Categoría: Opinión

  • En el mismo Club de Corea del Sur

    No sabemos si sea un castigo o un honor que Panamá esté incluída en una Lista Negra con Corea del Sur y Bahréin.

    Porque si algo bueno han hecho Corea del Sur o los Emiratos Árabes Unidos es ser agresivos en atraer empresas e inversión extranjera a sus países. ¿Queremos ser como Dubái, no? Los árabes de ese país se dieron cuenta, a diferencia de otros países petroleros, que el petróleo no va a durar por siempre y se han lanzado agresivamente a atraer inversión. Corea del Sur pasó de ser un país asolado por la guerra a ser un país desarrollado en dos generaciones. Panamá busca lo mismo, también Irlanda, pero la Unión Europea no ve eso; sólo ve “competencia fiscal perjudicial”. O sea, no quieren competencia y punto. Ya no es sobre lavado de dinero, ya no es sobre financiamiento del terrorismo, ya no es sobre evasión fiscal. Es sobre competencia fiscal. Pura y dura. Es proteccionismo, es no querer bajar impuestos para competir por inversiones…… por lo menos ahora son honestos sobre el tema.

    ¿Que esperamos para buscar aliados en los Emiratos Árabes, en Corea del Sur o en el Caribe? ¿O seguiremos con la misma política fracasada de ahora?

    Veamos porque Corea del Sur está en la lista:

    Porque Corea ha sido muy agresiva atrayendo inversiones hacia su país. Porque da beneficios a las empresas extranjeras que se mudan e invierten en el país. Corea del Sur pasó de ser un país rural azotado por la guerra, a ser un país rico, que compite agresivamente en el mercado de los electrodomésticos desplazando de muchos mercados a los fabricantes japoneses, que hace lo mismo en el mercado de automóviles. Un país que compite en el mercado de celulares con Apple y con los chinos. Y por ahora va ganando Samsung, ese celular en el cual usted es muy probable que esté utilizando ahora mismo para leer esta nota.

    Corea del Sur tiene políticas industriales sofisticadas, y parte de esas políticas es favorecer fiscalmente a quienes invierten allí. Y eso es lo que no le gusta a la Unión Europea.

    La Unión Europea también recopiló una lista gris de 47 países como Hong Kong, Suiza y el Reino Unido. Aunque los dos últimos pertenecen a la Unión Europea, la ira de la Unión Europea se enfoca en las amenazas externas, o sea en los países fuera de ella. O sea que ellos saben que se da mucha evasión dentro de sus fronteras, pero prefieren atacar a los enemigos externos.

    Corea del Sur es uno de esos enemigos.

     

    Está claro que las medidas son principalmente contra la evasión fiscal y contra los gigantes tecnológicos en especial. Corea del Sur es uno de estos grandes enemigos. La UE no sabe bien cómo gravar a estas compañías en la era digital, y lo peor no sabe cómo hacerlo sin perder las ventajas tecnológicas; por eso, para no castigarse con medidas internas contra sus propios miembros, sobre todo el Reino Unido, prefiere atacar primero a blancos externos.

    La Unión Europea no se pone de acuerdo en qué sanciones aplicar contra los estados en las listas negras, Francia quiere sanciones reales como negar fondos, áuditos y requisitos especiales para quienes operan en estas jurisdicciones, doble gravámenes. Otros no están tan de acuerdo. Saben que en el fondo es un castigo al bolsillo de sus ciudadanos si deben pagar más caro el famoso celular.

    El problema verdadero es que la Unión Europea, con sus impuestos altos y su enorme red social se está quedando atrás frente a tigres asiáticos como Corea del Sur, Vietnam y China. La lista negra es un aviso de que no se quiere competencia fiscal en el tema tecnológico.

    Francia y Corea del Sur tienen índices per cápita similares, pero mientras Francia ha sido un país pionero en la industrialización desde el siglo XIX, los Surcoreanos lo han logrado en menos de medio siglo. Y mientras que Francia vive de vinos, quesos, productos agrarios, y armas, poco a poco , en el mundo de la electrónica, Corea del Sur se toma el mundo. Francia tiene la gente creativa y competente para competir con Corea del Sur, pero no tiene los incentivos fiscales a que la gente ahorre, invierta y emprenda. Por eso Corea del Sur está en la lista negra. Porque ellos sí quieren pensar en futuro y no en el presente.  ¿En qué lista queremos estar?

  • El fin del monopolio gubernamental del dinero

    Después de dos siglos de monopolio gubernamental sobre el dinero, el dinero privado está resurgiendo y probablemente llegará a dominar en última instancia. En 1976, el Premio Nobel F.A. Hayek publicó su pequeño clásico, «Desnacionalización del dinero». En esencia, Hayek argumentó que el dinero no es diferente de otras mercancías, y que estaría mejor abastecido por la competencia entre emisores privados que por un monopolio gubernamental. Su libro detalló los problemas con el monopolio del dinero del gobierno y cómo la mayoría de estos problemas podrían superarse con la competencia privada.

    Aunque muchos estuvieron de acuerdo con el argumento de Hayek, hasta ahora no estaba claro cómo se rompería el monopolio gubernamental sobre el dinero. Como con tantas otras cosas, la tecnología ha venido al rescate. Ahora estamos presenciando los comienzos del desarrollo de criptomonedas digitales, prácticas y privadas, siendo la más conocida Bitcoin. Bitcoin y la mayoría de las otras monedas nuevas permiten a los usuarios hacer transacciones de persona a persona sin pasar por un banco u otro intermediario. Esto se logra mediante el uso de una «cadena de bloques» o Blockchain. Antes del desarrollo de la cadena de bloques, aquellos que habían desarrollado criptomonedas no podían resolver el problema del doble gasto para evitar que la gente copiara o falsificara la moneda digital, y el problema de cómo evitar que una parte malintencionada intercepte y cambie la transacción antes de que llegue a su destinatario previsto.

    Blockchain, al usar lo que se llama un libro mayor distribuido, resolvió esos problemas. Como resultado, los desarrolladores de criptomonedas ahora tienen la capacidad de intercambiar valor de una manera sin fricciones, sin importar las fronteras nacionales, la censura y otras leyes o instituciones. Restablece gran parte de la libertad financiera, que se ha perdido, para consternación de aquellos que quieren más control gubernamental.

     

    Lo que realmente asusta a la clase reguladora del gobierno es que las cadenas de bloques (Blockchain) también permiten y hacen imparable el desarrollo de «contratos inteligentes». Un contrato inteligente se refiere a un código de computadora que ejecutará automáticamente obligaciones contractuales cuando se produzca un desencadenante. Como ejemplo, si se mantiene una especie de garantía en una red blockchain, y si el deudor no ha pagado en una fecha determinada, la computadora transferirá automáticamente la garantía al acreedor, lo que garantiza la certeza del rendimiento. El contrato inteligente puede eliminar toda discreción humana en la ejecución y el cumplimiento de las obligaciones contractuales, y no puede ser interferido por terceros, incluidos los funcionarios del tribunal.

    Bitcoin no es dinero en el verdadero sentido de la palabra, porque solo es una unidad de cuenta y un método de cambio, y no una reserva de valor. La combinación de derechos/reclamos sobre activos reales como oro, plata, aluminio, madera, trigo, petróleo y otros productos básicos, con blockchain crearán verdaderas criptomonedas. Es probable que algunas de estas sean superiores en varios aspectos a los dineros del gobierno, particularmente aquellos que están afectados por altas tasas de inflación o exceso de regulación.

    Los funcionarios del gobierno que están preocupados por el lavado de dinero y otras actividades ilegales temen las nuevas criptomonedas o blockchain, porque permiten un grado mucho más alto de anonimato que las transacciones tradicionales basadas en cuentas. Eso, junto con la liquidación casi instantánea de las transacciones, hace que sea casi imposible saber quién ha enviado y quién ha recibido el pago. No existe una forma obvia para que los reguladores superen estos problemas sin destruir el Internet abierto.

     

    En la actualidad, la carga de casi todas las reglamentaciones financieras, incluidos los requisitos contra el blanqueo de dinero, recae sobre los bancos y otras instituciones financieras. Son responsables de «conocer a su cliente» y las partes de una transacción. Si sospechan de una transacción, deben informarla a las autoridades gubernamentales y no ejecutar la transacción. Los bancos también están obligados a informar todos los depósitos en efectivo y retiros por encima de $ 10,000. El costo, tanto para las instituciones financieras como para el gobierno, de estas decenas de millones de informes (casi todos sobre personas y transacciones inocentes) y regulaciones relacionadas, es enorme y supone una carga relativa mucho mayor para las pequeñas instituciones financieras. Esto ha provocado que los bancos sean mucho más restrictivos al permitir que las personas abran cuentas bancarias y que las tarifas aumenten a un nivel desalentador. Como resultado, muchas personas, particularmente las personas de bajos ingresos, ya no pueden obtener cuentas bancarias y otros servicios bancarios y se ven obligadas a ir a otro lugar, a menudo a mercados negros. Las regulaciones también han ralentizado muchas transacciones, particularmente las extranjeras.

    Cuando hay una necesidad en el mercado, los empresarios siempre intervienen para tratar de resolver el problema, ya sea de manera legal o ilegal, eso es lo que está impulsando gran parte del esfuerzo para desarrollar la mejor criptomoneda. La energía y la inteligencia están del lado de los empresarios, no del lado de los reguladores gubernamentales. En última instancia, los bancos centrales del gobierno y las agencias financieras van a perder esta batalla.

    Se verán obligados a volver a los métodos tradicionales de aplicación de la ley que les permitirán atrapar ladrones de bancos, secuestradores y terroristas, como lo hicieron antes de 1986, cuando el Congreso aprobó la primera ley contra el lavado de dinero. Los tribunales deciden cada vez más que muchas de las regulaciones financieras invasoras y otras, violan la Cuarta Enmienda («contra búsquedas irrazonables»). La elección es, un mundo con mayor libertad y eficiencia financiera como resultado de criptomonedas privadas o un mundo más pobre y más opresivo.

    Por Richard Rahn, artículo publicado originalmente en inglés en el Washington Times.

  • Es duro decir “te lo dije”.

    La Unión Europea tiene un problema serio. Tiene que mantener el gasto social alto, pero al mismo tiempo los alemanes no quieren inflar el Euro. Por lo tanto la última salida es cobrar más impuestos. Y el problema es que la curva de Laffer no miente, llega un momento donde es más barato evadir los impuestos que pagarlos. La respuesta de los países de la Unión Europea a esta situación ha sido doble, por un lado tratar de cerrar todos los huecos posibles para la evasión fiscal, considerando en algunos casos prohibir las transacciones en efectivo y por el otro lado hacer la guerra a los paraísos fiscales.

    La guerra a los paraísos fiscales ha tenido varios frentes y distintos argumentos. El primero es el que los paraísos fiscales y la opacidad se usan para actividades como el lavado de dinero, la trata de blancas, la financiación del terrorismo y la evasión fiscal. Este es el argumento básico de la OCDE. Tras los Panamá Papers, el gobierno panameño quiso ser un buen ciudadano global y ha tratado, mal que bien, de implantar todos los acuerdos de la OCDE para salir de las listas negras y grises. Esto incluye el tener que compartir información fiscal con países como Colombia, pese a que éstos les ponen aranceles proteccionistas a nuestros productos y se han negado a cumplir con todas las decisiones de la OMC. Un ministro Colombiano muy elegantemente dijo que no tenía que negociar nada con Panamá ya que de todas maneras el acuerdo de Intercambio Automático Multilateral con la OCDE obliga a Panamá a darles la información que ellos necesitan, así que la guerra comercial con Panamá puede seguir. Y Panamá no dijo nada. Panamá siguió firmando y modificando su legislación interna para salir de las listas negras y grises. Los países afro caribeños quisieron que Panamá se les uniera para formar un frente común y defender sus políticas fiscales y Panamá elegantemente rehusó.

    Panamá optó ingenuamente por cumplir para mejorar su imagen. El resultado final es que ha tenido que hacer cambios substanciales en su legislación. ¿Todo esto a cambio de qué?

    Este es uno de los momentos “te lo dije” de los últimos años. El primero fue cuando se les ocurrió la peregrina idea de nombrar a Joseph Stiglitz en la comisión post Panamá Papers. Desde el momento que nos enteramos de semejante decisión, nuestra postura fue, “esto no va terminar bien”. Y es uno de nuestros momentos “te lo dije”, que no terminó bien.

    También advertimos de que ceder ante la OCDE a cambio de nada, para salir de las listas negras y grises, sólo iba a traer como consecuencia que la OCDE y la Unión Europea nos siguieran añadiendo a futuras listas negras y grises. Por cada norma que firmamos e implantamos, nos iban a obligar a aceptar dos o tres normas más. Advertimos que Panamá debía hacer cambios unilaterales para evitar caer en estas listas, pero manteniéndose competitivo, como ha hecho Hong Kong. Y advertimos que detrás de toda esta lucha contra delitos claros como el narcotráfico y el terrorismo, o delitos grises como la evasión fiscal, estaba el tema de que muchos países de la Unión Europea, sobre todo Francia y Alemania, ven la misma idea de competencia fiscal, o sea que un país haga más atractiva su jurisdicción para atraer ahorros e inversiones, es una cosa negativa. Ya no se trata de combatir delitos, sino de evitar la competencia fiscal. Se trata de evitar que los países compitan entre sí por ahorros e inversiones globales.

    Tras todo lo que ha hecho Panamá en los últimos años, la Unión Europea nos acaba de volver a poner en otra lista negra. La razón que alegan o se intuye, es que otorgamos ventajas fiscales a las empresas que se establecen en el país. Más o menos lo mismo que la Unión Europea le reclama a Irlanda, cuando obligó a Irlanda a cobrarle a Apple unos impuestos que los irlandeses no le quieren cobrar a Apple, ya que la idea era que Apple se estableciera en Irlanda para crear empleos o valor agregado. O sea para la Unión Europea está mal que un país le ofrezca ventajas fiscales a las empresas que se establecen en él para generar empleo, pero sí está bien si se genera burocracia y dependencia a través de impuestos.

    Notoriamente en esta lista está Corea del Sur. Un país que no anda con cuentos para atraer ahorros e inversiones a su territorio. ¿De qué lado de la cama nos queremos levantar? ¿Del lado de una economía que era subdesarrollada hace 60 años y hoy es una de las más ricas del mundo, o del lado de Francia?

    Porque ahora la Unión Europea se ha quitado la careta. No se trata de impedir delitos, se trata de impedir competencia fiscal. Es una medida proteccionista. Detrás de todo el discurso grandilocuente, siempre lo fue.

    Qué debe hacer Panamá:

    Primeramente, olvidarse del discurso biempensante de que cobrar impuestos altos es bueno, y como buenos ciudadanos globales debemos ser cobradores de impuestos de otros países. El ahorro y la inversión, y no los impuestos altos, son los que conducen a un país al desarrollo; y Panamá debe fomentar el ahorro y la inversión. No queremos que nos sancionen, pero tampoco vamos a admitir la supuesta superioridad moral de los países que quieren impuestos altos y que no quieren competencia fiscal. Son países que velan por sus intereses. Nosotros por los nuestros. Francia tiene toda la libertad del mundo de ser un infierno fiscal. Es su decisión soberana, nosotros tenemos toda la libertad del mundo de ser un paraíso fiscal con impuestos bajos para favorecer el ahorro y la inversión. Es nuestra decisión soberana. Y se debe respetar.

    Segundo: Panamá debe dejar la mentalidad de enclaves. Ya no podemos darnos el lujo de hacer una ley para atraer empresas extranjeras dándoles legislaciones fiscales y laborales distintas a las de los demás habitantes del país. Ahora tenemos que hacer legislaciones iguales para todos, convertir a todo Panamá en una zona libre o parecido a ello, y no solo a áreas o sectores privilegiados en un enclave.

    Tercero: Es hora de asociarnos con otros países y jurisdicciones para defender nuestros intereses, en lugar de andar de casa sola. Uno a uno nos cazan a todos, en un mundo donde si no formamos filas,  nos cazan por separado. Es hora de usar los mecanismos del derecho internacional de manera conjunta.

    ¿Estará el gobierno actual a la altura? Que conste que lo advertimos antes.

  • Cual es el valor verdadero del BITCOIN?

    Hay personas que dicen que el BITCOIN está volando, que su valor se ha duplicado o quintuplicado. Lo que la gente tiene que entender es que el dinero no tiene valor en sí. Sirve para indicar, almacenar y transmitir valor, pero no tiene valor en sí.

    El dinero actúa como una herramienta y es una mercancía, una mercancía que está sujeta a las leyes de la oferta y la demanda, y a las leyes de la utilidad marginal. Por lo tanto el valor de la moneda como moneda depende de las mismas normas subjetivas y de la utilidad marginal y de la oferta y la demanda de las que dependen el resto de los bienes y servicio de una economía.

    La relativa utilidad del dinero contra otros bienes y servicios es lo que determina la demanda de cada persona por balances de liquidez,  que determinan cuanto más de sus ingresos va a gastar versus cuanto de sus ingresos va a ahorrar. La  ley de la utilidad marginal va a determinar qué cantidad de dinero se va usar para el futuro.

    El dinero no es el fetiche que ven los marxistas, sino una unidad de contabilidad  que sirve de común denominador sobre todo los precios, pero el dinero actúa como un trueque contra los otros bienes y servicios.

    El uso de dineros basados en el oro aseguraba que hubiera un trueque unitario basado en un metal raro y valioso.

    Pero ¿y ahora con el dinero fiduciario y con monedas electrónicas?  El valor será la suma de todos los bienes y servicios que pueden ser comprados por un dólar o por un bitcoin para poner ejemplos. Y esta relación siempre varía.

    Cuando los precios suben, realmente lo que pasa es que el valor de compra de la moneda ha caído. Y la relación entre moneda y bienes y servicios no es igual para toda la economía. Por eso un aumento de la masa monetaria no se traduce en una inflación proporcional para toda la economía, sino en aumentos en puntos específicos de la economía.

    El bitcoin es básicamente una moneda electrónica, que al igual que el oro es escasa, lo cual garantiza que mantenga su precio de trueque contra los distintos bienes y servicios de una economía. Lo que hace al oro valioso es que es raro, y requiere minarlo y procesarlo. La cryptomoneda, también requiere de un trabajo virtual para producirla. Esto garantiza que su valor de trueque sea alto.

    Pero recordemos, el valor de una moneda no está en la misma, las monedas no tienen valor intrínseco, su valor está en su proporción con los bienes y servicios que se usa para intercambiar.

    Una de las cosas que nos preocupa del bitcoin en la actualidad es que aparte del valor real del mismo como método de intercambio monetario, se ha sumado un efecto especulativo de crowding out, en el cual la gente está comprando bitcoins como quien compra oro independiente de su valor o uso de intercambio. Es un efecto manada que puede provocar una burbuja, una burbuja que puede dañar severamente la gran promesa de las cryptomonedas, una moneda electrónica que no dependen de bancos centrales, bancos corresponsales y gobiernos. Esperemos que nuestros miedos sean infundados.

     

     

     

     

  • La Iniciativa china Belt and Road y su efecto en Panamá.

    Los Chinos, desde hace miles de años y siempre, han sido un pueblo de comerciantes; una de sus innovaciones mas importantes fue la antigua ruta de la Seda. Pero luego, la decadencia del sistema imperial chino y el comunismo, eliminaron este importante corredor comercial; sin embargo hoy, una nueva China revitalizada, con un capitalismo de estado, que se convierte en el taller del mundo, quiere volver a reiniciar la ruta de la Seda.

    Para esto se han lanzado dos iniciativas, el cinturón económico de la Seda, y el cinturón económico marítimo. Estas dos iniciativas en conjunto son la iniciativa del Cinturón y el Camino (Belt and Road Initiative).

    La visión incluye una serie de carreteras:

    La Carretera China, Kasajstán, Rusia, Europa.

    La Carretera China, Mongolia, Rusia.

    La Carretera China, Turquía,

    La Carretera, China, Malasia Singapur, y China Birmania, India.

    Y una serie de Rutas Marítimas:

    La Ruta marítima de la Seda de China al Mediterráneo a través de Suez.

    Pero en este esquema falta algo, las rutas marítimas de China a la Costa Oeste de Norteamérica y a la Costa Este de Norteamérica.

    Para desarrollar la ruta marítima de la Seda, los chinos han desarrollado proyectos portuarios y ferroviarios en el este de África. Y han creado un banco para financiar todos estos proyectos aunque para Fitch las inversiones chinas son inversiones políticas, donde los bancos chinos parece que no van a ver retornos reales en muchos casos; son más bien para buscar aliados que apoyen estratégicamente a su proyecto.

    Pero está claro que China, siendo el taller del mundo, quiere ahora exportar sus productos, y allí es donde entra Panamá. Panamá, siguiendo la diplomacia de la billetera, por mucho tiempo había ofendido a China Continental, nuestro segundo socio comercial debido al Canal, al mantener relaciones diplomáticas con Taiwán. Ahora esta situación está terminada. Panamá, tras mucho tiempo, inicia relaciones diplomáticas con China Continental, lo que ya tiene consecuencias inmediatas. La primera, es que China empieza a hacer sus inversiones políticas en Panamá, como el ferrocarril a Paso Canoas. Y empieza su propia visión de la diplomacia de la chequera. Ya hemos hablados de los peligros que conlleva este tipo de relación para un país de institucionalidad débil como la nuestra.

    Pero ahora hablemos de las oportunidades.

    China quiere tener acceso a los mercados mundiales, y para esto necesita rutas marítimas y terrestres. Panamá permite una ruta a la Costa Este de los Estados Unidos. Esto potencia muchas cosas en el sector marítimo. Ahora es el momento para que Panamá explore con visión estratégica su relación con América Central, y con Colombia. Más allá de una fuente de problemas, carreteras o ferrocarriles que comuniquen al Canal de Panamá con estos países, servirían para potenciar el uso del Canal de Panamá por los chinos, y contribuirían al aumento de las inversiones en la Ciudad de Panamá.

    Otro efecto de este cambio en la política China es que se sepulta definitivamente la posibilidad de que un canal por Nicaragua chino compita con el de Panamá. Los chinos se han dado cuenta de que no hay espacio para dos canales en la región y por lo que vemos, tampoco para los canales terrestres, que un ferrocarril hasta Panamá haría innecesario. Cabe preguntarse, ¿cómo afectaría esto la financiación china de la autopista de Buenaventura a Barranquilla a través de Colombia?

    Las oportunidades son enormes. Y lo más importante es que hay de hecho un reconocimiento de que la posición geográfica de Panamá es insubstituible

    Todavía es temprano para saber que acordó el gobierno con los chinos pero por lo menos ya sabemos cuál es el plan de juego de los chinos. Ahora nos toca preguntarnos si nosotros sabremos jugarlo.

  • Sobre la sentencia en materia de privacidad de la Corte Constitucional de Francia.

    Ha llegado a nuestras manos, resumen de Sentencia del 21 de octubre de 2016 de la Corte Constitucional de Francia, en relación al Registro Público de los Fideicomisos, el cual estableció la obligatoriedad de fijar de forma pública, los administradores, beneficiarios, quienes constituyen y la fecha en que constituyen un Fideicomiso.  Esta disposición legal del Gobierno francés de Francois Hollande y su ministro de Finanzas Michel Sapin, se enmarca en su visión de luchar contra la evasión fiscal y el lavado de activos a cualquier costo.

    Pues bien, la Corte Constitucional de Francia, declaró que el derecho a la privacidad consagrado en la Declaración de Derechos Humanos de 1789 es violentada por esa disposición legal, porque la misma ni siquiera define los límites o marcos dentro de los cuales puede ser consultada dicha información, ni muchos menos establece las personas o funcionarios que pueden consultarla.

    En Panamá, hemos advertido a conspícuos funcionarios del Gobierno Nacional, que la adopción de múltiples disposiciones legales por imposiciones de la OCDE, violentan el derecho a la privacidad consagrado en la Constitución Nacional, así como en la Declaración Unversal de Derechos Humanos de 1948, así como la Carta Interamericana de Derechos Humanos.

    Incluso, durante foro efectuado en febrero del presente año, expresamente un miembro del público advirtió a un alto funcionario del MEF, sobre dicha violación constitucional y de normas internacionales de derechos humanos, a lo cual el funcionario respondió “¿que querías que hiciéramos?.  Teníamos que hacer algo para salir de las listas negras de la OCDE».   Esa actitud pusilánime, de aceptar cuanta imposición salga de este organismo (y de los gobiernos de que lo componen), sin importar cuán descabellado o violatoria de normas de derechos humanos sean, no solo causa una autentica estampida de posibles inversionistas en nuestro país, afectando nuestra posibilidades de crecimiento económico, sino que además, constituyen herramientas que pueden ser utilizadas por gobernantes poco escrupulosos y/o con tendencias totalitarias, para perseguir a adversarios políticos o a cualquier persona que no se plegue a las arbitrarias pretensiones del gobierno.

    Entendemos que hay diversas demandas de inconstitucionalidad interpuestas contra algunas de esas normas. Corresponderá a la Corte Suprema de Justicia definir si estará a la altura de las circunstancias, defendiendo los derechos ciudadanos, tal como hizo la Corte Constitucional de Francia, o serán el oscuro organismo encargado de legitimar judicialmente las arbitrarias decisiones de burócratas poco apegados al respeto a los derechos humanos y la institucionalidad republicana.

  • Thucydides Vs. Alberdi

    No tengo la menor duda de que el mundo en que vivimos habría sido incomprensible por siglos en la historia. En Atenas entre 430 y 400 años antes de Cristo, Thucydides estableció una regla general respecto a las guerras. Con ella pretendía explicar las guerras del Peloponeso entre Esparta y Atenas. Al respecto me voy a atrever a decir que esos principios a los cuales me voy  a referir habrían sido válidos hasta el siglo XX.

    Tal como lo describe Graham Allione en un reciente artículo de Foreign Affairs: “Los poderes crecientes comprensiblemente sienten un creciente sentido de derechos y demandan mayor influencia y respeto. Los poderes establecidos, enfrentando desafiantes tienden a convertirse en temerosos, inseguros, y defensivos”. En ese sentido se percibe el pensamiento de Thucydides que pretende explicar la razón de ser de la Guerra del Peloponeso.

    Ahora voy a dar un salto cósmico en la historia y en pleno siglo XIX Alberdi escribió ‘El Crimen de la Guerra’ donde adelantándose al futuro dijo: “Indudablemente las guerras serán más raras a medida que la responsabilidad de sus efectos se hagan sentir en todos los que las promueven y las suscitan. Mientras haya unos que las hacen y otros que las hacen hacer, no se ve por qué motivo pueden llegar  a ser menos frecuentes las guerras”.

    Puedo decir que Thucydides describió un mundo que llegó hasta el siglo XX con las dos Guerras Mundiales. Alberdi predijo el mundo que surgiría en siglo XX por la creación de las armas nucleares. Por siglos las guerras eran la razón de ser de los países en la historia. Al respecto Hegel dijo que la guerra era el momento ético de la sociedad. Y ya Kant había escrito: “El hombre quiere la concordia, pero la naturaleza que sabe qué es mejor para la humanidad quiere la discordia”. Es decir la guerra, que Marx la transformó en la guerra de clases.

    Volviendo a Alberdi, indudablemente que predijo la razón de ser de que la guerra fría haya quedado fría y hoy llegamos a la impensable discusión de que Trump negoció con Rusia en contra de Hillary Clinton. Batalla que sigue en ciernes. Y por supuesto igualmente previó el terrorismo como la guerra del siglo XXI, que está pendiente.

    En virtud de esa realidad mi criterio es que Thucydides no aporta ninguna idea al respecto de las relaciones de China con Estados Unidos en la actualidad. La comparación entre ambos países a mi juicio entraña una paradoja, que según el Diccionario de la Lengua Española significa: “Especie extraña u opuesta a la común opinión”. La China es un país que ha existido por miles de años, que contiene una raza única y tiene la mayor población en el mundo. Al respecto reconozco que se adelantó al Occidente europeo hasta el siglo XV.

    Estados Unidos por el contrario constituyó la creación de un mundo nuevo. No existía; se creó, y en 1787 cuando logró la aprobación de la Constitución la población alcanzaba a solo 240.000 habitantes. Y dicho sea de paso es un país de inmigrantes donde hoy la raza no tiene lugar, de conformidad con los principios liberales. Y la inmigración persiste en busca de la libertad que garantizan los principios de la Constitución y que no debemos confundir con la democracia mayoritaria. Como bien escribió Richard A. Epstein: “Los principios incluidos en la clásica Constitución liberal, no son aquellos que operan solamente en esta o aquella era. Son principios para las eras”.

    Como ya he repetido, tal como lo describe William Bernstein en su The Birth of Plenty, el mundo hasta hace doscientos años vivía como vivía Jesucristo. Por tanto es indudable que la evolución del mundo comenzó en Inglaterra con la Glorious Revolution que fue llevada a sus últimas consecuencias en Estados Unidos a partir de la Constitución de 1787 a la cual me he referido. Así comenzó la libertad basada en el reconocimiento de la naturaleza humana y el respeto por los derechos individuales a la vida, la propiedad y a la búsqueda de la felicidad. Y en esos principios se basó la concepción de la mano invisible tal como la describiera Adam Smith.

    La China durante el gobierno de Mao Tse Tung era unos de los países más pobres del mundo y hoy continúa creciendo al 6,5% anual. Ese cambio se produjo con el advenimiento de Deng Xiaoping, pero no creo que en la China bajo el gobierno del partido comunista reine el Rule of Law. Pero es indudable que desde el poder absoluto reina hoy la mano invisible y por ello el 40% de la inversión extranjera va a la China.El gobierno chino no tiene ningún interés en una guerra con Estados Unidos, y Marx habría desaparecido bajo la égida de Confucio: “Tratar a los demás como queremos ser tratados”. No es el Caso de Europa que está bajo Marx, Bernstein mediante, que predijo que al socialismo se puede llegar democráticamente, y por ello hace diez años que no crece. Diría que Xi Jimping ha aceptado a Hume internamente: “La estabilidad de la sociedad depende de la seguridad en la propiedad, la transferencia por consenso y el cumplimiento de las promesas”. Y en el orden externo: “La riqueza de tus vecinos no te perjudica sino que te beneficia”.

    Estos principios indudablemente aceptados por los Founding Fathers en Estados Unidos aparecieron repentinamente desafiados por Trump cuando propuso impedirle a las empresas americanas invertir en otros países que constituye una violación del derecho de propiedad. Y seguidamente propuso cerrar el comercio internacional. Indudablemente que en su viaje por Asia estos presupuestos parecen desparecidos de su mente. En su entrevista con Xi Jimping quedó claro el acuerdo con la China, que a su vez satisface la situación del superávit de la China en el comercio con Estados Unidos.

    Podemos concluir que no nos encontramos ante un enfrentamiento de civilizaciones, como describió Samuel Huntington. Como dijo François Ravel: “Culturas hay muchas, civilización una sola. Cuando se respetan los derechos”. No obstante las diferencias, si en China no se respetasen los derechos de propiedad no estaría creciendo a los niveles actuales. Y es en Occidente donde no se están respetando mediante el incremento inusitado del gasto público, que entraña en si la violación de los derechos de propiedad. Y Alberdi está presente también al respecto: “Hasta aquí el peor enemigo de la riqueza del pais, es la riqueza del fisco».

  • La gran incertidumbre en torno al Brexit

    La Unión Europea (UE) y el Reino Unido se preparan para el peor de los escenarios con el Brexit, término que se usa para referirse a la salida del Reino Unido de la UE (British Exit), tras un referendo consultivo realizado el 23 de junio de 2016, en el que el “sí” obtuvo un 51,9% de los votos frente a un 48,1%.

    Para ejecutar la salida, el 29 de marzo de 2017, el Reino Unido activó el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que regula el mecanismo de la salida voluntaria de un estado miembro de la UE mediante una carta dirigida al presidente del Consejo Europeo. A partir de esa fecha, comenzó a correr el plazo de dos años del cual dispone el Reino Unido para preparar su salida efectiva y fijar el nuevo marco de la relaciones con la UE, que deberán votar los 27 estados miembros.

    A manera de muestra de la determinación de su gobierno, la primera ministra británica Theresa May, recién notificó oficialmente que la retirada del Reino Unido de la UE se llevará a cabo a las 23:00 horas GMT del sábado 29 de marzo de 2019, es decir, media noche del 30 de marzo, hora de Euskal Herria. Los analistas en Europa señalan que ésta es la única certeza que hasta el momento se tiene sobre el Brexit. En efecto, el pasado 10 de noviembre, el negociador de la UE, Michel Barnier, dio un ultimátum de dos semanas de plazo al Reino Unido para desbloquear las negociaciones en aras de construir una buena relación futura entre ambos. No obstante, hasta la fecha, sucesivas rondas de negociaciones complejas se han celebrado sin que las mismas avancen lo suficiente como para pasar a la segunda fase en la cumbre que se celebrará el 14 y 15 de diciembre, lo cual deja en suspenso todo el proceso y vaticina un Brexit traumático.

    Barnier mencionó la dificultad que en menos de un año y medio se logre un acuerdo completo, al recordar que existen más de 1,000 pactos internacionales firmados por la UE de los cuales saldrá el Reino Unido el día que se retire del bloque europeo.

    Los tres principales puntos de divergencia en el divorcio entre Londres y Bruselas: Los derechos de los expatriados en el Reino Unido, la factura del divorcio (Bruselas la cifra en 100,000 millones de euros) para zanjar sus compromisos con el presupuesto comunitario,  y la frontera futura con Irlanda del Norte para no poner en riesgo los acuerdos de paz en el Ulster. Los europeos no aceptan hablar de las relaciones futuras con Londres o del período transitorio hasta que haya “progresos suficientes” sobre los términos del divorcio. Por su parte, el equipo negociador británico reclama que la factura de salida y las futuras relaciones deben discutirse simultáneamente.La incertidumbre que pesa sobre las consecuencias del Brexit comienza ya a hacerse sentir en las empresas británicas que tienen actualmente relaciones comerciales con el continente. Los sectores de la industria de automóviles, por ejemplo, temen la perspectiva de un fracaso de negociaciones. De no lograrse un acuerdo, el Reino Unido regresaría a las reglas de base de la Organización Mundial de Comercio, lo que significa que las exportaciones de automóviles británicos se gravarían al 10% en las fronteras del continente.

    La patronal empresarial británica (CBI), ha sido muy crítica con la lentitud del proceso de negociaciones del Brexit al observar que está causando parálisis en la inversiones de las empresas del Reino Unido y obligando a que muchas de ellas preparen planes de contingencia para relocalizar gran parte de sus actividades a otros países.

    Por el lado de los bancos, numerosas instituciones instaladas en la City de Londres ya han iniciado los trámites de traslado de sus operaciones bancarias y financieras hacia la UE ante la perspectivas de un “hard brexit” (Brexit duro) como lo auspicia la primera ministra, para no perder el denominado derecho de pasaporte que permite a los bancos mundiales con sede en Londres operar en todo el mercado europeo sin restricciones, lo cual conllevaría a una pérdida de competitividad. Franckfort, Luxemburgo, Dublin y Paris son las ciudades elegidas para la relocalización de los diferentes servicios. Se calcula que 70,000 empleos están en riesgo de perderse en este sector.

    El efecto incertidumbre del Brexit se está igualmente observando en el mercado inmobiliario. Un informe del Royal Institution of Chartered Surveyors (RICS), organismo profesional británico de reglamentación y promoción de la profesión inmobiliaria, asegura que a nivel nacional, el indicador de precios cayó a su nivel más bajo en más de cuatro años en Londres y regiones cercanas causadas por la pérdida de confianza de los agentes, la depreciación de la libra esterlina y algunas modificaciones fiscales. RICS sostiene que la incertidumbre política vinculada al Brexit están poniendo a prueba el sector inmobiliario en el Reino Unido.

    En las previsiones económicas recién publicadas por la Comisión Europea, aparece la economía británica como la que menos crecerá en 2018 del bloque, un 1,5%, menos incluso que la griega.

    Ante los riesgos de que el proceso culmine sin acuerdo cuando en marzo de 2019 Reino Unido quede desconectado de la UE y de sus Tratados, el ministro para el Brexit David Davis ha asegurado que el gobierno británico está “preparado para todos los escenarios” A su vez, Barnier ha afirmado que la falta de acuerdo será “un mal acuerdo”, pero que también el bloque europeo está preparado para “todo tipo de eventualidades”.

  • ¿Basement dwellers o periodistas investigativos?

    El «basement dweller» es un término de internet muy pintoresco. Literalmente significa «el que vive en el sótano». Imagínate a un inadaptado sucio, mal vestido, sin peinarse o afeitarse, pegado todo el día a la pantalla de internet troleando en foros y redes sociales, haciendo memes, robando información de las computadoras de otro, haciendo virus y spyware para molestar. Como esa persona es un inadaptado social y frecuentemente está dentro del espectro autista, suele vivir con sus padres hasta una edad muy avanzada, usualmente hasta quedarse huérfano de adulto.

    A los basement dwellers se les presuponen habilidades cibernéticas extraordinarias, son los hackers o ladrones de información de las películas.  Pero la realidad es distinta, una cosa son unos basement dwellers y otra cosa son los hackers profesionales, con formación universitaria en muchos casos, que trabajan para empresas de seguridad, de investigaciones privadas o para servicios de inteligencia para los estados. El tipo de personas que posee todo tipo de software y hardware, muchos de ellos no disponibles comercialmente, para poder infiltrar los ordenadores de los objetivos, con malware o syware que los firewalls y antivirus comerciales no pueden detectar. El tipo de hackers que puede viajar alrededor del mundo con identidades falsas y hospedarse en hoteles, acompañado de expertos en violar cerraduras y desactivar alarmas, para plantar malwares en computadoras de sistemas no conectados a una red externa. El tipo de hackers que pueden pagar a empleados de las compañías blanco de sus actividades, para que les ayuden a plantar este malware o sacar los discos duros externos donde estén alojados, subrepticiamente. Este tipo de hackers suele costar dinero, dinero que solo pueden pagar personas o corporaciones multimillonarias, o gobiernos.Recientemente el Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos, o ICIJ por sus siglas en inglés, ha tenido dos grandes “filtraciones” de información, los Panamá Papers, producto de una “filtración” a la firma panameña Mossack y Fonseca, y los Paradise Papers, producto de otra “filtración” a dos empresas de contabilidad y planeación ubicadas en la Bahamas, Bermuda, Isla de Mann y Singapur. Pero con información proveniente de una multiplicidad de jurisdicciones. Obviamente el ICIJ dice que va proteger a los responsables de estas filtraciones,  y que no es una entidad gubernamental, así que no va a compartir estas “filtraciones” a los gobiernos salvo cuando se descubra actividad criminal (o sea, ellos son los que van a decidir si una actividad es criminal o no). Sin embargo ya se han visto casos como los Panama Papers donde las autoridades fiscales de ciertos gobiernos como el Alemán, han comprado información. Recordemos que para muchos países, no solo la defraudación fiscal, o sea el no declarar ingresos, sino también la “planeación fiscal agresiva”, o sea el buscar la manera de no pagar tantos impuestos dentro del esquema legal son actividades delictivas.

    Y luego está la afrenta moral. O sea, asolear a personas en los medios diciendo, “fulano de tal tiene una sociedad offshore” aunque no se haya hecho nada indebido con esa sociedad. Por ejemplo el directivo del partido español Ciudadanos, tuvo que renunciar porque tenía una sociedad de Mossack y Fonseca. Resulta que el tipo había vivido en Panamá y abrió sus sociedades porque quiso iniciar dos comercios acá que no le resultaron. O ciertos políticos argentinos, que ante los malos manejos del dinero crónico de Argentina, habían creado sociedades panameñas para tener ahorros en dólares.

    Muchas de las personas que han sido asoleadas en los medios y sancionadas moralmente en los Panama Papers y seguramente serán asoleadas en los Paradise Papers, no hay hecho nada indebido ni ilegal. Y tampoco muchos de los políticos que han sido asoleados en los medios. Muchos han renunciado más bien por un linchamiento en la opinión pública, no por hacer nada delictivo. Y lo mismo ha pasado con otras personalidades.

    Los periódicos, usualmente de centro izquierda que forman parte del ICIJ parecen partir de una premisa. “El gasto público es bueno y sabio, el estado es el único que puede garantizar los derechos sociales mediante su gasto y por lo tanto los políticos tienen la potestad de poner los impuestos que les da la gana, aunque estos puedan exceder el 100% de los ingresos de una persona, y los buenos ciudadanos tienen el derecho de obedecer tratando de pagar la mayor cantidad de impuestos posibles. Los estados tienen el deber de garantizar que sus ciudadanos son buenos ciudadanos globales y ayudar a los otros estados a cobrar sus impuestos aún a costa de los intereses de sus propios habitantes”. Por lo tanto el ICIJ tiene derecho a usar información obtenida por medios cuestionables, usualmente delictivos, como el robo de información y el hacker, para asolear a personas e individuos que no cumplen con esta premisa.

    El modus operandi ya lo sabemos. Un soplón “whistleblower” en inglés, se acerca al Suddeutsche Zeittung o SZ abreviado, diario alemán, diario alemán social liberal opuesto a los conservadores de la democracia cristiana, con información confidencial obtenida de manera ilegal de los bancos suizos, de Luxemburgo, de Mossack y Fonseca, o de compañías offshore en las Bahamas. Este diario dice que la información es tanta y tan internacional que tiene que compartirla con el ICIJ, el cual ha desarrollado un software para que periodistas de los diarios afiliados al consorcio, puedan buscar nombres de personajes locales para sus noticias locales.

    Lo curioso es que estos soplones o “John Doe”, nunca pueden aclarar cómo pudieron tener acceso a tanta información, de compañías que guardan la información de manera descentralizada y muchas veces con las mejores salvaguardas que la tecnología moderna puede ofrecer.

    Lo cual nos lleva a la pregunta inicial, ¿basement dwellers o periodistas investigativos? Porque realmente acá no hay una verdadera investigación, más bien parece que ladrones profesionales de información, usualmente vinculados servicios de inteligencia de gobiernos, a un par de billonarios que compran deuda soberana de países o invierten en monedas, o corporaciones que se dedican a actividades similares, roban información y luego la proporcionan, debidamente filtrada, a medios de comunicación para que hagan el trabajo “investigativo”.Lo cual plantea serios problemas éticos.

    El primero es la neutralidad de la fuente. Vimos como en los Panama Papers, los primeros titulares decían que amigos de Putin eran clientes de Mossack y Fonseca. Ahora en los Paradise Papers, parecen seguir un guion similar, que asociados a Trump y su yerno, tienen negocios con Rusia. No dice si son legales o no los negocios, pero el morbo está servido.

    El segundo es que uno de los principales donantes del ICIJ es una fundación de un billonario húngaro norteamericano, enemigo de Trump y de Putin, que además ha invertido fuertemente en deuda soberana en el tercer mundo y en el Euro, y tiene un interés personal en que los estados de la Eurozona y del tercer mundo puedan exprimir fiscalmente a sus ciudadanos para que puedan pagar sus bonos de deuda soberana y mantener la apuesta que hizo con el Euro. Esta fundación está dirigida en su parte periodística por la esposa de Joseph Stiglitz el cual es uno de los asesores económicos de este billonario. Luego se preguntan porque la visita de Stiglitz a Panamá fue un fiasco, algo que predije desde el mismo momento que se nombró la comisión. Pueden acusarme de teorías de conspiración, pero acá no hay que buscar mucho, las relaciones entre las partes son públicas y notorias, cualquier búsqueda en Google puede demostrar estas relaciones en términos sencillos de sí o no. También hemos visto, como pareciera que es el caso británico, se buscara incomodar a James Cameron o a la Casa Real británica entre los primeros titulares, aunque no hubiesen hecho nada ilegal. Lo cierto es que en todos estos escándalos llama la atención la falta de nombres norteamericanos que no estén vinculados a Donald Trump.

    El tercero es que en muchos países serios es un violación de la confidencialidad profesional. Por ejemplo en los Estados Unidos se considera que no es ético divulgar información de la relación cliente/profesional, como la de un médico, abogado, contador, sicólogo, que se haya obtenido sin consentimiento de las partes. Algo que claramente están violando los medios miembros del ICIJ. Imagínese si un grupo antiaborto, logra hackear las base de datos de un sistema de clínicas de abortos, y publica los nombres de todas más mujeres que abortaron. O se hackea la oficina de un sicólogo y se publica el estado mental de sus clientes online. Sería un escándalo y con razón. Aparentemente publicar información robada sobre las relaciones legales entre clientes y firmas de abogados o de contabilidad sí es considerado ético por lo periodistas.

    Cuarto, está claro que estas “filtraciones”, más que depurar el sistema financiero, buscan que éste se centralice aún más en torno a los Estados Unidos, el Reino Unido, Holanda e Israel como lo dice Thierry Meissan de la Red Voltaire. Los tres primeros países tienen sus propios paraísos fiscales inshore, donde aparentemente los soplones, o mejor dicho los hackers, no parecen actuar y el último es una de las mejores fuentes de hackers profesionales del mundo. El sistema offshore surgió en los 70s para canalizar el dinero gris del mundo hacia las economías norteamericanas y británicas. Y durante la guerra fría nadie lo criticó. Ahora que China ha entrado con fuerza y Rusia es malo, la idea está clara, obligar a los paraísos fiscales que los países arriba mencionados no controlan, a renunciar a sus actividades. Además de los países ya mencionados, en estos escándalos son raros los nombres japoneses, coreanos del sur, australianos…..lo cual nos dice por dónde va tabla.

    Tenemos nuestras dudas de que si el SZ y por ende el ICIJ cumplen o no con la Carta de Múnich sobre ética periodística, que deberían conocer muy bien. En ésta se dejan claras varias cosas:

    “La Carta de Múnich estipula que los periodistas sólo publicarán informaciones cuyo origen conocen, que no suprimirán informaciones esenciales y que no alterarán los textos y documentos. También especifica que los periodistas no recurrirán a métodos desleales para obtener informaciones, fotografías o documentos. ”  Thierry Meissan.

    Tenemos buenas razones para creer que la Carta de Múnich ha sido ignorada en todos estos puntos en los escándalos iniciados por el SZ y el ICIJ. Y está claro que el propio ICIJ no parece cuestionar que la Fundación Ford con sus vínculos a la política exterior globalista de los USA, y la Open Society Foundation de Soros estén entre sus principales donantes. Dicen, “no recibimos donaciones de gobiernos”, pero aparentemente sí reciben donaciones de fundaciones que reciben dinero de agencias de tres letras del gobierno de los Estados Unidos o de personas muy vinculadas a la política exterior profunda de los Estados Unidos.

    Por eso nos preguntamos, ¿desde cuándo ser “periodista investigativo” equivale ser a un basement dweller?. En el caso de WikiLeaks, por lo menos sí eran verdaderos basement dwellers dispuestos a ir a la cárcel si los pillaban. Acá más bien parecieran ser las herramientas inconscientes, o eso espero, de gobiernos y billonarios aliados a estos.

  • La serpiente reptando en los paraísos

    Ahora están de moda las “filtraciones de paraísos fiscales”. Los “paraísos fiscales son malos, permiten a la gente evadir impuestos en vez de pagarlos, lo que hace que los Estados no tengan dinero para gastos sociales” (de los gastos militares nadie habla). Parecería una conducta realmente nociva para la sociedad.

    Sin embargo, la gente se olvida de algo, aunque el Guardián, uno de los diarios de la red de periódicos que hacen periodismo investigativo con información robada, perdón, filtrada a firmas de abogados y contadores violando las relaciones cliente/profesional, reconoce un hecho que muchos parecen olvidar. Los paraísos fiscales surgen principalmente en los años 70s del siglo pasado, aunque países como Panamá, Bermuda y Suiza ya tenían legislación pertinente, y no fue hasta los 1970s cuando se crea la actual red de paraísos fiscales.

    The Guardian además narra por qué existen los paraísos fiscales en primer lugar. El Guardián explica que muchas personas tenían la necesidad de proteger sus ingresos de gobiernos dictatoriales o de gobiernos que tenían un manejo irresponsable de su moneda. Nuestra pregunta es, ¿son los gobiernos del 2017 menos dictatoriales o más responsables manejando sus monedas?

    Está claro que el secreto que usaban los judíos para esconder su dinero de los nazis, luego fue usado por los nazis para esconder el dinero que le robaron a los judíos, y que posteriormente el secreto bancario ha sido usado por políticos corruptos, lavadores de dinero y otros delincuentes para esconder su dinero. Está claro que las personas que esconden su dinero en otras jurisdicciones son por razones de todo tipo. Un empresario serio o un médico tienen las mismas preocupaciones monetarias que un narcotraficante. Pero The Guardian omite algo importante. Los paraísos fiscales tienen su boom en los años 70s por dos razones importantes atribuibles a la izquierda.

    La primera es el triunfo de sus políticas monetarias keynesianas, con el abandono total del patrón oro. Que crearon un caos monetario total y que tanto los Estados Unidos como en Reino Unido usaron los paraísos fiscales para inyectar divisas por la puerta trasera en sus economías.

    La segunda es que a partir de finales de los 60s, los estados del primer mundo empezaron a subir los impuestos para costearse amplios estados de bienestar, cuando no militar. Las presiones tributaria y monetaria hicieron que muchas personas empezaran a usar los refugios fiscales, mal llamados paraísos fiscales por los franceses, para eludir pagar impuestos de manera legal. Como dijo Barack Obama, el problema de los paraísos fiscales “no es que lo que hagan sea ilegal, sino que es legal”.Por lo tanto los gobiernos europeos, sobre todo Alemania y Francia, que tienen, sobre todo el último, una presión fiscal enorme que puede afectar a toda la Eurozona, les han declarado la guerra en el G 20 a los paraísos fiscales. Y la guerra no es limpia. Sigue un patrón determinado. Usualmente un “fulano cualquiera”, un “Juan Pérez”, un “John Doe”,  supuestamente preocupado por los paraísos fiscales, hace una filtración al diario alemán Suddeutsche Zeitung, el cual la filtra a su vez al Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos. El problema es que los John Does probablemente no existen, sino que son hackers, ladrones de información pagados, o por billonarios o por gobiernos, con un interés en destruir los paraísos fiscales por un tema de poder recaudar más y tener control. De esa manera los periodistas investigativos se convierten en herramientas útiles de los servicios de inteligencia o billonarios de fondos mutuos como Paul Singer y/o George Soros, las caras republicanas y demócratas de una misma moneda.

    En el fondo hay un duelo entre dos visiones en conflicto sobre el rol del Estado en la economía. Los economistas que opinan que el Estado debe tener un rol central en la economía opinan que los paraísos fiscales no tienen un papel económico útil y deben dejar de existir. Los economías mas liberales que opinan que la economía es principalmente un tema de ahorro e inversión privada opinan que los paraísos fiscales, o mejor dicho refugios fiscales, sirven para lo que son, refugios contra la voracidad de estados hipertrofiados y que el dinero que se fuga por esos paraísos suele terminar en los países con economías exitosas, en forma de inversiones y no de gasto público en países con economías ineficientes. De esta manera actúan como un contrapeso a la voracidad de los estados mal manejados. Por algo el dinero que se fuga a través de los paraísos fiscales vuelve a regresar a los Estados Unidos, en Reino Unido y ahora también termina en China, lo cual explica muchas cosas.

    Y luego está el tema de la privacidad y la libertad. Los enemigos de los refugios fiscales quieren penalizar no solo el fraude fiscal, o sea el no pagar impuestos que legalmente se tienen que pagar, quieren penalizar la elusión fiscal o sea hacer una planificación de operaciones para pagar la menor cantidad de impuestos posibles dentro de lo ordenado por la ley. Eso es precisamente lo que quería Obama al decir que el problema con los refugios fiscales es que lo que hacen es mayoritariamente legal. Muy pronto los abogados y contadores van a terminar actuando de cobradores de impuestos en perjuicio de sus clientes, lo que ya varias de las regulaciones de la OCDE y sus propuestas a futuro presentan como clara tendencia. Por lo tanto no nos debe extrañar que para los “activistas” fiscales, o más bien para los agentes de gobiernos, las relaciones cliente/abogado o contador/abogado ya no sean sagradas. Así lo han demostrado los robos de información de los Panama Papers o de los Paradise Papers (a esos no les pusieron Bermuda Papers por lo visto).  Y los periodistas actúan como caja de resonancia de estas “filtraciones”.  El mundo futuro parece ser un mundo donde un gran hermano fiscal sepa cómo cada uno se gana cada centavo y como lo gasta. Lo que la gente no sabe es que si el Estado puede saber esto, también puede saber todos los detalles de su vida, hasta los más íntimos.Si analizamos los ataques hechos a las firmas en estas “filtraciones”, fueron robos de información muy bien planeados, hechos de manera simultánea en las oficinas de las firmas en varias jurisdicciones, lo cual implica que para ser un adolescente en el sótano de la casa de su madre, los filtradores, por no decirles ladrones, tenían acceso a programas computacionales muy sofisticados y muchas millas acumuladas para viajar.  Cabe preguntarse quiénes, aparte de gobiernos o de inversionistas de fondos mutuos que tienen inversiones billonarias en deuda soberana o en monedas como el Euro, pueden costearse el contratar y equipar a hackers tan sofisticados.

    Pero parece que las cosas han cambiado un poco desde los Panama Papers; Obama ya no está en la Casa Blanca, Hollande ya no está en el Eliseo, en Alemania el SPD aparentemente ya no va a ser aliado de la Merkel.  Y los Paradise Papers aparentemente no han sido el escándalo mundial que fueron los Panama Papers aunque todavía es temprano para decirlo. En mundo del 2017 es menos receptivo al tema de los refugios fiscales que el de los Panama Papers.

    Y por supuesto, hay una gran falacia que medios como The Guardian parecen no entender, el dinero no se esconde en los paraísos fiscales, el dinero regresa a donde vino. El dinero que los colombianos depositan en Panamá, termina en Colombia, en su mayoría se reinvierte. El dinero que los inversionistas norteamericanos mandan a BBV termina vía Nevada o Delaware en los USA. El Dinero que los Británicos envían a Gran Caymán y a Bermuda termina en la City of London. Lo mismo pasa con el dinero alemán en Suiza o Liechtenstein. Solo que en vez de usarse como gasto público, se usa en forma de inversiones en empresas que crean trabajos y pagan más impuestos. Porque vamos, nadie va a meter su dinero debajo del colchón en una economía como la de Gran Cayman o la de Panamá; ese dinero hay que ponerlo a producir, y para ponerlo a producir se necesita una economía grande. Los refugios fiscales se quedan más bien con los costos de manejo y con inversiones menores, pero que también generan empleos reales y sostenibles.

    Así que ese dinero no se pierde en los paraísos fiscales, si la economía es saludable y apropiada para las inversiones, ese dinero va a regresar tarde o temprano. Esto es algo que convenientemente se ignora.