Categoría: Tecnología

  • Derecho a Pagar en Efectivo: Un Escudo Contra el Control Gubernamental

    En un mundo donde la tecnología financiera avanza a pasos agigantados, el debate sobre el uso del efectivo y la privacidad de las transacciones ha cobrado un nuevo y ardiente significado. El reciente anuncio del canciller austriaco, Karl Nehammer, sobre la propuesta de consagrar el derecho a pagar en efectivo en la constitución del país, refleja la creciente preocupación en Europa por el declive del uso del efectivo y la consiguiente pérdida de anonimato en las transacciones financieras.

    El uso creciente de pagos electrónicos, tarjetas de crédito y aplicaciones móviles ha planteado inquietudes sobre la privacidad y el control gubernamental en la vida financiera de los ciudadanos. La noticia sobre la inclusión del derecho a pagar en efectivo en la constitución austriaca es una respuesta directa a esta preocupación, enmarcada en el contexto de una guerra cultural en curso en la Unión Europea.

    El movimiento político encabezado por el Partido de la Libertad de Austria y su llamado a proteger el uso del efectivo surge como una reacción a la creciente popularidad de los pagos electrónicos y sin contacto en Europa. Este partido de derecha ha acusado al gobierno de conspirar para eliminar el efectivo, alegando que esta medida podría convertirse en una herramienta de seguimiento y control masivo de la población.

    El derecho a pagar en efectivo no solo es una cuestión económica, sino que también tiene implicaciones culturales y políticas. El efectivo ha sido durante mucho tiempo un símbolo de independencia financiera y un recordatorio tangible de la libertad individual en las transacciones. La posibilidad de pagar en efectivo permite a los ciudadanos tener un mayor control sobre su dinero y proteger su privacidad, evitando que terceros, ya sean gobiernos o empresas, rastreen y analicen sus movimientos financieros.

    La inclusión del derecho a pagar en efectivo en la constitución austríaca no solo busca mantener viva esta tradición, sino que también envía un mensaje fuerte sobre la importancia de salvaguardar la privacidad financiera en una era digital. Al reconocer el efectivo como opción de pago y garantizar el suministro básico de papel moneda, el gobierno austríaco está tomando medidas para proteger la elección individual y la autonomía financiera.

    El declive en el uso del efectivo se ha observado en varios países, como Estados Unidos y algunas economías avanzadas de Europa. Si bien los pagos electrónicos pueden ofrecer comodidad y eficiencia, también plantean preocupaciones sobre la seguridad de los datos y la invasión de la privacidad. Las empresas de tarjetas de crédito y otras instituciones financieras han estado vendiendo datos de transacciones personales a anunciantes y especialistas en marketing, lo que ha suscitado inquietudes sobre el uso indebido de la información financiera de los individuos.

    La tokenización, aunque diseñada para preservar la privacidad, no siempre es infalible y puede permitir que las empresas correlacionen datos anónimos con perfiles individuales. Esta posibilidad de rastrear patrones de consumo y otros aspectos de la vida de las personas plantea cuestiones éticas y de privacidad, especialmente en un mundo donde la información personal se ha convertido en una moneda de cambio en el mercado publicitario.

    El debate sobre el derecho a pagar en efectivo y la privacidad de las transacciones financieras no se trata solo de la elección de un medio de pago. Es una discusión fundamental sobre los valores democráticos, la autonomía financiera y la protección de la privacidad individual en un entorno digital cada vez más conectado. El paso dado por Austria para consagrar este derecho en su constitución es un recordatorio importante de que la libertad de pagar en la forma que elijamos es un pilar esencial de una sociedad democrática y diversa.

  • Menor libertad de elección en el cryptomundo americano: se retira Revolut

    En un giro sorprendente para los usuarios de criptomonedas en Estados Unidos, Revolut, el banco digital pionero en la adopción de monedas digitales, ha anunciado el cierre gradual de sus servicios criptográficos en el país norteamericano. A partir del 2 de septiembre, los clientes ya no podrán comprar nuevas criptomonedas, y para el 3 de octubre, toda operación con criptomonedas será desactivada por completo en la plataforma. La medida, que solo afecta al 1% de los usuarios globales de Revolut, según la compañía, ha sido justificada por la incertidumbre regulatoria que rodea al criptomercado en los Estados Unidos.

    En un contexto donde la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) intensifica su escrutinio sobre las criptomonedas, Revolut, la plataforma fintech, ya venía  tomando medidas para cumplir con las regulaciones. Recientemente, suspendieron las compras de Polygon (MATIC), Solana (SOL) y Cardano (ADA) en EE. UU. debido a su clasificación como valores no registrados. La SEC también ha demandado a importantes intercambios de activos digitales como Coinbase y Binance por ofrecer valores no registrados.

    Como respuesta a estas demandas regulatorias, Revolut ha retirado el comercio de SOL, ADA y MATIC, y sus usuarios tienen hasta el 18 de septiembre para mantener y vender estas criptomonedas. Esta acción sigue el ejemplo de otras plataformas como eToro y Robinhood, que también suspendieron estos tokens en el mercado local.

    A pesar de estas restricciones en EE. UU., Revolut, el neobanco con sede en el Reino Unido, continuará operando con normalidad en otros mercados globales. Esto significa que los usuarios fuera de los Estados Unidos podrán seguir accediendo a los servicios de compra, venta y custodia de criptomonedas en la plataforma.

    Esta decisión plantea un interrogante fundamental en el mundo de las finanzas descentralizadas y la tecnología blockchain: ¿hasta qué punto es adecuada la regulación en este emergente espacio financiero? Si bien es innegable que la regulación puede tener un papel esencial en la protección de los inversores y en la prevención de actividades ilícitas desde el punto de vista del regulador, también es crucial considerar cómo esta puede afectar la libertad de elección de los usuarios.

    El entorno regulatorio en torno a las criptomonedas ha sido un tema candente en los últimos años. La Comisión de Bolsa y Valores (SEC) ha estado aumentando su escrutinio sobre el mercado criptográfico, argumentando que muchas criptomonedas podrían considerarse valores y, por lo tanto, estar sujetas a las normas de protección de los inversores. Esta posición ha llevado a intercambios y plataformas a tomar medidas cautelares, como la suspensión de operaciones con ciertas criptomonedas, como en el caso de Revolut.

    Sin embargo, la sobreregulación puede tener consecuencias no deseadas. En un mercado caracterizado por la innovación y la experimentación, imponer restricciones excesivas podría limitar las opciones disponibles para los usuarios y frenar el desarrollo de tecnologías prometedoras. La decisión de Revolut de abandonar por completo el mercado criptográfico en Estados Unidos plantea un claro ejemplo de cómo la incertidumbre regulatoria puede empujar a las empresas a tomar medidas drásticas para cumplir con las normativas, a expensas de los usuarios que desean acceder a estas opciones financieras.

    La cuestión fundamental es cómo lograr un equilibrio adecuado entre la protección del inversor y la libertad de elección. En lugar de una persecución total, ¿no sería más sensato trabajar en conjunto para establecer un marco regulatorio que permita la innovación y el crecimiento del mercado criptográfico? La tecnología blockchain y las criptomonedas tienen el potencial de revolucionar la industria financiera al brindar a las personas un mayor control sobre sus activos y transacciones. La sobreregulación podría socavar este potencial y limitar las oportunidades para los usuarios.

    La situación también resalta la necesidad de una educación sólida en torno a las criptomonedas y las finanzas descentralizadas. A medida que más personas ingresan al espacio criptográfico, es esencial que comprendan los riesgos y las oportunidades involucrados. En lugar de prohibir opciones, las autoridades reguladoras podrían enfocarse en promover la información a los usuarios y fomentar prácticas financieras seguras.

    En última instancia, la historia de Revolut en Estados Unidos sirve como una advertencia sobre los peligros de la sobreregulación en el mundo de las criptomonedas. Si bien la protección del inversor es primordial, también debemos salvaguardar la libertad de elección y la innovación en este emocionante y cambiante espacio financiero. En lugar de cerrar puertas, es hora de construir puentes entre la regulación y la libertad, para que los usuarios puedan disfrutar de las opciones financieras que deseen, sin comprometer la seguridad ni el potencial de crecimiento del mercado criptográfico.

  • La expansión de la minería de Bitcoin en Paraguay: Sazmining y su apuesta por la energía renovable

    La fiebre por la minería de Bitcoin continúa creciendo y nuevamente ha llegado a Paraguay, con la empresa Sazmining como protagonista. Esta plataforma de minería sostenible tiene planes ambiciosos para aprovechar la abundante energía hidroeléctrica que ofrece la represa de Itaipu, situada en la frontera entre Brasil y Paraguay.

    Con la instalación prevista para septiembre, anunciada en Twitter, Sazmining se presenta como una opción atractiva para aquellos interesados en participar en la minería de Bitcoin de manera alternativa, sin tener que recurrir a los exchanges. La empresa ofrece a sus clientes la posibilidad de comprar equipos de minería de Bitcoin, que son mantenidos y alimentados con energía 100% renovable por parte de Sazmining.

    Uno de los atractivos principales de Paraguay para la compañía es el bajo costo de la energía hidroeléctrica, lo que permitirá alojar los equipos de minería a un costo de $0.047 por kilovatio-hora, una tarifa significativamente más económica que la media de $0.16 por kilovatio-hora en los Estados Unidos.

    Esta estrategia de Sazmining se alinea con su enfoque en la sostenibilidad y energías renovables. La compañía ya cuenta con una instalación hidroeléctrica en Wisconsin, EE. UU., capaz de generar 1,7 megavatios, pero la expansión en Paraguay promete una capacidad inicial de hasta 5 megavatios.

    El potencial de crecimiento es evidente, especialmente si consideramos que el consumo anualizado de la red de Bitcoin es de 135 teravatios-hora. La apuesta por la energía renovable y la ubicación estratégica cerca de la represa Itaipu son factores clave para el desarrollo de esta granja minera y su atractivo para inversores y clientes.

    Es importante señalar que, si bien la minería de Bitcoin ha sido objeto de controversia debido a su alto consumo de energía, la propuesta de Sazmining muestra una alternativa interesante al aprovechar el excedente energético de la represa y evitar que esta energía se pierda o se venda a pérdida.

    Por otro lado, Paraguay se ha convertido en un destino atractivo para los mineros de Bitcoin, no solo por su bajo costo de electricidad, sino también por la estabilidad regulatoria que ofrece. El país presenta una baja probabilidad de revés regulatorio, lo que brinda confianza a las empresas mineras que buscan un ambiente propicio para desarrollar sus operaciones.

    De hecho, la llegada de Sazmining se suma a la de la empresa canadiense Bitfarms, que también ha elegido a Paraguay como uno de sus destinos para establecer granjas de minería. Esta presencia creciente de empresas mineras en el país ha generado debates sobre la regulación de la actividad, y se han implementado mayores controles para evitar granjas ilegales y garantizar la competencia justa.

    La llegada de Sazmining a Paraguay representa un paso importante en la expansión de la minería de Bitcoin en Sudamérica. Aprovechar la energía renovable y el ambiente regulatorio favorable son factores clave para el éxito de estas operaciones. Si bien la minería de Bitcoin sigue siendo objeto de debate en términos de su consumo energético, iniciativas como las de Sazmining muestran cómo es posible combinar la rentabilidad con el respeto al medio ambiente, abriendo nuevas oportunidades para inversores y entusiastas de las criptomonedas en la región.

  • Qué test hacer a una inteligencia artificial para descubrir que no es humana

    Las que sí tienen ética son las personas que programan a las máquinas y a las inteligencias artificiales. Una máquina no es buena o mala. Es efectiva. Hace lo que le ordenan y para lo que fue programada.

    Durante cientos de años, el ser humano ha estudiado y tratado de dilucidar qué es lo que lo separa de los animales. La biología, la sociología, la antropología y hasta la filosofía se nutren de esta pregunta existencial. Incluso el derecho, donde se estableció que cierto grupos de animales y en ciertas circunstancias pueden ser considerados “persona jurídica”.

    ¿Tendrá, entonces, derechos la inteligencia artificial? ¿Tendrá derecho a… la vida?

    A partir del hipersónico desarrollo de la inteligencia artificial, hay un nuevo elemento, quizá el quinto elemento, que no está hecho ni de tierra, ni de fuego, ni de aire, ni de agua. Es la anti-vida, la inteligencia artificial que obliga a la humanidad a confrontarse con un superpoder que ella misma ha creado.

    Las inteligencias artificiales superan la prueba de Turing o test de Turing (la clásica herramienta de evaluación de la capacidad de una máquina para exhibir un comportamiento inteligente), y lo hacen sin pestañear.

    En Blade Runner ya era difícil distinguir humanos de robots. La emoción ha sido casi siempre el factor humano que ha hecho caer a robots y máquinas en la trampa y delatarse –aunque las lágrimas en la lluvia del replicante Roy Batty sean las más emotivas del cine de ciencia ficción de toda la historia–.

    Pero ¿qué pasará a partir de ahora? ¿Qué será humano cuando las inteligencias artificiales lo sean todo? ¿Qué prueba vamos a inventar para detectarlas?

    La generación espontánea

    Uno de los aspectos destacables que nos separan a los humanos de las inteligencias artificiales es la generación espontánea de acciones y de conocimiento. El impulso.

    EL ser humano es un espontáneo creador del todo. Una persona puede despertar un día e imaginar una idea, una historia o un poema, un pensamiento creativo. A partir de la historia personal, el ser humano crea nuevo conocimiento, nuevas historias y nuevas experiencias.

    No hay inteligencia artificial que genere conocimiento o realice acciones espontáneamente.

    En un artículo publicado en la revista Nature), los científicos de la Universidad de Zaragoza Miguel Aguilera y Manuel Bedia concluyeron de que se puede llegar a una inteligencia que genere mecanismos para adaptarse a las circunstancias. Esto podría parecerse a la acción espontánea, pero dista de ser un acto producto de voluntad. Toda acción realizada por una inteligencia artificial es diseñada y programada por una persona.

    Improvisar en una banda de jazz seguirá siendo privilegio humano.

    La regla de la ética

    Esto nos lleva a la segunda gran diferencia: la ética. La inteligencia artificial y las máquinas no tienen ética per se, hay que inculcársela. Ellas sólo siguen parámetros preestablecidos, reglas claras y precisas de lo que deben hacer.

    El ser humano dispone de un reglamento (Constitución, leyes, religión, etc.) de lo que debe hacer, y también tiene claro lo que no debe hacer. Pero la ética es más que un reglamento, va más allá de una guía. La ética es, nada más y nada menos, que el discernimiento entre el bien y el mal. Es tan importante en nuestra especie que se ha encontrado que bebés de cinco meses ya hacen juicios morales y actúan acorde con ellos.

    Las que sí tienen ética son las personas que programan a las máquinas y a las inteligencias artificiales. Una máquina no es buena o mala. Es efectiva. Hace lo que le ordenan y para lo que fue programada. Aunque ciertamente se puede programar ética. El físico José Ignacio Latorre lo explica en su obra Ética para Máquinas. Vaticina Latorre: «La inteligencia artificial se sentará en el Consejo de Ministros»

    Hoy, ChatGPT está programado para no difundir contenido sensible y no da acceso a la web profunda (DeepWeb). Así, uno puede programar en base a unas ideas del ser y del deber ser. Sin embargo, como el tiempo pasa y los parámetros éticos se modifican, éstos deben ser corregidos para que la base normativa de la inteligencia artificial vaya en correlación a la del ser humano.

    La intención solo puede ser humana

    Otro aspecto importante es la intención, y la intención de la acción humana está intrínsecamente relacionada con la moralidad.

    En su libro Intención, la filósofa Elizabeth Anscombe argumenta que la intención no puede reducirse a meros deseos o estados psicológicos internos. Anscombe sostiene que la intención es una característica esencial de la acción y que está intrínsecamente relacionada con la responsabilidad moral. Así que no se puede separar la intención de la acción en sí misma al determinar si un acto es moralmente correcto o incorrecto. Elizabeth Anscombe critica las teorías éticas que se centran únicamente en las consecuencias de una acción y no consideran la intención que las anticipa.

    Al carecer de ética y de moral, la inteligencia artificial carece de intención. La intención sigue circunscrita al programador.

    Cada uno de estos tres aspectos comentados hasta aquí requiere ríos de tinta para poder lograr un entendimiento.

    Sin remordimientos ni problemas psicológicos

    Es casi provocador preguntar cuáles son las diferencias y no cuáles son las similitudes.

    Las diferencias son claras. Las IA no tienen experiencias. No tienen historia. No tienen psicología ni problemas psicológicos. No tienen remordimientos de sus actos (aspecto fundamental del apartado de ética y moral). No aman ni son amadas. No sufren ni sienten dolor. No tienen opinión propia, porque nada le es propio.

    Si ChatGPT pasa de moda (lo dudo) y no es consultado, su existencia es inútil. Sólo existe si al ser humano le es útil. No tiene identidad. Su identidad es una construcción humana.

    La IA también puede ser destructiva. Puede llevar no sólo al fin de millones de trabajos en todo el mundo, sino también a una posición diminuta en el mundo productivo, sin entrar en especulaciones apocalípticas de la ciencia ficción.

    Al fin y al cabo, depende del mismo ser humano. Está en nuestras manos utilizarla como una herramienta constructiva o destructiva.

    Pero, por si en el futuro cercano alguien puede dudar de su naturaleza, incluyamos en su alma sintética una trampa, un guiño que, ante la necesidad, nos recuerde que estamos tratando con un quinto elemento, un no humano.The Conversation

    Agustín Joel Fernandes Cabal, Investigador predoctoral en Filosofía, Universidade de Santiago de Compostela

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Reclamo de derechos de autor de Craig Wright sobre Bitcoin continúa

    El Dr. Craig Wright obtuvo el viernes pasado otra victoria en el Tribunal de Apelaciones del Reino Unido, ya que el tribunal concedió la apelación del Dr. Wright sobre sus derechos de autor en el formato de archivo de Bitcoin (BTC). Como resultado, su caso de derechos de autor y derechos de bases de datos contra la asociación BTC, que incluye a los desarrolladores de Core y entidades dentro del ecosistema como Coinbase, procederá en todos los frentes.

    El Dr. Wright había demandado originalmente a la asociación BTC, que incluye a 26 demandados, todos los cuales están involucrados en el uso o la promoción de la red BTC, argumentando que los dos lanzamientos aéreos que efectivamente separaron la red BTC del Bitcoin original fueron infracciones de sus derechos de autor en el libro blanco de Bitcoin y el formato de archivo de Bitcoin, y además equivalieron a infracciones de sus derechos de base de datos en la cadena de bloques de Bitcoin . Dado que gran parte de la industria pasó a girar en torno a este nuevo BTC, el hallazgo de que su creación fue una violación de los derechos del Dr. Wright tiene el potencial de alterar la industria de activos digitales para siempre.

    El Tribunal Superior permitió que se notificara la demanda a los demandados con respecto al reclamo de derechos de autor en el libro blanco y el reclamo de derechos de base de datos en la cadena de bloques de Bitcoin . Sin embargo, el juez determinó que no había ningún problema serio que juzgar con respecto a la reclamación del formato de archivo de Bitcoin y encontró que el formato de archivo de Bitcoin no se definió con suficiente precisión y objetividad para estar sujeto a derechos de autor, un requisito conocido como ‘fijación’.

    El viernes, el tribunal de apelación anuló por unanimidad al tribunal inferior. Descubrieron que el juez inferior tenía «varios defectos» en su razonamiento, comenzando con el hallazgo de que el Dr. Wright no había identificado ningún «trabajo» relevante que defina la estructura del formato de archivo de Bitcoin:

    “El trabajo en el que se basa el Dr. Wright, el formato de archivo de Bitcoin, ha sido claramente identificado. La cuestión de cómo y cuándo se arregló ese trabajo es otra. El caso del Dr. Wright es que el trabajo se arregló cuando se escribió el primer bloque en la cadena de bloques de Bitcoin el 3 de enero de 2009”.

    El Tribunal de Apelación continuó diciendo que no se requería que hubiera contenido adicional que definiera o describiera el formato para que se estableciera la ‘fijación’. Estuvieron de acuerdo con el argumento del Dr. Wright, que fue rechazado por el tribunal inferior, de que terceros pudieron deducir la estructura que comprende el formato de archivo de Bitcoin de la cadena de bloques y, por lo tanto, demostraron que el trabajo era identificable con suficiente precisión y objetividad.

    Damon Parker de Harcus Parker, que representa al Dr. Wright, dijo:

    “Damos la bienvenida a este importante fallo que permite al Dr. Wright avanzar en su reclamo de derechos de autor en el formato de archivo de Bitcoin, lo que potencialmente afecta todo el uso futuro y la comercialización de Bitcoin y demostrará ser un desarrollo crucial en la ley de propiedad intelectual”.

    El Dr. Wright dijo en un comunicado:

    “Estoy satisfecho con el resultado de esta apelación. Dado que muchos desarrolladores no documentan completamente todo su trabajo, este llamamiento muestra que, incluso sin documentación, su trabajo aún se considera susceptible de protección por derechos de autor”.

    La sentencia del Tribunal de Apelación es poderosa. Aunque los jueces solo estaban considerando si el reclamo del Dr. Wright tenía una perspectiva seria de éxito, el fallo, no obstante, equivale a un sello de aprobación alentador del segundo tribunal más alto del país. Ahora, las tres partes de la demanda del Dr. Wright contra la asociación BTC estarán en juego cuando el caso finalmente vaya a juicio. Los 26 demandados de BTC Core tendrán que defenderse contra la afirmación de que violaron los derechos de autor del Dr. Wright en el libro blanco de Bitcoin; que violaron sus derechos de autor en el formato de archivo Bitcoin; y que violaron sus derechos en la base de datos de Bitcoin.

    Sobre el nuevo fallo, la ONG creada por Jack Dorsey, el Fondo de Defensa Legal de Bitcoin, indicó en un comunicado lo siguiente:

    Este fallo significa que los jueces solo acordaron que se le debe permitir al Dr. Wright argumentar que el formato de archivo de Bitcoin está lo suficientemente bien definido para recibir protección de derechos de autor bajo la ley del Reino Unido. La decisión no aborda la cuestión de si el formato de archivo de Bitcoin debe recibir protección de derechos de autor y si esos derechos de autor pertenecen al Dr. Wright.

    Tras hacer la aclaración, la ONG calificó la medida como un “precedente peligroso” para la comunidad de desarrolladores, ya que permitirle a Wright apelar el fallo anterior abre el camino para que los programadores puedan ser objeto de demanda por tomar y modificar software de código abierto, cosa que ha pasado con Bitcoin.

    A pesar de que se van a revisar algunas consideraciones sobre este veredicto, esto no faculta directamente a Wright como el autor del White Paper de Bitcoin. En caso de encontrar que los elementos antes descritos son susceptibles de la protección por propiedad intelectual, el ingeniero australiano ahora deberá demostrar que es realmente Satoshi Nakamoto para poder hacer valer los derechos de autoría pertinentes. Por lo pronto, Wright debe volver a los tribunales a inicios de 2024 para probar que es la persona detrás de la creación de Bitcoin. Sin embargo, a la fecha no ha podido demostrar de forma contundente tales afirmaciones, lo que le ha hecho objeto de críticas y señalamientos en el seno del ecosistema de las monedas digitales.

    Actualmente Wright figura como uno de los personajes más polémicos en relación a Bitcoin, esto a razón de asumir una actitud muy hostil contra sus detractores, llevándolos incluso ante los tribunales bajo denuncias por difamación y calumnia.

    Vale destacar que Wright actualmente sostiene otras disputas bastante polémicas en tribunales. La más importante si se quiere tiene que ver con la demanda interpuesta por el hermano de su difunto socio, Ira Kleiman, quien alega que el programador australiano tomó posesión de los fondos BTC y de las empresas conjuntas que manejaba con Dave Kleiman para fines propios.

  • Ripple gana la batalla legal contra la SEC y desencadena una evolución en el mercado de criptomonedas

    El mercado de las criptomonedas ha sido testigo de un acontecimiento trascendental con la victoria de Ripple Labs en su prolongada batalla legal contra los reguladores de Estados Unidos. La jueza Analisa Torres emitió un fallo a favor de la empresa de soluciones Blockchain, poniendo fin a una disputa que se había iniciado en diciembre de 2020.

    La Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) presentó una demanda de alto perfil contra Ripple Labs y sus directores ejecutivos, Brad Garlinghouse y Chris Larsen, argumentando que la empresa había recaudado más de 1.000 millones de dólares a través de una oferta de valores no registrada mediante la venta de su criptomoneda nativa, XRP.

    Sin embargo, el fallo judicial del 13 de Julio dictaminó que XRP «no es necesariamente un valor». Se determinó que la venta de tokens XRP por parte de Ripple en Exchanges y a través de algoritmos no constituía contratos de inversión. Aunque se concluyó que la venta institucional de XRP violaba las leyes de valores, este revés no desvaneció la victoria general de Ripple.

    La noticia del fallo tuvo un impacto inmediato en el mercado de criptomonedas. El token XRP experimentó un aumento del 96% en un momento dado, llegando a cotizarse a 93,6 centavos, su nivel más alto desde marzo de 2022. Estas ganancias permitieron a XRP superar a Binance Coin (BNB) y convertirse en la cuarta criptomoneda más grande del mercado, con una capitalización bursátil de más de 41.400 millones de dólares.

    La victoria de Ripple no solo trajo consigo un aumento significativo en el precio de XRP, sino que también desencadenó una evolución en el mercado de criptomonedas en su conjunto. Importantes criptobolsas como Coinbase, Crypto.com, Bitstamp y Kraken anunciaron que volverán a negociar XRP en sus plataformas, mientras que otras, como Gemini, están considerando hacerlo. Además, otras criptomonedas señaladas por la SEC en diferentes demandas, como Cardano (ADA) o Solana (SOL), también experimentaron aumentos significativos en las últimas 24 horas.

    Este revés legal marca un hito importante para Ripple y el ecosistema de criptomonedas en general. La decisión de la jueza Torres refuerza la posición de Ripple y proporciona un impulso de confianza a la industria de las criptomonedas en los Estados Unidos. Además, establece un precedente para otros proyectos de criptomonedas que enfrentan disputas regulatorias similares.

    Si bien la victoria de Ripple es motivo de celebración, el caso aún no ha concluido por completo. La jueza Torres concedió parcialmente las mociones de ambas partes para un juicio sumario, lo que significa que el caso permanecerá abierto hasta que se llegue a un acuerdo o un jurado emita su opinión.

    A medida que se desarrolle el proceso legal, se espera que Ripple continúe liderando la innovación en el ámbito de las criptomonedas en los Estados Unidos. Esta victoria también resalta la importancia de la regulación adecuada y clara para el crecimiento y la adopción masiva de las criptomonedas.

    La evolución en el mercado de criptomonedas provocada por el fallo a favor de Ripple demuestra el poder de la confianza y la seguridad jurídica en el mundo de las inversiones digitales. Los inversores y entusiastas de las criptomonedas se muestran optimistas sobre el futuro de la industria, ya que se allanan obstáculos regulatorios y se promueve una mayor claridad normativa.

    Por ahora, Ripple Labs ha logrado una victoria significativa en su batalla legal contra la SEC, desencadenando una evolución en el mercado de criptomonedas. El fallo a favor de Ripple ha impulsado el precio de XRP y ha generado un nuevo impulso de confianza en la industria. A medida que el caso continúe desarrollándose, la comunidad de criptomonedas estará atenta a las implicaciones y los posibles cambios regulatorios que puedan surgir.

  • Francia aprueba ley polémica: Acceso remoto a cámaras y micrófonos de smartphones en investigaciones

    Francia ha aprobado un proyecto de ley que permite a la policía acceder de forma remota a las cámaras, micrófonos y GPS de teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos de personas bajo investigación de delitos castigados con al menos cinco años de cárcel. Esta medida, que forma parte de un proyecto de ley más amplio para reformar la justicia, ha generado preocupaciones en cuanto a los derechos civiles y la privacidad de los ciudadanos.

    Bajo esta nueva ley, las autoridades podrán geolocalizar y grabar comunicaciones de voz de personas sospechosas de terrorismo y delincuencia organizada. Además, podrán acceder a las cámaras y micrófonos de los dispositivos móviles de las personas investigadas. Para ello, se requeriría que el usuario instale una aplicación y otorgue permisos para el control de la cámara y el micrófono. Sin embargo, es poco probable que los usuarios den su consentimiento para tal acceso, por lo que podría requerirse la ley o decreto que ordene a los operadores de telefonía permitir esta vigilancia.

    Esta medida ha generado preocupaciones en términos de derechos civiles y privacidad. La idea de que las autoridades tengan acceso a la información y comunicaciones privadas de los ciudadanos plantea interrogantes sobre el equilibrio entre la seguridad y la libertad individual. Como dice el refrán, «quien en nombre de la seguridad admite recortes en su libertad, más temprano que tarde terminará perdiendo a las dos».

    Si bien la ley establece algunas garantías, como la necesidad de una autorización judicial para llevar a cabo la vigilancia y limitaciones sobre las profesiones que pueden ser objeto de ella, las preocupaciones persisten. Algunos argumentan que esta ley puede ser una forma de vigilancia masiva que atenta contra la vida privada de las personas. Además, existe el temor de que estas medidas se utilicen de manera abusiva o se amplíen a otros ámbitos más allá de los delitos graves.

    Es importante encontrar un equilibrio entre la protección de la seguridad y los derechos civiles de los ciudadanos. Si bien es comprensible que las autoridades busquen herramientas efectivas para combatir el crimen y el terrorismo, estas medidas deben estar sujetas a un escrutinio y control adecuados para evitar abusos y proteger los derechos fundamentales de las personas.

    La aprobación de esta ley en medio de las protestas sociales en Francia plantea preguntas sobre el contexto político en el que se toman estas decisiones. Es importante que los gobiernos escuchen las preocupaciones de la sociedad y realicen un análisis riguroso de las implicaciones de estas medidas en los derechos y libertades de los ciudadanos.

    En conclusión, la aprobación de la ley en Francia para ampliar la autoridad policial a través de la tecnología plantea preocupaciones legítimas sobre los derechos civiles y la privacidad. Es fundamental encontrar un equilibrio adecuado entre la seguridad y la protección de los derechos individuales. Las medidas de vigilancia deben ser proporcionales, sujetas a un control adecuado y garantizar la protección de los derechos fundamentales de las personas. Como sociedad, debemos reflexionar sobre las implicaciones de estas decisiones y asegurarnos de que no comprometamos nuestras libertades en nombre de la seguridad.

  • La orden judicial a Kraken: Un peligro para los derechos individuales

    La reciente orden judicial que obliga al cripto exchange Kraken a entregar los datos personales de sus clientes al Servicio de Impuestos Internos de los Estados Unidos (IRS) ha generado preocupación en la comunidad cripto. Esta medida, impulsada por el llamamiento del presidente Biden a eliminar las lagunas fiscales de las criptomonedas, plantea un peligro para los derechos individuales y pone en tela de juicio la esencia misma de la descentralización.

    La orden emitida por un juez estadounidense cita un «fin legítimo» para solicitar los datos de los usuarios de Kraken. El IRS busca identificar y responsabilizar correctamente a los contribuyentes estadounidenses que realizaron transacciones en criptomonedas entre 2016 y 2020. Sin embargo, esta medida representa un peligro para los derechos individuales y plantea serias preocupaciones sobre la privacidad y la libertad financiera de los usuarios de criptomonedas.

    El hecho de que el IRS solicite cuentas con un mínimo de 20.000$ en transacciones anuales de criptomonedas demuestra la intención de perseguir a aquellos que han obtenido ganancias significativas en el comercio cripto. Esto pone en riesgo la privacidad de los usuarios, ya que se revelarán datos personales como nombres, fechas de nacimiento, direcciones físicas, números de teléfono y direcciones de correo electrónico.

    Además, el IRS busca obtener información sobre las transacciones de blockchain, lo que plantea inquietudes aún mayores sobre la privacidad. El uso de criptomonedas se ha asociado tradicionalmente con la idea de mantener el anonimato y la autonomía financiera, pero esta orden judicial socava esos principios fundamentales.

    Citando al juez Joseph C. Spero, que emitió la orden:

    «El Gobierno tiene un propósito legítimo para buscar los materiales descritos en la citación. Como se discutió anteriormente, la citación se emitió en relación con una investigación del IRS para determinar la identidad y la responsabilidad correcta del impuesto federal sobre la renta de las personas estadounidenses que realizaron transacciones en criptomonedas durante el período 2016-2020.»

    El caso de Kraken no es aislado, ya que forma parte de la creciente regulación que el gobierno de Biden busca imponer en el ámbito de las criptomonedas. Esta tendencia de control y supervisión estatal va en contra de la esencia misma de la descentralización, que ha sido uno de los pilares fundamentales de las criptomonedas desde su inicio.

    El presidente Biden ha expresado su intención de eliminar las lagunas fiscales en el espacio cripto, lo cual puede ser un objetivo válido en términos de recaudación de impuestos. Sin embargo, es crucial encontrar un equilibrio entre la regulación y el respeto por los derechos individuales. Imponer regulaciones excesivas y violar la privacidad de los usuarios no solo es injusto, sino que también ilegítimo, aún cuando un juez le da la apariencia legal,  dado que las transacciones particulares que no dañen a terceros no deberían ser objeto de persecución sin existencia previa de un delito tipificado. El principio de inocencia republicano es la base de la civilización y un organo administrativo como el IRS no puede arrogarse facultades que no posee.

    El único comentario que voy a hacer es que me siento mal de que @solana y otros proyectos estén siendo golpeados de esta manera. No se lo merecen, y si Ethereum termina «ganando» a través de todos los otros blockchains siendo expulsados de los intercambios, esa no es una manera honorable de ganar, y en el largo plazo…

    – vitalik.eth (@VitalikButerin) 30 de junio de 2023

    La orden judicial que obliga a Kraken a entregar los datos de sus clientes al IRS plantea un peligro para los derechos individuales y cuestiona los principios de privacidad y descentralización en el espacio cripto. A medida que aumenta la regulación en este sector, es fundamental buscar un equilibrio entre la recaudación de impuestos y el respeto por los derechos y la privacidad de los usuarios. Promover un diálogo constructivo y la implementación de regulaciones justas es esencial para garantizar el desarrollo saludable y sostenible del ecosistema cripto.

  • Vigilancia extrema: Cámaras de IA en China detectan pancartas y alertan a la policía

    Una empresa china de videovigilancia ampliamente utilizada y sancionada por gobiernos occidentales incorpora una tecnología de inteligencia artificial (IA) que alerta automáticamente a las autoridades si se detecta a una persona desplegando una pancarta.

    La IA en las cámaras fabricadas por Dahua Technology parece tener como objetivo explícito sofocar las protestas, según IPVM , una empresa de investigación de vigilancia con sede en EE. UU. que fue la primera en informar sobre la existencia de la tecnología.

    Dahua eliminó las referencias al sistema, llamado «Jinn», después de que IPVM le pidiera un comentario a la empresa, pero una versión archivada de su sitio web analiza su uso con fines de «seguridad social» y «gobernanza social», términos utilizados con frecuencia por las autoridades chinas para justificar la vigilancia y las detenciones.

    El sistema de detección es solo un ejemplo del crecimiento de la IA y las tecnologías de seguimiento del gobierno en China que han proliferado en los últimos años en medio de la pandemia de COVID-19.

    Una serie de adquisiciones masivas de tecnología por parte de las fuerzas policiales en toda China ha aumentado considerablemente la capacidad de las autoridades para reprimir las libertades sociales, controlar a los ciudadanos y, según los críticos, abusar de los grupos a los que se dirige el gobierno.

    ‘ Se generará una alarma’

    Según la página web archivada de Dahua , el sistema de inteligencia artificial se lanzó en 2021 y estuvo disponible a partir de mayo de 2023. Su debut parece haber coincidido con una ola de inversión policial en sistemas de información geográfica en toda China en 2020.

    No se sabe qué jurisdicciones policiales usan esta Dahua AI en particular, pero la compañía es un importante proveedor de tecnología policial, dijo Charles Rollet de IPVM.

    “Con la pancarta de alarma, se está atendiendo al mercado empresarial chino: las grandes autoridades, generalmente policiales”, dijo. «Está destinado a la policía o alguna forma de autoridad de la ciudad… no hay razón para rastrearlos [pancartas] automáticamente a menos que quieras rastrear protestas, básicamente».

    Quizás la protesta más reconocible en China en los últimos años, la protesta del Libro Blanco contra los estrictos bloqueos de COVID, fue iniciada por un hombre que desplegó una pancarta en un puente el año pasado , una indicación de la posible relevancia de la tecnología para la policía aunque no se sabe si la policía usó el seguimiento de pancartas en ese caso en particular.

    Dahua, que está sancionado por los gobiernos de EE. UU., Reino Unido y Australia , proporciona una serie de tecnologías de IA de vigilancia policial predictiva que pueden vigilar a los civiles utilizando datos biométricos. Anteriormente, los documentos internos de la empresa mostraban que proporciona inteligencia artificial de reconocimiento facial para rastrear a los uigures, lo que condujo a las sanciones occidentales. Dahua negó la discriminación racial.

    También se publicó en el sitio web de Dahua una demostración de la IA que despliega pancartas filmada en 2020 antes de ser eliminada. “Si se detecta una persona que sostiene una pancarta dentro del campo de la cámara y dura un cierto período de tiempo, se generará una alarma para la policía”, explicó la demostración. Dahua no respondió a una solicitud de comentarios de RFA.

    Auge de la tecnología policial

    La tecnología de despliegue de pancartas es una continuación del “desarrollo de la IA y cómo esa tecnología está realmente disponible” para la policía china, dijo Rollet.

    Se sabe que China recopila una gran cantidad de datos sobre sus residentes, y las tecnologías de inteligencia artificial en rápida expansión brindan a las autoridades una nueva forma de recopilar información.

    Una solicitud de propuestas para un proyecto de seguimiento de IA de la policía de Shanghái también descubierta por IPVM el mes pasado expone algunas de las ambiciones que albergan las autoridades para utilizar la gran cantidad de datos que han recopilado.

    “ El trabajo policial tradicional debe transformarse en una operación en línea simplificada digital, inteligente y conveniente”, dijo. “La gestión eficaz del modelo para que desempeñe su mayor papel se ha convertido en un problema urgente en el desarrollo de la tecnología de seguridad pública”.

    El proyecto tiene como objetivo crear alertas automáticas para informar a la policía de los movimientos de poblaciones particulares en el distrito de Songjiang de Shanghái, un populoso suburbio con una gran población de académicos y estudiantes universitarios.

    Las «poblaciones objetivo» que el proyecto busca rastrear automáticamente incluyen a los uigures; extranjeros con estatus de residencia irregular; profesores y miembros del personal de universidades clave; periodistas extranjeros estacionados en China; extranjeros que han visitado Xinjiang u otras áreas similares; personas con vacunas COVID; presuntos delincuentes, trabajadores sexuales y traficantes de drogas; y familias con consumo anormal de electricidad.

    Según un aviso en su sitio web que luego se eliminó, la policía de Songjiang adjudicó el proyecto a una empresa de seguridad tecnológica, Shanghai Juyi Technology Development Company, que parece especializarse en trabajos por contrato con el gobierno. La Compañía de Desarrollo de Tecnología de Shanghai Juyi no respondió a una solicitud de comentarios.

    Al igual que con Dahua, la policía de Songjiang eliminó el aviso después de que IPVM lo publicara en mayo, y RFA no pudo comunicarse con el gerente del proyecto que figura en el documento.

    Los límites de Gran Hermano

    Las 26 categorías de «poblaciones objetivo» en el proyecto de Shanghái son lo que las autoridades chinas consideran «personal de enfoque», según Maya Wang de Human Rights Watch.

    “Las personas que son peticionarios, las personas que tienen antecedentes penales, las personas que tienen discapacidades psicosociales, etc., estos grupos de personas están siendo monitoreados por la policía”, tanto físicamente como a través de tecnologías, dijo Wang a RFA.

    Pero la forma en que se usa la IA para rastrear a las personas muestra tanto la sofisticación como la ingenuidad en la forma en que las autoridades chinas piensan sobre la vigilancia, dijo Geoffrey Cain, autor de » The Perfect Police State», un libro sobre la vigilancia china.

    Los parámetros que utilizan (seguimiento del despliegue de una pancarta o saltos de banderas en el uso de electricidad doméstica (en el proyecto de la policía de Shanghái)) tienden a funcionar al revés de comportamientos que podrían estar vagamente conectados con actividades censuradas que están tratando de reprimir preventivamente. encendido, como protestas o minería de criptomonedas.

    “Me recuerda cuando todo este estado de vigilancia realmente comenzó alrededor de 2016 y 2017”, dijo Cain. “Iban tras personas que de repente comienzan a fumar o beber o personas que de repente, ya sabes, compran los artículos que se usan para hacer una tienda de campaña.

    “Y no es porque haya una razón específica, pero las razones que darían es que ese tipo de comportamientos son sospechosos. Es casi como si hubieran elegido arbitrariamente algo que sería inusual”, dijo. “Es como si las autoridades retrocedieran, anteponiendo la causa al hecho”.

    Discriminación y peligro

    Pero hay un impacto real para los grupos objetivo.

    La vigilancia masiva de los uigures en particular ha sido un factor clave para permitir su persecución, dijo Wang de HRW.

    “Dondequiera que vayan en China, los uigures son esencialmente señalados por una vigilancia policial discriminatoria y selectiva”, dijo. “Y eso significa que a menudo sufren, a menudo no pueden encontrar un lugar donde quedarse, un hotel. Por lo general, cuando toman el tren, están sujetos a investigación e interrogatorio, etc.

    Según un análisis de mayo de las adquisiciones de sistemas de geolocalización de la policía china por parte de China Digital Times, una empresa de medios especializada, una ola de inversión policial en estos sistemas de seguimiento se vio por primera vez en 2017 y luego nuevamente en 2020, aumentando durante la pandemia de COVID-19.

    “Algunos contratos coincidieron con otras compras gubernamentales de sistemas de vigilancia diseñados específicamente para atacar a los uigures”, señaló el informe. “También hay concentraciones notables de adquisiciones en regiones con importantes poblaciones uigures u otras minorías”.

    En términos más generales, la preocupación es que “estos sistemas [de vigilancia de IA] están empoderando a las autoridades para violar los derechos humanos de diferentes maneras, según cómo se utilicen”, dijo Wang.

    “Y cuando son tan baratos y ampliamente disponibles y en el contexto de la Iniciativa de Road and Belt, dado el financiamiento chino del gobierno chino, se están extendiendo con un impacto perjudicial en los derechos a nivel mundial”, dijo.

    Rollet estuvo de acuerdo. “Pude ver que esto despegaba en otros países”, dijo. “Creo que el mayor riesgo es que sienta un precedente y da ideas a otros países sobre lo que deberían hacer, ¿te das cuenta?”.

    Editado por Boer Deng

  • Una visita guiada por los datos y la inteligencia artificial

    El recorrido que seguimos cada vez que visitamos un museo, un zoológico, una tienda o una página web no es fruto del azar. Normalmente ha sido planificado para ofrecernos la mejor experiencia de usuario posible (en tiempos de espera, interés o movilidad) en un intento de retenernos y fidelizarnos como clientes. ¿Cómo mejorar ese diseño, superando incluso las expectativas? Utilizando los datos (que el propio cliente genera en cada una de sus visitas) y la inteligencia artificial. Con estas herramientas, las organizaciones pueden modificar el comportamiento del cliente, optimizar su tiempo de visita, reducir la congestión de los espacios (reales o virtuales) y aumentar sus ventas.

    Las lecciones de un museo

    Esa es la conclusión a la que hemos llegado tras probar con éxito nuestro modelo predictivo del comportamiento de usuario en el Museo Van Gogh de Ámsterdam.

    Para ello, usamos los datos registrados por las guías multimedia de la pinacoteca en 2019. En concreto, hicimos una selección aleatoria de las decisiones de los visitantes durante un total de 25 000 recorridos. Alimentado con esos datos, nuestro modelo matemático predijo correctamente el 63 % de los recorridos realizados por los visitantes en los dos meses siguientes.

    Pero nuestro algoritmo no solo fue capaz de predecir la probabilidad de que un visitante fuera a un lugar concreto. Lo más interesante es que nos permitió simular su comportamiento mediante pequeños cambios en el diseño de la experiencia.

    Primero, alteramos el orden de aparición de la obra Boulevard de Clichy en el menú de preferencias de la guía. La pintura seguía en su sitio, pero la guía la destacaba como una visita imprescindible. Este experimento aumentó el visionado del cuadro del 30 % al 80 %.

    A continuación, descartamos tres cuadros situados al final de la primera planta y, en su lugar, destacamos otros tres al principio. Queríamos observar si con este cambio conseguíamos reducir la intensidad y el cansancio acumulados en la parte final de esta planta. Lo logramos y el resultado fue que un 20 % más de usuarios alargaron su visita: al no cansarse en la primera planta, ascendían a las superiores, menos visitadas.

    En suma, el análisis de los datos generados en el museo nos reveló las dinámicas de los visitantes y los puntos débiles de su experiencia. Gracias a nuestras intervenciones, mejoramos significativamente la experiencia de usuario y, con ella, el número de cuadros vistos, contribuyendo así a la misión social del museo.

    Jugar con las variables

    Al igual que hicimos nosotros, empresas e instituciones pueden gestionar activamente la experiencia de usuario con el fin de mejorar su diseño. Se trata de explorar qué intervenciones serían eficaces para sus intereses y los de sus clientes o usuarios.

    Para empezar, hay que tener en cuenta que el recorrido del cliente se ve afectado por una serie de variables específicas de cada espacio. No serán las mismas en unos grandes almacenes que en un museo, un zoo o un aeropuerto, por ejemplo.

    De nuevo, los datos permiten identificar esas variables. En nuestro caso, mostraron que el visitante del Museo Van Gogh elegía sucesivamente qué obras iba a ver valorando:

    1. Su interés.
    2. La distancia entre una y otra.
    3. La duración de la visita.
    4. Las aglomeraciones.

    El paso final es introducir cambios en el diseño de la experiencia, realizar simulaciones, y medir el impacto de esos cambios. Se trataría de usar un gemelo digital que reproduce virtualmente el comportamiento del espacio físico real. Obviamente, los cambios a priorizar varían en función del objetivo de cada organización.

    De lo intuitivo a lo cuantitativo

    El diseño de experiencias no es algo nuevo, pero históricamente se ha venido haciendo de forma intuitiva. Para comprender el impacto real de nuestras decisiones es necesario diseñar y gestionar las experiencias de manera activa, precisa y cuantitativa. Y eso pasa, inevitablemente, por usar los datos.The Conversation

    Victor Martínez de Albéniz, Profesor de IESE en operaciones, información y tecnología, IESE Business School (Universidad de Navarra)

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.