Etiqueta: medio ambiente

  • Jack Ma y Brandon Park : conservación desde el mercado

    Un santuario que redefine el futuro de la conservación

    Contra las creencias generalizadas que señalan a los empresarios como destructores o poco apegados al medio ambiente, algunos lo quieren proteger. En esta ocasión, el mundo se conmueve al conocer que un multimillonario chino, Jack Ma, crea un santuario silvestre, sólo enfocado en la conservación y demostrando que las grandes fortunas también pueden usarse para preservar la naturaleza.

    En junio de 2015, Jack Ma, cofundador y expresidente ejecutivo de Alibaba, adquirió una vasta propiedad de 28 100 acres (aproximadamente 114 km²) en los Adirondacks (Nueva York) por unos 23 millones de dólares. El terreno, denominado Brandon Park, incluye más de 9 millas del río St. Regis, múltiples lagos, arroyos, bosques, estanques para trucha y una cabaña tradicional.

    Esta propiedad formaba parte del legado del magnate William A. Rockefeller Jr., y luego perteneció a la familia Du Pont; fue puesta a la venta entre 2012 y 2014, con un precio inicial de 28 millones que finalmente bajó a unos 22,5 millones .

    Jack Ma realizó la compra a través de una entidad legal denominada New Brandon LLC y planea gestionar el terreno mediante una fundación sin fines de lucro, con el objetivo principal de conservar el entorno natural,  proteger la biodiversidad y evitar la destrucción por industrias madereras y mineras y también lo utilizará como retiro ocasional.

    Este paso representa su primera inversión en conservación fuera de China, coherente con su historial filantrópico en el país, donde ha impulsado iniciativas como la Sichuan Nature Conservation Foundation, la Laohegou Nature Reserve y una fundación con endowment de 3 000 millones de dólares.

    Soluciones de mercado en conservación

    Desde la óptica libertaria, el caso de Brandon Park ilustra cómo la propiedad privada y el compromiso voluntario son poderosos para la conservación de la naturaleza. Al adquirir el terreno, Jack Ma evita que se someta a actividades extractivas como la tala o minería, preservando el ecosistema sin necesidad de intervención estatal directa.

    Además, su enfoque ejemplifica cómo los incentivos del propietario alineados con el valor intrínseco del ecosistema posibilitan una gestión responsable y duradera que no dependa de imposiciones reglamentarias, sino de valores compartidos y conciencia personal.

    La tragedia de los comunes y el rol del mercado

    La teoría de la tragedia de los comunes alerta sobre cómo los recursos no privatizados, como bosques o ríos, generalmente son degradados por la sobreexplotación colectiva. En este caso, Brandon Park, bajo propiedad privada, está a salvo del deterioro que provoca la gestión común sin coordinación eficaz.

    Desde esta perspectiva, el mercado y la propiedad privada no solo permiten, sino que son necesarios para conservar bienes naturales que, de otra forma, podrían ser sobreexplotados.

    Parques concesionados como modelo mixto

    Un paralelismo útil aparece en el Parque Kruger de Sudáfrica, donde el Estado ha otorgado concesiones de caza controlada a empresas privadas. Aunque suene contraintuitivo, este modelo ha permitido proteger especies clave, como los rinocerontes, gracias a las inversiones y gestión eficiente de los concesionarios.

    Propiedad privada para la conservación

    La compra de Brandon Park por Jack Ma no solo es un ejemplo notable de filantropía medioambiental, sino también una muestra de la efectividad del orden espontáneo del mercado para la conservación ecológica. La propiedad privada, sustentada en incentivos alineados, puede superar con creces modelos centralizados y estatales en términos de eficiencia y adaptabilidad.

    En un mundo donde el Estado monopoliza con frecuencia la protección del medio ambiente, casos como este invitan a reflexionar sobre alternativas basadas en la libertad económica, el respeto por la propiedad privada y la colaboración voluntaria.

  • Residuos radioactivos y hospitalarios: Innovaciones que están cambiando el juego

    Cuando pensamos en residuos peligrosos, lo primero que imaginamos son materiales radiactivos de centrales nucleares. Pero hay otro actor silencioso: los hospitales. Allí también se generan desechos altamente peligrosos —desde restos radiactivos usados en radioterapia hasta materiales infecciosos y farmacéuticos— que requieren tratamientos específicos para evitar riesgos a la salud y el medio ambiente.

    ¿Qué tipos de residuos estamos tratando?

    Los residuos radiactivos pueden venir de reactores, investigación científica o el sector médico. Se clasifican por su nivel de actividad: alta, media o baja. Por ejemplo, el yodo-131 usado en tratamientos médicos sigue siendo radiactivo varios días después de ser desechado.

    En hospitales también se manejan residuos biológicos infecciosos, objetos punzantes, fármacos citotóxicos o sustancias químicas tóxicas. Muchos de estos no son radiactivos, pero pueden ser igual de peligrosos si no se gestionan bien.

    ¿Cómo se tratan tradicionalmente?

    Las formas más comunes de tratamiento incluyen la incineración, la compactación, el encapsulamiento en cemento o la vitrificación (convertirlos en vidrio). Para residuos infecciosos, se usan autoclaves, microondas y desinfección química. Pero estas técnicas suelen ser costosas, poco eficientes energéticamente y generan residuos secundarios peligrosos.

    Las innovaciones que están cambiando el panorama

    1. Transmutación nuclear

      • Tecnología emergente (“nuclear transmutation”) avalada en Suiza.

      • Reduce en un 80 % los residuos de larga vida útil, transformándolos en isótopos de menor riesgo, con radiactividad finita (<500 años).

    2. Bioremediación de radionúclidos

      • Uso de bacterias, plantas y hongos (incluidos organismos modificados genéticamente como Deinococcus radiodurans) para inmovilizar o precipitar uranio, plutonio, cesio, entre otros

    3. Vitrificación avanzada y cerámicas sintéticas (Synroc)

      • Encapsulado del HLW en vidrio o cerámica cristalina (Synroc, Synroc‑GCM) con alta capacidad de carga radioactiva y estabilidad geológica

    4. Geomelting y vitrificación in situ

      • Técnica de fundición por plasma que convierte residuos (incluidos relaves nucleares) y suelos contaminados en material vidrioso estable.

    5. Digitalización y trazabilidad con IoT/Digital Twin

      • Sistemas como RAWINGS con AR e IoT permiten monitorizar condiciones de contenedores radiactivos en tiempo real, minimizando errores y accidentes.

    6. Imágenes Compton con visión artificial

      • Cámaras portátiles que permiten caracterización en tiempo real de residuos radiactivos, optimizando su clasificación y ubicación en depósitos.

    7. Tecnologías onsite hospitalarias innovadoras

      • Micro Auto Gasification Systems (MAGS): gasificación compacta que transforma residuos hospitalarios en bio‑char y energía térmica, evitando incineración.

      • Sistemas como Sterilwave de Bertin: tratamiento con microondas y trituración in situ reduce hasta un 85 % del volumen, elimina riesgos biológicos y permite considerar el residuo como basura municipal segura .

    Perspectiva de futuro

    • Las innovaciones están orientadas a reducir volumen radiactivo, acortar el tiempo de riesgo, y cerrar el ciclo localmente (tratamiento en sitio).

    • La transmutación nuclear y la bioremediación ofrecen soluciones transformadoras, aunque aún requieren escala y pruebas a gran escala.

    • Tecnologías digitales (IoT, AR) y de imagen avanzada mejoran la seguridad y eficiencia del actual sistema de gestión.

    ¿Hacia dónde vamos?

    La tendencia es clara: tratar los residuos peligrosos en el mismo lugar donde se generan, reducir su volumen y riesgo, y usar tecnología avanzada para trazabilidad y seguridad. Aunque algunas soluciones aún no están disponibles a gran escala, su desarrollo promete un futuro donde estos residuos puedan ser gestionados con menor impacto ambiental y sanitario.

  • Cómo nos empobrece el estado según Guy Sorman

    El artículo de Guy Sorman, «Así nos empobrece el Estado», publicado en ABC, ofrece una crítica incisiva sobre el estancamiento económico en Europa y Estados Unidos, respaldada por datos concretos y comparaciones entre regiones. Sorman comienza citando a Winston Churchill, quien afirmaba que las estadísticas eran una forma elaborada de mentir, insinuando así la manipulación de datos por parte de los gobiernos para respaldar sus decisiones. Destaca la importancia de utilizar series temporales consistentes para realizar comparaciones significativas a lo largo del tiempo.

    El autor hace referencia al ‘Economics Observatory’, que ha publicado un cuadro comparativo de la renta per cápita en los últimos diez años, contrastando específicamente Europa y Estados Unidos. Señala que, mientras la renta per cápita en Europa Occidental ha experimentado un crecimiento prácticamente nulo del 1% anual, países como España y Portugal se benefician ligeramente del turismo, mientras que Europa del Este, particularmente Polonia, ha experimentado un crecimiento per cápita del 4% anual. Por otro lado, Estados Unidos ha mantenido un crecimiento promedio del 2.4% anual, reflejando su liderazgo en innovación y libertad empresarial.

    Sorman plantea interrogantes sobre las razones detrás de este desfase económico entre Europa y Estados Unidos. Atribuye parte de esta disparidad a la preferencia europea por la solidaridad colectiva sobre el éxito individual, lo que se refleja en las políticas de «redistribución de la riqueza». Además, destaca la influencia de la agenda ambiental en el estancamiento económico europeo, señalando que el costo de las políticas ambientales recae en los ingresos personales de los ciudadanos.

    El autor propone reflexionar sobre la eficacia y gestión de estas políticas de redistribución y medio ambiente, y cuestiona si se están tomando en consideración adecuadamente las opiniones y preocupaciones de los ciudadanos. Critica la imposición de estas políticas por parte de élites y tecnocracias, sin un examen crítico de su eficacia económica y social.

    Además, destaca la creciente resistencia contra estas políticas, evidenciada por movimientos antiinmigración y protestas agrícolas en Europa. Sorman concluye instando a una mayor participación ciudadana en la formulación de políticas y a un nuevo equilibrio entre la supuesta salvación del planeta y la exigencia de remuneración por el esfuerzo en el trabajo.

    En resumen, el análisis de Sorman ofrece una visión crítica y provocadora sobre el papel del Estado en la economía y la sociedad, destacando la importancia de considerar las implicaciones económicas y sociales de las políticas gubernamentales intervencionistas. Su análisis exhaustivo proporciona una base sólida para el debate sobre el futuro de la economía y el bienestar social en Europa y Estados Unidos. Con una reflexión más amplia sobre las implicaciones de las políticas estatales, se puede fomentar un diálogo más informado y una mayor participación ciudadana en la toma de decisiones políticas, puede evitar lo que empobrece el estado, a las personas y sus negocios . Es fundamental que los gobiernos escuchen las preocupaciones y necesidades de sus ciudadanos y busquen un equilibrio entre la solidaridad social que pretenden implementar y el dejar fluir al emprendimiento y la innovación. En definitiva, el texto de Sorman invita a una reflexión profunda sobre el rol del Estado en la sociedad contemporánea.

  • La tulivieja y el cambio climático

    Tanto la tulivieja como el cambio climático atraen a quienes gustan de las fábulas o, digamos, la ficción. Hoy día no parece pasar un solo día sin que en algún medio los periodistas no estén generando su chin-chin con algún cuento climático. Pero, mientras los lectores y audiencias de TV se sientan embobados comiendo los cuentos de Tulivieja, nos vamos distrayendo de la realidad y de las cosas que sí importan; tal como la conservación de los suelos.

    Mi madre construyó una casa de suelo cemento en las faldas del cerro Gaital, en el Valle de Antón y por años no tuvimos ningún problema en cuanto a que el terreno loma arriba era escarpado; hasta que otra persona lo compró para hacer una casa y derribó todos los árboles y removió todas las grandes rocas de su terreno, creando una gran extensión de nada con grama. Un día se desmandó tremenda lluvia y los torrentes de agua que bajaron del Gaital llenaron toda nuestra casa de tierra. A la larga fue bueno, ya que nos llenó el terreno de una excelente y fértil tierra superficial. La moraleja es que no debemos promover la aceleración de la escorrentía de las lluvias ya que no sólo se lleva el suelo superficial, sino que el agua ya no percola al suelo y se produce un efecto de desertificación.

    En países asiáticos los agricultores aprendieron a cultivar arroz en laderas; para lo cual creaban hileras de montículos que desaceleraban la escorrentía permitiendo la percolación del agua. De hecho, hasta los indígenas panameños antes de la llegada de los españoles usaban este sistema, junto con zanjas con peces; es decir, conocían la acuicultura, uno de los secretos de la fertilidad o ciclo de la caca y la descomposición.

    En Panamá hemos desnudado ¾ de la selva del país creando desiertos llenos de caca de vacas cuyo mayor pasatiempo es emitir metano por sus tubos de escapes intestinales; peos metánicos. Lo que se nos escapa es que el eslabón entre las actividades humanas, el carbón y el clima es el agua; ya que el suelo desnudo retiene menos agua y produce desertificación y disminución de la fertilidad y, con todo ello, más CO2 en la atmósfera. Ni hablar que la escorrentía se lleva todos los fertilizantes, pesticidas y otros contaminantes a los ríos y al mar.

    A todo ello, los llamados progres, zurdos empedernidos, luego de la caída del Muro de Berlín, vieron en todo ello la oportunidad de oro para convertir el cambio climático en su dogma de fe; el cuento de la tulivieja, para reclutar a millones de incautos distraídos. Dicho en términos simples: los combustibles fósiles son esenciales, ya que nos permitirán efectuar la migración hacia otras fuentes de energía limpia y económica; poniendo énfasis en “económica”.

    Tristemente, tantos mal llamados “ambientalistas” distraen de los verdaderos mecanismos de mayordomía planetaria. El secreto del agro está en el suelo, ese que apodamos “tierra”; el material del cual vinimos y al cual regresamos al fin del camino.

  • Para ser optimistas

    Las noticias son generalmente malas, en realidad afortunadamente puesto que el día que nos transmiten como una noticia que un avión llegó a destino estamos en el horno. Lo que se transmite es lo irregular, lo bochornoso, lo alarmante, no es noticia que se diga que no hubo choques de planetas pues eso querría decir que lo normal es el choque y así sucesivamente con los demás asuntos. Es una suerte que se destaque y se comente como anómalo la catástrofe, la peste, la muerte masiva y equivalentes de lo contrario como queda dicho significaría que lo común y corriente es la desgracia.

    Sin embargo es cierto que lo que debiera ser una excepción en algunos lugares es moneda corriente, lo cual es evidentemente una desgracia que en la mayor parte de los casos es consecuencia del desacierto de aparatos estatales que imponen absurdos permanentes que no dan tregua a las personas.

    Ahora bien, es pertinente centrar la atención en el bien que hacen tantas personas abnegadas con el prójimo, tanta solidaridad en momentos difíciles, tanto emprendedor que ejecuta nuevos proyectos que benefician a la humanidad y tantos buenos propósitos. A veces por centrar la atención en las noticias del día en el sentido apuntado las buenas nuevas quedan eclipsadas, es como si un ruido que ensordece opacara la buena música.

    Antes de abordar un controvertido tema de nuestro tiempo, ilustro lo dicho con un libro titulado Grandes avances de la humanidad. El futuro es mejor de lo que pensamos, escrito por el profesor de la Universidad de Estocolmo, Johan Norberg. En la introducción que titula “Estamos mejor que nunca” escribe que en Suecia “luego de medio siglo de ampliar libertades humanas, aumentan los ingresos, se reduce la pobreza y mejora la asistencia médica.” Apunta “la forma en que la gente realmente vivía antes de la Revolución industrial, sin medicamentos ni antibióticos, agua potable, suficiente alimento, electricidad o sistemas sanitarios.” Si miramos con la suficiente perspectiva vemos que “la esperanza de vida al nacer aumentó más del doble […] el liberalismo clásico comenzó a emancipar a la gente de las cadenas de los legados, el autoritarismo y la servidumbre.”

    Por supuesto que el autor declara enfáticamente que “sería un error terrible dar por sentado tal progreso […] los pilares de nuestro desarrollo: las libertades individuales, la economía abierta y el progreso tecnológico […] los populistas, tanto de izquierda como de derecha tienen un resentimiento generalizado contra la globalización y la economía moderna […] ya sea mediante la nacionalización de la economía, el bloqueo de las importaciones extranjeras o la expulsión de inmigrantes.”

    Otros capítulos se refieren a la alimentación, la higiene, la violencia, la alfabetización y el medio ambiente todos mostrando progresos sustanciales pero en nuestro caso me refiero a éste último ítem sobre lo que he escrito antes pero vuelvo sobre el asunto pues es un tema de debate constante en diversos medios. Pero antes es menester subrayar también los progresos en las recreaciones, en los teatros, en la música, en la vestimenta, en las construcciones, calefacciones, refrigeraciones, los transportes, las comunicaciones y servicios varios que permiten una mejor vida que sin duda depende de lo que cada uno sea capaz de hacer en cuanto a velar por las libertades para no ser sofocados por el Leviatán. Todos los progresos debido a los pequeños espacios que deja el estatismo que permiten la potencia de la libertad, es a pesar de los gobiernos.

    Veamos lo del medioambiente entonces. De un tiempo a esta parte los socialismos se han agazapado al ambientalismo como una manera más eficaz de liquidar la propiedad privada: en lugar de decretar su abolición al estilo marxista, la tragedia de los comunes se patrocina con mayor efectividad cuando se recurre a los llamados “derechos difusos” y la “subjetividad plural” a través de lo cual se abre camino para que cualquiera pueda demandar el uso considerado inadecuado de lo que al momento pertenece a otro.

    Antes que nada, subrayamos que toda invasión a la propiedad debe ser castigada, ya se trate de un asalto o de la emisión de monóxido de carbono o del desparramo de ácidos, basura o cualquier otra acción que lesione derechos de terceros. Ahora la tecnología permite a través de remote sensoring y de tracers detectar los emisores, sean automotores, fábricas o fuentes equivalentes. De más está decir que no se trata de eliminar toda polución, de lo contrario habría que dejar de respirar debido a la contaminación de la exhalación.

    Vamos entonces a la ecología propiamente dicha. En primer lugar, el denominado calentamiento global. El fundador y primer CEO de Weather Channel, John Coleman, el premio Nobel en física, Ivar Giaever y el ex presidente de Greenpeace de Canadá, Patrick Moore, sostienen que se trata de un fraude en el sentido de tergiversación de estadísticas puesto que, por una parte, el aumento en la temperatura en el planeta Tierra se ha elevado medio grado en el transcurso del último siglo y fue antes de que aparecieran los gases que fueron inyectados por los humanos en la atmósfera (principalmente dióxido de carbono). Por otra parte, explican que desde hace cincuenta años se ha producido un leve enfriamiento del planeta con cambios en los que el neto de masas de hielos engrosados y derretidos resultó a favor de lo primero. También apuntan que en la época de los dinosaurios, en la Tierra el nivel de dióxido de carbono era entre cinco y diez veces superior al actual lo cual contribuyó a la riqueza de la vegetación, épocas en las que la Tierra era a veces más calurosa y húmeda y otras de enfriamiento y sequedad, en simultáneo con las referidas altas dosis de dióxido de carbono.

    El efecto invernadero es controvertido. La opinión dominante es refutada por académicos y científicos de peso como Donald R. Leal, Fredrik Segerfeldt, Martin Wolf, Terry L. Anderson y Ronald Bailey. Según estas opiniones, en las últimas décadas hay zonas donde se ha engrosado la capa de ozono que envuelve el globo en la estratosfera. En otras se ha debilitado o perforado. En estos últimos casos, los rayos ultravioletas, al tocar la superficie marina, producen una mayor evaporación y, consecuentemente, nubes de altura, que dificultan la entrada de rayos solares. Esto conduce a un enfriamiento del planeta, que se verifica con adecuadas mediciones tanto desde la tierra como desde el mar, lo cual no quita circunstanciales y cambiantes temperaturas elevadas en zonas terrestres.

    Se sostiene también que el fitoplancton consume diez veces más dióxido de carbono que todo el liberado por los combustibles fósiles. Y que las emisiones de dióxido de sulfuro a través de aerosoles compensa la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera que produce el mencionado enfriamiento. El Executive Committee of the World Meteorological Organization de Ginebra concluye: “El estado de conocimiento actual no permite realizar predicciones confiables acerca de la futura concentración de dióxido de carbono o su impacto sobre el clima”.

    En cualquier caso, como nos aconseja Thomas Sowell, siempre debe tenerse muy presente el balance neto de cada medida que se adopta. Por ejemplo, al conjeturar que los clorofluorcarbonos destruyen las moléculas de la capa de ozono a causa del uso de refrigeradoras y aparatos de aire acondicionado, combustibles de automotores y ciertos solventes para limpiar circuitos de computadoras, hay que considerar las intoxicaciones que se producen debido a refrigeraciones y acondicionamientos deficientes de la alimentación, como también de los accidentes automovilísticos debido a la fabricación de automotores más livianos.

    A veces la arrogancia impide advertir que los cambios más radicales en el planeta tuvieron lugar antes de la Revolución Industrial, lo cual incluye las notables bajas en el mar (se podía cruzar a paso firme el estrecho de Bering y las especies y las temperaturas se modificaron grandemente).

    En segundo lugar, la preocupación por la extinción de especies animales. Muchas especies marítimas están en vías de extinción. Esto hoy no sucede con las vacas, aunque no siempre fue así: en la época de la colonia, en buena parte de América latina el ganado vacuno se estaba extinguiendo debido a que cualquiera que encontrara un animal podía matarlo, engullirlo en parte y dejar el resto en el campo. Lo mismo ocurría con los búfalos en Estados Unidos. Esto cambió cuando comenzó a utilizarse el descubrimiento tecnológico de la época: la marca, primero, y el alambrado, luego, clarificaron los derechos de propiedad. Lo mismo ocurrió con los elefantes en Zimbabwe, donde, a partir de asignar derechos de propiedad de la manada se dejó de ametrallarlos en busca de marfil.

    Tercero, respecto al temor por la desaparición del agua, el premio Nobel en economía Vernon L. Smith escribe: “El agua se ha convertido en un bien cuya cantidad y calidad es demasiado importante como para dejarla en manos de las autoridades políticas”. El planeta está compuesto por agua en sus dos terceras partes, aunque la mayoría es salada o está bloqueada por los hielos. Sin embargo, hay una precipitación anual sobre tierra firme de 113.000 kilómetros cúbicos, de la que se evaporan 72.000. Eso deja un neto de 41.000, capaz de cubrir holgadamente las necesidades de toda la población mundial. Sin embargo, se producen millones de muertes por agua contaminada y escasez. Tal como ocurre en Camboya, Ruanda y Haití, eso se debe a la politización de la recolección, el procesamiento y la distribución del agua. En esos países, por ejemplo, la precipitación es varias veces superior a la de Australia, donde no tienen lugar esas políticas y en consecuencia no ocurren esas tragedias.

    En cuarto lugar, la lluvia ácida que tal como lo refiere Robert Balling, doctor en geografía y ex director de la Oficina de Climatología de Arizona, se traduce en precipitaciones que incluyen ácido nítrico y ácido sulfúrico provenientes de algunas industrias. Especialmente, de plantas eléctricas que generan emisiones de dióxido de sulfuro y óxido de nitrógeno, que afectan los vegetales e incorporan acidez en los ríos y lagos, con consecuencias negativas para las especies que allí se desarrollan.

    Por último, Julian Simon y Herman Kahn se detienen a considerar el tema de los recursos naturales referido a los conceptos de sustitución, reciclaje y la tecnología. Si el carbón de la época de la Revolución Industrial fue sustituido con creces por el petróleo y este eventualmente lo será por la energía nuclear, solar y eólica, la humanidad no solo no ha perdido nada sino que ha ganado mucho. Si el cobre es reciclado ad infinitum no hay pérdida de cobre y si el reciclado genera resultados más satisfactorios, la situación evidentemente mejora para el hombre (y si, además, en este caso, es en gran medida sustituido por la fibra óptica, las consecuencias benéficas resultan exponenciales). Si la tecnología progresa a pasos más agigantados que el consumo de un recurso que se estima no renovable y no duradero, el resultado es también mejor y si trabaja con recursos renovables y duraderos como la arena para fabricar chips de computadoras los efectos son más auspiciosas aún.

    Estos autores mantienen que hay dos métodos de calcular reservas de recursos naturales. Uno es el de los ingenieros y el otro es el de los economistas. El de los ingenieros se limita a extrapolar el precio y el ritmo de consumo en relación a las reservas físicas estimadas al momento. El método de los economistas, en cambio, consiste en no considerar la extrapolación de una situación estática sino, como queda expresado, de comprender que cuando se considera más urgente un bien el precio se eleva y por ende las reservas se estiran.

    Además, señalan que si se concluye que los precios futuros se elevarán, los especuladores comprarán en el presente para vender en el futuro con lo que elevan el precio actual y lo deprimen en el futuro.

    Finalmente, la ingeniería genética ha producido una llamativa revolución al posibilitar mejoras extraordinarias en la calidad de vida en muy diversos planos. Nos estamos refiriendo a notables aumentos en la productividad, a plantas resistentes a plagas y pestes que, por ende, no requieren el uso de plaguicidas y pesticidas químicos, a la posibilidad de incrementar el valor nutriente, a la capacidad de incorporar ingredientes que fortalezcan la salud (incluyendo la disminución de alergias) y mejoren el medio ambiente y el enriquecimiento de los suelos, tal como ha explicado entro otros el biólogo molecular, premio Nobel en medicina, Richard Roberts. De más está decir que lo que aquí dejamos consignado no es incompatible con que simultáneamente se trabajen otros procedimientos como los alimentos orgánicos en los que se excluyen todo tipo de transgénicos, para lo que se recurre a fertilizantes producto de la composta o abono orgánico que son el resultado de residuos animales y vegetales. Es la gente la que debe decidir sus preferencias en base a la información disponible y si hubiera conflictos estos deberán resolverse en los estrados judiciales en el contexto de un proceso evolutivo y abierto, excluyendo la posibilidad que unos impongan sus criterios a otros.

    Por todo esto es que podemos ser optimistas a pesar de las ocurrencias negativas que naturalmente nos deben mantener alertas para no reincidir. La manía de la monotonía debe ser contradicha.

  • La minería de bitcoin abre camino a las energías renovables.

    La minería de bitcoin está convergiendo con el sector energético con una rapidez asombrosa, produciendo una explosión de innovación que descarbonizará bitcoins a medio plazo y beneficiará a las redes cada vez más renovables.

    La minería de Bitcoin ha sido objeto de un escrutinio considerable por parte de los reguladores y, más recientemente, de Elon Musk debido a su naturaleza intensiva en energía. Fue debido a este proceso que Tesla recientemente anunció que estaba suspendiendo el uso de BTC para la compra de sus vehículos. Los entusiastas de Bitcoin han sostenido durante mucho tiempo que la minería de bitcoins podría impulsar una transición de energía limpia. Asimismo, E. Musk se reunió con mineros de bitcoin en América del Norte para promover el uso de energía renovable para las actividades mineras de bitcoin.

    Según el Índice de Consumo Eléctrico del Bitcoin de Cambridge (CBECI), desarrollado por investigadores de la Universidad de Cambridge, la energía total consumida por el proceso de minería del BTC o criptominería podría alcanzar los 128 TWh (teravatios/hora) en 2021. Esto se traduce en un 0,6 % de la producción mundial de electricidad.

    En este sentido, diferentes empresas están buscando formas de seguir minando BTC, eliminando o reduciendo la huella de carbono, y eso es lo que está haciendo la empresa de infraestructura de Bitcoin Blockstream y la empresa de servicios financieros Square, las cuales se han asociado para construir una instalación minera de Bitcoin con energía solar. Estará ubicado en una de las instalaciones mineras preexistentes de Blockstream en EE.UU. y es parte de la Iniciativa de Energía Limpia Bitcoin de Square.

    Square planea invertir $ 5 millones en la instalación y Blockstream proporcionará infraestructura y experiencia de gestión. «La instalación será una prueba de concepto para una mina de Bitcoin de energía 100% renovable a escala, con la economía de la construcción, incluidos los costos operativos y el retorno de la inversión, abierta al público», afirmó la empresa en un comunicado.

    Blockstream mantendrá un tablero público que muestra métricas en tiempo real sobre el rendimiento de la instalación, incluida su potencia y rendimiento de minería de bitcoins, accesible para cualquier persona a través de un navegador de Internet. Al proporcionar esta información de forma transparente, la esperanza es que la instalación demuestre que Bitcoin puede impulsar al mundo hacia la energía renovable.

    “Muchas operaciones mineras en todo el mundo, incluida la nuestra, ya dependen de la energía renovable porque es la energía más rentable disponible”, dijo Chris Cook, director de información y jefe de minería de Blockstream. «Esperamos demostrar que una instalación minera renovable en el mundo real no solo es posible, sino que demuestra empíricamente que Bitcoin acelera el mundo hacia un futuro sostenible».
    Además, Blockstream agrega que sus instalaciones de minería solar están diseñadas para ser escalables y permitir que la empresa agregue capacidad adicional y ayude a más participantes a expandir considerablemente las operaciones de minería renovable.

    «El proyecto servirá como un estudio de caso transparente y continuo que nos permitirá aprender juntos la economía unitaria específica de la minería de Bitcoin con energía limpia», agregó Neil Jorgensen, líder global ambiental, social y de gobierno corporativo (ESG) en Square, según al lanzamiento. «No podemos esperar para comenzar a compartir nuestros resultados con la comunidad».

  • North Vancouver utilizará minería bitcoin como opción de calefacción alternativa

    La ciudad de North Vancouver se convertirá en la primera ciudad del mundo en utilizar la minería de bitcoin para calentar hogares y negocios con su calor residual, específicamente para la empresa de servicios de energía del distrito, Lonsdale Energy Corporation (LEC). Una solución de mercado que responde directo a la acusación de que las criptomonedas afectan el medio ambiente.

    Según un comunicado, LEC ha llegado a un acuerdo con MintGreen, una empresa de minería de criptomonedas de tecnología limpia con sede en Burnaby, para utilizar la electricidad térmica recuperada de la minería de bitcoins para ayudar a calentar casi 100 edificios residenciales y comerciales conectado al servicio público de energía.

    El proceso de extracción de Bitcoin, que se realiza resolviendo problemas matemáticos complejos en computadoras avanzadas, se ha enfrentado a críticas por consumir demasiada energía y aumentar las emisiones de carbono recientemente. China, por ejemplo, impuso la prohibición de las criptoactividades con un alto consumo de energía como una de las principales causas.

    Si bien aún no hay un acuerdo formal, LEC y MintGreen han firmado una hoja de términos no vinculante que establece los conceptos básicos. Las dos partes esperan tener el sistema en funcionamiento para fines de 2022.

    Este innovador sistema utiliza principalmente gas natural para calentar el agua en varias miniplantas. Según la propuesta, Lonsdale Energy Corp. proporcionará una habitación en una ubicación aún por elegir, donde MintGreen instalará servidores que procesarán grandes cantidades de datos para «extraer» criptomonedas.

    Lo que hace que la propuesta sea única es el plan de MintGreen de construir una “caldera digital” patentada que sumerja esos servidores en aceite refrigerante no conductor, que luego se bombea a través de bobinas a un sistema de intercambio de calor, transfiriéndolo a las tuberías de LEC. Esta tecnología ha demostrado recuperar más del 96% de la electricidad utilizada para la minería de Bitcoin como fuente de calor, según un comunicado de prensa.

    “Estas computadoras en el ciberespacio generan criptomonedas. En el mundo real, simplemente generan una enorme cantidad de calor”, dijo Colin Sullivan, presidente de MintGreen. “Realmente estamos ayudando a la ciudad a piratear la economía de la calefacción eléctrica limpia. Los ojos del mundo están realmente puestos en North Van en este momento», y añadió que el 96% de la electricidad consumida para criptomonedas se reutilizaría para calefacción. MintGreen cubriría los costos de capital y mantenimiento. «Estamos pagando una parte de los costos de energía, lo que le está ahorrando a Lonsdale y a los ciudadanos un montón de dinero», dijo Sullivan.

    Las conversaciones sobre la instalación de la minería de criptomonedas o minería bitcoin como ya la gente alude, han estado ocurriendo durante aproximadamente dos años. El director ejecutivo de Lonsdale Energy Corp., Karsten Veng, caracterizó el acuerdo como «usar electricidad dos veces».

    «Si una empresa como MintGreen hubiera colocado sus activos en otro lugar, no cerca de un sistema de energía del distrito, entonces ciertamente es un desperdicio», dijo Veng. “El objetivo de esto es que estamos capturando este calor que de otra manera se desperdiciaría y proporcionándolo a los clientes, evitando así que las emisiones de gases de efecto invernadero ingresen a la atmósfera”.

    La ciudad tiene un objetivo legislado de reducir las emisiones de carbono a un 80% por debajo de los niveles de 2007 para 2040 y alcanzar una producción neta de carbono cero para 2050, señaló Veng. Según las estimaciones de MintGreen, producir la misma cantidad de calor utilizando gas natural agregaría otras 20.000 toneladas de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

    «Ser socios de MintGreen en este proyecto es muy emocionante para LEC, ya que es un proyecto innovador y competitivo en costos, y refuerza el camino en el que está LEC para apoyar los ambiciosos objetivos de reducción de gases de efecto invernadero de la ciudad», concluyó Veng.

  • Air New Zealand da un salto innovador ofreciendo tazas de café comestibles para combatir el desperdicio

    Si está buscando uno de los esfuerzos más progresivos del mundo para reducir el desperdicio de tazas de café desechables, es posible que deba fijar su vista en el cielo. Air New Zealand, que sirve más de ocho millones de tazas de café al año, ha comenzado a poner a prueba un programa de taza de café comestible. En julio de este año, la aerolínea de Nueva Zelanda anunció que estaba tomando medidas para frenar los desechos plásticos de un solo uso en sus vuelos, y arrojó algunas cifras impresionantes sobre lo que ya no arrojaría: 29 millones de vasos de plástico ahorrados, 7.1 millones de agitadores y 260,000 cepillos de dientes por  tomar solo tres ejemplos. A partir de octubre, los pasajeros que viajaban con Air New Zealand en vuelos nacionales e internacionales pudieron disfrutar de sus bebidas calientes en tazas de café a base de materiales compostables. Luego, la aerolínea dio un paso más allá e introdujo tazas de café de biscotti comestibles, que los pasajeros pueden comer como una galleta normal después de terminar su bebida. Para el programa, la aerolínea ha estado trabajando con la compañía de Nueva Zelanda Twiice, un pequeño equipo familiar que produce tazas comestibles diseñadas para usar con café. Las tazas están compuestas de harina de trigo, azúcar, huevo y esencia de vainilla.

    Twiice dice que las tazas realmente mantienen el control sobre los líquidos durante el tiempo que se necesita para tomar una taza de café, no tienen fugas ‘y más’, según su sitio web, y las tazas ya están en uso en 14 cafés en toda Nueva Zelanda. El programa piloto parece estar a pequeña escala para la aerolínea, que ya había hecho el cambio a tazas de compostaje comercial a base de plantas para todo su servicio de café a bordo y en los salones de los aeropuertos. Niki Chave, Gerente Senior de Experiencia del Cliente de Air New Zealand, dijo que la aerolínea está trabajando con Twiice y otros proveedores para hacer de las tazas un producto a largo plazo para la aerolínea.

    Por el momento, la aerolínea solo ofrece las tazas en algunos vuelos entre Nueva Zelanda y Australia (a menudo denominados vuelos trans-Tasman porque cruzan el Mar de Tasmania). En tierra, las tazas se prueban en los salones de la aerolínea. ‘Lo mejor de nuestros vuelos trans-Tasman es que los cargamos todos desde Nueva Zelanda tanto de ida como de regreso, para que podamos realizar el doble de pruebas’, dijo Chave. Antes de poner las tazas a bordo, Chave y otros miembros del personal llevaron las tazas a sus hogares para probarlas. ‘Estábamos muy interesados ​​en probar las tazas y Twiice nos dio una gran cantidad de productos para experimentar y los llevamos a nuestras respectivas casas y los apoyamos e intercambiamos fotos entre nosotros’. Chave dijo que las tazas resistieron bien la prueba y pudieron retener el líquido durante ‘horas y horas’ sin fallar, aunque sí notó algunas ‘marcas de mordisco’ en las tazas, «que cree que fueron de sus hijos».

    Air New Zealand dice que la prueba tiene como objetivo demostrar que ‘se pueden lograr nuevas e innovadoras formas de empaque’. La aerolínea estima que cambiar a estas tazas de café evitará que alrededor de 15 millones de tazas vayan al vertedero anualmente. Niki Chave, gerente senior de Air New Zealand, dijo: ‘Las tazas han sido un gran éxito entre los clientes que las han usado y también hemos estado usando las tazas como platos de postre’. El cofundador de ‘twiice’, Jamie Cashmore, agregó: “Es fantástico que Air New Zealand se haya asociado con nosotros para mostrar a sus clientes y al mundo que un poco de ingenio e innovación de los “Kiwi” (así se los apoda a los neozelandeses) podría tener un impacto realmente positivo en el medio ambiente mientras al mismo tiempo, brinda una experiencia al cliente realmente genial y sabrosa ‘.

  • Europa liderará desde el 2020 un esquema de certificación global en blockchain de materias primas

    Un grupo de organismos y empresas europeas ha unido esfuerzos para crear el primer esquema de certificación global que garantice estándares consistentes de impacto ambiental, social y económico en toda la cadena de valor de las materias primas.

    CERA (Certificación de materias primas), concebida por la firma alemana de ingeniería y consultoría DMT Group, cuenta con el apoyo de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa, Volkswagen, el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea (JRC), EIT RawMaterials, Fairphone e instituciones de investigación de todo el continente.

    DMT elaboró ​​por primera vez los planes para CERA en 2015. Los proyectos piloto que abordan la sostenibilidad en la extracción de litio y cobalto comenzarán a finales de este año. CERA también está buscando socios de proyectos piloto para su certificación de cadena de custodia, que se lanzará el próximo año.

    Gracias a CERA, cada mineral tendrá su propia certificación. CERA simplifica las cosas con cuatro certificados: su estándar de preparación evalúa «exploración y evaluación», su estándar de desempeño, «minería, procesamiento y refinación», el de cadena de custodia «productos comercializados y la explotación minera»,  y su norma de producto final «producto final y sus componentes».

    En el campo de los minerales es muy importante contar con un certificado que acredite las diferentes informaciones relacionadas con la extracción de materias primas: por ejemplo, en la ubicación geográfica de la extracción, el proceso de extracción y la calidad del ambiente de trabajo, información que es fundamental para ver y controlar las actividades de las empresas, especialmente si adoptan métodos poco ortodoxos para obtener el máximo beneficio.

    Los consumidores y los inversores presionan cada vez más a las empresas para que demuestren que los minerales se obtienen sin abusos de los derechos humanos, pero el seguimiento de las materias primas a lo largo de su viaje es un desafío. Actualmente existen al menos 40 métodos de certificación diferentes solo para la industria minera y el número aumenta exponencialmente al considerar toda la cadena de valor. Algunos son específicos de una región geográfica, proceso o preocupación humanitaria, mientras que otros abordan un solo mineral. Una barrera adicional para que funcionen las certificaciones actuales es que la mayoría de ellas son complejas, costosas e inconsistentes, dice Andreas Hucke, Director del Proyecto CERA, Jefe de Sostenibilidad de Materias Primas en DMT.

    «Esto da como resultado diferentes enfoques sobre cómo se definen la sostenibilidad y la ética de un país a otro, de mineral a mineral y de empresa a empresa», dice Hucke. “CERA resuelve el problema de la complejidad e inconsistencia de los estándares de sostenibilidad de las materias primas. Estamos orgullosos de haber desarrollado el esquema de certificación más completo que existe y del impacto positivo ético, ambiental y de sostenibilidad en el que CERA contribuirá».

    El proceso de certificación se llevará a cabo utilizando una cadena de bloques privada, mientras que su verificación y búsqueda estarán disponibles en una cadena de bloques pública. La tecnología, la misma que subyace a las transacciones de criptomonedas, proporciona un registro compartido de datos en poder de una red de computadoras individuales en lugar de una sola parte.

    En las próximas semanas, CERA identificará socios de proyectos piloto para la cadena de custodia. Los proyectos piloto formales de CERA que abordan la sostenibilidad en la exploración, extracción y procesamiento de litio y cobalto comenzarán a fines de 2019, recibiendo solicitudes a partir de 2020 y emitiendo los primeros certificados en 2021.