Categoría: Economia y Finanzas

  • Tether: una reserva global privada en oro?

    Recientemente, según un informe de Cointelegraph, Tether compró 26 toneladas de oro durante el tercer trimestre de 2025 —una cantidad superior a la adquirida ese trimestre por cualquier banco central que publicó sus datos.  Con ese paso, sus reservas totales de oro ascendieron a unas 116 toneladas, lo que la coloca entre los 30 mayores poseedores de oro del mundo —un lugar típicamente reservado a entidades soberanas.

    Este giro marca un fenómeno inédito: una empresa privada, emisora de criptomonedas, rivaliza en acumulación de oro con naciones. ¿Qué significa esto para el mercado, para Tether, y para quienes operan con criptomonedas?

    ¿Por qué Tether compra tanto oro?

    Según Cointelegraph, la estrategia de Tether combina varios objetivos:

    • Diversificación de reservas: en un contexto global de incertidumbre, inflación creciente y dudas sobre las monedas fiat, el oro vuelve a ser visto como refugio. Tether parece querer reforzar su estabilidad financiera, alejándose de la dependencia exclusiva del dólar u otros activos financieros.
    • Respaldo de sus stablecoins / criptoactivos respaldados: parte del oro podría servir de colateral para sus productos, incluidos tokens respaldados por metales, como XAUt —el token “oro-tokenizado” de Tether.
    • Convertirse en un actor institucional “entre bancos”: al acumular activos tradicionalmente reservados a bancos centrales, Tether está redefiniendo su rol: ya no es solo un emisor cripto, sino un jugador en los mercados globales de reservas.

    Para muchos inversores y actores del mercado, estos movimientos podrían fortalecer la confianza en Tether: un respaldo tangible, diversificado, menos dependiente de políticas monetarias, y con oro —un activo históricamente reconocido.

    ¿Qué señales da este cambio de paradigma?

    1. Un nuevo tipo de “reserva global” privada

    Tether pone en evidencia que no solo los estados pueden acumular metal precioso como reserva. Las grandes firmas privadas, con respaldo cripto, ahora compiten en igual de condiciones. Esto reconfigura la idea de reserva de valor: ya no es patrimonio exclusivo nacional.

    2. Hibridización del mundo cripto y los mercados tradicionales

    Con este enfoque, Tether mezcla lo tradicional (oro, reservas, colaterales tangibles) con lo nuevo (blockchain, stablecoins, tokenización). Esa hibridización podría convencer a quienes dudaban del cripto: ofrece una puerta de entrada al mundo digital con respaldo tangible.

    3. Presión al sistema monetario tradicional y rol de los bancos centrales

    Si más entidades privadas siguen este camino, los bancos centrales podrían ver erosionada su hegemonía sobre las reservas de valor. En un contexto de crisis monetarias o inflación alta, el oro privado-tokenizado puede competir con monedas nacionales —con las consecuencias estructurales que eso implica.

    Riesgos y dudas que permanecen

    Pero no todo es optimismo: este movimiento trae consigo advertencias importantes:

    • Aunque Tether declara que sus compras provienen de beneficios, la concentración de gran parte del oro en una firma privada plantea riesgos de centralización, opacidad y vulnerabilidad ante decisiones corporativas arbitrarias.
    • Que una empresa privada acumule tanto oro puede generar presión especulativa sobre los precios del metal, vinculando el mercado del oro a la volatilidad del mundo cripto —algo inusual para un refugio tradicional.
    • A largo plazo, la correlación creciente entre criptoactivos, tokens respaldados y metales preciosos puede alterar la función histórica del oro como reserva estable y refugio, transformándolo en un activo financiero más, sujeto a ciclos de confianza tan volátiles como cualquier otro.

    Un giro paradigmático —con oportunidades y riesgos

    La estrategia de Tether de comprar más oro que muchos bancos centrales es —sin duda— un punto de inflexión. Revela que el mapa global de reservas ya no pertenece únicamente a los estados. Las firmas cripto pueden acumular metal, tokenizarlo y ofrecerlo como respaldo, reconfigurando el equilibrio entre finanzas tradicionales y digitalización.

    Para quienes buscan alternativas al sistema tradicional, esto puede representar una oportunidad real: diversificación, respaldo tangible, menor dependencia del dólar o del sistema bancario. Pero al mismo tiempo, abre interrogantes profundos sobre soberanía monetaria, riesgos de concentración, estabilidad del mercado del oro, y la naturaleza misma de lo que consideramos “seguro”.

    El movimiento de Tether no es simplemente un dato más —es una señal de que el mundo financiero podría estar entrando en una fase de transformación estructural, en la que criptomonedas y oro coexisten, redefinen reservas y desafían modelos históricos. Y como toda transformación, traerá consigo beneficios, riesgos, experimentos, y un margen de incertidumbre considerable.

  • ¿Cómo deciden los pequeños inversores? La sabiduría colectiva en el ‘crowdfunding’

    En la última década, las plataformas de crowdfunding (micromecenazgo) –como Kickstarter, Indiegogo, Verkami o Ulule– se han convertido en uno de los motores más visibles de la financiación colectiva, ayudando a pequeños emprendedores con proyectos innovadores a conseguir financiación por casi 10 000 millones de dólares.

    Desde relojes inteligentes hasta cafeteras portátiles o videojuegos, millones de personas han apoyado ideas creativas aportando pequeñas sumas de dinero a cambio de una recompensa futura (compra del producto con descuento, versiones exclusivas o tempranas, merchandising, eventos, talleres, etc.). Pero detrás de este fenómeno aparentemente espontáneo se esconde una pregunta fascinante: ¿cómo decide la multitud (los inversores y financiadores) qué proyectos apoyar?

    En un estudio académico publicado en verano de 2025 ofrecemos una respuesta basada en la evidencia. Analizando los datos diarios de casi 4 000 proyectos de Kickstarter encontramos un patrón de comportamiento colectivo que combina dos fuerzas:

    1. La señalización: la información que transmite el creador.
    2. El comportamiento de manada (herding): la imitación a los primeros financiadores por parte de los posteriores.

    Lejos de ser irracional, esta combinación genera lo que en economía se denomina una cascada informativa: un proceso en el que las decisiones individuales, observadas y acumuladas, transmiten información útil al resto del mercado. En otras palabras, la sabiduría surge dentro de la multitud… si las condiciones son las adecuadas.

    La curva de comportamiento: del análisis a la imitación

    Kickstarter es un laboratorio perfecto para estudiar cómo la gente toma decisiones en entornos de incertidumbre. A diferencia del crowdfunding de capital, donde los inversores compran participaciones de una empresa y los expertos financieros juegan un papel clave, el crowdfunding basado en recompensas carece de expertos identificables.

    Los financiadores (backers) son, en su mayoría, consumidores normales que aportan pequeñas cantidades a cambio de recibir el producto cuando se fabrique. Esto plantea un problema: ¿cómo distinguir los buenos proyectos de los malos si en estos mercados apenas hay analistas o inversores profesionales que filtren la información?

    El resultado más revelador del estudio es la existencia de dos fases claramente diferenciadas en la evolución de las campañas de Kickstarter: la fase de señalización y la fase de comportamiento de manada.

    La fase de señalización

    Durante los primeros días, un grupo reducido de patrocinadores (entre el 5 y el 10 % del total) se comporta de manera racional e informada. Estos financiadores tempranos no actúan por impulso, sino basándose en señales observables de calidad, como la claridad y extensión de la descripción del proyecto, la experiencia previa del emprendedor, la existencia de actualizaciones tempranas o enlaces externos (páginas web, redes sociales), y el uso de un tono positivo y transparente en la descripción de los riesgos del proyecto.

    En términos prácticos, estos primeros patrocinadores “leen la letra pequeña”, analizan la información y deciden si vale la pena confiar en el creador del proyecto: el emprendedor.

    Nuestro estudio muestra que los proyectos mejor presentados logran alcanzar rápidamente el 10 % de su objetivo de financiación, lo que constituye una señal pública de credibilidad.

    La fase de comportamiento de manada

    A medida que avanza la campaña, la lógica cambia. Los patrocinadores tardíos –la gran mayoría– dejan de basar sus decisiones en la información directa del proyecto y comienzan a imitar el comportamiento de los primeros.

    Si una campaña avanza rápido en sus primeros días, esa velocidad genera confianza y atrae nuevas aportaciones. Si, por el contrario, tarda demasiado en despegar, el efecto es el opuesto.

    El estudio demuestra que existe una relación directa entre el tiempo en que el proyecto tarda en alcanzar el 10 % inicial y la velocidad de financiación en las fases posteriores: cuanto más rápido se recauda al principio, más rápido se financia todo el proyecto.

    Este patrón genera una curva característica: un inicio muy dinámico (la señalización), seguido de una aceleración sostenida impulsada por el comportamiento de manada. En los proyectos exitosos, la curva de financiación tiene forma convexa –una subida creciente–. En los fracasados, la curva es plana o decreciente desde el inicio.

    ¿Sabiduría o contagio?

    Podría pensarse que este comportamiento colectivo es simplemente una forma de contagio emocional. Sin embargo, el comportamiento de manada que observamos en Kickstarter no es irracional, sino el resultado de un aprendizaje social eficiente, conocido como “la sabiduría de la multitud”, que hace que los patrocinadores se autoseleccionen:

    • Los que tienen más conocimientos sobre el producto (por ejemplo, diseñadores que apoyan un nuevo dispositivo) tienden a ser patrocinadores tempranos, capaces de analizar la calidad del proyecto y del emprendedor.
    • Los menos informados prefieren esperar y observar qué hacen los primeros antes de decidir.

    Esa autoselección produce una cascada informativa positiva, donde las primeras decisiones contienen información útil que se transmite al resto. Conforme la campaña avanza, la información transmitida por el comportamiento de los patrocinadores tempranos se vuelve más fuerte. Es decir, la manada sustituye a la señalización de la calidad, pero no la destruye sino que la complementa.

    ¿Por qué la cascada informativa es una buena noticia?

    La multitud aprende colectivamente. Los patrocinadores más informados enseñan con sus decisiones a los menos informados y el resultado es que la asignación de fondos termina siendo, en promedio, más eficiente de lo que cabría esperar en un mercado sin supervisión profesional.

    Este mecanismo permite compensar la falta de expertos y reducir los problemas de información asimétrica que suelen limitar la financiación de proyectos creativos.

    En conclusión, la multitud, bien guiada, puede ser sabia.

    Implicaciones directas para los emprendedores

    Las dos fuerzas que intervienen en esta toma de decisiones, señalización y comportamiento de manada hacen del crowdfunding una herramienta muy atractiva para los emprendedores con ideas creativas, ya que aquellos proyectos buenos consiguen el 100 % de la financiación en apenas días.

    La clave está en la calidad de las señales iniciales y en la capacidad de las plataformas para hacer visible la información sobre el comportamiento temprano de los financiadores. Las campañas con mejor diseño y comunicación inicial en crowdfunding atraen a los patrocinadores informados, que actúan como catalizadores del éxito.

    Es crucial que el emprendedor publique información transparente y señales de compromiso (por ejemplo, actualizaciones tempranas, prototipos o vídeos claros).

    La atención debe centrarse en los primeros días, porque la financiación temprana genera un efecto “bola de nieve” que determina el resultado final.

    Implicaciones para los reguladores

    Al contrario de lo que algunos temen, la evidencia sugiere que los mercados de crowdfunding no están dominados por el fraude o la irracionalidad, sino que tienden a autorregularse mediante el aprendizaje social.

    Por lo tanto, el riesgo de fraude es bajo mientras que una regulación excesiva podría sofocar la innovación de los creadores y la participación de los financiadores.The Conversation

    Gabriel Rodríguez-Garnica, Profesor de Finanzas, FinTech, Blockchain y Criptoactivos, Universidad Pontificia Comillas

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Existe una burbuja de la inteligencia artificial y esto es lo que podría pasar si estallase

    Los auges y las crisis son una característica recurrente de la economía moderna, pero cuando el valor de un activo se infla en exceso, un auge se convierte rápidamente en una burbuja.

    Los dos episodios de este tipo más recientes fueron la burbuja puntocom en Estados Unidos (1996-2000) y las burbujas inmobiliarias que surgieron alrededor de 2006 en diferentes países. Ambas terminaron en recesión: la primera fue relativamente leve y la segunda, catastróficamente grave. Los recientes y vertiginosos aumentos en los precios de las acciones de las empresas relacionadas con la IA han llevado a muchos inversores a preguntarse: “¿Estamos presenciando otra burbuja de precios de activos?”.

    Es importante situar el actual auge de la IA en su contexto. El precio de las acciones de Nvidia, que fabrica muchos de los chips informáticos que alimentan la industria de la IA, se ha multiplicado por 13 desde principios de 2023. Las acciones de otras empresas relacionadas con la IA, como Microsoft y Alphabet, la empresa matriz de Google, se han multiplicado por 2,1 y 3,2, respectivamente. En comparación, el índice S&P 500, que sigue la evolución de las acciones de las empresas más importantes de Estados Unidos, solo se ha multiplicado por 1,8 en el mismo periodo.

    Es importante destacar que estas empresas relacionadas con la IA están incluidas en el S&P 500, lo que aumenta aún más la diferencia con las empresas no relacionadas con la IA. Por lo tanto, parece que existe una burbuja de IA, pero no tiene por qué acabar repitiéndose lo ocurrido en 2008.

    Cómo se forma una burbuja

    El precio de cualquier acción se puede desglosar en dos componentes: su valor fundamental y el valor inflado de la burbuja. Si el precio de la acción está por encima de su valor fundamental, existe una burbuja en su precio.

    El valor fundamental de un activo es la suma descontada de sus dividendos futuros esperados. La palabra clave aquí es “esperados”. Dado que nadie, ni siquiera ChatGPT, puede predecir el futuro, el valor fundamental depende de las expectativas subjetivas de cada inversor. Pueden ser optimistas o pesimistas; con el tiempo, algunos tendrán razón y otros se equivocarán.

    Los inversores optimistas esperan que la IA cambie el mundo y que los propietarios de esta tecnología obtengan beneficios (casi) infinitos. Al no saber qué empresa saldrá victoriosa, invierten en todas las empresas relacionadas con la IA.

    Por el contrario, los inversores pesimistas piensan que la IA es solo un programa informático complejo, en lugar de una tecnología verdaderamente innovadora, y ven burbujas por todas partes.

    Una tercera posibilidad son los inversores más sofisticados. Se trata de personas que piensan, o saben, que hay una burbuja, pero siguen invirtiendo con la esperanza de poder aprovechar la ola y salir antes de que sea demasiado tarde.

    La última de estas posibilidades recuerda la infame cita del director ejecutivo de Citigroup, Chuck Prince, antes de que estallara la burbuja inmobiliaria de 2008: “Mientras suene la música, hay que levantarse y bailar”.

    Como economista, puedo afirmar con seguridad que es imposible que todas las empresas relacionadas con la IA acaben dominando el mercado. Esto significa, sin lugar a dudas, que el valor de al menos algunas acciones relacionadas con la IA tiene un gran componente de burbuja.

    Escasez de activos

    Las burbujas de los precios de los activos pueden ser la respuesta natural del mercado a la escasez de activos. En un momento en el que la demanda de activos supera la oferta (especialmente en el caso de activos seguros como los bonos del Estado), hay margen para que surjan otros activos más nuevos.

    Este patrón explica la aparición, por ejemplo, de la burbuja puntocom de la década de 1990 y la posterior burbuja inmobiliaria de la década de 2000. En ese contexto, el papel cada vez más importante de China en los mercados financieros aumentó la demanda de activos en Occidente: el dinero se destinó primero a las empresas puntocom en la década de 1990 y, cuando estalló esa burbuja, a financiar la vivienda a través de valores respaldados por hipotecas.

    En el contexto actual, una combinación de factores ha allanado el camino para la burbuja de la IA: el entusiasmo por las nuevas tecnologías, los bajos tipos de interés (otro indicio de la escasez de activos) y las enormes cantidades de efectivo que fluyen hacia las grandes empresas.

    El estallido de la burbuja: escenarios buenos, malos y feos

    Como mínimo, parte del aumento vertiginoso del valor de las acciones relacionadas con la IA es una burbuja, y una burbuja no puede mantenerse inflada para siempre. Tiene que estallar por sí sola o, en el mejor de los casos, desinflarse cuidadosamente mediante medidas específicas del Gobierno o del Banco Central. La actual burbuja de la IA podría terminar en uno de estos tres escenarios: bueno, malo o feo.

    El bueno: auge, no burbuja

    Durante la burbuja puntocom, muchas empresas malas recibieron demasiado dinero; el ejemplo clásico fue Pets.com. Pero la burbuja también proporcionó financiación a empresas como Google, lo que (posiblemente) contribuyó a convertir internet en una tecnología que mejora la productividad.

    Algo similar podría ocurrir con la IA, ya que la actual avalancha de inversiones podría, a largo plazo, crear algo bueno: una tecnología que beneficie a la humanidad y que, con el tiempo, genere un retorno de la inversión. Sin los niveles de flujo de caja propios de una burbuja, no se financiaría.

    En este escenario optimista, la IA, aunque pueda desplazar algunos puestos de trabajo a corto plazo (como ocurre con la mayoría de las tecnologías), resultará positiva para los trabajadores. También supongo que, obviamente, no conducirá a la extinción de la humanidad. Para que esto sea así, los Gobiernos deben introducir regulaciones adecuadas y sólidas. También es importante destacar que no es necesario que los países inventen o inviertan en nuevas tecnologías, sino que deben adaptarlas y proporcionar aplicaciones para que sean útiles.

    El malo: un estallido suave

    Todas las burbujas acaban estallando. Tal y como están las cosas, no sabemos cuándo ocurrirá esto, ni el alcance de los posibles daños, pero probablemente se producirá una corrección del mercado cuando un número suficiente de inversores se dé cuenta de que muchas empresas están sobrevaloradas. Esta caída del mercado bursátil provocará inevitablemente una recesión.

    Esperemos que sea de corta duración, como la recesión de 2001 que siguió al estallido de la burbuja puntocom. Aunque ninguna recesión es indolora, esta fue relativamente leve y duró menos de un año en Estados Unidos.

    Sin embargo, el estallido de la burbuja de la IA puede ser más doloroso porque hay más hogares que participan (ya sea directamente o indirectamente a través de fondos de inversión) en el mercado de valores que hace 20 años.

    Aunque la función de los bancos centrales no es controlar los precios de los activos, es posible que tengan que plantearse subir los tipos de interés para desinflar la burbuja antes de que crezca demasiado. Cuanto más repentino sea el colapso, más profunda y costosa será la recesión posterior.

    El feo: colapso y caída

    El estallido de la burbuja de la IA sería grave si compartiera más características de las que imaginamos con la burbuja inmobiliaria de la década de 2000. En el lado positivo, las acciones de IA no son viviendas. Esto es bueno porque, cuando estallan las burbujas inmobiliarias, los efectos sobre la economía son mayores y más duraderos que con otros activos.

    La burbuja inmobiliaria no solo causó la crisis financiera de 2008: también provocó el colapso del sistema financiero mundial. Otra razón para ser optimistas es que el papel de los bancos comerciales en las finanzas de la IA es mucho menor que en la vivienda, ya que una gran cantidad del dinero de cada banco está perpetuamente inmovilizado en hipotecas.

    Sin embargo, una advertencia importante es que no sabemos cómo reaccionará el sistema financiero si estas grandes empresas de IA incumplen el pago de su deuda. Resulta alarmante que esta parezca ser la forma en que están financiando actualmente nuevas inversiones: un análisis reciente del Bank of America advirtió que las grandes empresas tecnológicas dependen en gran medida de la deuda para construir nuevos centros de datos, muchos de los cuales están destinados a cubrir una demanda que aún no existe.The Conversation

    Sergi Basco, Profesor Agregado de Economia, Universitat de Barcelona

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Reduflación: Qué es, por qué ocurre y cómo afecta al consumidor

    En los últimos años, el término reduflación ha ganado protagonismo en los debates económicos y en las conversaciones cotidianas. Aunque para muchos puede sonar novedoso, describe un fenómeno que se ha vuelto cada vez más común: pagar lo mismo —o incluso más— por un producto que trae menos cantidad. Esta práctica, que suele pasar desapercibida, tiene implicaciones profundas en la economía doméstica y en la percepción de los precios por parte de los consumidores.

    ¿Qué es la reduflación?

    La reduflación es una estrategia utilizada por algunas empresas en contextos de inflación o aumento de costos. Consiste en reducir el tamaño, peso o cantidad de un producto sin modificar su precio, o bien aumentando el precio de forma menos evidente. En esencia, el consumidor paga lo mismo, pero recibe menos. Esta táctica permite a las compañías enfrentar el incremento en los costos de producción sin provocar un impacto tan visible como lo sería un aumento directo en el precio.

    Orígenes del concepto

    El término tiene sus raíces en la palabra inglesa shrinkflation (de shrink, encoger, y inflation, inflación). Surgió para describir un fenómeno observado especialmente a partir de la década de 1970, cuando varias economías enfrentaban presiones inflacionarias significativas. A medida que los costos subían, las empresas buscaban formas creativas de mantener sus márgenes sin alienar a los consumidores. Recortar cantidad —pero no precio— se convirtió en una solución discreta y eficaz.

    Con el tiempo, este fenómeno se ha globalizado, adoptando nombres distintos en diversos países hispanohablantes: reduflación, infladecimiento o inflación encubierta.

    Ejemplos comunes de reduflación

    La reduflación se presenta principalmente en productos de consumo masivo, especialmente aquellos en los que el consumidor no suele revisar con detalle el peso neto. Algunos ejemplos típicos incluyen:

    • Snacks y galletas: Una bolsa que antes contenía 200 gramos ahora trae 170 gramos, pero mantiene el mismo precio.
    • Productos de higiene personal: Champús o geles que reducen su contenido de 400 ml a 350 ml.
    • Chocolate y dulces: Barras que disminuyen unos gramos o cambian su forma para ocultar la reducción.
    • Cereales y alimentos en caja: Envases del mismo tamaño exterior pero con menor contenido interior gracias a un mayor “espacio de aire”.
    • Papel higiénico: Rollos con menos hojas o más delgadas.

    En muchos casos, el envase conserva dimensiones similares, por lo que la reducción es difícil de detectar a simple vista.

    Por qué ocurre la reduflación

    Las causas principales incluyen:

    1. Aumento en los índices de la inflación.
    2. Incremento en los costos logísticos, especialmente en transporte y energía.
    3. Presión competitiva: las empresas temen que subir precios cause pérdida de clientes.
    4. Estrategias de marketing que buscan mantener productos dentro de rangos psicológicos de precio.

    Impacto en el consumidor y el mercado

    Aunque legal, la reduflación puede generar una sensación de engaño. Contribuye a una inflación percibida mayor, ya que el consumidor nota que sus compras rinden menos pese a pagar lo mismo. Además, dificulta la comparación de precios entre productos y marcas.

    Cómo detectar la reduflación

    • Revisar el peso neto y compararlo con versiones anteriores.
    • Observar variaciones en el diseño del envase.
    • Comparar el precio por unidad de medida (por gramo o mililitro), información que muchos comercios ya exhiben.

    La inflación disfrazada, un deber detectarla

    La reduflación es una respuesta empresarial a la inflación y al aumento de costos, pero también representa un desafío para la transparencia y la confianza del consumidor. Con una mayor conciencia y hábitos de compra críticos, es posible reducir su impacto en la economía doméstica.

  • Salario Mínimo Constitucional es Enemigo del Mercado

    Desde el Artículo 65, la Constitución de Panamá se declara enemiga del mercado cuando garantiza salario mínimo (SM) y participación en las ganancias de las empresas

    Para los politicastros, la manera fácil de cumplir con los mandatos constitucionales de gobierno, si es que eso les interesa, la encontraremos en la ‘coerción vs el intercambio voluntario’. Es así ya que es mucho más fácil gobernar coercitivamente, particularmente cuando la mayor parte de la población prefiere los gobiernos regalones; lo cual es mucho más fácil que andar predicando el amor por el trabajo, el ahorro y la inversión. Y, a pesar de que la mayoría proclama su sentimiento al decir cosas como: “robó, pero le dio al pueblo” o, “no a la privatización”; lo típico es que culpe al mercado o a los ricos de sus penurias.

    Por ejemplo, ya desde el Artículo 65 la Constitución de Panamá se declara enemiga del mercado cuando garantizan salarios mínimos (SM) y participación en las ganancias de las empresas; lo cual no sólo no es compatible con una libertad de mercado, sino que ni siquiera conviene los más necesitados. El Artículo 65 es una norma constitucional de carácter comunista, pues niega el derecho a la propiedad. Pero, lo más curioso es que jamás se han atrevido a cumplir con dicha legislación.

    Y así sigue nuestra constitución violando las normas que rigen un mercado sano y productivo; tal como vemos en el siguiente artículo, el 66, el cual dice que “la ley establecerá la manera de ajustar periódicamente el SM del trabajador”. Semejante norma es contraria al mercado pues ya lo que decide la remuneración no es, necesariamente, el buen rendimiento del empleado sino la magnanimidad del legislador. Y peor es que viola la libertad, destruye el empleo formal promoviendo la informalidad o peor, al desempleo.

    No más vean lo que me dijo una curiosa fuente por allí:

    Cada vez que sube el SM, se destruye empleo formal. Entre el 2010 y 2024 el salario mínimo real subió un 68% (MEF) la informalidad pasó de 38% a 47% (INEC, ago. 2025) el desempleo juvenil (15 a 29) pasó a 34.2%, el más alto de Latinoamérica 183,000 jóvenes ni estudian ni trabajan (los ninis).

    El que gana $686 en la Región 1 no es el mesero sino el que logró sobrevivir al aumento. Los otros 3 que despidieron están manejando UBER o vendiendo minutos. El SM diferenciado es un chiste cruel (Decreto 9 de 2023:

    Actividad

    Región 1

    (grande)

    Región 2

    (pequeña)

    Diferencia
    Peón agropecuario $481 $336 -30%
    Mesero(a) $686 $449 -35%
    Construcción (ayudante) $792 $492 -38%

    A todo ello muchas empresas no logran absorber el costo y terminan en quiebra.

    Casos reales:

    • Zona Libre de Colón: 42 empresas cerraron tras aumento 2024 2,800 empleos perdidos
    • Bananeras de Puerto Armuelles: redujeron 1,200 plazas y ahora contratan por “tarea” (pagan $12/día, por debajo del mínimo)
    • Restaurantes Panamá: 68% subieron precios 12-18% (encuesta CAPAC 2025)
    País Política SM Desempleo 2025 Informalidad
    Singapur NO existe SM nacional 2.1% 13%
    Suiza Solo por cantón y profesión 2.4% 8%
    Dinamarca Solo por convenios colectivos 2.8% 11%
    Panamá 96 tasas diferentes rígidas 12.8% 47.8%

    La solución que nadie quiere pero que convertiría a Panamá en uno de los países más ricos del mundo sería respetar la libertad de mercado; que los salarios fuesen pactados entre empleadores y empleados; mientras que el gobierno podría actuar en contra de explotación. Tal medida generaría en 5 años:

    • 250,000 nuevos empleos formales (CEPAL)
    • Caída de un 28 a 30% o más en la informalidad
    • El salario promedio subiría 22% dada la competencia (caso Chile 2018)

    En resumen, a quien protege el SM es a los burrócratas corruptos y a los malos sindicalistas.

  •  Larry Fink habla sobre los “activos del miedo” y por qué importa

    En la reciente conferencia Future Investment Initiative (FII) en Arabia Saudita, Larry Fink, CEO de BlackRock, señaló que tanto el oro como las criptomonedas están dejando de ser meros instrumentos de inversión para convertirse en “activos del miedo”. La afirmación, lejos de ser un simple capricho, aporta luz sobre cómo las grandes instituciones ven el actual entorno financiero global: con incertidumbre monetaria, deuda creciente y un sistema fiduciario bajo presión.

    El oro y su caída simbólica

    Tradicionalmente, el oro ha sido considerado el refugio por excelencia: una reserva de valor cuando las divisas se debilitan, cuando los gobiernos imprimen o cuando los mercados tiemblan. Pero Fink observa una señal inquietante: el precio del oro ha experimentado una caída por debajo del umbral simbólico (por ejemplo, por debajo de USD 4.000 la onza). Esa caída pone en evidencia que incluso los activos “seguros” no lo son tanto cuando el miedo sistémico se filtra en los mercados. Fink explica que los flujos hacia oro y criptomonedas se comportan más como indicadores de ansiedad institucional que como simples refugios.

    Criptomonedas: de especulación a diversificación institucional

    En paralelo, Fink ha hablado de las criptomonedas —especialmente de Bitcoin— como algo más que activos de alto riesgo: las describe como “no malos activos”, y les concede un lugar similar al del oro.  Según él, el hecho de que grandes actores ahora contemplen las criptos refleja un cambio: la diversificación ya no es solo hacia más oro o más bonos seguros, sino hacia nuevas clases de activos que podrían responder al debilitamiento de los sistemas fiduciarios tradicionales.

    ¿Por qué importa para el panorama global?

    Tres consideraciones clave emergen de lo que Fink plantea:

    1. Deuda y riesgo soberano: En un mundo donde los gobiernos acumulan deuda, imprimen moneda o recurren a políticas expansivas, los activos tradicionales pierden parte de su atractivo relativo. Fink lo resume como una “moneda del miedo” en que muchos buscan refugio fuera de lo tradicional.
    2. Monedas fiduciarias cuestionadas: Si el dólar, el euro o el yen sufren depreciaciones o intervenciones masivas, los inversores institucionales comienzan a explorar opciones más allá de lo estatal. El oro y las cripto emergen en ese contexto.
    3. Cambio estructural en inversión institucional: Que BlackRock —gestora de más de 10 billones de dólares en activos— declare que las criptomonedas “tienen un lugar” y que el oro está recibiendo flujos por “miedo”, marca una transición en la forma en que entiende el riesgo global.

    Qué debemos observar

    Para quienes siguen los mercados globales, las declaraciones de Fink sugieren lo siguiente:

    • Cuidado con la idea de que existe un “refugio seguro absoluto”. Los entornos de alta incertidumbre pueden afectar hasta los activos considerados más sólidos.
    • Observar la entrada de capital institucional en criptomonedas: más allá del precio, el hecho de que actores tradicionales cambien de mentalidad es relevante.
    • Atender las señales macro-económicas: inflación, déficits fiscales, política monetaria y geopolítica tienen un papel directo en por qué los inversores buscan “alternativas”.

    Larry Fink nos pone frente a un mensaje claro: los hábitos de inversión tradicionales están cambiando porque el sistema financiero global está bajo tensión. El oro ya no brilla con luz propia como antes, y las criptomonedas están dejando de ser solo apuestas para convertirse en parte del debate serio sobre diversificación institucional. En un mundo donde “refugio” ya no significa lo mismo, estará en manos de inversores e instituciones adaptar sus estrategias al nuevo paisaje que Fink describe.

  • Bitcoin, crypto y Dorsey: una mirada mengeriana

    La reciente declaración de Jack Dorsey —“Bitcoin is not crypto”— reaviva un debate conceptual: ¿es Bitcoin una criptomoneda o algo diferente? Más allá del marketing, lo que está en juego es cómo entendemos la naturaleza de la moneda: ¿un bien de intercambio espontáneo, un monopolio estatal forzoso o un servicio privado sujeto al escrutinio del mercado?

    La moneda como bien de intercambio

    Desde la óptica libertaria, la moneda ideal no es una imposición estatal, sino un bien que surge espontáneamente del mercado: los agentes privados eligen libremente qué medio de intercambio toleran, en función de sus atributos (liquidez, divisibilidad, transporte, resistencia al deterioro, etc.). No es algo que “el Estado otorga”, sino que emerge como solución al problema del intercambio indirecto.

    Carl Menger, padre de la teoría subjetiva del valor y figura clave de la Escuela Austriaca, analizó cómo ciertos bienes primigenios (sal, ganado, conchas, metales) evolucionan hacia un uso monetario porque, históricamente, adquirieron demanda más allá de su valor de uso directo. Menger describe cómo, en un mercado libre, aquellos bienes que anticipan que se usarán en intercambios posteriores adquieren un valor especial: se generalizan como medios de intercambio.

    Para Menger, la moneda no es un fin en sí misma, ni algo decretado; es un bien intermedio que facilita el intercambio. La gente elige, en sus decisiones subjetivas, qué bien (o bienes) desempeñará ese rol.

    Así, en un mundo libertario no hay curso forzoso de uso, no hay dinero estatal obligatorio: hay competencia entre medios de intercambio privados. Si un activo privado es mejor aceptado —por estabilidad, seguridad, facilidad de uso— será premiado por el mercado.

    Bitcoin como emprendimiento privado

    Desde esa perspectiva, Bitcoin se inscribe como un emprendimiento privado de medio de intercambio basado en criptografía. El hecho de que no sea “moneda de curso forzoso” es una virtud desde el punto de vista libertario: nadie está obligado a usarlo; su adopción depende del valor que los usuarios le asignen libremente.

    Cuando Dorsey dice que “Bitcoin is not crypto”, trae a la mesa el argumento de que Bitcoin debe verse principalmente como dinero, no como un token o una “criptomoneda” entre muchas. Él subraya que el White Paper no emplea la palabra “crypto” sino que describe un sistema de “cash digital peer-to-peer” basado en prueba criptográfica.

    El matiz es válido: “crypto” es un término amplio que incluye multitud de proyectos con propiedades muy distintas. Pero el punto libertario central sigue siendo: Bitcoin es un medio privado, voluntario, descentralizado —no un dictado estatal.

    Claro que hay proyectos “scam”, “memes” o tokens con promesas vacías —y es legítimo distinguirlos. Pero todos ellos compiten en el mercado; su éxito o fracaso dependerá de su utilidad, credibilidad y respaldo real. No hay privilegios por decreto.

    Si Bitcoin logra combinar escasez predictible, resistencia a la censura, divisibilidad, verificabilidad, seguridad criptográfica y aceptación social, entonces puede crecer como medio de intercambio generalizado. Quienes lo rechacen pueden seguir usando otros medios. Esa es la competencia monetaria.

    Cripto, criptografía y libertad monetaria

    “Crypto” alude genéricamente a “criptografía aplicada” y “criptoactivos”. Bitcoin efectivamente descansa en cryptografía, pero lo hace como pieza en un sistema monetario distribuido. Decir “Bitcoin no es crypto” suena provocador, y en cierto sentido semántico puede tener aplicación si “cripto” se asocia con todo token especulativo. Se entiende lo que Dorsey quiere diferenciar y no parece que esté equivocado en lo esencial: enfatiza que Bitcoin apunta a servir como dinero más que como experimento especulativo; sin embargo, es preciso reconocer que Bitcoin (o cualquier activo similar) es un emprendimiento privado libre de curso forzoso, sujeto al juicio del mercado. Y he ahí la clave para una visión libertaria del dinero. No es que todos los criptoactivos sean moralmente equivalentes, pero su carácter voluntario y competitivo es lo que los torna interesantes.

  • Innovación, libertad y la vigencia de la destrucción creativa: lecciones del Nobel de Economía 2025

    El reciente anuncio del Premio Nobel de Economía 2025 —otorgado a Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt— es más que un reconocimiento académico: es una reivindicación intelectual de la libertad creativa como motor del progreso humano. El fallo de la Real Academia Sueca distingue a Mokyr “por haber identificado los prerrequisitos del crecimiento sostenido mediante el progreso tecnológico”, y a Aghion y Howitt “por la teoría del crecimiento impulsado por la destrucción creativa”.

    El mensaje de fondo es nítido: las economías prosperan cuando las instituciones y los valores sociales permiten innovar, competir y aprender. El crecimiento no se impone por decreto ni por redistribución, sino por la acumulación de conocimiento útil y la valentía de destruir lo viejo para crear lo nuevo.

    Desde una óptica liberal, el galardón rinde homenaje a una línea de pensamiento que conecta a Schumpeter con la economía moderna del conocimiento. Aghion y Howitt formalizaron en los años noventa la intuición schumpeteriana de la “destrucción creativa”: el proceso mediante el cual las innovaciones reemplazan tecnologías obsoletas, generando incrementos sostenidos de productividad. Su modelo mostró que la competencia no destruye el capitalismo, sino que lo renueva constantemente.

    Mokyr, por su parte, aportó la mirada histórica y cultural. En The Lever of Riches y A Culture of Growth, demostró que la Revolución Industrial no fue un accidente geográfico, sino el resultado de una cultura de la curiosidad y del intercambio intelectual. Las sociedades que valoran el conocimiento práctico, la libre experimentación y la crítica abierta son las que logran innovar de forma sostenida. En otras palabras, la libertad —en el pensamiento, en el comercio y en la investigación— es condición necesaria del progreso.

    Economistas liberales como Peter Boettke han celebrado el premio precisamente por esa reafirmación del rol de las instituciones abiertas. Boettke recuerda que el capitalismo de libre entrada y competencia es el mejor marco para que la innovación florezca sin depender de planificadores ni burócratas. El mérito de Aghion, Howitt y Mokyr es haber ofrecido, cada uno a su modo, evidencia teórica e histórica de esa premisa: la prosperidad surge cuando las reglas del juego premian la creatividad, no la captura de rentas.

    También resuena aquí el eco de Deirdre McCloskey, quien ha insistido en que la “gran enriquecedora” moderna fue, ante todo, un cambio de actitudes hacia el comercio y la innovación. Su noción de “dignidad burguesa” complementa la teoría de la destrucción creativa: no hay progreso material sin una cultura que legitime al innovador y al empresario como agentes de mejora social.

    La coincidencia entre estos enfoques no es casual. En todos, la libertad ocupa el centro del escenario. El mercado competitivo —con sus imperfecciones y sobresaltos— sigue siendo el entorno más fértil para que surjan ideas nuevas. La intervención estatal, cuando busca “proteger” sectores obsoletos o dirigir la innovación hacia fines políticos, suele congelar justamente ese dinamismo que Schumpeter consideraba esencial para la vitalidad capitalista.

    Sin embargo, el premio también invita a una autocrítica liberal: la innovación sin competencia real degenera en monopolio, y el capitalismo sin virtud puede derivar en captura política. De ahí la necesidad de preservar instituciones que mantengan abiertos los canales de entrada, difundan el conocimiento y reduzcan los privilegios. La destrucción creativa no debe convertirse en destrucción concentrada.

    El Nobel de 2025, en definitiva, no celebra una moda académica, sino un principio civilizatorio: el progreso sostenido depende de la libertad de innovar. Mokyr, Aghion y Howitt nos recuerdan que el crecimiento económico no nace del control, sino de la confianza en la mente humana cuando se le permite crear, competir y equivocarse. Ese sigue siendo el fundamento moral y práctico del liberalismo económico.

  • Crash cripto de octubre: la lección más cara sobre riesgo y apalancamiento

    El crash cripto volvió a recordarnos lo que muchos habían olvidado: el riesgo nunca desaparece, solo cambia de forma. El 10–11 de octubre de 2025 quedará en los registros como uno de los peores episodios de volatilidad en el mercado cripto: en pocas horas se desencadenó una oleada de ventas que provocó liquidaciones masivas por cerca de $19–20 mil millones y arrancó una cascada de órdenes forzadas en derivados y posiciones apalancadas. El detonante inmediato fue una noticia geopolítica —el anuncio de aranceles del 100% a ciertas exportaciones chinas por parte de la administración estadounidense— que encendió el pánico macro y hizo caer bitcoin y otros activos de riesgo con una rapidez inusitada.

    ¿Cómo se convierte una noticia en una catástrofe de este tipo? En esencia, por la combinación de tres factores: (1) posiciones apalancadas masivas en exchanges centralizados y descentralizados; (2) mecanismos automáticos de liquidación que ejecutan ventas forzadas cuando el margen cae por debajo de ciertos umbrales; y (3) la naturaleza 24/7 del mercado cripto, que permite movimientos gigantescos incluso fuera del horario de los mercados tradicionales. Cuando los precios caen con rapidez, los stops y los márgenes fallan en cascada: una liquidación dispara otra y así hasta que el impacto se amplifica exponencialmente.

    A la turbulencia se sumaron fallos operativos y acusaciones públicas. Usuarios reportaron dashboards congelados, stops que no se ejecutaron y movimientos extraños en liquidez: las principales plataformas se culparon entre sí por sistemas sobrecargados y “flash crashes”. En paralelo surgieron sospechas en redes sobre operaciones muy oportunas —grandes cortos abiertos poco antes del anuncio— y tweets que apuntaron a posibles prácticas de “inside trading” o ejecuciones que habrían intensificado la caída. Estas acusaciones todavía están en el terreno del rumor y el escrutinio público, pero han alimentado la demanda de investigación y mayor transparencia del mercado.

    El coste humano fue doloroso y real. En Kyiv, medios locales e internacionales informaron la muerte de un conocido influencer y trader cripto, Konstantin (Kostya) Kudo/Galish, hallado sin vida en circunstancias que la policía investiga; su deceso coincidió con la oleada vendedora y ha sido vinculado por muchos a la presión financiera y emocional que sufren operadores altamente apalancados. Es importante tratar ese hecho con respeto: detrás de cada número hay vidas y personas afectadas.

    Lecciones prácticas y nunca del todo aprendidas.

    1. Solo arriesga lo que puedas perder. El tenedor emocional y financiero debe ser la primera regla: si una pérdida te arruina, no deberías exponerte. El apalancamiento amplifica ganancias y pérdidas; a menudo lo segundo es devastador.

    2. Gestión de riesgo y tamaño de posición. Usa tamaños de posición conservadores, fija márgenes adecuados y evita multiplicadores extremos. Diversificar y usar órdenes limitadas puede mitigar slippage en mercados volátiles.

    3. No confiar ciegamente en stops en exchanges congestionados. En un mercado 24/7, los stops pueden no ejecutarse al precio esperado durante un “flash crash”. Aprende a gestionar salidas manuales y planes de contingencia.

    4. Salud mental y comunidad. El trading de alta intensidad exige apoyo emocional y límites claros. Si sientes angustia o desesperación por pérdidas, busca ayuda profesional y apela a redes de apoyo; nadie vale menos por un trade fallido.

    5. Demandar mejor transparencia. Las acusaciones de operaciones oportunas y fallos de infraestructura muestran la necesidad de supervisión, auditorías de exchanges y reglas que reduzcan conflictos de interés y “dark liquidity” que empeora las caídas.

    6. Aprender de la historia, no especular con la tragedia. Las pérdidas ajenas no son lecciones abstractas: son advertencias sobre la fragilidad del apalancamiento y la asimetría de información en mercados emergentes.

    En conclusión, los mercados cripto ofrecen oportunidades reales, pero su naturaleza especulativa y apalancada transforma noticias geopolíticas en catástrofes financieras en cuestión de minutos. Jugar a ganar rápido puede salir caro; la prudencia, la gestión de riesgo y la responsabilidad colectiva (de traders, exchanges y reguladores) son las únicas formas de reducir el precio humano y económico de la próxima gran caída.  En el mercado, como en la vida, no se trata de ganar siempre, sino de poder volver a jugar mañana.

  • En el Gobierno el Fracaso es Éxito

    ¿Te parece absurdo lo que digo en el título, donde en el gobierno el fracaso es éxito ? Entonces explícame ¿cómo es que mientras más fracasa el NODUCA más $$$ se le asigna? El reto está en entender las razones detrás de algo tan absurdo; y no crean que hablo sólo de Panamá, ya que el mismo fenómeno se dan en Gringolandia y otros sitios. Las “razones” son muchas, pero comencemos con las más básicas que son las reglas o realidades de la diferencia entre lo que es gobierno y lo que es empresa privada.

    En la empresa privada el éxito depende de si se logra ganancia, lucro; que, a su vez, requiere ofrecer un producto por el cual alguien o muchos están dispuestos a soltar sus billetes, lo cual no es el caso en la empresa gubernamental, cuyos fondos operativos le llegan vía los ‘impuestos’; es decir, aquello que se impone de Fidanque a Toledano. Y ya, nomás con esta realidad deberíamos entender que él o los gobiernos no están para los negocios, sean estos: electricidad, agua, transporte, educación, salud, etc.

    La función de gobierno no es compatible con los negocios, no sólo por las razones expuestas anteriormente sino es la de asegurar que las actividades comunitarias se lleven a cabo respetando al prójimo; sus derechos inalienables de libertad al hablar, transitar, religión, comerciar y mucho más. Pero, desdichadamente, desde siempre, están los que se ganan el sustento respetando a los demás y, por otro lado, los que eligen ganarse el sustento o el disfrute violando al prójimo. Si tan sólo los gobiernos se dedicaran a su verdadero encargo otro gallo cantaría en el mundo y en Panamá.

    Si mañana se les regala a los educadores y funcionarios del NODUCA las escuelas para que se conviertan en empresas privadas educativas y su éxito dependa de la calidad del producto ¿qué cree el lector harían los sindicatos magisteriales y los funcionarios?

    Tomemos el caso del fracasado NODUCA, el cual es una entidad de gobierno que se ha metido a hacer lo que no es gobernar. ¿O crees que educar es gobernar? Desgraciadamente el “no a la privatización” es prueba latente del lavado de cerebro que le han metido pervertidos políticos y otros al pueblo con el propósito de mantenerlos mansitos.

    Vean no más lo que ocurriría si se privatiza en MEDUCA: Se reduciría notablemente la congestión vehicular Se mejoraría la educación Se reduciría la burrocracia Los padres dejarían de ser víctimas pasando a ser clientes con el derecho de elegir Mejorarían notablemente las condiciones de las escuelas Se reduciría en grande la politiquería Mejoraría la economía Se reduciría el tamaño de mastodonte gubernamental Aumentaría notablemente la diversidad educativa El gasto educativo disminuiría ya que las privadas, entre otras, compiten en calidad y precio Se reduciría en grande la pobreza Al achicar el gobierno el mismo se torna más eficiente Crearíamos una cultura de emprendimiento y no de sometimiento En fin… podría seguir y seguir enumerando los resultados positivos; tal como que en vez de tener una sola entidad planificando la educación, tendríamos miles.

    El tuétano del mal es que, en nuestra querida Panamá, desde tiempos inmemorables, hemos cultivado una cultura de juega vivo, de sacarle provecho a la masa inculta e ignorante. Recuerdo de niño que mi padre, que igual que mi abuelo Novey, hizo empresa que dio miles de plazas de trabajo e hizo patria, hablaba de la cantidad de rabos blancos que como empresarios se morían de hambre, pero como políticos se volvían ricos, poderosos y engreídos. Pero hoy ya los de rabo prieto se la aprendieron y entraron a la competencia de la corrupción y el desgobierno.