Categoría: Cultura y Sociedad

  • Mirar con atención: ¿optimismo o pesimismo?

    Este tema del optimismo y el pesimismo requiere análisis más cuidadoso. El apresuramiento nunca conduce a buen puerto. Partamos de la premisa que la crítica es lo que empuja las cosas a mejorar, mientras que el aplauso a rajatabla conduce al estancamiento.

    Seguramente los de nuestra generación no somos originales si decimos que el mundo está complicado. Antes que nosotros hubieron otros problemas, algunos de los cuales más graves que los actuales lo cual no nos consuela pues debemos resolver lo que nos toca.

    Observamos con alarma lo que viene ocurriendo en el otrora baluarte del mundo libre: Estados Unidos. De un tiempo a esta parte es grande la decadencia respecto a los valores y principios establecidos por los Padres Fundadores. En lo personal escribí un libro sobre el tema titulado Estados Unidos contra Estados Unidos donde abarcó muy diversas facetas culturales, institucionales, económicas y de relaciones exteriores que muestran un marcado declive. Es cierto que hay entidades extraordinarias que trabajan denodadamente para revertir el problema, pero por el momento no resulta suficiente. La anterior administración elevó el gasto público, el déficit y la deuda a niveles muy preocupantes pero luego objetó el recuento electoral por resultar perdidoso a pesar de que los cincuenta estados ratificaron su derrota en las urnas y también lo hicieron sesenta y un jueces federales y locales junto al propio vicepresidente de esa misma gestión. Luego asumió otro gobierno de otro partido que se ha propuesto empeorar aquellos tres indicadores clave.

    Por su parte, en nuestra región el estatismo ha llegado a límites insoportables en la isla-cárcel cubana y le siguen los imitadores venezolanos, los nicaragüenses y ahora los peruanos. Los argentinos abrimos esperanzas a raíz de dos derrotas electorales consecutivas del chavismo autóctono, aunque los problemas que se avecinan no son menores. En el continente europeo y en Inglaterra resurge el nacionalismo xenófobo con algunas pocas reacciones saludables en tierras españolas. Tenemos un Papa peronista y arrebatos autoritarios aquí y allá en zonas orientales junto a un megalómano de proporciones inauditas en Corea del Norte y otros de similares características en Rusia y China.

    Pero al mismo tiempo consignamos reacciones bien inspiradas debido a personas e instituciones que se preocupan y ocupan de contrarrestar los atropellos del Leviatán. Todo esto es para ser optimista, sin embargo, los otros datos comentados mueven el fiel de la balanza peligrosamente hacia territorios oscuros. Debemos meditar cuidadosamente esta encrucijada, una meditación que habitualmente no cuenta con muchos adeptos puesto que como escribió Antonio Machado “de cada diez cabezas nueve embisten y una piensa.”

    Frente a justificadas críticas por mucho de lo que ocurre en nuestro mundo, hay quienes reprochan a los críticos manteniendo que hay que ser optimista y ver el lado bueno de las cosas. Continúan diciendo que el color con que se mira la vida depende de cómo se percibe la realidad, lo cual ilustran con el vapuleado ejemplo del vaso con líquido hasta la mitad: unos lo verán medio vacío y otros medio lleno. Esto último dicen es lo que le da sal a la vida, lo contrario es puro derrotismo inconducente.

    Ahora bien, este tema del optimismo y el pesimismo requiere análisis más cuidadoso. El apresuramiento nunca conduce a buen puerto. Partamos de la premisa que la crítica es lo que empuja las cosas a mejorar, mientras que el aplauso a rajatabla conduce al estancamiento. Como la perfección no está al alcance de los mortales, todo es susceptible de criticarse lo cual revela estados de inconformidad y pretensión de alcanzar metas más elevadas.

    Un paso más en esta indagación, actividad detectivesca o arqueología interior nos muestra que quien es pesimista respecto al presente es porque piensa que se pueden lograr objetivos mejores, situación que en verdad lo convierte en un optimista respecto del futuro. En cambio, el optimista respecto al presente de hecho estima que no pueden obtenerse marcas mejores, apreciación que lo convierte en un pesimista respecto del futuro. En otros términos, el conformista se oculta tras una pantalla de optimismo pero es pesimista por naturaleza, mientras que el crítico del presente tiene esperanzas en lograr un horizonte más promisorio.

    Y este no es un mero juego de palabras, encierra una profunda visión filosófica de la vida. Junto con muchos otros he insistido que quien se siente completo en su vida tiene una mirada liliputense de sí mismo. La verdadera visión optimista (que comparte la raíz de óptimo) apunta más allá de lo logrado, es crítico y autocrítico. Ve la vida como una aventura y un desafío para mejorar. No se estanca y se “sienta sobre sus (supuestos) laureles”. Esto transmite entusiasmo y alegría al contrario del optimista a ultranza que en realidad tiene una visión lúgubre de la vida por más que dibuje una perpetua sonrisa en su rostro y se ría como la hiena.

    El pesimista del presente pretende más de la vida, tiene expectativas más altas y por eso es un optimista del futuro. En cambio, el optimista de cuanto ocurre en el presente al renunciar al espíritu crítico está renunciando a la condición humana. Solo es posible progresar si se está disconforme con el presente. En otra oportunidad, en este contexto, lo he citado a Miguel de Unamuno quien escribe que permanentemente lo llaman “pesimista, cosa que, por otra parte, no me tiene en gran cuidado. Sé todo lo que en el mundo del espíritu se ha hecho por eso que los simples y los sencillos llaman pesimismo”.

    Los que no son capaces de ver un futuro mejor y se acomodan a lo que ocurre con optimismo se quedaron sin proyectos, están anquilosados y padecen un espíritu anciano, aquél estado que André Maurois definía como “la sensación que es demasiado tarde”.

    Este es el sentido por el que Octavio Paz insistía que “Si los intelectuales latinoamericanos desean realmente contribuir a la transformación política y social de nuestros pueblos, deberían ejercer la crítica”. Este es el sentido por el que los autores de todas las grandes obras imprimen un sello crítico al statu quo, es porque llevan en el alma la ambición irrefrenable del mejoramiento y con sus contribuciones corren el eje del debate hacia posiciones más elevadas, como lo destacan con especial vehemencia Longfellow, Andre Gide, Jonathan Swift, Erik von Kuehnelt-Leddihin, Albert Camus y tantos otros escritores de gran calado.

    Esto ocurre en todas las manifestaciones del arte, recuerdo la formidable producción cinematográfica El niño con el traje a rayas, relato que me conmovió profundamente. Ese pequeño -hijo de uno de los criminales nazis del ejército de Hitler- ofrece un magnífico ejemplo de cordura al acercarse por el lado de afuera del alambrado a otro compinche de su edad que estaba encerrado en uno de los campos de concentración y clandestinamente al trasponer los feroces alambres para encontrarse con su amiguito con el que muere en una de las tantas cámaras de gas (resulta impresionante la toma de un primer plano de las manos entrelazadas de los dos chiquitos en camino a la muerte). En aquellos momentos trágicos para la humanidad, el revivir escenas escabrosas como las mencionadas, con todo el dolor y el espanto del caso, nos trasmiten una visión optimista en el sentido de que condenas sin reservas de esas montruosidades vividas constituyen un signo alentador y hacen que las víctimas no hayan sido exterminadas inútilmente, precisamente debido a la profunda crítica que el rodaje genera en toda mente con un mínimo de razonabilidad. Y el régimen nazi terminó merced al pesimismo que mostraron opositores respecto al horrible presente de aquellos momentos.

    Es que no vamos a ninguna parte con los tilingos que todo les parece bien y son siempre optimistas de lo que ocurre, y si vamos a alguna parte es al cadalso. Son los que dicen que “no hay que juzgar” sin percibir que eso es también un juicio como lo es todo lo que hacemos o decimos cotidianamente. Los que ejercen el espíritu crítico y luchan diariamente por mayores dosis de libertad y respeto recíproco en última instancia son por naturaleza, como queda dicho, optimistas respecto a las potencialidades del hombre. En cambio, los optimistas de cuanto tiene lugar, operan con una muy escasa y estrecha expectativa de lo que puede y debe hacer el hombre, cuentan con un plafón que no supera la altura de sus cuerpos, son incapaces de mirar al cielo, deambulan por los zócalos de la vida, si fuera por ellos aún rugiríamos en las cavernas.

    Nada peor que aquellos irresponsables que recostados en sus poltronas repiten que no hay que preocuparse puesto que “ya vendrá la parte buena del ciclo de la historia” sin percatarse que nunca llegará esa faz si no hacemos algo por explicar y difundir los valores del respeto recíproco. Las cosas no suceden automáticamente en las relaciones sociales, no hay tal cosa como el determinismo histórico, como bien apunta Paul Johnson: “Una de las lecciones de la historia que uno debe aprender, a pesar de que resulta desagradable, es que ninguna civilización puede darse por sentada. Su permanencia nunca puede asumirse; siempre hay una edad oscura acechando a la vuelta de cada esquina”.

  • Revista TIME reafirma su posición en criptomonedas y educará a lectores sobre el metaverso

    La revista estadounidense TIME, una de las publicaciones más influyentes del mundo con casi 100 años de historia, continúa dando pasos dentro del mundo de las criptomonedas y se introduce de lleno al metaverso.

    Después de anunciar en abril la adopción de pagos con criptomonedas para sus suscripciones digitales, y tras cerrar un acuerdo previo en Bitcoin, la emblemática revista empezará a mantener Ethereum (ETH) en su balance como parte de una nueva asociación con la empresa de inversión en criptomonedas Galaxy Digital.

    De acuerdo con un comunicado de prensa del pasado jueves, Galaxy Digital Holdings Ltd. ,  el principal proveedor mundial de servicios financieros de activos digitales para instituciones, y su filial Galaxy Interactive, han realizado una asociación única en su tipo con TIME, comenzando con el lanzamiento de la nueva categoría TIME100 Companies Metaverse , que pretende dar soporte a emprendedores que construyen un futuro virtual más inmersivo.

    Diseñada para educar a sus lectores sobre el metaverso en rápida expansión y evolución, la asociación Galaxy-TIME incluirá un nuevo boletín semanal de TIME, ‘Into the Metaverse’, escrito por Andrew Chow. El boletín explorará las formas en que nuestro “yo” físico y digital se está entrelazando cada vez más, destacará las comunidades que están emergiendo rápidamente en nuevos mundos virtuales y se relacionará con los líderes que están a la vanguardia de las transformaciones en los negocios, la innovación y la cultura que tienen lugar dentro del metaverso.

    La asociación con la revista se financió en Ether, el activo nativo de la cadena de bloques Ethereum y la segunda criptomoneda más grande. La empresa acordó aceptar y mantener el activo en su balance, según informaron los ejecutivos.

    TIME ya había empezado a mantener Bitcoin en su tesorería en abril de este año, después de recibir un pago en la criptomoneda por un acuerdo con el administrador de fondos de criptomonedas Grayscale; aunque en ese momento la empresa no hizo ningún anuncio oficial. Estos pasos convierten a la revista en la primera organización de medios importante en mantener cripto en sus balances.

    «Durante la próxima década, el metaverso se convertirá en una parte cada vez más importante de la economía mundial; nuestras realidades físicas y digitales ya se están volviendo difíciles de distinguir», dijo Mike Novogratz , director ejecutivo y fundador de Galaxy Digital. «Esperamos que al asociarnos con TIME, una marca icónica que impulsa la innovación, llevemos a los lectores, creadores y curiosos al metaverso y desmitificar la tremenda transformación que está ocurriendo en su interior».

    TIME albergará recursos educativos adicionales en el metaverso a través de su nueva  página TIME for Learning, programada para lanzarse en diciembre como parte de la asociación. TIME aprovechará la profunda experiencia de Galaxy Digital en mundos virtuales para ayudar a explicar el metaverso y su emocionante potencial para el futuro, incluidas las ideas de Sam Englebardt y Richard Kim , socios generales de Galaxy Interactive, una oferta de Galaxy Digital, centrada en invertir en empresas, operando en la intersección de contenido, finanzas y tecnología.

    En marzo de 2021 , TIME ofreció una serie exclusiva de tres portadas TIME como tokens no fungibles en una subasta, incluida una de las portadas más icónicas en los 98 años de historia de TIME y la primera portada diseñada exclusivamente como NFT.

    Los ejecutivos de TIME se negaron a comentar sobre el tamaño del acuerdo, pero revelaron a CoinDesk que durará seis meses. Cabe señalar que Galaxy Digital ha invertido alrededor de USD$ 150 millones en proyectos de entretenimiento a través de su brazo Galaxy Interactive. Y recientemente la firma recaudó otros USD$ 325 millones para nuevas inversiones en el sector.

    «Antes de que podamos construir el metaverso, necesitamos definirlo, ya que, hoy, la palabra connota cosas muy diferentes para diferentes personas», dijo Sam Englebardt . «Entonces, con nuestros socios en TIME, nuestro primer objetivo es crear un léxico compartido y una comprensión de la idea y las oportunidades que están surgiendo a medida que nos convertimos en una especie cada vez más digital y continuamos (y aceleramos) nuestro viaje continuo de lo físico al mundo virtual.»

  • El nuevo Gobierno de Alemania abre la puerta a la legalización del cannabis

    La legalización del cannabis podría reportar a Alemania unos ingresos fiscales anuales y un ahorro de costos de unos 4.700 millones de euros (5.340 millones de dólares), además de crear 27.000 nuevos puestos de trabajo, según una encuesta realizada el martes, mientras políticos discuten las normas para el incipiente sector.

    Olaf Scholz, líder de los socialdemócratas de centro-izquierda (SPD), está en conversaciones con los Verdes, ecologistas y favorables al gasto , y con el Partido Democrático Libre (FDP), libertarios y favorables a las empresas, para construir una coalición a tres bandas que incluya entre algunas políticas comunes, la política que regula el cannabis en Alemania.

    Tras conocerse los resultados de los comicios, la expectativa se disparó al instante. El revuelo ha sido tal que Georg Wurth, presidente de la Asociación Alemana del Cannabis, ha pasado las semanas siguientes a las elecciones recibiendo llamadas telefónicas de forma constante.

    «Todo el mundo está entusiasmado porque podría ocurrir de verdad», dijo Wurth a Euronews. «Alemania podría convertirse en la tercera nación del mundo en legalizar totalmente el cannabis». El paso podría también ser una bendición para las empresas de cannabis de EE.UU., Canadá y Uruguay, así como para una industria alemana naciente que incluye empresas como Cantourage GmbH y Synbiotic SE.

    El primer paso es la despenalización, que elimina las sanciones penales por el consumo y que suele preceder a la legalización total. Es un escenario posible, sostiene Wurth, aunque las partes siguen negociando. Alemania está en línea con gran parte del resto del continente en lo que respecta a la política de cannabis: la marihuana es legal solo para su uso medicinal.

    «En los últimos 20 años, más o menos, se suponía que la despenalización vendría primero, y luego la legalización sería el siguiente paso. Veremos si realmente lo hacemos todo a la vez», señala.

    Los tres partidos hicieron campaña en torno a la reforma de las leyes sobre el cannabis, pidiendo la regulación de la venta y el consumo de la droga y el fin de la prohibición penal. Las actuales conversaciones de la coalición, con una fuerte presión ejercida por las alas juveniles de los tres partidos, determinarán si la reforma se traduce en una despenalización o en una legalización total.

    El estudio realizado por el Instituto de Economía de la Competencia (DICE, por sus siglas en alemán) de la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf, y encargado por la Asociación Alemana del Cáñamo, concluyó que la legalización del cannabis podría generar unos ingresos fiscales adicionales de unos 3.400 millones de euros al año.

    Al mismo tiempo, podría suponer un ahorro de costos en el sistema policial y judicial de 1.300 millones de euros al año, al tiempo que crearía decenas de miles de puestos de trabajo en la economía del cannabis.

    La legalización del cannabis en Alemania daría un impulso a un mercado europeo en expansión que se espera que supere los 3.000 millones de euros de ingresos anuales en 2025, frente a los cerca de 400 millones de euros de este año, según el Informe Europeo sobre el Cannabis de la consultora Prohibition Partners.

    El cannabis es la droga ilegal más popular en Alemania.

    Según el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT), el 19,5 % de los adultos jóvenes de entre 15 y 24 años consumieron marihuana al menos una vez en 2019, lo que supone un ligero aumento respecto a años anteriores.

    Los alemanes no son los únicos tampoco. El OEDT estima que más del 27 % de los europeos han probado el cannabis al menos una vez.

    La posesión se castiga con una multa o, en casos muy raros, con hasta cinco años de prisión. Un gran número de casos de posesión se archivan cuando giran en torno a «una pequeña cantidad» de cannabis, una distinción que puede oscilar entre 6 y 15 gramos según el estado.

    Aun así, según la Oficina Federal de Policía Criminal de Alemania, el cannabis representó el 77 % de los delitos de drogas registrados en 2020. La gran mayoría de estos delitos se centran en los consumidores de drogas, no en los vendedores o productores.

    Hacer cumplir la condición de ilegalidad del cannabis supone destinar cuantiosos fondos públicos a la labor policial, al tiempo que se garantiza que gran parte del dinero gastado por los millones de consumidores alemanes vaya a parar a organizaciones delictivas.

    «Hacemos un esfuerzo increíble para hacer cumplir esta prohibición, sin éxito. El consumo no ha hecho más que aumentar, y nos cuesta millones», dijo Wurth. Concretamente, los costos en el sistema policial y judicial ascienden a 1.300 millones de euros al año.

    Despenalizar el consumo de cannabis reduciría drásticamente los gastos de vigilancia del consumo, algo que, según Wurth, supondría un beneficio para los contribuyentes. Si Alemania adopta la vía de la legalización, que probablemente implicaría la venta regulada de cannabis en tiendas especializadas, también podría haber importantes ingresos fiscales en el horizonte.

    Canadá recaudó 186 millones de dólares canadienses (130 millones de euros) en los seis meses posteriores a la legalización de la marihuana en 2019, según cifras oficiales.

    «Nunca diríamos que el consumo de cannabis no tiene riesgos. Algunas personas tienen problemas con él. Eso no cambiará con la legalización. La legalización del cannabis puede resolver todos los problemas creados por la prohibición, pero no puede resolver todos los problemas propios del cannabis», dijo.

    La Asociación Alemana del Cannabis ha pedido un debate más abierto sobre los ‘pros’ y ‘contras’ del consumo de cannabis, al tiempo que sostiene que los fondos que se gastan en la vigilancia de la venta y el consumo de la droga pueden destinarse ahora a la prevención, la educación y el asesoramiento.

  • Campeón olímpico austríaco siente verguenza de su país y renuncia a su cargo en el gobierno

    Renuncia y carta abierta del Campeón Olímpico austríaco Felix Gottwald: «Estoy profundamente avergonzado de nuestro país».

    La situación actual en Austria, que ha impuesto un confinamiento severo a los ciudadanos no vacunados, ha causado serios enfrentamientos, incluso dentro de la misma coalición gobernante, que apenas pudo imponer por poco una regla tan absurda como inhumana. Este divisionismo causado en la sociedad, no ha dejado indiferente al campeón olímpico y record austríaco, Felix Gottwald.

    El ministro de Deportes austríaco, Werner Kogler, se había referido a la protección de la salud de la población como un mandato de la política y destacó que “una gran parte de la población austriaca puede seguir practicando deporte en clubes deportivos”. Esto concierne, por ejemplo, a los niños y jóvenes hasta el final de la escolaridad obligatoria, así como a todos aquellos que han optado por una vacuna o que se han recuperado ”. Los no vacunados deberían y, por supuesto, también podrían hacer deporte, dijo el político Verde en un comunicado escrito, pero “Hasta nuevo aviso, sin embargo, lo harán dentro de sus propias cuatro paredes o en el espacio público, a una distancia de los demás, de modo que se minimice el riesgo de infección para usted y los demás”.

    El campeón olímpico austríaco de Combinado nórdico, meditó durante una semana y tomó una pública decisión increpando al vicecanciller y ministro de Deportes Werner Kogler con duras palabras y una conclusión: “La división no es una solución”. Al mismo tiempo, Gottwald dimitió de su cargo de Presidente del Comité Nacional de Deportes de Bundes-Sport GmbH.

    El texto reproducido es valiente, honesto y absolutamente conmovedor. No por nada las marchas en Austria son cada vez mayores y hay un llamado masivo para el 20 de noviembre a marchar contra lo que el ex ministro del interior austríaco hasta el 2019, Herbert Kickl, ha llamado un regreso al pasado más oscuro y un atropello a los derechos fundamentales.

    La carta abierta completa

    «Me gustaría informarle que renuncio como presidente de la comisión de deportes populares de Bundes-Sport GmbH con efecto inmediato y que ya no estoy más disponible.

    Cuando comencé, lo hice para hacer una contribución a una verdadera cultura de movimiento en nuestro país.

    Comencé a trabajar  para aumentar el número de años de vida saludable en nuestro país.

    Y vine aquí para crear conciencia entre la población, para afrontar mejor el mundo en el que vivimos a través del ejercicio y el deporte.

    Ahora, después de nueve meses oficiales en este puesto, puedo ver que pueden estar sucediendo muchas cosas en nuestro país, pero ciertamente no sobre la salud y el bienestar de los austriacos y las personas que viven en Austria, y eso en medio de la mayor crisis de salud.

    División, agitación, discriminación: estos son los imperativos gubernamentales del momento.

    Estoy profundamente avergonzado de nuestro país y, como austriaco, estoy enojado, triste y () desconcertado al mismo tiempo.

    He perdido toda fe en la política y, aún con la mejor de las intenciones, no puedo pensar en ningún argumento por el que debería creer una sílaba de ella. La naturaleza del discurso dentro de la política, la elección de las palabras, la incongruencia, el desprecio que me alcanza como ciudadano responsable y contribuyente me irritan profundamente y probablemente llevarían inmediatamente a la quiebra a cualquier empresa del sector privado.

    Como persona probadamente sana que utiliza medidas razonables y sensatas para contener la pandemia de manera muy responsable, ahora estoy, como millones de personas, excluido de la vida social y, por lo tanto, también de la vida llena de deporte. Como deportista, siempre he asumido y he tenido que asumir responsabilidades. Nada ha cambiado sobre eso y no cambiará nada, independientemente de la presión, las reglas y regulaciones. Estudié ciencias de la salud porque toda mi vida me ha preocupado cómo surge la salud, y no cómo surge la enfermedad. El deporte y el ejercicio son y seguirán siendo una parte esencial de la solución.

    Como Ministro de Deportes, usted en particular tendría el poder de poner en marcha medidas que promuevan y no impidan el ejercicio y el deporte (popular) en lo que probablemente sea la mayor crisis de salud de nuestro tiempo.

    ¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar?

    Y: ¿hasta dónde estás dispuesto a llegar como gobierno?

    Como el atleta olímpico más exitoso de Austria, a menudo he perdido y otras veces he ganado. Como atleta, he aprendido a lidiar con la derrota y el fracaso, a aprender de ellos, a desarrollarme más y a tratarme a mí mismo y a los demás con respeto y dignidad. Actualmente echo de menos estas virtudes por parte de la política.

    Estaba convencido de que nuestro país había aprendido de la historia.

    Me sorprende descubrir que nosotros, como sociedad, nos hemos vuelto más presuntuosos, despiadados y más discriminatorios de lo que he visto antes.

    Quiero volver a vivir en un país del que podamos estar orgullosos, en un país donde nosotros, como sociedad, cultivemos una cultura de ser los unos para los otros. Deseo sinceramente que las decisiones y las acciones estén moldeadas por la comprensión, la compasión y la confianza.

    La esperanza de que nunca sea demasiado tarde para esto, independientemente de las circunstancias externas, y de que hoy sea siempre el mejor momento para comenzar de nuevo, permítanme dar las gracias para terminar. Gracias a todos los miembros y al equipo de Bundes-Sport GmbH por la forma en que me recibieron y por sus esfuerzos para ayudar a establecer una verdadera cultura de movimiento en nuestro país.

    Fallé, y está bien. Pero continuar como si no hubiera notado los desarrollos antideportivos y poco saludables que rodean esta pandemia, no es una opción para mí.

    También me gustaría agradecer a todas las personas que, a su manera y con sus posibilidades, hacen una contribución para que nos mantengamos unidos y nos entendamos y no nos dejen dividir más como sociedad por esta circunstancia de la política, y que por tanto dominemos la crisis juntos y con diferentes decisiones y convicciones personales.

    El ejercicio, el deporte y mucho aire fresco nos ayudarán y, por cierto, contrarrestarán una pandemia de nuestro tiempo: la obesidad y el sedentarismo.

    Personalmente, seguiré trabajando dentro de mis posibilidades por una verdadera cultura de movimiento en nuestro país, sabiendo que esa cultura debe construirse con persistencia y que debe ser independiente del activismo político.

    Lo saludo conmovido y preocupado,

    Felix Gottwald «

  • La patria del desasosiego

    La patria del desasosiego

    Nos tomamos un descanso por fiestas patrias. Y por el mismo motivo, les dejaremos por aquí un par de poemas de la gran Ana Blandiana para leer con calma, especialmete, La patria del desasosiego. Ya hemos publicado anteriormente poemas de ella, una ferviente luchadora por la libertad, por los derechos individuales.

    Respecto a la pandemia ha expresado: «Como escritora y como pensadora del mundo por el que paso, mis ideas y esperanzas relacionadas con la pandemia no se han cumplido, y fue para mi una gran humillación… También pensé que al cerrarse las fronteras quizás podía surgir una oportunidad para pensar en este proceso de globalización absoluta y renuncia a las especificidades de cada pueblo. Creo que la globalización no es necesariamente algo bueno cuando se forma una gran masa donde todo es más o menos igual. La pandemia terminó más bien por agravar los problemas ya existentes en nuestras sociedades, tanto a escala individual como social.».

    Aquí les dejamos un resumen de su bio y un par de hermosos poemas, muy adecuados a estos días, del  libro Mi patria A4 (Pre-Textos, 2014).

    Ana Blandiana (Rumania, 1942). Destacada opositora al régimen de Ceaușescu, Blandiana forma parte del grupo de escritores que concibieron su vocación literaria como la de ser testigos de su tiempo y la literatura como una forma de resistencia moral.  Autora de catorce libros de poesía, dos volúmenes de relatos fantásticos, nueve de ensayos y una novela, es la poetisa rumana actual más internacional y candidata al premio Nobel de Literatura. De su obra se han traducido cincuenta y nueve libros a veinticuatro lenguas. Después de 1989, Blandiana reorganizó el PEN Club rumano. Fundó y presidió la Alianza Cívica (1991-2001), una organización independiente que luchó por la democracia. Con elsoporte del Consejo de Europa, Ana Blandiana ha creado el Memorial de las Víctimas del Comunismo y de la Resistencia, en Sighet. Además de haber recibido numerosos galardones literarios, nacionales e internacionales, en 2009, Blandiana fue condecorada con la más alta distinción de la República Francesa, la Légion d’Honneur por su contribución a la cultura europea y su lucha contra la injusticia. Acaba de ser nombrada Doctora Honoris Causa por la Universidad de Salamanca al ser considerada un símbolo de la libertad.

    La patria del desasosiego

    Esta es la patria del desasosiego
    A punto de cambiar de opinión
    De un momento a otro
    Y, no obstante, sin renunciar a esperar algo indefinido.
    Esta es mi patria,
    Entre estas paredes
    A unos metros los unos de los otros
    Y ni siquiera en el espacio completo entre ellos,
    Sólo en la mesa con papel y lápices
    Dispuestos a moverse solos y a empezar a escribir,
    Esqueletos animados bruscamente por unas plumas más antiguas,
    Sin usar desde hace mucho tiempo, con la pasta seca,
    Que se deslizan frenéticamente sobre el papel
    Sin dejar ninguna huella…
    Esta es la patria del desasosiego:
    ¿Conseguiré alguna vez
    Descifrar las huellas que no se ven,
    Pero que sé que existen y esperan
    Que las pase a limpio
    En mi patria A4?

    Animal Planet

    Menos culpable, aunque no inocente,
    en este universo donde
    las leyes de la naturaleza deciden
    quién debe matar a quién
    y el que más mata es el rey.

    Con qué admiración se filma
    al león plácido y feroz que despedaza al cervatillo!
    y yo, al cerrar los ojos o al apagar el televisor,
    siento que participo menos en el crimen,
    aunque en la llama de la vida
    hay que verter siempre sangre,
    la sangre de otro.

    Con menos culpa, aunque no inocente,
    compartí mesa y mantel con los cazadores,
    sin embargo, me gustaba acariciar las orejas largas
    y sedosas de las liebres,
    arrojadas a un túmulo
    sobre el mantel bordado.

    Culpable, aunque yo no fuera quien
    apretara el gatillo,
    y me tapara los oídos,
    horrorizada por el ruido de la muerte
    y por el olor a sudor desvergonzado de los que dispararon.

    Menos culpable, aunque no inocente,
    aún así, más inocente que tú,
    autor de esta perfección sin piedad,
    que has decidido todo
    y luego me has enseñado a poner la otra mejilla.

  • La solidaridad desvirtuada

    El término “solidaridad” es muy interesante y tiene variedad de usos y sentidos. Pero, como ocurre con tantas cosas buenas y útiles, todo se puede pervertir y “malusar”. El vocablo “solidaridad” le ha venido a pelo a los socio-comunistas en su desesperada avalancha hacia el totalitarismo; ya que dicha palabra es altisonante y el comodín perfecto.

    El uso y sentido del término de marras me llama la atención debido a la creciente tendencia hacia el llamado “socialismo”; en particular, a que, la cuna del mayor experimento de libertad en el mundo, los EE.UU., parece estar girando hacia la izquierda y desdeñando la libertad de mercado, bajo el baladí argumento de la “solidaridad”. El término se usa típicamente para dar a entender que tal o cual acción o comportamiento es dadivoso o de buena intención.

    El sentido que da la iglesia católica a la solidaridad es una ayuda desinteresada que se da a la persona en necesidad, desamparada o minusválida. Pero para que esa asistencia sea auténtica y efectiva, la misma debe cumplir cuatro condiciones: 1) Quien da es el dueño de lo que se da; 2) Lo que se da debe tener valor para quien lo da; 3) Lo que se da debe tener valor para quien lo recibe, y; 4) La ayuda debe evitar la creación de dependencia endémica.

    En la práctica, el concepto de “solidaridad”, que algunos lo entienden como “igualdad”, ha quedado desvirtuado por el abuso del discurso politiquero que anda en la búsqueda de aquello que está lejos de ser solidario; vale decir, en búsqueda del clientelismo o servilismo patológico.

    La verdadera solidaridad es una característica de una elevada sociedad humana que actúa por amor al prójimo y no por coacción gubernamental centralizada e interesada. Es algo como lo que ocurre en una familia sana, en dónde el necesitado no tiene que mendigar ya que su gente le conoce y le da una asistencia basada en el amor.

    Visto desde otro ángulo, la solidaridad no es cosa que se puede masificar y entregar al estado para que la administre; tal como vemos que se pretende en tantos estados, a través de esquemas impositivos y tal. El ser humano ve y siente a su prójimo; es decir, a quien está “próximo” o allí mismo, en dónde le vemos, palpamos, y que nos mueve a darle asistencia.

    La función del estado en todo ello debe apuntar, antes que nada, a no estorbar o entorpecer el mecanismo social; ese que nace en la unión de la familia, del barrio y así va impregnado a toda la comunidad. No es cosa que decanta desde lo alto, sino que asciende tal como asciende la savia por efecto osmótico, desde las raíces hasta lo más alto del árbol.

    A partir de lo señalado, debemos advertir que la verdadera solidaridad no requiere inmensos esquemas de redistribución conducidos por interesados politicastros. Y, en cuanto a la “igualdad”, sólo vale destacar que todos debemos ser iguales ante la ley. Otra cosa muy diferente y sin sentido es pretender que todos somos iguales en otros aspectos. Más aún ¡viva la diferencia!, que en la diversidad está la riqueza.

    Cuando vemos que se pretende vender una “solidaridad” impuesta, es hora de estar en alerta. La solidaridad no es cosa que se delega a los políticos; ya que, si los ciudadanos carecen de ese sentido de hermandad, no hay político ni gobierno que pueda reemplazarlo. La verdadera fuerza solidaria nace y se manifiesta a través de toda una población que conoce y participa de lo que le es propio.

  • La ciencia y los abusos que se cometen en su nombre

    Sería imposible recontar todos los abusos que se han cometido y siguen cometiendo en nombre de la ciencia. Hoy día, que los descubrimientos tecnológicos y científicos se disparan, el abuso y mal uso de lo “científico” igualmente se dispara, particularmente de parte de quienes no teniendo la razón y desesperadamente se valen del engaño para imponer sus proyectos y tal. Me refiero en particular a las tendencias totalitarias típicas del socio-comunismo. Y si algo lo saca a relucir esta realidad, son eslogans como “ya es ciencia establecida” y “debemos creer en la ciencia”; y el problemita con ello es que hay variedad de ciencias, entre ellas las ocultas.

    Decir que algo es contrario a la ciencia es contrario a la ciencia; dado que el método científico está basado en la constante revisión de sus procesos y hallazgos, los cuales nunca son finales. Por otro lado, la ciencia es eminentemente empírica; lo cual quiere decir que se basa sobre las observaciones o experiencias y no la teoría o imaginación; pero, jamás en la política.  El proceso científico es eminentemente histórico, es decir, que no se basa en lo que aún no se ha visto o no ha ocurrido. Decir entonces que un  nuevo tratamiento médico contra el cáncer o tal, que no ha superado los rigores de un auténtico proceso científico es “ciencia establecida” no es ciencia sino politiquería de la peor clase; lo cual, en mi caso toma un significado muy especial, ya que la quimio que se le dio a mi esposa para evitar la reincidencia de su cáncer mamario le afectó el corazón y ya no está con nosotros.

    El futuro es desconocido y siempre existirá la posibilidad de que lo que antes creímos ser cierto, en un futuro resultará falso o no tan cierto. En su momento, los fabricantes de cigarrillos dijeron que los mismos eran saludables. En fin, usar la ciencia para vender productos económicos o políticos es deleznable. La ciencia no es moralidad; y, dictar encierros y otras medidas contrarias a nuestro albedrío es lo inmoral. Luego, si los encierros producen pobreza y los tratamientos médicos muertes, seguro que los politicastros y sus Fauci no saldrán a asumir culpas.

    Los hallazgos científicos se valen de interpretaciones subjetivas. Yo, que he sido investigador de accidentes de aviación, sé por entrenamiento y experiencia que gran parte de lo que hacía se basaba en hipótesis, experiencia y mis interpretaciones. Por algo, la mayoría de los informes de accidentes hablan de “causa o causas probables”. Por otro lado, si casas la ciencia con la política, tienes una receta para desastres; particularmente tratándose.

    Peor, aún, es que los estatistas se hayan entronado en puestos de control y mando y no tienen escrúpulos en usar los instrumentos de la mentira para adelantar sus agendas políticas. Muchos de estos lo que pretenden es reemplazar a Dios con el estado y así controlar al rebaño para llevarlo al matadero. Todo ello se vuelve más que aparente cuando vemos personas manejando un auto sin pasajeros con los vidrios cerrados, mientras van enmascarados y con vísceras. Y, si estás cerca cuando abren la puerta, el auto huele a borracho. Ya los del tránsito no saben distinguir entre embebidos y alcoholizados. El terrorismo estatal ha sido muy exitoso.

    En fin, no hay peor gobierno que aquel que en nombre de la ciencia practica intervencionismo; o peor, terrorismo. Cuando un pueblo pierde su capacidad de criterio propio, está condenada. Y, si la ciencia propone que sus conclusiones no pueden ser cuestionadas, entonces deja de ser ciencia y se convierte en una profana religión.

  • Cómo es qué tantos se dejan arrear? Parte II. El Ciclo de la distorsión de la masa

    Una vez que logramos entender los fenómenos y mecanismos de la formación de mentalidad de masa, debemos proceder a examinar y entender no sólo como se originan sino cómo evolucionan cíclicamente. Y es que una vez que ya nos encontramos sumido en un fenómeno de mentalidad de masa, se van presentando fenómenos destructivos; tal como vemos, si es que vemos, los efectos que las medidas gubernamentales están y van produciendo en la economía y en la vida ciudadana. A fin de cuentas, la mayoría sólo logra ver y entender parte del cuadro total; entre otras razones, porque les han destruido su capacidad de pensamiento verás crítico. En tal estado mental la única “verdad” que cuenta es la que tienen fijada en su mente; lo cual entienden muy bien los centralistas, tal como los líderes “democrats” en los EE.UU., a quienes no les importa salir a decir mentiras y otras barbaridades ya que saben más que bien que le hablan a una masa que se comerá cualquier cosa.

    Lo anterior nos lleva a destacar otra realidad asociada al tema que abordo; en cuanto a que, en una dictadura clásica, tal como la militar que sufrimos en Panamá, la gente obedece por temor, pero en la mentalidad de masa no es así; es en esta condición mental hipnótica que da lugar al peor de los estados totalitarios, capaces de los peores crímenes. En una dictadura clásica si la población acepta los dictámenes de su Torrijos o Noriega, y se apaciguan, igual los dictadores se volverán más al estilo de Torrijos, quien recibió el apodo de “Papachú”; es decir, Papá Dios. Torrijos se esmeró por crear una imagen benévola y positiva. En contraposición el error fatal de Noriega fue hacer lo contrario, tal como ocurrió con la decapitación de Spadafora.

    En contraposición, en una dictadura totalitaria, cuando la población se amansa, entonces es cuando el dictador y sus huestes se vuelven demonios feroces; que fue el caso de los rusos en 1930 y los alemanes en 1935. Entonces es que se van prendiendo los hornos para cocinar a sus opositores o, ni siquiera, sino a quienes sirven de buenos objetos para polarizar las ansiedades y odios de la población. Y, entonces es que el monstruo comienza a devorar a sus propios hijos. En el caso de Rusia, la mayoría de los más de 50 millones exterminados no eran los ricos, que ya habían sido eliminados y se habían fugado, sino la gente del pueblo que no tenía como escapar de las fauces del demonio enloquecido.

    Los tres grupos en grupos de transformación masiva

    1. En el grupo uno estará el 70% de la población que no es hipnotizada. Lo mismo que en un estado totalitario los embobados no pasan del 30% de la población.
    2. Luego vemos un segundo grupo, alrededor del 40% que no se unen, pero no se oponen, de manera que dan lugar al fenómeno, el cual ahora llega a un 70% de la población.
    3. El tercer grupo de un 25% o 30%, que no queda hipnotizado, son los que se manifiestan e intentan actuar en contra del desquicio colectivo. Y, curiosamente, este grupo no pertenece a ninguna clase en particular, sino que es heterogénea; es decir que está conformada por diferentes clases políticas, sociales y étnicas, de manera que no es fácil definirlo.

    El asunto es que cuando este grupo encuentra o es llevado a reconocer el fenómeno y el peligro que acecha y logran identificarse entre ellos, se dificulta o imposibilita el fenómeno de formación masiva. ¡Este es el reto!, y la razón por la cual me he tomado el tiempo de leer, estudiar y escribir sobre todo esto, dada la urgente importancia de evitar un colapso total de la sociedad, tanto en Panamá como más allá. Algunos dirán que poco puede hacer una sola persona, pero, como bien se ha dicho, “el aleteo de una mariposa en un continente puede producir huracanes en otro.”

    ¿Cómo algunos rechazan la formación de masas?

    La respuesta no es tan simple o fácil de comprender; pero, tal vez podemos acercarnos un poco a ello. Y es que algunos apenas han logrado una visión muy limitada o un enfoque de túnel, si se quiere del mundo y el universo. Muchos ni siquiera se hacen las preguntas y, simplemente, se dejan llevar por sus preferencias que han desarrollado a lo largo de su vida. Por ejemplo, si los del gobierno y otras entidades regionales e, inclusive, religiosas, declaran que una vacuna es segura, muchos simplemente lo aceptarán sin tomarse el tiempo y trabajo de investigar el tema más a fondo.

    El entrevistador pregunta al psicólogo Desmet ¿si la degradación en la fe y que están quedando con mayores niveles de ansiedad están más predispuestos a aceptar inducciones masivas, ya sea en un sentido transhumanista u otra? Inclusive y en muchos casos, pareciera que muchas personas más educadas parecen ser estar más predispuestas a aceptar estas ideologías. Desmet responde: Sobre ello ya habló Gustave Le Bon en el Siglo XIX en su libro, “La Psicología de la Muchedumbre”, escribió que mientras más educados, más predispuestos están a una formación de masa. Más aún, se da otro fenómeno dentro de la masa; y es que los más educados e inteligentes, una vez asimilados a la masa, tienden a conformarse con la misma, bajando el nivel de su inteligencia ‘o tal vez su manifestación’. Dicho de otra manera, todos se tornan igualmente inteligentes, lo cual dicho de otra manera sería: ‘Igualmente Estúpidos’ y van perdiendo su capacidad de raciocinio crítico y pensamiento racional.

    En cuanto a si el nivel de ansiedad juega un papel en la formación de masa… «no estoy seguro de ello, porque siento que mucha gente que rechazan entrar en la formación de masa también sufren un alto grado de ansiedad». En mi caso (Desmet) nunca he sentido ansiedad debido al virus. Tal vez algo al inicio; pero desde el principio sentí el surgimiento de dinámicas sociales que podrían ser muy riesgosas y potencialmente peligrosas. En la primera semana de la crisis escribí una opinión en un diario advirtiendo que esta situación mostraba las características de un estado totalitario. En ese sentido fue que sentí ansiedad, por las consecuencias sociales y no por el virus. Pero me inclino por pensar que se trata de una tendencia de conectar la ansiedad con cierto objeto

    El despertar

    El entrevistador a Desmet: «Ahora me gustaría explorar el fenómeno de lo que ocurre cuando ya muchos van advirtiendo que el poder estatal se ha tomado más control de la cuanta y se está o ha formado un estado totalitario». En mi caso, la víctima de mis preocupaciones y quejas era mi esposa (John Bennett: En mi caso mi hijo y empleados que sufren mis desvaríos de rechazo a lo que veo está ocurriendo aquí y por tantos otros sitios). ¿Qué y cómo podemos hacer para contribuir con el despertar de la comunidad? Y, tal vez puedas compartir partes de tu propio viaje en todo esto. Sé que te fijabas en las estadísticas, que no hacían mucho sentido, hasta que caíste en cuenta de lo que ocurría; es decir, ese proceso que nos lleva a tomar conciencia de lo que ocurre.

    Desmet: Opino que lo más importante es no callar y seguir usando los medios que cada quien pueda tener para comunicar nuestras inquietudes. Decir, simplemente, que no estás de acuerdo con la narrativa de la corriente principal o “mainstream”. Eso es lo más básico, dado que la formación de masa es un tipo de hipnosis y como tal es un fenómeno provocado por vibración de una voz. Y debemos tomar lo que digo de manera literal, cosa que bien entienden los líderes totalitarios, cuando vemos que inician cada día con 30 minutos de propaganda, en la cual la voz del líder constantemente penetra la conciencia de la población. Y, sin el aporte de los medios de comunicación masiva; y si el líder totalitario no puede cacarear su mensaje hipnótico a las masas, entonces no podrá hipnotizarlos, tal como ocurrió en Alemania y en la Unión Soviética. Pero lo opuesto también es cierto; es decir, que con el aporte de otras voces de sentido común se puede interrumpir el proceso hipnótico. En fin, debemos convencernos y convencer a los demás sobre la importancia de manifestarnos abiertamente.

    En cuanto a mis propias experiencias vividas durante todo esto; de algo que los llevó a despertar y darnos cuenta de que lo que nos han estado vendiendo los líderes gobernantes y otros no tiene sentido. Que si logramos comunicarles a otros acerca de estos puntos de inflexión, tal vez podemos ayudarles con el despertar. En mi caso, formula Desmet, desde el comienzo del virus escribí que: “El miedo al virus es más peligroso que el mismo virus”. Dese un principio tuve el sentir de que el proceso psicológico era más peligroso que el biológico. Es más, dos meses antes de la declaración de pandemia, en diciembre a fines del 2019, fui al banco a pagar el balance de mi hipoteca; y el gerente del banco me preguntó: “Por qué quieres pagar lo que queda de tú hipoteca… vas a perder las ventajas de impuestos y tal?” Le respondí: “Porque siento que esta sociedad se encuentra en un punto de zozobra. En la universidad las cosas andaban muy mal, no se cumplían las tareas, había varios indicadores negativos que aumentaban de forma exponencial, y en diciembre le dije al banco: “Quiero estar lo más libre sin compromisos”. El director del banco me habló por hora y media, intentando convencerme de que él sentía que no era necesario lo que yo hacía. Luego le dije a mi esposa: “Fíjate, ese es el punto de inflexión del cual te hablaba”. Es decir, los encierros, máscaras y tal.

    En Bélgica, todos habían leído el artículo de Desmet, que por ello se había vuelto famoso, a punto de que en ocasiones sentió temor, pensando que tal vez estaba equivocado, que sí estábamos frente a un virus asesino en grande. Sin embargo, a fines de mayo, los modelos del Imperial College demostraron de que no era el caso.

    «Fue entonces que te fuiste a consultar las estadísticas, a usar el raciocinio sobre lo que sentías. Y es que nosotros en la emisora intentamos influenciar con datos y lógica, pero parece que nos estrellamos contra un muro. ¿Habrá algunos principios o forma de influenciar que podrías compartirnos, una forma de aproximarnos a todo esto de una forma sicológica que facilite este proceso de toma de conciencia?» pregunta el entrevistador a Desmet, que concluye:

    «Creo que se trata de seguir aportando argumentación racional con el fin de contrarrestar el proceso hipnótico. Pero, si sólo hacemos eso, puede resultar frustrante. Y es que mientras la gente esté profundamente hipnotizada será muy difícil despertarlos con argumentos racionales. El proceso de formación de masa se inicia en un nivel emocional, es decir, la interconexión de nuestra ansiedad con un objeto en o al cual podemos asirnos, tal como se agarra el náufrago a los restos flotantes de un navío hecho pedazos contra los arrecifes; o, en el caso que nos ocupa, el virus. El problema es que, una vez que el náufrago se agarra del “pecio”, palabra que significa “fragmento de la nave que ha naufragado”, es muy difícil que lo suelte, aunque ese pecio no lo pueda salvar.

    Habrán visto algo de eso en la película Titanic. En semejante situación o fenómeno, hay que hacerle ver al náufrago de que la dependencia a los dictámenes desquiciados y controladores de malos gobernantes no es salvación. Ello les hará darse cuenta que no están a salvo y que tienen que buscar otra vía de salvación; que, nuevamente, en el caso que nos ocupa, consiste en retomar las riendas de la gobernanza, esa que, en su momento, dejamos que fuese secuestrada por corruptos politicastros.

    Nota del autor:  les ofrezco una transcripción del audio de una entrevista que le hacen a Mattias Desmet en el Pandemic Podcast. No me limité a una transcripción pura, sino que fui introduciendo mis experiencias y otros comentarios que se fueron presentando ante las explicaciones de Desmet. Quien quiera buen puede buscar el video de la entrevista y para verla sin mis intromisiones.

    Entrevista de Dan J. Gregory del PANDEIC PODCAST al Dr Mattias Desmet – Psicólogo Clínico

  • TikTok surge como potencia en el mundo de la publicidad

    Es difícil saber qué será o qué no será un éxito en TikTok, y el mecanismo de la app para decidir quién ve un producto es un total misterio.

    En un estante de la tienda de golosinas It’Sugar hay un conjunto de productos disímiles — juguetitos de mano, caramelos en forma de frutas — que están allí por el simple hecho de que se han vuelto virales en TikTok.

    En esa app han proliferado los videos de gente pegándole mordiscos a los caramelos de frutas, de los cuales salía disparado el zumo en su interior.

    El personal de la tienda le pidió a la compañía ofrecer ese producto, y fue tal el éxito que It’Sugar decidió hacer de TikTok parte de su estrategia de ventas. Ahora la tienda cuenta con carteles con el logo de la app, y los productos promocionados por esa vía conforman entre el 5% y el 10% de las ventas totales semanales.

    “Esa es una cantidad insólita”, comenta Chris Lindstedt, vicepresidente de mercadeo en It’Sugar, que cuenta con unas 100 tiendas.

    TikTok, una app mejor conocida por los videos de gente bailando y que tiene 1.000 millones de usuarios a nivel mundial, se ha convertido en un fenómeno publicitario. Tanto así que numerosas tiendas, ávidas de atraer a la joven clientela, están creando secciones dedicadas a TikTok, como en otra época tenían secciones para productos publicitados por televisión.

    Por ejemplo en las librerías Barnes & Noble hay secciones llamadas #BookTok, en referencia al hashtag usado en TikTok para recomendar libros. Amazon en su website tiene una sección llamada “Internet Famous” (“Famoso en internet”) con productos que resultarán conocidos para cualquiera que haya pasado tiempo en TikTok.

    El hashtag #TikTokMadeMeBuyIt (“TikTok me obligó a comprarlo”) ha recibido más de 5.000 millones de vistas en la app, que ha impulsado el éxito de una amplia gama de productos como mallas, carteras, detergentes y hasta quesos. Videos de una receta de cocina que usaba el queso feta hicieron disparar las ventas de ese queso este año.

    Es difícil saber qué será o qué no será un éxito en TikTok, y el mecanismo de la app para decidir quién ve un producto es un total misterio. Por lo general las compañías se sorprenden igual que cualquiera y tratan de montar la ola una vez que se populariza un producto, regalándole cosas al fabricante, contratándolo para aparecer en comerciales o comprando espacios publicitarios en TikTok.

    “Al principio nos dejó un poco perplejos”, admitió Jenny Campbell, gerente de mercadeo de Kate Spade, al recordar el momento en que se dispararon las búsquedas de “carteras de forma de corazón” en el website de la compañía meses atrás.

    Resultó que una joven de 22 años llamada Nathalie Covarrubias había colocado en TikTok un video sí misma, en un automóvil estacionado, elogiando la cartera rosada en forma de corazón que recién había comprado. Súbitamente proliferaron los videos de otras chicas comprando el mismo producto o usándolos con distintos vestidos. Las ventas del producto, a un costo de 300 dólares, subieron por las nubes.

    “No lo podía creer porque yo ni siquiera estaba tratando de hacerle publicidad a la cartera”, relata Covarrubias, artista de maquillaje en Salinas, California. “Simplemente estaba muy emocionada de tener de esa cartera tan singular”.

    Kate Spade le regaló productos a Covarrubias a cambio de que ella coloque otro video en TikTok para vender más carteras. (Ese video sí fue etiquetado como publicidad). Con eso la cartera, que se iba a vender sólo en el Día de los Enamorados, se convirtió en un producto disponible el año entero, en todo tipo de colores y materiales.

    TikTok es una herramienta poderosa de publicidad entre los jóvenes porque los participantes suelen ser auténticos, a diferencia de Instagram, donde la idea es poner fotos arregladas, explicó Hana Ben-Shabat, fundadora de Gen Z Planet, una empresa consultora para la generación nacida entre fines de la década de 1990 y 2016, un grupo etario que prácticamente vive en TikTok.

    Los usuarios, dice Ben-Shabat, tienden a ver un video y pensar: “Esta es una persona de verdad que me está diciendo algo real”.

    Instagram, YouTube y otras plataformas empezaron como maneras de que la gente pueda mantenerse en contacto o colocar videos graciosos, y sólo después se percataron de su potencial comercial. Para TikTok, a medida que aumenten los videos publicitarios y los canales para promoción de ventas, existe el riesgo de perder la reputación de autenticidad.

    “Si los videos empiezan a verse demasiado obvios o artificiales, podría crear un problema”, afirma Colin Campbell, profesor de Mercadotecnia en la Universidad de San Diego.

    Los influencers a los que se les paga por promover marcas son cada vez mejores para ofrecer productos a sus seguidores, por ejemplo asegurando que si bien se les paga por ese anuncio, están recomendado algo que sinceramente les agrada.

    “Al usuario le queda la impresión de que se trata de un amigo, aunque en realidad no lo es”, explicó Campbell.

    Channah Myers, una barista de 21 años en Goodyear, Arizona, compró unas mallas marca Aerie de 50 dólares al verlas publicitadas en TikTok.

    “Es curioso porque siempre he comprado en Aerie y no sabía que existían hasta que las vi en TikTok”, relató Myers.

    Después de que esas mallas pasaron a ser virales en TikTok en 2020, la compañía para adolescentes imitó el diseño para sus shorts de ciclista, faldas de tenis y bikinis, todos disponibles con sólo buscar por el término “TikTok” en el website de Aerie. La compañía no ha divulgado cuántas de esas mallas ha vendido.

    TikTok, junto con otras plataformas como Snapchat, están empezando a rivalizar con Facebook como fuente de influencia comercial. Las ventas por las redes sociales se han convertido en un negocio de 37.000 millones de dólares en Estados Unidos, según eMarketer, la mayoría por Instagram y su empresa matriz Facebook. Se calcula que para fines de 2025 esa cifra aumentará a 80.000 millones de dólares.

    El mes pasado, TikTok empezó a ensayar maneras en que una compañía podría facilitar las compras dentro de la app y ha indicado que pronto tendrá nuevos mecanismos. Eventualmente podría parecerse más a Douyin, una app popular en China donde una persona puede hacer compras sin salir de la app —tal como puede hacerse en Facebook e Instagram.

    “En meses recientes hemos visto una nueva tendencia de ventas, animada por la comunidad TikTok”, expresó la gerente general de TikTok, Sandie Hawkins. “Estamos emocionados de seguir escuchando a nuestra comunidad y de ofrecer soluciones para que puedan descubrir, probar y comprar los productos que aman”.

    Entre esos productos está The Pink Stuff, un detergente británico que no estaba disponible en Estados Unidos el año pasado. Eso cambió cuando proliferaron los videos en TikTok de gente usándolo para lavar ollas y limpiar superficies. Rápidamente se hizo disponible en Estados Unidos y en enero empezó a venderse por Amazon, donde promedia unos 1,3 millones de frascos vendidos por mes. Muchas cadenas de supermercados están llamando para pedir el producto, aseguró Sal Pesce, presidente de la rama de The Pink Stuff en Estados Unidos.

    “Nunca he visto algo así”, expresó Pesce.

  • ¿Cómo es que tantos se dejan arrear? Parte I

    Tantos se dejan arrear, que caen presa del embrujo, que conduce a la “transformación de masa, algo así como control masivo y al totalitarismo, tal como lo ocurrido en Rusia en 1930 y Alemania en 1935.

    Entrevista de Dan J. Gregory del PANDEIC PODCAST al Dr Mattias Desmet – Psicólogo Clínico

    A continuación, les ofrezco una transcripción del audio de una entrevista que le hacen a Mattias Desmet en el Pandemic Podcast. No me limité a una transcripción pura, sino que fui introduciendo mis experiencias y otros comentarios que se fueron presentando ante las explicaciones de Desmet. Quien quiera buen puede buscar el video aquí de la entrevista y para verla sin mis intromisiones.

    La entrevista

    Con algo de paráfrasis

    Inicialmente no lo vi en su magnitud y alcance. Pero cuando fui comparando las estadísticas vi cómo se exageraba la mortalidad del virus. El virus gubernamental era mucho más mortal que el COVID. Modelos Imperial College… hablaban de 80 mil y en Suecia sólo fueron 6 mil, sin que allí se dieran los cierres de otros sitios que cerraron. Allí fue que comencé a ver el tema con sospecha. Comencé a preguntarme ¿cómo era posible que tantos cayeran en semejante engaño? Que en muchos países pobres morirían más de hambre que por el CORONA; pero aun así siguieron el sendero de la vaca.

    Fenómeno de Gran Formación en Masa: Fenómeno que emerge en una sociedad en el cual ocurre o se promueve una disociación social en la cual se coinciden al menos 4 condiciones, a saber:

    1. La primera condición y la más importante se da cuando hay mucha gente que sufre una perdida social o asociativa.
    2. La segunda condición se da cuando mucha gente pierde el sentido de la vida, lo cual está asociada a la primera condición. Los humanos, siendo seres sociales, si pierden el contacto con el rebaño, su vida pierda sentido.
    3. La tercera condición se da cuando mucha gente entra en un estado de ansiedad no conectada a una representación mental; por ejemplo, si ves un león sabes la causa de tu miedo, pero si no logras ubicar la causa de tu miedo o ansiedad es probable que entres en un estado emocional negativo, ya que no puedes controlar lo que sientes.
    4. La cuarta condición es un gran nivel de frustración y agresión. Una agresión que sientes pero que no tienes a dónde o a quien dirigirla.

    Cuando se dan estas condiciones se pueden dar situaciones típicas en las cuales alguna entidad, política y tal, pueda aprovechar y canalizar esas emociones a su antojo. En tal situación es fácil conducir al rebaño; se dejan arrear. Hoy día lo vemos en el uso exagerado de las máscaras y de otras maneras que ni caemos en cuenta; tal como un guardia que me llamó la atención al entrar el Albrook Mall porque no estaba de acuerdo con la manera en que yo llevaba mi máscara; sin embargo, a pocos metros de distancia estaban las mesas de gente comiendo y charlando si máscaras. En otras palabras, llenan el vacío dando una representación mental a la ansiedad. A fin de cuenta lo que esto permite, como ya señalé, es controlar a rebaño y llevarlo al matadero. Otro ejemplo es la pasividad de tantos a los encierros, la vacunación aun cuando las personas han tenido el COVID, lo cual es mucho más efectivo que la vacuna, y quien sabe cuál otra forma de control podrá surgir más adelante; tal como poder meter a millones de hebreos en hornos.

    Más aún y más adelante, cuando ya el fenómeno descripto ocurre, se va formando otra clase de asociación social con un nuevo sentido; algo así como una nueva solidaridad. Esto permite que el rebaño pase de un estado de aislamiento social a uno contrario, caracterizado por un alto grado de conexión que fácilmente puede ser pervertida. Algo así como la reacción en una masa de protesta o de linchamiento.

    Por las razones expuestas es entendible que tantos estén cayendo en conclusiones inmensamente absurdas y equivocadas. Es algo como esos rituales que hemos visto llevan a un grupo religioso fanático a cometer suicidios en masa. Es un comportamiento mediante el cual las personas muestran su pertenencia al grupo o la masa; se dejan arrear. Y lo más curios u horripilante es que mientras más absurda la proposición, mejor funciona dentro del ritual. Es así ya que al actuar alocadamente están dando testimonio fehaciente de su lealtad; algo así como los ritos de iniciación a fraternidades y tal.

    Pero, todo esto va mucho más allá, dado que están dadas o presentes las condiciones de inconformidad con sus vidas: su trabajo, el estilo de vida, la carrera diaria en el tropel a los puestos de trabajo, el consumismo, en un ambiente que en buena medida desfavorece la toma de responsabilidad, potencia la fijación de sus ansiedades en dirección errada; tal como ocurrió en la Alemania nazi que culparon a los hebreos de todo, a tal punto que terminaron metiendo a millones en hornos. En Panamá uno de las falsedades típicas ha sido la división de clases con el “no a la privatización”.

    Una realidad típica y poco conocida y menos entendida es que al menos un 50% de los ciudadanos en países desarrollados sienten que sus trabajos no tienen sentido. ¿Cómo será en Panamá? Todas estas son realidades sociales que poco o jamás abordamos y menos abordan las autoridades electas, esas que tienen sus propias “prioridades”. Y, todo ello propicia las condiciones para la toma de malísimos caminos. En países como Bélgica anualmente se usaban 300,000,000 dosis de medicamentos antidepresivos, en una población de 11 millones.

    El virus del CORONA

    En la situación actual, el virus del CORONA ha permitido o facilitado de venderle “soluciones” quiméricas. Se trata de atender los síntomas y no la patología, o peor, atender falsas patologías, tal como alegar que los hebreos eran demonios que merecían ir a los hornos.

    Por otro lado, el reto y lo que corresponde es entender cómo llegamos a esas situaciones de aislamiento y pérdida de sentido en la vida, lo cual fácilmente se torna en ansiedad y hasta agresividad. Uno de los síntomas del mal que ha ido creando las condiciones del descontento y tal lo vemos en esos medios informativos que se han vuelto completamente partisanos o, partidista, si se quiere, lo cual ha ido creando una nefasta polarización que se sustenta sobre un bombardeo de falsedades. Y ni hablar lo que aportan los medios de intercomunicación social el enredo.

    Todo lo presentado nos lleva a estudiar aquellas realidades que nos han llevado a la formación masiva en direcciones muy perjudiciales caracterizada por fomentar una visión de túnel; que es algo que ocurre cuando se nos presenta una emergencia, tal como un perro grande que se nos viene encima. En ese momento nuestra vista se centra en la amenaza inminente o la que creemos ser la mayor amenaza; pero no vemos que en realidad el perro no viene a atacarnos, sino que huye de una avalancha o tal. Es así con tanta gente que sólo viendo una pequeña parte de la realidad se abocan a acciones desconectadas con el gran panorama. Se dejan arrear. Otro síntoma ilustrativo es ver que de pronto la única patología que parece importar es el COVIDA, mientras que el resto de las enfermedades y causas de mortalidad y sufrimiento parecen perder importancia.

    En mi caso, al inicio de la pandemia, escribí en varios medios de que los efectos económicos y otros de las medidas que tomaban los gobiernos iban a causar problemas colaterales mucho más perjudiciales que el COVID; realidad que se asoma, pero sólo la cabeza. En el caso de los EE.UU., una sociedad que logró organizarse en torno a ideales de libertad jamás soñados en la historia humana y que hoy día vemos a tantos despreciarlos. Mas raro o curioso es que el fenómeno de formación masiva no se caracteriza por un egoísmo, ya que la mayoría de los afectados están dispuestos a perder su libertad y todas esas cosas que tanto les costaron y que atesoraban, para satisfacer su fijación patológica. Tal es el suicidio de toda una comunidad religiosa fanática. Se dejan arrear.

    Y más allá, se dan otros fenómenos de adaptación a la mentalidad de masa o semoviente consistente en que a muchos les gusta o acomoda más la nueva realidad, pero no se detienen a ver si es sana o malsana o cuan sana y cuan malsana. Se dejan arrear. En semejante situación, son muchos que no quieren regresar al corrinche de ayer. Tal puede ser el caso de los profesores gubernamentales que se han acostumbrado a trabajar desde casa. Se ahorran costos y todo el alboroto del ir y venir en el desorden vial. Pero pocos se detienen a ver las causas de ese ayer incómodo o peor. No se dan cuenta de la forma desordenada en que los gobiernos conducían la autoridad de tránsito; o peor, el uso de las instituciones para sacar provecho del partido de turno.

    A todo eso puede resultar fácil que la gente crea que la solución está en volver a lo pasado, lo cual sería error fatal. La salida lógica y buena es hacia adelante; el problema es que ese “adelante” es un nuevo mundo de cambios alucinantes que no conocemos ni entendemos y que nos intimida. Existen nuevas formas de cambiar y mejorar el “nuevo normal”, pero ello requiere que lo entendamos y busquemos. Por ejemplo, la descentralización de la educación, que en el caso de Panamá ya salen proyectos legislativos en esa dirección, pero los mismos están plagados de centralismo, de no querer soltar las riendas del control. Así, vemos que los políticos que veían esfumarse sus controles, de pronto no vieron la crisis como un momento de mudarse a un mejor mundo sino de perpetrar el viejo de control y saqueo.

    Por otro lado, vemos que asoman otros fenómenos tales como el rechazo o peor, el descrédito y hasta ataque a personas que, como yo en este caso, van señalando estas cosas. De pronto el problema es quien advierte y señala la verdadera patología y habla de auténticas vías de solución. Estos fenómenos los estamos viendo claramente en los EE.UU., en dónde se dan casos como los de sindicatos magisteriales de las escuelas del gobierno, esas que apodan “públicas”, ha pedido al presidente Biden la intervención de la FBI y otras entidades anti terroristas, que tomen carta contra los padres de familia que acuden a las reuniones de las directivas de los colegios para oponerse a lo que muchos vemos que es más adoctrínenlo que educación. Han llegado a punto de decir que no compete a los padres meterse con lo que se les enseña a sus hijos.

    Peor es ver que en la mentalidad de masa, muchos están dispuestos a cometer atrocidades luego de haberse convencido que tienen una “autoridad moral” o algo semejante. Y regresamos al caso del nazismo, ¿cómo explicar los campos de concentración y los hornos? El fenómeno presente en la mentalidad de masa favorece el caramelo sobre el purgante; es decir, que a muchos les resulta más fácil o potable creer el cuento que enfoca la ira personal, a escuchar y creer a personas que explican como lo hago yo ahorita. Pero no, se dejan arrear. Y, en ello, regreso al ejemplo del comportamiento de una masa de linchamiento, de esas comunes en la cinematografía del oeste o en el pasaje bíblico en el cual Jesús advierte: “El que esté libre de pecado que lance la primera piedra.” Existe una marcad tendencia de callar la voz de la razón cuando no conforma con los sentimientos de ira.

    No a la privatización

    Otro ejemplo de lo señalado en el párrafo anterior es el del “no a la privatización” que atrae a tantos. Y si un John Bennett o marcado “rabiblanco” sale a decir que semejante eslogan es una perversión, es muy posible o, de hecho, se vuelve el objeto del ridículo y oprobio. Eso mismo señaló Gustave Le Bon, destacado polímata francés, antropólogo, psicólogo, médico e inventor, quien señaló que una de las características sobresalientes del comportamiento de masas enfurecidas o incensadas es su intolerancia contra “disidentes”. La masa incensada busca que se le unan y no que les contradigan. Lo otro curioso es que las masas inflamadas necesitan enemigos que atizen la hoguera de su ira y, en buena medida no los eliminan sino los mantienen como el torero a los banderilleros.

    Otra forma de plantear lo señalado en el párrafo anterior nos retrotrae a «no a la privatización», en dónde la población que siente frustración por su lamentable situación, necesita chivos expiatorios y en ello vemos a los zorros del gallinero o políticos que acusan al “empresario”; lo cual es absurdo ya que todos somos, en alguna medida, empresarios o personas que emprenden sus vidas y su economía. Dicho eso, ¿se imaginan lo que ocurriría en una gran masa de frustrados e incensados si descubren que sus padecimientos no vienen de parte de empresarios sino de los zorros de gallinero? Sí… es muy probable que los liquiden. Imagínense un pueblo que despierte a la realidad del sistema politiquero que los ha entregado y condenado a la pobreza, mientras que personas inmigrantes que no han sido envenenados llegan y logran éxito económico. Y, ¡por supuesto! que no tienden a mezclarse con los nativos ya que no comparten su torcida visión del mundo. Tampoco es que estos sean “mejores” sino que no les lavaron la cabeza en cuanto al mercado y lo que es una sociedad sanamente productiva que no se deja engañar por los zorros del gallinero. No se dejan arrear.