Categoría: GCC’s View

  • Ikea invita a desconectar tecnología y conectar más afectos con su campaña de Navidad española

    «Buenas noches, familias. Las reglas del juego son sencillas: si aciertas, te quedas; si fallas, tendrás que abandonar la cena». Así comienza el anuncio navideño de IKEA que conmueve a España.

    #DesconectaParaConectar es una invitación a reflexionar sobre un comportamiento cotidiano que todos tenemos asumido como normal y que quizá deberíamos replantearnos, especialmente durante las celebraciones navideñas.

    Así la marca nos anima a desconectar de nuestros dispositivos móviles y redes sociales para conectar con aquellos con los que vamos a compartir momentos especiales.

    La Campaña de Navidad de Ikea: #DesconectaParaConectar

    La campaña parte de la idea de que cada vez nos pasamos más tiempo pegados a nuestros móviles. Este exceso de atención tiene consecuencias, entre ellas que nos desconectemos de las personas queridas que tenemos cerca y las dejemos en segundo plano. La nueva campaña de Ikea está protagonizada por familias reales.

    Las nuevas tecnologías han cambiado radicalmente la forma en que nos relacionamos con nuestro entorno. Aunque nadie duda de su utilidad, sin darnos cuenta están afectando negativamente a nuestra capacidad de relacionarnos con los demás.

    La nueva campaña de la empresa sueca evidencia esta realidad social de hiperconexión digital. En el spot aparecen varias familias reales durante una cena navideña. Participan en un juego en el que se les retará a responder preguntas sobre personajes del entorno digital, y después sobre miembros de su propia familia. Si aciertan seguirán cenando, pero si fallan tendrán que abandonar la mesa. «¿Cuánto crees que sabes de tu familia?», es la pregunta que hace Ikea. Parece fácil, pero cuando comienzan las preguntas resulta que los miembros de la familia saben más de los famosos a los que siguen en sus redes sociales que de los miembros de su propia familia.

    Con este mensaje, Ikea pretende hacernos reflexionar para que en estas fechas desconectemos para volver a conectar. «Cada día tenemos la oportunidad de conocer mejor a las personas que nos rodean», dicen en el anuncio.

    Los que no aciertan en realidad no solo pierden en el juego. Sino que se pierden todas esas conversaciones y momentos que dejan de vivir y disfrutar.

    Laura Durán, Directora de Marketing de Ikea, ha comentado que con esta campaña quieren invitar a la gente a hacer un uso racional y responsable del móvil y las redes sociales.

    La campaña #DesconectaParaConectar ha sido creada por McCann y MRM/McCann “Familiarizados”, que es el juego de mesa que han creado para testear cuánto uno sabe sobre su familia.

    El juego tendrá una versión analógica que se regalará a socios Ikea Family, embajadores de la marca y a todos los empleados de IKEA en España. Pero para llegar a todos los hogares del país también contará con una versión digital que estará disponible de forma gratuita a partir del 18 de diciembre. Esta pedirá al usuario que ponga su móvil en modo avión, para asegurar de ese modo la desconexión y evitar interrupciones.

    IKEA también desconecta esta Navidad

    Además Ikea, como gesto para promover la desconexión, por primera vez interrumpirá su comunicación digital y su actividad en redes sociales del 24 de diciembre de 2018 al 1 de enero de 2019.

    Con ello pretende aportar su granito de arena y animar a que la gente desconecte y se conecte con los seres queridos con los que va a celebrar la Navidad. Eliminará cualquier comunicación digital a través de newsletters o notas de prensa.

    Este compromiso ya tiene una medida real para sus empleados: desde el pasado 1 de septiembre el nuevo convenio colectivo firmado con los sindicatos incorpora una regulación respecto a la desconexión digital.Así, los trabajadores tienen derecho a no contestar mails, WhatsApp o cualquier tipo de comunicación fuera de su horario de trabajo.

  • Índice de Competitividad Fiscal, lecciones para Panamá

    A menudo evaluamos los sistemas impositivos de uno u otro país fijándonos en cuánto recaudan los gravámenes en relación con el tamaño de la economía. Estudiar la presión fiscal nos permite entender el peso de la carga impositiva, pero no nos dice nada sobre la estructura del sistema impositivo. Y es que, aunque la recaudación sea la misma, es importante saber cómo se obtiene, puesto que muchos sistemas tributarios generan recursos públicos de forma ineficiente y compleja, en comparación con otros modelos en los que las distorsiones son menores.

    Para estudiar mejor la calidad de las reglas impositivas, la Tax Foundation de Estados Unidos ha creado el Índice de Competitividad Fiscal, una publicación anual para la que se consideran 40 factores distintos y con la que se evalúan los códigos tributarios de los treinta y cinco países miembros de la OCDE. Este 2018, el informe viene firmado por Scott Hodge, Kyle Pomerleau y Daniel Bunn, tres de las figuras más importantes del think tank más influyente del mundo en asuntos fiscales.

    Los autores del informe destacan que un código fiscal bien diseñado “es fácil de obedecer por parte de los contribuyentes y ayuda a recaudar fondos públicos sin obstaculizar en demasía el desarrollo económico”. Por el contrario, un código mal estructurado “es costoso, distorsiona la toma de decisiones y causa perjuicios duraderos”.

    El principio de neutralidad es vital para ganar atractivo fiscal. “Un código tributario competitivo minimiza el impacto que tienen las tasas de impuestos sobre las decisiones de los trabajadores y las empresas, sobre todo en un mundo tan globalizado como el actual”, explican los autores. En esta línea, los autores del informe recuerdan que las reglas impositivas “no deben elegir ganadores o perdedores, castigar a una actividad frente a otra, favorecer el consumo frente al ahorro, etcétera”.

    Tras analizar cuatro decenas de parámetros, los técnicos de la Tax Foundation concluyen que los sistemas fiscales más competitivos de la OCDE son los de Estonia (100 puntos), Letonia (86 puntos), Nueva Zelanda (83 puntos), Luxemburgo (80,5 puntos) y Países Bajos (77,5 puntos). También por encima de los 70 puntos nos encontramos con Suiza (77), Suecia (75) y Australia (77,2).

    En el extremo opuesto de la tabla aparecen Portugal (48,2 puntos), Polonia (47,7 puntos), Italia (46,9 puntos) o Francia (41,4 puntos). Sus sistemas fiscales son, a juicio de la Tax Foundation, los menos competitivos de la OCDE. El caso galo es especialmente preocupante, puesto que este es el quinto año consecutivo en el que Francia aparece en la última posición del listado.

    Estados Unidos, por el contrario, es el país que más ha mejorado su puntuación desde la última edición del informe. La calificación de 61,5 obtenida en el ranking de 2018 supera en seis puntos el resultado del pasado año y permite una mejora  suficiente para ascender cuatro puestos en la lista, hasta el número 24. Las reformas tributarias impulsadas por Donald Trump parecen haber tenido un buen efecto en el atractivo fiscal del país norteamericano.

    Panamá y el reto de la competitividad fiscal

    Desde el punto de vista panameño, la nueva edición del informe debe invitar a una reflexión profunda. Ahora mismo, las economías de la OCDE están ejerciendo más presión que nunca sobre los refugios fiscales que se encuentran fuera de sus fronteras. Al mismo tiempo, los países ricos están reformando sus sistemas fiscales para ganar atractivo y captar inversión que, en las últimas décadas, se había desviado hacia centros financieros como el propio istmo.

    Hay, por tanto, un doble reto encima de la mesa. Por un lado, aumenta la presión regulatoria contra Panamá. Por otro lado, se reduce la ventaja fiscal de Panamá frente a los países de la OCDE. Semejante escenario exige reformas de calado, orientadas a recuperar el pulso perdido.

    Ya hemos explicado anteriormente que Panamá ha caído del puesto 4 al número 27 del Índice de Libertad Económica. Aunque el país sigue siendo uno de los bastiones capitalistas de América Latina, su atractivo global se ha visto disminuido de forma notable.

    Algo similar es lo que se desprende del informe Doing Business, elaborado por el Banco Mundial para medir la facilidad con la que se puede hacer negocios en los distintos países del globo. Este ranking deja a Panamá en un mediocre puesto 79 y penaliza especialmente la complejidad del sistema fiscal, donde el istmo apenas figura en el puesto 180.

    Panamá tiene que plantear una estrategia de cuatro puntos si quiere recuperar el terreno perdido:

    • Reforma del código tributario. Siguiendo los principios enumerados en el Índice de Competitividad Fiscal, el gobierno debe mandar un mensaje claro a los mercados, eliminando las reglas impositivas actuales y diseñando el código más sencillo de toda América.
    • Freno a los excesos de la OCDE. Para contener el proteccionismo tributario con el que están actuando los países ricos, el gobierno debe tejer una alianza con otros centros financieros internacionales y así defender conjuntamente su soberanía fiscal y regulatoria.
    • Giro a la libertad económica. Con ánimo de recuperar el liderazgo perdido, Panamá debe analizar punto por punto qué puede hacer para volver a ser una de las economías más abiertas del mundo.
    • Valor tecnológico añadido. Los centros financieros internacionales del siglo XXI no se entienden sin la apuesta por el blockchain, las criptodivisas y otras innovaciones que facilitan los flujos de capitales y recuperan parte de la libertad perdida en los últimos años. La meta última debe ser convertir a Panamá en el hub por excelencia de la tecnología financiera.
  • Enseñe a sus hijos el valor del ahorro y la responsabilidad del manejo del dinero.

    Abrir una cuenta bancaria (que puede ir desde la tradicional a las neocuentas, desde las fisicas a las puramente móviles, desde las fiduciarias a las criptográficas) para su hijo es la mejor manera de enseñarles sobre finanzas. Será la primera vez que prueben la administración del dinero, pero sin el riesgo del adulto porque los padres retienen parte del control.

    Llegar a la edad adulta es una perspectiva emocionante para la mayoría de los jóvenes, pero no viene sin preocupaciones. Esto se debe a que, cuando cumplen 18 años, se ven repentinamente afectados por la independencia legal y financiera de la que a menudo no se sienten preparados. GCC sabe que desea hacer todo lo posible para ayudar a que la transición de su hijo a la autonomía sea lo más fácil posible. Permitirles que asuman la responsabilidad de su propio dinero desde una edad temprana es una excelente manera de ayudarlos a prepararse, brindándoles las habilidades y el conocimiento para tomar decisiones financieras sensatas como un adulto joven y luego por el resto de sus vidas.

    A continuación encontrará una guía paso a paso que puede usar para ayudar a su hijo a tomar buenas decisiones cuando se trata de dinero. Y también puede ser una buena referencia para el adulto que desee hacer un cambio en su vida y pasar del puro gasto/consumo, al ahorro, aún mínimo.

    Guía de GCC para tomar decisiones financieras inteligentes

    1. Discuta deseos y necesidades. Explique a su hijo la diferencia entre un deseo y una necesidad. Las necesidades tienden a incluir lo básico, como comida, refugio y ropa, y los deseos son todos los extras.

    2. Tenga conversaciones sobre cómo ahorrar. Hablar con sus hijos sobre asuntos relacionados con el dinero, como el presupuesto y la inversión, son un excelente punto de partida para este paso.

    3. Enséñeles a asignar sus ahorros. Anímelos a dividir su dinero como ahorros, gastos y para compartir. Este puede ser un buen momento para enseñarles sobre el interés. En pocas palabras, cuanto más ahorre, más intereses ganará y más dinero ganará.

    4. Establezca metas de ahorro. El ahorro puede ser difícil, pero una recompensa al final puede motivar a su hijo. Crear una meta de ahorro en conjunto le brinda a usted y a su hijo la oportunidad de hablar más sobre cómo ahorrar dinero.

    5. Abra una cuenta de ahorros en cualquier modalidad más arriba mencionada. Abrir una cuenta  es el último y más importante paso para asegurar su exitosa independencia financiera.

    Los padres no necesitan ser expertos en cómo administrar el dinero o invertirlo, pero pueden compartir sus propias lecciones. Los niños pueden ver cuando los padres están estresados ​​por las finanzas y también tienden a imitar el comportamiento financiero de los padres. Al darles ejemplos sencillos de cómo se cubren los gastos de la vida diaria y cómo se usan las tarjetas de crédito, los niños y jóvenes pueden comprender estos conceptos básicos de la administración del flujo de efectivo. Y hay un beneficio adicional: encontrar las palabras para explicar el tema del dinero a sus hijos puede ser un buen ímpetu para aprender más usted mismo. Nunca es tarde.

  • Lorenzo Montanari: “En EEUU ya se está preparando una segunda rebaja fiscal”

    Lorenzo Montanari es el director de Asuntos Internacionales de Americans for Tax Reform, uno de los grupos de presión más influyentes de Estados Unidos. Antes de incorporarse a dicha institución, este politólogo italiano trabajó en una consultora de relaciones públicas y en la George Washington University. Sus artículos aparecen de forma regular en medios como FORBES o The Daily Caller. GCC Views ha hablado con él para conocer de cerca la reforma fiscal que ha aprobado Estados Unidos y sus implicaciones para Panamá y el resto del mundo.

    ¿Qué hace exactamente su organización?

    En Americans for Tax Reform (ATR) empezamos a trabajar para conseguir una reforma fiscal desde el día uno de nuestra existencia, en 1985. Nuestra misión no ha cambiado: seguimos volcados en conseguir reglas tributarias más atractivas y mejor diseñadas. En los años 80, jugamos un papel importante a la hora de promover la rebaja de impuestos que propuso el presidente Ronald Reagan. Desde entonces, nos hemos volcado en conseguir reformas a nivel regional, aunque la conversación ha vuelto al plano federal en los últimos años, de modo que se nos abrió la posibilidad de conseguir la reforma fiscal más ambiciosa en las últimas tres décadas.

    Imagino que están de enhorabuena…

    El 22 de diciembre de 2017 se firmó en la Casa Blanca la ley que oficializa la reforma fiscal de la Era Trump. No surgió de la nada: el contenido de la reforma recoge el acervo de décadas de investigación y presión que han servido para explicar por qué era necesario reducir el peso de los impuestos sobre salarios y beneficios empresariales.

    ¿Presionaron para conseguir cambios concretos o, más bien, para insistir en las líneas generales de la reforma?

    No siempre es fácil concretar una reforma. Se puede discutir cuál es la base imponible adecuada, cuál es el tipo óptimo, etc. Pero en ATR nos hemos especializado en marcar el trazo de la reforma. Nuestro mensaje fue muy claro: Estados Unidos había perdido atractivo fiscal a nivel internacional, de modo que esta era la oportunidad de cambiar el paradigma y volver a ser competitivos en el terreno tributario.

    ¿Habrá nuevos cambios en el futuro?

    El trabajo de ATR está volcado en conseguir que las rebajas de impuestos contribuyan a mejorar los sueldos netos de los trabajadores y los resultados anuales de las empresas. Por eso, por mucho que ya hayamos logrado un gran avance en 2017, estamos ya “cocinando” una nueva rebaja de impuestos. Creemos que esta “reforma tributaria 2.0” vendrá de la mano del congresista Kevin Brady, cuyo liderazgo en el terreno fiscal cuenta con nuestra colaboración y apoyo entusiasta.

    ¿Por dónde iría esa “reforma tributaria 2.0”?

    De entrada, queremos que las rebajas fiscales que tienen fecha de caducidad (2025) pasen a ser permanentes. También buscamos un nuevo recorte en el tipo general del Impuesto de Sociedades, que ya bajó del 35% al 21% pero podría ser reducido de nuevo para llegar al 20%. Además, podría mejorarse el tratamiento fiscal de los planes de ahorro, vitales para apuntalar las pensiones.

    ¿Qué ingredientes centrales tiene la reforma, sobre todo pensando en su impacto para el resto del mundo?

    Para impulsar el crecimiento, no hay nada tan importante en la reforma de 2017 como la reducción del Impuesto de Sociedades. Este punto reduce significativamente el coste de capital y contribuye a aumentar la inversión y la productividad. Otro elemento crucial ha sido el paso de una fiscalidad global a una territorial, lo que significa que ya no exigimos impuestos sobre los beneficios logrados en el extranjero. Y, no hay que olvidarlo, la nueva legislación permite repatriar activos que estaban fuera de Estados Unidos a un tipo que va del 8% para las rentas derivadas de activos ilíquidos al 15% que se cobra a los ingresos generados por activos líquidos.

    En cuanto a las familias, hemos duplicado los mínimos exentos, las deducciones aplicables por hijo y los tipos aplicados a trabajadores de todo nivel de ingresos. Alrededor del 90% de los contribuyentes va a experimentar una rebaja de su factura fiscal como consecuencia de estas medidas. Millones de trabajadores se han beneficiado, además, de una auténtica lluvia de “pagas extra”, con primas salariales de 1.000 o 2.000 dólares.

    De modo que ya hay resultados…

    Los datos de crecimiento ya apuntan que la economía se está acelerando. Este último trimestre, el PIB ha subido un 4,1%. A medio plazo Tax Foundation estima que, gracias al nuevo marco tributario, el crecimiento puede acelerarse hasta llegar a un ritmo extra del 1,7% anual. Todo eso da ejemplo al resto de mundo y envía una señal clara de que las rebajas de impuestos generan crecimiento y prosperidad.

    Países como Panamá han captado capital a base de mantener una fiscalidad relativamente baja. ¿Qué supone este giro en la política fiscal de EEUU?

    La reforma fiscal aumentará la competencia tributaria a nivel global. Se ha reabierto la discusión sobre la importancia de bajar los impuestos. En Hungría, por ejemplo, el tipo general del Impuesto de Sociedades ha caído al 9%. En Italia, por poner otro ejemplo, se habla ya de un flat tax para empresas y familias. Y ahí está el ejemplo de Irlanda, que mantiene con éxito un modelo fiscal basado en reducir al 12,5% la fiscalidad de las empresas.

    Para cualquier país del mundo, el tablero de juego ha cambiado. Toda reforma que suponga un deterioro del clima tributario se enfrenta ahora a un contexto internacional más competitivo. Para las empresas y para los trabajadores más dinámicos, Estados Unidos se ha convertido en un destino fiscal mucho más atractivo.

  • Cips: el rival Swift de China da un gran paso adelante

    Para los Centros Financieros, Swift (Sociedad para la Telecomunicación Financiera Interbancaria Mundial) siempre ha sido el sistema de red de pagos transfronterizo dominante.

    Sin embargo, otro fuerte competidor se viene desarrollando desde hace dos años en China, el propio sistema Swift del Renminbi (RMB) , conocido como el  Sistema de pago interbancario transfronterizo (CIPS), y que ahora ha entrado en su segunda fase piloto.

    La Industria Financiera puede esperar ver dos nuevas características en la segunda fase del principal sistema de pago transfronterizo en renminbi: liquidación neta y operación las 24 horas.

    Para los tesoreros de corporaciones fuera de China, los cambios deberían hacer que las contrapartes de pagos en China sean más fáciles y rápidos. También es un paso hacia la construcción de un desafío chino al sistema Swift de décadas de antigüedad, según los analistas.

    Los participantes directos que se lanzaron cuando se inició CIPS (Fase II) el 26 de marzo incluyeron 10 bancos chinos y extranjeros, a saber, el Banco Industrial y Comercial de China, el Banco Agrícola de China, el Banco de China, el Banco de Construcción de China, el Banco  de  Comunicaciones de China , Banco Industrial, HSBC Bank (China), Citibank China, Standard Chartered China y Deutsch Bank China.

    Desde que CIPS (Fase I) entró en operación el 8 de octubre de 2015, ha habido un aumento constante en el volumen de negocios, la expansión continua de participantes y servicios constantemente estables. Hasta ahora, la cantidad de participantes directos, comenzando en 19, ha aumentado a 31, incluyendo dos FMIs (financial market infrastructures) que son el Shanghai Clearing House y China Central Depository & Clearing.  Y el número de participantes indirectos llegó a 695, el 62% de los cuales son instituciones extranjeras, desde un nivel inicial de 176.

    En 2017, Cips procesó 1,26 millones de transacciones en pagos por Rmb14.55 billones ($ 2.3 billones), un aumento de 97% y 233% año con año respectivamente.

    El número de transacciones diarias promedió 5.056 en pagos por Rmb 58.45 mil millones, según el Informe anual del sistema de pagos del PBoC (People’s Bank of China) para 2017.

    En términos prácticos, el CIPS funciona a mayor escala en 147 países y regiones con 2266 instituciones financieras participantes. CIPS se ha convertido en el principal canal de liquidación y compensación de RMB transfronterizo.

    Participación más allá de China

    El Bank of China (Hong Kong) es el único participante directo en Cips con sede en el extranjero. El banco le dijo al medio CT que había ingresado en la Fase II y que oficialmente se actualizaría a un servicio de 24 horas.

    ‘Como el único participante directo de Cips en el extranjero (…) estamos preparados tanto para el sistema como para el personal, cooperaremos plenamente con el acuerdo de operaciones del banco central y gradualmente implementaremos diversas funciones y servicios’, le dijo un vocero a CT.

    Al mismo tiempo, el sistema Rmb Real Time Gross Settlement (RTGS) en Hong Kong mantendrá sus horas de funcionamiento actuales, según el Banco de China (Hong Kong).

    En una circular divulgada la semana pasada, que reemplaza las ‘previsiones provisionales’ en vigencia desde hace más de dos años, el banco central de China anunció actualizaciones a sus regulaciones para alinearlas con la segunda fase de CIPS.

    Cambios normativos

    El cambio normativo más importante se refiere a la liquidación.

    En la Fase I, las remesas se procesan en tiempo real y en monto bruto. La Fase II respalda un modelo híbrido de liquidación, que proporciona una liquidación bruta para las transacciones iniciadas por los participantes directos en una base uno a uno y liquidación neta para las transacciones iniciadas por los participantes directos en grandes cantidades.

    Liquidación bruta significa que la transacción se liquidará sin agrupar ni compensar con ninguna otra transacción. La liquidación neta significa que todos los pagos entrantes y salientes se contabilizan antes de realizar un solo pago para liquidar el lote de transacciones.

    ‘La agencia operadora puede ajustar el tiempo de liquidación neta programada de acuerdo con las necesidades del negocio, efectivo el mismo día del ajuste’, dijo el Banco Popular de China en la circular.

    Operación las 24 horas

    Las horas de funcionamiento también se han ampliado a 24 horas en la Fase II, ‘para cubrir las horas de trabajo en todas las zonas horarias’, incluidas Europa, África y las Américas.

    Las empresas comenzaron a utilizar el servicio nocturno para liquidar actividades de comercio exterior tan pronto como se lanzó la Fase II, según un comunicado de prensa en el sitio web de Cips.

    Fielding Chen, economista de Bloomberg  le manifestó al medio CT que la Fase II permitiría a las firmas globales liquidar pagos con empresas chinas de manera más eficiente, eventualmente reemplazando un mosaico de redes, tales como los bancos de compensación o corresponsalías en todo el mundo.

    Un nuevo rival a Swift?

    En marzo de 2017, Rusia implementó un sistema similar a Swift para interactuar con Cips, una medida que algunos analistas consideran un desafío al dominio de los Estados Unidos y su influencia en los pagos transfronterizos.

    Shuang Ding, economista jefe de Standard Chartered Bank, dijo que la última ambición de China para Cips es reemplazar a Swift.

    ‘Es para reemplazar el dominio de Swift en los pagos transfronterizos. La liquidación neta en la segunda fase facilita a los bancos administrar la liquidez ‘, dijo a CT. ‘Es la infraestructura creada para la internacionalización del renminbi’.

    En el futuro, siguiendo la agenda de PBoC , CIPS Operator acelerará la promoción de CIPS (Fase II), optimizará continuamente las funciones del sistema y facilitará aún más a los usuarios del RMB su adopción  en todo el mundo finaliza el comunicado de prensa dado a conocer esta semana.

    Un punto clave para tener en cuenta con este proyecto es la estrategia bajo la cual fue creado y para ello, nada mejor que recordar el día del lanzamiento hace dos años de CIPS:»El desarrollo del sistema fue una decisión estratégica tomada por el Consejo de Estado y PBC para implementar el plan de internacionalización del RMB y la política One Belt One Road. Todos los miembros involucrados deben mejorar el sentido de la responsabilidad y el sentido de la misión para lograr la construcción y el funcionamiento del sistema.»

    Los objetivos  chinos han sido lo suficientemente advertidos.

     

     

  • Delaware en Blockchain, desafíos e intereses en juego para su adopción luego de sancionada la ley.

    Con una incorporación de casi un millón de entidades comerciales, un cuerpo corporativo bien establecido y un tribunal empresarial sofisticado (Delaware Court of Chancery), Delaware es ampliamente considerada como la capital corporativa de los Estados Unidos, si no del mundo.

    En el mes de Mayo del  2017, el ex gobernador  de Delaware, Jack Markell lanzó una iniciativa para ayudar al estado a abrazar la industria emergente de la tecnología Blockchain y de contratos inteligentes.

    Markell en su momento, dijo:  “Los contratos inteligentes ofrecen una forma poderosa e innovadora de agilizar procedimientos de back-office engorrosos, reducir los costos de transacción para los consumidores y las empresas, y gestionar y reducir el riesgo”.

    El proyecto de ley fue formalmente introducido en mayo de 2017 y enmienda la Ley General de Sociedades de Delaware. Dicho proyecto afirma:  “Las enmiendas y las disposiciones conexas tienen por objeto proporcionar a las corporaciones de Delaware facultades legales específicas para utilizar redes de bases de datos electrónicas (ejemplos de los cuales se describen actualmente como libros distribuidos o Blockchain) para la creación y mantenimiento de registros corporativos”.

    La medida aprobada, que comenzó a regir desde el  1ro de  Agosto del 2017 ha sido un hito que los proponentes calificaron como “histórico” dada la historia del estado y el aumento en la experimentación que podría resultar de la seguridad jurídica. Con la experimentación de la tecnología,  la Ley  hace posible que la custodia, la emisión, la redención y la negociación tengan lugar en un libro distribuido.

    La nuevísima incorporación del Blockchain en el Derecho de sociedades de Delaware ha supuesto una apuesta definitiva por la aplicación de las nuevas tecnologías en la legislación más relevante en materia societaria de Estados Unidos. Esta iniciativa puesta en marcha en el Estado de Delaware contiene una hoja de ruta que se divide en tres grandes etapas. La primera etapa consiste en el despliegue de la tecnología de bases de datos distribuidas en los archivos públicos de Delaware junto con la aplicación de registros inteligentes para automatizar el cumplimiento de las normas relativas a la retención y destrucción de documentos de archivo. La segunda etapa consiste en la presentación de un sistema inteligente de presentación de registro de transacciones aseguradas que sustituya los trámites en papel  (mayor sujetos, además, a errores humanos) que tradicionalmente se han utilizado para la constitución de garantías bajo el Uniform Commercial Code de Estados Unidos (UCC). La tercera etapa consiste en implementar en bases de datos distribuidas los registros relacionados con las acciones de las compañías incorporadas en Delaware, que suponen la mayor parte de las grandes sociedades de Estados Unidos.

    Esta novedosa iniciativa puesta en marcha en el Estado de Delaware ocasionará numerosas implicaciones jurídicas y económicas. En primer lugar, supondrán un avance transcendental en el proceso de constitución, supervisión y realización de trámites y operaciones societarias, incluidas operaciones de M&A, proxy voting, convocatoria de juntas generales de accionistas, o distribución de dividendos. En segundo lugar, mejorará la eficacia y eficiencia de los sistemas de registro y constitución de garantías, contribuyendo de esta manera a una mayor seguridad jurídica y a una mejor tutela de los derechos de terceros. En tercer lugar, y como consecuencia de la posibilidad de utilizar la tecnología Blockchain para los trámites societarios, incluyendo la presentación de información financiera de las empresas, esta iniciativa permitirá mejorar el control de los riesgos y solvencias de la compañías, por lo que afectará igualmente al mercado del crédito. Finalmente, esta nueva iniciativa del Estado de Delaware también supondrá, entre otros aspectos, un enorme impacto en la infraestructura del mercado de valores de Estados Unidos, agilizando el cumplimiento de las operaciones sobre acciones, simplificando la estructura de intermediación actualmente existente en los mercados de valores, incrementando la seguridad jurídica y contribuyendo a eliminar las posibles incongruencias entre el Derecho de Sociedades y el Derecho del Mercado de Valores.

    Aunque la mudanza a Blockchain  promete un cambio Copernicano, aún quedan pendientes por resolver temas propios de cualquier transición, aunque la resistencia mayor vendría desde dentro de la misma industria. Según estimaciones recientes de un estudio de Oliver Wyman, el gasto global anual en servicios de valores y posventa en la región es de 100.000 millones de dólares, con un adicional de $ 100 a $ 150 mil millones en tecnología  y gastos de operaciones en los mercados de capital. Aunque la investigación de Bain & Co. sugiere que los emisores y los inversionistas finales pueden ver entre 15 y 35 mil millones de dólares en ahorros mediante la transición de los mercados secundarios a la tecnología Blockchain, esos ahorros probablemente sean a expensas de los centros de compensación y custodios, cuya utilidad sería reemplazada por Blockchain.  Como tales, esos actores intermediarios, que actualmente tienen un gran poder en el ecosistema,  tienen pocos incentivos para hacer o facilitar la transición.

    Aunque muchos intermediarios están explorando activamente el potencial de la tecnología Blockchain para que el mercado no los deje atrás,  el riesgo de perturbar sus propios modelos de negocios y ofertas competitivas es muy grande. He aquí la resistencia de la intermediación ante la tecnología, tal como lo vemos en los taxistas con Uber, los hoteles con Airbnb, los bancos con fintech y las criptomonedas y muchos ejemplos más que vemos a diario.

    Pero la tecnología es imparable y son los costos y los usuarios finales quienes determinan el empuje y adopción de Blockchain. Con cerca de dos tercios de las compañías incluidas en Fortune 500 incorporadas en Delaware, el derecho legal de usar tecnología de contabilidad distribuida puede promover la adopción generalizada de plataformas Blockchain y puede transformar la totalidad de la industria tal como la conocemos hoy en día y eso incluye, por su impacto, también a Panamá.

  • El riesgo de los placebos al luchar contra la corrupción.

    La sociedad civil empieza a hartarse de la corrupción. Y eso es algo bueno. Los políticos y los lobbies que hablan en nombre de la sociedad civil parecen estar dispuestos a presentar medidas contra la corrupción, una de ellas es la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción.
    La idea no suena mal en principio pero nos parece al final un poco contraproducente por las siguientes razones.

    1. Es aceptar que la justicia en Panamá no es independiente y por lo tanto no puede juzgar los delitos de corrupción cuando estos ocurren sino mucho después cuando el corrupto tiene tiempo de haber dejado el poder. O sea que se reconoce de facto que la justicia solo se aplica cuando se quiere rematar a una adversario políticamente derrotado y no para poner frenos a los desmanes de una adversario en el poder. Habrá que esperar que los poderosos dejen de serlo para poderlos enjuiciar. Hasta cierto punto es una expresión de impotencia e incapacidad ante la posibilidad de tener un Órgano Judicial que funcione y un Ministerio Publico independiente que pueda y quiera investigar al poder. Y este es un tema que no podemos aplazar. Medidas como la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción evidencian una intención de atrasar indefinidamente ver este problema.

    2. Es una licencia para la impunidad porque la ley panameña tiende a caer en la falsa igualdad entre el funcionario que recibe la coima con el ciudadano que paga la coima. “Tan corrupto es el que paga la coima como el que la recibe” dice el dicho popular. Esto tiende a ignorar que existen varios tipos de corrupción y que las relaciones de poder entre funcionarios y ciudadanos no son siempre simétricas.
    Existe una corrupción que podemos llamar de privilegio. Donde una persona paga a un funcionario para que no la castiguen con una sanción o multa mucho mayor que el precio de la coima, o donde una persona paga para que la avancen en una fila saltado sobre los demás, que llegaron primero o que tienen más méritos, por ejemplo en una licitación estatal. En este tipo de corrupción se puede argumentar que la persona que corrompe y el funcionario trabajan en igualdad y son igualmente culpables.

    Pero luego existe otro tipo de corrupción. En el cual el ciudadano se ve obligado a pagar una coima para que no se le castigue por una falta o delito inexistente o para que se le haga cumplir un derecho legal que el funcionario no quiere cumplir. Ejemplo, el que tiene que pagar para que no se le multe por una infracción de tránsito inexistente, el que tiene que pagar para que su permiso o trámite en una oficina pública, pese a estar correcto en todos los requisitos, no duerma el sueño eterno en un despacho público. Para que su pedido no quede retenido en aduanas indefinidamente. Para que se le dé su cita médica. Esta es la corrupción del día a día que más se ve y se sufre y está basada en una asimetría de poder entre ciudadano y funcionario. Pretender que los dos son igualmente culpables significa que los ciudadanos que tuvieron que pagar las coimas no van a denunciar. Es una licencia para la impunidad.

    3. No se examinan otros temas importantes para la lucha contra la corrupción.
    La Contraloría General de la Nación debe tener una función preventiva que vaya más allá del control previo. El zar anticorrupción debe ser un funcionario de la Contraloría no del Ejecutivo, y debe entrar a analizar no solo denuncias de corrupción sino los procedimientos que facilitan la corrupción, como la burocracia innecesaria, los trámites complejos, los cuellos de botella en los procedimientos, las filas y colas en los trámites. Debe ser algo así como el General Accounting Office de los Estados Unidos. La mejor manera de evitar la corrupción es evitar los trámites poco transparentes.
    No se examina los atrasos e incumplimientos en la Ley de Transparencia por ejemplo, o en la aplicación del gobierno en línea, donde muchas veces los trámites que aparecen en la web, no son los que se piden cuando se llega a la ventanilla. Todas esas son oportunidades de corrupción que no se atienden.

    4. No se examina el tema del tamaño del Estado o que el Órgano Legislativo tenga más recursos que el Judicial por ejemplo. Allí está una de las bases de nuestros problemas. Una Asamblea de Diputados que renuncia a su función de control por estar negociando prebendas del Ejecutivo y un Órgano Judicial débil y sin recursos.

    Mientras no ataquemos todos estos temas, medidas como la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción serán más bien medidas para sentirnos bien, no para controlar el flagelo.

  • No confundir la tolerancia con la cobardía.

    Cuando Hugo Chávez dio su intento de golpe de estado, se le condenó a penas de prisión. Rafael Caldera lo perdonó y lo dejó correr. Ahora solo queda un legado de cenizas. En Panamá, la creciente decepción con respecto a la clase política ha llevado a algunos personajes a hacer declaraciones desafortunadas, pidiendo en Panamá un golpe de estado, una dictadura mesiánica y una revolución a la Francesa.

    Bueno, yo en chiste he dicho que he soñado desde hace años con una Guillotina en Santa Ana. Pero de relajo, no con una revolución armada, ejecuciones masivas y terror a la francesa y finalmente el triunfo de un caudillo iluminado, tipo Chávez o Napoleón. Llamar en serio a un golpe de Estado es una irresponsabilidad delictiva. Porque la violencia, el terror y una dictadura mesiánica serían peores errores y traerían peores problemas que los de corrupción que tenemos. Y no debemos pensar que los justicieros del futuro serán incorruptibles. Ellos traerían nuevas brutalidades, pero también nuevas corrupciones. Y esta vez no habrá nadie que pueda denunciarlas.

    El mero hecho de que se toleren estas incitaciones al golpe de estado constituye una apología del delito, incitar a la muerte sistemática de una clase política es hacer una apología del genocidio. Nietzsche una vez nos dijo que había que tener cuidado con los justicieros, porque detrás de ellos se escondía una sed de poder y eran vengativos encubiertos. Está claro que todo el mundo tiene derecho a una opinión, como todo el mundo tiene derecho a comer y a evacuar. Pero cuando estas opiniones establecen una voluntad de destruir violentamente el orden establecido, ya no son meras opiniones.

    Lo que nos lleva al dilema de Popper y la tolerancia. Se puede tolerar una gran cantidad de opiniones, pero ¿qué pasa cuando estas ideas y opiniones están encaminadas a destruir el sistema que permite esa tolerancia? ¿O sea usar la tolerancia y la diversidad democrática para pedir la destrucción de esta diversidad y democracia? Está claro que las sociedades tienen derecho a defenderse contra los intolerantes y contra los que abogan por destruir el sistema.

    Por eso, aunque es necesario entender la creciente frustración con el sistema democrático panameño y su corrupción e impunidad, debemos mirarnos en el espejo venezolano. La frustración de la gente al ver que la clase política se había construido un nicho de impunidad, en el cual gobierno y oposición se cubrían mutuamente, mientras que ya no se podía comprar a la gente con un dinero que ya no existía, poco a poco fue minando la confianza de la gente en la democracia y haciendo que el suicidio económico y político de Venezuela se iniciara.

    Es necesario que la clase política entienda que tiene que cambiar, pero también es necesario que la gente condene inequívocamente, cualquier intento de justificar salidas golpistas y mesiánicas contra el Statu Quo. Las únicas salidas posibles son las democráticas y dentro de la legalidad. Los mesianismos deben ser evitados a toda costa.

    Ser tolerante no significa que se tenga que tolerar opiniones y prácticas que vayan agresivamente en contra de la tolerancia. Esto parece paradójico, pero no lo es. Popper lo sabía. Por eso condenamos los intentos de promover salidas mesiánicas al orden establecido.

    Si el gobierno tuviera algo de columna vertebral moral, debería dejar claro que independientemente de las acusaciones de corrupción, no va a tolerar nunca que se estimule una ruptura violenta del orden democrático establecido, y que cualquier intento de lograr algo así, será castigado duramente.

    No hacerlo sería seguir el mismo camino de la Venezuela de Rafael Caldera.

    Todas las salidas a nuestros problemas deben plantearse en el marco de la legalidad y del derecho. Nada más es aceptable.

     

  • Aislacionismo, nacionalismo, imperialismo, y globalismo

    Un estado moderno puede en su política de relación con los demás estados del mundo, adoptar ciertas conductas. Y estas suelen a veces ser importantes contradicciones desde el punto de vista de las políticas diplomáticas de un país, a lo interno y externo.

    La principal contradicción es aquella entre nacionalismo y globalismo, y luego están las contradicciones internas entre los nacionalistas, entre aislacionistas e imperialistas, y las contradicciones internas entre los globalistas, entre los partidarios del interés nacional y el globalismo wilsoniano.

    Estamos en una época donde más gente muere por comer demasiado que por comer poco, más gente muere por suicidio que en homicidios, más gente muere de enfermedades de la vejez que de enfermedades infecciosas. Tenemos una economía global pero con políticas nacionales. La economía ha sobrepasado el mundo de la política, restringido a los estados nacionales. Este fenómeno se inicia desde que el capitalismo suplanta poco a poco a los feudos medievales a finales de la Edad Media. El capitalismo reemplazó a las jurisdicciones locales por las nacionales al crear mercados globales y ahora parece debilitar los estados nacionales. La reacción de política de los Estados Nacionales parece tener varias opciones distintas.

    La primera ha sido el nacionalismo, o sea el fortalecer las decisiones tomadas en relación de un Estado Nacional, donde la finalidad del sistema político está en las lealtades hacia la propia tribu. Es el América First (primero) de los Estados Unidos. La idea de los aislacionistas es que las decisiones se toman mejor dentro de una misma tribu, sin interferencia del mundo externo, el cual suele ser visto como una entidad hostil y decadente, que no entienden lo que pasa en un país y que es mejor dejarla por fuera; el mundo externo, sea en forma de ideas, de bienes y servicios, de inmigrantes o de presiones de organismos internacionales, es visto como una entidad peligrosa, contaminante y es mejor aislarse de ella, por eso el aislacionismo. Para que ese aislacionismo funcione y se preserve la esencia de la nación, un estado debe limitar sus contactos con el mundo externo, limitar el comercio, la inmigración, declarar su independencia de organismos supranacionales.

    Lo opuesto al aislacionismo dentro del mundo nacionalista es el imperialismo. El mundo externo sigue siendo peligroso, pero en lugar de protegerse del mismo mediante el aislamiento, se busca más bien cambiar el mundo en torno a los intereses de la propia nación. Lo malo de eso es que las otras naciones también tienen intereses nacionales y estos van a chocar con los intereses de esa nación. El imperialismo termina siendo una fuente de guerras importante.

    Luego tenemos los globalismos, lo opuesto a los nacionalismos. El globalismo en un mundo donde la economía es mundial y las amenazas ambientales son mundiales, para que funcione y para asegurar la paz, es necesario que los estados nacionales cooperen, y esto obliga a ceder competencias y lealtades de los estados nacionales a la comunidad internacional. Esto es globalismo. Pero el globalismo tiene varias versiones.

    Los liberales clásicos creen en un globalismo de intereses racionales, donde los estados colaboran para evitar combatir entre ellos y resolver problemas comunes. Una especia de Liga Anseática de Naciones. Pero los globalistas modernos más bien siguen un principio kantiano del deber, del imperativo moral. El ser buenos ciudadanos aún a expensas de los intereses nacionales. Un mundo así se parecería a la China antigua.

    En el mundo moderno, la capacidad de los políticos para hacer el bien es muy limitada, ya que la economía está en manos privadas, la cultura de masas, la internet, el comercio internacional, limitan la capacidad de los políticos para hacer el bien, cuando les pedimos una mejor distribución de la riqueza, pedimos seguridad, mejor educación, salud, pero sus manos están atadas. Y mejor que lo estén, porque los políticos tienen realmente poca capacidad para hacer el bien, aunque se lo propongan, porque son seres humanos que trabajan con información limitada, y con burocracias que no son neutrales en su actuación. Por eso los intentos de los políticos de suplantar a la empresa privada, y al mercado suelen terminar mal. Como también pasa con los intentos de los políticos para frenar las nuevas tecnologías.

    Y los intentos de los políticos para redistribuir la riqueza suelen terminar en una redistribución de la riqueza hacia ellos, hacia la burocracia, para sus clientelas políticas pero rara vez hacia quienes la necesitan. Por eso es mejor que el sistema limite su poder para hacer el bien. Lo único malo de esto es que los políticos aunque están limitados por todas estas razones para hacer el bien, tienen todavía una capacidad ilimitada para hacer el mal, como destruir economías, establecer dictaduras o provocar guerras. Pero ningún político puede destruir solo, alguien lo puso allí y alguien lo mantiene allí.  Y las políticas de identidad nacionalistas suelen ser negativas porque se basan en mentiras, en construcciones, en metarelatos. Por lo menos en el globalismo, el relato sabe que se construye frente a nuestros ojos y tenemos tiempo de hacer nuestras correcciones.

    El problema no es el globalismo, sino qué tipo de globalismo queremos. ¿Uno unilateral donde somos un súbdito de a pie dependiendo del mundo de los poderosos y de su imperialismo fiscal? ¿O uno donde somos una parte igual del engranaje como pares, verdaderos ciudadanos globales? Esta es la pregunta que tenemos que hacernos,

  • Tribunal anula la sentencia del filtrador en los Luxleaks. Mala noticia para los derechos individuales.

    El tribunal supremo de Luxemburgo revocó la condena del filtrador de Luxleaks Antoine Deltour, a pesar de que se enfrentará a un nuevo juicio.

    Deltour, un ex empleado de PwC, recibió inicialmente una sentencia de cárcel suspendida de un año y una multa de EUR1,500 (USD1,800) por un tribunal inferior dado que había sido hallado culpable de filtrar a los medios 30.000 páginas  de documentos con información sobre los tax rulings y los acuerdos fiscales que Luxemburgo había firmado durante años con grandes multinacionales, cuando Jean-Claude Juncker, ahora presidente de la Comisión Europea, era primer ministro y ministro de Finanzas.

    La sentencia suspendida de Deltour se redujo a la mitad en una apelación en marzo de 2017, mientras que a su colega Raphael Halet, también de nacionalidad francesa, se le anuló la suspensión de la condena, aunque el tribunal de apelación permitió que ambas condenas fueran válidas.

    Sin embargo, en un fallo emitido el 11 de enero por el Tribunal de Casación de Luxemburgo, la condena de Deltour fue anulada, y el tribunal dijo que los tribunales inferiores deberían haber reconocido su condición de denunciante, según lo definido por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. El tribunal sí le confirmó la condena de Halet y le ordenó pagar su multa de EUR1,000.

    El Tribunal de Casación también ordenó un nuevo juicio en el caso de Deltour, que se relaciona con documentos obtenidos de PwC que no fueron expuestos en el caso Luxleaks.

    «Hoy es una victoria,» dijo Deltour cuando dejó la sala del tribunal. «Esta decisión es un paso significativo en la protección de los informantes en Europa,» dijo el abogado de Deltour, Guillermo Bourdon, a la agencia de noticias France Press.

    «Por primera vez en Europa, un tribunal alto reconoce la jurisprudencia del Tribunal europeo de Derechos Humanos,» añadió Bourdon.

    Deltour fue condenado por filtrar la información de clientes de PWC al periodista francés Edouard Perrin,miembro del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) que reveló el escándalo en 2014, y había publicado previamente los documentos sustraídos en dos programas de la televisión pública francesa en 2012 y 2013.

    Acusado de ser cómplice en un primer momento, el tribunal de primera instancia decidió absolver al periodista francés, un fallo confirmado por el tribunal de apelación.

    El escándalo de Luxemburgo fue la filtración de documentos privados más grande hasta que los Papeles de Panamá explotaran en el mundo y hoy se ha agravado en cantidad por Paradise Papers. Y podemos adelantar que continuarán ese curso de seguir la justicia amparando estas conductas.

    «Este es un pequeño paso para la justicia fiscal», dijo Manon Aubry, de Oxfam France, para quien el «gran paso» será cuando «las compañías estén en el banquillo en lugar de los filtradores».

    La directora ejecutiva, Patricia Moreira, urgió por su parte a «una legislación integral en todos los países de la UE para garantizar que los filtradores como Deltour y Halet ya no sean enjuiciados en el futuro».

    En nuestra opinión, con este fallo se hace un retroceso en la protección del derecho natural que debe ser protegido, como es la propiedad privada, que en el caso de los Luxleaks pertenecían a una relación privilegiada entre clientes y la empresa consultora para la cual trabajaba el empleado. La protección de lo privado es una de las condiciones básicas de la estructura social moderna y uno de los rasgos indispensables de un orden jurídico legítimo.

    Nuestro sentido común dice que lo privado debe estar  protegido, a salvo de cualquier violación, mientras que lo público debe ser visible, transparente, porque las actuaciones y los fondos son públicos, dado que en primera instancia les han sido impuestos a los ciudadanos; en la práctica, tenemos la sensación de que ocurre lo contrario: del gobierno hasta las grandes organizaciones multilaterales, las instituciones públicas resultan oscuras, no podemos saber lo que sucede en ellas, mientras que nuestra vida privada está sujeta a toda clase de controles y sistemas de vigilancia. Por eso se requieren leyes que garanticen la transparencia, el acceso a la información pública, de cara a rendición de cuentas hacia el sector privado y se requieren también no sólo leyes que protejan la privacidad, sino jueces que las hagan cumplir.

    Lo que cada quien haga con su dinero es asunto privado, ahorrar o gastar o invertir en lo que sea y como sea, todo individuo debe contar con la seguridad de que podrá disfrutar del producto de su trabajo sin la amenaza de verse desposeído arbitrariamente; es un asunto privado, a menos que se trate de un funcionario público: en ese caso, para prevenir el tráfico de influencias o el uso indebido de los recursos, es necesaria la vigilancia pública. Nuestra idea de lo privado implica también estar protegidos de la mirada de otros. En los asuntos privados tenemos derecho no sólo a decidir por nuestra cuenta, sino a guardar en secreto lo que hacemos. Y es tan importante lo uno como lo otro. Es el mismo principio el que se defiende con ambas cosas. Nadie puede decidir con libertad si en cada decisión está expuesto a los reproches, a la censura y persecución de los demás.

    Por último, un breve comentario sobre los procedimientos equivocados que a nuestro entender se están legitimando por vía judicial:  se trata sin duda de información privada, que se ha obtenido de manera ilegal, pero supongamos que es necesario hacerla del conocimiento público para evitar un delito o para descubrirlo, para revelar una conducta inmoral, una irregularidad, un negocio turbio. Bien. En el mejor de los casos puede ser cierto. Otras veces no será más que una estrategia en una guerra sucia que responde a determinados intereses o ideología. Para poder estar seguros de si estamos ante uno u otro caso, la única autoridad que puede decidir en un estado moderno republicano, es la judicial. Hacia allí debe dirigirse el filtrador y no ante los medios, que gracias a esta legitimación se han convertido en los jueces de facto que ejercen la función jurisdiccional al decidir clasificar la información y cómo publicarla, tal como decía Borges que ordenar bibliotecas es ejercer, de un modo modesto y silencioso, el arte de la crítica.

    Benjamín Constant, en un ensayo clásico, sostenía que la libertad de los antiguos, de los griegos, consistía en el derecho de participar en la vida pública, y que la libertad de los modernos, en cambio, consiste en el derecho de refugiarse en la vida privada, sin ser molestado por nadie. Hoy es más válida que nunca. Nuestra idea del orden, nuestras ideas de la dignidad, la autoridad y el derecho incluyen la existencia de un ámbito privado, donde cada quien es libre de actuar de acuerdo con su conciencia. Cualquier intromisión o violación en ese campo es un delito. Es importante la actividad pública como ir a votar o hacer manifestaciones políticas, pero no alcanza,  hay muchas más razones para desconfiar de las instituciones públicas, dada su interferencia cada vez mayor en cualquier asunto privado; y  sin la seguridad y la protección de un ámbito privado protegido por la ley, y asegurada por los jueces,  la libertad política no significa nada.