Categoría: Opinión

  • El nuevo hombre enfermo de Europa

    Ya hemos visto cómo la Europa mediterránea está enferma. La Eurozona se ha convertido en una Europa de dos velocidades, una Europa dirigida por Alemania que requiere una política monetaria restrictiva para evitar la inflación, a una Europa que busca expandir el gasto con emisión monetaria en el sur. Esto estira al Euro a su máximo.

    El nuevo gobierno italiano parece querer expandir la política monetaria europea para sufragar los nuevos gastos públicos, lo cual en un país endeudado a más de su PIB, con impuestos que si se tuvieran que pagar exceden al 100% de lo que se gana, es imposible. Así que como no se pueden endeudar ni pueden recaudar más, solo les queda imprimir moneda. Y allí está el problema, Italia no tiene la Lira, tiene el Euro. Y el Euro tiene límites muy claros a la emisión fijados por el Banco Central Europeo.

    Italia es el país con la mayor deuda nominal de Europa, mayor que la francesa, alemana, británica y española. Peor aún, la deuda es 132% del PIB, solo superado por Grecia. Los partidos de la coalición gobernante quieren que Italia supere el límite de déficit fiscal del 3% y que le condonen a Italia 250 mil millones de EUROS. Poca cosa. Mientras tanto los nuevos gobernantes parecen no querer practicar la ortodoxia económica y fiscal. Y querer expandir las ayudas sociales.

    Italia es demasiado grande para fallar, pero demasiado grande para rescatar. Una crisis sería demasiado pesada para salvarla. Alemania puede rescatar a Grecia, pero no a Italia. Y sería el fin del Euro si se intenta hacer un rescate.

    El nuevo gobierno, siguiendo al populismo de Donald Trump, promete recorte de impuestos, pero al mismo tiempo promete aumentos del gasto, no se sabe con qué dinero, porque a diferencia de la FED, el Banco Central Europeo va a poner el grito en el cielo, o en Berlín.

    Mientras tanto el desempleo juvenil, que es altísimo en todo el sur de Europa, llega al 25%. Más alto que el de España.

    Esta es la gran crisis que se aproxima a la Eurozona, pero por ahora ni la Liga del Norte ni el Movimiento 5 estrellas tienen idea de qué hacer. Es la cuarta economía más grande la Eurozona, y la que menos simpatía tiene por el Euro. Lo cual no es malo; hace cierto sentido que el resto de la Unión Europea proponga una Europa de dos velocidades, y que Italia y Grecia con su inhabilidad de controlar el gasto público tengan monedas propias y crisis económicas propias.

    Pero la crisis italiana tiene una larga data, se inicia antes de que Italia, España y Grecia se unieran al Euro. En el 2002 hubo celebraciones cuando se descartó la vieja Lira por el nuevo Euro. Pero lejos de eso, no hubo un nuevo inicio para la economía italiana. El crecimiento económico fue mediocre siempre. Por lo menos España y Grecia tuvieron sus burbujas antes de que estallaran dolorosamente. Italia tuvo la recesión del 2008, pero sin haber tenido por lo menos una burbuja antes. Mientras que Francia y Alemania se han recuperado de la gran recesión del 2008-2009, aunque con fuertes presiones fiscales que explican las políticas de la OCDE, Italia sigue con un PIB menor al del 2008.

    En 15 años del Euro la economía italiana ha crecido 4%, algo que un país como Panamá crece en un año promedio. El desempleo es del 11.6% y el desempleo juvenil del 25%. Lo cual explica el surgimiento de la xenofobia antinmigrante. En la católica o más bien ex católica Italia, la natalidad es la más baja de todos los tiempos y por debajo de la tasa de reposición.

    El problema de Italia fue agravado por el Euro, porque devaluar la moneda, bajando salarios, expropiando ahorros era la única manera de mantener competitivas las exportaciones italianas.

    Y es que Italia es un país de pequeños empresarios y negocios familiares, los cuales no invirtieron mucho en las nuevas tecnologías y si hubieran querido no habrían podido porque éstas están en su mayoría sobre gravadas con impuestos que no permiten excedentes para reinvertir en capital.

    Italia además producía bienes de bajo costo, que ahora no pueden competir con China.

    Y luego Italia tiene un problema de gasto publico enorme, con sus secuelas de endeudamiento, impuestos altos y productividad más baja.

    El resultado es una tormenta perfecta. Que está por desencadenarse en cualquier momento sobre la Eurozona.  Que coste que les advertimos.

  • Una sana costumbre checa.

    Panamá, desde 1988, no experimenta una recesión en toda la regla. Lo más cercano fue el 2008 y solo fue una especie de ralentizamiento del crecimiento, que llegó al 3% cuando la media panameña en los últimos 15 años ha sido del 5 al 6% anual. Este año parece que vamos a tener el crecimiento más bajo en los últimos 10 años, y que tampoco llegaremos al 4% anual. Claro, es lógica consecuencia porque tenemos un gobierno que solo se dedica a importar regulaciones en materia económica o de seguridad, sin que esto le represente votos o sea algo pedido por los ciudadanos locales, sino que lo hace para ser un “buen ciudadano global”. A costa de los ciudadanos locales, claro está.

    Así, la tendencia ha sido en aumentar la carga regulatoria sobre los ciudadanos privados y las empresas, y en materia de seguridad, a volver a apretar las tuercas en materia migratoria laboral y en asuntos de seguridad y posesión de armas. Al mismo tiempo parece aumentar la carga sobre sí misma en el tema regulatorio, por lo menos en el tema de las compras e inversiones estatales, lo cual ha paralizado la ejecución en estos sectores, pero al mismo tiempo se ha disparado la planilla. No se puede decir que es un quinquenio perdido porque las bombas que nos deja en el tema regulatorio y el tema de seguridad le van a explotar en la cara a los próximos gobiernos. Así que es más bien un retroceso.

    Lo que nos lleva a la indolencia del Panameño versus otros países. La República Checa ha luchado por su libertad, rodeada de alemanes toda la vida. Fue la República Checa la que trató de hacer el socialismo con rostro humano en la Primavera de Praga. Fue la Republica Checa la de Revolución de Terciopelo contra el comunismo en 1989, cuando a dos siglos de la revolución francesa se cumple el sueño de tener una Europa occidental liberal. Pero esas rebeliones contra la versión rusa del socialismo real, no tapan el hecho de que durante toda su historia, quienes atentaron contra la identidad nacional checa no fueron los rusos, sino los germano-parlantes vecinos al Norte, Sur y Oeste de los checos. En 1938 ese enemigo alemán era el nacionalsocialismo de Hitler.

    People wearing masks march across the medieval Charles Bridge to commemorate the 28th anniversary of the 1989 Velvet Revolution in Prague, Czech Republic. Photograph: David W Cerny/Reuters

    Antes fueron los emperadores Austriacos de la casa de Habsburgo. Y el cristianismo católico Romano era la ideología de esa casa real, así que los checos fueron de los primeros en tratar de romper el monopolio religioso de la Iglesia de Roma sobre Europa occidental. Desde antes que Martín Lutero clavara sus 95 tesis en Wittenberg. Lo que nos trae la respuesta de los checos a los gobernantes que hablan paja y hacen estupideces desde el poder.

    En 1419, una pelea entre los sacerdotes husitas contra las autoridades municipales terminó con el alcalde, un juez y cinco miembros del consejo municipal arrojados desde una ventana a la calle y linchados por la multitud. En 1483 una disputa entre husitas moderados y radicales terminó con los alcaldes y ciertos miembros del consejo arrojados por las ventanas para su muerte a manos de la plebe.

    Pero hasta ese momento eran disputas internas. Con la reforma protestante de Martín Lutero surge un movimiento de los distintos príncipes alemanes y checos de usar el protestantismo como una manera de sacarse de encima a los católicos Habsburgos. Se quiso imponer a un Rey de Bohemia, vasallo del Emperador Habsburgo, católico, cuando la mayoría de los nobles eran protestantes. El fin de la tolerancia de los protestantes, la reintroducción de la servidumbre y el cese de la construcción de iglesias protestantes, fueron los detonantes. Los gobernadores católicos nombrados por los Habsburgos fueron arrojados desde las ventanas del castillo de Praga a pilas de estiércol; no murieron pero tuvieron que huir humillados.

    El tema es que los checos aman su libertad y su pequeña nación en el corazón de Europa. Aún en momentos en los cuales parecen luchar contra imposibles. Desde matar a Reinhard Heinrich, el heredero designado de Hitler, pese a la terrible venganza que sabían se exponían, a poner flores en la boca de los cañones de los tanques rusos. A crear movimientos undergrounds basados en la prensa clandestina o ahora, en el Blockchain, a responder a la política antiarmas de la Unión Europea con un derecho constitucional a tener armas, los checos se la saben todas.

    No es solo arrojar a indeseables desde las ventanas a pilas de estiércol. Se trata de reaccionar ante la injusticia. Esta es la lección de la historia checa. Contrasta con nuestra indolencia latina ante el mal gobierno imperante.
    Pero bueno, si por un día fuéramos checos, a quienes echaríamos por la ventana a una pila de estiércol?

  • Extraterritorialidad del Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea

    El 25 de mayo de 2016, entró en vigor el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) en la Unión Europea (UE) que sustituirá a la actual normativa vigente y que comenzará a aplicarse el 25 de mayo de 2018. Este Reglamento busca armonizar el marco jurídico fragmentado de la protección de datos en el Espacio Económico Europeo (EEE), pero también ganar la confianza y garantizar que el derecho a la vida privada del consumidor sea respetado por las empresas en la economía digital mundial. Esta es la razón por la cual la jurisdicción del RGPD no tiene la intención de detenerse en las fronteras de la UE, lo que plantea la cuestión de la extraterritorialidad.

    El campo de aplicación cubrirá no solo a entidades que traten datos de carácter personal que se encuentren dentro del territorio europeo, sino también a empresas o entidades del mundo entero que traten datos personales como parte de las actividades de una de sus sucursales establecidas en la UE, independientemente del lugar donde sean tratados los datos; o empresas establecidas fuera de la UE que ofrecen productos o servicios (de pago o gratuitos), u observan el comportamiento de los ciudadanos o residentes de la UE.

    Las pautas de RGPD definen la situación arriba citada cuando «las personas son seguidas en Internet». Esto incluye el uso potencial de técnicas de elaboración de perfiles para tomar decisiones sobre las personas involucradas o para analizar o predecir las preferencias de compras, comportamientos o actitudes de éstas. Un ejemplo sería el caso de una agencia de viajes u operador hotelero en Panamá que crea perfiles de sus clientes españoles, italianos, alemanes y polacos para ofrecerles ofertas para otros viajes o estancias.

    Asimismo, todos los organismos públicos y los prestatarios económicos tales como bancos y abogados deberán adecuarse a las obligaciones del RGPD, entre las que se destaca la designación de un Delegado de Protección de Datos (DPO, Data Protection Officer en inglés), quien deberá contar con conocimientos jurídicos y experiencia en la materia de protección de datos.

    El sector de marketing de las empresas se verá fuertemente impactado con esta normativa al tener que recabar el consentimiento “libre e inequívoco, prestado a través de una clara acción afirmativa” para cualquier acción que quiera llevar a cabo con los datos de sus clientes europeos (no más envío de mails “BtoC” en masa). El consentimiento, además, no podrá ser tácito, ni se podrá proporcionar a través de casillas pre marcadas. Los datos de carácter personal incluyen las cookies y las direcciones IP.

    Las empresas tendrán también la obligación de informar a sus clientes en un plazo máximo de 72 horas si se produce alguna brecha de seguridad que haya puesto en peligro la privacidad de sus datos. El RGPD establece igualmente el principio de responsabilidad activa, mejor conocido como “accountability”, a través de la cual se pretende que las empresas se responsabilicen de adoptar las medidas pertinentes que minimicen el posible impacto negativo de sus actuaciones y puedan demostrarlo.

    Por otra parte, el RGPD otorga a los clientes o consumidores europeos el “Derecho al Olvido”, que permite a cualquier persona reclamar la supresión de sus datos de los motores de la búsqueda de internet, o el “derecho a la portabilidad”, que faculta al interesado recuperar una copia de sus datos personales para transmitirla a otra empresa.

    La violación al RGPD contempla un régimen sancionador para la empresa con multas que varían según su propio incumplimiento y que pueden alcanzar cuantías de hasta 20 millones de euros o el 4 por ciento del volumen de negocio total anual global del ejercicio financiero anterior, además de las graves consecuencias en la confianza de sus clientes y conllevar efectos negativos para su reputación.

    El principio de “Privacy by Design” es otra novedad para referirse a la obligación para las empresas de abordar los aspectos técnicos y jurídicos a fin de tomar en cuenta las leyes de privacidad en el momento del diseño de la app o software, no después.

    En lo que respecta a la transferencia de datos personales a Estados miembros no pertenecientes a la UE, el RGPD confirma el principio de que el responsable del tratamiento solo puede transferir datos personales a un tercer Estado si éste proporciona un nivel de protección adecuado, derechos y libertades de las personas afectadas. La regulación también enfatiza la «decisión de adecuación» que puede hacer la Comisión Europea a través de la cual cualquier transferencia transnacional puede hacerse sin autorización específica. A este respecto, en la región latinoamericana, la Comisión Europea solo reconoce a Argentina y Uruguay como países que garantizan un nivel de protección adecuado y confiable para hacer negocios. A falta de una decisión de adecuación, la transferencia puede hacerse mediante el establecimiento de garantías adecuadas y a condición de que las personas cuenten con derechos exigibles y acciones legales efectivas.

    En conclusión, toda entidad o empresa ubicada fuera del territorio de la UE que reciba tráfico web de portales ubicados en la UE, proporcione servicios a personas u otras empresas localizadas en la UE, tendrá que implementar las medidas técnicas y organizativas necesarias para el cumplimiento de lo establecido en el RGPD. En consecuencia, la primera pregunta que deben formularse las empresas que se basan fuera de UE es si actualmente están trabajando o planeando hacer negocios en Europa en un futuro cercano. Luego, será necesario analizar sus modelos de negocios para determinar si están administrando datos de ciudadanos europeos y, de ser así, qué tipo de datos. En esta era, en que todo está conectado, muchas empresas procesan datos de ciudadanos europeos de una manera u otra.

     

     

  • Estados Unidos es el más poderoso en Asia, pero enfrenta desafíos de China en el futuro

    En un nuevo informe que mide la dinámica de poder de los principales actores de la región asiática, Estados Unidos ocupa el primer lugar, pero se enfrenta a desafíos reales de una China cada vez más influyente.

    El Instituto Lowy, con sede en Australia, lanzó su primera edición del Índice de Poder Asiático, en el que midió 25 países y territorios con ocho indicadores de poder: recursos económicos; capacidad militar; resiliencia -la capacidad de disuadir amenazas reales o potenciales a la estabilidad del Estado-; proyecciones de tendencias futuras para los recursos económicos, militares y demográficos futuros en 2030; influencia diplomática; relaciones económicas; redes de defensa -la capacidad de aliarse con otros países para aumentar la capacidad militar-; e influencia cultural.

    Estados Unidos ocupó el primer lugar en la mayoría de las categorías, pero quedó por detrás de China en influencia diplomática, relaciones económicas y tendencias futuras.

    Influencia Económica

    Hervé Lemahieu, investigador del Instituto Lowy y director del Asia Power Index Project, explicó que el uso de la “diplomacia económica” por parte de China para comprar influencia tuvo éxito en la región. En particular, la iniciativa china One Belt, One Road (Un cinturón, Una Ruta) -en virtud del cual el régimen chino se asoció e invirtió activamente en proyectos de infraestructura en otros países- aprovechó la posición de China como prestamista y fuente clave de asistencia extranjera en Asia.

    Sin embargo, la iniciativa china One Belt, One Road tiene sus riesgos: un informe reciente concluyó que muchos países socios podrían quebrar como resultado del incumplimiento de los préstamos de China.

    Para esos países, a medida que se vuelvan cada vez más dependientes de China, los costos de aplicar políticas económicas independientes de Beijing -un factor clave en el indicador de “resiliencia”- serían cada vez mayores. Esto puede disuadirlos de mantener tales vínculos comerciales con el régimen chino en el futuro. “El riesgo es mutuo”, señaló Lemahieu.

    “Beijing está jugando un gran partido en la región. Si los países no cumplen con las iniciativas de One Belt, One Road, eso también es un peligro para la estabilidad económica de China”.

    Mientras tanto, Estados Unidos “fue excluido de la ecuación, en parte por sus propias acciones”, opinó Lemahieu, citando como ejemplo la retirada de Estados Unidos del pacto comercial de la Asociación Transpacífica (TPP por sus siglas en inglés). El presidente Donald Trump expresó en una reunión reciente con legisladores que reconsideraría unirse al TPP.

    En última instancia, refirió Lemahieu, Estados Unidos “necesita un proyecto o una señal de liderazgo tan comprometido con la región como One Belt, One Road”, como dirigir más inversión extranjera en Asia y buscar acuerdos de libre comercio y otras iniciativas de “orden basado en reglas” que tuvieron éxito en el pasado.

    También instó a Estados Unidos a diversificar las relaciones comerciales en Asia, ya que el comercio con China representa el 46 por ciento del comercio de Estados Unidos en la región. El siguiente socio comercial más importante de Estados Unidos en Asia, Japón, representa apenas 14 por ciento, según el índice.

    Relaciones Diplomáticas

    A muchos países les preocupa que Estados Unidos se retire de la región; Japón, por ejemplo, depende en gran medida de su alianza militar con Estados Unidos para la disuasión nuclear, pero le preocupa la posibilidad de que tras las conversaciones de desnuclearización entre Estados Unidos y Corea del Norte, el país retire sus tropas de la península coreana, destacó Lemahieu.

    La semana pasada, Trump aseguró que no ofrecería retirar o reducir las tropas estadounidenses durante las conversaciones con el líder norcoreano Kim Jong Un.

    Preparándose para la posibilidad de que Estados Unidos no sea la primera potencia en Asia en el futuro, Australia, un importante aliado de Estados Unidos, comenzó a fortalecer las relaciones con sus vecinos de Asia y el Pacífico, como Singapur, Japón e Indonesia.

    Mientras tanto, la política “Act East” de la India defendida por el primer ministro Narendra Modi -que busca trabajar con los principales actores de Asia para crear un contrapeso estratégico a China- no brindó muchos resultados, comentó Lemahieu. La lucrativa atracción económica de China sigue siendo una prioridad para los países de la región.

    Sin embargo, Lemahieu agregó que, en última instancia, las alianzas de defensa de Estados Unidos en Asia hacen que el país sea muy superior en capacidades militares, un problema importante para China.

    China solo tiene un aliado de defensa, Corea del Norte, a menudo poco fiable, mientras que muy pocos países asiáticos  optaron por alinearse con las políticas de seguridad de China, debido en gran medida a las posiciones agresivas del gigante asiático en disputas geográficas. “China todavía está bastante rodeada de relaciones tensas con sus vecinos”, remarcó Lemahieu.

    Otras Categorías

    En términos de influencia cultural, Estados Unidos también va muy por delante. Es el destino preferido de los estudiantes universitarios en Asia, atrayendo alrededor de medio millón de estudiantes cada año.

    Y mientras que China invirtió fuertemente en la presencia de sus medios de comunicación estatales en el extranjero, los medios de comunicación estadounidenses siguen siendo mucho más influyentes. “Es importante para formar la opinión pública”, recalcó Lemahieu.

    Para que Estados Unidos continúe liderando la economía mundial, Lemahieu explicó que el país debe seguir invirtiendo en investigación y desarrollo tecnológico (I+D), para poder mantener su ventaja tecnológica. “Eso es lo que Estados Unidos necesita para competir”.

    El régimen chino fue ambicioso en sus intentos de alcanzar a Estados Unidos, empleando a 1,6 millones de investigadores en I+D tecnológica, según el índice.

    Por Annie Wu

  • El problema del Deutsche Bank

    El Grupo chino HNA crea más problemas de los que resuelve, una fusión con un banco estadounidense puede ser la única salida

    Viendo los dramas financieros relacionados del Grupo HNA de China y el Deutsche Bank AG de Alemania, nos hace recordar que el esquema deliberado y el orden impuesto desde arriba por expertos y reguladores es en gran medida una ilusión. El mundo está lleno de estrategias mal pensadas, especialmente en la interacción de las políticas públicas y el gobierno corporativo.

     Entonces, ¿cuál es el problema para el Deutsche Bank?

    Los bancos se enfrentan a costes de financiación más elevados a corto plazo debido al endurecimiento [de la política monetaria] de los bancos centrales, a la vez que no tienen activos que comprar con rendimiento a largo plazo. Los bancos se ven limitados por el doble impacto de las restricciones a la concesión de préstamos debido a la regulación y a la escasez de activos de calidad, como consecuencia de una década de compras por parte de los bancos centrales durante un periodo de demasiada flexibilización.

    En un entorno de mercado ya de por sí difícil, las instituciones mal gestionadas son las primeras en meterse en problemas. Esta es la razón por la que Deutsche Bank tuvo que recaudar 9.600 millones de dólares el año pasado a través de una emisión de acciones, lo que resultó que el conglomerado chino HNA se convirtiera en su principal accionista.

    Deutsche Bank buscó durante años y en vano un nuevo accionista antes de la llegada del Grupo chino HNA. Cuando el oscuro grupo chino comenzó a acumular acciones del Deutsche Bank en febrero de 2017, la situación en el banco era grave, y lo había sido ya durante años.

    El directorio y la gerencia del Deutsche Bank fueron incapaces de articular una estrategia para el negocio durante más de una década, y la culpa en última instancia recae sobre el directorio y el presidente Paul Achleitner. Como la mayoría de los órganos de supervisión en Europa, el consejo de administración del Deutsche Bank demostró ser notablemente inepto en los últimos años, lo que refleja básicamente la negligencia de la gobernanza de los bancos en la Unión Europea.

     Miedo al contagio

    Para ilustrar lo grave que debe ser la situación en el Deutsche Bank, hay que considerar el hecho de que sea los reguladores de la UE como de los EE.UU. no tomaron ninguna medida para investigar a los desconocidos que están detrás del Grupo chino HNA- una vez más, el mayor accionista del Deutsche Bank.

    Según el Financial Times, la inversión del Grupo chino HNA en el Deutsche Bank sugiere la posibilidad de “un accionista adicional no revelado detrás de una de las entidades del HNA”. Esta es una revelación muy importante. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los reguladores de ambos lados del Atlántico no tomaron ninguna medida -al menos en público- por temor a derrocar al debilitado Deutsche Bank.

    Normalmente, cuando se oculta la identidad del beneficiario real de un banco en EE.UU., el regulador principal adopta una medida de aplicación y envía una notificación al Fiscal General de EE.UU. y a otras agencias de control. Las partes involucradas empiezan a pensar en poder ir la cárcel.

    Después de una ola de negocios de 50.000 millones de dólares, gran parte alimentada por deudas, el Grupo chino HNA dejó una amplia huella de destrucción de valor a través del mundo de la banca, la aviación, la hotelería, los bienes raíces y otros sectores. ¿Cómo consiguió HNA la aprobación de los reguladores de la UE para esta inversión, a pesar de haber sido denegada en otros casos?

    El gobierno de Nueva Zelanda anuló una inversión del Grupo chino HNA en un banco, lo que indicaba grandes problemas. La Oficina de Inversiones en el Extranjero (OIO, por sus siglas en inglés) bloqueó un intento del Grupo chino HNA de comprar una firma de financiación de automotores, en parte debido a las dudas sobre la estabilidad financiera del conglomerado endeudado, informó Reuters. Al parecer, a la OIO no le gustaba la práctica del Grupo HNA de comprometer las inversiones de capital en empresas del grupo como garantía de préstamos.

    ¿Se consultó a los reguladores estadounidenses o incluso se les informó de las compras de acciones del Grupo HNA en el Deutsche Bank el año pasado? Deutsche Bank opera un negocio de valores principalmente en los Estados Unidos, el banco alemán tiene una compañía fiduciaria de 55.000 millones de dólares en Nueva York. Deutsche Bank Trust Corporation está regulada por la Fed y el estado de Nueva York, y es un actor importante en el mercado de valores comerciales respaldados por hipotecas.

    Sin embargo, en el extraño caso de Deutsche Bank y el Grupo HNA, no está ocurriendo nada. La comunidad reguladora se vio completamente desbordada durante el último año y no puede hacer mucho por miedo al contagio financiero. De hecho, el desorden en el Deutsche Bank muestra que “demasiado grande para caer” sigue estando vivo y que los reguladores globales son impotentes.

    La cuestión clave para los inversores es entender que precisamente nadie está a cargo cuando se trata del doble riesgo sistémico que plantean Deutsche Bank y el Grupo chino HNA. Si HNA se ve obligada a deshacer su inversión apalancada en Deutsche Bank, el banco alemán estará en peor situación que antes. Se habrá perdido más de un año involucrado con un inversor surrealista que desapareció en la niebla como un personaje de una mala película de artes marciales chinas.

    ¿Quién, entonces, dará un paso adelante para rescatar al Deutsche Bank, que todavía necesita desesperadamente ser salvado?

    Venta de Remate

    Cabe destacar que una posible combinación de la saga del Deutsche Bank en Alemania es la venta de su negocio bancario estadounidense. JPMorgan intervino en el debate del Deutsche Bank hace varias semanas con la publicación de un informe de investigación para clientes que decía que Deutsche debería reducir su negocio en EE.UU. “para crear valor para los accionistas”. Pero como la Canciller alemana Angela Merkel tiró el banco alemán por la borda hace ya varios años, el valor restante del Deutsche Bank ahora es cuestionable.

    Los informes que el ex CEO de Merrill Lynch, John Thain, fue nombrado miembro del consejo de supervisión del Deutsche Bank son ciertamente buenas noticias. Thain es un operador veterano, pero lamentablemente no es el CEO. Más que nada, el Deutsche Bank necesita decirles a los inversores y a los reguladores por qué este banco debería seguir existiendo. Si, de hecho, Deutsche Bank sigue adelante con la venta de su unidad en Estados Unidos, entonces todo el negocio podría volver a estar en el juego.

    Pero si el banco tropieza de una manera que sorprende a los políticos europeos distraídos, rápidamente sería necesario buscar una fusión planeada. Nuestros candidatos para la primera fusión zombie de esta década: Deutsche Bank y Citigroup. Ninguno de los dos bancos tiene un negocio bancario nacional o una base de financiación particularmente sólida, pero existen algunas asimetrías interesantes. Financieramente sería un desastre para los accionistas, pero desde una perspectiva regulatoria, tiene todo el sentido del mundo.

    Por Christopher Whalen – Institutional Risk Analyst

    Christopher Whalen es el presidente de Whalen Global Advisors y el autor de “Ford Men”. Este artículo fue publicado por primera vez por el Institutional Risk Analyst.

    Los puntos de vista expresados en este artículo son las opiniones del autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de GCCViews.

  • ¿Por qué Corea del Norte no tiene otra opción que suspender sus pruebas nucleares?

    El líder norcoreano Kim Jong Un anunció el 20 de abril que el país suspenderá las pruebas nucleares y los lanzamientos de misiles. ¿Por qué de repente el dictador decidió someterse a las demandas internacionales de desnuclearización tras el aumento de las pruebas nucleares a lo largo del año pasado?

    Un veterano blogger chino que comenta con frecuencia las noticias económicas nacionales, con el seudónimo Manzu Yongshi, escribió un artículo el 23 de abril, explicando que el cambio de rumbo del régimen norcoreano podría estar asociado con la rápida disminución de su comercio con China como resultado de la presión internacional, amenazando su supervivencia.

    China es el mayor socio comercial de Corea del Norte. Según datos del Banco de Corea, el comercio de Corea del Norte con China representó el 63 por ciento de su comercio total en 2007. Para 2013, ese porcentaje creció hasta el 89.1 por ciento. A pesar de las sanciones de la comunidad internacional, China incrementó su comercio con el régimen, señaló el bloguero. Muchas necesidades, como el petróleo y los medicamentos, se importan desde China, mientras que el régimen norcoreano exporta principalmente su carbón al gigante asiático.

    Después de 2013, debido a los continuos ensayos nucleares de Corea del Norte, Estados Unidos y otros países reforzaron sus sanciones contra Corea del Norte. Así, el comercio entre China y Corea del Norte disminuyó ligeramente, pero se mantuvo en la escala de 5.060 millones de dólares hasta finales de 2017, según los datos aduaneros oficiales de China.

    Debido al continuo apoyo financiero de China, Corea del Norte no se vio desalentada por las sanciones internacionales, e incluso las violó descaradamente, señaló Manzu Yongshi.

    Un reciente informe confidencial de la ONU reveló que en 2017, Corea del Norte había violado las sanciones para ganar casi 200 millones de dólares en exportaciones de productos básicos prohibidos.

    SITIO DE PRUEBAS NUCLEARES DE PUNGGYE-RI, COREA DEL NORTE – Un tren de carros mineros y una nueva estructura están presentes en la pila de escombros del West Portal, 20 de abril de 2018. (DigitalGlobe/38 North via Getty Images)

    En noviembre de 2017, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzó a presionar al régimen chino para que cumpliera con las sanciones de la ONU para penalizar a Corea del Norte. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones a varias empresas chinas que realizaban negocios con Corea del Norte en violación de sanciones anteriores. El Bank of Dandong de China fue separado del sistema financiero de Estados Unidos por su participación en el lavado de dinero de Corea del Norte.

    China también comenzó a cerrar empresas norcoreanas dentro de sus fronteras y ordenó a los bancos que dejaran de hacer negocios con clientes norcoreanos.

    La frontera ocupada entre China y Corea del Norte quedó desierta.

    Con la relación entre Estados Unidos y China deteriorándose bajo las recientes tensiones comerciales, China ya no quiere ofender a Estados Unidos en el asunto de Corea del Norte, describió el bloguero.

    Y así, el comercio entre China y Corea del Norte ha caído precipitadamente.

    En el primer trimestre de este año, según los datos oficiales de aduanas de China, el comercio total entre China y Corea del Norte disminuyó a 483 millones de dólares, en comparación con 1.200 millones de dólares en el mismo trimestre del año pasado. Eso representa una caída del 60,2 por ciento. Las exportaciones de China a Corea del Norte también cayeron un 86 por ciento.

    Siguiendo esta tendencia, el comercio entre China y Corea del Norte se reduciría a unos 1.500 millones de dólares para todo el año 2018. Debido a esta situación Corea del Norte probablemente perderá muchos de los productos que confió a China para su suministro. Esto es probablemente lo que obligó a Kim Jong Un a ceder, concluyó Manzu Yongshi.

    Sin embargo, algunos legisladores estadounidenses se muestran escépticos de que Kim cumpla con sus promesas, ya que Kim describió las armas nucleares como una “espada atesorada” en su anuncio de desnuclearización planeada, según un informe de Fox News.

    Por Sunny Chao – La Gran Época

  • Tren al Oeste, la deriva socialista del actual gobierno.

    La gente habla de los países escandinavos como ejemplo de socialismo, pero no lo son. Son países capitalistas, con propiedad privada que se respeta, con facilidades para abrir e iniciar empresas, con libre mercado y libre competencia. Lo único en lo cual los escandinavos difieren de la ortodoxia anglosajona, es que tienen unos impuestos relativamente altos (aunque viéndolo bien, los impuestos de los países anglosajones son casi tan altos) que financian una red de gasto social amplia en temas como la salud, la vejez y la educación. Ojalá fuéramos “socialistas” a la escandinava en lugar de ser “capitalistas” a lo latinoamericano. Porque una de las características del verdadero socialismo es la propiedad pública de los medios de producción que no se da en los países escandinavos, salvo el petróleo Noruego, y sí suele darse en el “capitalismo” latinoamericano, donde las empresas más grandes de un país, usualmente las que más aportan a la economía suelen estar en manos del Estado.

    Panamá durante la época de los militares, inició un camino socialista desarrollista, donde se nacionalizaron los servicios públicos, y se crearon una serie de empresas estatales enormes, que supuestamente iban a conducir el país al primer mundo, cuando la empresa privada no lo había hecho. Por supuesto la mayoría de esas empresas estatales perdían dinero y tenían que ser financiadas al final por los impuestos que pagaban los ciudadanos. O sea que las empresas productivas privadas sostenían las empresas improductivas estatales eternamente, mediante los impuestos, impuestos que bien podían dedicarse a la seguridad, justicia, salud o educación. Un desperdicio de recursos limitados. Ese es el problema del socialismo, los medios de producción en manos estatales, han resultado mucho menos eficientes que los medios de producción en manos privadas, y la planificación centralizada ha resultado ser menos eficiente que el supuesto caos del mercado.

    Esa sangría de recursos públicos era insoportable a largo plazo, y de hecho hizo que la brecha entre ricos y pobres en Panamá se disparara, así que los gobiernos post dictadura empezaron a deshacerse de las empresas estatales. Primero, la administración Endara se deshizo de las empresas estatales que perdían dinero eternamente, esto sin mucha fanfarria. Luego, la administración Perez Balladares se deshizo de la mayoría de las empresas estatales que ganaban dinero, pero que requerían de una reinversión en recursos para mantenerse al día que Panamá no tenía. Le falto el IDAAN y las consecuencias las vemos hoy.

    En el siglo XXI las administraciones Moscoso y Torrijos detuvieron la tendencia a privatizar, pero siguieron la ruta trazada de que los medios de producción que mueven la economía de Panamá, salvo el Canal de Panamá deberían seguir en manos privadas. El cambio regresivo se inicia durante el Gobierno de Ricardo Martinelli; éste no solo tenía alergia a la palabra concesión y privatizar, sino que fue el primero en renacionalizar empresas privadas. Durante el gobierno de Ricardo Martinelli se nacionalizaron los servicios de autobuses en la ciudad capital, primero para darlos en concesión a una sola empresa colombiana y luego para que el estado asumiese directamente el manejo de esta empresa.  Luego se procedió a nacionalizar los corredores Norte y Sur, a un costo de aproximadamente mil millones de dólares, sin que esto añadiera un solo centímetro cuadrado de carreteras al país. Está claro que Ricardo Martinelli consideraba que un gobierno de empresarios no era un gobierno pro mercado, sino un gobierno donde el Estado era el empresario, un capitalismo de estado. Un socialismo sin las intenciones igualitarias. Y ésta política, con un discurso un poco más social e igualitario ha sido seguida por el actual gobierno.

    Un ejemplo, cuyos resultados podemos pagar por generaciones es el Tren al Oeste. De Panamá a Chiriquí. Un tren en sí no es mala idea, para transporte de carga por tierra a larga distancia es más barato que un camión. Mucho más barato. Articular un ferrocarril de Centroamérica a Arraijan o de Panamá hasta Medellín en Colombia sería un sueño económico. Un ferrocarril muy bien llevado tiene menor impacto ecológico que una carretera. Por eso sería ideal hacerlo por el Darién.

    El gobierno de China ha ofrecido a Panamá financiar un ferrocarril de Arraijan a David. El gobierno ha nombrado una comisión de alto nivel para analizar el tema (con gastos y presupuesto que ya comenzamos a pagar). Y por ahora parecieran que quieren hacer algo paralelo a la carretera Panamericana, con 17 paradas. Y orientado más al tránsito de pasajeros.

    Allí es donde está el problema, un tren de pasajeros usualmente no es tan viable económicamente, y suele ser subsidiado permanentemente, ya sabemos que los subsidios se comen el 90% de los ingresos del Canal de Panamá. En Asia y Europa existe la densidad de población para que los trenes de pasajeros sean viables, no la existe en Norteamérica, y por eso no hay trenes de pasajeros en los USA y Canadá salvo en parte del Noreste de los Estados Unidos, y aun así AMTRACK es sostenida por el estado. Panamá es uno de los países menos poblados de la región. Y casi toda la población se concentra en los municipios de Panamá/ San Miguelito, Arraiján/la Chorrera y Colón. Salvo David, los municipios del interior están mucho menos poblados.  Además la idea de un tren es que sea rápido. Los trenes suelen tener vías rectas, con viaductos entre montañas y túneles a través de ellas. Curvas muy amplias y larguísimas rectas. Un tren lechero que va a parar en cada municipio de la Panamericana, derrota la idea de tener una comunicación rápida entre la zona canalera y Chiriquí.

    Sería mucho mejor tener un tren de carga y pasajeros combinado, que pare en menos lugares, pero que estas estaciones sirvan para hacer conexiones con empresas de autobuses y camiones de carga que distribuyan a los pasajeros y las cargas por sitios cercanos. Por ejemplo una ruta Arraijan, Rio Hato, Aguadulce, Santiago, Tolé, David, sería más rápida y con la mitad de paradas que simplemente imitar a la carretera Panamericana. Y el énfasis del tren debe ser el transporte de carga, no de pasajeros. Claro que la vía férrea la podrán usar para ambas cosas. Esto en cuanto al diseño del proyecto.

    El otro problema es la naturaleza del mismo. Lo quieren ver como una empresa estatal política, subsidiada permanentemente, o como un negocio productivo? Si es un empresa política, bueno el tren lechero de pasajeros hace mucho sentido; si es un negocio productivo, menos paradas donde realmente están los negocios de carga y pasajeros sería más efectivo. Y lo mismo pasa con la administración y el financiamiento.

    Si es un negocio político, endeudarnos con los chinos, que no fían ni el mafá, para luego tener que subsidiarlo eternamente por varias generaciones, hace sentido, aunque esa deuda la paguemos de miles de maneras, y esos subsidios sean dinero público que no podremos usar en otras cosas.

    Si es un negocio productivo, bueno dar el tren en concesión y permitir eventualmente la competencia de rutas en concesiones distintas sería lo mejor. Total, los ferrocarriles en los Estados Unidos, en Argentina se iniciaron como empresas privadas. El ferrocarril de Panamá era una empresa privada hasta que los gringos la nacionalizaron y luego pasó a Panamá, que la volvió a privatizar. No vemos por qué no podemos hacer lo mismo en el caso del tren, con la opción de extender este tren hasta nuestras fronteras y más allá, a San José y a Medellín eventualmente.

    Pero esa parece no ser la visión de las últimas dos administraciones. Un ejemplo es el Aeropuerto Scarlet Martinez en Rio Hato. Desde la administración de Mireya Moscoso se había propuesto que para utilizar la pista capaz de albergar jets internacionales, se hiciera un túnel para que la carretera Panamericana pasara por debajo. Como esto tenía un costo, lo más sensato era otorgar en concesión el Aeropuerto de Rio Hato entero a un desarrollador de aeropuertos, que no solo hiciera el túnel, sino que además pudiera modernizar las terminales de pasajeros, instalar zonas libres, servicios aeronáuticos, terminales de autobuses, centros comerciales y crear una alternativa a Tocúmen de la misma manera que aeropuertos regionales en Europa se convierten en la alternativa de bajo costo a los aeropuertos en las capitales. Esto no le hubiera costa un centavo al fisco panameño. En su lugar, durante la administración Martinelli se eligió hacer el túnel y la terminal nueva a costo del Estado, para el ocasional vuelo chárter o privado.

    Parece que esa es la mentalidad que se mantiene en la administración siguiente. El estado empresario porque aparentemente el fisco lo puede todo y los recursos son infinitos, solo hay que cobrarlos.

    Esperemos que la comisión de alto nivel salga con ideas creativas y esté dispuesta a admitir que las soluciones privadas deben integrarse en el futuro ferrocarril para hacerlo un negocio viable, auto sostenible y que sea el país y no la administración de turno el que gane.

  • Solo los humanos se tropiezan mil veces con la misma piedra.

    La estupidez es infinita. Y la terquedad, que es su hermana. Cuantas veces oímos, “dejen de mencionar el muro”, “dejen de mencionar la Unión Soviética”. Dejen de mencionar los crímenes de Stalin, o las hambrunas de Mao. Ya cansan. Curiosamente nadie se cansa de mencionar los crímenes de Hitler, o de Franco. Nunca hay suficiente memoria histórica en esos casos. El tema es que en el fondo los fascismos están orgullosos de sus crímenes. Por más que los neonazis nieguen al Holocausto, siguen al mismo tiempo presentado todas las razones por las cuales este seria para ellos una buena idea. Por más que la extrema derecha española justifique las acciones violentas de Franco, en el fondo sienten que salvaron a España y valió la pena. Solo que no lo dicen.

    No sucede así con los socialistas igualitarios de la izquierda tradicional. Usualmente estos siguen un ciclo. Primero se lanzan a defender, adorar y justificar el último experimento para construir la utopía. Luego a justificar sus graves errores y crímenes cuando se ve que el experimento no va bien. Y finalmente cuando el experimento ha fallado, a justificar los fallos mientras se busca otro experimento. Otra gran esperanza. Otra gran decepción. Por supuesto está siempre la idea de recurrir a la falacia del “no es un escocés verdadero”. Lo que pasó en X o Y lugar “no era socialismo verdadero,” o fulano de tal “no era un verdadero socialista”. La próxima vez que construyamos el socialismo, lo vamos a hacer bien. Porque siempre habrá una próxima vez. La aspiración socialista a construir la utopía porque el mundo real no funciona sigue allí, terca, obsesiva, constante.

    “El socialismo no ha fallado, solo que nunca lo han hecho bien”. La falacia de no es un verdadero escocés repetida hasta el infinito. Tras aceptar de manera renuente, “que en la Unión Soviética o en Cuba no hay democracia”, algo que de por sí es un triunfo, porque históricamente han dicho que sí, se dice, bueno es que la próxima vez el socialismo se construirá con los votos y sin escuadrones de fusilamiento.

    El problema es cómo se construye una sociedad radicalmente distinta, que requiere una cultura y manera de pensar totalmente diferente, en sociedades complejas de millones de personas, cada una con ideas y aspiraciones distintas, sin usar la coacción y la violencia. Porque los sueños socialistas de que la gente de la nada va a deponer sus egoísmos naturales y hacer un mundo más solidario o va a ceder su vida personal a la planificación central, hecha por planificadores que son como Dios, lo saben todo, lo pueden todo y son infinitamente buenos, de manera voluntaria, son eso, solo sueños que son imposibles realizar sino mediante la coacción y la violencia.

    En oposición, el capitalismo no fue una creación planeada. El mundo feudal colapsó gracias a la Peste Negra, las armas de fuego debilitaron el poder de los señores feudales, las ciudades crecieron y con ella los burgueses. Los viajes por mar globalizaron Europa, la revolución industrial lo cambió todo. Nada de esto fue planeado. No hubo un Karl Marx del capitalismo. Cuando Adam Smith describe como debe funcionar un sistema capitalista para crear riqueza, simplemente describe lo que por experiencia conoce. El socialismo en tanto busca describir un mundo futuro e inexistente con fundamento en las aspiraciones de hoy. Mientras que el capitalismo es producto de una evolución histórica aleatoria, el socialismo busca ser producto de una construcción racional de príncipes filósofos.

    “Forjemos nuevos caminos”, “democraticemos la economía”. Eslóganes bonitos. Pero cuando se rasguña debajo de la cubierta superior,  se encuentra que nada de eso podría ser posible sin la coacción de un pequeño grupo de personas sobre la mayoría.

    ¿En serio creen que un grupo de millones de personas va a poder tomas decisiones económicas racionales de manera democrática? Para los socialistas todas las versiones fallidas anteriores son hombres de paja, todos los casos fallidos no eran escoceses verdaderos. Así se disgustan cuando se las mencionan.

    Los apologistas del socialismo no explican por qué todos los experimentos pasados terminaron tan mal. Sería que nunca las ideas estuvieron en manos de las personas correctas o que desde un principio, nunca tuvieron las ideas correctas? Porque si distintas personas, en distintos lados del mundo aplican las mismas ideas, y todo termina mal, no son las personas, son las ideas.

    El socialismo nunca se podrá construir, porque es una mala idea desde el principio.

  • Cambios en Cuba.

    Desde 1959, dos hermanos, han gobernado la isla de Cuba. Ningún cubano que no tenga menos de 59 años ha vivido bajo otro gobierno que no sea el de Fidel o Raúl Castro. La gente que luchó por la Revolución Cubana o en contra, están llegado a los ochenta años de edad los más jóvenes.

    Los Estados Unidos que tanto lucharon en contra del gobierno comunista de Cuba, parecen haberse contentado desde los años 90s con dejar las cosas como están, pero siempre tomando el cuidado de mantener una postura crítica hacia la revolución cubana y su gobierno, y mantener las sanciones económicas; más bien para buscar el voto cubanoamericano en Florida, que para lograr un cambio en Cuba.

    Y la revolución cubana es hasta cierta medida un desastre anunciado de la política exterior norteamericana. En 1898, España era un imperio decadente, y los Estados Unidos, por el contrario eran un país que empezaba a coquetear con el imperialismo clásico. Ya no solo se había expandido el territorio a costas de México, sino que se buscaba un imperio de ultramar. Así que se inventaron una guerra con España, y en esa guerra los Estados Unidos despojaron a España de las últimas colonias de ultramar que le quedaban. Cuba, Puerto Rico y la Filipinas. Cuba y las Filipinas fueron convertidos en protectorados, Puerto Rico en una especie de Estado Libre Asociado, o sea en una dependencia territorial de los Estados Unidos pero sin representación federal.

    Este hecho marcaría la historia de Cuba durante el siglo siguiente. Cuba tenía un creciente movimiento nacionalista de tendencia liberal, cuyo máximo exponente era José Martí, y la independencia forzada más el estatus del semiprotectorado de facto, coartaron este movimiento, Cuba era uno de los países más avanzados del continente, su educación y salud eran ya buenas para la época, algo que el régimen cubano ha tratado de mantener dentro de sus limitaciones. No solo como arma de propaganda sino porque genuinamente los cubanos daban un elevado valor a estas cosas. Pero Cuba tuvo un dolor grande. El ver a su país como un semi protectorado era algo que muchos cubanos, tanto conservadores pro españoles como liberales, como comunistas, no aceptaban. De hecho en Cuba se inició un patrón que sería común en los países de habla hispana, la fusión del nacionalismo, que suele ser de derecha, con el socialismo que suele ser internacionalista en socialismos nacionalistas.

    Los hermanos Castro, hijos de terratenientes españoles, se hicieron comunistas por haber sido criados nacionalistas. Y la revolución cubana, pese su claro fracaso económico, se mantiene no solo por la represión, sino porque hubo cierto espíritu nacionalista cubano detrás. El hecho de que las presiones para cambio de gobierno vengan de los Estados Unidos más que todo, pone en muchos cubanos la idea de que “el gobierno es incompetente, no hay futuro, pero sigue siendo nuestro gobierno”. Por eso el embargo a Cuba ha sido uno de los mayores errores de los Estados Unidos, permite al gobierno cubano tener excusas para su incompetencia, producto de la ausencia de propiedad privada y planificación central, y  justificar el estancamiento general de la isla como producto del embargo. Al mismo tiempo, moviliza el nacionalismo diciendo, “miren, los gringos nos castigan porque no queremos vivir como ellos quieren que vivamos”.

    Raúl Castro y Miguel Díaz.

    Cuba fuera de los logros, que en algún momento serán sometidos a comprobaciones independientes, en materia de educación general, no universitaria, o en salud, o en materia militar cuando eran proxis de la URSS en el tercer mundo, ha logrado muy poco en 60 años. Ya hasta el dominio de los atletas cubanos en la región parece haber disminuido.

    El orgullo de Fidel Castro y su carisma, impidieron cualquier cambio profundo en el sistema. Raúl calentó las sillas mientras su hermano se enfermaba y moría, proceso que tardó unos 10 años. Ahora Raúl también pasa a retiro e inicia una transición a Miguel Díaz Canel. Este nació en 1960 y ha vivido toda su vida bajo alguno de los hermanos Castro, y bajo el comunismo. Y nada en su historial permite pensar que esté dispuesto a hacer cambios profundos. Ni siquiera cambios a la China o Vietnam. El régimen cubano es después del Norcoreano, el régimen marxista leninista más conservador.

    Y probablemente los cubanos calculan que una liberalización económica a la China o Vietnamita, puede traer el colapso del régimen. Y una liberalización política al estilo de la Perestroika es totalmente impensable. Fidel Castro nunca dejó de demostrar que responsabilizaba a la Perestroika como causante del derrumbe de la URSS. Y la manera como se reaccionó contra el general Ochoa, héroe de la guerra de Angola, vinculándolo al narcotráfico, cuando muchos piensan que su pecado real era querer que Cuba imitara Gorbachov, hace pensar que el partido comunista cubano va a ser muy tímido en ofrecer cambios profundos. El hecho de que el partido comunista cubano sea el partido único, y que la represión contra personas disidentes continúe, nos impide pensar en cualquier apertura política.

    Así que no esperemos milagros.

  • Sobre la corrupción

    Como últimamente han habido sonados casos de peculado en nuestra región, es de interés hacer un alto en el camino y meditar sobre las causas de este fenómeno.

    Según el diccionario, corromper es alterar, descomponer cambiando la naturaleza de una cosa volviéndola mala. Pero una cosa es la corrupción en el sector privado y otra bien distinta es la que ocurre en el contexto de los aparatos estatales. No es para nada que unas personas sean mejores que otras, se trata de incentivos diferentes.

    Lo propio se cuida de un modo distinto respecto a lo que pertenece a los demás. De allí es que a partir de Garret Hardin nos referimos a «la tragedia de los comunes»: lo que es de todos en definitiva no es de nadie, lo cual en realidad ya había sido estudiado desde Aristóteles al criticar la propiedad colectiva. La forma en que se toma café y se encienden las luces no es la misma si las cuentas las paga el que consume que si las abona un tercero por la fuerza.

    Es por lo dicho que el historiador decimonónico Acton ha consignado el célebre adagio en cuanto a que «el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente». De esto se desprende la virtud de la empresa privada: busca beneficios, situación que logra si da en la tecla con los gustos y preferencias de la gente e incurre en quebrantos si se equivoca en ese objetivo. El cuadro de resultados muestra los éxitos y fracasos en el contexto de marcos institucionales que protegen derechos que son siempre superiores y anteriores a la existencia de los gobiernos.

    Desde luego que este proceso no tiene lugar cuando los llamados empresarios se alían con el poder al efecto de obtener privilegios siempre a expensas de la gente, especialmente la más necesitada. Aquellos son en verdad ladrones de guante blanco que en lugar de robar al vecino a mano armada lo hacen a través de los políticos en funciones.

    Cuanto más se aparta el gobernante del tronco central de un sistema republicano de Justicia y seguridad, mayores son las oportunidades de corrupción. Cuanto más extendido el poder político en faenas que no le atañen, mayores espacios se abren para las corrupciones lo cual infecta a los clientes del sector privado donde no pocos al vislumbrar una posibilidad de prosperar a través de una coartada indecente proceden en consecuencia en lugar de transpirar para competir y satisfacer necesidades del prójimo.

    Y no es que en el sector privado no se produzcan corrupciones, es que la naturaleza del problema es sustancialmente distinta. En primer lugar lo absorben los dueños de su propio peculio y no lo trasladan compulsivamente sobre los patrimonios de otros. En segundo término, están presentes fuertes incentivos para llevar a cabo auditorias más rigurosas que las politizadas donde no están en juego los propios ingresos.

    Conviene reiterar que cuando se declama que el Estado debe hacer tal o cual cosa es el vecino el que se hace cargo coactivamente. Es del caso repetir que el Estado nada tiene que no lo haya detraído del fruto del trabajo ajeno.

    Como queda dicho, cuanto más pesado el organigrama gubernamental mayores los resquicios para usar el poder discrecional. La cantidad inmensa de ministerios, secretarias, subsecretarias, direcciones y demás parafernalia no solo obstaculizan las actividades legítimas y creativas sino que naturalmente se traducen en mayores cargas tributarias, endeudamientos públicos y manipulaciones monetarias.

    La maraña de impuestos constituye un fenomenal palo en la rueda para la producción y, por ende, consume capital que a su vez afecta salarios e ingresos en términos reales.

    Un ejemplo de este despropósito es el impuesto progresivo. Como es sabido, los gravámenes pueden ser proporcionales, lo cual significa que cada uno se hace cargo en proporción al objeto imponible según sean sus gastos o su patrimonio. En cambio, el tributo progresivo, como su nombre lo indica, grava progresivamente el objeto imponible. En este último caso el peso en definitiva recae sobre los ingresos marginales ya que la progresividad contrae las inversiones que es precisamente lo que permite elevar salarios. Esta situación irrevocable implica que el impuesto progresivo sea regresivo.

    En segundo lugar, la progresividad altera las posiciones patrimoniales relativas, es decir, las ubicaciones que la gente estableció en los supermercados y afines con sus compras y abstenciones de comprar. Por último, el impuesto progresivo es un castigo progresivo a la eficiencia.

    La mayor productividad se traslada inexorablemente a los bolsillos de los más necesitados a través de las tasas de capitalización. Esa es la diferencia entre vivir en un país rico y uno del tercer mundo («un mundo de tercera», como decía Cantinflas). La riqueza no es un proceso estático que invita a pelearse por tajadas de la misma torta, es un proceso dinámico que genera muchas tortas si los que se esfuerzan pueden producir sin las interferencias estériles de los aparatos estatales.

    Dado al avance de la peste del nacionalismo xenófobo en Europa y ahora en Estados Unidos, el esperpento del socialismo del siglo XXI en Venezuela y del comunismo en la isla-cárcel cubana y algunas otras tentaciones que es de esperar quedan en la nada, es del caso prestar atención a la tradición de pensamiento liberal que es nada más y nada menos que el respeto irrestricto a los proyectos de vida de otros, sin que los megalómanos impongan sus caprichos personales y así evitar corrupciones alarmantes y permitir que los marcos institucionales civilizados castiguen debidamente los peculados.

    En este sentido, debe abandonarse esa caricatura grotesca de «neoliberalismo» que es una etiqueta con la que no se identifica ningún intelectual serio. Mario Vargas Llosa alude al tema al escribir: «Me considero liberal y conozco a muchas personas que lo son y a otras muchísimas más que no lo son. Pero, a lo largo de una trayectoria que comienza a ser larga, no he conocido todavía a un neoliberal».

    Artículo aparecido originalmente en El Pais.