Categoría: Politica y Actualidad

  • Como un toro en una tienda de porcelana.

    Donald Trump no es un maestro de la sutileza, es narcisista y vulgar, gusta de los golpes de efectos exagerados, las rabietas y los desafíos para luego negociar. Ese siempre ha sido su estilo. Arma una bulla, insulta y rompe palitos. Luego se hace aspavientos de que logró algo, usualmente exagerando para luego negociar calladamente.

    Su viaje a Europa no es muy distinto. No solo ha criticado duramente a los europeos por no gastar el 2% del producto interno bruto en defensa, sino que ha pedido que se eleve el gasto militar al 4% del producto interno bruto, algo difícil de justificar cuando los países Europeos a duras penas pueden gastar el 2% pactado. Pero es su estilo, para luego negociar.

    Sin embargo Trump tiene un buen punto. Un punto que se pierde entre todas las críticas de los demócratas sobre cómo Trump insulta a los aliados y/o es un títere de Putin.

    La primera pregunta que nadie se hace es, ¿son realmente los países de la Unión Europea los aliados o potenciales rivales de los Estados Unidos? Porque si fueran aliados no tendrían barreras comerciales contra un aliado que ayuda a estos países a defenderse, pero que al mismo tiempo ve que sus exportaciones a los países en los que gasta su tesoro, y en el peor caso su sangre, son bloqueadas por barreras arancelarias y no arancelarias. Además, el hecho de que los Estados Unidos asuman en gran parte el costo de defender Europa, significa que estos países pueden usar recursos que deberían usar en su seguridad, en construir estados del bienestar, invertir en educación y salud, mientas los norteamericanos no lo hacen y lo peor, los europeos subsidian y protegen empresas que van a competir protegidas con las empresas norteamericanas y eliminan puestos de trabajo para esos votantes.

    La otra pregunta, ¿es Rusia realmente la Unión Soviética parte dos?

    No nos engañemos sobre Putin. Es autoritario, ha mandado a matar a sus opositores, se tomó Crimea usando la fuerza, creó un conflicto donde derribar un avión de pasajeros, es amigo de personajes como Maduro y El Assad. Pero no es la Unión Soviética. No busca imponer una ideología mundial como el comunismo. Más bien quiere restaurar la influencia Rusa en Europa Oriental y el Medio Oriente. En eso choca con los alemanes, sobre todo en el tema de la Ucrania. Putin es una vuelta a la política europea de las zonas de influencia anteriores a 1914. Es un nuevo Zar. No un nuevo secretario general del partido comunista. Y su Rusia no es la Unión Soviética. Si no fuera por las armas nucleares, Rusia no tendría tanta influencia. Su economía no es mayor que la de Italia y Brasil. Las economías de los principales países de Europa Occidental, la Alemana, la Francesa, la Británica y la Italiana cada una por separado es mayor que la Rusa. Sin embargo requieren de los Estados Unidos para que los defienda de Rusia. Porque simplemente no quieren gastar en defensa y punto. Eso no evita que personajes como la Merkel tengan una línea dura en el tema urso pese a que ha reducido al otrora temible ejército alemán a niveles risibles. Porque sabe que los gringos van a terminar «cargando el muerto».

    Y es allí donde hay algo de ira de Trump, si bien el exagera en los números, es cierto de que Europa depende mucho en materia energética de los hidrocarburos rusos. Y Rusia, es una economía de monocultivo, que vive del gas natural. Si los europeos quisieran contener a Putin deberían empezar por lastimar a su bolsillo, algo que no están haciendo. Si temen a la modernización de las fuerzas armadas rusas, deberían invertir más en defensa. Algo que tampoco están haciendo. En ambos casos prefieren que sean los norteamericanos los que «les saquen las castañas del fuego».

    Putin quiere debilitar a la Unión Europea porque sabe que una Unión Europea débil va a permitir a Rusia ganar algo de influencia en Europa Oriental aunque no creemos que los rusos sepan para que la quieren.  Trump no es fanático de la Unión Europea, los ve como rivales económicos de los Estados Unidos que sin embargo requieren de los Estados Unidos para su defensa. Para muestras un botón. El ministro de defensa alemán sugirió comprar aviones Loockheed F 35. Al final tuvo que renunciar. La razón, Ángela Merkel quería usar el dinero para comprar unos aviones ya existentes necesarios para enfrentar a la amenaza rusa ahora mismo, en desarrollar con Francia un caza futuro. En otras palabras Alemania prefiere ante la amenaza rusa, posponer un gasto en armamentos para subsidiar a la industria aeroespacial rival de la norteamericana aunque esto signifique no tener un caza moderno por diez años o más. ¿Puede entonces alguien tomar en serio a los socios militares de los Estados Unidos cuando piden mano dura frente a Putin?

    Trump se comporta como un toro en una tienda de porcelana, pero la pregunta es si la diplomacia de Obama y Hillary Clinton realmente logró algo.

    Y la pregunta final es, para qué rayos sirve la OTAN, organización a la que un fantoche como Juan Manuel Santos quiere ingresar a Colombia, como también lo hizo en la OCDE.

    La OTAN tenía una función clara en la guerra fría. La Europa de 1945 tenía 12 millones de soldados soviéticos versus 4 millones de soldados de los aliados occidentales, de los cuales 3 millones eran norteamericanos. Europa, sin la presencia norteamericana, hubiera sido fácilmente invadida por Stalin y este pudo haber impuesto el comunismo más salvaje en una nueva Edad Media.

    La OTAN evitó esto. Durante 44 años, las tropas de la OTAN y las de la URSS se vieron las caras en Alemania. Y países como Canadá, Islandia, Dinamarca y Noruega eran vitales para mantener abiertas las rutas de comunicación que permitieran mandar tropas a Europa en caso de una guerra. Italia,  Grecia y Turquía, enemigos históricos, evitan cualquier avance de la URSS en el Mediterráneo.

    La URSS y su sueño de revolución marxista global murieron en 1991. Pero la OTAN, en lugar de disolverse como su antagonista, el Pacto de Varsovia, se mantuvo, lo cual demuestra que las burocracias buscan siempre sobrevivir cuando se terminan las razones que justificaban su existencia.

    Y las encontró. Primero fue la participación activa en la guerra civil de Yugoeslavia, por motivos humanitarios en los cuales los únicos criminales de guerra juzgados fueron los serbios. Luego en las guerras contra el terror de Bush en Irak y Afganistán. Y aunque no existan enemigos claros, sigue buscando expandirse, metiendo a los países bálticos y a Georgia, actualmente a Colombia.

    Toda alianza militar lo es contra un enemigo común. La OTAN es la primera alianza que primero busca meter gente en ella para luego buscar enemigos que la justifiquen.

    Si Trump ha cometido un error grave es no insistir en la salida gradual de los Estados Unidos de la OTAN. Por lo menos eso iniciaría una discusión clara los fines de la OTAN y sus límites tras la guerra fría. Una discusión que tiene ya casi 30 años pendiente.

    Trump es el toro en la tienda, rompiendo a diestra y siniestra cosas que tenían que romperse hace rato. Por eso es odiado y vilipendiado, el problema es que no vemos los que propongan reemplazar las cosas rotas por cosas nuevas. Y si no lo hace, un Trump que tiene una guerra permanente contra medios hostiles y contra una burocracia estatal hostil, tarde o temprano puede perder y ver cómo el partido demócrata y los neoconservadores republicanos restauran el viejo orden.

  • FMI recomienda a Estados Unidos aumentar los impuestos indirectos

    El Fondo Monetario Internacional ha recomendado que los Estados Unidos aumenten los impuestos indirectos para aumentar los ingresos, como forma de compensar el costo de los recientes recortes de impuestos y el aumento del gasto.

    En su último informe sobre la economía estadounidense, publicado el 3 de julio, el FMI dijo que los directores se congratularon por el buen desempeño de la economía de los Estados Unidos, con un crecimiento acelerado, un bajo desempleo y una inflación moderada. También recibieron con agrado las perspectivas favorables a corto plazo y la perspectiva de marcar la expansión económica más larga registrada en su historia . Al mismo tiempo, los directores observaron una mayor incertidumbre política y vulnerabilidades a mediano plazo, incluida la creciente deuda pública, las tensiones comerciales y la desigualdad de ingresos.

    Hicieron hincapié en que los desarrollos y las acciones de política en los Estados Unidos tienen implicaciones significativas para el resto del mundo, y alentaron a las autoridades a tener en cuenta esa consideración en sus decisiones de política.

    Los directores reconocieron los objetivos de la estrategia fiscal y la reforma fiscal, con sus muchas características positivas, para apoyar el crecimiento y promover cambios estructurales para liberar el potencial económico. Observaron que, en la etapa actual del ciclo económico, la postura expansiva de la política fiscal, al tiempo que impulsa a los EE.UU. y la producción mundial en el corto plazo, podría aumentar los riesgos y las incertidumbres en el mediano plazo.

    Específicamente, los directores advirtieron que la política pro cíclica del presupuesto y los planes de política tributaria afectarían adversamente el déficit fiscal, la sostenibilidad de la deuda y los desequilibrios globales. Alentaron a las autoridades a reequilibrar la política fiscal, aumentar la relación entre el ingreso y el PIB a través de una mayor dependencia de los impuestos indirectos y priorizar el gasto en infraestructura.

    Los directores también vieron un margen para focalizar la desgravación del impuesto sobre la renta personal en los hogares de menores ingresos y mejorar el cumplimiento de las disposiciones fiscales con las obligaciones internacionales.

    El informe se hizo eco de los comentarios previos del FMI sobre las medidas de reforma fiscal, particularmente con respecto a los cambios impositivos corporativos e internacionales, sugiriendo que debería imponerse una mayor tasa impositiva sobre las ganancias no repatriadas, que el impuesto comercial debería reformularse como un impuesto al flujo de efectivo y que las disposiciones internacionales deberían rediseñarse para imponer un impuesto mínimo a las jurisdicciones con bajos impuestos y evitar dar un trato más favorable a las exportaciones que a las importaciones y las ventas nacionales.

    La declaración concluyente del mes pasado de la misión 2018 del FMI a los EE. UU. señaló que la reducción en la tasa impositiva corporativa corporativa cercana al promedio de la OCDE y las mayores provisiones de gasto ayudarán a incentivar la inversión y reducir las motivaciones detrás de la erosión de la base fiscal (BEPS).

    Sin embargo, el FMI también criticó la nueva deducción del 20 por ciento en los ingresos de los negocios transferidos, que, según argumentó, ha creado una gran oportunidad para la evasión de impuestos por parte de personas con altos ingresos. El FMI también dijo que hay margen para fortalecer el diseño de varias de las disposiciones internacionales en el TCJA, particularmente con respecto a los regímenes anti-profit shifting, incluyendo el  Global Intangible Low Taxed Income (GILTI) y el  Foreign Derived Intangible Income (FDII), y el Base Erosion Anti-Abuse Tax (BEAT).

     

  • Segregando el ‘Proletariado’ de las élites comunistas.

    Un político estadounidense visitó Rumania a fines de la década de 1970 y se preguntó por qué la tierra agrícola verde no tenía fincas en cada campo, como es el caso en las zonas rurales de América.

    La intérprete que lo acompañaba, con aspecto incómodo, no respondió a la pregunta por temor a represalias si le decía a un visitante que los agricultores habían sido sacados a la fuerza de sus tierras después de la confiscación masiva. Ella habría sido severamente amonestada  por contar que habían mudado a aldeas con casas abarrotadas, muchas de ellas hechas de ladrillos de arcilla, o en apartamentos de bloques de hormigón en la ciudad.

    Las tierras de los agricultores habían sido convertidas en granjas cooperativas dirigidas por la división local del Partido Comunista, en las que los antiguos propietarios tenían que trabajar el suelo, producir los cultivos y cosecharlos y solo recibir un pequeño porcentaje de la cosecha, mientras que el gobierno totalitario se llevaba la mayor parte.

    Fue una ingeniería social ideada por los soviéticos para separar por la fuerza a la mayoría de la población de sus propiedades, y para hacerlos dependientes del gobierno comunista en todas sus necesidades: comida, vivienda, electricidad, agua, atención médica, transporte, educación y entretenimiento.

    Mi esposo estadounidense no podía entender por qué no se le permitía entrar al ayuntamiento, o por qué había ciertas áreas limitadas para los extranjeros. No entendía que las mismas áreas que le estaban prohibidas, también estaban fuera de los límites de las masas populares.

    Tampoco entendía por qué los extranjeros y las élites del Partido Comunista podían alquilar habitaciones en buenos hoteles, mientras que el proletariado quedaba relegado a hoteles baratos con muebles rotos y mala comida.

    El extranjero que venía de vacaciones tenía que alquilar una habitación separada de su esposa rumana, y pagar caro, a menudo en dólares. Las tarifas de las habitaciones y los servicios eran muy diferentes.

    Segregación bajo el Comunismo

    El proletariado de las ciudades y los campesinos empobrecidos en las áreas rurales fueron segregados de sus amos comunistas en todos los aspectos de la vida.

    Todos los miembros del Partido Comunista, los organizadores de la comunidad y los bloques de informantes de escala menor, que reportaban a la policía sobre las idas y venidas de cada familia que vivía allí, compraban en sus propias tiendas de comestibles y ropa. Estos informantes y colaboradores del partido recibían dinero extra cada mes y raciones de comida que superaban a todos los demás.

    Los comunistas, incluso los funcionarios de más bajo nivel del partido, tenían sus propios policlínicos, médicos y hospitales. No faltaban buenos médicos y medicinas para aquellos que eran leales al Partido Comunista.

    El proletariado, en cambio tenía que ver al único médico asignado en su vecindario con miles de pacientes en espera. El médico sobreexplotado y mal pagado a menudo recurría a sobornos para complementar un ingreso igualitario, determinado por los comunistas que implementaban condiciones laborales injustas. Ellos no tenían idea de economía ni tenían interés en planificar una sociedad basada en la igualdad de oportunidades y la equidad. Simplemente tenían el don de la palabra y estaban dispuestos a matar por su retórica ideológica.

    Los ciudadanos rurales tenían una existencia aún más miserable y recibían el cuidado en salud de una enfermera de la aldea, ¡si tenían suerte de tener una! No tenían tiendas y debían sobrevivir con las raciones agrícolas de la cooperativa y sus propios jardines.

    Mientras el proletariado tenía una piscina municipal con agua sucia que a menudo causaba brotes de enfermedades, las elites tenían sus propios centros turísticos en las afuera de las ciudades más grandes, con comunidades cerradas y protegidas por custodios personales. A menudo sus villas habían sido confiscadas a ciudadanos acusados de ser “burgueses”.

    Una vez al año, si tenía suerte, un trabajador común podía ir sol, sin su cónyuge a un centro turístico del proletariado donde se alimentaba mejor, recibía baños de barro y azufre y otras actividades relajantes.

    La ‘igualdad’ de las élites comunistas

    Los gobernantes del Partido Comunista a menudo festejaban los fines de semana en restaurantes donde la cuenta era pagada por el Partido o por los sobornos que recibían. El proletariado nunca vio el interior de un restaurante porque simplemente no podía pagarlo con un salario de USD 70 por mes.

    La educación superior se reservó primero para los hijos de las élites. Los hijos del proletariado podían pelear por los escaños restantes en cualquier universidad después de que las elites fueran admitidas, a menudo con calificaciones muy bajas.

    Ciudadanos de Bucarest agitan banderas rumanas mientras realizan una manifestación anticomunista en la Plaza de la República el 21 de diciembre de 1989, poco antes de la caída del régimen comunista. (AFP / Getty Images)

    Los comunistas estaban por encima de la ley sin importar cuán atroces pudieran haber sido sus crímenes, mientras que el proletariado era castigado por crímenes reales tanto como los supuestos e imaginados.

    El proletariado tuvo que viajar en los destartalados autobuses que arrojaban humos asfixiantes y trenes oxidados, mientras que las elites tenían sus propios automóviles, algunos con chofer, dependiendo del rango de partido.

    El trabajo voluntario era involuntario varias veces al año, incluida la época de la siembra y cosecha de otoño, sin embargo los hijos de los comunistas estaban exentos.

    Después de graduarse en la universidad, los estudiantes comunistas recibían los mejores trabajos y tareas, mientras que el resto era enviado a pueblos lejanos sin transporte público, agua, electricidad ni médicos; una existencia que el tiempo dejó en el olvidó.

    Después que los boletos de primera fila se distribuían a los comunistas, a los proletarios se les ofrecían boletos en la galería que no podían pagar; en cambio tenían que costearse: facturas de alquiler, comida y electricidad. A diferencia de la falsa retórica, ¡nada era gratis!.

    El entretenimiento no era importante para los trabajadores que estaban cansados de estas mentiras flagrantes. Las obras de teatro y los espectáculos siempre glorificaban al querido líder y al Partido Comunista que “desinteresadamente” protegía al proletariado de los “capitalistas malvados”.

    Aquellos del Partido que se mudaron al Oeste y continuaron apoyando y promoviendo el Comunismo a través de sus votos, decididos a cambiar el Occidente en una sociedad comunista, eran generalmente miembros del Partido y su familia vivía una vida privilegiada, separada de la dura vida del proletariado.

    Solo un cambio de régimen por medios violentos puso fin a la segregación de clase entre el proletariado y las élites comunistas en Rumania. Sucedió a través de un golpe militar durante la Revolución de diciembre de 1989.

    Por Ileana Johnson – La Gran Época

  • China requiere que todas las empresas que cotizan en Bolsa establezcan ramas del Partido Comunista

    En su último intento por forzar aún más la ideología comunista en todas las facetas de la sociedad, el Partido Comunista Chino ahora exige que todas las compañías chinas que cotizan en Bolsa establezcan organizaciones del Partido para sus empleados.

    Las organizaciones del Partido se crean en el lugar de trabajo para asegurar que el personal y las decisiones laborales sigan la línea del Partido. Generalmente también están a cargo de los sindicatos.

    La Comisión Reguladora de Valores de China emitió el 15 de junio un conjunto de directivas para la administración de empresas que cotizan en Bolsa, a las cuales llama “compañías con características chinas”, una referencia a cómo el Partido se refiere a su régimen, como “socialismo con características chinas”. La frase se suele usar para explicar cómo es que China ha permitido que existan ciertos elementos del capitalismo y economía de mercado, a pesar de que la literatura comunista clásica los denuncia como elementos “burgueses”.

    Estas directivas que obligan a que las “reglas en relación con el trabajo de construir el partido estén escritas en la carta fundacional de la compañía” confirman el hecho de que las empresas privadas en China están aún sujetas a las demandas del partido y no son realmente privadas.

    El año pasado, la prensa estatal china estimó que un 70 % de las 1,86 millones de firmas privadas en China han establecido organizaciones del partido.

    Incluso emprendimientos conjuntos extranjeros se rigen bajo estas reglas. Un 70 % de la empresas fundadas en el extranjero, unas 106.000, han establecido ramas del Partido, dijo Qi Yu, un funcionario del Departamento de Organización del Partido durante el cónclave crítico del partido en octubre, el 19 Congreso Nacional.

    Aunque las compañías suelen estar dispuestas a complacer al régimen chino y hacen lo que dice para no meterse en problemas, la economista china independiente He Qinglian dice que jurar lealtad no es suficiente, como se pudo ver en los recientes casos de caídas de grandes conglomerados luego que el régimen chino los persiguió.

    Por ejemplo, Wu Xiaohui, ex presidente del conglomerado de aseguradoras más grande de China, Anbang, fue recientemente sentenciado a 18 años en prisión, en medio de una campaña del régimen chino para reducir el riesgo financiero y frenar el flujo de capitales. Anbang había hecho varias grandes adquisiciones en el extranjero, incluyendo el hotel Waldorf Astoria en Nueva York.

    Mientras tanto, el multimillonario y fundador del Grupo Tomorrow, Xiao Jianhua, está desaparecido, según se dice bajo investigación por las autoridades chinas.

    Ye Jianming, ex presidente de CEFC, uno de los conglomerados de energía más grandes de China, está también bajo investigación.

    Todos estos ejecutivos de compañías tendrían lazos con funcionarios clave en una facción opositora a Xi dentro del Partido Comunista.

    “No es que solo por ser un miembro del partido, usar el traje del ‘Ejército Rojo’ y decir cuán leal eres al partido, te puedes librar de las investigaciones. Cuando [las autoridades centrales] te quieren investigar, lo harán igual”, dijo He Qinglian a la Voz de America en un informe del 16 de junio. La Sra. He se refería a los recientes titulares en la prensa china sobre Pony Ma, CEO del gigante tecnológico Tencent, y Liu Qiangdong, fundador de JD.com, una gran tienda china en internet, quien se mostró en el uniforme de los Guardias Rojos de la época de la Revolución Cultural durante un viaje a Yan’an, las oficinas centrales del Partido Comunista durante la guerra civil china.

    Por Annie Wu – La Gran Época
  • Celebración de la Unión Aduanera: el mayor bloque comercial del mundo cumple cincuenta años

    Hoy, 1 de julio, la UE celebra el cincuentenario de la Unión Aduanera, uno de los mayores logros de la Unión Europea.

    La Unión Aduanera, propiciada por los acuerdos históricos alcanzados en la posguerra que allanaron el camino a la integración europea, empezó a funcionar en 1968. Al suprimir los aranceles en el comercio de mercancías dentro de lo que hoy es la UE, la Unión Aduanera dio un primer paso decisivo en el proceso que ha convertido a la UE en el mayor bloque comercial del mundo, en el que las 28 administraciones aduaneras de la UE actúan como si fueran una única entidad.

    A lo largo de los cincuenta últimos años, la Unión Aduanera se ha convertido en una de las piedras angulares del mercado único. También facilita un porcentaje cada vez mayor del comercio mundial: las aduanas de la UE tramitaron el 16 % del comercio mundial en 2017.

    El 1 de julio de 2018, exactamente cincuenta años después de la creación de la Unión Aduanera, la Comisión va a organizar actos en aeropuertos y centros de enseñanza de toda la UE para difundir este logro extraordinario.

    Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas, ha declarado: «La Unión Aduanera es un logro enorme y único. Permite a los europeos aprovechar plenamente las ventajas del mercado interior, manteniendo la fluidez del comercio y preservando la seguridad de los consumidores. Deseo expresar mi agradecimiento a los muchos miles de personas que han contribuido, y lo siguen haciendo, a este logro europeo a lo largo de los cincuenta últimos años».

    ¿Cómo funciona la Unión Aduanera?

    La Unión Aduanera de la UE quedó establecida por primera vez en el Tratado de Roma y, en 1968, se suprimieron los derechos de aduana cobrados en las fronteras entre los Estados miembros de la Comunidad Europea. En la actualidad, se trata de una zona comercial única donde todas las mercancías circulan libremente, tanto las producidas en la UE como las producidas fuera de sus fronteras. Los derechos de importación sobre las mercancías procedentes del exterior de la UE se suelen abonar cuando estas entran por primera vez en la Unión. De este modo, los servicios de aduanas se aseguran del pago de esos derechos y los intereses financieros de la UE y de sus Estados miembros quedan protegidos. Las aduanas también evitan que entren en la Unión productos que supongan un riesgo para la seguridad o la salud de los ciudadanos de la UE; además, impiden la entrada de mercancías que hayan sido objeto de tráfico y contrabando o supongan un peligro para el medio ambiente y el patrimonio cultural europeo, o de mercancías que dañen los intereses financieros de la UE y de sus Estados miembros.

    A fin de garantizar el correcto funcionamiento de la zona aduanera única, los Estados miembros de la UE utilizan un conjunto común de normas, cuyo elemento central es el llamado Código Aduanero de la Unión. Merced a este Código, actualizado en 2013 y de aplicación desde 2016, los países de la UE aplican las mismas normas y procedimientos para gestionar la importación, la exportación y el tránsito de mercancías.

    Las autoridades aduaneras nacionales de todos los países de la UE son las principales responsables de la gestión cotidiana de la Unión Aduanera y de cooperar entre sí y con la Comisión para hacer que funcione. Al mismo tiempo, la cooperación internacional es esencial para la protección de los intereses de las empresas y los ciudadanos europeos en todo el mundo. En este sentido, la UE ha firmado más de cincuenta acuerdos internacionales de cooperación aduanera y asistencia administrativa mutua con ochenta países terceros para apoyar los controles y el cumplimiento, y simplificar y armonizar los procedimientos aduaneros, lo que a su vez reduce la carga administrativa y los costos para las empresas europeas.

     

  • Cortes sanas y Cortesanas.

    Las «cortesanas» eran mujeres que frecuentaban las cortes de los reyes de antaño, intercambiando favores como compañía, rumores, y sexo a cambio de gozar una cuota del poder que se les negaba legalmente a las mujeres en esas épocas. Las hubo muy famosas, sobre todo en Francia.

    En América Latina las cortes de justicia, en lugar de serlo, de controlar al poder, están básicamente para legitimarlo, son cortesanas y no Cortes Sanas. EL proceso actual que se le lleva al ex presidente Ricardo Martinelli funciona porque éste ya no está en el poder, sino la Corte Suprema de Justicia prácticamente sería impotente ante los abusos de poder de un presidente en el ejercicio de su cargo.

    Esto es agravado por las carencias del sistema jurídico romano germánico o napoleónico que heredamos. El sistema romano germánico presupone una desconfianza en los jueces, los cuales tienen que atenerse a la letra de la ley; por algo la doctrina del positivismo jurídico que equipara el Derecho a la legislación vigente, es tan popular en nuestros países. Los jueces pueden interpretar la ley mediante la jurisprudencia, pero esta no suele tener un carácter tan vinculante como en el caso del sistema anglosajón, donde un fallo de una corte superior obliga a todas las cortes de menor jerarquía a adoptar su interpretación de la norma para todos los fallos futuros.

    En el sistema romano germánico o napoleónico, estas interpretaciones si bien se usan de guía para fallos futuros, no son tan tajantes y por lo tanto permiten no solo a jueces de menor jerarquía no seguir la jurisprudencia de cortes superiores, sino que permite a las cortes superiores cambiar de opinión en casos parecidos. Esto es una fuente de corrupción. En los Wikileaks, una de las críticas que los diplomáticos norteamericanos hacían del sistema de justicia panameño era su tendencia a fallar de maneras distintas en casos similares o hacer fallos totalmente contrarios a la razón y la tradición jurídica previa.

    Otra característica del sistema anglosajón versus el sistema napoleónico es que los anglosajones dan a los usos y costumbres un carácter mucho mayor. La palabra vacío jurídico no existe.  Si algo no está regulado por ley, las cortes todavía pueden fallar sobre esto fundamentadas en la razón y la costumbre. La jurisprudencia permite llenar rápidamente los vacíos de la legislación. Y esta jurisprudencia tiene valor de Ley. Es sistema anglosajón permite tener un sistema judicial mucho más rápido en responder a los desafíos sociales. La costumbre para ellos antecede a la legislación; si algo no está regulado no es excusa para parálisis judicial.

    Esto tiene un precio importante que los anglosajones están dispuestos a pagar. La majestad del juez, su formación y su honestidad son vitales. Porque el Juez, con sus fallos, de hecho está creando legislación. Los jueces suelen ser nombrados por largos períodos, para dar estabilidad al sistema y evitar la corrupción. Por eso los nombramientos no solo de los magistrados de sus Cortes Supremas sino también de los tribunales superiores suelen estar sometidos al control legislativo y al escrutinio de la prensa y opinión pública.

    La carrera profesional del juez, sus fallos, sus escritos, sus opiniones informales en entrevistas, sus escritos como estudiante universitario, sus clases si el juez ha sido docente, su vida privada, todo, es rigurosamente analizado por los senadores o parlamentarios, así como por los periodistas especializados. Todo para asegurar que el juez que va a ser nombrado por un período bastante largo, (de hecho los magistrados del supremo norteamericano son vitalicios), sea el correcto. La idea de los periodos largos es sencilla. Que los magistrados no tengan que preocuparse por su vida al terminar la magistratura, salen del puesto literalmente a esperar la muerte. No tienen que ver a qué bufete se asocian. Por eso el nombramiento suele ser muy cuidadoso; durante este largo período van a sentar jurisprudencia, y la jurisprudencia es igual a la ley para los anglosajones.

    Esto se ve el acontecimiento político y mediático que es el nombramiento de un nuevo magistrado de la Corte Suprema de Justicia en los Estados Unidos.

    Este acontecimiento se va a iniciar ahora mismo en los Estados Unidos con el anuncio del Magistrado Kennedy de que pasa a retiro. Esto le da al presidente Donald Trump la oportunidad de nombrar un nuevo magistrado de la Corte Suprema de Justica. Y por lo tanto dar a la Corte Suprema de Justicia una mayoría conservadora por décadas.  En mi opinión esto sería un legado positivo de la presidencia de Trump. En los Estados Unidos ha existido una tendencia al activismo judicial que extiende la facultad del juez de interpretar la jurisprudencia, de interpretar la costumbre a dictar lo que debe ser. Esto se inició con la Corte Warren en los años sesenta. Pero tiene raíces más profundas.

    La división política entre los jueces que opinan que la constitución debe interpretarse de acuerdo con las intenciones originales de los “framers” o sea de los padres fundadores de los Estados Unidos aplicándolas a temas modernos, o los activistas, que opinan que la constitución se ha quedado corta en muchas cosas, y que los magistrados mediante la jurisprudencia pueden llenar los huecos y “corregir” las carencias de la Constitución. Ambas tienen origen en la cultura legal anglosajona, pero los activistas muchas veces pasan de aplicar la costumbre como es, a aplicar la costumbre como ellos creen que debería ser.

    Los activistas por ejemplo, ante temas como el derecho de portar armas, pese a que está claro que los padres fundadores pensaban que era un derecho individual, muestran una tendencia a vaciar este derecho cediéndolo al estado, porque eso es lo que “debería ser” ya que la posesión personal de armas es un legado del siglo XVIII. Los conservadores, por el contrario, dicen que si es un derecho individual debe seguir siéndolo porque ésa era la intención de los constituyentes. Lo mismo sucede con otros derechos como los derechos de propiedad, que los conservadores ven como fundamentales y los activistas como más sujetos a regulación estatal. O el derecho al aborto, que los conservadores ven como inexistente en la constitución, pero los activistas dicen que es una extensión natural del derecho a la intimidad.

    Kennedy se retira ahora, lo que les da a los republicanos la oportunidad de nombrar un magistrado conservador antes de que los demócratas puedan recapturar el Senado. Esto le daría la oportunidad de tener una corte polarizada con 4 magistrados activistas (rehúso llamarlos liberales porque suelen ser bien estatistas) y cuatro magistrados conservadores, más un juez moderado de magistrado presidente que sería el voto de equilibrio. Las cosas se van a poner interesantes.

     

  • Malasia recurre al crowdfunding para aliviar su situación financiera y a menos de un mes ya recauda más de 25 millones de dólares.

    «¿Quién necesita Netflix cuando se tiene estos desarrollos globales?», dijo Hendra Gunawan, vicepresidente ejecutivo de United Overseas Bank (Malasia) a una audiencia de tesoreros, directores financieros y líderes de la industria financiera en la primera sesión de la Cumbre de Directores Financieros y Tesoro corporativo de Malasia, realizado por el medio The Corporate Treasures.

    En un guiño divertido, sarcástico y evidente a las recientes elecciones dramáticas que arrastraron al caudillo político de 93 años Mahathir Mohamed al poder, Gunawan señaló otra característica del panorama económico de Malasia: una resistencia y una estabilidad sorprendentes.

    Sin embargo, existen cuatro temas principales que afectan la economía del país del sudeste asiático y ellos son:

    Ringgit: con el banco central encargado de restaurar el valor del ringgit a su ‘máximo potencial’, los panelistas  de la Cumbre observaron el futuro de la moneda y cómo la estabilidad es necesaria para su fortaleza.
    Mega proyectos: cómo la reciente decisión del gobierno de detener el megaproyecto de infraestructura de Belt and Road Initiative ha enviado señales importantes al mercado.
    Impuestos: la reciente decisión popular de eliminar el muy difamado impuesto a los bienes y servicios (GST) del país dejó un gran agujero en los ingresos. Su reemplazo sigue siendo un tema de intensa especulación.
    Reformas corporativas: mejorar los problemas de gobierno corporativo (por ejemplo, el escándalo de 1MDB). Lo que esto implica y cómo los inversores deberían reaccionar ante esto.

    Y todos ellos están finalmente relacionados a la deuda del país  que ha resultado ser de RM 1 billones (USD 250 mil millones), más alta que la cifra anunciada por la administración anterior.

    Tun Dr Mahathir Mohamad

    El Primer Ministro Mahathir Mohamad ha convertido en prioridad cortar las deudas  y pasivos de Malasia,  estimados en el 80% del PIB, después de tomar en cuenta las garantías del gobierno y otros pagos. El Gobierno ha culpado a la mala gestión económica y la corrupción bajo el líder Najib Razak y la coalición gobernante que fue derrocada por una derrota sorpresiva en las elecciones nacionales del 9 de mayo.

    Esta realidad impulsó a Malasia, entre otras principales medidas, a establecer un fondo para que los miembros del público donen efectivo para ayudar al nuevo gobierno a pagar su considerable deuda nacional (crowdfunding).

    El Ministerio de Finanzas dijo en un comunicado que el Malaysia Hope Fund proporciona una plataforma sistemática y transparente para administrar todas las donaciones públicas.  «Debido al reciente desarrollo económico y la creciente preocupación entre los rakyat [personas] sobre la posición actual de la deuda del país, hay signos de conciencia por parte del rakyat de prestar su apoyo al Gobierno», dijo el Ministerio de Finanzas en un comunicado.

    La movida es inusual para un gobierno, pero se produce como respuesta a una campaña de crowdfunding iniciada recientemente por un malasio para ayudar a resolver la abrumadora deuda del gobierno, una actividad privada voluntaria de recaudación de fondos ¡Ayuda a Malasia! que recibió más de USD 3,500 en pocos días de donaciones en el sitio web GoGetFunding en un intento por ayudar al país del sudeste asiático a reducir sus deudas.

    «Hubo muchos malasios que estuvieron dispuestos a donar al gobierno cuando descubrieron cuán mala es la situación financiera de nuestro país. Damos la bienvenida a su posición patriótica», dijo el Dr. Mahathir.

    La victoria electoral de la alianza del Dr. Mahathir inspiró el sentimiento patriótico entre muchos ciudadanos que han expresado orgullo en las redes sociales por ser parte de una nueva Malasia libre de injerencias y políticas raciales. En su campaña de recaudación de fondos Nik Shazarina Bakti, de 27 años, dijo que los malasios en el pasado le dieron al gobierno joyas, dinero y objetos de valor para ayudar a recaudar fondos en busca de independencia de Gran Bretaña.

    «Esta vez, lo estamos haciendo. Podemos decirles a nuestros hijos y nietos de esta iniciativa en la que todos hemos participado para salvar a Negaraku [mi país] Malasia», dijo.

    El Gobierno ha establecido este fondo fiduciario conocido como Tabung Harapan Malaysia (THM) que ha reemplazado y continuado el esfuerzo privado iniciado en GoGetFunding, que fue cerrado y redirecciona a la cuenta oficial del Fondo, en el banco Maybank bajo el número 566010626452.

    Ha pasado aproximadamente un mes desde que se lanzó el fondo Tabung Harapan Malaysia (THM), y hasta el día 25 de junio a las 3 p.m., ¡han alcanzado un hito histórico!

    Según el Malay Mail, el Ministerio de Finanzas dijo que el THM recaudó más de 100 millones de RM, de hecho, es de RM 108,215,946.39 el monto exacto al corte, lo que equivale a unos 26 millones de dólares en contribuciones libres y voluntarias.

    Los malasios están demostrando ser personas generosas. Esto muestra que cualquier cosa puede suceder cuando hay unidad,  y sobre todo, ausencia de coerción; y definitivamente ello se ha estado demostrando en el último mes. Para el caso, aquí hay un resumen de las motivaciones de la gente para realizar algunas de las contribuciones significativas al fondo THM.

  • Una nueva forma de ganar la guerra comercial

    Liberar el comercio interno para competir en el comercio internacional

    A partir de 2018 se acabaron los miramientos: Estados Unidos comenzó a castigar a China por sus injustas prácticas comerciales y les advirtió a sus aliados, como Europa o Canadá, de sus políticas de comercio dispares. Desde entonces, el comercio ha estado en todos los titulares, con amenazas y contra amenazas de ambos lados.

    Pero este ir y venir distrajo al mundo del hecho de que estamos en un paradigma anticuado, y que una solución mayor podría resultar ser bastante simple.

    Para el paradigma actual de comercio, cuando se lo ve desde dentro del complejo y rígido sistema de comercio burocrático internacional que es la Organización Mundial de Comercio (OMC) y las diferentes instituciones nacionales con la tarea de administrar el comercio, esta escalada en la guerra comercial de la administración de Trump es entendible y justificada.

    Según las (muy defectuosas) reglas de juego, China se está aprovechando de las políticas de libre comercio de Europa y EE. UU. para avanzar oficialmente con su política de completa dominación de todas las industrias. Europa y el resto de Asia están tratando de ganarle un poco de ventaja a Estados Unidos, aunque en principio están más interesados que China en un comercio justo.

    Para Estados Unidos, la tolerancia de tales prácticas de comercio acabaron en un déficit comercial persistente con el resto del mundo, valuado en cientos de miles de millones de dólares, la pérdida de millones de puestos en fabricación y billones en obligaciones de deuda internacionales. En lo positivo, aumentó el rendimiento de ganancias de corporaciones multinacionales americanas que producen en el extranjero y venden en Estados Unidos. También ha bajado el precio de algunos dispositivos (algunos productivos, muchos otros inútiles) para los consumidores.

    Por eso, el plan de la administración de Trump es igualar el terreno, nivelando más o menos los aranceles en bienes entrantes, que son en promedio 10% en China, 4,8% en la Unión Europea y 3,5% en Estados Unidos. Esos aranceles pueden llegar a ser un termómetro simplificado de las complejas barreras de comercio que maneja cada país, pero proveen una buena estimación de qué tan realmente interesado está determinado país en el libre comercio.

    Quedará por ver si el aumento en los aranceles funciona en última instancia. China tiene más que perder pero también puede suprimir mucho más el descontento que EE. UU., donde algunos estados e industrias se movilizarán políticamente para defender el status quo una vez que sufran las represalias.

    Liberar el comercio interno

    Una mirada rápida al manual de la OMC para aplicar tarifas y contra tarifas, como también las muchas consecuencias inesperadas de controlar el comercio, incluso si son pro EE. UU., muestran que este problema necesita ser resuelto a un nivel más alto, fuera del paradigma del comercio controlado por el gobierno.

    La solución es liberalizar radicalmente el comercio, pero no solo a nivel internacional, la liberalización del comercio interno es más importante.

    ¿Comercio interno? La economía clásica y la prensa nos han adoctrinado para que creamos que solo las naciones comercian. Sin embargo, al igual que las estadísticas económicas, no tiene sentido. Son las compañías e individuos los que comercian y en realidad no importa si es nacional o internacional.

    Si compro un par de barras de chocolate suizo Cailler Frigor en Amazon, yo comercio con la compañía que me los transporta desde Europa por Amazon. Les envío dinero y ellos me envían el producto.

    Pasa lo mismo si compro por Amazon chocolate Hershey producido en el país (mucho más barato pero no tan bueno) y lo hago desde aquí, Estados Unidos.

    Los bienes y servicios son intercambiados por dinero, ya sea dentro del país o internacionalmente. Cada impuesto, arancel o regulación que se impone en el camino es un obstáculo al comercio.

    Para el comercio interno en Estados Unidos, las barreras más importantes al comercio entre individuos y compañías son los impuestos al comprar y vender bienes y servicios (impuesto a las ventas) y más importante, impuestos al vender servicios de trabajo (impuesto a las ganancias, o impuesto a la renta).

    Los impuestos a las ganancias de capital y los impuestos sobre los dividendos obstaculizan el camino del libre flujo del capital. El corrupto sistema de dinero fiduciario de reserva fraccional bajo la administración de la Reserva Federal impide que el capital encuentre lugares adecuados para invertir, produciendo exceso de capacidad en sectores como el de bienes raíces y una completa falta de infraestructura de inversión, por citar solo un problema.

    Falta solo agregar otras regulaciones que limitan o prohiben las transacciones comerciales, especialmente en el mercado laboral, para ver que el comercio interno está gravemente lisiado y opera muy por debajo de su capacidad.

    Es irónico que la mayoría de la gente que pide más fervientemente la liberalización del comercio internacional (en realidad solo quieren regulaciones que los favorezcan) son los que están más en contra de la liberalización del comercio interno.

    Si se liberara completamente el potencial del comercio interno, Estados Unidos no tendría que preocuparse sobre el 10% de tarifas promedio en China o de las exportaciones a China en general, porque los bienes nacionales producidos podrían competir fácilmente con productos que vienen de una economía en desarrollo, semi-planeada por el Estado. Sin los costos regulatorios y de los impuestos, incluso los paneles solares producidos en Estados Unidos serían más baratos y mejores que los subsidiados de China.

    El planeamiento estatal es menos eficiente y efectivo que la operación de los mercados libres; por lo tanto, China no puede ganar el juego a largo plazo, como tampoco pudo la Unión Soviética, ni Japón, cuyos mercados estuvieron fuertemente regulados por el Estado durante sus años de crecimiento. Por supuesto, esto no significa que China no pueda apuntarse algunas victorias aisladas bajando el precio de algunos productos para el mercado estadounidense, virtualmente gratis, y socavar alguna industria. Nada es perfecto. Pero los costos para China serían incluso más altos de los que son hoy en día y agotaría los recursos del país a largo plazo.

    Como resultado de liberar el comercio interno, la gente y compañías en Estados Unidos producirían en el país, debido a que las regulaciones y el costo impositivo serían mucho menores o incluso nulas; o comerciaría con países interesados en el comercio libre real. El escenario ideal sería que casi todo producto que entra ahora de China sea producido en el país por el mismo precio o menor, para que no sean necesarios los aranceles comerciales internacionales.

    El presidente de EE UU. Donald Trump con una proclama en una ceremonia en la Casa Blanca, que establece aranceles a la importación de acero y aluminio. Washington DC, 8 de marzo de 2018. (Leah Millis/Reuters)

    Es interesante que la administración de Trump está encauzada en esta dirección, y la desregulación y baja de impuestos va en la dirección correcta considerando el punto de partida no liberal del comercio interno. No obstante, si Estados Unidos quiere competir con jugadores extranjeros hostiles como China, los impuestos y regulaciones tienen que desaparecer.

    Atrapado en el medio

    Por el momento, Estados Unidos ocupa una incómoda posición media. Sus políticas de comercio internacional son relativamente libres comparadas con sus competidores, y también lo son sus regulaciones y políticas de comercio internas; por esta razón es que Estados Unidos es aún la economía grande más competitiva del mundo según el Índice de competitividad global del Foro Económico Mundial (FEM).

  • ¿Realmente nuestros gobernantes son necesarios?

    El Poder Ejecutivo está perdido. Se han ido convenientemente a Rusia, en una visita diplomática justo en medio del Mundial de Fútbol. Y después de las visitas iniciales, pareciera que éstos han desaparecido. Están en Panamá, siguen en Rusia, no sé. No ha sido muy transparente este viaje, pese a que todos lo pagamos.

    Lo cierto es que la ausencia del Presidente y la Vicepresidente de los medios, deja claro una cosa. ¿Son éstos realmente necesarios? No me refiero a los viajes, sino a las figuras del Ejecutivo y no a éstas, sino a todas. Total, este gobierno se ha caracterizado totalmente por su falta de grandes iniciativas que requieran del uso de capital político. Más que todo se han dedicado a arrojar subsidios a los problemas, pagándoles con más deuda, dejar que la fuerza pública se auto administre renunciando al deber del control civil sobre ésta, a continuar planes de obras dejados por el gobierno anterior, y de firmar e implantar todo lo que la OCDE, el GAFI y la Unión Europea les pidan.

    Para eso no se necesita tener presidentes o vicepresidentes con algún tipo de liderazgo político; con un administrador interino es suficiente. Estamos ante un gobierno que no aspira a grandes reformas de nuestro sistema económico y político, que no aspira a tomar grandes iniciativas internacionales. Así que no se necesita una gran dirigencia; es más, es posible que no necesitemos nada.

    Nuestros jefes del ejecutivo están desaparecidos, y sin embargo, Panamá no se ha caído en pedazos, esto es positivo, significa que Panamá es un país estable, y realmente los problemas diarios de Panamá son solucionables sin grandes esfuerzos políticos que nuestro ejecutivo no tiene la menor intención de hacer de todas maneras. Así que todo sigue igual.

    Cuando un estado está funcionando, un gobierno no es obligatoriamente una necesidad. Bélgica o Alemania han estado meses sin fijar gobierno, y todo sigue igual; es más, la economía crece. Un ejecutivo fuerte solo es necesario cuando se intentan hacer grandes reformas, algo que en Panamá no se hace desde los años 90s del siglo pasado. Entonces ¿para qué queremos un ejecutivo tan fuerte como el que tiene la constitución de 1972?  Se habla mucho de llamar a una Asamblea Constituyente, un gobierno hasta ahora alérgico a las grandes reformas, que inclusive es alérgico a las reformas parciales, decide proponer la reforma más peligrosa por ser la más profunda de todas. Una Asamblea Constituyente, que reforme toda la pirámide de Kelsen desde la cabeza, dejando al país en medio de un limbo jurídico unos meses, sin ni siquiera poder decir qué se quiere arreglar con la Constituyente.

    Porque si hay algo que reformar o cambiar la Constitución, una de las cosas más importantes que se deben tocar es el presidencialismo excesivo, que como estamos viendo es innecesario para el funcionamiento del Estado y es una fuente de corrupción y clientelismo.

    Cuando hablamos de Constituyente, casi todas las partes lo que quieren es presentar una carta al Niño Dios, con una especie de lista de deseos donde cada grupo de presión tiene su propuesta mascota propia, deseando que se le dé rango constitucional a su mascota, como ya se demostró en el experimento de la Junta de Notables durante el gobierno de Ricardo Martinelli.

    Los verdaderos temas del por qué deberíamos reformar o cambiar la Constitución, que son la estructura del Estado, no se discuten. El exceso de poder del Ejecutivo, la falta de independencia del Órgano Judicial, el diseño unicameral del Legislativo, todos estos problemas se ignoran; es más, ni se discuten, porque todos sueñan con una constituyente para incluir sus mascotas constitucionales.

    Y el problema del ejecutivo todopoderoso en un país donde está demostrado que no es necesario, es un problema que debemos tocar y no lo hacemos. Y debemos hacerlo, porque está demostrado que el exceso de poderes del ejecutivo solo sirve para dos cosas: para el clientelismo y la corrupción. Para nada más. Mejor que nuestros presidentes se vayan a pasear al Mundial siempre.

  • Tenemos una Agencia de Viajes

    El Presidente viajó a Rusia…. en una visita oficial, como diría el personaje Church Lady de Saturday Night Live, “¡qué conveniente!”  Es obvio que el presidente quería ir a ver el Mundial, y en lugar de ir con dineros de Odebretch como lo ha hecho alguien que hoy es reo, quiere ir con dineros del contribuyente, que es básicamente lo mismo pero de manera más directa. Porque en serio, ¿es tan importante ver a Putin en medio de un Mundial? ¿Visitar la tumba de una persona como Lenin? ¿Llamarlo un gran filósofo?  ¿Estaba el presidente de Panamá visitando la URSS o la República Rusa?  No tiene nada de malo visitar las momias en museos o santuarios, pero en una visita oficial visitar la tumba de Lenin es un gesto político que no va a pasar desapercibido.

    Lo que nos hace preguntarnos qué tiene en mente la Cancillería. Parece que tenemos Cancillería, pero no sabemos muy bien para quién funciona. Ciertamente no funciona ni para los empresarios del país, ni para el Partido Panameñista que a diferencia del PRD no está atado por la agenda internacional de la Internacional Socialista, ni para los funcionarios de la Cancillería. Funciona para el Presidente sin duda, quien parece que no quiere problemas con la OCDE y el GAFI, y desea viajar a lugares exóticos, pero no sabemos si funciona para alguien más.

    Veamos, visitar la tumba de Lenin…..

    Si lo hubiera hecho de manera privada, actuando como un turista más pero pagado por el contribuyente, no importa tanto. ¿Pero hacerlo de manera oficial y dando declaraciones favorables al muerto? Hubiera sido mejor decir que se visitaba una Momia.

    Estamos hablando de que se visitó la tumba de alguien que dio un golpe de estado contra una Asamblea Constituyente, financiado por dineros de una potencia extranjera, Alemania, contra la cual su país estaba en guerra. Que provocó una guerra civil que ganó gracias a su falta de escrúpulos en matar a 3 millones de campesinos de hambre para alimentar a su ejército; que creó una policía secreta, la Cheka aún peor que la zarista; que ordenó la ejecución de la familia imperial rusa, incluyendo a niños inocentes; que trató de evitar mediante la guerra la independencia de Polonia.

    Una persona que persiguió y encarceló a sacerdotes, monjas y rabinos. Una persona que siempre manifestó su desprecio por la democracia formal, y su amor por el centralismo. Una persona que bajo la excusa de la dictadura del proletariado, creó una dictadura de partido que luego heredó Stalin, un asesino aún peor que él. Como le dijo Martin Amis a Christopher Hitchens, cuando este último era trotskista, “sin duda te gustan los asesinos, porque tus ídolos Trotsky y Lenin eran asesinos, todos ellos eran asesinos de niños y monjas.” Una persona que no solo asesinó a zaristas conservadores, sino a liberales, a socialdemócratas, a anarquistas, o sea a todos los que no compartían su visión de la política y la historia.  Su lenguaje respecto a sus rivales era el de la epidemiología. Sus rivales o detractores no eran seres humanos, eran bacterias o parásitos para erradicar, no seres humanos con ideas que había que evaluar aunque sea para descartarlas. No vemos cual es el interés de nuestro presidente en visitar semejante personaje. Y la pregunta es, ¿dónde estaba la Canciller durante todo esto?

    Porque la Cancillería fuera de actuar como ente ejecutor de la OCDE y el GAFI, y de renunciar a su deber de proteger los derechos de panameños amenazados por la Lista Clinton, parece que no tiene nada claro que hacer, fuera de ser la agencia de viajes presidencial. ¿Realmente tiene que ir nuestro Presidente durante un Mundial a otro país a firmar acuerdos que bien pudieron firmar funcionarios de menor categoría?

    Si esto es así propongo algo.

    Que todas las firmas de acuerdos importantes se den durante eventos deportivos en el país donde se firman los acuerdos. O si el presidente es fanático de las artes, que se den durante festivales de cine, bienales de artes plásticas, o temporadas festivales de música. Así nuestro presidente podrá culturizarse mientras viaja con nuestro dinero. Y siempre podrá tener la excusa de que firmó un acuerdo de vuelos directos entre el país huésped y Panamá. En lugar de dejar que funcionarios de las respectivas autoridades, actuando mediante las respectivas embajadas lo hagan.

    Vamos, que uno de los privilegios del presidente debe ser viajar a costa del contribuyente.