Categoría: Economia y Finanzas

  • La reunión de la Fed: entre la cautela y la expectativa

    La reunión de la FED, o mejor expresado, del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) del 16-17 de septiembre de 2025 llega en un momento económico delicado en los Estados Unidos. Por un lado, la inflación persiste por encima del objetivo del 2 %, sobre todo en sus componentes núcleo, mientras que por otro, el mercado laboral empieza a mostrar signos de debilitamiento. Esto pone al banco central en la encrucijada de su doble mandato: estabilidad de precios y pleno empleo.

    Contexto inmediato

    • Los datos más recientes indican que en agosto hubo un crecimiento de precios sorprendentemente alto: la inflación general y la inflación núcleo (Core CPI) han escalado, contrariando algunas expectativas de que se moderarían.

    • Al mismo tiempo, la creación de empleo se ha mostrado más floja: en agosto los empleos agregados fueron limitados, con algunas revisiones a la baja de meses previos.

    • Finalmente, las expectativas de los mercados favorecen que la Fed esté preparando un recorte de tasa, pero la magnitud es tema de debate. Las probabilidades apuntan a una reducción de 0,25 puntos porcentuales (25 basis points) en la tasa de interés de los fondos federales, que llevaría el rango a aproximadamente 4 %-4,25 %.

    Posibles escenarios

    1. Recorte moderado (-25 pb) + discurso moderado (“dovish”)
      Este parece ser el escenario base más probable. La Fed bajaría la tasa un cuarto de punto, acompañado de señales de que seguirá vigilando de cerca la inflación, pero admitiendo que el desempeño del empleo refuerza la necesidad de alivio monetario. Esto podría calmar expectativas, aliviar mercados financieros, pero sin comprometer que nuevas subidas podrían reactivarse si los precios vuelven a acelerarse.

    2. Recorte mayor (-50 pb) sorpresa
      Una posibilidad menos probable pero presente en algunos análisis: un recorte de medio punto. Este escenario requeriría que los datos recientes de inflación empiecen a mostrar un descenso claro, y que el mercado laboral esté bastante deteriorado. Ello podría generar alivio inmediato en mercados, pero con riesgos elevados en términos de inflación futura y dependencia de los estímulos.

    3. Mantener tasa sin cambios
      Este escenario se vuelve plausible si nuevos reportes muestran que la inflación se mantiene alta o sube, o si el riesgo de presiones externas (aranceles, precios de energía, etc.) empeora. En ese caso, la Fed podría “esperar más evidencias”, posponiendo un recorte para posteriores reuniones. Aunque los mercados lo verían como decepcionante, podría interpretarse como prudencia ante riesgos.

    Lo que observará el mercado

    • Las proyecciones trimestrales del FOMC  serán clave: cuántos cortes de tasa esperan los miembros para lo que resta del año. Si la mediana apunta a varios recortes, fortalecerá expectativas de menor costo de crédito.

    • El comunicado y conferencia de prensa del presidente de la Fed, Jerome Powell: el tono, el énfasis que ponga sobre el balance riesgo-inflación vs. riesgo empleo, si menciona factores externos como los aranceles o problemas en la cadena de suministro.

    • Cómo reacciona el mercado de bonos y las expectativas de inflación futura (mercados de swaps, breakevens) tras las señales de la Fed. Un recorte “dovish” podría bajar los rendimientos de largo plazo, mientras que un comunicado que alerte inflación puede generar el efecto contrario.

    Riesgos y tensiones

    • Si la Fed recorta demasiado pronto o con demasiado optimismo, corre el riesgo de tener una inflación persistente, lo que erosionaría la credibilidad monetaria.

    • Si espera demasiado, el deterioro laboral podría profundizarse, lo que podría llevar a desempleo mayor, menor confianza de consumidores e inversores; los mercados podrían reaccionar negativamente si sienten que la Fed ha sido insensible al deterioro económico.

    • Las presiones políticas también son intensas: administración de Trump ha pedido recortes más agresivos, lo que pone al Fed en una posición incómoda entre independencia y expectativas públicas.

    La reunión de septiembre 2025 parece perfilarse como el punto de inflexión para la Fed: un recorte moderado de tasas parece casi seguro, pero mucho dependerá de cómo presenten el panorama futuro. ¿Se inclinarán por un enfoque cauteloso, advirtiendo de riesgos inflacionarios, o darán esperanzas de una serie de recortes antes de fin de año? Este turno podría definir la confianza que los agentes económicos depositan en la capacidad de la Fed para manejar su doble mandato sin sacrificar uno por otro.

    Evolución de inflación y desempleo en EE.UU. (jul 2024 – sep 2025)

    Aquí se muestra la dinámica que enmarca las decisiones de la Fed: la inflación descendiendo lentamente, pero aún por encima del objetivo del 2%, y el desempleo con una tendencia al alza.

    Panamá bajo la sombra de la Fed

    La reunión de septiembre de 2025 no solo traza el rumbo de la economía estadounidense, sino también de aquellos países cuya realidad financiera depende directamente del dólar. Panamá es, quizás, el ejemplo más claro: sin banco central propio ni moneda nacional, su política monetaria es, en la práctica, la política de la Fed.

    Un ciclo de tasas altas en EE.UU. implica para Panamá un crédito más caro, menor flujo de capitales hacia sectores productivos y un freno en la inversión, especialmente en construcción, logística y servicios financieros. Si, por el contrario, la Fed comienza a recortar tasas, Panamá experimentará un alivio casi inmediato en sus costos de financiamiento y un impulso en la actividad económica interna.

    Lo que para otros países puede mitigarse con decisiones locales de política monetaria, en Panamá se transforma en un ejercicio de adaptación: solo le queda fortalecer su política fiscal, apuntalar la transparencia y diversificar su base productiva para reducir la dependencia de los vaivenes externos.

    Las decisiones de la Fed no son un dato externo para Panamá: son «su política monetaria real», y comprenderlo es clave para anticipar escenarios y diseñar respuestas más inteligentes frente a un entorno global incierto.

  • Inflación, Gobierno y Familia

    Si te interesa estudiar más y mejor estos temas está el libro “Inflation and the Family” -inflación y la familia; obra que llena un vacío vital en la economía que nos viene como alud, impactando lo que dice su título… a la familia.

    De por medio y tal como señala el autor, Degner, está la ética de la producción monetaria; a lo cual yo añadiría, la ética del uso del dinero ajeno por parte de los gobiernos y sus políticos; lo cual no está mal, siempre que no se desboquen y menos que sea para el pillaje. Como ya he dicho en otros escritos, todo esto lleva a la destrucción de la familia y ¡vaya si eso no está ocurriendo hoy día!

    Por otro lado, ya todo indica que la moneda “fiat” o de fiar o confianza, en que se convirtió el dólar luego de abandonar el estándar de oro, ya llega a su fin. ¿Confía usted en el dólar? Si respondes que sí, te aconsejo que le metas algo de estudio a estas cosas y a lo que es y no es o debe ser un gobierno. Precisamente, hoy escuché a una genial economista decir que: se conocen los gobiernos socialistas marxistas cuando estos se meten a ser actores en el mercado.

    A riesgo de ser cansón, repito que…

    los árbitros de un partido de futbol no deben patear el balón; y los gobiernos no deben vender educación, agua, electricidad, comida, etc., ya que esas son actividades propias del mercado.

    El tema gira en torno a la cultura y particularmente al matrimonio y los hijos; mientras que el gran interés de las tendencias socialistas y del comunismo esta en controlar a través de la misma familia. Pero no sólo los socialistas, ya que los supuestos gobiernos capitalistas de Panamá también han estado en lo mismo; aunque con propósitos y razones más rastreras. Detrás del control no hay nada bueno; ya que la riqueza no la encontraremos en dictaduras sino en la libertad.

    El problema no sólo se encuentra en las políticas de la emisión monetaria sino en el uso de esos billetes que llamamos “dinero”; lo cual es curioso, ya que el dinero, los billetes, no tienen más valor en sí que el papel de servicio y, cuidado que el de servicio tiene más valor real, ya que limpia caca y los dólares sólo la riega dejándonos con un trasero embarrado.

    Otro terrible aspecto del dinero papel es que luego de salir de la imprenta sirven primero a los cocotudos que lo reciben, cuando aún guardan su valor. Luego, cuando la gente ve que hay exceso de papelitos verdes devaluados, los mismos pierden valor y son los que le llegan a Tío Pueblo; lo cual es asqueroso engaño.

    Lo que señalo anteriormente nos dice que se trata de aprovecharse no sólo de la ignorancia de la población, sino que impacta en la destrucción de la misma familia que es la base de la sociedad. Pero lo más importante y trascendental es que poco o nada de esta realidad se aborda en los medios, acerca de la relación entre las políticas gubernamental, la economía y la familia; que, como ya dije, la estamos destruyendo. Por algo hoy día las mujeres jóvenes poco se casan y van dilatando tener hijos; lo cual altera por completo la constitución social para el mal.

    El reto que aún queda por delante es el de despertar ante estas realidades de cómo las malas políticas de inflación y mal uso de los fondos públicos termina alterando la formación de la familia, así como la misma fertilidad y el divorcio. Las respuestas ya asoman en los notorios y preocupantes cambios y comportamientos en la sociedad de la familia; particularmente en las de menos recursos que son más afectadas y alteradas. Uno de los fenómenos observados se da en el aumento del endeudamiento. Y ni hablar la enfermiza dependencia al estado regalón que premia a los serviles y castiga a los que aman la libertad. 

  • Empresas acumulan Bitcoin cuatro veces más rápido de lo que se mina: ¿qué implica?

    Un reciente estudio de la firma River revela un dato que sorprende, aunque no debería: las empresas acumulan Bitcoin a un ritmo cuatro veces superior al que se genera mediante minería. Según su análisis del año 2025, estas entidades —entre tesorerías corporativas y firmas convencionales— captan en promedio 1 755 BTC por día, mientras que los mineros solo producen unos 450 BTC diarios tras el halving de abril de 2024.

    Pero no se quedan ahí: los fondos y los ETFs agregan otros 1 430 BTC diarios, y los gobiernos alcanzan los 39 BTC por día. Este desequilibrio entre oferta y demanda podría provocar un estrangulamiento del suministro de Bitcoin, ya que las reservas en los exchanges se reducen ante el impulso institucional.

    ¿Qué hay detrás de esta dinámica?

    • Reducción de reservas en exchanges: Con tanto Bitcoin saliendo hacia carteras institucionales, la liquidez disponible para el público (retail) disminuye. Este fenómeno podría generar tensiones al hacer más difícil comprar BTC al contado.
    • Empresas como “tesorerías Bitcoin”: Firmas como MicroStrategy (renombrada Strategy) y otras similares se han transformado en grandes acumuladoras de criptomoneda. Solo Strategy posee más de 600 000 BTC. En tanto, compañías como Metaplanet (Japón) anunciaron planes para adquirir decenas de miles de BTC, aspirando incluso a superar a MicroStrategy a futuro. Por su parte, GameStop realizó una primera gran compra de unos 4 700 BTC (valorados en más de 500 millones de dólares) como parte de su estrategia financiera alternativa.
    • ¿Subirá el precio o no? Aunque instituciones están comprando mucho, el impacto en el precio no es inmediato. Según Keyrock, las tesorerías corporativas representan apenas un 0,6 % del movimiento diario del precio de Bitcoin, y suelen mantener sus BTC a largo plazo, sin venderlos rápido.
    • Oportunidades desde la valoración en bolsa: Algunas empresas con gran exposición a Bitcoin cotizan por debajo del valor de sus criptoactivos. Esto crea oportunidades para inversores que pueden comprar exposición a BTC “barata” mediante acciones. A su vez, muchas emisoras cotizan con sobreprecio (premium) respecto al valor de su tesorería BTC, como MicroStrategy, con hasta un 90 % de markup.

    ¿Qué significa esto para el ecosistema cripto?

    1. Menor disponibilidad inmediata de BTC: Al reducirse las reservas disponibles en exchanges, la oferta para el mercado retail se comprime, lo que podría aumentar la volatilidad.
    2. Bitcoin como activo corporativo estratégico: Empresas lo adoptan como un resguardo de valor alternativo, especialmente en entornos de inflación o bajas tasas de interés.
    3. Mercado institucional más robusto: La creciente demanda por parte de grandes jugadores es un signo de consolidación del ecosistema cripto.
    4. Oportunidades de arbitrio y valoración: Inversionistas atentos pueden encontrar valor comprando empresas subvaloradas con reservas BTC como activo subyacente.

    En síntesis, estamos ante un momento clave: las empresas acumulan Bitcoin y lo están haciendo a un ritmo superior frente al suministro nuevo, lo que tensiona la oferta. Aunque esto no impulsa el precio de inmediato, sí fortalece el rol de Bitcoin como activo corporativo estratégico, y abre la puerta a oportunidades financieras en paralelo.

  • Crypto influencers reemplazan a los inversores de riesgo(VCs)

    El mundo de la inversión en criptomonedas está experimentando una transformación fundamental. Hasta hace poco, el acceso al financiamiento de proyectos innovadores estaba dominado por inversionistas casi inaccesibles en Silicon Valley —inversores de riesgo (VCs) que operaban en círculos exclusivos y observaban con cautela a los emprendedores que podían acceder a su capital. Sin embargo, un nuevo actor disruptivo está tomando protagonismo: los crypto influencers o influyentes cripto.

    Apertura y competencia por el acceso al capital

    Tradicionalmente, invertir en etapas tempranas de startups estaba reservado a un pequeño porcentaje de personas con elevados patrimonios o ingresos —en EE. UU., solo menos del 2 % de la población cumple con los criterios de “inversor acreditado”, como tener más de un millón de dólares en patrimonio neto o ingresos anuales superiores a 200 000 dólares. Los VCs además imponen mínimos de compromisos grandes y operan en redes cerradas, dejando a la mayoría de los inversionistas fuera del juego.

    En contraste, los influencers cripto aprovechan plataformas como X, YouTube, Discord o Telegram para llevar oportunidades de inversión directamente a la comunidad. No hay barreras institucionales ni acuerdos de no divulgación. Cualquiera puede acceder, investigar e incluso replicar sus inversiones, gracias a la transparencia de las cadenas de bloques.

    Transparencia y responsabilidad

    Una de las grandes ventajas de este nuevo modelo es la transparencia: los influencers suelen compartir sus propias carteras (on-chain), lo que permite que cualquiera pueda auditar sus movimientos en tiempo real. Esto genera un sistema de responsabilidad inmediato. Al contrario de los VCs, ocultos tras acuerdos privados, los influencers que cometen errores o recomiendan proyectos de baja calidad ven su credibilidad socavada públicamente.

    Además, la comunidad participa activamente en el entendimiento de los proyectos: los análisis se vuelven colaborativos, público-crowdsourcing. Tokenomías, mecanismos técnicos y contratos inteligentes pueden ser desmenuzados por audiencias curiosas, lo que expone con mayor eficacia posibles riesgos o debilidades, incluso ante ojos más expertos que los de un VC tradicional.

    Un nuevo paradigma: capital e innovación alineados

    Este giro también redefine la relación entre capital y creación. En lugar de priorizar salidas rápidas o retornos inmediatos, como suelen hacer algunos VCs, los influencers alinean sus intereses con los de sus seguidores. Al invertir públicamente y exponer resultados compartidos, crean incentivos para promover proyectos sólidos y sostenibles.

    El resultado es un modelo más inclusivo: la innovación sigue fluyendo no solo hacia quienes tienen conexiones, sino hacia quienes muestran ideas prometedoras y pueden conectarlas con comunidades interesadas.

    Riesgos y consideraciones

    No obstante, este enfoque no es una panacea. La ausencia de estructuras reguladas puede aumentar la exposición a proyectos especulativos o poco fundamentados. Los influencers, por más transparentes que se esfuercen en ser, también corren el riesgo de promover inversiones sin el suficiente análisis o caer en dinámicas de “hype” temporales. El nuevo modelo no elimina la necesidad de diligencia: tanto influencers como seguidores deben seguir investigando y responsabilizándose de sus decisiones únicas e individuales.

    La irrupción de los crypto influencers en el terreno del financiamiento temprano no solo ofrece una alternativa a los VCs exclusivos, sino que impulsa una cultura de transparencia, participación colectiva y responsabilidad individual. Este nuevo ecosistema abre una era potencialmente más justa y eficiente, donde las oportunidades fluyen hacia quienes construyen ideas sólidas, no hacia quienes tienen las mejores conexiones. Aunque hay riesgos, el modelo aporta una bocanada de aire fresco en un sistema que necesitaba evolucionar. Al final del día, es la comunidad quien gana: más acceso, más transparencia y más innovación real.

  • Emprendedurismo desde la perspectiva libertaria: Kirzner vs. Schumpeter

    El emprendedurismo es uno de los motores fundamentales del progreso económico y social. Sin embargo, no todos los economistas lo han entendido de la misma manera. Desde una perspectiva libertaria, el análisis del emprendedor se centra en su rol como descubridor de oportunidades en un mercado libre, donde la innovación y la competencia son los instrumentos que impulsan la creación de riqueza. Dos de los autores más influyentes en la teoría del emprendedurismo, Israel Kirzner y Joseph Schumpeter, ofrecen visiones contrastantes que, en conjunto, iluminan las complejidades del fenómeno.

    Israel Kirzner: el emprendedor como descubridor

    Para Kirzner, representante de la Escuela Austríaca de Economía, el emprendedor no es necesariamente un inventor o un disruptor radical, sino un descubridor de oportunidades. Su principal aporte reside en la noción de “alertness” o estado de alerta: la capacidad de percibir discrepancias entre los precios, las preferencias de los consumidores y la disponibilidad de recursos.
    En un mercado dinámico, las imperfecciones y errores son inevitables. Los emprendedores kirznerianos detectan esas ineficiencias y las aprovechan, coordinando mejor la oferta y la demanda. Por ejemplo, alguien que nota que un producto muy demandado en un barrio no tiene suficiente oferta puede crear un negocio para satisfacer esa necesidad. El beneficio económico surge de haber reducido la descoordinación previa.

    Desde un enfoque libertario, esta visión es atractiva porque no requiere intervención estatal: el propio mercado, a través del emprendimiento, corrige sus desajustes. Además, resalta la importancia de la libertad económica como condición necesaria para que los emprendedores puedan actuar y descubrir.

    Joseph Schumpeter: el emprendedor como destructor creativo

    En contraste, Schumpeter concibe al emprendedor como un agente de innovación disruptiva, capaz de transformar industrias completas mediante lo que él denomina “destrucción creativa”. Para este autor, el emprendimiento es el motor de los ciclos económicos: nuevas tecnologías, productos y métodos desplazan a los antiguos, generando crecimiento a largo plazo, aunque con períodos de inestabilidad.

    El enfoque schumpeteriano subraya la figura del emprendedor como héroe económico, pero su énfasis en la disrupción lo aleja de la visión coordinadora de Kirzner. Desde la óptica libertaria, Schumpeter inspira admiración por la creatividad individual, pero también plantea un reto: la destrucción creativa puede generar resistencia política y tentaciones intervencionistas cuando sectores desplazados buscan protección estatal.

    Un contraste libertario

    La combinación de ambas perspectivas ofrece una lectura rica para quienes defienden la libertad económica. El emprendedor kirzneriano representa la eficiencia incremental y la coordinación social, mientras que el emprendedor schumpeteriano encarna la innovación radical y el cambio estructural.
    Un mercado verdaderamente libre necesita de ambos: de quienes corrigen errores cotidianos y de quienes rompen con el statu quo para abrir nuevas fronteras.

    El riesgo de las intervenciones estatales es que sofocan tanto la coordinación como la innovación. Regulaciones excesivas, subsidios mal diseñados o impuestos punitivos no solo limitan la capacidad de los emprendedores para actuar, sino que distorsionan las señales de precios que permiten descubrir oportunidades. En cambio, un marco institucional basado en propiedad privada, contratos libres y competencia abierta maximiza la probabilidad de que los emprendedores florezcan.

    Se necesita mayor libertad económica

    El emprendedurismo, visto desde la perspectiva libertaria y austríaca, no es solo un fenómeno económico, sino un pilar de la libertad individual y del progreso social. Kirzner nos enfatiza en que cada oportunidad detectada y explotada mejora la coordinación en la economía; Schumpeter nos inspira a ver al emprendedor como un transformador que rompe moldes y crea riqueza nueva.
    Ambas visiones coinciden en un punto esencial: la creatividad humana florece cuando el mercado está libre de trabas, y es allí donde el emprendimiento revela su potencial como motor de desarrollo y prosperidad.

  • Acuerdo US-UE 2025: una victoria para Trump y un costo histórico para Europa

    El 27 de julio de 2025, el presidente estadounidense Donald Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, firmaron un acuerdo comercial US-UE histórico que marca un giro profundo en las relaciones transatlánticas. El pacto establece un arancel fijo del 15 % sobre aproximadamente el 70 % de las exportaciones de la Unión Europea (UE) hacia Estados Unidos, evitando así la entrada en vigor de tarifas del 30 % o 50 % que amenazaban con desatar una guerra comercial abierta.

    Aunque la medida aporta cierta estabilidad y previsibilidad, supone un aumento drástico respecto al promedio arancelario previo, de apenas 1‑2 %. A cambio, la UE se comprometió a comprar 750.000 millones de dólares en productos energéticos estadounidenses y realizar 600.000 millones en inversiones en EE. UU. antes de 2028, además de incorporar adquisiciones masivas de armamento, sin cifras oficiales.


    Ganadores y perdedores

    Para Estados Unidos, el acuerdo es una victoria clara: el arancel del 15 % refuerza la industria local, reduce el déficit comercial y asegura ingresos energéticos e inversión extranjera. Además, las empresas norteamericanas obtienen acceso preferente a un mercado europeo de más de 500 millones de consumidores.

    En cambio, para Europa el pacto se percibe como desfavorable. Según analistas europeos, el acuerdo generará un sobrecosto neto de 10.433 millones de euros para la UE y 367 millones para España en especial, afectando a sectores estratégicos:

    • Farmacéutico: el nuevo 15 % añade 13.613 M€ para la UE y 342 M€ para España, rompiendo la exención previa.
    • Agrícola: el mismo 15 % supone 2.265 M€ y 263 M€, afectando vinos, aceite y frutas.
    • Automoción: único respiro, con una rebaja del 27,5 % al 15 %, que ahorra 7.260 M€ a la UE y 285 M€ a España.

    El balance sigue siendo negativo, ya que el alza de costos en farmacéuticos y agroalimentarios supera con creces el alivio automotriz.


    Concesiones desproporcionadas y riesgo político

    Para evitar la escalada arancelaria, Bruselas aceptó compromisos económicos y estratégicos masivos, mientras Washington mantiene aranceles asimétricos, como el 50 % sobre el acero. Esta falta de reciprocidad ha generado fuertes críticas internas: el primer ministro francés François Bayrou habló de “un día negro para Europa”, mientras que la CEOE española expresó su “máxima preocupación” por el golpe a la competitividad.

    El pacto también abre un frente político: deberá ser ratificado por los 27 Estados miembros y el Parlamento Europeo, lo que podría exacerbar las divisiones internas, especialmente en naciones exportadoras como España, Francia o Alemania.


    ¿Una cesión estratégica irreversible?

    Más allá de los números, el acuerdo refleja una cesión estratégica que cuestiona la capacidad de la UE para defender sus intereses. Los compromisos financieros, energéticos y militares refuerzan la dependencia europea frente a EE. UU. y podrían minar la cohesión interna.

    Como advierten analistas, este pacto “pone en jaque la soberanía y la unidad de la UE”, y si no redefine su estrategia comercial con mayor firmeza, Europa corre el riesgo de dar otro paso hacia la irrelevancia global.


    What if: la estrategia alternativa que Europa no eligió

    Cabe preguntarse si existía otra vía. ¿Qué habría ocurrido si la UE hubiera optado por no ceder, limitándose a no aplicar medidas retaliatorias, comunicando de forma clara su compromiso con el libre comercio y dejando que el propio mercado estadounidense ajustara los precios de los productos europeos por efecto de los aranceles?

    En ese escenario, los consumidores y empresas de EE. UU. habrían asumido el costo político de los precios más altos, mientras que la narrativa de Trump como defensor del “trabajador americano” podría haberse debilitado ante su propia base electoral. Una respuesta firme, serena y bien comunicada, habría ridiculizado la ofensiva proteccionista, colocando a Washington como el agresor en el debate global sobre comercio.

    Sin embargo, Bruselas optó por la vía rápida de la negociación asimétrica, sacrificando margen económico y soberanía estratégica para evitar una confrontación inmediata. Además de seguir la ruta del proteccionismo negociado frente a la alternativa del libre comercio.


    Opinión final

    El acuerdo UE‑EE. UU. de 2025 será recordado como un pacto desigual, fruto de la presión y la urgencia, más que de una visión estratégica europea. Evitar una guerra comercial inmediata es un objetivo legítimo, pero el precio ha sido ceder poder económico, político y simbólico. La alternativa —defender el libre comercio y exponer el costo político de los aranceles ante la opinión pública estadounidense— no se intentó.

    Europa no solo firmó un acuerdo costoso; firmó también un reconocimiento implícito de su falta de confianza en sí misma.

  • Bitcoin FOMO: reacción por precio o al poder estatal?

    En las últimas dos semanas, inversores novatos han adquirido unos 140 000  Bitcoin (BTC), impulsando un renovado fenómeno de “FOMO” (miedo a quedarse fuera). Pero, más allá de la subida de precios, este movimiento podría expresar una reacción más profunda: el reconocimiento creciente del poder que ofrece Bitcoin como herramienta de privacidad y soberanía individual.

    Dinámica del mercado: precios y flujos de capital

    Los análisis más recientes revelan que Bitcoin ha alcanzado niveles históricos, superando los 118 000 USD. Se espera que en julio mantenga al menos ese nivel, con cierta resistencia técnica alrededor de los 120 000 USD; un nuevo impulso podría llevarlo a 140 000 USD, y a fines de 2025 incluso a los 200 000–250 000 USD .

    Los flujos institucionales son fuertes: en este segundo trimestre, empresas cotizadas compraron más de 131 000 BTC —más que los ETFs en conjunto— consolidando una tendencia donde estas compañías lideran la demanda. Además, los usuarios minoristas con pequeñas y medianas tenencias —es decir, personas que poseen entre 1 y 10 BTC, conocidos en la jerga del análisis on-chain como “camarones” y “cangrejos”— acumularon unos 25 600 BTC, casi el doble de toda la producción mensual de los mineros. Esto último refleja que el FOMO ya no es exclusivo de grandes inversores: muchos particulares están entrando.

    El FOMO como respuesta al poder del Estado

    Sin embargo, muchos de estos compradores no buscan simplemente ganancias rápidas. Hay quienes compran porque empiezan a vivir —o anticipar— cómo el Estado puede invadir su privacidad financiera. Bitcoin, al ser descentralizado y resistente a la censura, ofrece una vía de escape: es dinero soberano, control total, fuera del alcance de gobiernos o bancos centrales.

    Ante políticas agresivas —como controles de capital, confiscaciones o inflación fuera de control— las personas buscan refugio en activos que no puedan ser congelados ni manipulados a discreción. Bitcoin responde a esa necesidad: un sistema monetario donde solo el poseedor de las claves controla los fondos.

    Bitcoin: privacidad, resistencia y soberanía

    A diferencia de sistemas tradicionales, las transacciones en Bitcoin pueden realizarse sin intermediarios y sin autorización de terceros, proporcionando una capa de privacidad crucial en contextos de represión económica. Aunque la red en sí no es completamente anónima, las herramientas derivadas (como CoinJoins o second-layer privacy protocols) apuntan precisamente a reforzar esa capacidad.

    La criptocomunidad defiende que Bitcoin es una moneda resistente a la censura—no solo por su diseño técnico, sino también por su naturaleza inamovible: una red global, distribuida y sin un punto único de control. Quien posea sus claves, posee el dinero. Y en un momento donde los gobiernos acumulan poder sobre los ciudadanos, eso representa un tipo de libertad real.

    ¿FOMO por precio o por filosofía?

    Esta dualidad es esencial: por un lado, el efecto psicológico del FOMO mueve capital; por otro, hay una comprensión creciente sobre qué significa tener dinero soberano y resistente. Las proyecciones de precios actúan como catalizador, pero la motivación filosófica crece en paralelo: más personas empiezan a experimentar que su dinero tradicional está sujeto al capricho del Estado, encendiendo un interés más profundo por Bitcoin.

    Perspectivas para el futuro

    Si la narrativa de Bitcoin como refugio ante un Estado excesivamente intrusivo se arraiga, podríamos estar ante una ola de adopción con bases más sólidas y duraderas. No se trataría solo de especulación, sino de un movimiento sociopolítico: individuos reclamando control de su economía.

    En ese escenario, el FOMO no es simplemente ansiedad por perder ganancias, sino impulso por recuperar autonomía financiera. Eso cambiaría la naturaleza del mercado: menos volatilidad impulsada por masas de oportunistas y más por quienes comprenden Bitcoin como una herramienta de emancipación económica.

    El reciente FOMO en Bitcoin tiene dos caras: la especulativa y la libertaria. Al crecer la percepción de Bitcoin como moneda resistente a la censura, privacidad y soberanía individual, también crecen las motivaciones de largo plazo. El futuro no será solo una cuestión de precio, sino de adoptar una forma de dinero que devuelve poder al individuo frente al Estado.

  • Ahorros y producción

    Se conocen como “bienes de capital” (BC) los activos que utilizan las empresas para elaborar sus productos y servicios; los cuales pueden incluir edificios, maquinaria, herramientas y equipos necesarios para producir y vender; pero, para tener BC tienes que lograr ahorros, cosa que la gran mayoría no ve ni entiende y, más bien creen que los empresarios exitosos usan todas sus ganancias para vivir bien; lo cual es disparate. Los billonarios usan menos del 1% de sus ganancias para vivir; el resto va dirigido a la producción y de allí es que derrama la economía que le llega a la comunidad.

    También hay que tener en cuenta que entre los recursos de producción están los empleados o trabajadores, y ello también requiere que el productor tenga ahorros y reservas para pagar los salarios y demás costos asociados. No más enfoquemos el trabajo y las inversiones que debe hacer una ganadero o agricultor para producir y generar buenos ingresos; algo que muy pocos logran.

    Visto lo anterior, enfoquemos la relación entre el gobierno y la economía, comparado con el emprendimiento y la economía. ¡Ah sí!, la palabra economía se refiere a la buena administración de los recursos disponibles; o, como me gusta decirlo: “cómo poner la paila con lo poco que te entra”. Y, para entender la relación entre el gobierno (gobernanza) y la economía del país debemos ver de que la función gubernamental es reguladora y no productora; lo cual no es fácil de advertir en un sitio como Panamá en el cual los gobiernos han usurpado el rol empresarial; pero no para producir sino para robar y en ello inculcaron el “no a la privatización”.

    Lo otro es que quien no produce no ahorra y, como los gobiernos no producen, tampoco ahorran; pero lo que sí hacen es dedicarse a despilfarrar los dineros impuestos que roban a los productores. Y peor aún, le llaman “inversiones”. O sea, que el Metro, que pierde millones, es una inversión. Sigan creyendo semejante boberías.

    Y sí, los economistas gubernamentales sacan toda clase de informes con datos que muestran lo berracos que son las disque “inversiones” de los gobiernos; pero, lo que no vemos es que los gobiernos son buenísimos despilfarrando los dineros que otros lograron produciendo con ahorros. Y tampoco entendemos que mientras más empresarios productivos hay, más derrama hacia sus empleados; y, esos, a su vez, son quienes sostienen a buena parte de la actividad económica o mercado. Lástima que hay tantos por allí que creen y cacarean que si le sacas más a los ricos para repartir a los pobres, sin que el pobre sea productivo, se mejorará la economía.

    Lo que sí serviría en la economía es que los gobiernos cumpliesen con su verdadera función de evitar la criminalidad; cosa que no hacen nada bien. Miremos no más la ATTT con sus retenes de asalto. ¿El desorden en nuestras calles lo dice todo? Me tocó presidir la Comisión de Tránsito y Transporte Intergremial de la APEDE por 5 años y que escribí un ensayo sobre el tema que han sido vistos en muchos países.

    En cortito, mientras más gasta el gobierno, más desvía de la producción al despilfarro y a la pobreza. Y hay que ver y entender que los intercambios entre ciudadanos son voluntarios; mientras que lo que sacan los gobiernos a la gente “impuesto”. Inclusive la noducación del MEDUCA es impuesta. Y, si lo que hace el gobierno es tan bueno, la gente correría a darle dinero. ¿Y cuando quien estafa son las empresas gubernamentales, como el NODUCA, ¿a dónde vas a quejarte?.

  • Comprar una propiedad con criptomonedas (sin venderlas)

    En el ecosistema cripto, cada vez más personas buscan formas inteligentes de usar sus activos sin venderlos. Una de las opciones más innovadoras y eficientes es comprar una propiedad usando criptomonedas como garantía, sin convertirlas en efectivo ni desprenderse de ellas.

    Sí, se puede. Y no solo es legal, sino que es una estrategia cada vez más común entre quienes buscan transformar sus ganancias digitales en patrimonio real y tangible.

    ¿Cómo funciona?

    Este mecanismo se basa en los préstamos colateralizados con criptomonedas. En lugar de vender tus activos (y pagar impuestos, comisiones y perder exposición al crecimiento futuro), los dejás en garantía en una plataforma que te otorga un préstamo en dólares o stablecoins.

    El proceso suele ser así:

    1. Depositás tus criptomonedas como colateral en una plataforma segura (centralizada como Nexo o Ledn, o descentralizada como Aave).
    2. Recibís un préstamo en dólares o USDC, equivalente a entre el 30 % y el 60 % del valor de tus criptos.
    3. Usás esos fondos para comprar un inmueble, como cualquier comprador tradicional.
    4. Pagás el préstamo más los intereses. Al finalizar, recuperás tus criptoactivos intactos.

     

    Ejemplo práctico: de Bitcoin a ladrillos

    Imaginemos el caso de Ana, una inversora que compró Bitcoin en 2020. Hoy su cartera vale USD 100,000 y quiere comprar un departamento de USD 60,000 en Uruguay.

    Pero no quiere vender sus BTC. ¿Por qué?

    • Cree que el valor seguirá aumentando.
    • No quiere pagar impuestos por ganancias de capital.
    • Prefiere seguir dentro del ecosistema cripto.

    Entonces:

    • Ana deja sus BTC como garantía en Ledn, que le presta USD 50,000 en una cuenta bancaria o en USDC.
    • Con un ahorro adicional, completa la compra del inmueble.
    • A lo largo del año, paga su préstamo con un interés del 12.4 % APR.
    • Una vez saldado, recupera sus BTC, que pueden valer incluso más que antes.

    Así, transforma su inversión digital en ladrillos sin vender ni pagar impuestos por la venta.

    Plataformas más conocidas (pero hay muchas más)

    • 🔹 Nexo: préstamos en fiat o stablecoins desde 2.9 % APR, LTV hasta 50 %, con devolución flexible.
    • 🔹 Ledn: ofrece préstamos respaldados por BTC desde montos pequeños, con desembolso rápido y sin revisión crediticia.

    Ambas plataformas trabajan con altos estándares de seguridad y custodios como BitGo. Es clave revisar auditorías y condiciones antes de operar.

    Ventajas

    • Mantenés tu exposición al crecimiento del precio cripto.
    • Evitás vender y tributar por ganancias de capital.
    • Convertís un activo volátil en patrimonio estable sin renunciar al primero.
    • Es más rápido y flexible que un crédito hipotecario tradicional.

    Riesgos a considerar

    • Si el valor de tus cripto cae demasiado, la plataforma puede liquidar tu garantía automáticamente para cubrir el préstamo.
    • Nunca conviene pedir el máximo préstamo posible. Dejá margen de seguridad.
    • Algunas plataformas no operan en todos los países, y existen diferencias regulatorias y fiscales. Asesorarse siempre es clave.

    Lo que se viene

    Comprar una propiedad usando tus criptomonedas sin venderlas ya no es ciencia ficción. Es una estrategia real, legal y cada vez más común, que permite pasar del mundo digital al real sin abandonar tus convicciones financieras.

    Como toda herramienta poderosa, exige conocimiento, gestión del riesgo y sentido común. Pero bien aplicada, puede ser la forma más inteligente de hacer que tu inversión en cripto construya cimientos sólidos.

  • El control de precios: una advertencia histórica y actual

    En 1971, C. Jackson Grayson lideró la Comisión de Precios durante el congelamiento decretado por Nixon y relató sus experiencias y fracasos sobre el control de precios, en Confessions of a Price Controller. Allí advirtió que:

    • Tratar de regular millones de precios con una burocracia humana es una misión imposible.
    • Las normas fueron arbitrarias y contradictorias, generando caos administrativo.
    • El control distorsiona los mercados, suprime inversión e innovación, y dirige la economía hacia la burocracia, no hacia el bienestar ciudadano.

    Hoy su advertencia resuena con fuerza ante el control de precios que como oleada,  resurgen en países desarrollados: desde Estados Unidos hasta Europa y Centroamérica.

    Tendencias globales en 2025

    1. Estados Unidos: medicamentos bajo control

    Durante la administración Biden y confirmada bajo Trump en 2025, se adoptaron medidas para fijar precios de medicamentos esenciales (insulina, monoclonales). Aunque buscan bajar costos, críticos advierten que:

    • Podrían disminuir la innovación farmacéutica,
    • Recaerían en fuertes disputas legales,
    • Funcionan como un control encubierto de precios con riesgos de efectos adversos

    Grayson habría advertido lo obvio: menos ingresos, menos I+D, menos avances médicos.

    2. Europa: energía y alimentos bajo corte regulatorio

    El debate sobre inflación ha llevado a Europa a considerar nuevamente controles de precios:

    • Hungría limitó márgenes en alimentos básicos al 10%, medida replicada por Croacia, Bulgaria, Grecia y Eslovaquia, como reacción a protestas sociales por alza de precios .
    • La UE estudia volver a imponer tope al gas, bajo la presión de industrias afectadas por aumentos desde la guerra en Ucrania.
    • En el Reino Unido y Polonia, persisten congelamientos en electricidad y gas, traducidos en costos para las arcas públicas y mercados distorsionados.

    Aunque justificadas como medidas sociales, estas intervenciones causan:

    • Escasez y reducen oferta,
    • Desincentivan inversión en energía,
    • Y crean una carga fiscal que recae en los contribuyentes.

    3. EE.UU. municipales: control de alquileres y más

    En Nueva York, la propuesta progresista conocida como “Zohranomics” plantea congelar alquileres en un millón de viviendas, abrir supermercados estatales e incluso transporte público gratuito.

    • Economistas alertan sobre riesgos de desinversión, fuga de capitales y escasez de viviendas.

    Grayson lo anticipó: los controles pueden asistir algunos sectores, pero tienden a generar efectos negativos en el mediano plazo.

     Lecciones de Grayson aplicadas hoy

    1. Complejidad implacable: los mercados se mueven demasiado rápido para controlar cada precio.
    2. Confusión normativa: reglas arbitrarias llevan a burocracias ineficaces.
    3. Carga administrativa: formularios fallidos, protocolos mal diseñados, burocracia inflada.
    4. Efectos perversos: menos oferta, menor innovación y mercado manipulado.
    5. Deslizamiento ético: el control se convierte en excusa para el dominio estatal.

    Grayson ya vio estas dinámicas en 1971; ahora volvemos a repetirlas.

     Conclusión de orden liberal y práctica

    El control de precios resurge como medida temporal ante inflación o crisis. Pero si algo enseñó Grayson es que tales controles:

    • No solucionan el problema básico —como la falta de ingresos reales o distorsiones estructurales—,
    • Pueden convertirse en trampas institucionales difíciles de desmontar,
    • Y socavan la autonomía del individuo y del mercado.

    La alternativa correcta no es legislar más precios, sino:

    • Fomentar competencia,
    • Facilitar transparencia,
    • Estimular producción real e inversión,
    • Reforzar esquemas de protección social desvinculados de controles.

    El pasado nos advierte: sin corrección de fondo, sin diversidad económica y sin límite ético, las intervenciones vuelven maneras prolijas del abuso. La verdadera recuperación requiere menos controles y más libertad.