Categoría: Opinión

  • Provocando a los gringos, el Canal y el peligro amarillo.

    Vemos que los Estados Unidos llamaron a consultas a sus embajadores o representantes diplomáticos en varios países que recientemente rompieron con Taiwán para establecer relaciones diplomáticas con China. Esto revela cierta molestia y preocupación en la Administración Trump por el avance del poderío diplomático de China. Para acabar de meter el dedo en la llaga y hurgarlo bien, la administración de Varela ha tomado medidas que parecen una provocación deliberada a los norteamericanos. Como concederle a China una embajada con vista al Canal, algo estratégico en caso de guerra, o concederle terrenos en Amador para que hagan un centro cultural, algo que también ha sido visto como otra provocación. Es como decir, “se fueron los gringos del canal, ahora sus rivales económicos y militares llegaron”. Varela se olvida que tomar partido en la rivalidad entre los dos mejores clientes del Canal no es buena idea. Sobre todo cuando todavía falta una generación para que China pueda ser rival de los norteamericanos en el poderío naval. El conflicto se viene gestando hace rato.

    China despierta.

    Los gringos están preocupados. China ya está cerca de ser la segunda economía del mundo si no lo es ya, superando a Europa, y pronto, en menos de una década sobrepasará a los Estados Unidos.

    La época del Made in América ya se acabó. Hace 40 años usábamos carros Ford o Chevrolet, tomábamos fotos con cámaras Kodak. Usábamos electrodomésticos Whirlpool o Westinghouse. Los televisores y tocadiscos eran RCA o General Electric.

    Hoy nada de eso está hecho en los Estados Unidos. Los carros que usamos son coreanos o japoneses, los electrodomésticos y cámaras también. Y casi todo está hecho con componentes hechos en China. China es el taller del mundo. Casi todos los productos manufacturados desde la ropa que vestimos a los celulares que usamos para chatear, a los componentes de esta computadora con la cual escribo estas líneas, son hechos en China.

    ¿Qué fabrican ahora los Estados Unidos? Aviones, armas de guerra. Los productos donde los Estados Unidos dominaron el mundo, ahora son hechos en China, Corea y Japón. La economía norteamericana vive de la agricultura, pero ésta no emplea a mucha gente y de los servicios. Y allí es donde está el problema. Los servicios financieros dependen mucho del dólar y la FED, lo cual puede ser una burbuja. Y los servicios de entretenimiento como las industrias del cine, la música y en menor lugar los deportes (los gringos no han logrado meter sus deportes con fuerza en el mundo salvo el basquetbol).

    El sector secundario norteamericano es lo que ha decaído, y en parte ésa es una de las razones por las cuales Trump fue electo presidente. Para restaurar la capacidad manufacturera de los Estados Unidos y darle trabajo a los obreros blue collar.

    Los chinos saben todo esto. Y los chinos tienen un hueso que roer. China se llama a sí misma el Renio del Medio. Por más de dos mil años China fue el país más poderoso del mundo. Y el país con mejores estándares de vida desde la Antigua Grecia. Pero vino la revolución industrial y China se quedó atrás para ser humillada por pequeños reinos Europeos. Los portugueses, los alemanes, los franceses y principalmente por los británicos. La guerra del Opio en mediados de los 1840s donde los británicos lograron a manu militaris el derecho de venderle drogas al pueblo chino, es vista como el inicio de la humillación de los cien años por parte de los occidentales. Tiempo que terminó con la victoria comunista en 1948.

    China estaba desde la invasión Manchú en 1700s en estado de perpetua guerra civil. Los chinos sacaron dos conclusiones. Para evitar ser humillada de nuevo China debía industrializarse, y rearmarse. También debería permanecer unida, porque la China humillada por manchúes, británicos y japoneses lo había sido por estar gobernada por señores de la guerra locales en lugar de tener un gobierno fuerte como el del Partido Comunista. Hasta cierto punto China abrazó el comunismo como una manera tener un gobierno monolítico que rearmara e industrializada al país. Económicamente el gobierno fue un fracaso pero políticamente logró su objetivo. Den Xiao Ping cambió la política económica a un capitalismo de Estado pero mantuvo la hegemonía del partido Comunista.

    Los chinos tienen ahora un plan de rearme, que busca crear anillos defensivos en todo el Pacífico, el primero es de Vietnam a Taiwán a Corea. Esto alarma a Japón. El segundo, mucho más polémico,  abarca a las islas del Pacífico en control de los Estados Unidos como Guam, las islas Marshall y las Aleutianas, esto ha despertado alarmas tanto en los Estados Unidos como en Australia. Cuando avance el siglo XXI veremos una rivalidad militar entre China y Estados Unidos con sus aliados por el control del Pacífico. A Panamá le conviene ser neutral en esa rivalidad. Y es allí donde está el problema con Panamá.

    Panamá en la estrategia naval norteamericana.

    El control de los mares ha sido visto como una de las maneras de lograr que una nación se convierta en gran potencia. Los romanos controlaron el Mediterráneo, el llamado Mare Nostrum. Los Españoles y Portugueses, los Franceses y Holandeses y los Británicos lucharon entre los siglos XVI y XVII lucharon por el control de los mares, y el Reino Unido gano esa rivalidad. Rule Britania, Britania Rule the Waves se convirtió en el segundo himno británico después de God Save the King.

    Los norteamericanos, siendo una ex colonia británica sabían esto, y se lanzaron a potenciar su marina, mucho más que su ejército que siempre fue chico hasta 1942. Se esforzaron en convertir al Caribe en su patio trasero, para evitar que las potencias Europeas lo controlaran. Y crearon el triángulo estratégico Cuba, Puerto Rico y Panamá en el Caribe. Cuba y Panamá se convirtieron en cuasi protectorados y Puerto Rico en una colonia. Tras la guerra hispano norteamericana, los norteamericanos se dieron cuenta que pasar buques del Atlántico al Pacífico, para un país con dos costas extensas como los Estados Unidos era vital, y se esforzaron en tener un Canal por Nicaragua o Panamá a toda costa. En esa época los norteamericanos eran segundones de Gran Bretaña, que era su rival más temido aunque hoy resulta difícil creerlo debido a la alianza entre estos dos países. En la Segunda Guerra Mundial esta estrategia les resultó. Pudiendo reforzar su flota del Pacífico rápido tras Pearl Harbor.

    Pero en la guerra fría ya no era tan importante. Los norteamericanos tenían ahora el control de los mares y tenían flotas enormes para cada océano. Además las armas nucleares hacían el canal un cuello de botella demasiado vulnerable para una flota. Después del 9 de enero de 1964, el Canal de Panamá y su zona aledaña se habían convertido en una vergüenza incómoda para los norteamericanos, y se iniciaron una serie de larga negociaciones con Panamá que culminaron con los Tratados Torrijos Carter y la devolución del Canal a Panamá en 1999.

    China desea tener un pie en Panamá

    Los Estados Unidos vieron al Canal de Panamá exclusivamente como un proyecto militar, no vieron su potencial comercial. Tampoco lo vieron los gobiernos de la Dictadura Militar. Las áreas revertidas se convirtieron en botín de los allegados a los militares y su única política era reemplazar una base militar norteamericana por una panameña. Tras la invasión de 1989 y la disolución de las fuerzas de defensa, los civiles panameños tomaron el control, y vieron correctamente al Canal como una empresa comercial. La Autoridad de las Áreas Revertidas se convirtió en la buena administradora de uno de los negocios de bienes raíces más grandes del mundo. Y la Autoridad Portuaria Panameña, una fuente de corrupción y contrabando durante el gobierno militar, fue eliminada al privatizar los puertos en las orillas del Canal de Panamá.

    Es allí donde los norteamericanos saltan. Cuando Hutchinson Wampoa, una compañía privada con capital Chino adquiere la concesión de los puertos de Balboa sobre una compañía Norteamericana. “Los chinos ahora tienen una base en las orillas del Canal” era el grito de los conservadores norteamericanos. Una de las razones por las cuales a Ernesto Pérez Balladares se le negó la visa después de ser presidente no tiene que ver tanto con el tráfico de chinos, después de todo fue peor con Endara, sino por ser presidente durante este período.

    Pese a que Hutchinson Wampoa se maneja puramente como una empresa comercial, ya era claro que los norteamericanos no tomaban a la ligera que los chinos estuvieran presentes en la boca del Canal de Panamá.

    ¿Cuál es el juego de la administración Varela?

    Varela decide romper relaciones diplomáticas con Taiwán y establecerlas con China. Esto en sí no es malo, China es el segundo mayor socio comercial de Panamá, y su gobierno representa a la quinta parte de la población de nuestro planeta. Es una potestad soberana de Panamá establecer relaciones con China Continental sobre Taiwán. Es más, se debió hacer hace mucho tiempo.

    Ese no es el problema. El problema es que pareciera que impulsado por unas expectativas totalmente ilusas de lo que los chinos pueden lograr al corto plazo, el gobierno está provocando a los norteamericanos. Porque las grandes inversiones chinas no se van a materializar hasta el siguiente gobierno, éstas no van a salvar la imagen del actual. Y como el gobierno actual ha elegido firmar todo lo que la OCDE le ponga enfrente, no puede usar a China como una ayuda en evitar las presiones de la OCDE o para compensar los negocios que pierde Panamá tras ceder con la OCDE, como lo está haciendo Hong Kong por ejemplo. En otras palabras, pareciera que el juego del gobierno Varela es provocar reacciones de los norteamericanos por puro deporte.

    Entre tanto el gobierno miopemente, y olvidado la reacción de los gringos en el caso Hutchinson Wampoa, otorga a los chinos terrenos para que hagan su embajada con vista al Canal de Panamá. Y para terminar de hurgar la herida, le otorgan terrenos en Amador, una antigua base militar norteamericana, también con vista al Canal para que hagan un enorme centro cultural. Para los gringos esto es peor que lo que pasó en los noventas del siglo pasado. Ya no se trata de una empresa comercial china que tiene presencia en las orillas del Canal. Ahora es directamente el gobierno Chino quien tiene presencia en las orillas del Canal. Esto le da una ventaja de inteligencia a los Chinos enorme y pone en peligro la neutralidad el Canal. Cuando los Gringos hicieron su embajada nueva la hicieron en Clayton, pero no en las propias orillas del Canal de Panamá.

    No sé si nuestro gobierno tiene una política de provocar directamente a Trump, recordemos cuando Varela hablaba de que los latinoamericanos tenían que unirse para hacerle frente a Trump una vez electo éste, o simplemente es puro autismo político. Autismo que se revela por ejemplo en cómo han ignorado por 4 años los temas económicos. El tema es que en estas cosas no pierde solo el gobierno actual, sino todo Panamá.

    Pero viendo nuestra política exterior en los últimos 4 años, que pierda Panamá no es algo que parece preocuparle a la presente Administración.

  • Lecciones Macri para el próximo presidente de Panamá.

    Macri llegaba a la presidencia argentina pensando que por ser el nuevo, el poder mágicamente iba a poder desactivar todas las bombas económicas que le dejaban los esposos Kirchner.

    Error garrafal. Cuando una persona busca llegar al poder de manera responsable, debe tener un plan de gobierno, no una carta de deseos al niño Dios. Cuando ganó Macri por un lado respiré tranquilo de que había un aliado menos de Maduro en la región, pero por otro lado, deseaba que hubiera ganado el candidato de Cristina Fernández. ¿Por qué? Porque Argentina tiene el problema de que no toca fondo. Un pueblo que elige a quien toma ideas sistemáticamente antieconómicas pero las consecuencias nunca las paga quien las tomó, sino el gobernante siguiente, lo que permite al verdadero responsable echarle la culpa del incendio al que llegó realmente a apagar el fuego. Esto permite que Argentina tenga una crisis económica seria cada 15 años más o menos.

    El populismo de los Kirchner ha sido elogiado por personajes como Stiglitz……Pero lo cierto es que el gobierno, si bien paró el caos de la crisis del Corralón, dejó una herencia de controles cambiarios irreales, monumental gasto público, una de las presiones impositivas más altas del mundo, leyes laborales demasiado rígidas y una moneda cuya inflación empieza a ser preocupante. Enfrentar todo ésto le hubiera tocado al sucesor de Cristina Fernández. Por eso hubiera sido más justo que su sucesor nominal fuera el que tuviera que limpiar el estiercolero y quedar embarrado de estiércol en el proceso. Así los kirchneristas no hubieran podido decir, “con nosotros estaban ustedes mejor, vuelvan a votar por nosotros en la próxima elección.”

    Pero le tocó al opositor Mauricio Macri. Y esta es la lección para el próximo presidente de Panamá.

    Martinelli y Varela le van a dejar una deuda inflada, un gasto público elevado, una recaudación fiscal descendente debido a la contracción económica, un Seguro Social en quiebra. Un salario mínimo inflado, una legislación laboral rígida. Compromisos internacionales que atentan contra el centro de servicios de Panamá. Y no basta con decir que se es el cambio porque sus cromosomas tienen un ADN distinto. No, se tiene que presentar un plan de gobierno claro y explicarle desde ahora a la gente que se va a tener que tomar medidas duras y por qué se tiene que tomarlas. Macri en Argentina llegó al poder sin querer armar un plan económico que ameritaba la situación, sin tener un ministro de economía pesado. Sin querer explicar bien por qué el estado de las cosas que heredó de Doña Cristina lo iba a obligar a tener que tomar medidas serias. No basta con decir que se es el Cambio, se tiene que decir por qué las cosas tienen que cambiar.

    Y hay que saber moverse rápido; dejar que las cosas pasen los primeros 100 días de gobierno, o dejar que pasen todavía las elecciones legislativas dos años después y hacer los cambios gradualmente en lugar de desactivar la bomba de una sola vez, solo puede que se lleve a que la bomba estalle y explote en la cara. El pragmatismo es bueno, pero no tanto si en realidad significa no un sentido realista sino falta de convicciones, de conciencia del peligro de no hacer las cosas y falta de valor para hacer lo correcto.

    Esperemos que el próximo presidente tenga el valor de hacer las cosas bien……..la realidad no puede esperar, como no esperó a Macri.

  • La factura electrónica avanza

    La factura electrónica avanza

    Un detalle interesante, el movimiento por la factura electrónica es principalmente latinoamericano. Es una de esas innovaciones latinoamericanas de la cual preferiría no oír.

    Existe una razón especial por la cual los países civilizados donde se respetan los derechos individuales no han implantado sistemas de factura electrónica. Porque la factura electrónica es una manera muy invasiva de meter al estado, y por lo tanto a los funcionarios y políticos en la vida diaria de las personas.

    El IRS gringo puede pedir Fatcas, o meter a la gente presa por evadir impuestos, pero nunca se va a meter a tratar de centralizar todas las transacciones ajenas en sí mismo. Los votantes nunca lo permitirían.

    En América Latina no tenemos esta cultura del individuo y de restricción de los poderes del Estado.

    Somos una mezcla rara de individualismo antisocial de “yo primero y los demás que se vayan al diablo” mezclado con un contradictorio culto al Estatismo. El estado es bueno “mientras sirva mis intereses individuales!.

    Por eso no vemos raro que los políticos y funcionarios fiscales quieran meter al estado en nuestras vidas particulares. Porque con una factura electrónica todos los negocios pasan por los servers del Estado, el cual ahora puede cruzar información. Una vez lo haga solo le queda pedir que elimine el efectivo. Y luego podrá tener un control total de la vida de las personas. Podrá saber cuánto ganas y en qué lo gastas y lo podrá saber de cada persona.

    Captura de Facebook, Agosto 2018, Requisitos facturación en argentina. Monto en dólares aproximado: 100 dólares cambio real

    Herman Goering, líder nazi, apoyaba al control de precios no porque era mejor económicamente, sino porque era una manera de meterse en la vida privada de la gente. Así lo decía cándidamente y sin tapujos. Por suerte el líder nazi no conoció las computadoras modernas, sino hubiera apoyado medidas como la facturación electrónica centralizada por el Estado y la eliminación del dinero físico.

    Con la facturación electrónica se puede invadir la vida privada de las personas de una manera que Goering nunca hubiera soñado. Poder saber qué se vende, en qué cantidades, y posiblemente a quién se lo vende. El Gran Hermano te vigila.

    Este es el gran peligro que los partidarios de la facturación electrónica no quieren ver, pese a que ya vimos con Cucalón y Martinelli lo que puede hacer una persona inescrupulosa a cargo de la DGI.

    ¿Pero pensamos que los vienen después serán mejores? Vamos, parece que en Panamá somos incapaces de aprender. Estamos a punto de crear un monstruo y ofrecerlo a los políticos de turno para que lo usen como quieran.
    Parece que la privacidad, el derecho a la intimidad y la libertad personal no parecen ser parte de nuestra cultura. Y esto es lo más preocupante.

  • No a la Reelección, del hastío a lo constructivo.

    En año pasado en las redes sociales grupos como Claramente iniciaron una campaña de no a la reelección. Esta campaña recogía el hastío que muchas personas tienen con nuestra clase política, hastío que parece estar llegando a niveles peligrosos, donde una salida populista estilo Hugo Chávez o una salida manu militaris tipo 1968 pueden estar a la vista en unos cuantos años.

    La democracia Panameña, ha muerto y renacido antes. En el periodo 1903 a 1946 estuvo sujeta a la intervención norteamericana, el caciquismo de los partidos oligárquicos, el golpe de Acción Comunal, la Constitución de 1941, la deposición de Arnulfo Arias. La constitución de 1946, que todavía es vista por nuestros constitucionalistas como la mejor que hemos tenido, por lo menos en el papel, falló totalmente en la práctica en contener el caciquismo de los liberales y el populismo de los panameñistas, y lo que es peor no pudo evitar que la Guardia Nacional, con Remón y luego con Lilo Vallarino se convirtiera en un estado dentro del Estado, con negocios propios, y convertido en el árbitro de la política criolla. Cuando se les trató de meter en cintura, de la manera torpe que caracterizó al Doctor Arnulfo Arias, éstos le dieron un golpe de Estado.

    Tras 21 años de dictadura militar, se volvió traumáticamente a la democracia en 1990. El problema es que esa vuelta fue gracias a una intervención militar norteamericana. Por lo tanto no se dejó tiempo a que una nueva generación de políticos cristalizara la nueva democracia. La política quedó en mano de los caciques sobrevivientes de 1968, y de los aliados de los militares. La constitución de 1972, reformada, siguió vigente, pese a su problema de legitimidad. En los años noventa tanto la coalición panameñista populista, liberal y socialcristiana que adversó a los militares como la populista, liberal socialdemócrata que los apoyó, se lanzaron a recuperar el tiempo perdido, liberalizando la política y la economía durante los gobiernos de Guillermo Endara y Ernesto Pérez Balladares. Pero luego todo paró en 1999.

    Básicamente se han hecho pocos cambios para seguir liberalizando la economía y democratizando la política desde el gobierno de Mireya Moscoso. Y el efecto se siente.

    El gobierno de Martín Torrijos liberalizó un poco la economía, pero mucho más tímidamente. El siguiente gobierno de Ricardo Martinelli marca el inicio de una reversión autoritaria en lo político con una economía propulsada por el gasto estatal apalancado por deuda. El gobierno de Juan Carlos Varela es abiertamente regresivo, reivindicando políticas sacadas de un manual de mitad del siglo XX, como el control de precios, el proteccionismo agrario y desmantelando por presiones internacionales la estructura de servicios de Panamá sin ofrecer nada a cambio. Y desde el gobierno de Martín Torrijos los organismos de seguridad poco a poco parecen reivindicar el papel de estado dentro del Estado que tenían antes de 1968 con el visto bueno de las últimas administraciones.

    La falta de un rumbo claro tanto en lo económico como en lo democrático ha creado la imagen de que nuestra clase política está formada por un grupo de personas que básicamente lo que buscan es disputarse la administración del Estado, no para ejecutar su visión de lo que debe ser Panamá, sino para beneficiarse de negociados a costa del Estado, para ponerle protecciones arancelarias a sus negocios, para crearse monopolios por ley, mientras el panameño ve impotente la falta de interés de la clase política en temas económicos, de seguridad, en la educación, en la salud. Pareciera que los políticos actuales buscan en política las cosas menos polémicas para poder hacer negociados con calma, y le dejan los problemas graves al siguiente gobierno.

    Esto ha creado una sensación de hastío en el público panameño, un aumento de la intolerancia y una decreciente fe en la democracia que puede llevarnos a salidas populistas o militaristas autoritarias en el futuro.

    El movimiento por la constituyente, el endiosamiento de la figura del independiente y el movimiento de no a la reelección son los resultados de este hastío. Son movimientos hasta cierto punto positivos porque tratan de evitar una salida autoritaria a la crisis de nuestra clase política, pero que tienen limitantes. Estas limitantes surgen porque al final solo proponen mecanismos para buscar una salida y un cambio, pero no dicen cuál es el cambio que quieren.

    Los partidarios de la constituyente están tan concentrados en vender la constituyente como salida al problema que nunca dicen qué cosas en la constitución quieren cambiar y cómo sería la constitución que propondrían para Panamá.

    Los partidarios de las candidaturas independientes no dicen que éstas surgen no para romper el oligopolio de los partidos políticos sino que son más bien producto de este oligopolio. Si la legislación electoral no fuera tan cerrada y restrictiva, no habría necesidad de candidaturas independientes pues tendríamos un sistema de partidos mucho más competitivo y receptivo de las necesidades de los votantes. Además, no dicen cómo un independiente podría gobernar o formar cuadros políticos sin tener un partido que lo apoye.

    Los partidarios de la no reelección tienen toda la razón de estar hartos de diputados que parecen llegar al puesto para usar el clientelismo más descarado, para extorsionar legislativamente a los sectores productivos y al ejecutivo emplanillando a sus familiares. Muchos de estos diputados se reeligen continuamente desde los años ochenta, si son PRD o noventas si son de otros partidos. Se ha creado una casta parásita alrededor del Estado. El no a la reelección hace mucho sentido, sin embargo es insuficiente. Una cosa es destruir el status quo, evitando que los actuales diputados se reelijan indefinidamente, otra es asegurarse que los que los reemplacen no sean más de lo mismo, pero con más hambre de robar porque no han probado la papa.

    Por lo tanto ante el hastío que presenta la clase política actual es necesaria no solo una destrucción sino una creación.

    No basta con pedir constituyente, se tiene que decir qué tipo de constitución se quiere.
    No basta con apoyar candidatos independientes, se tiene que desafiar el oligopolio legal de los partidos políticos con sus elevadas barreras de entrada a los partidos nuevos que hacen las candidaturas independientes algo necesario pero poco eficiente.
    No basta con decir no a la reelección, se tiene que empezar a decir qué y quiénes deben reemplazar a los diputados actuales que tanto nos disgustan.

    Cuando se pide la demolición de un edificio viejo, es bueno pensar con qué se lo va a reemplazar, sino puede ser que se termine con un lote baldío lleno de ruinas.

  • Las realidades económicas del socialismo democrático

    Alguien tiene que pagarlo

    Es increíble cuánto puede cambiar en 25 años la plataforma de un partido político.

    El 27 de enero de 1996, el entonces presidente de EE. UU., Bill Clinton, proclamó que la “era del gobierno grande se terminó, pero no podemos volver a un tiempo donde dejábamos a nuestros ciudadanos librados a su suerte”. Y agregó: “Así que por lo tanto […] le pedí al Congreso que se me una para realizar los recortes que acordamos. Démosle al pueblo estadounidense el presupuesto balanceado que se merece, con un modesto recorte de impuestos y menores tasas de interés y una esperanza más brillante por el futuro que nos traerá”.

    Comparemos el mensaje de Clinton con los favoritos demócratas socialistas de hoy, Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez. El programa emblema de Sanders es “Medicare para todos”, un plan que pone toda la responsabilidad del gasto para la atención médica de Estados Unidos sobre el presupuesto federal. Como lo explicó Sanders: “Ha llegado también el tiempo de decir que necesitamos expandir Medicare para cubrir a cada hombre, mujer y niño con un programa de atención médica nacional de pagador único”.

    Fiel al estilo, Ocasio-Cortez apoyó recientemente varios otros favoritos de Sanders, como la expansión de los beneficios por seguridad social, 12 semanas de licencia familiar, educación universitaria gratuita junto con un rescate financiero para las deudas de préstamos a los estudiantes, un programa de trabajos garantizados y grandes proyectos de infraestructura.

    Puede sonar ridículo, pero esta visión de expandir masivamente al gobierno apela indudablemente a muchos votantes demócratas, la mayoría de los cuales dicen que prefieren el socialismo al capitalismo. El Partido Demócrata de los 90 es tan diferente al que hoy aspira a tomar el país, que necesitaríamos miles de palabras para cubrir el asunto. Pero un área donde es fácil ver la diferencia es en el gasto.

    Adiós austeridad fiscal

    Una limitación de este ejercicio es que no estamos comparando manzanas con manzanas, porque los números de Clinton son cifras del gasto real, mientras que las de Sanders/Ocasio-Cortez son meramente aspiraciones. Clinton hizo su campaña prometiendo que el gobierno se haría cargo de la cobertura médica, pero no lo consiguió. Eso significa que un puntaje de su propuesta de campaña habría sido peor que los números reales. Es, no obstante, informativo.

    Durante sus dos mandatos en el Salón Oval, Clinton redujo el gasto del gobierno al 17,6 por ciento del PBI en el año fiscal 2001, desde un 20,3 por ciento en el año fiscal 1994. El gasto ajustado por inflación creció un 12,7 por ciento en ocho años—creció un 22,9 por ciento con Reagan y un 100 por ciento con Bush. Gracias a una economía creciente y un Congreso republicano un tanto responsable fiscalmente, el presupuesto de Clinton quedó equilibrado al final de su segundo mandato.

    Ahora bien, los socialistas democráticos nunca hablan sobre cuánto costará su plan. Sin embargo, algunos intelectuales se han ofrecido como voluntarios para hacerles el trabajo. Mi colega Charles Blahous escribió un formidable artículo que puntúa la propuesta de “Medicare para todos” de Sanders. Suponiendo realizable cada una de las optimistas suposiciones de Sanders, él encuentra que el plan costaría, como mínimo, la impresionante cifra de 32,6 billones de dólares en 10 años y agregaría un 12,7 por ciento del PBI al gasto federal para el 2031.

    Más indiscutible es el dramático impacto que tal plan tendría en la oferta y calidad de la atención médica en el país si Sanders obtuviera el recorte del 40 por ciento al reembolso a los proveedores de coberturas privadas que su plan requiere. El plan es tan malo que incluso el Washington Post publicó una editorial en contra.

    Decenas de billones

    Brian Riedl del Manhattan Institute ha contabilizado todo el plan: universidad gratuita, atención médica pagada y demás. Él encuentra que el plan de ensueño de Sanders/Ocasio-Cortez aumentaría el gasto federal en USD 42,5 billones en la próxima década. Y eso es además de los USD 12,4 billones adicionales que se proyecta que el gobierno federal aumente sin que haya ningún nuevo plan socialista en el mismo período.

    La proporción de la deuda respecto al PBI se dispararía al 239 por ciento en 2028 y casi al 500 por ciento en 2048—eso es tres veces más que las proyecciones actuales de la Oficina de Presupuesto del Congreso. El gasto como porcentaje del PBI superaría el 40 por ciento del PBI —más del doble del promedio desde 1965— y alcanzaría el 50 por ciento para el 2048. En otras palabras, Sanders y Ocasio-Cortez hacen que Clinton parezca el economista liberal Murray Rothbard.

    Ellos también hacen que el expresidente Barack Obama parezca Ronald Reagan. Riedl calcula cuántos impuestos adicionales se requerirían para convertir el sueño socialista en realidad. Él supone, generosamente, que el plan democrático socialista recortaría el gasto proyectado de USD 42,5 billones a USD 34 billones.

    Pero pagar incluso los USD 34 billones requeriría una tasa impositiva del 100 por ciento a todas las ganancias corporativas y un 100 por ciento a todos los ingresos salariales por encima de los USD 92.000 para solteros o USD 150.000 para los casados. Incluso este nuevo nivel de impuestos no pagaría ni un centavo de la acumulación de deuda proyectada actualmente, esto simplemente “financiaría” los nuevos sueños socialistas.

    Y todo lo anterior supone de manera no realista que los estadounidenses no van a cambiar su comportamiento cuando los impuestos se vuelvan confiscatorios. Datos de la oferta de trabajo agregada, como la diferencia en horas trabajadas entre países con diferentes niveles impositivos, sugieren que la gente, de hecho, sí cambia su comportamiento cuando la tasa impositiva es mayor y reduce su producción.

    El premio Nobel Ed Prescott, en su famoso artículo de 2004, “¿Por qué los estadounidenses trabajan mucho más que los europeos?” muestra que los trabajadores pasan considerablemente más horas trabajando cuando las tasas impositivas en sus ingresos son menores. Así que, básicamente, con el tiempo, la gente reduce la cantidad de horas que trabaja, el crecimiento económico se desacelera y se recauda menos dinero. Como muestra el trabajo de Prescott, el efecto es incluso más fuerte a medida que crece la asistencia social del gobierno.

    Y luego está el largo plazo. En relación al objetivo de Obama de subir drásticamente la tasa impositiva máxima durante su presidencia, la investigación económica muestra otro punto interesante: impuestos más altos no disuaden de trabajar a la gente rica, pero esas altas tasas aminoran los incentivos de los jóvenes a invertir en educación y en carreras que mejorarían sus posibilidades de volverse la gente rica del mañana. Estas consecuencias económicas negativas obviamente reducen las chances de un crecimiento económico robusto.

    En definitiva, ninguno de nosotros puede pagar los costos reales del presupuesto del sueño democrático socialista. Y estos son solo los costos financieros. No dice nada sobre paralizar la innovación, el emprendurismo y el trabajo bajo tal plan. Es increíble cuánto puede cambiar en 25 años la ideología de un partido político.

    Veronique de Rugy es una investigadora en el Centro Mercatus de la Universidad George Mason y senior fellow en el Instituto Americano de Investigación Económica. Este artículo fue publicado con anterioridad en AIER.org

  • ¿Puede ser la cédula un instrumento del servilismo?

    La cédula puede ser un instrumento del servilismo, dependiendo de cómo y para qué se utiliza. La tendencia del totalitarismo tiene muchas maneras de manifestarse, y la población muchas maneras de volverse adicta al servilismo. Se define “servilismo” como “ciega y baja obediencia y adulación a la autoridad.” Y un ejemplo del uso de vocablo sería, “el servilismo demostrado ante las autoridades o ante los representantes de la autoridad es penoso”.

    Pero en nuestro querido Panamá nos han acostumbrado de tal manera a ser serviles, que cuando alguien pone en tela de duda un tema como este, ese “alguien” es quien queda entredicho y no quien pone de manifiesto la práctica del totalitarismo. En fin, ¿cómo puede un pueblo madurar y desarrollarse siendo sumiso y pisoteado?.

    No estoy contra la cédula, sino a la exigencia de pedirla sin más razón que la de algún “funcionario público” que le dé por detenerte con única finalidad de que te identifiques. Es decir, sin que hayas cometido falta o delito que justifique tal detención. Y ojo, que no es lo mismo que te detengan momentáneamente para pedirte la cédula; a que te conduzcan ante la autoridad por portarla o exhibirla.

    Una noche iba en auto con mi señora esposa y nos detuvieron en un retén que, a todas luces, parecería ser de esos espurios. Yo mostré mi cédula; pero, mi esposa, inadvertidamente, había dejado la suya. “¿Y la cédula de la señora?” “No la tiene consigo, señor agente.” “¿Y quien es ella?” “Mi esposa”. “Bueno, le vamos a dar un chance.” Examinemos el asunto.

    En la Constitución el termino “cédula” apenas aparece en el Artículo 136 del Capítulo 2 sobre el Sufragio; por lo que bien y de inmediato podemos concluir que origina como un instrumento del sufragio y no como uno de policía. En el Título 2, aparece el vocablo “cédula”; termino cuyo significado significa “papel o documento en que se hace constar una deuda, una obligación o cualquier información de este tipo.” En otras palabras, parecería que estamos endeudados de identificación ante el estado y sus funcionarios.

    Sin embargo, el Artículo 27 de la Constitución dice que “toda persona puede transitar libremente por el territorio… sin más limitaciones que las que impongan las leyes o reglamentos de tránsito, fiscales, de salubridad y de migración.” Esta ley es fundamental, y las que devienen no pueden ir en contra de lo establecido, sino, únicamente, explicar o ampliar, pero sin torcer.

    Ahora, vayamos a la Ley 108 del 8 de octubre de 1973 (plena Dictadura), en dónde su Artículo 2 dice que “la cédula de identidad personal deberá ser obtenida, portada y exhibida ante los servidores públicos…” ¡Mon Dieu! Hoy tenemos un cuarto de millón de “servidores públicos”que, en buena medida, no sirven sino se ‘sirven’. ¿Me dices que cualquiera de ese cuarto de millón te puede detener para pedirte identificación? Parecería un asunto inocuo. ¿Qué hay de siniestro en que te identifiques? particularmente hoy día en donde ya hay cámaras por todos lados, como también la tecnología de identificación facial, de retina, y hasta el modo de caminar y tal.

    Pues, vuelvo a insistir, lo malo está en que te detengan con la única finalidad de que identifiques. Ello es típico de los sistemas totalitarios; y, no es bueno perder de vista que no es tanto en dónde estás, sino hacia dónde vas. Profundicemos un tanto más.

    La documentación típica de identificación ciudadana que deambula por el mundo tiene tres características: 1) que todos los ciudadanos y residentes deben tenerla; 2) que todos deben portarla y presentarla antes las “autoridades” y no como en Panamá que es ante los “servidores públicos” y; 3) que dichos collares caninos, digo… cédulas, deben estar ligadas a una base de datos que contiene información hasta de cómo te sientas en el retrete.

    Peor es que crean o, de hecho, te la pidan cuando les venga en ganas, sin justificación. Por otro lado, está el alegato de: “Estamos cuidando tu vida, propiedades y tal.” ¿De veras que para cuidarnos hace falta violarnos?

    En los EE. UU. han intentado introducir la cédula, pero allá no hay tantos congos. Y el otro aspecto es que una vez que la población se acostumbra a la violación, llega el momento en que uno se envicia. Y nos dicen, “es que, si a la cédula le metemos tu historial policivo, multas, y las veces que pateaste al perro, podrás montarte al avión sin tanto jaleo.” ¡Visiones de The Matrix! En los EE. UU. se prepara una ley para una cédula voluntaria; lo que me trae a mente la mentirilla panameña de “préstame un dólar” y tal. El problemita con las cédulas voluntarias es que eventualmente todos las consiguen y quedamos de vuelta en primera base. Y, en todo caso, ¿por qué no unificar la cédula con la licencia de conducir, y nos ahorramos montones; si, a fin de cuentas, la licencia de conducir no sirve para nada?.

    El mayor peligro de la cédula es que nos convierte a todos en sospechosos infractores o criminales. En Panamá los agentes de pesca andan por las calles arrastrando cuerdas con señuelos a ver quién pica: ¿Quién eres? ¿de dónde vienes?, ¿a dónde vas?, ¿quién es la que va sentada a tu lado? ¿Acaso no es ello lo que potencia la fea práctica coimera?

    Y, aunque en alguna medida todo esto ayuda a pescar a los malos, el problema es… ¿a qué costo? Uno de esos “costos” fue la Dictadura; ¿o es que andamos distraídos? La pesca de malos se hace mediante un sistema de policía altamente profesional de excelencia que no requiere violar derechos fundamentales. ¿Será imposible lograr eso en nuestro patio? Muy mal vamos cuando todos somos culpables hasta que saquemos la cédula. El perro que va por la calle sin collar, ¡a la perrera!

  • Una noticia que no debe pasar desapercibida: Maerks va a probar la ruta por el Ártico.

    Mientras en Panamá sigue el sainete de la Corte y la Procuradora, y se calientan las primarias, una noticia que debería tener primera plana ha pasado sin comentarios.

    Maerks va a probar la ruta por el Ártico.

    Esto significa varias cosas, y ninguna es buena, la primera es que el calentamiento climático global es cierto y la segunda es que le sale un competidor gratuito al Canal de Panamá y al Canal de Suez.

    Maerks piensa enviar un barco, el Venta Maerks, un híbrido de rompehielos y porta-contenedores de 200 metros de eslora capaz de transportar 3200 TEUs, desde Vladivostok, Siberia Rusa, a Busan, Corea del Sur a Bremerhaven Alemania y finalmente a San Petersburgo. Se espera que el buque cruce el estrecho de Bering el 1 de septiembre y llegue a su destino a fin de ese mes durando el viaje 40 días en lugar de los tradicionales 52 que le tomaría vía Suez. El viaje resultará en 7,500 kilómetros menos que si se realizara por la ruta tradicional por el Estrecho de Malasia, Suez, Gibraltar, Canal de la Mancha. La misión es demostrar si la ruta ártica es viable para un porta-contenedores. Los mismos tendrán temperatura artificial para evitar que las cargas se congelen. Para hacer el viaje se usarán estos barcos híbridos de rompehielos y porta-contenedores, los llamados clase ICE 1A. Actualmente la ruta polar de la seda, o sea, moverse del Atlántico al Pacífico por el Ártico solo se puede hacer 3 o 4 veces al año.

    Estos barcos híbridos están construidos por COSCO en la China. Y es que COSCO está interesada en abrir esta ruta desde hace tiempo y ya han hecho 14 viajes. Maerks lo está haciendo para poder competir con COSCO y con los japoneses de MOL que también están interesados.

    Se estima que el calentamiento global ha suprimido 40% de la capa de hielo en las últimas décadas. Esta tendencia de seguir hace la ruta del Ártico viable aunque con ciertos problemas, como la dependencia de buques más pequeños que un Panamax y construidos especialmente con capacidad rompehielos y para calentar la carga si ésta lo requiere, La principal competencia es Suez, que pasa barcos PostPanamax y aún más grandes, y pasa 17,500 buques al año, mientras que por ahora desde el 2016 solo han pasado 19 buques por la ruta de la Seda Ártica, 14 de ellos de COSCO.

    Pero esto es un aviso de en qué andan los Chinos y cómo las rutas marítimas van a cambiar en las próximas décadas. Y la gente de la industria lo sabe; países como Finlandia se preocupan por el cambio ecológico que significa esto, mientras que Putin crea brigadas especiales para la lucha en el Ártico. Todos quieren un pedazo del pastel; ya sea pesca, minería, petróleo, gas, turismo y/o rutas comerciales. La negativa de Trump a aceptar el cambio climático y los acuerdos de París es vista como algo cínica cuando su país se prepara para actuar bajo las condiciones nuevas que ese cambio climático parece traer. O la supuestamente progresista Noruega, ecologista hasta que vea que puede explorar por mas petróleo.

    Bajo el Ártico se encuentran un cuarto del petróleo y gas por descubrir en el mundo. Y se ha formado una carrera por explotarlo con Noruega, Rusia y los Estados Unidos a la cabeza, Rusia ha creado un mando militar y revivido la política de la Unión Soviética en temas militares e industriales del ártico. Sobre todo buscando el control del Mar de Barents, lugar desde donde un submarino misilístico puede atacar cualquier blanco importante en el mundo.

    Para Panamá el mensaje es claro, el mundo está cambiando y va a cambiar aún más. No sabemos qué tanto, pero sí sabemos que el Canal de Panamá va a tener competidores en las próximas décadas.

    Por lo tanto, la postura miope de los políticos de que podemos tener políticas públicas retrógradas en los temas agrarios, industriales, laborales, migratorios y de que podemos alegremente sacrificar nuestro sector servicios porque el Canal lo paga todo, tienen que cambiar. No podemos darnos el lujo de ser un país pegado a un canal .

    COSCO y Maerks ya están explorando el futuro, y ese futuro, para ciertas rutas ya no va a pasar por Suez ni por Panamá. Debemos estar preparados, ¿lo estaremos?

     

     

  • El secreto de los Menonitas

    Los menonitas son una secta cristiana surgida de la reforma Protestante. Eran de hecho los grupos más radicales de la reforma. Los Menonitas empezaron como la versión más pacifista de los anabaptistas, grupo de protestantes que negaban la validez del bautizo de niños.

    Su origen es Zúrich, Suiza, los Hermanos Suizos, como se llamaban los anabaptistas ya para 1526 se habían extendido por toda Alemania; en 1526 se adoptó una medida de que los súbditos de un príncipe alemán debían tener la misma religión que éste, si era luterano, todos deberían ser luteranos. Si era católico, todos deberían ser católicos. Los Hermanos Suizos, negaban la validez de una religión de Estado, y defendían la libertad de su conciencia, lo que se convirtió en el pilar de su fe, y se vieron perseguidos tanto por los católicos como por otros protestantes. No ayudó la rebelión violenta de Munster, donde en febrero de 1534 un grupo de anabaptistas, asumió violentamente el control de la ciudad de Munster, para convertirla en la nueva Jerusalén, aboliendo la moneda y comunizando los bienes, prohibiendo la propiedad privada, el trabajo remunerado, la compra y venta, la práctica del cobro de intereses y hacer a otros trabajar para uno.

    Para lograr esto los anabaptistas de Munster instalaron un régimen de terror teocrático. Finalmente fuerzas externas recuperaron a la ciudad y colgaron a los líderes anabaptistas en junio de 1535.

    En Holanda, un pastor anabaptista y ex sacerdote católico, Memmo Simmos, decide que para evitar que la tragedia de Munster se repitiera, había que centrarse en la Biblia y rechazar la violencia, y el servicio militar.

    Sus seguidores fueron perseguidos violentamente tanto por protestantes como por los católicos, y muchos huyeron a Pensilvania en 1683 y a Europea Oriental. En 1788, Prusia impuso el servicio militar a los que los menonitas, siendo pacifistas, se negaron. El gobierno endureció las restricciones y los menonitas aceptaron emigrar a Rusia, donde Catalina la Grande los acogió. En 1870 la extensión del servicio militar se suspendió en 1870, lo que hizo que muchos menonitas emigraran al Canadá, a los Estados Unidos, a Argentina. Luego con la revolución bolchevique, que respetaba aún menos la autonomía de los menonitas, su libertad de conciencia, y su pacifismo, muchos emigraron Canadá, los Estados Unidos, México, Belice, Costa Rica y Paraguay, Brasil, Uruguay y Argentina. Hasta en África fundaron colonias.

    Los Menonitas tienen una fundación caritativa, el Comité Central Menonita. La mayoría de los menonitas más conservadores hablan un dialecto alemán similar al Alemán del Palatinado con algo del Fisio y los dialectos del norte de Alemania.

    Una de las razones por las cuales Catalina la Grande los invitó a Rusia es que son gente productiva. Podemos ver como una secta cristiana radical, que rehúsa mucha de las comodidades de la vida actual, en el caso de los Amish casi todas, ha logrado un grado de prosperidad importante, cuando muchas veces los intentos de reformas agrarias que solo van a repartir tierras entre los campesinos locales, fracasan, mientras que los menonitas, que en muchos casos son inmigrantes refugiados, sin nada, que no dominan en idioma local, y que no usan en muchos casos tecnología moderna, triunfan.

    El secreto de los menonitas es sencillo, comienzan a trabajar antes que otros y terminan después, usualmente de sol a sol, evitan los juegos, que ven como triviales, y las bebidas alcohólicas, invierten en pocos avances tecnológicos como televisiones y radios, pero sí en maquinaria agrícola y utensilios del hogar, ya que las mujeres si bien tienen el rol tradicional de amas de casa, suelen ayudar en trabajos como la producción de quesos, embutidos y horticultura. En otras palabras, trabajo duro y largo, ahorro al no gastar en frivolidades e inversión productiva. No es un gran secreto. Es sencillo, pero funciona.

    ¿Qué tanto funciona? Bastante, pese a su estilo de vida espartano, los menonitas mexicanos suelen vivir mejor que sus vecinos no menonitas, al igual que sus correligionarios paraguayos. Antes que alguien toque el tema del racismo alegando que por ser alemanes son superiores, hay que recordar que al mismo tiempo que se fundaban las colonias menonitas del Chaco, otros colonos alemanes no menonitas trataron de hacer lo mismo. Estas colonias resultaron fracasos estrepitosos, mientras que las colonias menonitas triunfaron.

    Los menonitas paraguayos del Chaco aportan 6 al 7 % del PIB de Paraguay, pese a que son una comunidad de 30,000 personas y tienen una Federación de Cooperativas de Producción, integrada en gran parte por menonitas que son responsables de gran parte de la producción agropecuaria.  Están a la vanguardia de la tecnología agropecuaria de Paraguay y de las exportaciones a Europa. Usan un modelo cooperativista pero con propiedad privada sobre la tierra. Unan un sistema de notas de crédito como medio de pago distinto de la moneda paraguaya.

    Aunque trabajan con la propiedad privada, tienen la idea del Gelassenheit, que rechaza el interés propio y la centralidad de la propiedad privada, en favor de la ayuda mutua y compartir con los vecinos, el esfuerzo colectivo, que se puede ver en la construcción de las viviendas, la cooperación y la unión. Los Indígenas con los cuales hacen negocios han aceptado las creencias religiosas de los menonitas pero no tanto sus prácticas comerciales, aunque se llevan muy bien cooperando. Su modelo de negocio se puede definir como de empresa basada en la comunidad o emprendimiento comunitario.

    Los menonitas por su historia creen en una efectiva separación entre la Iglesia y el Estado. Tanto así que para evitar la mínima interferencia del gobierno, tienen sus propias redes de acueductos, viales, plantas eléctricas, hospitales, bancos y colegios. Molinos de viento, Policías de Tránsito, Sistemas telefónicos.

    Producen maíz, algodón, lácteos, maní y soya. Su ganado es alimentado orgánicamente y sin hormonas, produce la mitad de los lácteos de Paraguay. Sus colonias se rigen por Komitee de la Sociedad Civil. Son los dueños de las tierras de las colonias, y de las vías, hospitales, escuelas, bancos, seguros y la cooperativa empresarial de la colonia.

    Leonard Wiebe, Harold Klassen, Alfred Bartel y Gustav Sawatzky (izq. a der.), directivos de Pioneros del Chaco SA.

    En cambio en México, la historia es un poco diferente, los menonitas abandonan México. La razón son los conflictos agrarios que sostienen con los campesinos de la región y la violencia del crimen organizado. Sin embargo, el tiempo que vivieron en México, los menonitas fueron otro ejemplo de éxito, pero el entorno de seguridad y de relaciones con los vecinos no es el mismo de Paraguay. De hecho los menonitas mexicanos parecen estar negociando con Rusia la vuelta a ese país del cual fueron expulsados por los comunistas. Los menonitas producen el 53 por ciento de la producción agrícola del Estado De Chihuahua, sin embargo la institución mexicana del ejido y el uso del agua los ha puesto en disputas con sus vecinos mexicanos por el uso del agua durante las sequías. En México la autonomía menonita del estado no ha podido ser tan efectiva como en Paraguay. Por eso muchos ven la opción de regresar a Rusia. Los menonitas supieron usar el ejido, pero esto no les da propiedad privada sobre las tierras y siguen dependiendo del Estado.

    Los menonitas en Paraguay tienen una experiencia similar a la de la tribu Seminole en Florida, los menonitas aprendieron que para conservar su libertad religiosa tenían que emigrar a países que les dejaran organizarse a su manera, y para organizarse usaron sociedades que ejercen la propiedad privada sobre la tierra y los servicios públicos, financieros, aunque a lo interno funcionan como una gigantesca cooperativa. Los Seminolas, condenados a la pobreza en esa institución criminal que llamamos comarcas, reservas o resguardos indígenas, donde los indígenas recibieron las tierras que nadie quiere a cambio que no ser despojados de ellas, le dieron una vuelta al concepto de propiedad privada, dado que solo pueden ejercer la propiedad de manera colectiva, porque al final la tierra indígena es una asignación del estado a la colectividad.

    En ambos casos, unos para mantener su libertad religiosa y otros para mantener su identidad, encontraron una solución común, la propiedad privada. Y es que la propiedad privada no solo es personal, o por sociedades anónimas. Existen las cooperativas y las sociedades de responsabilidad limitada. Y eso es lo que en ambos casos se logró. Los menonitas consiguieron tierras que son propiedad de una gigantesca cooperativa. Los Seminolas literalmente convirtieron su tribu y su tierra en una gigantesca corporación. De esta manera encontraron la manera de desarrollar su cooperativismo privado a lo interno, mientras que hacia afuera son super competitivas empresas capitalistas. Aquellos que dicen que la propiedad privada y el capitalismo de mercado son solo para ricos y para dueños deben mirar a los menonitas y seminolas. Estos le dan una lección a cualquier anarquista libertario de cómo organizar empresas comunes. Y lo hacen aprovechándose del capitalismo y los derechos de propiedad, no actuando en contra.

  • Octubre en Brasil.

    Brasil tiene elecciones en octubre del 2018. Tras ver la victoria del populista López Obrador y del derechista Duque en Colombia, ahora toca una elección clave en Brasil. Una elección donde se elige Presidente, cámara baja de la legislatura y dos tercios de la cámara alta.
    Brasil es un caso del dicho de Margaret Thatcher de que los socialismos funcionan mientras dura el dinero de otros para repartir.

    Brasil se encuentra una encrucijada, como muchas de las cacareadas economías emergentes, tiene que tomar medidas serias para seguir creciendo y no seguir siendo el eterno país de un futuro que nunca llega. Rusia, Sur África, la India, Brasil, todas están en sus propias encrucijadas.

    Brasil tiene el problema de que ya no crece y está fuertemente endeudado, así que necesita ver cómo reactiva su economía en un país marcado por la corrupción.

    Brasil está mostrando algo interesante, que es que por primera vez fuera de Chile, hay políticos dispuestos a defender abiertamente una agenta marcada por el liberalismo clásico. Después de 13 años de gobierno de centroizquierdas hay personas dispuestas a decir, menos Marx y más Misses. Pedir un estado más pequeño y menos corrupto, y más libertad económica. La inflación del Estado durante 13 años de gobierno de los trabajadores, trajo más corrupción, burocracia, inflación, y eso a su vez trajo un decrecimiento económico y menos recaudación.

    La pregunta es si el brasileño puede derrotar al patrimonialismo, a la mentalidad de dueños y esclavos, donde el dueño era el dueño de los esclavos pero también el padre y el salvador. Esa mentalidad heredada del esclavismo lleva a los brasileños a adoptar el clientelismo político y a votar por políticos que reparten el dinero de otros. Y la dependencia que esto produce crea nuevas oligarquías.

    El fracaso del chavismo en Venezuela y el hecho de que miles de venezolanos emigran a Brasil les han abierto los ojos a muchas personas. Esa de hecho es una de las razones por la cual veo de manera positiva que los venezolanos emigren a Panamá también.

    En Brasil existen candidatos dispuestos a proponer una agenda liberal aunque las viejas maquinarias políticas siguen triunfando. Reformar la seguridad social, privatizar empresas estatales, simplificar impuestos y reducir el tamaño de las burocracias son importantes tareas, y cortar la inflación, por supuesto. Retomar el sistema federal y regresarle poderes a los Estados.

    La inseguridad sigue siendo un problema y pese a las políticas de desarme civil de Lula, en Brasil la tasa de homicidios es mayor que en Siria, pese a la guerra en que vive esta última. Sin remozar el sistema de prisiones, las fuerzas de seguridad y la justicia, Brasil tendrá fama de país peligroso donde no vale la pena invertir.

    El avance de las ideas liberales es pequeño pero visible. El problema es que la clase política brasileña sigue siendo la misma. Pero la internet es la que está haciendo el cambio, por lo menos entre los jóvenes de clase media.

    Falta ver cuán lejos llegan.

  • Antigua sabiduría oriental: Para ser un líder recto no hay que controlar demasiado ni ser muy crítico

    Los principios para un buen liderazgo se aplican en todos los niveles de la jerarquía social, ya sea para gobernar un país, manejar un negocio, mantener la casa en orden o tener un matrimonio positivo. Uno de los asuntos clave es la forma en la que los líderes tratan y ven a la gente por la cual son responsables.

    Hay una historia en el “Hagakure”, uno de los textos clásicos japoneses de Bushido, escrito por Yamamoto Tsunetomo en 1716, en la que se describe una discusión sobre detallar los pagos para encontrar un posible mal uso de los fondos. En la historia, un hombre que se opone a la idea dice: “no es tan beneficioso como piensas”.

    El hombre cita un dicho del texto confuciano Kung Tzu Chia Yu, el cual dice “El pez evita la corriente de agua clara; un hombre muy sensato no amasa seguidores”.

    Luego se explayó y dijo: “Los peces pueden sobrevivir y prosperar escondiéndose bajo las algas y en las sombras de cosas en el agua. No prestar atención a las pequeñas faltas le permite a la clase baja vivir en paz. Esto también se trata de asuntos de conducta”.

    Las ideas de no controlar en exceso, no armar programas arrasadores que castigan tanto al culpable como al inocente, y tampoco ser demasiado crítico cuando se trata de faltas menores, todos estos son elementos clave para un buen liderazgo.

    Un buen líder presta atención a las dificultades y necesidades de los que están por debajo de él, y también entiende que nadie es perfecto. Él es estricto consigo mismo, pero indulgente con los demás.

    Muchos de los sistemas totalitarios de gobierno invierten este principio, entre ellos el fascismo, el comunismo y el socialismo. Ellos predican, por el contrario, que la gente debe adaptarse absolutamente al líder: un líder debe ser estricto con sus subordinados pero indulgente consigo mismo.

    Bajo el comunismo, en particular el de Vladimir Lenin, se predicaba la idea de “partidismo”, donde no se toleraban medias tintas sobre ningún asunto. Bajo el concepto de Karl Marx del “materialismo dialéctico”, el punto medio se eliminaba de cualquier asunto social.

    El comunismo predica que cualquier desviación menor de sus objetivos o ideales debería ser tratado con la respuesta más dura posible.

    Del mismo modo, muchos de los movimientos de hoy, que tienen sus raíces en el comunismo, demandan absoluta tolerancia a cualquier forma de decadencia moral, pero piden cero tolerancia a cualquier opinión que se oponga a estas.

    Han eliminado el valor de la tolerancia, irónicamente bajo la bandera de la tolerancia. Y al hacerlo así, han también destruido uno de los cimientos de la armonía social.

    Con el comunismo, esta destrucción de la armonía social es intencional. El comunismo cree que la lucha social ayudará a la sociedad a evolucionar, y por eso intenta crear antagonismos entre la gente de todos los niveles sociales. Y al usar su “propaganda de agitación”, intencionalmente agita el odio y la furia en sus seguidores para ser usados como armas de los líderes del partido.

    El principio de no ser demasiado duro o ser tolerante con las pequeñas faltas se alinea también con la armonía en nuestras relaciones sociales, amistades y lazos familiares.

    En un hogar, si un padre es demasiado duro o quisquilloso, sus hijos no lo querrán; tal como lo harían con un padre que no pone ningún límite o estándar.

    En un matrimonio, si un hombre no le da espacio a su esposa y la sigue en cada movimiento, ella lo resentirá; tal como lo haría si él se fuera al otro extremo y la ignorara por completo.

    Actuando así, la desconfianza puede generar razones para desconfiar; y ser demasiado crítico puede causar que una persona cimente sus fallas. Según los principios del Taiji (yin-yang), donde hay un vacío, se llenará; y donde se empuje, habrá un tirón.

    En la antigua China, típicamente el gobierno no se extendía más allá del nivel de condado, con el conde. Por debajo de eso, se les daba a las familias y a las organizaciones fraternales la libertad de manejar sus propios asuntos, y el gobierno solo asistía a la sociedad para que sea autosuficiente.

    Según las “Seis enseñanzas secretas de T’ai Kunkg”, un antiguo libro chino sobre gobierno y asuntos militares, un líder “que se distingue en la administración de un Estado, gobierna al pueblo como los padres gobiernan a sus hijos queridos, o como un hermano mayor actúa hacia su querido hermano menor”.

    En él dice que un líder sabio se enfoca en que el pueblo esté tranquilo, mientras que un líder digno se enfoca en ayudar a la gente a lograr vidas buenas y rectas. Una persona necia, en cambio, no puede ser recta, y entonces se enfoca en luchar contra otros. En el mismo sentido, dice que “cuando el gobernante hace labores, los castigos son numerosos. Cuando los castigos son numerosos, el pueblo está en problemas… Nadie, de cualquier posición, podrá tener una vida estable, y las generaciones no tendrán paz por muchos años”.

    Para llevar tranquilidad a la vida de la gente, el libro dice que “el Cielo tiene sus formas constantes”, y de forma similar, que “la gente tiene sus vidas normales”. Al ayudar a la gente a ser autosuficiente, en concordancia con la forma natural de la vida normal de una persona, mucho es posible. “Si compartes la vida con Todo bajo el Cielo, luego Todo bajo el Cielo estará tranquilo”.

    Por Joshua Philipp