Categoría: GCC’s View

  • Después de Noriega

    Después de Noriega

    Mayo terminó con una muerte. La muerte de Manuel Antonio Noriega. Sobrevivió a sus opositores, Guillermo Endara, Ricardo Arias Calderón y Guillermo Ford. Hasta en eso parece haber sido orgulloso. Murió, pero murió de último. Su némesis norteamericano, George P. Bush, el padre, sigue vivo aunque anciano. Su opositor militar el General Maxell Thurman murió hace décadas. Hasta en eso fue terco.

    Vivió con mala calidad de vida y preso, sin pedir perdón ni confesar sus más horrorosos secretos, pero pudo oír sobre la muerte de sus enemigos. Murió como muere cualquier hijo de vecino, en una cama de hospital, rodeado de sus familiares, cuando bien pudo haber buscado una muerte heroica 27 años antes rodeado de los que sí se comieron su cuento. Al final fue un cobarde, o mejor dicho, una persona común y corriente que eligió morir de viejo rodeado de sus seres queridos antes que morir violentamente como héroe joven rodeado de sus seguidores. El problema es que aparentemente no tuvo amigos. Solo gente de la cual él se aprovechaba mientras que ellos a su vez se aprovechaban de él. Por eso solo los más trasnochados chavistas del PRD se atrevieron a lamentar su partida. El resto del PRD lo veía como una reliquia incómoda. Una reliquia a la cual era mejor enterrar al estilo judío, de manera rápida, de ser posible el mismo día y sin flores en la tumba. Si te conocí en vida, mejor no te recuerdo en tu muerte parecía ser el lenguaje de muchos veteranos de la dictadura que se han reciclado democráticamente.

    En estos 27 años Panamá ha cambiado mucho, pero en otros parece no haber cambiado nada. Con ciertos retoques tenemos la misma Constitución de la época de los militares. Tenemos el mismo Código de Trabajo de la época de los militares. Tenemos una legislación migratoria basada en la legislación migratoria de la época de los militares. Tenemos la misma mentalidad de ver la emigración de extranjeros como una amenaza, como la bomba migratoria de la cual el difunto famoso siempre nos advertía. Tenemos las mismas mafias transportistas de la época de los militares. Tenemos los mismos políticos caciquistas u mezquinos de la época de los militares, pero sin personas de carácter intelectual de muchos miembros fundadores del PRD o de Ricardo Arias Calderón en la rama opositora para hacer el contrapeso. Tenemos los mismos problemas con los sobreprotegidos y subdesarrollados sectores agrarios e industriales de la economía. En una generación que no conoció a Noriega, no hemos cambiado tanto. Y lo peor es que no vemos un recambio en la nueva generación.

    Pero en otras cosas si hemos cambiado bastante. Cuando estaban los militares la actitud para manejar las áreas revertidas era la de manejarlas como un botín clientelista, las casas que dejaban los militares gringos o los civiles de la Panama Canal Comission eran para militares, miembros del PRD, familiares de los mismos, socios de negocios. Las bases militares pasaban de ser bases norteamericanas a bases de las Fuerzas de Defensa de Panamá. Los gringos nunca manejaron el Canal de Panamá con criterios comerciales, el Canal era para ellos una inversión militar imperial, un recurso militar estratégico. Las Fuerzas de Defensa aspiraban a seguir el mismo rol, como socios del Imperio. Esa era su justificación ideológica. Existían porque Panamá debía defender el Canal sin necesidad de los gringos. La salida de Noriega y el final de las Fuerzas de Defensa trajeron como resultado que por fin se pudieron utilizar las áreas revertidas con criterios comerciales. Se crea la Autoridad de las Áreas revertidas. Se crea la Autoridad Marítima, se privatizan los puertos. Se empieza a explotar el canal comercialmente. Y Panamá por fin empieza a convertirse en el centro logístico internacional que debió ser. Hoy es uno de los principales motores reales de la economía de Panamá.

    Con Noriega, las telecomunicaciones estaban en manos del Estado, eran algo estratégico, y los “sindicatos” del INTEL (telecomunicaciones) y el IRHE (electricidad) estatales era uno de los pilares civiles de la dictadura. Hoy tanto telecomunicaciones como electricidad han sido privatizadas en parte y las telecomunicaciones se han convertido en otro de los pilares de la economía panameña.

    El Centro Bancario, sigue cargando con reputación de ser un centro de lavado de dinero creada en la época de Noriega pese a que todo el mundo sabe que el dinero que hay en los bancos panameños es más bien producto de personas que quieren proteger su riqueza de gobiernos irresponsables y el dinero mal habido llega ya lavado hasta tres veces a los bancos panameños (GAFILAT informe 2017). Panamá ha hecho mucho por limpiar su imagen pero no logra hacerlo porque hay otros intereses en mantener la imagen que Noriega creó.

    La Fuerza Pública Panameña sigue siendo el posible mayor fracaso de la democracia post Noriega. Para que Panamá recuperara la soberanía de manera rápida tras la intervención norteamericana, se optó por la vía rápida, reconstruir la Policía Nacional con los mismos miembros depurados de las Fuerzas de Defensa y se optó por el mismo modelo militarizado, centralizado de las Fuerzas de Defensa, esperando que el cambio de nombre, el cambio de uniformes, la depuración de los miembros más involucrados con la dictadura, el desarme de las unidades más militarizadas, surtieran efecto. Pero se siguió la estructura militar tipo latinoamericano, y peor se mandó personal a estudiar a academias latinoamericanas, algunas de dudosa tradición democrática.

    Los políticos civiles panameños no han aprendido la lección de que la seguridad no se delega. Siguen renunciando a hacerse responsables por la seguridad. El resultado es que han vuelto a seguir el camino que llegó de la Policía Nacional de 1941 a la Guardia Nacional de Remón, Lilo Vallarino y Omar Torrijos Herrera y a las Fuerzas de Defensa de Manuel Antonio Noriega. Se le han empezado a regresar poderes a la Policía Nacional. En el 2006 se le regresa la Policía Técnica Judicial que había sido asignada al Ministerio Publico tras la reconstrucción de 1990 a la Policía Nacional, lo que impide que ambas instituciones sigan vigilándose mutuamente para detectar elementos corruptos.

    Previsiblemente la delincuencia violenta en Panamá se dobló en los siguientes tres años. Luego la Policía de Fronteras, una dirección de la Policía Nacional que se convierte en el militarizado Servicio Nacional de Fronteras y les da una enorme autonomía de acción. Luego el Ministro de Seguridad de turno permite que a petición de sectores de la oficialidad de la fuerza pública, el gobierno inicie la estrangulación legal de las agencias de seguridad privada, de las armerías y que el gobierno tenga una política francamente hostil a la posesión legal de armas por parte de civiles. Todo esto anulando leyes de la República aprobadas por la Asamblea Nacional. Finalmente se nombre Ministro de Seguridad a un oficial en activo que es subalterno jerárquico en la carrera policial del Director de la Policía. El cual a su vez es oficial de policía en activo pese a que la Constitución lo prohíbe. Estamos en una situación similar a los gobiernos civiles con la Guardia Nacional de Remón o Lilo Vallarino actuando como un Estado dentro del Estado. La pregunta es si volveremos a tener otro 11 de octubre de 1968. Noriega ha muerto, pero como diría Bertolt Bretch, la perra que lo parió sigue viva. Y son los políticos los que le dan de comer al renunciar al control civil sobre las fuerzas de seguridad. Maquiavelo lo dice, la seguridad no se delega.

  • Cambio climático y el portazo al Acuerdo de Paris

    Cambio climático y el portazo al Acuerdo de Paris

    Existe el cambio climático? En nuestra opinión, creemos que sí, que realmente el clima ha estado oscilando desde siempre y se debe más a cuestiones de la misma naturaleza y no tanto a la culpa de la actividad humana como nos han estado repitiendo en los últimos años y sobre todo en los últimos cinco, con inusitada ferocidad.

    Por empezar, vamos a dividir esta opinión en dos partes:

    La primera de ellas, es hacer un rápido vistazo a algunos recursos científicos sobre la evidencia encontrada hasta ahora, que está muy bien colectada y resumida en este video que les presentamos, que es un poco largo (unos 35 minutos aproximados) y está en inglés.

    La segunda parte está orientada en base a cómo vemos nosotros lo que puede hacerse y lo que no puede pretenderse respecto a la Acción Humana.

    La conducta humana está orientada siempre por incentivos, esto es: incentivos correctos nos fuerzan a determinadas conductas, por ejemplo, si adoptamos el principio de “quien contamina, paga”, entonces todas las conductas que impliquen algún tipo de contaminación, serán penalizadas en lo que más duele, y esto es y ha sido siempre, el dinero.

    Ahora bien, para que este principio pueda ser cumplido, el que genera el hecho contaminante debe ser un ente (persona natural o persona jurídica) debidamente identificable y su hecho generador también. No puede tasarse en forma general o sin tener claramente identificado al culpable. No es válido imponer impuestos con nombre genérico del tipo “impuestos ambientales” o “impuestos para combatir cambio climático” o “impuestos para limpiar los mares” o similares por el estilo, a una población en general. Esto es sólo una excusa más para que los gobiernos encuentren otra vía para recolectar dinero basado en una causa que no encuentra resistencias (quien no ama al planeta o desea vivir o dejar a generaciones posteriores un mundo mejor donde vivir? ). También generan incentivos perversos, como que al estar repartida la culpa por igual, pagan justos por pecadores. O se cumple la Tragedia de los Comunes, que muy bien desarrolló Garrett Hardin en 1968, y publicado en la revista Science. Y que describe una situación en la cual varios individuos, motivados solo por el interés personal y actuando independiente pero racionalmente, terminan por destruir un recurso compartido limitado (el común) aunque a ninguno de ellos, ya sea como individuos o en conjunto, les convenga que suceda tal destrucción.

    Entonces, el camino tomado es el incorrecto: pautar entre diversos países la cantidad de contaminación que pueden efectuar genera un incentivo perverso, porque mientras los burócratas pautan, los individuos, las empresas, son los que producen y deciden cómo hacerlo. Los incentivos a tomar uno u otro camino dependerá entonces de dónde geográficamente se sitúa la industria, qué tantos impuestos se pagan y al final, el verdadero incentivo a producir más y mejor queda desalentado detrás de una maraña de regulaciones e inducciones a comportarse como lo planificó a miles de kilómetros un funcionario, que tiene todo de burócrata y nada de emprendedor.

    El principio de “quien contamina, paga”, debe ser el rector en una sociedad abierta, donde existen claramente definidos los derechos de propiedad y castigos para quien los viole. No hay generalidades que dispersen las culpas.

    Elinor Ostrom, premio Nobel de Economía, a partir de un enorme trabajo de campo revisando experiencias en muchas partes del mundo en el manejo de zonas pesqueras, de áreas forestales y sobre todo de sistemas de riego, encontró que había otra vía: que las propias comunidades creen instituciones; es decir, reglas escritas e informales para manejar sus propios recursos. Ostrom ha sido pionera en el estudio de instituciones informales que la gente crea para racionalizar el uso de bienes de uso común, es decir, aquellos bienes compartidos entre muchos que pueden ser objeto de desgaste en ausencia de mecanismos de regulación.

    Cuando la sociedad tiene lo que se denomina “trust”, estos acuerdos son fáciles de construir y de cumplirlos. ¿Pero cuándo esto no sucede? Cuando el “trust” es quebrado por la intervención gubernamental, que define ganadores y perdedores en forma no intencional, y se cumple el principio de que lo que es de todos no es de nadie.

    Subsidios, impuestos no muy claros, ausencia de derechos de propiedad, e incentivos perversos son los que generan una conducta conformista en la sociedad, donde se elude la responsabilidad por los propios actos (contaminantes en este caso) y en la mayor parte de los casos, mantienen en la pobreza a millones de personas que son las que más contaminan el planeta debido a sus precarias condiciones de vida.

    Y entonces llega el invento político: Acuerdos pomposos, celebrados en grandes capitales mundiales, conferencias en hoteles lujosos y viajes en primera clase de aviones, todo ello muy amigable con el planeta, verdad? En fin, se firman acuerdos de no agresión donde se discute el poder de los países en pugna y como resultado de ello se pautan y se pactan cuotas de producción, tipos de energía a utilizarse y cómo proceder. Y la gente? Bueno, sólo se limitan a discutir en las redes sociales si la salida del acuerdo de Paris por Estados Unidos es buena o mala para el planeta.

    Parafraseando a Elinor, lo que hemos ignorado es lo que los ciudadanos pueden hacer, y la importancia de la participación real de las personas involucradas – en comparación con sólo tener a alguien en Washington (léase lugar donde resida su gobierno/asamblea) para promulgar las leyes.

  • Siria tragedia y desastre

    Siria tragedia y desastre

    Cuando se inició la primavera árabe, muchos ilusos fueron llevados por la idea occidental de que su cultura era la más racional, (y de hecho lo es dado que el ser humano es racional por naturaleza), sin tomar en cuenta al pensamiento crítico, de aparición reciente, una innovación griega que no ha permeado a todo la sociedad, inclusive el occidente.

    Cuando la primavera árabe comenzó, un periodista escéptico comento que “va a ser bien larga y va a morir mucha gente.” Y no se equivocó, las sociedades árabes no son sociedades occidentales, no tuvieron el sistema de clases que tuvo Europa o Japón. El resultado de querer ver en la primavera árabe una democratización a la occidental no se ha dado, más bien lo que estamos viendo es una larga orgía de sangre.

    1. En el principio era el Islam.
    En Europa y Japón durante la Edad Media, existía un sistema de clases muy similar, de monjes célibes que eran meritocráticos, nobles guerreros hereditarios, comerciantes urbanos libres y campesinos con servidumbre. Por algo la democracia capitalista moderna surge en Europa y logró trasplantarse a Japón con una sorprendente celeridad de menos de cien años.

    El mundo musulmán es muy distinto. Los musulmanes para empezar no distinguen entre el Estado y la Iglesia. En el mundo musulmán la Iglesia es el Estado. Y más abajo del Estado, más que un sistema de clases, existe un sistema tribal, donde la tribu formada por campesinos, comerciantes y líderes religiosos locales tiene más importancia que las clases socioeconómicas europeas. En parte eso hace del mundo islámico, algo difícil de entender.

    En Europa las tribus se construyen usualmente en torno a idiomas comunes, como el español, el inglés, el francés o el alemán, y dentro de esta supertribu llamado estado nación, existen sistemas de clases sociales distintas, y si bien frecuentemente hay una religión oficial, esta es vista como una entidad separada del estado nación. En el mundo musulmán el estado es el estado califato, el lenguaje árabe no solo es un lenguaje tribal, es el lenguaje del Corán y fuera de la religión lo que tenemos es un complejo sistema de comunidades tribales más o menos autónomas, comunidades religiosas cristianas o judías las cuales eran sometidas a un estatus autónomo con respecto al califato islámico pero toleradas aunque con presión para que se conviertan. El mundo musulmán no tuvo una casta guerrera como Europa. Los líderes religiosos y tribales solían ser líderes militares, o se recurría a tropas como los Janisarios, soldados esclavos. Por lo tanto la evolución política económica occidental, es muy distinta, en el cual las clases urbanas de comerciantes y artesanos luchan para quitarle poder al clero y limitarlo a las iglesias y quitarle poder político a los nobles guerreros que además eran rentistas de la tierra; eso lleva al nacimiento del estado liberal moderno con su burocracia profesional que reemplaza al clero, sus ejércitos profesionales que reemplazan a los nobles guerreros, sus parlamentos que representan los intereses de burgueses, artesanos, campesinos y el naciente proletariado urbano.

    En el mundo islámico no se da esto de la misma manera. La mezquita se come al estado, la tribu a un sistema de clases. El resultado es que no podemos esperar en el mundo musulmán la misma evolución que el mundo occidental. Adicional a esto, el supertribalismo occidental basado en el lenguaje nunca ha podido cuajar del todo en el mundo árabe.

    Tras la expansión fulminante del Islam, nunca se pudo mantener un Califato estable, y finalmente los Turcos Otomanos conquistaron el mundo árabe. De los Balcanes y Rumania hasta Irak y desde Irak hasta Marruecos, desde el Yemen hasta Crimea. Pero solo el desierto del interior de la Península Arábica y el golfo Pérsico siguieron siendo gobernados por pequeños grupos independientes de tribus árabes islamizadas que mantenían sus regiones separadas, pero entre ellas la tribu Saudí era la más importante porque tenía las ciudades sacras de la Meca y Medina bajo su control.

    Al otro extremo del mundo árabe estaban los Persas, el eterno imperio, que adoptó como suya una rama minoritaria del Islam, el Chiismo, frente a la mayoría Sunní. Y frente al Islam Sunní relativamente benigno de los Otomanos, los árabes Saudíes crearon una forma radical y fundamentalista del islam Sunní, el Wahabismo como sustento de su resistencia a los Otomanos.
    Así, el mundo islámico en el medio oriente estuvo dominado por el Islam, pero básicamente en tres versiones:

    • el Sunní tradicional de los Otomanos con una fuerte influencia del Sufismo en las clases populares,
    • el Sunní fundamentalista de las tribus árabes de la península arábica y
    • el Chiismo, minoría perseguida en el mundo árabe pero que tenía un gran defensor en Persia.
    • Los Otomanos toleraron a los judíos y cristianos que vivían bajo su protección pero dándole un estatus de sometimiento llamado dhimmi.

    2. El colonialismo y la modernización impuesta.
    El imperio otomano sería musulmán pero al mismo tiempo no era árabe. Y se encontraba en un permanente estado de guerra contra los países cristianos de Europa. Contra España y Venecia, contra polacos, Austrohúngaros y rusos. Poco a poco su desgaste fue sacándolos de los Balcanes en su mayoría cristianos, e hizo que el norte de África fuera vulnerable a las ambiciones de Francia y España que conquistan el Magreb. Por primera vez grandes poblaciones musulmanas estaban bajo dominio cristiano, cuando antes había sido lo contrario en España y los Balcanes. Ante este hecho poco usual, los musulmanes optaron por dos caminos distintos, el primero era la modernización secular, adoptando modas y costumbres europeas, el otro, era el camino de nacionalismo y del fundamentalismo religioso. Surge un movimiento fundamentalista sunní, el salafismo en el norte de África, y se siembran las raíces de la futura Hermandad Musulmana. La India pasa por una evolución similar al derrotar los británicos a los mongoles musulmanes, lo cual pone a los musulmanes de la India bajo control cristiano. El fundamentalismo Deobandismo de muchos musulmanes del sur de Asia, como los talibanes se originó en ese momento.

    La decadencia de los Otomanos era evidente, eran vistos como “el hombre enfermo de Europa”, y las potencias europeas estaban ahora repartiéndose los despojos que dejaban en los Balcanes, hecho que las llevaría a la Primera Guerra Mundial. Al mismo tiempo la colonia judía en Palestina crecía.

    Un breve paréntesis: Los judíos habían tenido un Reino de Israel, pero este tenía la mala suerte que la Tierra Prometida estaba en el cotizado Levante Oriental, el cruce de caminos entre Asia, África y Europa. Un lugar muy cotizado. Su reino teocrático y tribal, típicamente semítico, no pudo defenderse del Imperio Babilónico que destruyeron el primer templo, deportaron a un gran número de judíos a Babilonia y dispersaron a otros por todo el Levante en la primera diáspora, luego los griegos de Alejandro Magno conquistaron las tierras de Judea y Samaria y los Romanos heredaron esta conquista.

    Tras la rebelión de Bar Koba, destruyeron el segundo templo y deportaron a los judíos de la tierra de Israel. Se les prohibió vivir en Jerusalén, se cambió el nombre de la región de Judea y Samaria a Palestina en honor a los Filisteos. Sin embargo comunidades judías pequeñas siguieron existiendo a los alrededores de Jerusalén. Pero una gran parte de los judíos fueron deportados como esclavos por todo el imperio romano, y otros escaparon como refugiados hacia el oriente. Este fue el inicio de la segunda y mayor diáspora. Pero en la religión judía el tema del exilio es importante. Hay oraciones en la liturgia que dicen “el próximo año en Jerusalén” o cuando se casan el novio rompe un vaso de vidrio para recordar la destrucción del Templo. Así poco a poco oleadas de judíos Mizrahim, descendientes de los judíos del primer exilio en Babilonia, exiliados judíos españoles fugitivos de la inquisición, y luego oleadas de judíos polacos y del imperio ruso huyendo de los polgroms, se fueron asentando de nuevo en la Palestina Otomana.

    Pero no fue hasta el siglo XIX cuando surge con el sionismo secular y la decadencia del impero Otomano una migración masiva a Palestina con la idea de hacer un estado nacional judío de manera secular, sin esperar al Messiah. Esto va a tener consecuencias. Los judíos inicialmente compraban tierras a terratenientes ausentes otomanos, arreglo comercialmente legítimo pero que no tomaba en cuenta a los árabes que vivían en esas tierras. Eso sembró las semillas de un conflicto futuro. Y una copa de veneno sobre el nacionalismo árabe y el islamismo.

    Esto se vio agravado por la traición a las tribus árabes por parte de los británicos y franceses en el Levante oriental. Durante la Primera Guerra Mundial los árabes apoyaron a los aliados en su lucha contra el Imperio Otomano, esperando independencia y autodeterminación. En su lugar las potencias coloniales se repartieron entre ellas los territorios del Imperio Otomano.

    La modernización de las costumbres e instituciones impuesta desde fuera por los poderes coloniales cristianos fue vista por los árabes como un atentado contra su orgullosa y elegida por Dios civilización, una afrenta al verdadero Islam y una prueba de su decadencia por haberse apartado del Islam. Como una nueva cruzada cristiana.

    3. El nacionalismo árabe, auge y derrota
    El nacionalismo árabe es hasta cierto punto algo reciente y nunca ha podido sustituir del todo la lealtad que los árabes sienten por su tribu o clan por debajo o por arriba al Islam como aglutinador de la sociedad. Esto tiene consecuencias muy serias para los estados árabes. La más seria, es que los estados coloniales se dividen el Levante de manera irregular, creando colonias a su conveniencia, poniendo grupos religiosos y étnicos disimiles entre varias fronteras hechas a conveniencia colonial.

    Los kurdos quedan divididos entre varios estados, estados como el Líbano, colección de grupos étnicos distintos y rivales se forman como el Líbano. Grupos que se odian quedan unidos en el mismo estado. Como los Chiitas y Sunníes en Irak. La inmigración de judíos europeos a Palestina sigue y estos siguen comprando tierras a terratenientes ausentes y poblando la región, creando fricciones con los árabes. Frecuentemente las élites gobernantes de las nuevas colonias provienen de minorías étnicas o religiosas de manera que se asegura su lealtad a la metrópolis colonial pero se hace imposible toda forma de gobierno democrático al marginar a las mayorías de la toma de decisiones.

    Frente a todos estos problemas surge como opción el nacionalismo árabe.

    El nacionalismo árabe surge tras la derrota del Imperio Otomano, y buscaba unificar una nación Árabe desde Marruecos o quizás Mali en el Atlántico hasta el Golfo Pérsico en el Océano Indico e Irak. El nacionalismo árabe, al igual que el europeo busca unificar el mundo árabe basado en la unidad lingüística y cultural, aunque de manera secular. Era un nacionalismo en el cual la idea original era que musulmanes sunnitas, chiitas, sufíes, cristianos coptos u ortodoxos, judíos, y otras minorías como los drusos pudieran unificarse en una sola patria árabe grande, libre de la influencia del colonialismo Europeo. Michel Affaq el fundador del partido Baath exponía la creación de un nacionalismo secular que unificara el mundo árabe. Pero al igual que el sionismo secular de los judíos, el nacionalismo secular árabe tenía componentes religiosos, ya que desde los 1860s se habla de la traición que los Otomanos habían hecho al mundo islámico árabe llevándolo a la decadencia y pidiendo una rebelión contra el imperio Otomano o por lo menos un cambio en las relaciones entre árabes y turcos dentro de este, así como una vuelta al verdadero Islam y a la modernización.

    Esto llevó a los nacionalistas árabes a rebelarse contra los otomanos con ayuda británica. Pero el acuerdo Skyes Picot traicionó la esperanza de una patria árabe independiente tras la Primera Guerra Mundial. El colonialismo fue visto como una nueva humillación y como una repetición de las cruzadas.

    Una serie de rebeliones en Irak, Siria, Egipto, Arabia Saudí y el Norte de Yemen lograron autonomía. Y se crearon movimientos separatistas en el Magreb y Palestina. Ya para entonces la reciente migración de judíos a Palestina era una preocupación grave que culminó en incidentes violentos entre judíos y árabes y el boicot de los negocios de judíos en Palestina en 1936. Durante la Segunda Guerra Mundial problemas sobre Irak y Kuwait, ocupada por los británicos, llevaron a una fallida rebelión en Irak que motivó que los británicos terminaran ocupando Irak y la Siria de los franceses de Vichy. Los nacionalistas árabes iniciaron una de sus largas cadenas de errores internacionales, acercándose a la Alemania de Hitler, cuando ésta estaba viendo cómo encontraba la solución final al problema judío.

    Terminada la guerra se crea la Liga Árabe. La oposición al Sionismo, la descolonización, el retorno del canal de Suez a Egipto, la creación de una república árabe unida eran ideales. Nasser en Egipto pareció ser la encarnación de estos ideales hasta la guerra de los seis días y su consecuente desastre para la causa árabe.

    El nacionalismo árabe entró en declive, muchas de sus aspiraciones anticolonialistas se lograron, las aspiraciones de caudillos y reyes regionales impidieron hacer una causa común. Las minorías étnicas como los Kurdos y religiosas como los chiitas lo veían como un proyecto amenazante. El nacionalismo árabe falló en introducir elementos modernizadores como la separación de poderes, el pluralismo y la democracia. El proyecto nacionalista árabe, se llenó de caudillos autoritarios en Siria e Irak en pugna entre sí, que tuvieron que soportar las humillaciones militares a manos del Estado de Israel. El fracaso económico de los nacionalistas árabes igual que en América Latina, se debe a confundir el nacionalismo con el socialismo y dejó las esperanzas de las masas árabes de una vida mejor frustradas.

    Todo esto llevó a un declive del nacionalismo árabe y el surgimiento de su reemplazo, el Islamismo militante.

    4. El Islam triunfante.
    Los nacionalistas árabes habían fracasado, el mundo árabe era autoritario, pobre, salvo donde existía petróleo y aún allí los jeques vivían vidas fabulosas mientras que los pobres no tanto. Los nacionalistas árabes se habían aliado a los nazis, a la Unión Soviética, y todos estos aliados habían fracasado estrepitosamente contra occidente. Israel había ganado todas las batallas, y expandía su territorio a expensa de los árabes de Palestina. Los líderes nacionalistas árabes eran dictadores terribles y corruptos como Muamar Gadafi, Sadam Hussein, Hafez Al Assad. Nasser nunca pudo cumplir con las esperanzas que suscitó y renunció tras la humillación de la guerra de los seis días. Ante todo esto, que esperanza quedaba? Ya hemos dicho que en la cultura musulmana no existe diferencia entre el Estado y la Mezquita. Samuel Huttington dice que en el Islam, la Mezquita es el Estado. Así que solo quedaba regresar a el modelo original, el Islam Político.

    El problema es que el Islam al que se regresa no es al tradicional. El Islam está pasando por el dilema al que se enfrentan todas las religiones al enfrentarse con la modernidad. Adaptarse a la misma en una revolución reformista, o rechazar la modernidad en una reacción fundamentalista. Y en el Islam el reformismo es visto como una adaptación frente a Occidente, frente al mundo colonial, así que la reacción dominante en el Islam actual es el fundamentalismo, el rechazo radical a la modernidad.

    Todos los fundamentalistas opinan que su religión es incompatible con la modernidad y hay que aislarse del mundo o echarlo a patadas. Pero ninguna religión interpretada por los fundamentalistas es igual a la religión idealizada a los que ellos quieren regresar. Heráclito dijo que cuando metes una mano al río, y la vuelves a meter después no la metes en el mismo río. Los físicos hablan de que la flecha del tiempo solo marcha en una dirección, que la leche derramada no puede volver al vaso. La entropía solo fluye en una sola dirección. Una religión que prepara una respuesta fundamentalista a la modernidad, nunca podrá restaurar la religión tal como existía antes que surgiera este desafío. El protestantismo nunca pudo restaurar el cristianismo anterior a la baja Edad Media, el judaísmo ultra ortodoxo no es una resurrección del judaísmo ortodoxo histórico, el islam wahabí o salafista no es el Islam de la época de oro de los Omeyas.

    El colapso del nacionalismo modernizador hizo perder la fe en la modernización secular y autoritaria de Nasser, del Sha, del partido Baaz sirio e iraquí y de Kaddafi y el boom petrolero de los 1970s permitió que los reinos teocráticos Saudíes y del Golfo invirtieran en la divulgación de formas fundamentalistas del Islam en todo el mundo musulmán. La migración de campesinos a las ciudades trajo masas desplazadas que buscaban nuevas formas de reemplazar los lazos rurales antiguos.

    En Latinoamérica ha sido el fundamentalismo protestante el que ha tomado lugar entre los hijos de emigrados a las ciudades. En el mundo islámico es el Islam radical. A esto se suman dos hechos importantes: Como los nacionalismos modernizadores eran autoritarios, no se pudo desarrollar una sociedad civil moderna. Y como los partidos eran clandestinos, la religión se convirtió en el aglutinador a la oposición a los autoritarios seculares.

    El primer gran golpe se da en Persia, cuando el Sha es derrocado y se proclama la República Islámica de Irán. La cual es revolucionaria por dos razones. Primero es Islámica, lo cual no es una novedad, en un mundo donde hubo Califatos, pero más amenazadoramente, es una República, con líderes fundamentalistas, pero líderes electos.

    El ejemplo iraní se convirtió en una amenaza tanto para las monarquías teocráticas como para los dictadores seculares árabes. Luego viene la invasión soviética de Afganistán, un estado ateo invade un país musulmán para modernizarlo por la fuerza. Es síntoma de todo lo que los fundamentalistas no quieren, y éstos declaran la guerra santa. Los Estados Unidos y los militares paquistaníes apoyan a los fundamentalistas. Los Saudíes son los grandes ganadores de esta guerra santa ya que la usan para movilizar a todos los fundamentalistas del mundo islámico. Poco a poco los fundamentalistas van ganando espacios a los nacionalistas. Los Hermanos Musulmanes frente a los nasseritas en Egipto, Hamas frente a la OLP entre los palestinos.

    5. Una falsa primavera se marchita.
    Los neoconservadores son una resurrección del hegelianismo de derecha pre-marxista. Si uno le quita Cristo al cristianismo, termina con el Judaísmo. Si uno le quita Marx al marxismo, vuelve a Hegel. Para Hegel la democracia liberal burguesa es el resultado final de la idea Cristiana. El fin de la Historia.

    Los neoconservadores son una encarnación moderna de los Calvinistas y de los Trotskistas, en el sentido que no basta con construir la iglesia reformada o el socialismo en un solo país, es necesaria la evangelización o la revolución mundial. Para los neocons no basta con que los países evolucionen por su cuenta hacia la democracia liberal, tienen que usar a los Estados Unidos como la Ginebra de Calvino, como el centro de subversión prodemocrática del mundo. Envalentonados por la derrota de la Alemania nazi y la creación exitosa de la República Federal Alemana, y por el fin de la Guerra Fría, los neocons vieron la oportunidad de repetir este éxito en el Medio Oriente. Ya no se trata de contener tiranos, sino de derrocarlos e imponer la democracia. Primero fue Saddan Hussein, luego Gadafi, luego con Bashir El Assad. Se olvidaron que el Medio Oriente no es Europa, si se le da a la gente el derecho a votar, los mejor posicionados para ganar elecciones son los fundamentalistas.

    Se hacen elecciones en Gaza, gana Hamas, se hacen elecciones en Argelia, las anulan los militares cuando ganan los fundamentalistas salafistas, se hacen elecciones en Egipto, las ganan los Hermanos Musulmanes. Se tumba a Saddam Hussein, el Irak cae en una guerra civil entre Chiitas y Sunníes. No contentos con esto buscan tumbar a los El Assad, y las facciones que quieren llenar ese vacío son mayoritariamente Islamistas. Los demócratas seculares (o por lo menos, menos islamistas,) en los cuales los neocon norteamericanos tuvieron tanta fe, nunca han tenido el apoyo económico ni popular que los islamistas radicales afiliados a Al Qaeda y otros peores.

    No hay peor ciego que el que no quiere ver, el Sha fue reemplazado por los Ayatolas, los comunistas afganos por los talibanes, ¿que esperaban que sucediera en el mundo árabe?

    6. Salvando a Siria de ella misma.
    Siria es una creación del colonialismo occidental, como casi todos los “países” árabes. Antes era una provincia más del Imperio Otomano. El hecho de que muchos países- estados árabes sean creaciones del colonialismo, los hace nacer con una crisis de identidad importante. Y peor, estos estados coloniales, al igual que en África, tienden a estar divididos de manera religiosa y étnica de una manera que no beneficia a sus habitantes, sino a las potencias coloniales. De ser un pueblo semita arameoparlante, pasan a ser provincia asiria, babilónica, persa, griega y romana, luego bizantina, árabe y turca otomana. Finalmente siria fue francesa. En autogobierno no ha sido su fuerte por más de tres mil años. En 1946 se rompe la maldición de pasar de un imperio a otro. Francia les da la independencia.

    Mientras se negocia con el Líbano e Irak, el tema de la unidad árabe, Siria vive una larga cadena de golpes militares. En 1955 por fin se celebran elecciones y gana el partido pronasserista que lanza con Nasser la República Árabe Unida con Egipto. Esta unión con Egipto los lleva al desastre de la guerra de los seis días y la pérdida de las alturas del Golán. En 1970 Hafez EL Assad toma el poder tras un golpe de estado y gobierna con mano de hierro por treinta años pese a la derrota militar de la guerra del Yom Kippur. Tras su muerte en el año 2000 es electo mediante el método de candidatura única su hijo Bashar Al Assad. Lo que nos trae a la situación actual.

    El fracaso del modelo nacionalista-socialista en lo económico trajo como resultado la Revolución de los Jazmines en Túnez en diciembre del 2010. En un movimiento comparable a las revoluciones hispanoamericanas entre 1810 y 1821, o a las revoluciones europeas de 1848, o la revolución juvenil de 1968, se convirtió en un movimiento popular trasnacional. En el 2011 este movimiento llega a Siria y surgen las presiones para que Bashar Al Assad haga reformas o deje el poder. Poco a poco el país va hacia la guerra civil cuando Al Assad se niega a hacer reformas económicas y políticas.

    7. Las partes interesadas.
    Es claro que el gobierno sirio quiere mantener su poder a toda costa. La pregunta es qué busca Rusia? Supuestamente Rusia busca mantener en el poder un gobierno legítimamente elegido frente a la amenaza de yijadistas islámicos que son un peligro mundial. Pero muchos dicen que en realidad busca otra cosa. Porque es claro que el Estado Sirio y la economía siria han muerto, el estado sirio se desintegra, aunque El Assad gane la guerra civil y se quede en el poder, va a tener un país arruinado y sin legitimidad política con gente que secretamente lo odia, con una economía totalmente destruida. Convertido en un paria internacional fuera de Irán, China y Rusia. Un país donde una minoría alawita muy pequeña, menos del 20% de la población domina una mayoría sunní que lo detesta y que solo podrá gobernar mediante el terror y la masacres de la población civil.

    Siria es un cliente menor del ejército ruso, pero no es un país que económicamente signifique muchas ganancias para Rusia, de hecho Rusia pierde mucho apoyándola. Entonces qué quiere Putin?

    Varias cosas quiere. Putin quiere desafiar el resultado de 1989 que dejó a los Estados Unidos como única superpotencia, quiere demostrar que hay que tomar en cuenta a Rusia en los asuntos mundiales. Y que el mundo no es unipolar.

    Pero hay un interés económico más profundo que se enmarca en la rivalidad intraíslámica entre Chiitas y Sunníes que obliga a Rusia a tomar parte por el bando Chiita. El islam Chiita, surge como una secta minoritaria de los primeros días del Islam, cuando se determinó el tema de la sucesión de Mahoma y que terminó con la muerte de Ali, la persona que ellos estimaron que era el sucesor legítimo del Profeta. El chiismo está fundado por los sucesores de Ali. Estos fueron minoritarios en el mundo árabe peninsular, pero cuando los árabes sunníes se lanzan a conquistar el mundo para convertirlo al Islam, muchos grupos minoritarios adoptaron el Islam Chita como su forma del Islam. Si tenían que ser musulmanes, iban a ser musulmanes de manera distinta. Entre éstos, los rivales históricos de los árabes, los persas, son el grupo más notorio. Los chiitas son mayoría en Irán y Azerbaiyán que no son países árabes, y en Irak y Bahraim entre los países árabes. En el Líbano son 35% de la población, y en Siria los Alawitas, secta chiita iniciática a la que pertenece Assad, tienen entre 1.5 a 3 millones de habitantes.

    Los alawitas habían sido históricamente discriminados por la mayoría sunní siria, y los franceses usaron a esta minoría para las fuerzas armadas y la burocracia en el sistema colonial. Al ser minoría dependían del poder colonial francés para tener poder. O en la dictadura militar después de terminado el período colonial. En Irán pasó lo contrario. La mayor parte de la población es chiita, así que los colonialistas ingleses reclutaron a los militares y burócratas entre la minoría sunní. En una democracia, en Siria los sunníes ganan. En una democracia en Irak los Chiíes ganan. Por eso los partidos nacionalistas trataban de evitar el tema religioso para incorporar a las minorías y tenían que gobernar de manera autoritaria y secular en una región donde la religión pesa.

    Irán es el gran abogado de los Chiíes en la región. Apoyan a la milicia Hezbollah en el Líbano y a El Assad en Siria, minorías Chitas que se verían avasalladas por una mayoría sunní de no ser por el apoyo militar de Irán. Y se han beneficiado mucho de la invasión norteamericana en Irán porque ahora los chiíes, en una votación democrática van a poder formar el nuevo gobierno. Por otro lado el gran abogado de los sunníes es Arabia Saudita, que ve con preocupación el poder militar de Irán. Los Saudíes ven con preocupación cómo se crea una república democrática chií en Irak, algo que preocupa a su monarquía absoluta sunní. Por otro lado, saben que en Siria, de haber votaciones, los sunníes ganarían las elecciones. Así que los Saudíes buscan que en Siria haya un gobierno sunní y en Irak también. El vehículo perfecto para esto son grupos islamistas armados como Al Qaeda y el Estado Islámico de Irak, Siria y el Levante, ISISL.

    Como decíamos antes, en esta rivalidad intraislámica hay un tema económico. Los saudíes buscan crear un oleoducto a través de Irak, Siria y Turquía a Europa. Este oleoducto evitaría que los Iraníes pudieran presionar a los Saudíes bloqueando el Golfo Pérsico y haría del petróleo Saudí el más barato en el mercado europeo, sacando a otros países árabes y a Rusia del mercado. Para hacerlo, los saudíes necesitan gobiernos amigos en Irak, Siria y en Turquía. Ya los tiene en Turquía, pero en Siria e Irak no está clara la cuestión.

    Por otro lado Rusia, cuya economía depende de los hidrocarburos hacia Europa tiene mucho que perder, Irán también pierde poder, su petróleo no es competitivo y no tiene como amenazar militarmente las exportaciones saudíes. Hay que detener ese oleoducto a toda costa.
    Es claro que los saudíes y los turcos tienen una guerra por proxi con los rusos y los iraníes por el control de Siria e Irak.

    En la Unión Europea los alemanes claramente simpatizan con los sunníes, porque tener un oleoducto directo a Arabia, hace a Europa menos dependiente de los rusos. Un objetivo de la política exterior alemana desde los tiempos del Káiser ha sido mantener a los británicos y rusos fuera de Europa y a Europa unida bajo el liderazgo alemán. Pero para esto necesitan la ayuda de los Estados Unidos, algo que con Obama estaba garantizado pero no con Trump.

    La ONU y la Liga Árabe han tratado de encontrar una solución pacífica al conflicto pero esto ha sido imposible. Como espectadores interesados están Israel y los Kurdos, los que están esperando sacar algo de este conflicto más allá de éste. Israel tiene una posición ambigua, por un lado han dejado en claro que no desean que EL Assad se vaya, prefieren a un enemigo conocido y débil a un enemigo que puede ser popular y fuerte. Se han preocupado por mantenerse fuera del conflicto, pero está claro que mientras más quede destruido el estado sirio más deja de ser una amenaza militar para Israel.

    El problema es que mientras dure el conflicto, no se sabe que pasa, antes militares israelíes y sirios se miraban las caras a través de una zona desmilitarizada manejada por la ONU. Ahora, parte de la frontera está dominada por militantes del Estado Islámico y otra parte, por el gobierno sirio y Hezbollá. Irán puede ahora establecer un corredor a través de Irak y conectarse con la frontera Israelí, algo sin precedentes. Por eso parece haber un pacto de no agresión entre el ISISL e Israel. A Israel le conviene que la guerra se prolongue y que de ser posible ambas partes pierdan. Pero si tiene que perder una parte, que Irán no esté entre los ganadores. Israel busca calladamente negociar con rusos y turcos para militar el rol de los iraníes y Hezbollá en la guerra civil siria. Y al mismo tiempo los israelíes aprovechan la distracción de la guerra siria para afianzarse en el banco occidental del río Jordán y en Jerusalén a los cincuenta años de su conquista militar y ganarle terreno a la Autoridad Palestina.

    Que quieren los Kurdos? Los kurdos quieren su estado propio, que está dividido entre Turquía, Siria, Irak e Irán. Con el fin de Saddam Hussein, ya han logrado autonomía en Irak y la han defendido contra ISISL. Con la guerra civil siria, parecen luchar por crear una zona autónoma en el norte de Siria, pese a la oposición de los turcos. Pero todavía no logran el apoyo formal para un Kurdistán independiente.

    Los turcos buscan su oleoducto a Arabia, buscan que los kurdos no formen estado independiente, y parecen apoyar a ISIL que lucha contra el gobierno Sirio y contra los Kurdos. Erdogan está aprovechando la coyuntura para afianzar su poder en Turquía.

    Con la ayuda rusa el gobierno sirio parece estar ganando, tomando a sangre y fuego el norte de Siria. Y la existencia de ISIL, parece haber enfriado el apoyo de occidente a los rebeldes, ya que Assad parece ahora el mal menor.

    Por ahora la guerra ha dejado tras más de seis años de lucha, casi medio millón de muertos, y más de 10 millones de desplazados, pero el fin no está a la vista.

  • El gran salto para la región del Caribe viene asomando.

    El gran salto para la región del Caribe viene asomando.

    En días pasados terminó Consensun 2017, una megaconferencia organizada por Coindesk en Nueva York, que nos trae las noticias y proyectos más avanzados en materia de cryptomonedas y temas relacionados.

    Lo que nos interesa en Panamá, es que luego de los Panamá Papers, toda la región y jurisdicciones afines, principalmente caribeñas, cuya industria principal son la de brindar plataformas de servicios a los países desarrollados, sufrieron lo que se conoce como “derisking” de los bancos comerciales. En buen panameño, eso significa eliminar o disminuir el riesgo. Esto ha significado el lento y progresivo abandono local de muchos bancos o mejor dicho, sucursales o corresponsales hacia su plaza de origen. El Departamento de Estado de Estados Unidos ha identificado varios de los sistemas financieros de las islas como refugios para los lavadores de dinero, lo que aumenta los costos de mantenimiento de sucursales bancarias allí. Dado el tamaño relativamente pequeño de las economías, muchos bancos internacionales se están retirando de la región, cortando el acceso a las divisas extranjeras.

    La retirada de los bancos produjo un impacto negativo en las clases menos acomodadas de la región, dada su dependencia de las remesas; y eso ha empujado a las economías en una espiral descendente: los bancos salen porque las islas son pobres, lo que los hace aún más pobres. La falta de acceso a las divisas golpea en el comercio, que representa la mayor parte de la actividad económica de la región. En Barbados y Jamaica, por ejemplo, las importaciones y exportaciones son más del 80% y 77% del PIB del país, respectivamente (en comparación con menos del 30% para los EE.UU.).

    Pero lo que parecía ser un gran problema, de a poco y de la mano de la tecnología, quizás se convierta en un asunto donde un grupo relativamente pequeño de islas termine mostrando al resto del mundo los beneficios que podrían generar las divisas de los bancos centrales basados en Blockchain.

    La punta de esta historia comienza el año pasado 2016, cuando una Start-Up llamada Britt, desarrolló el dólar digital de Barbados, un activo digital basado en el valor de su contraparte en el mundo real, que podía ser comerciado a través de la plataforma Blockchain. El proyecto pasó sin demasiada atención debido el pequeño mercado de Barbados.

    Sin embargo, ahora otros bancos centrales de la región se están uniendo al proyecto: los Florines de Aruba y los Dólares de Bahamas. Dado que las tres monedas están vinculadas al dólar de EE.UU. (aunque a diferentes tasas de cambio), el cambio de uno a otro es muy simple. Lo más interesante y novedoso es que la combinación de la tecnología, regulación y los cambios geopolíticos generan la aparición de un nuevo tipo de activos digitales: una moneda regional digital utilizada en el sistema operativo de compensación de pago basado en Blockchain.

    No es la típica cryptomoneda que está moviéndose muy cómodamente en los mercados internacionales y que cada día genera más adeptos.

    Ryan Peterson, del Banco Central de Aruba cuantificó el beneficio potencial: “Hicimos un cálculo para la economía de Aruba, y esto podría dar lugar a un crecimiento del PIB del 4-5%. Ahora que, para una región que no ha visto un crecimiento de 0,5% en más de dos décadas, es tremendo. ”

    El impacto de tener una moneda digital común para todas las islas, generaría mucha fluidez al sistema, que eso impactaría a su vez en el capital de trabajo de las empresas y de a poco, es muy probable que otros bancos centrales de la región tomen nota y se plieguen.

    De las 15 monedas locales en la región, nueve están vinculadas a una tasa fija con el dólar de EE.UU., lo que reduce la fricción de cambio. Y con el tiempo, es probable que la gente se acostumbre a la facilidad de uso de las monedas digitales y el último paso lógico sería la unificación monetaria. Obviamente, esto es un gran paso, lo que requeriría una revisión general de los sistemas financieros locales, así como las leyes, pero el incentivo para implementar un cambio radical es fuerte, y el riesgo económico de no hacerlo es una cuestión de supervivencia.

    Los gobiernos y los usuarios pueden ver que funciona (aunque a una escala relativamente pequeña), por lo que los problemas de confianza serán menos difíciles de superar. La transición debería ser sin traumas debido a la existencia de un sistema operativo de compensación de pago basado en Blockchain. No habría un shock en las economías, dado que existe un tipo de cambio fijo y de larga data en la mayoría de las jurisdicciones.

    Mientras que las economías del Caribe mayormente se basan en dinero en efectivo, lo que podría ser un problema para la implementación, el éxito en asuntos como la desmonetización en la India o la adopción de una moneda común como el Euro, demuestra que se puede hacer. Por otra parte, la aparición de un tipo de cuenta que es fácil de abrir y realizar transacciones con ella, cumple con las regulaciones contra el lavado de dinero y cuenta con Tokens que se pueden utilizar como dinero ‘real’ debería extenderse y lograr la inclusión financiera en toda la zona. Actualmente, sólo la mitad de la población de América Latina y el Caribe tiene una cuenta bancaria.

    Si esto llega a suceder, tendríamos un ejemplo más de una región subdesarrollada que pega un salto superior al de países desarrollados en términos de innovación financiera y eficiencia.

    Redacción GCCviews, con información obtenida en Coindesk.

  • La Crisis Venezolana y sus Lecciones para Panamá.

    La Crisis Venezolana y sus Lecciones para Panamá.

    El análisis del ascenso del chavismo al poder en Venezuela es vital para entender la crisis en la que está sumergido el país en estos momentos. Y son lecciones valiosísimas, no sólo para Panamá, sino para cualquier país/partido/persona que tenga el valor de mirarse en ese espejo.

    Revisando la historia unos 40 años hacia atrás, nos situamos en los 80s, cuando Carlos Andrés Perez llega al poder y se encuentra con un país devastado económicamente.

    Brevemente podemos comentar que ello se debía principalmente a la inflación descontrolada de casi un 80 %, pérdida de las reservas internacionales y una fuga de capitales continua.

    Las tasas de crecimiento económico se deterioraban dado que se dependía solamente de la renta petrolera sin ningún tipo de diversificación; ello a su vez, impactaba sobre las instituciones centralizadas que eran las responsables de las políticas asistencialistas desde el estado. Siendo organizaciones estatales y burocratizadas sin ningún tipo de incentivos para modernizarse (como sucede siempre en el estado), pronto las prácticas corruptas y clientelistas eran moneda común. De hecho, el gobierno de Jaime Lusinchi se vio involucrado en algunos casos de corrupción

    Sin embargo, el país, de acuerdo a los organismos internacionales y multilaterales, era considerado un país “rico”, porque gracias a la renta petrolera aun cayendo, durante años había sido el recurso que le permitió a Venezuela gastar más, mucho más para seguir incentivando el consumo y la fiesta, mientras lentamente se iba deteriorando la inversión.

    Para esos años, el pensamiento preponderante en Latinoamérica, era el de Raúl Prebisch, de “vivir con lo nuestro”, que significaba en política económica, sustituir importaciones con el producto local, lo cual generó ese enorme casta privilegiada de industriales del sector privado que vivían a expensas de los beneficios que significaba tal política, como los créditos a tasas reducidas, una fuerte protección arancelaria y cerrar el país a la competencia impuesta desde el extranjero, generando al final un sector privado dependiente de la teta del estado.

    “El modelo de desarrollo estatista que venía impulsando Venezuela, fiel reflejo del estructuralismo cepaliano de los años cincuenta, había acabado por colapsar. La industrialización sustitutiva orientada solo al mercado interno, que termino siendo estrecho, resulto ineficiente y produjo un Estado que era el mayor protagonista del proceso económico, acosado de deudas y cargado de empresas improductivas.

    Retomando a Carlos A Perez, sus primeras iniciativas son tomar medidas que iban a contramano de sus promesas electorales de campaña, lo cual le genera los primeros conflictos con sus electores. Sin embargo, estas medidas eran las correctas para intentar estabilizar la deteriorada situación económica que encuentra: reestructuración del aparato productivo, redefinir el rol del estado en la economía y reestructurar su deuda externa.

    Eran medidas dolorosas, pero necesarias para estabilizar la economía, introducir reformas estructurales profundas para reducir el gasto público y abrir la economía para lograr crecimiento económico.

    La resistencia a nivel institucional fue enorme, no tenía apoyo político por ser medidas altamente impopulares y comenzó enseguida el desgaste político. Ello derivó en el tristemente conocido “Caracazo” cuya chispa fue el aumento de la gasolina y el transporte público. Los frentes se le abrieron desde varios puntos: trabajadores, sindicatos, todos aquellos que veían como su porción del pastel comenzaba a reducirse y los privilegios que tantos años los habían mantenido ilusoriamente en crecimiento, ahora desaparecían.

    La revuelta social fue durísima, se mencionan cifras de alrededor de 400 muertos y más de 2000 heridos. Tan duro fue el Caracazo que dejó la estabilidad política del gobierno de Carlos A Perez en situación casi insostenible de llevar a cabo reforma alguna.

    El descontento popular fue el caldo de cultivo para que un teniente (no un general), casi ignoto paracaidista, por fuera del establishment militar, apareciera en el 92 haciendo un intento de asonada que por las cualidades descriptas iba directo al fracaso. Sin embargo, sus actitudes de responsabilidad con los hechos, ir a prisión y tener un lenguaje adecuado a las circunstancias, daban el inicio del Chavismo y su ascenso al poder.

    Mientras Chávez agrandaba su figura, el gobierno de Carlos Perez enfrentaba también graves denuncias de corrupción y el reclamo popular por esclarecer los hechos corruptos de los que se le acusaba. La malversación de fondos públicos fue el cargo que dio pie para su suspensión en el cargo y posterior destitución.

    Cuando en el 93, el presidente provisional llama a elecciones, el chavismo, con gran aceptación popular y generando muchas simpatías, llama a la abstención dado que estaban presos y gana Rafael Caldera, condicionado por la abstención del 52 % de la población y con una presión enorme alentada por el chavismo de “Constituyente ya! ”.

    Para el año 1997, Caldera, muy presionado, le da la amnistía a Chávez, que se convierte en líder político, participando en las elecciones con el nombre de Movimiento Quinta República, que ganan en 1998, con una mayoría del 56 %. Comenzaba la revolución.

    En 1999 se convoca a una Asamblea Constituyente que une a otros partidos simpatizantes bajo el nombre de Polo Patriótico y que de alguna forma mostraba el rechazo de la población a los viejos partidos tradicionales. Nace la nueva República Bolivariana de Venezuela. Su práctica del Socialismo Siglo XXI vendría después.

    Cuando Chávez asume la presidencia, su mayor problema seguía siendo el déficit fiscal, es decir, se seguía gastando más de lo que ingresaba a las arcas públicas, agravado por las bajas del precio del crudo, del cual eran dependientes. Increíblemente, las primera medidas chavistas fueron las que llamaríamos pro-mercado: “Una organización social de la producción, en la que el mercado como mecanismo fundamental de la asignación de recursos y factores, incorpore formas organizativas complementarias de propiedad privada (…) como el cooperativismo y las asociaciones estratégicas de consumidores y productores…” , “…una reorganización profunda de la administración central y descentralizada, combatiendo lo superfluo, lo ineficiente y el excedente en bienes, servicios o personal que fuere necesario (…) independientemente del impacto a los intereses gremiales o sindicales que sean afectados”.

    Estas medidas duraron poco, pero lo suficiente para generar cierta estabilidad que tiene la suerte de ser acompañada por un incremento nuevamente en los precios del petróleo, que le hacen olvidar al chavismo la implementación del ajuste en el gasto público y comienza lentamente la transición al objetivo verdadero del chavismo, la práctica del Socialismo del Siglo XXI.

    El discurso se orienta fuertemente a profundizar la intervención del estado en la economía, se centra en criticar la desigual distribución de la riqueza, criticar el modelo económico que perseguía el afán de lucro a costa del pueblo venezolano; se hacen fuertes las palabras soberanía, justicia social y la idea nacional que PDVSA (petróleos venezolanos) debe aportar los recursos financieros para apoyar la transformación de la economía.

    A pesar de que la conducción chavista se hacía cada vez más autoritaria, el amplio respaldo del pueblo toleraba los llamados “estados de emergencia institucional”, cada vez más necesarios para ampliar el control de las instituciones, y a pesar de que el proceso revolucionario estaba en marcha hacia un autoritarismo, las personas vivían la ficción de los procedimientos democráticos bajo el manto de elecciones de nuevas autoridades, plebiscito constitucional, etc.

    Y el cambio que lentamente iba a llevar a Venezuela a la terrible situación que vive hoy, comenzaba a tomar forma, bajo la autocracia chavista, pero con la terrible decisión complaciente y equivocada del mismo pueblo que hoy es aplastado por las botas.

    La gran lección que nos dejan como legado y que fuera formulada por Popper: la “tentativa de llevar el cielo a la tierra produce como resultado invariablemente el infierno”.

    i) Benavente Urbina Andrés y Cirino Alberto Julio. “La Democracia defraudada, populismo revolucionario en América Latina”. Buenos Aires. Editorial Grito Sagrado. 2005. p. 105.
    ii) Arenas Nelly y Gómez Calcaño Luis (2000): “¿Modernización autoritaria o actualización del populismo? La transición política en Venezuela”. Presentado en el simposio “Democracia en las Américas: desafíos, peligros y expectativas para el siglo XXI”. 50 congreso internacional de Americanistas. Varsovia.