Categoría: Consulting GCC

  • Cómo es la cuarentena «inteligente» checa, su estrategia de salida ante la pandemia

    República Checa es el primer país europeo que ha presentado una estrategia para levantar las medidas de confinamiento masivo, y es que, después de haber logrado aplanar la curva, están ya preparados para pasar de una cuarentena total a una ‘cuarentena inteligente’, como lo han denominado. Veamos cómo lo han conseguido.

    Desde el 7 de abril, los ciudadanos checos han podido salir a las calles para practicar actividades al aire libre como deporte, llevar a sus hijos al parque e incluso hacer viajes al interior del país, siguiendo ciertas normas, como el uso generalizado de mascarillas.

    Chequia, actualmente con 6,059 casos positivos y 143 fallecidos, con una población total de 10,650,000 habitantes, ha sabido controlar la pandemia con un gasto en sanidad per cápita mucho más bajo que países como España, Italia, Reino Unido, o Francia. ¿Cómo lo han hecho?

    Las medidas de confinamiento han ayudado, pero también ha sido clave la colaboración entre las autoridades checas y el Gobierno de Taiwan, compartiendo información privilegiada de cómo hacer frente a la pandemia, con el uso generalizado y anticipado de mascarillas (en contra de lo expuesto por la OMS) y la realización de test masivos de forma efectiva, así como el cierre temprano de fronteras con países como China. República checa, decretó el 12 de marzo el estado de emergencia con tan solo 116 casos positivos, a diferencia de otros países como España que no lo hizo hasta superar los 5000 casos.

    Pero otro foco importante del éxito en su gestión ante la crisis sanitaria, se encuentra en su sistema de salud. Primero expliquemos las diferencias entre los dos principales modelos sanitarios en la región europea:

    Sistema Beveridge. En este modelo, aplicado en países como España, Reino unido o Dinamarca, el Estado se encarga de absolutamente todo. Es el sistema utilizado por la mayoría de los ciudadanos ya que pocos poseen un seguro privado, y está controlado 100% por la administración central o regional. Los médicos son empleados públicos, y los gobiernos deciden cuántos hospitales se construyen y dónde. Tu médico y el hospital o centro de salud al que acudirás estarán ya asignados. Este modelo a pesar de que hasta ahora no había funcionado del todo mal, tiene 2 deficiencias principales: unas largas listas de espera y poca o nula libertad de elección de cobertura sanitaria.

    Pero existe otro sistema, más habitual en toda Europa; el sistema Bismarck, aplicado en países como Alemania y República Checa, donde hay sanidad pública, pero la diferencia es que no se gestiona desde el Estado, sino desde agencias de seguro públicas, no siendo éstas empresas privadas, sino un híbrido entre fundaciones sin ánimo de lucro y empresas estatales, por lo que compiten entre ellas, son independientes, pero a la vez tienen precios regulados. Por un lado, el Estado igualmente garantiza la cobertura universal, pero existe un mercado, lo que posibilita una competencia por ofrecer más cobertura, eficiencia y calidad y un servicio más personalizado.

    Esto se traslada al hecho de que, países como España e Italia, han sufrido un desabastecimiento importante de insumos y equipos médicos para hacer frente al virus, ya que el Estado es el encargado de ordenar cuánto y qué se compra, sin embargo, en países como República Checa, las clínicas y hospitales al tener una gestión independiente, pudieron buscar a tiempo, proveedores para suplir la falta de equipamiento sanitario, mejorando la gestión clínica y asistencial de los prestadores públicos, produciendo una mejor asignación de recursos para que los pacientes gocen de una atención adecuada. Eso, unido a la rápida respuesta del país con medidas oportunas y efectivas contra el covid-19, han hecho a República Checa un referente en la lucha contra la pandemia.

    Quieren conocer más? Les recomiendo escuchar hasta el final este didáctico video:

     

  • «Salvemos el trabajo», ¿podríamos replicar en Panamá la iniciativa checa que está preservando el empleo en medio de la pandemia?

    Como ya hemos comentado, la Pandemia no sólo es un virus afectando la salud; afecta la economía entera, cuya manifestación más dolorosa es la pérdida de trabajos. El covid-19 hará desaparecer globalmente, solo entre abril y junio de este año, el 6,7% de las horas de empleos, lo que equivale a la pérdida de 195 millones de puestos a tiempo completo, informó la Organización Internacional del  Trabajo (OIT).  El documento prevé que la región de Latinoamérica y el Caribe pierda 14 millones de puestos de trabajo, mientras que Centroamérica verá destruidos 3 millones de empleos.

    «En términos de empleo en riesgo, en América Latina tenemos identificado que un 44% de los trabajadores lo hacen en sectores que consideramos que tienen un alto riesgo», afirma Roger Gomis, economista de la OIT y colaborador en la redacción del informe. Esta es una cifra sustancialmente más alta que la media global, situada en el 38% de la fuerza de trabajo global.

    Ante estas cifras aterradoras, las únicas medidas gubernamentales que se vislumbran por ahora son sólo paliativas, programas específicos para esos trabajadores cesantes,  realizando transferencias de efectivo para compensar los ingresos perdidos, o la provisión de bienes de primera necesidad.

    Pero ese dinero se acabará pronto, dado que se consumen de una vez,  no hay producción, o sea, un flujo que constantemente alimente el ahorro y consumo, motores de una economía sana. ¿Entonces qué?  Solo estamos separados del pánico por las estadísticas por los informes lentos de las autoridades y un Código laboral que no responde ni  a las necesidades actuales, ni a las que vendrán.  Tarde o temprano tendremos que mirar una nueva realidad ante los ojos.

    Pero esa propuesta la dejaremos para más adelante. Ahora les vamos a contar cómo lo están haciendo en República Checa, un país que no sólo es un éxito por cómo está aplanando su curva, sino porque es uno de los pocos que sólo ha disminuido un 5 % de su fuerza laboral.

    El interesante proyecto se denomina “Preservar el trabajo”  y su «contraseña» es » No pierdas a los trabajadores, sino compártelos». La iniciativa surgió del esfuerzo de unos emprendedores que se basaron en el hecho de que actualmente hay dos extremos: o las empresas tienen completamente caída su actividad por el volumen de negocios y no saben qué hacer con los empleados (hoteles, restaurantes por ejemplo) o  hay empresas que, probablemente, en forma temporal están muy necesitadas de empleados (cajeros, despachadores de mercancías, almacenadoras, etc.). El objetivo de la plataforma no sorprendería a nadie: reducir los costos de transacción y vincular mejor la oferta con la demanda.

    Esta genial idea, fue inmediatamente tomada por el Vicepresidente del Comité Económico y el Presidente del Subcomité de TIC, Telecomunicaciones y Economía Digital de la Cámara de Diputados del Parlamento de la República Checa, Martin Jiránek, del Partido Pirata.

    El objetivo es una economía compartida. El concepto: no despedir a los empleados, prestarlos a otro empresario; o mejor dicho, se la llama asignación temporal de un empleado: un acuerdo sobre el «préstamo» temporal de un empleado para trabajar con otro empleador. Un empleado en comisión de servicio sigue siendo un trabajador del empleador original, pero la empresa a la que está asignado le da el trabajo. En la práctica, un «préstamo de trabajadores» temporal funcionará para que, durante el tiempo de la asignación, el nuevo empleador le otorgue trabajos, organice, administre y controle su trabajo, así como a sus trabajadores principales. Lo importante es que se mantenga la relación laboral existente. El empleador original factura los costos salariales del empleador temporal y los sueldos de los trabajadores temporales. Esto le ahorra dinero, sin perder la inversión en sus trabajadores experimentados. Por supuesto, el empleado debe aceptar la asignación o su pase temporal al otro empleador. Las condiciones laborales y salariales de un empleado asignado temporalmente a otro empleador no deben ser peores que las de sus empleados existentes.

    La Cámara de Comercio Checa se unió a la iniciativa y pidió a las empresas que ofrezcan a sus empleados a otras empresas en lugar de despidos debido a medidas gubernamentales contra el coronavirus . Las empresas tienen una línea telefónica gratuita para la oferta y la demanda de trabajo y también pueden usar la aplicación en línea de los emprendedores, llamada WorkLinks.com. Los sindicatos y el gobierno apoyan en conjunto este proyecto surgido de la iniciativa privada y por ahora les está funcionando. Por ejemplo, el Grupo de Transporte Škoda está reclutando actualmente a través de este sistema y muchas empresas paradas les están proveyendo sus trabajadores, en una auténtica relación de ganar-ganar.

    Imaginemos ahora mismo la situación en Panamá: mientras la mayor parte de empresas relacionadas al turismo, malls, restaurantes, están cesando trabajadores, hay otras que temporalmente necesitan empleados, por ejemplo los deliveries, los supermercados online que necesitan procesar mayores pedidos ahora que la gente no puede salir. Si se pudiera “traspasar o prestar” algunos trabajadores de estas primeras compañías a que vayan a empacar, entregar, en fin, hacer logística mientras dure la crisis, o apoyar otras tareas contables o lo que se requiera, quizás habría menos desempleo temporal, mientras pensamos seriamente la necesaria reforma a futuro del Código laboral, si no queremos que realmente la crisis nos termine de hundir. Aprendamos de los que lo hacen bien. Aprendamos por ahora de los checos, que a su vez  aprendieron duramente lo que fue el comunismo, a donde juraron firmemente no regresar nunca más.

  • Gobierno corporativo en una lección: la quiebra de Forever 21

    Para nadie es un secreto que el Corona Virus está poniendo a prueba a las empresas. Y tampoco es un secreto que muchas de ellas sencillamente desaparecerán; pero no necesariamente debido al virus, sino porque el mismo, ha expuesto una realidad que muchos accionistas, dueños, gerentes, directivos y responsables, se niegan a admitir: una empresa no gerenciada por buenos principios de gobernanza, está condenada a desaparecer. Siempre.

    “¿Pruebas de acidez? eso no me interesa, a mí ven a verme con los resultados de las ventas”, es lo que más de una vez he escuchado por los tomadores de decisión en una compañía, sea ésta chica, mediana o, contra lo que uno podría imaginarse, de las grandes también.

    Sin embargo, alcanzar el éxito a nivel empresarial depende de muchos factores. No sólo de las ventas. Mantener la operatividad de una empresa, posicionarse en el mercado y ante la competencia, estructurar y llevar planes de acción de manera organizada e impulsar el cumplimiento de ciertas reglas y controles, forma parte de lo que significa contar con un gobierno corporativo.

    Gobierno Corporativo no es contar con unos manuales bajados de Internet y guardados en un cajón del escritorio. NO. Gobierno Corporativo es precisamente el ejercicio formal de los procesos,  principios y valores sobre los que se cimienta una empresa, para llevarla a cumplir con metas financieras, calidad en su producción, crecimiento, sostenibilidad y sobre todo, tener información veraz, velando por los intereses de todos los actores que forman parte de su estructura interna;  como hacia lo externo, siendo sus clientes, consumidores y sector financiero como los más importantes.

    El gobierno corporativo permite que las empresas trabajen con mayor sentido de responsabilidad. Y en estos momentos de crisis, sobre todo financiera, ser responsable y generar confianza en nuestros acreedores, se convertirá en una pieza clave para definir el futuro de las compañías. Sin confianza, no habrá forma posible que los bancos por ejemplo, se sientan tranquilos con la sostenibilidad de los negocios o la responsabilidad en el cumplimiento de los pagos.

    Como he venido diciendo, muchas empresas ya venían en serios problemas antes de la aparición del Covide-19. Y la negación a ver la realidad, hará mucho más difícil una reestructuración, antes de que incluso los bancos lo hagan de hecho y sin consultar mucho, como me dijo un banquero, “si ustedes no lo hacen, el banco se los hará, les guste o no”. El virus sólo ha aplazado el tiempo, y qué mejor momento entonces, en tomar este tiempo extra, que calculo serán unos 6 meses, para implementar medidas rápidas, que ayuden a emprender un camino duro, pero con luz al final del túnel.

    No hacerlo, implicará terminar como Forever 21. ¿Qué no saben qué sucedió? Les cuento, es una sencilla lección de cómo quebrar una empresa exitosa, por no entender o no querer implementar Gobierno Corporativo.

    Forever 21 arranca a mediados de los 80s, cuando una pareja de inmigrantes surcoreanos, con estudios mínimos, 11000 dólares y mucho trabajo, abren su primer tienda de ropa de moda a precios bajos en California, Estados Unidos. Para el 2010, cuando el mundo estaba cauteloso en términos financieros, debido al reciente colapso del 2008, Forever inauguraba en la Quinta Avenida neoyorkina, una de sus más grandes tiendas en la mejor ubicación, porque sus dueños así lo habían querido y enviado para ello a su mejor ejecutivo, que sólo se limitaba a obedecer órdenes. ‘El Señor Chang te necesita , era la orden. «Oh, me tengo que ir», le dijo el ejecutivo Larry Meyer a un periodista de Bloomberg Businessweek. ¿Estará en Los Ángeles la próxima semana? «Nunca sabemos dónde vamos a estar». Esa era la tónica, de no planificación y decidir sobre la marcha. Algo normal para empresas familiares como el matrimonio Chang, reservado,  jerárquico y tenedor del 99% accionario. ¿A quién más que a ellos le rendirían cuentas? Y aparte, qué se les cuestionaba, si en su apogeo, en 2014, la compañía generó más  de 4 mil millones de dólares en ingresos.

    Sin embargo, Forever 21 quebró en Septiembre del 2019, ahogados por las deudas y por un cúmulo de malas decisiones tomadas en soledad y sin mínimos análisis profesionales. Por cierto, la intuición de los emprendedores es fundamental, pero luego deben sustentarse en aquellos que más saben sobre procesos, finanzas, comercialización, marketing…en fin, una estructura que permite tomar decisiones informadas e inteligentes, no porque le gusta al emprendedor, en este caso al matrimonio Chang, sino porque al mercado le gusta y por eso compra.

    Durante mucho tiempo, y a medida que los Chang se expandieron, crearon una cultura en la que la autoridad descansaba en unas pocas manos, el señor Chang supervisaba las operaciones y la señora Chang seleccionaba la mercancía, asistidos por otra pareja coreano-estadounidense, Alex y Seong Eun Kim, quienes poseían el uno por ciento restante de la participación de la compañía. Para 2009, las hijas de los Chang se unieron al grupo, recién egresadas de la Universidad. Los ejecutivos profesionales, solían decir: «Es difícil entrar en un negocio familiar, porque, al final del día, ¿cuánto control vas a tener realmente?». La información estaba aislada y las interacciones entre los departamentos eran limitadas. En general, los Chang eran inaccesibles. Sólo confiaban en un pequeño grupo de personas más allegados a sus creencias religiosas y no en sus ejecutivos. Pero estar cerca de los Chang no confería protección automática. Personas mayores fueron despedidas o degradadas, a veces, al parecer, por capricho, a menudo sin mucho aviso.

    Los Chang en algún momento consideraron hacer pública su empresa, ello fue a principios de la década de 2000, pero luego se retractaron. Querían continuar haciendo lo que quisieran, sin rendición de cuentas a nadie. “Han tenido muchos bancos allí tratando de que esto suceda», le dijo a Bloomberg Ilse Metchek, presidenta de la Asociación de la Moda de California. Pero aparentemente los banqueros hacían demasiadas preguntas sobre la capacidad de la empresa para operar de manera transparente. Y eso no les gustaba.

    Los Chang soñaban con convertir Forever 21 en una tienda por departamentos en un momento en que las tiendas por departamento fallaban. «Su financiamiento era poco claro y su apetito por el espacio era indisciplinado», le dijo Jim Sullivan, director gerente de la firma financiera BTIG a Bloomberg. Y operar en docenas de países en seis continentes requería experiencia que no tenían. Por ejemplo, las proyecciones de ventas anuales no se basaban en la cantidad de mercancía vendida el año anterior, sino en la cantidad que se compraba o enviaba. Varios ex ejecutivos decían que los Chang convocaban a reuniones, escuchaban presentaciones sobre datos de ventas y tendencias, y luego ignoraban lo que escuchaban. Confiaban en sus instintos más que en los análisis de sus ejecutivos.

    Ello los llevó a una gerencia desordenada, ordenaron demasiado un año, muy poco al siguiente: en la declaración de bancarrota, esto se llama efecto péndulo. En 2018 ordenaron demasiado. Los gerentes de las tiendas se quejaron de que sus almacenes no podían acomodar los envíos diarios. Algunos recurrieron a apilar cajas de ropa en los camerinos. Finalmente tuvieron que enviarlos de regreso al centro de distribución, donde la compañía a veces los perdía. En ocasiones, de acuerdo con múltiples ex ejecutivos y fuentes de la industria, los Chang retrasaron el pago de los pedidos que recibieron o los devolvieron sin pagar en absoluto, prácticas consideradas de mala fe que no ayudaron en nada para generar confianza en los proveedores. Mismos errores cometieron con importaciones de mercancía, que los condujo incluso, a prácticas rayando en la ilicitud, para tratar de salvar mercancías almacenadas en puertos.

    Los Chang tampoco ajustaron su estrategia de comercialización. Hicieron pedidos de abrigos para cada tienda, aun si era invierno en América del Norte, o era verano en América del Sur. Compraron ropa que era demasiado reveladora para Medio Oriente o que era demasiado grande para Asia. «Adaptar el producto para el mercado específico fue quizás un detalle de merchandising refinado que no tenían», así describe Sullivan el problema. Así mismo fueron dejando el mercado para que H&M o ZARA les recortaran fuertemente su pastel. Pero ellos creían saber mucho más que sus ejecutivos.

    En los últimos años, los Chang se enfrentaron a otro problema fundamental: la disminución de la moda rápida. «¿Por qué Forever 21 pensó que las viejas prácticas tenían sentido para el futuro? Deberían haber copiado algunas estrategias comerciales de sus competidores», dice Scafidi del Fashion Law Institute. «Forever 21 no parece haber aceptado la nueva conciencia de la contribución de la moda al calentamiento global y la contaminación».

    Todos esos cambios en los hábitos de consumo dejaron a la cadena con una enorme cantidad de ropa que no podía vender a precio regular. Contra todo lo que los demás minoristas hicieron, vender y asumir la pérdida por lo no vendido, ellos no rebajaron su inventario.

    Los minoristas usan su inventario, a menudo el único activo tangible que tienen, como garantía para los préstamos. Si los Chang permitían que la ropa se ofertara a descuento, su valor se reduciría, al igual que la cantidad de dinero que la compañía pudiera pedir prestado. Entonces las almacenaron. Su estrategia tal vez ayudó en el corto plazo, pero en el largo los castigó sobremanera.

    Finalmente llegó la primavera pasada.  Forever 21 entonces contrató a un nuevo director financiero, Brad Sell, en marzo, justo cuando Chang recibía informes alarmantes: las ventas habían caído un 20% respecto al año anterior. Sus operaciones canadienses, europeas y asiáticas juntas habían perdido alrededor de $ 10 millones al mes, desde el otoño de 2018 hasta el otoño de 2019. Sorprendentemente,  con ese dato atemorizante para cualquier CEO, los Chang habían planeado abrir más tiendas. Siguiendo el consejo de su nuevo CFO, decidieron cerrar 100 tiendas. Se hicieron muchos arreglos financieros. Pero la empresa no se recuperó.

    Las negociaciones en los Estados Unidos no se desarrollaron bien tampoco. Forever 21 pagaba alrededor de $ 450 millones al año en alquiler, la mitad de eso a los propietarios de centros comerciales Simon y Brookfield.  Se les propuso hacer el mismo acuerdo tal como estos propietarios lo habían hecho con Aeropostale. Había funcionado en ese caso, y parecía que Simon y Brookfield estaban dispuestos a considerar la posibilidad de hacer lo mismo con Forever 21. Pero había una condición desde Forever 21: los Chang querían permanecer a cargo como parte de cualquier acuerdo. Y era justo lo contrario lo que necesitaba el negocio para ser atractivo para los posibles socios.

    Jatin Malhotra, el sucesor de Meyer, jugó un papel importante en Forever 21. Era joven, entusiasta y los Chang lo trataban como a un hijo. A medida que la gravedad de la situación se hizo evidente, dicen las personas involucradas, el Sr. Chang se volvió retraído y desconfiado. Había perdido la fe en su futuro hijo, por lo que recurrió a su hija Linda. Ella trajo a la firma de gestión de activos Lazard Ltd. y otros asesores y abogados para ver cómo reestructurar la empresa y mantenerla bajo el control de la familia. Malhotra tuvo que renunciar.

    Se avecinaba la bancarrota, pero los nuevos asesores esperaban poder llegar a un acuerdo con los acreedores que pudieran anunciar para cuando la empresa solicitara acogerse al Capítulo 11 (ley de quiebras americana). Esa tarea se complicó por las prácticas comerciales de los Chang. No había una sola práctica que respondiera a lineamientos básicos de Gobierno Corporativo.

    Ex ejecutivos comentaban que la compañía usaba un software obsoleto y que los sistemas de contabilidad y envíos eran un desastre. Las tiendas a veces transferían mercancías por su cuenta y los almacenes acumulaban ropa de años de antigüedad. Cuando Forever 21 se declaró en bancarrota el 29 de septiembre, no hubo acuerdo con los propietarios de los locales principales que rentaba Forever 21.

    El propósito de declararse en bancarrota es proteger a una empresa de los acreedores mientras diseña un plan de reestructuración. El plan, desde luego, tiene que ofrecer pagar a los acreedores al menos parte de su dinero o darles una participación en el negocio reestructurado. Si los acreedores no aprueban el plan, pueden obligar a una empresa a liquidarse. Si el propietario es reacio a renunciar a su participación, eso puede crear un punto muerto, como estaba sucediendo con Forever 21, que aún para inicios de este año, seguía negando que sus operaciones fueran deficientes. Lo que estaba sucediendo podría haber sido manejable si los Chang hubieran aceptado hacerse a un lado. Pero no lo harían.

    En 2010, Linda le dijo a Businessweek que sus padres esperaban que ella y su hermana se apuraran y aprendieran sobre el negocio para que pudieran retirarse y dedicar más tiempo a sus misiones en la iglesia. Para finales del 2019,  preservar parte, si no toda, de su participación en Forever 21 seguía siendo la prioridad de los Chang, incluso cuando su autoridad cotidiana estaba disminuyendo, pero ya era demasiado tarde. Designar un nuevo director de operaciones,  un director de reestructuración ya tardío, nombrar una  junta directiva con independientes ya eran decisiones que sólo servían para desangrar más las finanzas. A fines de diciembre, demasiado tarde para hacer una diferencia en lo que resultó ser una temporada de compras navideñas decepcionante, Forever 21 anunció que había traído a un experto en marketing, conocido por su trabajo en Taco Bell, para descubrir cómo transformar rápidamente la marca. Todo siguió camino inexorable al crash final.

    Finalmente, a mediados de Febrero de este año, Simon Property Group, Brookfield Property Partners y Authentic Brands Group llegaron a un acuerdo por el que pagarán $ 81 millones por la compañía. El acuerdo significa que la familia fundadora de Forever 21, los Chang, han renunciado a la propiedad después de casi 35 años dirigiendo el minorista global de moda con descuento. Demoraron demasiado en aceptar la realidad, que era entender que como emprendedores habían sido brillantes, pero como gerentes, estaban muy limitados.

    Ayn Rand alguna vez dijo: Puedes negar la realidad, pero no puedes negar las consecuencias de negar la realidad. Una aceptación e implementación real de Gobierno Corporativo a tiempo, quizás no les habría asegurado no tener dificultades financieras, eso nunca se sabe, pero sí les habría asegurado un proceso mucho más competitivo, una empresa más apetecible y si todo iba mal, una venta por mucho más que los 81 millones de dólares en que se liquidó. Me dirán, pero eso es mucho más que los 11000 dólares con los que comenzaron. Es cierto, pero mucho menos para una empresa que vendió en su momento más de 4mil millones de dólares en un año.

    Fuentes: Bloomberg.com (Businessweek), therealdeal.com, cnbc.com

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  • Exposición a ataques cibernéticos, una realidad en esta crisis

    A medida que la pandemia de coronavirus se extiende por todo el mundo, otro enemigo invisible amenaza su seguridad. Desde el robo de datos hasta la difusión de información errónea, los piratas informáticos se están aprovechando de este momento especialmente vulnerable en la lucha contra la pandemia.

    Esta crisis sanitaria ha aumentado las preocupaciones entre los ciudadanos y se extiende la idea de que Estados Unidos no ha hecho lo suficiente para disuadir los ataques digitales de adversarios como Rusia y China. Y la falta de consecuencias graves ahora podría alentar a los atacantes a centrarse en servicios vitales como la atención médica o el suministro de alimentos, que podría costar la vida de muchas personas.

    Ya durante el brote, adversarios no identificados lanzaron lo que parece ser un ataque digital sin éxito dirigido a las redes informáticas del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS).  «Hay actores en el ciberespacio que piensan que somos vulnerables», dijo el representante de Wisconsin Mike Gallagher. “Como mínimo, debemos imponer costos a quien hizo esto. No queremos que la señal sea que ahora es un buen momento para atacar a los Estados Unidos».

    El Procurador General William Barr ya advirtió que habrá consecuencias «graves» si el ataque del HHS o la campaña de desinformación se remontan a un gobierno adversario. También ha instado al Departamento de Justicia a priorizar el enjuiciamiento de los ciberdelincuentes que busquen beneficiarse de la pandemia. Pero aún no ha descrito ninguna respuesta específica.

    La advertencia también se produce cuando una gran cantidad de empleados están trabajando desde sus casas con en equipos desconocidos o incluso no examinados, lo que aumenta la probabilidad de vulnerabilidades digitales.

    Tanto el FBI como la Agencia de Seguridad de Ciberseguridad e Infraestructura han advertido a los estadounidenses que estén atentos a los correos electrónicos de phishing mientras realizan teletrabajo. «Este es el momento de duplicar las medidas técnicas como el cifrado en la medida de lo posible», dijo George Little, jefe de la oficina de Washington especializada en ciberseguridad. «Ofrezca capacidad de seguridad adicional a su fuerza de trabajo remota porque sus computadoras portátiles, sus dispositivos de acceso remoto, ahora son la línea de frente de su empresa».

    Asimismo, la cadena de hoteles Marriott International ha sido víctima de su segunda violación importante de datos en los últimos años, después de que se accedió a la información de 5,2 millones de huéspedes utilizando las credenciales de inicio de sesión de dos empleados en una propiedad de la franquicia.

    La información comprometida puede involucrar detalles de contacto, incluyendo direcciones postales y de correo electrónico y números de teléfono; información relacionada con cuentas de fidelización de clientes, pero no contraseñas; detalles personales como empleadores, género y fechas de nacimiento; asociaciones y afiliaciones, como detalles de programas de fidelización de aerolíneas vinculadas; y preferencias de los huéspedes.

    También algunas aplicaciones de videoconferencia como Zoom, que ya ha alcanzado los 200 millones de usuarios, está en el punto de mira. Su cliente de Windows, dicen los expertos, está en riesgo por una falla en la función de chat que podría permitir a los piratas informáticos robar los inicios de sesión de las personas que hacen clic en un enlace. Otro error podría permitir a los atacantes acceder a las cámaras web de los usuarios de Mac.

    Las amenazas de ciberseguridad que han surgido durante esta pandemia están aumentando los temores de que la enorme cantidad de datos transmitidos a través de 5G pueda verse comprometida, temores que están en el centro de las preocupaciones de la administración Trump sobre el uso de productos de telecomunicaciones fabricados en China. Sus kits podrían contener «puertas traseras», agujeros de seguridad que podrían crear caminos para espías o piratas informáticos chinos. Si bien el avance tecnológico ha hecho posible que muchas empresas sigan operando de forma remota durante este brote, también ha llevado al frente y al centro el debate sobre la prohibición de empresas chinas como Huawei Technologies.

    «El caos global actual es una oportunidad realmente madura para que los actores sofisticados y de los estados nacionales se aprovechen», dijo Yasmin Brooks, un ex funcionario cibernético en Gran Bretaña. Deberíamos pensar en los objetivos económicos o políticos más amplios que «podrían verse comprometidos ahora, incluso si el impacto es invisible por algún tiempo», dijo Brooks.

    Esta es una clara señal de que pronto podríamos enfrentar una crisis de ciberataques además de la pandemia de coronavirus. Todas las organizaciones, desde gobiernos y bancos hasta proveedores de pagos, minoristas o fabricantes deben estar en alerta máxima. Es momento de considerar la seguridad cibernética como una prioridad.

    Si desea conocer más sobre hacking ético, no dude en consultarnos. Este asesoramiento es gratuito, online y en tiempo real, por un máximo de 50 minutos por sesión. Las sesiones son en idioma inglés.

    Para concretar su cita, escríbanos a info@goethalsconsulting.com o llamar al 302-2862 / 6679-2750 / 6676-9280.

  • ¿Cómo podría una sociedad libre hacer frente a una pandemia?

    ¿Cómo funcionaría la cuarentena en una sociedad libre y cómo se resolvería la falta de máscaras, respiradores, ventilación pulmonar, médicos..etc?

    Este es un momento en que vemos casi todos los días cómo el estado está fallando brutalmente en la lucha contra el COVID-19 (hoy, por ejemplo, el gobierno eslovaco ha prohibido a los laboratorios privados en Eslovaquia realizar pruebas de coronavirus, argumentando que son escasos, aunque ya tenemos más de 100,000). Lo mismo sucedió en la República Checa, donde el estado prohibió las pruebas en el prestigioso laboratorio privado de Sona Pekova, que desarrolló una prueba única para COVID-19 y se la proporcionó a todos los laboratorios de forma gratuita (afortunadamente ayer, Pekova finalmente obtuvo el permiso del estado para realizar las pruebas).

    La usurpación del monopolio para las pruebas de COVID-19 es una amenaza altamente irresponsable para toda la población en nuestra sociedad (en las pocas pruebas que hace el estado, se debe suponer que la cantidad real infectada en Eslovaquia y en la República Checa es de 10-100 veces mayor que las cifras confirmadas oficialmente). El mercado de prueba debe estar completamente abierto y desregulado, para que pueda probarse en cada esquina de la calle. Solo entonces habrá la mayor demanda de este servicio y millones de pruebas baratas fluirán a nuestros países, por lo que todos están dispuestos a pagar (el precio actual de la prueba es de 35 € y solo caerá si no estamos amenazados por la hiperinflación en las próximas semanas).

    Y después de estos obvios fallos cotidianos del estado, mucha gente se pone en contacto conmigo con las palabras “¡mira! Es bueno que tengamos un estado fuerte, porque en una sociedad libre no podríamos hacer frente a esta difícil situación”.

    En el siguiente artículo trataré de explicar cómo la cuarentena podría funcionar en una sociedad libre sin un estado, cómo una compañía podría hacer frente a la falta de máscaras, respiradores, ventilación pulmonar, médicos o las pruebas COVID-19. No estoy diciendo que funcionaría exactamente así, por supuesto que no lo sé y depende de una serie de circunstancias. Pero estoy convencido de que, gracias a la libre difusión de información y al libre mercado, podríamos hacer frente a la pandemia actual mejor de lo que lo hacemos ahora.

    ¿Cómo funcionaría la cuarentena en una sociedad libre?

    Si tuviera que pagar un seguro de salud real que refleje su salud, los lugares de riesgo que visita, las actividades de riesgo que realiza, su edad, la compañía de seguros de salud tiene el incentivo máximo para ser responsable y ella puede minimizar la probabilidad de pago de cualquier reclamo.

    Sin embargo, la mayoría de ustedes no pagan un seguro de salud «real»: pagan un impuesto de salud obligatorio que depende mucho de sus ingresos mensuales. Y su cantidad no refleja su comportamiento arriesgado.

    Estoy asegurado en una compañía de seguros de salud «real» (IMG Global), en el que tuve que describir en detalle mi afección médica, incluidas todas las predisposiciones genéticas. Y debido a que quería un descuento de ellos, también tuve que declarar que no los exigiría en los EE. UU., Canadá, Singapur o Hong Kong, donde los costos médicos de cualquier tratamiento son muy altos y que no realizaré ningún deporte riesgoso. Por supuesto, puedo romper esta regla o no decirles toda la verdad sobre mi estado de salud, pero cuando se enteran o descubren que mentí, no solo no recibo ningún pago del seguro si algo me sucede, sino que cancelan mi contrato. Y después de eso, es muy posible que incluso sus competidores no me aseguren. De vez en cuando recibo un correo electrónico de mi aseguradora de salud privada que indica que hay una situación de riesgo en algún lugar y no me aconsejan que viaje allí. Por supuesto, todavía puedo ir allí bajo mi propia responsabilidad, pero en este caso, no se reembolsarán los costos médicos en este país. También puedo adherirme a cláusulas para deportes de riesgo y reembolso en los EE. UU., Canadá, Singapur o Hong Kong, pero mi seguro será significativamente más caro. Así que no me importa.

    En una sociedad libre en la que estallaría una cuarentena, parecería que todos los clientes de seguros de salud serían contactados de inmediato y se les pediría que estuvieran en cuarentena, de lo contrario, aumentarían drásticamente la probabilidad de infección, no solo para ellos sino para todos los clientes de seguros de salud. Por lo tanto, aumenta significativamente la probabilidad de reclamos de seguros para el tratamiento de sus miles de clientes.

    Por lo tanto, garantizar la cuarentena (y su control) para sus clientes, en una situación de pandemia, es una pregunta literalmente existencial para una compañía de seguros de salud.

    Por lo tanto, las compañías de seguros de salud en una sociedad libre tendrían un gran incentivo para establecer sus propias cuarentenas para sus clientes, o para encontrar medios técnicos efectivos para monitorear el cumplimiento de la cuarentena domiciliaria de sus clientes. Cualquier violación de la cuarentena sería severamente castigada, cancelando el contrato con el cliente, porque sería de alto riesgo y amenazaría automáticamente a todos sus otros clientes y, por lo tanto, a sus negocios.

    Es posible que la cuarentena en una sociedad libre se imponga de una manera «más dura» que a través de las compañías de seguros de salud. Por ejemplo, directamente por agencias de seguridad privadas que lo considerarían un delito (violación de NAP) si un cliente de una agencia de seguridad infectara a otro cliente de otra agencia de seguridad (esto podría clasificarse como «daño físico»). En este caso, el objetivo de todas las agencias de seguridad sería minimizar cualquier desembolso de compensación a la contraparte (y, en última instancia, maximizar su beneficio). El resultado podría ser una cuarentena dura para todos sus clientes. Por supuesto, también habría un riesgo de que sus clientes pudieran juzgarlo por la pérdida de ganancias y la cuarentena demasiado dura y excesiva, por lo tanto, se requeriría que las agencias de seguridad hicieran un análisis en profundidad de la efectividad de cualquier cuarentena establecida. Lo que también significaría que no obligarían a las personas a poner en cuarentena si no fuera realmente necesario. De hecho, un gobierno puede permitirse imponer cualquier medida severa que a menudo no tiene ningún sentido. Debido a que es «para el interés público y la protección de la población», fácilmente «barre la mesa» de cualquier acción por parte de empresas o personas para quienes la cuarentena era innecesaria e ineficaz y destruyó sus negocios.

    Aquí, podría argumentar que esto es fácil de decir, porque a las personas ricas no les importa que una compañía de seguros de salud cancele un contrato con ellos, ya que incluso las operaciones más exigentes las pueden pagar en efectivo con su propio dinero y no necesitan una compañía de seguros de salud. Y me gustaría señalar en este momento que las personas ricas ya pueden violar la actual cuarentena obligatoria impuesta por el estado, ya que la multa por su violación es actualmente de 1650 €, que, por supuesto, cualquier hombre rico puede pagar fácilmente, incluso repetidamente. Por lo tanto, las personas con riesgo irresponsable, como vemos, pueden existir en cualquier sistema. Sin embargo, en una sociedad libre, en el futuro, ninguna compañía de seguros de salud en el mercado tendrá que asegurar a esa persona, porque ha puesto en grave peligro la salud de todos sus clientes (y, por lo tanto, de sus negocios).

    Así como las personas a nivel individual ahora son conscientes de la gravedad de la situación actual y se mantienen unidas (y no se ven amenazadas innecesariamente), probablemente se mantendrían juntas de manera muy similar en una sociedad libre y no se pondrían en peligro. Por ejemplo, usar máscaras solo es obligatorio en el transporte público, pero la mayoría de las personas en las calles de las ciudades ya usan máscaras, y esto se debe a su responsabilidad individual, no porque el estado lo haya ordenado. Del mismo modo, una condena individual de personas que no cumplen con los estándares de higiene esperados ya funciona (ayer en la calle, personas al azar comenzaron a gritarle a mi amiga, quien se puso un velo mientras hablaba por teléfono).

    ¿Cómo podría una sociedad libre hacer frente a la falta de máscaras, respiradores, ventilación pulmonar, médicos…etc?

    Tener una falta aguda de máscaras, respiradores u otras necesidades médicas durante la pandemia actual no significa que el mercado libre o el capitalismo hayan fallado. Todo lo contrario: el capitalismo no fracasó en absoluto en este caso (como mucha gente piensa y pide regulaciones estatales), sino que funcionó bien y creó un incentivo claro para que muchas personas nuevas comenzaran a producir y vender de inmediato necesidades médicas de protección (decenas si no cientos de empresas en Eslovaquia y la República Checa han cambiado a la producción de máscaras, incluso las producimos en nuestra Polis Paralela).

    La falta de productos y servicios en caso de un desastre puede ocurrir en cualquier empresa, incluso en el mercado al 100%, no es de extrañar que no siempre haya cosas milagrosas disponibles bajo ninguna circunstancia. Simplemente, los desastres están cambiando drásticamente la demanda actual del mercado en la sociedad, lo que resulta en una falta de algo sólo a corto plazo.

    Pero es precisamente un mercado libre que, en esta difícil situación, puede reaccionar de manera más rápida y flexible y devolver a la normalidad la situación de deficiencia.

    Sin embargo, esto requiere a corto plazo «precios sobrevalorados» de las cosas que tienen más demanda. Actúan como señales claras del mercado para que los emprendedores produzcan y entreguen productos y servicios mucho más que antes, y también significa que emprendedores completamente diferentes se concentren en lo que actualmente es la mayor demanda, y también para la gente común, comprender la «escasez» de sus máscaras o respiradores y evitar desperdiciarlos innecesariamente durante las primeras semanas de la pandemia (a menos que haya más). Después de un tiempo relativamente corto, el mercado estará saturado con la cantidad de bienes faltantes, y habrá una serie de nuevas empresas competidoras, lo que resultará en una caída de los precios, probablemente incluso por debajo del precio anterior a la crisis.

    Desafortunadamente, los intentos del estado de regular el precio máximo al que se pueden vender estos artículos muy demandados tienen el efecto completamente opuesto: bloquean las señales del mercado y, en última instancia, hacen que los clientes pierdan los productos faltantes, incluso si están dispuestos a pagar por ellos. Lo que lamentablemente es la situación actual con máscaras y respiradores.

    Cuando hay una crisis y algo es escaso, la demanda aumentará automáticamente y, por lo tanto, el precio y la oferta. Cuando un estado introduce un ‘precio tope’, el resultado es una escasez de bienes.

    Cuando el estado falla, el mercado negro comienza a funcionar perfectamente (tanto los geles desinfectantes como los respiradores FFP3 se venden en el mercado descentralizado OpenBazaar). Se crea la «mafia respiratoria» que, como las drogas, satisface las necesidades humanas. Y, al igual que las compañías farmacéuticas, el estado está comenzando a librar una guerra peligrosa; como resultado, los respiradores caros ya no podrán llegar a nadie.

    Para una explicación de si la venta de material médico caro es moral por parte de los traficantes en el mercado negro, vea mi último artículo (en checo)  COVID-19 y sus consecuencias inesperadas y absurdas en la sociedad, específicamente el punto 8, o el video INESS ¿Cuánto cuesta un respirador?

    Tengo una gran admiración por todos los médicos apasionados que, debido a su creencia médica más profunda y a su sincero compromiso con el juramento hipocrático, están luchando activamente contra COVID-19. Desafortunadamente, son pocos, y lleva años entrenar a nuevos médicos. ¿Qué hay de eso? Numerosos estudiantes que se gradúan de la escuela de medicina o de la escuela secundaria de medicina también pueden ayudar en esta situación de crisis. Quizás solo se necesite motivarlos más. En cuanto a los expertos, seguramente hay médicos dispuestos a ayudar a combatir la pandemia en países como China, donde los hospitales cierran después de una pandemia. Desafortunadamente, el background médico no es suficiente para comprar un boleto solo a Eslovaquia y venir a ayudarnos. También debe desarrollar un medicamento y una vacuna para COVID-19 lo antes posible. Y, por supuesto, ordenar tanta ventilación pulmonar como sea posible. Y todo esto tiene que ser pagado.

    En un mercado libre, tanto las compañías de seguros de vida como las de salud tienen un claro incentivo económico: minimizar las grandes reclamaciones para reembolsar el tratamiento costoso a sus pacientes (y aún tienen clientes que pagan porque los clientes incapacitados o muertos no pagan nada), así como retrasar los pagos del seguro de vida. Esto se logrará principalmente mediante una prevención importante (motivación económica para construir cuarentenas funcionales para aislar a sus clientes), invirtiendo en tratamientos de última generación (tremenda motivación económica para buscar una vacuna COVID-19) y salvando a sus clientes (solicitando suficiente ventilación pulmonar, ordenar a los mejores médicos para una pandemia mundial).

    El estado ya no puede ayudar en esto y sus intervenciones solo empeoran las cosas.

    Conclusión

    La falta de respiradores, máscaras, pruebas COVID-19, médicos o ventilación pulmonar no es una falla del mercado libre que requeriría cualquier intervención estatal. Es el resultado de un desastre inesperado que puede ocurrir en cualquier sociedad. Y es el mercado libre el que puede resolverlo de manera rápida y mejor. Por lo tanto, no nos interpongamos en su camino. Y no apoyemos a los políticos que hacen esto mediante la introducción de prácticas totalitarias.

  • La crisis del coronavirus: creación de grandes oportunidades

    Sabemos que la pandemia de coronavirus es una seria preocupación mundial y el esfuerzo para detener su propagación ha tenido impactos de gran alcance tanto en la economía mundial como en las comunidades locales.

    Pero no todo son malas noticias, sabemos que cuando hay una crisis, también surgen oportunidades. Mientras unos sectores se estancan, otros prosperan. Una crisis normalmente elimina las condiciones de frontera y produce aceleradores de innovación. Este es el caso de las compañías de tecnología más grandes, las cuales se están manteniendo estables, incluso están aumentando sus ingresos.

    La pandemia, ha profundizado la dependencia de las compañías, de los servicios de empresas destacadas de la industria tecnológica, al tiempo que acelera las tendencias que ya los estaban beneficiando. Las empresas ya están volcando sus propios centros de datos en las plataformas de almacenamiento en la nube más potentes como las que ofrece Amazon, Microsoft y Google, y es probable que ese cambio se acelere, ya que millones de empleados se ven obligados a trabajar desde casa, lo que ejerce una gran presión sobre las infraestructuras tecnológicas corporativas.

    Microsoft también ha promovido agresivamente una nueva herramienta de colaboración y mensajería empresarial: Microsoft Teams. La semana pasada, Microsoft anunció que Teams había crecido un 37% en una semana, con más 44 millones de nuevos usuarios diarios, y un total de 900 millones de reuniones y minutos de llamadas en los equipos todos los días.

    Amazon por su parte, está contratando a 100,000 trabajadores de almacén extra para satisfacer la creciente demanda de pedidos en línea. Hasta ahora, Amazon había tenido un gran desafío para hacer que los clientes confiaran en ellos para la compra de comestibles. Pero ahora esto está cambiando, los compradores, reacios a ir a la tienda, recurren al gigante del comercio electrónico para obtener una variedad más amplia de productos y medicamentos de venta libre.

    Otras aplicaciones de entrega de productos como Instacart, Walmart Grocery y Shipt, también están presentando números récord de descargas diarias. Instacart planea contratar a 300,000 trabajadores en los próximos 3 meses, más del doble de los que tiene actualmente.

    El tráfico de Facebook también ha explotado, ya que muchas personas recurren a él en busca de noticias en tiempos de crisis y para distraerse. Las llamadas de voz a través del servicio de mensajería WhatsApp de Facebook se han duplicado en volumen. La aplicación Messenger de Facebook ha tenido un crecimiento similar, y otras herramientas de comunicación como Zoom ahora son esenciales.

    Las descargas de la aplicación Netflix, plataforma de televisión online, han aumentado un 66% en Italia y un 35% en España en esta crisis. En los Estados Unidos, un 9%. Netflix y servicios de streaming similares, han reducido las ventas de taquilla para películas en los últimos años. Ahora, a medida que las salas de cine cierran, Netflix y YouTube están ganando una nueva audiencia.

    Incluso Apple, con cientos de tiendas cerradas en todo el mundo, parece que saldrá airosa de la crisis. Muchas de sus fábricas están casi de vuelta a la normalidad. La gente gasta más tiempo y dinero en sus servicios digitales. La semana pasada, Apple incluso lanzó una línea de nuevos dispositivos. En las últimas 2 semanas en EE.UU., los ingresos de Apple y Android App Store han aumentado entre un 14 y un 20%.

    Por tanto, vemos que, cuando la economía finalmente mejore, las grandes compañías tecnológicas podrían emerger mucho más fuertes, siendo beneficiadas de los cambios en los hábitos de consumo, y a pesar de más de 1 año de críticas por parte de legisladores, reguladores y competidores en EE.UU. antes de que la pandemia azotara, es probable que las compañías más grandes terminen este año con grandes números.

    Pero ¿y qué hay de las chicas, de las emergentes, de los que no son tecnológicos como el chichero o del restaurant? Pues bien, ellos son parte de la cadena, el chichero venderá su refresco al acalorado programador o el pequeño emprendedor tecnológico podrá brindar sus servicios a las grandes y el restaurant será quien brinde el almuerzo a estos dos mientras sellan su acuerdo comercial.

  • Contra la Pandemia Económica, emprender en tiempos de crisis

    Como en toda batalla, hay vencedores y vencidos, y en la que nos encontramos hoy en día contra el COVID-19 seguro que saldremos victoriosos.

    Pero también existen efectos colaterales negativos, que en este caso están generando serias amenazas fundamentadas en las medidas que están implementando los gobiernos y la sociedad en general, que afectan a nivel económico a los países y por ende para sus habitantes y empresas, conllevando a diferentes niveles de crisis según el estado de debilidad en que nos encontremos.

    Para contrarrestar estos efectos negativos, los gobiernos y la sociedad deberán promover e implementar medidas que generen oportunidades dirigidas a los emprendedores (empresas e individuos) para que puedan plantear e implementar estrategias, tácticas y acciones fundadas en sus fortalezas para sobrellevar y salir de un potencial estado de crisis pos COVID-19.

    Visto desde el punto de vista de un FODA (herramienta esencial para la planificación) las Oportunidades  y las Amenazas forman parte de los Factores Externos en donde las compañías e individuos no tienen injerencia, más que aceptarlos y ver cómo pueden reaccionar, considerando sus Fortalezas y Debilidades que forman parte de los Factores Internos que son propios y particulares de cada uno de ellos y que dependen directamente de sus decisiones.

    Dicho esto, voy a plantear un cuadro de situación hipotético con algunos de factores reales que ya se están evidenciando (en azul) y otros ideales (en rojo) que deberían adoptarse para facilitar la solución de la crisis pos COVID-19.

    Planteamiento FODA

    Hasta hoy, este cuadro reafirma, con los factores que se vienen manifestando (en azul), el modelo negativo de punto de equilibrio, que presenté en mi artículo anterior (Camino a una Pandemia Económica).

    Pero no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante.

    Si se dieran los factores ideales (en rojo) y fuéramos lo suficientemente audaces y honestos para jugar conjugando las Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas, podríamos transformar fácilmente ese modelo negativo en uno positivo.

    Modelo de Punto de Equilibrio

    Todo esto se trata de, utilizando las enseñanzas de Sun Tzu, mitigar las amenazas, minimizando las debilidades, aprovechando las oportunidades para maximizar las fortalezas, tomando decisiones combinadas de ataque y/o repliegue acertadas, para salir victoriosos de la eventual batalla contra la “Pandemia Económica”.

    El dato esperanzador es que las mayores empresas globales nacieron en plenas crisis. A finales del siglo XIX el mundo estaba cambiando aceleradamente y en 1890, en absoluta incertidumbre, nació General Electric, la General Motors en 1908 o IBM en 1911, y sobrevivieron a dos enormes crisis mundiales: la primera guerra mundial y la gran depresión de 1929.

    La posguerra dio paso a un tenso período de entreguerras, en cuyo marco nacieron Hewlett-Packard en 1939, y McDonald’s. Tras la Segunda Guerra Mundial el mundo se partió en dos bloques, generando la mayor crisis global denominada guerra fría, e igual nació  en 1953 Burger King; en 1962, entre la crisis de los misiles y una carrera espacial sin precedentes,  nació Walmart. Luego llegó la guerra de los seis días, que disparó los precios del petróleo en 1967, o a la década de los 70, con la primera crisis del petróleo, o a la de los 80, con la segunda crisis del petróleo. Y nacieron Starbucks en 1970, Microsoft en 1975, Apple en 1976, la CNN en 1980,  la MTV en 1981, Adobe en 1982.

    Ni las guerras del Golfo ni una creciente escasez de capital en todo el mundo impidieron el nacimiento en 1995 de gigantes hoy día como Yahoo!, Amazon, MSN o eBay. En 1997, con la crisis financiera asiática golpeando al mundo, nació Google. Con el ataque terrorista a las Torres Gemelas  el mundo parecía derrumbarse también. Pero ni la crisis posterior ni el miedo tecnológico infundado por el “efecto 2000” evitaron que en 2001 naciera Wikipedia,  Sony-Ericsson o el iPod.

    Tampoco la guerra de Irak, ni la gripe aviar (algo similar al Coronavirus actual) o los ataques terroristas en Reino Unido y España, impidieron que en el  2003 nacieran LinkedIn y WordPress, un año después Facebook y, en 2005, YouTube. Twitter en 2006, el  iPhoney Zynga, ambos en 2007, a pesar de muchas advertencias de académicos sobre la crisis en ciernes que se avecinaba (incluso Nassim Taleb prendía las alertas con su Cisne Negro). Luego llegaron, con la crisis financiera en auge, Spotify o Grupon en el 2008. En 2009, Forsquare y en 2010, el iPad.

    Va a ser duro el camino a recorrer, pero la historia nos demuestra que innumerables compañías como las citadas, surgieron de las cenizas en tiempos de crisis, pero atención, así también hay innumerables ejemplos de compañías que han desaparecido en tiempos de bonanzas (el caso más reciente de Forever 21). Todo depende de crear un entorno próspero y de nuestras propias decisiones.

    Para ello es indispensable poner en práctica el sentido común (que a veces es el menos común de los sentidos) estudiando y aprendiendo de las experiencias pasadas y reconociendo la realidad del presente para poder proyectarse hacia el futuro.

  • Ahora la protección de los DATOS es responsabilidad de todos

    En el mundo DIGITAL existe un solo objetivo de los cibercriminales, y es apropiarse de sus datos. Y la razón es muy sencilla, porque una vez que se apoderan de sus datos, pueden hacer lo siguiente:

    • Manipular y/o Sobornar.
    • Destruir su Reputación.
    • Destruir su Empresa.

    Escribiendo este artículo me vienen a la mente los siguientes refranes:

    • “Ojo que no ve, Corazón que no siente”
    • “Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde”
    • “No se teme lo que no se ve”

    Abramos los ojos un poco para ver nuestra realidad:

    El más reciente informe publicado en la plataforma Fortinet Threat Intelligence Insider Latin America, herramienta que recopila y analiza miles de incidentes de ciberseguridad a nivel global, arrojó el siguiente informe:

    América Latina y el Caribe registraron 85 mil millones de intentos de ciberataques en el 2019. Mientras  que Panamá tuvo más de 3.9 mil millones de intentos de ciberataques durante ese mismo período.

    Lo anterior se traduce en alrededor de 11 millones de intentos por día, la mayoría de los cuales siguen la tendencia de Latinoamérica y están especialmente diseñados para entrar en redes bancarias, obtener información financiera y robar dinero.

    Ustedes que leen este artículo, ¿cuáles son las probabilidades de que esto les ocurra?, como vemos en las estadísticas, cada vez más se aumentan estas probabilidades y al parecer nuestra región se ha hecho muy atractiva para estos cibercriminales.

    Entre las amenazas más detectadas durante el 2019, se encuentran dos ataques dirigidos específicamente al sector bancario: DoublePulsar y Emotet. DoublePulsar es un ataque tipo “backdoor” que ha sido utilizado por el ransomware WannaCry y en intrusiones a bancos de la región en 2018.

    Decir que «esto a mí no me pasará», es lo mismo que decir, «no voy a comprar un seguro de auto porque jamás sufriré un accidente», verdad que todos ustedes cuentan con un seguro contra accidentes de auto, ¿cierto?

    Aunque la mayoría de las empresas considera innecesario invertir en una consultoría con los expertos en ciberseguridad,  ésta puede ser la clave para resguardar la información sensitiva ante los ataques de los cibercriminales que cada vez son más sofisticados y casi imperceptibles.

    En el último año, nueve de cada 10 bancos en la región sufrieron ataques cibernéticos, según datos de la Organización de los Estados Americanos (OEA), lo que deja en evidencia que transitamos por una línea muy delgada que nos separa de la lista de ser víctimas de los cibercriminales.

    Para concluir, les pregunto, ¿qué podemos aprender de la crisis del CORONAVIRUS (Covid-19)?, estamos seguros que en algún momento llegará el pico máximo y por esta razón  nuestras autoridades con los recursos que tienen, y nosotros mismos nos estamos resguardando en cuarentena. El tema, entonces,  no es si va a explotar, el tema es cuándo y qué tan preparados estemos para atenderlo. Lo mismo sucede con un ataque, sobre todo ahora con un riesgo más agregado, que es el teletrabajo y el factor humano, que casi siempre es el más desatendido.

    Una de las principales enseñanzas que nos dejan las crisis es que siempre vamos a afrontar una. Lo ideal es que nos encuentre lo mejor preparados y acercarnos a empresas especializadas que cuenten con la experiencia para orientar y pensar cómo lo haría un atacante, con la finalidad de tratar de adelantarse a sus siguientes pasos para que el impacto sea el menor posible.

    Me ha tocado lidiar con uno de los mayores hackeos de la historia; no estoy indemne, pero sí muchísimo mejor preparado que quien no haya estado en semejante situación de crisis. Y hoy me rodeo de los más importantes hackers éticos, con los cuales trabajamos para organizar y poner a salvo su más importante activo, la data, que desde el próximo año, será responsabilidad de los principales ejecutivos de cualquier organización.

    Si desea conocer más sobre hacking ético, no dude en consultarnos. Este asesoramiento es gratuito, online y en tiempo real, por un máximo de 50 minutos por sesión. Las sesiones son en idioma inglés.

    Para concretar su cita, escríbanos a info@goethalsconsulting.com o llamar al 302-2862 / 6679-2750 / 6676-9280.

  • El cuatrimestre en el que el mundo se detuvo

    El mundo está paralizado y las discusiones arrecian sobre las medidas tomadas; pero en el fondo, hay dos conceptos en disputa y  es momento para explicar las diferencias entre un evento conocido como de riesgo sistémico y otro conocido como «black swan». Comencemos.

    Una enfermedad globalizada

    Tras pasar lo peor en Enero y Febrero, China y Corea del Sur han logrado entrar en la fase descendente de la curva. China, donde se originó el COVID 19, optó por una estrategia de distanciamiento social radical, mientas que Corea del Sur, en cambio, optó por una estrategia más moderada, siendo un país a donde el virus se importó y llegó a superar en casos conocidos a China, gracias a un distanciamiento social moderado y un tamizado agresivo de pruebas.

    El epicentro de la enfermedad ahora parece ser el sur de Europa, aunque Italia al tomar de manera tardía medidas de aislamiento social radical, parece están empezando a lograr estar en el tope de la curva, con igual cantidad de casos nuevos en varios días, y pronto veremos si entra en la fase descendente. España, ahora, parece ser el país más enfermo de Europa, con 36% más de casos en la misma etapa de la epidemia que los que tuvo Italia en su momento.

    Fronteras cerradas, puertos, aeropuertos y fábricas cerradas, la globalización liberal parece haberse parado en seco. Ahora todos somos keynesianos, el estado aumenta su rol en la economía, interviniendo contratos de financiamiento y servicios públicos, distribuyendo alimentos, interviniendo la sanidades privadas, ordenando confinamientos, haciendo compras millonarias, subsidiado vacunas e investigación médica.

    Hay quienes hablan del fin de la globalización neoliberal, hasta que cuando pase lo peor se den cuenta que están demasiado endeudados, que no van tener industrias andando para cargar sobre ellas más impuestos, y que imprimir moneda va a ser un problema serio que va a causar inflación y con esto una seria caída de los salarios reales. Tras el gasto público forzado por este Cisne Negro llamado COVID 19 va a venir un serio debate sobre la austeridad, los sistemas públicos de salud, la sanidad privada y sus méritos; pero también va a venir el tener que tomar medidas para poner las industrias a andar y lograr una recuperación económica seria. Y no serán fáciles. Así que las noticas de la muerte de la “globalización neoliberal” son un poco exageradas; después de la guerra, la pandemia de gripe española y el hambre de 1918, vinieron los años locos de los 1920s. Tras la Peste Negra vino el fin del orden feudal, y el nacimiento del capitalismo, precisamente en el Norte de Italia, más asolado por la crisis, igual que hoy. Tras una crisis así, la gente quiere bailar en las calles como la mamá de Jojo Rabbit, no construir el paraíso. Las noticias de la muerte del liberalismo son prematuras.

    Lo cierto es que se ha demostrado que la humanidad ahora por primera vez, es una población global. Que una epidemia letal como la Peste Negra, que asoló China, Irán, Siria y luego toda Europa, ya no va a quedar localizada en Eurasia siguiendo rutas comerciales terrestres y marítimas en barcos de vela. La peste negra sigue con nosotros, tras el brote durante el impero Romano. Que la gran epidemia de viruela, que mató al 90% de la población de pueblos originarios del Nuevo Mundo, no va a quedar confinada al nuevo mundo.

    En 1918 la gripe porcina saltó de especies, de un cerdo a un granjero de Kansas, que había sido reclutado para pelear en la Primera Guerra Mundial, quien enfermó a sus compañeros de barracas; el virus viajó en el barco hacia Europa y desembarcó en Francia, donde creó una epidemia, cruzó las trincheras (si un virus de gripe puede cruzar la tierra de nadie, puede cruzar cualquier frontera por más cerrada que esté; cerrar fronteras sin tomar otras medidas solo gana tiempo), e infectó a Alemania. Como la censura estatal de guerra ocultaba a los enemigos la existencia de un virus, sólo los diarios españoles se dieron cuenta de la epidemia de gripe que mató a millones de españoles, y enfermó hasta el propio Rey quien sobrevivió. De allí su nombre de Gripe Española. El virus viajó en barco a todo el mundo, y regresó habiendo mutado de manera más virulenta a los Estados Unidos. La gripe española fue la primera gran pandemia mundial que mató gente en todos los continentes. Y no será la última.

    Un mundo globalizado requiere de respuestas globalizadas. Para que una epidemia se detenga tienen que pasar varias cosas, no solo evitar que tú te contagies. Se tiene que evitar que el vecino se contagie. Lo mismo pasa con los países; de nada sirve que el virus ya haya pasado por un país, sea que enfermó a todos los que tenía que matar o que con políticas de sanidad pública frenaran la epidemia, para que país vecino sea un foco de contagio a futuro. Así que no nos extrañe que veamos que los estados acuerden con la Organización Mundial de la Salud protocolos conjuntos para afrontar esta epidemia a futuro. En eso el orden global va a salir fortalecido, con el perdón de nativistas y nacionalistas. Los virus no respetan fronteras, religiones, nacionalidades e ideologías. Igual que el hombre liberal de Justo Arosemena, su hábitat es el mundo, y para ellos no existe la palabra extranjero.

    Contrario a lo que se piensa, el capitalismo no gusta ni de las guerras ni de las pandemias. Ambas son hostiles al libre comercio. Los únicos comerciantes que se benefician de las guerras son los fabricantes de armas y los que manejan industrias extractivas como la petrolera que buscan ventajas territoriales.

    ¿Una simple gripe? Riesgos sistémicos versus cisnes negros.

    En una escena de la película de Christopher Nolan, El Caballero de la Noche, el Guasón habla con un desfigurado Harvey Dent, en su cama del hospital. El Guasón le dice a Dent: “Saben que he notado, nadie entra en pánico cuando las cosas van de acuerdo con el plan, aunque el plan sea horripilante. Si mañana le digo a los medios que unos pandilleros fueron abaleados, o un camión lleno de soldado fue volado en pedazos, nadie entra en pánico, porque esto era parte del plan; en cambio sí le digo a la gene que un pequeño alcalde va a morir, todo el mundo pierde la cabeza, porque no era parte del plan.”

    Esa es la diferencia entre un riesgo sistémico, que ha sido conocido, estudiado por el sistema e integrado en el diseño de los sistemas de salud pública, o en los cálculos actuariales de las aseguradoras, o en el sistema inmunológico de nuestros cuerpos, en los tratamientos de los médicos, o los productos de las farmacéuticas. Un riesgo que ya conocemos, lo hemos normalizado y sabemos vivir con él, porque es parte ahora del plan, a un riesgo desconocido, que no sabemos a dónde nos puede llevar, y contra el cual no nos preparamos. Si calculas que x cantidad de personas va a morir al año de gripe, es parte del plan. Pero si ese número se dispara, la gente entra en pánico y ningún político que no sea un suicida político va a decir, “es un simple refriado, dejemos que la biología haga su trabajo, que la enfermedad mate a quien tenga que matar y luego se extinga porque los sobrevivientes tienen inmunidad colectiva” sin suicidarse políticamente. Sino miren como reculó Boris Johnson.

    Nassin Taleb, dice que un Cisne Negro es el impacto inesperado de lo altamente improbable. Los virus de la gripe y el resfriado mutan constantemente al adaptarse a su huésped, por lo tanto tienden a hacerse más benignos con el tiempo. A un virus no le conviene matar a su huésped rápido, porque entonces carece de cédulas en las cuales parasitar su ADN/ARN y no va a tener tiempo de contagiar a otro huésped. Un virus que mate a una persona rápido se extinguiría porque no tiene tiempo de saltar de huésped. Por eso las cepas más virulentas de gripe y resfriado tienden a extinguirse y las más débiles a florecer y es seguro que eso pasará a largo plazo con el COVID 19. Pero la evolución es al azar y nada impide que un virus mute para hacerse más letal. El caso de la gripe española está claro, en los campamentos militares norteamericanos era letal, pero en Europa se volvió más letal, y barrió el mundo hasta que la cepa más letal creo inmunidad colectiva y se quedó sin huéspedes que matar. Ningún político o médico responsable se la va a jugar con la pequeña posibilidad de que el virus mute hacia una variante más letal, un auténtico cisne negro. De nuevo su carrera pende de un hilo.

    ¿Pero es un simple resfriado?

    Para empezar, los resfriados u gripes estacionales no son una sola enfermedad sino muchas causadas por coronavirus, rinovirus, adenovirus y otros. No es correcto comparar la fatalidad de una sola enfermedad con varias bajo el título de gripe o resfriado. Si fuéramos consecuentes, entonces tendríamos que sumar las muertes de COVID 19 a la de otros resfriados y gripes y veríamos como se disparan este año.

    Muchas personas comparan la mortalidad del Coronavirus con la de la gripe estacional y se preguntan por qué no dejar que este se maneje de manera igual. Citan en ejemplo del H1N1 o gripe porcina del 2009. Tas detectarse un brote en los hospitales de la Ciudad de México, Felipe Calderón tomó medidas sumamente duras; el presidente Barak Obama, recién estrenado, declaró estado de emergencia aunque todavía no había muerto nadie en los Estados Unidos, pero al final no tomaron medidas radicales para parar la economía, solo sanitarias. La gripe mató 12000 personas, y 600 en Argentina, Hay que aclarar que el H1N1 no es un coronavirus sino un ortomixovirus del grupo de la influenza A. El brote del 2009, mató a 18,000 personas mundialmente, y sigue estando allí, recurriendo por estaciones. Es otra influenza estacional más. Pero no siempre fue así. En 1918/1919, una cepa realmente virulenta de este virus, en tres oleadas infectó a 500 millones de personas, el 27% de la población mundial de aquel entonces, y mató entre 17 a 50 millones de personas. El brote del 2009, 91 años después, fue más benigno porque gran parte de la población actual tenía inmunidad porque sus abuelos y bisabuelos sobrevivieron en 1918. La Influenza A, tipo H1N1 es ahora un riesgo sistémico, ha sido normalizada por nuestros sistemas inmunológicos y por los sistemas de salud públicos y por las aseguradoras privadas; el COVID 19 en cambio es un cisne negro el día de hoy, no sabemos qué tan inmunes seamos, o que tan letal pueda ser, o como va a mutar, y no lo calculamos en nuestros organismos o en nuestros sistemas de salud. Hoy el H1N1 es un riesgo normalizado, pero en 1918 fue un cisne negro que tomó al mundo por sorpresa. Como el COVID 19 hoy. Así que no comparemos manzanas con peras.

    Además los virus suelen tener sexo viral; la gripe aviar puede combinarse con la porcina o con la humana sin problemas al infectar dos virus la misma célula. Lo cual da lugar a variedades más letales. ¿Qué tan letal es el COVID 19? Comparado con la gripe normal, la mortalidad de la gripe estacional normal es del 0.1% según la OMS, el SARS 1, otro coronavirus, es mortal al 15% pero no era muy contagioso entre humanos, el H1N1 en el 2009 fue 0.02% mortal, pero en el 1918 era 2% mortal. Ambos altamente contagiosos.

    Bueno, el COVID 19 es 3% mortal según la OMS. Más mortal que la gripe española. Bueno, me dirán que casi todos los muertos de COVID son ancianos con precondiciones mientras que la gripe española mataba a los jóvenes y saludables, pero es que casi todos los muertos de enfermedades respiratorias, como el SARS, el resfriado común, o de influenza A, como las gripes aviar o porcina, tienen precondiciones y mueren por complicaciones como infecciones bacteriales. Los virus respiratorios suelen matar a niños con sistemas inmunológicos que no están formados, o a ancianos o enfermos que los tienen debilitados, nada nuevo aquí. Virus que maten mayoritariamente personas entre los 20 y 40 años como la Gripe Española de 1918 son rarísimos. Así que negar la letalidad del COVID 19 vs otras enfermedades respiratorias aduciendo el tema de las complicaciones es absurdo. Los datos médicos dicen que es más letal. Además la letalidad puede subir. Porque esa cifra global de la OMS incluye a los países donde el sistema de salud pudo controlar la epidemia sin colapsar. En Italia, la mortalidad ya pasa el 6% y en Madrid el 4%. Un virus que manda al 40% de los enfermos al hospital, y a un 15% de los enfermos a cuidados intensivos puede hacer colapsar los sistemas de salud públicos y privados de un Estado. Y hacer que el sistema de cuidados intensivos del país entero colapse. Lo que dispara la mortalidad de otras enfermedades y accidentes en lo ancho del espectro. Después de la Gripe Española de 1918 pasó lo mismo, el hambre por el colapso de actividades económicas, y la muerte de muchos médicos y enfermeros, causaron que otras enfermedades se dispararan. Este es un riesgo real ahora mismo.

    El COVID 19 nunca contagiará a muchos, la gripe española le dio al 27% de la población mundial, y en el peor escenario de COVID 19, los barcos de cruceros, atiborrados de jubilados y parejas maduras, el contagio ha sido del 20%. De los contagiados que den positivo, muchos serán asintomáticos, darán positivo en las pruebas, pero nunca presentarán síntomas. Otros como el actor Tom Hanks y su esposa Rita Wilson tendrán síntomas leves, como resfriado o alergia. El problema es aquellos que necesiten hospitalización o cuidados intensivos que son estadísticamente muchos más que en una gripe estacional o un resfriado, que de hecho van a seguir infectando gente mientras dure la pandemia de COVID 19, y eso puede colapsar un sistema de salud. En Madrid 40% de los contagiados requieren de atención médica, ¿qué pasa si son desbordados? La mortalidad puede acercarse al 10%. Una enfermedad que mata a 10% de los diagnosticados no es relajo.

    No es un simple resfriado. Pero hay razones para el optimismo. En la siguiente entrega voy a analizar las medidas tomadas, por qué se tomaron, los riesgos y consecuencias políticas. Los ganadores y perdedores.

  • Forzado por el COVID-19, el Teletrabajo se recibió con grandes aplausos por todos los panameños

    El presidente de la República, Laurentino Cortizo Cohen, sancionó el pasado 14 de febrero, la Ley 76 que regula el teletrabajo en Panamá.

    A través de la norma se establece y regula el teletrabajo en el territorio nacional con el objetivo de generar un mayor número de plazas de empleos, y poner a Panamá acorde con los avances tecnológicos.

    La nueva legislación señala que los empleados podrán usar la tecnología para trabajar a distancia durante algunos días o jornadas específicas, amparados por reglas claras. Esta modalidad de trabajo busca que los trabajadores produzcan más y en menos tiempo.

    La ley establece que el trabajador tendrá todos los derechos y obligaciones inherentes al trabajador establecidos en el Código de Trabajo, así como también derecho al reconocimiento por la Caja de Seguro Social de los riesgos profesionales ocurridos durante la prestación del servicio en modalidad del teletrabajo, siempre que el teletrabajador sufra alguna enfermedad a causa del trabajo realizado para el empleador durante la vigencia de la relación laboral.

    En lo particular y como panameño me sonrío al escribir este artículo y la razón es que por primera vez veo que nuestros gobernantes están un paso adelante aprobando e impulsando leyes con una visión clara del  porvenir tecnológico.  La ley 81 de Protección de los Datos Personales, sobre la cual ya hemos escrito varios artículos  es otra visión clara hacia dónde vamos.  Al parecer la visión 2020 está dando resultado  en este primer trimestre y esperemos que siga así a lo largo del año.

    Para que exista La Transformación Digital se requiere de leyes que la apoyen.

    Ahora compartiré con ustedes un pequeño resumen de lo que deben tener en cuenta para la implementación eficaz del teletrabajo, pero antes quiero decirles que esta modalidad de trabajo está siendo cada día más utilizada en muchos países por sus beneficios en productividad, rentabilidad y calidad de vida de las personas. Y ahora con el CORONAVIRUS cae como anillo al dedo.  ¿Está su Organización preparada para implementar esta modalidad de trabajo?

    A continuación algunos puntos clave que se deben tener en cuenta:

    TECNOLOGÍA:

    • Calidad de los Enlaces, es decir, un buen ancho de banda que garantice la buena conexión de cada empleado con las aplicaciones corporativas.
    • Conexión segura, en ningún momento se puede sacrificar la seguridad por eso se recomienda un VPN.
    • Múltiples servicios como Telefonía IP, Videoconferencia, Trabajo colaborativo y los servicios o aplicaciones Corporativas que usan habitualmente.

    GOBIERNO Y GESTIÓN:

    • La gobernanza corporativa: Se basa en el sistema de control interno implementado. El reto aquí consiste en ágilmente ajustarlo a la realidad del teletrabajo.
    • La gestión del Negocio: Está basada en las reglas del negocio incluidas en los procesos de negocio implementados. El teletrabajo trae nuevos riesgos que deben ser rápidamente analizados y atendidos.
    • La gestión de los servicios digitales, requiere de ajustes importantes en el manejo de:
      1. La disponibilidad de los servicios.
      2. La capacidad de los servicios.
      3. Los incidentes de seguridad.
      4. El monitoreo de los servicios.

    CULTURA:

     El 85%  de éxito de esta forma de trabajo está en los siguientes tres elementos:

    • Actitud personal:  La cual se expresa a través de la disposición que muestran las personas a realizar el trabajo, sea en su rol de trabajador o líder de un equipo de trabajo.
    • Hábitos de trabajo: Ha llegado el momento de desaprende para poder aprender, hacer las cosas de manera diferente y esto no solo incluye al empleado sino también al empleador.
    • Estilo Gerencial: Es la forma particular que el equipo gerencial toma decisiones, evalúa los resultados, genera y mantiene las relaciones internas y con el entorno, asigna prioridades, premia y castiga.

    Y para concluir les doy los tres factores importante para el éxito:

    • Que las personas crean que la Organización se ha movido hacia algo nuevo que le conviene a todos.
    • Que se sientan en todo momento acompañadas.
    • Que hay aperturas a cambios importantes como puede ser el tratar de manera diferente el error y la negligencia.

    Todo lo anterior va a elevar el nivel de confianza reinante en la cultura y va a mejorar también el clima organizacional.

    Si tienen algún comentario me gustaría que lo compartan y con gusto podemos ampliar cualquier detalle.