Categoría: Disrupción

  • Intentos de Frenar las Criptomonedas: Un Golpe al Mundo Libre

    En los últimos años, el gobierno de los Estados Unidos ha intensificado sus esfuerzos para regular y, en muchos casos, frenar el avance de las criptomonedas. Este movimiento, liderado principalmente por la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), ha generado preocupación y debate entre defensores de la libertad financiera y tecnológica.

    La SEC y su Enfoque

    Recientemente, Coinbase, uno de los exchanges de criptomonedas más grandes del mundo, acusó a la SEC de intentar destruir la industria cripto. Según la empresa, la SEC impone regulaciones diseñadas para los mercados de valores tradicionales, que son inaplicables al sector cripto. Este enfoque, argumenta Coinbase, no solo es injusto, sino que también sofoca la innovación y el crecimiento.

    La SEC, por su parte, mantiene que las leyes de valores vigentes son necesarias para regular las criptomonedas y proteger a los inversores. Sin embargo, muchos en la industria cripto, incluida Coinbase, creen que estas leyes no se ajustan a la naturaleza descentralizada y global de las monedas digitales. Por ejemplo, la plataforma Robinhood ha señalado la imposibilidad de cumplir con los requisitos de registro de valores para criptomonedas que no tienen una entidad central emisora.

    Motivos Políticos y la Aprobación de ETFs

    El contexto político también juega un papel crucial en este escenario. Cathie Wood, CEO de Ark Invest, señaló que la reciente aprobación de los ETFs de Ethereum por parte de la SEC fue una movida política, especialmente en vista de las próximas elecciones presidenciales. En condiciones normales, argumenta Wood, la SEC habría rechazado estas solicitudes, pero la administración de Biden busca proyectar una imagen más amigable hacia el sector cripto sólo para ganar votos.

    Este giro estratégico revela la complejidad de la regulación cripto en Estados Unidos, donde las decisiones a menudo están influenciadas por consideraciones políticas mpas que por cuestiones de seguridad y protección del consumidor.

    El Veto de Biden y sus Implicaciones

    El 30 de mayo de 2024, el presidente Joe Biden vetó la resolución H.J.Res. 109, que buscaba desautorizar un boletín de la SEC sobre las obligaciones contables de las empresas que resguardan criptoactivos. Biden argumentó que permitir esta resolución socavaría la capacidad de la SEC para establecer salvaguardias apropiadas y abordar problemas futuros. Este veto, aunque fue justificado como una medida de protección, fue recibido con críticas por parte de quienes vemos en las regulaciones actuales un obstáculo para la innovación.

    El Impacto en el Mundo Libre

    La represión regulatoria en Estados Unidos tiene repercusiones globales. En América Latina y España, las criptomonedas han sido adoptadas además, como herramientas clave para la inclusión financiera y la protección contra la inflación. Países como El Salvador, que ha adoptado Bitcoin como moneda legal, y España, con una creciente comunidad cripto, observan con preocupación los movimientos regulatorios en Estados Unidos.

    El intento de frenar o incluso destruir las criptomonedas desde el gobierno de Estados Unidos representa un golpe significativo para el mundo libre y las ideas de la libertad. Las criptomonedas simbolizan la autonomía financiera y la descentralización del poder, conceptos fundamentales para las sociedades libres. La sobre-regulación va a desincentivar la innovación y limitar el acceso a herramientas financieras avanzadas, especialmente en regiones con sistemas bancarios restrictivos o economías inestables.

    El equilibrio entre regulación y libertad es delicado y crucial. Mientras los reguladores buscan proteger (o mejor dicho, ésa es la excusa) a los consumidores de fraudes y colapsos financieros, también deben evitar sofocar la innovación que siempre trae consigo avances significativos para la economía global. La lucha por dejar libre o por frenar las criptomonedas no solo es una batalla tecnológica y financiera, sino también una pugna por la libertad y la autonomía en un mundo cada vez más digitalizado.

    Las futuras discusiones legislativas y regulatorias serán fundamentales para determinar el destino de las criptomonedas y, con ellas, el futuro de la libertad financiera en el mundo. Es esencial que estas discusiones se lleven a cabo con un enfoque equilibrado, que considere no tanto la protección del consumidor como la necesidad de fomentar la innovación y el crecimiento.

  • ¿Y si Meta nos pagase por usar nuestras fotos y datos de Instagram y Facebook para entrenar a la IA?

    Hace solo unos días Meta presentaba una nueva actualización de su modelo de lenguaje de gran tamaño llamado Meta Llama 3, el que sería la base de Meta IA, la inteligencia artificial que la empresa de Mark Zuckerberg quiere desplegar en Facebook, Instagram y WhatsApp a nivel global. Esta actuación tal y como la han planteado no es ilegal.

    En la presentación, Meta resaltaba el trabajo que está realizando para entrenar su modelo con una gran variedad de datos que mejore la calidad de la respuesta e interacción de Meta IA. Uno de los objetivos es que la IA genere contenidos propios que lleguen a nuestras redes sociales, sean creíbles y adaptados a lo que más nos gusta.

    Este asistente personal ya está disponible en Estados Unidos, Australia y Canadá y, además de IA conversacional, funciona como IA generativa para crear contenidos. El proceso es imparable.

    Inmediatamente después, la empresa matriz de Facebook e Instagram comunicó que utilizará las fotografías y otros contenidos publicados por los usuarios en sus plataformas para entrenar su inteligencia artificial generativa.

    La actualización de su política de privacidad entrará en vigor el 26 de junio de 2024. Esto permitirá a la compañía utilizar las publicaciones, fotos, vídeos y otros contenidos compartidos por los usuarios en sus plataformas para entrenar su inteligencia artificial.

    Como era de esperar, la implementación de esta política ha generado una gran polémica y preocupación entre usuarios, especialmente entre artistas y creadores de contenido que temen por la privacidad y el uso no autorizado de sus obras.

    La compañía ha proporcionado una opción para que los usuarios puedan rechazar el uso de sus datos a través de un formulario específico, aunque no sin críticas. El proceso ha sido tachado de complicado y poco accesible.

    Otras redes y tecnológicas detrás de esta práctica

    La controversia se intensifica en un momento en que la carrera por desarrollar la mejor inteligencia artificial está en pleno auge. Esto impacta significativamente a las empresas tecnológicas y a su cotización en bolsa.

    La semana pasada, el fabricante de chips Nvidia, uno de los competidores de Meta, anunció un aumento en sus beneficios del primer trimestre fiscal gracias a la IA.

    El año se abría con la denuncia de The New York Times a Microsoft y OpenIA por utilizar contenidos protegidos con derechos de autor del diario para entrenar sus algoritmos. Esto desencadenaba un largo debate sobre los datos que utilizan las IA para nutrir sus respuestas.

    Esto ha llevado a que se firmasen acuerdos para el uso de obras, como el de OpenIA con los grupos editoriales Prisa en España, Le Monde en Francia y con la editorial académica alemana Axel Springer y recientemente con el grupo News Corp, propietario de The Wall Street Journal, por 230 millones de euros.

    X ya lo ha hecho y TikTok también

    Está a la orden del día que estas empresas utilicen datos que recolectan de internet, con poco control, para alimentar sus IA.

    Recientemente saltó a la palestra el caso de X (antes Twitter), en el que se filtró que la empresa de Elon Musk había estado utilizando las publicaciones de usuarios para construir su inteligencia artificial: Grok, disponible para perfiles prémium.

    De una u otra forma, todas las redes sociales utilizan algoritmos de inteligencia artificial para personalizar los contenidos que visualizamos. Por ejemplo, TikTok utiliza esta información para crear un “Para ti” único basado en vídeos similares a los que más consumes. Esto ha llevado a que, tras la entrada en vigor de la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea, la red social adopte nuevas medidas que permitan desactivar el uso de determinada información o funcionalidades relacionadas con los datos.

    Qué pasa con nuestros datos y fotos

    Si Meta o cualquier otra empresa quiere utilizar nuestros datos, debe ser transparente con ello en su política de privacidad. Esto permite al usuario tener un control sobre la información que utilizan, cómo y para qué.

    Con la actualización de la política, desde el 26 de junio de 2024 la red social comenzará a utilizar fotografías, vídeos y textos que publiquen sus usuarios (descripciones, comentarios, etc.), y de aquellos contenidos ya publicados con anterioridad.

    El usuario tendrá ahora dos opciones: borrar el contenido que no quiere “regalar” a la IA o ejercer el derecho de oposición a este uso en las aplicaciones de Meta. Para esta última opción se han inundado las redes con tutoriales y tips para hacerlo. Resumidamente, rellenar un formulario bastante oculto oponiéndose a ello.

    ¿Y si Meta pagara por nuestros datos?

    La idea no es nada descabellada. Y quizás ayudaría a que, como usuarios, nos siente mejor, o al menos no tan mal.

    Además de los acuerdos de empresas de IA con propietarias de contenidos (imágenes, textos, vídeos, audios, etc.), valorados en millones de euros, empresas como WorldCoin ya ofrecen criptomonedas por el contenido de los usuarios. Concretamente por escanear biométricamente nuestro iris y generar una ID virtual única.

    Los datos son una moneda de cambio. Igual que ya está regulado el pago con datos personales para acceder a servicios “gratuitos” o freemium, incluso pagar una suscripción por no usar datos personales, como ocurre en X Premium, podría ser perfectamente válido un modelo en el que las empresas paguen por nuestros datos digitales. Posiblemente esto establecería un equilibrio entre privacidad y beneficio. Al menos, que el usuario reciba una parte de la tarta.The Conversation

    Francisco José Pradana, Profesor de Comunicación y director de Postgrado, Universidad Europea y María Luisa Fanjul Fernández, Profesora, Universidad Europea

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Bitcoin Superará los USD $10 Billones en Capitalización de Mercado, según Michael Saylor

    El cofundador y presidente ejecutivo de MicroStrategy, Michael Saylor, ha expresado recientemente su convicción de que Bitcoin podría alcanzar una capitalización de mercado de más de USD $10 billones en los próximos años. Durante una entrevista en el podcast «What Bitcoin Did», Saylor destacó que la aprobación de los ETF Bitcoin al contado a inicios de año ha sido un hito crucial para la criptomoneda, posicionándola como un activo con un potencial de crecimiento significativo.

    Un Activo de Gran Capitalización

    Saylor subrayó que la introducción de los ETF Bitcoin ha sido un punto de inflexión para la criptomoneda. «Lo más importante que sucedió en esta epopeya fue la aprobación de los ETF de Bitcoin al contado… Ese fue el cruce del abismo para quien decía que Bitcoin no es una clase de activos de cientos de miles de millones de dólares, Bitcoin es una clase de activo de entre 10 y 100 billones de dólares», afirmó.

    Actualmente, con más de 19,7 millones de BTC emitidos, Bitcoin maneja una capitalización de mercado que supera los USD $1,371 millones. Sin embargo, Saylor argumenta que este valor podría multiplicarse significativamente si se superan ciertos obstáculos regulatorios.

    Desafíos Regulatorios

    Saylor identificó dos factores principales que actualmente frenan el crecimiento de Bitcoin. En primer lugar, señaló que la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) de los Estados Unidos ha adoptado un enfoque restrictivo al retrasar la aprobación del comercio de opciones y derivados de Bitcoin. Además, la SEC impide que los inversores intercambien las acciones de los ETF Bitcoin al contado por BTC directamente, exigiendo que las transacciones se realicen en efectivo.

    En segundo lugar, mencionó la regla 121 de la SEC, la cual requiere que los bancos incluyan activos digitales en sus balances. Esta normativa, según Saylor, “hace imposible que los bancos custodien Bitcoin”. Estas restricciones han limitado la adopción de Bitcoin y su integración en el sistema financiero tradicional.

    «Un Enfoque «Obstruccionista»

    Saylor criticó duramente a la SEC, calificándola de «obstruccionista» y acusándola de estar en guerra con toda la industria de las criptomonedas. «La SEC ha sido básicamente muy obstruccionista y ha estado en guerra con toda la industria de las criptomonedas, demandando a todos los exchanges, a los empresarios, y conseguimos una adopción muy minimalista de Bitcoin», afirmó.

    Para Saylor, las prohibiciones de la SEC, como impedir que los bancos custodien Bitcoin o que se realicen intercambios directos de Bitcoin por valores, son obstáculos innecesarios que ralentizan el crecimiento y la adopción de la criptomoneda.

    Implicaciones Políticas

    Saylor también comentó sobre el creciente papel de las criptomonedas en la política estadounidense. Según él, la narrativa pro-Bitcoin utilizada por algunos candidatos presidenciales podría influir significativamente en las próximas elecciones. La aprobación de ETF Ethereum al contado, por ejemplo, podría ser un intento de los políticos de mostrar una postura más amigable hacia el sector cripto en un esfuerzo por atraer votantes.

    Michael Saylor cree firmemente en el potencial de Bitcoin para superar los USD $10 billones en capitalización de mercado. Sin embargo, enfatiza que para alcanzar este objetivo, es crucial que la SEC adopte un enfoque más abierto y menos restrictivo hacia las criptomonedas. La evolución de la regulación y el creciente interés político en Bitcoin serán factores determinantes en el futuro de la criptomoneda.

  •  La Fascinante Historia de Zhou Tong y Bitcoinica: Un Viaje de Éxito y Tragedia

    En 2010, un adolescente chino de 16 años llamado Zhou Tong se aventuró en el mundo del Bitcoin, comprando esta criptomoneda por 10 dólares. Lo que siguió es una historia llena de éxitos y tragedias, Bitcoinica, que ha dejado una huella indeleble en la historia de las criptomonedas.

    Los Primeros Pasos de un Genio Autodidacta

    Zhou Tong, un prodigio autodidacta de la programación, quedó fascinado por la capacidad de Bitcoin para ser enviado globalmente. A pesar de las dificultades para comprar Bitcoin en 2011, cuando el intercambio principal Mt. Gox era poco confiable y sufrió una caída que redujo el precio de Bitcoin a 0.01 dólares, Zhou perseveró. Su visión y habilidad le permitieron construir Bitcoinica, un intercambio de Bitcoin, en solo cuatro días.

    Bitcoinica no era solo otro intercambio; permitía el comercio de margen, permitiendo a los usuarios especular sobre los precios futuros con hasta 50 Bitcoins. El éxito fue casi inmediato: el volumen de transacciones alcanzó los 40 millones de dólares al mes, solo superado por Mt. Gox. Zhou Tong ganó 10.000 dólares en las primeras dos semanas, equivalentes a unos 2.000 Bitcoins.

    La Caída de Bitcoinica

    A pesar del éxito inicial, Bitcoinica enfrentó el escepticismo. Algunos usuarios dudaban de la capacidad de un adolescente para manejar un intercambio tan significativo, mientras que otros temían por la seguridad de sus inversiones. Sus preocupaciones no eran infundadas.

    En 2012, Bitcoinica fue blanco de una serie de ataques de hackers. En marzo, perdió 43.554 Bitcoins, y posteriormente en mayo y julio, perdió otros 58.000 Bitcoins en dos ataques adicionales. En total, se perdieron 101.554 Bitcoins, una cantidad que hoy equivale a aproximadamente 6.800 millones de dólares.

    El Fin de una Era

    Ante las crecientes dificultades y las presiones de los inversores, Zhou Tong vendió Bitcoinica al Wendon Group a finales de 2011. Sin embargo, los problemas de seguridad persistieron bajo la nueva administración. Los repetidos ataques y la pérdida masiva de Bitcoins llevaron a una caída dramática en la reputación de Zhou Tong, convirtiéndose en un meme viral en la comunidad Bitcoin, donde el término «Zhou Tongged» describe a aquellos que fueron robados o defraudados.

    Lecciones Aprendidas y el Legado de Zhou Tong

    El último movimiento de Zhou Tong en el espacio cripto fue retirar 1.000 Bitcoins e invertir en monedas Casascius raras, una colección que hoy vale más de 60 millones de dólares. Después de esto, Zhou dejó la industria.

    La historia de Bitcoinica sirve como un poderoso recordatorio de la importancia de la seguridad en el manejo de criptomonedas. Los hackeos a intercambios continúan siendo una amenaza, y se estima que más de 1 millón de Bitcoins se han perdido debido a estos ataques. La tercera mayor pérdida de Bitcoins, la de Bitcoinica, subraya la necesidad de utilizar carteras de hardware y medidas de seguridad como firmas múltiples.

    La saga de Zhou Tong y Bitcoinica es una mezcla de brillantez juvenil y dura realidad. Aunque Zhou Tong demostró una notable habilidad para innovar y liderar en el incipiente mundo del Bitcoin, su historia también resalta las vulnerabilidades inherentes a la tecnología y la gestión de criptomonedas. Hoy, los inversores deben aprender de estas lecciones y adoptar las mejores prácticas de seguridad para proteger sus activos digitales.

  • Prohibición de Florida sobre el Uso de Redes Sociales para Menores: ¿Una Restricción a la Libertad Individual?

    Florida se encuentra en el centro de un intenso debate sobre la regulación del uso de redes sociales por parte de los menores. La legislación propuesta, conocida como la Ley de Protección de Menores en Internet, busca prohibir que los menores de 16 años tengan cuentas en plataformas como Instagram o TikTok. Sin embargo, esta medida ha generado controversia y plantea interrogantes sobre los derechos individuales y el papel de los padres en la educación de sus hijos.

    La justificación detrás de esta ley se basa en preocupaciones sobre la seguridad y el bienestar de los jóvenes en línea. Se argumenta que los usuarios jóvenes, en particular, están expuestos a comportamientos negativos en las redes sociales, como el acoso cibernético y el contenido inapropiado. Sin embargo, la pregunta que surge es si la prohibición del acceso a las redes sociales es la mejor manera de abordar estos problemas.

    Desde una perspectiva de derechos individuales, la prohibición de Florida plantea serias preocupaciones. Si bien es comprensible que los padres deseen proteger a sus hijos de los peligros en línea, ¿es apropiado que el estado intervenga y restrinja el acceso de los menores a las redes sociales? ¿Dónde está el equilibrio entre la protección de los niños y el respeto a su autonomía y libertad individual?

    Friedrich Hayek, destacado defensor de la libertad individual, argumentaría en contra de esta prohibición estatal. Hayek sostenía que la libertad individual es fundamental para el florecimiento humano y que el control estatal excesivo puede llevar a la tiranía y la opresión. En su obra «Camino de Servidumbre», Hayek advierte sobre los peligros de permitir que el gobierno dicte cómo deben vivir las personas, incluso en nombre de su seguridad.

    Además, la prohibición de Florida plantea cuestiones sobre el papel de los padres en la educación y crianza de sus hijos. ¿No deberían ser los padres los responsables de guiar y supervisar el uso de las redes sociales por parte de sus hijos, en lugar de depender del gobierno para imponer restricciones? Esta medida podría erosionar el papel de los padres en la toma de decisiones sobre la educación y el desarrollo de sus hijos.

    El término «fatales arrogantes», acuñado por Hayek, resuena en este debate. ¿Son los legisladores que promueven esta prohibición culpables de arrogancia al creer que saben lo que es mejor para todos los niños de Florida? ¿O deberían confiar en los padres para tomar decisiones informadas sobre el uso de las redes sociales por parte de sus hijos?

    En última instancia, la prohibición de Florida sobre redes sociales plantea preguntas más amplias sobre el equilibrio entre la protección de los menores y el respeto a sus derechos individuales y la autonomía de los padres. Si bien la seguridad en línea es importante, debemos tener cuidado de no comprometer los valores fundamentales de libertad y responsabilidad individual en el proceso. En lugar de imponer prohibiciones estatales, debemos fomentar la educación y el empoderamiento de los padres y los jóvenes para que puedan tomar decisiones informadas y responsables sobre su uso de las redes sociales.

  • Resurrección digital: ¿es ético, legal y sano hablar con los muertos a través de la IA?

    Un episodio de un programa de televisión suscitó hace unos meses un amplio debate público y profesional. En ese programa, varias personas fueron expuestas a recreaciones digitales de las voces de sus familiares fallecidos generadas mediante inteligencia artificial a partir de audios reales. Estas recreaciones no solo imitaban las voces sino que también formulaban preguntas evocadoras, provocando reacciones emocionales intensas en los participantes. El fenómeno, que podemos denominar “resurrección digital”, implica la recreación de aspectos de individuos fallecidos utilizando tecnologías avanzadas. Aunque pueda ofrecer un consuelo momentáneo, esta práctica abre un debate profundo sobre sus implicaciones éticas, filosóficas y jurídicas.

    El riesgo de crear falsos recuerdos

    ¿Qué significa realmente “ser”? Al recrear la voz o imagen de alguien que ha fallecido, nos preguntamos si estamos extendiendo su existencia de alguna manera o simplemente creando una sombra sin sustancia. La esencia de un ser humano es indudablemente más que un conjunto de respuestas programadas o una imagen proyectada. La singularidad de la experiencia vivida, las emociones, los pensamientos, todo ello parece inalcanzable para la mera simulación digital.

    Y entonces, ¿qué papel juega la memoria en este proceso? La resurrección digital podría considerarse un intento de preservar la memoria, de mantener viva la presencia de aquellos a los que hemos perdido. Pero ¿es ético aferrarse a una representación artificial en lugar de dejar que la memoria evolucione y se transforme con el tiempo?

    La memoria humana no es estática: es selectiva, cambia y se adapta. Al recrear digitalmente a una persona, ¿corremos el riesgo de alterar nuestras propias memorias auténticas de ella?

    La verdadera identidad

    Además, surge la cuestión de la identidad. La identidad de una persona es un tejido complejo de experiencias y relaciones. Cuando tratamos de recrear a alguien, ¿podemos capturar verdaderamente su identidad o simplemente estamos creando una versión idealizada, una que se ajusta a nuestras propias expectativas y deseos?

    Estos avances tecnológicos también nos llevan a preguntarnos sobre el duelo. La muerte es una parte natural de la vida, y el duelo un proceso necesario para aceptar esta pérdida. Al tratar de mantener una conexión con los fallecidos a través de la resurrección digital, ¿estamos interfiriendo con este proceso vital? ¿Podría esto impedirnos avanzar y encontrar paz en la aceptación de la pérdida?

    Finalmente, la resurrección digital despierta interrogantes sobre el consentimiento y la propiedad. ¿Quién tiene derecho a decidir si una persona debe ser recreada digitalmente? ¿Y cómo se gestiona el consentimiento de alguien que ya no puede expresar su voluntad?

    La perspectiva de que se hagan negocios a partir de algo tan profundamente humano y doloroso como la muerte y la pérdida de un ser querido suscita diversos interrogantes desde el ámbito de la filosofía, la ética y la moral.

    Desde un punto de vista ético, esta práctica parece transgredir los principios fundamentales de respeto y dignidad que deberían guiar nuestras interacciones humanas. El duelo es un proceso íntimo y sagrado, un camino hacia la aceptación y la paz interior tras una pérdida significativa. La intrusión comercial en este proceso podría ser vista como una forma de explotación emocional, aprovechándose de aquellos que pasan por un momento especialmente vulnerable.

    ¿Y qué pasa con el proceso natural del duelo?

    Además, este tipo de negocios podría distorsionar el proceso natural del duelo. El dolor y la pérdida son experiencias esenciales de la condición humana, y enfrentarlas es parte de nuestro crecimiento personal. Si la comercialización de la resurrección digital impide que las personas atraviesen estas etapas de manera saludable, ofreciendo una ilusión de presencia en lugar de ayudarles a aceptar la realidad de la ausencia, quizás no les beneficien

    Por otro lado, desde una perspectiva moral, cabe preguntarse sobre la intención y el propósito detrás de estos negocios. En principio parece que se justifica por el objetivo de proporcionar consuelo y una forma de recordar a los seres queridos. Sin embargo, ¿dónde se traza la línea entre proporcionar consuelo y explotar el dolor para obtener beneficios?

    En el corazón de la “resurrección digital” yace una paradoja profunda y perturbadora: la tecnología, en su intento de acercarnos a quienes hemos perdido, nos confronta con la ineludible realidad de su ausencia. Esta paradoja nos lleva a cuestionar no solo la naturaleza de la existencia, sino también la esencia de lo que significa ser humano.

    Estas tecnologías, al intentar suplir una carencia o llenar un vacío dejado por un ser querido, no solo resaltan nuestro deseo de aferrarnos a lo que hemos perdido, sino también nuestra dificultad para enfrentar y procesar el duelo ante la ineludible realidad de la muerte.

    La paradoja se extiende aún más al considerar que, en nuestro esfuerzo por preservar la memoria y la esencia de los seres queridos, recurrimos a simulaciones que, por su naturaleza artificial, nunca podrán capturar completamente la complejidad y profundidad de la experiencia humana real. Así, nos vemos enfrentados a la disyuntiva de abrazar una representación imperfecta y digitalizada que, aunque reconfortante en cierto modo, podría no hacer justicia a la verdadera esencia del ser amado.The Conversation

    Damián Tuset Varela, Investigador en Derecho Internacional Público e IA. Tutor Máster Relaciones Internacionales y Diplomacia UOC, Universidad de Jaén

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Desafíos a la Privacidad en Cripto: Impacto de la Descontinuación de zkSNACKs

    La noticia de que zkSNACKs está discontinuando su servicio de coordinación de CoinJoin a partir del 1 de junio de 2024 tiene profundas implicaciones para la libertad, los emprendimientos, la innovación y, sobre todo, la privacidad en el ecosistema de Bitcoin.

    En primer lugar, la decisión de zkSNACKs de cesar sus servicios de CoinJoin es un recordatorio de los desafíos que enfrentan los proyectos centrados en la privacidad en un entorno regulatorio cada vez más complejo. A lo largo de los años, zkSNACKs ha sido pionero en el desarrollo de Wasabi Wallet, una herramienta valiosa para aquellos que valoran su privacidad financiera en el mundo digital. El cese de este servicio puede dificultar la capacidad de los usuarios de Bitcoin para mantener su privacidad y anonimato al realizar transacciones.

    Desde una perspectiva de libertad, la privacidad financiera es fundamental para proteger los derechos individuales y la autonomía económica. La capacidad de realizar transacciones de manera privada y segura es un componente esencial de la libertad financiera y la soberanía individual. El cierre del servicio de CoinJoin de zkSNACKs representa un obstáculo en el camino hacia la protección de esta libertad.

    En términos de emprendimientos, la discontinuación del servicio de CoinJoin plantea desafíos para aquellos que dependen de herramientas como Wasabi Wallet para proteger la privacidad de sus transacciones. La incertidumbre regulatoria desalienta profundamente la innovación y obstaculiza el desarrollo de nuevas soluciones de privacidad en el espacio de las criptomonedas.

    La innovación también se ve afectada por esta noticia. zkSNACKs ha sido un líder en la búsqueda de soluciones innovadoras para mejorar la privacidad en Bitcoin. El cierre de su servicio de CoinJoin podría ralentizar el ritmo de la innovación en este campo y limitar las opciones disponibles para aquellos que buscan proteger su privacidad financiera.

    En cuanto a la privacidad, el cese del servicio de CoinJoin destaca la importancia de proteger la privacidad en un mundo cada vez más digitalizado. La privacidad financiera es un derecho fundamental que debe ser protegido en un entorno en el que nuestras actividades económicas están cada vez más interconectadas y sujetas a vigilancia.

    La decisión de zkSNACKs de discontinuar su servicio de CoinJoin también pone de relieve los desafíos compartidos por otros proyectos centrados en la privacidad, como Tornado Cash. En un entorno regulatorio cada vez más complejo, los servicios que buscan ofrecer anonimato y privacidad a los usuarios de criptomonedas se enfrentan cada vez más y con mayor frecuencia a una intensa presión regulatoria y legal. Proyectos como Tornado Cash, que también ofrece mezclas de transacciones para mejorar la privacidad en Ethereum, han enfrentado desafíos similares en términos de cumplimiento normativo y supervisión por parte de las autoridades.

    La discontinuación del servicio de CoinJoin de zkSNACKs es un recordatorio de los desafíos que enfrenta la privacidad en el mundo de las criptomonedas. Es crucial que la comunidad continúe trabajando en soluciones innovadoras y resilientes para proteger la privacidad financiera en el ecosistema de Bitcoin y más allá.

  • Bitcoin quizás no arreglará todo, pero para comenzar, ayuda bastante

    La afirmación recurrente de que «Bitcoin arregla o soluciona esto» a menudo se usa de manera superficial, pero cuando lo analizamos con seriedad, encontramos que Bitcoin tiene el potencial de resolver muchos de los problemas fundamentales de nuestra sociedad nos explica el escritor Paul Rosemberg en un excelente texto que les resumimos hoy. En este artículo, exploraremos junto a él, cómo Bitcoin puede ser una herramienta poderosa para abordar los problemas sistémicos que aquejan a nuestra sociedad moderna.

    En su esencia, Bitcoin logra ésto al alterar los incentivos que han distorsionado la estructura misma de nuestra sociedad. Los incentivos predominantes en el mundo actual están estrechamente ligados al dinero, y al cambiar estos incentivos, podemos transformar el panorama global. Si bien este proceso puede no ser rápido ni fácil, es fundamental reconocer que cambiar los incentivos es el primer paso para cambiar el mundo.

    Comencemos examinando cómo Bitcoin puede aplicarse en áreas fundamentales de la sociedad.

    Guerra

    Si bien Bitcoin no puede eliminar por completo la guerra, sí tiene el potencial de reducirla drásticamente. Desde la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos no han financiado ninguna guerra con ingresos directos de impuestos. En cambio, han recurrido al crédito, gracias a la capacidad de imprimir dólares sin respaldo en oro desde 1971. En una economía basada en Bitcoin, financiar una guerra requeriría que la población contribuyera directamente, lo que disuadiría la intervención militar y fomentaría una toma de decisiones más cuidadosa en política exterior.

    Bienestar

    El sistema de bienestar actual ha demostrado ser ineficaz y, en muchos casos, contraproducente. A pesar de los billones de dólares invertidos en programas de asistencia social, muchas personas continúan en situaciones precarias. Bajo un modelo basado en Bitcoin, la asistencia social tendría que provenir directamente de la contribución de los ciudadanos, lo que fomentaría una mayor responsabilidad individual y podría conducir a una distribución más eficiente de los recursos.

    Corrupción Pública

    La corrupción es un problema endémico en muchos gobiernos y está estrechamente relacionada con el gasto público. En una economía basada en Bitcoin, donde el flujo de dinero es transparente y los incentivos están alineados con la responsabilidad financiera, la corrupción podría reducirse significativamente. Al eliminar la posibilidad de imprimir dinero sin respaldo, se limitaría la capacidad de los funcionarios corruptos para aprovecharse del sistema.

    Estos son solo algunos ejemplos de cómo Bitcoin puede abordar problemas sistémicos en nuestra sociedad. Sin embargo, más allá de estas aplicaciones directas, Bitcoin también tiene el potencial de provocar cambios más profundos en la estructura misma de nuestra economía y sociedad.

    En un mundo basado en una moneda honesta como el oro y la plata, como era el caso en 1910, la dignidad del trabajo y la responsabilidad financiera eran valores fundamentales. La gente ganaba dinero con esfuerzo y prudencia, y la inversión se basaba en la contribución directa de la comunidad. Bajo este sistema, el trabajador productivo ocupaba un lugar central en la economía, en lugar de depender perpetuamente de la emisión de dinero por parte del gobierno.

    En resumen, Bitcoin no es simplemente una nueva forma de moneda, sino una herramienta que tiene el potencial de transformar nuestra sociedad para mejor. Al cambiar los incentivos y promover la transparencia financiera, Bitcoin puede ayudarnos a construir una sociedad más justa, próspera y equitativa para las generaciones futuras.

  • En su origen, los cómics no eran cosa de niños, sino una industria cultural

    Hacia 1910, en los Estados Unidos, el suplemento dominical a todo color con viñetas y cómics de temáticas diversas era ya un elemento más de la prensa, al punto de que no tardó en generar sus primeras creaciones de elevado nivel artístico. Tal fue el caso de la primera gran obra maestra del cómic, Little Nemo in Slumberland, del dibujante Winsor McCay (1869-1934), que publicaba el rotativo New York Herald, y que más allá de la incuestionable calidad técnica de sus viñetas, o su elaborada narrativa visual, destacaba por la florida imaginación de su creador.

    El formato suplemento vivió modificaciones con el paso de los años, pues los diarios empezaron a contar con entregas durante la semana en blanco y negro de los cómics más demandados por los lectores. Sería sólo cuestión de tiempo que, a fin de facilitar a los maquetadores su inserción, estas publicaciones esporádicas adoptaran la forma de comic strip –una tira horizontal de viñetas sucesivas–.

    Se atribuye la autoría de este invento al dibujante Bud Fisher (1885-1954), autor de la serie humorística Mutt and Jeff, creación luego inspiradora de una ingente cantidad de parejas cómicas del cómic y el cine, pues parece que fue el primero en adoptarlo en noviembre de 1907.

    Tira cómica.
    Una tira diaria de la serie de cómics de Mutt y Jeff.
    Bud Fisher / Heritage Auctions

    Nacen los syndicates

    No obstante, los pleitos y disputas por la titularidad de los derechos de autor se sucedían, al estar los creadores tiranizados por los editores de prensa. Esto cambió con la consolidación de los llamados syndicates. Tales agrupaciones, germen de la posterior industria del cómic, vinieron a romper con las habituales duplicidades del medio, devenidas de la dictadura que los periódicos establecían sobre los autores y sus productos.

    Se trataba de agencias que, mediante la afiliación de los artistas, que así podían ostentar la titularidad legal de sus producciones, las ofrecían, previo pago de derechos, a todos los diarios por igual. Así, ser titular de un cómic altamente demandado equivalía a fama y fortuna. Fue precisamente a partir de la aparición de estas agencias cuando los artistas empezaron a ganar independencia, protagonismo y prestigio, y el cómic como forma de expresión artística no solo comenzó a profesionalizarse, sino también a atraer creadores procedentes de otros ámbitos más reputados.

    A comienzos de la década de 1920, la sindicación se tornó inexcusable. Los syndicates recibían miles de propuestas de aspirantes de lo más variopinto, seleccionando aquellas que consideraran de interés para la prensa por su contenido y calidad. Del mismo modo, encargaban trabajos, bajo titularidad de la propia agencia, a autores específicos.

    La agrupación pionera fue, al parecer, el McClure Newspaper Syndicate, nacida en fecha tan temprana como 1884. Sin embargo, la sindicación de tiras de cómic se convertiría en un negocio emergente hacia 1905, de la mano del sempiterno Joseph Pulitzer (1847-1911), quien fundó el World Feature Service Inc.

    El francotirador de la competencia, William Randolph Hearst (1863-1951), crearía el suyo, el célebre King Features Syndicate, en 1914. Para entonces ya existían otros como el Associated Newspapers Syndicate (1912) y el Wheeler Syndicate (1913).

    El nacimiento de los álbumes de historietas

    El hecho es que el cómic se convirtió en un elemento de prestigio para los periódicos. Era tan seguido por los lectores que la calidad y el formato de los suplementos no hicieron otra cosa que mejorar. De este modo nacieron los primeros comic books o álbumes de historietas, casi siempre cuadernos recopilatorios, que vieron la luz entre 1900 y 1910. Se hicieron muy comunes como artículos promocionales o como regalos añadidos a la compra de productos, llegando así de manera directa a niños y adolescentes. Baste un detalle para significar su popularidad creciente: fueron un elemento de entretenimiento e intercambio habitual entre los soldados estadounidenses que combatieron en Europa durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

    Finalizada la década de 1920, el cómic de prensa estaba muy profesionalizado e influido por los éxitos literarios, radiofónicos y cinematográficos, con los que entró en una perfecta simbiosis de contenidos.

    Amazing Stories fue una revista de pulp estadounidense muy popular en los años 20 y 30.
    Frank R. Paul / Wikimedia Commons

    También en este momento se produjo la explosión de las revistas pulp, publicaciones baratas consideradas como de “baja literatura” o “literatura popular”, editadas en rústica con un papel barato que se elaboraba a partir del desecho de la pulpa de madera. La emergente industria de la historieta no tardaría en inspirarse en sus contenidos e incluso en intercambiar simbióticamente con ellas guionistas e ilustradores, comenzado a generarse ya obras de extraordinaria factura.

    Este fue el caso de la adaptación al cómic del Tarzán, de Edgar Rice Burroughs (1875-1950), cuyas primeras aventuras en las tiras de prensa vieron la luz en 1929 de la mano del genial Harold Foster (1892-1982).

    El origen de la edad dorada del cómic

    El éxito entre los lectores de todas las edades de este diversificado cómic de prensa motivó que alguien intuyera las ingentes posibilidades de negocio. Fue una persona completamente ajena al medio, el fundador de la Dell Publishing Company George T. Delacorte Jr. (1894-1991), cuya editorial trabajaba contenidos muy eclécticos, dedicándose a todo tipo de formatos para entretenimiento del público general, especialmente revistas de pasatiempos.

    cómics
    Portada de Famous Funnies número 1 (julio de 1934, Eastern Color Printing), arte de Jon Mayes.
    Wikimedia Commons

    Delacorte entendió que una revista de cómics, aderezada con contenidos atractivos para toda la familia, de mejor calidad editorial y mayor extensión que el formato de prensa, tendría un público potencial. Así, en 1934, comenzó a editar el que es reconocido por propios y extraños como primer comic book original: Famous Funnies.

    Dell Publishing trabajaba con la empresa impresora Eastern Color Printing Company, fundada en 1928 por George G. Janosik (1889-1943). Esta compañía tenía experiencia en la materia, pues imprimía los suplementos dominicales de diversos periódicos de los estados de Nueva York y Nueva Inglaterra.

    El dato en sí no tendría mayor importancia de no ser porque en el departamento de ventas de Eastern trabajaba quien luego sería uno de los grandes popes editoriales del comic book estadounidense: Maxwell Gaines –nacido Ginzberg– (1894-1947). Este, por su ocupación, tenía muchos contactos dentro del mundo de las agencias de sindicación y fue, junto con su compañero Harry I. Wildenberg (1885-1963), el gran artífice del formato final que adquiriría Famous Funnies y que cualquier persona aficionada conoce: el cuadernillo de grapa, de tamaño manejable, de entre 24 y 36 páginas.

    Gaines fue la avanzadilla de un grupo de negociantes que se lanzó a la creación de editoriales dedicadas al comic book infantil y juvenil. Mediada la década de 1930 ya existían empresas como All American Comics, National Allied Publications o la David Mckay Publications. Esta última era una compañía editora fundada en Philadelphia en 1882 que advirtió el potencial existente en el emergente mercado del comic book.

    Mckay, atraída en 1935 por el éxito de Delacorte, había publicado álbumes elaborados a partir de recopilaciones de las tiras de prensa de King Features, como Popeye y Henry, bajo el encabezado de King Comics. En el bienio 1936-1937 se decidió a poner en marcha sus propias revistas con contenidos enteramente nuevos. Así apareció Ace Comics, en cuyas páginas nacería otro de los grandes iconos del cómic: The Phantom, creación de Lee Falk (1911-1999).

    Había llegado la edad dorada del cómic.The Conversation

    Francisco Pérez Fernández, Profesor de Psicología Criminal, Psicología de la Delincuencia, Historia de la Psicología, Perfilación e investigador psicosocial. Experto en historia de la novela gráfica., Universidad Camilo José Cela y Francisco López-Muñoz, Catedrático de Farmacología y Vicerrector de Investigación y Ciencia, Universidad Camilo José Cela

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Ross Ulbricht y la Necesidad de un Perdón Presidencial

    En la saga de la lucha por la justicia en Estados Unidos, el caso de Ross Ulbricht resuena como un claro ejemplo de los peligros de la corrupción judicial y la persecución política. Su historia, como fundador del mercado en línea Silk Road, ha generado un debate sobre la libertad individual, el papel del gobierno en el comercio y los límites del poder judicial.

    Desde una perspectiva liberal, es fundamental examinar los eventos que rodearon el juicio y la sentencia de Ulbricht. Silk Road, concebido como un experimento de comercio en línea, pronto se convirtió en un mercado clandestino conocido por la venta de drogas y otros productos ilegales. Aunque controvertido, el sitio ofrecía una plataforma para transacciones pacíficas y anónimas, desafiando las convenciones del comercio tradicional y abriendo un debate sobre la soberanía individual sobre el propio cuerpo y las decisiones de consumo.

    Sin embargo, el surgimiento de Silk Road también atrajo la atención de las autoridades, especialmente en el Distrito Sur de Nueva York, donde Ulbricht fue procesado. El caso se vio empañado por acusaciones de corrupción y parcialidad política, con evidencia de manipulación de pruebas y violaciones de los derechos legales de Ulbricht. La intervención del senador Chuck Schumer y la participación de sus designados en el caso plantean serias preocupaciones sobre la imparcialidad del proceso judicial y la influencia indebida en el sistema de justicia.

    Durante el juicio, surgieron numerosas irregularidades que socavaron la integridad del proceso legal. Desde la alteración del expediente judicial por parte del juez hasta el uso de testimonios coaccionados y la omisión de información relevante para el jurado, el caso contra Ulbricht estuvo marcado por la injusticia y la falta de transparencia. La severa sentencia impuesta a Ulbricht, dos cadenas perpetuas más 40 años, es desproporcionada y refleja un enfoque punitivo que contradice los principios de justicia y rehabilitación.

    En última instancia, la lucha de Ulbricht por la justicia continúa, con la esperanza de un perdón presidencial como último recurso para corregir una grave injusticia. Más allá de su caso individual, la historia de Ulbricht plantea preguntas más amplias sobre el estado de la justicia y la libertad en Estados Unidos. ¿Hasta qué punto el gobierno debe intervenir en el comercio y las decisiones personales? ¿Cómo podemos garantizar la imparcialidad y la integridad en el sistema judicial?

    En un momento en que la confianza en las instituciones públicas está en entredicho, el caso de Ross Ulbricht sirve como un recordatorio de la importancia de defender los principios fundamentales de justicia, libertad y estado de derecho. Su lucha por la justicia no es solo suya, sino de todos aquellos que valoran la libertad individual y la integridad del sistema judicial.