Etiqueta: China

  • Provocando a los gringos, el Canal y el peligro amarillo.

    Vemos que los Estados Unidos llamaron a consultas a sus embajadores o representantes diplomáticos en varios países que recientemente rompieron con Taiwán para establecer relaciones diplomáticas con China. Esto revela cierta molestia y preocupación en la Administración Trump por el avance del poderío diplomático de China. Para acabar de meter el dedo en la llaga y hurgarlo bien, la administración de Varela ha tomado medidas que parecen una provocación deliberada a los norteamericanos. Como concederle a China una embajada con vista al Canal, algo estratégico en caso de guerra, o concederle terrenos en Amador para que hagan un centro cultural, algo que también ha sido visto como otra provocación. Es como decir, “se fueron los gringos del canal, ahora sus rivales económicos y militares llegaron”. Varela se olvida que tomar partido en la rivalidad entre los dos mejores clientes del Canal no es buena idea. Sobre todo cuando todavía falta una generación para que China pueda ser rival de los norteamericanos en el poderío naval. El conflicto se viene gestando hace rato.

    China despierta.

    Los gringos están preocupados. China ya está cerca de ser la segunda economía del mundo si no lo es ya, superando a Europa, y pronto, en menos de una década sobrepasará a los Estados Unidos.

    La época del Made in América ya se acabó. Hace 40 años usábamos carros Ford o Chevrolet, tomábamos fotos con cámaras Kodak. Usábamos electrodomésticos Whirlpool o Westinghouse. Los televisores y tocadiscos eran RCA o General Electric.

    Hoy nada de eso está hecho en los Estados Unidos. Los carros que usamos son coreanos o japoneses, los electrodomésticos y cámaras también. Y casi todo está hecho con componentes hechos en China. China es el taller del mundo. Casi todos los productos manufacturados desde la ropa que vestimos a los celulares que usamos para chatear, a los componentes de esta computadora con la cual escribo estas líneas, son hechos en China.

    ¿Qué fabrican ahora los Estados Unidos? Aviones, armas de guerra. Los productos donde los Estados Unidos dominaron el mundo, ahora son hechos en China, Corea y Japón. La economía norteamericana vive de la agricultura, pero ésta no emplea a mucha gente y de los servicios. Y allí es donde está el problema. Los servicios financieros dependen mucho del dólar y la FED, lo cual puede ser una burbuja. Y los servicios de entretenimiento como las industrias del cine, la música y en menor lugar los deportes (los gringos no han logrado meter sus deportes con fuerza en el mundo salvo el basquetbol).

    El sector secundario norteamericano es lo que ha decaído, y en parte ésa es una de las razones por las cuales Trump fue electo presidente. Para restaurar la capacidad manufacturera de los Estados Unidos y darle trabajo a los obreros blue collar.

    Los chinos saben todo esto. Y los chinos tienen un hueso que roer. China se llama a sí misma el Renio del Medio. Por más de dos mil años China fue el país más poderoso del mundo. Y el país con mejores estándares de vida desde la Antigua Grecia. Pero vino la revolución industrial y China se quedó atrás para ser humillada por pequeños reinos Europeos. Los portugueses, los alemanes, los franceses y principalmente por los británicos. La guerra del Opio en mediados de los 1840s donde los británicos lograron a manu militaris el derecho de venderle drogas al pueblo chino, es vista como el inicio de la humillación de los cien años por parte de los occidentales. Tiempo que terminó con la victoria comunista en 1948.

    China estaba desde la invasión Manchú en 1700s en estado de perpetua guerra civil. Los chinos sacaron dos conclusiones. Para evitar ser humillada de nuevo China debía industrializarse, y rearmarse. También debería permanecer unida, porque la China humillada por manchúes, británicos y japoneses lo había sido por estar gobernada por señores de la guerra locales en lugar de tener un gobierno fuerte como el del Partido Comunista. Hasta cierto punto China abrazó el comunismo como una manera tener un gobierno monolítico que rearmara e industrializada al país. Económicamente el gobierno fue un fracaso pero políticamente logró su objetivo. Den Xiao Ping cambió la política económica a un capitalismo de Estado pero mantuvo la hegemonía del partido Comunista.

    Los chinos tienen ahora un plan de rearme, que busca crear anillos defensivos en todo el Pacífico, el primero es de Vietnam a Taiwán a Corea. Esto alarma a Japón. El segundo, mucho más polémico,  abarca a las islas del Pacífico en control de los Estados Unidos como Guam, las islas Marshall y las Aleutianas, esto ha despertado alarmas tanto en los Estados Unidos como en Australia. Cuando avance el siglo XXI veremos una rivalidad militar entre China y Estados Unidos con sus aliados por el control del Pacífico. A Panamá le conviene ser neutral en esa rivalidad. Y es allí donde está el problema con Panamá.

    Panamá en la estrategia naval norteamericana.

    El control de los mares ha sido visto como una de las maneras de lograr que una nación se convierta en gran potencia. Los romanos controlaron el Mediterráneo, el llamado Mare Nostrum. Los Españoles y Portugueses, los Franceses y Holandeses y los Británicos lucharon entre los siglos XVI y XVII lucharon por el control de los mares, y el Reino Unido gano esa rivalidad. Rule Britania, Britania Rule the Waves se convirtió en el segundo himno británico después de God Save the King.

    Los norteamericanos, siendo una ex colonia británica sabían esto, y se lanzaron a potenciar su marina, mucho más que su ejército que siempre fue chico hasta 1942. Se esforzaron en convertir al Caribe en su patio trasero, para evitar que las potencias Europeas lo controlaran. Y crearon el triángulo estratégico Cuba, Puerto Rico y Panamá en el Caribe. Cuba y Panamá se convirtieron en cuasi protectorados y Puerto Rico en una colonia. Tras la guerra hispano norteamericana, los norteamericanos se dieron cuenta que pasar buques del Atlántico al Pacífico, para un país con dos costas extensas como los Estados Unidos era vital, y se esforzaron en tener un Canal por Nicaragua o Panamá a toda costa. En esa época los norteamericanos eran segundones de Gran Bretaña, que era su rival más temido aunque hoy resulta difícil creerlo debido a la alianza entre estos dos países. En la Segunda Guerra Mundial esta estrategia les resultó. Pudiendo reforzar su flota del Pacífico rápido tras Pearl Harbor.

    Pero en la guerra fría ya no era tan importante. Los norteamericanos tenían ahora el control de los mares y tenían flotas enormes para cada océano. Además las armas nucleares hacían el canal un cuello de botella demasiado vulnerable para una flota. Después del 9 de enero de 1964, el Canal de Panamá y su zona aledaña se habían convertido en una vergüenza incómoda para los norteamericanos, y se iniciaron una serie de larga negociaciones con Panamá que culminaron con los Tratados Torrijos Carter y la devolución del Canal a Panamá en 1999.

    China desea tener un pie en Panamá

    Los Estados Unidos vieron al Canal de Panamá exclusivamente como un proyecto militar, no vieron su potencial comercial. Tampoco lo vieron los gobiernos de la Dictadura Militar. Las áreas revertidas se convirtieron en botín de los allegados a los militares y su única política era reemplazar una base militar norteamericana por una panameña. Tras la invasión de 1989 y la disolución de las fuerzas de defensa, los civiles panameños tomaron el control, y vieron correctamente al Canal como una empresa comercial. La Autoridad de las Áreas Revertidas se convirtió en la buena administradora de uno de los negocios de bienes raíces más grandes del mundo. Y la Autoridad Portuaria Panameña, una fuente de corrupción y contrabando durante el gobierno militar, fue eliminada al privatizar los puertos en las orillas del Canal de Panamá.

    Es allí donde los norteamericanos saltan. Cuando Hutchinson Wampoa, una compañía privada con capital Chino adquiere la concesión de los puertos de Balboa sobre una compañía Norteamericana. “Los chinos ahora tienen una base en las orillas del Canal” era el grito de los conservadores norteamericanos. Una de las razones por las cuales a Ernesto Pérez Balladares se le negó la visa después de ser presidente no tiene que ver tanto con el tráfico de chinos, después de todo fue peor con Endara, sino por ser presidente durante este período.

    Pese a que Hutchinson Wampoa se maneja puramente como una empresa comercial, ya era claro que los norteamericanos no tomaban a la ligera que los chinos estuvieran presentes en la boca del Canal de Panamá.

    ¿Cuál es el juego de la administración Varela?

    Varela decide romper relaciones diplomáticas con Taiwán y establecerlas con China. Esto en sí no es malo, China es el segundo mayor socio comercial de Panamá, y su gobierno representa a la quinta parte de la población de nuestro planeta. Es una potestad soberana de Panamá establecer relaciones con China Continental sobre Taiwán. Es más, se debió hacer hace mucho tiempo.

    Ese no es el problema. El problema es que pareciera que impulsado por unas expectativas totalmente ilusas de lo que los chinos pueden lograr al corto plazo, el gobierno está provocando a los norteamericanos. Porque las grandes inversiones chinas no se van a materializar hasta el siguiente gobierno, éstas no van a salvar la imagen del actual. Y como el gobierno actual ha elegido firmar todo lo que la OCDE le ponga enfrente, no puede usar a China como una ayuda en evitar las presiones de la OCDE o para compensar los negocios que pierde Panamá tras ceder con la OCDE, como lo está haciendo Hong Kong por ejemplo. En otras palabras, pareciera que el juego del gobierno Varela es provocar reacciones de los norteamericanos por puro deporte.

    Entre tanto el gobierno miopemente, y olvidado la reacción de los gringos en el caso Hutchinson Wampoa, otorga a los chinos terrenos para que hagan su embajada con vista al Canal de Panamá. Y para terminar de hurgar la herida, le otorgan terrenos en Amador, una antigua base militar norteamericana, también con vista al Canal para que hagan un enorme centro cultural. Para los gringos esto es peor que lo que pasó en los noventas del siglo pasado. Ya no se trata de una empresa comercial china que tiene presencia en las orillas del Canal. Ahora es directamente el gobierno Chino quien tiene presencia en las orillas del Canal. Esto le da una ventaja de inteligencia a los Chinos enorme y pone en peligro la neutralidad el Canal. Cuando los Gringos hicieron su embajada nueva la hicieron en Clayton, pero no en las propias orillas del Canal de Panamá.

    No sé si nuestro gobierno tiene una política de provocar directamente a Trump, recordemos cuando Varela hablaba de que los latinoamericanos tenían que unirse para hacerle frente a Trump una vez electo éste, o simplemente es puro autismo político. Autismo que se revela por ejemplo en cómo han ignorado por 4 años los temas económicos. El tema es que en estas cosas no pierde solo el gobierno actual, sino todo Panamá.

    Pero viendo nuestra política exterior en los últimos 4 años, que pierda Panamá no es algo que parece preocuparle a la presente Administración.

  • Robots que enseñan a los niños en las escuelas de China ¿llegaran algún día a reemplazar a los maestros?

    Parece que los robots no solo están siendo utilizados para reemplazar a los trabajadores en las fábricas. En China, ya están empezando a usarse robots de inteligencia artificial para ayudar a los profesores en las aulas  a interactuar con sus alumnos.

    Uno de estos robots, llamado KeeKo, interactúa con los niños con diversas actividades: juega con ellos, canta, baila, lee historias, lleva a cabo conversaciones e incluso resuelve problemas de lógica o matemáticos. Esta desprovisto de brazos y se desplaza rodando, sus cámaras integradas le sirven para orientarse, a la vez que los niños pueden usarlas para grabar videos. Su coste es de unos 1,500$, un precio bastante asequible para todo lo que puede llegar a ofrecer.

    KeeKo, que tiene como objetivo interactuar con niños menores de siete años, tiene el nivel de inteligencia de un niño de cinco años. Desde su lanzamiento el año pasado, la máquina se ha utilizado en unos 200 jardines de infantes en todo el país, incluidos Beijing, Zhejiang y Jiangxi. «Con su cabeza y su cuerpo redondos, el robot es verdaderamente entrañable. Cuando los niños lo ven, prácticamente lo adoptan de inmediato» declaró Candy Xiong, formadora para el uso de Keeko en las escuelas.

    Esta idea ha sido todo un éxito, y ha tenido buena aceptación entre los maestros, especialmente lo más jóvenes, que consideran este robot muy útil para la enseñanza diaria y que permite a los niños una mayor interacción en el aula y comprender mejor las lecciones y de una manera más interactiva, ya que permite usarlos para contar historias mostrando imágenes o usándolos para diseñar una pregunta.

    Xiamen ZhiTong Technology, la compañía que creó el robot, espera lanzar decenas de miles de estos robots en las escuelas de China este año. Lanzaría una segunda versión de Keeko el próximo mes, aunque el nuevo robot aún no había sido nombrado. A parte de en las escuelas infantiles chinas, el fabricante de robots Keeko espera poderlo implantar en otros países de Asia.

    Pekín está invirtiendo actualmente de forma masiva en el sector de la inteligencia artificial, en el marco de su programa «Fabricado en China 2025», que busca desarrollar la industria de alta tecnología.

    Según la Federación Internacional de Robótica, China es el país en el que se usan más robots industriales a nivel mundial: ya cuenta con 340.000 repartidos por todas sus fábricas. El mercado chino de robots de servicios representó 1.320 millones de dólares el año pasado, y aumentará hasta los 4.900 millones para 2022, según la consultora pekinesa ResearchInChina.

    Pero los robots no están destinados a reemplazar a los maestros de escuela por el momento, sólo es un complemento. En todo el mundo, no es raro ya ver que los robots se utilicen como herramientas educativas en las escuelas. Tynker, con sede en Estados Unidos, también enseña a codificar a través de drones en unas 60,000 colegios, y otros robots humanoides, como el Pepper de la casa japonesa Softbank Robotics, vendido desde 2015, se han utilizado para enseñar inglés a niños en Japón. Basado en la inteligencia artificial, el robot educativo chino iPal, que mide como un niño de cinco o seis años, también sigue los pasos de Pepper.

    Como vemos, educación en la actualidad ya no es unidireccional y debemos entender las ventajas que la inteligencia artificial nos brinda para una mejor y más completa educación, y quién sabe, si un día serán los perfectos maestros para nuestros hijos.

  • ¿Por qué está prosperando el comercio electrónico en medio de la guerra comercial entre EE. UU. y China?

    Como sabemos, toda crisis puede convertirse en una oportunidad y esto es lo que está aprovechando el comercio electrónico transfronterizo.

    A pesar de que nunca anuncian su propia marca, y permanecen ocultos para el consumidor final, plataformas de comercio electrónico como Youkeshu, están emergiendo en un contexto global proteccionista, confiando no solo en sobrevivir en esta guerra comercial, sino aprovechar la oportunidad como una ventaja para expandirse en el mercado.

    Esta compañía, se alzó como uno de los principales actores entre las plataformas de comercio electrónico en China, teniendo actualmente 3.500 empleados y generando unos 600 millones de dólares en 2017, vendiendo aproximadamente 100,000 paquetes al día, cada uno valorado de $5 a $10.

    Youkeshu toma los productos «hecho en China» y los oferta para más de 100 países, vendiendo en el extranjero a través de sitios web como Amazon o eBay, o muchas de las cosas que podríamos encontrar en Alibaba o Tmall, excepto comida.

    La última ronda de aranceles de la administración Trump sobre productos chinos comenzó la semana pasada, imponiendo un 25% aranceles sobre otros $16 mil millones de productos y que afectan a 279 productos chinos más, en total unos $50 mil millones de más de 1000 productos chinos afectados. Sin embargo, estos aranceles se aplican solo a los paquetes individuales de un importe mayor a $800. En Youkeshu ningún paquete supera este límite, generando grandes ingresos con la entrega de paquetes pequeños y satisfaciendo mejor las necesidades personalizadas.

    Si esta guerra comercial continua en los próximos tres a cinco años, el comercio electrónico transfronterizo será el canal para enviar productos chinos de ultramar. De hecho, el comercio electrónico transfronterizo ya se ha convertido en una parte importante del panorama de las exportaciones chinas. El año pasado, las exportaciones transfronterizas de comercio electrónico crecieron un 14,5%, lo que representa el 42% de los 15 billones de exportaciones totales, aunque la mayoría de las exportaciones todavía son generadas por empresas B2B (business to business), siendo las empresas B2C (business to consumer) como Youkeshu una minoría.

    Por otra parte, Youkeshu necesita al menos un margen bruto del 50% para alcanzar un margen neto de alrededor de 6-7%, por lo que tienen que vender sus productos al más del doble debido a la gran cantidad de costos que tienen que afrontar tanto de las plataformas de comercio como Amazon, como el almacenamiento y la logística, proveedores de pago, o tarifas de conversión de divisas. Por ejemplo, saber qué moneda mantener y qué convertir puede tener un gran impacto en el beneficio de la compañía. Con solo cambiar entre renminbi en tierra (CNY) y renminbi en el mar (CNH), Youkeshu salvó 2 a 3 millones el año pasado, eligiendo mantener siempre la moneda más fuerte. La última estrategia fue ahorrar tantos dólares estadounidenses en Hong Kong como sea posible en la reciente devaluación de esta moneda.

    Además, desde generar un pedido hasta que Youkeshu finalmente recibe el pago, normalmente demora 45 días. El equipo también debe pronosticar los futuros pedidos y entradas para cuantificar los pedidos futuros a los fabricantes chinos y organizar mejor los préstamos si es necesario. Un solo pedido de $1 millón podría ser un riesgo y podría no contener demasiada información en él. Pero $1 millones de ventas de Youkeshu son generadas por miles y miles de pedidos, y estos datos sí son significativos para entender el mercado y predecir las entradas futuras.

    También han tenido el obstáculo a nivel bancario ya que no tienen un registro de los bienes que pasan por aduana, por lo que los bancos no pueden verificar la autenticidad y por lo tanto, no se atrevían a resolver el cambio de divisas para ellos. Sin embargo, Youkeshu tuvo la suerte de recibir una llamada de un gerente de clientes de Citibank después de su visita a la sucursal, y después de ver sus más de 300 empleados trabajando toda la noche para atender pedidos, finalmente accedieron, ayudándoles posteriormente a abrir más de 10 cuentas en diferentes países, así como otras empresas de comercio electrónico transfronterizas. Un éxito que no se ha perdido Citibank, y que desde entonces promovió para convertirse en el director de comercio electrónico transfronterizo.

    Como vemos, el e-commerce transfronterizo ha sido capaz de desarrollarse en una coyuntura económica desfavorable y con numerosos obstáculos, convirtiéndose en una opción real de comercio mundial que debemos potenciar.

  • El mayor escándalo sobre la salud pública china evita la censura usando Blockchain

    En el último escándalo que enfrentan las autoridades de salud chinas, se cree que cientos de miles, si no millones, de niños chinos podrían haber sido inyectados con vacunas ineficaces, fabricadas por los productores más grandes del país, bajo el sistema de salud obligatorio del gobierno. La furia y el miedo llenaron las redes sociales de China durante el fin de semana cuando los padres cuestionaron cómo podría haberse permitido un escándalo como ese. En WeChat, el servicio de mensajería más popular del país, la palabra china para la vacuna apareció en 321 millones de artículos y búsquedas, 80 veces la cantidad de veces que apareció el viernes.

    Los cibernautas chinos tuvieron que recurrir a la blockchain para poder compartir la noticia que fue tratada de censurarse sobre las vacunas defectuosas que se administraron en especial a bebés pequeños. Sus esfuerzos para volver a publicar la pieza de investigación sobre un gran fabricante de vacunas fueron en gran parte frustrados por los monitores de Internet, pero al incluir la historia dentro de los metadatos de una transacción de criptomoneda, los cibernautas pudieron burlar a los censores, como descubrió el medio TechNode por primera vez.

    La pieza investigativa analizó una declaración del gobierno de que la Biotecnología Changchun Changsheng, con sede en Shezhen, había suministrado vacunas inferiores (subestándar) a bebés de tres meses. Estas vacunas inferiores para la tos ferina y el tétanos eran ineficaces para estimular el sistema inmune humano. Changchun había utilizado estos productos de baja calidad para aumentar sus márgenes de ganancia y se convirtió así en el mayor fabricante de vacunas de China. En respuesta, muchos usuarios chinos de Internet incursionaron en las redes sociales, expresando su disgusto con el sistema de vacunación corrupto e ineficiente. Intentaron compartir la historia titulada ‘El rey de las vacunas’, escrita por un usuario de Internet con el seudónimo de ‘Bestia’, pero cualquier intento de volver a publicar la historia no duró mucho antes de que también se eliminen.

    Entonces, el 22 de julio, los usuarios tomaron la red de blockchain de Ethereum. Una dirección de Ethereum envió 0,001 Ether (aproximadamente $ 0,47) a sí misma, pegando el texto de la publicación en los metadatos de la transacción, que permanece en el libro mayor público para que todos la vean. Como Ethereum está descentralizado y es difícil manipularlo, los monitores de Beijing no pueden intervenir y presionar a los propietarios de la red para que retiren la transacción.

    Esta es la segunda instancia principal en la que los usuarios chinos han recurrido a blockchain para expresar sus valores sociales y sus quejas sobre la forma en que se encuentra la sociedad moderna. En abril, activistas estudiantiles publicaron en la cadena de bloques de Ethereum una carta abierta escrita por un estudiante que había sido intimidado y amenazado por su colegio para que no hablara sobre un asalto sexual y acoso sufrido. Esa carta sigue estando disponible en la blockchain para que todos lo vean, lo cual es un hecho asombrosamente raro para la mayoría de los documentos que expresan disidencia en China.

     

  • El arte de negociar con los chinos: Consejos prácticos

    El 9 de julio de 2018, Panamá y la República Popular China iniciaron la primera ronda de negociaciones de un tratado de libre comercio (TLC), el cual se espera que abra grandes oportunidades de negocios a los empresarios panameños. De ahí, nace la importancia de profundizar en la milenaria filosofía china que rige toda la vida de los chinos, incluso en los procesos negociadores y forma de hacer negocios con empresarios occidentales. Por un lado, la influencia del confucionismo y del taoísmo está presente en la forma de pensar y actuar de los chinos, y por el otro, las reglas contenidas en la obra de la literatura clásica china “El arte de la guerra” de Sun Tzu, que incluye los conceptos de estrategia y táctica, son reproducidas por los chinos a la hora de hacer negocios. De hecho, la Bolsa de Wall Street ha señalado que esta obra se ha convertido en el libro de culto en el mundo de la economía y empresa.

    En una relación de negocios con interlocutores chinos, la confianza y la paciencia son características claves. Mientras que los occidentales dan mucha importancia a la formalización del contrato, los chinos anteponen la palabra y la amistad  a las disposiciones normativas. Es por ello, que en los procesos de negociaciones comerciales es fundamental invertir más tiempo y esfuerzo para crear de antemano una relación personal sólida que genere confianza.

    China es una sociedad de clanes, basada en el grupo, que durante milenios opera bajo el sistema del guanxi, compleja red de relaciones o conexiones sociales aparejadas de una gran responsabilidad en términos de intercambios sociales y reciprocidad. Si bien es posible hacer negocios en China sin guanxi, no es posible desarrollarlos o hacerlos prosperar a largo plazo ignorándolos. Cabe destacar, que las empresas extranjeras suelen contratar a personas de nacionalidad china que tengan una importante red de contactos relacionadas con el proyecto en cuestión, tanto a nivel municipal, como provincial o nacional,  para abrir puertas y tener acceso a personas influyentes que sean útiles o ayuden a resolver situaciones delicadas. En el contexto empresarial de China, las actividades de los guanxi son consideradas éticamente aceptables y se diferencian claramente del soborno o la corrupción.

    El gigante asiático es también una sociedad altamente jerárquica en la cual el estatus y la imagen son altamente valorados. La noción de “guardar la cara” (“mianzi”) es extremadamente importante. El humillar aun no intencionalmente, o contradecir a un interlocutor chino frente a terceros puede poner en peligro meses de negociaciones y hasta acarrear la ruptura de la relación comercial de manera irremediable. Los chinos son también muy sensibles a su posición jerárquica en las estructuras sociales, por lo que hay que evitar la camaradería en una negociación. Al entablar una conversación, es muy importante siempre mirar a la cara del negociador y no al traductor a fin de hacerlo sentirse cómodo sin importar la barrera del idioma.

    Chunyan Li, consultora china residente en Francia, ofrece consejos prácticos a empresarios franceses en un libro cuyo título es “Réussir sur le marché chinois” (Tener Éxito en el Mercado Chino) para decodificar un país que aún es misterioso y evitar malentendidos a la hora de negociar, advierte ella. El modelo de negociación china es circular y no secuencial como la occidental. Ellos consideran los cambios como una constante y manejan las tareas de manera más fluida. Las estrategias se orientan más al largo plazo que al corto plazo. En la mente de los negociadores chinos, el cambio es aceptado como algo normal y no como un factor de inestabilidad, de manera que siempre intentarán pedir renegociar si las circunstancias se los permite. El proceso de decisión suele llevar más tiempo, pues analizan los temas con prudencia y el consenso del grupo prima sobre el espíritu individualista.

    Es preciso también comprender la influencia del taoísmo en el estilo de negociación de los chinos. Esta filosofía se basa en la no intervención en el curso natural de las cosas y en su aceptación. La mejor ilustración es la frase de Lao Tze “El mejor luchador nunca se enfada”. Por consiguiente, el estilo, por ejemplo, de negociación anglosajona de enfoque frontal y directo con técnicas de persuasión agresivas debe proscribirse con los chinos, ya que toda demostración de fuerza es percibida como una debilidad. Ellos practican el arte del compromiso y evitan las confrontaciones directas para no “perder la cara” frente a los demás. A manera de comunicación implícita (“hanxu”), un chino intentará primero por todos los medios evitar o eludir conflictos haciendo rodeos frente a la cuestión, con la esperanza de que el interlocutor entienda el mensaje. Estos patrones diferentes de comunicarse pueden conducir a malentendidos u ofensas no intencionadas.

    De lo anterior se desprende una lección práctica: En el marco de un partenariado con los chinos, se recomienda evitar los procedimientos judiciales o de arbitraje en caso de conflictos. Es aconsejable comenzar por buscar un compromiso, de lo contrario, se abre inmediatamente el camino a un conflicto mayor. Un enfrentamiento público será interpretado como una traición al principio de amistad y confianza, con efectos tremendamente negativos en la imagen proyectada hacia su sector de actividad y sus relaciones posteriores con otras empresas. Los expertos aconsejan que las disputas sean tratadas muy temprano mediante conversaciones conciliatorias  amigables  y de manera discreta.

    Chunyan Li explica que para el chino, no existe ni el sí ni el no rotundo. Cuando dice “sí”, significa “estoy escuchando” y no “estoy de acuerdo”. Cuando se trata de decir que “no”, los chinos prefieren responder “no estoy seguro” o “lo pensaré”. Un chino se siente avergonzado de rechazar algo de manera directa para no hacer “perder la cara” de su interlocutor o romper la atmósfera armoniosa. Decir “no” todavía parece difícil para los chinos pero un poco menos para las nuevas generaciones que han sido occidentalizadas. Si le parece mal una propuesta, dirá “si, parece interesante”, o “bueno, la estudiaré”, lo cual significa “no”. Estas serían las pistas para reenfocar la estrategia o condiciones comerciales. Una forma de dar su “si”, sin que sea definitivo, podría ser “estamos bastante satisfechos”.

    En síntesis, más allá del conocimiento en finanzas y economía, el conocimiento del comportamiento social, normas protocolarias y de comunicación china son esenciales para llevar a buen puerto cualquier negociación con este país. Los empresarios europeos que han tenido éxito en China coinciden en afirmar que además de la preparación, invertir en inteligencia cultural gestionando mejor las diferencias ofrece ventajas competitivas y minimiza riesgos. Es la lección de la antigua sabiduría china: “Busque el terreno común mientras mantiene las diferencias”.

  • Las Fintech chinas avanzan sobre Sudamérica y van por más.

    Según el último informe ‘Métodos de pago en línea de Asia-Pacífico: año 2017’ de ResearchAndMarkets.com, el  E-Commerce se está expandiendo rápidamente en la vasta región de Asia y el Pacífico, y las billeteras digitales y móviles están emergiendo como el principal método de pago.

    De hecho, se utilizaron para casi el 50% de las compras en línea en la región el año pasado, lo que representa más ventas en línea que las tarjetas de crédito. China’s Alipay  (Alibaba) y WeChat (Tencent) dominan la escena de billetera digital en la región junto con las próximas billeteras móviles en India. Los dos pilares del pago digital de China continental,  controlan el 94 por ciento del mercado continental y están ampliando sus líneas de pago digitales para los 130 millones de viajeros que viajan a China continental y los turistas que envían. Hong Kong tiene la mayor parte de este tráfico, lo que lo convierte en la primera parada natural para ‘localizar’ las aplicaciones de pago móvil en China continental.En las economías más maduras de Japón, Corea del Sur y Australia, los pagos con tarjeta aún prevalecen, pero los métodos digitales se utilizan cada vez más allí.

    Junto con las carteras digitales, el teléfono inteligente o el pago móvil también se usan ampliamente en la región de Asia y el Pacífico. De hecho, esta región lidera el mundo en penetración de pagos móviles, según la información citada en este informe. Los pagos basados ​​en QR son ampliamente utilizados, especialmente en China, rivalizando con efectivo para el pago en las tiendas. Además del uso cada vez más extendido de billeteras digitales y móviles, otras alternativas al uso de tarjetas de crédito en compras en línea en la región de Asia y el Pacífico son el envío contra reembolso y las transferencias bancarias. Pero las tarjetas de crédito no desaparecen: la creciente penetración de las compras en línea en Indonesia y Vietnam da como resultado un uso creciente del plástico.

    Coincidiendo con este informe, Ant Financial Services (Alibaba), el operador de pagos en línea más grande del mundo y propietario de Alipay, considera que las aplicaciones de billeteras móviles se están convirtiendo en la próxima gran tendencia tecnológica en los mercados emergentes de América del Sur y África.

    Según el South China Morning Post (propiedad de Alibaba, a su vez dueño de Ant), Kenny Man, jefe de inversión internacional de Ant Financial, dijo que durante los próximos cinco años, los países de América del Sur y África serán la prioridad de las alianzas globales de la compañía.

    Está surgiendo una clara tendencia según la cual las aplicaciones de billetera móvil y las transacciones financieras realizadas a través de Internet móvil tienen una aceptación generalizada en las economías de mercado emergentes. En los últimos tres años Ant Financial, la filial de Altebach Group Holding Fintech ha realizado nueve asociaciones. En Asia, Ant Financial forjó alianzas con compañías locales en Corea del Sur, Pakistán, Bangladesh y Hong Kong, dijo Man, y agregó que la compañía continuará expandiendo su presencia en la región. ‘China ha superado las tradicionales tarjetas de crédito en la billetera móvil. Ese mismo cambio será aún más radical y más rápido en diferentes partes del mundo, en el que las personas aceptarán pagos móviles ‘, dijo Man.

    Ant Financial, que acaba de completar una ronda de financiación serie C de 14 mil millones de dólares en junio de importantes inversores como Temasek, Junta de Inversiones del Plan de Pensiones de Canadá, Carlyle Group y Government of Singapore Investment Corporation, conocida formalmente como GIC, ha estado cada vez más activa en la expansión de su tecnología y su know-how a través de la asociación en Asia emergente.

    En abril, Ant Financial compró una participación del 10 por ciento en el mayor proveedor de transferencias de fondos móviles de Bangladesh, bKash, por una suma no revelada que conlleva una opción por una participación adicional del 10 por ciento. Según los informes de los medios, bKash planea lanzar una aplicación de pago móvil basada en el código QR, la misma tecnología utilizada por Alipay.

    En marzo, Alipay formó una sociedad con Telenor Microfinance Bank, un banco en Pakistán propiedad del gigante noruego de telecomunicaciones Telenor. Alipay invirtió 184,5 millones de dólares en una sociedad que contribuiría a desarrollar su pago móvil y servicios financieros digitales. Man, que habló en un foro de capital riesgo en Hong Kong en estos días, dijo que países como Brasil y México, deberían disfrutar de una rápida aceptación de los servicios de billetera móvil, que son más seguros que llevar efectivo.

    Sin embargo, admitió que las plataformas digitales implican riesgos como el ataque cibernético de bandas de delincuentes organizados. Agregó que Ant Financial tenía experiencia técnica y conocimientos técnicos en la gestión de estos riesgos, cualidades que fueron muy valoradas por los socios potenciales. Alipay HK, una empresa conjunta con el conglomerado CK Hutchison Holdings, lanzó el mes pasado un servicio de remesas en efectivo basado en blockchain en colaboración con GCash, un servicio de micropagos con sede en Filipinas. El servicio permite el envío de remesas en efectivo entre Filipinas y Hong Kong. Man dijo que Ant Financial buscará aprovechar los beneficios de blockchain en otras aplicaciones en el futuro.

    Ante este movimiento asiático, los bancos de EE. UU. están fortaleciendo sus propias posiciones para la llegada de las aplicaciones. El año pasado, grandes banqueros estadounidenses, incluidos JPMorgan Chase & Co. y Bank of America Corp., se unieron para ofrecer una nueva aplicación de pago móvil llamada Zelle. Las compañías de tarjetas de crédito han endulzado los programas de recompensas, enganchando a los clientes en beneficios que los harán pensar dos veces antes de usar aplicaciones. Al mismo tiempo, Alipay ha estado negociando acuerdos con los procesadores de pagos de EE. UU. que le permitirán expandirse en Estados Unidos, supuestamente para ayudar a los viajeros chinos. A fines del año pasado, sus logos comenzaron a aparecer en los taxis de la ciudad de Nueva York.

    Y ahora han puesto su foco también en Brasil y México. Ante ello, ¿deberán las redes de pago globales  ingresar finalmente para competir con estas plataformas y forzar a emitir a estas fintechs sus propios productos bancarios y convertirse en bancos por derecho propio?.¿ O será al revés?

  • China requiere que todas las empresas que cotizan en Bolsa establezcan ramas del Partido Comunista

    En su último intento por forzar aún más la ideología comunista en todas las facetas de la sociedad, el Partido Comunista Chino ahora exige que todas las compañías chinas que cotizan en Bolsa establezcan organizaciones del Partido para sus empleados.

    Las organizaciones del Partido se crean en el lugar de trabajo para asegurar que el personal y las decisiones laborales sigan la línea del Partido. Generalmente también están a cargo de los sindicatos.

    La Comisión Reguladora de Valores de China emitió el 15 de junio un conjunto de directivas para la administración de empresas que cotizan en Bolsa, a las cuales llama “compañías con características chinas”, una referencia a cómo el Partido se refiere a su régimen, como “socialismo con características chinas”. La frase se suele usar para explicar cómo es que China ha permitido que existan ciertos elementos del capitalismo y economía de mercado, a pesar de que la literatura comunista clásica los denuncia como elementos “burgueses”.

    Estas directivas que obligan a que las “reglas en relación con el trabajo de construir el partido estén escritas en la carta fundacional de la compañía” confirman el hecho de que las empresas privadas en China están aún sujetas a las demandas del partido y no son realmente privadas.

    El año pasado, la prensa estatal china estimó que un 70 % de las 1,86 millones de firmas privadas en China han establecido organizaciones del partido.

    Incluso emprendimientos conjuntos extranjeros se rigen bajo estas reglas. Un 70 % de la empresas fundadas en el extranjero, unas 106.000, han establecido ramas del Partido, dijo Qi Yu, un funcionario del Departamento de Organización del Partido durante el cónclave crítico del partido en octubre, el 19 Congreso Nacional.

    Aunque las compañías suelen estar dispuestas a complacer al régimen chino y hacen lo que dice para no meterse en problemas, la economista china independiente He Qinglian dice que jurar lealtad no es suficiente, como se pudo ver en los recientes casos de caídas de grandes conglomerados luego que el régimen chino los persiguió.

    Por ejemplo, Wu Xiaohui, ex presidente del conglomerado de aseguradoras más grande de China, Anbang, fue recientemente sentenciado a 18 años en prisión, en medio de una campaña del régimen chino para reducir el riesgo financiero y frenar el flujo de capitales. Anbang había hecho varias grandes adquisiciones en el extranjero, incluyendo el hotel Waldorf Astoria en Nueva York.

    Mientras tanto, el multimillonario y fundador del Grupo Tomorrow, Xiao Jianhua, está desaparecido, según se dice bajo investigación por las autoridades chinas.

    Ye Jianming, ex presidente de CEFC, uno de los conglomerados de energía más grandes de China, está también bajo investigación.

    Todos estos ejecutivos de compañías tendrían lazos con funcionarios clave en una facción opositora a Xi dentro del Partido Comunista.

    “No es que solo por ser un miembro del partido, usar el traje del ‘Ejército Rojo’ y decir cuán leal eres al partido, te puedes librar de las investigaciones. Cuando [las autoridades centrales] te quieren investigar, lo harán igual”, dijo He Qinglian a la Voz de America en un informe del 16 de junio. La Sra. He se refería a los recientes titulares en la prensa china sobre Pony Ma, CEO del gigante tecnológico Tencent, y Liu Qiangdong, fundador de JD.com, una gran tienda china en internet, quien se mostró en el uniforme de los Guardias Rojos de la época de la Revolución Cultural durante un viaje a Yan’an, las oficinas centrales del Partido Comunista durante la guerra civil china.

    Por Annie Wu – La Gran Época
  • Una nueva forma de ganar la guerra comercial

    Liberar el comercio interno para competir en el comercio internacional

    A partir de 2018 se acabaron los miramientos: Estados Unidos comenzó a castigar a China por sus injustas prácticas comerciales y les advirtió a sus aliados, como Europa o Canadá, de sus políticas de comercio dispares. Desde entonces, el comercio ha estado en todos los titulares, con amenazas y contra amenazas de ambos lados.

    Pero este ir y venir distrajo al mundo del hecho de que estamos en un paradigma anticuado, y que una solución mayor podría resultar ser bastante simple.

    Para el paradigma actual de comercio, cuando se lo ve desde dentro del complejo y rígido sistema de comercio burocrático internacional que es la Organización Mundial de Comercio (OMC) y las diferentes instituciones nacionales con la tarea de administrar el comercio, esta escalada en la guerra comercial de la administración de Trump es entendible y justificada.

    Según las (muy defectuosas) reglas de juego, China se está aprovechando de las políticas de libre comercio de Europa y EE. UU. para avanzar oficialmente con su política de completa dominación de todas las industrias. Europa y el resto de Asia están tratando de ganarle un poco de ventaja a Estados Unidos, aunque en principio están más interesados que China en un comercio justo.

    Para Estados Unidos, la tolerancia de tales prácticas de comercio acabaron en un déficit comercial persistente con el resto del mundo, valuado en cientos de miles de millones de dólares, la pérdida de millones de puestos en fabricación y billones en obligaciones de deuda internacionales. En lo positivo, aumentó el rendimiento de ganancias de corporaciones multinacionales americanas que producen en el extranjero y venden en Estados Unidos. También ha bajado el precio de algunos dispositivos (algunos productivos, muchos otros inútiles) para los consumidores.

    Por eso, el plan de la administración de Trump es igualar el terreno, nivelando más o menos los aranceles en bienes entrantes, que son en promedio 10% en China, 4,8% en la Unión Europea y 3,5% en Estados Unidos. Esos aranceles pueden llegar a ser un termómetro simplificado de las complejas barreras de comercio que maneja cada país, pero proveen una buena estimación de qué tan realmente interesado está determinado país en el libre comercio.

    Quedará por ver si el aumento en los aranceles funciona en última instancia. China tiene más que perder pero también puede suprimir mucho más el descontento que EE. UU., donde algunos estados e industrias se movilizarán políticamente para defender el status quo una vez que sufran las represalias.

    Liberar el comercio interno

    Una mirada rápida al manual de la OMC para aplicar tarifas y contra tarifas, como también las muchas consecuencias inesperadas de controlar el comercio, incluso si son pro EE. UU., muestran que este problema necesita ser resuelto a un nivel más alto, fuera del paradigma del comercio controlado por el gobierno.

    La solución es liberalizar radicalmente el comercio, pero no solo a nivel internacional, la liberalización del comercio interno es más importante.

    ¿Comercio interno? La economía clásica y la prensa nos han adoctrinado para que creamos que solo las naciones comercian. Sin embargo, al igual que las estadísticas económicas, no tiene sentido. Son las compañías e individuos los que comercian y en realidad no importa si es nacional o internacional.

    Si compro un par de barras de chocolate suizo Cailler Frigor en Amazon, yo comercio con la compañía que me los transporta desde Europa por Amazon. Les envío dinero y ellos me envían el producto.

    Pasa lo mismo si compro por Amazon chocolate Hershey producido en el país (mucho más barato pero no tan bueno) y lo hago desde aquí, Estados Unidos.

    Los bienes y servicios son intercambiados por dinero, ya sea dentro del país o internacionalmente. Cada impuesto, arancel o regulación que se impone en el camino es un obstáculo al comercio.

    Para el comercio interno en Estados Unidos, las barreras más importantes al comercio entre individuos y compañías son los impuestos al comprar y vender bienes y servicios (impuesto a las ventas) y más importante, impuestos al vender servicios de trabajo (impuesto a las ganancias, o impuesto a la renta).

    Los impuestos a las ganancias de capital y los impuestos sobre los dividendos obstaculizan el camino del libre flujo del capital. El corrupto sistema de dinero fiduciario de reserva fraccional bajo la administración de la Reserva Federal impide que el capital encuentre lugares adecuados para invertir, produciendo exceso de capacidad en sectores como el de bienes raíces y una completa falta de infraestructura de inversión, por citar solo un problema.

    Falta solo agregar otras regulaciones que limitan o prohiben las transacciones comerciales, especialmente en el mercado laboral, para ver que el comercio interno está gravemente lisiado y opera muy por debajo de su capacidad.

    Es irónico que la mayoría de la gente que pide más fervientemente la liberalización del comercio internacional (en realidad solo quieren regulaciones que los favorezcan) son los que están más en contra de la liberalización del comercio interno.

    Si se liberara completamente el potencial del comercio interno, Estados Unidos no tendría que preocuparse sobre el 10% de tarifas promedio en China o de las exportaciones a China en general, porque los bienes nacionales producidos podrían competir fácilmente con productos que vienen de una economía en desarrollo, semi-planeada por el Estado. Sin los costos regulatorios y de los impuestos, incluso los paneles solares producidos en Estados Unidos serían más baratos y mejores que los subsidiados de China.

    El planeamiento estatal es menos eficiente y efectivo que la operación de los mercados libres; por lo tanto, China no puede ganar el juego a largo plazo, como tampoco pudo la Unión Soviética, ni Japón, cuyos mercados estuvieron fuertemente regulados por el Estado durante sus años de crecimiento. Por supuesto, esto no significa que China no pueda apuntarse algunas victorias aisladas bajando el precio de algunos productos para el mercado estadounidense, virtualmente gratis, y socavar alguna industria. Nada es perfecto. Pero los costos para China serían incluso más altos de los que son hoy en día y agotaría los recursos del país a largo plazo.

    Como resultado de liberar el comercio interno, la gente y compañías en Estados Unidos producirían en el país, debido a que las regulaciones y el costo impositivo serían mucho menores o incluso nulas; o comerciaría con países interesados en el comercio libre real. El escenario ideal sería que casi todo producto que entra ahora de China sea producido en el país por el mismo precio o menor, para que no sean necesarios los aranceles comerciales internacionales.

    El presidente de EE UU. Donald Trump con una proclama en una ceremonia en la Casa Blanca, que establece aranceles a la importación de acero y aluminio. Washington DC, 8 de marzo de 2018. (Leah Millis/Reuters)

    Es interesante que la administración de Trump está encauzada en esta dirección, y la desregulación y baja de impuestos va en la dirección correcta considerando el punto de partida no liberal del comercio interno. No obstante, si Estados Unidos quiere competir con jugadores extranjeros hostiles como China, los impuestos y regulaciones tienen que desaparecer.

    Atrapado en el medio

    Por el momento, Estados Unidos ocupa una incómoda posición media. Sus políticas de comercio internacional son relativamente libres comparadas con sus competidores, y también lo son sus regulaciones y políticas de comercio internas; por esta razón es que Estados Unidos es aún la economía grande más competitiva del mundo según el Índice de competitividad global del Foro Económico Mundial (FEM).

  • El modelo autoritario detrás del ‘Un cinturón, un camino’ de China

    Asia soporta el desequilibrio mientras el régimen chino fortalece su sistema político con ambiciosos proyectos

    En abril, el ministro de defensa chino, Wei Fenghe, anunció en una reunión con el jefe de la Marina pakistaní que Beijing estaba abierto a proveer “garantías de seguridad” para su proyecto de inversión insignia, la iniciativa “Un Cinturón, Un camino” (UCUC).

    La declaración de Wei generó dudas en cuanto a los dichos del régimen chino de que UCUC es un proyecto civil sin objetivos políticos o militares.

    También conocida como la Iniciativa Cinturón y Camino, UCUC fue anunciado en 2013. Se trata de inversiones entre unos 4 a 8 billones de dólares, la mayoría en infraestructura como carreteras y represas, en docenas de países por Asia Central, Asia y otros lugares.

    UCUC atrae a los gobiernos de países más pequeños que no tienen la riqueza, estabilidad política o reputación internacional necesaria para obtener préstamos en circunstancias normales. Sin embargo, el proyecto ha sido criticado por profundizar la corrupción en países con instituciones débiles, por ser una amenaza a la democracia y por beneficiar a las compañías chinas en vez de servir a intereses locales.Muchos observadores, analistas y personas de países que reciben inversiones chinas han tenido por largo tiempo preocupación de que UCUC no sea más que la apuesta de China para construir un bloque de poder, usando su poder económico en naciones más pequeñas y menos desarrolladas, para luego subvertir sus instituciones a fin de que sirvan a los intereses políticos de la autocracia comunista.Otra posibilidad más siniestra es que el desarrollo de métodos avanzados de tecnología de policía y vigilancia por parte del Partido Comunista Chino prolifere más fácilmente en otros regímenes represores si están ya involucrados con Beijing mediante la economía.

    Una elección reciente en Malasia tuvo como ganador al primer ministro Mahathir Mohamad, de 92 años, quien pudo expulsar al partido que gobernó durante 60 años. Malasia es un país del sudeste asiático, donde las compañías chinas con apoyo estatal han invertido más de US$ 30 mil millones en varios proyectos; entre ellos una vía ferroviaria costera y una línea de gas.

    La campaña de Mohamad se basó en una plataforma anti corrupción y planteó dudas hacia las grandes inversiones chinas, entre ellas la iniciativa inmobiliaria “Ciudad bosque” donde la mayoría de los compradores no fueron locales, sino chinos.

    El 16 de mayo, el Financial Times escribió citando a Euben Paracuelles, un economista que trabaja en Singapur para Nomura Securities de Japón, que la elección de Mahathir podría moldear la forma en la que Malasia lidia con la influencia china.

    “Es difícil decir si los proyectos serán cancelados o no, como mínimo, podrían ser demorados significativamente, no hay proyectos aprobados por el momento”, dijo Paracuelles al Financial Times.

    El líder chino Xi Jinping y el presidente de Rusia Vladimir Putin (izq) en una cumbre por la iniciativa Un cinturón, Un camino en el Centro Internacional de Conferencias en Lago Yanqi, al norte de Beijing el 15 de mayo de 2017. (Lintao Zhang/AFP/Getty Images)

    ¿Prosperidad en la que ganan todos o cooperación en la represión?

    El régimen chino enfrenta una creciente disconformidad civil e inestabilidad política a medida que el PBI desacelera. Los catalizadores de estos desafíos internos son acciones que toman los gobiernos extranjeros, como los altos aranceles de importación propuestos por el presidente Trump para corregir desequilibrios comerciales del pasado, o las sospechas sobre el poderío militar del PCCh, que se refleja en las amargas relaciones entre Beijing y los países vecinos como Japón, Vietnam e India.

    Según Xie Tian, profesor de negocios en la Universidad Aiken de Carolina del Sur, el régimen chino exporta al extranjero protecciones laborales por debajo del estándar y sobrecapacidad industrial, para construir fuerza geopolítica en Asia.

    “De hecho, el PCCh está exportando su ideología comunista y su sistema comunista de gobierno”, dijo Xie en una entrevista con La Gran Época.

    Con el tiempo, los Estados más débiles que entran en la órbita de la economía china se vuelven efectivamente tributarios dependientes de la buena gracia de Beijing, permitiéndole al PCCh aportar su ayuda para quitar la influencia de Estados Unidos y sus aliados del Este de Asia, dice Xie.

    “Al expandirse hacia afuera, el PCCh puede ostentar su credencial nacionalista en casa”, dice Xie.

    Zeng Jianyuan, un pensador de desarrollo nacional en la Universidad Nacional de Taiwán en Taipei, dice que el régimen chino se enfrenta a una crisis ambiental y escasez de recursos, y por lo tanto, descontento interno.

    “Justo ahora China está tratando de continuar su expansión y desarrollo”, dice Zeng. “Al invertir en pequeños países subdesarrollados de Asia-Pacífico, que no tienen manera de pagar los préstamos, el PCCh puede garantizarse un control duradero en los abundantes recursos estratégicos que ese país posea”.

    Al inflar una nación en UCUC con grandes inversiones, Beijing podrá extraer concesiones si el gobierno local entra en cesación de pago, como pasó con Sri Lanka en diciembre. Cuando el gobierno de Sri Lanka tuvo dificultades para pagar una deuda de 1500 millones de dólares que le debía a inversores chinos, puso al estratégico puerto de Hambantota a préstamo por 99 años a una gran compañía china de Hong Kong.

    Aunque el gobierno de Sri Lanka ha asegurado que Hambantota no será usado con fines militares, la reciente declaración del ministro de defensa chino Wei sugiere que Beijing mantiene esa opción abierta.

    Otros países como Laos, Birmania, Filipinas y Pakistán (todos con gobiernos autoritarios de izquierda) han aceptado grandes préstamos chinos. Ellos también están ubicados en regiones donde el PCCh tiene intereses considerables, como el disputado Mar Meridional de China, donde el ejército chino ha aumentado su presencia en violación del arbitrio internacional.

    El puerto Gwadar, parte importante de la iniciativa Un Cinturón, Un Camino en Pakistán, en una imagen de octubre de 2017. (Amelie Herenstein/AFP/Getty Images)
    En la zona del Océano Índico, la influencia del régimen chino en países como Sri Lanka, Birmania, Bangladesh y Malasia amenaza la seguridad geoestratégica de India. Pakistán, un socio de China de mucho tiempo y también potencia nuclear, está muy involucrado en proyectos UCUC.

    Infraestructura autoritaria

    Durante la Guerra Fría, la Unión Soviética lideró una alianza con regímenes afiliados ideológicamente al comunismo y con Estados satélites que se oponían al mundo capitalista. Quizá el Partido Comunista Chino haya aprendido la lección de no involucrarse en combates ideológicos abiertos con el resto del mundo, y por eso representa sus relaciones con el extranjero y objetivos internacionales como pragmáticos y orientados al desarrollo.

    La propaganda de fuentes chinas y de afuera han contrastado siempre el enfoque de China con la política exterior de Estados Unidos, el cual, como custodio efectivo de la ley y el orden internacional, ha tenido que lidiar con extensas acusaciones de hegemonía, imperialismo y otras.

    La aparente falta del componente militar o ideológico de Un Cinturón, Un Camino y otros proyectos de inversión chinos oculta la naturaleza del cálculo estratégico de Beijing.

    A fines del siglo XX, muchos en el mundo occidental albergaban esperanzas de que la China comunista se movería inevitablemente hacia el cambio político, mientras se abría hacia el mundo exterior con reformas de mercado.

    Durante toda la década de los 90, Estados Unidos le concedió a China relaciones comerciales favorables, ayudando al crecimiento económico y desarrollo tecnológico. Pero en vez de liberalizar, el Partido Comunista Chino redobló la represión sistemática de disidentes, minoría étnicas, grupos religiosos y otros aspectos de la sociedad civil.

    Mientras tanto, lo que el PCCh llama “socialismo con características chinas” (juntar capitalismo con autocracia), ha propiciado una rampante corrupción sistémica y graves desequilibrios económicos. Una gigante burbuja inmobiliaria y creciente deuda pública amenazan con una crisis financiera; una preponderancia de capital encerrado en empresas estatales o conectadas estrechamente con el partido ha producido una sobrecapacidad industrial a gran escala.

    En el peor de los casos, el PCCh se arriesga a aislarse internacionalmente y a estancarse económicamente, algo que caracterizó a la Unión Soviética en los últimos días de la Guerra Fría, previo al colapso económico y luego el colapso político.

    La corrupción, un vicio endémico del sistema político totalitario del PCCh, aceita las inversiones de UCUC en el exterior, ya que Beijing se involucra en países con gran corrupción donde las instituciones democráticas son débiles o inexistentes.

    En Asia Central, una región que fue parte de la Unión Soviética, UCUC ha estado asociado con la corrupción de liderazgo local. En un análisis publicado en el South China Morning Post de Hong Kong en mayo pasado, se menciona que los inversores chinos suelen apurar los tratos con sobornos.

    Zeng Jianyuan, académico taiwanés, sostiene que el régimen chino preferiría que sus vecinos fueran autocracias propensas a los sobornos, en vez de democracias limpias e independientes.

    “Para asegurar la estabilidad de su propia autoridad política, el PCCh no quiere ver a los países que lo rodean desafiar el sistema autoritario o que se produzcan revoluciones de color, cosas que pueden afectar el sentimiento de las masas en China”, dice Zeng. “El objetivo del PCCh es tener bajo control a la política y economía de sus vecinos”.

    Por Leo Timm. Yi Ru contribuyó con este reporte.

  • Los bancos tradicionales alrededor del globo se plantean qué hacer frente a las Fintech

    Mientras que los bancos ven a Fintech como su mayor amenaza, pueden usar su posición de confianza entre clientes y reguladores para colaborar en el cambio a la banca digital, dice la firma de software Temenos.

    Los bancos tradicionales ven a los proveedores de servicios financieros en línea como su mayor amenaza, pero aún pueden ser parte del cambio a la banca digital debido a su condición de instituciones reguladas que tienen la confianza de los clientes y las autoridades, según el proveedor de software bancario Temenos.

    En una encuesta reciente de 400 ejecutivos bancarios, Temenos dijo que más del 53 por ciento de los encuestados citaron los servicios financieros electrónicos como PayPal, Alipay, WeChat Pay y Apple Pay como su mayor competencia no tradicional en los próximos dos años.

    Pero sus relaciones podrían ser complementarias y no necesariamente puramente competitivas, dijo Temenos.

    «Cuantas más organizaciones como Alipay se muevan hacia la banca tradicional, como la captación de depósitos y los préstamos, más atraerán la atención del regulador, como está comenzando a suceder», dijo Lee Volante, director del grupo de soluciones comerciales para el Asia-Pacífico en Temenos.

    «Creemos que las organizaciones como Alipay bien pueden convertirse en el rostro de la banca minorista, pero dependerán de las organizaciones bancarias para hacer el trabajo pesado como instituciones reguladas», dijo.

    «Los bancos tradicionales han dedicado muchos años a construir bases de clientes que confían en ellos para salvaguardar su dinero y brindar servicios en tiempo real las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Las firmas de Fintech, a menudo pequeñas empresas de nueva creación, todavía tienen que demostrar su valía para ganarse la confianza de los clientes «, dijo.

    En EE. UU., el creciente negocio de servicios financieros del gigante del comercio electrónico Amazon atrae cada vez más la atención de los reguladores, según un reciente informe de Bloomberg, mientras que la consultora Bain & Co predijo que Amazon podría rivalizar con los grandes bancos del país en tan solo cinco años.

    El interés de las Big Tech en los servicios financieros está bajo la mira, con un alto funcionario de la Reserva Federal y banqueros europeos de alto nivel que expresaron su preocupación de que empresas como Amazon podrían entrar en su territorio sin una supervisión adecuada. El vicepresidente de la Reserva Federal, Randal Quarles, está monitoreando cómo las empresas tecnológicas pueden proporcionar cosas como pagos y servicios crediticios fuera de la supervisión regulatoria, según Bloomberg.

    Se espera que Amazon ofrezca un producto parecido a una cuenta de cheques, y que Google y Facebook ingresen cada vez más a la esfera de pagos; Quarles está investigando el tema, aunque su interés todavía se describe como preliminar.

    Mientras tanto, algunos de los principales banqueros de Europa han pedido a los legisladores de la Unión Europea que adopten una postura sobre las empresas de tecnología que ofrecen servicios financieros, particularmente en la era de la banca abierta, donde los bancos se ven obligados a abrir sus datos a terceros, pero sin ninguna reciprocidad

    Hablando en un evento en Bruselas, citado por el Financial Times, el presidente de BNP Paribas, Jean Lemierre, dijo: «Cuando un tercero se involucra en el sistema de pagos, es difícil no ver una actividad de captación de depósitos y hemos hecho mucho trabajo para proteger a los depositantes en el pasado».

    «La palabra mágica aquí es ‘wallet’. Para mí, ‘wallet’ está cerca del depósito, por lo que los reguladores tienen que observar esto.»

    La presidenta ejecutiva de Banco Santander, Ana Botín, se hizo eco de este sentimiento, pidiendo un marco legal único sobre los datos, insistiendo en que mientras está feliz de competir con las grandes firmas tecnológicas, tiene que ser «en los mismos términos: todos aceptan depósitos y realizan pagos».

    Sin embargo, los reguladores parecen reacios a actuar sobre las preocupaciones: «Somos reacios a pensar en cualquier tipo de regulación por temor a sofocar la innovación «, dijo Bill Coen, secretario general del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea.

    Mientras tanto, en China, donde el uso de Alipay, WeChat Pay y otros servicios de finanzas electrónicas está aumentando, los pagos móviles alcanzaron los 81 billones de yuanes (US $ 12,8 billones) en los primeros 10 meses de 2017, y se están formando vínculos entre las empresas de pago en línea y los bancos tradicionales .

    A principios de esta semana, Ant Financial, una filial del gigante chino del comercio electrónico Alibaba Group Holding y el operador del servicio Alipay, firmó un acuerdo para ayudar al banco estatal de China Everbright Bank con su transformación digital.

    Otros analistas dijeron que China tiene una ventaja sobre Hong Kong en cuanto a la adopción de pagos electrónicos y sistemas fintech.

    «La industria bancaria de China todavía está en desarrollo y ésta es la razón por la cual los gigantes de Internet pudieron ganar una considerable cuota de mercado en comercio electrónico y pagos porque fueron más rápidos en ofrecer alternativas convenientes a los pagos bancarios tradicionales», dijo Priscilla Ng, directora de Citibank Hong Kong.

    «En contraste, Hong Kong tiene una industria bancaria madura y los consumidores ya están acostumbrados a hacer las cosas de cierta manera, por lo que les tomará un poco de tiempo aceptar nuevos conceptos, pero estamos llegando allí».

    El espectro de una regulación más fuerte en China y las preocupaciones sobre la seguridad podrían potencialmente retrasar el crecimiento fintech, dijo Volante.

    Señaló que el gobierno de China continental ha impuesto nuevas regulaciones que establecen límites diarios a las transacciones a través de códigos QR, que representan un tercio de todos los pagos digitales en China. Ello requerirá que los bancos y los servicios de pago en línea realicen el clearing a través de un sistema nacional centralizado a partir del 30 de junio, lo que les permitirá un examen más detallado por parte del estado de las transacciones.

    Posiciones diversas y divergentes frente al mismo fenómeno Fintech alrededor del globo. Lo que es indicativo que la irrupción de las nuevas tecnologías en el sector financiero y la consecuente aparición de estas nuevas empresas Fintech tomó por sorpresa a una gran mayoría de entidades bancarias tradicionales.