Etiqueta: educación estatal

  • La Obediencia del Rebaño

    La obsesión de los malos gobiernos se denota en su afán de poder. El grave problema del control central que busca una igualdad ilusa es que lleva a disminuir la racionalidad; ésa que lleva al ser racional a leer estas cosas que escribo y a objetar el intervencionismo central irrazonable. Y otro problema con la intromisión central en la educación es que no sólo se busca controlar al ciudadano de mañana sino a sus padres de hoy; esos que andan convencidos de que el MEDUCA educa y, peor, que realmente es “gratuito”. ¿Crees que podrías ponerle cifra $ al daño que produce MEDUCA en nuestros hijos y en el país?

    Por otro lado, el estudiante aventajado no conviene a los gobiernos de la Cosa Nostra, que afanadamente buscan la equidad dónde esta no anda; vale decir, en la igualdad de la sopa aguada. Y, por supuesto que todo ese control central y adoctrinamiento tienen que ser los más disimulados posible, ya que no son tantos que comulgan con semejante barbaridad. Y, hablando de dignidad, vean que hasta nuestra Constitución habla de ello en su Preámbulo cuando dice “exaltar la dignidad humana”; lo cual trae la pregunta de cómo hemos de lograr eso, ¿acaso a través del adoctrinamiento y el intervencionismo gubernamental en cosas que no son gobernar?; tal como vender electricidad, agua, comida, transporte, educación, y hasta perdón de infracciones por un precio. Pero esto último lo hacen los agentes de la ATTT… ¡Aja!, ¿y sus jefes ni se enteran y menos actúan?.

    Tengamos claro que la función gubernamental no consiste en dirigir las acciones del pueblo más allá de inhibir las faltas y los delitos. Así, bien podemos decir que una gran cantidad de actividades que han asumido los gobiernos en Panamá o las que se han apropiado, no son gobierno sino propias de la comunidad a través del mercado. Tomemos la educación, como ejemplo: ¿cómo es que los gobiernos no han podido acabar con las escuelas privadas, Y ¡vaya si no ha tratado!, incluyendo las brujas y las rancho? El que la respuesta no sea obvia lo dice todo.

    La función propia y productiva de los gobiernos del estado es la de evitar que algunos malandrines agredan a quienes están en lo suyo creando prosperidad propia y generalizada. Pero… ¿qué hacer cuando el gobierno con su MEDUCA, IDAAN, etc., es el violador? ¿De verdad crees que la solución está en la ACODECO? O sea, que el gobierno se preocupara de castigar al gobierno… ¡qué lindo!, e iluso.

    La enseñanza y educación no es interventora sino promotora de la función propia autodidacta. ¿Pero como hacer cuando el propio MEDUCA es intervención y fracaso? ¿Acaso no están enterados de que mientras más invertimos en el MEDUCA peores resultados tenemos? No sólo en Panamá, en Gringolandia pasa igual. En contraposición, la función parental de la familia en la educación de sus hijos depende de que sean los padres quienes estén al frente ya que, de lo contrario, ocurrirá lo que vemos; que sean tantos los padres que le dejen el asunto al MEDUCA mientras ellos andan en otras cosas.

    La intervención gubernamental con el MEDUCA es, en sí, una agresión en contra no sólo de la familia y de sus hijos sino en contra del futuro del país; ya que, entre otras, no deja claro ni promueve la independencia del pueblo sino el servilismo en los caminos vacunos de la mente. Si los padres se equivocan en la educación de sus hijos, ello no justifica y da lugar a la entrada del MEDUCA. Algunos padres se equivocarán, pero mientas más deleguen lo indelegable a los gobiernos del estado las cosas irán de mal en peor. 

  • La Doctrina de la Obediencia

    Un MEDUCA (Ministerio de Educación) no puede más que vender doctrina de obediencia a los gobiernos del estado; y vemos que cada gobierno tiende a imponer sus intereses más que los de la comunidad. Pero la tiranía no conjuga con el verdadero espíritu humano, ese que crece y florece en libertad, tal como dice nuestra Constitución en el mero principio de su Preámbulo. En los gobiernos de la Cosa Nostra es natural la emergencia del despotismo y vaya que si se tiene la herramienta ideal para adoctrinar no la van a usar.

    En el MEDUCA será raro encontrar espontaneidad, diversidad, y personas independientes, el producto de la educación centralizada son caminos de servidumbre semejantes a los rebaños de semovientes. Aún, históricamente, las manifestaciones estudiantiles han sido más instrumentos de la Cosa Nostra, en dónde sus clanes se baten furiosamente por ganarse el Palacio de las Garzas.

    ¿Crees que el estatista o el estatismo no va a procurar el servilismo? Las opciones están entre el control parental o estatal. Y si creen que exagero, sólo tienen que fijase en nuestro Panamá en dónde el estado, a través de sus gobiernos los tenemos metido hasta en el agua de nuestros retretes.

    La educación no siempre la manejaron los gobiernos del estado. Y en esto vale hacer un alto y distinguir entre “estado y gobierno”. El estado es la población, mientras que los gobiernos son los organismos que crea el estado para arbitrar el partido de la nación. Y perdonen que lo diga, pero hasta para robar. El asunto es que con la centralización educativa no se logró mejorar ni la educación ni los educados. En los EE.UU. lo que si se logró en los primeros 5 años luego de la centralización fue un aumento de 750% en los salarios de los funcionarios encargados del adoctrinamiento; con el perdón de los verdaderos educadores que sé los hay pero como dice el refrán: “La excepción confirma la regla”.

    La otra fue la educación compulsoria, en dónde o vas al MEDUCA o a las escuelas privadas que son tuteladas por el MEDUCA. Al comienzo de la centralización la educación en casa era muy mal vista o hasta prohibida. Recuerdo el caso de una familia alemana que se mudó a los EE.UU. para educar en casa a sus hijos. Un día entró el SWAT derribando pureta y armados hasta los dientes, y se llevaron esposados a los padres, frente a sus hijos; porque habían recibido una orden de captura por INTERPOL.

    Y, con el centralismo viene apareado el síndrome de la igualdad o equidad; lo cual es absurdo dado que si algo caracteriza este mundo es la desigualdad. ¿Se imaginan un mundo en dónde todos son iguales en la ignorancia? En el aula lo peor es la uniformidad en la enseñanza, ya que el aprendizaje no es parejo. Yo fui uno de los alumnos más retrasados en mi primaria y parte de la secundaria y, sin embargo, miren que no escribo tan mal.

    La igualdad en el salón hace que los aventajados se aburran y los retrasados se frustren. Cada niño aprende a su ritmo y en virtud de la emoción. ¿Crees que en un partido de futbol hay igualdad? Aún, la tendencia de una educación centralizada e igualitaria es tornarse represiva, lo cual destruye el proceso educativo. La igualdad no puede ser obligada; lo cual ha llevado a aguar la sopa para que todos sean igualmente ignorantes.

  • La Familia o la Cosa Nostra

    La Cosa Nostra o Mafia Siciliana tienen bastante en común con algunos gobiernos que se constituyen no a través de un voto democrático limpio y transparente sino una votación prostituida mediante variados mecanismos de engaño y adoctrinamiento. Y no, “prostituido” no sólo se refiere al mercado sexual sino a lo que se corrompe o rebaja.

    A través de la historia humana el poder gubernamental ha sido como la miel, que atrae moscas; lo cual digo en plural. Moscas que se congregan en familias o agrupaciones que se toman el poder a través del poder, el chantaje, violencia, la ley prostituida y el oscurantismo engañoso. Y una de las herramientas favoritas la tenemos en el adoctrinamiento; tal como cuando los gobiernos se toman para sí la educación, esa que nos es una legítima función gubernamental, pero que sirve de maravillas para la Cosa Nostra, tal como el MEDUCA y vayamos a eso.

    ¿A quién corresponde la educación de los hijos, a la familia a la Cosa Nostra? Ni siquiera cuando no es Cosa Nostra un gobierno debe crear MEDUCAs. Y veamos que si tantos gobiernos que hemos conocido en nuestro patio pocos han sabido gobernar. ¿por qué piensas que sabrán educar? De hecho, el MEDUCA no sirve para educar, pero sí para adoctrinamiento de pobreza. El elemento o fin central de la educación es ayudar al niño en su camino hacia la independencia; la cual se da al sexto grado o los 12 o 13 años, cuando los niños y niñas ya son adultos… ¿o es que crees que un ser humano que ya puede reproducirse no es un adulto?

    Si luego de esa edad los tratamos como niñitos, seguirán siendo niñitos; y así lo consideran los hebreos que celebran el “Bar Mitzvá”. Así, lo lógico y sensato es que sean los padres que estén encargados en la educación de sus hijos y, si van a buscar ayuda para ese fin, no debemos inducirlos y menos obligarlos a que sea un MEDUCA; que es un ente político o peor, un ente de la Cosa Nostra.

    En algunos países que por diversas razones no han logrado buen desarrollo social; la evidencia apunta hacia los porcentajes natalidad fuera de la familia nuclear, fuera del matrimonio. Aún en estos casos el o los MEDUCA no son la solución, pues en ello no hay atajos. Lo esencial es respetar el ‘derecho paterno a escoger’, pues sin ello no sólo los niños no maduran sino tampoco los padres.

    Es iluso o ingenuo pensar que los gobiernos del estado por intermedio de MEDUCA se preocuparán por la personalidad independiente de sus víctimas… eee alumnos. ¿De verás crees que el MEDUCA sirve para crear emprendimiento; cuando sus “educadores” no son sino funcionarios sindicalizados que se afanan más en cierres de calles?

    Sin libertad no se puede desarrollar la persona. De hecho, sin emoción no hay educación y aprendizaje y vaya usted a ver si en el MEDUCA hay emoción. Busquen la canción de Pink Floyd intitulada “We are not Brick on a Wall” -no somos ladrillos en una pared. Más aún, la educación y la violencia no conjugan; pero… vayan a ver que los gobiernos son entes de violencia y compulsión. No más con la palabra “impuestos” deberíamos ver esto.

    Y, ni hablar que los gobiernos del estado imponen uniformes o uniformidad y no personalidad libre que rechaza a la Cosa Nostra. Este es el caso del colectivismo socialista que no gusta de la libertad. De hecho, ello ocurre con los currículos que típicamente tienden a la uniformidad; y vaya usted a ver si la riqueza la encontraremos uniformemente distribuida en el mundo.

  • Cuando el MEDUCA Noduca

    El fenómeno del colapso de las instituciones educativas gubernamentales se está dando alrededor del mundo, desde sitios como Nueva Delhi, Islamabad, Lagos y México; y obvio que Panamá no se queda por fuera. Por supuesto que no tiene sentido seguir haciendo más de lo mismo pensando que la culpa es de Lucy. Hay que ser muy ingenuo para pensar así; y en todo caso los problemas de Lucy son de Lucy y los de la educación, como el MEDUCA, son de todos. Pero invito a todo el que tiene Internet de colocar en su buscador de Internet “Makoko Lagos”, y luego “imágenes” y entraran el inframundo de uno de los barrios más pobres del planeta. Lo curioso es que allí lado a lado nos podemos encontrar con una escuela construida con retazos de madera carcomida, huecos por ventanas, porta focos sin focos y abanicos que no abanican. Y sin embargo en ese sitio inesperadamente está surgiendo una educación muy superior a la que se imparte en una escuela gubernamental cercana en dónde los estudiantes se rascan la cabeza esperando a un profesor que no vendrá. ¿Qué hay detrás de todo esto?

    Las investigaciones muestran que estas escuelas de bajo costo de los pobres para los pobres en Lagos, Nigeria, suman arriba de 18,000 y cientos más abren cada año. El costo promedio de colegiatura es como de $35 por período lectivo (7,000 nairas); y algunas cobran hasta 3,000 nairas. En comparación las escuelas de gobierno suman apenas 1,600 y casi ninguna dentro del arrabal. Algunas escuelas son de órdenes religiosas y otras de grupos caritativos; pero la mayoría es de empresarios educadores del mismo arrabal, cuyos clientes ganan menos de $2 al día.

    El gran problema de escuelas por y para pobres es que de acuerdo al gobierno “no existen”; y aun cuando llevas a los funcionarios y se las muestras te dicen algo como, “no, eso no es una escuela, ¿Quién sabe qué será?” Pues sepan que esa es la respuesta del pueblo a la carencia o estafa educativa gubernamental.

    El fenómeno que se observa en países como Nigeria es que sus ciudadanos ya toman conciencia que si no actúan por cuenta propia no habrá futuro para sus hijos. En muchos países del sureste de Asia, más de la mitad de los graduandos de escuelas gubernamentales apenas saben leer y su vocabulario no pasa de unas 300 palabras.

    Algunos piensan que la solución está en construir más escuelas gubernamentales, pero se equivocan. Necesitamos más ciudadanos independiente y no más gobierno metiche. A fin de cuentas, para las privadas ser mejor que el MEDUCA no es difícil y, menos frente a los clientes que te exigen calidad; lo cual no existe con el MEDUCA.

    Un caso interesante es el de cuatro provincias en Pakistán en dónde el gobierno ha decidido no construir más escuelas gubernamentales y en su defecto están canalizando esos fondos al sector privado a través de la Punjab Education Foundation (Fundación Educativa de Punjab); una asociación civil sin fines de lucro que se enfoca en los más pobres. Y una de las ventajas de las escuelas privadas es que tienen mucha más flexibilidad a la hora de contratar y descontratar educadores.

    Me da mucha pena ver la guerra que le arman los del MEDUCA a las escuelas rancho; y es que no ven que el secreto del aprendizaje no está en las paredes de cemento sino en la motivación de los buenos educadores y buenos emprendedores; esos que igual que hacen los negocios asiáticos en Panamá, buscan a su clientela colocando sus establecimientos en los barrios y dando buen servicio.

  • La Terrible Educación Pública

    Hace años escribí un libro intitulado “¿Educación Gubernamental o Particular?” en dónde expuse el grave error de delegar la educación a una institución de gobierno que engaña al llamarle “educación pública” a lo que es un monopolio gubernamental. Pero, lastimosamente, el error queda plasmado en la misma Constitución que por un lado establece los monopolios oficiales, para luego en su artículo 295 prohibir todo aquello que “tienda a restringir efectos de monopolio en perjuicio del público; y… ¡vaya si la actividad del MEDUCA no es perjudicial al interés público. Y, el mismo hecho de que no lo veamos y entendamos lo dice todo.

    Lastimosamente y, como bien lo señaló el poeta Sam Walter Foss en su poema “El Sendero de la Vaca”, los humanos somos dados a seguir los caminos vacunos de la mente. ¿Es que no advertimos los terribles resultados de la “noducación del MEDUCA; ese que NODUCA”? Lo mismo ocurre en los EE.UU., en dónde cada día hay más padres de familia que se dan cuenta el inmenso error de haber delegado a los gobiernos aquello que nos es gobernar; pero…. ¡vaya si no se presta para adoctrinar y controlar a una gran masa de funcionarios gubernamentales que hacen las veces de educadores. Algunos lo serán, pero…

    ¿Realmente crees que los funcionarios del NODUCA se esmeran por enseñar a sus víctimas el arte del emprendimiento?; cuando sus centros monopólicos, aunque no eduquen jamás quiebran; y cuando las víctimas de su monopolio no son “clientes”. Por lo menos los comunistas no andan con engaños y no dejan duda cuando declaran que tus hijos no son tus hijos pues estos pertenecen al dios estado.

    Y… cuando quieres un buen producto, sea una estufa, refrigerador, auto y tal ¿acaso los vas a buscar al gobierno? ¡Ajá!, pero si buscas una buena educación vas al MEDUCA que NODUCA. ¡Eso es absurdo! Con las montañas del despilfarro del NODUCA, podríamos enviar a todos los niños del país a escuelas privadas, en dónde no sólo serían “clientes” sino que si lo les gusta el producto educativo que compran, pueden ir a otro negocio educativo. Pero muchos dicen que no se debe comerciar la educación, lo cual es curioso porque no parece molestar que se comercie la salud, el agua, el transporte, el gas licuado, etc.

    Pero, llevemos el tema a la Constitución, si es que podemos llamar “constitución” a lo que tenemos; la misma comienza diciendo que la función del gobierno es velar por la libertad. ¿Acaso hay libertad cuando los más pobres no tienen otra que colocar a sus hijos en la perversión MEDUCA? Ideal sería que fuesen los padres que decidan no sólo la escuela de sus hijos sino el currículo y tal. ¿Somos libres cuando no podemos escoger la escuela y lo que se enseña? Y ¿de dónde creen que sale el “no a la privatización”? que es tan popular con el pueblo. No sólo de dónde sale sino lo que quieren decir con ello.

    Y aquello que tantos llaman “igualdad” en realidad es igualdad en la ignorancia y en la pobreza, ya que eso es lo que buscan los malos políticos; al ciudadanos sumiso, servil e ignorante. Si no cerramos el MEDUCA seguiremos los caminos lemúridos de la mente.

    En fin, para quienes realmente les interese la dignidad humana, el progreso y el desarrollo de la persona en una sociedad verdaderamente libre; elegir si deben ser los padres o los políticos los que deciden no sólo es elemental sino fundamental. Si realmente amamos a nuestros hijos deberíamos tener el coraje de cerrar el NODUCA.

  • Nuestros hijos ya son comunistas

    Nos cuenta Mark Thornton del Instituto Mises que si nuestros hijos aún no son comunistas, por la ruta en que andamos pronto lo serán. Y la verdad es que vale la pena ponerle atención, veamos.

    De salida Thornton asevera que los mismos padres en los EE.UU. ya son, al menos, medio comunistas y al leer lo que dice Thornton caí en cuenta que esto también aplica, en buena medida, en Panamá. Ver que le hemos entregado la educación de nuestros hijos al MEDUCA o, mejor dicho, al NODUCA gubernamental es de pavor. Es decir, que le entregamos el futuro de nuestros hijos a los árbitros del partido, que se supone no están para patear balones sino para ver que no se haga trampa en el juego. Pero, ¿no han sido los árbitros gubernamentales los que más trampas vienen haciendo?

    ¿Qué hacer cuando no sólo los árbitros patean los balones sino hacen trampas? Y aún más allá, cuando muchos funcionarios del NODUCA, en vez de enseñar emprendimiento enseñan servilismo a la casta política. Y tengamos en cuenta que la ignorancia conduce al servilismo y la dependencia enfermiza que vemos con una población que quiere que el gobierno les resuelva todo.

    ¿Será tan difícil ver que todo el adelanto que vemos alrededor nuestro nace de la privatización y no de la estatización? Los gobiernos no son productivos; productivos son los ciudadanos libres. Y, sin embargo, el decir más popular entre nuestro pueblo es el “no a la privatización”. Es simple, si no es privado o empresas, sólo queda el centralismo que es comunismo o peor; pandillerismo, que es lo que hemos venido cultivando a través de nuestra historia.

    Y regreso al MEDUCA que NODUCA, ese que sale más caro que la mayoría de las escuelas privadas que educan mejor. Y más triste aún, que miles de panameños pagan doble; pagan impuestos que van a dar al NODUCA, y luego pagan para que sus hijos vayan a escuelas no gubernamentales; sean estas con fines lucrativos o comunitarias.

    La inmensa mayoría de las empresas privadas viven y sobreviven debido a que sirven bien a sus clientes, lo cual no es el caso de las empresas gubernamentales; particularmente cuando entran a competir con particulares. ¿De veras creemos que gobernar es recoger basura, vender agua, electricidad, alimentos y andar compitiendo en el mercado?

    Y ¡por supuesto! cuando uno se ha acostumbra a que todo se lo hagan los gobiernos o, mejor dicho, los ladinos políticos, a punto de que no aprendieron a resolver por cuenta propia, no es de extrañar que lleguen otros que han escapado a dictaduras, como la venezolana, y les quitan sus empleos; ya que allá, a la brava, aprendieron la lección; y no vienen creyendo que Tío Gobierno les resolverá.

    ¡Por supuesto!, que en tal realidad, gran parte de la población es fácil presa de las ideologías socialistas, esas que plagan nuestra constitución. En el mundo irreal del comunismo, en el cual no existe la propiedad privada, se pretende que todos amen al prójimo y no les interese lucrar sino regalar. Creen que el capitalismo es salvaje y el comunismo es bondadoso. Vayan de vaca a Venezuela a ver si es así.

    Y no es que los sindicatos no puedan beneficiar a sus miembros, sino que si se van por el sendero del comunismo y tal, terminan afectando al emprendimiento que es el único que pueden hacer realidad los beneficios laborales. Y más triste es que para lograr un salario mínimo se requiera una ley que prohíba trabajar ganando menos a personas con menor capacidad.

  • Educar y gobernar no conjugan

    Desde 1964 fundé y dirigí dos escuelas y he escrito un libro y publicado muchos artículos sobre la educación y hoy, ya pasados mis 80 años en este mundo quiero dejarles a mis compatriotas el mensaje del título de este escrito. Y cuando digo que “no conjugan” es que no se deben juntar o mezclar. Educar y gobernar no son “cónyuges” o “yuntas”. Cuando los gobiernos se ponen disque a educar, lo que buscan es controlar, dominar, doblegar, avasallar o adoctrinar. El verdadero gobernar es promover la autonomía del pueblo.

    La verdadera y más valiosa educación anda dispersa por los laberintos de una sociedad y no la vamos a encontrar en las mazmorras de un NODUCA; que los niños no son ladrillos en el muro de una mazmorra gubernamental. En 1993 John Hood de escribió: “La educación pública es un fracaso”; pero, como bien lo planteó Sam Walter Foss en su poema “El Sendero de la Vaca”, “…los hombres son dados a andar a ciegas por los caminos vacunos de la mente… apegados al errante proceder, cumpliendo la faena que otros les legaron.”

    En la educación no hay currículos santificados sino pueblos engañados. La verdadera educación anda como las mariposas de flor en flor en vuelos de piruetas de alas coloridas. A diferencia los gobiernos suelen deambular por los senderos de pasados caducos; imponiendo normas burrocráticas y currículos que entregan a un redil de funcionarios inmersos en las entrañas del ‘bégimo’ MEDUCA, una institución tan grande que es imposible de administrar y menos cuando queda inmersa en la politiquería y en sancochos sindicales.

    Y sí, en la educación privada y descentralizada también se dan fracasos; poro son dispersos y no como ocurre con el MEDUCA que cuando fracasa, fracasa Panamá. Los lineamientos de un MEDUCA no pueden recoger la realidad social que anda dispersa por todo el país y por el mismo mundo; en cada provincia, en cada pueblo y en cada parroquia, barrio y casa. Las reformas del MEDUCA ignoran el rol de cada persona, del alumno, de sus padres, de los empresarios dueños de escuelas y tal. Podrás llevar el caballo al agua pero no obligarlo a beber; igual los niños aprenden sólo cuando se les prende el fuego de la emoción.

    Cada nuevo jefe del MEDUCA trae una nueva pócima mágica que resolverá el malandar que trae dicha institución y ninguna resuelve; ya que el verdadero mal está sembrado en las cimientes de un sistema educativo centralizado. Y lo repito a cansancio: la educación no tiene caminos trillados, como tampoco las mariposas tienen rutas aéreas fijadas cuando aletean en busca del néctar de la vida.

    El MEDUCA es un monopolio y muy mal andamos si a estas alturas no entendemos que los monopolios no sirven sino a bastardos intereses; y menos si son impuestos por grupos interesados en sí y no en la educación. Y como bien dijo Lucy Molinar respecto a las pruebas PISA. “…sólo arrojan los resultados que ya todos saben.” Es decir, que las cosas andan muy mal. Poco entendemos la verdadera función de los exámenes y las notas cuya utilidad y objetivo no es para poner una marca en la nalga de la vaca sino que son un instrumento para ver por dónde andan los estudiantes; cada uno por su propio camino.

    En fin, si nuestros gobiernos no han servido para gobernar ¿de dónde sacamos que servirán para educar? Démosle los fondos malgastados en el MEDUCA a los padres de familia y que sean estos los que decidan lo mejor para sus hijos.

  • Buscando educación en los matorrales de la corrupción

    A través de la historia la educación nunca fue vista como una actividad gubernamental; tristemente, son pocos los que entienden qué y para qué son los gobiernos y, mucho menos ¿qué es educar? En términos simples, gobernar no es hacer las cosas por la gente sino ver que la población haga las cosas sin que sean violadas las normas de convivencia humana.

    Pero, hasta el velar por la no violencia y, en general, por la trampa, no requiere necesariamente la involucración directa estatal a través de sus gobiernos; ejemplo que lo vemos en la gran cantidad de personas que contratan servicios de seguridad privada. Ante ello, algunos dirán: ¿y qué de los pobres, que no pueden pagar por una seguridad privada? Y… ¿cómo les va con la seguridad centralizada que se paga más cara que la privada?; igual que la educación estatal que es más cara y no educa. Y es en esto que debemos enfocarnos, en cómo logramos que sea el pueblo quien pesque y no los corruptos políticos.

    Acabo de leer un artículo de Karl Streitel en dónde pregunta si, ¿cuándo vuestros hijos asisten a los claustros que llaman “públicos” sienten que la escuela es algo que se hace para ellos y no a ellos? O, ¿cuántas veces han llegado tus hijos de la escuela fascinados con la experiencia? O, ¿si tus hijos se sienten respetados por la escuela? Difícil pensar que hay respeto cuando no logran educarse.

    O está la falaz idea que un timbre de clases marca el momento en el que los chicos están dispuestos al aprendizaje. ¿De verás que no hay mejores formas de educar mediante la emoción?; esa que es el motor indispensable para el aprendizaje. Todos los animales, incluyendo al animal humano, aprenden jugando y no cuando suena el timbre.

    O, que el gobierno y sus políticos torcidos nos tienen que obligar en salarios mínimos, en descuentos a viejitos, a usar máscaras o meternos inyecciones venenosas y tantísimo más. Lo único que estamos logrando con todo ese corrupto sistema que osan llamar gubernamental educativo es crear parásitos de los pillos políticos. ¿De veras que no vemos por qué los problemas de la juventud van en aumento? ¿Cómo no va a ser, cuando ni siquiera se promueve y respeta a la familia?

    Otra perversión educativa es el sistema de notas, que si A o C o de 1 a 5 o lo que sea. Hoy día se sable que los exámenes y las notas no son para calificar a los niños sino para que los que se suponen son educadores sepan por dónde van sus estudiantes y puedan ayudarlos. Los sistemas modernos de educación AI sólo usan las notas para saber qué deben repasar los niños. Y… ¡por supuesto! que no todos sacarán A. Marcar a un niño con D es estúpido y no es educar. Pregúntenme a mí que fue de los últimos en toda mi escuela primaria y más de la mitad de secundaria. A todo ello se le conoce como “agresión emocional”.

    Y, a fin de cuentas, tenemos gobiernos con su MEDUCA o, mejor dicho NODUCA, que mienten a los padres; en tantas maneras que ni puedo entrar aquí en ello; a más del ejemplo que en los EE.UU. hoy día muchas escuelas les esconden a los padres que sus hijos han decidido cambiarse de sexo y les están administrando hormonas y tal.

    En resumen, lo que más importa es el respeto, y es lo que menos imparten los gobiernos y el NODUCA.

  • La Máquina de Adoctrinamiento MEDUCA

    El MEDUCA es la máquina de adoctrinamiento a favor del centralismo empobrecedor que nos carcome.

    Se equivocan quienes creen que la educación en el hogar produce un rezago social. La realidad va por otro sendero poco trillado; y es que el rezago social más bien se produce en las mazmorras de pervertidas escuelas gubernamentales. Si a estas alturas a muchos ciudadanos aún no les queda claro el grado de putrefacción social y política de lo que mal llamamos “el gobierno”, entonces estamos todos condenados al desastre.

    Lo que debe preocupar a los padres de familia respecto a la supuesta educación del MEDUCA, o como suelo apodarle, el NODUCA, tiene que ver con influencias negativas que convergen en esos centros que no emanan de una libre convergencia social sino de una convergencia de bastardos intereses politiqueros; tal como son los intereses de los gremios magisteriales sindicados.

    Dicho lo anterior, es obvio que el mundo está lleno de información adulterada y torcida con malos intereses, y que, frente a tal realidad, debemos poner atención y acción rectificadora. Pero también debía quedar claro que quienes más adulteran la verdad son las agencias gubernamentales de gobiernos que hace mucho tiempo dejaron de servir a las poblaciones que representan. Entrar aquí a dilucidar esta realidad no tiene sentido y sólo resta señalar que se han constituido en conglomerados de pillaje.

    El MEDUCA es un instrumento ideal para adoctrinar a favor del centralismo empobrecedor que nos carcome y el problema está en tantos que no lo ven o peor, que no lo quieren ver o que llega al extremo de favorecer el confisca, parte y reparte para luego quedarse con la mejor parte.

    Algo que a muchos también se escapa a las comunidades es que la verdadera y mayor riqueza humana se encuentra dispersa entre toda la población. Hablo de la riqueza que hay en la diversidad y no en aquella “igualdad” empobrecedora de los sistemas centralistas que promueven igualdad en la pobreza. Esa triste igualdad de pobreza es fácil repartirla con el MEDUCA, pero no en las escuelas privadas, las cuales reparten diversidad dado que no pueden ser secuestradas por los gobiernos profundos.

    ¿Se la ha ocurrido al lector que los ‘impuestos’ fácilmente se convierten en robo cuando son exagerados y mal usados? Y, ¿acaso eso no es lo que ocurre con el NODUCA?; institución estatal que enseña que el gobierno es buen instrumento para educar.

    Precisamente ayer leía que en Francia, durante la Segunda Guerra, se usó el sistema ferroviario para transportar judíos a los hornos de Auschwitz; cosa que aún no enseñan en las clases de historia de las escuelas gubernamentales. Y curioso que aún hoy día haya tantos que continúan justificando el asesinato de judíos. A propósito, ¿sabes que la religión cristiana proviene del judaísmo? En fin, la mar de desinformación que ha sido diseminada a través de las escuelas centrales es inmensa.

    Las únicas diversidades que promulgan tantas escuelas gubernamentales son las de género o de melanina, pero jamás la diversidad de pensamiento. El elemento vital en todo esto es la descentralización, esa que aborrecen los centralistas que favorecen el sistema de gobierno acaparador del poder a punto que “…ya los pasajeros de la embarcación estatal existen para satisfacer al barco”, como bien lo dijo Lord Acton: el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente.

    ¿Ha visto usted que en MEDUCA enseñen y promuevan el mercado, la privatización, el emprendimiento y tal? Al respecto, no me canso de repetir que si no queremos privatización ¿entonces, qué queremos? Más allá del mercado sólo quedan las empresas estatales como MEDUCA, IDAAN, ATTT, MiBus, Patacón, MOP, Bingos, etc. ¿Es eso lo que queremos?

    Se adjunta en versión descargable, el impactante estudio sobre el rol privado en la educación: Estudio realizado por Goethals Consulting, en Panamá, 2014/2016. [download id=»19697″]

  • El oxímoron de la educación política

    La palabra “oxímoron” es una combinación epigramática de palabras de sentido incongruente tal como “cruelmente bondadoso”. Y, el “epigrama” es una frase breve e ingeniosa típicamente satírica; algo así como llamar MEDUCA al NODUCA. El título de este escrito, que habla del oxímoron de una educación eminentemente influenciada por la politiquería, responde a lo imperioso de destacar que la política, particularmente la de arrabal que nos infecta, no conjuga con educar.

    Todos menos los despistados saben que el MEDUCA lo que menos hace es educar. Ello me hace recordar la ministro de educación que se pasó en la APEDE una hora explicando lo mal que andaba la educación gubernamental, pero jamás dijo cómo pensaba resolver el problema a más de decir que planeaba construir muchos nuevos centros de embrutecimiento gubernamental. Habló de aumento en el costo de la educación MEDUCA y de la mengua en resultados. Pero, la incógnita es: ¿Por qué es poco probable que el sistema de educación centralizada siga en deterioro, destruyendo la vida de miles de jóvenes panameños?

    El problema con la mal llamada “educación pública” es que no es sino gubernamental y, por tanto, política. Tengamos presente que toda la actividad del mercado, incluyendo la educación privada es pública. Que con eso de “pública y privada” lo que buscan es crear una Babel de división clasista para domesticar al pueblo.

    Si los gobiernos nada hacen bien, por qué rayos le delegamos la educación de nuestro mayor tesoro? Bueno, algunas cosas sí hacen bien, tal como complacer a los sindicatos magisteriales, dado que los gobiernos dependen de sus votos y no de la calidad del producto vomitan.
    A diferencia de la escuela gubernamental, la privada o de mercado, no depende tanto de la politiquería sino del patrocinio del consumidor; aunque, estas también han sido, en buena medida, prostituidas por el desgobierno y su politiquería. Pero el asunto es más complejo, ya que si el consumidor no está bien educado y no posee buena cultura, todo se “complica”. Visto así, la solución debía ser obvia: que una buena reforma educativa sería el traspaso del control de la educación desde el suplidor político al consumidor; y, tal como están las cosas, el único sistema que podría hacer acercarse a eso sería un sistema de vales o “váuchers”. El cambio no sería mágico, pero eventualmente iría mejorando en la medida en que sean los clientes los que decidan el producto que compran y no los políticos y sindicatos los rabos que meneen al perro.

    Lastimosamente, el sistema de váucher no es mágico o una panacea, dado que el mismo sigue infectado de Estado o gobierno, debido a que el dinero de los váuchers sale de los fondos que los gobiernos roban a los contribuyentes de manera ‘impositiva’ para entonces mal usar dichos recursos.

    No obstante, los váuchers, como todo, pueden ser prostituidos; ya que cuando los sindicatos magisteriales ven que no pueden evitar la preferencia de los váuchers por parte de los consumidores, estos hallarán la manera de proteger su privilegiada posición contra la competencia de la educación privada o de mercado. Los sindicatos aborrecen la libre competencia del mercado.

    La triste realidad es que siempre que la educación sea financiada y controlada por la mafia política, sea con o sin váuchers, dicha mafia hallará la manera de que el sistema sirva sus corruptos propósitos. Así, los padres de las más de 800 escuelas privadas en Panamá, que son para ricos, podrían quedar pagando doble; una para váuchers que sólo serían para escuelas MEDUCA y otra para la escuela privada.