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  • Stablecoins: ¿Una Amenaza Real para los Depósitos Bancarios?

    Stablecoins: ¿Una Amenaza Real para los Depósitos Bancarios?

    La rápida expansión de las stablecoins —criptomonedas diseñadas para mantener un valor estable, típicamente vinculadas al dólar estadounidense— ha generado debates intensos sobre su impacto potencial en el sistema bancario tradicional. Un reciente informe del banco global Standard Chartered advirtió que estas monedas digitales podrían convertirse en una amenaza significativa para los depósitos bancarios en Estados Unidos y en otras regiones del mundo.

    Según el análisis de Geoff Kendrick, jefe global de investigación en activos digitales de Standard Chartered, el crecimiento de las stablecoins podría causar que hasta un tercio de los depósitos bancarios de Estados Unidos migren hacia estos activos digitales si la adopción continúa al ritmo actual. Es decir, de un mercado de stablecoins de alrededor de 301.4 mil millones de dólares, potencialmente cientos de miles de millones podrían salir del sistema bancario tradicional antes de 2028.

    Este fenómeno no se presenta necesariamente como una crisis repentina, sino como una transformación estructural del dinero y los servicios financieros. A diferencia de los retiros bancarios clásicos que ocurren en momentos de pánico, las salidas de depósitos hacia stablecoins podrían suceder gradualmente a medida que individuos y empresas perciban mejores rendimientos, mayor eficiencia en pagos y liquidez 24/7.


    ¿Por Qué las Stablecoins Pueden Desplazar Depósitos?

    Las stablecoins, al estar diseñadas para mantener paridad con el dólar, ofrecen beneficios atractivos frente a las cuentas bancarias tradicionales:

    • Liquidez inmediata y pagos instantáneos: las transacciones se procesan en minutos o segundos, sin las demoras habituales de la banca tradicional.
    • Acceso a rendimientos externos: plataformas de criptomonedas o servicios DeFi (finanzas descentralizadas) permiten generar rendimientos sobre stablecoins, algo que muchos depósitos bancarios no ofrecen o lo hacen a tasas reducidas. Esto crea presión competitiva sobre los depósitos bancarios.

    Estas ventajas han impulsado la adopción, especialmente en economías emergentes donde los ciudadanos buscan alternativas más estables a monedas locales inestables o sistemas financieros menos desarrollados. De hecho, según estimaciones, una parte importante de la demanda de stablecoins proviene de mercados fuera de Estados Unidos.


    Impacto Sobre los Bancos Tradicionales

    Los depósitos bancarios no son un simple número; representan la base de financiamiento del sistema bancario. Los bancos usan estos fondos para otorgar préstamos, generar intereses y sostener operaciones generales. Una migración masiva de depósitos fuera de la banca tradicional puede significar:

    • Menores ingresos por margen de interés: el diferencial entre lo que un banco gana por los préstamos y lo que paga por los depósitos se reduce si los depósitos disminuyen.
    • Mayor coste de financiamiento: para compensar la salida de depósitos, los bancos podrían verse obligados a ofrecer tasas más altas para captar recursos, lo que presiona sus márgenes.
    • Reducción de crédito a empresas y consumidores: con menos depósitos disponibles, los bancos ajustan su oferta de préstamos, afectando la economía real.

    Especialmente vulnerables son los bancos regionales, que dependen más del financiamiento local y de depósitos estables, a diferencia de los grandes bancos diversificados.


    Regulación: ¿Solución o Problema?

    En Estados Unidos, la aprobación de marcos regulatorios como la CLARITY Act busca establecer reglas claras para las stablecoins, incluyendo limitar su capacidad de pagar intereses directos a los tenedores. Esto es clave porque si las stablecoins pueden ofrecer rendimientos competitivos, la migración de depósitos se aceleraría todavía más.

    Al mismo tiempo, las voces de la industria cripto argumentan que prohibiciones estrictas podrían ser anti-competitivas y sofocar la innovación. La disputa legislativa entre reguladores, bancos y empresas cripto indica que aún no hay consenso sobre cómo integrar estos activos en el sistema financiero sin poner en riesgo la estabilidad.


    Hacia un Futuro Financiero Híbrido

    Más allá de los riesgos, la creciente adopción de stablecoins podría impulsar una transformación del sistema financiero tradicional, dando lugar a modelos híbridos donde bancos, monedas digitales y sistemas de liquidación colaboren en vez de competir. Investigaciones académicas sugieren que arquitecturas que integren reservas fiduciarias con tecnologías de cadena de bloques podrían mitigar riesgos y salvaguardar la confianza del público.

    Las stablecoins han pasado de ser una curiosidad cripto a un factor que podría, a largo plazo, remodelar la estructura de los depósitos bancarios tradicionales. Aunque no implican un colapso inminente, su adopción creciente plantea desafíos reales para el sistema bancario, la regulación y el equilibrio entre innovación y estabilidad financiera.

  • El papel de los bancos centrales y los tipos de interés explicado de manera sencilla

    La estabilidad en los precios es comúnmente aceptada como un elemento primordial para el funcionamiento adecuado de la economía. Por ello, el principal objetivo de la política monetaria es alcanzar dicha estabilidad. De eso se encargan los bancos centrales a través de la acción o inacción deliberada de determinadas operaciones que les permiten modificar la cantidad, la disponibilidad o el coste del dinero en la economía, que no es otro que el tipo de interés.

    Instrumentación y transmisión de la política monetaria

    Los bancos centrales instrumentan su política monetaria influyendo en el tipo de interés (generalmente a corto plazo) y la liquidez del sistema. Para ello disponen de diferentes instrumentos, entre los que destaca la oferta de créditos y depósitos al sector bancario.

    Por un lado, conceden a los bancos créditos (o financiación) a muy corto plazo, cobrándoles un determinado tipo de interés. A su vez, les ofrecen también depósitos en los que invertir sus excedentes, remunerando estos a una tasa determinada.

    Cuando la intención del banco central sea inyectar liquidez en el sistema financiero, buscará incrementar el volumen de créditos concedidos a la banca, para lo que reducirá el tipo de interés cobrado (es decir, abaratará el coste del crédito o del dinero).

    Por el contrario, cuando su intención sea drenar liquidez del sistema financiero, buscará aumentar el volumen de depósitos de los bancos en el banco central, elevando la tasa de interés con la que los remunera, para así reducir el excedente de liquidez del sistema bancario y evitar que este se traslade a la sociedad.

    El objetivo de los bancos centrales no es obtener beneficios en sus operaciones sino conseguir la estabilidad de los precios y, en última instancia, de la economía y del sistema financiero. Al igual que los bancos comerciales, los bancos centrales ofrecen a los depósitos que remuneran un tipo de interés diferente (más bajo) al que cobran por los créditos que dan.

    Por ejemplo, el 22 de marzo de 2023, los tipos oficiales del Banco Central Europeo (BCE) se fijaron como sigue:

    • Para financiación (crédito) a una semana en el 3,50 % (este es el tipo que mayormente se conoce como tipo oficial del dinero).
    • Para financiación a un día, en el 3,75 %.
    • Para depósitos a un día en el 3,00 %.

    Estos tipos de interés contrastan enormemente con los que el BCE fijó hace tan solo diez meses (el 27 de julio de 2022) en el 0,50 % y 0,75 % para financiación a una semana y un día respectivamente, y en el 0 % para el depósito diario. Y si nos vamos más atrás en el tiempo (septiembre de 2019), el tipo oficial de los depósitos diarios en el BCE llegó a estar incluso en negativo: -0,50 %.

    Estos tipos de interés, fijados por el BCE en sus operaciones de crédito y depósito y denominados tipos de interés oficiales, son muy relevantes en la economía porque, a partir de ellos, se forman los restantes tipos de interés.

    El euríbor, que es el interés al que se prestan dinero a corto plazo los bancos entre ellos mismos, suele situarse muy cerca de los tipos de interés oficiales.

    A su vez, los tipos de interés que cobran los bancos a sus clientes por los créditos están con frecuencia referenciados al euríbor.

    En función del riesgo que el banco perciba que tiene el cliente, sea este un hogar o una empresa, establecerá un diferencial mayor o menor sobre el euríbor (es lo que se llama prima de riesgo, que es uno de los componentes del tipo de interés).

    También a mayor plazo de vencimiento del crédito, mayor diferencial impondrá el banco, ya que, debido a la incertidumbre sobre el futuro, mayor riesgo de impago hay.

    Por el lado contrario, si el crédito tiene asociado un activo colateral que lo garantice (sería el caso de las hipotecas), menor será el diferencial por riesgo, pues en caso de impago el banco podrá cubrir este a través de la venta del activo colateral.

    La financiación de las empresas

    Las empresas, especialmente a partir de cierto tamaño, tienen una alternativa para financiarse –más allá de la solicitud de un crédito bancario– que los hogares no tienen y es la posibilidad de emitir deuda en los mercados (pagarés, bonos, etc.).

    Pero, como los bancos, el tipo de interés que necesitan ofrecer (en función de su nivel de riesgo) para conseguir inversores que adquieran los títulos de deuda que emitan, debe tener relación con los restantes tipos de interés vigentes en ese momento en la economía. Por ello se habla de primas de riesgo con relación a la deuda soberana de referencia.

    Por ejemplo, si una empresa tiene un riesgo elevado, debido al sector en el que opera o el nivel que ya tiene de deuda, y quiere emitir un bono a 10 años, deberá ofrecer un interés superior al que ofrecen los bonos del Estado de referencia a dicho plazo, ya que, de no ser así, los inversores preferirán adquirir estos últimos.

    ¿Cómo se establecen los tipos de interés de los bonos del Estado?

    Como en cualquier mercado, su precio es, en gran parte, el resultado de la oferta y la demanda. Si un Estado necesita emitir deuda pero tiene un déficit elevado que financiar o un riesgo político alto, habrá poco interés en adquirirla, debido al riesgo percibido. Por tanto, dicho Estado deberá emitir su deuda a un tipo de interés más alto para atraer a los inversores.

    Por el contrario, si el riesgo de un país se considera bajo porque su déficit está controlado y disfruta de una gran seguridad jurídica, podrá ofrecer una tasa de interés inferior al emitir su deuda. Este razonamiento, basado en el riesgo percibido, explica las diferentes tasas de interés que observamos en la deuda soberana emitida por distintos países, así como en la deuda corporativa.

    Los bancos centrales también pueden ejercer influencia en los tipos de interés de la deuda publica a través de uno de los instrumentos de política monetaria de los que disponen: la compraventa de deuda pública en los mercados. Cuando quieren reducir las tasas de interés de la deuda emitida por los países, compran deuda de estos. Al contribuir a incrementar la demanda, no es necesaria una remuneración tan alta y el tipo de interés cae.

    En cambio, cuando quieren elevar las tasas de interés de la deuda, la venden. La oferta de un mayor volumen de deuda en el mercado hace que deba hacerse a un tipo de interés más elevado para acaparar el interés de un mayor numero de inversores.

    Como puede observarse, el impacto de las variaciones de la demanda y la oferta de deuda sobre el tipo de interés es inverso. Si la demanda de deuda aumenta, su tipo de interés se reduce al haber más interés por adquirirla; si la oferta de deuda se incrementa, su tipo de interés bajará para atraer más compradores.

    Así pues, a través de los dos mecanismos comentados, operaciones de crédito o depósito a corto plazo y compraventa de deuda pública, se produce la transmisión de la política monetaria orquestada por los bancos centrales al conjunto de los mercados, influyendo en el nivel de las tasas de interés.

    ¿Cómo influye el tipo de interés en la inflación?

    La inflación, o nivel general de precios, es consecuencia del equilibrio entre la oferta y la demanda de bienes y servicios. Si la demanda crece y la oferta permanece invariable, los precios suben. Si la oferta se ve reducida por cualquier razón y la demanda permanece constante, los precios suben también.

    Cuando los tipos de interés están bajos se potencia el crédito y, por tanto, la demanda de consumo, a la vez que el ahorro resulta menos interesante porque no se remunera. Por el contrario, cuando los tipos de interés están en niveles elevados, el crédito sale más caro, lo que desincentiva la demanda e incentiva el ahorro, al estar mejor remunerado. Este es el mecanismo a través del que los tipos de interés impactan en los precios, influyendo en la demanda de bienes y servicios.

    Es cierto que la inflación que se está experimentando en Europa desde finales de 2021 es, en gran parte, una inflación ocasionada por restricciones en la oferta provocadas por la política china de covid 0, que ha paralizado su producción, y la invasión rusa a Ucrania, que está generando una guerra geoestratégica con repercusiones en la oferta y en los precios de las materias primas y energéticas.

    Pero también es cierto que entre 2009 y 2021 los tipos de interés se situaron en torno al 1 %, llegando a ser incluso negativos en el periodo 2016-2021, como consecuencia de una política monetaria expansiva que buscaba fomentar el consumo para paliar los efectos de la crisis financiera primero y de la pandemia –de efectos económicos descomunales– después.

    Las altas tasas de inflación registradas en la eurozona en 2021 y 2022 (5 % y 9,2 % respectivamente, medidas por el IPCA o IPC armonizado), y que continúan en 2023, hicieron saltar las alarmas. Inició entonces un cambio radical en la política monetaria del BCE, que trata ahora de al menos no alimentar los procesos inflacionistas por el lado de la demanda.

    Los efectos de la subida de tipos

    La subida de la tasa de interés oficial del dinero (que a través de los mecanismos ya discutidos se traslada al mercado) frenará la inversión de las empresas en activos productivos debido al encarecimiento de los créditos. Esto, a su vez, generará una disminución en la demanda de materias primas y energéticas, ayudando a la contención de sus precios.

    Ciertamente, esta menor inversión tendrá repercusiones en la generación de puestos de trabajo, lo que reducirá el consumo de las familias, que también se verá desincentivado por el incremento del coste de los créditos. Todo ello, en conjunto, contribuirá a frenar la escalada de precios, a costa de ralentizar el crecimiento económico y la creación de empleo.

    Y los tipos de interés, ¿volverán a bajar o seguirán subiendo?

    Parece razonable esperar variaciones en los tipos de interés oficiales dependiendo del contexto económico. No obstante, también resulta coherente que estos se muevan en torno a cierto rango y que solo ante coyunturas muy adversas, y de forma temporal, se salgan de él. Esto es así porque, en última instancia, los tipos de interés oficiales, establecidos por las autoridades monetarias, suponen una intervención en el funcionamiento del libre mercado regulado por la oferta y la demanda. Por supuesto, dicha intervención está justificada para corregir los fallos del mercado y conseguir un equilibrio más eficiente que maximice el bienestar social.

    Para delimitar ese rango adecuado, debemos pensar que el tipo de interés es el precio de equilibrio entre la demanda y la oferta de dinero. Un préstamo de dinero debe tener un precio (el interés que el prestamista recibe) que debe compensarle por tres conceptos:

    1. El coste de oportunidad por prestar ese dinero, ya que mientras lo presta no puede usarlo.
    2. El coste de la inflación, ya que esperará que la capacidad adquisitiva de ese dinero, cuando se lo devuelvan, sea al menos la misma que cuando lo presta.
    3. El coste por el riesgo asumido, pues el hecho de prestarlo hace que pueda que no se lo devuelvan. Por ello, a mayor riesgo percibido en el prestatario, mayor prima de riesgo en el tipo de interés.

    En un mercado donde se intercambia un bien con un valor, el precio de dicho bien rara vez será cero. Y esto es lo que ha pasado en el mercado del dinero en la última década: el precio del dinero ha sido cero, o incluso negativo, debido (en parte) al contexto de baja inflación del que ha disfrutado Europa, pero también a la política monetaria expansiva, que hizo que el precio del dinero estuviera por debajo de su equilibrio natural. Esto puede justificarse en un periodo corto y bajo unas circunstancias extremadamente adversas, pero no durante un periodo tan largo.

    Por tanto, no parece probable que el tipo de interés vuelva a los niveles de la última década sino más bien que siga elevándose progresivamente o que, en el mejor de los casos (si se produce una reducción drástica de la inflación, algo que parece poco probable) se estabilice en torno a su nivel actual. Debemos por tanto incorporar a nuestras expectativas, unas tasas de interés normalizadas más elevadas.The Conversation

    Laura Núñez, Directora del Observatorio del Ahorro Familiar de Fundación IE y Fundación Mutualidad Abogacía y Profesora de Finanzas, IE University

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • La crisis bancaria no es por culpa de las criptomonedas

    Tres bancos han sido cerrados o liquidados en los últimos días: Silvergate Bank, Silicon Valley Bank (SVB) y Signature Bank. Lo curioso y que tienen en común es que todos ellos habían prestado servicios a clientes de criptomonedas. Por esta razón, se ha tendido a culpar a las criptomonedas por el colapso de estos bancos, lo cual es falso.

    El caso de Silvergate Bank es particularmente interesante, ya que se liquidó voluntariamente y planea «reembolsar completamente todos los depósitos». En particular, Silvergate bancarizó a varias casas de cambio de criptomonedas y operó una red de liquidación instantánea las 24 horas del día, los 7 días de la semana, entre sus clientes. Si bien la quiebra de FTX afectó a Silvergate, la situación la empeoró una carta crítica  enviada por la senadora estadounidense Elizabeth Warren (D-Mass.) a los ejecutivos del banco a fines del año pasado; ambos hechos debilitaron en parte la percepción pública del banco. La administración de Biden también expresó sus preocupaciones en el mismo sentido.

    Así, Silvergate fue llevado a la bancarrota por una clásica corrida bancaria que fue alentada al menos parcialmente por el gobierno de Estados Unidos, y no por culpa de las criptomonedas (aunque la senadora Warren sostiene lo contrario). Especialmente si se considera que, al final, la liquidación de Silvergate fue voluntaria y su plan incluye una «restitución total de todos los depósitos».

    El caso de SVB es más preocupante, ya que fue tomado por la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC) después de una carrera bancaria clásica impulsada por la mala gestión del riesgo ( colocar los depósitos de los clientes en los valores financieros equivocados , como los bonos del Tesoro a largo plazo o el tipo incorrecto de valores respaldados por hipotecas) y el miedo incitado por los capitalistas de riesgo que poseen grandes intereses financieros en muchas de las empresas bancarizadas por SVB.

    Reuters informó durante el fin de semana que la agencia de calificación crediticia Moody’s estaba preparando una rebaja de la calificación crediticia de SVB, lo que potencialmente llevó a SVB a manejar el riesgo de esta manera. Ante la noticia de la rebaja, SVB supuestamente buscó el consejo de Goldman Sachs. El banco vendió $20 mil millones de bonos en un fin de semana, generando una pérdida aproximada de 2500 billones, y luego intentó cubrir ese agujero mediante la emisión de capital de acciones, lo que fracasó y llevó a su desaparición.

    Cualquier parecido con la crisis del 2008, » es pura coincidencia» dirían en una película.

    Por último, Signature Bank fue cerrado por los reguladores estatales después de que los clientes retiraran más de $10 mil millones en depósitos. Si bien se le consideraba otro banco amigable con las criptomonedas, su exposición a este sector puede haber sido sobrestimada.

    En cualquier caso, culpar a las criptomonedas por estos colapsos es erróneo. En lugar de ello, estos fallos son el resultado de una mala gestión del riesgo y una carrera bancaria de las clásicas de la cual no está exenta ningún banco. Esta acción de presentarse todos juntos al banco y retirar por ventanilla hace colapsar a cualquier banco. Y generalmente los culpables pasan como los salvadores, que son los bancos centrales y gobiernos interviniendo en el mercado, primero generando corridas y luego tratando de apaciguarlas mediante salvatajes que terminan pagando quienes son ajenos al tema.

    Por eso, no es justo ni preciso culpar a las criptomonedas por ello. Justamente por ello nació Bitcoin.

  • Inflación global: cerrar los Bancos Centrales?

    No sé si Milei tiene razón en cuanto a la oportunidad y el método, pero definitivamente los bancos centrales son como un cáncer al que debería ponérseles fin.

    El petróleo se ha desplomado un 20% desde su máximo de junio, situándose en un mercado bajista, mientras que el oro perdió un 8% en el segundo trimestre, lo que supone su peor trimestre en cinco. Aunque varios factores macroeconómicos y relacionados con la demanda son importantes para los descensos, el máximo de dos décadas del dólar es sin duda el factor más definitorio.

    El billete verde no ha dejado de avanzar logrando la paridad con el euro por primera vez en 20 años y parece no tener techo a pesar de la subida récord del IPC y menos ahora que, por segunda vez consecutiva, la Fed decidió subir en otros 75 puntos base a las tasas de interés de referencia, en línea con su tendencia restrictiva o hawkish “para controlar la inflación” histórica de 9,1% en EE.UU.

    Por supuesto, como buenos burócratas que jamás reconocen la propia culpa ni lo destructivo de sus acciones, la Fed nada dice de la astronómica emisión y culpan a «la pandemia, el aumento de los alimentos y la energía y las presiones generales sobre los precios. La guerra de Rusia contra Ucrania”. No tienen vergüenza ni remordimiento alguno sabiendo que “en última instancia, la Fed quiere una desaceleración económica significativa para frenar la inflación, y un dólar más fuerte es parte de ese coctel». O sea, no les importa empobrecer sus ciudadanos con la inflación y, encima, castigarlos con una desaceleración de la economía.

    La subida del 16% del dólar en el último año -y el 6% de ganancia sólo desde finales de mayo- es «lo más extremo que se puede hacer, históricamente hablando» según muchos analistas. La última vez que el índice dólar (DXY) superó los 112 fue en mayo de 2002. El billete verde también ha despertado el interés de los inversionistas. En primer lugar, el halo de refugio que rodea ahora al dólar. Sí, el oro puede ser lo que típicamente viene a la mente cuando se habla de la necesidad de protegerse contra la inflación pero, insólitamente, el dólar ha superado al oro, arrebatándole la corona de refugio.

    Gráfico diario del oro, de skcharting.com con datos de Investing.com

    Ahora, por qué ocurre esto, no se supone que el oro es el refugio por excelencia frente a la inflación. Empecemos por aclarar que el dólar se fortalece frente a las otras monedas porque, a pesar de que EE.UU. se encamina a una recesión ya que el PIB se contrajo 1,6% en el primer trimestre y si las lecturas del segundo trimestre también fueran negativas el país ya estaría en recesión, aun así, seguiría estando mejor que Europa debido al desastre que trajeron las cuarentenas y las actuales sanciones a Rusia.

    Si hasta México tiene menos inflación que su vecino norteño y más de uno, cerca de las fronteras con Argentina, ahorra en paraguayos y bolivianos antes que en pesos argentinos o dólares.

    Suba del IPC mexicano comparado con el de EE.UU.

    Volviendo al tema, los bancos centrales han logrado inflacionar hasta el mismísimo oro -que para ellos es como la luz para los vampiros- y por ello no aumenta.

    Peter Hambro, una de las mayores autoridades mundiales en el mercado del oro, ha descrito detalladamente algo que es público y notorio pero pocos comentan. El detonante de estos comentarios fue el siguiente gráfico de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) de EE.UU. que, debido a una reclasificación de datos que comenzó en el primer trimestre de 2022, ahora muestra la enorme medida en que los bancos de lingotes como JP Morgan han acumulado contratos de derivados de metales preciosos para mantener bajo el precio del oro.

    En este gráfico pueden verse los aumentos interanuales de los derivados de metales preciosos en bancos comerciales de EE.UU. hasta el 31 de marzo de 2022. O sea, lo que están haciendo es aplastar el precio del oro físico mediante la producción alquímica de ‘oro de papel’ con “la ayuda de los mercados de futuros y la connivencia de los alquimistas, los comerciantes de lingotes”, según describe Hambro.

    Lograron crear una percepción inquebrantable de que las onzas de oro que se acreditan en una cuenta con un banco o un distribuidor de lingotes eran los mismos que los reales. ¡Y mucho más fácil! No tienes que almacenarlo ni asegurarlo”. Ahora, esta inflación del oro por parte de la banca privada jamás hubiera sido posible sin el reaseguro de los bancos centrales y las directivas de BIS (el Banco Internacional de Pagos de Basilea, el “central de los centrales”).

    Explica Hambro que “para hacer que el oro papel exagerado pareciera aún más seguro, el Banco de Inglaterra esta dispuesto a prestar oro físico a los Miembros del Mercado del Oro de Londres, en caso de que las cosas se pongan complicadas y las bóvedas estuvieran vacías”. En 1987, el central de Inglaterra instruyó a los bancos de lingotes para que formalizaran su cartel, lo que se hizo mediante el lanzamiento de la London Bullion Market Association (LBMA). Así, hoy el Banco de Inglaterra y la LBMA están entrelazados simbióticamente a través del mercado de préstamos de oro en el que los bancos centrales prestan oro físico.

    Por cierto, este esquema global de ‘oro de papel’ tiene una oferta ilimitada ya que, como dice Hambro, los gobiernos y los bancos centrales y el BIS «pueden imprimir hasta el infinito» total que después coactivamente imponen sus caprichos sobre el mercado. De momento, el único peligro para este esquema de falsificación de oro, es que grandes tenedores de lingotes como Vladimir Putin y Xi Jinping, decidan romper el juego.

    Por si acaso, para que no queden dudas de que los “valores tradicionales” no solo no han bajado de precio sino que han aumentado en relación al IPC-como debería haber ocurrido con el oro- les dejo esta tabla, el índice global de precios de la vivienda de Knight Frank, para el primer trimestre del 2022:

  • Zimbabwe introduce monedas de oro de curso legal para frenar la inflación

    El Banco Central de Zimbabwe ha introducido monedas de oro que espera alivie la demanda de divisas (dólares americanos) por parte de los inversores y la población en general.

    La confianza en la moneda de Zimbabwe es baja después de que la hiperinflación de 2008 acabara con los ahorros de la gente. En junio último, la inflación saltó al 191,6 %, desde el 132 % de mayo, aunada a un 90 por ciento de desempleo y una producción manufacturera en declive.

    En el lanzamiento oficial de las monedas de oro en Harare el lunes, John Mangudya, director del Banco de la Reserva de Zimbabwe, dijo que las monedas están diseñadas para reducir la demanda de dólares estadounidenses en el país. Los zimbabwenses están evitando en gran medida el débil dólar local en favor de los dólares estadounidenses, que los zimbabwenses ven como más aceptables en el extranjero y mejores para mantener su valor a largo plazo.

    Mangudya dijo que esperaba que los zimbabwenses opten ahora por las monedas de oro, que cuestan unos 1.800 dólares cada una. “Ahora estamos proporcionando esta reserva de valor para garantizar que las personas no corran al mercado paralelo en busca de divisas para almacenar valor”, dijo. “Y no hay otro producto mejor que pueda usarse para resguardar valor que no sea el oro”. Mangudya dijo que la moneda es una señal de respeto por el pueblo de Zimbabwe. “Sabemos por lo que han estado pasando en términos del factor miedo de perder valor y, por lo tanto, estamos proporcionando esta moneda de oro”, dijo. Es una moneda de oro genuina para garantizar que se guarde e invierta allí”. Mangudya dijo que se fabricarán 2000 monedas y que la producción futura dependerá del apetito del público.

    Llamadas Mosi-oa-Tunya, que en el idioma local de Tonga se refiere a las Cataratas de Victoria, las monedas «tendrán un estado de activo líquido», lo que significa que «serán capaces de convertirse fácilmente en efectivo y serán negociables a nivel local e internacional». dijo el banco central en su anuncio, y agregó que las monedas «también pueden usarse con fines transaccionales».

    Los tenedores solo podrán canjearlos por efectivo después de 180 días a partir de la fecha de compra.

    Los particulares o empresas podrán comprarlos en puntos de venta autorizados como bancos y guardarlos en un banco o llevárselos a casa, según el anuncio. Los extranjeros solo pueden comprar las monedas en moneda extranjera.

    El primer lote se acuñó fuera del país, pero eventualmente se producirán localmente, señaló también el funcionario. Agregó que las monedas de 22 quilates se pueden usar para compras en tiendas, dependiendo de si la tienda tiene suficiente cambio, así como garantía para préstamos y facilidades de crédito.

    Su precio estará determinado por la cotización del mercado internacional de una onza de oro, más un cinco por ciento por el costo de producción de la moneda. En el momento del lanzamiento el lunes, el costo de un Mosi oa Tunya era de $1824.

    Prosper Chitambara, investigador principal y economista del Instituto de Investigación de Desarrollo Económico y Laboral de Zimbabwe, dijo que, a pesar de las esperanzas del banco, duda que las monedas reduzcan drásticamente la demanda de dólares estadounidenses.

    “Incluso la demanda de dólares estadounidenses como reserva de valor también aumentará porque todavía hay muchas incertidumbres relacionadas con la convertibilidad de estas monedas de oro: ¿son ellas negociables internacionalmente, especialmente dados los problemas de confianza? ” sostuvo Chitambara. Y  también expresó su cautela sobre la moneda: “Es posible que la mayoría de la gente no tenga dinero para comprarlas, ya que la mayoría de los ciudadanos viven literalmente al día”, dijo Chitambara.

    Una de esas zimbabwenses que luchan por salir adelante es Christine Kayumba, profesora de secundaria en Harare. “El tema de las monedas de oro para nosotros, los maestros en Zimbabwe, es algo con lo que no podemos soñar”, dijo Kayumba. “Significa que un maestro que recibe un salario de $ 190 a $ 200 necesitaría de nueve a 10 meses para comprar una moneda de oro”.

    Para Kayumba, esos $200 de salario pagan transporte, alimentación, alquiler y dinero para enviar a los niños a la escuela. Es dinero para vivir, dijo, no para comprar una moneda de oro. “Entonces, creo que las monedas de oro están destinadas a la gente rica, no al maestro común ni a ningún funcionario público en Zimbabwe”, dijo.

    El Director de la Reserva les comentó a los periodistas que en el futuro se acuñarían monedas de oro de menor valor para atender a las personas con menos recursos.

    El economista independiente con sede en Harare, Victor Bhoroma, le expresó a la cadena Al Jazeera que «las monedas de oro son una buena idea en términos de almacenamiento de valor… pero probablemente estarán indexadas en dólares estadounidenses, lo que significa que es un esquema de recaudación de fondos para obtener dólares estadounidenses del mercado por parte del banco central». . El éxito «dependerá entonces de la confianza en el banco central como vendedor de las monedas y las garantías que las respaldan».

    A nivel internacional, las monedas de oro se usan en países como China, Sudáfrica y Australia para protegerse contra la inflación y como una oportunidad de inversión, aunque no se usan tanto como moneda como prevé el banco central de Zimbabwe.

    Harare tiene importantes depósitos de oro y las exportaciones del metal precioso son una de las principales fuentes de ingresos de divisas del país del sur de África. Sin embargo, el contrabando de oro ha sido rampante. El contrabando le está costando al país unas 33 toneladas de oro al año, según un informe emitido el mes pasado por el Centro para la Gobernanza de los Recursos Naturales.

    Se supone que todo el oro extraído en Zimbabwe se vende al banco central, pero muchos productores prefieren sacarlo de contrabando del país para recibir el pago en dólares estadounidenses.

  • La banca central necesariamente se equivoca

    Se ha dicho que la autoridad monetaria se establece para preservar el valor del poder adquisitivo de la unidad monetaria, pues ninguna banca central ha hecho semejante cosa.

    La llamada autoridad monetaria es el fetiche de nuestra época; si expande la base monetaria, si la contrae o si la deja inalterada siempre altera los precios relativos. Téngase en cuenta que los precios son los únicos indicadores para saber dónde asignar y dónde no asignar los siempre escasos recursos. Mal guiar factores productivos inexorablemente se traduce en derroche de capital lo cual, a su turno, significa menores salarios e ingresos en términos reales puesto que las tasas de capitalización constituyen la única causa de mayor riqueza y, por ende, mitiga y revierte la pobreza.

    El premio Nobel en economía Friedrich Hayek ha escrito que la humanidad ha demorado doscientos años en percatarse del peligro y la inconveniencia de atar la religión al poder político, es de esperar que no nos demoremos otro tanto en darnos cuenta del daño inmenso de atar la moneda al gobierno. En el origen del proceso evolutivo de la moneda la gente abandonó el cambio directo o trueque porque se dio cuanta del embrollo que significaba encontrar alguien que quisiera lo que uno posee, que al mismo tiempo contara con un bien o servicio que uno desea y, sobre todo, al tipo de cambio aceptable para ambas partes. Desde luego que resultaba muy complicado el obtener un trozo de pan para el experto en tocar la flauta, puesto que es poco probable que el panadero aceptara entregar su bien a cambio de una lección de flauta, y así sucesivamente se presentaban las más variadas complicaciones.

    En una versión sobresimplificada y telegráfica, así es como la gente decidió recurrir al cambio indirecto, es decir, llevar a cabo las transacciones vía una mercancía considerada de aceptación general debido a sus usos no monetarios (industriales, para comestibles etc.). Este fenómeno en la jerga moderna se conoce como el teorema de la regresión monetaria. En este cuadro de situación se usó el tabaco en la Virginia colonial, el cacao en Centroamérica, el hierro en África, las sedas en India, el ganado en Grecia y otros bienes, lo cual facilitó el comercio. En esta especie de competencia monetaria tuvieron éxito generalizado el oro y la plata debido a sus destacadas propiedades de homogeneidad, fraccionabilidad y durabilidad.

    Luego, para facilitar la calidad y peso del metal, se optó por la acuñación y más adelante, para brindar mayor seguridad y comodidad, se abrieron casas de depósito que entregaban recibos denominados billetes, y los emisores se conocieron como bancos. Pero en medio de este proceso los gobiernos siempre tentados de echar mano a nuevos canales de financiación impusieron primero la acuñación estatal y luego el monopolio de la convertibilidad también a través del Estado. Si prestamos atención a la historia monetaria observaremos que en esa instancia se sucedieron interrupciones en la convertibilidad hasta que en líneas generales finalmente irrumpió la banca central.

    Los Acuerdos de Bruselas y Génova del los años 20 acordaron eliminar el metal aurífero como respaldo de la moneda y sustituirlo por el dólar y la libra (este signo monetario a poco andar quedó sin efecto) con una ratio convencional dólar-oro pero con la estipulación implícita de no reclamar el oro a Fort Knox, situación que quedó expuesta cuando Jacques Rueff desde el gobierno francés deliberadamente para poner al descubierto la trampa reclamó el oro, desde luego sin éxito. De todos modos, el nuevo sistema permitió expansiones monetarias por parte de Estados Unidos lo cual a su vez generaba reservas para la banca central extranjera que les permitía emitir dinero local. Esto condujo al boom previo a la crisis del 29 que arrastró al planeta a una debacle sin precedentes y a nuevas medidas por todos conocidas hasta nuestros días donde estamos inmersos en la banca central, con el apoyo logístico de instituciones nefastas como el FMI que financian gobiernos fallidos con recursos detraídos coactivamente a contribuyentes de distintos países.

  • La inflación acabará con la clase trabajadora si no se protegen en criptomonedas u oro, dice Kiyosaki

    El autor de Rich Dad Poor Dad, Robert Kiyosaki, está preocupado de que la clase trabajadora estadounidense sea aniquilada por el aumento de la inflación a menos que inviertan en varios activos clave.

    En un video de YouTube en The Rich Dad Channel, el conocido autor dice que el verdadero capitalismo ha sido abandonado y que el gobierno interviene en nombre de los bancos.

    “La razón por la que están hablando de inflación o deflación es porque, allá por los años 70, un verdadero capitalista dejaba que un negocio fracasara. Según [el economista político austríaco Joseph] Schumpeter, el capitalismo destruye empresas ineficientes.

    Si miras un ejemplo, no hace mucho tiempo existía Blockbuster Video. Luego apareció Netflix y los acabaron. Simplemente fueron liquidados. Un verdadero capitalista borra lo ineficiente o lo obsoleto.

    Pero durante los últimos años, desde 1907 en realidad,  se han estado salvando a los bancos. Los bancos son tan corruptos, y la razón por la que la Reserva Federal tuvo que entrar fue para proteger a los banqueros ricos.

    Y lo que hicieron fue, allá por 2008, hubo flexibilización cuantitativa, que es un tema muy complejo, pero básicamente la Fed solo imprime dinero y se lo da a los bancos para evitar que quiebren. Eso no es capitalismo, eso es marxismo. Eso es socialismo, eso es comunismo. Se llaman bancos centrales «.

    Kiyosaki advierte que la impresión ilimitada de dinero como parte de la política oficial del gobierno eliminará a la clase trabajadora.

    “La razón por la que la inflación va a acabar con la gente es porque la persona promedio es un consumidor. Todo el mundo habla de: «El filete [cuesta] esto ahora, y la gasolina ésto y el papel higiénico lo otro».

    Eso es porque … Todo es para proteger a los banqueros. Y es por eso que lo siento por la gente trabajadora. Creo que es criminal que nuestro sistema escolar sea parte del marxismo. No hay educación financiera en las escuelas y no es un error.

    Para las personas que se quejan de la inflación, simplemente sepan que es porque el Banco de la Reserva Federal, el Tesoro de los Estados Unidos … son tan corruptos como puedan serlo «.

    El autor le dice a sus 1.8 millones de seguidores en Twitter que el reciente aumento de precio del 25% en la cadena minorista de descuentos Dollar General es un evento de referencia que indica que los inversores deben protegerse comprando algunos criptos como Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH), como el oro y la plata también.

    “Dollar Tree se convierte en $ 1.25 Tree. La inflación es un impuesto para los pobres y las clases medias. La inflación enriquece a los ricos.

    Sea inteligente. Hágase más rico. Estoy comprando más oro, plata, Bitcoin, Ethereum, bienes raíces de alquiler y petróleo. ¿Y tú qué estás comprando?»

    CNN Business informó esta semana que Dollar Tree citó el aumento de la inflación y la actual crisis de la cadena de suministro como razones por las que planeaba abandonar permanentemente su precio de $ 1 en todos los productos.

    La invitación de Kiyosaki a ver refugio en las criptomonedas no es algo nuevo, ya que desde hace tiempo califica a estos activos como una excelente opción para resguardarse de la situación económica que eventualmente se hará sentir en EE UU y el resto del mundo.

    Vale destacar que en meses recientes, el precio de Bitcoin se acercó con fuerza a la barrera de los USD $70.000 y el de Ethereum estuvo sobre los USD $4.800. Sin embargo, tras la confluencia de una serie de acontecimientos, dichas criptomonedas han caído con respecto a sus respectivos máximos históricos, aunque sigue vigente la expectativa de un posible aumento en las próximas semanas.

    Este mismo tema ha sido analizado localmente por el equipo Inbuenostv, cuya segunda parte podrá verse este domingo a las 9 am en vivo.

  • Jefe de la Fed admite que inflación en EE. UU. es una amenaza «persistente»

    Una ola de aumentos de precios que ha complicado la recuperación de Estados Unidos en plena pandemia puede durar más de lo anticipado, según el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, que advirtió este martes sobre la amenaza de una «inflación alta y persistente» en el país.

    La Fed redujo la tasa de interés de referencia a cero en el inicio de la pandemia, y su director Jerome Powell ha dicho que no aumentarán las tasas hasta que termine el programa de compra de bonos. Durante meses, el titular de la Fed (banco central) ha calificado de «transitoria» la explosión de la inflación, argumentando atascos en la cadena de suministro y la escasez de bienes y trabajadores. Sin embargo, este martes dijo ante la Comisión Bancaria del Senado que es hora de «retirar» ese término.

    El indicador de precios de referencia del banco central registró un aumento del 5% en los 12 meses que terminaron en octubre, muy por encima del objetivo del 2% de la Fed.

    «Claramente, el riesgo de una inflación más persistente ha aumentado», dijo Powell a los legisladores.

    Pero dijo que la Fed «utilizará sus herramientas para asegurarse de que la inflación más alta no se afiance».

    La Fed ya ha empezado a retirar sus medidas de estímulo puestas en marcha para amortiguar el golpe de la pandemia en la economía, pero Powell, a quien el presidente Joe Biden había nominado la semana pasada para un segundo periodo al frente del banco central, había mostrado previamente paciencia respecto a subir las tasas de interés, argumentado que los problemas de suministro se resolverían en los próximos meses.

    Sin embargo, en esta audiencia sugirió que se podría acelerar el ritmo de la retirada de las compras mensuales de activos. Eso significaría que la Fed estaría en condiciones de subir antes de lo esperado el tipo de interés de referencia.

    Escalada de la tasa interés

    En su última reunión, la Reserva Federal decidió comenzar a reducir sus compras mensuales de bonos, lo que al ritmo actual acabarían a mediados de 2022.

    No obstante, desde entonces los datos han mostrado «presiones inflacionarias elevadas, una rápida mejora en muchos de indicadores del mercado laboral» y «fuerte gasto», que indica un «crecimiento importante en los próximos meses», indicó Powell.

    Es por ello que es «apropiado, desde mi perspectiva, considerar terminar la disminución de las compras de nuestros activos… quizá unos meses antes».

    La Fed redujo la tasa de préstamos de referencia a cero en el inicio de la pandemia, y Powell ha dicho que no aumentarán las tasas hasta que termine el programa de compra de bonos.

    Un grupo creciente de funcionarios de la Reserva Federal ha apoyado públicamente poner fin más rápidamente las compras de bonos, con uno o dos aumentos en la tasa el próximo año, mientras que algunos economistas privados están abogando por tres incrementos.

    A nivel mundial, Powell ha reconocido que los banqueros centrales no tomaron en cuenta en sus predicciones el impacto que tendría en los precios los cuellos de botella de la cadena de suplementos.

    Estos inconvenientes globales han causado escasez en una variedad de productos, mientras que la demanda acumulada de bienes también contribuyó al estallido de los precios.

  • El Banco Central de las Bahamas habilitó el Sand , su moneda digital y primera en el mundo de este tipo

    Las Bahamas, ese conjunto de más de 300 islas y pequeños  islotes, ha tomado la iniciativa mundial en el lanzamiento de una moneda digital, el Sand. Incluso superaron a China, que ha estado probando una moneda digital en ciudades seleccionadas, pero no ha realizado aún un despliegue oficial.

    “Sand Dollar está disponible en todo el país. El Sand Dollar está habilitado desde hoy. Comuníquese con estas instituciones financieras autorizadas y supervisadas por el Banco Central de las Bahamas para obtener más detalles.” Con estas palabras, el Banco Central de las Bahamas, en una publicación de Facebook el 21 de Octubre pasado, alertó a sus casi 400.000 residentes repartidos en sus islas, del lanzamiento de la moneda digital del banco central del país.

    El Banco Central de Bahamas lanzó la moneda digital basada en tokens diciendo que tiene el potencial de impulsar la actividad económica y, por extensión, la inclusión financiera, ya que a partir del endurecimiento de las políticas KYC y AML, el gobierno de las Bahamas consideró que buena parte de la población quedaba marginada del sistema. El lanzamiento del mes pasado se produjo en un momento en que las Bahamas había estado respondiendo al impacto de varias tormentas que destruyeron los medios de vida y los negocios de gran parte de su población que vive en las islas exteriores. Las Bahamas ha encontrado una forma innovadora para que sus ciudadanos, extendidos a lo largo de la cadena de islas, tengan servicios financieros confiables, incluso sin una sucursal bancaria.

    Según el esquema publicado por el Banco Central de las Bahamas, el Sand Dollar es una moneda fiduciaria digital, no una criptomoneda: «Una moneda fiduciaria digital no sería una ‘moneda criptográfica’ en ningún sentido que se parezca a los instrumentos privados existentes. Sería un pasivo identificable del Banco Central de las Bahamas, equivalente en todos los aspectos al papel moneda. Su valor sería el mismo que el de la moneda existente. La moneda digital tampoco sería una moneda estable, o una moneda paralela, en el sentido de que no derivaría ningún valor separado de las reservas externas que respaldan los pasivos a la vista del Banco Central.».

    Su lanzamiento no ha pasado desapercibido en el mundo de la innovación de la moneda digital del banco central (CBDC). La Alianza para la Inclusión Financiera (AFI) apoya estos movimientos ya que su misión es promover el acceso a servicios financieros de calidad para las poblaciones más pobres. La Alianza señala el papel de CBDC en la aceleración de la digitalización para las economías emergentes y en desarrollo en medio de COVID-19.

    Algunos otros países del Caribe también han estado probando monedas digitales en su entorno de pruebas regulatorio, con socios designados en el sector financiero que permiten a sus bancos centrales establecer el marco regulatorio para la eficiencia y salvaguardar los intereses de los consumidores. Se considera que las CBDC aprovechan características simples para ayudar a los grupos con bajos niveles de alfabetización, algo que está muy en línea con los esfuerzos en el Caribe.

    El año pasado, durante las reuniones en Nassau, Bahamas, los miembros del grupo de trabajo de servicios financieros digitales de AFI acordaron explorar los vínculos relevantes entre las monedas digitales y la inclusión financiera. El optimismo es alto en Nassau y el director de soluciones electrónicas del banco central, David Chen, expresó su esperanza de que el Sand y las políticas relacionadas crearán un efecto dominó y proporcionarán vínculos claros y evidencia para la inclusión financiera, para que otros países puedan seguir su ejemplo.

    Las CBDC han sido un tema candente este año; China, por ejemplo, parece estar cerca de lanzar su yuan digital, que en los últimos días ha visto su mayor prueba pública. Otros, como Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea, están analizando sus respectivos lanzamientos de CBDC.

    En la primera fase del lanzamiento de Bahamas, los actores del sector privado, como los bancos y las cooperativas de crédito, preparan los controles de cumplimiento para las billeteras personales y empresariales para respaldar el Sand. El dólar de arena está respaldado 1: 1 al dólar de las Bahamas (BSD), que, a su vez, está vinculado al dólar estadounidense.

    Las billeteras digitales estarán protegidas con seguridad de autenticación de múltiples factores y estarán basadas en dispositivos móviles, atendiendo al 90% de la población con teléfonos inteligentes.

    A partir de junio de 2018, el Proyecto Sand Dollar tenía como objetivo facilitar la inclusión financiera de los residentes repartidos por el estado isleño escasamente poblado, algunos de los cuales han sido aislados de los servicios bancarios.

    “Muchos de los residentes de esas islas más remotas no tienen acceso a la infraestructura de pagos digitales ni a la infraestructura bancaria. Realmente tuvimos que adaptar el esfuerzo y la solución a lo que necesitamos como nación soberana ”, explica Chaozhen Chen, subgerente de eSolutions en el Banco Central de las Bahamas.

    La introducción de la moneda digital reduciría, al mismo tiempo, la incidencia de la falsificación, el lavado de dinero y otras actividades ilícitas basadas en efectivo, según Cleopatra B Davis, directora del Departamento Bancario del Banco Central. Entonces, como parte de una prueba piloto el año pasado, el Banco Central emitió un total de 48,000 Sands en las islas más pequeñas de Exuma y Abaco, las cuales tienen una población combinada de menos de 25,000 personas.

    El éxito del proyecto piloto significó, por lo tanto, que la emisión nacional del Sand permitiría a todos los bahameños usar sus teléfonos inteligentes para pagar bienes y / o servicios con cualquier comerciante que tenga una billetera electrónica aprobada por el banco central en su dispositivo móvil. Desde 2017, aproximadamente el 90 por ciento de los bahameños usan un teléfono móvil, dijo blockchain.newsreport.

    Liderando el Caribe

    Mientras tanto, otros bancos centrales del Caribe se están preparando para introducir sus propias monedas emitidas por el Estado.

    El mes pasado, el Banco Central del Caribe Oriental (ECCB) reveló que se estaba acercando al lanzamiento de su propio CBDC, DCash, para su uso en esa unión monetaria. DCash se puede usar para enviar y recibir fondos, pagar bienes y servicios y realizar transacciones comerciales de una manera más segura, rápida y económica, según se describe en un comunicado de prensa del ECCB.

    El ECCB está llevando a cabo una prueba con DCash en Antigua y Barbuda, Granada, Saint Kitts and Nevis y Santa Lucía con su socio, el desarrollador de moneda digital Bitt, con sede en Barbados.

    “A medida que la ‘eliminación de riesgos’ (de-risking) global por parte de los bancos estadounidenses continúa obstaculizando las relaciones con los bancos corresponsales, particularmente en el Caribe, los beneficios de una CBDC son cada vez más evidentes, especialmente en relación con los no bancarizados y los sub-bancarizados. Con interacciones progresivas y acuerdos entre jurisdicciones, el Caribe ciertamente tiene el potencial de ser un actor notable en la evolución de CBDC. Un campo de pruebas regional podría resultar invaluable para futuros lanzamientos a escala global. Será interesante ver cómo se desarrollan estas iniciativas, especialmente si las colaboraciones regionales comienzan a ganar terreno.” nos advierte Tracey Walker, senior financial consultant at Cartan Group LLC.

    Por ahora, Bahamas ya dio el primer paso hace un mes y continúa hacia adelante.

  • Bitcoin supera los $ 15,000 y alcanza su nivel más alto desde enero de 2018

    Este jueves pasado, el precio de Bitcoin subió por encima de los $15,000, alcanzando una cifra récord que no se veía desde enero de 2018. Los aumentos de precios se produjeron en medio de la incertidumbre geopolítica y económica resultante de la pandemia de coronavirus y una prolongada elección en Estados Unidos.

    En lo que llevamos de año, el valor de Bitcoin se ha disparado en más del doble. La criptomoneda se cotiza a un valor de $15,233, frente a los $5,000 de marzo, agregando más del 200% a su valor en los últimos meses y estando a menos de $5,000 del máximo histórico observado a fines de 2017, cuando llegó a $20,000. Después de una montaña rusa en los mercados desde entonces, comenzó su último ascenso meteórico el 21 de octubre, con una ganancia del 9%.

    Esta subida se debe a un estímulo sin precedentes de los gobiernos globales y los bancos centrales durante la pandemia, que algunos expertos de la industria creen que ha hecho que la moneda virtual sea más atractiva que las monedas fiduciarias como el dólar.

    “La creación de Bitcoin se debió en parte a los temores de que un mayor estímulo fiscal esté devaluando las monedas a nivel mundial”, dijo Simon Peters, analista de criptoactivos de la plataforma de inversión eToro. “Como resultado, cuando los bancos centrales anuncian amplios planes para inyectar dinero en las economías, muchos inversores de la comunidad criptográfica toman esto como una importante señal de compra de bitcoins”.

    Los inversores esperan el último anuncio de política monetaria de la Reserva Federal, y se espera que el banco central de EE. UU. mantenga las tasas cercanas a cero y reitere la necesidad de más estímulo fiscal. Pero la gran incertidumbre que ha rodeado las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020 significa que es poco probable que se acuerde otro paquete de estímulo para el coronavirus en el corto plazo.

    “Con las elecciones estadounidenses llegando gradualmente a su fin, los detalles de un estímulo fiscal podrían volverse más claros. Cualquier paquete de este tipo podría ver un debilitamiento del dólar estadounidense y más aumentos en el precio de bitcoin en el futuro ”, dijo Peters.

    Otras criptomonedas también experimentaron ganancias significativas, con Ethereum (ether), Ripple (XRP) y bitcoin cash aumentando entre un 4 y un 10%. Las criptomonedas, junto con el oro, pueden seguir siendo apuestas de impulso para los inversores que buscan aprovechar la continua debilidad del dólar. Los precios del oro , que alcanzaron un récord por encima de los 2.000 dólares la onza a principios de este año, subieron un 30% en 2020.

    Según JPMorgan, existe incluso la posibilidad de que bitcoin supere su máximo histórico de $20,000. El banco ve que el potencial de bitcoin se triplicará a largo plazo, ya que se convierte en una alternativa más aceptable al oro entre los inversores.

    «El potencial alcista a largo plazo de bitcoin es considerable, ya que compite más intensamente con el oro como moneda ‘alternativa’ que creemos, dado que los Millenials se convertirían con el tiempo en un componente más importante del universo de inversores», dijo JPMorgan.