Categoría: Opinión

  • Cultura, Civilización y Riqueza

    «Culturas hay muchas, civilización hay una sola. Donde se respetan los derechos individuales.»
    François Revel
    «Hasta tal punto son más fuertes los vicios del sistema, que la virtud de los hombres que lo practican.»
    Alexis de Tocqueville

    Voy a volver sobre un tema que me preocupa y que parece permanente. Me refiero a la confusión presente que existe respecto la determinación de los factores que determinan la pobreza, la riqueza y la libertad. Esa confusión a mi juicio reside en la pretensión de que la libertad y la riqueza dependen de la cultura y de la moral. Nada más falaz en la historia de esas premisas, a partir de las cuales se deriva la práctica imposibilidad de alcanzar la riqueza y la libertad en los países subdesarrollados.

    De acuerdo al Diccionario de la Lengua Española la definición de cultura es la siguiente: Cultura: “1) Cultivo; 2) Culto, homenaje reverente que se tributa a Dios y 3) Resultado o efecto de cultivar los conocimientos humanos y de afirmarse por medio del ejercicio las facltades intelectuales del hombre”. Y The American Heritage Dictionary of the English Language: Cultura: “El cultivo del suelo…Crianza de animales, o crecimiento de plantas; Formación social e intelectual; Creencia en las instituciones; Actividad intelectual y artística; La totalidad de patrones de comportamiento trsmitidos socialmente”.

    Creo que ante estas definiciones nos encontramos en un mundo incierto en el que se ignoran los factores que determinaron la libertad y la riqueza en el mundo por primera vez en la historia hace tan poco como unos doscientos años. Y al respecto vale tomar en cuenta el reciente libro de William Bernstein: «The Birth of Plenty», en el cual señala que hasta el 1800 el mundo vivía como vivía Jesucristo.

    El primer país que comenzó el proceso de libertad y de creación de riqueza fue Inglaterra. País en el cual en la época de los Tudor y años después era uno de los países más pobres de Europa. Y como dice David Hume en su Historia de Inglaterra: “Los ingleses en aquella época estaban tan totalmente sometidos, que como los esclavos del Este, ellos estaban inclinados a admirar aquellos actos de violencia y tiranía que eran ejercidos sobre ellos mismos y a sus propias expensas” Y sigue al respecto: “Tal estado de la nación estaba muy poco avanzado más alla del estado de naturaleza. La violencia prevalecía. La pretendida libertad del tiempo era solo la incapacidad para someterse al gobierno”.

    Ante esa realidad prevaleciente era difícil prever un primer encuentro con la civilización, y tal fue lo que comenzó en Inglaterra con la Glorious Revolution de 1688, bajo la dirección fundamental de las ideas de John Locke, quien hasta ese entonces no podía vivir en Inglaterra pues se había declarado a favor de la libertad, la necesidad de limitación del poder político, y el respeto por los derechos de propiedad. Fue en Inglaterra donde se produjo inicialmente la llamada revolución industrial a la cual Weber consideró el resultado del protestantismo. Y entonces queda la pregunta: ¿Por qué no fue en Alemania, la tierra de Lutero donde se produjo el desenlace de la libertad?

    Desde otro punto de vista debemos recordar que el Anglicanismo es catolicismo con el Papa, el monarca de Inglaterra. Por ello en Inglaterra no había libertad religiosa que ha sido un principio fundamental de la libertad en el mundo y que está predicho en el cristianismo: Dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”. Existía The Court of The High Commission, que cumplía las funciones de la Inquisición. Y así lo reconoció Locke cuando dijo en su Carta Sobre La Tolerancia: “¿Quien puede ir al cielo con una religión en la que no cree? Y Adam Smith escribió: Habra libertad religiosa donde haya multiplicidad de sectas”.

    Fue precisamente en razón de que no había libertad en Inglaterra que los pilgrims emigraron a Estados Unidos. Y eran multiplicidad de sectas. Pero igualmente cuando llegaron pusieron la propiedad en común y consiguientemente se morían de hambre. Fue entonces en Estados Unidos donde se llevó a cabo el desarrollo de la libertad y consiguientemente de la creación de riqueza, a través del sistema creado por los Founding Fathers, The Rule of law. Pero igualmente al respecto debemos tener en cuenta la dificultad que tuvieron para lograrlo, tal como lo describe Catherine Drinker Bowen en su The Miracle of Philadelphia. Por ello John Adams Dijo: “Le tengo más miedo a las posibilidades de gobernarnos a nosotros mismos, que a todas las flotas extranjeras del Mundo”.

    Y ese sistema se basó fundamentalmente en el reconocimiento de la naturaleza humana, tal como lo había previsto David Hume cuando escribió: “Es imposible corregir algo material en nuestra naturaleza. Lo más que podemos hacer es cambiar nuestras circunstancias y situación”. Y siguiendo esa sabiduría James Madison escribió en El Federalista: “Si los hombres fueran ángeles no sería necesario el gobierno. Si los ángeles fueran a gobernar a los hombres, no serian necesarios ni internos ni externos controles sobre los gobienos. Al formar un gobierno que va a ser administrado por hombres sobre hombres la gran dificultad yace en esto: Se debe primero capacitar al gobierno para controlar a los gobernados; y en segundo lugar obligarlo a controlarse a si mismo”. Estos principios fueron aplicados en la Constitución de 1787 y se desarrolló el sistema que le permitió a Estados Unidos en cien años ser la primera economía mundial.

    Estos principios pues no partieron de la cultura anglosajona y por tanto son aplicables al mundo entero. Fue así que a partir de la Constiución de 1853-60 que la Argentina se convirtió en el segundo país del mundo en aplicar el sistema que permitió la libertad y la creación de riqueza por primera vez en la historia. Por ello dio un salto cuántico y pasó a ser de uno de los países más pobres del continente a la sexta economía mundial a principiosos del siglo XX.

    Lo expuesto anteriormente es la prueba contundente que no ha sido la cultura la determinante de la libertad sino la aceptación de los principios que la determinan.  Al respecto recordemos dos principios de Alberdi hoy presente: “Hasta aquí el peor enemigo de la riqueza del país es la riqueza del fisco. La propiedad, la vida, el honor son bienes nominales cuando la justicia es mala”.  Es decir , no la cultura sino la civilización.

  • Occidente en el Siglo XXI

    Voy a insistir en un tema que me parece de la mayor trascendencia ante la realidad que vive hoy el llamado mundo occidental y cristiano, y como antes he considerado es el origen de la confusión reinante. Cada día me convenzo más de que en el mundo hoy se sigue ignorando que hasta hace unos doscientos años se vivía como vivía Jesucristo, tal como muy bien lo expone William Bernstein en su “The Birth of Plenty” (El Nacimiento de la Abundancia).

    Entonces la pregunta pendiente es ¿cuáles fueron los factores que determinaron la libertad y la abundancia en el mundo en que vivimos? Y al respecto me refiero a la sabiduría de Alexis de Tocqueville cuando dijo: “Las tierras producen menos en razón de su fertilidad, que de la libertad de sus habitantes”. Y volviendo al mundo occidental y cristiano no puedo menos que recordar la cita de Montesquieu en sus Cartas Persas: “Los musulmanes decían que los cristianos eran los que más se mataban entre ellos”. Francia e Inglaterra tuvieron una guerra de los Cien Años -1337/1453- y después llego la Guerra de los Treinta Años -1618/1648-, en la que murió la mitad de la población de Europa.

    Así llegamos al siglo XX con las dos guerras mundiales entre cristianos con Japón incluido. En la segunda guerra mundial murieron unos 50 millones de cristianos occidentales. Por ello Jean François Revel en su “La Obsesión Antiamericana” escribió: “Son los europeos, que yo sepa, quienes hicieron del siglo XX el más negro de la historia en las esferas política y moral se entiende. Ellos provocaron los dos cataclismos de una amplitud sin precedentes que fueron las dos guerras mundiales; ellos fueron los que inventaron y realizaron los dos regímenes más criminales jamás infligidos a la especie humana”. Y si no hubiese sido por los norteamericanos el mundo cristiano occidental habría sido nazi y comunista.

    En ese sentido es necesario rescatar el hecho indubitable de la diferencia entre las filosofías políticas de Europa Continental y la Angloamericana, que como bien dice Ayn Rand son tan diferentes como el día y la noche. No cabe la menor duda de que de la filosofía política angloamericana surgió la libertad en el mundo y de la europea continental el totalitarismo, que como ya he dicho es la racionalización del despotismo.

    Puedo decir que la libertad comenzó en Inglaterra con la denominada Glorious Revolution de 1688, la cual que yo sepa no se le ha enseñado a nadie, en tanto que por el contrario se ha extendido la falacia de que fue la Revolución Francesa el origen de la libertad, cuando en la realidad fue el origen del totalitarismo, Diosa Razón y Robespierre mediante. Al respecto Peter Drucker escribió: “Tan difundida y tan falaz como la creencia de que fue la Ilustración el origen de la libertad del siglo XIX, es la creencia de que la Revolución Norteamericana se basó en los mismos principios que la Revolución Francesa, y que fue su precursora”.

    Estoy haciendo estas referencias históricas, pues como dijera David Hume la historia es un aprendizaje. Y cuando digo que en Inglaterra comenzó la libertad, hay que reconocer que con anterioridad a la Glorious Revolution no había libertad durante todo el período de los Tudor y de Cromwell. Por ello David Hume también reconoció: “Los ingleses en aquella era estaban tan completamente sometidos que, como los esclavos del Este, estaban inclinados a admirar aquellos actos de violencia y tiranía que se ejercían sobre ellos y a sus propias expensas”. Es debido a esa realidad que existen hoy los Estados Unidos, pues si hubiera habido libertad en Inglaterra los pilgrims no habrían cruzado el Atlántico.

    Es importante reconocer el origen y las ideas que generaron la libertad y la creación de riqueza por primera vez en la historia. Fueron las ideas de John Locke las predecesoras de la libertad en el mundo, que partiendo del reconocimiento de la naturaleza humana advirtió la necesidad de limitar las prerrogativas del rey porque los monarcas también eran hombres. Igualmente propuso la necesidad y conveniencia del reconocimiento de los derechos de propiedad.

    John Locke. Dominio público

    Y me voy a referir a un derecho que consideró el principio fundamental de la libertad, que es el derecho a la búsqueda de la propia felicidad. Ese derecho implica el reconocimiento de que los intereses privados no son contrarios al interés general, en la medida que no violen la ley y no perjudiquen directamente a otros ciudadanos. Y al respecto también reconoció que “lo que importa no es la ley sino qué ley”. Y Schumpeter lo reconoció cuando dijo: “No es lo mismo una ley que regula el tránsito, que una que dice a donde tenemos que ir”.

    La evolución señera de esos principios fueron llevadas a cabo en los Estados Unidos con la aprobación de la Constitución de 1787 y el Bill of Rights de 1791. Al respecto debo insistir que ese proceso no fue el resultado de la cultura. Tal como explica Cathering Drinker Bowen en su “The Miracle of Philadelphia”, lograr la aprobación de la Constitución fue un proceso de gran dificultad, debido al enfrentamiento entre los distintos estados. Al respecto Alexander Hamilton escribió en The Federalist Papers: “Nosotros podemos decir con propiedad que hemos alcanzado casi la última etapa de la humillación nacional. Hay escasamente algo que pueda herir el orgullo, o pueda degradar el carácter de una nación independiente que nosotros no experimentemos”.

    Insisto una vez más en la teoría de que el sistema ético político no depende de la cultura, sino que por el contrario, la cultura como expresión del pensamiento y comportamiento de los ciudadanos depende del sistema. Si admitimos que es la cultura la determinante del sistema estamos aceptando a priori la imposibilidad de instaurar el sistema ético, político y jurídico que cambió la historia del mundo. Y la República Argentina de 1853 ha sido un mentís rotundo a esa hipótesis, pues fue hecha por gallegos y católicos. No por anglosajones ni protestantes.

    Como bien dice Ira Glasser: “Los primeros americanos de hecho inventaron una nueva forma de gobierno. Pero hicieron algo más que eso. Ellos declararon un nuevo propósito del gobierno. Ese propósito nuevo fue la protección de los derechos individuales. Ningún gobierno antes había sido creado con ese propósito”. Esa realidad implica la necesidad de reconocer que el sistema del Rule of Law no es la democracia. Esa es otra de las confusiones presentes en el siglo XXI en el que la izquierda se ha apropiado de la ética en función de la falacia de la igualdad, donde mediante el socialismo alcanza el poder político democráticamente, tal como lo había previsto Edward Bernstein en su “Las Precondiciones del Socialismo”.

    President James Madison. image from Yahoo News
    President James Madison. image from Yahoo News

    El principio fundamental del Rule of Law está reconocido por James Madison, quien advertido por Jefferson de que “un despotismo electivo no es el gobierno por el que luchamos”, escribió en la Carta 51 de The Federalist Papers: “Pero qué es el gobierno en sí mismo sino la mayor reflexión sobre la naturaleza humana. Si los hombres fuesen ángeles no sería necesario el gobierno. Si los ángeles fuesen a gobernar a los hombres, ningún control externo o interno sería necesario. Al organizar un gobierno que va a ser administrado por hombres sobre hombres la gran dificultad yace en lo siguiente: primero Ud. debe capacitar al gobierno para gobernar a los gobernados; y en segundo lugar a controlarse a sí mismo. La dependencia en el pueblo es sin duda el primer control al gobierno, pero la experiencia le ha enseñado a la humanidad la necesidad de precauciones auxiliares”.

    Perdón por la longitud de la cita, pero considero que en ella se encuentra la enseñanza de la necesidad de la limitación del poder, la comprensión de la naturaleza humana y el principio de la mano invisible de Adam Smith. Y precisamente tomando en cuenta la necesidad del control al gobierno a sí mismo se estableció mediante el Juez John Marshall en la decisión del caso Marbury vs Madison en 1793 el sistema reconocido como la revisión judicial. Y al Respecto dijo Marshall: “Todo gobierno que ha formado una constitución la considera la ley fundamental. Por tanto toda ley contraria a la constitución es nula. Es el deber y la función del poder Judicial el decir qué es la ley”.

    Hoy, en nombre de la falacia de la igualdad, la izquierda se ha apoderado de la Unión Europea social-democracia mediante y así como de parte de América Latina. El proceso entraña el aumento del gasto público que implica la violación del derecho de propiedad y por consecuencia del derecho a la búsqueda de la propia felicidad. A los hechos me remito: en la década del 2007 al 2016 el gasto público se elevó en la Unión Europea. Francia pasó al 54% del PBI, Italia 50%, Inglaterra 46%, Alemania 45% y España 43,3%. La consecuencia ha sido que esos países o no crecen o como es el caso de Grecia e Italia sus economías han caído profundamente.

    El caso de Estados Unidos parece hoy impredecible con el gobierno de Trump, pero pareciera que en un aspecto importante de la política ha dado marcha atrás y ha llegado a un acuerdo con Xi Jimping. Y para finalizar al respecto permítanme recordar a Alberdi: “Hasta aquí el mayor enemigo de la riqueza del país es la riqueza del fisco”.

  • Los intereses ocultos de la Lista Negra de la Unión Europea

    El pasado martes 5 de diciembre, los 28 ministros de economía y finanzas de la Unión Europea (UE) dieron a conocer la “lista negra” de 17 países considerados como “territorios no cooperadores”, entre ellos Panamá, tras las revelaciones de los denominados “Panama Papers y  “Paradise Papers”.

    El diseño de la lista negra de la UE estuvo a cargo de un grupo, llamado “Código de Conducta” compuesto por un equipo opaco de 28 técnicos dirigido por cada Estado miembro de la UE, algunos con intereses de que ciertos “países amigos” no figuraran en la lista y sean catalogados como paraísos fiscales. Las reuniones de este grupo intergubernamental no aparecen inscritas en ninguna agenda oficial y tampoco acepta dar conferencias de prensa. Su misión consistía en analizar a 92 territorios a fin de comprobar si cumplen con los criterios de la UE sobre transparencia, fiscalidad justa, erosión de la base imponible y traslado de beneficios de un territorio a otro.

    El problema con la publicación de la “lista negra” es su falta de veracidad y seriedad, pues las evaluaciones no fueron realizadas con criterios objetivos y racionales. En primer lugar, el doble discurso de la lista europea ha sido demostrado por trabajos recientes de expertos del Tax Justice Network y de Oxfam, que revelan que aplicando los mismos criterios europeos, al menos 35 territorios debieron haber figurado en la lista. Estas instituciones denuncian una gran debilidad e hipocresía de la UE al no considerar como paraíso fiscal a ninguno de sus Estados miembros, por lo cual se deja por fuera a países con las fiscalidades más agresivas del mundo tales como Luxemburgo, Malta, Países Bajos e Irlanda, lo cual no es ninguna sorpresa pues Bruselas ya había advertido que ninguno de sus miembros figuraría en la lista.

    Eric Vernier, investigador especialista en blanqueo de dinero y fraude califica la lista como una “mascarada” al señalar que, “Otra debilidad, recurrente con las listas de territorios oficiales no cooperativos: los Estados siempre privilegian las consideraciones diplomáticas y otros «intereses superiores» en detrimento de la equidad tributaria internacional. Por lo tanto, los países más fuertes o la mayoría de los amigos, incluso los sumisos, escapan a la indignidad de la lista negra”.

     

    La publicación de la lista ha generado también una gran decepción por la ausencia en la misma de estados como Singapur, Hong Kong y Gibraltar, entre otros. Como era de esperarse, Estados Unidos (Delaware) no fue incluido en la lista pese a negarse a participar en el intercambio automático de información fiscal (primer criterio de evaluación de la UE).

    Ningún territorio británico de ultramar (Islas Caimán, Bermuda, Jersey, Guernesey, Bahamas, Islas Vírgenes) fue objeto de escrutinio. Durante semanas, las autoridades británicas incrementaron sus esfuerzos diplomáticos para preservar sus territorios de cara a un post-Brexit.

    Llama además la atención el generoso plazo de adaptación que se le ofrece a Andorra, Estado que no aparece en la lista negra pero sí en la gris, puesto que están en fase de desarrollo varios compromisos de colaboración fiscal con la UE.

    Otra interrogante es por qué Qatar fue a último minuto retirado de la lista? Hay analistas que sospechan que la explicación puede encontrarse en la reciente compra de Doha a Francia de 12 aviones de combate Rafale, 50 Airbus, así como la concesión para operar el metro de Doha y el tranvía de Lusail. El emirato tiene inversiones en Francia por valor de 10.000 millones.

    Marruecos y Cabo Verde que figuraban en la lista examinada la mañana del martes 5, se salvaron in extremis de aparecer en la temida lista negra, tras enviar sus compromisos en último momento, según una fuente diplomática. Panamá, Túnez y Emiratos Árabes Unidos, que se comprometieron durante la noche a cooperar con la UE, forman parte no obstante de la lista porque esos compromisos llegaron «demasiado tarde». Según la decisión de la Comisión Europea, Panamá «tiene un régimen tributario preferencial nocivo y no se comprometió claramente a enmendarlo o abolirlo, como se solicitó, de cara al 31 de diciembre de 2018».

    En realidad, Francia, ya había anunciado desde el inicio del año a los medios de comunicación europeos que no retiraría a Panamá de la lista negra, por lo que pareciera que todos los esfuerzos desplegados por este país para someterse a los estándares de la OCDE y UE fueron en vano. Situaciones como estas, anticipan el plano de desigualdad que operará en los procesos de intercambio automático que iniciarán  a partir de 2018.

    ¿Cuál debería ser la estrategia de Panamá para salir de las listas y recuperar el respeto y dignidad?

    Panamá debe aprovechar  la plataforma de la próxima Conferencia Mundial de ECOSOC que se celebrará en febrero de 2018 en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, para abrir el debate denunciando la arbitrariedad y discriminación arriba descritas del bloque europeo. Para esto, debe ya emprender esfuerzos y trabajos de lobbies políticos y diplomáticos a fin de lograr respaldo y solidaridad de países amigos.

    Es preciso poner de relieve la urgente necesidad de que la UE aporte claridad y coherencia a la forma en que aplica los criterios de buena gobernanza fiscal en relación con terceros países y que predique con el ejemplo, tanto mediante la aplicación de estrictas normas internas como mediante la promoción de medidas similares en el extranjero, tomando sistemáticamente en cuenta la situación específica de los terceros países, en particular los países en desarrollo. El enfoque para la elaboración de las listas debe ser justo, objetivo y libre de injerencias políticas y presiones diplomáticas o económicas.

     

     

  • Colombia y su noviciado ante la OCDE.

    Nuestros vecinos colombianos, igual que nuestros vecinos ticos, están haciendo el noviciado previo a ser miembros de pleno derecho de la OCDE, lo cual significan que sus élites políticas se identifican plenamente con las políticas de la OCDE.

    Colombia es un país desgraciado, pese a la creatividad de su gente, o sus enormes riquezas naturales. Colombia ha tenido una serie de eternas guerras civiles, un gobierno centralista y proteccionista. Esto ha destruido su enorme potencial como nación. Y una de las cosas más predecibles de la elite política colombiana es que cuando tienen que escoger una respuesta centralista o proteccionista, sean de derechas o de izquierdas, suelen elegir políticas que requieren un elevado nivel de intervención estatal, sea tanto en forma de aranceles proteccionistas como en forma de gasto público financiado por impuestos. Por esto el que su clase gobernante aspire a ser miembro de la OCDE y esté haciendo el noviciado no nos debe extrañar.

    El bono colombiano ha bajado su calificación recientemente, Standard and Poors ha revisado su clasificación, y ahora es sólo un nivel por arriba del bono basura. El peso colombiano ha caído muchísimo con esta noticia. Colombia tiene una economía que está creciendo de manera débil, problemas de recaudación fiscal, problemas de déficit fiscal. Durante el período Uribe y la primera parte del gobierno de Santos, Colombia fue parte del boom mundial de commodities, pero nunca realmente pudo evitar mover su economía de otra manera como sí lo hizo Perú.

    En parte es la guerra, pero en parte es la mentalidad de su clase gobernante fuertemente dependiente de un mercantilismo centralista iliberal. La entrada a la OCDE refuerza esta tendencia centralista. En un país que está calificado entre los 10 peores para pagar impuestos y cuya carga fiscal es elevada, la OCDE va a recomendar maneras para que el gran hermano fiscal llene el déficit, haciendo más insoportable la carga fiscal. La idea de que con el fin de la guerra, los impuestos deberían bajar y crear un dividendo de la paz no existe. De hecho los acuerdos de paz parecen inferir un aumento del gasto público.

    Colombia tiene dos debilidades que le impiden desarrollar su potencial: su elevada carga fiscal y su barroco sistema financiero. No nos sorprenda entonces que muchos colombianos para surgir tengan que recurrir a actividades ilegales o grises como el narcotráfico. Lo peor es que la izquierda colombiana es tan centralista y proteccionista como la derecha. Los últimos liberales colombianos se extinguieron con la separación de Panamá.

    Fitch y Moodys todavía tienen al bono colombiano dos escalones por arriba del bono basura, y todo esto prese a la presión a la alza del precio del crudo.

    Lo que nos lleva a las preguntas verdaderas. ¿Está México mejor con ser miembro de la OCDE? ¿Lo estarán Colombia y Costa Rica? ¿Qué beneficios reales tiene ser miembro de la OCDE?

    Porque está claro que lo que ofrece la OCDE a Colombia es simplemente más de lo mismo que siempre han tenido.

  • Monero: las posibilidades de una moneda anónima y su efecto en los sistemas financieros

    Los gobiernos actuales han establecido un sistema financiero al que controlan completamente (a través del monitoreo de transacciones en efectivo, el monitoreo de cuentas bancarias, etc.).

    Las criptomonedas tienen la capacidad de afectar los sistemas financieros al proporcionar la tecnología para lograr la libertad financiera. La introducción de Bitcoin comenzó una nueva era en la historia financiera, sin embargo, los gobiernos ya están tratando de controlar las criptomonedas. La Comisión Europea quiere iniciar una directiva que impida el uso del sistema financiero por parte de «terroristas» y, por lo tanto, el principio fundamental de las criptomonedas se pierde, debido a la lucha contra transacciones sospechosas. Para contrarrestar el «terrorismo», los Estados quieren mejorar la seguridad sacrificando los derechos fundamentales, incluida la libertad económica y la protección de datos.

    En 1988, Timothy C. May llamó a terroristas, narcotraficantes, pedófilos y crimen organizado, los “Cuatro jinetes del Infocalipsis”, que empujan a los funcionarios gubernamentales a erosionar la privacidad digital de los ciudadanos. La intervención del gobierno presenta una oportunidad para la intromisión nefasta, abierta y sin limitaciones, por lo que un sistema económico anónimo es una forma importante de proteger a las personas y sus negocios. El enfoque de «No tengo nada que ocultar …» es equivocado,  porque la privacidad y el anonimato en las transacciones monetarias son parte de la libertad personal de todos los individuos.

    Echemos un vistazo más de cerca a este descubrimiento tecnológico: es técnicamente tan perfecto que es prácticamente irrompible o “inhackeable”. La descentralización lo convierte en una invención tecnológica verdaderamente significativa porque ningún poder externo puede distorsionarla.

    ¿Sabes de dónde proviene el efectivo de tu billetera?

    ¿Sabes cuántas personas tienen un billete en sus manos y cuál es su propósito? Monero (XMR) es una criptomoneda de código abierto creada en 2014 y su lema es «seguro, privado, imposible de rastrear». La palabra «monero» en esperanto significa «moneda»,  y en la práctica, es un efectivo electrónico con las mismas características que el dinero en efectivo en tu billetera: nadie conoce el historial de tu moneda.

    Privacidad e imposibilidad de rastrear

    Monero se basa en el protocolo CryptoNote, que se introdujo algunos años después de Bitcoin, en 2012. Esto permite una forma más segura y anónima de operar con una economía que Bitcoin no tiene. Gracias al protocolo CryptoNote, Monero ofrece un esquema sofisticado para la privacidad y el anonimato de las transacciones, incluidas las “ring signature”  y la “Blockchain obfuscation”. El resultado final de este proceso de anonimato es una mezcla descentralizada basada en algoritmos fuertemente probados. Cada transacción se asegura criptográficamente mediante el uso de una red de consenso distribuida peer to peer.

    Ambas personas en una transacción saben cuándo se completa,  en qué momento, cuánto dinero o a dónde va. Esa es una gran diferencia con el Bitcoin, que mantiene todas sus transacciones en el blockchain de forma transparente. Bitcoin no fue diseñado para el anonimato total, a pesar de que aún es posible realizar una transacción sin información personal, la moneda no tiene el anonimato completo. La cadena de bloques de Bitcoin es transparente y, por lo tanto, se pueden rastrear todas las transacciones.

    Monero crea el anonimato total en el sentido de que cuando se gasta dinero, no hay rastro de dónde vino ni a dónde va. Eso asegura que las compras, recibos y transferencias permanezcan absolutamente privados. Nadie necesita saber cuánto dinero tiene un usuario, de dónde proviene y qué se hace con él. Las personas se comportan de manera diferente cuando saben que pueden ser observadas, por lo que el anonimato cuando se compara es una de las ventajas más importantes de la libertad (digital).

    Descentralización del poder

    La descentralización es un tema persistente que ha surgido una y otra vez en la comunidad de criptomonedas. La falta de puntos sensibles centrales mantiene una dificultad para atacar o manipular un sistema. Significa la dispersión de poder, personas o cosas lejos de una ubicación central o autoridad.

    Sorprendentemente, no todas las criptomonedas satisfacen la concepción de la descentralización. Los “ring signatures” de Monero se desarrollaron para eliminar el punto de centralización de un administrador de grupo. Las transacciones no solo son imposibles de rastrear, sino que tienen una medida de ambigüedad que garantiza que las transacciones no puedan relacionarse fácilmente con un usuario individual. El desarrollo de Monero se basa completamente en donaciones y está impulsado por la comunidad con un fuerte enfoque en la descentralización y la escalabilidad.

    Escalabilidad de Monero

    Uno de los problemas más comunes con las criptomonedas es la escalabilidad. El tiempo promedio de bloque para Bitcoin es de diez minutos, pero para Monero actualmente solo son dos minutos. La escalabilidad o capacidad de expansión (la capacidad de manejar cambios repentinos) es una característica deseable del sistema de un sistema, red o proceso. La mayoría de las criptomonedas se derivan de la base de código de Bitcoin y, por lo tanto, tienen un «límite de tamaño de bloque». Monero no tiene límite de tamaño de bloque ya que sus desarrolladores crearon el tamaño de bloque dinámico en lugar de un tamaño fijo como Bitcoin. Con Bitcoin, la capacidad de bloque es bastante limitada y restrictiva para los usuarios. El tamaño de bloque dinámico de Monero es adaptable y creado para las preferencias del mercado global.

    Cryptocurrency vs. sistema financiero

    Los gobiernos han comenzado a aprobar leyes y reglamentos para usar criptomonedas. En marzo de 2014, el Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) declaró que todas las monedas virtuales serían gravadas como propiedad y como moneda. En 2017, las monedas digitales pasaron a formar parte de la «Prioridad 7, puesta en marcha por el Parlamento Europeo y una comisión europea de justicia y derechos fundamentales basados ​​en la confianza mutua» en el área de «Lucha contra el terrorismo». Incluyó monedas digitales por primera vez  como parte de los esfuerzos de la Comisión contra el blanqueo de dinero, que es una prioridad que la Comisión espera cumplir para finales de 2017. «Las cuestiones abordadas incluyen salvaguardas para los flujos financieros de terceros países de alto riesgo, poderes de las unidades de inteligencia financiera de la UE, registros centralizados de cuentas bancarias y de pagos nacionales, y riesgos vinculados a monedas virtuales y tarjetas anónimas prepagas. Monero, como moneda verdaderamente anónima, es un objetivo de los funcionarios del gobierno. El FBI y las autoridades financieras estatales mencionan a Monero en sus conferencias en el contexto del delito cibernético, y es solo cuestión de tiempo antes de que consideren prohibirlo por completo.

    ¿Por qué las monedas anónimas interfieren con el sistema financiero actual?

    El gobierno tiene muchas razones para detener la difusión de las criptomonedas:

    Transacciones sospechosas. Una forma de luchar contra el terrorismo, la pedofilia o las drogas, es  restringir la libertad económica para detener la actividad ilegal. «Security Theatre» hace que el gobierno parezca proactivo y efectivo sin mejorar realmente la seguridad de sus ciudadanos. Esto es introducido por el gobierno en la lucha contra el terrorismo: presenta la prevención de las transacciones anónimas, tanto benignas como sospechosas.

    Pérdida de control sobre los contribuyentes. A pesar del hecho de tener evidencia de evasión fiscal, los gobiernos igual contratarán equipos de funcionarios cada vez más grandes.

    Sin embargo, transacciones a través de tecnologías y monedas peer-to-peer como Monero, son técnicamente imposible de rastrear y probar. Monero significa “Ciudadanía» virtual, comunidades virtuales y ningún interés en las elecciones gubernamentales.

    Datos de pérdida de compra.  En la República Checa, el EET (registro electrónico de ventas) brinda al gobierno una enorme cantidad de datos sobre todas las transacciones y ventas en el país. Con sistemas anónimos, lo perderán.

    Más mercados libres y menos impuestos. La criptomoneda anónima permitirá un negocio voluntario entre muchas personas que temen a los negocios: la burocracia. Cryptomarkets permite a las personas comerciar de forma voluntaria con prácticamente cualquier cosa.

    Un nuevo sistema descentralizado compite con el sistema bancario actual como un todo. La banca descentralizada, donde controlamos nuestro dinero nosotros mismos y regulamos cómo lo gastamos, significa un dinero sin bancos centrales. Satoshi Nakamoto creó Bitcoin con la motivación de resolver los problemas de los sistemas de pago centralizados. La descentralización y el anonimato son importantes en el mundo financiero debido a los inevitables conflictos de intereses entre cualquier autoridad de centralización y los usuarios. La gente avanzará con confianza para usar estas nuevas tecnologías. Estamos comenzando una nueva era de sistema bancario y financiero. Y estos rasgos son para la gente con conocimiento cero del fondo criptográfico de las criptomonedas, porque es para ellos seguro y rentable.

    Disclaimer: This article contains an opinion for informational purposes only and does not constitute investment advice. Invest in Monero at your own risk.

  • En el mismo Club de Corea del Sur

    No sabemos si sea un castigo o un honor que Panamá esté incluída en una Lista Negra con Corea del Sur y Bahréin.

    Porque si algo bueno han hecho Corea del Sur o los Emiratos Árabes Unidos es ser agresivos en atraer empresas e inversión extranjera a sus países. ¿Queremos ser como Dubái, no? Los árabes de ese país se dieron cuenta, a diferencia de otros países petroleros, que el petróleo no va a durar por siempre y se han lanzado agresivamente a atraer inversión. Corea del Sur pasó de ser un país asolado por la guerra a ser un país desarrollado en dos generaciones. Panamá busca lo mismo, también Irlanda, pero la Unión Europea no ve eso; sólo ve “competencia fiscal perjudicial”. O sea, no quieren competencia y punto. Ya no es sobre lavado de dinero, ya no es sobre financiamiento del terrorismo, ya no es sobre evasión fiscal. Es sobre competencia fiscal. Pura y dura. Es proteccionismo, es no querer bajar impuestos para competir por inversiones…… por lo menos ahora son honestos sobre el tema.

    ¿Que esperamos para buscar aliados en los Emiratos Árabes, en Corea del Sur o en el Caribe? ¿O seguiremos con la misma política fracasada de ahora?

    Veamos porque Corea del Sur está en la lista:

    Porque Corea ha sido muy agresiva atrayendo inversiones hacia su país. Porque da beneficios a las empresas extranjeras que se mudan e invierten en el país. Corea del Sur pasó de ser un país rural azotado por la guerra, a ser un país rico, que compite agresivamente en el mercado de los electrodomésticos desplazando de muchos mercados a los fabricantes japoneses, que hace lo mismo en el mercado de automóviles. Un país que compite en el mercado de celulares con Apple y con los chinos. Y por ahora va ganando Samsung, ese celular en el cual usted es muy probable que esté utilizando ahora mismo para leer esta nota.

    Corea del Sur tiene políticas industriales sofisticadas, y parte de esas políticas es favorecer fiscalmente a quienes invierten allí. Y eso es lo que no le gusta a la Unión Europea.

    La Unión Europea también recopiló una lista gris de 47 países como Hong Kong, Suiza y el Reino Unido. Aunque los dos últimos pertenecen a la Unión Europea, la ira de la Unión Europea se enfoca en las amenazas externas, o sea en los países fuera de ella. O sea que ellos saben que se da mucha evasión dentro de sus fronteras, pero prefieren atacar a los enemigos externos.

    Corea del Sur es uno de esos enemigos.

     

    Está claro que las medidas son principalmente contra la evasión fiscal y contra los gigantes tecnológicos en especial. Corea del Sur es uno de estos grandes enemigos. La UE no sabe bien cómo gravar a estas compañías en la era digital, y lo peor no sabe cómo hacerlo sin perder las ventajas tecnológicas; por eso, para no castigarse con medidas internas contra sus propios miembros, sobre todo el Reino Unido, prefiere atacar primero a blancos externos.

    La Unión Europea no se pone de acuerdo en qué sanciones aplicar contra los estados en las listas negras, Francia quiere sanciones reales como negar fondos, áuditos y requisitos especiales para quienes operan en estas jurisdicciones, doble gravámenes. Otros no están tan de acuerdo. Saben que en el fondo es un castigo al bolsillo de sus ciudadanos si deben pagar más caro el famoso celular.

    El problema verdadero es que la Unión Europea, con sus impuestos altos y su enorme red social se está quedando atrás frente a tigres asiáticos como Corea del Sur, Vietnam y China. La lista negra es un aviso de que no se quiere competencia fiscal en el tema tecnológico.

    Francia y Corea del Sur tienen índices per cápita similares, pero mientras Francia ha sido un país pionero en la industrialización desde el siglo XIX, los Surcoreanos lo han logrado en menos de medio siglo. Y mientras que Francia vive de vinos, quesos, productos agrarios, y armas, poco a poco , en el mundo de la electrónica, Corea del Sur se toma el mundo. Francia tiene la gente creativa y competente para competir con Corea del Sur, pero no tiene los incentivos fiscales a que la gente ahorre, invierta y emprenda. Por eso Corea del Sur está en la lista negra. Porque ellos sí quieren pensar en futuro y no en el presente.  ¿En qué lista queremos estar?

  • El fin del monopolio gubernamental del dinero

    Después de dos siglos de monopolio gubernamental sobre el dinero, el dinero privado está resurgiendo y probablemente llegará a dominar en última instancia. En 1976, el Premio Nobel F.A. Hayek publicó su pequeño clásico, «Desnacionalización del dinero». En esencia, Hayek argumentó que el dinero no es diferente de otras mercancías, y que estaría mejor abastecido por la competencia entre emisores privados que por un monopolio gubernamental. Su libro detalló los problemas con el monopolio del dinero del gobierno y cómo la mayoría de estos problemas podrían superarse con la competencia privada.

    Aunque muchos estuvieron de acuerdo con el argumento de Hayek, hasta ahora no estaba claro cómo se rompería el monopolio gubernamental sobre el dinero. Como con tantas otras cosas, la tecnología ha venido al rescate. Ahora estamos presenciando los comienzos del desarrollo de criptomonedas digitales, prácticas y privadas, siendo la más conocida Bitcoin. Bitcoin y la mayoría de las otras monedas nuevas permiten a los usuarios hacer transacciones de persona a persona sin pasar por un banco u otro intermediario. Esto se logra mediante el uso de una «cadena de bloques» o Blockchain. Antes del desarrollo de la cadena de bloques, aquellos que habían desarrollado criptomonedas no podían resolver el problema del doble gasto para evitar que la gente copiara o falsificara la moneda digital, y el problema de cómo evitar que una parte malintencionada intercepte y cambie la transacción antes de que llegue a su destinatario previsto.

    Blockchain, al usar lo que se llama un libro mayor distribuido, resolvió esos problemas. Como resultado, los desarrolladores de criptomonedas ahora tienen la capacidad de intercambiar valor de una manera sin fricciones, sin importar las fronteras nacionales, la censura y otras leyes o instituciones. Restablece gran parte de la libertad financiera, que se ha perdido, para consternación de aquellos que quieren más control gubernamental.

     

    Lo que realmente asusta a la clase reguladora del gobierno es que las cadenas de bloques (Blockchain) también permiten y hacen imparable el desarrollo de «contratos inteligentes». Un contrato inteligente se refiere a un código de computadora que ejecutará automáticamente obligaciones contractuales cuando se produzca un desencadenante. Como ejemplo, si se mantiene una especie de garantía en una red blockchain, y si el deudor no ha pagado en una fecha determinada, la computadora transferirá automáticamente la garantía al acreedor, lo que garantiza la certeza del rendimiento. El contrato inteligente puede eliminar toda discreción humana en la ejecución y el cumplimiento de las obligaciones contractuales, y no puede ser interferido por terceros, incluidos los funcionarios del tribunal.

    Bitcoin no es dinero en el verdadero sentido de la palabra, porque solo es una unidad de cuenta y un método de cambio, y no una reserva de valor. La combinación de derechos/reclamos sobre activos reales como oro, plata, aluminio, madera, trigo, petróleo y otros productos básicos, con blockchain crearán verdaderas criptomonedas. Es probable que algunas de estas sean superiores en varios aspectos a los dineros del gobierno, particularmente aquellos que están afectados por altas tasas de inflación o exceso de regulación.

    Los funcionarios del gobierno que están preocupados por el lavado de dinero y otras actividades ilegales temen las nuevas criptomonedas o blockchain, porque permiten un grado mucho más alto de anonimato que las transacciones tradicionales basadas en cuentas. Eso, junto con la liquidación casi instantánea de las transacciones, hace que sea casi imposible saber quién ha enviado y quién ha recibido el pago. No existe una forma obvia para que los reguladores superen estos problemas sin destruir el Internet abierto.

     

    En la actualidad, la carga de casi todas las reglamentaciones financieras, incluidos los requisitos contra el blanqueo de dinero, recae sobre los bancos y otras instituciones financieras. Son responsables de «conocer a su cliente» y las partes de una transacción. Si sospechan de una transacción, deben informarla a las autoridades gubernamentales y no ejecutar la transacción. Los bancos también están obligados a informar todos los depósitos en efectivo y retiros por encima de $ 10,000. El costo, tanto para las instituciones financieras como para el gobierno, de estas decenas de millones de informes (casi todos sobre personas y transacciones inocentes) y regulaciones relacionadas, es enorme y supone una carga relativa mucho mayor para las pequeñas instituciones financieras. Esto ha provocado que los bancos sean mucho más restrictivos al permitir que las personas abran cuentas bancarias y que las tarifas aumenten a un nivel desalentador. Como resultado, muchas personas, particularmente las personas de bajos ingresos, ya no pueden obtener cuentas bancarias y otros servicios bancarios y se ven obligadas a ir a otro lugar, a menudo a mercados negros. Las regulaciones también han ralentizado muchas transacciones, particularmente las extranjeras.

    Cuando hay una necesidad en el mercado, los empresarios siempre intervienen para tratar de resolver el problema, ya sea de manera legal o ilegal, eso es lo que está impulsando gran parte del esfuerzo para desarrollar la mejor criptomoneda. La energía y la inteligencia están del lado de los empresarios, no del lado de los reguladores gubernamentales. En última instancia, los bancos centrales del gobierno y las agencias financieras van a perder esta batalla.

    Se verán obligados a volver a los métodos tradicionales de aplicación de la ley que les permitirán atrapar ladrones de bancos, secuestradores y terroristas, como lo hicieron antes de 1986, cuando el Congreso aprobó la primera ley contra el lavado de dinero. Los tribunales deciden cada vez más que muchas de las regulaciones financieras invasoras y otras, violan la Cuarta Enmienda («contra búsquedas irrazonables»). La elección es, un mundo con mayor libertad y eficiencia financiera como resultado de criptomonedas privadas o un mundo más pobre y más opresivo.

    Por Richard Rahn, artículo publicado originalmente en inglés en el Washington Times.

  • Es duro decir “te lo dije”.

    La Unión Europea tiene un problema serio. Tiene que mantener el gasto social alto, pero al mismo tiempo los alemanes no quieren inflar el Euro. Por lo tanto la última salida es cobrar más impuestos. Y el problema es que la curva de Laffer no miente, llega un momento donde es más barato evadir los impuestos que pagarlos. La respuesta de los países de la Unión Europea a esta situación ha sido doble, por un lado tratar de cerrar todos los huecos posibles para la evasión fiscal, considerando en algunos casos prohibir las transacciones en efectivo y por el otro lado hacer la guerra a los paraísos fiscales.

    La guerra a los paraísos fiscales ha tenido varios frentes y distintos argumentos. El primero es el que los paraísos fiscales y la opacidad se usan para actividades como el lavado de dinero, la trata de blancas, la financiación del terrorismo y la evasión fiscal. Este es el argumento básico de la OCDE. Tras los Panamá Papers, el gobierno panameño quiso ser un buen ciudadano global y ha tratado, mal que bien, de implantar todos los acuerdos de la OCDE para salir de las listas negras y grises. Esto incluye el tener que compartir información fiscal con países como Colombia, pese a que éstos les ponen aranceles proteccionistas a nuestros productos y se han negado a cumplir con todas las decisiones de la OMC. Un ministro Colombiano muy elegantemente dijo que no tenía que negociar nada con Panamá ya que de todas maneras el acuerdo de Intercambio Automático Multilateral con la OCDE obliga a Panamá a darles la información que ellos necesitan, así que la guerra comercial con Panamá puede seguir. Y Panamá no dijo nada. Panamá siguió firmando y modificando su legislación interna para salir de las listas negras y grises. Los países afro caribeños quisieron que Panamá se les uniera para formar un frente común y defender sus políticas fiscales y Panamá elegantemente rehusó.

    Panamá optó ingenuamente por cumplir para mejorar su imagen. El resultado final es que ha tenido que hacer cambios substanciales en su legislación. ¿Todo esto a cambio de qué?

    Este es uno de los momentos “te lo dije” de los últimos años. El primero fue cuando se les ocurrió la peregrina idea de nombrar a Joseph Stiglitz en la comisión post Panamá Papers. Desde el momento que nos enteramos de semejante decisión, nuestra postura fue, “esto no va terminar bien”. Y es uno de nuestros momentos “te lo dije”, que no terminó bien.

    También advertimos de que ceder ante la OCDE a cambio de nada, para salir de las listas negras y grises, sólo iba a traer como consecuencia que la OCDE y la Unión Europea nos siguieran añadiendo a futuras listas negras y grises. Por cada norma que firmamos e implantamos, nos iban a obligar a aceptar dos o tres normas más. Advertimos que Panamá debía hacer cambios unilaterales para evitar caer en estas listas, pero manteniéndose competitivo, como ha hecho Hong Kong. Y advertimos que detrás de toda esta lucha contra delitos claros como el narcotráfico y el terrorismo, o delitos grises como la evasión fiscal, estaba el tema de que muchos países de la Unión Europea, sobre todo Francia y Alemania, ven la misma idea de competencia fiscal, o sea que un país haga más atractiva su jurisdicción para atraer ahorros e inversiones, es una cosa negativa. Ya no se trata de combatir delitos, sino de evitar la competencia fiscal. Se trata de evitar que los países compitan entre sí por ahorros e inversiones globales.

    Tras todo lo que ha hecho Panamá en los últimos años, la Unión Europea nos acaba de volver a poner en otra lista negra. La razón que alegan o se intuye, es que otorgamos ventajas fiscales a las empresas que se establecen en el país. Más o menos lo mismo que la Unión Europea le reclama a Irlanda, cuando obligó a Irlanda a cobrarle a Apple unos impuestos que los irlandeses no le quieren cobrar a Apple, ya que la idea era que Apple se estableciera en Irlanda para crear empleos o valor agregado. O sea para la Unión Europea está mal que un país le ofrezca ventajas fiscales a las empresas que se establecen en él para generar empleo, pero sí está bien si se genera burocracia y dependencia a través de impuestos.

    Notoriamente en esta lista está Corea del Sur. Un país que no anda con cuentos para atraer ahorros e inversiones a su territorio. ¿De qué lado de la cama nos queremos levantar? ¿Del lado de una economía que era subdesarrollada hace 60 años y hoy es una de las más ricas del mundo, o del lado de Francia?

    Porque ahora la Unión Europea se ha quitado la careta. No se trata de impedir delitos, se trata de impedir competencia fiscal. Es una medida proteccionista. Detrás de todo el discurso grandilocuente, siempre lo fue.

    Qué debe hacer Panamá:

    Primeramente, olvidarse del discurso biempensante de que cobrar impuestos altos es bueno, y como buenos ciudadanos globales debemos ser cobradores de impuestos de otros países. El ahorro y la inversión, y no los impuestos altos, son los que conducen a un país al desarrollo; y Panamá debe fomentar el ahorro y la inversión. No queremos que nos sancionen, pero tampoco vamos a admitir la supuesta superioridad moral de los países que quieren impuestos altos y que no quieren competencia fiscal. Son países que velan por sus intereses. Nosotros por los nuestros. Francia tiene toda la libertad del mundo de ser un infierno fiscal. Es su decisión soberana, nosotros tenemos toda la libertad del mundo de ser un paraíso fiscal con impuestos bajos para favorecer el ahorro y la inversión. Es nuestra decisión soberana. Y se debe respetar.

    Segundo: Panamá debe dejar la mentalidad de enclaves. Ya no podemos darnos el lujo de hacer una ley para atraer empresas extranjeras dándoles legislaciones fiscales y laborales distintas a las de los demás habitantes del país. Ahora tenemos que hacer legislaciones iguales para todos, convertir a todo Panamá en una zona libre o parecido a ello, y no solo a áreas o sectores privilegiados en un enclave.

    Tercero: Es hora de asociarnos con otros países y jurisdicciones para defender nuestros intereses, en lugar de andar de casa sola. Uno a uno nos cazan a todos, en un mundo donde si no formamos filas,  nos cazan por separado. Es hora de usar los mecanismos del derecho internacional de manera conjunta.

    ¿Estará el gobierno actual a la altura? Que conste que lo advertimos antes.

  • Cual es el valor verdadero del BITCOIN?

    Hay personas que dicen que el BITCOIN está volando, que su valor se ha duplicado o quintuplicado. Lo que la gente tiene que entender es que el dinero no tiene valor en sí. Sirve para indicar, almacenar y transmitir valor, pero no tiene valor en sí.

    El dinero actúa como una herramienta y es una mercancía, una mercancía que está sujeta a las leyes de la oferta y la demanda, y a las leyes de la utilidad marginal. Por lo tanto el valor de la moneda como moneda depende de las mismas normas subjetivas y de la utilidad marginal y de la oferta y la demanda de las que dependen el resto de los bienes y servicio de una economía.

    La relativa utilidad del dinero contra otros bienes y servicios es lo que determina la demanda de cada persona por balances de liquidez,  que determinan cuanto más de sus ingresos va a gastar versus cuanto de sus ingresos va a ahorrar. La  ley de la utilidad marginal va a determinar qué cantidad de dinero se va usar para el futuro.

    El dinero no es el fetiche que ven los marxistas, sino una unidad de contabilidad  que sirve de común denominador sobre todo los precios, pero el dinero actúa como un trueque contra los otros bienes y servicios.

    El uso de dineros basados en el oro aseguraba que hubiera un trueque unitario basado en un metal raro y valioso.

    Pero ¿y ahora con el dinero fiduciario y con monedas electrónicas?  El valor será la suma de todos los bienes y servicios que pueden ser comprados por un dólar o por un bitcoin para poner ejemplos. Y esta relación siempre varía.

    Cuando los precios suben, realmente lo que pasa es que el valor de compra de la moneda ha caído. Y la relación entre moneda y bienes y servicios no es igual para toda la economía. Por eso un aumento de la masa monetaria no se traduce en una inflación proporcional para toda la economía, sino en aumentos en puntos específicos de la economía.

    El bitcoin es básicamente una moneda electrónica, que al igual que el oro es escasa, lo cual garantiza que mantenga su precio de trueque contra los distintos bienes y servicios de una economía. Lo que hace al oro valioso es que es raro, y requiere minarlo y procesarlo. La cryptomoneda, también requiere de un trabajo virtual para producirla. Esto garantiza que su valor de trueque sea alto.

    Pero recordemos, el valor de una moneda no está en la misma, las monedas no tienen valor intrínseco, su valor está en su proporción con los bienes y servicios que se usa para intercambiar.

    Una de las cosas que nos preocupa del bitcoin en la actualidad es que aparte del valor real del mismo como método de intercambio monetario, se ha sumado un efecto especulativo de crowding out, en el cual la gente está comprando bitcoins como quien compra oro independiente de su valor o uso de intercambio. Es un efecto manada que puede provocar una burbuja, una burbuja que puede dañar severamente la gran promesa de las cryptomonedas, una moneda electrónica que no dependen de bancos centrales, bancos corresponsales y gobiernos. Esperemos que nuestros miedos sean infundados.

     

     

     

     

  • La Iniciativa china Belt and Road y su efecto en Panamá.

    Los Chinos, desde hace miles de años y siempre, han sido un pueblo de comerciantes; una de sus innovaciones mas importantes fue la antigua ruta de la Seda. Pero luego, la decadencia del sistema imperial chino y el comunismo, eliminaron este importante corredor comercial; sin embargo hoy, una nueva China revitalizada, con un capitalismo de estado, que se convierte en el taller del mundo, quiere volver a reiniciar la ruta de la Seda.

    Para esto se han lanzado dos iniciativas, el cinturón económico de la Seda, y el cinturón económico marítimo. Estas dos iniciativas en conjunto son la iniciativa del Cinturón y el Camino (Belt and Road Initiative).

    La visión incluye una serie de carreteras:

    La Carretera China, Kasajstán, Rusia, Europa.

    La Carretera China, Mongolia, Rusia.

    La Carretera China, Turquía,

    La Carretera, China, Malasia Singapur, y China Birmania, India.

    Y una serie de Rutas Marítimas:

    La Ruta marítima de la Seda de China al Mediterráneo a través de Suez.

    Pero en este esquema falta algo, las rutas marítimas de China a la Costa Oeste de Norteamérica y a la Costa Este de Norteamérica.

    Para desarrollar la ruta marítima de la Seda, los chinos han desarrollado proyectos portuarios y ferroviarios en el este de África. Y han creado un banco para financiar todos estos proyectos aunque para Fitch las inversiones chinas son inversiones políticas, donde los bancos chinos parece que no van a ver retornos reales en muchos casos; son más bien para buscar aliados que apoyen estratégicamente a su proyecto.

    Pero está claro que China, siendo el taller del mundo, quiere ahora exportar sus productos, y allí es donde entra Panamá. Panamá, siguiendo la diplomacia de la billetera, por mucho tiempo había ofendido a China Continental, nuestro segundo socio comercial debido al Canal, al mantener relaciones diplomáticas con Taiwán. Ahora esta situación está terminada. Panamá, tras mucho tiempo, inicia relaciones diplomáticas con China Continental, lo que ya tiene consecuencias inmediatas. La primera, es que China empieza a hacer sus inversiones políticas en Panamá, como el ferrocarril a Paso Canoas. Y empieza su propia visión de la diplomacia de la chequera. Ya hemos hablados de los peligros que conlleva este tipo de relación para un país de institucionalidad débil como la nuestra.

    Pero ahora hablemos de las oportunidades.

    China quiere tener acceso a los mercados mundiales, y para esto necesita rutas marítimas y terrestres. Panamá permite una ruta a la Costa Este de los Estados Unidos. Esto potencia muchas cosas en el sector marítimo. Ahora es el momento para que Panamá explore con visión estratégica su relación con América Central, y con Colombia. Más allá de una fuente de problemas, carreteras o ferrocarriles que comuniquen al Canal de Panamá con estos países, servirían para potenciar el uso del Canal de Panamá por los chinos, y contribuirían al aumento de las inversiones en la Ciudad de Panamá.

    Otro efecto de este cambio en la política China es que se sepulta definitivamente la posibilidad de que un canal por Nicaragua chino compita con el de Panamá. Los chinos se han dado cuenta de que no hay espacio para dos canales en la región y por lo que vemos, tampoco para los canales terrestres, que un ferrocarril hasta Panamá haría innecesario. Cabe preguntarse, ¿cómo afectaría esto la financiación china de la autopista de Buenaventura a Barranquilla a través de Colombia?

    Las oportunidades son enormes. Y lo más importante es que hay de hecho un reconocimiento de que la posición geográfica de Panamá es insubstituible

    Todavía es temprano para saber que acordó el gobierno con los chinos pero por lo menos ya sabemos cuál es el plan de juego de los chinos. Ahora nos toca preguntarnos si nosotros sabremos jugarlo.