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  •  Larry Fink habla sobre los “activos del miedo” y por qué importa

    En la reciente conferencia Future Investment Initiative (FII) en Arabia Saudita, Larry Fink, CEO de BlackRock, señaló que tanto el oro como las criptomonedas están dejando de ser meros instrumentos de inversión para convertirse en “activos del miedo”. La afirmación, lejos de ser un simple capricho, aporta luz sobre cómo las grandes instituciones ven el actual entorno financiero global: con incertidumbre monetaria, deuda creciente y un sistema fiduciario bajo presión.

    El oro y su caída simbólica

    Tradicionalmente, el oro ha sido considerado el refugio por excelencia: una reserva de valor cuando las divisas se debilitan, cuando los gobiernos imprimen o cuando los mercados tiemblan. Pero Fink observa una señal inquietante: el precio del oro ha experimentado una caída por debajo del umbral simbólico (por ejemplo, por debajo de USD 4.000 la onza). Esa caída pone en evidencia que incluso los activos “seguros” no lo son tanto cuando el miedo sistémico se filtra en los mercados. Fink explica que los flujos hacia oro y criptomonedas se comportan más como indicadores de ansiedad institucional que como simples refugios.

    Criptomonedas: de especulación a diversificación institucional

    En paralelo, Fink ha hablado de las criptomonedas —especialmente de Bitcoin— como algo más que activos de alto riesgo: las describe como “no malos activos”, y les concede un lugar similar al del oro.  Según él, el hecho de que grandes actores ahora contemplen las criptos refleja un cambio: la diversificación ya no es solo hacia más oro o más bonos seguros, sino hacia nuevas clases de activos que podrían responder al debilitamiento de los sistemas fiduciarios tradicionales.

    ¿Por qué importa para el panorama global?

    Tres consideraciones clave emergen de lo que Fink plantea:

    1. Deuda y riesgo soberano: En un mundo donde los gobiernos acumulan deuda, imprimen moneda o recurren a políticas expansivas, los activos tradicionales pierden parte de su atractivo relativo. Fink lo resume como una “moneda del miedo” en que muchos buscan refugio fuera de lo tradicional.
    2. Monedas fiduciarias cuestionadas: Si el dólar, el euro o el yen sufren depreciaciones o intervenciones masivas, los inversores institucionales comienzan a explorar opciones más allá de lo estatal. El oro y las cripto emergen en ese contexto.
    3. Cambio estructural en inversión institucional: Que BlackRock —gestora de más de 10 billones de dólares en activos— declare que las criptomonedas “tienen un lugar” y que el oro está recibiendo flujos por “miedo”, marca una transición en la forma en que entiende el riesgo global.

    Qué debemos observar

    Para quienes siguen los mercados globales, las declaraciones de Fink sugieren lo siguiente:

    • Cuidado con la idea de que existe un “refugio seguro absoluto”. Los entornos de alta incertidumbre pueden afectar hasta los activos considerados más sólidos.
    • Observar la entrada de capital institucional en criptomonedas: más allá del precio, el hecho de que actores tradicionales cambien de mentalidad es relevante.
    • Atender las señales macro-económicas: inflación, déficits fiscales, política monetaria y geopolítica tienen un papel directo en por qué los inversores buscan “alternativas”.

    Larry Fink nos pone frente a un mensaje claro: los hábitos de inversión tradicionales están cambiando porque el sistema financiero global está bajo tensión. El oro ya no brilla con luz propia como antes, y las criptomonedas están dejando de ser solo apuestas para convertirse en parte del debate serio sobre diversificación institucional. En un mundo donde “refugio” ya no significa lo mismo, estará en manos de inversores e instituciones adaptar sus estrategias al nuevo paisaje que Fink describe.

  • Bitcoin, crypto y Dorsey: una mirada mengeriana

    La reciente declaración de Jack Dorsey —“Bitcoin is not crypto”— reaviva un debate conceptual: ¿es Bitcoin una criptomoneda o algo diferente? Más allá del marketing, lo que está en juego es cómo entendemos la naturaleza de la moneda: ¿un bien de intercambio espontáneo, un monopolio estatal forzoso o un servicio privado sujeto al escrutinio del mercado?

    La moneda como bien de intercambio

    Desde la óptica libertaria, la moneda ideal no es una imposición estatal, sino un bien que surge espontáneamente del mercado: los agentes privados eligen libremente qué medio de intercambio toleran, en función de sus atributos (liquidez, divisibilidad, transporte, resistencia al deterioro, etc.). No es algo que “el Estado otorga”, sino que emerge como solución al problema del intercambio indirecto.

    Carl Menger, padre de la teoría subjetiva del valor y figura clave de la Escuela Austriaca, analizó cómo ciertos bienes primigenios (sal, ganado, conchas, metales) evolucionan hacia un uso monetario porque, históricamente, adquirieron demanda más allá de su valor de uso directo. Menger describe cómo, en un mercado libre, aquellos bienes que anticipan que se usarán en intercambios posteriores adquieren un valor especial: se generalizan como medios de intercambio.

    Para Menger, la moneda no es un fin en sí misma, ni algo decretado; es un bien intermedio que facilita el intercambio. La gente elige, en sus decisiones subjetivas, qué bien (o bienes) desempeñará ese rol.

    Así, en un mundo libertario no hay curso forzoso de uso, no hay dinero estatal obligatorio: hay competencia entre medios de intercambio privados. Si un activo privado es mejor aceptado —por estabilidad, seguridad, facilidad de uso— será premiado por el mercado.

    Bitcoin como emprendimiento privado

    Desde esa perspectiva, Bitcoin se inscribe como un emprendimiento privado de medio de intercambio basado en criptografía. El hecho de que no sea “moneda de curso forzoso” es una virtud desde el punto de vista libertario: nadie está obligado a usarlo; su adopción depende del valor que los usuarios le asignen libremente.

    Cuando Dorsey dice que “Bitcoin is not crypto”, trae a la mesa el argumento de que Bitcoin debe verse principalmente como dinero, no como un token o una “criptomoneda” entre muchas. Él subraya que el White Paper no emplea la palabra “crypto” sino que describe un sistema de “cash digital peer-to-peer” basado en prueba criptográfica.

    El matiz es válido: “crypto” es un término amplio que incluye multitud de proyectos con propiedades muy distintas. Pero el punto libertario central sigue siendo: Bitcoin es un medio privado, voluntario, descentralizado —no un dictado estatal.

    Claro que hay proyectos “scam”, “memes” o tokens con promesas vacías —y es legítimo distinguirlos. Pero todos ellos compiten en el mercado; su éxito o fracaso dependerá de su utilidad, credibilidad y respaldo real. No hay privilegios por decreto.

    Si Bitcoin logra combinar escasez predictible, resistencia a la censura, divisibilidad, verificabilidad, seguridad criptográfica y aceptación social, entonces puede crecer como medio de intercambio generalizado. Quienes lo rechacen pueden seguir usando otros medios. Esa es la competencia monetaria.

    Cripto, criptografía y libertad monetaria

    “Crypto” alude genéricamente a “criptografía aplicada” y “criptoactivos”. Bitcoin efectivamente descansa en cryptografía, pero lo hace como pieza en un sistema monetario distribuido. Decir “Bitcoin no es crypto” suena provocador, y en cierto sentido semántico puede tener aplicación si “cripto” se asocia con todo token especulativo. Se entiende lo que Dorsey quiere diferenciar y no parece que esté equivocado en lo esencial: enfatiza que Bitcoin apunta a servir como dinero más que como experimento especulativo; sin embargo, es preciso reconocer que Bitcoin (o cualquier activo similar) es un emprendimiento privado libre de curso forzoso, sujeto al juicio del mercado. Y he ahí la clave para una visión libertaria del dinero. No es que todos los criptoactivos sean moralmente equivalentes, pero su carácter voluntario y competitivo es lo que los torna interesantes.

  • Jeff Bezos coincide con Goldman Sachs y JPMorgan sobre posible recesión económica

    “Lo peor está por venir”, advirtió hace unos días el FMI, mientras el CEO de JPMorgan calificó la situación económica como “muy, muy seria”. Jeff Bezos, ha sido el último en unirse al comentario sobre una posible recesión.

    La economía mundial se sigue tensando y los líderes corporativos de EE. UU. anticipan que se avecinan momentos difíciles.

    El fundador de Amazon, Jeff Bezos, ha sido el último en unirse a las advertencias sobre el estado de la economía estadounidense. En un tweet reciente, el antiguo presidente de la gigante de comercio electrónico se mostró de acuerdo con las declaraciones del CEO de Goldman Sachs, David Solomon, quien dijo el martes pasado que veía una buena posibilidad de recesión.

    “Sí, las probabilidades en esta economía te dicen que bajes las compuertas“, escribió Bezos, haciéndose eco de los comentarios de Solomon.

    El multimillonario creador de Amazon adjuntó en la publicación una entrevista realizada el martes al CEO del banco, en la que este sugirió a los inversores a mantenerse cautelosos y prepararse ante un posible escenario de recesión económica.

    “Creo que hay que esperar que ahora haya más volatilidad en el horizonte. Eso no significa que tengamos un escenario económico realmente difícil. Pero en la distribución de los resultados, hay una buena posibilidad de que tengamos una recesión en los Estados Unidos”, dijo Solomon en una entrevista con CNBC.

    El representante de la reputada institución financiera destacó el endurecimiento de las condiciones en el mercado de cara a la galopante inflación económica. La Reserva Federal de EE. UU. ha sido estricta con las subidas de tasas de interés este 2022 en un intento por frenar la mayor inflación que ha visto el país en cuatro décadas. Los mercados han enfrentado presión, con las acciones deslizándose durante gran parte del año, mientras las criptomonedas también han registrado un comportamiento similar.

    Ante la posibilidad de que este panorama se extienda por otro año, Solomon aconsejó ampliamente a los inversores a mesurar su apetito por el riesgo. “Es un momento para pensar con más cautela sobre su caja de riesgo, su apetito por el riesgo”, comentó, y agregó más adelante: Ese entorno que se dirige hacia 2023 es uno para el que debe ser cauteloso y estar preparado.».

    Lo peor está por venir

    Aunque no todos los líderes parecen coincidir sobre la gravedad del estado de la economía, otro ejecutivo de un megabanco estadounidense también había sonado las alarmas recientemente sobre la posibilidad de una recesión.

    El CEO de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, ya había calificado hace unos días la situación económica de EE. UU. como “muy, muy seria”. En una entrevista del 10 de octubre, abordó algunos de los mismos indicadores, como los aumentos de tasas de la FED, así como la guerra en Ucrania, para alertar sobre el advenimiento de un panorama desalentador a nivel global en los próximos meses.

    “Estas son cosas muy, muy serias que creo que probablemente empujarán a EE. UU. y al mundo, quiero decir, Europa ya está en recesión, y es probable que pongan a EE. UU. en algún tipo de recesión dentro de seis a nueve meses”, dijo Dimon a CNBC.

    El ejecutivo del banco más grande de EE. UU. fue reacio a predecir un tiempo preciso de duración para la recesión, pero pareció coincidir con Solomon en la necesidad de reducir la exposición al riesgo. Apuntó a que desde JPMorgan se están preparando para el peor escenario, por lo que serán “muy conservadores” en sus inversiones.

    Los comentarios de Dimon se produjeron la misma semana en que el Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó nuevamente sus expectativas de crecimiento económico global. En un informe de la semana pasada, el organismo indicó una proyección negativa para el crecimiento mundial de 2,7% el próximo año, con un 25% de probabilidad de que caiga por debajo del 2%.

    “Más de un tercio de la economía mundial se contraerá este año o el próximo, mientras que las tres economías más grandes (Estados Unidos, la Unión Europea y China) seguirán estancadas”, dijo Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del FMI, según citó CNN. El organismo mencionó factores como la guerra, la alta inflación y la desaceleración en China, y vino con una advertencia poco alentadora: Lo peor está por venir, y para muchas personas 2023 se sentirá como una recesión.

    ¿Momento para Bitcoin?

    Así como han habido pronósticos contradictorios sobre el crecimiento económico global, los expertos también han mostrado algunas posturas encontradas sobre el lugar de Bitcoin en medio de los posibles escenarios de mayor deterioro económico.

    Si bien la política agresiva de la FED ha reducido el apetito de los inversores por los activos de riesgo, causando una vertiginosa caída en los precios de Bitcoin y las demás criptomonedas este año, algunos inversores reputados parecen coincidir en que la moneda digital insigne podría ofrecer una salida e incluso un alivio en tiempos difíciles.

    El famoso inversor de valor y administrador de fondos, Bill Miller, reiteró recientemente su postura a favor de Bitcoin, que calificó como un activo “incomprendido” con capacidad de brindar beneficios en catástrofes financieras. Es “una póliza de seguros contra un desastre financiero”, dijo sobre la cripto en un evento de Forbes, haciéndose eco de declaraciones anteriores.

    Otras figuras reputadas, como el escritor y gurú financiero, Robert Kiyosaki, también han sido particularmente optimista con Bitcoin este año, en medio del contexto de inflación, aumento de tasas y temores de recesión.

    Kiyosaki, quien ha compartido pronósticos económicos aún más pesimistas, ha aconsejado en varias oportunidades comprar oro, plata y Bitcoin como protección ante un escenario de crisis global. Si bien ha anticipado que estos activos podrían caer más de precio, cree que se desempeñarán mejor que activos tradicionales como las monedas fiduciarias y las acciones.

    Fuente: DiarioBitcoin.

  • Inflación global: cerrar los Bancos Centrales?

    No sé si Milei tiene razón en cuanto a la oportunidad y el método, pero definitivamente los bancos centrales son como un cáncer al que debería ponérseles fin.

    El petróleo se ha desplomado un 20% desde su máximo de junio, situándose en un mercado bajista, mientras que el oro perdió un 8% en el segundo trimestre, lo que supone su peor trimestre en cinco. Aunque varios factores macroeconómicos y relacionados con la demanda son importantes para los descensos, el máximo de dos décadas del dólar es sin duda el factor más definitorio.

    El billete verde no ha dejado de avanzar logrando la paridad con el euro por primera vez en 20 años y parece no tener techo a pesar de la subida récord del IPC y menos ahora que, por segunda vez consecutiva, la Fed decidió subir en otros 75 puntos base a las tasas de interés de referencia, en línea con su tendencia restrictiva o hawkish “para controlar la inflación” histórica de 9,1% en EE.UU.

    Por supuesto, como buenos burócratas que jamás reconocen la propia culpa ni lo destructivo de sus acciones, la Fed nada dice de la astronómica emisión y culpan a «la pandemia, el aumento de los alimentos y la energía y las presiones generales sobre los precios. La guerra de Rusia contra Ucrania”. No tienen vergüenza ni remordimiento alguno sabiendo que “en última instancia, la Fed quiere una desaceleración económica significativa para frenar la inflación, y un dólar más fuerte es parte de ese coctel». O sea, no les importa empobrecer sus ciudadanos con la inflación y, encima, castigarlos con una desaceleración de la economía.

    La subida del 16% del dólar en el último año -y el 6% de ganancia sólo desde finales de mayo- es «lo más extremo que se puede hacer, históricamente hablando» según muchos analistas. La última vez que el índice dólar (DXY) superó los 112 fue en mayo de 2002. El billete verde también ha despertado el interés de los inversionistas. En primer lugar, el halo de refugio que rodea ahora al dólar. Sí, el oro puede ser lo que típicamente viene a la mente cuando se habla de la necesidad de protegerse contra la inflación pero, insólitamente, el dólar ha superado al oro, arrebatándole la corona de refugio.

    Gráfico diario del oro, de skcharting.com con datos de Investing.com

    Ahora, por qué ocurre esto, no se supone que el oro es el refugio por excelencia frente a la inflación. Empecemos por aclarar que el dólar se fortalece frente a las otras monedas porque, a pesar de que EE.UU. se encamina a una recesión ya que el PIB se contrajo 1,6% en el primer trimestre y si las lecturas del segundo trimestre también fueran negativas el país ya estaría en recesión, aun así, seguiría estando mejor que Europa debido al desastre que trajeron las cuarentenas y las actuales sanciones a Rusia.

    Si hasta México tiene menos inflación que su vecino norteño y más de uno, cerca de las fronteras con Argentina, ahorra en paraguayos y bolivianos antes que en pesos argentinos o dólares.

    Suba del IPC mexicano comparado con el de EE.UU.

    Volviendo al tema, los bancos centrales han logrado inflacionar hasta el mismísimo oro -que para ellos es como la luz para los vampiros- y por ello no aumenta.

    Peter Hambro, una de las mayores autoridades mundiales en el mercado del oro, ha descrito detalladamente algo que es público y notorio pero pocos comentan. El detonante de estos comentarios fue el siguiente gráfico de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) de EE.UU. que, debido a una reclasificación de datos que comenzó en el primer trimestre de 2022, ahora muestra la enorme medida en que los bancos de lingotes como JP Morgan han acumulado contratos de derivados de metales preciosos para mantener bajo el precio del oro.

    En este gráfico pueden verse los aumentos interanuales de los derivados de metales preciosos en bancos comerciales de EE.UU. hasta el 31 de marzo de 2022. O sea, lo que están haciendo es aplastar el precio del oro físico mediante la producción alquímica de ‘oro de papel’ con “la ayuda de los mercados de futuros y la connivencia de los alquimistas, los comerciantes de lingotes”, según describe Hambro.

    Lograron crear una percepción inquebrantable de que las onzas de oro que se acreditan en una cuenta con un banco o un distribuidor de lingotes eran los mismos que los reales. ¡Y mucho más fácil! No tienes que almacenarlo ni asegurarlo”. Ahora, esta inflación del oro por parte de la banca privada jamás hubiera sido posible sin el reaseguro de los bancos centrales y las directivas de BIS (el Banco Internacional de Pagos de Basilea, el “central de los centrales”).

    Explica Hambro que “para hacer que el oro papel exagerado pareciera aún más seguro, el Banco de Inglaterra esta dispuesto a prestar oro físico a los Miembros del Mercado del Oro de Londres, en caso de que las cosas se pongan complicadas y las bóvedas estuvieran vacías”. En 1987, el central de Inglaterra instruyó a los bancos de lingotes para que formalizaran su cartel, lo que se hizo mediante el lanzamiento de la London Bullion Market Association (LBMA). Así, hoy el Banco de Inglaterra y la LBMA están entrelazados simbióticamente a través del mercado de préstamos de oro en el que los bancos centrales prestan oro físico.

    Por cierto, este esquema global de ‘oro de papel’ tiene una oferta ilimitada ya que, como dice Hambro, los gobiernos y los bancos centrales y el BIS «pueden imprimir hasta el infinito» total que después coactivamente imponen sus caprichos sobre el mercado. De momento, el único peligro para este esquema de falsificación de oro, es que grandes tenedores de lingotes como Vladimir Putin y Xi Jinping, decidan romper el juego.

    Por si acaso, para que no queden dudas de que los “valores tradicionales” no solo no han bajado de precio sino que han aumentado en relación al IPC-como debería haber ocurrido con el oro- les dejo esta tabla, el índice global de precios de la vivienda de Knight Frank, para el primer trimestre del 2022:

  • Zimbabwe introduce monedas de oro de curso legal para frenar la inflación

    El Banco Central de Zimbabwe ha introducido monedas de oro que espera alivie la demanda de divisas (dólares americanos) por parte de los inversores y la población en general.

    La confianza en la moneda de Zimbabwe es baja después de que la hiperinflación de 2008 acabara con los ahorros de la gente. En junio último, la inflación saltó al 191,6 %, desde el 132 % de mayo, aunada a un 90 por ciento de desempleo y una producción manufacturera en declive.

    En el lanzamiento oficial de las monedas de oro en Harare el lunes, John Mangudya, director del Banco de la Reserva de Zimbabwe, dijo que las monedas están diseñadas para reducir la demanda de dólares estadounidenses en el país. Los zimbabwenses están evitando en gran medida el débil dólar local en favor de los dólares estadounidenses, que los zimbabwenses ven como más aceptables en el extranjero y mejores para mantener su valor a largo plazo.

    Mangudya dijo que esperaba que los zimbabwenses opten ahora por las monedas de oro, que cuestan unos 1.800 dólares cada una. “Ahora estamos proporcionando esta reserva de valor para garantizar que las personas no corran al mercado paralelo en busca de divisas para almacenar valor”, dijo. “Y no hay otro producto mejor que pueda usarse para resguardar valor que no sea el oro”. Mangudya dijo que la moneda es una señal de respeto por el pueblo de Zimbabwe. “Sabemos por lo que han estado pasando en términos del factor miedo de perder valor y, por lo tanto, estamos proporcionando esta moneda de oro”, dijo. Es una moneda de oro genuina para garantizar que se guarde e invierta allí”. Mangudya dijo que se fabricarán 2000 monedas y que la producción futura dependerá del apetito del público.

    Llamadas Mosi-oa-Tunya, que en el idioma local de Tonga se refiere a las Cataratas de Victoria, las monedas «tendrán un estado de activo líquido», lo que significa que «serán capaces de convertirse fácilmente en efectivo y serán negociables a nivel local e internacional». dijo el banco central en su anuncio, y agregó que las monedas «también pueden usarse con fines transaccionales».

    Los tenedores solo podrán canjearlos por efectivo después de 180 días a partir de la fecha de compra.

    Los particulares o empresas podrán comprarlos en puntos de venta autorizados como bancos y guardarlos en un banco o llevárselos a casa, según el anuncio. Los extranjeros solo pueden comprar las monedas en moneda extranjera.

    El primer lote se acuñó fuera del país, pero eventualmente se producirán localmente, señaló también el funcionario. Agregó que las monedas de 22 quilates se pueden usar para compras en tiendas, dependiendo de si la tienda tiene suficiente cambio, así como garantía para préstamos y facilidades de crédito.

    Su precio estará determinado por la cotización del mercado internacional de una onza de oro, más un cinco por ciento por el costo de producción de la moneda. En el momento del lanzamiento el lunes, el costo de un Mosi oa Tunya era de $1824.

    Prosper Chitambara, investigador principal y economista del Instituto de Investigación de Desarrollo Económico y Laboral de Zimbabwe, dijo que, a pesar de las esperanzas del banco, duda que las monedas reduzcan drásticamente la demanda de dólares estadounidenses.

    “Incluso la demanda de dólares estadounidenses como reserva de valor también aumentará porque todavía hay muchas incertidumbres relacionadas con la convertibilidad de estas monedas de oro: ¿son ellas negociables internacionalmente, especialmente dados los problemas de confianza? ” sostuvo Chitambara. Y  también expresó su cautela sobre la moneda: “Es posible que la mayoría de la gente no tenga dinero para comprarlas, ya que la mayoría de los ciudadanos viven literalmente al día”, dijo Chitambara.

    Una de esas zimbabwenses que luchan por salir adelante es Christine Kayumba, profesora de secundaria en Harare. “El tema de las monedas de oro para nosotros, los maestros en Zimbabwe, es algo con lo que no podemos soñar”, dijo Kayumba. “Significa que un maestro que recibe un salario de $ 190 a $ 200 necesitaría de nueve a 10 meses para comprar una moneda de oro”.

    Para Kayumba, esos $200 de salario pagan transporte, alimentación, alquiler y dinero para enviar a los niños a la escuela. Es dinero para vivir, dijo, no para comprar una moneda de oro. “Entonces, creo que las monedas de oro están destinadas a la gente rica, no al maestro común ni a ningún funcionario público en Zimbabwe”, dijo.

    El Director de la Reserva les comentó a los periodistas que en el futuro se acuñarían monedas de oro de menor valor para atender a las personas con menos recursos.

    El economista independiente con sede en Harare, Victor Bhoroma, le expresó a la cadena Al Jazeera que «las monedas de oro son una buena idea en términos de almacenamiento de valor… pero probablemente estarán indexadas en dólares estadounidenses, lo que significa que es un esquema de recaudación de fondos para obtener dólares estadounidenses del mercado por parte del banco central». . El éxito «dependerá entonces de la confianza en el banco central como vendedor de las monedas y las garantías que las respaldan».

    A nivel internacional, las monedas de oro se usan en países como China, Sudáfrica y Australia para protegerse contra la inflación y como una oportunidad de inversión, aunque no se usan tanto como moneda como prevé el banco central de Zimbabwe.

    Harare tiene importantes depósitos de oro y las exportaciones del metal precioso son una de las principales fuentes de ingresos de divisas del país del sur de África. Sin embargo, el contrabando de oro ha sido rampante. El contrabando le está costando al país unas 33 toneladas de oro al año, según un informe emitido el mes pasado por el Centro para la Gobernanza de los Recursos Naturales.

    Se supone que todo el oro extraído en Zimbabwe se vende al banco central, pero muchos productores prefieren sacarlo de contrabando del país para recibir el pago en dólares estadounidenses.

  • La inflación acabará con la clase trabajadora si no se protegen en criptomonedas u oro, dice Kiyosaki

    El autor de Rich Dad Poor Dad, Robert Kiyosaki, está preocupado de que la clase trabajadora estadounidense sea aniquilada por el aumento de la inflación a menos que inviertan en varios activos clave.

    En un video de YouTube en The Rich Dad Channel, el conocido autor dice que el verdadero capitalismo ha sido abandonado y que el gobierno interviene en nombre de los bancos.

    “La razón por la que están hablando de inflación o deflación es porque, allá por los años 70, un verdadero capitalista dejaba que un negocio fracasara. Según [el economista político austríaco Joseph] Schumpeter, el capitalismo destruye empresas ineficientes.

    Si miras un ejemplo, no hace mucho tiempo existía Blockbuster Video. Luego apareció Netflix y los acabaron. Simplemente fueron liquidados. Un verdadero capitalista borra lo ineficiente o lo obsoleto.

    Pero durante los últimos años, desde 1907 en realidad,  se han estado salvando a los bancos. Los bancos son tan corruptos, y la razón por la que la Reserva Federal tuvo que entrar fue para proteger a los banqueros ricos.

    Y lo que hicieron fue, allá por 2008, hubo flexibilización cuantitativa, que es un tema muy complejo, pero básicamente la Fed solo imprime dinero y se lo da a los bancos para evitar que quiebren. Eso no es capitalismo, eso es marxismo. Eso es socialismo, eso es comunismo. Se llaman bancos centrales «.

    Kiyosaki advierte que la impresión ilimitada de dinero como parte de la política oficial del gobierno eliminará a la clase trabajadora.

    “La razón por la que la inflación va a acabar con la gente es porque la persona promedio es un consumidor. Todo el mundo habla de: «El filete [cuesta] esto ahora, y la gasolina ésto y el papel higiénico lo otro».

    Eso es porque … Todo es para proteger a los banqueros. Y es por eso que lo siento por la gente trabajadora. Creo que es criminal que nuestro sistema escolar sea parte del marxismo. No hay educación financiera en las escuelas y no es un error.

    Para las personas que se quejan de la inflación, simplemente sepan que es porque el Banco de la Reserva Federal, el Tesoro de los Estados Unidos … son tan corruptos como puedan serlo «.

    El autor le dice a sus 1.8 millones de seguidores en Twitter que el reciente aumento de precio del 25% en la cadena minorista de descuentos Dollar General es un evento de referencia que indica que los inversores deben protegerse comprando algunos criptos como Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH), como el oro y la plata también.

    “Dollar Tree se convierte en $ 1.25 Tree. La inflación es un impuesto para los pobres y las clases medias. La inflación enriquece a los ricos.

    Sea inteligente. Hágase más rico. Estoy comprando más oro, plata, Bitcoin, Ethereum, bienes raíces de alquiler y petróleo. ¿Y tú qué estás comprando?»

    CNN Business informó esta semana que Dollar Tree citó el aumento de la inflación y la actual crisis de la cadena de suministro como razones por las que planeaba abandonar permanentemente su precio de $ 1 en todos los productos.

    La invitación de Kiyosaki a ver refugio en las criptomonedas no es algo nuevo, ya que desde hace tiempo califica a estos activos como una excelente opción para resguardarse de la situación económica que eventualmente se hará sentir en EE UU y el resto del mundo.

    Vale destacar que en meses recientes, el precio de Bitcoin se acercó con fuerza a la barrera de los USD $70.000 y el de Ethereum estuvo sobre los USD $4.800. Sin embargo, tras la confluencia de una serie de acontecimientos, dichas criptomonedas han caído con respecto a sus respectivos máximos históricos, aunque sigue vigente la expectativa de un posible aumento en las próximas semanas.

    Este mismo tema ha sido analizado localmente por el equipo Inbuenostv, cuya segunda parte podrá verse este domingo a las 9 am en vivo.

  • ¿Sabía que el origen del dólar está en la pequeña ciudad checa de Jáchymov?

    La semana pasada se cumplieron 500 años desde la acuñación de las primeras monedas Joachimsthaler en Jáchymov, una pequeña ciudad minera en República Checa de 2700 habitantes cerca de la frontera alemana, y que ha jugado un papel importante en la historia del hombre moderno.

    La ciudad acaba de ser nombrada Patrimonio Mundial por la Unesco. Y probablemente muchos no saben que, la moneda que impulsa al mundo libre se originó en esta ciudad que aún se tambalea irónicamente por el colapso del comunismo, y donde actualmente el dólar no es aceptado.

    Ubicada en una zona rica en minerales en las montañas, la ciudad de Jáchymov fue fundada en 1516, el mismo año en que se abrieron sus minas de plata. Las monedas de plata se acuñaron por primera vez 2 años después. La propiedad comprada para establecer la casa de la moneda se encontraba junto a la casa de Jeroným Šlik, un noble local y hermano del fundador de la ciudad, el Conde Hieronymus Schlick, bautizó el área como Joachimsthal o “Valle de Joachim” en honor al santo patrón local de los mineros.

    Las monedas locales se llamaban en alemán «joachimsthaler silber groß Denar”. El nombre imprácticamente largo fue acortado gradualmente ; primero a “joachimsthaler”, luego a “thaler” y finalmente al “tolar” en checo. La familia Šlik floreció a partir de la minería y la acuñación, hasta que las minas de plata declinaron y la operación de la ceca cesó en 1671. Todo el mundo, en casa y en el extranjero, intentó imitar el estándar exitoso introducido por la dinastía Schlick en los siglos siguientes.

    En 1524 había 613 minas de plata y adits en la ciudad, con rendimientos que ascendían a 166.023 tolares. 6 años después, en 1530, ya había en la ciudad 1.000 minas de plata que empleaban a 8.000 mineros. En 1533, Joachimsthal era la segunda ciudad más grande de Bohemia después de Praga, con 18.200 habitantes. A mediados del siglo XVI, se calculó que unos 12 millones de táleros extraídos de estas montañas se habían extendido por Europa, mucho más que cualquier otra moneda del continente. Además, el tálero se fabricó con el mismo peso y diámetro que la moneda Guldengroschen de 29,2 g que se usaba en gran parte de Europa central, lo que facilitó que los reinos vecinos la aceptaran.

    Posteriormente, en 1566, el tálero era tan conocido en toda Europa que cuando el Sacro Imperio Romano Germánico trató de establecer un tamaño estándar y un contenido de plata para muchas de sus monedas locales del reino, eligió el tálero, llamando a todas las monedas aceptables de plata «Reichsthalers» o «táleros del imperio». A principios del siglo XVII, los minerales de plata se agotaron en la región y la atención se centró en el níquel, el cobalto, el bismuto y el arsénico.

    A medida que el tálero se extendió por el continente y más allá, los gobernantes locales cambiaron el nombre de las monedas en sus propios idiomas. Pero fue el leeuwendaler holandés, o daler para abreviar, el que dio su nombre a la moneda estadounidense. Primero fue traído a Nueva Amsterdam, colonia de los Nuevos Países Bajos en América del norte, por colonos holandeses y rápidamente se extendió por todo el país. En 1792, se convirtió en la moneda oficial de los Estados Unidos.

    Sin embargo, a día de hoy, Jachymov ha dado la espalda al dólar por completo. Los visitantes extranjeros solo pueden pagar sus gastos en moneda local (coronas), euros o rublos rusos. El billete verde nacido de estas minas de plata y convertido en el becerro de oro del planeta, no es nada habitual en esta ciudad, tanto pintoresca como histórica. Solo se menciona en su museo, que presenta a los visitantes el auge de la acuñación de monedas cuya producción había circulado en Europa y en el resto del mundo durante 400 años.

    Actualmente, según el FMI, el 62% de las reservas financieras del mundo están en dólares estadounidenses, más del doble de euros, yenes y renminbi juntos. 31 naciones la han adoptado como moneda oficial , más de 66 países le fijan el valor de sus monedas y es aceptada en lugares tan recónditos como Corea del Norte o Siberia. Y claro, la moneda que usamos en Panamá, que aún cuando por Constitución es de uso no forzoso, día a día al usarla,  la validamos permanentemente.

  • Christine Lagarde, presidente del Banco Central Europeo, pronostica una recesión de entre el 5 y el 12% para la zona del euro este año

    Entrevista a Christine Lagarde, presidenta del BCE, realizada por Dominique Seux, Federico Fubini, Thomas Hanke y Carlos Segovia y publicada el 19 de mayo de 2020 en la Web del Banco Central Europeo.

    Emmanuel Macron y Angela Merkel proponen un fondo europeo de recuperación de 500.000 millones de euros. ¿Le parece suficiente para que el BCE no tenga que hacer el esfuerzo solo?

    Las propuestas de la iniciativa franco-alemana son ambiciosas, concretas y bienvenidas. Allanan el camino para una emisión de deuda a largo plazo de la Comisión Europea y, sobre todo, permiten la asignación de una importante ayuda presupuestaria directa a los Estados más afectados por la crisis. Esto demuestra el espíritu de solidaridad y responsabilidad mencionado por la Canciller la semana pasada. No puede haber un fortalecimiento de la solidaridad financiera sin una mayor coordinación de las decisiones a nivel europeo.

    ¿Los países europeos están saliendo gradualmente de la fase de contención. ¿Cuál es el impacto económico en la zona euro?

    Estamos ante un ‘shock’ considerable y desconocido en tiempos de paz. Debemos afrontarlo con determinación para ayudar a nuestras economías a recuperarse lo antes posible y evitar una crisis social. Nuestros escenarios consideran una recesión de entre el 5 y el 12% para la zona del euro este año, con un escenario central del 8%. Revisaremos nuestras proyecciones el 4 de junio, pero en el peor de los casos, anticipamos una caída del 15% del producto interior bruto sólo en el segundo trimestre. En realidad, es difícil evaluar el efecto del desconfinamiento en cada país, especialmente si tenemos que incluir la hipótesis de una segunda ola de la epidemia en otoño. Hay un factor que parece probable: si hay una segunda ola, su impacto económico debería ser menos grave, ya que la experiencia está dando sus frutos.

    En esta crisis, ¿cuál es el papel del BCE? Según los Tratados, no incluye el crecimiento y el empleo en su mandato…

    La estabilidad de los precios está en el centro de nuestro mandato, con una inflación inferior, pero cercana, al 2%. En circunstancias como las actuales, cuando la inflación -y las expectativas de inflación- están muy por debajo de nuestro objetivo y la economía está en profunda recesión, el BCE debe aplicar una política monetaria tan acomodaticia como sea necesario para estabilizar tanto la inflación como la economía. Debemos intervenir siempre que haya un riesgo de endurecimiento de las condiciones financieras. Y debemos asegurarnos de que la política monetaria se transmita a todos los países de la zona del euro, en todos los sectores. Este es el propósito de nuestro instrumento extraordinario, el programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP).

    ¿Merecen ayuda todos los países en los que parece que la política monetaria no está produciendo los efectos deseados?

    Por supuesto que la merecen. La transmisión de la política monetaria es tan importante como la propia política monetaria.

    La crisis financiera de 2012 y después la crisis de la deuda de 2015 en Grecia amenazaron el futuro del propio euro. La crisis económica de hoy es mucho más fuerte. ¿Existe el riesgo de que la eurozona se rompa?

    No. La situación no es para nada la misma. Esta vez no se trata de una crisis financiera e inmobiliaria que se ha extendido a toda la economía, ni de una crisis en la que un país se ha puesto al margen del resto al haber aplicado una mala política económica. Es un golpe simétrico, que afecta a todas las economías al mismo tiempo. Para proteger la salud de los europeos, los responsables políticos han decidido cerrar parcialmente sus economías. Por consiguiente, es importante que todos los países vuelvan a arrancar en buenas condiciones utilizando todos los instrumentos disponibles.

    ¿El riesgo de ruptura del euro es por lo tanto cero?

    Sí, y recuerdo que el euro es irreversible, está consagrado en los Tratados.

    Los diferenciales de los tipos de interés de las deudas de los países del sur de Europa son mayores que a principios de marzo, a pesar de las medidas que ha tomado: ¿está satisfecha?

    Insisto: es nuestro papel asegurar la correcta transmisión de la política monetaria en todos los países de la zona del euro. Seguiremos actuando sin pestañear. Desde que el BCE anunció el 18 de marzo el PEPP, el diferencial italiano (frente al tipo a 10 años del Bund alemán) ha disminuido considerablemente. También ha bajado la prima de riesgo de España y la de Portugal.

    ¿Cómo valora la reacción de los responsables políticos ante la crisis? En 2012, el «whatever it takes» de su predecesor se produjo después, y no antes, de que los gobiernos europeos contrajeran compromisos…

    A nivel nacional, los Gobiernos han tomado medidas para afrontar el desafío. Entre las ayudas directas a los hogares, las moratorias y los avales al sector privado, han puesto sobre la mesa el equivalente a 20 puntos del PIB de la zona del euro. Eso es mucho. Por su parte, la Comisión Europea ha eliminado las limitaciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y ha desbloqueado los mecanismos de ayuda estatal: esto era esencial. Pero hay un límite a todo esto: el esfuerzo ha sido demasiado asimétrico. Dependiendo del país, varía entre el 2% y el 40% del PIB, si añadimos las ayudas directas y los avales. Los países económicamente más débiles, que en algunos casos son los más afectados por el virus, no tienen el margen de maniobra presupuestario para hacer el esfuerzo necesario para que sus economías vuelvan a ponerse en pie. Por consiguiente, la solución es un plan de estímulo fiscal europeo rápido y sólido para restablecer la simetría entre los países a medida que salen de la crisis. Claramente, este plan debe proporcionar más ayuda a los países que más la necesitan. Proporcionar esta ayuda colectiva interesa a todos los Estados miembros.

    ¿Qué espera del Consejo Europeo?

    El Consejo tiene una inmensa responsabilidad y estar a la altura de la gravedad del daño económico y del sufrimiento social. ¿Qué se ha hecho hasta ahora? 540.000 millones de euros ya están potencialmente disponibles, entre lo que proviene del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE): los avales adicionales a las empresas (centradas en las pymes) prometidas por el Banco Europeo de Inversiones; y el plan SURE de la Comisión Europea para cofinanciar el trabajo a tiempo parcial, que debería ponerse en marcha a partir de junio. Las líneas de crédito del MEDE no son como los programas de rescate del pasado. Son ofertas de préstamos equivalentes a hasta el 2% del PIB de cada Estado, a tipos muy bajos y con condiciones mínimas. Basta con que el solicitante demuestre que los fondos se destinan a gastos sanitarios directos e indirectos para combatir la pandemia. Este paquete de medidas de apoyo es bienvenido, pero es claramente insuficiente para hacer revivir la economía de la zona euro.

    ¿A cuánto debe ascender?

    Estimamos que el total de las necesidades de financiación adicional de los Estados, generadas por esta crisis, sólo para el año 2020, se sitúa entre 1 y un 1,5 billones de euros. Algunos alcanzarán fácilmente las cantidades necesarias, mientras que otros van a necesitar la solidaridad financiera comunitaria. Su tamaño y composición dependerán de la ambición de los jefes de Estado o de Gobierno, guiados por Charles Michel y Ursula von der Leyen. Este plan europeo de recuperación, que espero sea rápido y masivo, también tendrá que centrarse en la inversión en bienes públicos de interés común, aquellos que es mejor financiar juntos que solos, porque eso es más eficaz. Incluyo aquí la seguridad sanitaria, la transición hacia una economía más ecológica, más digital y más protectora de la biodiversidad.

    Si el Consejo Europeo no crea un fondo de recuperación suficiente, ¿pueden los países más vulnerables contar aún con el programa de rescate del BCE (OMT) y bajo qué condiciones?

    El programa OMT sigue siendo un instrumento importante en la caja de herramientas europea, pero fue diseñado para la crisis de 2011-2012, que es muy diferente a ésta. No creo que sea el instrumento más adecuado para hacer frente a las consecuencias económicas de la crisis sanitaria creada por Covid-19. Hoy en día y ante tal choque sistémico, es el PEPP, nuestro programa de compra de valores públicos y privados de 750.000 millones de euros, el más apropiado.

    Su importe fue calculado en marzo, cuando teníamos una idea aún imprecisa de la recesión. Si sus previsiones cambian en junio, ¿será éste el momento de revisarlo al alza?

    Sobre este tema, hemos sido y somos muy claros: no dudaremos en ajustar el tamaño, duración y composición del PEPP tanto como sea necesario. Utilizaremos toda la flexibilidad necesaria dentro de nuestro mandato. No tenemos ningún obstáculo psicológico.

    La situación presupuestaria de Italia, España y Francia era difícil incluso antes de la crisis. ¿No le da escalofríos su situación actual? ¿Se debería abandonar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento?

    La prioridad hoy en día es ayudar a las economías a recuperarse. Los Estados gastan y las deudas aumentan en consecuencia, y la relación deuda/PIB subirá porque estamos en recesión. Todos los países del mundo están viendo aumentar sus niveles de deuda: según las previsiones del FMI, la deuda de los Estados Unidos alcanzará más del 130% del PIB a finales de 2020, mientras que la zonadel euro estará por debajo del 100%. Hablo de una media, por supuesto, porque hay diferencias entre los países de la zona del euro. Pero para evaluar la sostenibilidad de la deuda, no debemos centrarnos en el nivel de la deuda con respecto al PIB. Hay que tener en cuenta el nivel de crecimiento y los tipos de interés vigentes. Estos dos factores son decisivos.

    Creo que esta crisis es una buena oportunidad para modernizar las modalidades del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que ahora está suspendido. En el pasado se han hecho propuestas innovadoras, incluso por parte del FMI, que deberían ser examinadas de nuevo. Se debe medir su relevancia y eficacia. Creo que los términos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento tendrán que ser revisados y simplificados antes de pensar en restablecerlo, una vez que hayamos salido de esta crisis.

    ¿Qué opina de la idea de los coronabonos como forma de mutualizar la deuda?

    Lo importante es que todos los países europeos se den cuenta de lo interdependientes que son: una cadena de fabricación de automóviles alemana puede pararse porque no hay piezas de repuesto italianas, españolas o francesas. La integración comercial dentro de la zona del euro es tan fuerte hoy en día que es obvio que a todos los países, especialmente a los más fuertes, les interesa que los más débiles se recuperen. De lo contrario, todos salen perdiendo.

    Si el plan de recuperación europeo combina las subvenciones comunitarias y los préstamos a muy largo plazo, con tipos de interés bajos, destinados principalmente a los países que más los necesitan, habremos dado un gran paso adelante en la solidaridad financiera europea.

    ¿Qué considera préstamos a muy largo plazo? ¿10, 30, 50 años?

    En el caso del fondo europeo de recuperación, el plazo de vencimiento de los préstamos debería ser de unos 10 años como mínimo, pero es evidente que unos plazos más largos ayudarían a repartir los costes de la crisis a lo largo del tiempo. El BCE, por su parte, está comprando valores con vencimientos muy largos, hasta 30 años.

    ¿Qué es lo que realmente está en juego en la decisión del Tribunal Constitucional de Karlsruhe? ¿Su independencia, la primacía del derecho europeo o la actitud de Alemania hacia la UE – o el propio euro?

    Hemos tomado buena nota de esta decisión. El BCE está sujeto a la legislación europea, rinde cuentas ante los miembros del Parlamento Europeo y, en última instancia, responde ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. En diciembre de 2018, el TJCE dictaminó sin lugar a dudas que las compras de títulos del Estado por parte del BCE (programa PSPP) cumplen plenamente con su mandato y la legislación europea.

    ¿Pero no es esto un serio desafío al orden jurídico europeo? Europa se construyó en base al estado de derecho …

    Europa es una arquitectura del derecho; la Unión Europea está construida sobre un orden jurídico muy claro. Y la independencia del BCE, garantizada por los Tratados, es un pilar del pensamiento monetario alemán. Esto es lo que le da al BCE la fuerza para cumplir su mandato.

    ¿Puede usted, a pesar de esta decisión, seguir utilizando sus programas de recompra de deuda?

    Sí, el fallo del propio Tribunal Constitucional alemán es explícito: dice que el programa PEPP decidido en el contexto de la pandemia no se ve afectado por este fallo. No temo ni por el programa frente a la pandemia (PEPP) ni por el programa anterior, que se refiere a las compras de deuda a partir de 2015 (PSPP). Ya digo que el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas dictaminó que estaba en conformidad con los Tratados en diciembre de 2018. Nos mantenemos firmes en la búsqueda de nuestro objetivo de estabilidad de precios.

    ¿No teme que surjan dudas en los mercados financieros y que esto limite la eficacia de su política?

    El PEPP es un programa de compras selectivas y limitadas en el tiempo y responde a circunstancias excepcionales. Las demás instituciones europeas también han tomado medidas excepcionales en esta crisis.

    ¿La legitimidad del PEPP está asegurada por la excepcionalidad del momento?

    Está absolutamente justificado por esta conmoción excepcional.

    ¿Pero cómo va a posicionarse el Bundesbank y participar – o no – en los programas del BCE bajo estas condiciones?

    De acuerdo con el Tratado, todos los bancos centrales nacionales deben participar plenamente en las decisiones y en la ejecución de la política monetaria de la zona del euro.

    ¿El Bundesbank tiene libertad de criterio?

    Cada banco central nacional de la zona del euro es independiente y no puede aceptar instrucciones de los gobiernos. Esto está establecido en los Tratados.

    ¿Pero cuál es el papel del BCE en este conflicto?

    Mi convicción es clara. El BCE recibió un mandato de los Estados miembros de la UE cuando redactaron y ratificaron el Tratado. El BCE está sujeto a la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Seguiremos siendo responsables ante el Parlamento Europeo y explicaremos nuestras decisiones a los ciudadanos europeos.

    En los próximos años, ¿cómo podrán los países más endeudados deshacerse de las deudas contraídas por el virus? ¿Serán canceladas, alargadas, reducidas?

    La solución es generar un crecimiento sólido y sostenible que, con el tiempo, permita amortizar la carga de la deuda y permita que nuestras economías se desarrollen de forma armoniosa para satisfacer las aspiraciones de nuestros ciudadanos.

    Entre algunos economistas, la idea de la deuda perpetua ha tenido cierto éxito intelectual.

    Es, en efecto, un debate… intelectual

    Estuvo en Washington a la cabeza del FMI, volvió a Europa hace unos meses, ¿qué le sorprende?

    Volví a Europa con las mismas convicciones: nuestros modelos de crecimiento deben evolucionar, profundamente, para anticipar y frenar el cambio climático; la desigualdad es un peligro; la globalización debe ser más respetuosa con el ser humano. Desde este punto de vista, Europa tiene valores fundamentales y preciosos que inspiran al resto del mundo y que nosotros debemos defender.

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  • Qué es y qué necesita saber sobre el Halving de Bitcoin que está sucediendo ahora mismo

    Desde los inicios del Bitcoin, allá por el 2009, hemos visto sólo dos oportunidades en que se produjo un fenómeno denominado «Halvings de Bitcoin» (o Halvenings) y en ambas ocasiones se produjo un impacto sobre el precio de Bitcoin.

    ¿Pero qué es un Halving? Un Halving de Bitcoin ocurre cuando la tasa a la que se crean nuevas unidades de Bitcoins se reduce a la mitad y esto ocurre aproximadamente cada 4 años. Las divisiones de Bitcoin están programadas para que ocurran cada vez que se minen 210.000 bloques, que coincide con esos 4 años aproximadamente. Uno de los últimos Halving de Bitcoin está teniendo lugar durante este mayo de 2020, posiblemente el día de circulación de este artículo.

    Esto significa que el número de bitcoins (BTC) que ingresan en circulación cada 10 minutos (conocidos como recompensas en bloque) disminuirá a la mitad. En 2009, el sistema comenzó con una recompensa de 50 unidades (BTC) cada 10 minutos. Actualmente, y luego de dos halvings, se distribuyen 12.5 BTC cada 10 minutos. De esos 12,5 (recompensa en la actualidad) pasará a 6,25.  Este proceso finalizará cuando se termine de minar el total de 21 millones de bloques Bitcoin que pueden ser generados por la red. «Las monedas tienen que distribuirse inicialmente de alguna manera, y una tasa constante parece ser la mejor fórmula» fue simplemente la única explicación que Satoshi Nakamoto, el supuesto creador del Bitcoin, dejó escrito.

    Un breve repaso a lo que es la minería.

    Un bitcoin es creado a través de la verificación de transacciones en la blockchain. Este proceso  de verificación, que se realiza a través de potencia computacional se denomina  minería.

    Estas computadoras con mucha potencia de cálculo resuelven problemas matemáticos muy complejos llamados hash puzzles. El objetivo del minero es resolver este rompecabezas antes que el resto de los mineros y verificar el siguiente bloque de transacciones añadido al blockchain. Una vez que todas las transacciones son verificadas y añadidas al blockchain, el minero es recompensado con bitcoins. Este sistema de verificación y recompensa se llama proof-of-work (PoW).

    Cuando bitcoin comenzó, se podía minar directamente desde una computadora personal. Sin embargo, ahora la minería de bitcoin requiere mucha potencia de cómputo, todas trabajando en conjunto para resolver los hash puzzles. A este grupo de computadoras se les conoce como pools de minería. Hoy día, estos pools  se han vuelto populares porque cualquiera que cuente con poder de cómputo adicional disponible puede unirse a la red y minar criptomonedas con otras computadoras.

    ¿Cómo impactará el Halving de Bitcoin a su precio?

    Actualmente estamos viviendo en un panorama económico muy diferente al de los últimos eventos de Halving: ¿qué puede significar esto para el precio de Bitcoin después del  Halving, sobre todo, teniendo en cuenta que con menos oferta, hay mayor demanda? Inicialmente y como primera conclusión, se espera que el valor de cada Bitcoin aumente.

    Después de los Halvings pasados, el precio de Bitcoin frente al dólar americano siempre ha aumentado. Por ejemplo, después del evento de Halving de 2012, el precio de BTC/USD se disparó desde unos 11 dólares a más de 1000 dólares en un solo año , es decir, se multiplico por 80. Después del Halving de 2016, el precio de Bitcoin aumentó de nuevo; BTC permaneció en el rango de precios de $580-700 durante un par de meses antes de aumentar lentamente hacia el final del año hasta el nivel de $900.

    Sin embargo, es importante señalar que la demanda de Bitcoin puede fluctuar drásticamente y que las circunstancias alrededor de cada Halving son muy diferentes. Esto significa que no es nada fácil atribuir un movimiento de precios alcista o bajista a un evento específico de «Halving».

    Algunos analistas piensan que debido a que el «Halving» va a tener lugar en medio de un colapso global, esto puede resultar en un aumento de la demanda. Sin embargo, es importante recordar que, dada esta crisis mundial del Covid-19 , sin precedentes, esto son sólo especulaciones.

    Quizás lo que siempre es importante recordar es que este evento sirve como un recordatorio de que el suministro de bitcoin es limitado. Es una visión macro, pero es muy importante. El 11 o 12 de mayo, el suministro anual de bitcoins disminuye de 3.7% a 1.8% con más del 87% de bitcoins minados. Por esta razón, bitcoin es conocido como oro digital y se considera un activo escaso.

    Tabla con información de los halvings de Bitcoin previos y proyectados.

    Los pros y los contras del Halving de Bitcoin

    A primera vista, los Halvings podrían percibirse como un evento negativo, especialmente para los mineros de Bitcoin. Sin embargo, para los inversores y traders puede haber impactos positivos en los eventos de Halving.

    Como el precio de Bitcoin tiende a aumentar después de cada Halving, los propietarios de Bitcoin generalmente sienten los efectos positivos; el valor de sus activos generalmente aumenta.

    Los eventos de «Halving» tienden a ser algo bueno para la demanda de Bitcoin, ya que la oferta cae y esto puede considerarse un detonador positivo para el futuro de Bitcoin y las otras altcoins.

    Sin embargo, hay algunos efectos negativos que deben considerarse del «Halving» de Bitcoin. Algunos analistas han pronosticado que otras altcoins pueden sufrir efectos negativos como resultado del Halving; después de la corrida alcista de Bitcoin en 2019 muchas de las altcoins más pequeñas vieron efectos negativos cuando sus inversores se enfocaron en Bitcoin.

    También existe el riesgo de que Bitcoin pueda sufrir un gran colapso si los mineros venden sus recompensas debido a la repentina duplicación de los costos (recuerden, las máquinas, la electricidad, la infraestructura, los pools, etc) en los que incurrirán al minar.

    Generalmente la volatilidad aumenta antes y después del evento. Los traders especializados suelen utilizar la volatilidad a su favor, por supuesto; sin embargo, las fluctuaciones salvajes de los precios también pueden hacer difícil determinar un patrón en la fijación de precios, lo que en consecuencia hace más difícil implementar una estrategia de negociación exitosa, sobre todo, para aquellos novatos que ingresan al mundo criptográfico tentados o atraídos por el boom de noticias que suelen ocurrir en los días previos y post al halving.

    Posible impacto del Halving en los precios del Bitcoin

    Los eventos de Halving anteriores, condujeron a un alza en el precio de Bitcoin. El primer Halving hizo que el precio de BTC subiera de $11 a $1.100, y el segundo Halving hizo que el valor de Bitcoin aumentara de $600 a $20.000 en 18 meses. Sin embargo, las circunstancias que rodean a cada Halving pueden ser diferentes y la demanda de Bitcoin puede fluctuar enormemente, particularmente durante la pandemia actual que ha demostrado ser un test económico incluso para los activos más «estables».

    Mientras que algunos creen que Bitcoin puede ir en la misma dirección que las acciones bursátiles y otros activos en cuanto a tener a los inversores liquidando sus participaciones en efectivo, otros tienen la esperanza de que la disrupción del mercado combinada con el Halvening puede ocasionar que el precio de Bitcoin supere sus máximos de 2017, y alcanzar los $20.000 o más allá aún.

    Impacto del Halving en el precio de BTC/USD en el pasado:

    ¿Cómo impactará el Halving de Bitcoin a los mercados criptomonedas?

    En términos del mercado de criptomonedas, el  Bitcoin tiende a ser la punta de lanza de un mercado más amplio. La mayoría de las criptomonedas principales parecen aumentar cuando Bitcoin aumenta durante un tiempo razonable, llegando a la conclusión de que los períodos alcistas de altcoins, como Ethereum y Litecoin, y los períodos alcistas de Bitcoin pueden estar correlacionados positivamente. Aunque la economía global está en caos, y casi todos los activos están sufriendo como resultado de ello, los propietarios de Bitcoin pueden potencialmente ser beneficiados una vez más de las recompensas del próximo Halving. Y si a ello le sumamos que los diferentes Bancos Centrales del mundo están operando en sentido contrario, emitiendo y degradando el ahorro ciudadano,este hito del halving no es un dato menor . La diferencia del Bitcoin con el resto de monedas nacionales es que mientras el Bitcoin le pertenece sí y sólo sí al dueño de las llaves públicas y privadas, el dinero fiat depende de las políticas monetarias del gobierno de turno. Mientras el dinero fiat sigue creciendo, el halving en el Bitcoin significa su cada vez mayor escasez.

  • De Martinellis y billetes de a uno

    El gobierno anuncia que por fin, en Octubre, van a empezar a llegar los billetes de a uno. Esto es una gran noticia, porque francamente existe una razón por la cual los chinos, gente muy práctica, hace siglos inventaron el papel moneda.

    Las monedas metálicas son un dolor de cabeza; es cierto que pueden ser eternas, he visto monedas de hace siglos en buen estado, pero pesan, hacen ruido y las máquinas expendedoras de bebidas, alimentos, recarga de tarjetas del metro y metrobus no las aceptan. Luego existe el problema de que los turistas reciben en cambio monedas de un balboa que no son convertibles fuera de Panamá en nada, lo cual significa de facto un encarecimiento de las compras que hacen en Panamá porque el vuelto no vale nada. El tema de los Martinellis es que el estado, para obtener una ganancia pequeña, comparada con el presupuesto por señoreaje, hizo reemplazar los billetes de dólar con Martinelli, que acuñó 40 millones, y luego peor con Varela, que acuñó 60 millones, para volver a obtener algunas pequeñas ganancias para el estado en Señoreaje. Esto creó en la calle un interesante experimento de teoría monetaria corroborando la Ley de Gresham.

    Hablemos primero de la Ley de Gresham.

    La Ley de Gresham, llamada así en honor de un Banquero inglés del siglo XVI, dice que cuando en un mercado coexisten dos monedas distintas, una buena, con mayor valor estable, y otra mala, con tendencia a devaluarse, la gente paga con la moneda mala, y atesora la moneda buena, lo cual hace que la moneda mala saque de circulación a la buena. Herbert Simon, premio Nobel, hizo estudios sobre la ley de Gresham, y concluyó que los asuntos estructurados sacan de atención a los no estructurados. Las cosas para las cuales se tiene que cumplir un horario o listas estrictas tienen más atención que aquellas para las cuales no existen horarios fijos y planes estructurados. A éstas se les responde con un “quizás”, “de repente más tarde”, “la otra semana”. Los pagos suelen ser asuntos estructurados, y pagarlos con la moneda menos deseable mata dos pájaros de un solo tiro.

    En cambio las incertidumbres con respecto al futuro, son asuntos no estructurados para los cuales ahorrar se convierte en un hábito cultural, y para ahorrar, bueno, es mejor usar una moneda que la experiencia demuestre que no va a cambiar de valor demasiado en el futuro. O sea la moneda buena. Mientras, para las actividades estructuradas de la vida, se usa la moneda mala que se sabe que tiene más posibilidad de perder valor en el futuro.

    La experiencia de Argentina, de Venezuela, dice que cuando la moneda se devalúa rápido, la gente prefiere usar la moneda local para los negocios diarios, y reservar los dólares y el oro para los grandes negocios eventuales, como comprar una casa.

    Volvamos a Panamá. Si bien es cierto que el acuerdo monetario de 1904 mantiene una paridad dólar/ balboa, la misma no surge simplemente porque la ley lo dice, sino porque Panamá, para acuñar cierta cantidad de moneda fraccionaria en balboas debe hacer un depósito en dólares en el Tesoro Norteamericano. Pero esto aunque sea cierto crea cierta incertidumbre a futuro. ¿Podrán gobiernos futuros hacer este depósito para sostener la paridad? ¿Son las monedas de balboa tan deseables de tener si solo se las puede usar localmente? ¿Qué es más cómodo de portar, monedas metálicas grandes o billetes? ¿Cuál moneda tiene más aceptación en una economía que usa muchas máquinas vendedoras, la metálica o el billete? ¿Cual tiene más aceptación en el extranjero, el balboa metálico de Martinelli o el billete de Dólar del Tesoro de los Estados Unidos? En fin, ¿cuál moneda es más deseable tener a largo plazo, el balboa metálico o el dólar americano?

    La respuesta la está dando en la calle el consumidor. Porque al final las monedas son artículos de consumo, y se aprecian por su utilidad para conservar y transmitir el valor, y por su utilidad como medio de intercambio. Y al final ¿cuál escoge el consumidor como más deseable y como menos deseable? El consumidor ha votado y ha deseado que las monedas de balboa son menos deseables que los billetes de a dólar. Ley de Gresham de nuevo. Así que los billetes de dólar han desaparecido de la calle y las monedas de un balboa son las monedas de uso común. Esta Ley no falla.

    Y por favor, no le echen la culpa a los venezolanos, como hacen ciertos grupúsculos xenofóbicos pagados por uno de los creadores de este fenómeno ( y su Caballo de Troya en otro partido) de decir que “no hay dólares en la calle porque los venezolanos lo mandan para fuera”. Para empezar, el dinero que mandan los venezolanos para afuera no son dólares de billetes sino unos y ceros en la memoria de computadoras. Los dólares físicos son depositados como remesas, y la casa de transferencias los convierte en unos y ceros. Los billetes físicos se quedan en Panamá e ingresan al sistema bancario, el cual los guarda. Por ahora los cajeros bancarios usan billetes de a dólar de 5 en adelante. Ley de Gresham de nuevo.

    Vemos como positivo que el nuevo gobierno haya decidido parar el relajo, y reducir poco a poco los 100 millones de monedas de balboa que circulan en la actualidad. No es lo ideal que dólares y balboas coexistan, nos parece un gradualismo equivocado e idealmente deberíamos dejar de acuñar monedas nacionales, volviendo a la libertad monetaria de la Constitución de 1904. Pero por ahora, la medida tomada es una vuelta a la seriedad que no podemos dejar de aplaudir.