Categoría: Acción Humana

  • Watergate: cuando el periodismo salvó la democracia

    Watergate cambió para siempre a la sociedad moderna, a los periodistas y al ideal que esta profesión debe tener.

    Decía el gran sociólogo Herbert Gans en 1960 que las noticias no son más que el ejercicio del poder sobre la interpretación de la realidad. Cuando se contemplaba en aquellos tiempos el trabajo de los periodistas se tenía certeza de que el servilismo al poder era la nota dominante de la tarea de los trabajadores en los periódicos, las emisoras de radio y las cadenas de televisión y que, como otra socióloga –Gaye Tuchman– decía con acierto, las noticias eran todas “novedades sin cambio”.

    Durante siglos ya, el periodismo ha podido ser, y sigue siendo, una simple costra de conocimiento común dominado por los intereses de las fuentes que proporcionan la mayoría de los datos: las fuentes del poder.

    Sabemos muy bien, porque lo vemos hoy en día, que el oficio periodístico, como el propio ser humano, puede degradarse hasta los más bajos instintos. La prueba del mal periodismo la tenemos, desgraciadamente, ante nuestros ojos todos los días porque esta profesión es una de las pocas que está sometida a vigilancia pública constante –lo cual es bueno y es malo a la vez–.

    Los periodistas hacen su trabajo ante los ojos y oídos de sus lectores, oyentes o espectadores y eso les hace particularmente vulnerables y débiles. Sin embargo, el periodismo también puede elevarse hasta constituir un ejemplo para la sociedad. El comportamiento ejemplar de algunos periodistas en medios como la prensa, la televisión o la radio los convierte en modelos de honestidad y de ejercicio de democracia. Y esto es lo que ocurrió en Watergate. Aquel caso cambió para siempre a la sociedad moderna, a los periodistas y al ideal que esta profesión debe tener.

    Fontaneros y micrófonos

    watergate
    watergate
    Foto aérea del complejo de oficinas Watergate de Washington D. C., sede del Comité Nacional del Partido Demócrata de Estados Unidos.
    Wikimedia Commons / Indutiomarus

    El 17 de junio de 1972 –se cumplen ahora los 50 años– unos ladrones que habían entrado en la sede del Partido Demócrata en el edificio Watergate de Washington fueron detenidos. Se trataba de “fontaneros”, espías y delincuentes al servicio del gobierno de Richard Nixon, entonces presidente de los Estados Unidos. La misión de estos gángsters a sueldo de Nixon era comprobar que los micrófonos que espiaban al partido rival seguían funcionando correctamente. Nixon dedicaba muchísimo dinero público a contratar espías y sabotear a los opositores demócratas. Usaba y controlaba miles de dólares de donantes al partido y dedicaba los servicios de inteligencia gubernamentales a espiar, malversar y manipular toda la maquinaria del estado norteamericano.

    Todo esto, como vemos, es más que actual y nos parece de lo más corriente en 2022: tramas similares como Cambridge Analytica y Gürtel o Pegasus son casos muy similares de nuestros días en los que políticos y gobiernos juegan sucio igual que Nixon lo hizo en Watergate. ¿Qué fue distinto, entonces, en Watergate? ¿Por qué fue tan importante?

    Cuando el asunto del robo en la sede demócrata llegó a The Washington Post, el equipo directivo de este periódico tomó una decisión fundamental: seguir el caso. Continuar la pista de aquel asunto y de su trama de intereses y dinero era una apuesta complicada, porque iba a ser muy difícil demostrar el espionaje del presidente del Gobierno, a pesar de que era claro. Como hoy en tantos casos, la certeza era total, pero demostrarlo era difícil. Sin embargo, dos periodistas de investigación, uno más veterano y otro más joven, llamados Carl Bernstein y Bob Woodward, recibieron el encargo de profundizar en el asunto, de modo que su trabajo hizo crecer el interés por el tema en los lectores.

    Bernstein y Woodward: periodismo ejemplar

    Carta de dimisión de Richard Nixon como presidente de los Estados Unidos fechada el 9 de agosto de 1974.
    Wikimedia Commons / U.S. National Archives

    La calidad del seguimiento de Bernstein y Woodward se acompañó del interés de otros medios, formando tal espiral de atención pública en prensa, radio y televisión, que finalmente en 1974 el presidente Richard Nixon dimitió por el caso Watergate.

    Los dos periodistas de investigación consiguieron probar que Nixon tenía una red de corrupción y malversación de fondos que afectaba al departamento de Justicia, al FBI y a los jueces de la Corte Suprema, con los que el presidente intentó además encubrir los hechos y esconder lo ocurrido.

    El asunto cobró un inmenso interés en los medios de comunicación norteamericanos, que en las vistas orales del proceso ante la Corte Suprema seguían masivamente en televisión la revelación de las pruebas contra Nixon y las artimañas del presidente para grabar a sus rivales y hacer dimitir a sus funcionarios honestos. A pesar de haber sido reelegido en medio del proceso, finalmente el presidente dimitió porque perdió toda autoridad moral y respaldo en sus propias filas.

    Después de haber negado durante treinta años ser el confidente de los reporteros Bob Woodward y Carl Bernstein, en 2005 confesó que había sido él el denunciante sin rostro del Escándalo Watergate, Deep Throat (Garganta Profunda).
    Wikimedia Commons / United States Congress

    Watergate fue el primer gran caso moderno en el que los medios de comunicación tuvieron la capacidad de generar atención hacia la corrupción política del más poderoso gobierno del mundo. Los periodistas de investigación siguieron durante meses y meses las filtraciones y las pruebas de sus fuentes –la famosa “garganta Profunda” que desde círculos cercanos al poder proporcionó las pistas a los dos periodistas, en un oscuro parking de la ciudad–.

    Fue el primer ejemplo de la capacidad del periodismo de investigación para derrotar al fraude y a la mentira. A partir de este ejemplo, los periodistas y los medios de medio mundo tuvieron un modelo de cómo trabajar.

    The truth, no matter how bad, is never as dangerous as a lie in the long run (La verdad, por mala que sea, nunca es tan peligrosa como una mentira a largo plazo) es la frase de Ben Bradlee, director de The Washington Post durante el caso Watergate, que preside la redacción del periódico.
    Shutterstock / Nicole Glass Photography

    La validación de las fuentes

    La triple validación de la información de las fuentes se convirtió en un protocolo periodístico: desde entonces, los periodistas saben que los datos de una fuente hay que contrastarlos con otras dos. La resistencia a las presiones sobre el propio periódico fue un modelo de integridad en el trabajo. Y aunque hubo momentos muy difíciles, la constancia y la diligencia de The Washington Post se convirtieron en la mejor defensa de la democracia y el respeto a sus valores para todo el mundo.

    Watergate no ha sido ni el primero ni el único de los casos célebres en que el periodismo se convierte en el ojo público que vigila por nuestros derechos y libertades.

    Esta profesión, a la vista de todos, existe para defender nuestros sistemas de libertad y de respeto a la verdad y protegernos del desastre. Hoy, más que ayer, recordar Watergate es volver a defender nuestro futuro.The Conversation

    Eva Aladro Vico, Profesora Titular de Teoría de la Información, Universidad Complutense de Madrid

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • CEO de Binance, el más rico en cripto, no está preocupado por la caída de las mismas

    Changpeng Zhao, el hombre más rico en cripto, dice que no está preocupado porque las criptomonedas muestran un “comportamiento normal del mercado”.

    En medio de tanto vocero negativo, que considera que la caída actual de las criptomonedas representa el colapso del ecosistema cripto, el CEO de Binance, Changpeng Zhao , considerado este año como la persona más rica del mundo cripto, parece relajado y sin temores de perder su inmensa fortuna.

    En entrevista con Bloomberg Market ayer, CZ (como prefiere ser conocido) destacó que las fluctuaciones son comunes tanto para las criptomonedas como para las acciones como parte del comportamiento del mercado y proyectó que existe la probabilidad de más mercados bajistas en el futuro.

    “Es normal que los mercados suban y bajen. Vemos esto en los mercados de valores también. Netflix también ha bajado un 70%. Es parte de un comportamiento normal del mercado <…> Este no es el primer ciclo bajista por el que atraviesa Binance. Este será mi tercero personal”, dijo.

    Además, en este panorama, reveló que su exchange ya estaba preparado para la situación al reservar fondos.

    Según el CEO, a pesar de la corrección del mercado, las exigencias de los usuarios se han mantenido altas, de ahí la necesidad de estar preparados. Señaló que Binance se beneficiará, especialmente con otras compañías que despiden personal, una situación que ha ampliado el grupo de talentos. Vale señalar que Binance ha sido de las pocas grandes compañías cripto que no ha anunciado despidos, ya lo hicieron hace pocos días Coinbase, Crypto.com y Gemini, entre otras.

    Sobre la baja actual y las responsabilidades de Terra, Zhao señaló que la caída de Terra es parte de la eliminación del sector cripto que viene con un mercado bajista. Vale señalar que en mayo reconoció las pérdidas personales que tuvo con Terra, informando que poseía USD $1,6 millones en LUNA, que se redujeron a USD $2.200.

    Afirmó que tales incidentes probablemente afectarían a más personas porque la mayoría ingresó al sector cripto durante el ciclo alcista sin saber cómo administrar los riesgos operativos. Zhao reconoció que las pérdidas derivadas del accidente de Terra fueron significativas.

    ¿Qué pasó con Forbes y Twitter, sus otras inversiones?

    CZ también comentó que el acuerdo de Binance Holdings Ltd. para invertir USD $ 200 millones en Forbes está “cambiando” después de que el acuerdo del editor para salir a bolsa a través del llamado SPAC fracasara.

    En la entrevista con Bloomberg, Zhao reiteró que Binance todavía quiere hacer la inversión, aunque no dio detalles sobre cómo cambiarían los términos.

    Además, habló del compromiso que hizo de invertir en Twitter, luego de que el CEO de Tesla, Elon Musk, dijera que quería comprar la red social por USD $44 mil millones (aunque luego insinuó la paralización de la negociación, con severas críticas a la red). En ese momento, Binance se comprometió a contribuir con alrededor de USD $ 500 millones a la compra de Twitter Inc.

    “El acuerdo de Twitter, no sé qué está pasando allí, pero todavía esperamos que se cumpla”, agregó Zhao. “Él (se refiere a Musk) está liderando, nosotros lo estamos siguiendo. Si se cumple con el trato, entonces estamos comprometidos, si no lo hace, nos vamos”.

    Cuando se le preguntó si estaba decepcionado por la aparente falta de apetito de Musk por completar la compra, CZ respondió: “Para ser honesto, un poco, sí, esperábamos contribuir a Twitter de alguna manera”.

    Información: Bloomberg, Finbold, DiarioBitcoin,

  • Viajar con menos contacto humano y reservando hoteles en el metaverso: nuevo turismo

    Una encuesta reciente ha arrojado luces sobre las expectativas que tienen las personas a la hora de viajar y hacer turismo, y los resultados parecen salidos de un relato de ciencia ficción; o de terror, si consideramos que el viajar es tender puentes, conocer culturas diferentes, ser sociables en definitiva y desde el mismo momento de la preparación del viaje. Pero algo ha cambiado, o al menos eso parece reflejar subliminalmente esta encuesta reciente en la industria del turismo.

    La empresa de soluciones tecnológicas para hotelería, Oracle Hospitality publicó los resultados de su investigación “Hospitality in 2025: Automated, Intelligent… and More Personal”, que encuestó a más de 5.200 consumidores y 633 ejecutivos hoteleros en todo el mundo durante marzo y mayo de 2022.

    El estudio, que se realizó en alianza con Skift, encontró que la mayoría de los encuestados se inclinaría más por no tener contacto alguno con el personal hotelero y preferiría previsualizar su reserva en el metaverso. También les gustaría que los hoteles adopten más tecnologías para ofrecer servicios más llamativos, y algunos incluso quisieran contar con la opción de pagar con Bitcoin.

    Nuevas exigencias

    El deseo de viajar de las personas no es menor, especialmente después de dos años de pandemia y restricciones. Esta anormalidad parece haber generado un deseo reprimido por salir de casa, ya que más del 90% de los encuestados aseguró que planeaba viajar en los próximos 6 meses. Pero, al mismo tiempo, la pandemia también parece haber provocado otros fenómenos, como la inclinación a una actitud más asocial mientras se está viajando, y la expectativa de uso de nuevas tecnologías para facilitar estas experiencias sin contacto.

    El 92 % de los participantes del estudio estuvieron de acuerdo en que no extrañan estar cerca de otras personas mientras se alojan en un hotel. Al mismo tiempo, un 73% cree que es más probable que se hospede en un hotel que ofrezca tecnología de autoservicio para minimizar el contacto con el personal y otros huéspedes.

    Los viajeros quieren, por ejemplo, usar su dispositivo móvil para administrar su experiencia en el hotel, incluido el check-in y el check-out, el pago, el pedido de comida y más, según el estudio. También esperan poder personalizar aún más su viaje, poder pagar únicamente por los servicios que utilicen y básicamente interactuar únicamente con robots.

    En esta línea 45% quiere que las comodidades de la habitación, como la luz, la temperatura y las cerraduras, se ajusten con controles de voz. Mientras, un 25% con anhelos más futurista, espera que la habitación se ajuste automáticamente, incluso asoman la posibilidad de que haya arte digital exhibida que se adecúe en función de sus preferencias.

    Tampoco hay que olvidarse de los relativamente nuevos entretenimientos como Netflix, Instagram ni los videojuegos. El 45% dijo que el acceso a entretenimiento a pedido y poder conectarse sin problemas a sus cuentas personales de transmisión o juegos es un “elemento imprescindible número 1 durante su estadía”.

    Tomando ventaja del metaverso

    El metaverso, la inteligencia artificial (AI) y las criptomonedas también forman parte del imaginario del viaje del futuro. De acuerdo con la encuesta, un 68% de los viajeros que busca personalizar su viaje preferiría preseleccionar su habitación o propiedad en el metaverso. En pocas palabras, quieren un vistazo previo de su estadía en el mundo virtual para corroborar que esté a la altura de sus expectativas.

    Además, el 74 % está interesado en que los hoteles utilicen IA para personalizar mejor los servicios y las ofertas, como el precio de las habitaciones o las sugerencias y descuentos en comidas. También preferirían solicitar el servicio de habitaciones desde su teléfono o un chatbot, y realizar pagos sin contacto (49%). De estos, 5% aseguró que quiere pagar con criptomonedas.

    Por suerte, estos sueños no están lejos de cumplirse, ya que las nuevas tecnologías se están abriendo rápidamente lugar en la industria turística y hotelera. De acuerdo con el estudio, los hoteles ya están adoptando varios de estos desarrollos, no solo para mantenerse competitivos en el mercado, sino también para abordar la escasez de personal.

    El 96 % está invirtiendo en tecnología sin contacto y más de la mitad de los dueños de hoteles señalaron que su mayor prioridad es adoptar tecnologías que mejoren o eliminen la necesidad de la experiencia de recepción entre ahora y 2025. El 65% agregó que la incorporación de nuevas tecnologías describe mejor su estrategia para hacer frente a la escasez de mano de obra y atraer nuevos talentos.

    Sin duda, en un futuro no muy lejano, la experiencia de tomar unas vacaciones podría ser muy diferente a la actual. Quién sabe, incluso podría no ser necesario salir de casa para viajar, ahora que el turismo también se expande al metaverso.

    Fuente: Oracle Hospitality y DiarioBitcoin.

  • Médicos trasplantan una oreja impresa en 3D hecha de las propias células de un paciente

    La impresión 3D se está volviendo común como herramienta para la fabricación, la construcción e incluso la preparación de alimentos, por lo cual, el avance de esta tecnología en el campo de la medicina tampoco iba a quedarse atrás. Esta última semana marcó un nuevo hito ya que el primer oído humano, mejor dicho, una oreja impresa en 3D se trasplantó con éxito al cuerpo de un paciente.

    El anuncio provino de 3DBio Therapeutics, una compañía de medicina regenerativa con sede en Nueva York. La empresa se fundó en 2014 y crea implantes vivos diseñados a medida para los pacientes. Hay empresas similares, como EpiBone, que fabrican partes del cuerpo personalizadas utilizando las propias células madre del paciente, pero el trabajo de 3DBio se centra en el tejido y el cartílago. Eso significa que podrían crear partes externas del cuerpo, como orejas o narices, pero también material para la columna vertebral y las articulaciones.

    Necesitar un nuevo oído no es un problema médico muy común, pero un trastorno congénito llamado microtia hace que uno o ambos oídos externos de una persona sean pequeños y subdesarrollados, o que falten por completo (eso se llama anotia). La condición afecta a alrededor de 1500 bebés nacidos en los EE. UU. anualmente, según el comunicado de prensa.

    Tener microtia no significa necesariamente que una persona sea sorda, ya que el oído interno a menudo no se ve afectado por la afección; es principalmente un problema estético, y los niños con la afección a menudo se someten a una cirugía para reconstruir la oreja cuando tienen entre 4 y 10 años, pero este puede ser un procedimiento costoso e invasivo, que usa injertos de cartílago de costilla y materiales sintéticos, y al final el resultado puede no ser simétrico al oído no afectado.

    La paciente que recibió la oreja impresa en 3D no había tenido una cirugía reconstructiva cuando era niña, le dijo al New York Times; y que la apariencia de su oreja no le molestó mucho hasta que fue una adolescente. Ahora tiene 20 años y es la primera paciente trasplantada en un ensayo clínico que inscribió a otras 11 personas. Su trasplante se completó en marzo y, más de dos meses después, la oreja parece estar integrándose perfectamente en su cuerpo.

    Los médicos tomaron un escaneo 3D de su oreja no afectada para que la oreja impresa en 3D coincidiera en forma y tamaño. Usaron un andamio de hidrogel de colágeno sembrado con las células de cartílago de la oreja. El comunicado de prensa no profundiza en detalles específicos, ya que la tecnología es patentada, pero es probable que la metodología de ‘impresión’ utilizada fuera similar a la descrita en un artículo de 2016 en Nature Biotechnology. Allí, una impresora integrada de tejidos y órganos entrelazó un hidrogel compatible con las células con una sustancia más rígida para el soporte estructural, dejando pequeños canales para que ingrese el oxígeno para que las células vivas en el centro de la estructura no mueran.

    De manera similar, 3DBio dice que su plataforma incluye una biotinta de grado terapéutico, procesos que expanden rápidamente la cantidad de células vivas y una tecnología que brinda soporte estructural temporal hasta que el cartílago vivo de la oreja crece lo suficientemente fuerte como para sostenerse por sí mismo. La compañía dijo que la oreja implantada continuará regenerando el tejido del cartílago con el tiempo, dándole la apariencia de una oreja natural.

    “Creo que mi autoestima aumentará”, dijo la paciente. Mientras tanto, para 3DBio, el exitoso trasplante de orejas es solo el comienzo. ‘Creemos que el ensayo clínico de microtia puede… demostrar el potencial de la tecnología para proporcionar implantes de tejido vivo en otras áreas terapéuticas en el futuro’, dijo Daniel Cohen, cofundador y director ejecutivo de 3DBio. “Esperamos aprovechar nuestra plataforma para resolver otras necesidades médicas insatisfechas de alto impacto, como la reconstrucción de lumpectomía y, finalmente, expandirnos a los órganos”.

    Fuente: Comunicado de prensa, Businesswire, New York Times.

  • Derecho de los animales y situaciones límite

    Como es sabido, el derecho significa la facultad de disponer de lo propio, comenzando por el propio cuerpo, siguiendo con la expresión de los pensamientos de cada cual, completado con el uso de lo adquirido de modo legítimo. En este contexto, a todo derecho corresponde una obligación. Si una persona dice que gana mil en el mercado, hay la obligación universal de respetar ese ingreso. Pero si esa misma persona dijera que tiene “el derecho” de obtener dos mil aunque su salario es de mil, si se otorgara semejante “derecho” inexorablemente querría decir que se ha expropiado a otro en el fruto de su trabajo por la diferencia. Se trata entonces de un pseudo derecho pues para otorgarlo se ha lesionado el derecho de terceros.

    Vivimos la era de los pseudo derechos: “derecho a una vivienda adecuada”, “derecho a un salario suficiente”, “derecho a una motocicleta”, “derecho a tantos hidratos de carbono o vitaminas”, derechos que no solo se dan de bruces con la noción más elemental del derecho sino que perjudican a todos, muy especialmente a los más vulnerables al vivir en un clima de destrucción de marcos institucionales civilizados. Por eso es tan relevante la igualdad ante la ley donde todos tienen los mismos derechos, lo cual no ocurre allí donde se pretende la igualdad mediante la ley, es decir la guillotina horizontal que apunta a nivelar a todos lo cual aniquila la cooperación social vulnerando acuerdos entre las partes y destruye la noción del contrato que remite a derechos de propiedad.

    La asignación de derechos de propiedad resulta esencial para la supervivencia de la sociedad puesto que permite liberar energía creadora para usar del mejor modo posible los siempre escasos recursos. En este plano, todos para mejorar sus situaciones se ven obligados a mejorar la condición social de sus semejantes. El que acierta obtiene ganancias y el que yerra incurre en quebrantos lo cual va a contramano de los que se alían con el poder político de turno para explotar miserablemente a sus congéneres. Robar una bicicleta es un delito mucho menor a inyectar polución al ambiente pues el monóxido de carbono ataca los pulmones de los vecinos, del mismo modo que constituye un delito volcar ácido sulfúrico en el jardín del prójimo.

    Por otra parte, la propiedad permite que cada uno se dedique a sus actividades en un proceso que maximiza el bienestar. Antes he usado el ejemplo que esgrime el periodista John Stossel quien ilustra el asunto con un trozo de carne envuelto en celofán en la góndola del supermercado. Nos invita a cerrar los ojos e imaginar en regresión los pasos para llegar a ese producto. Los agrimensores calculando espacios en los campos, los alambrados y los postes (solo esto último demanda unos treinta años entre el sembrado, la tala, los transportes, los almacenamientos, las cartas de crédito, los aserraderos, la contratación de personal, los mercados inmobiliarios para adquirir terrenos etc etc), las cosechadoras, los fertilizantes, los plaguicidas, el ganado vacuno, los caballos, las riendas y monturas, los peones, las aguadas y bebederos, la manga, las viviendas, las gestiones bancarias y demás faenas. Cada uno hace lo suyo sin tener la menor idea de las infinitas etapas que llevan al bien final mencionado. Todos se intercambian vía el formidable proceso que marcan los precios como un sistema de información y coordinación hasta que irrumpen los megalómanos de siempre que dicen que “no se puede dejar las cosas a la anarquía del mercado” y por ende fijan precios (en verdad simples números puesto que los precios por definición reflejan estructuras valorativas de las partes, en cambio los números de marras solo exhiben los caprichos de los burócratas que en lugar de permitir la difusión de conocimiento concentran ignorancia). Con este estatismo enfermizo, finalmente no hay carne, ni celofán, nada en las góndolas y tienden a desaparecer los supermercados.

    Como es de conocimiento público, desde la Carta Magna de 1215 las constituciones son para limitar el poder político, sin embargo en la actualidad son en gran medida documentos que le otorgan carta blanca a los agentes del aparato estatal para que abusen de los derechos de los gobernados quienes en lugar de sentirse protegidos se sienten perseguidos y aplastados por un Leviatán desbocado.

    Hecha esta necesaria introducción veamos el caso de los supuestos “derechos” de los animales, un desatino puesto que no son sujetos de derecho: si un elefante destroza nuestro jardín no lo podemos llevar a tribunales para que responda ya que tampoco puede demandarse responsabilidad por el consiguiente respeto a los derechos de terceros. El ser humano es racional lo cual no quiere decir que no se equivoque ni que se abstenga de recurrir a silogismos contrarios a la lógica. Cuando los médicos de antaño colocaban sanguijuelas en el pecho de infartados no era que se trataba de irracionales sino que usaban el conocimiento disponible al momento. La ciencia pone de manifiesto un proceso de prueba y error en el contexto de refutaciones permanentes para progresar. Fuera de los actos reflejos, toda la conducta del ser humano que se sustenta en la elección, preferencia y opción por más que su proceder resulte disparatado a criterio de otros. El animal no racional no tiene libre albedrío, no actúa, solo reacciona frente a ciertos estímulos.

    Esto no quiere decir para nada que se considere adecuado el procedimiento que conduce al sufrimiento de ciertos especímenes del reino animal. Decimos ciertos especímenes puesto que si se es considerado con las bacterias la especie humana desaparecería, lo mismo puede decirse eventualmente con la cucarachas o las serpientes venenosas cerca de viviendas. Sin duda que resulta un espectáculo bochornoso el daño deliberado a perros o caballos solo para citar dos casos, incluso hoy día es muy provechoso y educativo observar a los modernos domadores con el cariño y cuidado que hacen su oficio abandonando por completo los métodos salvajes de domadores anteriores que les parecía un acto de coraje el pegarles rebencazos y clavando espuelas a los pobres animales.

    El punto aquí señalado consiste en subrayar el significado del derecho al efecto de no confundir conceptos. Es realmente llamativo que los que pretenden incrustar la idea del derecho en el campo animal son en general partidarios del homicidio en el seno materno, mal llamado aborto, con lo que se desconoce que desde el momento de la fecundación del óvulo hay un ser humano en acto, en potencia de muchas otras características con una carga genética única distinta de la de la madre y el padre. Es en verdad curioso que se pretenda implantar de contrabando “derechos” animales y se aniquile a seres humanos indefensos.

    Todo esto sin mencionar la matanza de animales para la alimentación como ganado vacuno, peces y equivalentes, lo cual no justifica el denominado “deporte de la caza” en el que el aniquilamiento es una diversión, del mismo modo que a nuestro juicio la corrida de toros pone de manifiesto una carnicería impropia de humanos.

    Finalmente, ahora vamos en una cápsula a las situaciones consideradas límite, denominadas en ingles “life boats situations” íntimamente vinculadas al tratamiento de los derechos de propiedad. Estas situaciones extremas se suelen presentar en el escenario de un naufragio donde hay menos botes salvavidas que posibles ocupantes. En este caso el capitán del barco como representante de los dueños de la embarcación decidirá quienes pueden usar y quienes no pueden usar los botes. Y si suponemos que el capitán muere en el naufragio el uso y disposición de los botes retrotrae al origen de la propiedad tal como lo expuso modernamente primero Robert Nozick y luego Israel Kirzner refinando la tesis de John Locke, es decir, los primeros ocupantes son los dueños de facto. Para un análisis detallado respecto a diversos andamiajes conceptuales y ángulos de estudio referidos a casos extremos, remito a mi ensayo titulado “David Miller and Life Boats Situations: a Note” originalmente publicado en Gulf Islands Review. A Journal of Ideas on Economic, Historical and Political Debate, Primer Cuatrimestre de 2010 que se reproduce en el post-scriptum de mi libro Maldita coyuntura (Buenos Aires, Grupo Unión, 2020).

  • Bermudas aprueba su primer banco de activos digitales, Jewel Bank, que emitirá stablecoins

    Jewel Bank fue aprobado como el primer banco de activos digitales de las Bermudas,  el cual planea emitir una moneda estable en USD y en otras monedas fiduciarias únicas.

    Jewel Bank, un banco con sede en las Bermudas, recibió sus licencias comerciales de activos digitales y bancarias completas de la Autoridad Monetaria de las Bermudas (BMA). Se convierte así en el primer banco de activos digitales de la isla, tal como afirmó la compañía en un comunicado.

    Vale señalar que Jewel Bank prestará servicios a empresas de activos digitales en países no sancionados de todo el mundo, incluido EE. UU. El banco planea ofrecer servicios en las Bermudas y dice que ayudará a acelerar la “transformación digital” de la nación.

    Jewel Settle es una red de liquidación en tiempo real para pagos. Esta permitirá a los clientes selectos de Jewel liquidar con sus contrapartes de comercio de activos digitales en USD en minutos y en cualquier momento del día.

    Moneda estable en USD

    Además, Jewel Bank planea emitir una moneda estable en USD y tiene planes para otras monedas fiduciarias únicas. Este banco también planea emitir monedas estables para otros bancos e instituciones financieras no bancarias que no tengan las mismas capacidades regulatorias, tecnológicas y de cumplimiento.

    “La infraestructura bancaria institucional ha sido el eslabón perdido crítico para los intercambios de activos digitales de alto crecimiento y las instituciones fuera de los EE. UU., aportando la liquidez, la confiabilidad y la escala que tanto se necesitan a este espacio global en rápido crecimiento y su demanda de rampas fiduciarias y pagos de monedas estables”, dijo Chancellor Barnett, fundador, presidente y director de estrategia de Jewel Bank.

    Añadió: “Jewel Bank servirá como puente entre el sistema bancario fiduciario tradicional y los nuevos rieles de activos digitales para atender los pagos de alto volumen y las necesidades de liquidación de nuestros grandes clientes globales, incluidos los intercambios cripto, con soluciones de pago tradicionales y basadas en monedas estables”.

    Según dijo el propio banco, el enfoque principal de Jewel Bank es satisfacer las necesidades de las empresas con licencia o domiciliadas fuera de los EE. UU., brindando la banca de activos digitales esenciales, los pagos, las rampas de entrada y salida fiduciarias, la custodia, los préstamos con garantía cripto, la emisión de monedas estables y los servicios de liquidación en tiempo real de grandes activos digitales.

    El banco también planea ofrecer servicios de banca minorista nacional en las Bermudas y ayudar a acelerar la transformación digital de la isla.

    Bermudas y las cripto 

    Es importante señalar que ya Bermudas, como nación, tenía avances en el tema de las criptomonedas.

    Este mes, el primer ministro de las Bermudas, David Burt, le dijo a CoinDesk durante un podcast en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, que estaba encabezando proyectos para utilizar la isla como campo de pruebas para las monedas estables y para lanzar un banco digital nacional de propiedad comunitaria.

    En septiembre de 2020, el gobierno de Bermudas anunció el lanzamiento de una prueba piloto con criptomonedas, con la cual hizo uso de una stablecoin propia para promover un programa de estímulos financieros para los residentes del país afectados por la pandemia por COVID-19.

    Asimismo, en 2018 el propio gobierno firmó un acuerdo con el exchange Binance que incluyó varias cosas, entre ellas la creación de un programa educativo, la instalación de una oficina en el intercambio y la asesoría para desarrollar un marco regulatorio. Antes de eso, en 2017, el gobierno de la isla había instalado un grupo de trabajo para investigar sobre las criptomonedas.

    Por eso, Jewel Bank dice que eligió a las Bermudas como la jurisdicción fuera de los EE. UU. “óptima para su banco de activos digitales globales debido al marco de activos digitales DABA1 existente de las Bermudas bajo un solo organismo regulador. Del mismo modo, el compromiso anterior de Bermudas de aceptar monedas estables con respaldo fiduciario en USD para el pago de impuestos y servicios gubernamentales, la historia de Bermudas como centro líder mundial de servicios financieros en reaseguros y seguros, y el apoyo y la innovación de los niveles más altos de liderazgo en Bermudas, incluidos su fuerza motriz”.

    Fuentes: Coindesk, Jewel Bank, nota de prensa, DiarioBitcoin.

  • El Quijote o un gestor de contraseñas para crear claves complejas que podamos recordar

    La primera vez que se tenga constancia del uso o la invención de una contraseña es en el año 1961. Ese año, los científicos del MIT tuvieron que inventar un sistema para poder compartir un dispositivo al que se conectaban de manera compartida diferentes usuarios. Necesitaban poder diferenciar quién accedía en cada momento. Así surgieron los nombres de usuarios y las contraseñas.

    Su uso se fue popularizando con las diferentes aplicaciones que se iban desarrollando a medida que pasaban los años. El sistema permitía, y sigue siendo así, que las aplicaciones puedan saber quién es la persona con la que están interactuando y así guardar los datos personalizados para cada una.

    A principio de siglo, los bancos empezaron a operar masivamente en internet, y comenzaron a surgir problemas más serios con las contraseñas. Con el tiempo, los ciberdelincuentes se dieron cuenta de que esas claves eran fáciles de descubrir.

    Del 123456 a las preguntas de seguridad

    La gente se acostumbra a utilizar claves fáciles de recordar, como las más típicas de 123456, nombres de personas y años, nombres de mascotas, lugares conocidos que hemos visitado o donde vivimos y equipos de fútbol. Todas estas contraseñas son muy fáciles de recordar y de usar, pero los ciberdelincuentes pueden descubrirlas muy rápidamente buscando un poco de información sobre las personas.

    Además, como había problemas también de contraseñas que se olvidaban, se inventaron inicialmente una serie de preguntas fijas a las que el usuario debía responder con la misma información que había introducido en el momento de darse de alta. La más típica: el nombre de la mascota.

    Recordemos el ataque que sufrió hace años Paris Hilton. Los ciberdelincuentes pudieron entrar en los archivos que tenía guardados en el móvil simplemente respondiendo a la pregunta del nombre de su mascota (un chihuahua del que no se separaba). Respondiendo acertadamente, pudieron recuperar la contraseña de Hilton.

    Los primeros consejos para crear contraseñas

    En el año 2003, Bill Burr, gerente del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos, redactó un documento en el que recopiló un conjunto de trucos para crear las contraseñas más seguras.

    Burr introdujo la pauta de mezclar letras, números, mayúsculas, minúsculas y caracteres especiales y de una longitud mínima para crear así contraseñas más complejas que las que usaba mayoritariamente la gente por aquel entonces. Pensaba que había realizado una buena obra y ayudado a las personas, pero fue todo lo contrario.

    Burr acabó pidiendo perdón por crear este documento y estos trucos. Había concebido un sistema que obligaba al usuario a recordar contraseñas muy complejas imposibles de retener. Podríamos acordarnos de una o incluso alguna persona de dos, pero con la cantidad de servicios que actualmente tenemos en internet, este sistema es precisamente lo contrario a lo que pretendía ser. Las contraseñas que no tienen ningún sentido para las personas son olvidadas rápidamente.

    Programas que encuentran contraseñas

    Partir de una palabra conocida (que suele ser una palabra común), cambiar números y algún signo no es una buena solución. Además de ser mucho más complejo de recordar, nos da la sensación de protección, de usar un sistema completamente seguro de contraseña, pero es todo lo contrario.

    Existen programas informáticos que generan contraseñas a partir de listas de palabras de un diccionario. Van cambiando números por letras o les añaden números delante o detrás o incluso caracteres especiales.

    Estas herramientas permiten así generar combinaciones completamente aleatorias de estas letras, números y caracteres, o permutaciones de letras y números a partir de unas cuantas palabras conocidas que pueden ser más o menos afines a las personas que se quiere atacar. Por ejemplo, para una persona muy fanática de un determinado equipo de fútbol, podría crear combinaciones de nombres relacionados con ese equipo, con deportistas, años, etc.

    En segundos, estos programas son capaces de crear un listado con millones de combinaciones posibles de letras y números que son probados en las webs que piden un usuario y contraseña hasta dar con la correcta.

    ¿Contraseñas seguras y que podamos recordar?

    De momento, no podemos dejar de usar las contraseñas. Hoy en día todos los sistemas se basan en esta manera de identificarse. Por eso, lo mejor es tener alguna manera de utilizar contraseñas complejas que sea fácil de manejar. Hemos visto que no pueden ser palabras conocidas directamente, ni combinaciones de letras y números sin sentido que no recordamos.

    Podemos utilizar dos estrategias que nos van a permitir tener buenas contraseñas fácilmente recordables.

    • La primera es acordarnos de alguna frase de un libro o algún refrán y personalizarla para cada uno de los servicios donde queremos usar una contraseña. Por ejemplo, podemos considerar el libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes, que empieza con la frase: “En un lugar de la mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no hace mucho tiempo que vivía un hidalgo…”. Si cogemos solo las primeras letras y los signos podemos tener una contraseña muy larga que no tenga ningún sentido: E1ldlM,dc2nqa.Pero además podemos modificar esta clave para adaptarla a la web que queremos usar. Por ejemplo, para el banco, que son cinco letras, a partir de la quinta posición insertamos un concepto relacionado con el banco, como una caja fuerte, empleando un signo de separación como +, -, ¿, :, etc. Quedaría algo así como E1ldl+FuerT+M,dc2nqa. Así solo hemos de repetir la frase e ir poniendo las letras iniciales y la web a la que hace referencia. Seguro que es más fácil acordarnos de esta contraseña que no de una combinación aleatoria de 19 caracteres.
    • Otra opción posible es el uso de un gestor de contraseñas, una aplicación que podemos instalar en el móvil o el navegador en la que podemos guardar las diferentes contraseñas que vayamos creando. De esta manera solo tendremos que acordarnos de una que desbloqueará la aplicación y podremos buscar la contraseña que necesitemos.El problema de estas herramientas es que necesitaremos siempre el móvil para mirar qué contraseña usar en cada caso y acordarnos de apuntarla, así como los cambios de estas contraseñas.Además, hay que ir con mucho cuidado a la hora de instalar una aplicación como estas porque los ciberdelincuentes lo saben y crean apps similares para que las utilicemos y les enviemos directamente todas nuestras contraseñas, entre ellas las del banco o el correo electrónico. Antes de instalar, deberemos mirar bien los comentarios que tiene la aplicación y cuándo se creó, y aún así siempre debemos desconfiar un poco. Estas herramientas son útiles, pero al final estamos confiando en una aplicación hecha por terceras personas que no conocemos, y no en la capacidad de nuestra mente de retener una frase, por ejemplo.

    Lo ideal: la autenticación en dos pasos

    Existen tres métodos para poder autenticar a una persona en un servicio, ya sea web o presencial: lo que sabemos, lo que somos y lo que tenemos. Sabemos las contraseñas (las tenemos en la memoria). Somos las huellas dactilares o el iris, en general la biometría. Y tenemos un dispositivo al que enviar un código único, el teléfono por ejemplo.

    Desde hace ya un tiempo se sabe que utilizar únicamente un factor de autenticación es un problema grave de seguridad, por eso los bancos y otros servicios ya utilizan dos. Aparte de la contraseña, nos envían un código único para validar las acciones que hacemos. Además, los teléfonos de última generación ya disponen de la biometría para gestionar los accesos a las webs que queremos guardar.

    Con un buen uso de esos factores de autenticación, las contraseñas se van a quedar muchos años con nosotros. Es muy recomendable que en todos los sistemas que lo permitan activemos ese segundo factor de autenticación, sobre todo en las webs de compras o aquellas que tengan guardada la tarjeta de crédito para comprar, el correo electrónico, etc.

    Aunque los ciberdelicuentes consigan obtener la contraseña, no podrán tener el mismo dispositivo o la misma huella dactilar. Aunque haya problemas de ciberseguridad con estos últimos métodos, no son tan sencillos de manipular y, por lo tanto, podemos estar un poco más protegidos que únicamente con el nombre de nuestra mascota o de nuestro equipo de fútbol favorito.The Conversation

    Jordi Serra Ruiz, Profesor de Ciberseguridad, UOC – Universitat Oberta de Catalunya

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • La pésima situación económica: ¿debido al Covid o a malas decisiones?

    La pregunta del título es análoga a preguntar si la carne chamuscada se debe a la sartén o al cocinero. O, si te diagnostican un cáncer ¿a quién vas a recurrir para la cura, a los políticos o al médico de tu elección? En el caso del COVID no hubo elección sino dictadura. ¿Cómo fue qué todos nos copiamos de China, país en el que encierran a toda su población sin el menor reparo de las consecuencias?

    Y, sí, digamos que el COVID era malísimo, pero… ¿y el encierro no era malísimo y hasta peor? Esas consecuencias ya las estamos viendo en la pésima situación económica actual; lástima que la inmensa mayoría no tenga la capacidad de las “luces largas” de Omar. Vean esto: Uno de los principales estudios de todo esto lo realizó el Instituto John Hopkins en su departamento de Economía Aplicada, bajo el título de: “Literature Review and Meta-analysis of the Effects of Lockdowns on COVID-19 Mortality” (literatura de la revisión y meta-análisis de los efectos del encierro del COVID-19 en la mortalidad), en el cual se halló que en los encierros en Europa y los EE.UU. la reducción de muertes lograda fue de apenas un 0.2%.

    ¿Cuál es la gran diferencia entre quienes rechazamos el centralismo o el izquierdismo, y los que favorecemos la libertad? Y ¡ojo!, que no hablo de libertinaje sino de gobierno limitado a las funciones que son propias de una gobernanza sana. La diferencia está en que quienes creemos en la libertad rechazamos toda ropa de tamaño estándar para todos y toda situación. La lucha contra el COVID no tenía respuestas únicas sin muy variadas; y no me canso de insistir y repetir que la riqueza está en la diversidad.

    Veamos el caso de Mendoza en Argentina, que prácticamente no cerraron ni usaron máscaras y tal; y, sin embargo, tuvieron menos enfermedad y muertes que el resto del país. La Florida es otro caso ilustrativo.

    Y para ver el grado de estupidez a que pueden llegar los gobiernos, sus gobernantes y partidos politiqueros, veamos lo que ocurre hoy día en USA, en dónde su presidente, junto con el partido en el poder, o al revés, están llevándolo al desastre económico y social. O en Colombia en dónde casi la mitad de la población quiere seguir los pasos de Venezuela. Es escuchar a la secretaria del tesoro de EE.UU., Janet Yellen, que hace un año, frente al gasto desmedido del mandatario chocho, declaró: “Creo que la inflación es administrable. No anticipo que la inflación será un problema”. Ahora, el primero de junio, Yellen declara que: “Creo que yo estaba equivocada en lo de la inflación…” Ella “cree” … y todos sufrimos.

    Lo que pocos parecen entender es el grado de complejidad e interacción de los actores en una economía, que al ser intervenida produce toda clase de terribles afectaciones. ¡Por favor! lean la historieta “Yo Lápiz” de Leonard E. Reed, magistral obra que nos abre los ojos a la complejidad de la división del trabajo.

    También está el ‘Efecto Mariposa’ con lo cual Edwar Norton Lorenz, el matemático y meteorólogo estadounidense nos explicaba que aún los pequeños eventos en un sitio pueden tener grandes efectos por otro lado, dada la complejidad de nuestro mundo y del mismo universo. Que el aleteo de una mariposa en el Brasil puede causar un tornado en Tejas; ni hablar lo que un encierro de toda la población puede casuar más adelante.

    En corto, es inaudito e inadmisible que quienes se hace pasar por “autoridades”, que deben ser atendidas y que tienen el supuesto derecho de encerrar al ganado, no entiendan el alcance pernicioso de sus actos. Y, la terrible conclusión es que estas cosas las hacen a propósito y con motivos ulteriores; es decir, para asegurar el encierro de las gallinas en el gallinero.

    Creer que los subsidios y el gasto central desmedido es bueno para el pueblo pinta de cuerpo y alma a los centralistas o zorros del gallinero. Lo que necesitamos a gritos son líderes y autoridades que respeten a su gente; lo cual se traduce en enseñar a pescar y no a regalar pescado podrido.

  • La tiranía de lo colectivo

    Aldous Huxley resume sus preocupaciones en la alarmante moda de conceptos tales como la necesidad de adaptarse y ajustarse a los otros, al pensamiento grupal, a lo socialmente aceptado, en definitiva a la disolución de lo personal en aras de lo colectivo.

    Seguramente el desafío mayor de nuestra época estriba en comprender el valor descomunal de la persona. Entender que cada uno de los humanos es único e irrepetible, por ende, con potencialidades exclusivas en toda la historia de la humanidad. No hay entonces justificativo alguno para que el grupo se imponga y tuerza las inclinaciones y vocaciones de cada cual. Solo es aceptable el uso de la fuerza cuando hay lesiones de derechos, de lo contrario debe respetarse de modo irrestricto los proyectos de vida de los congéneres por más que no los suscribamos.

    El “ogro filantrópico” de Octavio Paz, es decir el aparato estatal, ha mutado su función de proteger y garantizar los derechos de la gente por su descarado atropello que anula la solidaridad y la caridad que como es sabido para que tenga sentido debe llevarse a cabo voluntariamente y con recursos propios. Lo contrario es un atraco. Un Leviatán desbocado que aniquila a la persona y como ha escrito Julián Marías, la persona no es solo lo que se ve en el espejo, es su interioridad única. Como apunta Roger Williams cada uno es extraordinario desde el punto de vista anatómico, bioquímico, y sobre todo psicológico.

    Friedrich Hayek ha mostrado las características del individualismo como protector de la dignidad de cada persona y los correspondientes incentivos para la cooperación social. Las diferencias de cada uno es lo que hace atractivo y necesario el intercambio y las relaciones interpersonales como también diría Ortega y Gasset. Si ocurriera la inmensa desgracia de ser todos los humanos iguales no habría interés ni provecho en los intercambios culturales y materiales pues todos se dedicarían a lo mismo. Como he dicho muchas veces, hasta la simple conversación resultaría en un tedio mayúsculo pues sería igual a conversar con uno mismo. En economía, la división del trabajo está basada en la desigualdad de talentos y fuerzas físicas. Por ello es que la guillotina horizontal impuesta por los gobiernos conduce a un doble estropicio: por una parte destroza los incentivos para progresar puesto que la nivelación bloquea la producción de cantidades mayores a la marca niveladora y los que esperan redistribuciones lo hacen de balde por el primer suceso. Por otra parte, aniquila la esencial igualdad ante la ley para hacerla mediante ella con lo que el marco institucional civilizado queda amputado.

    La obsesión malsana por el igualitarismo indefectiblemente conduce al empobrecimiento moral y crematístico. El delta entre los más ricos y los más pobres depende exclusivamente del comportamiento de cada uno en el supermercado y afines: al elegir con mayor o menor intensidad va estableciendo niveles de rentas y patrimonios. El comerciante que acierta con las preferencias de su prójimo obtiene ganancias y el que yerra incurre en quebrantos. Solo son objetables los que la juegan de empresarios mientras se alían en una cópula hedionda con el poder político de turno para alzarse con privilegios y así explotar miserablemente a los demás.

    Habitualmente en los países más prósperos la diferencia entre el más rico y el más pobre es mayor lo cual no solo no es óbice para el progreso sino que es su condición para que los promedio ponderados de los salarios e ingresos en términos reales resulten más altos debido a la gran diversidad en un contexto donde todos cuentan con las mayores oportunidades posibles debido a dar rienda suelta a la energía creadora y a la consecuente productividad. El más eficiente como un efecto no buscado transmite su potencia a los marginales puesto que las tasas de capitalización fruto de anteriores ahorros constituyen la única causa de mayores salarios. No se trata de recursos naturales, de climas ni de etnias, se trata de mayores inversiones (como hemos ejemplificado antes, el continente africano abriga la mayor dosis de recursos naturales y la miseria está muy extendida, mientras que Japón es un cascote habitable solo en un veinte por ciento).

    Gustave Le Bon destaca las barrabasadas de los grupos a contramano del individuo y concluye que “en las multitudes lo que se acumula no es el talento sino la estupidez”. En materia educativa es muy necesario abrirla a la competencia a los efectos de contar con auditorías cruzadas de las muy diversas instituciones y estructuras curriculares para lograr los máximos niveles de excelencia en un contexto donde pueda extraerse lo mejor de cada estudiante, al contrario de sistemas burocráticos que dependen del los caprichos de lo que sucede en el vértice del poder estatal en procesos de la siempre nefasta igualación.

    Estas consideraciones de más está decir no solo no se oponen a las faenas en equipo sino que las promueven como parte medular de las metas y aspiraciones individuales que muchas veces se logran de mejor manera aliados en equipos voluntariamente establecidos. Son los espíritus colectivistas los que se oponen a estas iniciativas al imponer todo tipo de cortapisas dentro de un país y al injertar tarifas, aranceles y cupos a las migraciones de personas y a la entrada de mercancías.

    Ludwig von Mises nos enseña que “la distinción principal de la filosofía social de Occidente es el individualismo. Su meta se dirige a la creación de una esfera en que el individuo es libre de pensar y actuar sin ser restringido por la interferencia de aparatos sociales de coerción y opresión, el Estado. Todos los logros espirituales y materiales de la Civilización Occidental fueron el resultado de la operación de esta libertad.” Desde luego como ha escrito Jorge García Venturini, la referencia a Occidente no alude a un lugar geográfico sino al espíritu de libertad.

    En otra oportunidad he escrito sobre lo que sigue pero dado el empecinamiento con la idolatría del colectivismo, es pertinente reiterar parte de lo dicho. Aldous Huxley resume sus preocupaciones en la alarmante moda de conceptos tales como la necesidad de adaptarse y ajustarse a los otros, al pensamiento grupal, a lo socialmente aceptado, en definitiva a la disolución de lo personal en aras de lo colectivo.

    Es curioso que los que usan la pantalla de la unión de todos en realidad separan y generan aislamiento y conflictos permanentes entre los miembros de la sociedad. Interfieren permanentemente en los arreglos voluntarios de sus integrantes. En definitiva alimentan una secuencia sin solución de continuidad de guerras sin cuartel de todos contra todos. Para recurrir a la terminología de la teoría de los juegos, en lugar de abrir paso a la suma positiva donde ambas partes ganan en un acuerdo voluntario, provocan la suma cero. Los megalómanos de siempre intervienen en el mecanismo de precios con lo que indefectiblemente se generan faltantes y desajustes de todo tipo al tiempo que desdibujan los únicos indicadores con que se cuenta para saber dónde invertir y donde desinvertir al efecto de aprovechar del mejor modo los siempre escasos factores productivos.

    El individualismo machaca sobre la importancia de la descentralización del poder político y el federalismo. Rechaza de plano las cargas fiscales insoportables, deudas estatales astronómicas, inflaciones galopantes y gastos públicos desmesurados en el contexto de regulaciones que asfixian las libertades. Considera una estafa sideral los sistemas denominados de seguridad social pero que son de llamativa inseguridad antisocial debido a la succión de ingresos de todos pero con especial saña contra los más débiles.

    Las discusiones semánticas a veces no son constructivas pero como las palabras sirven para pensar y para comunicar pensamientos es a veces de interés detenerse en algunos vocablos clave. Estimamos que ese es el caso del individualismo tan vapuleado y poco comprendido en nuestra época.

    Huxley sostiene que la importante y por cierto muy verdadera visión de Eric Blair -que como es sabido firmaba con el pseudónimo de George Orwell- se refiere a la acción imperturbable y maliciosa del Gran Hermano sobre las libertades individuales, en cambio el primer autor apunta a algo peor aún, es decir, al pedido de la gente para ser esclavizada en base a lo antes descrito y especialmente debido a una educación perversa que como queda dicho donde más que educar se adoctrina con lo que las personas mutan a la condición de autómatas esclavizados. Abrigo grandes temores de lo anticipado por Huxley respecto a tecnologías de avanzada en manos de gobernantes para el control de la gente, por ejemplo, entre muchos otros casos, el peligro que encierra la digitalización coactiva de todas las transacciones monetarias para eliminar efectivos y así perturbar y dirigir de un modo más efectivo la vida y las haciendas de las personas, para no decir nada de la sugerencia de algunos energúmenos sobre la obligatoriedad de instalar un chip en el cuerpo de cada uno.

    A su vez en el terreno laboral, en el contexto del individualismo, los sindicatos se desempeñan como asociaciones libres y voluntarias y de ninguna manera como entidades que imponen representaciones y aportes forzosos ni huelgas que sean distintas al derecho a no trabajar para en vez imponer procedimientos violentos e intimidatorios para los que quieren seguir con sus tareas laborales.

    En este razonamiento debe destacarse que las llamadas “conquistas sociales” como la entronización de salarios mínimos y equivalentes indefectiblemente provocan desempleo. Y debe tenerse en cuenta que la incorporación de mayores productividades liberan recursos humanos y materiales para atender otras necesidades para lo cual los comerciantes son incentivados en la capacitación de personal al efecto de sacar partida de los nuevos arbitrajes que las circunstancia ofrecen.

    Allí donde hay acuerdos libres entre las partes no hay tal cosa como sobrante de aquel factor indispensable para abastecer las ilimitadas necesidades de la gente. Poner palos en la rueda conduce al empobrecimiento. Cuando se dice que los gobiernos deben inmiscuirse en esta materia para equilibrar las fuerzas dispares en la contratación laboral no se tiene presente que es del todo irrelevante el estado de la cuenta corriente de las dos partes, lo definitorio son las antedichas tasas de capitalización. Las partes podrán disponer de recursos suculentos o estar en la quiebra, esto es indistinto lo trascendental es que el ingreso se establece por las tasas de capitalización y no por la voluntad y la condición de las partes.

    Milton Friedman escribe la introducción a la colección de la revista The Individualist Review que se inauguró en abril de 1961 donde señala que siguió las huellas de una entidad anterior de 1953 fundada por Frank Chodorov bajo el nombre de Intercollegiate Society of Individualists. Friedman destaca lo consignado en el editorial del primer número de la referida revista académica que apuntaba a fortalecer los valores de “la empresa privada y libre y a la estricta imposición de límites al poder del gobierno” y anunciaba se abocaría al “compromiso con la libertad”, una publicación en la que Friedman formaba parte de su Consejo Editorial y también colaboraba con ensayos de su autoría junto con otros destacados colegas. También en esa introducción Friedman apunta que el establecimiento de la Mont Pelerin Society en 1947 -la academia internacional como la denominaba Hayek- ayudó mucho a refutar las falacias tejidas en torno al individualismo y a explicar sus enormes beneficios respecto a su consideración por las autonomías individuales y el consiguiente estímulo a las más extendidas aperturas a las relaciones contractuales entre las personas de todo el globo.

    Se ha exhibido hasta el cansancio las tretas en las que está complotado un grupo para afirmar falsedades frente a gráficos varios en las pantallas que se muestran a todos y que finalmente resultan en que un sujeto no informado que se lo invita al grupo termina por sostener las mentiras que dicen todos los demás. Esto para explicar la malsana tendencia a dejarse empujar por lo colectivo.

    En resumen, el individualismo resalta y resguarda la condición humana de cada cual en cuyo contexto la función de los aparatos de la fuerza que denominamos gobierno deben cuidar y preservar el derecho de cada uno de los miembros en su jurisdicción y abstenerse de manejar el fruto del trabajo ajeno. La hipocresía colectivista pretende ocultar resultados altamente negativos con un discurso mentiroso dirigido a conquistar a incautos y desprevenidos frente a la avalancha de miserias que invariablemente generan las granjas colectivas y equivalentes que siempre hundieron a la gente en las hambrunas y las miserias más desgarradoras vía de lo que en ciencia política se conoce como “la tragedia de los comunes”, es decir, lo que es de todos no es de nadie. El colectivismo aplasta al individuo y a sus derechos que son anteriores y superiores a todo gobierno.

  • El encarcelamiento de Julian Assange es una vergüenza para el mundo occidental

    En estos días, el Ministerio del Interior del Reino Unido recibe  miles de cartas, correos electrónicos y llamamientos a la ministra del Interior, Priti Pate, para la liberación del periodista australiano. Actualmente, ella tiene la clave del futuro destino de Julian Assange. Ella decide si este hombre puede ser extraditado o no a los Estados Unidos, al estado cuyos crímenes de guerra en Irak y Afganistán fueron publicados por Julian Assange en la plataforma WikiLeaks en 2010.

    Si bien WikiLeaks se volvió una palabra peligrosa para los gobiernos del mundo debido a la gran cantidad de documentos filtrados elaborados por sus embajadas (incluso la de Panamá) y que pusieron al descubierto sus estrategias e intereses en diferentes países, una de sus publicaciones más serias fue, sin duda, los llamados “Papeles de Afganistán” que dejaron al descubierto las prácticas en la guerra en ese país, así como también en Iraq y en el centro de detención de Guantánamo. Desde entonces, Estados Unidos ha estado persiguiendo ferozmente al hacker periodista.

    Yendo un poco atrás, los hechos que están a punto de resolverse en pocas semanas más, son acerca de la extradición o no a los Estados Unidos por parte de Reino Unido. El problema, especialmente para los que estiman que en el caso Assange se está juzgando el derecho a la información, es que el Tribunal inglés denegó la extradición exclusivamente por los problemas de salud y las condiciones de las prisiones estadounidenses, pero no porque considerara que los hechos que se le han imputado a Assange no son delitos en el Reino Unido. Por el contrario, la sentencia afirma que la condición de periodista no lo exonera de la responsabilidad penal por violar las leyes, lo cual ha generado un enorme rechazo y crítica contra la sentencia, que representa un gran fracaso ante la libertad de información.

    Para el internacionalista Francisco Belaunde Matossian, esta última situación «es más complicada porque tiene que ver con el derecho a la libertad de prensa, pues él se puso en contacto con los medios más importantes del mundo para que se publicaran documentos considerados secretos de Estado». Para el internacionalista, este asunto es el más complejo pues derivará en una larga discusión sobre la libertad de expresión y podría llegar hasta la Corte Suprema estadounidense.

    ¿Cómo se ha llegado hasta aquí? Como es de público conocimiento, Wikileaks publicó en octubre de 2010 miles de documentos del Departamento de Defensa de Estados Unidos, que evidenciaban claramente la inutilidad de la invasión de Irak y sobre todo, revelaba las cifras reales de muertos, en especial, entre la población civil en ese país y en Afganistán. Esa información había sido hackeada y filtrada por la ex analista del Ejército norteamericano Chelsea Manning. Un Tribunal militar condenó a Manning a 35 años de prisión, pero tras cumplir siete años fue indultada por el Presidente Obama. El indulto de Manning sin embargo, no alcanzaba a Assange, acusado de diversos delitos, entre ellos, la conspiración para acceder a la información confidencial y clasificada (se afirma que fue él quien instruyó a Chelsea sobre cómo hackear al sistema), conducta que se encuadra en la Ley de Espionaje de 1917, que contempla incluso la pena de muerte; pero a su vez,  hubiera sido imposible aplicarla sin la presencia de la indultada Manning, que fue su vía de acceso a la documentación.

    No parece coherente que Manning fuera indultada del delito de sustracción por hackeo de documentos oficiales mientras que la acusación contra el divulgador de lo sustraído ha permanecido invariable durante todos estos años. Esa grave doble vara solo puede explicarse por el posible interés de la Administración americana en mantener su jurisdicción, dar un poderoso escarmiento público y en luchar contra la existencia misma de una fuente de información como Wikileaks, lo cual va, lógicamente, más allá del caso Manning.

    Este caso también ha elevado a discusión pública sobre si existe el legítimo derecho de los Estados a tener secretos en nombre de su seguridad. Al igual que en el otro caso Snowden, ¿qué sucede cuando ese mismo estado comete acciones reprobables, a veces contra sus mismos gobernados y para ocultarlas acude a la figura de secreto de Estado?. El Estado debe ser transparente hacia sus ciudadanos, no a la inversa como nos están queriendo forzar a creer. Especialmente en Panamá lo venimos sufriendo a partir de los Panama Papers (obtenidos a partir de un hackeo/robo a un ente privado), que ha impuesto una narrativa sobre la transparencia de los ciudadanos hacia el gobierno. Pues no. Es exactamente al revés: quien maneja fondos del público, quien compromete a los ciudadanos en nombre del estado debe ser transparente en sus actuaciones.

    Los hombres nacen libres, tienen derecho a su vida, propiedad y perseguir sus sueños y su felicidad siempre y cuando no dañen a terceros. El gobierno se erige para garantizar ese disfrute: ningún funcionario nunca podrá estar por encima de esta ley natural ( «las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados».). Por cientos de años el mundo occidental se ha encargado con mayor o menor éxito, de perpetuar estos valores. Por lo mismo, lo que contemplamos hoy día, y no sólo con Julian Assange, es una vergüenza para el mundo occidental: un estado que controla la vida de sus ciudadanos, espía sus cuentas, accede a sus condiciones de salud, lo fuerza a poner su cuerpo por encima de su propio y privado interés; en fin, el lector podrá pensar y tener una idea mínima de cuántas cosas sobre él, sabe, controla y diseña el estado, y siempre en nombre de un bien superior que vaya uno a saber quién lo ha definido, siempre otros, menos uno mismo. Foucault nos contó sobre vigilar y castigar; Assange nos mostró sólo una parte de lo que se cuece en oficinas oscuras con funcionarios más oscuros aún que no rinden cuentas a nadie sobre su actuar.

    El mundo está actualmente esperando la decisión de la Ministro del Interior británico, a quien ahora le toca el turno en el largo y muy complicado procedimiento legal y quien anunciará su decisión a la esfera global a mediados de este mes.

    Si desea adherirse al movimiento global en contra de la extradición de Assange a los Estados Unidos, los mismos solicitan se les envíen cartas y/o correos electrónicos pidiéndoles que rechacen la extradición:
    1. Correo electrónico firmado a Priti Patel (y Boris Johnson): dontextraditeassange.com
    2. Carta a Priti Patel (franqueo: 1,10 €):
    Rt Honorable Priti Patel
    Secretaria del Interior
    2 Marham Street
    London
    SW1 P4 D7
    UK