GCC’s View

La evasión/elusión fiscal o un cuento de tontos y locos

En los tardíos ‘90s la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) empezó a examinar la forma de abordar “los efectos nocivos de los paraísos fiscales” el cual luego le proporciona una base sólida al G20 para que lanzara una ofensiva contra ellos en medio de la crisis financiera del 2009. Según su particular diagnóstico, no sólo evadiendo/escondiendo impuestos se perdían oportunidades para la redistribución de la riqueza en países necesitados, sino que también se contribuía a otras actividades más nocivas como facilitadores de actividades de financiación al terrorismo, lavado de dineros y otras más peligrosas aún.

Lo que los funcionarios de la OCDE no entienden es que los impuestos y su origen fueron al solo efecto de sostener las funciones esenciales de un estado, que son brindarles seguridad y justicia a sus habitantes para que ellos puedan realizar sus transacciones en forma libre y voluntaria y si esas condiciones se alteran por alguna de las dos partes, el estado acudirá para restablecer el equilibrio contractual entre ellas. Nada de lo que hasta aquí se expuso implica recaudar cantidades en forma exorbitante y en algunos casos confiscatoria del derecho fundamental de las personas, que es el derecho de propiedad.

Sin embargo, es lo que ha venido sucediendo; y en constante aumento en los países más desarrollados, como Alemania, Francia, los países nórdicos y los que en los últimos 40 años se le han sumado especialmente, los países latinos. Estos países, verdaderos infiernos fiscales, no pueden producir, porque su socio principal en las ganancias solamente, es el estado. Y por eso existen los paraísos. Y por eso desde la OCDE, otros organismos de apoyo técnico y los países con mayor tributación, le atribuyen a los individuos y empresas conductas cuasidelictivas cuando deciden irse a otras jurisdicciones más amigables hacia la producción o cuando deciden armar estructuras tributarias que les ayuden a mitigar en algo el efecto de vivir bajo jurisdicciones de muy alta tasación.

Esto es algo nuevo? No, desde los inicios de la tributación, siempre las personas han intentado buscar remediar su situación casi de indefensión ante el ahogo del ente recaudador. Esta historia es una de ellas.

En el Medioevo, el Señor feudal, el Lord, era quien servía al Rey en sus incursiones bélicas y por ello, sus tierras quedaban a cargo de los habitantes que debían pagarle sus respectivos impuestos para mantenerse en sus propiedades y hacerlas producir.

Todo sucedía normalmente en la aldea Gotham, por fines del Siglo XII, cuando el Rey John, de origen normando francés, debía pasar por ese pueblo que quedaba a medio camino hacia su destino. Esta situación convertía automáticamente al pueblo y su ruta en “rutas reales” o “rutas públicas”, que implicaba ser susceptible de recaudar impuestos so pretexto de mantenerlas. Si era cierto o no, dicho pueblo comenzó una serie de acciones para “evadir o eludir” ese pago de impuestos. Las primeras acciones fueron hacerse pasar por locos y como para esa época se creía que la insania era contagiosa, y conociendo las leyes locales, en las cuales se exceptuaban de impuestos a las poblaciones que sufrían de epidemias, los pobladores esperarían a la llegada de los “raids by royal tax collectors”, nuestros modernos inspectores fiscales, que al igual que hoy, cuando las personas comunes se resisten, se imponen por la fuerza legal, para que en un acto bien coordinado, fingir que todo el pueblo estaba loco a causa de una rara enfermedad.

Fingiendo varias locuras lograrían horrorizar a los recaudadores. Algunos “estaban tratando de ahogar una anguila en un estanque, otros estaban subiendo sus carruajes a la parte superior de un granero para protegerlo de los rayos del sol, otros arrojaron sus quesos cuesta abajo con la esperanza de que así iban a encontrar su propio camino hacia el mercado de Nottingham, algunas personas estaban construyendo un cerco para atrapar a un cuco. El recaudador les preguntó qué estaban haciendo.

‘Estamos lanzando piedras hacia arriba para hacer salir el sol’, dijeron.

‘¡Tontos!’ dijo el Recaudador Real. ‘¿No sabes que el sol saldrá sin ninguna ayuda?

‘Oh, ¿verdad?’, respondieron. ‘Nunca pensamos en eso. ¡Qué sabio que eres!”.

Pues fueron muy eficaces en que el rey y su comitiva evitaran esa ruta para prevenir cualquier contaminación de locura.

De esta misma época nace la otra leyenda de Robin Hood, es decir, este pueblito de Gotham siempre le tuvo aversión a los impuestos. A toda clase de impuestos? No, mientras que los impuestos generales (gracious aid) eran algo excepcional para financiar las guerras o algún acontecimiento extraordinario, su colecta si bien no era bien recibida, finalmente se contribuía, porque suponían algo temporal y con uso específico. Cuando se realizó el intento de grabar sobremanera a todos los pobladores (los free men), grabando con dos impuestos a los bienes muebles, en aras de financiar la expedición de 1203 y la de 1207 a las tierras francesas, allí se produce quizás la primera rebelión fiscal moderna. No era lo mismo pagar impuestos para recaudar fondos para rescatar a un Rey o pelear por la Iglesia. No se iban a permitir recaudaciones para aventuras bélicas extranjeras (el Rey Juan era de origen francés).

Y allí nació la leyenda, los “Wise men of Gotham”, que mediante la utilización de diversas maniobras legales, eludieron el abuso de las cargas fiscales y cuyo relato ha sobrevivido hasta el presente gracias al libro publicado en 1540, “The Merry Tales of the Mad Men of Gotham”. Estos pobladores, que de tontos y locos tenían muy poco, le hicieron una advertencia a los inspectores fiscales, pero quedó como sentencia para la historia de la humanidad: “We ween there are more fools pass through Gotham than remain in it.” Algo así como “Hemos visto pasar más tontos por Gotham que los que realmente hay en él”. Hora de tomar nota.

About the author

Irene Gimenez

Irene Gimenez, analista internacional. Es abogada con maestría en economía y ciencias políticas. Su especialidad es el análisis económico del derecho. También tiene especializaciones en temas financieros, tecnología y globalización. Su preferencia hoy día es analizar el impacto de los desarrollos bajo tecnología Blockchain y el impacto que ello generará en las próximas décadas.

Add Comment

Click here to post a comment

Ticker

1 BTC = $50625.68 USD  (via Coinbase)
1 ETH = $4327.65 USD  (via Coinbase)
1 LTC = $162.86 USD  (via Coinbase)
Quotes delayed up to 2 minutes.

Indicadores Financieros

Estadísticas de Panamá

Conectate

Conéctate con nosotros a través de nuestras redes sociales oficiales, donde encontrarás las últimas noticias y más...

error: Content is protected !!