Recuerdo imaginar en la década de 1980 si llegaría yo al 2000 y hoy, 31 de diciembre del 2024 contemplando el cambio al año nuevo me pregunto ¿qué pasó? Creo que fue el tiempo; pero… hoy que me dice mi hermano Irving que el tiempo es relativo o, más aún, que el tiempo no existe, hoy definitivamente no sé qué pasó. A ver si logro expresar lo que pienso y siento, este mañana sentado ante el nuevo año; pero lo hago en el medio que mejor me inspira, en prosa sentimental.
Hola 2025
¿Qué recuerdos dejo en la estela del 2024?
Ahora, dedos en teclas, los busco en el retrovisor de mi mente
Y en la opacidad de eventos derramados en decanto
No logro distinguir eventos clarividentes
Curioso que las visiones sean emotivas
Que sin emoción no hay noción
Que sin noción no hay retentiva
Y sin retentiva se pierda la creación
¿A dónde se fueron mis recuerdos?
Hoy en la antesala de los Alisios
Y en la ausencia de ventiscas colmado
Me pregunto la razón de mis olvidos.
¿Serán los años que llevo enredados?
¿Será que busco en sueños el amor pasado?
¿O será que distraído se escabullen los días?
Y dormidos los amores ya cansados
Y… frente al año como cerro que empina
Me asedian enigmas del destino
Enigmas de las rutas supinas
Y de los recovecos del camino
Pero que importa el andar
Lo que importa es el caminar
Importa el paso a paso encantar
Y a nuevos destinos inimaginables llegar
John A.Bennet Novey, especial para nuestra sección Viernes de poemas .
*La imagen que ilustra el poema fue generada con AI.. que ha determinado su propio prompt a partir de la lectura de la poesía. Impresiona por momentos, dado que son técnicamente ceros y bits combinados, pero ha captado muy bien los sentimientos de Juan Alejo: «Una ilustración reflexiva y sentimental que representa la transición del año 2024 al 2025. La escena muestra a una persona sentada en un escritorio en una habitación con poca luz, escribiendo en una máquina de escribir antigua. La vista fuera de la ventana revela un cielo nocturno sereno con estrellas y débiles rastros del amanecer que simbolizan la esperanza. El fondo incluye un calendario de estilo retro que muestra el 31 de diciembre de 2024 y el 1 de enero de 2025, con un reloj que indica la medianoche. Elementos etéreos, como débiles rastros de recuerdos, representados por hilos brillantes y translúcidos, fluyen alrededor del individuo, simbolizando la búsqueda de significado y recuerdo. El tono general es nostálgico y poético.»
Como bien lo señala nuestra constitución en su artículo 282: “El ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente a los particulares…”, lo cual no es sólo cierto sino fundamental; lastimosamente luego de un punto y coma la constitución se contradice agregando que el Estado hará lo que le venga en gana con la economía, lo cual demuestra con plena claridad el alma totalitaria de la clase gobernante en nuestro hermoso istmo.
¿Y cómo no va la economía a ser asunto de los particulares si su principio central y fundamental es ser el medio para mejorar el bienestar humano a título personal y de la familia, mediante la apropiación de bienes de consumo?: comida, ropa, cobija, casa, y tanto más; cosas cuya producción o captación no corresponde a los gobiernos del estado ya que para eso no son. Quien no se da cuenta de la enormidad de la faena de procurar y producir todos los bienes de consumo, bienestar y deleite humano está desasociado de la realidad; que es la carencia y cada quien sabrá lo que necesita, más no el gobierno.
Los gobiernos comunistas en Rusia intentaron dictar la producción y fue inmenso fracaso; tanto así que cuando el gobierno ponía en venta los productos, tal como hace el IMA en Panamá, no tenían como determinar los precios y para ello usaban los catálogos de la Sears. El meollo del asunto y a riesgo de ser cansonamente repetitivo: el juego es para los jugadores y no para los gobernadores, cuya función es el arbitraje. Lástima que ni saben ni pueden arbitrar por estar ocupados en el pillaje.
Los gobiernos del Estado no son el pueblo sino organismos creados por el pueblo para desempeñar una función de arbitraje. Y, ojalá no fuese necesario tener árbitros. ¿Acaso cuando joven no jugaste algún partido sin árbitro, que si uno hacia trampa los otros le caían a pelonera?
Lo otro que se les escapa a casi todos es que el pueblo o la población es una masa amorfa o informe -sin forma; es decir, que carece de personalidad y carácter propio. Pero no así los gobiernos del pueblo o estado, que son, supuestamente, organizaciones piramidales con mando y jurisdicción. Los gobiernos tienen propósito, pero el pueblo, carente de personalidad y en conjunto no tiene propósito sino en su cultura; y eso, en Panamá, nos abre una Caja de Pandora. Bien lo dijo Bastiat:
“El estado es la gran entidad ficticia mediante la cual todos buscan vivir a costillas de los demás.”
Y precisamente eso es lo que debe evitar la población; el caer en semejante ficción que conduce al servilismo. Prueba de ello la tenemos en las narices; vale decir, en el crecimiento desbocado del tamaño de los gobiernos, en los cuales tantos buscan acomodo partidario.
Y, por otro lado, está la naturaleza humana que no podemos extinguir así no más. Me refiero a que, a cada presidente, ministro, diputado, y tal, siendo humano, que busca mejorar su condición personal, le será más que difícil separar esas inclinaciones de su tarea como autoridad. Pero no sólo están las autoridades gubernamentales sino todo el ensamble del funcionariado que fácilmente se convierten en las rémoras de los gobiernos convertidos en tiburones de rapiña. El instinto de las entidades gubernamentales es crecer y crecer.
En fin, gran cantidad de economistas se han integrado al estado profundo en la función de consejeros y promotores del estado regalón. Estos amiguitos del centralismo se la pasan inventando argumentos mafá que promueven el crecimiento desmedido del aparato gubernamental. Y… como preguntó uno por allí: “¿Cuál es la diferencia entre un economista y un viejo senil? El economista es el que tiene la calculadora en mano.
A medida que el calendario avanza inexorable hacia el nuevo año, se abre el tradicional ciclo de reflexión y propósitos. Entre brindis y abrazos, renuevan su espacio las promesas incumplidas, las metas ambiciosas y las esperanzas de un futuro mejor. Pero también, entre las luces y el júbilo, acecha el recuerdo de un mundo que no parece detenerse en sus conflictos ni en su complejidad. Desde la interminable guerra en Ucrania hasta la gran intriga que trae consigo la llegada de nuevos gobernantes en 2025 –con Trump nuevamente en escena como una fuerza polarizadora–, el panorama global sigue dominado por las maniobras de los poderosos. Los Estados Unidos mantienen su hegemonía, mientras otros países intentan reconfigurar sus papeles en un tablero donde los intereses individuales parecen quedar relegados frente a las agendas de quienes ostentan el poder.
Políticos: los grandes maximilizadores de utilidades
En este contexto, resulta tentador –como lo ha sido durante siglos– depositar nuestras esperanzas en los líderes y sus promesas. Pero, desde una perspectiva libertaria, es esencial recordar que los políticos no son los salvadores que pintan ser. Ellos son, en el mejor de los casos, actores racionales que maximizan sus propias utilidades: buscan perpetuarse en el poder, proteger sus intereses y favorecer a quienes les aseguran apoyo.
Si algo nos ha enseñado la historia, es que las grandes revoluciones personales y sociales no surgen de despachos gubernamentales, sino de la acción decidida de individuos y comunidades. Confiar nuestro destino en un grupo que circunstancialmente está en el poder es un acto de fe que no siempre se ve recompensado. Por eso, el verdadero propósito para 2025 debería ser claro: confiar más en nosotros mismos, en nuestras redes cercanas, y en las herramientas que la tecnología nos brinda para construir nuestra soberanía personal.
Tecnología y soberanía financiera: las llaves del futuro
Hoy más que nunca, contamos con medios para ejercer una independencia real frente a las decisiones de los poderosos. Las criptomonedas, como Bitcoin o Monero, representan mucho más que simples alternativas al sistema financiero tradicional. Son la posibilidad tangible de construir una soberanía financiera que dependa de nosotros mismos y no de bancos centrales o políticos que manipulan las monedas nacionales según sus necesidades del momento.
Monero, con su enfoque en la privacidad y el anonimato, ejemplifica el sueño libertario de una economía donde nuestras transacciones sean realmente nuestras, sin interferencias ni vigilancia. A través de estas herramientas, podemos aspirar a un mundo donde no seamos simples peones en los juegos de los poderosos, sino agentes activos de nuestro propio destino.
Un mensaje de acción
Este fin de año, entre propósitos y reflexiones, podríamos cambiar el enfoque. En lugar de confiar en que las decisiones de un nuevo gobierno o los tratados internacionales resolverán los problemas del mundo, elijamos creer en nosotros mismos. En nuestras comunidades, en nuestras familias y en nuestros vecinos. En la capacidad que tenemos de construir un entorno más justo y libre a partir de nuestras acciones.
Para 2025, propónganse algo diferente: educarse financieramente, explorar las herramientas tecnológicas que promueven la independencia, apoyar negocios locales, construir redes de confianza y colaborar con quienes comparten sus valores. La verdadera revolución no necesita un decreto presidencial ni una cumbre mundial. Está en las decisiones que tomamos cada día y en la valentía de vivir según nuestras convicciones.
El mundo seguirá siendo un lugar complejo, con guerras y gobernantes que prometen más de lo que cumplen. Pero si algo es seguro, es que la posibilidad de un futuro más libre y soberano está en nuestras manos. Que el próximo año sea un recordatorio de que la confianza más valiosa no está en los políticos, sino en nosotros mismos.
¡Feliz 2025 y que el poder vuelva a estar donde siempre debió estar: en las manos de cada uno de nosotros!
El grueso de los significados que típicamente hoy publican los diccionarios en Internet, pues los de papel ya se los comieron las polillas, más que nada presentan el uso que se les está dando a las palabras; significados que cada día se han ido distanciando del original o etimológico. Tal situación ha ido dificultando la el entendimiento y la comunicación. Por ejemplo, en Panamá para hablar de chismes usamos la palabra “bochinche”; cuando bochinche y chisme no son lo mismo. Y me perdonan que tenga que dar tantas vueltas para explicar que el verdadero socialismo es el capitalismo; pero si no entendemos el significado de estos términos, pues seguiremos en Babia.
¡Uy!, y ¿qué es eso de Babia? Es una locución adverbial coloquial que significa estar distraído, embobado, ensimismado, abstraído, o despistado; cuyo origen se remonta a la Edad Media, cuando Babia era un sitio de descanso y retiro para los reyes leoneses. Cuando los reyes estaban en Babia, se les decía a quienes acudían a audiencias se les decía: El rey está en Babia. Obvio que estar en babia con los vocablos socialismo y capitalismo sí que nos lleva a grandes errores u horrores en filosofía política y la conducción del país.
Merriam Webster, nos ofrece una variedad de definiciones de “socialismo”. La primer es: “Cualquiera de varias teorías o movimientos sociales y políticos que defienden o sostienen la gobernanza colectiva o, que el gobierno tiene o representa la propiedad y administración de los medios de producción y control de la distribución de los bienes y servicios; tal es en el caso de: el fourierismo, socialismo sindical, marxismo, o el owenismo. ¡Meto!, la cosa se enreda.
La realidad de los sistemas del confisca parte y reparte para quedarse con la mejor parte es que no se puede repartir una riqueza que no se ha creado. O peor ¿qué sentido tiene matar la gallina para comerte los huevos que lleva dentro; en especial cuando era la única gallina que tienes.
Socialismo o ser social es, como dijo Jesús: “amar al prójimo como a ti mismo”. Pero el amor nace en el sagrado vínculo del macho y la hembra; vinculo fecundo y productivo, base de toda convivencia social o de asociación. Tal es el asunto que debíamos ver que el gobierno nace en la familia, en el barrio y tal. Pero en la medida en que se va alejando de ese vínculo primordial se corre el riesgo de perder el enfoque de la verdadera función de gobierno; que es fomentar su base en la familia. En otras, se gobierna de abajo hacia arriba y no al revés.
Por su lado, el capitalismo se refiere a como la familia le puede dar el mejor uso al capital; y, ¡definitivamente!, no es dándole más capital a los gobernantes de lo necesario para que cumplan las funciones que les delegamos para que asistan y no para que nos reemplacen. Pero en Panamá los gobiernos han desplazado buena parte de la actividad de mercado propia del pueblo; violando el auténtico principio de subsidiaridad de ‘no regalar pescado sino de enseñar a pescar’.
Tristemente la pérfida tendencia de los poderosos, es que si les das el dedo se toman todo el cuerpo. ¿Seremos tan torpes y ciegos que no lo vemos en un Chávez, en un Maduro, Biden, Putin, Xi Jinping, Ortega, Castro, Hitler, etc.; todos que por sus “obras” excretas se volvieron los más ricos del país y del mundo?
Simplemente, el capitalismo es el uso de la cápita o cabeza y de los bienes que de ella salen por intermedio de la división del trabajo en un mercado libre. Ese es el verdadero socialismo…
«En el pequeño pueblo de Valverde, donde las montañas nevadas acariciaban el cielo y los ríos murmuraban historias antiguas, la Navidad se celebraba con un evento especial: la iluminación del Gran Árbol en la plaza central. Pero ese año, las cosas habían cambiado. Una tormenta temprana había destruido las decoraciones, y el pueblo, sumido en preocupaciones económicas, dudaba en organizar la fiesta.
Isabel, una joven artesana conocida por su habilidad para tallar figuras de madera, caminaba por las calles silenciosas y notó la ausencia del bullicio navideño. Recordó las noches de su infancia, cuando las luces del árbol reflejaban la esperanza y el sentido de comunidad. Decidió que algo debía hacerse.
Reunió a algunos vecinos en su taller. Había quienes dudaban: «No tenemos recursos,» dijo Don Mateo, el panadero. «Con lo que cuesta la electricidad, es imposible,» añadió Clara, la dueña de la tienda de telas. Pero Isabel, con una sonrisa suave y firme, respondió: «La Navidad no es un gasto; es una oportunidad para unirnos. Si cada uno contribuye con lo que pueda, veremos qué ocurre.»
Inspirados por su entusiasmo, las personas comenzaron a traer lo que tenían: maderas viejas, hilos de colores, pinturas desgastadas. Los niños reunieron piñas y ramas del bosque; los ancianos compartieron historias mientras tejían guirnaldas. Isabel diseñó linternas de madera, y pronto el taller se llenó de luces que cobraban vida al ritmo del esfuerzo colectivo.
Una noche, mientras trabajaban, se presentó José, un viajero que había llegado al pueblo buscando refugio. Con pocas palabras, explicó que era electricista y que había visto el resplandor del taller. «No tengo mucho, pero puedo ayudarles a conectar las luces,» ofreció. Su gesto sencillo resonó con la esencia de la fiesta: cada uno, desde su individualidad, podía contribuir al bien común.
Con José a cargo de las conexiones, las luces comenzaron a brillar, primero débiles y luego con un fulgor que llenó el corazón de todos. La noche antes de Navidad, el Gran Árbol fue iluminado. No tenía la simetría de los años anteriores, ni los adornos más costosos, pero cada pieza contaba una historia: una guirnalda tejida por Clara, un adorno tallado por los niños, y las luces que José había ensamblado con paciencia y destreza.
Esa noche, el pueblo se reunió bajo el árbol. Isabel tomó la palabra: «Esta iluminación es una prueba de que, cuando actuamos libremente desde el corazón, podemos crear algo mucho más grande que nosotros mismos. No se trata de regalos o extravagancia, sino de recordarnos que somos parte de algo mayor: una comunidad donde cada individuo tiene un lugar y un propósito.»
La multitud respondió con un silencio reverente, seguido de un estallido de aplausos. Alguien comenzó a cantar un villancico, y pronto todas las voces se unieron, llenando el aire con una melodía que hablaba de fraternidad, esperanza y fe.
Esa noche, mientras las estrellas brillaban sobre Valverde, el pueblo comprendió que la Navidad no era algo que se recibía, sino algo que se creaba, juntos. Isabel miró el árbol y pensó en cómo cada luz representaba el esfuerzo libre y voluntario de cada persona, una pequeña chispa que, unida a las demás, iluminaba hasta las noches más oscuras.
Y así, el taller de las luces se convirtió en un símbolo de lo que podía lograrse cuando la libertad, la cooperación y el amor al prójimo guiaban el camino, recordando a todos el mensaje eterno de la Navidad: que cada uno, desde su unicidad, puede ser luz para el mundo.»
Desde Goethals Consulting les deseamos una muy Feliz navidad.
«En esencia, la democracia no funciona con un pueblo carente de libertad.».
Del dicho al hecho hay un gran trecho; igual, igual es de la ley a la práctica. Son pocos los que no llegan a entender que no se puede jugar un buen partido deportivo sin normas; y más aún, sin buenas normas, lo cual es el grave problema que tenemos en Panamá con una constitución tan pervertida que ningún gobierno se ha atrevido a llevarla a la práctica o praxis. Hablo del ‘estado de derecho’, que supone ser el principio por el cual nos regimos. Dicho simplemente, hay estado de derecho cuando andamos derecho o en bienandar; cuando la ley es sana y seguimos su trocha.
El problema en Panamá es que desde la época colonial y antes, siempre hubo una casta oligárquica dominante que usaba su capacidad de dominio para imponer sus faltas de principios, de libertad y propiedad. Hoy día, cuando nuestro planeta ya adquiere un carácter globalista, esas castas oligárquicas han evolucionado, creando una agenda globalista y satánica, por describirlo de alguna manera. Una agenda que niega la misma naturaleza de la Creación y pretende introducir de forma solapada la diabólica dominante.
La otra faceta de la tragedia está en un cacareo democrático que es como la gallina que cacarea pero sólo pone engaño. Me refiero al intervencionismo gubernamental; el cual es la misma esencia del comunismo, en dónde no rige un estado de derechos sino de intereses de la oligarquía de turno. Es lo que había durante nuestra dictadura militar y que ha seguido de manera solapada en los gobiernos posteriores. En resumen, no se respeta la propiedad privada; realidad que origina desde una supuesta educación centralizada en la cual jamás enseñan los derechos de propiedad. Si lo dudan, vayan a cualquier escuela MEDUCA y pasen examen, no a los estudiantes sino a los “educadores”; con el perdón de los buenos, que por algún lado andan agazapados.
Todo lo que señalo se pone más peliagudo cuando les digo que el instrumento de todo el mal lo tenemos en la misma democracia, cuando no entendemos lo que es y como funciona; a tal punto que la torcemos y convertimos en la dictadura de las mayoría meducadas o maleducadas. Bien se ha dicho que “la democracia es el mejor medio para llevar a cabo el socialismo”, o el comunismo. Y es que para mí hablar de socialismo es igual que hablar de una mujer levemente preñada.
En esencia, la democracia no funciona con un pueblo carente de libertad. Y hay muchas maneras de perder la libertad, entre ellas las botellas, los jamones, y el resto de los disque subsidios que nos tienen amarrados al servilismo de las mafias dominantes. La frase que encierra el principio es “el derecho a la autodeterminación”; esa que no la tienen las botellas y sus rémoras. En los EE.UU. esto queda patente en las grandes ciudades con sus políticas regalonas que hoy día típicamente tienden a votar por los demócratas izquierdistas.
El mayor bien de una comunidad está en la división del trabajo a través del mercado; en dónde todos pueden participar y sacar ventaja; siempre que el mismo no esté intervenido por la mafia gubernamental, como ocurre en Panamá; en dónde hasta el agua potable que usamos nos la proveen los gobiernos del estado.
Cuando el gobierno interviene en el mercado le da poder a la minoría dominante; esa que se alimenta como sanguijuela de la sangre del pueblo. La única manera de retomar el timón de la barca estatal es sacando a la Cosa Nostra de nuestras vidas. El problemita con ello es que luego todos tendríamos que ser empresarios, lo cual no sería fácil cuando nos adiestraron para ser serviles a las oligarquías de turno.
La mayoría de las personas, cuando pensamos en el momento en que aprendimos a escribir, recordamos la caligrafía y el trazo de las letras: aquellas páginas del cuaderno de preescolar llenas de emes, enes o eñes, en las que copiábamos grafías y frases sueltas en nuestros primeros años de escuela. Nuestras primeras letras o palabras eran eso, letras o palabras sueltas, frases con un sentido muy limitado (“mi mamá me mima”), cuya repetición y copia se centraba en el dibujo y el trazo, más que en el significado.
Pero ¿y si pudiéramos enseñar a los niños a escribir no solo como un ejercicio de repetición y trazado, sino a construir significados desde el principio?
La enseñanza inicial de la escritura ha estado tradicionalmente eclipsada por la de la lectura. Metodologías muy utilizadas en las aulas anteponen el dominio de la lectura al de la escritura. Aprender a escribir suele consistir en la práctica de la copia y el trazo de letras, palabras o frases descontextualizadas, donde no hay producción de textos con una intención comunicadora.
Sin embargo, la evidencia científica muestra que las prácticas para leer y escribir han de estar contextualizadas: es decir, tienen que tener un sentido para los aprendices. Esta misma perspectiva se recoge en el marco curricular para la educación infantil y primaria en España, por ejemplo.
Así como el acompañamiento del docente mediante la lectura en voz alta está muy normalizado, la mediación para la producción de textos escritos desde las primeras edades, que cuenta también con respaldo científico, no resulta tan frecuente en las aulas y su interés no se percibe en las familias.
Estrategias para escribir sin trazar (aún) las letras
Las investigaciones muestran el “dictado al docente” como una de las estrategias con mayor impacto en la escritura de textos en la infancia. Desde la primera infancia hasta los 7 u 8 años, las niñas y los niños no poseen todas las habilidades necesarias para escribir de forma autónoma, ya que aún no dominan las relaciones entre fonemas y grafemas, la memorización de las letras o las habilidades motrices. Estos aprendizajes se consolidan aproximadamente a los 8 años.
¿En qué consiste esta técnica y qué beneficios conlleva? El dictado al docente parte del diálogo y la interacción entre una persona experta (docente) y los escolares. Se establece una inversión de roles respecto del dictado tradicional: el alumnado habla sobre lo que quiere escribir y es el docente quien traza el texto en la pizarra, en las libretas o cuadernos.
Las niñas y los niños no solo toman las decisiones sobre lo que quieren escribir, sino que lo dictan, en un texto dicho para ser escrito, que es diferente al texto oral que formularían en una situación en la que no tuviera que ser escrito, y es la persona adulta quien lo transcribe.
El dictado al docente permite promover la producción de textos de uso social (cartas, invitaciones, listas, informes, relatos, etc.) desde la primera infancia y a lo largo de la escolaridad. Nuestrasinvestigaciones demuestran que las niñas y los niños pueden escribir textos complejos sin trazar las letras ni tener adquiridas aún las relaciones entre letras y sonidos.
Comentarios que los niños han dictado a la maestra en un aula de 5 años. Alicia Santòlaria.
Capacidad de expresión
Esta técnica comporta grandes beneficios porque permite no sobrecargar mentalmente a las niñas y a los niños y les permite involucrarse en un aprendizaje más significativo y funcional, donde prima la capacidad de expresión.
Ejemplos del dictado al docente se pueden ver en el blog Aprendre a llegir i a escriure del grupo de formación permanente del Instituto de Ciencias de la Educación de la Universitat Autònoma de Barcelona.
En definitiva, el docente, aparte de estimular, apoyar, acompañar las reflexiones infantiles sobre lo que quieren expresar y cómo lo quieren expresar, hace de bolígrafo.
Agencia infantil para desarrollar una ciudadanía crítica
Así, se amplía el potencial comunicativo infantil y las posibilidades de escritura de géneros textuales interesantes para la infancia como las noticias, los cuentos, los experimentos, etc.
Las situaciones que surgen en el aula generan muchas oportunidades para escribir con sentido: ¿ha habido un vendaval que ha roto ramas en los árboles del patio? Podemos hacer nuestra propia noticia, y enviar una carta al periódico local. ¿Queremos hacer un regalo a las personas que viven en una residencia cercana? Podemos elaborar un libro de relatos divertidos.
‘Mediación’ para la escritura
Con nuestra propuesta, basada en evidencias científicas, queremos establecer un paralelismo con otro proceso de mediación con el que en cambio estamos muy familiarizados: la lectura de cuentos en voz alta a los niños.
En la mediación en la lectura, los adultos ponen los ojos para ver las letras y palabras, las manos para pasar las páginas y las explicaciones de las imágenes y las expresiones. En la mediación en la escritura, los adultos pueden poner también ojos, manos y explicaciones para componer un discurso escrito a partir de grafemas que forman frases y textos. De este modo, niñas y niños experimentan cómo se construye y organiza un texto que cumple una función comunicativa en la que se sienten involucrados.
No se nos ocurriría decirle a una niña de cuatro años: “No leas, porque no sabes”, sino “¿Quieres que leamos?”. Con el dictado al docente tampoco decimos “No escribas, porque no sabes”. Decimos, en cambio: “Dime, ¿qué quieres contar? Yo lo pongo aquí, yo hago de bolígrafo”.
El Gross Output (GO), o Producción Bruta, es una métrica económica diseñada para ofrecer una visión más amplia y precisa de la actividad económica. Desarrollado y popularizado por el economista libertario Mark Skousen, el GO se presenta como una alternativa y complemento al tradicional Producto Interno Bruto (PIB). Mientras que este último se centra exclusivamente en los bienes y servicios finales, el GO incluye todas las etapas de producción, iluminando la actividad en la base de la economía, donde se crean los insumos necesarios para la producción final.
El PIB y sus limitaciones históricas
El PIB fue concebido durante la Gran Depresión y formalizado en la década de 1940 por el economista británico John Maynard Keynes, junto con el estadístico estadounidense Simon Kuznets, para medir el desempeño de la economía de Estados Unidos. En su concepción original, el PIB estaba diseñado para calcular el valor de mercado de todos los bienes y servicios finales producidos en una economía durante un período específico.
Si bien esta métrica resultó útil para monitorear la recuperación económica y planificar políticas públicas, tiene importantes limitaciones. El PIB excluye toda actividad económica relacionada con los insumos intermedios (materias primas, componentes y servicios necesarios para la producción final), lo que deja de lado una parte esencial del proceso productivo.
Mark Skousen sostiene que este enfoque limitado crea una «economía de un solo piso», ya que ignora las complejas interacciones entre las distintas etapas de la producción. Según él, esto lleva a una visión incompleta y sesgada de la economía, lo que a menudo favorece políticas keynesianas y estatistas, centradas en el consumo y el gasto público como motores principales del crecimiento.
El enfoque del Gross Output
El GO, en cambio, propone una «economía de dos pisos», que abarca tanto la producción final como los insumos intermedios. Según Skousen, esta métrica refleja de manera más fiel la dinámica económica, destacando la importancia de la inversión y la producción en el desarrollo económico. El GO mide todas las transacciones económicas involucradas en la producción de bienes y servicios nuevos, lo que lo convierte en una herramienta más inclusiva y precisa para analizar la economía.
Un ejemplo práctico es el siguiente: si un automóvil tiene un valor final de $20,000, el PIB solo considera ese monto, mientras que el GO incluiría también los costos de las materias primas (acero, plásticos, caucho) y los procesos intermedios (fabricación de componentes, ensamblaje). Esto no solo duplica, sino que puede triplicar el tamaño de la economía medida bajo el enfoque GO.
Las implicancias ideológicas del GO
El GO no es simplemente una métrica técnica, sino que representa un enfoque económico más alineado con los principios del liberalismo económico. Skousen critica que el PIB, al enfocarse únicamente en el consumo y el gasto público, refleja un sesgo hacia las políticas intervencionistas, en las que el gobierno desempeña un papel central como motor económico. En cambio, el GO subraya la relevancia de la inversión privada y la producción, enfatizando que la economía depende del dinamismo de las empresas y los mercados, no de las intervenciones estatales.
Este enfoque liberal busca restaurar el equilibrio en la interpretación de los datos económicos, mostrando cómo los sectores productivos son los verdaderos pilares del crecimiento. Además, el GO puede ser una herramienta útil para anticipar ciclos económicos, ya que incluye señales tempranas provenientes de los sectores industriales que no son visibles en el PIB.
¿Por qué es relevante adoptar el GO?
El GO es especialmente relevante en economías modernas donde la cadena de valor está profundamente entrelazada. Al medir todas las etapas de producción, proporciona una imagen más clara de la economía real, ayudando a los responsables políticos y analistas a tomar decisiones más informadas.
Además, su adopción puede contrarrestar el uso político del PIB como herramienta de propaganda. Al incluir tanto la producción intermedia como la final, el GO desincentiva la creación de relatos simplistas que ignoran las contribuciones fundamentales de la inversión y la producción en el crecimiento económico.
PIB o GO ?
El Gross Output es más que una métrica; es un cambio de paradigma en la forma de entender la economía. Promovido por Mark Skousen, este indicador desafía la narrativa tradicional impuesta por el PIB, poniendo en el centro del análisis a los sectores productivos y a las fuerzas del mercado. Desde una perspectiva liberal, el GO permite valorar de manera más precisa cómo se crea la riqueza y, al mismo tiempo, subraya los riesgos de depender excesivamente de políticas estatistas basadas en el consumo y el gasto público.
Adoptar el GO no solo amplía nuestra comprensión de la economía, sino que también fomenta políticas más coherentes con la libertad económica y el dinamismo del mercado. Para los países que aspiran a un desarrollo sostenible y auténtico, esta métrica se presenta como una herramienta indispensable.
El 9 de diciembre de 2024, Google presentó un avance significativo en el campo de la computación cuántica: Willow, su nuevo chip cuántico, que promete cambiar por completo el panorama de la informática moderna. Este avance no solo ha emocionado a la comunidad científica, sino que también ha generado preocupaciones dentro del mundo de las criptomonedas, especialmente en relación con la seguridad de Bitcoin. En este artículo, analizaremos qué es Willow, cómo funciona, y si realmente supone una amenaza para el futuro de las criptomonedas.
¿Qué es Willow y por qué es relevante?
Willow es un chip cuántico desarrollado por Google Quantum AI, el laboratorio de investigación cuántica de la empresa. Utiliza los principios de la mecánica cuántica para realizar cálculos extremadamente complejos a una velocidad sin precedentes. En el blog de Google, se destacó que Willow logró resolver un problema de computación estándar en menos de 5 minutos, un cálculo que a las supercomputadoras más avanzadas del mundo les tomaría 10 septillones de años.
Este tipo de capacidad es posible gracias al uso de qubits (bits cuánticos) en lugar de los tradicionales bits binarios. Los qubits tienen la capacidad de representar tanto un 0 como un 1 al mismo tiempo, lo que permite a las computadoras cuánticas realizar múltiples cálculos simultáneamente. Willow específicamente usa 105 qubits transmon para operar, que son pequeños circuitos superconductores que exhiben propiedades cuánticas a temperaturas extremadamente bajas, funcionando como átomos artificiales en un estado cuántico.
Google ha resaltado que Willow es un paso clave hacia la creación de una computadora cuántica escalable, capaz de superar los desafíos asociados a la corrección de errores cuánticos, un tema que ha ocupado a los científicos cuánticos durante más de 30 años.
¿Amenaza a Bitcoin?
Uno de los temas más candentes que ha surgido con el avance de Willow es el potencial impacto en la seguridad de las criptomonedas, en particular Bitcoin. Desde los primeros días de la criptomoneda, ha existido la preocupación de que las computadoras cuánticas, con su capacidad para procesar información de manera exponencialmente más rápida que las computadoras clásicas, pudieran romper los algoritmos de cifrado que aseguran las transacciones en la blockchain.
Bitcoin, por ejemplo, depende de algoritmos de encriptación como SHA-256 para la minería y ECDSA para la firma de transacciones. Estos algoritmos podrían, en teoría, ser vulnerables a la potencia de una computadora cuántica avanzada que pueda descifrar las claves privadas de las billeteras digitales y manipular las transacciones.
Sin embargo, como explican expertos como Chris Osborn, fundador del proyecto Dialect de Solana, las computadoras cuánticas como Willow, a pesar de su impresionante capacidad, aún no están en condiciones de descifrar estos algoritmos. Para que una computadora cuántica logre «romper» Bitcoin, necesitaría operar con millones de qubits físicos y alcanzar tasas de error extremadamente bajas, algo que todavía está muy lejos de la capacidad actual de Willow, que solo cuenta con 105 qubits.
¿Cuánto falta para que esto sea una amenaza real?
A pesar de las preocupaciones, muchos expertos coinciden en que aún faltan décadas para que la computación cuántica represente una amenaza directa para Bitcoin y otras criptomonedas. La tecnología de Willow, aunque revolucionaria, todavía está en sus primeras etapas, y se necesitarían avances sustanciales en el número de qubits y en la corrección de errores antes de que una computadora cuántica pueda representar un peligro real.
Algunos, como Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, han instado a la industria de las criptomonedas a prepararse para un futuro cuántico, desarrollando algoritmos de encriptación resistentes a la computación cuántica, conocidos como criptografía post-cuántica. Esta iniciativa busca anticiparse a los desafíos que se avecinan.
Impacto en el mercado de criptomonedas
El anuncio de Google sobre Willow causó una caída en el precio de Bitcoin, provocando pánico en los mercados de criptomonedas. Sin embargo, muchos analistas consideran que este tipo de reacciones son una exageración alimentada por el FUD (miedo, incertidumbre y duda). Según Alex Krüger, analista de mercados, no ha habido cambios fundamentales en el panorama de las criptomonedas y espera que los precios se estabilicen a medida que el miedo disminuya.
¿Qué nos depara el futuro?
Willow es un paso gigantesco en la computación cuántica, pero aún estamos muy lejos de ver una amenaza inmediata para Bitcoin. La tecnología cuántica promete transformar muchos sectores, y es probable que, con el tiempo, la industria de las criptomonedas deba adaptarse a estos avances, desarrollando nuevas soluciones que sean resistentes a la computación cuántica.
Por ahora, Willow y otras computadoras cuánticas avanzadas son más una herramienta para la ciencia y la investigación que una amenaza directa. Sin embargo, la industria de las criptomonedas debe seguir innovando y preparándose para un futuro cuántico, donde las defensas criptográficas tendrán que evolucionar para garantizar la seguridad y la integridad de las transacciones en la blockchain.
El mercado de criptomonedas se prepara para un 2025 prometedor, respaldado por avances significativos en 2024, como la aprobación de los ETF al contado de Bitcoin y Ethereum en Estados Unidos y el rompimiento del nivel de los USD $100.000 por parte de Bitcoin. La administradora de activos Bitwise Investments ha publicado un informe detallando sus 10 predicciones para el próximo año, que destacan aumentos en los precios, avances regulatorios y una adopción más amplia de activos digitales.
1. Bitcoin, Ether y Solana alcanzarán nuevos máximos
Bitwise predice que Bitcoin duplicará su precio actual para alcanzar los USD $200.000. Ethereum podría llegar a los USD $7.000, mientras que Solana podría experimentar un aumento aún más dramático, alcanzando los USD $700. Estos incrementos estarían impulsados por factores como mayor inversión institucional, un clima regulatorio favorable y la reducción a la mitad de la recompensa de los mineros de Bitcoin.
2. Los ETF de Bitcoin atraerán flujos masivos de inversión
Tras el éxito de los ETF al contado de Bitcoin en 2024, Bitwise espera que los flujos de inversión continúen creciendo significativamente. Los analistas comparan este fenómeno con el auge de los ETF de oro, que vieron un incremento sostenido durante cinco años consecutivos. Se estima que las entradas netas podrían alcanzar cifras históricas en 2025.
3. Coinbase superará a Charles Schwab
El mayor intercambio de criptomonedas de Estados Unidos, Coinbase, podría convertirse en el corredor de bolsa más valioso del mundo. Bitwise proyecta que el precio de sus acciones superará los USD $700, un aumento superior al 120% respecto a su valor actual. Este crecimiento sería impulsado por el aumento de usuarios y la consolidación del mercado cripto.
4. Año de las cripto-IPO
El 2025 podría ser el año en que varias compañías del sector de criptomonedas salgan a bolsa en Estados Unidos. Entre los potenciales candidatos se encuentran Circle, Kraken, Figure, Anchorage y Chainalysis, todas con valoraciones multimillonarias. Esto marcaría un hito en la transición del sector hacia una mayor legitimidad y adopción en los mercados tradicionales añade Bitwise en sus predicciones.
5. La IA y las memecoins dominarán
La inteligencia artificial jugará un papel clave en el mercado cripto al facilitar el lanzamiento de nuevos tokens. Bitwise predice una manía de memecoins impulsada por IA, que podría superar el frenesí observado en 2024, mientras estas tecnologías se integran de manera más eficiente en el ecosistema financiero.
6. Más naciones adoptarán Bitcoin
El número de países que reconocen a Bitcoin como moneda oficial o lo incorporan en sus reservas soberanas podría duplicarse, pasando de nueve a dieciocho. Esto sería impulsado por iniciativas de grandes economías como Estados Unidos, Brasil y Rusia, mientras buscan fortalecer su posición en la economía digital global.
7. Coinbase entrará en el S&P 500
Bitwise prevé que Coinbase se convierta en parte del índice S&P 500 en 2025, lo que aumentaría significativamente la exposición de los inversores tradicionales al sector de criptomonedas. Este movimiento reflejaría el creciente interés institucional en activos digitales.
8. Bitcoin en los planes de pensión
El Departamento de Trabajo de Estados Unidos podría flexibilizar las regulaciones para permitir la inclusión de Bitcoin en los planes de ahorro para la jubilación 401(k). Esto podría atraer miles de millones de dólares al mercado cripto y convertir a Bitcoin en una opción estándar para los inversores a largo plazo.
9. Mercado de stablecoins se duplicará
Bitwise estima que el mercado de stablecoins podría crecer de USD $200 mil millones a USD $400 mil millones, gracias a un entorno regulatorio más claro y a la integración de estas monedas en plataformas fintech. Las stablecoins jugarán un papel crucial en la adopción global, especialmente como puente entre monedas fiduciarias y activos digitales.
10. Tokenización en auge
La tokenización de activos del mundo real podría alcanzar un valor de mercado de USD $50.000 millones, un aumento del 257% respecto a 2024. Este crecimiento estaría impulsado por la adopción de la blockchain por parte de grandes instituciones financieras y la digitalización de activos como bienes raíces, productos financieros y cadenas de suministro.
Perspectiva global: el impacto de la regulación y la adopción tecnológica
El informe de Bitwise también subraya que los avances regulatorios no se limitarán a Estados Unidos. Regiones como Europa y Asia acelerarán sus esfuerzos para establecer marcos regulatorios claros, promoviendo la confianza en los mercados de activos digitales. Asimismo, se espera que las instituciones financieras adopten de manera más amplia las criptomonedas, fomentando la innovación en sectores como la banca y los seguros.
Perspectiva a largo plazo
Bitwise concluye con una visión extremadamente optimista para Bitcoin: superará el mercado del oro en 2029 y alcanzará un precio de más de USD $1 millón. Las predicciones de Bitwise destacan un futuro donde las criptomonedas se consolidan como una clase de activos clave en la economía global.