritos sobre la Babel, acerca del uso prostituido del idioma, por caso, la justicia social, también comenta Rahn: “…el lenguaje chapucero y descuidado conduce al pensamiento chapucero y descuidado; ello, a su vez, nos lleva a hacer cosas censurables carentes de sentido.”