Categoría: Opinión

  • La ceguera de los que no quieren ver

    “No hay peor ciego que el que no quiere ver”. Esa es la situación que enfrentamos a partir de la ceguera generada por la izquierda en nombre de la falacia de la igualdad. Permítanme relatar algunos hechos que se ignoran y voy a comenzar con la aparente celebración del cincuenta aniversario de la muerte del Che Guevara. Al respecto recuerden que fue Presidente del Banco Central de Cuba. Pero ese fue su segundo puesto hasta que decidió viajar al mundo en busca de colaborar con las guerrillas comunistas en acción. Antes había sido director de las prisiones políticas de la Cabaña y en Castillo del Príncipe, donde como recordara Huber Matos, pistola en manos mataba a los presos políticos a diestra y siniestra. Presos que fueron muertos por miles.

    Igualmente se ignora que la muerte del Che se debió a su socio Fidel Castro. En aquel momento había un enfrentamiento entre Rusia y la China de Mao Tse Tung. Cuba dependía en gran medida de la Unión Soviética y el Che estaba de acuerdo con la revolución cultural de Mao. Y ya debiéramos saber que en los totalitarismos, la opinión contraria al dictador es traición a la patria y consecuentemente merece la muerte. Algo parecido le ocurrió a Huber Matos por estar en desacuerdo con la nacionalización de la propiedad y le costó 20 años de cárcel en Cuba.

    Hoy se reconoce que Cuba tiene servicios médicos en tanto que se ignora que Cuba cuando llegó Fidel era el país con el nivel de vida más elevado en América Latina, y ahora compite con la pobreza de Haití. Pero más aún, recuerdo que nosotros íbamos a los médicos en Cuba y no en los Estados Unidos. O sea que la medicina en aquella época en Cuba estaba decididamente adelantada. Hoy se dice falsamente que los enfermos están bien, pero habría que ver entonces lo mal que están los sanos.

    Actualmente la problemática política en Venezuela, reconocida en el mundo, ha permitido ignorar la falta de libertad en Cuba. Es decir que parece que los cubanos no son humanos, pues es un hecho indubitable que en Cuba no rigen los derechos humanos. Por más que ya he reconocido que los derechos humanos no son los derechos individuales que constituyen la garantía de la libertad. Al respecto igualmente se ignora que la situación en Venezuela se debe a que Maduro pretende seguir los pasos de Fidel en Cuba. Y tanto así que todo parece indicar que el ejército cubano domina el sector militar de Venezuela. Y esa ignorancia determinara que Obama pactara con Raúl Castro y los Estados Unidos abrir de nuevo una embajada en Cuba.

    Asimismo se ignora que fueron los militares de Batista los que permitieron el arribo de Fidel Castro a la Habana. Y ello se debió a que se supo en Cuba que Eisenhower le había pedido a Batista que se fuera y que dejara llegar a Fidel a La Habana. Datos reconocidos por el entonces embajador de Estados Unidos en Cuba Earl T. Smith, que lo narra en su libro “El Cuarto Piso”. Y por supuesto en Cuba había un pensamiento colectivo de que los Estados Unidos no permitirían un gobierno comunista a 90 millas de La Florida. El propio Fidel cuando bajó de la Sierra se manifestó que no era comunista.

    Igualmente se ignora que de haber ganado Nixon las elecciones en Estados Unidos en 1960, tampoco Fidel Castro habría permanecido en Cuba. En la invasión de Bahía de Cochinos en 1962, el gobierno de Estados Unidos había prometido a los cubanos darle el apoyo aéreo durante la ofensiva. Pero Kennedy con el asesoramiento de Lyndon Johnson traicionó a los cubanos y no dio el apoyo aéreo. Consecuentemente se perdió la batalla y los cubanos que no murieron en la misma fueron apresados en Cuba hasta que Estados Unidos pactara el intercambio de prisioneros. Y después como si esa traición hubiese sido poco, durante la crisis de los misiles en 1962, Kennedy pactó con Krouchev y entregó a Cuba a la órbita soviética, a condición de que se sacaran los misiles de Cuba y que los Estados Unidos sacaran los que tenían en Turquía.

    Otro aspecto a tomar en cuenta es la aparente tergiversación histórica política del embargo, que se considera como un fracaso en la supuesta pretensión de Estados Unidos de derribar al régimen castrista en Cuba. El embargo no fue más que una decisión económica. A su llegada a la Habana Fidel Castro decidió nacionalizar toda la propiedad privada y por supuesto la de Estados Unidos en Cuba. Si mal no recuerdo el 40% de la industria azucarera en Cuba era propiedad de los americanos. Igualmente eran la compañía de electricidad y la telefónica. Pero el embargo en términos de la izquierda ha sido un factor político positivo para Fidel Castro, por el cual se culpa a Estados Unidos de la pobreza en Cuba. Y permítanme recordar que en Cuba funcionaban los teléfonos antes de Castro y en la Argentina tuvo que llegar Menen para que empezaran a funcionar.

    Con la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos se produjo una aparente decisión al respecto de Venezuela que fuera la amenaza de invadirla. Pero más recientemente Trump ha acusado al gobierno cubano de ser responsable de los ataques sónicos a los diplomáticos americanos. Así recientemente se decidió sacar a todos los diplomáticos de Cuba con la excepción de los que atienden los servicios de emergencia. Aparentemente se ignora la razón de ser del ataque sónico a los diplomáticos americanos de la Embajada en Cuba. Pero ¿Por qué fue solo en Cuba y no en ningún otro país en el Caribe ni en América Latina? E igualmente se sabe que el ataque sónico no es una epidemia en Cuba. Y qué casualidad que ocurrió sólo en la Embajada Americana. Así que por el momento vivimos una incógnita respecto a cuál será la política a seguir de Estados Unidos con Cuba. Desde mi punto de vista el ideal sería que por el momento Trump decidiera invadir Cuba y volver a darle la libertad que le concedió a fines del siglo XIX cuando la independizó de España y le dejó la constitución de 1902.

    No obstante esta realidad indiscutible de la historia hoy se persiste en el imperialismo americano, cuando fueron los americanos los que terminaron el imperialismo en el mundo al final de la Segunda Guerra Mundial. Así obligó a Inglaterra a liberar a la India y decidió la liberación de los países musulmanes del norte de África que pertenecían a Francia y Alemania. O sea al ex imperio Otomano. De la Europa continental surgió el totalitarismo como la racionalización del despotismo. Por tanto si fuera por Europa, Occidente sería nazi, fascista o comunista. Y por supuesto volviendo al Che que se pretende considerar como un líder de la libertad, ya debiéramos saber que su injerencia política fue la guerrilla que padeció América Latina.

    Tratemos pues de devolverle la vista a Occidente y librarnos de la ceguera histórica que se padece, dominada por la izquierda en nombre de la falacia de la igualdad económica. Analicemos la historia y sabremos que los que pretenden la igualdad ciudadana, determinan la desigualdad política y los derechos del pueblo se traducen en el poder de los que los incitan. Recordemos entonces las sabias palabras de Thomas Jefferson: “Un despotismo electivo no es el gobierno por el que luchamos”.

  • El Mercado Inmobiliario en Panamá

    Panamá es un país excelente para la inversión, para un jubilado o para alguien en busca de una segunda vivienda para adquirir. El país tiene hermosas vistas y oportunidades en bienes raíces para dar cabida a los deseos y necesidades de prácticamente todos los compradores interesados. Desde condominios de gran altura en el corazón de la ciudad de Panamá a propiedades frente a la playa o  casas de montaña con vistas al océano, casi todo tipo de propiedades están fácilmente disponibles en Panamá. Un comprador o un inversionista, a nivel internacional,  no puede dejar de explorar Panamá mientras busca el escenario perfecto. Es un país hermoso y los precios son bastante asequibles. Es necesario conocer el país para entender todo lo que Panamá tiene que ofrecer.

    Un aspecto importante sobre la compra y venta de bienes raíces en Panamá

    Si bien representa una excelente oportunidad, la compra y venta de bienes raíces en Panamá difiere sustancialmente en cómo ese tipo de  transacciones se dan en los Estados Unidos y otros países, que han desarrollado y utilizado un sistema más avanzado  y  que se ha refinado durante el correr de los años. Esto puede crear confusión y frustración para un extranjero que intenta comprar una propiedad en Panamá y posiblemente termine en insatisfacción o en un resultado que no es óptimo en comparación con las necesidades y deseos de esa persona que quiere comprar.

    La diferencia fundamental proviene del uso de acuerdos de venta exclusiva. En Panamá, muchos vendedores no darán a sus corredores / agentes acuerdos de venta exclusivos para sus propiedades. Esto se refleja en la lógica panameña que tener muchos corredores / agentes que intentan vender una propiedad, sin estar en un listado (también conocido como el Listado Exclusivo) estén  pensando que, de este modo, generará más compradores interesados. Ellos creen que cuanta más gente tenga trabajando para ellos, se obtendrán más clientes en forma más rápida. Pero este no es el caso. La verdad es que muchos corredores / agentes suben una propiedad (que no está enlistada exclusivamente) a uno o más sitios en internet y esperan a que el teléfono suene, sin dedicar más tiempo, a menos que un comprador llegue a ellos a través de este canal pasivo. La mayoría de las veces, no sucede y provoca más problemas que  soluciones, incluida la dilución de estos canales en línea, con la misma propiedad enumerada varias veces, posiblemente, a múltiples precios, con diferentes características y diferente información de contacto. También con frecuencia, las propiedades que ya no están disponibles se mantienen en esos sitios o en casos extremos se enumeran  propiedades que nunca existieron.

    En los Estados Unidos y otros países, un corredor con lista (casi siempre en una base exclusiva) asume el control de la comercialización de la propiedad y se coordina  con otros corredores que traen a sus compradores para ver la propiedad. De esta forma, el agente / corredor pondrá sus recursos (tiempo, dinero, energía) en promover la propiedad utilizando los canales apropiados que resultarán en la venta de la propiedad, ya sea directamente a otro cliente, otro cliente de la empresa o un corredor externo creando el resultado más óptimo para el cliente.

    Los corredores con listados utilizan un servicio de listado múltiple (MLS) para publicar y proporcionar toda la información relevante sobre la propiedad a todas las partes interesadas. Y, el  anunciante, publicará la propiedad y hará  todo lo posible para que todas las partes potencialmente interesadas sepan de la propiedad. En este sistema se comparten públicamente el precio de la propiedad, las características de la propiedad, la división de la comisión y toda otra información relativa  y no se ofrecen en forma diferenciada dependiendo de los deseos o cambios que el comprador quiera o lo que esté dispuesto a  pagar.

    También, la MLS es el único medio en el que las ventas de las propiedades se rastrean históricamente. Este seguimiento proporciona información valiosa a los compradores y vendedores para que puedan investigar las ventas anteriores y evaluar las ventas recientes de propiedades similares. En Panamá hoy esta información no está disponible para compradores y vendedores.

    En Panamá, también hay un servicio de listado múltiple, pero solo las propiedades con acuerdos de venta exclusivos son elegibles para su inclusión. En consecuencia, la MLS en Panamá es muy incompleta y es bastante poco informativa, ya que es utilizada por sólo un pequeño porcentaje de vendedores a través de su agente o corredor afiliado.

    Además, en Panamá, los vendedores y corredores sin listas exclusivas se limitan a la publicidad en diversos medios, diarios o periódicos, y es imposible para los compradores (sin ayuda de los corredores con conocimientos locales) desarrollar una lista de propiedades disponibles que satisfagan sus necesidades. Francamente, sería raro que un comprador sin asistencia alguna vez conociera todas las propiedades alternativas que cumplan con sus criterios. Por ejemplo, en un condominio frente a la playa, un comprador podría encontrar un apartamento que se adapte a sus necesidades, y podría perfectamente no saber que una unidad similar, dos pisos hacia abajo, con un mejor precio o mejores características, también está disponible para la venta.

    En tal caso, un corredor que personalmente, o a través de su compañía, tenga el conocimiento significativo del área particular sería la única manera de determinar que todas las características convenientes fueron mostradas al comprador. Y, en tal caso, el vendedor de la unidad idéntica alternativa se ha perdido de mostrar su propiedad a un comprador  cualificado.

    En Panamá, existe una cantidad de personas sin licencia en bienes raíces que están trabajando con compradores y vendedores, muchos de los cuales prometen cosas que no pueden cumplir, dejando  mal vista a la comunidad de brókers inmobiliarios. Un mayor uso de los acuerdos exclusivos de listado y el sistema MLS reduciría esta práctica con un mejor sistema para el seguimiento de listados y transacciones, ofertas y participantes en la comunidad del negocio de bienes raíces.

    Los controles y balances que vienen con un sistema sólido, como la MLS para transacciones inmobiliarias también generará beneficios adicionales como el deber fiduciario, la integridad y los resultados exitosos. Esto reduce la posibilidad de que un corredor / agente se preocupe más por sí mismo, que por la satisfacción y necesidad del cliente, o que lo  lleven  en la dirección equivocada, manteniendo otras opciones por fuera que podría encajar mejor

    En resumen, estar abierto a la inversión en Panamá debido a los muchos lugares y excelentes oportunidades que ofrece. Panamá está llena de hermosos lugares dignos de inversión, la compra de una segunda casa, o el  disfrute de vacaciones o tiempo libre.

    Si usted es un comprador:

    1) Trabaje con una de las mayores empresas y de mejor reputación, de corretaje de bienes raíces en Panamá.

    2) Encuentre un agente que esté bien informado en las áreas de su interés,

    3) Verifique las referencias del agente, y

    4) Cierre trato con la propiedad que desea y  merece!

    ¡Buena suerte en su proceso de adquisición! Por favor, siga este blog  a medida que continuaremos publicando artículos sobre bienes raíces periódicamente.

     

  • El señor Estado nos cuida de nosotros mismos.

    El gobierno mediante un comunicado, dice que no ha presentado un proyecto de ley que penaliza con un impuesto del 8% a la venta de bebidas azucaradas. Este proyecto lo presentaron Yanibel Abrego del CD y Javier “Patacón” Ortega del PRD. Este proyecto incluye gaseosas, jugos enlatados o envasados, lácteos envasados, y prácticamente cualquier bebida no alcohólica no natural, o sea no artesanal.

    Como resulta que muchos restaurantes tienen una política de no regalar vasos de agua porque no les es rentable, esperemos que de ahora en adelante vendan alcohol. Pongámoslo así. Los restaurantes de comida rápida no tienen el agua en las opciones de refill de las bebidas, y muchos restaurantes si se les pide un vaso de agua se lo dan a regañadientes y usualmente un vasito tan pequeño como el que usan los dentistas para enjuagar la boca del paciente después de una endodoncia. Y vamos que tomar agua todo el tiempo, por más saludable que sea, aburre un poco.

    Otros restaurantes venden el agua en botellas. Es mejor, pero tomar agua todo el tiempo, no a todos les apetece.

    El Legislador ha decidido que tomar demasiadas bebidas azucaradas, como sodas gaseosas, jugos, batidos, tés fríos, es malo para la salud, y tiene razón, porque demasiada azúcar está ligada a la obesidad y a la diabetes. Así que en lugar proponer lanzar una campaña masiva de educación a la población y dar incentivos a que existan alternativas a estas bebidas nocivas, elije el camino más fácil, penalizar con un impuesto del 8% a las bebidas culpables. Su razón es que bueno, penalizar con impuestos y cajas horripilantes ha funcionado para el cigarrillo, aunque ha disparado en algo el contrabando.

    El problema es que una bebida azucarada es mucho más común que el cigarrillo; salvo los veganos y uno que otro obsesivo por la salud, toda la población las consume regularmente. Y son mucho más fáciles de hacer, como cualquiera que ha consumido bolis caseros, o limonada casera lo puede atestiguar. ¿Qué van a hacer entonces, prohibir el azúcar? ¿Poner un policía fiscal en cada casa? ¿Y qué hacemos con las igualmente dañinas harinas blancas procesadas? ¿O los alimentos que tienen el muy dañino jarabe de maíz? ¿Van a gravarlos también? O peor, los bocadillos que contienen harinas blancas procesadas y azúcares a la vez. Los bums, danesas, orejitas, churros, galletas, hojaldres, obleas, waffles, pancakes, donas, y siropes para todos los anteriores. ¿Van a castigarnos con impuestos por comerlos también? ¿Nos vamos despidiendo de las pizzas?. Todos estos alimentos tienen elevado contenido de carbohidratos procesados de elevado índice glicémico. Y los que tienen trigo probablemente tengan los efectos negativos alergénicos que muchos médicos ahora están descubriendo en el cereal fundador de la civilización occidental. ¿Por qué solo las bebidas? Será que los honorables diputados quieren vender agua embotellada o licor y no lo sabemos? ¿Mejor nos vamos preparando para abstenernos del Ron Ponche a fin de año??

    Si realmente a los legisladores les importara la salud de la población lo primero que tienen que hacer es proponer informar y educar a la población y proponer estímulos para que se brinden alternativas saludables. Estamos seguros que muchas de esas alternativas saludables, que involucran bebidas naturales, están penalizadas por barreras arancelarias y burocráticas en el Ministerio de Salud. ¿Eliminar barreras, dar incentivos? Eso brilla por su ausencia en el proyecto de Ley. Más bien pareciera otro globo negable, hecho por un legislador afín al gobierno, pero no del gobierno, para ver cómo se recaudan más ingresos tanto para el Ejecutivo como para el Legislativo, gravando las bebidas más comunes y populares.

    Esta medida es demasiado clara. Con la excusa de cuidarnos de nosotros mismos, porque somos nosotros al final quienes bebemos sodas y chichas, en realidad se busca recaudar más para el legislativo. Esto ha sido una constante. Los legisladores del gobierno podrán pertenecer a partidos de oposición, pero han sido curiosamente sospechosos de colaboración pasiva a la hora de discutir cómo aumentar los ingresos del Estado. Bueno, en el caso del impuesto de inmuebles, Javier Ortega dejó claro que apoyaba la propuesta del gobierno.

    Y mientras los diputados no entiendan que su función es controlar el poder, al poder ejecutivo, en lugar de repartirlo de manera clientelista, y ver cómo llevan recursos del Estado a su circuitos, vamos a ver una curiosa colaboración de los diputados de la oposición y del gobierno en buscar maneras de cómo sangrar al contribuyente, porque al final se trata de esto, de ver cómo se cobra más.

    Al final, en la Asamblea de Diputados, oposición y gobierno trabajan juntos para aumentar el gasto y los impuestos. Por algo el presupuesto del Ministerio de la Presidencia y de la Asamblea de Diputados es mayor que el del vital Órgano Judicial y el Ministerio Público.

    ¿Y qué mejor excusa de que el Estado nos proteja de nosotros mismos? Total es la misma excusa de la guerra contra las drogas. No somos libres de decidir qué nos metemos en nuestros cuerpos y qué efectos tiene eso en nuestros cuerpos y nuestras vidas. Porque como nuestros cuerpos ya no son nuestros, tenemos la expectativa de que si nos enfermamos, el Estado debe velar por nuestra salud. Por lo tanto, el señor Estado, tiene la facultad de exigirnos que nos portemos bien, para evitar crear externalidades negativas y sobrecargar el sistema. Al final en este contrato social cedemos nuestros cuerpos y nuestros bolsillos al Estado. Luego nos quejamos cuando el Estado decide por nuestros cuerpos.

    Ahora se pretende usar los impuestos ya no como el tema fiscal y de política económica que es para lo que se imponen, sino como una forma de legislar moralidad. Ya vimos cómo el gobierno anterior castigaba con impuestos a las industrias donde sus opositores trabajaban, castigando a toda la industria y no solo a las empresas de los opositores. Ahora pareciera que se quieren usar los impuestos para legislar moralidad. Si se está casado se paga menos impuestos de inmuebles que si no se lo está. Si uno come mal de acuerdo al criterio de gobierno, paga más impuestos que si no come mal. Los impuestos deben ser vistos puramente como un tema de política fiscal y económica del estado, no como una manera de pasarle facturas a los opositores o de dictar moralidad desde el estado.

     

     

     

  • La izquierda recalentada

    Voy a insistir en un tema que considero de la mayor relevancia y que es la persistente descalificación del liberalismo como el capitalismo que genera la desigualdad económica y ahora el recalentamiento global. Persiste pues la ignorancia al respecto de esa ignorancia colectiva y descalificación ética que surge desde la izquierda. Recordemos a Ramón de Campoamor: “En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”. Y a mi juicio el cristal prevaleciente es rojo, a través del cual se miente contra el liberalismo a favor del pueblo o de la Nación. Nacionalismo y socialismo son hermanos de la historia.
    Esa vertiente del ámbito político, a mi juicio ha sido superada con el advenimiento del recalentamiento global. Por supuesto cada vez más percibo la aparente insistencia de que es el hombre liberal el causante de ese desastre de la naturaleza. Perdón, pero voy a recordar otro pensador Griego, Protágoras que dijo: “El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son, en cuanto que son, y de las que no son, en cuanto a que no son”. Es decir de los aciertos y los errores; y comparto ese pensamiento que se ha comprobado a través de la historia.
    No me cabe la menor duda de que a través de la historia en la acción de los hombres han prevalecido las que no son.

    La guerra fue el orden nacional y ético de las sociedades. Como reconoció Hegel: “La guerra es el momento ético de la sociedad”. En la Guerra de los Treinta Años entre 1618 y 1648 murió la mitad de la población de Europa. Previamente entre 1337 y 1453 prevaleció la Guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra.

    Y llegó el siglo XX y Europa nos llevó a las dos guerras mundiales, que afortunadamente ganaron los Estados Unidos. Al respecto Jean François Revel en su obra la Obsesión Antiamericana escribió: “Son los europeos que yo sepa, quienes hicieron del siglo XX el más negro de la Historia, en las esferas política y moral, se entiende. Ellos fueron los que provocaron los dos cataclismos de una amplitud sin precedentes que fueron las dos guerras mundiales; ellos fueron los que inventaron y realizaron los dos regímenes criminales jamás infligidos a la especie humana”. No obstante insistimos en la falacia de la civilización Occidental y Cristiana.

    Pero llegó John Locke y su pensamiento determinó la Glorious Revolution de 1688 en Inglaterra, a partir de la cual se desarrolló el sistema ético, político y jurídico que cambió la historia del mundo y permitió la libertad y la creación de riqueza por primera vez en la historia. Revolución que no es reconocida pues nos han enseñado lo contrario y que fue la Revolución Francesa la determinante de la libertad, cuando fue el inicio del totalitarismo, como la racionalización del despotismo. Al respecto dice Peter Drucker: “Tan difundida y tan falaz como la creencia de que el Iluminismo engendró la libertad en el siglo XIX, es la creencia de que la Revolución Americana se basó en los mismos principios que la Revolución Francesa, y que fue su precursora”.
    Ese sistema político se basó en el reconocimiento de la naturaleza humana, y por ello dice Locke: “Los monarcas también son hombres, por ello se necesita limitar las prerrogativas del rey”. Como bien reconoce William Bernstein en su The Birth of Plenty, el mundo hasta hace doscientos años vivía como vivía Jesucristo. Pero creo que tampoco podemos ignorar los daños generados por la naturaleza desde tiempo inmemorial. Y así reconoce Bernstein que hasta la era moderna prevalecían el hambre, las enfermedades y la guerra.

    Siguiendo con el recalentamiento recordemos el terremoto de Lisboa en 1775, cuando murieron más de 60.000 personas. Allí comenzó una discusión que está pendiente entre Voltaire y Rousseau. Rousseau le escribió una carta a Voltaire al respecto en la que dijo: “El terremoto de Lisboa fue justamente un castigo al hombre por abandonar la vida natural y vivir en ciudades”: A la misma Voltaire contestó: “¿Qué culpa tenían los niños que estaban en la iglesias?”.
    Ya Rousseau que me parece está presente había dicho: Nuestras almas han sido corrompidas en proporción a que nuestras ciencias y artes han avanzado hacia la perfección”. Y por supuesto había asimismo desvirtuado el derecho de propiedad: “No importa en la forma que esa aquerencia fue hecha, cada derecho individual sobre su propia tierra está, sigue subordinada al derecho de la comunidad sobre toda la tierra”.

    En virtud de estos pensamientos tengo la impresión de que Rousseau está presente en todo el análisis valorativo que percibo del recalentamiento global. Todo parece indicar que ha sido el hombre en el sistema liberal capitalista el causante de los deshechos de la naturaleza. En otras palabras es la descalificación del sistema que permitió la libertad y la creación de riqueza por primera vez en la historia. Yo no soy científico, pero me pregunto ¿Cuál es la relación científica del recalentamiento con los terremotos que existieron por siempre y con los ciclones, las inundaciones y las sequías prevalecientes?


    Entonces la izquierda monopolizadora de la ética de la igualdad en el ámbito político, el recalentamiento global parece haberla recalentado para justificar la destrucción del sistema que cambió al mundo. Por ello como antes dije respecto a Locke el reconocimiento de la naturaleza humana determinaba la limitación del poder político. Asimismo reconoció el derecho de propiedad y el derecho a la búsqueda de la propia felicidad. Ese derecho que Locke reconocía como el principio fundamental de la libertad, implica el reconocimiento de que los intereses privados no son per se contrarios al interés general.

    Cuando los intereses privados son contrarios al interés general, la consecuencia es el interés privado de los que forman los gobiernos. Por ello voy a insistir que el sistema es ético, político y jurídico y la economía es la consecuencia y no su determinante. Por tanto prevaleció la mano invisible de Adam Smith que la definió: “Persiguiendo su propio interés el frecuentemente promueve el de la sociedad más efectivamente que cuando el realmente pretende promoverlo”.
    Esos principios fueron llevados a sus últimas consecuencias en Estados unidos por los Founding Fathers, y no por ser anglosajones ni protestantes. Por ello Madison reconoció que si los hombres fueran ángeles no sería necesario el gobierno y si fueran a ser gobernados por ángeles no sería necesario ningún control al gobierno. Pero el gobierno es una administración de hombres sobre hombres, y la gran dificultad yace primero en capacitar al gobierno para controlar a los gobernados y en segundo lugar a controlarse a sí mismo.

    A los efectos de controlar al gobierno se creó el concepto del judicial review, que fue reconocido por el Juez Marshall en el caso Marbury vs. Madison en el cual tomó la siguiente decisión: “Todos los gobiernos que han formado una Constitución, la consideran la ley fundamental y toda ley contraria a la Constitución es nula. Es enfáticamente la competencia y el deber del poder judicial decir que es la ley”.

    Pasando entonces al momento político que vivimos, repito la izquierda se ha apoderado de la ética en nombre de la falacia de la igualdad. Pienso que surgiendo de Rousseau, Marx está presente vía Eduard Bernstein que en su obra “Las Precondiciones del Socialismo” en disputa con Lenin escribió que al socialismo se puede llegar democráticamente y no por revolución. Y ésa es la realidad que se vive en Europa vía la Social Democracia, que si bien no nacionalizando la propiedad privada, sino aumentando el nivel del gasto público fácticamente viola los derechos de la propiedad, y es determinante de la caída en la tasa de crecimiento económico. Recordando a Aristóteles que ya nos había advertido, cuidado que los pobres siempre iban a ser más que los ricos.


    Así el liberalismo que es la fuente filosófica del sistema del Rule of Law y no el sistema capitalista, parece descalificado políticamente y la consecuencia es la crisis que se vive en el llamado mundo Occidental. Cuando el gasto público alcanza o supera el 50% del PBI, de facto se está violando el derecho de propiedad, y al respecto reconoció Milton Friedman: “El peso total de los impuestos es lo que los gobiernos gastan, no esos recibos denominados impuestos. Y cualquier déficit es soportado por el público en la forma de impuestos escondidos. Se paga con los intereses de la deuda y con inflación. Sin reducir el gasto, la rebaja en los impuestos solo disimula más que reduce la carga”.

    Esperemos que aprendamos y que decidamos discutir con la izquierda los principios éticos y políticos que determinaron la libertad y la riqueza por primera vez en la historia. Librémonos de la demagogia implícita en el socialismo y reconozcamos que la democracia mayoritaria per se no es determinante ni de la libertad ni de la creación de riqueza. Así no olvidemos que Hitler, Mussolini y Perón llegaron al poder con votos. Lo trascendente es la limitación del poder político y el respeto por los derechos individuales. Cuidado con el recalentamiento, no solo en el ámbito tecnológico sino profundamente en el político.

  • El desliz de Trump, el himno nacional y el deporte

    Trump en uno de sus troleos culturales bien planeados, acusó a los miembros de la NFL, la liga nacional de Fútbol Americano, de ser poco patrióticos, por no despedir inmediatamente a los jugadores que irrespetaran el himno nacional al poner una rodilla en el suelo como protesta por la brutalidad policial hacia los afroamericanos, en lugar de pararse firme con una mano en el corazón.

    La movida es un bien calculado troleo. Primero, Trump como empresario debería saber que el Estado no debe meterse (o lo menos posible) en la vida interna de las empresas. Si los dueños de equipos de la NFL deciden que tienen que respetar el derecho de sus jugadores a protestar, es problema de ellos.

    Segundo, aunque los dueños de la NFL quisieran evitarlo, es probable que los jugadores los pudieran llevar a la corte y ganar el caso. Finalmente, sacar a alguien de un contrato deportivo no es fácil. Los contratos deportivos implican penalidades por incumplimiento altas para ambas partes, comisiones para la liga, topes salariales y el peligro de que el equipo no sea tan bueno sin el jugador. La NFL tiene parte de la culpa, porque ellos si bien no pueden despedir a nadie por irrespeto a los símbolos patrios de los Estados Unidos, si pueden imponer multas, y ya lo han hecho contra manifestaciones políticas, cuando amenazaron con aplicar las multas de violación al código de uniforme a quienes usaran tacos especiales en honor a las víctimas del 11 de septiembre. Algo que dejó un mal sabor entre los fanáticos conservadores. ¿Por qué la NFL aplicaba un código de conducta en este caso que se negaba a aplicar a los jugadores negros que criticaban la violencia policial? ¿No se trata en ambos casos de defender la libertad de expresión?

    Entonces ¿qué busca Trump? Muy sencillo, él tiene problemas como la investigación del FBI y que su popularidad, inferior al 50%, ahora empieza a repuntar después de su manejo de la crisis de los huracanes. Trump busca consolidar su base patriota y nacionalista con una guerra cultural simbólica. Los Afroamericanos son 11% de la población, pero son el 75% de la NFL. El 90 al 95% de los afroamericanos vota por el partido demócrata y nunca van a votar a republicanos. Trump no tiene nada que perder atacándolos. Porque el método de protesta elegido por contra la violencia policial implica no irrespetar a la policía o a los políticos como Trump que la apoyan, sino a símbolos patrios, así que Trump puede pintar a los que apoyan las protestas o a los dueños de equipos que se niegan a reprimirlas como poco patriotas, “unamericans”. Los racistas que lo apoyan pueden deleitarse alegando que los Afro Americanos tienen mucho de afro y poco de americanos, que son unos ingratos con el país que les permite ser millonarios, que si “Murica” ha sido tan mala con ellos, ¿por qué no se van a vivir a Zimbawe?. Que los dueños de los equipos son parte de una élite globalista en concubinato con los grandes medios de comunicación y con el partido demócrata en su rama Clintoniana. Es un ataque cínicamente calculado y una distracción y por ahora le ha funcionado de maravillas. Trump es IRL un Troll, es decir, una persona que aplica las técnicas de troleo de internet en el mundo real. Predeciblemente sus opositores, hicieron exactamente lo que él esperaba, desde no salir de los vestidores cuando tocan el himno, a poner una rodilla en el suelo en grupo, a hacer flexiones durante el himno. Y medio Hollywood hizo lo mismo. Precisamente probando lo que Trump quería.

    Ahora bien, ¿por qué Trump hace esto? Porque es un populista Jacksoniano. Y los populistas en todos lados necesitan enemigos con los cuales unificar su base electoral. Acá tiene dos blancos perfectos, las élites mediáticas, tipificadas por los dueños de la NFL y sus socios en los grandes medios, y una minoría étnica, los afroamericanos, que juega bien con el tema de ley y orden de los conservadores y el miedo de los votantes blancos a la delincuencia. La violencia policial contra los afroamericanos es vista como el resultado del irrespeto a la ley por parte de estos, y no como resultado de discriminaciones históricas y de la guerra contra las drogas, que afecta desigualmente a las minorías. Trump puede atacar a la élite y a una minoría al mismo tiempo. Esto consolida su apoyo entre su base electoral, a costa de alienar aún más a los independientes.

    Pero como en todo populismo, el precio es la erosión del estado de derecho ya que mete a la presidencia de los Estados Unidos en un debate interno de una liga deportiva privada. Ese es el precio verdadero del populismo.

  • La ética y el dinero

    En primer lugar, el dinero es instrumental y no objetival. Es un medio y no un fin. Por tanto no es el que define la naturaleza humana, que fuera reconocida originalmente por Locke cuando dijo “los monarcas también son hombres” y por tanto había que limitar sus prerrogativas. Y en ese sentido igualmente reconoció el derecho del hombre a la búsqueda de su propia felicidad como el principio fundamental de la libertad.

    Al conceptualizar la ética no se puede desconocer el principio de Hume respecto a la naturaleza humana y así escribió: “Es imposible cambiar o corregir algo material en nuestra naturaleza, lo más que podemos hacer es cambiar nuestras circunstancias y situación y rendir la observancias de las leyes de la justicia nuestro interés más cercano”. Y siguiendo con la justicia concluyó: “Es solamente por el egoísmo y confinada generosidad del hombre, en conjunto con la escasa provisión que la naturaleza ha hecho para sus deseos, que la justicia deriva su origen…Pero es evidente que la única causa por la cual la extensa generosidad del hombre y la perfecta abundancia de todo, destruiría la mera idea de la justicia es porque ellas la rinden inútil”. Y lamentablemente este es un problema vigente respecto a la teoría sobre el efecto que sobre la naturaleza del hombre tendría el adelanto tecnológico.

    La validez de ese pensamiento lo muestra la historia, y por supuesto ya Aristoteles había reconocido la naturaleza del hombre. Y por alguna razón el mundo vivió hasta hace apenas doscientos años como vivía Jesucristo, tal como lo describe William Bernstein en su The Birth Of Plenty. Evidentemente la evolución hacia la libertad y la creación de riqueza se debió al sistema ético político que la reconoció como tal, y ese proceso se inició en Inglaterra con la Revolución Gloriosa de 1688, y que determinara la Revolución Industrial que comienza en 1740.

    Como bien dijera Ayn Rand: “La filosofía americana de los derechos del hombre nunca estuvo completamente al alcance de los intelectuales europeos”. Evidentemente en contra de la filosofía de Locke y de Hume que determinaran la concepción política de los Founding Fathers en Estados Unidos estuvieron Rousseau, Kant, Hegel y Marx. Y fueron los creadores del totalitarismo como la racionalización del despotismo. En ese sentido primeramente Rousseau propuso la creación de un hombre nuevo y el poder ilimitado del monarca. Kant primeramente descalificó éticamente la búsqueda de la felicidad, por considerarla deshonesta pues se hacía por interés y no por deber. Consiguientemente descalificó el comercio y estaba a favor de la guerra como una contribución de la naturaleza. Hegel siguiendo en ese camino reconoció que la guerra era el momento ético de la sociedad. Por tanto todo parece indicar que Kim Yon es un predicador de la ética en Korea del Norte. Y por último Marx descalificó el derecho de propiedad como la explotación del hombre por el hombre.
    Así al respecto Ayn Rand reconocció: “La noción tribal del bien común ha servido como la justificación de la mayoría de los sistemas sociales y de todas las tiranias en la historia. Y al respecto voy a citar a Juan Bautista Alberdi que escribió: “El egoismo bien entendido de los ciudadanos, solo es un vicio para el egoismo de un gobierno que personifica a los estados”.

    Por tanto tenemos que reconocer que la libertad se basó en el reconocimiento de la naturaleza humana tal como lo dijera Madison cuando a mi juicio siguiendo el pensamiento de Hume escribió: «Si los hombres fueran áangeles no haría falta el gobierno y si fueran a ser gobernados por angeles no sería necesario ningún control al gobierno». El gobierno es una administración de hombres sobre sobre hombres. La consecuencia es la necesidad de limitar el poder político como lo había previsto Locke. Y la limitación el poder político se basó en el sistema llamado Judicial Review, de acuerdo con el cual el Poder Judicial tenía el deber y la función de decir que es la ley de conformidad con la Constitución.

    Ya Adam Smith habia reconocido que cuando el poder Judicial está unido al poder Ejecutivo la justicia es tan solo pura política. Y por tanto es importante igualmente reconocer que ese proceso no se inició tampoco como consecuencia de la naturaleza de los anglosajones, ni tampoco de la religión protestante. Argentina es una prueba evidente de esa realidad pues fue el tercer país del mundo en tener ese sistema político. Por ello a principios del siglo XX tenía un ingreso percápita mayor que el de Francia, Alemania e Italia.
    Con respecto a la libertad religiosa recordemos también el pensamiento de Adam Smith que dijo: “Habrá libertad religiosa cuando haya libertad de sectas” Y eso fue lo que ocurrió en Estados Unidos con los pilgrims. Por el contrario los anglicanos en Inglaterra no tenían libertad religiosa y por ello se fueron los pilgrims.
    Lamentablemente el problema político político que enfrenta Occidente es precisamente la ignorancia de esa concepción ética en nombre de la falacia de la igualdad económica. Y Marx está presente vía Edward Bernstein que en su “The Preconditions of Socialism” escribió en su discusión con Lenin “Al socialismo no hay que llegar por revolución sino democráticamente”. Como consecuencia hemos visto cumplida la predicción de Aristóteles que reconoció que la democracia destruye la república. Cuando los derechos son del pueblo, los individuos carecen de derechos y así el socialismo aumentando el gasto público y consecuentemente los niveles de impuestos, viola el derecho de propiedad y el derecho a la búsqueda de la felicidad. Y la economía no crece.

    Intentar confundir la razón de ser de la naturaleza humana con la existencia del dinero es un error conceptual que tendría resultados políticos nefastos. El dinero no es el objetivo, sino un medio para lograrlo. Por tanto no es la creación del dinero lo que determinó el egoismo en el ser humano sino un medio para satisfacerlo y crear la riqueza de los bienes que sí son los objetivos que satisfacen nuestros deseos.

  • Suecia olvida sus excesos socialistas y apuesta por bajar los impuestos

    Conforme las economías más pujantes de América Latina van acelerando su ritmo de desarrollo, surge la inevitable comparativa con los países más ricos del mundo. Lamentablemente, ese análisis suele ignorar el pasado y acostumbra a centrarse únicamente en el presente. Y no, los países más prósperos del mundo no son ricos porque hayan hecho la cosa bien en los últimos años, sino que han logrado un alto nivel de bienestar gracias a décadas de esfuerzo y trabajo.

    Pensemos, por ejemplo, en el caso de Suecia. Como el país nórdico suele colocarse en las primeras posiciones de los rankings internacionales, los entusiastas del intervencionismo económico suelen apuntar que aquellos países que quieran multiplicar su desarrollo deberán emular algunos rasgos del modelo sueco, sobre todo en lo tocante a los impuestos altos.

    La realidad es mucho más compleja y nos obliga a remontarnos a la segunda mitad del siglo XVIII. Entonces, el filósofo Anders Chydenius publica sus ensayos en defensa del liberalismo político y económico, cosechando un impacto en la esfera pública comparable al que alcanzó Adam Smith décadas después, con obras como Teoría de los sentimientos morales o La riqueza de las naciones.

    Poco a poco, las ideas de Chydenius fueron calando y las autoridades suecas apostaron por abrir la economía y abrazar las tesis liberales. En la segunda mitad del siglo XIX, los salarios de los trabajadores se duplicaron, dando pie al desarrollo de una incipiente clase media. El gasto público en la Suecia de entonces no rebasaba el 10% del PIB. De hecho, en 1950 apenas llegaba al 20% del PIB, a pesar de que en muchas de las economías de Occidente se observaban niveles mucho mayores.

    La deriva socialista de Suecia empezó en los años 60, cuando Suecia era ya el cuarto país más rico del mundo, en términos de renta per cápita. En los años que siguieron, los impuestos llegaron a fijarse en el 90% y las regulaciones incluyeron cláusulas orientadas a terminar progresivamente con la propiedad privada, entregando las empresas a los sindicatos. Fue un gravísimo error cambiar el modelo liberal por un esquema tan intervencionista, pero Suecia era un país muy rico y el experimento no generó un rechazo inmediato entre millones de personas que creían, equivocadamente, que el bienestar logrado estaba ahí para quedarse.

    El giro socialista fue deprimiendo el crecimiento y el desarrollo de Suecia. Entre 1965 y 1985 se crearon 900.000 empleos en el sector público… pero se destruyeron 400.000 puestos de trabajo en el ámbito privado. Los principales empresarios hicieron las maletas y se trasladaron a otros países, cansados de una fiscalidad insoportable. De estar entre los cinco países más ricos del mundo, Suecia pasó al puesto 15 del ranking, con sesgo a la baja.

    La insostenible agenda intervencionista que exploró el Partido Socialdemócrata durante décadas acabó saltando por los aires a comienzos de los años 90, cuando Suecia enfrentó una dura crisis. El desempleo se disparó, la inflación obligó a subir drásticamente los tipos de interés y el crecimiento se hundió. Tras décadas de socialismo, Suecia acabó convirtiéndose en sinónimo de decadencia socioeconómica.

    Pero los últimos veinticinco años han estado marcados por un cambio de rumbo digno de mención. Y es que, de manera paulatina, el país nórdico ha abandonado las tesis socialistas y ha adoptado interesantes reformas liberales. Han sido años de privatizaciones y de liberalizaciones. Y, aunque el gasto sigue siendo elevado, el gobierno permite que los contribuyentes elijan cómo quieren gastar sus impuestos, ofreciendo la posibilidad de elegir proveedores privados en campos como la educación y la sanidad.

    Poco a poco, los impuestos han ido bajando. El Impuesto de Sucesiones fue eliminado hace una década. El Impuesto de Sociedades, que llegaba al 60% a finales de los años 80, ha caído progresivamente hasta llegar al 22%. El Impuesto sobre la Renta, que rondaba el 90% en su tipo máximo, se limita hoy al 55%. Sin duda, aún hablamos de niveles muy elevados, pero la evolución es clara y apunta hacia una fiscalidad más baja.

    De modo que no, Suecia no es rica por sus impuestos altos, sino que se enriqueció en sus años de impuestos bajos y se empobreció cuando adoptó una fiscalidad excesiva y confiscatoria. De hecho, no sorprende que, ahora que el Reino nórdico ha vuelto a bajar impuestos, sus tasas de crecimiento se coloquen a la cabeza del Norte de Europa, mostrando una notable resistencia ante el impacto de la Gran Recesión.

    El ejemplo sueco ha inspirado a sus países vecinos. El caso más paradigmático es el de Dinamarca, que viene de anunciar una ambiciosa agenda de rebajas fiscales, en virtud de la cual se reducirán los impuestos directos año tras año, entre 2018 y 2025. Una apuesta clara por abandonar los errores del pasado y recuperar las altas cotas de libertad que hicieron del Norte de Europa una de las regiones más ricas del mundo.

  • Banca y riesgo sistémico

    Por Jaime Raul Molina, Colaboración para GCC Views

    El Gobierno Nacional está a punto de proponer la creación de un fondo de liquidez para el sistema bancario, según esta nota de La Prensa.

    En Panamá no tenemos ni banco central, prestamista de última instancia ni seguro de depósitos bancarios. Los expertos del Fondo Monetario Internacional llevan años viniendo a Panamá a decirnos las mil y una razones por las que no tener ninguna de estas cosas nos hace menos competitivos y nos expone a riesgos de colapsos bancarios como esos que los demás países, esos que tienen esas tres cosas supuestamente maravillosas para evitarlos, han tenido a montones en repetidas ocasiones.

    Ante la crisis financiera económica global que vivió el mundo desde la quiebra de Bear Sterns en 2007 y luego la quiebra de Lehman Brothers en 2008 que llevó al gobierno federal de los Estados Unidos de América a ordenar un recate billonario de la banca para evitar el colapso total del sistema y las corridas bancarias, el sistema financiero mundial sufrió de manera importante. En Europa se dieron quiebras de importantes bancos y otros actores financieros, y también tuvo el Banco Central Europeo (BCE) que actuar para evitar el colapso de la banca en Europa. Frente a todo esto, en Panamá no hubo ni una sola quiebra de bancos. El sistema bancario y financiero de Panamá evitó los colapsos bancarios, financieros y de gigantes del sector industrial o comercial, que tanto afectaron otros países.

    En toda nuestra historia como república soberana, hemos estado libres de corridas masivas y de sistémicas bancarias y financieras. Esta relativa solidez de nuestro sistema bancario se debe entre otras cosas a la ausencia en Panamá de banco central, de un prestamista de última instancia, y de un seguro de depósitos.

    Riesgo sistémico y riesgo moral

    El Gobierno Nacional está a punto de proponer la creación de un fondo de liquidez para el sistema bancario, según esta nota de La Prensa.

    En Panamá no tenemos ni banco central, prestamista de última instancia ni seguro de depósitos bancarios. Los expertos del Fondo Monetario Internacional llevan años viniendo a Panamá a decirnos las mil y una razones por las que no tener ninguna de estas cosas nos hace menos competitivos y nos expone a riesgos de colapsos bancarios como esos que los demás países, esos que tienen esas tres cosas supuestamente maravillosas para evitarlos, han tenido a montones en repetidas ocasiones.

    Ante la crisis financiera económica global que vivió el mundo desde la quiebra de Bear Sterns en 2007 y luego la quiebra de Lehman Brothers en 2008 que llevó al gobierno federal de los Estados Unidos de América a ordenar un recate billonario de la banca para evitar el colapso total del sistema y las corridas bancarias, el sistema financiero mundial sufrió de manera importante. En Europa se dieron quiebras de importantes bancos y otros actores financieros, y también tuvo el Banco Central Europeo (BCE) que actuar para evitar el colapso de la banca en Europa. Frente a todo esto, en Panamá no hubo ni una sola quiebra de bancos. El sistema bancario y financiero de Panamá evitó los colapsos bancarios, financieros y de gigantes del sector industrial o comercial, que tanto afectaron otros países.

    En toda nuestra historia como república soberana, hemos estado libres de corridas masivas y de sistémicas bancarias y financieras. Esta relativa solidez de nuestro sistema bancario se debe entre otras cosas a la ausencia en Panamá de banco central, de un prestamista de última instancia, y de un seguro de depósitos.

    Prestamista de Última Instancia

    Bien, aterricemos: ¿qué tiene esto que ver con las crisis bancarias? Existen esquemas de regulación bancaria diseñados con el fin de reducir riesgo moral, pero que en realidad resultan en un aumento de éste. Una de ellas lo es el establecimiento de lo que se conoce como el Prestamista de Última Instancia(‘Lender of Last Resort’), que consiste en una institución cuya función es supuestamente la de ofrecer liquidez a bancos en situación de iliquidez considerada como temporal.

    El razonamiento detrás del establecimiento de un ente que cumpla dicho rol de Prestamista de Última Instancia, es que una situación de iliquidez de algunos bancos podría causar una huída o corrida sobre dichos bancos que, a su vez, podría provocar un pánico generalizado entre los depositantes, que los conduciría a retirar masivamente sus depósitos bancarios. En teoría esto, en un sistema de banca de reserva fraccional (recuerde que el banquero no ‘guarda’ vuestro dinero, sino que lo presta a plazos para obtener un retorno), puede hacer que la situación de falta de liquidez de un banco se convierta en una insolvencia generalizada de los bancos, con un consecuente colapso de todo el sistema de crédito, crucial para una economía moderna. El papel de Prestamista de Última Instancia está concebido para evitar este escenario.

    Sin embargo, en la vida real la existencia de un Prestamista de Última Instancia, contrario a su perseguido fin de reducir el riesgo sistémico, en realidad resulta en un aumento de este. Para entender por qué, es menester visualizar cómo opera un sistema bancario en el que no hay banco central ni por tanto Prestamista de Última Instancia.

    Banca Libre

    Un sistema de banca libre o ‘free banking’ es uno en que no hay banca central, los bancos compiten entre sí y hasta pueden emitir sus propios billetes de banco que circulan en calidad de papel moneda, y no hay prestamista de última instancia. En dicho sistema, los bancos no tienen una red de seguridad. Si prestan demasiado y no mantienen adecuadas reservas de liquidez para hacer frente a las demandas efectivo de sus depositantes, pueden caer en el temido estado de iliquidez que los obligue a financiarse a tasas más altas para poder cumplir sus obligaciones. Esto, en el mejor de los casos, reduce notablemente las utilidades del banco, y en el peor, puede llevarlo a la insolvencia y a la quiebra.

    El banquero privado en dicho sistema, entonces, tiene un fuerte incentivo a actuar con suma prudencia tanto en sus reservas líquidas, como en cuanto a los riesgos crediticios que asume en los préstamos que otorga. Si yerra y comienzar a tener que financiarse con otros bancos para poder cumplir sus obligaciones frente a sus depositantes, la mera noticia en el mercado puede crear desconfianza en los depositantes y éstos irán a retirar sus dineros depositados en dicho banco, creando una posible huída bancaria que lo llevaría a la insolvencia y consecuente quiebra.

    En este sistema, como opera en Panamá, si un banco tiene una situación temporal de falta de liquidez, puede acudir al mercado interbancario a obtener préstamos a corto plazo para solventar esa falta de liquidez. Existen muchas maneras en las que un banco puede hacer esto de manera efectiva y eficiente. Lo importante será la calidad de sus activos, que será lo que mirarán los demás bancos para decidir si le otorgan la facilidad crediticia. Recordemos que falta de liquidez no es lo mismo que falta de solvencia. Un banco puede tener una excelente cartera de activos en razón de su solvencia, y aún así pasar por una situación temporal de falta de liquidez. Si este es el caso, el banco no debe tener problema en obtener financiamiento rápido en el mercado interbancario. Al contrario, los demás bancos estarán muy gustosos en otorgar dicho financiamiento. A fin de cuentas, esa es la esencia del crédito bancario, otorgar liquidez hoy a cambio de un retorno en forma de interés.

    Cosa distinta sería si lo que enfrenta el banco no es ya meramente un problema de falta de liquidez sino de insolvencia. La insolvencia se refiere a la incapacidad de un banco para cubrir sus obligaciones debido a que el valor de sus activos es superado por su pasivo. Dado que el crédito es asunto de confianza, puede bastar que haya dudas razonables sobre la solvencia de un banco para que los demás bancos lo consideren insolvente para todos los efectos prácticos. Pero para efectos prácticos lo que importa es que los bancos no prestan a un banco que consideran insolvente, pero sí están siempre más que dispuestos a prestarle a un banco al que consideran solvente aunque falto de liquidez. La diferencia, por tanto, entre insolvencia e iliquidez, es crucial.

    La ilusión de seguridad conduce a la asunción de cada vez mayores riesgos

    Como vimos, en un sistema de banca libre, una situación de falta temporal de liquidez de un banco es algo que se resuelve de manera rápida y efectiva en el mercado. No requiere intervención alguna del estado. La esencia del negocio bancario es precisamente otorgar liquidez a los que la necesitan, por lo que prestar a un banco que la requiere en un momento dado no es esencialmente distinto a prestarle a cualquier otro negocio. En todo caso, es más fácil para los banqueros evaluar ese riesgo porque es exactamente su misma línea de negocio. Y como los banqueros están arriesgando los activos de sus bancos sabiendo que no cuentan con una red de seguridad, actúan con prudencia al evaluar los riesgos que asumen al prestar a otros bancos.

    Pero cuando se instaura un Prestamista de Última Instancia, se traslada el riesgo a un ente público (el Banco Central). Se crea la falsa sensación de que los depósitos bancarios están más seguros porque el Gobierno no dejará jamás quebrar al Banco Central (quien asume así, en última instancia, los riesgos crediticios de todo el sistema). El banquero ahora no tiene tan fuerte incentivo a ser conservador en el otorgamiento de créditos, pues confía en que de llegar a surgir un problema de iliquidez, el Banco Central saldrá en su ayuda inmediata, para proteger al sistema bancario. El depositante, por razones similares (aunado a la existencia de un seguro de depósitos, también respaldado por el Estado, que le garantiza que en caso de quiebra del banco en que mantiene sus depósitos, éstos le serán reembolsados hasta un monto máximo predeterminado), ya no tiene tanto incentivo a monitorear la solidez del banco en que mantiene sus depósitos.

    Tanto el banquero como el depositante han así trasladado el riesgo de iliquidez, insolvencia y quiebra por riesgos crediticios, a un tercero que es el Banco Central, es decir, al Estado. Pero el Estado en realidad no tiene bolsillos propios, no genera riqueza, sólo la que recauda de sus ciudadanos. Así, al trasladar el riesgo crediticio de todos los bancos en el sistema al Estado, estamos creando la ilusión de reducción de riesgo, cuando en realidad lo hemos aumentado por razón del ahora aumentado riesgo moral, antes aludido. Como dijo Herbert Spencer, el resultado de blindar a las personas de los efectos de sus propias tonterías, es que el mundo se llena de tontos.
    La instauración de un Prestamista de Última Instancia altera esencialmente la situación de riesgo. Para emplear la expresión de Nassim Nicholas Taleb (autor de The Black Swan y otros), la creación de este fondo de liquidez que está por proponer el Gobierno Nacional hace que los banqueros dejen de tener piel en el juego (skin in the game). Como de forma brillante explica en sus distintas obras el Sr. Taleb, cuando los sistemas financieros (y otros sistemas donde se asumen riesgos de otras clases) permiten que se separe la asunción de riesgos de la exposición a dichos riesgos, es decir, cuando quienes van al casino quedan blindados de los resultados de sus apuestas, el desastre es solo cosa de tiempo. Pues eso es lo que es el Prestamista de Última Instancia para bancos.

    Debemos advertir los peligros de la iatrogénesis. Iatrogénesis es vocablo originado del griego y significa “provocado por el médico o sanador”. Se refiere la iatrogénesis y la iatrogenia en general al fenómeno del daño que causa en el paciente la intervención del supuesto a sanar. Es lo que en lenguaje coloquial se expresa diciendo que la cura puede ser peor que la enfermedad. En el caso del estudiado fenómeno del aumento de riesgo sistémico causado por las intervenciones llamadas a reducir dicho riesgo como la creación de banco central, prestamista de última instancia y seguro de depósitos, estamos ante un caso de iatrogénesis o cura peor que la enfermedad. El sistema panameño ha funcionado sin banca central ni prestamista de última instancia por más de cien años, y nuestro centro bancario ha salido airoso de crisis financieras mundiales recientes, sostengo, precisamente porque aquí los banqueros tienen su piel expuesta al juego. Lo que propone el gobierno es protegerles esa piel, blindarlos de cualquier quemadura por meter las manos en aguas muy calientes. El resultado, me temo, será que eventualmente nos quemaremos los depositantes, los contribuyentes o ambos, como ha sucedido con los rescates bancarios en EUA y países de Europa en años recientes.

    Conclusión: Panamá debe mantener su modelo

    Panamá, afortunadamente, no tiene un Banco Central. Panamá ha estado exento en toda su historia republicana, de los episodios de colapsos financieros, hiperinflación y huídas bancarias a las que han estado expuestos prácticamente todos los demás países de América Latina, y muchos países de otras latitudes. Entre las principales razones (aunque se trata de algo multifactorial), está que no tenemos un Prestamista de Última Instancia, ni seguro de depósitos, ni Banco Central. La pretensión de crear el llamado fondo de liquidez es sumamente preocupante por varias razones. En primer lugar, por lo antes expresado en sentido de que muy contrario a lo que se pretende, los prestamistas de última instancia aumentan el riesgo sistémico precisamente porque blindan a los que asumen riesgos, de los efectos de esos riesgos (sin piel en el juego -no skin in the game– como diría Taleb). En segundo lugar, constituirá la semilla de la instauración de un futuro banco central, ya que a la primera crisis bancaria -y no dude que los riesgos generados por la ausencia de piel en el juego que traerá este prestamista de última instancia– los banqueros clamarán por la instauración de un banco central. Me dirán que eso no es posible porque la Constitución no lo permite. Los que así piensan no han aprendido una fundamental lección de la Historia, que consiste en que en situaciones de graves crisis sociales/económicas/políticas, lo que hasta ese momento es impensable tiende a convertirse no solo en posible sino en cosa aclamada por las masas. Estamos advertidos.

  • Del fondo de liquidez al fondo del riesgo moral

    Desde el 2010 el Fondo Monetario Internacional, un castillo de economistas neoclásicos y neo keynesianos que no logran dar un mensaje coherente, ha estado presionando amablemente a Panamá para que se cree un fondo de liquidez. La excusa dada por el señor Fernando Delgado, representante del FMI para Panamá, es que los países sin moneda propia deben disponer de un fondo de liquidez, ya que en caso de una crisis de liquidez, no existe un Banco Central que sirva de prestamista de último recurso, y el gobierno de Panamá no puede respaldar a los bancos con sus propios fondos, porque éstos están limitados por el presupuesto[i].

    Frank de Lima, entonces viceministro aplaudió esta propuesta, pero otras personas veían con razón que un fondo estatal de liquidez permite que los bancos flexibilicen los préstamos, porque ahora saben que tienen una red de seguridad que antes no existía en caso de que los préstamos se compliquen. Ahora los bancos podrán cargarle sus malos negocios y sus activos tóxicos al estado, lo cual hace que las ganancias sigan siendo privadas, pero las pérdidas y malos negocios de los bancos sean ahora públicas. ¿Qué puede salir mal? Bueno, pregúntenle a los Europeos y Norteamericanos, que salvo Islandia, eligieron hacer un rescate financiero de los malos negocios de miles de bancos, con el resultado de que la gran recesión lleva en muchos países casi una década, y se gastaron miles de millones de recursos de los contribuyentes en rescates de bancos que hicieron malos negocios; es más, negocios fraudulentos, mientras que los ciudadanos de a pie, que le deben dinero a los bancos son lanzados de sus viviendas por no pago, los banqueros que hicieron sus préstamos irresponsables o fraudulentos, sabiendo que no los iban a pagar, siguen en sus puestos y no han visto el interior de un juzgado. La pregunta que nadie hizo al FMI es por qué el gobierno tiene el deber de rescatar a los bancos en problemas en lugar de dejarlos quebrar y punto.

    El gobierno aceptó la propuesta del FMI y se lanzó con los banqueros a crear un fondo de liquidez. En el 2013 se lanzan los primeros anuncios del fondo de liquidez[ii] .Aunque se anunció que el fondo no cubriría casos de insolvencia o malos manejos. Sin embargo, terminó el gobierno de Ricardo Martinelli y el Fondo de Liquidez no se hizo efectivo.

    En el 2016 el FMI vuelve a la carga. Valerie Cerra, su representante regional, vuelve a insistir en el Fondo de Liquidez[iii]. El Superintendente de Bancos de Panamá, Ricardo Fernández y el presidente del Capital Bank, Moisés Cohen, anunciaron estar de acuerdo, pero mientras para Fernández el fondo debería hacerse con aporte de las partes, que incluyen los bancos y el FMI, Cohen más bien parece querer que el mecanismo se implemente de la manera más rápida posible, dice al ser preguntado por la Estrella y esto parece inferir un fondo con dineros públicos.[iv]

    El trabajo siguió, aunque la idea de Cohen de tener en fondo de liquidez listo ya en el 2016 no se materializó, el gobierno, en junio del 2017 acaba de anunciar que tiene listo el mecanismo de un Fondo de Liquidez [v]. El Superintendente Fernández, anunció que las intervenciones del Balboa Bank y del Banco Universal hacían clara la necesidad de un fondo de liquidez, porque éste daría al regulador más opciones durante una reorganización o liquidación de un banco.

    Según Fernández, se trata de una solución para hacerle frente a una situación de pérdida de una corresponsalía bancaria o en un contexto de crisis económica o situación coyuntural negativa, en el que un banco necesita liquidez temporalmente para tratar de buscar una solución simple con un fondeo básico. La idea sería darle acceso a un fondo de liquidez mínimo que le permita por un tiempo corto encontrar una solución y seguir en marcha.

    Sin embargo y he aquí el peligro, este sería un fondo , en principio, de liquidez, no de solvencia, pero Fernández aclaró que también se estaría trabajando hacia un fondo mayor, de riesgo sistémico, pero para más adelante . Esto que muchos ven como una promesa, en realidad es una amenaza.

    A mediados de agosto del 2017, la Superintendencia de Bancos anuncia que el diseño ya está listo. Parece que la postura de que el Fondo funcione con dineros públicos, socializando las pérdidas de los Bancos ganó, ya que el Banco Nacional sería el que aportaría el fondo de liquidez, aunque se deja la puerta abierta para la participación de otros bancos, algo que dudamos que ocurra. Una vez esté el estado aportando al fondo de liquidez no va a haber incentivos para que los bancos privados arriesguen fondos propios para crear un fondo de liquidez privados. ¿Por qué tendrían que hacerlo, cuando pueden socializar sus riesgos con fondos públicos?

    El Banco Nacional está claro en que se socializa en el riesgo. Los bancos privados usan activos para acceder a la facilidad del crédito, y si el banco repaga, se regresa el activo. Por supuesto, si el banco no paga, el activo pasa al Banco Nacional. Esto crea incentivos para que los bancos privados puedan descargar sus activos tóxicos en el Estado Panameño. ¿Qué banco privado querría participar en un fondo de liquidez como prestamista después de esto? Mejor que los activos tóxicos terminen en manos del Estado, verdad? Y conociendo la probada incorruptibilidad de los funcionarios de los bancos estatales, tantas veces demostrada durante el gobierno militar o durante la administración de Ricardo Martinelli, estamos seguros que estos funcionarios van a hacer lo posible para impedir que los bancos privados terminen descargando activos tóxicos en el Banco Nacional, ¿o nos equivocamos?

    Lo peor de todo es que se pretende ir más allá en el futuro, hacia un fondo de insolvencia, lo cual sería el fin de la banca responsable en Panamá. Si un fondo de liquidez, sobre todo si fuera privado, sería aceptable, un fondo de insolvencia sería un estímulo a que los bancos sean mucho más arriesgados prestando dinero. Lejos de evitar el riesgo sistémico, lo fomenta. Cuando un equilibrista sabe que tiene una red de seguridad debajo de él, tiende a ser más arriesgado que cuando no la tiene. Haría ciertos trucos que no se atrevería a hacer de no tenerla.

    Cuando un grupo de bancos tienen un fondo de insolvencia debajo de ellos, tienden a hacer negocios que no harían si este fondo no existiera. En el sistema actual, si un banco es irresponsable y anda en la cuerda floja, al caer, cae el solo. Pero en el sistema planeado, ya no es un solo banco, sino un montón que confiando en la red de seguridad, andan en la cuerda floja, y al caer tantos a la vez, la red de seguridad no va a soportarlos, y va a ceder. ¿Por qué? Porque el prestamista de último recurso elimina el riesgo moral de hacer negocios irresponsables.

    Panamá no tiene moneda propia ni Banco Central para tratar de inventarse una red nueva de la nada. Iríamos por el camino de la Gran Recesión del 2008.

    El sistema panameño ha funcionado muy bien, a pesar, o más bien debido a que no tenemos prestamistas de último recurso que eliminen el riesgo moral y socialicen las pérdidas. Cuando un banco cae, cae él solito, por sus malos manejos o por su oportunismo, pero no caen varios a la vez. El sistema ha resistido la dictadura militar, la invasión de 1989, las crisis del 2002 y del 2008, la quiebra de varios bancos, los Panama Papers, la Lista Clinton. El sistema bancario panameño ha demostrado ser bastante resiliente. Un fondo de liquidez privado no sería mala idea si fuera privado y voluntario; ¿pero estatal?, vamos, lo peor de Panamá como país es su estado. Un estado congelado en los 1970s. Todo lo que pueda salir mal, va a salir mal.

    [i] FMI le propone a Panamá crear fondo de liquidez.
    [ii] Panamá hace cambios en el proyecto de liquidez de la banca.
    [iii] FMI insta a Panamá a crear fondo para el rescate de bancos.
    [iv] Superintendencia sugiera la creación de fondo para riesgo sistémico.
    [v] Regulador Bancario prepara modificación a la ley y fondo de liquidez.

  • La naturaleza humana en la historia

    Tengo una discrepancia profunda con la presente teoría respecto a que el tiempo y la tecnología estarían cambiando la naturaleza humana. A partir de la misma se concluye que llegará un tiempo en la historia que la sociedad podrá vivir sin gobierno y viviríamos en un mundo anárquico. Si analizamos hoy la naturaleza humana siguiendo las consideraciones de Hume de hacerlo mediante la historia, podemos comenzar por sus aseveraciones al respecto en su Tratado Sobre La Naturaleza Humana donde dijo: “Es imposible cambiar o corregir algo en nuestra naturaleza. Lo más que podemos hacer es cambiar nuestras circunstancias y situación, y rendir la observancia de las leyes de la justicia nuestro interés más cercano”.

    El sistema que cambió al mundo no fue producto de un cambio en la naturaleza humana, sino de la conciencia de la misma. Hoy podemos ver que la problemática pendiente internamente en nuestro mundo Occidental es la vigencia de la demagogia a través del socialismo supuestamente sustentado en la falacia de la igualdad. Y como diría Karl Popper: “Luché por la igualdad hasta que me percaté de que en la lucha por la igualdad se perdía la libertad, y después no había igualdad entre los no libres”.

    Pero es un hecho notorio el progreso del mundo que ha tenido lugar desde hace apenas 200 años como lo muestra William Bernstein en su The Birth of Plenty. Entonces lo importante es determinar cuáles fueron los determinantes de ese progreso, y decididamente no fue un cambio en la naturaleza humana. Y podemos ver que el rumbo lo cambiaron las ideas que determinaron los comportamientos.

    Me voy a permitir comenzar con Locke al respecto cuando reconoció que los monarcas también son hombres y por tanto hay que limitar las prerrogativas del rey. Y siguiendo esa pauta escribió en su Segundo Tratado del Gobierno: “Si los hombres cuando al abandonar el estado de naturaleza entran en una sociedad, ellos acuerdan que todos ellos menos uno deben estar bajo las restricciones de la ley. Esto es pensar que los hombres son tan tontos que esperan evitar las travesuras que pueden hacer las mofetas y los zorros, pero están contentos y piensan que es seguro ser devorados por leones”. Y en su Ensayo Concerniente Humano, determinó que el derecho del hombre a la búsqueda de su felicidad era el principio fundamental de la libertad. Este pensamiento significa que los intereses privados no son contrarios al interés general. Cuando el sistema se basa en lo contrario, lo que tenemos es el derecho del interés privado de los que supuestamente defienden el interés general.

    Estos principios fueron llevados a la práctica en Inglaterra a partir de la Glorious Revolution de 1688, y determinaron la subsiguiente Revolución Industrial. Hasta esa fecha Inglaterra era uno de los países más atrasados de Europa. Seguidamente fueron aplicados en Estados Unidos por los Founding Fathers a partir de la Constitución de 1787 y el Bill of Rights de 1791. Madison tomó conciencia del pensamiento de Hume respecto a la naturaleza humana y la Constitución se basó en que los hombres no eran ángeles ni eran gobernados por ángeles. En cien años Estados Unidos pasó a ser la primera economía mundial.

    Las anteriores observaciones son una muestra histórica de que el progreso no se basó en un cambio en la naturaleza humana, sino precisamente en el sistema político que tomara conciencia de la misma. Fue por el contrario el pensamiento de Rousseau que tal como lo explicita en su Contrato Social que dice: “Cualquiera que se atreve a tomarse el trabajo de instituir una nación, tiene que sentirse capaz de cambiar la naturaleza humana”. Y seguidamente concluye: “Así como la naturaleza le da a cada hombre poder absoluto sobre las partes de su cuerpo, el pacto social le da al cuerpo político poder absoluto sobre sus miembros”. (Soberanía). No me cabe la menor duda de que de estos principios surgió el totalitarismo como la racionalización del despotismo, que fuera implementado por Robespierre en la Revolución Francesa bajo la égida de la Diosa Razón.

    Otro error en nuestra conciencia ha sido la creencia de que fue la Revolución Francesa el inicio de la libertad en Occidente. Y como bien señala Peter Drucker: “No puede negarse que la Ilustración y la Revolución Francesa contribuyeron a la libertad en el siglo XIX. Pero su contribución fue totalmente negativa. Hay una línea directa desde Rousseau hasta Hitler. Una línea directa que incluye a Robespierre a Marx y a Stalin”. A esa línea yo añadiría a Kant y a Hegel y hoy operativamente los Castro. Y sigue diciendo algo que considero igualmente fundamental. “Tan difundida y tan falaz como la creencia de que la Ilustración engendró la libertad del siglo XIX, es la creencia de que la revolución Norteamericana se basó en los mismos principios que la Revolución Francesa y que fue efectivamente su precursora”.

    He hecho todas estas citas para mostrar que el mundo en que vivimos surgió en una discrepancia en las ideas que determinaron la libertad y el totalitarismo, y no en un cambio en la naturaleza humana, que como tal había sido descripta por Aristóteles hace 2500 años cuando se refirió a la demagogia y determinó que la democracia destruía la república y así escribió: “Cuando el pueblo se hace monarca, viola la ley y se hace déspota, y desde entonces los admiradores del pueblo tienen un gran partido”.

    Esa batalla continúa hoy en la palestra y el socialismo se ha apropiado de la adoración del pueblo en nombre de la falacia de la igualdad económica en gran parte de Occidente, con la Unión Europea incluida. Por su parte al mundo islámico no parece haber llegado la Diosa Razón sino que prevalece el despotismo en nombre de la deidad, que determinara hereje a todo el que no participa de su creencia. Por esa razón pienso que según una reciente información que enseñan a los estudiantes las Cruzadas, y tal como se hacía en aquella oportunidad en Occidente, se le ofrece un mundo trascendente al que muere en la batalla. Así a mi juicio surge el terrorismo como la venganza de las Cruzadas y ha pasado a ser la guerra del siglo XXI.

    Hoy tenemos presente asimismo en Cuba la presencia de Robespierre y Rousseau Marx mediante, bajo la dirección de Raúl Castro y Venezuela en esa dirección bajo Maduro y con la colaboración política y militar cubana. Pero ante esta realidad todo parece indicar que Locke se ha perdido en Occidente con América Latina incluida y Rousseau está presente. Estados Unidos pacta con Raúl Castro, el Papa lo visita y en América Latina donde la mayoría de los países enfrentan políticamente a Maduro, ignoran los crímenes de los Castro, a los presos políticos cubanos y la falta de libertad prevaleciente.

    Ahora nos encontramos en Venezuela en el camino de Cuba donde el poder político controla el poder militar y ese proceso se manifiesta en que recientemente han matado a 120 de los que piden la libertad en la calle. Consciente de esa realidad y de la experiencia de la República Dominicana, Trump ha amenazado a Maduro de usar la fuerza militar para lograr la libertad en Venezuela. Pero en esa propuesta enfrenta a los países latinoamericanos que pretenden la libertad en Venezuela, que insisten que se debe lograr por acuerdo. Así al respecto la presidente de Chile la Sra. Bachelet se manifestó públicamente que está totalmente en contra de usar las armas contra Maduro, y que hay que hacerlo democráticamente. Al momento la respuesta de Maduro fue la determinación por decreto que la Asamblea Nacional Constitucional, dominada por sus aliados, asumiera la competencia del parlamento. Es decir se elimina así la disponibilidad política de la oposición.

    Ante estas realidades podemos ver que la naturaleza humana no ha cambiado ni hay alteraciones biológicas en la misma, y consecuentemente persiste la problemática tradicional en el mundo de las ideas que se traduce ineludiblemente al plano político. El cambio en el caso de las guerras se ha producido como consecuencia de la creación de las armas nucleares. Así se estaría cumpliendo la predicción de Alberdi al respecto cuando escribió: “Las guerras serán más raras en la medida de que la responsabilidad por sus efectos se haga sentir en los que las declaran y las incitan”. Por tanto hemos podido ver que la guerra fría permaneció fría y recientemente parece que Trump estaría llegando a un acuerdo con Corea del Norte. Pero insisto en que el poder absoluto interno se sostiene bajo el control de las armas, y la historia muestra desde la Revolución Francesa pasando por la Rusia comunista y la Alemania nazi incluyendo a Cuba, Venezuela y Corea del Norte. Como bien dijera Macchiavello: “El príncipe no puede controlar el amor pero si el miedo”. Sigamos pues las enseñanzas de Hume al respecto de que la historia es aprendizaje. Y a partir de ella recuperemos la determinación histórica de las ideas, y olvidemos el intento de cambiar la naturaleza humana.