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  • Los Orígenes de la Educación Gubernamental

    » El advenimiento e intrusión de la influencia gubernamental en la industria o servicio educativo también puede ser analizada o vista como el intento por “empresas” ineficaces de limitar la competitividad, cosa que es típica de todo poder central».

    Les dan a tragar a los niños información conscientemente concebida para producir servilismo al statu quo.

    *Es raro encontrar quienes sustenten que las escuelas gubernamentales son muy imperfectas; tal como se puede atestiguar a través de los resultados en exámenes, en la violencia que va en aumento y en la poca acogida que tienen los graduados en las plazas de trabajo. Y mientras tanto los mismos personajes de siempre siguen con la gastada excusa que es por falta de recursos, o que falta equiparar a los niños pobres con las ventajas que tienen los más afluentes. Otros que ya van aceptando la realidad del fracaso inherente del sistema central, comienzan a emigrar hacia peldaños intermedios, tales como los sistemas de vales dirigidos – “vouchers” – o las escuelas chárter, como medio de acabar con el monopolio político estatal. La realidad va por otro lado y tiene que ver con las equivocadas razones por las cuales la educación particular fue remplazada por la estatal, con todas las consecuencias no previstas de todo ello. Lástima que hoy día, frente a una abrumadora evidencia, todavía la mayoría no lo ve, o simplemente es asunto de inercia.

    El historiador Michael Kats relata como en los EE.UU., en dónde el padre del monopolio académico fue Horace Mann y John Dewey, el asunto jamás fue tan lindo como lo han pintado; ya que el propósito central del movimiento estaba orientado hacia un sistema de control social más efectivo, y su principal legado era el logro de una comunidad más sumisa a los edictos gubernamentales. Jamás fue un asunto ni de calidad ni mayor alfabetización como se ha querido hacer ver.

    La educación particular desplazada

    Antes de 1830 la educación era mayormente informal y asunto comunitario, en dónde las escuelas católicas y protestantes competían por los alumnos.¹ Era común que los gobiernos locales diesen una modesta ayuda a las escuelas, aunque la misma no fuese sistemática. Pero lo cierto es que no existía la concepción de una escuela gubernamental – hoy mal llamada “pública,” ya que la particular también está disponible al público igual que todo servicio o producto privado – ni en los EE.UU. ni en ninguna otra parte de mundo Occidental. La distinción entre escuela particular y gubernamental no comenzó a plasmarse sino hasta las “guerras escolares”² de los 1840s, cuando se dejaron de utilizar fondos públicos para las escuelas católicas.³

    ¿Qué fue lo que produjo el desplazamiento de la actividad académica particular al sistema central? Para quien estudia el período es imposible dejar de notar que la razón medular del cambio se debió al gran influjo de inmigrantes pobres protestantes. Entre 1821 y 1850 emigraron a los EE.UU. unos 2.5 millones de europeos, de los cuales un millón eran católicos irlandeses. Esto provocó movimientos “nativistas,”⁴ también conocidos en los EE.UU. como “Know Nothing,” que traduce literalmente a “No sabe nada.”⁵ Esto llevó a la quema de escuelas católicas así como otras formas de intolerancia.⁶ Muchos veían a los católicos como leales al Papa, lo cual llevó a un editor a escribir que “de las minorías romanista, entrenada por curas y monjas… salían la mayoría de los criminales.

    Claro está que el aumento de emigrantes católicos produjo un aumento en las escuelas católicas y muchos protestantes sintieron la necesidad de tomar acción para detener la prevalencia de este falso credo. No cabe duda que muchas de estos locales estarían predispuestos a respaldar la formación de escuelas gubernamentales de orientación protestante. El pripio Horace Mann se lamentaba de que “nunca había existido un gobierno cristiano en el mundo.”⁷ Afortunadamente el respeto hacia la tolerancia religiosa prevaleció sobre semejante movimiento que resultó políticamente inviable. Por ello fue que el control religioso fue astutamente disfrazado e instituido a través del sistema de educación estatal; y así fue que la educación centralizada llegó a constituirse en un importante institución socializante que remplazo a la iglesia americana nacional, tal como lo expuso Susan Rose.⁸

    La educación “no religiosa,” que fue elocuentemente descrita por Horace Mann, era una farsa, ya que en las escuelas se cantaban himnos protestantes, así como rezos, y se utilizaba la Biblia del Rey James. Así fue que en 1874 se formó el sistema parroquial católico como respuesta a la falta de neutralidad.

    Tal como ocurre con todo el que llega a depender del gobierno, los protestantes llegarían a lamentarse de la impía alianza entre el estado y la escuela; y así fue que a medida de que los estadounidense fueron aumentando su secularización, igual ocurrió con la educación gubernamental. Como reacción es ello los protestantes se sintieron compelidos a formar sus propias escuelas particulares para proteger a sus hijos de una educación humanista y agnóstica que comenzaron a recibir a manos del estado,⁹cuando sus antepasados no llegaron a ver los peligros inherentes a toda coerción democrática. No se dieron cuenta que llegaría el día en que la cómoda mayoría se encontrase dentro de la minoría oprimida.

    La escuela y el proteccionismo

    Aunque en el fondo la razón de la consolidación central de las escuelas tuvo un origen religioso, el advenimiento e intrusión de la influencia gubernamental en la industria o servicio educativo también puede ser analizada o vista como el intento por “empresas” ineficaces de limitar la competitividad, cosa que es típica de todo poder central. Tal llegó a ser que en Oregon la educación particular fue prohibida hasta que un fallo de la Corte Suprema en 1927 declaró que dicha prohibición era inconstitucional.¹⁰ El objetivo escondido en la estandarización curricular, así como la dotación económica centralizada, estaba impulsada por quienes prosperarían financieramente de ello. En particular eran los gremios sindicales, cuyos miembros se veían favorecidos con la exclusión de muchos jóvenes del mercado laboral, así como la clase media superior cuyos hijos podrían asistir a esas escuelas “gratuitas,” lo cual no era el caso de los hijos de familias pobres que tenían que poner la comida en la mesa. Así fue que las familias más humildes llegaron a subsidiar a las más pudientes; cosa que sigue igual hoy día en todas partes, y más aun en universidades estatales como la UP.

    Hoy día, pasados más de cien años de todo esto, pocos recuerdan como se inició todo y aunque se quejan amargamente de las deficiencias del sistema central, se oponen con furia a lo que llaman “privatización.” Esto es algo que debíamos estudiar, porque no tiene mayor base que la ignorancia y la envidia. En septiembre de este año – 2012 – vimos en Chicago a los sindicatos magisteriales en huelga exigiendo aumentos salariales en una municipalidad en banca rota; a pesar que el promedio salarial de estos “educadores” es de unos $75,000 al año, que está por encima de lo que reciben educadores en el sistema particular que los supera en rendimiento.

    Una de las mayores y peores consecuencias ha sido el alargamiento de la cadena de rendición de cuentas; ya que en el sistema particular es directo, mientras que en el estatal es sumamente indirecto y quinquenal, si acaso. Y digo que “si acaso” ya que a pesar de los cambios de liderazgo el problema sigue empeorando.

    ¿Qué es una conspiración?

    ¿Sería posible que las escuelas gubernamentales no se prestaran a ser instrumentos de adoctrinamiento? Por supuesto que se prestan ya que para llegar al contenido educativo se tiene que hacer a través de una decisión y escogencia consiente, en donde la neutralidad no es opción. Bajo semejante esquema, ¿cómo sería posible que la élite reinante no llegase a utilizar semejante instrumento como vehículo de sus valores? En el sistema educativo particular la oferta es naturalmente variada, más no así en el sistema estatal. ¿Qué ocurriría en una escuela estatal si un educador critica el sistema democrático o niega la primacía del tamborito sobre la danza indígena como cultura nacional? Y peor sería de un profesor que “tergiversa” la santificada historia de las relaciones entre EE.UU. y Panamá, por más que dicho profesor se mantuviese apegado a la realidad histórica; tal como ocurre con el Incidente de la Tajada de Sandía.

    El sistema educativo central también resultó como la herramienta perfecta para formar los trabajadores a la medida de las necesidades fabriles de la industria. El gran propósito no era el de formar personas con criterio propio, sino de conformarles con las necesidades del statu quo. Aun hoy día vemos a mucho que sostienen que la escuela existe para preparar a los alumnos para trabajar en el comercio y tal. En mi caso, llegué a entrevistar a un gran número de ingenieros agrónomos para una posición en nuestra empresa particular y cuando les preguntaba por qué no habían logrado empleo, todos me contestaban que era porque “no los habían contratado en el gobierno.” ¿Casualidad?

    Jamás debemos perder de vista que quienes controlan el monopolio educativo central, controla la orientación de las próximas generaciones.

    1. Anthony S. Bryk, Catholic Schools and the Common Good (Cambridge, Mass.: Harvard University Press, 1993), p. 18

    2 Guerras escolares: Conatos de violencia por sentimiento anti-católico en la época de 1850 en los EE.UU., como resultado de la gran emigración de católicos germanos e irlandeses.

    3 Ibid., p.23.

    4 Nativismo: Una posición política que demanda un estatus favorable para ciertos habitantes establecidos en una nación en comparación con los reclamos de los advenedizos o emigrantes. Es la tendencia de disminuir el estatus legal de ciertos grupos étnicos culturales por considerarlos hostiles o alienígenas a la cultura local, como resultado de su falta de asimilación a la cultura local. El nativismo está asociado a la xenofobia.

    5 Know Nothing: Movimiento nativista estadounidense o facción política de los 1850, caracterizado por la xenofobia política, y el sentimiento anti-católico, que provocó trifulcas conocidas como “Las Guerras Escolares.”

    6 Mary A. Grant and Thomas C. Hunt, Catholic School Education in the United States (New York: Garland Publishing, Inc., 1992), p. 43

    7 Louis Filler, Horace Mann sobre la Crisis Educativa – Yellow Springs, Ohio: Antioch Press, 1965 – p. 29.

    8 Susan D. Rose, Keeping Them Out of the Hands of Satan (New York: Rousledge, Champion, and Hall, Inc., 1988), p. 29

    9 Ibid., p. 39

    10 See Btyk, p. 28

    *ADAPTACIÓN DE ESTUDIO EFECTUADO POR ROBERT P. MURPHY, ACADÉMICO DEL INSTITUTO LUDWIG VON MISES. MURPHY TAMBIÉN ES AUTOR DEL LIBRO “THE POLITICALLY INCORRECT GUIDE TO THE GREAT DEPRESSION.”

     

  • Mediocridad, política y Ortega y Gasset.

    Frente a la mediocridad que nos golpea desde los partidos políticos, sus internas y sus miserias, nada mejor que recordar hoy a Ortega y Gasset en «La rebelión de las masas»: ¡Sorprendente condición la de nuestra vida! Vivir es sentirse fatalmente forzado a ejercitar la libertad, a decidir lo que vamos a ser en este mundo. Ni un solo instante se deja descansar a nuestra actividad de decisión.

    Inclusive cuando desesperados nos abandonamos a lo que quiera venir, hemos decidido no decidir. Es, pues, falso decir que en la vida “deciden las circunstancias”. Al contrario: las circunstancias son el dilema, siempre nuevo, ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter.

    En un mundo inundado de mediocridad y conformismo, es fundamental recordar nuestra capacidad de decisión y la importancia de nuestro carácter. No podemos permitirnos ser arrastrados por las circunstancias, sino que debemos enfrentarlas con valentía y determinación. Cada decisión que tomamos, por pequeña que sea, moldea nuestra identidad y define el rumbo de nuestras vidas.

    La libertad de elección es un derecho y una responsabilidad. No podemos dejar que otros decidan por nosotros, ni permitirnos caer en la pasividad y la indecisión. Somos seres autónomos capaces de tomar decisiones conscientes y construir nuestro propio destino.

    En esta era de masas conformistas, debemos alzar la voz y defender la importancia de la individualidad, la reflexión y la acción deliberada. No permitamos que la mediocridad nos defina, sino que seamos protagonistas de nuestras vidas y agentes de cambio en nuestro entorno.

    Luchemos por decidir y ser protagonistas de nuestras vidas. Rompamos las cadenas de la mediocridad y construyamos un futuro grandioso.

    La historia nos llama a elevarnos por encima de la mediocridad y forjar un destino que honre nuestra libertad y potencial. Unámonos en la búsqueda de la excelencia y el significado. Juntos, pero manteniendo nuestra individualidad,  podemos desafiar la mediocridad y dejar una huella duradera.

    Cada elección, por pequeña que sea, cuenta. Tomemos decisiones conscientes y construyamos desde nuestro único e irrepetible ser, un mundo donde la mediocridad sea superada.

    Recordemos las palabras de Ortega y Gasset y despertemos la rebeldía en nuestras almas. La grandeza reside en la capacidad de decisión y en la firmeza de nuestro carácter. No dejemos que la pasividad nos consuma, sino que abracemos nuestra libertad y construyamos un futuro digno de nuestras aspiraciones.

     

  • Colombia a dos debates de legalizar el cannabis

    El proyecto de ley sobre la regulación del cannabis de uso adulto en Colombia, que ha sido aprobado en sexto debate por la Cámara de Representantes, ahora debe pasar por dos debates más en el Senado. Si finalmente es aprobado en su totalidad, se producirá un cambio en el artículo 49 de la Constitución Política de Colombia, que permitiría el porte, consumo, producción, distribución, venta y comercialización de cannabis y sus derivados para uso adulto.

    Esta decisión es un paso importante en la reestructuración de la política de drogas en Colombia, que durante décadas se ha centrado en la prohibición y la lucha contra el narcotráfico, sin tener en cuenta los aspectos de salud pública y los derechos individuales de los consumidores. La regulación del cannabis de uso adulto podría reducir el mercado ilegal y los beneficios obtenidos por los traficantes y jíbaros, y garantizar la libertad y los derechos fundamentales de los ciudadanos.

    “Es solo a través de la regulación como le vamos a hacer frente al problema delincuencial que genera la ilegalidad, solo a través de la regulación vamos a ser capaces de hacerle frente a la máquina de guerra de los jíbaros y de los narcotraficantes. Este proyecto no es un favor para los narcotraficantes, muy por el contrario, el favor es mantener la prohibición, la ganancia está en la ilegalidad del producto que se vende. Ahí es donde está el negocio de la droga”, explicó el representante a la Cámara por el partido Liberal Juan Carlos Losada, que precisó que la determinación demuestra que Colombia desea cambiar una fallida política prohibicionista de drogas a una basada en la prevención y la salud pública.

    Sin embargo, es importante destacar que la regulación del cannabis de uso adulto no significa la legalización de todas las drogas, ni el consumo en menores de edad. De hecho, la regulación generará restricciones en algunos entornos, como los escolares, donde la niñez colombiana puede verse mayormente afectada.

    El proyecto de ley también contempla el desarrollo de una política pública estricta para la prevención y atención del consumo del cannabis, así como la creación de una estrategia comunicativa y educativa nacional e integral en los colegios sobre las consecuencias de su uso. Esto permitiría abordar el consumo de cannabis de manera responsable y reducir los riesgos asociados.

    Además, la regulación del cannabis de uso adulto podría tener un impacto positivo en la economía colombiana, al generar empleo y aumentar los ingresos fiscales. Según un estudio realizado por Fedesarrollo, la legalización del cannabis de uso adulto en Colombia podría generar un mercado de más de 2 mil millones de dólares al año y crear cerca de 30.000 empleos directos.

    En conclusión, la aprobación en sexto debate del proyecto de ley sobre la regulación del cannabis de uso adulto en Colombia es un paso importante en la reestructuración de la política de drogas en el país. Si se aprueba en su totalidad, permitiría el porte, consumo, producción, distribución, venta y comercialización de cannabis y sus derivados para uso adulto, con restricciones en algunos entornos y con medidas de prevención y educación. Esto podría reducir el mercado ilegal y los beneficios obtenidos por los traficantes y jíbaros, garantizar la libertad y los derechos fundamentales de los ciudadanos, y tener un impacto positivo en la economía colombiana. Ahora queda por ver si el proyecto de ley superará los dos debates restantes en el Senado y se convertirá en ley.

  • Sobre un escritor de imaginación superlativa

    Se trata de Giovanni Papini (1881-1956), mi cuentista favorito de una imaginación y una cultura enciclopédica volcada en una parla exquisita. Tengo en mi biblioteca en seis gruesos tomos sus obras completas donde trata los temas más variados que constituyen un deleite y un inmenso alimento para el espíritu.

    También tengo una de sus bibliografías de su amigo Victorio Franchini donde relata la obsesión que desde chico lo embargaba a Papini por el conocimiento, su vida en Florencia que tuvo que abandonar en la Segunda Guerra por las aldeas de Sergiano y Bulciano, la estrecha relación con sus dos hijas (influido por el marido de la mayor quien era doctor en leyes y muy compenetrado en literatura clásica) y sus dos nietas (una de las cuales fue su secretaria), su amistad con el gran músico Vito Frazzi y tantas otras facetas del célebre florentino.

    En esa biografía Franchini detalla el modo meticuloso de las lecturas y las notas en carpetas abiertas que manejaba el autor de marras quien repetía que “el verdadero escritor no trabaja para los críticos ni para ganar dinero, trabaja para manifestar lo que tiene dentro de su alma” y “es innegable el hecho de que el artista no está nunca contento de la propia obra, porque persigue un ideal inalcanzable”, son “vibraciones íntimas” ya que “todo sustantivo, todo adjetivo y todo verbo es una marca de su mosaico espiritual”.

    En otras oportunidades he escrito sobre Papini en direcciones distintas de las que aquí consigno como una manera de rendirle homenaje: esta vez apunto quince de sus ocurrencias estampadas en sus múltiples trabajos y puestas en mis palabras para así mínimamente ilustrar la marcha de la mente de este coloso de la pluma.

    1. Un diálogo entre el primer hombre que habitó el planeta y el último antes de la extinción de la especie revela una degradación que, sin solución de continuidad, ha carcomido a la humanidad. En el último hombre queda reflejado el prototipo de la masificación. Había en él una pérdida tan radical del yo que ni siquiera tenía nombre. Se lo conocía por un número. Mantenía que al pretender “jugar a Dios” sentó las bases de la arrogancia y la soberbia que condujo a la sociedad masificada y guiada por líderes obnubilados por el poder que no conoce límites.

    2. Se indaga acerca de porqué es que el hombre cubre todo su cuerpo con vestimenta, incluso las manos con guantes y, sin embargo, no se cubre la cara a pesar de que esto le podría reportar grandes ventajas. El uso sistemático de máscaras permitiría mostrar rostros alegres cuando uno está triste, gestos interesados cuando uno esta semidormido de aburrimiento o reflejos adustos cuando uno está de humor distinto. Quitarse las máscaras podría estar reservado para las relaciones íntimas, igual que el quitarse la ropa.

    3. Es habitual que la gente se refiera al lodo como sinónimo de lo desagradable y de lo perverso. Sin embargo, el escultor lo usa antes del bronce o del mármol, los edificios lo usan en todos los ladrillos, muchas de las vajillas son de ese material y estamos parados sobre esa materia prima. Entonces, paradójicamente, resulta que la humanidad le debe mucho al lodo y, al mismo tiempo, se refiere peyorativamente a él.

    4. En un reportaje imaginario a Frank Lloyd Wright, este describe las viviendas del futuro. Explica que no hay porque desfigurar la naturaleza. Que resulta posible construir viviendas de gran confort embutidas en las montañas y disimuladas en los bosques sin necesidad de apiñarse en cajones de cemento. Tal vez esto se revalorice en vista de los notables progresos de la tecnología ya que en el futuro no habrá que “ir al trabajo” debido a que las reuniones, transferencias, compras, comunicaciones y estudios se harán a través de otro modo y, por ende, no habrá más necesidad de ciudades en el sentido tradicional de la expresión.

    5. En una conversación con el diablo este se queja amargamente porque dice que sus servicios ya no se solicitan en el mundo moderno. Reclama que la gente modere un poco sus inclinaciones pecaminosas y deje de mostrar tanta iniciativa y entusiasmo en esa dirección, puesto que de ese modo su intervención se torna innecesaria. Maldice esta situación porque lo hace sentir inútil y fracasado.

    6. Todas las mañanas, después de celebrar misa, un sacerdote se dedicaba al estudio y la meditación. Un día irrumpió apresuradamente uno de los feligreses diciendo que debía realizar una consulta urgente con el sacerdote. Dijo que toda la vida le habían enseñado que el buen cristiano debía sacrificarse. En este sentido puso de manifiesto que él se consideraba una buena persona con buenas inclinaciones y que por eso últimamente se había estado esforzando por cometer actos malos que en verdad le producían las mayores tribulaciones. Insistió que en esos momentos se había propuesto realizar actos que le reportaran mayores sacrificios y dolores personales. En medio de sus reflexiones se abalanzó sobre el sacerdote y lo mató, cosa que le produjo dolores imponderables. Pensó que este sería el más grande de los sacrificios ya que lo conduciría al infierno que es, precisamente, el sacrificio eterno que según él pensaba es lo mejor para un buen cristiano consistente con la teoría del sacrificio. Después de cometer el crimen el feligrés comenzó a arrepentirse pero estimó que el arrepentimiento lo salvaría del sacrificio eterno. Entonces, para evitar la consumación del arrepentimiento, se arrojó por la ventana de la vivienda del sacerdote.

    7. Luego de muchos años de ausencia, una persona de edad madura visitó su pueblo natal y se detuvo ante un viejo estanque. Se quedó un largo rato mirando su rostro reflejado en el agua. Después de cierto intervalo la imagen se fue transformando en él mismo cuando era muy joven. Se inició así una prolongada conversación. El joven mostraba un provincialismo ingenuo y sano, el adulto mostraba ventaja en cuanto a su experiencia. El adulto inquiría al joven acerca de cómo veía que se había desenvuelto su vida. La escena nos recuerda que Sócrates reiteraba que una vida sin examen no vale la pena ser vivida. A criterio del joven ¿el hombre adulto debería haber hecho lo mismo que hizo o debería haber procedido de otra manera?. El diálogo invita a la reflexión y al autoexamen.

    8. Un hombre meditaba en torno a un reloj parado. Estaba detenido en las siete. Pensaba que ese viejo reloj se ajustaba al mundo dos veces por día. El resto del tiempo el reloj era un paria, iba contra la corriente, estaba apartado de lo que señalaban los demás. Al observador se le ocurrió trazar un correlato con personas distintas al resto, que tenían sus propias ideas, que pensaban por sí mismas y no a cuenta del resto. Igual que el reloj, las personalidades definidas sólo revelan coincidencias esporádicas con el resto de la gente. Miraba al viejo reloj con simpatía y desfilaban por su mente sus propias desavenencias con el mundo exterior por seguir los mandatos de su fuero interno.

    9. Un personaje desde muy chico se fue acostumbrando a mentir, a falsear los hechos, a torcer y desfigurar la realidad. No podía decir la verdad. Las simulaciones resultaban cada vez más frecuentes y más peligrosas. Finalmente se dedicó al homicidio ocultando rastros y entreteniéndose en despistar a la policía. Mentía una y otra vez para ocultar sus monstruosidades. Seguía con atención las rutas desviadas que denunciaban los periódicos. Llegó un momento que se asqueó de tanta farsa. Comenzó a ver en todas las miradas una denuncia. Su mirada interior se le tornaba insoportable. Decidió mantener un juicio en la intimidad. Él mismo hizo de acusador, defensor y juez. Le llevó un tiempo largo el juicio. Se esmeró en presentar las mejores argumentaciones posibles de cada lado. Cuando llegó la hora del veredicto no tuvo el coraje de decretarse la pena capital pero se impuso treinta años de reclusión, para lo cual vendió todas sus propiedades y adquirió una casa abandonada muy alejada de todo y la reforzó con barrotes. Le pidió a un labrador que él y su familia le proporcionaran un alimento precario a cambio de una importante suma de dinero. La clausura se hacía a diario más insoportable pero el peón contratado cumplía religiosamente su promesa de mantenerlo encerrado. En última instancia, la fuerza de la conciencia pudo más que toda la policía y los investigadores reunidos.

    10. En una contribución sobre Kierkegaard se subraya que lo que llamamos vida es una muerte constante. Desde el momento del nacimiento comienza el proceso que conduce al deterioro del cuerpo. En este sentido cada instante es una muerte parcial. Por el contrario, la llamada muerte es en realidad la vida ya que la intensidad de las vivencias son perpetuas.

    11. En una conversación imaginaria con Aldous Huxley se destaca la subordinación del hombre al Leviatán. Bajo la apariencia de mayores seguridades el hombre renuncia a la libertad, hasta que todo se convierte en un espantoso hormiguero humano con la consiguiente desaparición del individuo. Curiosamente, de este modo, el hombre se queda sin seguridad y sin libertad puesto que la primera depende de la segunda. La libertad incentiva la capacidad creadora que, entre otras cosas, proporciona mayor y mejor seguridad.

    12. Un profesor explicaba que todas las divisiones de la historia que se han efectuado hasta ahora se basan en aspectos superficiales e irreales. Hechos como el descubrimiento de América o la toma de Constantinopla por los turcos resultan irrelevantes. Sostenía que, hasta el momento, lo que el hombre ha buscado es el poder sobre otros y que el poder es la fuerza y la fuerza son los armamentos. Por tanto, concluía que la historia debiera dividirse en seis grandes capítulos. Las piedras con puntas, el metal y el hacha, la lanza y el arco, las catapultas, la artillería desde el arcabuz a la ametralladora y los cañones de largo alcance y la bomba atómica. Todo lo demás son anécdotas. La historia se ha caracterizado por la lucha desenfrenada por el poder.

    13. Un filósofo se pone a considerar en qué consiste en última instancia el yo. De qué está formado. A poco andar percibe que todo lo que se conoce se debe a la influencia de alguien. Si hay la suficiente memoria se podría fraccionar el yo en innumerables etiquetas en las que figuraría el nombre de quien proporcionó la idea original, con lo que el yo no sería más que la suma de otros. Sin embargo el yo, la exclusividad del yo, consiste en las reflexiones y consideraciones que se hacen sobre las ideas de otros y las propias contribuciones. Limitarse a repetir lo que otros han dicho hace que se pierda el yo y uno se convierta en los demás. Como se ha hecho notar, el limitarse a repetir bloquea el pensamiento, del mismo modo que nunca se aprenderá a dibujar si se calca toda la vida.

    14. Varios socios se reúnen a los efectos de fundar un instituto para la regresión humana. Sostienen que resulta imposible convertir un animal en un ser humano, pero que no resulta descabellado lo inverso. En el primer caso se requiere de la potencia creadora mientras que en el segundo solo hay que denigrar. Consideraban que este instituto podría resultar un buen negocio en vista de la cantidad de gente que les resulta molesto pensar y, al confundir los medios de vida con los fines, de hecho se embrutecen. Terminan creyendo que las tareas que realizan para el sustento son el fin de la vida, que el arbitraje en el negocio es lo supremo y lo único que hay por considerar y, así, abandonan los esfuerzos por el ensanchamiento y consiguiente enriquecimiento del alma. Por esto es que también se destaca que no siempre es cierto que primero muere el cuerpo: en algunas personas primero desaparece el alma. Este ensayo está emparentado con otro en el que se pone al descubierto las razones del embrutecimiento. Allí se dice que las noticias en gran medida se concentran en mostrar imágenes violentas y escandalosas. El cine exhibe un bestialismo feroz en el que se sustituye el pensar por el ver. Se le otorga una desmesurada importancia al deporte donde prevalece el músculo sobre el cerebro. Los bailes y la música han descendido a lo salvaje y tribal. El lenguaje moderno se limita a una serie de gestos y ruidos guturales y cuando se pretende transmitir algo es siempre en torno a un materialismo frívolo e indigno del ser humano. Por ello es que los socios del cuento consideraban que el instituto de regresión podría convertir en realidad lo que de hecho era el sueño de muchos.

    15. Esta breve antología se basa en mis recuerdos más o menos lejanos de las narraciones de Papini, pero esta última -los pensamientos del sabio- la circunscribo a la transcripción textual de una cita que tengo a mano. Entre otras muchas cosas, el sabio, después de referirse a los males causados por el patrioterismo, dijo a sus oyentes: “Y poco me importa ser gobernado por los rojos o por los negros, por los blancos o por los azules. Sé perfectamente bien, que, tanto unos como los otros arrebatan pedazos de mi libertad y sacan provecho de mis haberes. Cualquiera sea el partido dominante, el buen ciudadano está condenado a vivir en una jaula y a pagar los impuestos y tasas”.

    A pesar de sus destrezas supremas Papini era humano y como tal le correspondían las generales de la ley en cuanto al dictum de Einstein: “Todos somos ignorantes, solo que en temas distintos” y nuestro escritor al no entender de los vericuetos de la política de su tiempo cuando entraba en lo específico partidario del momento frecuentemente erraba el blanco…pero quién no se equivoca, la perfección no está al alcance de los mortales.

  • No podemos ser libres si no sabemos qué es la libertad

    Vale repetir hasta el cansancio que, “la Babel nos nuble el entendimiento y la comunicación”; y, en tal sentido, para entender un tema como el de la libertad, es imperativo comenzar escudriñando las palabras claves, sus orígenes y variación de significados o acepciones. En el caso que abordo, ¿cuál es el significado o sentido del vocablo “liberad”. Según la RAE, es la “facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera u otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.” De inmediato sobresale que la liberad es: una facultad, potencia física o moral; es un dote de la naturaleza y no algo que fabricamos en rancios aposentos legislativos; relativa a nuestras obras, lo que hacemos y cómo lo hacemos y a qué propósito. También aborda nuestra capacidad de abstenerse de obrar; y, en la parte final de la definición sale algo fundamental que típicamente pocos entienden y meditan, y es que somos responsables de nuestros actos, para bien o mal. Pero no sólo responsables en cuanto a rendir cuentas sino de entender y dar seguimiento a nuestros actos; tal como en el matrimonio, en el cual se crea un compromiso de hacer el bien hasta el final de nuestras vidas.

    Otra manera de enfocar la libertad es que somos libres para hacer el bien y no el mal o lo que nos venga en ganas; y, en tal sentido, debemos responder ante el prójimo dado que nuestro actuar no sólo nos afecta en lo personal sino en lo comunal o social.

    El otro aspecto esencial e inescapable es que la libertad implica ausencia de coerción. En este sentido, gran parte de lo que hacen nuestros gobiernos viola nuestros derechos, nuestra libertad; tal como ocurre con los impuestos que en esencia son un acto coercitivo de pillaje y despojo. También debemos distinguir entre la libertad positiva y la negativa; siendo la primera de estas la de hablar e interactuar con otros y la negativa sería la de proteger a unos en contra de la tiranía de otros. Y, en todo ello veremos la inmensa oportunidad de líderes políticos de liderar en demagogia.

    Ser libre de deseos es otro asunto muy diferente. De hecho, no somos libres tanto de buenos como malos deseos; lo cual, en sí, no es malo, pues lo malo está en nuestros actos. Nada malo hay en sentir una atracción por otra persona, sea o no de tu género. Otra cosa, muy diferente, está en cómo actuamos frente a todo ello.

    Tal vez la médula del asunto es ver y entender que el gobierno es, en esencia, la negación de nuestra libertad. De que somos libres de ser gobernados, en el sentido equivocado del término; tal como la RAE nos dice que “gobernar” es el arbitrario control del timón del barco. El gobierno está para proteger en la comunión. Los impuestos, por ejemplo, que son dinero expropiado de manera coercitiva, debían ser usados, exclusivamente, en la salvaguarda de nuestra liberad y propiedad y no para lograr una supuesta igualdad o falsa solidaridad. El gobierno que quita a unos para dar a otros es un gobierno prostituido. En síntesis, la caridad no es cosa forzada sino personal y libre.

    Aquello que recibe un ciudadano de forma gratuita por el gobierno le fue arrebatado a otra a la fuerza. Como dijo Bastiat: “está lo que se ve y lo que no se ve”. Para muchos el llamado “rico” le roba el fruto de trabajo de los obreros. Eso es lo que a vista simple parece que ocurre; pero el asunto no es tan simple, ya que de por medio está la valoración del trabajo de unos y de otros. ¿Acaso es menos valioso el emprendedor y la capacidad de dirigir la labranza del obrero a buen puerto?

    En resumen y como reza el adagio: “No hay tal cosa como un almuerzo gratuito”. Y, arrebatas a uno para “ayudar” a otro yace un contingente de males que no se ven a primera vista. El problema hoy días es que las masas de la izquierda que han secuestrado y prostituido estos las palabras, tal como llamar “democracia” a la tiranía de las mayorías o en los EE.UU. del partido que: se llama “liberal” cuando no es tal; se llama democrático, cuando no es tal; y se apoda progresivo cuando es regresivo. O, llegar al absurdo de alegar que hay derecho a la salud, agua, jamón y carnaval y tal.

  • Capitalismo y altruismo

    Cuando Carl Marx acuñó el término “capitalismo”, para referirse a la ideología empresarial o de emprendimiento, lo hizo con ánimo de torcer el concepto ante los ojos de los adictos a la envidia, con lo cual buscaba, entre otras, vender la idea de que el capitalismo no se compaginaba con el altruismo. Su mordaz propósito tuvo éxito en su mórbido propósito de promover la Babel a fin de adelantar la agenda comunista; es decir, el centralismo o totalitarismo. ¡Lástima!, pues el significado de “capitalismo” viene de “cápita” o cabeza, referido a quien usa la cabeza en sus esfuerzos económicos de vida.

    Pero, en vez de hablar de “capitalismo” podríamos hablar de “caputalismo”, siendo que “caput” es voz del latín para cabeza. Y, usando la testa, Ayn Rand aclara que el capitalismo no es un medio amoral o inmoral en el logro del bien común; sino, más bien, que es todo lo contrario. A diferencia, el comunismo o colectivismo que definitivamente son inmorales, dado que niega al ser humano su libertad natural y usufructo de aquello que es propio no sólo de cada quien sino de la misma naturaleza de universo.

    La frase clave o de ideología torcida la vemos en la pretensión de asociar al “bien común” con el colectivismo que contradice al capitalismo o empresarialismo. En el trasfondo lo que vemos es la manipulación de las masas a fin de arrearlas a los corrales del estatismo o la utópica visión de la propiedad comunal. Lástima que aquello que es de todos, no es de nadie y, nadie lo atiende.

    El mayor capital humano está en las personas y, en particular, nuestra cabeza en dónde reside el conocimiento de nuestra existencia y su propósito que está presente en todas las cosas que nos rodean. Si buscar a Dios, mira a tu alrededor. En el colectivismo de supuesto bien común, las personas son vistas como elementos de poco significado ante el colectivo. Hoy, que en muchos sitios, tal como en los EE.UU. también se tuerce el sentido del racismo, al mismo tiempo se abanica el centralismo que es sendero al servilismo y primo del racismo. En fin, es la tendencia del tribalismo que opaca y hasta aplasta las personas que forman la tribu.

    Al fonde de la ideología colectiva nos topamos con el axioma de que la riqueza es apenas material y no moral. La realidad es que la riqueza es bienestar o de aquello que es rico, como la salud, los medios económicos, inteligencia, bondad, moralidad y todo lo que conduce al bienandar que es bienestar. El colectivismo es tribalismo a diferencia del empresarialismo que es, en muchos sentidos, virtuoso. Poco conoceremos a la persona humana estudiando a la sociedad sin estudiar a la persona.

    El altruismo o filantropía; que se refiere “al otro” u otra persona, es la conducta humana que brinda atención desinteresada al prójimo; cuyo antónimo es el egoísmo. El colectivista acusa al capitalista de ser egoísta, pero ¿será cierto que el capitalista no quiere y no ayuda al prójimo? Decir esto es un contrasentido o es decir que la persona humana, en lo particular, es egoísta, pero en lo colectivo es altruista. ¡¿De veras?!

    También se acusa al capitalismo se ser fuente de monopolios, pero la realidad va por otra trocha. Cuando el mercado es verdaderamente libre, los monopolios son harto improbables; a diferencia de los monopolios radicados en la ley; tal como el monopolio del fracasado MEDUCA y otras aventuras gubernamentales metiches. Tal es el IDAAN, y antes el IRHE, el ferrocarril, puertos; ni hablar, la CSS. Monopolios hay en leyes que sólo permiten al nacional ejercer una profesión, o que el transporte lo maneja mayormente el gobierno. Vale destacar el caso del MEDUCA que NODUCA, y aún sigue noducando impunemente.

    La realidad es que la mejor forma de servir al prójimo es por intermedio del mercado desembarazado de vagabunderías políticas y sindicales; que siguen sus propios intereses y no los de la comunidad. El empresario que no sirve o satisface a su clientela quiebra. Algunos ven la libertad como libertinaje, lo cual es craso error. Los humanos somos libres para el bienandar y no el malandar.

    En fin, al menos en algunas cosas nuestra constitución atina, tal como en su introito cuando dice: “Con el fin supremo de fortalecer la Nación, garantizar la libertad… exaltar la dignidad humana…” En resumen, el capitalismo es un sistema que se nutre de la no agresión y la libertad personal.

  • Retenes de tránsito perniciosos

    Los retenes de tránsito legales y bien llevados a cabo son un mal necesario; y, por tanto, deben seguir procesos y lineamientos que, como bien señala el preámbulo constitucional, deben “exaltar la dignidad humana”. Pero, cuando las autoridades permitan o apadrinen los retenes ilegales y mal llevados a cabo, podemos estar seguros de que estamos frente a un estado de avanzado deterioro social. Estamos frente a la horrible realidad de retenes cuyo propósito es de asalto a mano armada; los cuales son del conocimiento de las autoridades que se hacen de la vista gorda, demostrando con ellos el bajo talante de su moralidad y de una comunidad que lo permite.

    La burla de los fundamentales mandatos constitucionales de: “garantizar la libertad… exaltar la dignidad humana… perturbación del tránsito… transitar libremente…” es clara señal de deterioro social y degeneración gubernamental. Detener la marcha de un auto sin que exista base o criterio objetivo para ello, aumenta exponencialmente las prácticas abusivas policiales; además de ser pernicioso adoctrinamiento.

    Los retenes de tránsito sólo deben llevarse a cabo cuando existan motivos y mandato de autoridad competente para ello. En cual caso, los agentes del retén deben recibir las instrucciones de cómo llevarlos a cabo. Como toda herramienta, el retén es útil y legal bajo estrictos lineamientos de legalidad, evitando la discrecionalidad del funcionario.

    Dado que la detención es contraria a la norma constitucional de “libre tránsito”, debemos tener presente de que ‘detener’ a las personas es asunto serio. El peligro en ello está en que las agencias de policía pierdan la noción de respeto a los derechos ciudadanos de transitar “sin más limitaciones que las que impongan las leyes o reglamento de tránsito…”

    Y sí, el Artículo 125 del Reglamento de Tránsito dicen que la licencia “podrá ser solicitada… en cualquier momento…” Pero, debemos ver que esta norma está dirigida a los conductores y no a los agentes de policía; los cuales no están facultados a solicitarla en cualquier momento y sin medir razón. De haber tal instructivo a los agentes de policía, este sería inconstitucional; sería la legalización de un abuzo de discrecionalidad.

    Los retenes deben seguir lineamentos tales como: ser realizados en sitios difíciles de ser burlados; con espacio suficiente para estacionar los autos de manera que no obstaculicen el flujo vehicular; siempre que sea posible, evitando que se realicen en los horarios de alta densidad de tránsito.

    Los retenes no pasan de ser una excusa “legalizada” para detener y escudriñar a los motoristas cuando no existen otras razones valederas para ello: verificar estado de embriaguez, licencias o seguros vencidos, papeles de auto y tal. Pero, cuando los retenes son como los trasmallos de pesca, que no discriminan; estaremos tratando a la inmensa mayoría de ciudadanos como infractores o malhechores; lo cual es una barbaridad.

    Los retenes son instrumento de intimidación, lo cual no es recomendable y debe ser llevado a cabo con todo respeto y consideración. Cuando ello no es así, la comunidad pierde fe en la policía; lo cual es malísimo. Por ejemplo: Ser detenido en un retén no legaliza el cateo del conductor y pasajeros ni la revisión del auto; a menos que exista causa razonable y sustentable para ello.

    No debemos caer en el engaño de consentir a una revisión. Te dirán que quien no la debe no la teme… a lo cual debemos contestar que tenemos el derecho y deber de proteger nuestra privacidad. Es más, existe la posibilidad de que los policías coloquen algún elemento ilegal en el auto para justificar la detención. Y, en todo caso, la persona detenida debe preguntar al agente las razones de la detención, lo que buscan y la razón de creen que ello está en tu auto. Es bueno preguntar: “¿Ya terminaron, puedo irme? Si no existe razón válida, deben permitir que prosigas tu camino.

    Cuando las autoridades de tránsito se vuelcan a realizar retenes de sobriedad, estos son claros y serios indicadores del deterioro de una sociedad y de sus agencias de policía. La escasa cantidad de personas ebrias que típicamente se detectan habla de la poca racionalidad de llevar a cabo semejantes retenes; lo cual también se aplica a la búsqueda de armas y tal.

    Existen fórmulas mucho más productivas y legales para buscar ebriedad, armas, criminales y tal; consistente en el patrullaje y detención de quienes son sorprendidos en francas y peligrosas infracciones. Se ha visto que entre los infractores consuetudinarios están los malandros.

    No debemos consentir que nos pregunten de dónde venimos o a dónde vamos; igual que contestar si has estado en parranda. Pero, si por alguna razón te ordenan a salir del vehículo, debes trancarlo al salir. Una vez fuera no tienes obligación a que te pongan a bailar ni a responder acertijos y tal. Debes respetuosamente rehusar.

    Y, de ser retenido sin mayor causa o razón, debemos ser respetuosos y no debemos entrar en debates. Podemos decir algo como: “Estimado oficial, no estoy de acuerdo con los retenes ni siento la necesidad de dar mayores explicaciones”.

  • Qué hacemos los padres con Halloween?

    La mayoría de las preguntas que nos hacen acerca de Halloween apuntan más o menos a la misma idea: «¿Deberían los padres permitir que sus hijos participen en actividades de Halloween o no?» Es una pregunta legítima que refleja las amplias y variadas creencias de aquellos que formamos parte de la comunidad de fe cristiana. En un extremo del espectro están aquellos que se oponen firmemente a Halloween, mientras que los del otro extremo no plantean objeciones de ningún tipo. Pero es oportuno observar que quizás muchos cristianos probablemente vivan en algún punto intermedio en este tema.

    En las distintas iglesias de diferentes países, las prácticas también reflejan estilos y métodos en conflicto. Algunos simplemente cambian el nombre de sus festividades reemplazando la palabra «Halloween» con «Cosecha». Otras iglesias usan Halloween como un medio para llegar a la comunidad al abrir sus puertas y proporcionar un lugar seguro para que los niños tomen dulces, mientras que otros simplemente aprovechan la oportunidad de adaptar el tema Halloween para realizar esfuerzos evangelísticos. A la luz de todos estos estilos y métodos diferentes, ¿qué debe hacer un padre cristiano?

    No hay duda de que los orígenes de Halloween se remontan a creencias y rituales paganos. Los grupos satánicos también han atribuido significado a Halloween, celebrándolo como una fiesta especial. Una búsqueda rápida en Google sobre los orígenes y los significados de Halloween proporcionará mucha información de fondo. Una cosa parece clara: los cristianos no deben participar en el «lado oscuro» de Halloween, de ninguna manera aprobar lo satánico o centrarse en el paganismo, el mal, la muerte, etc.

    Sin embargo, la realidad de la participación de Halloween para la mayoría de las personas, religiosas y sobre todo no religiosas, es la de ejercer un poco de fantasía, vestirse con disfraces y divertirse con el típico «dulce o truco » en el vecindario. Para muchos, de esto se trata Halloween, sin ninguna conexión con prácticas ocultas o paganas. Para estas personas, es difícil decir que hay algo malo en lo que hacen. Decir que cualquiera que participe en Halloween es pagano o satanista sería tan exagerado como decir que cualquiera que dé regalos en Navidad es un seguidor de Cristo.

    Conocemos la fuente y el patrimonio de la Navidad. También sabemos que para muchas personas, la Navidad es una fiesta no muy religiosa. La gente le da a Navidad su propio significado, independientemente de sus orígenes. Nunca afirmaríamos que todos los que celebran la Navidad son seguidores de Cristo o que honran a Dios. Halloween, creo yo, es similar. La gente le da a Halloween su propio significado, independientemente de sus orígenes. En consecuencia, cuando las personas eligen participar en Halloween, no es necesario deducir que por lo tanto estén aliados con el enemigo, o que promuevan o alienten prácticas y creencias ocultas y paganas.

    Fijar reglas estrictas rápidamente y sin pensar demasiado con respecto a lo que los cristianos deben o no deben hacer sobre Halloween puede sonar fácil, pero en cambio, Dios nos ha dado el gran regalo de la libertad en nuestras elecciones. El apóstol Pablo brindó un gran consejo sobre la respuesta humana normal hacia la tendencia de fijar categorías rígidas cuando escribió: «Has muerto con Cristo y él te ha liberado de los poderes malignos del mundo». Entonces, ¿por qué sigues las reglas del mundo, tales como «No manipules, no comas, no toques»? Dichas reglas son meras enseñanzas humanas sobre las cosas que desaparecen tan pronto como las usamos. Estas reglas pueden parecer sabias porque requieren una fuerte devoción, humildad y severa disciplina corporal. Pero no tienen ningún efecto cuando se trata de conquistar los malos pensamientos y deseos de una persona. ”–Colosenses 2: 20-23 (NTV)

    Así que finamente, cualquiera que sea la convicción que tengas sobre la participación de tu familia en Halloween, ¡vívela para la gloria de Dios! En estos asuntos, sigue tus propias convicciones, y haz un esfuerzo en comprender que los cristianos pueden diferir en sus creencias y miradas sobre este tema. Y si te topas con esos compañeros creyentes que tienen una postura sobre Halloween distinta a la tuya, dales libertad para vivir sus propias convicciones. El apóstol Pablo lo dijo de esta manera: «¿Quién eres tú para condenar a los siervos de Dios? Son responsables ante el Señor, así que déjelos decir si están en lo correcto o no. El poder del Señor los ayudará a hacer lo que deberían. ”–Romanos 14: 4 (NTV)

    Jim Liebelt

    Escritor con más de 35 años de experiencia especializada en pastoral juvenil y familiar. Publicado originalmente en e625.com

    Puede leer el original aquí.

  • Nobel de la Paz reconoce los derechos humanos frente a las agresiones de Putin y sus acólitos

    En el 70º cumpleaños de Vladimir Putin, el comité del premio Nobel ha reconocido la labor de tres activistas que luchan contra el mandatario ruso y contra los regímenes pro-Putin.

    El Nobel de la Paz ha recaído en el activista bielorruso encarcelado Ales Bialiatski, en la organización rusa de derechos humanos Memorial y en el Centro de Libertades Civiles de Ucrania. Los tres ganadores han sido reconocidos por el comité como ejemplos de “derechos humanos, democracia y coexistencia pacífica”.

    Cabe destacar que el comité ha premiado a un activista encarcelado por el principal aliado de Putin, a un grupo de derechos humanos ruso que Putin ha intentado cerrar y a un grupo de derechos humanos ucraniano que está documentando los crímenes de guerra rusos.

    El bielorruso Ales Bialiatski está actualmente encarcelado por su activismo. Fue uno de los primeros activistas por la democracia en Bielorrusia en la década de 1980, y nunca ha perdido su compromiso ni su activismo para promover la democracia y el desarrollo pacífico en Bielorrusia.

    A medida que Bielorrusia se deslizaba hacia la dictadura, el activismo de Bialiatski se hizo menos aceptable para el régimen del presidente Alexander Lukashenko. Bialiatski es la cuarta persona a la que se le concede el Nobel de la Paz estando detenida, y el comité del Nobel ha pedido que se le libere para poder recoger su premio en persona en Oslo.

    El Centro de Libertades Civiles ucraniano comenzó a identificar y documentar posibles pruebas de crímenes de guerra rusos en febrero de 2022, cuando comenzó la invasión. Estos esfuerzos serán importantes en caso de que la Corte Penal Internacional pueda acusar a Rusia de crímenes de guerra. El Centro ha sido reconocido por el comité del Nobel por trabajar para “fortalecer la sociedad civil ucraniana y presionar a las autoridades para que Ucrania sea una democracia de pleno derecho”.

    El tercer galardonado es la organización rusa de derechos humanos Memorial, ilegalizada en Rusia en 2021. Memorial fue cofundada por Andrei Sájarov, el físico y premio Nobel de la Paz, durante la época de Gorbachov, con el objetivo de sacar a la luz la magnitud del terror y la persecución durante el periodo de Stalin en el poder.

    La organización publica documentos históricos previamente ocultos e historias personales de quienes fueron enviados a los gulags de Joseph Stalin, los campos de prisioneros rusos. Estas historias se volvieron incómodas para el régimen de Putin cuando empezaron a tener paralelismos con su progresiva represión.

    En los últimos años, el Kremlin ha intentado perseguir y encarcelar a los activistas de Memorial y cerrar sus oficinas en Moscú. Por una infeliz ironía, la concesión del premio Nobel de este año coincide con una comparecencia en el tribunal de Moscú de los activistas de Memorial para tratar de anular la incautación de su oficina.

    El comité del premio de la Paz dijo que había tenido en cuenta el riesgo que suponía para los galardonados la concesión de estos premios. En el caso de Bialiatski, en particular, ya que se encuentra en prisión, el comité dijo que esperaba que el premio le levantara la moral y no tuviera consecuencias negativas para él.

    La portavoz del comité, Berit Reiss-Andersen, dijo: “A través de sus constantes esfuerzos en favor de los valores humanos, el antimilitarismo y los principios del derecho, los galardonados de este año han revitalizado y honrado la visión de Alfred Nobel de la paz y la fraternidad entre las naciones, una visión muy necesaria en el mundo actual.”

    La historia del Nobel

    El premio Nobel de la paz pretende reconocer a la persona o personas que “más hayan hecho por la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos permanentes y por la celebración y promoción de los congresos de paz”. Desde su creación en 1901, se han concedido 137 premios de la paz.

    Las candidaturas a este premio proceden de jefes de Estado, políticos, ganadores anteriores y académicos. Este año ha habido 343 candidaturas, la segunda cantidad más alta de la historia del premio.

    La historia del premio de la paz ha sido en ocasiones controvertida. En particular, los premios otorgados al presidente Barack Obama en 2009, en medio de las ejecuciones extrajudiciales cometidas por drones estadounidenses, y al secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger y al político vietnamita Le Duc Tho en 1973 por negociar la paz en Camboya cuando el conflicto aún estaba en curso, han suscitado críticas. La ganadora de 1991, Aung San Suu Kyi, tuvo que defender posteriormente a su país de las acusaciones de genocidio, lo que la aleja del espíritu y el propósito del premio de la paz.

    Este año, el comité se ha mantenido alejado de los favoritos de las casas de apuestas, el presidente ucraniano Volodímir Zelensky y el activista político ruso encarcelado Alexei Navalny. En su lugar, han optado por activistas de derechos humanos de larga trayectoria que se han enfrentado a los poderosos para llevar a cabo un trabajo difícil.

    El premio Nobel de la Paz de 2022 ofrece un atisbo de esperanza para reafirmar las normas en torno a la coexistencia pacífica y los derechos humanos universalizados.The Conversation

    Robert M. Dover, Professor of Intelligence and National Security, University of Hull

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • La ejemplaridad de Miguel de Cervantes

    El 29 de septiembre de 2022 se cumplieron 475 años desde el nacimiento, en Alcalá de Henares, de Miguel de Cervantes. Bautizado en la iglesia parroquial de Santa María la Mayor el 9 de octubre, se supone que debió de nacer el día de San Miguel.

    Casi cinco siglos después, y tras muchas luces –pero también algunas sombras– en la transmisión, recepción e interpretación de su obra, Cervantes está más vivo que nunca en este siglo XXI que tanto necesita su ejemplaridad y sus valores.

    La obra de Cervantes nos ayuda a afrontar los conflictos de hoy

    ¿Cómo es posible que una obra escrita en un contexto histórico tan diferente al nuestro pueda arrojar tanta luz sobre el presente? ¿Es posible que su imagen de lo humano nos pueda ayudar a afrontar conflictos de hoy?

    Cervantes trasciende la circunstancia vital que refleja su obra para llegar a la raíz misma de la condición humana. Se adelanta a su tiempo (y al nuestro), como dijera Harold Bloom en su libro ¿Dónde se encuentra la sabiduría? Se anticipa tanto en su concepción de la libertad, por la que cree que se puede dar la vida, como en su visión radical de la igualdad: ningún ser humano “es más que otro si no hace más que otro”. También se anticipa en su visión de la fraternidad y la solidaridad.

    Siempre me han impresionado las palabras de Fiódor Dostoyevski (Diario de un escritor, 1876) al referirse al Quijote:

    “En todo el mundo no hay obra de ficción más profunda y fuerte que ésa. Hasta ahora representa la suprema y máxima expresión del pensamiento humano, la más amarga ironía que pueda formular el hombre”.

    Dostoyevski concluye reconociendo que en la obra de Cervantes se encuentran las claves del sentido de lo humano.

    Ejemplaridad e imagen de vida

    Como afirma Javier Gomá, nuestro autor es ejemplo e ideal de vida:

    “El nuevo ideal es Cervantes. Si el Quijote fue el libro de la conciencia moderna, la perdurable imagen de su autor está llamada a valer de gran mito posmoderno. España sería mejor, más cívica, más urbana, más humana, si se asemejase más a Cervantes, si imitara más su ejemplo, si fuera más cervantina. Y el resto del mundo también”.

    Idealidad (sin perder el contacto con la tierra), amabilidad y benevolencia, así como ironía y sentido del humor caracterizan el núcleo de la obra cervantina. Desde su admiración por Aristóteles busca siempre el equilibrio, la mesura y los grandes ideales de verdad, bondad y belleza.

    Hacer frente a las adversidades: cada cual se fabrica su destino

    Miguel de Cervantes no tuvo una vida fácil. Nació en Alcalá de Henares en 1547, donde se encuentra una de las más importantes universidades de su tiempo. Pero, incluso teniendo verdadera pasión por el saber y la lectura, no pudo estudiar en la Universidad por los problemas económicos de su familia. A pesar de ello, su obra refleja una cantidad y calidad de lecturas verdaderamente excepcionales. Por ello no nos extraña que una de sus frases más conocidas y profundas sea: “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”).

    Cervantes en Lepanto, pintura de Augusto Ferrer-Dalmau Nieto.
    Wikimedia Commons, CC BY-SA

    Cuando inicia su curso como poeta y se publican sus primeros versos por López de Hoyos, tiene que abandonar su país (no se puede asegurar del todo por qué) y se dirige a Italia, donde decide hacerse soldado. Sin haber cumplido aún los 24 años, en la batalla de Lepanto, queda gravemente herido y sin movilidad en su mano izquierda. A pesar de ello sigue librando batallas por un Imperio y un rey que nunca supieron agradecer adecuadamente sus servicios.

    Cuando decide regresar para dedicarse a su pasión, la escritura, es apresado por piratas frente a las costas de Cataluña y vive una amarga experiencia de cautiverio en Argel. Pero tampoco queda atrapado en su mala fortuna. Cuando recuerda la experiencia aprendió a tener paciencia en las adversidades. Sigue luchando porque cree que cada cual debe forjar su vida. Así hará decir a Cipión en la Numancia: “Cada cual se fabrica su destino;/ no tiene aquí fortuna alguna parte; / la pereza fortuna baja cría,/ la diligencia, imperio y monarquía”.

    Tampoco tuvo suerte en la “República de las letras”. Hizo grandes aportaciones al teatro, pero quedaron eclipsadas por su contemporáneo Lope de Vega. Publicó su primera obra, La Galatea con casi cuarenta años, en 1585, y tardó otros veinte años en publicar la segunda, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605). Aunque le dio cierta popularidad e hizo posible que fuera publicando otras obras (Novelas ejemplares, Viaje del Parnaso, Ocho comedias y ocho entremeses), el Quijote no le solucionó su precaria situación económica, que tuvo que afrontar como recaudador de impuestos y que le llevó varias veces injustamente a la cárcel, como cuando quebró su banquero, Simón Freire.

    Para colmo, sus enemigos quisieron empañar el éxito del Quijote, y cuando estaba a punto de finalizar la segunda parte, se adelantaron con el Quijote apócrifo firmado con el falso nombre de Avellaneda. No pudo ver impresa la obra que creía mejor entre las suyas: Los trabajos de Persiles y Sigismunda, que vería la luz tras su muerte.

    Un proyecto vital lleno de valores

    Nada de todo ello desvió a Cervantes de su proyecto vital y literario. Siguió avanzando, abriendo caminos y se convirtió no solo en el creador de la novela moderna, sino en quien la llevó a su más alta cima, nunca igualada en los varios siglos de literatura posterior. Se suele afirmar que todos los recursos de la novela posterior a Cervantes aparecen de algún modo en el Quijote.

    Pero lo más hermoso, lo más asombroso, es que Cervantes mantuvo siempre una imagen y unos valores de existencia extraordinarios, basados en la libertad, la responsabilidad, la humildad y el perdón, el imperativo de no hacer daño a los demás, de corregir las injusticias, lo torcido (“enderezar tuertos”), denunciar la corrupción y ayudar a quienes más lo necesitan (especialmente, mujeres y niños).

    Su propia vida ofreció abundantes ejemplos de todo ello: fue siempre profundamente agradecido y nada envidioso; respetuoso con las mujeres y responsable al dar su nombre a la hija que tuvo con una mujer casada, antes de su matrimonio; generoso, cuando decide que con el dinero de su rescate liberen antes a su hermano, permaneciendo él en el cautiverio…

    El centro de la obra de Cervantes es el amor: a la vida, a los demás (con una importancia especial para esa forma peculiar del amor que es la amistad), a la naturaleza, a la literatura y al arte.

    Hasta tres días antes de su muerte, el 22 de abril de 1616, afirmó su voluntad de vivir y aceptó con dignidad su final, despidiéndose alegre de sus amigos. Sin duda si leyéramos a Cervantes y nos dejáramos impregnar por sus valores, este mundo sería mejor. Es la forma más adecuada de celebrar que hace 475 años nació un extraordinario ser humano que con su palabra cambió el mundo.The Conversation

    Manuel Angel Vázquez Medel, Catedrático de Literatura Española (Literatura y Comunicación), Universidad de Sevilla

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.