Categoría: Opinión

  • No confundir la tolerancia con la cobardía.

    Cuando Hugo Chávez dio su intento de golpe de estado, se le condenó a penas de prisión. Rafael Caldera lo perdonó y lo dejó correr. Ahora solo queda un legado de cenizas. En Panamá, la creciente decepción con respecto a la clase política ha llevado a algunos personajes a hacer declaraciones desafortunadas, pidiendo en Panamá un golpe de estado, una dictadura mesiánica y una revolución a la Francesa.

    Bueno, yo en chiste he dicho que he soñado desde hace años con una Guillotina en Santa Ana. Pero de relajo, no con una revolución armada, ejecuciones masivas y terror a la francesa y finalmente el triunfo de un caudillo iluminado, tipo Chávez o Napoleón. Llamar en serio a un golpe de Estado es una irresponsabilidad delictiva. Porque la violencia, el terror y una dictadura mesiánica serían peores errores y traerían peores problemas que los de corrupción que tenemos. Y no debemos pensar que los justicieros del futuro serán incorruptibles. Ellos traerían nuevas brutalidades, pero también nuevas corrupciones. Y esta vez no habrá nadie que pueda denunciarlas.

    El mero hecho de que se toleren estas incitaciones al golpe de estado constituye una apología del delito, incitar a la muerte sistemática de una clase política es hacer una apología del genocidio. Nietzsche una vez nos dijo que había que tener cuidado con los justicieros, porque detrás de ellos se escondía una sed de poder y eran vengativos encubiertos. Está claro que todo el mundo tiene derecho a una opinión, como todo el mundo tiene derecho a comer y a evacuar. Pero cuando estas opiniones establecen una voluntad de destruir violentamente el orden establecido, ya no son meras opiniones.

    Lo que nos lleva al dilema de Popper y la tolerancia. Se puede tolerar una gran cantidad de opiniones, pero ¿qué pasa cuando estas ideas y opiniones están encaminadas a destruir el sistema que permite esa tolerancia? ¿O sea usar la tolerancia y la diversidad democrática para pedir la destrucción de esta diversidad y democracia? Está claro que las sociedades tienen derecho a defenderse contra los intolerantes y contra los que abogan por destruir el sistema.

    Por eso, aunque es necesario entender la creciente frustración con el sistema democrático panameño y su corrupción e impunidad, debemos mirarnos en el espejo venezolano. La frustración de la gente al ver que la clase política se había construido un nicho de impunidad, en el cual gobierno y oposición se cubrían mutuamente, mientras que ya no se podía comprar a la gente con un dinero que ya no existía, poco a poco fue minando la confianza de la gente en la democracia y haciendo que el suicidio económico y político de Venezuela se iniciara.

    Es necesario que la clase política entienda que tiene que cambiar, pero también es necesario que la gente condene inequívocamente, cualquier intento de justificar salidas golpistas y mesiánicas contra el Statu Quo. Las únicas salidas posibles son las democráticas y dentro de la legalidad. Los mesianismos deben ser evitados a toda costa.

    Ser tolerante no significa que se tenga que tolerar opiniones y prácticas que vayan agresivamente en contra de la tolerancia. Esto parece paradójico, pero no lo es. Popper lo sabía. Por eso condenamos los intentos de promover salidas mesiánicas al orden establecido.

    Si el gobierno tuviera algo de columna vertebral moral, debería dejar claro que independientemente de las acusaciones de corrupción, no va a tolerar nunca que se estimule una ruptura violenta del orden democrático establecido, y que cualquier intento de lograr algo así, será castigado duramente.

    No hacerlo sería seguir el mismo camino de la Venezuela de Rafael Caldera.

    Todas las salidas a nuestros problemas deben plantearse en el marco de la legalidad y del derecho. Nada más es aceptable.

     

  • Bitcoin: Entre el gobierno y la competencia

    Durante los tiempos del comunismo, en algunos países occidentales y en el régimen comunista de China de hoy en día, los gobiernos ateos mantenían financieramente a las iglesias. Esto parece contradictorio al principio, pero es solo porque no entendemos bien lo que representa esa “ayuda”.

    La ayuda del gobierno tiende a dañar a largo plazo. Lo que el gobierno financia, lo controla. En esos países las diferentes iglesias le deben gratitud a su gobierno ateo.

    El bitcoin no debería caer en esa trampa. Hasta ahora solo las entidades cercanas al gobierno, como los bancos, se han involucrado en varias empresas de blockchain, pero no han tocado al bitcoin.

    Siguiendo con el ejemplo de la iglesia, esta debería recibir órdenes de algo que trasciende al Estado, pero tener que rogarle al Estado por dinero hace que pierda esa independencia. Además confunde la doctrina espiritual al hacer que los funcionarios eclesiásticos se dobleguen al poder estatal.

    Hasta ahora en el mundo del bitcoin, los gobiernos no han ofrecido financiar diferentes propuestas de bitcoin. Por el contrario, han aminorado la regulación.

    Que el gobierno no haya apoyado al bitcoin con subsidios es algo bueno ya que la ayuda del gobierno causa dependencia si se da por mucho tiempo. Las iglesias en países comunistas que en el pasado funcionaban bien con donaciones de sus miembros, ahora solo sobreviven con asistencia del gobierno. Los feligreses se dieron cuenta poco a poco de que sus contribuciones no eran tan importantes.

    El Estado pagaba el salario del pastor y la manutención del edificio. Cuando uno financia personalmente una actividad, siente una mayor conexión, se la toma más en serio.

    Pero que el gobierno pague por una iglesia tiene el efecto de debilitar esa iglesia. Al principio puede parecer un favor, pero la ayuda estatal es exactamente lo opuesto.

    Lo que menos querría alguien que apoya una organización es recibir ayuda del gobierno. Sin importar en qué paquete venga, la ayuda del gobierno siempre debería ser rechazada.

    Y hasta ahora los gobiernos del mundo han escogido regular al bitcoin, en vez de financiarlo, algunos creando ambientes más favorables y libres de regulación y algunos creando ambientes más ajustados.

    Consecuencias inesperadas

    La asistencia del Estado también trae consecuencias inesperadas. No importa cuánto trate algún político de hacer el bien, el mecanismo mismo de cómo funciona el gobierno suele causar que suceda lo opuesto.

    El gobierno no puede tocar el bitcoin descentralizado en su núcleo, pero se las ha arreglado para obstruir el progreso aplastando la competencia –con la Bitlicencia de Nueva York, por ejemplo– y limitando el crecimiento de la red de pago creando leyes impositivas punitivas.

    Sin embargo, además de la regulación, otras cosas empeorarán si la comunidad acepta voluntariamente ayuda del gobierno. Cualquier intervención del gobierno frenará la innovación, reducirá el contacto entre el consumidor y el emprendedor, reducirá la competencia y, dependiendo de qué tan cerca el gobierno ayude a bitcoin, podría crear problemas mayores que no serían visibles en lo inmediato.

    Los gobiernos en general no pueden, en esta etapa, dañar el éxito final del protocolo bitcoin y las muchas funciones que se construyen sobre él, especialmente ya que hay competencia entre gobiernos del mundo para brindar un marco regulatorio mejor.

    Si uno viera este asunto desde la perspectiva de quién lidera, el gobierno o bitcoin, parece que la comunidad del bitcoin lleva la delantera. Pero por la misma naturaleza del bitcoin, el gobierno se mantiene a corta distancia, que es exactamente donde se lo debería mantener.

    La competencia es buena, incluso para los bancos

    La competencia es buena para los consumidores y para la innovación. Muchos emprendedores lo consideran algo grandioso porque los empuja a lograr lo óptimo, creando versiones mucho mejores de su producto de lo que podrían de otras formas.

    Así que cuando bancos y compañías establecidas compiten en el espacio blockchain, debería considerarse una buena noticia. Estos proyectos usualmente no son innovadores. Hasta ahora no hemos visto nada ni remotamente comerciable, pero me entusiasma ver que los consumidores tengan la oportunidad de acercarse o evitar esos productos.

    Sin embargo, la experiencia muestra que muchas grandes compañías establecidas tienen poca inventiva.

    Están acostumbradas a mercados no competitivos creados por la regulación del gobierno, con grandes barreras para entrar.

    Muchas compañías tienen modelos de negocios que se sienten cómodos en poner su inversión en cabildeos en vez de investigación y desarrollo. Sería irrisorio esperar que una compañía así desarrolle tecnología que compita con bitcoin, ni hablar de remplazarla.

    Bitcoin ofrece algo que una entidad centralizada no puede igualar. Es la puerta al futuro de no tener que depender jamás de un centro de confianza. No obstante, muchas industrias producen productos que son populares, con buen marketing pero que la gente en la industria considera pura basura.

    Así que espero con gusto ver qué decidirá el mercado sobre el futuro financiero, y qué rol jugarán el bitcoin y otros protocolos criptográficos en ese futuro.

    Allan Stevo es un pensador libertario y autor de “The Bitcoin Manifesto”.

  • El falso encanto de las burbujas económicas

    Diez años después de la última crisis financiera, los efectos del colapso fueron ampliamente olvidados. ¿Y por qué no? Las cosas difícilmente podrían estar mejor.

    El mercado de valores está en auge. El desempleo está alcanzando niveles tan bajos que no se ve desde los años 2000 y ¡Antes de eso! Desde los años 1960, incluso los trabajadores desalentados están retornando a la fuerza laboral.

    El mercado casi muerto de bienes raíces está alcanzando alturas históricas como lo hizo en la época de la burbuja inmobiliaria de hipotecas de alto riesgo de 2006, mientras que florecen desarrollos inmobiliarios nuevos como si fueran setas en mercados de moda de Manhattan y Seattle.

    Y a pesar que los precios sujetos a intervención gubernamental se dispararon (bancos, matrículas universitarias, cuidado infantil, salud y vivienda), nueva tecnología e innovación, disminuyeron los precios del sector privado en: autos, muebles, vestimenta, servicios de telefonía celular, TV y viajes. Los otros artículos más consumidos como YouTube, Facebook y videojuegos populares de móvil, continúan siendo gratuitos.

    Nuevamente gracias a la tecnología, Estados Unidos está acercándose a la independencia energética debido a la revolución del gas de lutita, y gracias a eso, el precio del petróleo estuvo moderado por más de tres años.

    Melody Yang actúa en el espectáculo Gazillion Bubble en New World Stages en Nueva York, 22 de marzo de 2014. (Samira Bouaou/La Gran Época)

    El Congreso recientemente aprobó la reforma tributaria más grande desde los recortes impositivos de Bush en 2001. Lo único que no es exactamente igual a la burbuja tecnológica de 1999 es el gobierno federal, que está lejos de lograr el segundo superávit presupuestario desde los años 70. La lista mensual del Nasdaq hasta fines de enero así como de las valuaciones de valores, se ven exactamente igual que las primeras semanas del año 2000, durante la última de las famosas burbujas de capital.

    La Oferta Inicial de Moneda (mecanismo de financiamiento de proyectos por internet y la criptomoneda) reemplazaron la Oferta Pública de Venta de los 90, que constituía una oferta pública de acciones; pero la promesa de la próxima revolución tecnológica es la misma.

    La emoción es exuberante y casi todo el mundo ve de forma positiva la perspectiva a corto plazo de acciones y de la economía. Todo el mundo parece estar ganando ahora, sea que ganen dinero en un trabajo bien o mal pagado, sea que vean aumentar sus ahorros para jubilarse en la cuenta del mercado de valores, o sea que estén haciendo múltiplos comerciando criptomonedas. Nadie quiere que la fiesta se termine, como ocurrió en 1999 y en 1929.

    No durará

    Pero hay otra cosa siniestramente similar a las burbujas del pasado reciente y distante, que la mayoría de la gente prefiere ignorar: la Reserva Federal inició un ciclo de austeridad desde hace ya dos años.

    Después de básicamente decirle al mercado que contaba con el apoyo de la Reserva Federal durante la crisis a largo plazo de Administración de Capital, la Reserva Federal aumentó las tasas casi un dos por ciento entre enero de 1999 y junio de 2000 debido a que ésta se dio cuenta de que la burbuja tecnológica y el margen de especulación, tenían que ser contenidos.

    Como es usual, esto no terminó con el aterrizaje suave que los planificadores centrales, que siempre esperan y nunca logran, sino con una crisis de proporciones épicas causando la baja del Nasdaq a un 80 por ciento en menos de dos años. Los inversores tuvieron que esperar quince años para que alcanzara la vieja suba de 5132.

    La historia también atribuye a la Reserva Federal el haber explotado la burbuja de 1929 al comenzar a ajustar en 1928, haciendo bajar al Dow un 85 por ciento, a lo que siguió una espera de 25 años para ver un alza de nuevo en 1954.

    Y a pesar de que el reciente ciclo de aumento de tasas de la Reserva Federal de un 0% a un 1,25% es minúsculo en el contexto histórico, al menos es algo en relación al período de tasa de cero interés de los últimos diez años, así como en relación a la época de flexibilización cuantitativa.

    ¿Por qué importa esto? Porque el mercado, sea de bienes raíces o de valores, está construido sobre los inestables cimientos de una deuda siempre en aumento.

    Tanto las compañías como los especuladores individuales de la bolsa han estado consumiendo sus acciones hasta sus reservas, empujando la deuda de la Bolsa de Valores de Nueva York y a la deuda corporativa, a los niveles más altos de todos los tiempos en términos absolutos. Lo mismo sucede con los préstamos bancarios para bienes raíces y por supuesto con la deuda del gobierno federal.

    Mientras que las empresas emitieron cantidades récord de acciones en 1999 para comprar las acciones de su competencia y emitieron cantidades récord de deuda para tomar las empresas privadas en 2007 y 2008, ahora en cambio las empresas emitieron cantidades récord de deuda para recuperar sus propias acciones.

    Pese a que los capitalistas de riesgo desperdiciaron cientos de miles de millones en proyectos punto.com (no rentables) en 1999, la nueva generación de inversores de riesgo está desperdiciando decenas de miles de millones en Oferta Inicial de Moneda o en empresas que no ganan ningún dinero, como Uber.

    Incluso jugadores de fútbol europeos, están sobrepasando las valuaciones de la última tendencia de traspaso de jugadores de principios de los 2000. Esta vez, Paris Saint-Germain tuvo que pagar US$ 250 millones por Neymar Jr. cuando el Real Madrid “solo” había pagado US$ 80 millones para obtener a Zinedine Zidane en 2001, uno de los mejores jugadores de la historia.

    Hoy en día algunos clubes pagan esa cantidad para conseguir defensores centrales comunes y corrientes.

    El problema de la deuda

    La deuda en sí misma, no es un problema cuando es utilizada para propósitos productivos. No obstante la Reserva Federal distorsionó el mercado al mantener demasiado bajas las tasas de interés por demasiado tiempo, haciendo así que las empresas de riesgo no rentables se volvieran “rentables”.

    Debido a que los bancos pueden manufacturar crédito de la nada, prestarlo a cambio de ganancias y esperar que el gobierno los saque de apuros si algo sale mal, los préstamos se otorgan con imprudencia –al igual que las hipotecas de alto riesgo de hace una década.

    Una vez que se cierra el grifo del crédito barato, los proyectos no rentables tendrán que ser liquidados como ocurrió en la crisis de las hipotecas de alto riesgo.

    Como siempre, esto afectará primero a las empresas más marginales y no rentables: como la mayoría de las Ofertas Iniciales de Moneda (criptomonedas) y préstamos de alto riesgo para la compra de autos. Pero entonces, la crisis crediticia se llevará a sí misma al centro del sistema, e incluso las empresas y los emprendimientos rentables sufrirán las consecuencias.

    Las acciones de Amazon disminuyeron un 95 por ciento en la crisis punto.com; Goldman Sachs bajó un 81 por ciento durante la crisis financiera de 2008. Antes y ahora, las mejores compañías y sectores sobrevivirán y encontrarán su camino de regreso.

    De todos modos, cuando el colapso inevitable llegue y todas las fortunas de papel construidas sobre el crédito barato se hayan agotado, la gente maldecirá la burbuja tanto como al colapso.

    Valentin Schmid, para The Epoch Times

  • Treinta y dos reflexiones para liberar la droga

    Estas líneas constituyen el resumen de un trabajo que presenté en la Academia Nacional de Ciencias Económicas de Argentina y que, ampliado y desarrollado, se convirtió en un libro sobre este tema tan espinoso y delicado. Ahora presento el referido resumen en treinta y dos puntos para mi columna semanal en este diario.

    1. La tesis o columna vertebral en torno a la cual gira esta presentación estriba en que moralmente no corresponde criminalizar lo que no constituye un crimen. En este sentido, no debe confundirse un vicio por el que una persona se daña a si misma o a su propiedad con una lesión al derecho de terceros, a través de lo cual se daña a otras personas o a sus propiedades.

    2 . La drogadicción es una tragedia. Habitualmente produce lesiones cerebrales irreversibles, masacre psíquica, distorsión de los sentidos y de la capacidad perceptual. La abstinencia suele estar acompañada de dolores musculares intensos, calambres extendidos por todo el cuerpo, expulsión de abundantes fluidos, escalofríos, notoria disminución de la actividad cerebral, debilitamiento extremo, aumento de la frecuencia respiratoria, dilatación de las pupilas, todo lo cual ocurre en un contexto de tremenda zozobra.

    3. La tragedia se pone de manifiesto al observar seres que decimos humanos solo por algunos rasgos externos de quienes están tirados en las calles, desalineados al extremo de la roña, con piernas y brazos que se asemejan a palos de escoba, llenos de venas saltonas y agujereadas por todas partes, rostros desencajados, ojos inyectados en sangre sin expresión, bocas babeantes con labios púrpura resecos y rajados, pieles de un amarillo mortecino, tabiques nasales perforados y generalmente vestidos con colores fúnebres, estampados con calaveras de diversas dimensiones. Esta es la imagen viva de la tragedia, aunque debe puntualizarse claramente que una cosa es el uso y otra el abuso, de mismo modo que no todos los que beben alcohol están en estado de delirium tremens. El poeta que se cree más inspirado o el operador de Wall Street que se cree más eficiente consumiendo drogas, no necesariamente están incluidos en el cuadro que acabamos de dibujar.

    4. Por las razones que a continuación expondremos, la prohibición de las drogas alucinógenas para usos no medicinales intensifica en grado exponencial la drogadicción y extiende de modo horripilante la tragedia a los que deciden no intoxicarse, del mismo modo que ocurrió con la Ley Seca en los Estados Unidos que hubo que abrogarla debido a la organización criminal que creó, al aumento colosal del alcoholismo, la muy extendida corrupción de autoridades que generó y los daños y muertes de inocentes que produjo, junto con los costos astronómicos que debieron afrontarse.

    5. La prima por el riesgo de operar en ese mercado, hace que el precio de la droga se eleve sustancialmente, generando abultados márgenes de ganancias.

    6. Ese precio elevado permite que irrumpan en el mercado las drogas sintéticas, de efectos mucho más devastadores que las naturales.

    7. También los altos precios permiten que aparezca la figura del “pusher” quien obtiene miles de dólares semanales y que se ubica generalmente a la entrada de los colegios y otros lugares para atraer clientela, especialmente de gente joven.

    8. El costo de la escalada, solamente en los Estados Unidos, se ha elevado en un 50.000% desde que empezó la llamada “guerra contra las drogas” en la década de los setenta, lo cual debe ser sufragado por todos, consumidores y no consumidores de drogas.

    9. El comercio en el mercado negro no permite la contención por parte de médicos y de los tribunales en caso de fraude en la venta, a los efectos de evitar castigos.

    10. El comercio en el mercado negro obliga a los consumidores a entrar en el circuito criminal, con todos los riesgos que de ello se deriva, lo cual, en algunas oportunidades también dificulta la utilización de drogas para fines terapéuticos.

    11. El comercio en el mercado negro tiñe las actividades legítimas a través del “lavado” de dinero, lo cual oscurece las contabilidades y los registros de los negocios de una y otra característica.

    12. Las documentaciones correspondientes atestiguan la monumental corrupción de autoridades policiales, de jueces, gobernantes, militares y agencias encargadas de controlar el mercado de drogas.

    13. Cuanto mayor la persecución, más trabajo intensivo se hace el mercado de drogas ya que, por razones de seguridad, los contactos se hacen en forma de red donde cada uno tiene relación con un grupo y así sucesivamente, lo cual incluye a menores por considerárselos no imputables.

    14. Cuanto mayor es la persecución en una zona, mayores son los estímulos e incentivos para la extensión del mercado a otras áreas.

    15. Cuanto mayores son las dificultades para entrar la droga a un área, más capital intensiva se vuelve la actividad montando laboratorios locales.

    16. Cuanto mayor es la persecución, mayor es el número de gente violenta que se contrata en la actividad de las drogas.

    17. Cuanto mayor es la persecución, mayor es el número de víctimas inocentes heridas y muertas.

    18. En forma creciente se observa la impunidad con que actúan y el interés por parte de los encargados de controlar el mercado de drogas para repartirse los activos de los barones de las drogas y de muchos otros que nada tienen que ver con la drogadicción.

    19. Debido a que se trata de una relación contractual voluntaria, en el mercado de drogas no hay víctima ni victimario, por tanto debe recurrirse a la figura del “soplón” que necesariamente significa abuso de derechos y lesión de libertades, a través del entrometimiento en el secreto bancario, escuchas telefónicas, invasión de domicilio y detención sin juicio previo.

    20. Existe una conexión entre los abultados márgenes operativos del negocio de la droga con el terrorismo, en cuanto a la financiación de sus actividades criminales.

    21. En muchas ocasiones se presenta una anomalía estadística vía un error de inclusión en cuanto a la relación drogas-crimen. No es relevante tomar el universo de crímenes y constatar que existe una alta proporción de drogadictos. Lo relevante es tomar el universo de drogadictos y constatar que hay una proporción mínima de personas que cometen crímenes. Más aun, en innumerables casos el nexo causal se invierte: el criminal se droga debido a que habitualmente un crimen cometido bajo los efectos de las drogas constituye un atenuante en lugar de un agravante.

    22. Paradójicamente, se suele considerar al drogadicto como un enfermo y , sin embargo, se lo manda a la cárcel. Se dice que hay que protegerlo contra sus propias necedades y, sin embargo, se lo castiga. Existe el error de atribuir una enfermedad a toda conducta incivilizada, como si se tratara de difteria o cáncer. También se suele atribuir al drogadicto la condición de “enfermo mental” sin tener en cuenta que la patología define la enfermedad como una lesión orgánica y, por tanto, resulta una metáfora peligrosa el extrapolar la noción de enfermedad a la psique, el alma o la mente, allí donde no existen problemas químicos. No somos solo kilos de protoplasma, los estados mentales son los que nos permiten rechazar el determinismo físico y adherir a los propósitos deliberados que, a su vez, hacen posible la distinción entre proposiciones verdaderas y falsas, y, consecuentemente, la argumentación y las ideas autogeneradas que, a su turno, abren la posibilidad de revisar nuestros propios juicios. Se dice, sin embargo, que el drogadicto no es un sujeto libre, como si no hubiera decidido libre y voluntariamente afectar su estructura intelecto-volitiva. Esto último nos recuerda a la persona que asesinó a sus padres y luego, en el juicio, pedía misericordia porque era huérfano.

    23. Son muy bienvenidas todas las campañas y acciones que se financien con recursos propios tendientes a la rehabilitación de drogadictos que optan por dejar el vicio, pero no debería utilizarse coactivamente el fruto del trabajo ajeno a través de esa contradicción en términos denominada “Estado benefactor” ( ya que la caridad, la beneficencia y la solidaridad no se realizan por la fuerza) para atender a quienes deliberadamente se han puesto en esa situación.

    24. En nuestra propuesta, el trato con menores sería de la misma forma en que hoy se trata el tema de la pornografía, la licencia de conducir y el alcohol. Por las mismas razones no se daría lugar a la publicidad de drogas y en los lugares públicos se castigaría a quienes ponen de manifiesto la imposibilidad de controlarse a si mismos ya sea por haber ingerido tranquilizantes, alcohol, drogas o lo que fuera, del mismo modo que ocurre cuando un vehículo transita sin frenos o , de noche, sin luces.

    25. Cualquiera podría actuar como subrogante para defender el derecho de una criatura por nacer, si la madre ingiere drogas que provocan malformaciones habitualmente conocidas como “crack babies”. Descuento que en esta calificada audiencia se conoce que la microbiología moderna enseña que hay una persona en acto desde el momento de la fecundación del óvulo con toda la carga genética completa y que si bien hay distintos comportamientos posibles de la madre en el período de gestación, hay un juicio prudencial y de decencia que no autoriza a mutilar, malformar y mucho menos aniquilar a la persona por nacer.

    26. Nuestro análisis está dirigido a las relaciones entre adultos. Hay infinidad de actividades que son riesgosas como el boxeo y el aladeltismo y hay infinidad de actividades que producen muchas más muertes que la drogadicción como el alcoholismo, el tabaco y las dietas perversas. En nuestro caso se trata de subrayar que la contracara de la libertad es la responsabilidad individual. No resulta procedente “jugar a Dios”, o mejor dicho, tener la arrogancia y la soberbia de “ser más que Dios” ya que incluso en todas las grandes religiones se acepta que Dios, a través del libre albedrío, permite que el hombre se condene o se salve según sea su respectiva conducta. Por otra parte, como se ha dicho, si le damos mas importancia al alma que al cuerpo, habría que prohibir cosas tales como la lectura de libros dañinos y obras teatrales perjudiciales para la mente.

    27. Las causas de la drogadicción siempre radican en un problema de carácter. Suele comenzar con la idea de vencer la timidez de cantar en público, con la idea de combatir el temor frente a una audiencia para hacer uso de la palabra, con la idea de facilitar la socialización, como rebeldía, como curiosidad o para seguir lo que otros hacen . En cualquier caso, es siempre consecuencia de decisiones personales y de una mala administración del propio carácter. Lo que no es admisible es endosar la responsabilidad a factores como la pobreza, puesto que dado que todos provenimos de las cavernas, sería una falta de respeto a nuestros ancestros el sostener semejante tesis, sin perjuicio de constatar que en no pocos círculos de la “alta sociedad” la drogadicción está generalizada, con la diferencia de que muchas veces se los exceptúa del castigo por los contactos que mantienen con el poder de turno, con los que frecuentemente no cuentan aquellos de menores recursos.

    28. Si se deja sin efecto esta llamada “guerra contra las drogas”, la eliminación del elemento crucial del “fruto prohibido”, la desaparición de los “pushers” y la no existencia de la publicidad, constituyen tres factores que cambiarían lo que en la economía convencional se denomina “la función de la demanda” produciéndose un corrimiento de la curva correspondiente hacia la izquierda. Pero debemos repetir que estas medidas de liberación del mercado de drogas no las propugnamos por razones primordialmente utilitarias sino por motivos morales, es decir, no criminalizar lo que no constituye un crimen. Podemos incluso suponer que simultáneamente a la liberación cambian las estructuras axiológicas de la gente y hay más personas que deciden drogarse hasta perder el conocimiento o, a los efectos, deciden constiparse hasta morir o no ingerir alimentos nutritivos. Cada uno debe asumir la responsabilidad por lo que hace y, en una sociedad abierta, el aparato de la fuerza que denominamos gobierno debe utilizar la violencia solo a título defensivo, nunca ofensivo. Aunque no es lo que ocurre, admitimos también que la prohibición puede cambiar los valores de las personas reduciendo el consumo de drogas del mismo modo que es posible que hubieran más cristianos convertidos durante la Inquisición o que se leyera menos sobre la libertad después de la quema de libros por Hitler, pero insistimos en que se trata de un asunto eminentemente ético.

    29. Las drogas naturales a que aludimos vienen consumiéndose desde hace 2000 AC, comenzaron los problemas con la prohibición, que, dicho sea al pasar, fueron el resultado de estudios de mercado que realizó la mafia después de que los dejaron sin el negocio del alcohol. Los casos de la liberación de la marihuana en ocho estados en USA y el caso de la liberación parcial en Holanda no resultan concluyentes puesto que están rodeados de medidas contradictorias como el establecimiento de cuotas y, en este último país, con políticas contraproducentes como el reservar espacios públicos para drogadictos, el ofrecerles jeringas sin cargo etc. Por otra parte, en general, se ha criticado la posible liberación con el argumento que la disminución notable en los incentivos que tendrán lugar allí donde se liberan las drogas hará que los traficantes se trasladen a otros lares, lo cual es absolutamente cierto pero esto hará que se reconsideren las políticas en esos otros lados, del mismo modo que ocurre cuando en unos lugares se combate con mayor eficiencia la delincuencia y los delincuentes tienden a buscar espacios más propicios para sus fechorías.

    30. Sin duda que los intereses creados para que se mantenga el control son muchos y muy fuertes. Imaginemos las remuneraciones de los químicos, las tareas agrícolas, las fábricas de plaguicidas, los transportes, la actividad financiera y bancaria, los expertos en contabilidad y manejo de carteras, los gobernantes, policías, jueces, militares, agentes de organismos de control, los “traqueteros”, las “mulas o camellos”, los “topos” y tantas empresas y emprendimientos vinculados a las drogas horizontal o verticalmente.

    31. Aquellos intereses creados se imponen frente a los resultados nefastos que produce la persecución en el mercado de las drogas : el aumento de la drogadicción, la lesión a los derechos de las personas, el costo de la “guerra” y la corrupción escandalosa. Thomas Sowell afirma que “Las políticas se juzgan por sus resultados, pero las cruzadas son juzgadas por lo bien que los hace sentir a los cruzados”.

    32. Debe subrayarse que cuando sugerimos no criminalizar lo que no es un crimen y, consecuentemente, liberar el mercado de drogas, no nos limitamos al consumo como se ha hecho en algunos lugares, legislación que parece fabricada por los comerciantes de narcóticos ya que se colocan en el mejor de los mundos: restringen la producción con lo que se les asegura márgenes de ganancias suculentos y se deja expedito el consumo. Milton Friedman, el premio Nobel en Economía y precursor contemporáneo de la liberación de las drogas, escribe que “ Las drogas son una tragedia para los adictos. Pero criminalizar su uso convierte la tragedia en un desastre para la sociedad, tanto para los que la usan como para los que no la usan.” Quiero concluir este breve resumen con una cita de Thomas Jefferson que reza así: “No podemos renunciar y nunca renunciaremos al derecho a nuestra conciencia. Solo respondemos por ella ante Dios. Los poderes legítimos del gobierno se aplican sólo si hay lesión a otros.”

    Extracto publicado en el libro Meditaciones para Meditar, editado por ISA Panama.

  • Uber cuelga los guantes, ¿está fallando el capitalismo?

    El Sistema se está tragando a Uber, logrando que firmen una propuesta para prohibir la propiedad particular de autos autónomos; que no es más que otro esquema de clientelismo político con el cual una empresa se propone lograr un monopolio a través de una coyunda diabólica con el sistema de centralismo político. Esto me causa gran consternación dado que he sido un entusiasta promotor de Uber, como un medio tecnológico con gran potencial de resolver los más acuciantes problemas viales y del transporte.

    Uber no fue la primera empresa en iniciar el servicio de transporte compartido; fue una empresa bajo el nombre de “Sidecar” (www.side.cr) que fue la Royal Crown Cola (RCC) del servicio que unía el hambre con las ganas de comer o transportista con los que tienen ganas de ser transportados. También esta Lyft que estuvo en la escena antes de Uber. Y ¡claro! que muchos conductores de Uber no sólo usaban sus autos particulares, sino que carecían de la licencia para comerciar en el transporte. A fin de cuentas, esto se traduce en un solicitud de monopolio en contra de sistemas más económicos y, definitivamente, no menos seguros.

    Ahora que Uber se enfrenta a los autos robóticos, que pueden reducir aún más los costos operativos, el asunto ya no les resulta simpático y salen a buscar protección gubernamental en contra de la “competencia desleal”; lo cual es música para el político clientelista.

    Y a riesgo de ser repetitivo a cansancio, no es que esté en contra de las leyes y regulaciones sino en contra del exceso de leyes, y particularmente de las leyes que, más que proteger la seguridad, surgen como esquemas monopólicos de intervención estatal. Los Uber que antes se peleaban con los “taxi pirata”, ahora usan el mismo discurso que sus antiguos adversarios, acusando una “competencia desleal”.

    Pero, luego de ver todo eso, surge la pregunta: ¿Por qué o cómo es que las empresas que antes luchaban del lado claro de la fuerza, ahora se unen al lado oscuro? En realidad, las empresas no tienen toda la culpa de lo que ocurre. No perdamos de vista que el vicio de la gobernanza excedida y torcida nos viene con la historia; que es una historia de control y bucanerismo político; y es iluso pensar que, de pronto, por arte y benevolencia, el tigre y el león dejarán de ser carnívoros. Por su parte, las empresas responden ante sus inversionistas, para ver no sólo como sobreviven sino como logran ganancias. El problema rebota a los gobiernos en el sentido paralelo del gato que nadie le coloca el cascabel. Si nadie chilla, pues siguen aplastando colas.

    La otra realidad es que venimos alertando que, frente a los cambios tecnológicos disruptivos, los gobiernos, como también las empresas y hasta los trabajadores, en vez de ver cómo se acomodan a los cambios, van a chillar para no permitir que los autos reemplacen a las carretas y los caballos. Por otro lado, los políticos que no son expertos en todo, cuando entra el Sr. Uber o quien sea, y pide protección, aduciendo que tal o cual le está arrebatando la paila sin poseer la debida “licencia”, pues para el legislador ello es música celestial. No olvidemos que los políticos, en general, son coleccionistas de problemas; que de no existir les tornaría obsoletos.

    https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=64517567
    By Dllu – Own work, CC BY-SA 4.0,

    La norma o tónica ha sido que quien más llora, más biberón toma, lo cual se extiende hasta los organismos de justicia; los cuales, en vez de juzgar por el lado justo, juzgan por el lado de quienes ejercen el sufragio. En los EE. UU., por ejemplo, se descubrió un grupo de cabilderos de los diseñadores de interiores que se paseaban por los estados cabildeando a legisladores para que dictasen leyes de licenciamiento para ejercer la actividad de diseño de interiores. ¡Imagínense que el estado dicte en qué sitio de la casa puedes colocar tus muebles!. En Panamá está el caso de la licencia para ser estilista. ¿Qué sentido tiene eso? ¿Tiene el estado que protegernos en contra de un mal corte de cabello?; que, a fin de cuentas, igual puedes salir trasquilado.

    Al menos en los EE. UU.  existen organismos cívicos, que se dedican a descubrir estos esquemas monopólicos para demandarlos. ¿Cuánto de esto tenemos en Panamá? Tengo años sugiriendo a organismos de la sociedad civil que no se queden efectuando comunicados, sino que inicien demandas contra medidas que violan nuestras libertades fundamentales.

    Y tomando otro caso histórico, en la época de la prohibición del alcohol en los EE. UU., los que cabildeaban a favor de la veda del alcohol eran los contrabandistas y operadores de alambiques. O está el caso de una joven africana que pasó su juventud en África, en dónde su madre le enseñó a tejer el cabello. La joven emigró a los EE. UU. en dónde su destreza con el tejido de cabello le resultó económico; hasta que un día fue acusada de tejer sin licencia. Le dijeron que, para volver a tejer, tendría que ir a la escuela de belleza; pero resulta que en la escuela nadie sabía hacer lo que hacía la joven. Y así van los casos.

    Entonces, no debe extrañarnos que el capitalismo no funcione; pues, no es capitalismo.

  • Las Relaciones Internacionales de América

    En una reciente entrevista el Secretario de Estados de Estados Unidos Rex Tillerson advirtió que Rusia y China están asumiendo una relación traumática en América Latina y urgió a los poderes regionales a trabajar con Estados Unidos. En los momentos que estamos viviendo esa advertencia es absolutamente errónea, y más aun con la política a seguir de M. Trump respecto al comercio internacional.

    Creo que es importante reconocer que la Rusia de Stalin ha sido superada con el advenimiento de Putin, y la China de Mao Tse Tung fue superada notablemente con el advenimiento de Deng Xiaoping, y en esa dirección con algunas variaciones continúa Xi Jimping. Voy a insistir entonces en un tema trascendente que parece ser ignorado por Mr Tillerson. Por ello insiste en considerar que Rusia y China como poderes imperiales que hacen beneficios solo a su propio pueblo. Recuerde Mr. Tillerson, “América First”.

    Esa observación igualmente ignora que las relaciones económicas son la antítesis de la guerra, pues son determinadas por un interés común. Fue en reconocimiento de esa realidad que Estados Unidos al final de la segunda Guerra Mundial envió a Europa el Plan Marshall, con el objeto de recatar las economías europeas especialmente Alemania. Y lo mismo hizo para rescatar la economía japonesa.

    Igualmente la inversión extranjera beneficia al que invierte y al país donde se invierte. Respecto a la negativa de Mr. Tillerson de reconocer esa realidad, nos encontramos que pareciera que concuerda con Lenin que en su Imperialismo, Etapa Superior del Capitalismo escribió: “En tanto el capitalismo reconozca lo que es, el excedente del capital será utilizado no con el propósito de elevar el nivel de vida de las masas en un país dado, porque esto significaría una declinación de las ganancias de los capitalistas, sino con el propósito de aumentar las ganancias exportando capital a los países retrasados”.

    Insistiendo con la guerra voy a repetir el pensamiento de Alberdi cuando escribió: “Las guerras serán más raras en la medida que sus efectos se hagan sentir entre los que las declaran y las incitan”. Como ya he reconocido en anteriores oportunidades, eso fue lo que ocurrió con la invención de las armas nucleares, que como bien reconociera Juan Pablo II: «No son bélicas son disuasorias”. Y recientemente Putin dijo: «Una guerra con Estados Unidos es lo último que quiero hacer”.

    SOCHI, RUSSIA – AUGUST 30: Russian President, Vladimir Putin (R) and Rex Tillerson (L), Chairman and CEO of Exxon Mobil during a signing ceremony for an arctic oil exploration deal between Exxon Mobil and Rosneft on August, 30, 2011 in Sochi, Russia. (Photo by Sasha Mordovets/Getty Images)

    Pero sigue Tillerson diciendo que «el sistema de desarrollo de la China es un recuerdo del pasado”. Ese juicio es igualmente empíricamente equívoco. Fue solo hace unos doscientos años que se desarrolló el sistema que cambió la historia del mundo. Y créase o no es el sistema que China ha estado implementando, si se quiere desde el poder absoluto. Recordemos que en Estados Unidos los Founding Fathers criticaron ética y políticamente la democracia y hasta 1918 no votaban las mujeres, ni los negros ni nadie que no tuviera un determinado nivel de ingreso.

    Si la China no hubiese aceptado los principios económicos de ese sistema no estaría recibiendo un 40% de la inversión extranjera. Y por consiguiente no habría estado creciendo a las tasas que ha crecido y convertido en la segunda economía mundial. En tanto que la Unión Europea en función del socialismo democrático no crece. Proceso que había sido previsto por Eduard Bernstein en discusión con Lenin y reconoció que el socialismo se podía sin revolución y democráticamente.

    Siguiendo con el pensamiento de Mr. Tillerson, dijo: “La práctica del comercio injusto determina el costo de trabajos locales”. Esa es otra observación falaz y que aparentemente forma parte del pensamiento de Mr. Trump. Él ha ignorado que el problema pendiente han sido las políticas latinas de sobrevaluación monetaria. Y en Argentina lo hemos vivido repetidas veces y lamentablemente lo estamos viviendo. El problema de Rusia lo plantea en otros términos y vuelve sobre la problemática de la guerra y así sostiene que Rusia le vende armas a gobiernos que no respetan principios democráticos. Ese no es un problema pendiente hoy en América Latina sino que se presenta en el sudeste asiático y el mundo musulmán. Particularmente el caso de Siria. Por supuesto entre países que no tienen armas nucleares.

    Otro pensamiento con el que si concuerdo es el referido al gobierno de Maduro en Venezuela, que considera un régimen corrupto y hostil. Mi única diferencia al respecto es que al tiempo que se critica a Venezuela, se ignoran los crímenes de los Castro y la pendiente falta de libertad en Cuba. O sea, se pacta con Raúl Castro, que es la expresión dada de un régimen totalitario. Y esa ignorancia no se limita a Tillerson sino que se extiende por Europa y América Latina.

    Asimismo coincido con  el criterio de Tillerson respecto al embargo de Estados Unidos a Cuba. Esa decisión no ha tenido otro efecto que justificar al régimen castrista frente al supuesto imperialismo americano. Por tanto se ignora que el hambre en Cuba no se debió al embargo, que la izquierda denomina erróneamente bloqueo. El hambre se debió al sistema comunista instaurado que comenzó por eliminar la propiedad privada en Cuba.

    Las presiones económicas no cambian la historia de los regímenes totalitarios. Tan solo pesan sobre los pueblos que las padecen. El embargo y el acuerdo de Kennedy con Krouchew de entregar a Cuba a la órbita soviética lo considero el pecado capital de la política internacional americana. Política que continuara con el acuerdo de Obama con Raúl Castro.

    Voy a insistir entonces en otro aspecto en el que comparto el criterio del presidente argentino Macri. Las relaciones con Estados Unidos no son una alternativa a Rusia y China sino que son complementarias. Por esa razón en su reciente visita a la Argentina en su reunión con Macri se llegó a un acuerdo con Estados Unidos. Pero valorando al respecto las inversiones chinas en Argentina no pueden menos que ser beneficiosas. No puede olvidarse que la China tiene el mayor superávit comercial con la Argentina.

    Para terminar me voy a referir al problema de la droga, y me voy a permitir un planteo inusitado. Ya debiéramos saber que el 80% de toda la droga que se consume en el mundo, se consume en Estados Unidos. Y Estados Unidos tiene una experiencia que debiera constituir una enseñanza. La venta de alcohol estaba prohibida constitucionalmente en Estados Unidos hasta que se percataron de la inconsecuencia de esa decisión y la derogaron constitucionalmente. Desde mi punto de vista el consumo de droga es un error personal, pero evidentemente su prohibición no lo impide y por el contrario se crea el negocio más rentable y más criminal de la historia.

  • Boom y Desplome de la Reserva Federal

    Se suponía que los bancos centrales iban a terminar con el ciclo de boom y desplome, en cambio, lo agravaron.

    Los políticos crearon el sistema de Reserva Federal de Estados Unidos en respuesta a la crisis de Knickerbocker de 1907, cuando las acciones cayeron un 50 por ciento durante un período de tres semanas y el sistema financiero se paralizó. Este nuevo sistema centralizado, con la Reserva Federal como prestamista, en última instancia pretendía terminar definitivamente con los ciclos de auge y caída.

    Después de más de 100 años de muchas subas y bajas, se puede decir con seguridad: que la Reserva Federal fracasó en su intento por prevenir desplomes catastróficos, como la Gran Depresión del 1930 o la Gran Recesión de 2008. Pero no sólo no logró impedirlos, sino que el Sistema de Reserva Federal y la banca de reserva fraccionaria – en la práctica de mantener solamente reservas equivalentes a una fracción de las obligaciones de un banco – fueron los que causaron estas subas y caídas.

    Una vez más la crisis

    Todas las crisis bancarias, antes y después de la fundación de la Reserva Federal, son crisis crediticias. Los bancos emiten créditos sin respaldo para financiar préstamos para la inversión en capital físico, como hipotecas y fábricas.

    Contrariamente a la banca de reserva completa, estos préstamos no están respaldados al 100 por ciento por oro y se crean de la nada, proporcionando un mal incentivo para que los bancos aumenten el crédito para proyectos no económicos durante el boom y cobrándoles intereses. No sólo los proyectos son antieconómicos – piense en la crisis de las hipotecas de alto riesgo (subprime) que desencadenó la Gran Recesión de 2008 -, sino que la estructura de incentivos, lleva al alza de precios y a una mayor demanda en la fase de suba; al mismo tiempo crea un exceso de oferta, lo que marca el comienzo de la caída de precios. Una vez más, los bienes raíces son un buen ejemplo.

    La ley económica del reflujo normalmente llevaría a los depositantes a retirar su dinero o exigir dinero en oro, lo que llevaría al banco a la quiebra como castigo por otorgar préstamos en exceso o préstamos a malos proyectos.

    Sin embargo, debido a que el gobierno – antes como ahora – permite el pago de impuestos con dinero emitido por los bancos, rescata a los bancos cuando están en problemas y también garantiza los fondos de los depositantes. El incentivo para retirar dinero y exigir el pago en oro se reduce o se elimina por completo.

    A principios del siglo XIX un ciclo de subas y caída, hizo que los gobiernos (federal y estatal) eximieran a los bancos de la obligación de canjear por oro, sus notas creadas privadamente; otorgándoles un valor artificial al obligar a la gente a pagar sus impuestos usando las mismas notas.

    La circulación de billetes de banco, aumentó un 87 por ciento de 1812 a 1816 y las reservas de metales preciosos cayeron un 9 por ciento. Este fue el boom inflacionario.

    El boom se vio exacerbado por otro banco de propiedad privada autorizado por el gobierno federal llamado Second Bank of the United States (1816), que financió un préstamo imprudente de muchos bancos pequeños al final del ciclo de auge, lo que condujo a la primera depresión real de Estados Unidos.

    “A partir de julio de 1818, el gobierno y el Banco de los Estados Unidos (BUS por sus siglas en inglés) comenzaron a ver en qué situación desesperada se encontraban; la enorme inflación de dinero y crédito, agravada por el fraude masivo, había puesto al BUS en peligro de hundirse y de manera ilegal no pudo mantener los pagos [de metales preciosos]. Durante el año siguiente, el BUS comenzó con una serie de enormes contracciones, reducciones forzadas de préstamos, reducciones de crédito en el sur y el oeste. … La contracción del dinero y el crédito trajo rápidamente a los Estados Unidos su primera depresión económica y financiera generalizada. Había llegado a los Estados Unidos el primer ciclo de “auge y caída” a escala nacional. … El resultado de esta contracción fue una ola de incumplimientos, bancarrotas de empresas y fabricantes, y una liquidación de inversiones poco sólidas durante el auge “, escribeMurray Rothbard en “Mystery of Banking”.

    La centralización de la banca y la gestión de las tazas de interés en manos de unas pocas personas en la Reserva Federal, no mejoró este sistema de incentivos, sino que agravó los incentivos ya defectuosos.

    Una historia de crisis

    Todo esto se suponía que iba a mejorar con el Sistema de Reserva Federal que empezó a funcionar en 1914. Sin embargo, debido a que el sistema aplica los mismos principios que condujeron a un boom del crédito, los resultados sólo podrían ser los mismos.

    La Fed no solo podía imprimir dinero sin respaldo en oro, sino que sus bancos miembros podían emitir aún más préstamos utilizando sólo un poco del dinero de la Fed depositado como reserva.

    President Wilson signed the Federal Reserve Act, which creates the Federal Reserve System

    El gobierno federal también hizo que la Reserva Federal emitiera una oferta legal que proporcionara una demanda artificial de las notas impresas. Entonces, como ahora, tanto los estados como el gobierno federal aceptan pagos de impuestos solo en dinero emitido por bancos privados.

    Debido a que la convertibilidad en oro se debilitó y se eliminó completamente en 1971, el siglo de la Reserva Federal ha sido un siglo de crisis financieras.

    La Reserva Federal financió el boom de la Primera Guerra Mundial en la segunda década del siglo XX sólo para causar la “Depresión Olvidada” de principios de la década de 1920, al restringir el crédito después de la guerra.

    Después de que esta recesión terminara, la Reserva Federal relajó la política que condujo a la burbuja crediticia de los años veinte. Luego, en agosto de 1928, la Reserva Federal revirtió su política de expansión, vendió sus bonos del Tesoro y subió las tasas de interés. Esto causó que el dinero se contrajera y dio paso a la Gran Depresión.

    En comparación con la Gran Depresión, el pánico por la pérdida del 50 por ciento en el mercado de valores de 1907, fue un paseo por el parque. En 1929 las acciones cayeron 86,1 por ciento desde un punto a otro y Estados Unidos solo pudo escapar finalmente de la depresión, debido al gasto del gobierno en la Segunda Guerra Mundial.

    Ajustadas por la inflación, las acciones perdieron más de la mitad de su valor en el mercado bajista de la década de los 70. A medida que la economía estuvo por dos años contrayéndose y las tasas de inflación se dispararon en dos dígitos la Reserva Federal y sus bancos miembros habían financiado la suba del gasto gubernamental en armamento y mantequilla…

    Y solo después de que la Reserva Federal declaró oficialmente la victoria sobre el ciclo económico, tras 25 años de leves recesiones (desde 1982 hasta 2007), la Gran Recesión de 2008 hizo recordar a los planificadores centrales que la banca de reserva fraccionaria inevitablemente conduce al auge y caída.

    La Fed impulsó el alza de las punto.com y luego el boom inmobiliario con tasas de interés récord. Los bancos dieron las gracias y aprovecharon la protección del gobierno a través de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC por sus siglas en inglés) para emitir billones de dólares en préstamos incobrables para hipotecas a prestatarios de alto riesgo.

    Cuando la burbuja finalmente estalló, gracias a que la Reserva Federal elevó las tasas de interés al 5,25 por ciento, todo el sistema financiero necesitaba ser rescatado por la propia Reserva Federal y el gobierno federal.

    Cui Bono (¿Quién se beneficia?)

    Debido a los malos incentivos del sistema, uno se pregunta ¿Por qué no hemos vuelto a un simple método en el que los malos actores sean castigados, los bancos malos quiebren y por lo tanto, los otros bancos se vean obligados a mejorar su rendimiento?

    Tal vez encontremos la razón en un dicho comúnmente atribuido al poderoso banquero del siglo XIX Meyer Amschel Rothschild: “Permítanme emitir y controlar el dinero de una nación, y no me importa quién hace sus leyes”.

    El Sistema de Reserva Federal privado crea el dinero y las reservas del sistema financiero presionando solo un botón. Bancos privados – protegidos por el gobierno – emiten billones de millones de dólares en créditos.

    Así que no es de extrañar que las entidades que “emiten y controlan el dinero” de los Estados Unidos nunca sean castigadas e incluso se beneficien generosamente de los ciclos de auge y caída.

    “El poder viene en muchas formas, pero lo más decisivo a través de los siglos es el poder de otorgar o retirar crédito”, escribe James Nolt en “Economía Política Internacional”.

    John D. Rockefeller se benefició de la Gran Depresión del 1929. (ARCHIVO HULTON/IMÁGENESGETTY)

    Hay “puntos culminantes durante los cuales la economía puede inclinarse hacia un lado o el otro, dependiendo del poder relativo de los osos y toros”, como sucedió en septiembre de 1929 y 2008 escribe Nolt.

    Los bancos tienen el control en estos momentos cruciales, ya que pueden aumentar o disminuir el crédito (o el dinero) en los momentos decisivos. Pueden configurar un desplome pero también pueden iniciar un auge.

    Debido a que estos expertos tienen previo conocimiento de los eventos por venir, pueden posicionarse en consecuencia. Aunque también hay ganadores y perdedores dentro del sistema bancario, siempre son los jugadores más grandes los que se benefician a expensas de los más pequeños.

    Demasiado grande para caer

    En el caso del Second Bank of the United States, se trataba de saber si sus accionistas recibirían un golpe o si el resto de la economía caería en recesión.

    “El Banco, como mayor acreedor [de los bancos estatales], tenía dos alternativas: podía cancelar sus deudas, lo que por supuesto, acabaría con el capital contable y daría lugar a la quiebra, o en cambio, podría forzar a los bancos estatales a cumplir con sus obligaciones, lo que significaría la quiebra de la mayoría de los bancos estatales. No hubo ninguna duda sobre la elección. … La presión ejercida sobre los bancos estatales desinfló drásticamente la economía, y a medida que se debilitaba la oferta monetaria, el país se hundía en una grave depresión”, escribe Herman Krooss en “Historia Documental de la Banca y la Moneda”.

    James Nolt describe, cómo las grandes empresas japonesas que controlaban los bancos más grandes de la nación, utilizaron su poder para quebrar y absorber a los competidores más pequeños, lo que condujo a la crisis financiera de 1927.

    J.P. Morgan hacia 1890. El banco JP Morgan era y es un pilar de la Reserva Federal y se ha beneficiado de su estatus. (PICTURE POST/HULTON A HULTON ARCHIVE/GETTY IMAGES)

    “Un día, los grandes bancos controlados por los Cuatro Grandes, recortaron la línea de crédito a sus competidores y adversarios en rápido crecimiento. Exigieron el pago, cuando eso no estaba por suceder; obligaron a varios de los nuevos conglomerados más grandes de Japón a declararse en bancarrota. Los Cuatro Grandes se beneficiaron poderosamente. Debido a que muchos inversionistas comunes entraron en pánico, sin saber qué bancos estaban expuestos a los grupos en crisis, los depósitos fluyeron de decenas de bancos menores hacia los bancos más grandes, que se creía que eran seguros. En cuestión de meses, estos grandes bancos duplicaron su participación en el total de depósitos de Japón, pasando de aproximadamente una quinta parte a dos quintas partes”.

    La Reserva Federal tampoco tuvo reparos en recomendar a sus bancos miembros liquidar las tenencias de acciones en febrero de 1929, al igual que reforzó la política. Paul Warburg, socio de Kuhn, Loeb & Co., asesoró a los accionistas de su International Acceptance Bank. Por supuesto, los grandes jugadores como John D. Rockefeller, J. P. Morgan, Joseph P. Kennedy, Bernard Baruch, Henry Morgenthau y Douglas Dillon, salieron a tiempo.

    Es importante resaltar que en la década de 1920 no todos los bancos eran miembros del Sistema de la Reserva Federal y muchos de esos pequeños bancos no miembros fueron absorbidos por los bancos más grandes que tenían el capital para sobrevivir al colapso. Los jugadores más grandes como JP Morgan y Kuhn Loeb, pudieron fagocitarse de acciones y otros activos a bajo precio hasta que la liquidación terminó en 1931.

    Esto es esencialmente lo que sucedió en 2008. Los bancos más grandes y conectados como JP Morgan Chase & Co., Goldman Sachs, Morgan Stanley y Bank of America no sufrieron grandes daños gracias a un rescate masivo por parte del gobierno de los otros jugadores más débiles, y que los bancos más grandes daban por hecho. Ellos, como Warren Buffet, sabían que “el Congreso haría lo correcto”, como dijo en una entrevista de CNBC en 2008, antes de que el infame Programa de Alivio de Activos en Problemas, se aprobara en octubre de ese año.

    Los jugadores más fuertes, entonces devoraron a rivales más pequeños como Bear Stearns y Merrill Lynch con la ayuda del gobierno. A Lehman Brothers se le permitió quebrar, pero sus buenos activos fueron vendidos a Nomura Holdings Inc. y Barclays del Reino Unido.

    Los otros como Citigroup fueron salvados por el gobierno con sus ejecutivos conservando pagos de bonificaciones récord del período del boom.

    La historia del dinero y la banca contiene muchos más ejemplos como los anteriormente citados. Y en el futuro también será así, hasta que la gestión del dinero no vuelva a descentralizarse y el gobierno no permita crear malos incentivos y los malos actores se vean obligados a asumir la responsabilidad de sus acciones.

    JOSHUA PHILIPP Y VALENTIN SCHMID.
    Las observaciones expresadas en este artículo son las opiniones de los autores y no reflejan necesariamente los puntos de vista de La Gran Época y reproducidos por GCCViews.
  • El gobierno del pato rengo. Las ventajas de no hacer nada

    El pato rengo (lame duck) es un pato que ya no puede seguir el ritmo de la bandada y es blanco de los depredadores porque esta enfermo y cansado. En política, el pato rengo es un político que se sabe que está pronto a dejar el cargo, por lo tanto no puede proponer cosas importantes ni tomar medidas polémicas porque se sabe que éstas pueden ser revocadas pronto por el siguente en su puesto.

    Muchas de las medidas de la administración Obama tomadas por acción ejectutiva fueron revocadas por Trump; muchos de los intentos del Toro de amarrar a Mireya fueron destruidos en cuestión de meses por ésta. En otras palabras, el gobernante que tiene estatus de pato rengo ve su poder disminuido, ya que la gente está menos dispuesta a cooperar con un político que se sabe que pronto va a dejar el poder. A rey muerto rey puesto, la gente prefiere esperar unos meses para lidiar con el que venga despues porque sabe que sus decisiones tienen mas oportunidad de mantenerse en el poder.

    Por esa razón los diputados están menos dispuestos a venderse y a acatar lo que el Ejecutivo proponga, como vimos en el rechazo del nombramiento de las magistradas. Cuando un político va de salida, sus medidas más importantes y de más largo alcance que no sean populares van a ser vistas como bombas para el siguente gobernante y éstas no van a tener el apoyo de los políticos que piensan en su propia reelección. Y esto es bueno para Panamá por muchas razones. Por ejemplo:

    Suiza tiene las mismas presiones que Panamá para cumplir con la OCDE. Suiza ha firmado muchos de los mismos documentos que ha firmado Panamá. Pero Suiza no se ha caracterizado por el servilismo de penalizar la evasión fiscal o de implantar la factura electrónica. Los Suizos saben que el mundo los presiona y tienen que ceder en algunas cosas, pero no se lanzan con el entusiasmo a llevar al país al suicido colectivo de nuestros actuales gobernantes. Esperemos que la Asamblea, ante las próximas elecciones esté menos dispuesta a permitir que el gobierno actual le deje bombas regulatorias y económicas a los gobernantes del próximo quinquenio.

    A poco más de un año de las elecciones nos hace preguntarnos cuál es el legado que le quieren dejar al país. Porque es claro que prentenden continuar el poder y honestamente sienten que tienen una buena oportunidad para repetir en el 2019. Lo per es que al menos que los panameños tengan un ataque de masoquismo colectivo no vemos como pueden pretender que han hecho lo suficiente para que votemos por ellos una segunda vez. Los diputados que son mas realistas lo saben y no están tan dispuestos a suicidarse políticamente.

    Veamos. La economía tiene valores decrecientes en casi todo los sectores desde el 2014, regulatoriamente empeora, ya que de hecho se están aplicando las normas que Martinelli nunca derogó pero eligió ignorar, esta vez a rajatabla. A eso se han sumado un enjambre de nuevas regulaciones impuestas en muchos casos desde afuera pero otras simplemente propuestas por el actual gobierno como la factura electrónica. La deuda externa sigue subiendo al mismo nivel que el gobierno anterior pero a diferencia del anterior, no se ven obras de importancia mas allá del Metro que no está terminado. Aparentemente toda la deuda se va en gasto corriente como planilla. La fuerza pública sige sin regresar la inseguridad a los niveles previos al 2006, y peor, se le sigue premiando con mas autonomía y poder. La justicia y la educación siguen siendo los grandes lastres de Panamá como nación, y los resultados de la ausencia de ambas se pueden ven en forma de corrupción y xenofobia.

    Afortunadamente para un gobierno que ha demostrado una total falta de ideas e iniciativas, pareciera que el control de la Asamblea de Diputados que tenían se ha perdido por la entrada del síndrome del pato rengo. Lo cual es positivo ya que la mayoría de las leyes e iniciativas que pueden presentar son perversas, como penalizar la evasión fiscal o implantar la factura electrónica en una nube estatal.

    Quedan unos 18 meses de gobierno y los diputados saben que para reelegirse tienen que distanciarse de un gobierno bastante impopular. Por lo tanto es probable que sea mas difícil para el gobierno comprar votos de los diputados que deseen reelegirse. Esto significa que el Legislativo está menos dispuesto a actuar de mero refrendante de las decisiones del ejecutivo y más a actuar como contrapeso y balance del mismo. Algo que es la razón de la separación del poderes del estado. Esperemos que lo mismo suceda con los magistrados.

    Cuando un gobierno es incapaz de proponer nada positivo a nivel legislativo, la pérdida de gobernabilidad es algo bueno. Es mejor un gobierno incompetente paralizado que un gobierno incompetente con capacidad de actuar. La experiencia de crecimento sin gobierno activo en Alemania o en Bélgica así lo demuestran. Lo único malo es que están tan divorciados de la realidad, que piensan que merecen reelegirse por otro período; eso es lo preocupante, el divorcio de la realidad. La sensación de que nuestros gobernantes no solo piensan que han hecho algo malo sino que creen además que lo están haciendo tan bien que deben repetir por 5 años mas, demuestran su falta de visión.

    Este divorcio puede ser una fuente de inestabilidad los dos próximos años porque el gobierno puede intentar pasar propuestas o tomar medidas creyendo que tiene un apoyo político inexistente. Y puede provocar confrontaciones innecesarias que minen aún más su apoyo y lo conviertan en un gran ganso rengo. O en una avestruz. Veamos que pasa.

     

  • Las cosas se van aclarando

    Por primera vez en mucho tiempo la sociedad civil panameña parece reaccionar con independencia y la Asamblea Nacional, lejos de ser un brazo del Ejecutivo, en nombre de la llamada gobernabilidad, ejerce sus funciones de contrapeso del ejecutivo correctamente, y evita nombrar a las magistradas que el ejecutivo quería poner en la Corte. Estas magistradas tenian sospechosa imparcialidad y dudosas calificaciones en uno de los casos. En otras épocas los diputados hubieran simplemente pasado a votar en plancha tras acordar con el Ejecutivo el precio correcto por su voto, sea en obras, sea en nombramientos, sea en sobres de dinero en efectivo o relojes Cartier.

    Algo ha cambiado, y es la creciente impopularidad del Presidente, en un país que ve caer la mayoría de los indicadores económicos, siendo el mas significativo el de la apertura de nuevas empresas, que ha caído hasta en un 40%.  La deuda externa sigue aumentado pero nadie ve en qué se gasta y se siente un estancamiento económico. Esta impopularidad y el que quede menos de año y medio para las elecciones hace que los homorables diputados se enfoquen mas en su supervivencia política. Y al hacerlo, están menos dispuesto a dar una carta blanca a un presidente que no es muy popular. Ganó como la mayor minoría, con un poco más de la tercera parte de los votos, y no ha hecho mucho en el poder para extender su base o inclusive ha dejado que su apoyo político disminuya. El resultado es que muchos diputados ya no vean posible usar al gobierno de actual para justificar su reelección.

    En estas situación es mejor distanciarse del presidente y ya lo estamos viendo con el caso de las magistradas.

    El presidente tras el rechazo de las magistradas ha optado no por hacer una correción política sino que ha decidido doblar sus intenciones, nominando a otros magistraos de su elección pero buscando maneras de evitar que sus candidatos sean sometidos al control legislativo. Pudo haber elegido otras opciones, como nominar magistrados de las listas de la sociedad civil que fueron analizadas por la Asamblea. El querer pasar a sus propios magistrados solo despierta sospechas sobre la razón de esta insistencia. ¿Será para encubrir casos de corrupción como sospecha la mayoria de las personas o simplemente porque el presidente cree que es su facultad señorial nombrar a quién le de la gana?.

    En todo caso, el rechazo de las magistradas sienta un precedente:  que la opinión pública puede hacer efecto en los diputados, sobre todo si estos tienen miedo a no reelegirse, para que controlen al Ejecutivo. Y que los diputados tienen el deber constitucional de fiscalizar a los magistrados antes de darles su aprobación. La era en la cual los magistrados pasaban por una Asamblea que se limitaba a dar un sello de legitimidad a los nombramentos del Ejecutivo debe terminar.

    Por lo tanto deberíamos preparar las preguntas que en el futuro les deberían hacer los diputados a los proponentes a magistrados de la Corte.

    Primero sería bueno analizar la vida personal, familiar y profesional del aspirante a magistrado. Lo privado debe ser público, y no solo para preguntarles a los magistrados las posturas sobre el aborto o el matrimonio homosexual, sino para ver detalles como la violencia doméstica o acciones éticas cuestionables en su vida profesional.

    Y luego están sus visiones sobre los temas constitucionales mas importantes, como los derechos individuales y sociales, la separación de la Iglesia y el Estado, el control de la constitucionalidad y por suspuesto, temas relacionados con la Sala de la Corte a la cual será nombrado.

    Otras preguntas tendrían que ver con temas administrativos del Organo Judicial como sus ideas con respecto a la organización, modernización y control de la corrupción en el mismo.

    El que quiere celeste que le cueste, y que ser magistrado no sea simplemente tener habilidad para cepillar al presidente de turno, sino que se piensa ir a la Corte para hacer el control constitucional de la república.

    Ese es el control que necesitamos y pronto. Esperamos que el rechazo de las propuestas de las magistradas sea el final de una era y el inicio de otra.

  • El desempleo, la informalidad y el Código de Trabajo.

    Muchas personas se quejan de que Panamá tiene una economía de servicios, y no tiene una industria aceptable. También nos quejamos de que Panamá tiene un nivel de informalidad alto que debilita la seguridad social y que además lleva a muchos jóvenes a la delincuencia.

    Lo que no decimos es de dónde sale este problema. Este problema viene del Código de Trabajo.

    El Código de Trabajo se fundamenta en el código de trabajo mexicano de esa época y está influido por las ideas de Carlos Marx. Ve a los trabajadores y empresarios como dos factores antagónicos, y a los trabajadores como seres inferiores, casi como niños que el estado tiene que proteger.

    El resultado de esto es que se crea un ambiente de rivalidad entre empresarios y trabajadores que aleja de Panamá las inversiones de mucho capital, lo cual solo permite que el sector terciario progrese. El principal problema es por ejemplo el secuestro laboral de la empresa durante una huelga, algo que ahuyenta a las grandes inversiones de capital. Por lo tanto los empresarios o evitan invertir en Panamá en estos temas o bien piden la creación de jurisdicciones especiales donde estas normas no se apliquen, creando así dos países, el país normal y el país de los inversionistas.

    El desempleo y la informalidad son producto de un Código de Trabajo que hace muy caro contratar porque es muy caro despedir. Los costos de salida son demasiado altos, el salario mínimo es demasiado alto, los costos de los sobretiempos también. Hay que pagarles a los trabajadores mucho más de lo que producen. El resultado es que se contrata al mínimo para poder funcionar.

    Veamos alguno de los problemas:

    1. Costos de salida o de despido muy altos. Se hace caro contratar personal. Esto se agrava con los aumentos automáticos cada dos años del salario mínimo.
    2. La irrenunciabilidad de los derechos laborales hace muy difícil bajar salarios o prestaciones de los trabajadores para salvar una empresa en quiebra. Aunque ambas partes estén de acuerdo, es ilegal.
    3. El secuestro laboral de las empresas, durante una huelga, algo que se hace en muy pocos países, hace muy riesgosa la inversión en Panamá de inversiones intensivas de capital.
    4. La falta de igualdad ante la Ley procesal que favorece a los trabajadores no facilita una relación laboral armónica.
    5. La limitación al 10% del trabajo de extranjeros en las empresas, cuando en los países con economías de servicios como Panamá lo normal es un 30%. Y ahora el Ministerio de Trabajo, surfeando la ola xenofóbica, emite nuevas regulaciones para hacer más difícil todavía cumplir con el 10% legal, haciendo las multas por contratar extranjeros, más caras y limitando la capacidad de las empresas de contratar técnicos extranjeros temporales. Para una empresa con menos de 7 empleados es imposible. En otras palabras se sigue usando la legislación laboral para favorecer a las grandes empresas.
    6. No existe algo comparable al programa alemán arbeitschule para integrar a los jóvenes a la masa laboral con habilidades.

    Todo esto tiene un efecto anquilosante en la sociedad panameña. La carga laboral del Código de Trabajo la sienten primero los pequeños empresarios antes que los grandes, que pueden tener abogados de planta y personal de recursos humanos adecuado. Por algo los grandes empresarios son los menos interesados, menos aún que los dirigentes sindicales, en que no se reforme el Código de Trabajo. Les ahorra dos grandes problemas: El tener que competir con pequeños empresarios emprendedores y el tener que competir con empresarios de afuera.

    Panamá, antes del boom inmobiliario causado por las políticas monetarias expansivas de la FED, sufría de un desempleo crónico y una elevada informalidad, causada principalmente por el Código de Trabajo. En el 2004, la informalidad era del 46% de la mano de obra local, y llegó a su punto más bajo en el 2011, con un 37%. Luego ha ido incrementándose nuevamente, llegando al 40% en el 2016. El Ministro de Trabajo actual, lejos de buscar una reforma de las normas laborales para cambiar esta situación, más bien ha elegido cumplirlas a rajatabla, lo cual ha disminuido la informalidad en las empresas formales, ya que éstas no quieren exponerse a sanciones por parte del Ministerio de Trabajo. Pero no lo hacen formalizando a los trabajadores informales sino contratando menos y reduciendo las planillas. Y es que el problema no está en aplicar la ley laboral, sino en cambiar una ley laboral mala. El resultado es que en los últimos años, el empleo informal ha aumentado en un 26% mientras que el formal solo en 10%.

    Todo esto trae consecuencias. La delincuencia y el fenómeno de los NiNis que ni estudian ni trabajan es uno de ellos. La legislación laboral actual hace muy caro y difícil contratar a analfabetos funcionales y pagarles el salario mínimo, para luego no poder despedirlos si no cumplen con la empresa. Sencillamente no es rentable. El resultado es una gran masa de personas no empleables.
    Pero la ceguera del gobierno actual los hace ser más papistas que el Papa. Un gobierno formado por panameñistas parece más empeñado en hacer cumplir a rajatabla una legislación laboral heredada de los militares que los gobiernos del PRD, herederos de los militares o los CDs.

    Esta situación no pinta bien, y por más que veamos en los extranjeros un conveniente chivo expiatorio, el problema está en nuestra legislación laboral. Mientras no lo enfrentemos los problemas sociales se van a poner peor y peor.