GCC’s View

Cambio climático y el portazo al Acuerdo de Paris

Existe el cambio climático? En nuestra opinión, creemos que sí, que realmente el clima ha estado oscilando desde siempre y se debe más a cuestiones de la misma naturaleza y no tanto a la culpa de la actividad humana como nos han estado repitiendo en los últimos años y sobre todo en los últimos cinco, con inusitada ferocidad.

Por empezar, vamos a dividir esta opinión en dos partes:

La primera de ellas, es hacer un rápido vistazo a algunos recursos científicos sobre la evidencia encontrada hasta ahora, que está muy bien colectada y resumida en este video que les presentamos, que es un poco largo (unos 35 minutos aproximados) y está en inglés.

La segunda parte está orientada en base a cómo vemos nosotros lo que puede hacerse y lo que no puede pretenderse respecto a la Acción Humana.

La conducta humana está orientada siempre por incentivos, esto es: incentivos correctos nos fuerzan a determinadas conductas, por ejemplo, si adoptamos el principio de “quien contamina, paga”, entonces todas las conductas que impliquen algún tipo de contaminación, serán penalizadas en lo que más duele, y esto es y ha sido siempre, el dinero.

Ahora bien, para que este principio pueda ser cumplido, el que genera el hecho contaminante debe ser un ente (persona natural o persona jurídica) debidamente identificable y su hecho generador también. No puede tasarse en forma general o sin tener claramente identificado al culpable. No es válido imponer impuestos con nombre genérico del tipo “impuestos ambientales” o “impuestos para combatir cambio climático” o “impuestos para limpiar los mares” o similares por el estilo, a una población en general. Esto es sólo una excusa más para que los gobiernos encuentren otra vía para recolectar dinero basado en una causa que no encuentra resistencias (quien no ama al planeta o desea vivir o dejar a generaciones posteriores un mundo mejor donde vivir? ). También generan incentivos perversos, como que al estar repartida la culpa por igual, pagan justos por pecadores. O se cumple la Tragedia de los Comunes, que muy bien desarrolló Garrett Hardin en 1968, y publicado en la revista Science. Y que describe una situación en la cual varios individuos, motivados solo por el interés personal y actuando independiente pero racionalmente, terminan por destruir un recurso compartido limitado (el común) aunque a ninguno de ellos, ya sea como individuos o en conjunto, les convenga que suceda tal destrucción.

Entonces, el camino tomado es el incorrecto: pautar entre diversos países la cantidad de contaminación que pueden efectuar genera un incentivo perverso, porque mientras los burócratas pautan, los individuos, las empresas, son los que producen y deciden cómo hacerlo. Los incentivos a tomar uno u otro camino dependerá entonces de dónde geográficamente se sitúa la industria, qué tantos impuestos se pagan y al final, el verdadero incentivo a producir más y mejor queda desalentado detrás de una maraña de regulaciones e inducciones a comportarse como lo planificó a miles de kilómetros un funcionario, que tiene todo de burócrata y nada de emprendedor.

El principio de “quien contamina, paga”, debe ser el rector en una sociedad abierta, donde existen claramente definidos los derechos de propiedad y castigos para quien los viole. No hay generalidades que dispersen las culpas.

Elinor Ostrom, premio Nobel de Economía, a partir de un enorme trabajo de campo revisando experiencias en muchas partes del mundo en el manejo de zonas pesqueras, de áreas forestales y sobre todo de sistemas de riego, encontró que había otra vía: que las propias comunidades creen instituciones; es decir, reglas escritas e informales para manejar sus propios recursos. Ostrom ha sido pionera en el estudio de instituciones informales que la gente crea para racionalizar el uso de bienes de uso común, es decir, aquellos bienes compartidos entre muchos que pueden ser objeto de desgaste en ausencia de mecanismos de regulación.

Cuando la sociedad tiene lo que se denomina “trust”, estos acuerdos son fáciles de construir y de cumplirlos. ¿Pero cuándo esto no sucede? Cuando el “trust” es quebrado por la intervención gubernamental, que define ganadores y perdedores en forma no intencional, y se cumple el principio de que lo que es de todos no es de nadie.

Subsidios, impuestos no muy claros, ausencia de derechos de propiedad, e incentivos perversos son los que generan una conducta conformista en la sociedad, donde se elude la responsabilidad por los propios actos (contaminantes en este caso) y en la mayor parte de los casos, mantienen en la pobreza a millones de personas que son las que más contaminan el planeta debido a sus precarias condiciones de vida.

Y entonces llega el invento político: Acuerdos pomposos, celebrados en grandes capitales mundiales, conferencias en hoteles lujosos y viajes en primera clase de aviones, todo ello muy amigable con el planeta, verdad? En fin, se firman acuerdos de no agresión donde se discute el poder de los países en pugna y como resultado de ello se pautan y se pactan cuotas de producción, tipos de energía a utilizarse y cómo proceder. Y la gente? Bueno, sólo se limitan a discutir en las redes sociales si la salida del acuerdo de Paris por Estados Unidos es buena o mala para el planeta.

Parafraseando a Elinor, lo que hemos ignorado es lo que los ciudadanos pueden hacer, y la importancia de la participación real de las personas involucradas – en comparación con sólo tener a alguien en Washington (léase lugar donde resida su gobierno/asamblea) para promulgar las leyes.

About the author

Irene Gimenez

Irene Gimenez, analista internacional. Es abogada con maestría en economía y ciencias políticas. Su especialidad es el análisis económico del derecho. También tiene especializaciones en temas financieros, tecnología y globalización. Su preferencia hoy día es analizar el impacto de los desarrollos bajo tecnología Blockchain y el impacto que ello generará en las próximas décadas.

Add Comment

Click here to post a comment

Ticker

1 BTC = $49065.13 USD  (via Coinbase)
1 ETH = $4251.69 USD  (via Coinbase)
1 LTC = $158.35 USD  (via Coinbase)
Quotes delayed up to 2 minutes.

Indicadores Financieros

Estadísticas de Panamá

Conectate

Conéctate con nosotros a través de nuestras redes sociales oficiales, donde encontrarás las últimas noticias y más...

error: Content is protected !!