Etiqueta: China

  • Oracle, TikTok y la encrucijada del algoritmo: ¿solución real o maquillaje regulatorio?

    Este mes, tras años de disputas y presiones legales sobre TikTok y su matriz china ByteDance, surge una posible solución que pretende resolver las preocupaciones de seguridad nacional de Estados Unidos sin llegar al extremo de un impedimento total de uso: un acuerdo en el que Oracle ejercerá un rol central en el control del algoritmo de recomendación («recommendation engine»), aunque no necesariamente adquiriendo el control total sobre él.

    Lo que se propone

    Básicamente, el plan contempla la creación de una entidad estadounidense que tenga la mayoría de participación en las operaciones de TikTok en EE.UU., con inversores como Oracle, Silver Lake y Andreessen Horowitz liderando ese consorcio. ByteDance mantendría una participación minoritaria. Además, se prevé que Oracle proporcione servicios de seguridad, gestione los datos de los usuarios estadounidenses y supervise el algoritmo para garantizar que no haya puertas traseras (backdoors) o influencias indebidas desde China.

    También se menciona que se licenciaría el algoritmo, o se recrearía una versión del mismo bajo supervisión estadounidense, con un nuevo directorio mayoritariamente norteamericano.

    Tensiones legales y críticas

    Aunque parece un avance pragmático, hay varios retos y críticas que ponen en duda si esto realmente garantiza seguridad o si simplemente sirve para salvar las apariencias:

    1. Control real vs. control nominal
      Aunque Oracle y otros inversores estadounidenses tendrían roles de supervisión, críticos advierten que mantener a ByteDance con alguna participación y preservar la licencia del algoritmo pueden significar que el «corazón» de TikTok permanezca bajo influencia china. Eso podría entrar en conflicto con leyes estadounidenses que exigen que aplicaciones con potencial de control extranjero no tengan ningún mecanismo que permita tal influencia.

    2. Cumplimiento legislativo
      El Congreso estadounidense aprobó leyes que exigen que ByteDance divida su participación o transfiera completamente ciertas funciones críticas, especialmente la operación del algoritmo de recomendación, para evitar riesgos de propaganda, espionaje o manipulación de información. Cualquier acuerdo debe respetar esas leyes, o enfrentará desafío judicial.

    3. Auditoría, auditoría y más auditoría
      Una parte esencial del acuerdo será asegurarse de que el código fuente del algoritmo pueda ser auditado, que Oracle tenga visibilidad y capacidad para supervisar actualizaciones, y que no existan backdoors ocultas que permitan acceso no autorizado.

    4. Riesgo de complacencia política o interpreta­tiva
      Algunos legisladores advierten que el gobierno podría interpretar de forma laxa los términos del acuerdo, permitiendo licencias o concesiones que en la práctica mantengan control extranjero encubierto. También está la presión de lograr un arreglo rápido para evitar el ban de TikTok mientras se obtienen ventajas políticas.

    Impactos potenciales

    • Usuarios y privacidad: Si bien se promete mayor protección de datos, el control algorítmico significa que se tiene que asegurar que los datos de usuarios no sean accesibles por partes no autorizadas. Las jurisdicciones tienen estándares distintos, y el riesgo está en que, aunque los servidores estén en EE.UU., quien codifica o mantiene el algoritmo (o lo licencia) pueda tener influencia externa.

    • Innovación tecnológica: Podría forzar a ByteDance a separar funciones, lo que podría generar versiones distintas del algoritmo para EE.UU. vs resto del mundo, con costos técnicos, de mantenimiento y coherencia de servicio.

    • Precedente regulatorio: Este caso podría establecer una norma de cómo los gobiernos abordan riesgos de seguridad nacional relacionados con algoritmos, propiedad intelectual, licencias y derechos de autor, así como la soberanía tecnológica.

    Puntos críticos

    El acuerdo con Oracle puede verse como un compromiso posiblemente necesario para evitar un baneo, pero no necesariamente una solución limpia. La clave será que los documentos legales sean claros, que los términos aseguren vigilancia continua, transparencia, auditorías independientes, y que los intereses de seguridad nacional prevalezcan sobre presiones políticas. Si todo eso falla, podríamos terminar con un esquema de control externo disfrazado, que no resuelva los problemas reales que motivaron la regulación.

    En definitiva: este posible trato podría ser un paso hacia un mejor equilibrio entre seguridad, soberanía tecnológica y protección de derechos, pero solo si se implementa de forma robusta, clara y responsable. Lo que podría marcar la diferencia no es solo lo que se acuerde, sino cómo se vigile que se cumpla.

  • Hong Kong: de faro de libertad a altavoz único de Beijing

    La reciente disolución de la League of Social Democrats —el último partido pro‑democracia que aún celebraba protestas callejeras— marca un hito sombrío en la historia de Hong Kong. Bajo la coacción del régimen, este partido decidió disolverse ante la imposibilidad de operar bajo una vigilancia omnipresente y un peligro legal constante.

    Este desmantelamiento no ocurre en el vacío: es la culminación de un proceso sistemático de absorción política y cultural por parte de China. Desde que entró en vigor la Ley de Seguridad Nacional en 2020, Beijing ha actuado para eliminar cualquier forma de oposición institucional .

    Una gradual clausura de derechos políticos

    Según Freedom House, Hong Kong pasó de un estatus de “parcialmente libre” (scoring ~40/100) a una realidad de silencio y miedo (freedomhouse.org). Antes un laboratorio de libertades —con pluralismo político, prensa vibrante, y espacio para la crítica— ahora es una ciudad con una sola voz: la del partido único. Lo que otrora era autonomía garantizada por el principio “un país, dos sistemas”, se ha reducido a una mascarada jurídica detrás de uniformidad autoritaria.

    Las reformas electorales de 2021 y la promulgación del artículo 23 han reforzado este proceso, imponiendo filtros de lealtad que excluyen toda disidencia . Así, el sistema que antes permitía cierto disenso hoy está deliberadamente construido para excluirlo.

    La disolución de organizaciones y la persecución sistemática

    La más reciente disolución de la League of Social Democrats se suma a un largo registro: el Civic Party desapareció en 2023, la Democratic Party inició su proceso de disolución en abril de 2025 , y decenas de ONG, medios y sindicatos fueron clausurados o intimidados .

    Combinado con arrestos masivos —más de 300 bajo la NSL, 85% de ellos por expresiones legítimas según Amnesty International— surge un ambiente de autocensura y miedo, donde cualquier voz crítica es considerada «subversiva».

     ¿Qué se pierde cuando desaparece la disidencia?

    1. Pluralidad de ideas: sin oposición formal, la deliberación pública se empobrece gravemente.
    2. Controles democráticos: sin partidos adversarios, no hay rendición de cuentas real.
    3. Espacio civil: con medios, sindicatos y sociedades civiles destruidos, el sistema se queda sin contrapesos.
    4. Seguridad jurídica fracturada: la discrecionalidad reemplaza la previsibilidad.

    Hong Kong se convierte así en un modelo de cómo una entidad que alguna vez fue libre puede ser absorbida casi sin disparar un tiro, solo a través del silencio, la ley y la presión institucional.

     Comparativas globales

    La dinámica que hoy vive Hong Kong ya se observa en otros lugares. En Hungría, la izquierda recurrió a controles en medios; en Rusia, a leyes restrictivas; en Turquía, a detenciones por opinión. Lo común es el mismo mecanismo: legalidad formal para justificar autoritarismo real.

    Pero lo que hace a Hong Kong único es su transformación en apenas cinco años —de un polo de libertad a una región “cerrada” — según el CIVICUS Monitor.

    Reflexiones clave para democracias en riesgo

    • La legalidad no es legitimidad: lo que está permitido por ley puede seguir siendo profundamente injusto y opresivo.
    • Un solo partido, cero libertad: cuando solo una voz es escuchada, la democracia muere.
    • Silencio visible: la autocensura suele ser el peor síntoma de un régimen represivo.
    • El control sofisticado es más eficiente: el poder actual opera sin tanques, con corrupción legal y presión silenciosa.

    Rumbo irreversible

    Lo que antes fue Hong Kong, modelo de competencia política y prensa abierta, hoy es una ciudad muerta políticamente, absorbida por Beijing poco a poco, sin bombas, sin invasiones, pero con leyes, presión económica y jurídica.

    La disolución de la League of Social Democrats solo es la confirmación de un rumbo irreversible.

    Para quienes valoramos la libertad, queda una pregunta urgente: ¿Estamos atentos al silenciamiento de nuestra propia sociedad, sutil o legal a través de códigos, filtros o leyes? Porque lo que comienza en otro lado puede replicarse acá, si no actuamos con convicción.

  • Tiananmen: Entre la Esperanza y el Silencio

    Entre el 2 y el 4 de junio de 1989, el corazón de Pekín fue testigo de uno de los episodios más oscuros de la historia contemporánea de China. Lo que comenzó como una manifestación pacífica de estudiantes y ciudadanos en la Plaza de Tiananmen, clamando por reformas democráticas y el fin de la corrupción, culminó en una brutal represión por parte del gobierno chino.

    El 2 de junio, las tensiones aumentaron cuando el Ejército Popular de Liberación comenzó a movilizar tropas y tanques hacia el centro de la ciudad. Los manifestantes, decididos a mantener su posición, erigieron la «Diosa de la Democracia», una estatua que simbolizaba sus aspiraciones de libertad y cambio político.

    La noche del 3 de junio marcó el inicio de la violencia. Las fuerzas armadas avanzaron hacia la plaza, disparando contra civiles desarmados y aplastando a quienes intentaban bloquear su paso. El 4 de junio, al amanecer, la plaza fue despejada, dejando un número indeterminado de muertos y heridos. Las estimaciones varían, pero se cree que cientos, posiblemente miles, perdieron la vida en esos días.

    Más allá de las cifras, el legado de Tiananmen perdura en las cicatrices de quienes sobrevivieron y en la memoria de los familiares de las víctimas. Grupos como las «Madres de Tiananmen«, lideradas por Ding Zilin, han luchado incansablemente por el reconocimiento de los hechos y la justicia para sus seres queridos. Su activismo ha sido constantemente reprimido, enfrentando vigilancia, arrestos domiciliarios y censura.

    El gobierno chino ha mantenido una política de silencio y negación respecto a los acontecimientos de Tiananmen. La censura en medios y plataformas digitales ha borrado casi todo rastro de las protestas, y cualquier intento de conmemoración es rápidamente suprimido. Sin embargo, fuera de China continental, en lugares como Hong Kong y Taiwán, se han mantenido vivas las vigilias y actos de recuerdo, aunque en los últimos años también han enfrentado restricciones.

    La imagen del «Hombre del Tanque», un individuo solitario que se interpuso frente a una columna de tanques el 5 de junio, se ha convertido en un símbolo mundial de resistencia pacífica. Su identidad y destino siguen siendo desconocidos, pero su acto de valentía encapsula el espíritu de quienes se atrevieron a desafiar al poder en busca de libertad.

    A 36 años de los hechos, Tiananmen sigue siendo un recordatorio de los peligros del autoritarismo y la importancia de la memoria histórica. La lucha por la libertad y la justicia continúa, y es responsabilidad de la comunidad internacional mantener viva la memoria de aquellos que sacrificaron sus vidas por un futuro más justo.

    Recordar Tiananmen no es solo un acto de homenaje, sino una declaración de compromiso con los valores universales de derechos humanos y democracia. Es un llamado a no olvidar y a seguir luchando contra la opresión, dondequiera que se manifieste.

  • Trump y China: ambigüedad estratégica en tiempos de incertidumbre

    La política exterior del presidente Donald Trump en su segundo mandato parece definida por una paradoja desconcertante: un tono sorprendentemente cordial hacia China, contrastado con acciones cada vez más hostiles por parte de su Administración. En su análisis publicado en El Mundo, el historiador Niall Ferguson desentraña esta ambigüedad, advirtiendo que podría tener consecuencias geoestratégicas de gran calado.

    Durante la campaña electoral, Trump prometió imponer aranceles del 60% a los productos chinos. Sin embargo, ya instalado nuevamente en la Casa Blanca, su retórica se ha suavizado, e incluso se refiere a Xi Jinping como un “buen amigo”. Lejos de anunciar una distensión real, este giro retórico convive con un endurecimiento tangible de la política comercial y tecnológica hacia Pekín: mayores aranceles, más restricciones a empresas chinas y una escalada en la competencia por la supremacía digital.

    Ferguson interpreta esta contradicción como una forma de realismo estratégico. Estados Unidos, enfrentado a retos simultáneos en Europa del Este, Oriente Medio y Asia-Pacífico, busca evitar un conflicto directo con China a corto plazo. La hipótesis es clara: si Washington logra un acuerdo con Pekín para estabilizar el Pacífico, podría concentrarse en otros frentes, como contener a Rusia o desactivar tensiones con Irán.

    No obstante, Ferguson alerta de los riesgos de esta lógica. Al igual que Nixon en los años 70, Trump parece confiar en que es posible separar a China de Rusia. Pero las circunstancias actuales no permiten tal jugada con la misma facilidad. Los vínculos entre Xi y Putin son hoy más sólidos y estratégicos que nunca. Apostar por un deshielo con Pekín mientras se rehabilita a Moscú podría dejar a EE.UU. sin apoyos fiables ni disuasión efectiva ante una eventual crisis en Asia.

    Taiwán es, precisamente, el punto neurálgico de esa potencial crisis. La Administración Trump ha intentado rebajar el tono, pero China continúa fortaleciendo su arsenal y capacidad de intimidación. Ferguson sugiere que Pekín podría optar por un “bloqueo blando” de la isla, una provocación que pondría a prueba los límites de la respuesta occidental. A ello se suma la preocupante escasez de recursos militares estadounidenses: falta de misiles, de reservas industriales y de logística suficiente para sostener un conflicto prolongado.

    La ambigüedad estratégica, que durante décadas funcionó como doctrina respecto a Taiwán, se extiende ahora a toda la relación con China. El peligro radica en que esa ambigüedad —un intento de disuasión mediante la incertidumbre— ya no parece ser efectiva. Xi Jinping podría interpretar las señales mixtas como una oportunidad, no como una amenaza.

    Ferguson concluye que Estados Unidos debe aclarar su postura o arriesgarse a una confrontación mal calculada. En un mundo donde la percepción de debilidad puede ser tan decisiva como la fuerza real, la coherencia estratégica ya no es un lujo: es una necesidad

  • Las guerras comerciales atentan contra el multilateralismo, alientan la volatilidad de los mercados y generan incertidumbre

    Trump escala posiciones en sus declaraciones de guerra comercial y recién ha empezado su segundo mandato. Ante la protesta del gobierno colombiano por las condiciones de deportación de sus ciudadanos, el 47º presidente estadounidense respondió con un furibundo anuncio de 25 % de aranceles (lo que obligó a Petro a echar atrás sus exigencias). Contra Canadá y México, sus vecinos y socios comerciales, acaba de firmar una subida arancelaria también del 25 %. ¿Las razones? Según Trump, el coladero que son sus fronteras para el paso de drogas e inmigrantes ilegales. A China le ha impuesto, por ahora, un 10 % arancelario. Pero la promesa electoral fue de un 60 %. Las guerras comerciales son, en el siglo XXI, uno de los instrumentos estratégicos más controvertidos en el ámbito de las relaciones internacionales.

    La economía, un factor geoestratégico

    Los aranceles han sido utilizados históricamente para proteger las industrias locales y equilibrar las balanzas comerciales. No obstante, su empleo actual va más allá de su propósito original.

    Estas políticas han transformado las dinámicas económicas globales, reconfigurando cadenas de suministro y mercados, e impactando profundamente en las estructuras geopolíticas, sociales y financieras.

    Competitividad y fortaleza tecnológica

    El uso contemporáneo de las guerras comerciales responde a una lógica más compleja y multifacética. En el caso de Estados Unidos, por ejemplo, los aranceles impuestos por los últimos gobiernos han buscado tanto limitar la competitividad de China como preservar la supremacía tecnológica y económica estadounidense.

    Esta estrategia, sin embargo, no se limita a un enfrentamiento bilateral. Estados Unidos también ha impuesto barreras comerciales a socios tradicionales como la Unión Europea y Canadá. Así, las alianzas tradicionales se han convertido en secundarias frente al objetivo unilateral de maximizar beneficios.

    Esta política ha sido justificada bajo argumentos de seguridad nacional, un recurso legal que ha generado tensiones en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y que desafía los principios de no discriminación y multilateralismo que han sustentado el sistema comercial global desde mediados del siglo XX.

    Los impactos de estas políticas repercuten tanto en las relaciones entre gobiernos como, de manera directa, en los consumidores y productores.

    Aranceles y economía doméstica

    La implementación de aranceles sobre productos provenientes de China, como bienes tecnológicos y equipos manufacturados, ha hecho aumentar sus precios en mercados como el estadounidense.

    Como ocurre siempre que los bienes se encarecen, esto ha perjudicado especialmente a los sectores más vulnerables de la población, al exacerbar las desigualdades económicas y afectar a su poder adquisitivo.

    Muchas empresas, para mantener su competitividad, han optado por relocalizar sus operaciones en países como Vietnam, Malasia o México, lo que conlleva costes de transición y adaptación.

    Regionalización contra el proteccionismo

    A nivel global, las guerras comerciales han desencadenado un fenómeno de regionalización, con el surgimiento de instrumentos como el Acuerdo para la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), liderado por China y firmado por países de Asia y Oceanía, y el Acuerdo Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico (CPTPP), suscrito por países de las costas del Pacífico de Asia y Latinoamérica. Con estos acuerdos, los países firmantes buscan contrarrestar los efectos de las políticas proteccionistas estadounidenses.

    Desde 2019 Estados Unidos mantiene el bloqueo a la elección de nuevos miembros del Órgano de Apelación de la OMC. Esto ha debilitado su capacidad de resolver disputas y ha incrementado la incertidumbre y la posibilidad de que las tensiones comerciales se intensifiquen.

    Si bien la regionalización obliga a revisar la sostenibilidad del sistema multilateral de comercio, en este contexto de inestabilidad e incertidumbre los países buscan alternativas que les garanticen estabilidad económica. Aunque estas soluciones refuercen la fragmentación del comercio global.

    Guerra comercial y geopolítica

    El impacto de las guerras comerciales también se manifiesta en la esfera geopolítica. La rivalidad entre Estados Unidos y China, impulsada en parte por los aranceles y las restricciones tecnológicas, redefine las alianzas internacionales.

    Por un lado, países como Japón y Corea del Sur han estrechado lazos con Estados Unidos para contrarrestar la influencia china.

    Por otro, economías emergentes en América Latina, como México y Brasil, hacen frente a presiones para alinearse con uno de estos bloques, lo que limita su capacidad de maniobra y autonomía en el escenario global.

    En Europa, las tensiones con Estados Unidos han llevado a la Unión Europea a preparar nuevos aranceles y a fortalecer las regulaciones para proteger sus industrias estratégicas, como la automotriz y la tecnológica.

    Incertidumbre y volatilidad

    Si bien la fijación de aranceles puede ofrecer a los países que los aplican beneficios inmediatos en términos de ingresos fiscales o influencia política, sus costos sociales y económicos pueden ser enormes.

    Las guerras comerciales afectan a los flujos de bienes y servicios, pero también a la estabilidad financiera.

    Las tensiones comerciales aumentan la volatilidad de los mercados bursátiles, afectan las decisiones de inversión y debilitan las perspectivas de crecimiento económico global.

    La incertidumbre generada por el proteccionismo obliga a las empresas a adaptarse a un entorno cambiante e impredecible. Las guerras comerciales han evidenciado la fragilidad de las cadenas de suministro globales, la importancia de diversificar fuentes de producción y la necesidad de fortalecer instituciones multilaterales que promuevan un comercio justo y equitativo.

    ¿Qué hacer?

    La solución va más allá de eliminar aranceles o revertir políticas proteccionistas: se necesita un enfoque más estratégico y resiliente. Esto implica fomentar la cooperación internacional para abordar las tensiones comerciales, reformar los mecanismos de resolución de disputas de la OMC y promover la relocalización de cadenas de suministro hacia regiones más estables.

    Los países que aplican aranceles también deben considerar el impacto de esta medida en las familias. El aumento de los precios debe obligar a tomar medidas que mitiguen el aumento de las desigualdades sociales y protejan a los sectores más vulnerables.

    Las guerras comerciales del siglo XXI reflejan un equilibrio complejo entre la protección de los intereses nacionales y la preservación de la estabilidad global. La clave para avanzar radica en adoptar un enfoque basado en la cooperación y la sostenibilidad que, además de los beneficios económicos inmediatos, también tome en cuenta el bienestar colectivo y la cohesión internacional a medio y largo plazo.The Conversation

    Armando Alvares Garcia Júnior, PDI. Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Xi Jinping es un «dictador» que rompió el tratado de Hong Kong, dice ex-gobernador

    Chris Patten, el último gobernador británico de Hong Kong, ha lanzado duras críticas contra el presidente chino Xi Jinping, calificándolo como un «dictador» que ha incumplido el tratado de 1984 firmado entre China y el Reino Unido respecto a Hong Kong. En un video publicado por la organización con sede en Londres Hong Kong Watch, Patten expresó su desconfianza hacia el gobierno chino y acusó a Beijing de no haber respetado los términos acordados en dicho tratado.

    En el contexto del 27º aniversario de la transferencia de soberanía de Hong Kong de manos británicas a chinas, Patten recordó que Beijing se comprometió a mantener la autonomía y el estatus de sociedad libre de Hong Kong durante 50 años. Sin embargo, acusó al gobierno chino de haber «exportado su dictadura» en lugar de respetar esa autonomía prometida.

    «Lo que ha sucedido desde entonces es que el Partido Comunista Chino ha dejado claro que no se puede confiar en ellos más de lo que se puede escupir», afirmó Patten en el video compartido en X (anteriormente Twitter). Según él, Beijing ha «destrozado un tratado que había sido depositado en las Naciones Unidas», considerándolo simplemente un documento histórico, lo cual no es el caso, ya que se trataba de un tratado formal.

    Patten reconoció que en los primeros años después de 1997, Hong Kong mantuvo su libertad en gran medida. Sin embargo, todo cambió con la llegada de Xi Jinping al poder. Según Patten, Xi Jinping y su gobierno vieron la creciente autonomía y libertad de Hong Kong como una amenaza para su control y sus planes de gobernanza autoritaria.

    Hong Kong, que una vez fue considerada la tercera sociedad más libre del mundo, ha experimentado una «caída hacia la tiranía» desde finales de la década de 2010, según un informe del Instituto Cato, una organización con sede en Estados Unidos que monitorea la libertad global. La intervención creciente de Beijing en la región ha sido señalada como la principal causa de esta pérdida de libertades.

    «Un país, dos sistemas»

    El tratado de 1984, firmado por la primera ministra británica Margaret Thatcher y el primer ministro chino Zhao Ziyang, prometía que Hong Kong mantendría su autonomía y su sistema legal al estilo británico hasta al menos 2047. Sin embargo, Patten señala que estos compromisos no se han respetado debido a los cambiantes objetivos políticos de Beijing.

    Xi y su gobierno, dijo Patten, estaban particularmente preocupados por los valores de libertad de expresión, asociación, religión y el estado de derecho que prevalecían en Hong Kong, valores que el régimen comunista buscaba erradicar. La percepción de amenaza que estos valores representaban para el régimen autoritario chino llevó a una represión intensificada.

    Liu Pengyu, portavoz de la embajada china en Washington, respondió a las declaraciones de Patten calificándolas de «una completa inversión de blanco y negro» y acusándolo de difamar a los líderes chinos. Liu afirmó que los asuntos de Hong Kong son puramente internos de China y que el modelo de «Un país, dos sistemas» ha sido un éxito desde 1997. Además, instó a Patten a reconocer su rol como el último administrador colonial de Hong Kong y a entender el cambio de los tiempos.

    Conmemoración en Taiwán

    En Taiwán, se llevó a cabo una exposición para conmemorar la transferencia de Hong Kong a China, donde los asistentes consideraron la fecha como un día solemne. Chen, una de las asistentes, explicó que el evento tuvo que realizarse en Taiwán debido a la represión en Hong Kong. Las autoridades locales continúan arrestando a aquellos que participan en protestas o conmemoran eventos significativos de manera negativa.

    El organizador del evento, Fu Tang, destacó que la erosión de las libertades en Hong Kong es completa y que incluso simples declaraciones pueden resultar en arrestos. «El 1 de julio marca el retorno de Hong Kong, pero los hongkoneses sienten que es el día en que fueron tomados», concluyó.

    Esta creciente represión y pérdida de libertades han llevado a una mayor resistencia entre la población de Hong Kong, que sigue buscando formas de conmemorar y resistir a pesar de las crecientes dificultades.

  • Activistas sociales chinos condenados por «subversivos».

    El caso de los activistas sociales, la periodista feminista Sophia Huang y del activista laboral Wang Jianbing, sentenciados en China por «incitación a la subversión del poder del Estado», revela una situación alarmante desde la perspectiva liberal y de derechos individuales. Este análisis se centra en los principios de libertad de expresión, derechos humanos y el papel del activismo en la sociedad, que están siendo cada vez más socavados por el Partido Comunista Chino.

    Libertad de Expresión y Derechos Humanos

    Desde una perspectiva liberal, la libertad de expresión es un derecho fundamental que permite a los individuos criticar al gobierno y abogar por cambios sociales sin temor a represalias. Sophia Huang, conocida por su activismo en el movimiento #MeToo, y Wang Jianbing, activista de derechos laborales, fueron encarcelados bajo cargos de «incitación a la subversión del poder del Estado», una acusación frecuentemente utilizada para silenciar a los críticos del Partido Comunista Chino (PCC). Este uso de cargos vagos y generales para reprimir la disidencia es una clara violación de los derechos humanos básicos y la libertad de expresión.

    El Rol del Activismo

    El activismo desempeña un papel crucial en cualquier sociedad democrática al cuestionar las injusticias y abogar por los derechos de las personas. Huang y Wang, mediante sus esfuerzos por promover la justicia donde observa desequilibrios en cuestiones de género y los derechos laborales, estaban participando en actividades legítimas que son esenciales para el progreso social. Su detención y condena no solo son un ataque a sus derechos individuales, sino también un intento de disuadir a otros de involucrarse en actividades similares. Amnesty International y otros grupos de derechos humanos han denunciado que estas condenas son infundadas y reflejan el temor del gobierno chino hacia los activistas emergentes.

    La Respuesta del Gobierno Chino

    La reacción del gobierno chino, que incluye la detención sin visitas familiares y la imposición de severas restricciones a la representación legal, evidencia un intento sistemático de suprimir la disidencia. Este enfoque contrasta con los principios liberales de un gobierno transparente y responsable, donde las críticas y la participación ciudadana son vistas como componentes vitales de la gobernabilidad. La severa represión de activistas como Huang y Wang es indicativa de un régimen totalitario que prioriza la estabilidad del poder sobre los derechos individuales y las libertades civiles.

    Impacto en la Sociedad

    La condena de Huang y Wang tiene un efecto escalofriante en la sociedad china, donde los ciudadanos sienten miedo de expresar sus opiniones o participar en actividades que desafíen al estado. Este miedo sofoca la innovación social y la participación cívica, elementos que son esenciales para una sociedad vibrante y en progreso. Además, al reprimir a figuras prominentes del activismo, el gobierno chino está enviando un mensaje claro de que cualquier forma de disidencia será severamente castigada, lo que desalienta futuros movimientos sociales y la defensa de los derechos humanos.

    Desde una perspectiva liberal, el caso de Sophia Huang y Wang Jianbing es una grave violación de los derechos humanos y un ataque directo a la libertad de expresión y de asociación. Estos principios son fundamentales para una sociedad libre y justa. La comunidad internacional debe continuar presionando e intensificar sus denuncias contra el gobierno chino para que respete los derechos de sus ciudadanos y libere a aquellos que han sido injustamente encarcelados por ejercer sus derechos fundamentales. La libertad de expresión y el activismo no deben ser criminalizados, sino protegidos y fomentados como pilares de una sociedad democrática y equitativa.

  • La Vigilancia Constante de la Libertad: El Caso de Hong Kong

    El caso de Hong Kong es un recordatorio desgarrador de la importancia de mantener una vigilancia constante sobre la libertad. En un tiempo no tan lejano, Hong Kong era conocida como una de las economías más libres y prósperas del mundo, un faro de libertades individuales y económicas. Sin embargo, la creciente represión y las medidas autoritarias por parte de las autoridades China post entrega del control inglés, han erosionado estas libertades de manera alarmante, demostrando lo frágil que puede ser la libertad si no se protege diligentemente.

    Un artículo reciente de Megan Khoo en Radio Free Asia ilustra la grave situación que enfrentan los exiliados de Hong Kong en el Reino Unido y Canadá. Estos individuos, que huyeron de la creciente represión en Hong Kong bajo el programa de pasaportes British National (Overseas) (BNO), se encuentran ahora sin acceso a miles de millones de libras de sus ahorros de jubilación del Fondo de Previsión Obligatoria (MPF) de Hong Kong. Según Hong Kong Watch, el monto bloqueado ha aumentado a más de £3 mil millones (US$3.8 mil millones) en tan solo un año.

    Este acto de represión transnacional impone una tensión financiera y mental innecesaria a decenas de miles de hongkoneses en el extranjero. Bajo las leyes y regulaciones del MPF, estos ciudadanos deberían tener derecho a retirar sus ahorros si pueden demostrar su residencia permanente en un país extranjero. No obstante, la Autoridad del MPF ha declarado que el pasaporte BNO ya no es reconocido como un documento de viaje válido, obstaculizando así el acceso a estos fondos vitales.

    Esta situación refleja la esencia de las palabras de John Adams: «La libertad, una vez perdida, se pierde para siempre». La vigilancia constante y la defensa de la libertad no solo son necesarias para proteger nuestros derechos, sino también para asegurarnos de que generaciones futuras no sufran las consecuencias de la opresión.

    Las historias individuales de aquellos afectados por esta represión son conmovedoras. Desde una madre soltera que no puede comprar un calentador para su hijo hasta una familia que no puede adquirir una vivienda accesible para su hijo con discapacidad, la negación de estos fondos ha generado dificultades inmensas. Además, muchos exiliados luchan por adaptarse a sus nuevos entornos debido a problemas financieros, dificultando su capacidad para comenzar nuevas vidas y apoyar a sus familiares que aún están en Hong Kong.

    La inacción de las autoridades y empresas involucradas, como Manulife y Sun Life, que se han negado a liberar los fondos basándose en la invalidez del pasaporte BNO, es inaceptable. Testimonios ante el Parlamento canadiense revelaron una falta de respuestas claras y una evasión de responsabilidad, lo que solo subraya la urgencia de una intervención gubernamental.

    Los gobiernos del Reino Unido y Canadá tienen un papel crucial que desempeñar. El próximo gobierno del Reino Unido debe proporcionar clarificaciones a los fideicomisarios del MPF y condenar esta forma de represión transnacional. Asimismo, el gobierno canadiense debe ajustar las designaciones de los titulares de pasaportes y visas BNO en las tarjetas de residencia permanente para evitar represalias futuras.

    La situación en Hong Kong es un llamado a la acción para todas las naciones que valoran la libertad. La libertad no es un regalo permanente; es una responsabilidad continua que requiere vigilancia, acción y, a veces, sacrificio. La comunidad internacional debe unirse para apoyar a aquellos que huyen de la represión y garantizar que los derechos y libertades fundamentales no sean erosionados sin resistencia.

    La historia de Hong Kong es un recordatorio potente de que la libertad debe ser defendida con celo. La vigilancia constante, como lo señaló Madison, es esencial para mantener nuestras libertades. La comunidad internacional debe actuar ahora para proteger a los exiliados de Hong Kong y asegurar que sus sacrificios no sean en vano. La libertad es un derecho inalienable que debe ser defendido en todas partes, para todos y por todos.

  • Hong Kong prohíbe libros y advierte a los profesores sobre opiniones «políticas»

    Las escuelas de Hong Kong han estado prohibiendo libros, advirtiendo a los profesores que no expresen opiniones «políticas», capacitando a los estudiantes sobre cómo izar correctamente la bandera china y proyectando películas patrióticas, según documentos en línea que revelan cómo es el programa de «educación en seguridad nacional» de la ciudad en el propio terreno.

    El gobernante Partido Comunista Chino está tomando medidas para intensificar su programa de » educación patriótica » en escuelas, universidades e instituciones religiosas de todo el país, incluido Hong Kong, donde el programa generalmente se denomina «educación de seguridad nacional».

    Desde el comienzo del actual año académico, los profesores de más de 1.000 escuelas de Hong Kong han tenido que informar a las autoridades sobre «posibles violaciones» de las leyes de seguridad de la ciudad.

    También se espera que presenten informes que detallen sus esfuerzos para imponer una «educación sobre seguridad nacional» al personal y a los estudiantes. Muchos están publicando sus informes en línea, revelando inspecciones y vigilancia en curso y un creciente énfasis en las actividades patrióticas y celebraciones de la cultura tradicional china, alabadas por el presidente Xi Jinping como parte del orgullo y rejuvenecimiento nacional.

    Las autoridades de la escuela secundaria del distrito Heung Yee Kuk Yuen Long de Nuevos Territorios están recordando a los maestros «que no promuevan sus políticas personales, prediquen valores distorsionados o hagan comentarios que inciten [a otros] en los materiales didácticos», según el informe anual de la escuela a la Oficina de Educación en su programa de Educación sobre Seguridad Nacional.

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    Los estudiantes leen libros de texto recién publicados en una escuela primaria el 28 de agosto de 2023 en la ciudad de Zhangye, en la provincia de Gansu. (AFP)

    Se ha advertido a los profesores de la escuela «que no alienten ni consientan, directa o indirectamente, la participación de los estudiantes en ninguna actividad política fuera del campus», según el informe, cuya copia está disponible en el sitio web de la escuela.

    La escuela también comenzó a inspeccionar los libros que se encuentran en su biblioteca y canceló su suscripción a Hyread, una plataforma en línea que ofrece material de lectura en chino e inglés para evitar «violaciones de las leyes de seguridad nacional», según su informe.

    Libros prohibidos

    El Kowloon Technical College también ha estado revisando su biblioteca y ha prohibido siete libros, según su informe del último año académico. «Los días 15 y 16 de marzo de 2023, el subdirector, el director de promoción de la lectura y el director de la biblioteca inspeccionaron la colección de la biblioteca y encontraron un total de siete libros que contenían propaganda política», dice el informe.

    La Christian Alliance Cheng Wing Gee College exige a sus profesores que carguen cualquier material didáctico en la intranet de la escuela para su aprobación antes de utilizarlo en clase, mientras que los profesores se centran en «impulsar el orgullo nacional y étnico» como parte natural del día a día del plan de estudios, según su informe.

    Mientras tanto, los estudiantes de la Escuela Pública Bautista Tai Po han estado asistiendo a ceremonias de izamiento de la bandera nacional china en días designados para establecer «valores correctos y sentimientos patrióticos».

    Varias escuelas dijeron que sus estudiantes se entrenaron y participaron en «concursos de izamiento de banderas» patrióticos, así como en un concurso de redacción de ensayos patrióticos con el tema «Amo a mi patria», según sus informes sobre «Educación en seguridad nacional» para el sitio académico. año 2022-2023 publicado en sus propios sitios web.

    Los informes también revelan un sistema de sanciones y castigos que está surgiendo rápidamente por delitos de expresión en las escuelas de Hong Kong. Los estudiantes que se considere que han violado las leyes de seguridad nacional, que incluyen cláusulas que prohíben las críticas públicas a los gobiernos de Hong Kong y China, o cualquier mención no crítica del movimiento a favor de la democracia, serán asesorados, castigados o llamarán a sus padres. dependiendo de la gravedad del presunto delito, según los informes.

    ‘Mi país, mi gente’

    Alrededor del 40% de las escuelas financiadas con fondos públicos de la ciudad, que el 23 de marzo aprobaron una segunda ley de seguridad nacional, ampliando la actual represión contra la disidencia, han hecho públicos informes similares en sus sitios web hasta la fecha, informó el periódico Ming Pao .

    Según el informe de Educación sobre Seguridad Nacional de la Escuela Primaria del Gobierno de Hennessy Road para 2022-2023, la escuela eligió «estudiantes embajadores» para grabar videos para promover el Día Nacional de China el 1 de octubre y realizó una proyección de la película patriótica china «Mi país, Mi gente.»

    Las escuelas de habla inglesa no son una excepción: la escuela secundaria gubernamental Chiu Lut Sau Memorial en Yuen Long informó que «revisará el contenido de la plataforma política de la asociación de estudiantes y el repertorio del concurso de canto navideño» para filtrar el contenido que pueda entrar en conflicto con leyes de seguridad.

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    Estudiantes de secundaria leen los exámenes antes del Examen Nacional de Ingreso a la Universidad, o NCEE, el 17 de mayo de 2023 en Handan, en la provincia de Hebei, al norte de China. (AFP)

    El artista Wu Chun Him, que enseñó teatro en las escuelas primarias de Hong Kong durante muchos años, dijo que eso significa en la práctica que no se puede permitir ningún contenido negativo sobre el gobierno chino en las escuelas de la ciudad, citando el «daño causado por la Revolución Cultural» en la obra de Mao y China como algo de lo que ya no se hablará más. «Ahora que tienen la mano invisible de la responsabilidad penal en el fondo, ningún profesor querrá enseñar esas cosas y esperar a ver si se mete en problemas», dijo Wu a RFA Cantonese.  «En última instancia, todo lo que pueden hacer es aprender a cantar siguiendo la misma partitura», dijo.

    Protegiéndose

    El ex funcionario de la Autoridad de Exámenes y Evaluación de Hong Kong, Yeung Wing Yu, que ahora dirige la cuenta de Instagram @edulancet donde escribe un blog sobre el sistema educativo de la ciudad, asistió una vez a la escuela primaria de Hennessy Road y dijo que estaba «sorprendido» al leer su informe sobre educación sobre seguridad nacional. .

    «Lo que me sorprendió fue que no sólo están colocando carteles en las actividades de las asociaciones de estudiantes para informar a la gente sobre la salvaguardia de la seguridad nacional… sino que también lo están haciendo en actividades organizadas por ex alumnos y asociaciones de ex alumnos», dijo Yeung.

    Describió el informe de la Escuela Técnica de Kowloon como el más radical. Dijo que es probable que las escuelas publiquen estos informes para protegerse. «Lo más seguro es decirle a todo el mundo lo bien que estás haciendo algo y hacerlo público», dijo Yeung. «Es la mejor forma de protección». «Envía el mensaje de que esta escuela es políticamente segura, por lo que el gobierno no se mete con ella si pasa algo», dijo.

    Dijo que la reciente expansión del Diploma de Educación Secundaria de Hong Kong a escuelas de China continental probablemente tendrá el efecto de repoblar la ciudad con familias llegadas de otras partes de China, atraídas por la promesa de una educación reconocida internacionalmente.

  • La torre turística china que domina Corea del Norte podría ser demolida

    Una gigantesca torre de acero en China, parte de una atracción turística con vistas a la ciudad norcoreana de Hyesan, que se inclina casi sobre el río Yalu entre las dos naciones, podría ser demolida después de varias interacciones tensas entre turistas chinos y norcoreanos residentes en ambos países,  dijeron a Radio Free Asia.

    La torre de 50 metros de alto y 70 metros de largo (164 pies de alto y 230 pies de largo) es parte de la Ciudad del Acantilado del Milenio de Changbai construida en 2021 en la ciudad de Malugou en el condado autónomo coreano de Changbai en China. provincia nororiental de Jilin.

    El puente con piso de vidrio de la torre que mira hacia el río y hacia Hyesan es la principal atracción del complejo turístico. Usando binoculares, los visitantes pueden observar Corea del Norte para vislumbrar la vida en uno de los países más aislados del mundo.

    El complejo también cuenta con una noria y un columpio catapultado que lanza a los visitantes hacia la frontera.

    El turismo chino a Corea del Norte ha estado cerrado desde el inicio de la pandemia de COVID-19 en 2020, y la torre era una atracción popular que ofrecía vistas de Corea del Norte por solo 7 yuanes (1 dólar estadounidense).

    Estructura ilegal

    Pero la torre dejó de funcionar el 15 de marzo, dijo a RFA Korean un residente de Chiangbai, que solicitó el anonimato por motivos de seguridad personal. Dijo que las autoridades lo cerraron por razones de seguridad y que no sabe cuándo volverá a funcionar.

    «Las autoridades norcoreanas consideraron la torre de acero una estructura ilegal que viola el acuerdo de gestión fronteriza y han insistido en su demolición», afirmó el residente.

     

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    Un puente con fondo de vidrio de 164′ de alto y 230′ de largo, a la izquierda, es parte de la Ciudad del Acantilado del Milenio de Changbai, Condado Autónomo Coreano de Changbai, China. (Google Earth)

     

    La torre es popular entre los turistas que vienen a China a visitar el monte Paektu, dijo. El pico, que se extiende a ambos lados de la frontera entre China y Corea del Norte, es la montaña más alta de la península de Corea y se considera el escenario de mitos sobre el origen del pueblo coreano. La torre fue construida por un rico hombre de negocios de la ciudad de Yanji en la Prefectura Autónoma Coreana de Yanbian con su propio dinero.

    «Si subes a la torre de acero, que está diseñada para subirse a pie, podrás observar las condiciones de vida en la ciudad de Hyesan, provincia de Ryanggang, Corea del Norte, tan vívidamente como si lo estuvieras viendo ante tus ojos».

    Tirar piedras y botellas

    Un factor que contribuyó a su cierre parece ser una serie de intercambios hostiles entre la gente de la torre y los de abajo, dijo otro residente de Changbai. «En septiembre del año pasado, tres guardias fronterizos norcoreanos apuntaron con sus rifles automáticos a los turistas en la torre de acero», dijo.

    En otro incidente, un estudiante universitario norcoreano arrojó piedras en dirección a la torre mientras los turistas le tomaban fotografías, quienes luego respondieron arrojándole botellas de agua y cáscaras de plátano al estudiante, comentó un funcionario de una agencia judicial en la provincia de Ryanggang de Corea del Norte.

    La parte norcoreana “advirtió a las agencias de seguridad pública chinas que si esto ocurre repetidamente, podría desarrollarse un conflicto entre los dos países más adelante”. Se instaló un letrero en la torre que pedía a los visitantes que no gritaran ni arrojaran objetos a ningún norcoreano que pudieran ver abajo. Y en un momento dado, funcionarios de ambas partes se reunieron y se culparon mutuamente, por lo que no llegaron a ninguna conclusión, dijo un residente de Changbai.

    Debido a la torre, la gente abajo , en el suelo, se sienten casi como animales de zoológico, dijo el funcionario norcoreano.  «Dado que nuestras condiciones de vida son tan malas en Corea del Norte, están tomando fotografías desde la torre de acero como si estuvieran observando un grupo de animales incivilizados», dijo.

    La parte norcoreana argumenta que la torre viola un acuerdo firmado en 2009 que dice que ni Corea del Norte ni China pueden instalar materiales de propaganda que difamen mutuamente o amenacen al régimen en la frontera, ni pueden colocar instalaciones que insulten u odien al otro lado de la frontera. Están pidiendo a la parte china que derriben la torre por completo.

    Traducido por Claire S. Lee. Editado por Eugene Whong.