Etiqueta: Apple

  • Sentencia del TJUE sobre Apple y los Derechos de Propiedad

    La reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que obliga a Apple a devolver 13.000 millones de euros por las ayudas fiscales de Irlanda plantea cuestiones importantes desde la perspectiva de los derechos de propiedad y la responsabilidad empresarial. Este caso refleja la compleja interacción entre los derechos de propiedad de una empresa privada, las políticas fiscales nacionales y la regulación europea, poniendo de manifiesto los desafíos que enfrentan las grandes corporaciones en un mercado global.

    1. El Derecho de Propiedad y la Soberanía Fiscal:

    Apple, como una empresa privada, tiene el derecho de gestionar sus propiedades y beneficios de acuerdo con las leyes fiscales de los países en los que opera. Sin embargo, este derecho choca con las regulaciones de la Unión Europea, que buscan evitar distorsiones en la competencia generadas por ayudas estatales indebidas. En este caso, Irlanda otorgó a Apple un tratamiento fiscal ventajoso, que la Comisión Europea consideró como una ayuda ilegal, lo cual va en contra de las normativas comunitarias que buscan asegurar un mercado justo y competitivo.

    Desde la perspectiva de los derechos de propiedad, Apple argumenta que siempre ha pagado los impuestos requeridos por la ley y que no ha recibido ningún trato especial. La empresa defiende su derecho a operar bajo las reglas fiscales que cada país ofrece, destacando que la competencia fiscal entre países es un aspecto fundamental de la soberanía nacional. Sin embargo, el fallo del TJUE resalta que estas ventajas fiscales pueden ser vistas como subvenciones encubiertas que benefician injustamente a una empresa sobre otras, violando así los principios de competencia equitativa.

    2. Propiedad Intelectual y Beneficios Imponibles:

    Un aspecto crucial del caso es cómo se asignan los beneficios derivados de la propiedad intelectual, que son un pilar fundamental para empresas tecnológicas como Apple. El TJUE determinó que la asignación de estos beneficios a las sucursales irlandesas de Apple era incorrecta y que la empresa había aprovechado indebidamente estas decisiones fiscales para reducir su carga impositiva en Europa. Este punto resalta un conflicto común entre el derecho de propiedad intelectual de la empresa y la interpretación de las leyes fiscales internacionales y comunitarias.

    Apple sostiene que los ingresos ya estaban sujetos a impuestos en Estados Unidos y que no existe una doble imposición, pero la Comisión argumenta que los beneficios derivados del uso de la propiedad intelectual debían tributar en Irlanda, donde las operaciones reales ocurrían. Esto subraya una discrepancia en cómo se deben tratar los derechos de propiedad intelectual en un contexto global y cómo se vinculan a las obligaciones fiscales en diferentes jurisdicciones.

    3. La Visión de la Empresa y el Conflicto de Jurisdicciones:

    Desde el punto de vista de Apple, la disputa se centra en a qué gobierno se deben pagar los impuestos y no en la cantidad de impuestos a pagar. La empresa se presenta como un contribuyente responsable que ha cumplido con todas sus obligaciones fiscales y destaca que las acciones de la Comisión Europea intentan reescribir retrospectivamente las reglas fiscales, afectando negativamente la seguridad jurídica y la planificación empresarial.

    Este argumento resalta una preocupación común entre las empresas multinacionales: la incertidumbre regulatoria y la falta de coherencia en la aplicación de las leyes fiscales internacionales. La falta de un marco armonizado crea desafíos para las empresas, que deben navegar entre diferentes regulaciones nacionales y europeas, lo que puede afectar sus decisiones de inversión y expansión.

    Conclusión:

    La sentencia del TJUE contra Apple refleja un caso emblemático donde los derechos de propiedad, las políticas fiscales nacionales y las regulaciones europeas colisionan. Desde la perspectiva de los derechos de propiedad, Apple defiende su libertad para operar bajo las leyes nacionales, mientras que la Unión Europea busca limitar los privilegios fiscales que considera perjudiciales para la competencia. Este caso subraya la necesidad de un equilibrio entre la protección de los derechos de propiedad empresarial y la salvaguarda de un mercado competitivo y justo en la Unión Europea.

    Por último, pero no menos importante, todo se resume a que si los gobiernos se dedicaran a aquellas funciones para las cuales fueron creados, como impartir seguridad y justicia, y dejaran de intervenir en los derechos de propiedad de una empresa, estos conflictos no deberían darse. Cada empresa no debería verse obligada a acceder a complejos vehículos legales para protegerse de ser expoliada por altos impuestos. El principio de costo-beneficio debería ser suficiente para guiar las decisiones empresariales: pagar impuestos de manera transparente debería ser más sencillo y menos costoso que buscar mecanismos de elusión. Bajos impuestos junto a la claridad y la simplicidad en la regulación fiscal permitirían a las empresas centrarse en innovar y crecer, en lugar de navegar por un laberinto de normas fiscales que siempre son voraces y a menudo resultan inciertas y contradictorias.

  • Apple y OpenAI: Una Alianza Estratégica para Integrar ChatGPT en los Productos y Servicios de Apple

    Apple y OpenAI (la organización detrás de ChatGPT) han anunciado una alianza estratégica para integrar esta avanzada tecnología de inteligencia artificial en los productos y servicios de Apple. Este movimiento, confirmado durante la Apple Worldwide Developers Conference (WWDC) 2024, promete revolucionar la interacción de los usuarios con los dispositivos de Apple al incorporar las capacidades de ChatGPT en el asistente de voz, Siri. A continuación, exploraremos los detalles de esta alianza, así como sus posibles pros y contras.

    Detalles de la Alianza

    En la WWDC 2024, el CEO de Apple, Tim Cook, reveló que la compañía comenzará a integrar modelos de inteligencia artificial externos en su software, comenzando con ChatGPT de OpenAI a finales de este año. Esta integración permitirá a Siri, el asistente de voz de Apple, aprovechar las capacidades avanzadas de ChatGPT 4.0, ofreciendo respuestas más precisas y útiles a las solicitudes de los usuarios.

    Sam Altman, CEO de OpenAI, expresó su entusiasmo por esta colaboración, destacando que la asociación con Apple facilitará el acceso de los usuarios a la inteligencia artificial avanzada. Según Altman, esta alianza se alinea con la misión de OpenAI de hacer que la IA avanzada sea accesible para todos y promete innovaciones significativas en la forma en que las personas interactúan con sus dispositivos.

    Integración de ChatGPT y Siri

    La integración de ChatGPT con Siri será una de las características más destacadas de esta alianza. A partir de iOS 18, iPadOS 18 y macOS 15 Sequoia, los usuarios de Apple podrán utilizar las capacidades de ChatGPT de forma gratuita, sin necesidad de registrarse o iniciar sesión, a diferencia de los usuarios de Android. Siri podrá realizar consultas utilizando ChatGPT, lo que permitirá a los usuarios obtener respuestas más completas y contextualmente relevantes.

    Además, OpenAI ha asegurado que la integración de ChatGPT en Siri incluirá robustas protecciones de privacidad. Las solicitudes enviadas a ChatGPT serán anonimizadas, y las direcciones IP de los usuarios estarán ocultas. Los usuarios también tendrán la opción de conectar su cuenta de ChatGPT, lo que permitirá que sus preferencias de datos se apliquen según las políticas de ChatGPT.

    Pros de la Alianza

    1. Mejora de la Experiencia del Usuario: La integración de ChatGPT con Siri promete mejorar significativamente la experiencia del usuario al proporcionar respuestas más precisas y útiles a las solicitudes. Esto podría hacer que Siri sea más competitivo frente a otros asistentes de voz en el mercado.

    2. Acceso a Tecnología Avanzada: Los usuarios de Apple podrán beneficiarse de la avanzada tecnología de inteligencia artificial de OpenAI sin costo adicional. Esto puede hacer que los productos de Apple sean más atractivos para los consumidores que buscan tecnología de punta.

    3. Innovación Continua: La colaboración entre Apple y OpenAI puede impulsar aún más la innovación dentro de Apple, al integrar continuamente las últimas capacidades de inteligencia artificial en sus productos.

    Contras de la Alianza

    1. Dependencia de Tecnología Externa: Al depender de la tecnología de OpenAI, Apple podría enfrentarse a desafíos si OpenAI cambia sus políticas o términos de servicio. Esto podría afectar la disponibilidad y funcionalidad de ChatGPT en los dispositivos de Apple.

    2. Preocupaciones de Privacidad: Aunque se han implementado protecciones de privacidad, algunos usuarios pueden ser reacios a enviar sus datos a un servidor externo. La percepción de privacidad es un aspecto crucial, especialmente para los usuarios que son conscientes de la seguridad de sus datos.

    3. Compatibilidad y Rendimiento: La integración de tecnologías avanzadas puede presentar desafíos técnicos, incluyendo problemas de compatibilidad y rendimiento. Apple deberá garantizar que la integración sea fluida y no afecte negativamente el rendimiento de sus dispositivos.

    La alianza entre Apple y OpenAI representa un avance significativo en la integración de inteligencia artificial en productos de consumo masivo. Al incorporar ChatGPT en Siri, Apple está posicionándose a la vanguardia de la tecnología de asistentes de voz, ofreciendo a sus usuarios capacidades avanzadas sin comprometer la privacidad. Sin embargo, esta alianza también presenta desafíos que Apple deberá gestionar cuidadosamente para maximizar los beneficios y minimizar los riesgos. A medida que la tecnología de IA continúa evolucionando, esta colaboración podría establecer un nuevo estándar en la interacción hombre-máquina, beneficiando tanto a los usuarios de Apple como a la industria tecnológica en general.

  • Una nueva función para Iphone permitirá por primera vez pagos sin contacto y sin hardware adicional.

    Apple ha anunciado oficialmente una nueva función para pagos sin contacto; ‘Tap to Pay‘ para iPhone. Esta herramienta, permitirá a las empresas usar sus iPhones para aceptar pagos de Apple Pay de manera «segura y sin inconvenientes» con un simple toque. La aplicación también funcionará para tarjetas de crédito y débito sin contacto, así como otras billeteras digitales.

    ‘Tap to Pay’ en iPhone no está listo todavía para su uso, pero la API de soporte llegó ayer en iOS 15.4 beta 2, lo que podría habilitar la función en iPhone XS y modelos posteriores. Esta herramienta, le dará a Apple una ventaja competitiva en el creciente mundo de los pagos sin contacto, en el que el iPhone, así como Apple Pay, juegan un papel dominante al convertir el iPhone en un terminal de punto de venta.

    Actualmente, los comerciantes que aceptan pagos sin contacto en un iPhone deben confiar en hardware adicional como Square Reader, que viene en varios modelos que funcionan de forma inalámbrica o se conectan al conector Lightning o al conector de auriculares de un iPhone.

    Según Apple, todos los comerciantes deberán usar sus teléfonos como sistemas de aceptación de pagos para trabajar con un procesador de pagos compatible. Stripe será el primero y planea admitir la función en su aplicación de punto de venta ‘Shopify Point of Sale’, seguida de otras plataformas y aplicaciones. La función está programada para lanzarse en algún momento «a fines de este año» en los Estados Unidos.

    Una vez que la plataforma esté abierta, los comerciantes podrán aceptar pagos sin contacto a través de una aplicación iOS compatible en un iPhone XS o posterior. Al finalizar la compra, el comerciante solicitará al cliente que sostenga su propio iPhone o Apple Watch, tarjeta de crédito o débito sin contacto u otra billetera digital cerca del iPhone del comerciante, y el pago se completará de forma segura utilizando la tecnología NFC. Parece que la función será exclusiva de los EE. UU. en el lanzamiento, sin que se mencionen otros países.

    La parte más atrayente de esta nueva característica, es que la compañía se está asociando con terceros y poniendo la plataforma a disposición de los desarrolladores de aplicaciones y otras plataformas de pago. Esto significa que no será una función nativa de iOS, sino que Apple está abriendo el chip NFC en el iPhone a plataformas de pago de terceros para crear aplicaciones que permitan la tecnología Tap to Pay.

    “A medida que más y más consumidores tocan para pagar con billeteras digitales y tarjetas de crédito, Tap to Pay en iPhone brindará a las empresas una manera segura, privada y fácil de aceptar pagos sin contacto y desbloquear nuevas experiencias de pago utilizando el poder, la seguridad y la conveniencia del iPhone”, dijo Jennifer Bailey, vicepresidenta de Apple Pay y Apple Wallet.

    “En colaboración con las plataformas de pago, los desarrolladores de aplicaciones y las redes de pago, estamos facilitando más que nunca que las empresas de todos los tamaños, desde emprendedores independientes hasta grandes minoristas, acepten sin problemas pagos sin contacto y sigan haciendo crecer su negocio”, concluyó Bailey.

  • A 10 años de su muerte, las lecciones que dejo Steve Jobs

    Ayer se cumplían 10 años de la muerte de Steve Jobs, el creador del imperio Apple, un hombre que ha dejado su huella inmutable en la industria de la tecnología.

    Steve Jobs no era ingeniero ni diseñador, pero fue uno de los mayores usuarios de tecnología de todos los tiempos, y eso marcó la diferencia. La razón por la que Jobs se convirtió en una leyenda se debió a su visión especial; sus ganas de cambiar el mundo.

    Observó los productos desde el punto de vista del cliente: ¿cómo y por qué los usarían? Siempre se centró en los beneficios que los productos de Apple podían ofrecer y en lo sencillos y fáciles de usar que eran. Terminó ofreciendo productos que ni siquiera eran necesarios, pero que finalmente se convirtió en una necesidad para millones y abrió paso a un mundo de posibilidades para las generaciones venideras.

    Como legado, además de sus productos, dejó estas lecciones prácticas de liderazgo que surgen de su experiencia empresarial:

    Simplificar.

    Jobs exigió que el iPod no tuviera botones; incluido un interruptor de encendido/apagado. Esto parecía inverosímil para los ingenieros que trabajaban en el proyecto, pero Jobs no se doblegó. Los ingenieros fueron llevados al límite y, como resultado, se inspiró la rueda de desplazamiento.

    Jobs indica “ese ha sido uno de mis mantras: concentración y simplicidad. Lo simple puede ser más difícil que lo complejo: tienes que trabajar duro para tener un pensamiento limpio y hacerlo simple. Pero al final vale la pena porque una vez que llegas allí, puedes mover montañas».

    Enfocarse.

    Después de ser despedido de su propia empresa, Steve Jobs regresó y una de las primeras decisiones que tomó fue recortar proyectos y dejar solo los 4 primeros. Dijo: «Hagamos cuatro cosas y hagámoslas espectacularmente bien».

    Asumir la responsabilidad.

    Si lidera, es responsable de todo el proceso. Tanto es así que Apple siempre creó productos que, en general, no son directamente compatibles con otras marcas. Argumentó que era la única forma de asumir la plena responsabilidad por el proceso, el flujo, la operación y la experiencia de cada usuario.

    Si te quedas atrás, da un salto hacia adelante.

    Las computadoras Mac no venían con grabadoras de CD, lo que sí hizo su competidor de Windows, Microsoft. Jobs y su equipo siguieron adelante con la creación de iTunes, un sistema de almacenamiento multidispositivo que cambió la industria de la música.

    No es el dinero, es el impacto.

    El origen de toda gran idea es la idea en sí, y el dinero vendrá además. Steve dijo: «Concéntrese en crear un gran producto, los beneficios seguirán. Ser el hombre más rico del cementerio no me importa … irme a la cama por la noche diciendo que hemos hecho algo maravilloso … eso es lo que me importa».

    La innovación no tiene nada que ver con la cantidad de dólares que tiene en I + D. Cuando Apple presentó la Mac, IBM estaba gastando al menos 100 veces más en I + D, según la revista Fortune. No se trata de dinero. Se trata de las personas que tienes, cómo te dirigen y cuánto obtienes.

    No es lo que se dice, es cómo se dice.

    Las conferencias magistrales de Jobs y los lanzamientos de productos cautivaron a las audiencias. No todos los productos de Jobs eran los más innovadores del mercado, independientemente de la forma en que los consumidores los percibieran. Parte de esto fue la meticulosa exigencia de Jobs de mantener el secreto en torno a los productos. Este secreto ayudó a alimentar los deseos de los consumidores por el producto una vez que fueron revelados.

    Ese es el punto crítico: la percepción se convierte en realidad. Parte del éxito de Jobs se basó en la noción de que “Sus clientes sueñan con una vida mejor y más feliz. No mueva los productos. En cambio, enriquezca vidas «.

    Luchar por la perfección.

    La noche antes de la apertura de la primera tienda Apple, a Jobs no le gustó el aspecto de las baldosas, por lo que las hizo romper y reemplazar. Justo antes del lanzamiento del iPod, Jobs hizo que se reemplazaran todas las tomas de auriculares para que hicieran más clic.

    No aceptar un no por respuesta.

    Steve Jobs era famoso por ser extremadamente audaz y claro en lo que quería. No rehuyó repetir la misma pregunta una y otra vez hasta que obtuvo una solución o una respuesta. La gente solía evitar las confrontaciones directas con él porque sabían que era tan lógico y convincente que se verían obligados a ponerse de acuerdo en términos que tal vez ni siquiera les agradaran.

    No preocuparse por la realidad.

    A Steve no le importaba mucho la realidad. Obligó a los ingenieros que trabajaban con él a crear productos que eran imposibles de producir antes de que Apple llegara allí. Ya fuera el delgado Macbook o el sofisticado iPhone, su visión y negación de la realidad los inspiraron.

    Y finalmente, una de sus frases más famosas: “Quédate hambriento, quédate tonto. Ve por más. Pregunta, descubre, cree.”, Extraído del famoso discurso que pronunció en la Universidad de Stanford a los estudiantes que admiraban, perplejos, a un hombre debilitado por su enfermedad pero que les transmitía lo que mejor sabía hacer: la pasión por convertir su sueño en realidad.

  • Apple alcanza los 2 billones de dólares en valoración de mercado, superando a Amazon y Microsoft

    Cotizando a un precio de $468.09 y con 4.276 millones de acciones en circulación, Apple Inc. se convirtió la semana pasada en la primera corporación estadounidense cotizando en bolsa en ser valorada en más de 2 billones de dólares, superando a gigantes como Microsoft y Amazon; un hito importante que destaca la capacidad del fabricante de iPhone para prosperar en la era posterior a Steve Jobs. Solo la compañía de petróleo y gas de Arabia Saudita Saudi Aramco, consiguió dicha hazaña en diciembre del año pasado.

    A pesar de que la pandemia paralizó las cadenas de suministro globales y perjudicó a los consumidores, Apple ha logrado seguir produciendo y vendiendo productos, impresionando a Wall Street y demostrando que su negocio es resistente a cualquier circunstancia adversa.

    El gigante tecnológico ha incrementado en un 60% su valor en lo que va de año, una ganancia de más de $740 mil millones y su capitalización de mercado alcanzó el nivel de $1 billón por primera vez en agosto de 2018. Los inversores esperan también un aumento en las ventas a medida que los clientes de Apple se actualicen a 5G, el último estándar inalámbrico que se espera que se incluya en los nuevos iPhones.

    Pero la verdadera razón de su éxito radica en la integración vertical a través de su tecnología. Los inversores han comenzado a ver el negocio de Apple no tanto como fabricante de hardware sino como una empresa de software, enfocándose más en sus servicios que en las ventas de iPhone y dispositivos, como lo indica la relación precio-ganancias de la compañía, que ahora está por encima de los 33 PE (Price-Earnings Ratio) y aumenta rápidamente. Microsoft cotiza en una proporción de 36 PE, y la proporción de Amazon actualmente es de más de 123.

    Apple comenzó a reorientar la atención de los inversores en su negocio de servicios en 2015, cuando el crecimiento del iPhone se desaceleró por primera vez. Su definición de servicios incluye: compras de iTunes, tarifas de App Store, Apple Music, licencias, garantías de AppleCare en hardware e ingresos de Apple Pay. Además, en los últimos dos años, Apple ha comenzado a lanzar nuevos servicios de suscripción para impulsar el negocio, como Apple News +, un paquete de revistas digitales, y Apple TV +, competidor de Netflix y Disney + . El año pasado, Apple también presentó Apple Card, una asociación de tarjetas de crédito con Goldman Sachs integrada en el software del iPhone.

    El negocio de servicios de Apple todavía tiene la mitad del tamaño de su negocio de iPhone y depende en gran medida de él; muchos de los servicios de Apple, como sus garantías AppleCare o App Store, están dirigidos directamente a su base existente de 1.500 millones de dispositivos, no al mercado más grande de Usuarios de Android o Windows.

    Pero hay otros factores detrás del ascenso de Apple; los inversores buscan refugios seguros que ofrezcan posibilidad de crecimiento. Apple también es un gran comprador de sus propias acciones, y autorizó un aumento de $50 mil millones en el programa de recompra de acciones de la compañía en 2020, luego de los topes de $75 mil millones en 2019 y $100 mil millones en 2018.

    Apple ha estado a la vanguardia de un grupo de grandes empresas tecnológicas que se están apoderando cada vez más de nuestra vida cotidiana y del mercado de valores. El grupo de cinco, que también incluye a Amazon, Microsoft, Facebook y la matriz de Google, Alphabet, representa casi una cuarta parte del valor total del S&P 500.

  • ¿Está Apple usando prácticas anticompetitivas y atentando contra los Derechos Humanos?

    La semana pasada  comentábamos cómo Apple, así como otras compañías tecnológicas, enfrentaban investigaciones antimonopolio tanto en Estados Unidos como en la UE.

    El día 16 del mes pasado, la Comisión Europea abrió dos causas antimonopolio para investigar Apple Pay y la App Store. En el caso de Apple Pay, los reguladores están estudiando si Apple bloquea injustamente a los competidores del uso de la tecnología de transmisión inalámbrica NFC que alimenta a Apple Pay en sus dispositivos . Con respecto a la App Store, se está indagando si las restricciones que Apple impone a los desarrolladores perjudica a la competencia. El servicio de música Spotify desencadenó la investigación cuando presentó una queja ante la UE hace más de un año.

    El iOS de Apple controla el 25% del mercado mundial de smartphones (el otro 75% está controlado en gran medida por Android de Google). Esto significa que para más de 1000 millones de personas (particularmente en los EE. UU., donde su cuota de mercado es casi del 50%), la única forma de instalar aplicaciones es a través de la App Store. Esto le da a Apple una enorme influencia sobre la forma en que el software se crea y se consume en todo el mundo.

    Pero quizás la mayor expresión de este poder, afirman, sea el cobro del 30% que Apple aplica a los desarrolladores por todas sus ganancias de ventas a través de su App Store, que ahora es objeto de investigaciones antimonopolio, y que hace difícil mantenerse competitivos si se ven obligados a pagarle a su competidor el 30% de todas sus ganancias. Pero Apple, contrarrestó esto contratando a economistas de la firma Analysis Group, quienes dijeron que los honorarios del gigante tecnológico eran similares a los de la competencia.

    Apple argumentó además, que la App Store no es diferente de un centro comercial, donde las empresas que buscan ofrecer sus productos deben pagar el alquiler al propietario del centro comercial (en este caso, Apple). Este argumento ignora según los afectados, el hecho de que solo hay un único centro comercial cuando se trata de iOS y no hay posibilidad de que un centro comercial de la competencia alquile un espacio. Además, alegan que es una tarifa que finalmente perjudica a los consumidores porque se transfiere indirectamente a través de precios más altos o a través de menos productos de la competencia en el mercado.

    Apple, afirman, incluso ha llegado al extremo de prohibir las aplicaciones de la App Store si se niegan a ofrecer compras en la aplicación para funciones pagas que están disponibles para su compra en otros lugares. En otras palabras, Apple quiere un recorte de casi un tercio de sus ventas, independientemente de si desea vender en su plataforma o no. Esto fue precisamente lo que denuncia ProtonVPN, un proveedor de servicios de red privada virtual operado por la compañía suiza Proton Technologies AG, el primer servicio VPN gratuito e ilimitado del mundo que no rastrea ni registra la actividad de los usuarios.

    En enero de 2020, la compañía afirma que presentó una actualización de la descripción de su aplicación iOS en la App Store. La nueva descripción destacó las características del servicio, incluida la capacidad de «desbloquear sitios web censurados» con la aplicación.

    A pesar de que ProtonVPN había estado en la App Store desde 2018 y la funcionalidad básica VPN no ha cambiado, Apple rechazó la nueva versión de la aplicación y amenazó con eliminarlo. Exigieron que eliminaran este lenguaje en torno a la lucha contra la censura, con el argumento de que la libertad de expresión está severamente limitada en algunos países, cumpliendo órdenes de gobiernos autoritarios en países donde se protege la libertad de expresión.

    La compañía declaró que, el flujo libre de ideas, junto con el derecho a mantenerlas privadas, es un principio en el que, aparentemente Apple ya no cree. Por ejemplo, Apple cumple voluntariamente con las leyes chinas que restringen el acceso de los usuarios a miles de aplicaciones y que requieren que las compañías extranjeras almacenen los datos de sus ciudadanos dentro del país y los pongan a disposición de autoridades.

    En concreto, en China, Apple ha censurado plataformas de noticias como The New York Times y Bloomberg News, mientras que en Hong Kong bloqueó el acceso a la aplicación HKMaps que apoyaba las protestas por la democracia local. También acordó eliminar docenas de aplicaciones, incluidos podcasts, que según China violan las leyes de censura locales.

    El número de accionistas que exigen que la empresa defienda los derechos humanos básicos ha aumentado. El año pasado, Apple reportó ganancias récord de $55 mil millones, lo que la convierte en la compañía tecnológica más rentable del mundo.

    Según Proton, hubo un tiempo en que Apple se presentaba como una alternativa rebelde a gigantes como Microsoft. Pero hoy día para esta compañía entre otras, Apple se ha convertido en un monopolio, reprimiendo la disidencia y la competencia, y perpetuando su dominio del mercado a través de tarifas punitivas y censura, que afirman sofoca el progreso tecnológico, la libertad creativa y los derechos humanos.

  • La gente sigue confiando en las grandes compañías de tecnología, pero Facebook pierde adeptos

    The Verge, revista estadounidense de noticias tecnológicas, llevó a cabo su primera encuesta nacional destinada a evaluar la opinión pública de las corporaciones de mayor experiencia en el sector.

    El sector tecnológico continúa siendo el más confiable entre los nueve sectores empresariales consultados y se ha mantenido aproximadamente al mismo nivel en los últimos ocho años. El análisis del informe, The Verge Tech Survey 2020, indica que la animadversión hacia las compañías genéricas de «gran tecnología» se debe principalmente a su papel en el control de los medios, y en particular de las redes sociales. Este fenómeno, conocido como techlash, refleja la creencia creciente de que los gigantes digitales, al margen de cualquier control social efectivo, acumulan demasiado poder sobre nuestras economías, nuestras democracias, nuestras sociedades e, incluso, sobre nuestras mentes.

    La mencionada encuesta encontró que al menos el 89% de los consumidores tienen una visión favorable de Amazon, Google, Netflix y Microsoft, un 71% de Facebook, y solo un 61% de Twitter. Además, el 26% piensa que Facebook tiene un impacto negativo en la sociedad, y de Twitter lo piensa cerca del 25%. Por otra parte, solo el 38% de los encuestados sabía que Facebook posee Instagram, el 29% que posee WhatsApp y menos de la mitad de los encuestados sabían que Google poseía YouTube. En general, una gran mayoría de personas dijo que se sentiría decepcionado si Google, Amazon, Microsoft, Netflix o Apple desaparecieran. Sorprendentemente el 33% de los encuestados dijo que estaría decepcionado si Twitter desapareciera.

    Hablando de Facebook, cuando se les preguntó sobre sus principales razones para no usar la plataforma, el 46% de los encuestados mencionó las preocupaciones de privacidad como su principal motivación para abandonar el sitio. Entre las principales razones encontramos también la falta de interés en su contenido, la desaprobación de las prácticas comerciales de Facebook y la preferencia por usar otras plataformas de redes sociales.

    El estudio mostró una caída en la confianza de las grandes compañías tecnológicas en los Estados Unidos, Francia, Canadá y algunos otros países. Al mismo tiempo, la confianza en el sector tecnológico continúa siendo increíblemente alta en China, India y otros países en desarrollo. Las personas en estos mercados de rápido crecimiento saben cuán dramáticamente ha mejorado su nivel de vida, mientras que los ciudadanos de los países ricos se centran en la privacidad, la manipulación de los medios y la desigualdad de ingresos.

    A nivel mundial, el 61% cree que el ritmo del cambio tecnológico es demasiado rápido. Además, los encuestados preocupados por «la información falsa o las noticias falsas que se utilizan como arma» aumentaron del 70% en 2018 al 76% en el último informe. Curiosamente, es una creencia popular que las compañías tecnológicas más grandes tienen demasiado poder y deberían dividirse en compañías más pequeñas. El 56% dijo que el gobierno debería disolver las compañías tecnológicas si controlan demasiado la economía. El 72% afirmó que Facebook tiene demasiado poder y el 51% dijo que Google y YouTube deberían dividirse en compañías separadas.

    En pocas palabras, quizá el techlash está sobrevalorado.  Microsoft, Amazon y Apple, las cuatro compañías tecnológicas más grandes de EE. UU. por capitalización de mercado, fueron calificadas como las que tienen el impacto más positivo en la sociedad.