Categoría: Opinión

  • Los lazos de China con Cuba y su creciente presencia en América Latina suscitan inquietud en Washington

    Los líderes de Washington y Pekín están presionando para volver a encauzar las relaciones entre Estados Unidos y China. Por este motivo, el secretario de Estado estadounidense Antony Blinken se reunió con el Presidente Xi Jinping en China en junio de 2023 para reabrir las vías de comunicación entre ambos países.

    Pero el trabajo para estabilizar las cuestiones de seguridad, un punto de discordia desde hace mucho tiempo, puede tener un horizonte más largo.

    De hecho, la decisión del ejército estadounidense de derribar un presunto globo espía chino que había estado sobrevolando el país en febrero de 2023 desbarató el viaje diplomático que Blinken tenía previsto realizar al gigante asiático a principios de año.

    Ahora hay noticias de que China ha hecho tratos con Cuba para instalar una estación de escuchas electrónicas en la isla, a sólo 90 millas de Florida –algo que funcionarios del gobierno cubano han negado– y para construir una instalación de entrenamiento militar allí. Estos movimientos reflejan los esfuerzos de China por aumentar su influencia en América Latina y el Caribe.

    Un funcionario de la administración Biden dijo en junio que el espionaje de China desde Cuba es un problema continuo que precede al tiempo del presidente en el cargo y que la inteligencia estadounidense sabía que China había mejorado las instalaciones de espionaje existentes en Cuba en 2019.

    Un globo espía iluminado vuela en el cielo nocturno cerca de edificios iluminados y sobre una sección de arena de una playa cercana al océano.
    Un presunto globo espía chino sobrevuela Myrtle Beach, Carolina del Sur, el 4 de febrero de 2023, antes de que el ejército estadounidense lo derribara.
    Peter Zay/Anadolu Agency via Getty Images

    Como investigador de las relaciones entre China y América Latina y exfuncionario del gobierno de Estados Unidos, he visto de primera mano la creciente influencia de China en América Latina y el Caribe y me preocupan sus implicaciones de largo alcance para la seguridad nacional de Estados Unidos.

    Tan lejos, tan cerca

    La base de espionaje y las instalaciones de entrenamiento militar que China planea construir en Cuba estarían situadas cerca de la estación naval estadounidense de la Bahía de Guantánamo, sede de varias instalaciones militares estadounidenses como el Mando Sur de EE.UU. en Miami y el Mando Central de EE.UU. y el Mando de Operaciones Especiales de EE.UU. ambos en Tampa.

    La instalación permitiría a los agentes de inteligencia chinos interceptar mejor la información militar sensible transmitida entre los mandos estadounidenses, seguir la pista de altos dirigentes diplomáticos y militares en sus desplazamientos por la región, vigilar los movimientos de buques navales y comerciales y obtener detalles sobre ejercicios, conferencias y entrenamientos militares de Estados Unidos con varios países de América Latina y el Caribe.

    La instalación también podría reforzar el uso que hace China de las redes de telecomunicaciones para espiar a los ciudadanos estadounidenses.

    Las autoridades estadounidenses sospechan desde hace tiempo que las empresas de telecomunicaciones chinas Huawei y ZTE instalan servidores y equipos de red en todo el mundo, incluida Cuba, para ayudar al gobierno chino a recopilar información confidencial sobre dirigentes gubernamentales locales y ciudadanos particulares.

    Empresas chinas como China Harbor Engineering Company han construido docenas de proyectos de puertos de aguas profundas en países de América Latina y el Caribe, donde las agencias de inteligencia chinas podrían rastrear los movimientos de buques comerciales o navales estadounidenses en torno a importantes rutas marítimas como el Canal de Panamá. Eso podría ayudar a China a comprender dónde restringir las rutas marítimas estadounidenses durante un posible conflicto militar.

    Un hombre con camisa azul claro de cuello abierto, lee en un micrófono desde una hoja de papel.
    El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossio, rechazó los informes de prensa estadounidenses sobre una base de espionaje china planeada allí durante una conferencia de prensa el 8 de junio de 2023.
    Yamil Lage/AFP via Getty Images

    Las empresas chinas también han construido u operan 12 instalaciones de investigación espacial en Sudamérica que pueden utilizarse para la investigación espacial legítima. Pero funcionarios estadounidenses y de otros países han expresado su preocupación por la posibilidad de que estas mismas instalaciones se empleen para espiar satélites estadounidenses e interceptar información sensible.

    La policía china ilegal

    Las fuerzas policiales chinas también tienen una presencia cada vez mayor. En abril de 2023, el FBI detuvo a dos ciudadanos chinos por dirigir presuntamente una comisaría ilegal en el barrio chino de Nueva York. Según The New York Times, los arrestados acosaban supuestamente a disidentes chinos que vivían en Estados Unidos.

    China presuntamente gestiona 100 de estos puestos policiales en todo el mundo. Catorce de ellos se encuentran en ocho países de América Latina y el Caribe.

    Además, el país asiático ha intensificado su compromiso con las fuerzas del orden en América Latina y el Caribe, donando chalecos antibalas, cascos y vehículos a las fuerzas de seguridad locales. En paralelo, agentes de las fuerzas del orden latinoamericanas y caribeñas han viajado a China para recibir formación.

    China
    China
    El FBI sospecha que el gobierno chino utilizó este edificio de Chinatown, en Nueva York, como comisaría secreta para intimidar a los disidentes que vivían en Estados Unidos.
    Spencer Platt/Getty Images

    La participación de China en actividades policiales en estos países erosiona la posición de Estados Unidos como socio preferente de la región en materia de seguridad.

    El largo viaje del fentanilo

    Mientras tanto, una importante fuente de conflicto entre Estados Unidos y China es el suministro de la droga fentanilo. En abril de 2023, la administración Biden declaró el fentanilo una amenaza emergente para la seguridad nacional.

    La cadena mundial de suministro de fentanilo suele terminar en las calles de Estados Unidos, pero comienza en varios laboratorios de empresas farmacéuticas en China. Los departamentos estadounidenses del Tesoro y de Justicia han sancionado o acusado a varias empresas y particulares chinos por vender a sabiendas precursores de fentanilo a operativos de cárteles mexicanos, que luego producen el mortal fentanilo y lo venden a los toxicómanos estadounidenses.

    La conexión China–Cuba es sólo un ejemplo de cómo el gobierno chino y las empresas chinas llevan décadas expandiendo su influencia a las puertas de Estados Unidos. No sólo a través del comercio y la inversión, sino también mediante actividades de espionaje, militares, policiales y de narcotráfico.

    Estas actividades afectarán en gran medida a la seguridad nacional de Estados Unidos en los próximos años.The Conversation

    Leland Lazarus, Associate Director of National Security, Florida International University

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Sin sana cultura tendremos malsana economía

    Sana es la cordura mental o la mente racional capaz de juzgar y anticipar los efectos de nuestras acciones; y si aplicamos este concepto a la cultura estaríamos refiriéndonos a un sano tejido social que permite a dicho tejido, en lo personal y por tanto en el conjunto, discernir buenos valores. Y vale abundar en el sentido etimológico del término “cultura”, es decir, aquello que se cultiva; en lo particular nuestro comportamiento, pensamientos, lenguaje y acciones enfocadas en el aprendizaje y en la trasmisión social a las subsecuentes generaciones, con miras al desarrollo de pensamiento abstracto o abstruso.

    En Panamá muchos hablan de “preservar” culturas precolombinas; sin embargo, poco meditamos el sentido en ello. Y es que para algunos el preservar una cultura se ha vuelto cosa sagrada, a punto que no se detienen a meditar en ello y lo que implica; como podría ser el preservar lo disfuncional. Por ejemplo, uno cultiva productos de la tierra con miras a obtener buenas y productivas cosechas. ¿Acaso ello no aplica igualmente al cultivo de lo cultural? Y, en particular y especial, referido a quienes viven en un entorno desfasado, incapaz de adaptarse a la realidad de los cambios exponenciales de la nueva era; eran en la cual la evolución social se torna esencial. En síntesis, nada bueno es ver la cultura como si se tratase sólo de huacas precolombinas y desconsiderando la realidad práctica.

    El tema cultural en Panamá, en muchos casos y sentidos, ha tomado desvíos malsanos, tal como el vilipendio al emprendimiento o lo que la población llama “privatización” pero sin entender lo que es. De tal comportamiento cultural vemos que los inmigrantes que sí creen y practican el emprendimiento privado prosperan, mientras que los del patio languidecen en las mazmorras arcaicas de una deseducación “NODUCA”.

    En el sentido expuesto vale fijarse en el caso de Japón, que entró al siglo XIX con una cultura vetusta; y, sin embargo, fueron capaces de cambiar y adaptarse al modernismo industrial y empresarial del Oeste, lo cual lograron, curiosamente, sin perder muchas de sus costumbres culturales. Mientras todo ello ocurría en el Japón, en Panamá nuestras universidades, particularmente la gubernamental daba cursos enfocados en lo feo de las relaciones EE.UU./Panamá; desdeñando por años lo positivo. De hecho, mucho se criticaron las semi privatizaciones de Pérez Balladares sin las cuales aún estaríamos sumidos en el centralismo castrante del Panamá colonial.

    Hoy, luego de que el Canal revirtió a Panamá, y con ello fuimos adoptando algunos cambios económicos progresistas, las malas costumbres culturales de la población y sus pervertidos gobiernos siguen atrapados en los pantanos de un centralismo interventor y castrante.

    El mayor y verdadero capital de una nación se encuentra o no, en la cultura de su gente; referido esto a una sana cultura en la cual se aprendió a valorar el emprendimiento y los saludables valores morales. Una cultura que no rechaza y vilipendia virtudes; tales como el hacer yo y no que lo haga el gobierno y sus politicastros.

    Panamá tiene características únicas que nos potencian para llegar a ser el país más próspero del continente americano y más allá; sin embargo, algo nos detiene anclados a un pasado distópico. Si no somos capaces de una sana y productiva evolución cultural, gracias a las ventajas de nuestra posición y a su Canal, algo evolucionaremos. Sin embargo, tal vez no lo suficiente en un mundo en el cual el progreso se torna raudo y aún más; se torna exponencial, a punto que no conjuga con los letargos del ayer.

  • La propiedad privada es la clave de la civilización

    Nada más importante que el respeto a la institución de la propiedad privada que invariablemente se traduce en el respeto recíproco que es el alma del liberalismo y la consecuente prosperidad moral y material.

    Abro este análisis con citas de una obra magnífica del célebre historiador de la Universidad de Harvard Niall Ferguson titulada Civilization. The West and the Rest en donde comienza por aclarar que “Civilización es una palabra de origen francés originalmente utilizada por el economista Turgot en 1752 y primero publicada por Mirabeau”, luego escribe que “el debate actual entre los patrocinadores del mercado libre y los que suscriben la intervención estatal […], entre los que siguen a Adam Smith y los que comparten los postulados de John Maynard Keynes y Karl Marx”. Enfatiza que la civilización remite a instituciones que protegen derechos: “El punto crítico de la diferencia entre Occidente y el resto es institucional […] Occidente es mucho más que un lugar geográfico. Es un conjunto de normas”.

    Nos dice que “América latina ha estado atrás de Estados Unidos. ¿Por qué ocurre esto? Se podrá pensar que es porque la tierra en el Norte es más fértil o porque tiene más oro y petróleo, o por su clima mejor o debido a que los ríos están mejor localizados o como consecuencia de la cercanía de Europa. Pero nada de esto tiene que ver con el éxito estadounidense […] Se trata de una idea que hizo toda la diferencia entre unos y otros que es el modo en que se gobiernan. Algunos incurren en el error de identificar esa idea con la democracia e imaginando que cualquier país la puede adoptar simplemente con llamar a elecciones. En realidad la democracia es el resultado de un edificio que tiene por sustento el Estado de Derecho para preservar la santidad de las libertades individuales y la santidad de los derechos de propiedad privada segurados por un gobierno representativo y constitucional”. En esta línea argumental, sostiene que “no hay término que se use más livianamente que civilización” en cuyo contexto refiere a John Locke quien consigna que “el fin medular que permite la comunidad ordenada es la preservación de la propiedad” y concluye Ferguson que “en la raíz todo se subsume en la propiedad”.

    La propiedad privada resulta indispensable e insustituible para asignar los siempre escasos factores de producción a los fines más apetecidos por la gente. Como las cosas no crecen en los árboles y no hay de todo para todos todo el tiempo se torna inexorable el establecimiento de prioridades. Y el único modo de encauzarlas es a través del sistema de precios que son precisamente expresiones de intercambios de derechos de propiedad en el contexto de ese sistema de señales que marcan que es más urgente y que secundario. Las ganancias y las pérdidas muestran el acierto o el desacierto de la utilización de los escasos bienes disponibles. El empresario que da en la tecla con las necesidades de su prójimo obtiene ganancias y el que yerra incurre en quebrantos. De este modo se le da el mejor uso a los recursos disponibles siempre según en criterio de la gente que con sus votos en el plebiscito diario en el supermercado y afines va dirigiendo el proceso. El comerciante que no atiende debidamente a sus clientes tiene sus días contados en el ramo.

    Lo dicho debe distinguirse nítidamente del barón feudal, cazadores de privilegios o ladrones de guante blanco que explotan a sus semejantes a través de privilegios y mercados cautivos de diversa índole obtenidos en una cópula hedionda con el poder político de turno. Cuando hablamos de sociedad libre nos referimos a empresarios en competencia abiertos a procesos innovadores de cualquier procedencia. Y al referirnos a la competencia no nos estamos pronunciando por la cantidad de oferentes ya que puede no haber ninguno en cierto reglón, uno o varios lo relevante en que el mercado esté abierto para que cualquiera que estime puede hacer algo mejor que proceda en consecuencia y si no cuenta con el capital suficiente puede vender su idea a socios locales o extranjeros que si nadie se la compra significa que la idea es antieconómica o que aun no le ha llegado el turno de ejecutarse siempre según las preferencias de los miembros de la sociedad en cuestión.

    Como es sabido Marx y Engles en el Manifiesto Comunista de 1848 escriben que toda su propuesta puede centrarse en la abolición de la propiedad privada. Ahora bien como se ha señalado, si no hay propiedad no hay precios que como dijimos es su correlato indefectible por lo que en esa situación no hay posibilidad de evaluar proyectos ni contabilidad ni cálculo económico alguno. Tal como he ilustrado antes, si no hay propiedad no se sabe si conviene construir caminos con oro o con asfalto y si alguien considera que con el metal aurífero es un derroche es porque recordó los precios relativos antes de abolir la propiedad. Además de los inmensos costos de vidas humanas y de miseria generalizada, esto que comentamos fue la causa del derrumbe del Muro de la Vergüenza.

    Sin llegar al extremo de eliminar de cuajo la propiedad privada, en la medida en que se la ataque por medio de controles de precios, empresas estatales, reformas agrarias, peso impositivo más allá de lo indispensable para garantizar derechos, inflación, deuda estatal, legislaciones laborales contra el trabajo, cerrazón del comercio internacional junto con manipulaciones en el tipo de cambio y demás intervenciones estatales, en esa media se desdibujan los precios y consecuentemente se desperdician y despilfarran recursos lo cual necesariamente repercute negativamente en ingresos y salarios en términos reales de todos pero muy especialmente de los más vulnerables que son los principales afectados por niveles inferiores de inversiones.

    La institución fundamentalísima de la propiedad privada es inseparable del derecho a la vida y a la misma libertad puesto que significa usar y disponer de lo propio, sea su cuerpo o lo adquirido legítimamente. Y téngase en cuenta que carece de sentido hacer referencia al “abuso del derecho” ya que un mismo acto no puede ser conforme y contrario al derecho. Todo derecho tiene como contrapartida una obligación. Si alguien gana mil en el mercado, todos tiene la obligación de respetar ese ingreso pero si la persona que obtiene mil pretende dos mil aunque no reciba en el mercado pero el gobierno otorga este último monto quiere decir que otro u otros serán despojados del fruto de su trabajo para entregar sea suma dineraria lo cual convierte el acto en un pseudoderecho, una situación de la que están plagadas muchas economías modernas regenteadas por demagogos.

    En este sentido las Constituciones son para establecer límites al poder de los gobiernos en resguardo de las libertades individuales, sin embargo en gran medida en la actualidad esos documentos fundacionales aparecen como cheques en blanco a favor de déspotas que reemplazan gobiernos civilizados en el sentido mencionado por Niall Ferguson, más aun el positivismo legal ha hecho tantos estragos que quedan desdibujados los mojones y puntos de referencia extramuros de la legislación vigente fruto de mayorías circunstanciales que aplastan libertades en el contexto de lo que el decimonónico Frederic Bastiat denominó con justeza “robo legal”.

    Adam Smith en La teoría de los sentimientos morales, en La riqueza de las naciones y en Lecciones de jurisprudencia de diferentes maneras enfatiza en esa triada inseparable -la moral, la economía y el derecho- la trascendencia de la propiedad privada que permite que cada uno persiguiendo su interés personal en mejorar su situación se ve obligado a ofrecer bienes y servicios que sus congéneres requieren lo cual crea un proceso notable de cooperación social y división de trabajo. Esto puede ejemplificarse con solo mirar lo que tiene lugar en cualquier comercio donde luego de realizada la transacción ambas partes se agradecen recíprocamente.

    En este plano es pertinente remarcar que la mencionada cooperación social y división del trabajo quedan amputadas cuando los aparatos estatales imponen la guillotina horizontal con el tan cacareado igualitarismo pues en una sociedad de seres iguales no hay interés ni beneficio en interactuar, incluso la propia conversación se tornaría en un tedio espantoso ya que sería lo mismo que la parla con el espejo. En esa situación a todos nos gustaría ser médicos y no habría panaderos, a todos los hombres nos gustaría la misma mujer y así sucesivamente, circunstancia que convierte la vida social en insoportable. Las diferentes vocaciones, inclinaciones, preferencias, fuerzas físicas, talentos etc. hacen de las relaciones interpersonales un atractivo permanente.

    También desde Adam Smith se ha demostrado los males del mercantilismo y sus imitadores que provocan la autarquía y los aranceles, tarifas y cupos en las relaciones internacionales. Se puso en evidencia que esas vallas demandan mayor gasto por unidad de producto que significa menor cantidad de productos para el país receptor cosa que es otra forma de aludir a una reducción en el nivel de vida de sus habitantes. Asimismo se refutó que es más provechoso para un país exportar que importar puesto que el objeto del comercio internacional es importar lo más que se pueda, igual que con nosotros individualmente nuestro objeto final es comprar, no tenemos más remedio que vender servicios profesionales o bienes para poder adquirir lo que deseamos. Lo ideal para cada uno de nosotros sería comprar sin límite pero no podemos, no tenemos más remedio que vender (trabajar) para poder comprar. Idéntico fenómeno tiene lugar en el plano internacional, el costo de la importación es la exportación una situación que en el mercado libre de cambios hace que el balance de pagos siempre resulte equilibrado. Si un país fuera inepto para todo no hay de que preocuparse en esta materia puesto que el que no vende o no recibe capitales no puede adquirir nada en el exterior. Pero si por ventura esos ineptos pueden fabricar y vender algo que es apreciado por otros en el extranjeros no se cometa el crimen de encajarle aranceles a lo único que puede importar. La sandez de “vivir con lo nuestro” ha hecho estragos en diversos lares.

    La propiedad privada está íntimamente vinculada al cuarto poder, es decir, a la imprescindible libertad de expresión como aprendizaje recíproco y para contribuir con el derecho transformado el ley para encajar estrictos límites al poder en un proceso democrático en el que tiene prioridad el respeto a las libertades individuales.

    El premio Nobel en economía Friedrich Hayek concluye que la propiedad privada “es la única solución que descubrieron los hombres para el problema de reconciliar la libertad individual con la ausencia de conflicto. El derecho, la libertad y la propiedad constituyen una trinidad inseparable […] y ciertamente todo lo que denominamos civilización ha crecido sobre la base del orden espontáneo de las acciones que son posibles debido a la protección del dominio de los individuos” (Law, Legislation and Liberty, tomo I, pags. 107/8). Lo mismo enfatizaron antes autores clásicos de envergadura en la filosofía, el derecho, la historia y la economía, luego ampliados por destacados contemporáneos en idénticas ramas del conocimiento.

    Es importante consignar que el llamado “ambientalismo” pretende proteger la propiedad del planeta liquidando la propiedad privada vía las figuras de “derechos difusos” y “subjetividad plural” con lo que se encajan en lo que en ciencia política se denomina la tragedia de los comunes, es decir, lo que es de todos no es de nadie. En este sentido, es de mucho interés consultar en YouTube exposiciones que muestran las falsedades en que se basa ese movimiento sobre las que, entre otros, se refiere el premio Nobel en física Ivar Giaever, el fundador y primer CEO de Weather Channel, John Coleman y el ex presidente de Greenpeace de Canadá Patrick Moore. También son muy ilustrativos en esa línea argumental los libros de T. R. Anderson y D. R. Leal Ambientalismo de mercado libre, de D. L. Ray y L. Guzzo Trasching the Plantet, el doceavo capítulo de M. N. Rothbard Para una nueva libertad, de J. Simon y H. Kahan The Resourceful Earth, de M. Shellenberger Apocalypse Never y de catorce autores compilados por R. Bailey bajo el título de The State of the Planet. En este tema, además del generalmente mal estudiado calentamiento global y la lluvia ácida, se destaca la extinción de la riqueza marina por no asignar derechos de propiedad en el mar y se explica como la extinción de animales como el elefante se resolvió con la asignación de derechos de propiedad de la manada, del mismo modo que antiguamente se resolvió el encaminarse a la extinción del ganado vacuno en nuestro continente con la revolución tecnológica de la época: la marca y el alambrado.

    Entonces nada más importante que el respeto a la institución de la propiedad privada que invariablemente se traduce en el respeto recíproco que es el alma del liberalismo y la consecuente prosperidad moral y material. En este plano es muy pertinente recordar lo escrito por Juan Bautista Alberdi en cuanto a que “arrebatad la propiedad, es decir, el derecho exclusivo que cada hombre tiene de usar y disponer ampliamente de su trabajo, de su capital y de sus tierras para producir lo conveniente a sus necesidades y con ello no haceis más que arrebatar a la producción sus instrumentos, es decir, paralizarla en sus funciones fecundas, hacer imposible la riqueza” (Obras Completas, tomo IV, pag. 165). En lo que se refiere también a nuestro país, es sumamente pertinente que tengamos a la vista que Domingo Faustino Sarmiento apuntó en 1850 que “Las palabras ignorante y argentino tienen las mismas letras. Luchemos para que no se conviertan en sinónimos” (Nuevo Prólogo a Método de lectura gradual).

  • En los pronósticos deportivos, el pensamiento racional pierde por goleada

    El fútbol es el más universal de los deportes. En ocasiones vemos jugar a nuestro equipo favorito; en otras, nos conformamos con ver lo que trasmite la televisión, aunque no tengamos preferencia entre los contendientes. Y como si no pudiéramos evitarlo, enseguida nuestra mente trata de predecir el resultado del partido. Sin embargo, la racionalidad nos puede jugar una mala pasada y disminuir las probabilidades de que acertemos en nuestros pronósticos.

    Menos empates de los esperados

    Pongámoslo en contexto. Tomémonos un tiempo para analizar la siguiente situación: se enfrentan dos equipos en cualquier torneo con la misma cantidad de puntos, ¿qué resultado esperaríamos? En una investigación, el 68,2 % de los encuestados consideró que ambos rivales debían empatar. Es un resultado aparentemente racional si seguimos esta lógica: a equipos igualados en puntos, el resultado más probable es el empate. ¡Eureka!

    Sin embargo, según un estudio basado en datos de la Liga Española hasta 2010, de un total de 14 937 partidos analizados, solo 3 994 (26,7 %) habían terminado en tablas. En otra pesquisa realizada con resultados de las Copas del Mundo –también hasta 2010–, los resultados más frecuentes fueron 1-0 (18.8 %), 2-1 (14.5 %), 2-0 (11 %) y 1-1 (9,8 %). Obviamente, las victorias son más habituales que los empates en este deporte. La estadística no está allí por gusto.

    En la primera investigación, también se les preguntó a los participantes qué ocurriría si esos equipos igualados en la tabla hubieran tenido distintas trayectorias para sumar sus puntos (nueve). En ese supuesto, un equipo habría cosechado tres victorias y dos derrotas, mientras que el otro no habría perdido, ganando en dos ocasiones y empatando en tres.

    Pues bien, el 80,3 % de los encuestados predijo que uno de los dos equipos ganaría –solo el 19,7 % mantuvo el empate en su predicción–, mientras que el 43,9 % consideró que vencería el equipo que no había perdido hasta ese momento. Primera conclusión: el empate como resultado más probable cayó drásticamente al mostrar los resultados previos. Segunda conclusión: la mayoría de los sujetos predijo una victoria del equipo que no conoce la derrota.

    Explicando lo inesperado

    ¿Qué ha ocurrido entonces? ¿Es posible que las mismas personas varíen sus predicciones deportivas si reciben más información? ¿El valor que le otorgamos a los nuevos datos hace que cambiemos nuestros pronósticos? Si nuestras decisiones cumplen con el principio de invariancia, o de racionalidad ilimitada, deberíamos mantener nuestra predicción, algo que no se cumplió en el estudio.

    Estos casos que violan principios de la economía clásica y sus mecanismos son analizados por los investigadores de la llamada economía conductual. Se trata de una novedosa área de conocimiento interdisciplinario entre la economía y la psicología que estudia las decisiones humanas y lo (ir)racionales que éstas pueden ser.

    De atajos y sesgos

    La economía conductual estuvo inicialmente vinculada de manera exclusiva a las decisiones económicas, pero hoy abarca una amplia gama de áreas de aplicación: finanzas, pensiones, políticas públicas, donaciones de órganos, marketing, elecciones, etc. Se apoya en los conceptos de heurísticos y sesgos cognitivos para explicar esos fallos en la racionalidad humana.

    ¿A qué nos referimos exactamente? Para Daniel Kahneman, Premio Nobel de Economía en 2002, los heurísticos son los atajos que emplean los procesos mentales para buscar soluciones a situaciones novedosas. Debido a ello pueden ser, hasta cierto punto, predecibles. Por su parte, los sesgos cognitivos son fallos en el procesamiento de la información debido a su capacidad limitada y la rapidez con que se pretende responder, siendo más difíciles de descubrir con antelación.

    ¿Y qué papel juegan los heurísticos y los sesgos cognitivos en nuestras predicciones deportivas? Más allá de los elementos propiamente afectivos, que se relaciona con la preferencia por algún equipo, ambos harán vulnerables nuestras predicciones porque no somos capaces de procesar toda la información. Preferimos guiarnos por el azar y no por la estadística, y no tenemos en cuenta otras condiciones del entorno.

    En el caso de las predicciones deportivas, los sesgos cognitivos más frecuentes son:

    • El exceso de optimismo, que es la confianza injustificada sobre la ocurrencia o estabilidad de un fenómeno que impide ver lo erróneo de las estimaciones iniciales.
    • El sesgo de la mano caliente, que considera que las buenas o malas rachas permanecerán por siempre, obviando las referencias estadísticas.
    • El sesgo de la representatividad, donde se selecciona la respuesta por similitud, no por probabilidad.
    • El sesgo de los pequeños números, al realizar estimaciones a partir de poca cantidad de casos.
    • La sobreinferencia, que considera la imposibilidad de que ocurra algo si no ha ocurrido con antelación.

    A la hora de predecir en el deporte, se subvalora la importancia de la estadística y se sobrevaloran las rachas o los buenos resultados. El pensamiento intuitivo conspira entonces contra el pensamiento racional: se hace más rápido, emergente y atractivo.The Conversation

    Armenio Pérez Martínez, Director del Departamento de Investigación Científica, Tecnológica e Innovación, Universidad Laica Vicente Rocafuerte

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Estado profundo

    El término «estado-profundo» es difícil de entender sin tener una comprensión clara del concepto de «estado» en primer lugar. La definición de «estado» es problemática debido a la falta de definiciones precisas en los diccionarios. Además, muchas obras que abordan el concepto de «estado-profundo» no definen claramente el término «estado». Esto nos lleva a la dificultad de hablar correctamente del «estado» y mucho menos de uno «profundo» sin estudiar previamente el significado y la etimología de la palabra o concepto de «estado».

    Si examinamos la etimología del término «estado», nos encontramos con que proviene del latín «status», del verbo «stare», que significa «estar» o «estar parado». También podemos considerar el estado de las cosas o del ánimo, lo cual podría llevar a utilizar el término «estado» para referirse al «estado de la situación pública», como el estado de la república, es decir, cómo va la situación del pueblo. Sin embargo, la falta de definiciones claras en los diccionarios dificulta aún más la comprensión del término.

    Uno de los conceptos erróneos más comunes al utilizar el término «estado» es considerarlo sinónimo de gobierno. Sin embargo, según Murray N. Rothbard, el estado no es el gobierno, sino una organización en la sociedad que busca mantener el monopolio del uso de la fuerza y la violencia en un territorio. El estado se diferencia del gobierno, que es la base política y civil suprema con autoridad y poder político. Rothbard señala que muchos creen que «todos somos el gobierno» y justifican todo lo que hace el gobierno. Aquí radica la confusión entre «estado» y «gobierno».

    El «estado-profundo» se refiere a un tipo de gobierno compuesto por redes de poder secretas o no autorizadas que operan de forma independiente al liderazgo político estatal. Funcionan en pro de sus propias agendas y fines. También se le conoce como «gobierno sombra» o «estado dentro del estado». La existencia del estado-profundo plantea la preocupación de que el gobierno pierda el control sobre su propio aparato de gobierno y se convierta en un ente que se aprovecha de la población en lugar de servirla.

    En resumen, el estado-profundo se refiere a un gobierno que opera independientemente del liderazgo político estatal y persigue sus propias agendas. Es importante entender la diferencia entre «estado» y «gobierno» para comprender plenamente el concepto de estado-profundo. El estado es una organización en la sociedad que busca mantener el monopolio del uso de la fuerza, mientras que el gobierno es la autoridad política suprema. El estado-profundo plantea desafíos y preocupaciones en relación con el control y la transparencia del gobierno.

    Nota: artículo resumen de un ensayo extenso sobre el tema

  • Sobre grietas varias y el sentido de la libertad

    Con un diálogo imaginario entre un economista y un jurista buscaremos establecer un puente entre el significado de libertad, las grietas en el contexto de la generalizada incomprensión de la economía y el derecho.

    Se han escrito muchos ensayos sobre el significado de estas dos palabras: liberty y freedom. Tienen connotaciones diferentes, una sutileza idiomática que no existe en castellano. Tal vez sea por lo que escribe Borges en cuanto a que “el inglés tiene la ventaja de no contar con una academia de la lengua” lo cual hace que el Webster’s cuente con muchos más vocablos que el Diccionario de la Real Academia Española. Como es sabido, el lenguaje surge de un proceso evolutivo y espontáneo que viene desde abajo y no de una construcción, diseño o ingeniería social (salvo el Esperanto que resulta en un esperpento).

    “Freedom” remite a la condición natural del ser humano, a su libre albedrío. Trata de su naturaleza interna. Incluso como destaca Viktor Frankl, en un campo de concentración la persona mantiene su capacidad de libre albedrío, así puede pensar o no pensar, comer o no comer etc. “Liberty”, en cambio, se refiere a las relaciones interpersonales, que como apunta Friedrich Hayek alude a “la ausencia de coacción por parte de otras personas”. Una persona encarcelada no tiene `liberty’ pero mantiene su condición de `freedom’. La primera expresión se refiere a una condición social, en cambio la segunda apunta a una condición psicológica.

    Buttler Shaffer resume la idea “Freedom es la condición que existe en la mente del ser humano. Es su estado de integridad”, no así Liberty que, como queda dicho, se refiere a la naturaleza de las relaciones sociales en un sistema abierto con marcos institucionales civilizados. Dicho sea de paso, en no pocas oportunidades se confunde la libertad en el sentido de las ciencias sociales para aplicarlo a territorios del todo impropios. Por ejemplo, no tiene sentido decir que no somos libres porque no podemos bajarnos de un avión en pleno vuelo o no somos libres porque no podemos ingerir arsénico sin sufrir las consecuencias. Estas dos acepciones proceden una de la física y la otra de la biología que nada tiene que ver con las relaciones sociales.

    También se ha dicho que los pobres no son libres pues ven restringidos sus consumos, lo cual también confunde aspectos cruciales. Ser muy pobre es una desgracia pero no tiene que ver con la libertad, de lo contrario deberíamos decir que todos nuestros ancestros no eran libres debido a su pobreza ya que todos provenimos de las cuevas, o también, debido a que todos somos pobres o ricos según con quién nos comparemos, en última instancia no habría tal cosa como la libertad. En este contexto, Thomas Sowell señala que la constipación es una desgracia pero tampoco tiene nada que ver con la libertad.

    La palabra “freedom” tiene origen germánico (“vridom”), mientras que “liberty” tiene raíz normanda de allí que en francés es “liberté” y también origen latino (“libérateme”). El tema es de gran interés puesto que permite distinguir dos planos bien distintos del análisis: por una parte la condición humana del libre albedrío y por otra el indispensable oxígeno para vivir en sociedad y permitir no solo el respeto recíproco sino liberar las energías creativas al efecto del mayor progreso moral y material que las circunstancias permitan.

    El asunto no es sencillo y no está exento de controversias puesto que en la parla convencional “to be free” es proceder en concordancia con “liberty” lo cual confunde y superpone planos, de allí es que muchas veces se emplean los términos como si fueran sinónimos. De todos modos, la distinción gramatical es pertinente puesto que ayuda a mirar el tema desde distintos ángulos lo cual complementa el estudio en estos campos tan vitales para nuestra supervivencia y tan poco comprendidos por megalómanos que pretenden imponer el manejo de vidas y haciendas ajenas.

    En este contexto vamos al tema de las grietas sobre lo que he escrito antes pero dado que se machaca con el asunto es pertinente volver sobre el tema aunque más no sea parcialmente. Según el diccionario una grieta en sentido específico significa “hendidura alargada que se hace en la tierra o en cualquier cuerpo sólido” y como uso más extendido alude al “desacuerdo”. Dejando a un lado la interpretación original de la geología, en aquella última acepción podemos decir que hay grietas intrascendentes, las hay que constituyen inútiles trifulcas donde se esgrimen cuestiones personales ajenas a las ideas, pero también surgen las indispensables para avanzar en el conocimiento.

    Si hubiera uniformidad no habría progreso, como ha explicado Karl Popper una y otra vez el conocimiento tiene la característica de la provisionalidad siempre abierto a refutaciones. Cuando se produce una refutación en cualquier terreno del conocimiento tiene lugar un salto cuántico hacia el progreso. De allí la importancia trascendental de la libertad de expresión: no es solo para adentrarse en los sucesos diarios sino principalmente para mejorar en el conocimiento vía grietas entre distintas teorías y maneras de mirar lo que ocurre. Bienvenidas entonces estas grietas puesto que sin ellas nos hubiéramos quedado estancados en el garrote y la cueva. Los desacuerdos resultan vitales y como bien ha apuntado Morris Cohen, quien sostiene que la verdad debe ser verificada empíricamente, por una parte no se percata que esa misma aseveración no puede verificarse empíricamente y, por otro lado, nada en la ciencia es verificado empíricamente puesto que todo es corroborable y transitoriamente al estilo popperiano.

    Entonces, debe ser recibida con aplausos la grieta que irrumpe cuando hay quienes adhieren al robo legal mientras que otros se oponen a semejante manotazo y suscriben el respeto recíproco. Mantener que en este ejemplo hay que acordar para ser verdaderamente democrático es no entender qué es la democracia tal como ha sido definida por los Giovanni Sartori de nuestra época, a saber, la consideración por las autonomías individuales en abierta oposición a los estragos del Leviatán que la convierten en mera cleptocracia: gobiernos de ladrones de propiedades, de libertades y sueños de vida.

    Hay temas vitales que se hace necesario insistir puliendo argumentos para lograr los cometidos. En nuestro medio uno de los ejemplos del determinismo -tal vez el más resonante- puede ilustrarse con lo que equivocadamente se ha dado en llamar “garantismo” que en verdad es “abolicionismo” donde se insiste en que el delincuente no es responsable de sus actos por lo que no debe penarse. Lo contrario trata de quienes explican la importancia de comprender que los humanos no somos solo una masa de carne y hueso sino que tenemos psique, estados de consciencia o mente que nos permiten salir de los nexos causales de la materia para elegir, preferir y optar, esto es contar con libre albedrío, es decir, con libertad, un atributo único de todas las especies hasta ahora conocidas. De lo contrario no podríamos distinguir entre proposiciones verdaderas y falsas, no podríamos revisar nuestras conclusiones, no habría tal cosa como ideas autogeneradas, responsabilidad individual, moral y la libertad sería solo una ficción.

    En el plano de las consabidas grietas, resumo un diálogo imaginario muy telegráfico pero estimo ilustrativo entre un economista (E) y un jurista (J) “modernos” que intentan poner algo de luz en el camino para la concreción de políticas a los efectos de aplicarlas a los sufridos pueblos de la acuciante realidad del momento. Sin embargo, a pesar de que el diálogo que sigue puesto en su versión más cruda es cada vez más frecuente (aunque habitualmente con un léxico que disimula en algo el fondo del asunto), las recomendaciones que surgen del intercambio que a continuación se expone, insiste en recetas y consideraciones absolutamente contrarias al bienestar general que surgen de la fenomenal incomprensión de la libertad (freedom) con que abrimos esta nota. De más está decir que lo que sigue no cubre ni remotamente todo el territorio de las iniciativas “modernas”. Son apenas una muestra.

    E: Sugiero que al efecto de este diálogo dejemos de lado por completo toda expresión técnica para que tenga la mayor difusión posible. Mi primer punto es que la compleja actualidad inexorablemente requiere la eliminación de cuajo del espíritu egoísta de los agentes económicos que solo se interesan en su bienestar personal sin importarles la situación de los necesitados. En este sentido, propongo la completa sustitución de la idea de comercio privado por la administración desinteresada de los gobiernos.

    J: Me parece institucionalmente sensato y muy claro lo que dice, pero es de interés agregar que la tradicional división de poderes como si se tratara de una competencia en el contexto de una independencia suicida debe verse, en cambio, como un equipo que, en forma conjunta, se dedique a suplir los intereses mezquinos y contradictorios del liberalismo, de este modo desaparecerá la nefasta especulación y se estimulará la solidaridad entre las personas.

    E: Naturalmente, la economía y las instituciones deben operar en tándem para que no quede vestigio del interés privado siempre disociado de la comunidad. En esta dirección y para lograr tan noble propósito debe sustituirse todo el cuadro de precios establecidos en base a la anarquía del mercado por indicadores fieles que obedezcan a las necesidades reales y no a fuerzas hegemónicas desarticuladas.

    J: Interesante y valiosa propuesta pero no puede llevarse a cabo sin una aceptación por parte de los medios de comunicación, puesto que con una prensa basada en el negocio la dirección del tratamiento de las noticias irá a contracorriente de lo genuinamente popular. En este sentido, comparto las políticas que han clausurado medios orales y escritos que no son afines a lo que le hace bien a la gente.

    E: No solo eso, sino que las empresas estatales se apartan por completo de las fuerzas irracionales y ciegas del mercado para abocarse a lo que es prioritario según planificadores debidamente entrenados. Más aun, la publicidad debe reemplazarse por consejos de las distintas ramas gubernamentales para que puedan abastecer necesidades reales y no las impuestas por la publicidad.

    J: También en línea con la sana institucionalidad y para hacer de apoyo logístico a lo que usted recomienda respecto a planificadores capacitados, las cátedras de leyes deberían unificarse en una universidad estatal, de lo contrario los reiterados debates y opiniones dispares conducen a la dispersión de esfuerzos y desperdicio de recursos.

    E: Así es, idéntico proceso debería aplicarse a las cátedras de economía para reducir costos de transacción y para no caer en los problemas que usted destaca. La educación es un bien público que nunca debió cederse a los particulares ya que con ello se cae en el escepticismo, se entroniza al rey dinero y el descrédito de los programas de gobierno.

    J: Retomo mi elaboración sobre el daño de la división de poderes y propongo que el Legislativo se convierta en el Comité del Partido con lo que también se evitará la competencia malsana entre legisladores para trabajar al unísono en pos del bienestar general sin palos en la rueda y así facilitar el diseño adecuado de las normas.

    E: Sin duda que todo el esquema en el que estamos pensando debe tener muy presente la redistribución de ingresos, no en base a criterios individualistas sino fundamentados en la justicia social. Un canal muy productivo para tal fin consiste en la utilización de las valiosas herramientas fiscales progresivas para mantener en brete a los acaparadores y abrir cauce a la eficiente asignación de los recursos disponibles al tiempo que se fortalece el igualitarismo que es el basamento de la armonía comunitaria y de los estímulos más potentes para trabajar, todo lo cual solo puede llevarse a cabo recurriendo al instrumental y la visión de largo plazo macroeconómicas que proporcionan las políticas solventes de Estado.

    J: En esta misma línea argumental, debe modificarse de raíz la noción liberal del derecho y reemplazarla por el derecho colectivista al efecto de dar cabida a los más necesitados hoy explotados por el capitalismo salvaje. Es indispensable ampliar derechos a los de la vivienda digna pero no meramente para pernoctar sino con los adecuados espacios con dormitorios amplios y bien iluminados y refrigerados, la alimentación nutrida con los suficientes hidratos de carbono, vitaminas y minerales presentados en forma de platos con cierta sofisticación en concordancia con la mejor gastronomía del momento, la recreación y el deporte en grandes estadios con todas las instalaciones más modernas, salarios al nivel de los mejores del mundo con jornadas cortas y gratificantes a lo que debe agregarse bonus trimestrales sustanciosos, música funcional de alta calidad, refrescos disponibles y así sucesivamente.

    Nota: este diálogo no es entre sordos porque los interlocutores no se escuchen, sino porque nos da la impresión que no prestan la más mínima atención al estudio de nexos causales y sobreimprimen fantasías que desembocan en curiosas y contradictorias conclusiones y porque las presentan como si fueran originales. No tienen idea del significado de la sociedad libre, lo cual desafortunadamente es corriente en nuestro atribulado mundo.

    Queda pues establecido el puente entre el significado de libertad, las grietas en el contexto de la generalizada incomprensión de la economía y el derecho.

  • Vigilancia extrema: Cámaras de IA en China detectan pancartas y alertan a la policía

    Una empresa china de videovigilancia ampliamente utilizada y sancionada por gobiernos occidentales incorpora una tecnología de inteligencia artificial (IA) que alerta automáticamente a las autoridades si se detecta a una persona desplegando una pancarta.

    La IA en las cámaras fabricadas por Dahua Technology parece tener como objetivo explícito sofocar las protestas, según IPVM , una empresa de investigación de vigilancia con sede en EE. UU. que fue la primera en informar sobre la existencia de la tecnología.

    Dahua eliminó las referencias al sistema, llamado «Jinn», después de que IPVM le pidiera un comentario a la empresa, pero una versión archivada de su sitio web analiza su uso con fines de «seguridad social» y «gobernanza social», términos utilizados con frecuencia por las autoridades chinas para justificar la vigilancia y las detenciones.

    El sistema de detección es solo un ejemplo del crecimiento de la IA y las tecnologías de seguimiento del gobierno en China que han proliferado en los últimos años en medio de la pandemia de COVID-19.

    Una serie de adquisiciones masivas de tecnología por parte de las fuerzas policiales en toda China ha aumentado considerablemente la capacidad de las autoridades para reprimir las libertades sociales, controlar a los ciudadanos y, según los críticos, abusar de los grupos a los que se dirige el gobierno.

    ‘ Se generará una alarma’

    Según la página web archivada de Dahua , el sistema de inteligencia artificial se lanzó en 2021 y estuvo disponible a partir de mayo de 2023. Su debut parece haber coincidido con una ola de inversión policial en sistemas de información geográfica en toda China en 2020.

    No se sabe qué jurisdicciones policiales usan esta Dahua AI en particular, pero la compañía es un importante proveedor de tecnología policial, dijo Charles Rollet de IPVM.

    “Con la pancarta de alarma, se está atendiendo al mercado empresarial chino: las grandes autoridades, generalmente policiales”, dijo. «Está destinado a la policía o alguna forma de autoridad de la ciudad… no hay razón para rastrearlos [pancartas] automáticamente a menos que quieras rastrear protestas, básicamente».

    Quizás la protesta más reconocible en China en los últimos años, la protesta del Libro Blanco contra los estrictos bloqueos de COVID, fue iniciada por un hombre que desplegó una pancarta en un puente el año pasado , una indicación de la posible relevancia de la tecnología para la policía aunque no se sabe si la policía usó el seguimiento de pancartas en ese caso en particular.

    Dahua, que está sancionado por los gobiernos de EE. UU., Reino Unido y Australia , proporciona una serie de tecnologías de IA de vigilancia policial predictiva que pueden vigilar a los civiles utilizando datos biométricos. Anteriormente, los documentos internos de la empresa mostraban que proporciona inteligencia artificial de reconocimiento facial para rastrear a los uigures, lo que condujo a las sanciones occidentales. Dahua negó la discriminación racial.

    También se publicó en el sitio web de Dahua una demostración de la IA que despliega pancartas filmada en 2020 antes de ser eliminada. “Si se detecta una persona que sostiene una pancarta dentro del campo de la cámara y dura un cierto período de tiempo, se generará una alarma para la policía”, explicó la demostración. Dahua no respondió a una solicitud de comentarios de RFA.

    Auge de la tecnología policial

    La tecnología de despliegue de pancartas es una continuación del “desarrollo de la IA y cómo esa tecnología está realmente disponible” para la policía china, dijo Rollet.

    Se sabe que China recopila una gran cantidad de datos sobre sus residentes, y las tecnologías de inteligencia artificial en rápida expansión brindan a las autoridades una nueva forma de recopilar información.

    Una solicitud de propuestas para un proyecto de seguimiento de IA de la policía de Shanghái también descubierta por IPVM el mes pasado expone algunas de las ambiciones que albergan las autoridades para utilizar la gran cantidad de datos que han recopilado.

    “ El trabajo policial tradicional debe transformarse en una operación en línea simplificada digital, inteligente y conveniente”, dijo. “La gestión eficaz del modelo para que desempeñe su mayor papel se ha convertido en un problema urgente en el desarrollo de la tecnología de seguridad pública”.

    El proyecto tiene como objetivo crear alertas automáticas para informar a la policía de los movimientos de poblaciones particulares en el distrito de Songjiang de Shanghái, un populoso suburbio con una gran población de académicos y estudiantes universitarios.

    Las «poblaciones objetivo» que el proyecto busca rastrear automáticamente incluyen a los uigures; extranjeros con estatus de residencia irregular; profesores y miembros del personal de universidades clave; periodistas extranjeros estacionados en China; extranjeros que han visitado Xinjiang u otras áreas similares; personas con vacunas COVID; presuntos delincuentes, trabajadores sexuales y traficantes de drogas; y familias con consumo anormal de electricidad.

    Según un aviso en su sitio web que luego se eliminó, la policía de Songjiang adjudicó el proyecto a una empresa de seguridad tecnológica, Shanghai Juyi Technology Development Company, que parece especializarse en trabajos por contrato con el gobierno. La Compañía de Desarrollo de Tecnología de Shanghai Juyi no respondió a una solicitud de comentarios.

    Al igual que con Dahua, la policía de Songjiang eliminó el aviso después de que IPVM lo publicara en mayo, y RFA no pudo comunicarse con el gerente del proyecto que figura en el documento.

    Los límites de Gran Hermano

    Las 26 categorías de «poblaciones objetivo» en el proyecto de Shanghái son lo que las autoridades chinas consideran «personal de enfoque», según Maya Wang de Human Rights Watch.

    “Las personas que son peticionarios, las personas que tienen antecedentes penales, las personas que tienen discapacidades psicosociales, etc., estos grupos de personas están siendo monitoreados por la policía”, tanto físicamente como a través de tecnologías, dijo Wang a RFA.

    Pero la forma en que se usa la IA para rastrear a las personas muestra tanto la sofisticación como la ingenuidad en la forma en que las autoridades chinas piensan sobre la vigilancia, dijo Geoffrey Cain, autor de » The Perfect Police State», un libro sobre la vigilancia china.

    Los parámetros que utilizan (seguimiento del despliegue de una pancarta o saltos de banderas en el uso de electricidad doméstica (en el proyecto de la policía de Shanghái)) tienden a funcionar al revés de comportamientos que podrían estar vagamente conectados con actividades censuradas que están tratando de reprimir preventivamente. encendido, como protestas o minería de criptomonedas.

    “Me recuerda cuando todo este estado de vigilancia realmente comenzó alrededor de 2016 y 2017”, dijo Cain. “Iban tras personas que de repente comienzan a fumar o beber o personas que de repente, ya sabes, compran los artículos que se usan para hacer una tienda de campaña.

    “Y no es porque haya una razón específica, pero las razones que darían es que ese tipo de comportamientos son sospechosos. Es casi como si hubieran elegido arbitrariamente algo que sería inusual”, dijo. “Es como si las autoridades retrocedieran, anteponiendo la causa al hecho”.

    Discriminación y peligro

    Pero hay un impacto real para los grupos objetivo.

    La vigilancia masiva de los uigures en particular ha sido un factor clave para permitir su persecución, dijo Wang de HRW.

    “Dondequiera que vayan en China, los uigures son esencialmente señalados por una vigilancia policial discriminatoria y selectiva”, dijo. “Y eso significa que a menudo sufren, a menudo no pueden encontrar un lugar donde quedarse, un hotel. Por lo general, cuando toman el tren, están sujetos a investigación e interrogatorio, etc.

    Según un análisis de mayo de las adquisiciones de sistemas de geolocalización de la policía china por parte de China Digital Times, una empresa de medios especializada, una ola de inversión policial en estos sistemas de seguimiento se vio por primera vez en 2017 y luego nuevamente en 2020, aumentando durante la pandemia de COVID-19.

    “Algunos contratos coincidieron con otras compras gubernamentales de sistemas de vigilancia diseñados específicamente para atacar a los uigures”, señaló el informe. “También hay concentraciones notables de adquisiciones en regiones con importantes poblaciones uigures u otras minorías”.

    En términos más generales, la preocupación es que “estos sistemas [de vigilancia de IA] están empoderando a las autoridades para violar los derechos humanos de diferentes maneras, según cómo se utilicen”, dijo Wang.

    “Y cuando son tan baratos y ampliamente disponibles y en el contexto de la Iniciativa de Road and Belt, dado el financiamiento chino del gobierno chino, se están extendiendo con un impacto perjudicial en los derechos a nivel mundial”, dijo.

    Rollet estuvo de acuerdo. “Pude ver que esto despegaba en otros países”, dijo. “Creo que el mayor riesgo es que sienta un precedente y da ideas a otros países sobre lo que deberían hacer, ¿te das cuenta?”.

    Editado por Boer Deng

  • (Des)información y democracia

    La debilidad creciente de los sistemas democráticos es una percepción social cada vez más compartida, pero también una tendencia más analizada y confirmada por las ciencias sociales. En los últimos 15 años, la mayoría de democracias han ido viendo cómo se debilitaban sus mecanismos de autodefensa hasta perder parte del valor de lo que significa vivir en democracia. Mientras, de forma paralela, aumentaba la preocupación social e institucional por la desinformación y su importancia a la hora de desestabilizar sistemas democráticos más o menos consolidados.

    Las percepciones –pero también sus limitaciones– se explican mejor con datos. En el Democracy Index de The Economist publicado en 2007, el número de democracias plenas era de 28. En la última edición de 2022 eran 24 países.

    Tabla sobre la evolución del número de democracias en el mundo entre 2006 y 2022.
    TELOS / Democracy Index / The Economist

    Pero no solo se han reducido el número de países que cuentan con estándares de mayor calidad democrática, también lo ha hecho el porcentaje de la población mundial. Si en 2007 el porcentaje de la población mundial que vivía en un régimen democrático pleno era el 13 %, en la actualidad es del 8 %. Si en el informe de 2007 había 55 países considerados regímenes autoritarios, en la actualidad la cifra alcanza los 59 países.

    Hay varias explicaciones a este fenómeno. Entre ellas, destacan la consolidación de redes de colaboración entre países autocráticos, el aumento de las tecnologías de la vigilancia para monitorizar voces críticas, la importancia de la calidad democrática de los países vecinos, el papel de las redes sociales para amplificar movimientos populistas, pero también sociedades más polarizadas, la creciente desconfianza ciudadana en los medios de comunicación, la falta de transparencia de los gobiernos o las distintas estrategias de lawfare para debilitar los sistemas democráticos en diferentes países.

    Tabla resumen de los factores que explican el debilitamiento de los países democráticos.
    Magallón Rosa (2023), Author provided

    Por su parte, los resultados de Varieties of Democracy señalan que las democracias liberales alcanzaron su punto máximo en 2012. Los datos de The Global State of Democracy Report del año 2022 destacaban que, entre 2016 y 2021 el número de países que se dirigían hacia el autoritarismo era más del doble del número de países que habían avanzado hacia la democracia.

    Durante ese período, 27 países experimentaron una rebaja en su clasificación, mientras que solo 13 mejoraron .

    Como podemos observar, y bajo el discontinuo espejismo tecnológico de progreso, éxito y sociabilidad, los distintos informes nos señalan que los sistemas democráticos han perdido parcialmente la capacidad para creer en ellos mismos.

    (Des)información y polarización, un fenómeno global que se adapta a lo local

    En la última década hemos hablado mucho del papel de las redes sociales, de la pérdida de confianza en los medios de comunicación, de una tecnología que nos iba a permitir aumentar el número de países democráticos de nuestro entorno, de las posibilidades para luchar contra la desigualdad de la globalización, etc.

    Sin embargo, la realidad es que hay –al menos– una generación que está determinada por la crisis de 2008, la pandemia y ahora las consecuencias de la guerra en Ucrania y el consiguiente aumento de las desigualdades sociales y generacionales. Este nuevo escenario ha planteado cambios en la manera de consumir información –desde la saturación hasta la fatiga informativa–, pero también en lo que significa hoy en día estar informados.

    Más información no ha traído un mundo donde nos sintamos mejor informados, pero tampoco un mundo más democrático. En el escenario actual, la desinformación se ha convertido en una disfunción más o menos normalizada e integrada en el sistema.

    El clima de desinformación (in)voluntaria ha hecho que antes de hablar de cómo informarnos bien, tengamos que crear y pensar las herramientas necesarias para no sentirnos desinformados. ¿Puede llegar a ser la sobreinformación una nueva forma de censura y control social?

    Si algo hemos aprendido desde el referéndum del Brexit o las elecciones en EE. UU. de 2016 es que la desinformación funciona mejor en escenarios de incertidumbre y desconfianza creciente en el sistema.

    Si algo aprendimos de los años precedentes a la pandemia es que la desinformación no solo afecta a la política, sino también a la ciencia, la inmigración, los derechos sociales y, sobre todo, está vinculada a los ciclos de actualidad.

    Si algo nos deja la resaca de estos acontecimientos es que hay narrativas globales que se adaptan a contextos locales.

    La alfabetización mediática, digital y algorítmica en la lucha contra la desinformación

    Hay muchas medidas y respuestas identificadas que se pueden tomar para mitigar y resolver determinados vectores de desinformación, pero todas necesitan pasar de los discursos a los hechos en lo que hace referencia a la alfabetización mediática, digital y algorítmica.

    Si tomamos una cifra moderada del tiempo de uso y consumo de redes sociales por parte de las generaciones más jóvenes –unas cuatro horas diarias– tendríamos un total de 1 460 horas anuales de consumo de redes sociales. Pensemos que se estima que un estudiante de secundaria pasa entre 1 000 y 1 050 horas anuales en clase.

    Es evidente que –si nuestros jóvenes pasan más tiempo en las redes que en las aulas– necesitamos integrar la formación sobre las posibilidades, riesgos, oportunidades, limitaciones, etc. de esas redes sociales en el currículo escolar. Y, como ocurrió con la alfabetización mediática, cualquier implementación de esta evidencia llega tarde.

    Por lo tanto, retrasar su integración no hace sino ampliar los problemas que genera la normalización de sus disfunciones.

    En este diálogo generacional, más que de competencias o conocimiento hay una brecha pasional y temporal, pero también de poder. Esas nuevas formas de contar y vivir en sociedad también nos enseñaron que detrás de un relato de innovación hay una lucha soterrada por el mantenimiento del poder y por la sustitución de sus correspondientes oligopolios.

    La alfabetización digital y algorítmica ha de explicar también ese tipo de relatos, así como su influencia en la esfera pública digital. La desinformación no sólo está vinculada a la información falsa o errónea sino también a la falta de información contextualizada para entender escenarios de complejidad creciente.

    Por el contrario, en comunicación siempre está la duda de la decisión correcta a la hora de distinguir entre “la comunicación del riesgo” y el “riesgo de la comunicación”. En una democracia, la respuesta más correcta –por encima del resultado– es aquella que busca generar más transparencia y confianza de la ciudadanía hacia nuestro sistema democrático.

    Información, tecnología y democracia: retos y deberes

    ¿Cómo vincular las ideas de progreso, tecnología y democracia? ¿Qué papel tiene la información en esta relación?

    Es evidente que la aparición continuada de nuevas tecnologías ha acabado desafiando nuestra percepción social sobre sus propias posibilidades. Entre otras razones por la saturación, sus propias limitaciones o, simplemente, por las brechas generacionales que estas inicialmente crean dependiendo de su acceso, pero también de su uso e interpretación.

    En este escenario creciente y global de polarización son las batallas culturales vinculadas a los ciclos de actualidad las que determinan las narrativas preferentes de los debates públicos y políticos y en ellos muchos medios de comunicación no han sabido repensar su función para dejar de ser altavoces (a)críticos de los partidos políticos y establecer un marco de discusión orientado más hacia el medio y el largo plazo sobre qué diseño de políticas púbicas se están planteando.

    En la actualidad, el periodismo no está más en conflicto que en otro tiempo con la búsqueda de la objetividad, la honestidad y la profundidad sino con la fragmentación, la falta de explicaciones a la complejidad creciente de nuestras sociedades y la omisión de posibles soluciones.

    Si algo hemos aprendido de la última década es que la relación entre información y democracia no sólo está basada en la cantidad de información que circula, sino en las preguntas que hacemos antes y después de que esa información circule.


    Una versión de este artículo fue publicada originalmente en la revista Telos de Fundación Telefónica.The Conversation


    Raúl Magallón Rosa, Profesor del Departamento de Comunicación, Universidad Carlos III

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Carlos Alberto Montaner, el héroe de la libertad

    Una de las veces que tuve el gusto de presentarlo ante una nutrida audiencia en Buenos Aires, recordé que mi querido Carlos Alberto un tiempo antes en una conferencia en Miami fue interrumpido a poco de comenzar por una oyente que le preguntó cuándo iba a cantar confundiéndolo con Ricardo Montaner. Cuenta mi amigo con el sentido del humor que lo caracteriza que se levantaron “unos doscientos espectadores desilusionados”.

    Cuando leí la despedida de Carlos Alberto anunciado que no publicaría más sus columnas semanales debido a una enfermedad cerebral, se me partió el alma. Sus textos distribuidos en diversos medios en todo el mundo constituyen un recopilado de enseñanzas notables escritas con una pluma privilegiada y siempre en defensa de la libertad.

    Nació en Cuba en 1943, al principio apoyó a Castro en su derrocamiento de Batista pero a poco andar se percató del peligro y la catástrofe del régimen comunista. Lo detuvieron en 1960 a los 17 años de edad y fue condenado a veinte años de prisión. Pudo escapar y refugiarse en la embajada de Honduras y luego se exilió a Estados Unidos donde estudió literatura en la Universidad de Miami que luego completó en la Universidad Complutense de Madrid.

    Escribió veinticinco libros, tal vez los más conocidos sean Libertad: el camino al progreso y Viaje al corazón de Cuba pero el más renombrado ha sido su obra en inglés que lleva por título Latin Americans and the West que me envió con una muy afectuosa dedicatoria y donde tengo el privilegio que me cita. Allí desarrolla con magistral enjundia la historia latinoamericana, sus errores y aciertos junto a las recetas clave para el adelantamiento moral y material que básicamente se resumen en el respeto recíproco, desafortunadamente tan abandonado por muchos gobiernos que actúan como megalómanos con la pretensión de dirigir vidas y haciendas ajenas que indefectiblemente desembocan en fracasos estrepitosos. Todo a contramano de lo que hacen las naciones libres cuyos éxitos irrumpen en la medida en que incorporan políticas liberales de limitación al poder político.

    Ha cosechado reconocimientos, premios y galardones por doquier por una labor extraordinaria. No soy afecto a la utilización de la expresión “héroe” pero en este caso se aplica con justicia como a ninguna otra persona. Sus faenas son de un valor imposible de catalogar pero apreciadas por todos los partidarios de la sociedad libre. Una máquina de producir piezas memorables.

    Tuvo la generosidad de escribir recientemente para un libro en mi homenaje que me emocionó vivamente, en especial la referencia a mi padre a quien le debo ser liberal pues a pesar de haber completado dos doctorados nunca escuché desde la cátedra algo razonable sobre esa tradición de pensamiento. Su perseverancia por mostrarme otros lados de la biblioteca lo cual junto con sus trabajos de difusión e invitación de profesores liberales me permitió zafar del estatismo reinante.

    Al efecto de ilustrar lo dicho sobre Carlos Alberto con quien he tenido la inmensa satisfacción de haber compartido eventos en distintos países, transcribo unos poquísimos pasajes de algunas de sus miles de columnas publicadas durante décadas como una muestra infinitesimal para que el lector no adentrado en sus textos pueda espiar los quilates de este formidable escritor. La mejor manera de homenajearlo es leerlo.

    -”En Cuba no se elige entre diversas opciones, sino se ratifica, se reitera, a la espera de que una vez la chispa encienda la pradera. Los técnicos del Partido Comunista son expertos en buscar excusas a las crisis que les inflige el sistema, pero no son magos imaginando soluciones. Queda la de largarse de la isla, pero eso es útil siempre que se corrijan las causas de la espantada”.

    – “Se llama Nayib Bukele -nombre palestino- ha hecho algo antes de cumplir los 41 años que para sus numerosos partidarios es un acierto, pero para sus adversarios es la confirmación de sus peores pesadillas. Inauguró una cárcel que albergará 40.000 pandilleros presos. La llaman CECOT: “Centro de Confinamiento de Terroristas”. No importa que no sean exactamente terroristas. Estamos en la lucha por apropiarnos de las palabras. A los efectos del Estado de Derecho producen los mismos daños que el terrorismo […] Hay que dormir sobre el concreto. Cero visitas conyugales. Ni hay la posibilidad de redención o cambio. Hay sólo dos inodoros y una ducha por 100 de los posibles reos. La cárcel está a prueba de fugas. En torno a la cárcel existe una red de alambre de púas electrificada con una carga de 15,000 voltios. Basta un paso en falso para presentir el calor y el olor del cadáver quemado […] Me imagino que el señor Bukele sabe que el más despiadado de los mareros tiene derechos, y ello incluye ciertas prestaciones obligatorias en cuanto a personas por baños, y el acceso a visitas conyugales. Precisamente, el Estado no puede dedicarse a la venganza, ni a torturar, y debe tratar a los delincuentes con un seco respeto. Exactamente el comportamiento que ellos no tuvieron en la comisión de sus delitos […] Bukele posee todos los poderes del Estado. Los tres clásicos: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. A lo que habría un cuarto poder: “Internet”, en el que Bukele es un maestro. La capacidad de informar a la opinión pública (o no informar), o informar distorsionadamente mal”. (Por mi parte recuerdo mi nota en este mismo medio titulada “Revueltas varias: la clave es la educación” donde subrayo que cualquiera sea el país, el asunto no es agarrárselas con los poderes constituidos sino trabajar en lo que forma las cabezas de los votantes, lo contrario es ocuparse de los efectos pero no de las causas del problema).

    -”Vladimir Putin se ha encontrado la horma de sus zapatos en la resistencia casi suicida que halló en Ucrania. Cada muerto civil o militar ucranio se ha sacrificado por su país de origen y por Europa. Putin quisiera que su zona de influencia incluyera a Polonia y los países bálticos. A Hungría, a Bulgaria y a Rumanía, a los checos y a los eslovacos. No así en Alemania, donde los rusos han admitido su derrota total, porque se trata de una zona absorbida por una región mayor (la de los aliados, Estados Unidos más Inglaterra y Francia). Pese a que Alemania era el más desarrollado de los países satélites, (más que Moscú). Lo que no era mucho que decir de la economía comunista. Estaba herida de muerte […] Me parece injusto sostener que los ucranios deban pelear con un brazo atado a la espalda. Mientras ellos tengan que limitarse a reñir una guerra defensiva, la Rusia de Putin cuenta con la posibilidad de devastar las ciudades con sus inclementes bombardeos. Además, les puede decir a sus compatriotas cualquier cosa sobre el estado de la guerra […] Putin no se envalentonará y no le declarará la guerra a la OTAN por lo mismo que ocurrió en 1962 durante la Crisis de los Misiles. La perderían irremisiblemente. Si no pudieron derrotar a Ucrania en tres días, como se habían propuesto, y ya llevan más de un año, una acción concertada de los 30 países que forman la OTAN sería inderrotable”.

    – “Lo que quiero decir es que se trata de un despropósito siquiera enunciar que se puede solucionar el hecho de que muchos son pobres porque hay unos ricos que no desean pagar impuestos. Eso, sencillamente, no es verdad. Es preferible que exista la propiedad privada, aunque ciertas personas alcancen unas fortunas enormes, a lo contrario: Estados donde se prohíbe la existencia de propiedad privada. ¿Cómo se puede asegurar una cosa tan potencialmente dañina? Porque del año 1917, en que se realizó la revolución bolchevique, a la década de los noventa, hubo un Estado que fracasó totalmente experimentando la no existencia de la propiedad privada. No se trata de la libertad en abstracto, sino de las trabas que ponen los Estados al sueño de los emprendedores. Pocos Estados hay más libres que Inglaterra e Israel. Pero hasta que la señora Margaret Thatcher y el señor Menájem Beguín no comenzaron la liberación del mercado, seguían vigentes las ideas de Clement Atlee y sus sospechas de las actividades privadas. En el caso del señor Beguín no parece haber un permanente debate sobre las condiciones del mercado -como sí fue una constante en la señora Thatcher- sino una coincidencia en el tiempo. La población israelí se dio cuenta de que era una rémora el presupuesto ideológico de las cooperativas, y hoy son menos del 2% de las propiedades. El caso de Suecia es todavía más claro en la involución de los impuestos. Ingmar Bergman, el director de cine y teatro, se vio obligado a pagar el 109% de sus ingresos para continuar subsidiando el “Estado de Bienestar”. Ello ocurrió en 1976 cuando se cumplían 40 años de la ascensión al poder del Partido Socialdemócrata Sueco. Ese mismo año sucedió lo que no podía ocurrir. Carl Bildt derrotó a los socialdemócratas con su partido “Moderado” y le arrebató el poder a quienes lo habían ejercido durante varias décadas. No creo que el ejemplo de Bergman sea ajeno a este fenómeno. Fue muy sonado en Suecia. En especial, el hecho de que Bergman cuenta en sus memorias de cómo los dos agentes lo obligaron a dejar la puerta entreabierta del cuarto de baño (por miedo a la fuga), mientras él se aliviaba de un retortijón estomacal generado por la propia visita de la policía fiscal. En todo caso, se ha visto en España con especial antipatía el ataque de Ione Belarra, Ministra de Podemos -comunista- al valenciano Juan Roig, propietario de los supermercados Mercadona, una empresa modelo en el competitivo mundillo de los alimentos (la sexta empresa de España, de acuerdo con el ranking que ha establecido la Advice Strategic Consultant). La señora Belarra quiere formular un tope para los precios de los alimentos y ha llamado al mejor empresario de España “capitalista despiadado”, sin percatarse de que el aumento de los precios es producto de la guerra que ha desatado Rusia contra Ucrania. Por otra parte, desde Adam Smith se sabe que el mercado, con su mano invisible, donde existe una fuerte competencia es mucho más eficaz que las policías fiscales para bajar los precios. Ergo la señora Belarra, si quisiera, realmente, bajar los precios, debería fomentar la propiedad privada en la distribución de alimentos. Pero eso contradice sus ideas comunistas. Es pedirle peras al olmo”.

    Estos párrafos telegráficos tomados al azar y a vuelo de pájaro permiten saborear la pluma de Montaner, el héroe de nuestra historia cuyos testimonios quedarán grabados en el firmamento liberal.

  • Constitución Nacional y la economía. Parte 1

    El Título X de la Constitución política de Panamá, que aborda el tema de la Economía Nacional merece cuidadosa atención, por diversos motivos. Porque el tema económico es central al bienestar ciudadano y debemos atender los principios que deben servir de guía para el mejor desempeño económico de quienes son los actores esenciales en todo ello. Igual debemos alejar dicha actividad de los vaivenes e intereses de desnaturalizadas políticas que reprimen la auto determinación de las personas, elemento sin el cual no prospera lo económico ni lo social. Esto cobra mayor importancia no sólo por el desatino de la constitución de 1972, nacida durante la época del totalitarismo militar; que, obviamente, fue alterada para proveer más controles a los intereses dictatoriales. Luego, en la “propuesta constitucional 2012” persisten execrables vicios. Me refiero a la pretensión de salvaguardar “funciones económicas sociales” que no sólo no quedan definidas, sino que son indefinibles en el contexto de la acción humana que es central al desenvolvimiento económico de las personas y de la unión familiar. En particular, el Título X abre la puerta de par en par a la discrecionalidad de las autoridades, lo cual la misma Constitución prohíbe en el Artículo 18, que le precede. Veamos y analicemos este artículo y otras normas:

    ARTICULO 282. El ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente a los particulares; pero el Estado las orientará, dirigirá, reglamentará, remplazará o creará, según las necesidades sociales y dentro de las normas del presente Título, con el fin de acrecentar la riqueza nacional y de asegurar sus beneficios para el mayor número posible de los habitantes del país.

    El Estado planificará el desarrollo económico y social, mediante organismos o departamentos especializados cuya organización y funcionamiento determinará la Ley.

    Artículo 282 del Título X, “el ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente[1] a los particulares…” acciones económicas que debemos suponer interactúan en un mercado de intercambios voluntarios, libre de toda coacción. Con esta introducción al tema económico, antes del punto y coma, los constitucionalistas dan un paso firme y seguro al reconocer lo obvio y natural, porque nadie puede economizar por otra persona, igual que tampoco pueden respirar por ella. Pero, luego de un punto y coma, los amanuenses del poder militar dan rienda suelta a sus verdaderas intenciones de control, al decir: “pero el Estado las orientará, dirigirá, reglamentará, remplazará o creará, según las necesidades sociales…”, dando en una misma oración la prioridad económica a la persona para luego negarla. En materia legislativa es imperativo ser sumamente cauto al momento de poner peros y establecer excepciones que tienden a negar el principio primordial que ya se ha establecido, en virtud de circunstancias que difícilmente pueden ser determinadas por lo cual da lugar a dudas y la creación de suspicacias o peor, de contradicciones que promueven la discrecionalidad de las autoridades y de sus agentes.

    Es obvio que los constitucionalistas del 72 no creían en la libertad de la persona, término que originalmente nace para referirse a Jesucristo como la tercera Divinidad. Y si entendemos que fuimos creados en la imagen y semejanza de nuestro Creador, debemos entender que lo que lo caracteriza y heredamos es el albedrío o juicio propio. Entonces, cuando los constitucionalistas dictaminan que “el estado podrá ‘crear…”, no podemos más que preguntarnos: “¿Crear qué cosa? Ello no deja más lugar que lo pretendido es el ejercicio de las actividades económicas, que ya con anterioridad declaran corresponder primordialmente a los particulares; y, por tanto, no a esa entidad elusiva que llamamos “estado”. No sólo se trata de una imposibilidad sino que algo absurdo. ¿Cómo va el Estado a crear, orientar, dirigir, reglamentar o remplazar lo que hace cada persona? Y más allá de lo imposible, saca a relucir la tendencia totalitaria del constitucionalista. De aquí en adelante es inevitable cuestionar la validez de todo el resto del Capítulo X, lo cual quedará claro cuando revisamos los artículos posteriores; que se supone complementan y amplían el precepto inicial y primordial.

    Pero antes de seguir examinando los artículos posteriores, detengámonos a explorar con mayor esmero el principio del albedrío.[2] ¿Qué es el hombre sin albedrío? Si el ser humano fue creado con albedrío a la imagen y semejanza de su creador, siendo aquello que determina su misma humanidad, cualquier ley que no lo reconozca y pretenda negar esta facultad, automáticamente pierde sentido y queda invalidada. Invalidada porque es incumplible; análogo a legislar la prohibición de respirar o alimentarse. Y cuando decimos que el albedrío es elemento connatural e inviolable de la persona humana, no faltarán los que piensen y argumenten que ello abre el camino al “libertinaje;” lo cual no es cierto, porque la libertad para actuar, en la misma Constitución, está constreñida a la actuación lícita.

    Más allá de estar constreñida a lo licito, el albedrío sólo tiene sentido cuando está circunscrito a un bienandar, que en última instancia coincide y depende del bien del otro. Ese actuar está establecido en las costumbres de los pueblos y depende de la ley natural que es previa a los códigos legales. La ley no se inventa, se descubre. Por ello, debemos ser cautos en cuanto a lo que es y no es “lícito,” debido a que la misma ley es vulnerable a ser falaz y convertida en instrumento contrario a la naturaleza del ser humano. Entonces, ¿qué ocurre cuando la ley es viciada, al punto que se torna difícil o imposible de acatar?

    Así, en el contexto de lo que se discute, ¿cómo podría el ciudadano ejerce con albedrío su economía[3] personal y familiar, si antes debe esperar que el estado le “oriente, dirija, reglamente, remplace, o cree según necesidades sociales” que no quedan definidas? Y no sólo el hecho de que no queda claro, sino que arrebata libertad y con ello criterio, para ser remplazado por el criterio de otras entidades, que sabemos son eminentemente políticas; más que nada en el sentido peyorativo del vocablo. Abundan las fuentes autorizadas que hacen énfasis en la necesidad de no alienar al ser humano de su albedrío; tal como la ya citada en cuanto a que el ser humano por naturaleza es libre, moldeado a imagen y semejanza de su creador, que si algo lo caracteriza es la libertad. Esto está reconocido en la Carta universal de los derechos humanos y en incontables constituciones y en otras fuentes. Paso a enunciar algunas.

    Encíclica papal “Año Centésimo,” en dónde el Papa Juan Pablo II delineó los principios de la solidaridad y de subsidiaridad[4] y demostrando un entendimiento de las reacciones que puede darse en la esfera social cuando los límites del estado no quedan bien definidos y mantenidos. Aunque esta encíclica fue escrita hace más de dos décadas, bien puede ser aplicada al mundo del momento: Mediante la intervención directa estatal en el mercado se despoja a la sociedad de su responsabilidad, y el estado de asistencialismo central deviene en la pérdida de las energías humanas y en un desmedido aumento de las agencias públicas, que son dominadas más por maneras burocráticas de pensar que por una auténtica solidaridad y deseo de servir al cliente ciudadano; todo lo cual es acompañado por un enorme aumento del gasto. De hecho, las necesidades de los más desposeídos son mejor servidas por quienes están más cercanos a ellos y que por eso los entienden mejor; sin mediar intereses electoreros y peores. Hablamos de los vecinos y de la comunidad inmediata y más cercana. A menudo las necesidades humanas van mucho más allá de lo material y requieren de una respuesta más profunda y humana que no puede venir por intermedio del aparato político.

    [1] PRIMORDIAL: “muy importante o necesario, fundamental” – rae –; también, “primitivo, primero o esencial,” y más aún: eje, elemental. Primordial

    También deriva en “primar,” que es aquello que “sobresale, prevalece o domina.” Una vez que el legislador establece el carácter primordial de la actividad en la persona no tiene sentido más adelante anular el principio con vaguedades. Algunos interpretan que “primordial” significa que existe una segunda instancia que abre el camino a la intervención centralizada. Sin embargo, primordial se refiere solamente a la persona.

    [2] ALBEDRÍO: Albedrío deviene del latín arbitrium, generando así una dualidad expresiva en albedrío y arbitrio. Arbitrium en latín significa la capacidad de juicio, discernimiento y opinión. Es la libertad de opinar o actuar según nuestro juicio. Desafortunadamente el uso ha ido desfigurando el significado y sentido del término; al cual se le ha añadido la innecesaria redundancia de “libre” albedrío. Y más trágico aún es que la RAE destaque en primera acepción que se trata la “voluntad no gobernada por la razón, sino por el apetito, antojo o capricho.” Decepciona esta definición de la RAE. ¿Qué sería el hombre sin arbitrio o albedrío? ¿Acaso el actuar a juicio propio es desorden? El ser humano es libre para actuar, sí; pero constreñido a la actuación lícita o de bien. La misma Constitución dice que somos libres para todo lo que no está prohibido.

    [3] Economía: o economizar es ver como logramos satisfacer necesidades ilimitadas con recursos limitados. Como lograr que la quincena alcance.

    [4] solidaridad: sólo se puede ser solidario a título personal y con aquello que es propio; por ello los gobiernos no pueden ser solidarios. Subsidiaridad: principio que advierte que una estructura social de orden superior no debe interferir en la vida interna de un grupo de orden inferior, privándola de sus competencias, sino que más bien debe sostenerla en caso de necesidad.