Categoría: Cultura y Sociedad

  • Aviones de papel

    Mi romance con la aviación comenzó desde niño; creo fue un amigo de mi padre, Red Smith, quien me enseñó a armar un avión de papel parecido al modelo de la gráfica … Eventualmente mis modelos fueron evolucionando hasta llegar al modelo que fue mi predilecto. Pero, para este cuento me adelanto hasta años más tarde cuando me uní a la Asociación de Ejecutivos de Empresa, la cual llegaría a presidir en dos ocasiones; época en la cual publique una corta historia de los aviones de papel, como también compuse una canción del mismo nombre:

    aviones

    Hace cierto tiempo sentado en una reunión en la APEDE, escuchaba el diálogo y me entretuve en ese pasatiempo que he visitado desde niño: hacía un minúsculo avión de papel, tamaño mosca.

    Un vecino miraba el asunto con curiosidad y eventualmente surgió el tema: ¿Eso vuela? “¡Claro!” contesté, y lancé la pequeña mosca de papel, que se paseó entre quienes escuchaban la conferencia. Quizás fue el punto sobresaliente del evento.

    A través de mi vida los aviones de papel han tenido una tremenda influencia. Cuando niño fueron mi primera forma de hacerme al aire. Bueno, el pequeño avión se hacía al aire, pero yo iba mentalmente a bordo. ¿Cómo saber que un juego no es tan sólo un pasatiempo perdido? Que aquellas alas de papel me llevarían a remontar las nubes y cruzar continentes.

    Todavía veo claro en mi mente aquel día que, en nuestra vieja casa en Juan Franco, hoy Obarrio, lancé un pequeño avión de papel el cual, por un giro de serendipia se enredó en un caprichoso jirón de viento, se alzó por encima del tejado remontándose en altura hasta salir del patio de la casa. Yo, incrédulo, salí a la calle de piedras y lo seguí hasta donde pude, ¡maravillado!, hasta perderlo de vista mientras se elevaba cada vez más alto, camino a las nubes. Esa noche casi no podía dormir imaginando la ruta de mi avión. ¿Adónde había ido a parar? Ese pequeño incidente me había enseñado que desde el patio de mi casa se iniciaban una infinita posibilidad de caminos hacia destinos de aventura.

    El Aeropuerto Paitilla no quedaba muy lejos de la casa. Allí había un gran hangar, una gran estructura de hierro llena de aviones de verdad. Un día que nos colamos en ese hangar, me encontré con un pequeño avión de dos asientos. Curiosamente lo que más me llamó la atención fue su parabrisas que encerraba la cabina. Era como un sitio mágico dentro del cual podía seguir el rumbo de ese avión que voló desde el patio de mi casa en busca de parajes encantados. Quien iba a imaginar que nuestro padre, Irving Bennett llegaría a comprarnos ese mismo Cessna 140 que me había cautivado en el viejo hangar de la Guerra, el HP-126.

    Años más tarde, cuando fui a estudiar pilotaje en Ardmore Oklahoma, en dónde tenía buen tiempo de ocio entre las clases teórica y prácticas de vuelo, mi interés por los aviones de papel volvió a reavivarse, pero ya con el conocimiento de aerodinámica lo llevé a un nuevo estadio. Aprendí que el mejor papel para hacer esos avioncitos eran esas tarjetas que venían de propaganda dentro de las revistas, las cuales están hechas con una cartulina delgada; lo cual le da más peso y rigidez que las del típico papel bond de veinte libras. También aprendí a ponerle alerones, elevadores y aletas de sustentación; llegando a tal perfección que me sentaba en mi cuarto y los lanzaba de manera que daban la vuelta al habitáculo para regresar a mis manos. Más aún, llegué a tal grado de pericia que logré que aterrizaran muchas veces sobre mi guitarra; la cual ponía sobre la cama como portaviones imaginario.

    Un día, qué lancé el avión en mi cuarto, el voló cerca de la puerta justo al momento en que un amigo venezolano (Urdaneta) entraba al cuarto y el avioncito le paso casi cercenándole la nariz, para luego enderezar el vuelo y posarse plácidamente sobre la guitarra. No, no crean que siempre lo lograba, pero sí un considerable porcentaje de las veces. El venezolano se quedó atónito y dijo, “suerte”. “Verás que no,” le dije y volví y repetí la hazaña y de allí en adelante quedé con un nuevo compañero aficionado a los avioncitos de papel.

    Como en el aeródromo había habitaciones de buen tamaño, nos íbamos a hacer nuestras competencias, que consistían en el tiempo de vuelo y en las maniobras realizadas. Logré perfeccionar el chandel, las vueltas de cabrilla o “loops”, los “rol” y mis tradicionales vuelos bumerang, como también los vuelos rectos y nivelados. En la gráfica que les incluyo les presento mi modelo favorito posado sobre el teclado de mi ordenador 😊.

  • La ejemplaridad de Miguel de Cervantes

    El 29 de septiembre de 2022 se cumplieron 475 años desde el nacimiento, en Alcalá de Henares, de Miguel de Cervantes. Bautizado en la iglesia parroquial de Santa María la Mayor el 9 de octubre, se supone que debió de nacer el día de San Miguel.

    Casi cinco siglos después, y tras muchas luces –pero también algunas sombras– en la transmisión, recepción e interpretación de su obra, Cervantes está más vivo que nunca en este siglo XXI que tanto necesita su ejemplaridad y sus valores.

    La obra de Cervantes nos ayuda a afrontar los conflictos de hoy

    ¿Cómo es posible que una obra escrita en un contexto histórico tan diferente al nuestro pueda arrojar tanta luz sobre el presente? ¿Es posible que su imagen de lo humano nos pueda ayudar a afrontar conflictos de hoy?

    Cervantes trasciende la circunstancia vital que refleja su obra para llegar a la raíz misma de la condición humana. Se adelanta a su tiempo (y al nuestro), como dijera Harold Bloom en su libro ¿Dónde se encuentra la sabiduría? Se anticipa tanto en su concepción de la libertad, por la que cree que se puede dar la vida, como en su visión radical de la igualdad: ningún ser humano “es más que otro si no hace más que otro”. También se anticipa en su visión de la fraternidad y la solidaridad.

    Siempre me han impresionado las palabras de Fiódor Dostoyevski (Diario de un escritor, 1876) al referirse al Quijote:

    “En todo el mundo no hay obra de ficción más profunda y fuerte que ésa. Hasta ahora representa la suprema y máxima expresión del pensamiento humano, la más amarga ironía que pueda formular el hombre”.

    Dostoyevski concluye reconociendo que en la obra de Cervantes se encuentran las claves del sentido de lo humano.

    Ejemplaridad e imagen de vida

    Como afirma Javier Gomá, nuestro autor es ejemplo e ideal de vida:

    “El nuevo ideal es Cervantes. Si el Quijote fue el libro de la conciencia moderna, la perdurable imagen de su autor está llamada a valer de gran mito posmoderno. España sería mejor, más cívica, más urbana, más humana, si se asemejase más a Cervantes, si imitara más su ejemplo, si fuera más cervantina. Y el resto del mundo también”.

    Idealidad (sin perder el contacto con la tierra), amabilidad y benevolencia, así como ironía y sentido del humor caracterizan el núcleo de la obra cervantina. Desde su admiración por Aristóteles busca siempre el equilibrio, la mesura y los grandes ideales de verdad, bondad y belleza.

    Hacer frente a las adversidades: cada cual se fabrica su destino

    Miguel de Cervantes no tuvo una vida fácil. Nació en Alcalá de Henares en 1547, donde se encuentra una de las más importantes universidades de su tiempo. Pero, incluso teniendo verdadera pasión por el saber y la lectura, no pudo estudiar en la Universidad por los problemas económicos de su familia. A pesar de ello, su obra refleja una cantidad y calidad de lecturas verdaderamente excepcionales. Por ello no nos extraña que una de sus frases más conocidas y profundas sea: “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”).

    Cervantes en Lepanto, pintura de Augusto Ferrer-Dalmau Nieto.
    Wikimedia Commons, CC BY-SA

    Cuando inicia su curso como poeta y se publican sus primeros versos por López de Hoyos, tiene que abandonar su país (no se puede asegurar del todo por qué) y se dirige a Italia, donde decide hacerse soldado. Sin haber cumplido aún los 24 años, en la batalla de Lepanto, queda gravemente herido y sin movilidad en su mano izquierda. A pesar de ello sigue librando batallas por un Imperio y un rey que nunca supieron agradecer adecuadamente sus servicios.

    Cuando decide regresar para dedicarse a su pasión, la escritura, es apresado por piratas frente a las costas de Cataluña y vive una amarga experiencia de cautiverio en Argel. Pero tampoco queda atrapado en su mala fortuna. Cuando recuerda la experiencia aprendió a tener paciencia en las adversidades. Sigue luchando porque cree que cada cual debe forjar su vida. Así hará decir a Cipión en la Numancia: “Cada cual se fabrica su destino;/ no tiene aquí fortuna alguna parte; / la pereza fortuna baja cría,/ la diligencia, imperio y monarquía”.

    Tampoco tuvo suerte en la “República de las letras”. Hizo grandes aportaciones al teatro, pero quedaron eclipsadas por su contemporáneo Lope de Vega. Publicó su primera obra, La Galatea con casi cuarenta años, en 1585, y tardó otros veinte años en publicar la segunda, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605). Aunque le dio cierta popularidad e hizo posible que fuera publicando otras obras (Novelas ejemplares, Viaje del Parnaso, Ocho comedias y ocho entremeses), el Quijote no le solucionó su precaria situación económica, que tuvo que afrontar como recaudador de impuestos y que le llevó varias veces injustamente a la cárcel, como cuando quebró su banquero, Simón Freire.

    Para colmo, sus enemigos quisieron empañar el éxito del Quijote, y cuando estaba a punto de finalizar la segunda parte, se adelantaron con el Quijote apócrifo firmado con el falso nombre de Avellaneda. No pudo ver impresa la obra que creía mejor entre las suyas: Los trabajos de Persiles y Sigismunda, que vería la luz tras su muerte.

    Un proyecto vital lleno de valores

    Nada de todo ello desvió a Cervantes de su proyecto vital y literario. Siguió avanzando, abriendo caminos y se convirtió no solo en el creador de la novela moderna, sino en quien la llevó a su más alta cima, nunca igualada en los varios siglos de literatura posterior. Se suele afirmar que todos los recursos de la novela posterior a Cervantes aparecen de algún modo en el Quijote.

    Pero lo más hermoso, lo más asombroso, es que Cervantes mantuvo siempre una imagen y unos valores de existencia extraordinarios, basados en la libertad, la responsabilidad, la humildad y el perdón, el imperativo de no hacer daño a los demás, de corregir las injusticias, lo torcido (“enderezar tuertos”), denunciar la corrupción y ayudar a quienes más lo necesitan (especialmente, mujeres y niños).

    Su propia vida ofreció abundantes ejemplos de todo ello: fue siempre profundamente agradecido y nada envidioso; respetuoso con las mujeres y responsable al dar su nombre a la hija que tuvo con una mujer casada, antes de su matrimonio; generoso, cuando decide que con el dinero de su rescate liberen antes a su hermano, permaneciendo él en el cautiverio…

    El centro de la obra de Cervantes es el amor: a la vida, a los demás (con una importancia especial para esa forma peculiar del amor que es la amistad), a la naturaleza, a la literatura y al arte.

    Hasta tres días antes de su muerte, el 22 de abril de 1616, afirmó su voluntad de vivir y aceptó con dignidad su final, despidiéndose alegre de sus amigos. Sin duda si leyéramos a Cervantes y nos dejáramos impregnar por sus valores, este mundo sería mejor. Es la forma más adecuada de celebrar que hace 475 años nació un extraordinario ser humano que con su palabra cambió el mundo.The Conversation

    Manuel Angel Vázquez Medel, Catedrático de Literatura Española (Literatura y Comunicación), Universidad de Sevilla

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Jesús y los empresarios

    En escrito anterior he presentado el gravísimo problema cultural que agobia a tantos en nuestra tierra panameña que han sido víctimas del grave engaño de autoridades políticas, incluyendo presidentes, que distraen la atención de sus malandares acusando a los empresarios; con lo cual se va creando una división y lucha de clases. Muchos se sorprenderán el que, en la historia de José, María y su hijo Jesús, hay grandes lecciones de empresarialismo; comenzando por la profesión de José, quien, como carpintero, construía casas. Al respecto, Llewellyn H. Rockwell Jr., fundador y presidente del Instituto Mises en Auburn, Alabama, nos trae a colación las importantes y esenciales lecciones de emprendimiento y el rol de la riqueza en la sociedad.

    El ataque a los empresarios o empresarialismo, viene desde siempre y en el caso de José y María, viene en la tergiversación según la cual malos empresarios les niegan alojamiento en las posadas. La realidad es que se había producido una carencia de hospedajes debido al decreto romano dado el afán de llevar a cabo un censo y de cobrar impuestos. No tiene sentido de que los sitios de alojamiento rechazarían a clientes.

    La verdadera historia, vertida en los escritos de San Lucas, no dice que fueron “rechazados” sino que relata la caridad de un empresario cuyo alojamiento estaba lleno y les ofreció lo único que pudo, sus establos. El relato ni siquiera entra a detallar si les cobró. Muy triste que en esta inmensa historia se perdiese su verdadero valor, el de la caridad o, simplemente, la sensibilidad social de un emprendedor para con una pareja de viajeros.

    Lo anterior me hace recordar algo muy curioso que ocurrió en el entierro de nuestro abuelo materno, George Francis Novey Stuart, fundador de las empresas Novey. Recuerdo a mi madre preguntar a ciertos asistentes al entierro, personas que no conocíamos, la razón de su asistencia; y, la cantidad de estos que relataban acerca de ayudas que el su papá les había dado.

    Pero la historia va mucho más allá; a cuando el abuelo Novey, que llegó a Panamá como cadenero de agrimensura en la construcción del Canal, y que eventualmente estudió ingeniería y se inició en afanes de emprendimiento, un día se encontraba en un bar, tomando unos tragos; cuando un señor en mesa vecina se la acercó y le preguntó: ¿Qué le ocurre, señor, que le veo con cara triste? El abuelo le contestó al extraño que no sabía cómo llegar a casa y decirle a su esposa, Amalia Garrido, que lo había perdido todo en unos negocios. El extraño le preguntó: “¿Y cuánto perdió, señor? Según tengo entendido, el abuelo le dijo que $6,000, que en esa época era mucho dinero. Entonces el extraño sacó una chequera y le hizo un cheque por la cantidad. El abuelo le aseguró que le pagaría; pero el extraño le contestó: No podrá pagarme ya que sólo estoy de paso. Págueles a otros que lo necesiten. Y fue así que entendimos la cantidad de extraños que llegaron a dar sus respetos a George Novey.

    Curioso que en el caso de Jesús su padre fuese constructor de casas, y en el caso de George, este también era constructor. Lo otro que siempre me llamó la atención, es que el abuelo Novey tenía una política de no contratar con nuestros gobiernos; ya podrán imaginarse la razón. Años más tarde luego de su fallecimiento, cuando me tocó ser miembro de la directiva de Novey y Richard Novey, presidente de la empresa, me mandó al ministerio de Comercio a hablar con el ministro, para informarle que su viceministro nos quería coimear. Al vice lo castigaron cambiándolo de puesto; y, nosotros refrescamos la lección del abuelo.

    En cuanto a los tres reyes en la noche, el rey Herodes les mintió, diciéndoles que él quería adorar al Redentor y que, por favor, le informaran dónde estaba. ¡No!, lo quería asesinar; y los reyes magos que no eran tontos, regresaron por otra ruta sin ir a ver a Herodes.

    En resumen, empresarios somos todos y, como es la vida, una minoría son torcidos y se van a la política y al gobierno porque como emprendedores se morirían de hambre.

  • Nómades digitales, este trabajo los está buscando

    En los últimos años, las redes sociales se han convertido en una vitrina donde se exponen historias de viajeros que, lejos de perseguir un trabajo considerado «formal» o en planilla, buscan otro tipo de satisfacción respecto a la relación y balance entre trabajo y goce de la vida. Son los nómades digitales, reconocidos por tener en general carreras profesionales vinculadas a la tecnología, que optan por ir cambiando de empleo mientras recorren el país y el mundo solos o en pareja, con mascotas o amigos.

    En general además de viajar, van subiendo a sus redes contenido, esto es, ir compartiendo historias y publicaciones de los destinos que recorren, logrando que sus audiencias crezcan en número e interés para las plataformas digitales. Pero también hay otros que disfrutan el viaje trabajando globalmente sin necesidad de tener una oficina tradicional. Diseñadores, arquitectos, ingenieros, programadores, incluso abogados que entregan consultas globalmente, son los nuevos perfiles que han generado que acudan en auxilio nuevas soluciones a este nuevo tipo de trabajo remoto para ayudar a la relación entre estos trabajadores y empresas.

    En este contexto de tendencia mundial, la plataforma Deel, una solución global que permite a las empresas contratar, pagar y gestionar equipos remotos, abrió una particular convocatoria bajo la promesa del «trabajo de tus sueños».

    Deel abrió la convocatoria a nivel global para su nuevo puesto de social media nomad, como parte de su iniciativa, el Deel Mobeel. La persona seleccionada deberá recorrer Australia y Nueva Zelanda durante seis meses, y crear contenidos sobre los destinos que visite, mostrando cómo se comportan los nómades digitales, todo esto a bordo de una camioneta totalmente equipada.

    La oferta contempla un pago mensual de más de $3400 USD por mes, traslados y visados, un desembolso semanal para comidas, combustible, estacionamientos, entre otros gastos, y un horario flexible, por supuesto.

    La oportunidad está dirigida a personas con más de tres años de experiencia como creadores de contenido para redes sociales o embajadores de marca, que hablen y escriban en inglés, amen el estilo de vida coomo nómades digitales y tengan pasión por aprender cosas nuevas y compartirlas con el resto del mundo.

    «Ambos países son los destinos perfectos para ser creador o creadora de contenidos desde el Deel Mobeel», aseguró Shannon Karaka, Country Leader & Head of Expansion para Australia y Nueva Zelanda en Deel. «Queremos ayudar a las empresas a contratar a los mejores profesionales, ya que hay talento en todo el mundo, pero sabemos que aún es posible generar más oportunidades. Antes, las personas tenían que desplazarse físicamente para acceder a puestos laborales desafiantes, ahora eso está cambiando con la contratación global. Hoy el talento puede vivir y trabajar en cualquier lugar y esto es lo que queremos mostrar al crear este nuevo rol».

    Una vez realizados los diferentes filtros, la persona seleccionada tendrá la posibilidad de desconectarse de su rutina y embarcarse en un viaje a través de los maravillosos paisajes naturales, la vida urbana diversa y las culturas de Australia y Nueva Zelanda. ¿Qué mejor que trabajar recorriendo imponentes ciudades como Wellington y Sydney, o mientras disfrutas de “la ruta de las 90 millas rectas” o del Uluru, uno de los íconos naturales más famosos de la región? La oportunidad para lograr el trabajo de tus sueños ya está aquí.

    Con más de 200 expertos legales, contables, de movilidad y fiscales como socios, Deel permite a cualquier empresa crear, firmar y enviar contratos localizados desde una biblioteca de plantillas.

    Quienes estén interesados pueden obtener más información sobre el puesto en el siguiente link: www.deel.com/dream-job

  • La economía, Jesús y las parábolas

    Si, ya sé que suena raro, dado que, como bien señaló el apóstol “porque ellos viendo no ven; y escuchando no escuchan, como tampoco entienden…” Mateo en 13:13

    Y es que a pesar de que en la época de Jesucristo el concepto de “economía” era desconocido; al menos, en los sentidos en que hoy se puede ver y entender, ello no quiere decir que la economía y el economizar no era parte integral de la vida humana en sociedad; y, como tal, que dichos conceptos y su entendimiento estuviesen presentes en las palabras o parábolas de Jesús.

    La realidad expuesta anteriormente, y tal como lo señala el padre Robert Sirico en su obra “The Economics of the Parables” (la economía de las parábolas): “Hay ciertas verdades fundamentales en torno a la dimensión económica de nuestras vidas que permanecen inalterables…, tal como el mismo sentido del término “economía”, cuyo concepto es economizar o ahorrar; es medir nuestros ingresos tal como los gastos, procurando la mejor medida. O, como me gusta decirlo en panameñés: “Es ver cómo ponemos la paila con lo poco que tenemos.”

    Más allá, igualmente nos señala Sirico, que a pesar de que a través del tiempo los recursos naturales, la ciencia y la tecnología y nuestra capacidad de crear riqueza han aumentado inmensamente, en el mundo aún persisten las carencias; y, lo que debemos ver y entender es que para superar dichas carencias lo importante no es fijarnos tanto en la pobreza sino en la riqueza. Los motivos de la pobreza no son tan difíciles de ver y entender; pero a demasiados no les es tan fácil entender el origen de la riqueza bien habida.

    De salida, pocos entienden la misma palabra “riqueza”; la cual ven como acumulación de dinero y propiedades, prendas, casa y tal. Lo que no es tan obvio, es que riqueza se refiere a aquellas cosas que son ricas o sabrosas; y no hablo de comida, sino de salud, amor, familia, risa, inteligencia, bondad, auténtica subsidiaridad y tal; cosas que no se puede repartir o redistribuir.

    El otro problema está en ver la riqueza y los bienes materiales como un pastel finito: el cual, debido al aumento poblacional, cada vez debemos partirlo en pedazos más pequeños para que alcance; cuando la realidad es que la riqueza es como el universo, es infinita; y, que el gran reto está en la creación de la riqueza. No debía ser tan difícil advertir los descubrimientos que a través del tiempo han enriquecido nuestras vidas; y que lo lamentable no está sino en tantas bajas pasiones que, tanto en la población como en sus gobiernos, dificultan la creación de más riqueza; tanto material como social y moral.

    Y, ligado a todo el tema de lo o la economía, tenemos las instituciones humanas que son esenciales para la creación y mantenimiento de la riqueza; es decir: La propiedad, la libertad de intercambiar o, mejor dicho, el mercado, la competencia, la división del trabajo y la cooperación social. Pero, estos cinco elementos o instituciones, debido a su complejidad o simple falta de entendimiento, son tema para otro escrito que preparo.

    Pero, Jesucristo o, como dice Sirico en la introducción de su obra, “el poder perdurable de las parábolas” persiste. En este sentido, lo que no vemos es que la economía no es más que la vida, la cual, tristemente, algunos descarriados o peor, tienden a pervertir; tal como cuando hablan de repartir cosas que son imposibles de repartir, y en eso va naciendo el confisca, parte y reparte que tanto aman los politicastros del mundo.

    Jesús habló en parábolas por diversas razones: Una, debido a las restricciones impuestas por los romanos a todo discurso que estos consideraban como “sedicioso”. Pero, más allá, Jesús buscaba analogías o paralelos (de allí “parábola”) que son verdades presentadas en formas que nos inducen a la meditación; la cual, a su vez, es el mejor camino a la razón y el entendimiento.

    En fin, a ver si el lector descubre en la siguiente parábola de Jesús, su verdad económica: “Nuevamente, el reino de los cielos es como un tesoro oculta en un campo; que cuando alguno lo descubre, lo esconde, y por alegría o placer sale a vender todo lo que posee, y compra ese campo.” (Mateo 13:44)

  • Para ser optimistas

    Las noticias son generalmente malas, en realidad afortunadamente puesto que el día que nos transmiten como una noticia que un avión llegó a destino estamos en el horno. Lo que se transmite es lo irregular, lo bochornoso, lo alarmante, no es noticia que se diga que no hubo choques de planetas pues eso querría decir que lo normal es el choque y así sucesivamente con los demás asuntos. Es una suerte que se destaque y se comente como anómalo la catástrofe, la peste, la muerte masiva y equivalentes de lo contrario como queda dicho significaría que lo común y corriente es la desgracia.

    Sin embargo es cierto que lo que debiera ser una excepción en algunos lugares es moneda corriente, lo cual es evidentemente una desgracia que en la mayor parte de los casos es consecuencia del desacierto de aparatos estatales que imponen absurdos permanentes que no dan tregua a las personas.

    Ahora bien, es pertinente centrar la atención en el bien que hacen tantas personas abnegadas con el prójimo, tanta solidaridad en momentos difíciles, tanto emprendedor que ejecuta nuevos proyectos que benefician a la humanidad y tantos buenos propósitos. A veces por centrar la atención en las noticias del día en el sentido apuntado las buenas nuevas quedan eclipsadas, es como si un ruido que ensordece opacara la buena música.

    Antes de abordar un controvertido tema de nuestro tiempo, ilustro lo dicho con un libro titulado Grandes avances de la humanidad. El futuro es mejor de lo que pensamos, escrito por el profesor de la Universidad de Estocolmo, Johan Norberg. En la introducción que titula “Estamos mejor que nunca” escribe que en Suecia “luego de medio siglo de ampliar libertades humanas, aumentan los ingresos, se reduce la pobreza y mejora la asistencia médica.” Apunta “la forma en que la gente realmente vivía antes de la Revolución industrial, sin medicamentos ni antibióticos, agua potable, suficiente alimento, electricidad o sistemas sanitarios.” Si miramos con la suficiente perspectiva vemos que “la esperanza de vida al nacer aumentó más del doble […] el liberalismo clásico comenzó a emancipar a la gente de las cadenas de los legados, el autoritarismo y la servidumbre.”

    Por supuesto que el autor declara enfáticamente que “sería un error terrible dar por sentado tal progreso […] los pilares de nuestro desarrollo: las libertades individuales, la economía abierta y el progreso tecnológico […] los populistas, tanto de izquierda como de derecha tienen un resentimiento generalizado contra la globalización y la economía moderna […] ya sea mediante la nacionalización de la economía, el bloqueo de las importaciones extranjeras o la expulsión de inmigrantes.”

    Otros capítulos se refieren a la alimentación, la higiene, la violencia, la alfabetización y el medio ambiente todos mostrando progresos sustanciales pero en nuestro caso me refiero a éste último ítem sobre lo que he escrito antes pero vuelvo sobre el asunto pues es un tema de debate constante en diversos medios. Pero antes es menester subrayar también los progresos en las recreaciones, en los teatros, en la música, en la vestimenta, en las construcciones, calefacciones, refrigeraciones, los transportes, las comunicaciones y servicios varios que permiten una mejor vida que sin duda depende de lo que cada uno sea capaz de hacer en cuanto a velar por las libertades para no ser sofocados por el Leviatán. Todos los progresos debido a los pequeños espacios que deja el estatismo que permiten la potencia de la libertad, es a pesar de los gobiernos.

    Veamos lo del medioambiente entonces. De un tiempo a esta parte los socialismos se han agazapado al ambientalismo como una manera más eficaz de liquidar la propiedad privada: en lugar de decretar su abolición al estilo marxista, la tragedia de los comunes se patrocina con mayor efectividad cuando se recurre a los llamados “derechos difusos” y la “subjetividad plural” a través de lo cual se abre camino para que cualquiera pueda demandar el uso considerado inadecuado de lo que al momento pertenece a otro.

    Antes que nada, subrayamos que toda invasión a la propiedad debe ser castigada, ya se trate de un asalto o de la emisión de monóxido de carbono o del desparramo de ácidos, basura o cualquier otra acción que lesione derechos de terceros. Ahora la tecnología permite a través de remote sensoring y de tracers detectar los emisores, sean automotores, fábricas o fuentes equivalentes. De más está decir que no se trata de eliminar toda polución, de lo contrario habría que dejar de respirar debido a la contaminación de la exhalación.

    Vamos entonces a la ecología propiamente dicha. En primer lugar, el denominado calentamiento global. El fundador y primer CEO de Weather Channel, John Coleman, el premio Nobel en física, Ivar Giaever y el ex presidente de Greenpeace de Canadá, Patrick Moore, sostienen que se trata de un fraude en el sentido de tergiversación de estadísticas puesto que, por una parte, el aumento en la temperatura en el planeta Tierra se ha elevado medio grado en el transcurso del último siglo y fue antes de que aparecieran los gases que fueron inyectados por los humanos en la atmósfera (principalmente dióxido de carbono). Por otra parte, explican que desde hace cincuenta años se ha producido un leve enfriamiento del planeta con cambios en los que el neto de masas de hielos engrosados y derretidos resultó a favor de lo primero. También apuntan que en la época de los dinosaurios, en la Tierra el nivel de dióxido de carbono era entre cinco y diez veces superior al actual lo cual contribuyó a la riqueza de la vegetación, épocas en las que la Tierra era a veces más calurosa y húmeda y otras de enfriamiento y sequedad, en simultáneo con las referidas altas dosis de dióxido de carbono.

    El efecto invernadero es controvertido. La opinión dominante es refutada por académicos y científicos de peso como Donald R. Leal, Fredrik Segerfeldt, Martin Wolf, Terry L. Anderson y Ronald Bailey. Según estas opiniones, en las últimas décadas hay zonas donde se ha engrosado la capa de ozono que envuelve el globo en la estratosfera. En otras se ha debilitado o perforado. En estos últimos casos, los rayos ultravioletas, al tocar la superficie marina, producen una mayor evaporación y, consecuentemente, nubes de altura, que dificultan la entrada de rayos solares. Esto conduce a un enfriamiento del planeta, que se verifica con adecuadas mediciones tanto desde la tierra como desde el mar, lo cual no quita circunstanciales y cambiantes temperaturas elevadas en zonas terrestres.

    Se sostiene también que el fitoplancton consume diez veces más dióxido de carbono que todo el liberado por los combustibles fósiles. Y que las emisiones de dióxido de sulfuro a través de aerosoles compensa la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera que produce el mencionado enfriamiento. El Executive Committee of the World Meteorological Organization de Ginebra concluye: “El estado de conocimiento actual no permite realizar predicciones confiables acerca de la futura concentración de dióxido de carbono o su impacto sobre el clima”.

    En cualquier caso, como nos aconseja Thomas Sowell, siempre debe tenerse muy presente el balance neto de cada medida que se adopta. Por ejemplo, al conjeturar que los clorofluorcarbonos destruyen las moléculas de la capa de ozono a causa del uso de refrigeradoras y aparatos de aire acondicionado, combustibles de automotores y ciertos solventes para limpiar circuitos de computadoras, hay que considerar las intoxicaciones que se producen debido a refrigeraciones y acondicionamientos deficientes de la alimentación, como también de los accidentes automovilísticos debido a la fabricación de automotores más livianos.

    A veces la arrogancia impide advertir que los cambios más radicales en el planeta tuvieron lugar antes de la Revolución Industrial, lo cual incluye las notables bajas en el mar (se podía cruzar a paso firme el estrecho de Bering y las especies y las temperaturas se modificaron grandemente).

    En segundo lugar, la preocupación por la extinción de especies animales. Muchas especies marítimas están en vías de extinción. Esto hoy no sucede con las vacas, aunque no siempre fue así: en la época de la colonia, en buena parte de América latina el ganado vacuno se estaba extinguiendo debido a que cualquiera que encontrara un animal podía matarlo, engullirlo en parte y dejar el resto en el campo. Lo mismo ocurría con los búfalos en Estados Unidos. Esto cambió cuando comenzó a utilizarse el descubrimiento tecnológico de la época: la marca, primero, y el alambrado, luego, clarificaron los derechos de propiedad. Lo mismo ocurrió con los elefantes en Zimbabwe, donde, a partir de asignar derechos de propiedad de la manada se dejó de ametrallarlos en busca de marfil.

    Tercero, respecto al temor por la desaparición del agua, el premio Nobel en economía Vernon L. Smith escribe: “El agua se ha convertido en un bien cuya cantidad y calidad es demasiado importante como para dejarla en manos de las autoridades políticas”. El planeta está compuesto por agua en sus dos terceras partes, aunque la mayoría es salada o está bloqueada por los hielos. Sin embargo, hay una precipitación anual sobre tierra firme de 113.000 kilómetros cúbicos, de la que se evaporan 72.000. Eso deja un neto de 41.000, capaz de cubrir holgadamente las necesidades de toda la población mundial. Sin embargo, se producen millones de muertes por agua contaminada y escasez. Tal como ocurre en Camboya, Ruanda y Haití, eso se debe a la politización de la recolección, el procesamiento y la distribución del agua. En esos países, por ejemplo, la precipitación es varias veces superior a la de Australia, donde no tienen lugar esas políticas y en consecuencia no ocurren esas tragedias.

    En cuarto lugar, la lluvia ácida que tal como lo refiere Robert Balling, doctor en geografía y ex director de la Oficina de Climatología de Arizona, se traduce en precipitaciones que incluyen ácido nítrico y ácido sulfúrico provenientes de algunas industrias. Especialmente, de plantas eléctricas que generan emisiones de dióxido de sulfuro y óxido de nitrógeno, que afectan los vegetales e incorporan acidez en los ríos y lagos, con consecuencias negativas para las especies que allí se desarrollan.

    Por último, Julian Simon y Herman Kahn se detienen a considerar el tema de los recursos naturales referido a los conceptos de sustitución, reciclaje y la tecnología. Si el carbón de la época de la Revolución Industrial fue sustituido con creces por el petróleo y este eventualmente lo será por la energía nuclear, solar y eólica, la humanidad no solo no ha perdido nada sino que ha ganado mucho. Si el cobre es reciclado ad infinitum no hay pérdida de cobre y si el reciclado genera resultados más satisfactorios, la situación evidentemente mejora para el hombre (y si, además, en este caso, es en gran medida sustituido por la fibra óptica, las consecuencias benéficas resultan exponenciales). Si la tecnología progresa a pasos más agigantados que el consumo de un recurso que se estima no renovable y no duradero, el resultado es también mejor y si trabaja con recursos renovables y duraderos como la arena para fabricar chips de computadoras los efectos son más auspiciosas aún.

    Estos autores mantienen que hay dos métodos de calcular reservas de recursos naturales. Uno es el de los ingenieros y el otro es el de los economistas. El de los ingenieros se limita a extrapolar el precio y el ritmo de consumo en relación a las reservas físicas estimadas al momento. El método de los economistas, en cambio, consiste en no considerar la extrapolación de una situación estática sino, como queda expresado, de comprender que cuando se considera más urgente un bien el precio se eleva y por ende las reservas se estiran.

    Además, señalan que si se concluye que los precios futuros se elevarán, los especuladores comprarán en el presente para vender en el futuro con lo que elevan el precio actual y lo deprimen en el futuro.

    Finalmente, la ingeniería genética ha producido una llamativa revolución al posibilitar mejoras extraordinarias en la calidad de vida en muy diversos planos. Nos estamos refiriendo a notables aumentos en la productividad, a plantas resistentes a plagas y pestes que, por ende, no requieren el uso de plaguicidas y pesticidas químicos, a la posibilidad de incrementar el valor nutriente, a la capacidad de incorporar ingredientes que fortalezcan la salud (incluyendo la disminución de alergias) y mejoren el medio ambiente y el enriquecimiento de los suelos, tal como ha explicado entro otros el biólogo molecular, premio Nobel en medicina, Richard Roberts. De más está decir que lo que aquí dejamos consignado no es incompatible con que simultáneamente se trabajen otros procedimientos como los alimentos orgánicos en los que se excluyen todo tipo de transgénicos, para lo que se recurre a fertilizantes producto de la composta o abono orgánico que son el resultado de residuos animales y vegetales. Es la gente la que debe decidir sus preferencias en base a la información disponible y si hubiera conflictos estos deberán resolverse en los estrados judiciales en el contexto de un proceso evolutivo y abierto, excluyendo la posibilidad que unos impongan sus criterios a otros.

    Por todo esto es que podemos ser optimistas a pesar de las ocurrencias negativas que naturalmente nos deben mantener alertas para no reincidir. La manía de la monotonía debe ser contradicha.

  • WeChat advierte a los usuarios que sus likes, comentarios e historias se envían a China

    La plataforma china de redes sociales WeChat advierte a sus usuarios fuera de China que sus datos se almacenarán en servidores dentro del país, según ha podido saber Radio Free Asia (RFA).

    Varios usuarios de WeChat en el extranjero recibieron una notificación el 6 de septiembre pasado, advirtiendo que «los datos personales [incluídos] me gusta, comentarios, historial de navegación y búsqueda, carga de contenido, etc.». se transmitirá a China.

    La notificación también recuerda a los usuarios que su comportamiento mientras usan la aplicación está sujeto al acuerdo de licencia y la política de privacidad de WeChat.

    Una YouTuber que vive en Francia que solo dio el seudónimo de Miss Crook dijo que estaba sorprendida de recibir una traducción al francés del mismo mensaje.

    «Hice clic y… apareció este mensaje, así que automáticamente hice clic en cancelar», dijo. «Se está volviendo claro cuál es la diferencia entre una democracia y una dictadura».

    Ella dijo que la medida probablemente afectaría a un gran número de ciudadanos chinos y emigrados que viven en el extranjero.

    «Los chinos de ultramar se han vuelto muy dependientes de WeChat, pero ¿es realmente tan importante?» se preguntó. «De hecho, podemos dejar de usarlo por completo, por lo que no debemos dejar que nos confundan. Realmente no es tan importante».

    Ante la creciente preocupación internacional sobre la protección de la privacidad, WeChat dijo en septiembre de 2021 que había «separado» sus instalaciones de almacenamiento de datos para usuarios nacionales e internacionales, y pidió a los usuarios extranjeros que volvieran a firmar los términos y condiciones para seguir usando la aplicación, lo que muchas personas hacen por seguir utilizando la plataforma para enviar dinero a personas en China, hacer compras en yuanes chinos y mantenerse en contacto con amigos y familiares.

    Sin embargo, el excensor de Sina Weibo, Liu Lipeng, dijo que la medida fue en gran parte cosmética.

    «El año pasado… WeChat volvió a firmar sus acuerdos con todos los usuarios en el extranjero, pero todo lo que hay allí, excepto los chats uno a uno, tiene que usar los protocolos de WeChat», dijo Liu. «Entonces, en el momento en que haces clic en Aceptar, vuelves a la versión china».

    «Todo lo que escribes todavía está disponible [para las autoridades chinas], por lo que es básicamente un juego de manos. Nada ha cambiado», dijo. «Todavía eres un usuario de WeChat».

    El jurista con sede en EE. UU. Teng Biao dijo que la empresa matriz de WeChat, Tencent, ya está obligada por la Ley de Ciberseguridad de China a ayudar al Partido Comunista Chino (PCCh) gobernante con cualquier información que diga que necesita, al igual que todos los demás proveedores de servicios de Internet y plataformas de redes sociales. en China.

    «El gobierno chino siempre ha utilizado WeChat dentro de China como una herramienta para controlar la sociedad y censurar el discurso, lo cual es parte integrante de su programa de control totalitario de alta tecnología», dijo Teng a RFA.

    «También ha utilizado siempre WeChat como una forma de exportar su censura más allá de sus fronteras,

    «Los países occidentales deberían considerar reevaluar WeChat como una amenaza para la seguridad nacional, la seguridad de los datos, la privacidad personal, etc.», dijo Teng. «[Ellos] no pueden permitir que el sistema de censura de China se extienda a Occidente y a todo el mundo».

    Preocupaciones crecientes

    Las preocupaciones han ido en aumento durante algún tiempo sobre la censura y la vigilancia en el extranjero a través de WeChat, con EE. UU. prohibiendo a cualquier persona o entidad con sede en EE. UU. hacer negocios con Tencent, y los activistas de derechos lo describen como una «prisión» que mantiene a los usuarios en el extranjero al alcance de las operaciones de aplicación de la ley del PCCh.

    Lanzado por Tencent en 2011, WeChat ahora tiene más de 1.100 millones de usuarios, solo superado por WhatsApp y Facebook, pero la empresa mantiene a los usuarios detrás del complejo sistema chino de bloqueos, filtros y censura humana conocido como el Gran Cortafuegos, incluso cuando están físicamente en otro pais.

    La aplicación también es utilizada por la policía de seguridad del estado de China para vigilar y hostigar a los disidentes y activistas en el exilio que denuncian los abusos contra los derechos humanos en el país o hacen campaña a favor de la reforma democrática.

    Y no son solo los ciudadanos chinos los que están siendo atacados.

    En mayo de 2020, los investigadores de CitizenLab en la Escuela Munk de Asuntos Globales de la Universidad de Toronto advirtieron que cualquiera que use WeChat, incluso si ha vivido toda su vida fuera de China, está «sujeto a una vigilancia de contenido generalizada que anteriormente se pensaba que estaba reservada exclusivamente para cuentas registradas en China».

    Los documentos e imágenes transmitidos en su totalidad entre cuentas no registradas en China se someten a una vigilancia de contenido en la que estos archivos se analizan en busca de contenido políticamente sensible en China, según el informe, titulado «Nosotros chateamos, ellos observan».

    El informe advirtió sobre problemas de seguridad y privacidad «muy serios» asociados con WeChat y otras aplicaciones chinas, y pidió a las tiendas de aplicaciones que destaquen los riesgos para los usuarios antes de que descarguen dichas aplicaciones.

    Y un informe reciente que detalla cantidades masivas de datos de usuarios recopilados por TikTok también generó preocupaciones de privacidad en torno a la aplicación de video enormemente popular, propiedad de la compañía china de Internet ByteDance.

    En un análisis técnico del código fuente de TikTok, la firma de investigación de seguridad Internet 2-0 descubrió que la aplicación, que es la sexta más utilizada a nivel mundial con ingresos publicitarios previstos de US $ 12 mil millones en 2022, era «demasiado intrusiva» y la recopilación de datos era «excesiva». .»

    Si bien TikTok afirma que los datos de los usuarios se almacenan en los EE. UU. y Singapur, el informe encontró evidencia de «muchos subdominios en la aplicación iOS repartidos por todo el mundo», incluido Baishan, China.

    A septiembre de 2021, TikTok tenía más de mil millones de usuarios activos en todo el mundo, 142,2 millones de los cuales se encuentran en América del Norte.

    El informe encontró que TikTok hace uso de una serie de permisos considerados «peligrosos» por expertos de la industria.

    Traducido y editado por Luisetta Mudie.

  • La actualidad política de Woody Allen

    A través del tiempo aquí y allá aparecen producciones cinematográficas que son calcos de ocurrencias varias. Esto ha sucedido con la quinta producción de Woody Allen en 1971 que ha sido escrita, dirigida y actuada por él. Bananas es básicamente una sátira política pero que lamentablemente refleja lo que tiene lugar en no pocos lares con gobiernos que han perdido el rumbo en cuanto a la protección de los derechos de las personas para en su lugar aniquilarlos. Son sujetos atados a los aparatos estatales que se consideran con las capacidades de dirigir vidas y haciendas ajenas con total desparpajo produciendo todo tipo de iniquidades y, sobre todo, conduciendo a la miseria más horripilante a todos los habitantes excepto siempre a un grupo de cortesanos mientras se mantengan dúctiles a los deseos de los amos circunstanciales instalados en el poder.

    Toda la secuencia ocurre en un país que se conoce como San Marcos. Se inicia con el asesinato de un ex presidente que es asediado por periodistas y cámaras televisivas para tomar las últimas e insólitas declaraciones del malherido por las balas opositoras no para liberar a esa nación sino para sojuzgarla aun con mayor vehemencia.

    El film muestra la miseria de la población y los caprichos que una y otra vez imponen los mandones de turno que tiene reminiscencias de la dictadura cubana y los permanentes desafíos a la embajada estadounidense con la consiguiente quema de su bandera como señal estúpida de una falsa independencia.

    En el contexto de sucesos hilarantes para el público pero dramáticos para los habitantes del lugar al reflejar las inmensas contradicciones y sandeces del gobierno, se ilustra la canallada del Leviatán local con una escena en la que el dictador se dirige a una multitud que convoca forzosamente desde el consabido balcón y les grita a una perpleja audiencia de hispanoparlantes una de las tantas decisiones absurdas: “A partir de mañana el idioma oficial será el sueco.” Esto refleja a las mil maravillas la imbecilidad de megalómanos incrustados en el monopolio de la fuerza.

    Esta producción sigue exhibiéndose con éxito lo cual es de esperar que entre risa y risa también despierte la indignación de personas que conservan su dignidad y renuncian a dejarse manejar como corderos.

    A esta altura del siglo veintiuno es a todas luces inaceptable que existan países que se dejen arrastrar por estos canallas. Es indispensable recapacitar y no permitir estos desquicios por seres que se consideran iluminados pero que a la postre son unos mequetrefes cuya única capacidad es el uso indiscriminado de la violencia. Como escribe Allen en Sin plumas: “Nuestros hombres políticos son incompetentes o son corruptos. Y a veces las dos cosas en el mismo día.” No es que este director de cine adhiera a la tradición de pensamiento liberal pero muchas de sus producciones escritas y en el arte visual constituyen cantos a la necesidad de rebelarse frente a tanto desatino.

    Antes de cerrar esta acotada nota periodística reproduzco algunas de las frases más graciosas de Woody Allen con la intención de distraer en algo a los lectores habitualmente ametrallados con noticias cotidianas a cada cual más desagradable, pero antes hago una digresión para aludir a un concepto que se ha dado en denominar “disonancia cognitiva” y que refleja el grave problema de entregarse a las fauces del poder político (que como también se ha dicho debe por lo menos ser rotativo pues “igual que con los pañales, los políticos en funciones deben cambiarse y por las mismas razones”).

    Es de interés indagar en los motivos que hacen que personas formadas con determinados valores en los que creen, en la práctica de la vida operan a contramano de aquellos principios. En economía hay un precepto que se denomina “la preferencia revelada”: no importa en qué consistan los discursos y las declamaciones, lo relevante son las acciones que en verdad ponen al descubrimiento los valores que se profesan.

    Si una persona dice y repite que lo importante para él es la lectura pero se pasa la vida jugando al tenis, en la práctica, pone de manifiesto que lo prioritario para él es el deporte y no la lectura. Sin duda que también hay que tener en cuenta que pueden sostenerse de buena fe ciertos principios y, en los hechos, se violan debido a que “nadie puede tirar la primera piedra” en el sentido de que todos nos equivocamos. Pero el asunto es la continuidad en el tiempo: si permanentemente se cae en el pantano y no hay esfuerzo alguno para mantener la brújula y subirse a la huella y rectificarse, queda claro el principio que se aplica eclipsa y deglute al declamado. Sin duda que peor que esta situación es olvidarse de los mojones y parámetros de la conducta recta y ni siquiera declamarlos porque, en ese caso, se borra toda esperanza de reencauzar la acción hacia la buena senda.

    En esta misma línea de pensamiento, intriga cómo es que muchos estudiantes universitarios que, dados lo tiempos que corren, tienen el raro privilegio de atender clases en las que se exponen las ventajas de la sociedad abierta o quienes han obtenido los beneficios -también poco comunes- de haber recibido esa educación en sus hogares y adhieren a esa forma de convivencia basada en el respeto recíproco, pero, sin embargo, en los avatares de la vida, en la práctica, renuncian a esos valores. Y lo curioso es que no lo hacen porque deliberadamente abandonan ese modo de pensar, al contrario, insisten en suscribir los pilares de la sociedad libre en el contexto de las relaciones sociales pero, nuevamente decimos, en los actos cotidianos ese pensamiento, de tanto amoldarse a las opiniones que prevalecen, se diluye y finalmente es devorado y triturado por los hechos diarios.

    La explicación consiste que en numerosos casos, la persona aún manteniendo en las palabras esos principios, percibe que en el mundo que lo rodea las conductas son muy otras y, para sobrevivir, como si se tratara de un instinto inconsciente de supervivencia, aplican los valores opuestos en lugar de hacer frente a los acontecimientos e intentar revertirlos para mejorar la situación.

    Internamente se pretende el autoengaño que, para suavizar la tensión subyacente, aparentan mantener los principios en los que racionalmente adhieren pero todos sus dichos y hechos apuntan en la dirección opuesta. Muchas veces de tanto simular terminan creyendo en sociedades autoritarias de diverso grado. Al fin y al cabo, como ha escrito Nathaniel Hawthorne en La letra escarlata “Ningún hombre puede por un período considerable de tiempo usar una cara para él mismo y otra para la multitud sin finalmente confundirse acerca de cuál es la verdadera”.

    Independientemente de las concepciones del psicólogo Leon Festinger en otros ámbitos, fue él quien bautizó en 1957 la idea de la referida tensión (aunque aplicada a casos y, en cierto sentido, contextos diferentes a los aquí expuestos) como “disonancia cognitiva”. Un neologismo fértil para explicar el fenómeno a que nos venimos refiriendo. Me llamó la atención sobre este término y el profesional que lo comenzó a utilizar, mi amigo Alberto Mansueti, de la Universidad de San Pablo.

    Hay otra situación a la que también aplicamos la antedicha noción de “disonancia cognitiva” y es cuando una persona sostiene que procede convencida de la más alta calidad de un bien pero queda a todas luces patente que su conducta obra por snobismo, show-off, para llamar la atención o simplemente para esconder algún complejo. Es cuando se encandila por precios altos de un bien y está atraída a su compra, no tanto por el contenido de lo que adquiere sino precisamente por el precio especialmente elevado.

    Como es sabido, en economía se enseña que cuando el precio aumenta la demanda decrece (según sea su elasticidad). Sin embargo, se sostiene que en el caso comentado no tiene lugar la mencionada ley puesto que cuando el precio se incrementa se incrementa también la cantidad demandada. Esto no es así. Hay un espejismo que se conoce como “la paradoja Giffen” (por Robert Giffen, a quien Alfred Marshall le atribuyó la autoría del concepto). En realidad la ley se mantiene inalterada, lo que ocurre es que aparece un nuevo bien que se superpone al anterior y es el snobismo o sus antes referidos equivalentes que hacen de nuevo producto, para el que al elevarse el precio naturalmente se contrae la demanda.

    Nadie declara que procede por snobismo, incluso puede pensarse que no se opera en base a esa tontera pero, en la práctica, la tensión interna hace que tenga lugar el autoconvencimiento de que se compra el bien en cuestión debido a “la calidad superior del mismo”. Dicho sea de paso, esa es, por ejemplo, la razón por la que la botella del vino Petrus se cotice a cinco mil dólares ya que no hay fundamentos enológicos para tal precio en comparación con otros vinos de igual o mejor calidad pero sin el mercadeo y la presentación de aquel (reflexión que para nada se traduce en que el valor deja de ser puramente subjetivo y dependiente de la utilidad marginal). Esto también ocurre con la pintura, la moda y otras manifestaciones públicas de variado tenor y especie pero, de más está decir, esta no es la tendencia prevaleciente en el mercado ya que la gente elige microondas, comida, televisores y demás bienes por su calidad y no por esnobismo (de lo contrario, con suficiente mercadeo y publicidad se podría convencer a la gente que use candelas en lugar de luz eléctrica, carpas en lugar de edificios, monopatines en lugar de automóviles etc).

    Otro ejemplo -lamentablemente de gran actualidad por estos días- es el método Ponzi (llamado así por el célebre estafador Carlo Ponzi emigrado a Estados Unidos de Italia en 1903) que se basa en un esquema piramidal en el que se prometen altos rendimientos sustentado en ingresos de nuevos inversionistas engatusados por grandes retornos y no debido a prometidas pero inexistentes colocaciones de fondos tomados de los clientes. Ha habido sonados casos de quienes sospechaban el fraude pero se autoconvencían de supuestos éxitos y habilidades de los tramposos…otra vez, la “disonancia cognitiva” (y no se trata de introducir más regulaciones estatales sino de abrir paso a las auditorías de los “inversionistas” o de los controles societarios si se trata de ejecutivos que operan de ese modo para que los accionistas tengan adecuada información en base a la flexibilidad y los necesarios reflejos libres de la intromisión gubernamental, aparato que debe limitarse a condenar luego del correspondiente proceso a los denunciados, del mismo modo que no se requieren disposiciones especiales para evitar que se vendan pollos en mal estado).

    En todo caso, el punto central de estas reflexiones consiste en destacar esos raros y un tanto misteriosos vericuetos internos que apuntan al alivio de tensiones entre posiciones opuestas a través del autoengaño o la “disonancia cognitiva” que conducen a los episodios de Bananas que también fueron ilustrados por otro actor colega: “Los políticos son como los pañales, hay que cambiarlos y por los mismos motivos.”

    Vamos finalmente al recreo anunciado al transcribir siete de las humoradas de Woody Allen:

    -”La eternidad se hace muy larga, especialmente la última parte”

    – “Más que ningún otro tiempo en la historia de la humanidad estamos frente a una encrucijada. Un camino conduce a la desesperación y a la negación de toda esperanza. El otro desemboca en la total extinción. Recemos para tener la suficiente sabiduría al efecto de elegir correctamente”

    – “La confianza es lo que se tiene antes de haberse enterado del problema”

    – “El sexo es la mejor diversión sin reírse”

    – “Uno viviría hasta los cien años si es capaz de renunciar a todo aquello por lo que desearía vivir hasta esa edad”

    – “La última vez que penetré en una mujer fue cuando visité la Estatua de la Libertad”

    – “Creo firmemente que hay algo allí afuera que trasciende y nos observa, pero lamentablemente es el gobierno”.

  • La emoción como motor de la educación

    Hoy, en el desayuno con mi hijo Jorge Alberto y nuestra cocinera Carlita, Jorge Alberto, que es profesor de música en una en una escuela de secundaria de orientación artística, al mencionar la vital importancia de la emoción como instrumento sine qua non en el aprendizaje, me trajo a mente un simple momento de esa misma mañana en la cual, al salir al portal trasero de nuestra casa, me impactó, emocionalmente, la vista, a punto que saqué el celular y tomé la foto que les comparto. Y… ¿qué tiene que ver esta foto con el tema de la enseñanza en una escuela secundaria? La respuesta simple es… ¡TODO!, dado que sin emoción el aprendizaje se atrofia.

    Pero… ¿de qué clase de emoción estamos hablando? ¿Acaso de dar brincos y expresiones de asombro, júbilo o terror? Pues no, hablo de esa emoción que te llama la atención, que te detiene por un momento, que te induce a tomar una foto, a dar un abrazo o un beso, a decirle a tu hijo o hija, ¡qué bien amor!, o a tu esposa que su guiso fue un deleite al paladar; y… ni hablar su hermosa presencia y compañía. En fin, estamos hablando de una infinidad de formas que toman las emociones, a punto que las mismas tengan mayor oportunidad de quedar grabadas en nuestras mentes y nos induzcan a seguir los caminos del bienandar.

    El problemita es que las emociones de las cuales hablo no son fenómenos que pueden ser fácilmente suscitados o reproducidos mediante la educación centralizada. Se trata de momentos íntimos y fugaces en nuestras vidas. Se trata de la forma en que cada quien ve al mundo y las cosas que nos motivan y mueven los sentimientos. Y, ¡definitivamente!, no es algo que se puede reproducir en los MEDUCA o NODUCA de rancios centralismos, con los cuales hemos intentado vanamente de masificar la educación.

    La verdadera educación es como las aves del jardín, de la selva o del mar; esas que revolotean en caprichoso andar, en busca de quien sabe qué. Igual es el aprendizaje que se oculta en los sitios más inesperados y que nos invita a encontrarla en los parajes inimaginables de nuestras mentes. Para uno será el canto de un ave, y para otros será una fórmula matemática o el primer llanto de un bebé en su alumbramiento.

    Definitivamente que la educación no es cosa que se empaqueta al vacío en un frasco hermético gubernamental. La educación o, mejor dicho, el aprender, es algo que, como ya dije, anda suelto y esquivo en el mundo; y no hay mejor forma de perseguirlo que en la casa, en familia, en el barrio y en dónde sea que prosperen las flores de conocimiento. Pero, les aseguro que no en los MEDUCA del mundo.

    De hecho, ya la educación se afana por romper los claustros encierros estancos en que la hemos apresado. Esas mazmorras que ya se revientan ante la naturaleza de un mundo o universo en dónde la constante es el cambio y la diversidad y no la falsa igualdad y los pérfidos vericuetos de rancias ideologías políticas.

  • Contra el Leviatán de Hobbes

    «Es de interés repasar …..el núcleo del pensamiento de Thomas Hobbes y la contracara tan provechosa de Étienne de la Boétie para ubicarnos en el plano de la sociedad abierta y contradecir las raíces del pensamiento totalitario».

    Dejando de lado otras consideraciones del autor del Leviathan, al efecto de esta nota resulta relevante citar los siguientes pasajes de esa obra: 1) “nada puede considerarse injusto fuera de la ley”; 2) el legislador “tiene el poder de hacer y deshacer las leyes según le plazca”; 3) “solo el legislador conoce las causas finales” de la ley; 4) “Los súbditos no pueden cambiar la forma de gobierno […] Por otra parte, si intentan deponer al soberano y en consecuencia se los mata o castiga son por ello autores de su propia muerte o castigo”; 5) “Ningún hombre puede protestar contra la institución del soberano sin cometer una injusticia”; 6) “Los súbditos no pueden en justicia acusar los actos del soberano”; 7) “Cualquier cosa que haga el soberano no es punible por parte de los súbditos”; y 8) “El poder y el honor de los súbditos desaparecen con la presencia del soberano”. La receta perfecta para la antidemocracia moderna cuando se transforma en cleptocracia, a saber, gobiernos de ladrones de sueños de vida, de propiedades y de libertades a contracorriente de lo explicado por autores de la talla de los Bertrand de Jouvenel y Giovanni Sartori de nuestra época.

    En Law, Legislation and Liberty Friedrich Hayek sostiene que “con Thomas Hobbes comienza el positivismo legal en la historia moderna”, es decir la ceguera de considerar que no hay recurso posible frente a la legislación que en verdad atropella derechos, es decir en esta visión no hay puntos de referencia o mojones extramuros de la ley positiva. Y George Sabine en Historia de la teoría política alude a “la base del absolutismo de Hobbes. Para él no hay opción entre el poder absoluto y la anarquía completa, entre un soberano omnipotente y la ausencia total de sociedad”.

    Los más conocidos anti-Hobbes en la historia de la filosofía política fueron Algernon Sidney y John Locke sobre los que se han derramado ríos de tinta, pero hubo un autor no tan conocido pero que contradijo la tesis central del espíritu totalitario de Hobbes antes que él la expusiera, anticipándose al derrumbe. Se trata de Étienne de la Boétie que, entre otros escritos, produjo el maravilloso Discurs de la servitude voluntaire en 1576 tan ponderado por su amigo Montaigne quien consignó en sus Ensayos (en el referido a la amistad) que ese trabajo “honrará al mundo” y que fue presentado para “honrar la libertad y contra tiranos”. Muy acertadamente fue Pierre Leroux el primero en categorizar a la obra de La Boétie como la opuesta a Hobbes. Es entonces a ese libro en su versión al castellano (El discurso de la servidumbre voluntaria, Barcelona, Tusquets Editores, 1576/1980) a la que me quiero referir escuetamente en esta oportunidad, en cuyo contexto destaco -antes que nada- que la idea misma del soberano está mal en Hobbes, desafortunadamente muy generalizada en nuestro mundo actual. El soberano es el individuo y el gobernante su mero empleado al solo efecto de proteger sus derechos.

    La Boétie se pregunta “¿acaso no es una desgracia extrema la de estar sometido a un amo del que jamás podrá asegurarse que es bueno porque dispone del poder de ser malo cuando quiere?” y se lamenta de “ver como millones y millones de hombres son sometidos y sojuzgados, la cabeza gacha, a un deplorable yugo” y vuelve a decir que “¿acaso no es vergonzoso ver tantas y tantas personas no tan solo obedecer, sino arrastrarse? […] ¿Quién creería, si solo lo oyera y no lo viera, que en todas partes, cada día, un solo hombre somete y oprime a cien mil ciudades privándolas de su libertad?”. Y luego desarrolla su tesis central al afirmar que “si un país no consintiera dejarse caer en la servidumbre, el tirano se desmoronaría por sí solo […] la cuestión no reside en quitarle nada, sino tan solo en no darle nada […] Son pues los propios pueblos los que se dejan, o mejor dicho, se hacen encadenar, ya que con sólo dejar de servir, romperían sus cadenas. Es el pueblo el que se somete y se degüella a si mismo; el que, teniendo la posibilidad de elegir entre ser siervo o ser libre, rechaza la libertad y elige el yugo”.

    Más adelante, el autor afirma que “Hay tres clases de tiranos: unos poseen al reino gracias a una elección popular, otros a la fuerza de las armas y los demás al derecho de la sucesión” y destaca cómo los primeros “superan en vicios y crueldades a los demás tiranos” ya que lo hacen con el halo de la “voluntad popular”. Nos dice que “No creáis que ningún pájaro cae con mayor facilidad en la trampa, ni pez alguno muerde tan rápidamente el anzuelo como esos pueblos que se dejan atraer con tanta facilidad y llevar a la servidumbre por un simple halago o una pequeña golosina […] Los de hoy no lo hacen mucho mejor, pues, antes de cometer algún crimen, aun el más indignante, lo hacen preceder de algunas hermosas palabras sobre el bien público y el bienestar de todos”.

    He aquí un compendio de nuestro escritor -que igual que Jesús, vivió apenas treinta y tres años- expuesto en su obra más conocida, que al principio circuló como una monografía solo entre un reducido grupo de amigos pero que fue difundida no solo a partir de Montaigne sino más adelante en los prolegómenos de la Revolución Francesa y, sobre todo, a partir de la edición del sacerdote Pierre Robert de Lamennais en 1835.

    El eje central del libro está en línea con lo más caro de la tradición de pensamiento liberal en el sentido del derecho irrenunciable a la resistencia contra la opresión y en este caso lo hace alegando que nadie puede subyugar a otros si no es con su consentimiento puesto que si los subyugados desobedecen en masa no hay forma de mantener al tiranía. La Boétie se revela contra la apatía y la pasividad de quienes están sujetos a servidumbre. En esta línea argumental, debe destacarse que el derecho a la resistencia a la opresión se traduce en un contragolpe de estado puesto que para que esto se justifique debe haber habido con antelación reiterados golpes contra las instituciones republicanas. Tal vez el contragolpe más célebre en lo que va de la historia de la humanidad se la Revolución Norteamericana contra los golpes sistemáticos de Jorge IV, muchos otros han sido contragolpes fallidos y en algunos casos el resultado fue mucho pero que lo que se pretendía combatir como fue el caso de Fidel Castro contra los desmanes de Fulgencio Batista que convirtió a Cuba en una isla-cárcel. Los que declaman contra esta defensa, por ejemplo en el caso argentino debieran retrotraerse a ser colonos de España pero curiosamente son habitualmente los principales patrioteros que se envuelven en banderas y recitan himnos sin entender nada del asunto. En realidad en Argentina hubo solo un contragolpe exitoso y fue el derrocamiento de la tiranía rosista que parió la Constitución liberal de 1853/60 que dio lugar al notable progreso moral y material que convirtió a ese país a la vanguardia del mundo civilizado hasta la revolución fascista del 30 que empeoró notablemente a partir de la insurrección militar del 43, situación deplorable que se arrastra hasta nuestros días.

    Hay una especie de autoanestesia en cuanto a la desidia por estudiar y difundir los fundamentos de una sociedad abierta. A la abulia e indiferencia con que se van aceptando manotazos a la propiedad y al resto de los derechos de las personas. Es como escribe Alexis de Tocqueville en La democracia en América “Se olvida que en los detalles es donde es más peligroso esclavizar a los hombres. Por mi parte, me inclinaría a creer que la libertad es menos necesaria en las grandes cosas que en las pequeñas, sin pensar que se puede asegurar la una sin poseer la otra”.

    Pero hay otro asunto medular que debe ser considerado y es el ensanchamiento de la base de apoyo de los tiranos a través de la dádiva y el privilegio con el que compran voluntades de miserables morales que se venden al mejor postor. Esto crea una guardia pretoriana en el sentido peor de la expresión, es decir referida la los crueles mercenarios instalados después de Marco Aurelio en Roma, lo cual infunde miedo en la población y hace que la lucha ya no sea contra el déspota solitario sino que debe vencerse la tropa de alcahuetes y cortesanos del poder, quienes, a su vez, quedan presos de las fauces del leviatán hobbesiano ya que en estos ámbitos de corrupción no hay peor pecado que la defección.

    De cualquier modo, la obra que consideramos constituye una muy valiosa voz de alarma frente a los avances de aparatos estatales insaciables, y nos recuerda la enorme e indelegable responsabilidad de cada uno frente a esos peligros que acechan a diario por lo que nos invita a contribuir cotidianamente al efecto de no caer en la trampa mortal. Todos los caminos institucionales deben trabajarse y agotarse al máximo antes de recurrir a la resistencia pacífica frente a desmanes insoportables puesto que aquellos caminos resultan siempre más fértiles para encauzar las cosas. Para mantener la democracia se necesita más democracia en su aspecto medular, es decir, el respeto a los derechos de todos que son anteriores y superiores a la existencia misma del gobierno cuya misión central consiste en protegerlos.

    En este contexto, resulta pertinente repasar la lectura de autores como Charles Adams en For Good and Evil. The Impact of Taxes on the Course of Civilization, el libro en coautoría de Alvin Rabuska y Pauline Ryan The Tax Revolt y la compilación de Robert W. McGee The Ethics of Tax Evasion donde se nos recuerda que cuando los gobiernos abusan y se burlan descaradamente de los contribuyentes con gravámenes crecientes sin contraprestación alguna en un contexto de alarmante inseguridad y ausencia de justicia, es obligada la rebelión fiscal pacífica al efecto de llamar la atención sobre el gigantesco despropósito. En este sentido volvemos a la Revolución Norteamericana que comenzó a partir de la revuelta fiscal debido a incrementos en el impuesto al té. La esclavitud total es el cien por cien de impuestos pero sin llegar a esa aniquilación los abusos deben ser frenados preferentemente vía los marcos institucionales establecidos como el juicio político y equivalentes pero cuando estas vallas son destruidas solo queda la desobediencia pacífica con la prudencia necesaria para poner las cosas en su debido cause de respeto elemental por los gobernados. Recordemos que el Acta de la Declaración de la Independencia de nuestro país se llevó a cabo por “la emancipación solemne del poder despótico” al efecto de “recuperar los derechos que le fueron despojados.”

    La parla convencional que adhiere al autoritarismo hobbesiano se enfrasca en terminología que pone de manifiesto su inclinación. Tal es el caso cuando se hace referencia a “la clase trabajadora” que suscribe la teoría de la explotación marxista. También y en un plano más amplio se alude a “las clases sociales”, concepto tan en boga hoy. La idea se origina en el marxismo sobre la base de que el proletario y el burgués tendrían una estructura lógica distinta, por más que nadie haya señalado en que concretamente la diferencia en los respectivos silogismos (¿que sucede con la estructura lógica del proletario que se gana la lotería o como son los silogismos del hijo de un burgués y una proletaria?). Esta idea clasista fue tomada por Hitler y sus secuaces quienes luego de infinitas y absurdas clasificaciones concluyeron que “una cuestión mental” es lo que diferencia al “ario” y del “semita”. En verdad, puede aludirse a personas en franjas de ingresos bajos, medios o altos, pero “clase” constituye un galimatías (además de ser repugnante hacer referencia a la “clase baja”, muy estúpido a la “alta” y anodino a la “media”). De más está decir que además de Sidney, Locke y los otros autores citados todos los que han contribuido a desmitificar el andamiaje hobbesiano son partícipes de haber fortalecido los pilares de la sociedad abierta. En estas líneas ilustramos con el formidable Boétie como uno de los precursores pero afortunadamente son muchos los hacedores.

    Carl J. Friedrich en La filosofía del derecho escribe que “Hobbes encara mucho más en la tradición continental europea que en la tradición inglesa y norteamericana” puesto que “Hobbes tenía un conocimiento muy limitado del derecho inglés” ya que “la filosofía jurídica de Hobbes es marcadamente positivista. No reconoce más fuente del derecho que la voluntad del soberano” quien señala que “el juez, como cualquier otro súbito, jamás está en situación de sostener sus intereses contra la voluntad del soberano.” Varios pasajes del Leviathan aparecen como contradictorios en distintos andariveles pero es del caso subrayar con Friedrich que “Si bien Hobbes conservó la verba de la ley natural, a la que en cambio, vació de sustancia.”

    En resumen, es de interés repasar las citas que consignamos al abrir esta nota periodística sobre el núcleo del pensamiento de Thomas Hobbes y la contracara tan provechosa de Étienne de la Boétie para ubicarnos en el plano de la sociedad abierta y contradecir las raíces del pensamiento totalitario.