Categoría: Opinión

  • China, una nueva era de riesgos y oportunidades.

    Una de las diferencias entre una persona liberal y una conservadora es cómo el cerebro procesa la información ante cosas nuevas. Un conservador tiende a ver primero los posibles riesgos, antes de ver las posibles ventajas y oportunidades. El conservador es naturalmente cauteloso. El liberal es naturalmente curioso. Diferencias válidas para explicar la visión sobre las relaciones de Panamá con China.

    Panamá por fin decide entablar relaciones comerciales con China, algo muy esperado, y el presidente chino pronto nos visitará. Esta nueva era de relaciones chino-panameñas tiene una serie de ventajas y desventajas para Panamá. Pero como liberal veo las oportunidades que son enormes, pero sin omitir los riesgos potenciales. Por eso vamos hacer un giño a los conservadores y mostrar los riesgos primero, ya que las oportunidades y ventajas se caen de su peso.

    Riesgos.

    1. Los chinos no han firmado el tratado de neutralidad, Panamá corre el riesgo de quedarse involucrada en una rivalidad comercial y militar entre los dos principales socios comerciales del Canal de Panamá. Por eso deben evitarse gestos que se ven involuntariamente como que Panamá quiere favorecer a una de las partes. En este caso hablamos de la embajada China a orillas del Canal.

    Esta rivalidad comercial militar entre los Estados Unidos y China es muy similar a la que tuvieron los Estados Unidos con el Reino Unido en el siglo XIX y hasta la primera mitad del siglo XX. Recordemos que los Estados Unidos negoció el tratado Clayton Bulwer con los británicos, a mediados del siglo XIX donde de hecho éstos reconocían la prioridad norteamericana en Centroamérica y el Caribe, dando a los primeros derecho primordial sobre un canal en la región. Al final el hecho de ser aliados militares y las relaciones comerciales y culturales permitieron que la supremacía naval británica diera paso pacíficamente a la norteamericana durante la segunda guerra mundial; pero en otros casos las rivalidades navales han terminado mal. Como pasó con los alemanes contra los británicos o con los japoneses con los norteamericanos.  Panamá debe tener una diplomacia madura para evitar verse involucrada en una rivalidad similar. Y esto da más sentido a que Colombia entre en la OTAN. Un seguro de vida cercano a Panamá para los Norteamericanos.

    Por eso debemos evitar la deuda gobierno a gobierno entre China y Panamá, que los chinos pidan bases militares en pago o por avaricia o falta de visión les demos ventajas en temas de seguridad que hagan que las alarmas de los estadounidenses salten.

    2. Los chinos tienen fama de que no les tiembla la mano para pagar coimas, y sabemos por experiencia que a nuestros políticos, periodistas y líderes sindicales no les tiembla la voz para pedir coimas y luego la mano para cobrarlas.  Esto hace que si el público no se fija, son capaces de meternos en cualquier esquema de proyectos faraónicos que no son viables y que nos van a endeudar por generaciones y que los chinos van a cobrar en especie. El caso del tren es el más obvio. Un proyecto que no puede ser económicamente viable y que probablemente nos va a meter en deuda que tendremos que pagar cediendo de hecho soberanía a los chinos, como le ha pasado a Pakistan, Siri Lanka, las Maldivas, Venezuela y a Zambia. Todos se metieron en deudas impagables con China, y todos terminaron cediendo bases militares, puertos y concesiones mineras a los chinos a muy largo plazo. Por eso hay que tener mucho cuidado en los proyectos que impliquen que el Estado panameño contraiga deudas con China. Inversiones chinas, sí; ¿deudas del estado con China? No son una buena idea.

    3. China teóricamente es un país comunista, donde no existe propiedad privada de los medios de producción. Pero claro que existe de hecho empresa privada y las empresas chinas compiten ferozmente entre ellas y tienen emprendedores e inversionistas como Jack Ma. Pero legalmente son empresas estatales aunque de hecho son empresas privadas con dueños. El problema de este capitalismo de estado es que legalmente significaría que Panamá tiene que permitir ahora que estados extranjeros tengan propiedad sobre la tierra y sobre empresas en Panamá. Además este sistema de facto hace muy difícil saber quiénes están detrás de muchas empresas chinas. En algunos casos, las empresas son propiedad del ejército chino, lo que crea problemas con los norteamericanos en materia de seguridad. Un ejemplo clásico, el tema de Huawei.

    4. Los chinos no tienen ningún compromiso con la democracia y no les importa con quién hacen negocios mientras los negocios se hagan. Los chinos están para hacer negocios, no para exportar modelos políticos y económicos como los norteamericanos o los rusos durante la guerra fría. Los norteamericanos que no son santos, han apoyado dictaduras en nuestra historia, pero han dejado de apoyarlas cuando les han creado problemas de imagen o la opinión pública de su países se les ha puesto en contra. A los chinos esto no les importa. El caso de Venezuela es un ejemplo. Mientras Maduro les dé lo que quieran, harán negocios con Maduro, o con Duterte o con quien sea.

    5. China es notoria por sus variables controles de calidad, de protección ambiental y laboral, y probablemente presionará a Panamá para que relaje sus estándares en estas materias.

    Pero están las oportunidades indudables de tener negocios con China.

    1. China es de hecho la segunda economía del mundo y nuestro segundo mayor usuario del Canal, es muy posible que en los próximos diez años pase a ser el primero. Simplemente no podemos seguir ignorando a la quinta parte de la población de la tierra, a la tierra de origen de la comunidad inmigrante más grande de Panamá, con una historia de más de 150 años. Se calcula que más o menos 2% de la población de Panamá o más, es de origen chino. Los chinos han sido pioneros en muchas prácticas comerciales por más de dos mil años. Empresas como AliBaba son pioneras en el comercio electrónico. La iniciativa de una nueva Ruta de la Seda es importante y Panamá no puede darse el lujo de quedarse afuera.

    2. China puede servirnos como una fuente de apoyo contra las presiones de la OCDE y la Unión Europea. Cuando el presidente chino habla de reforzar la concertación y coordinación en la ONU y la OMC, en defensa común del sistema multilateral del comercio y en promoción de una economía abierta mundial, es claro que tenemos un aliado, como Hong Kong, bajo el paraguas chino, ha logrado resistir las presiones de la OCDE para desmantelar su estructura de servicios. Eso sí, para esto necesitamos un presidente y una cancillería que estén a la altura de esta misión, algo que no tenderemos de seguro por los próximos 7 meses.

    3. China brinda oportunidades para la exportación, aunque los chinos son notoriamente proteccionistas en muchas cosas, y oportunidades para la inversión, aunque está el problema de la propiedad real de las inversiones. Está claro que Panamá tiene ahora un problema que nos impulsa a tratar con China. Antes la Zona Libre era la re exportadora de China por excelencia. Ahora los países prefieren comprar directamente a China. Para poder revertir esta tendencia, tenemos que hablar con China y poner centros de distribución de empresas chinas acá.

    En fin, los riesgos de la nueva era chino-panameñas son específicos, pero las oportunidades son abiertas y amplias. Son riesgos que se pueden controlar, porque las oportunidades son mucho más variadas. Tantas que no pueden enumerarse. Así que por ahora, el abrir el camino con China, tantas veces atrasado, es uno de los pocos logros del gobierno de Juan Carlos Varela.

  • Las listas negras y el crecimiento de un país

    Hemos visto cómo en la historia económica de Panamá han habido muchas variables, como si es un año electoral o no, las políticas monetarias de la FED, las crisis económicas en las metrópolis financieras como la crisis del Dot Com o la de los derivativos. A esto se añaden las presiones, mediante el mecanismo extorsivo de la inclusión en listas negras o grises, que elevan la carga regulatoria en nuestro sistema bancario y financiero. Una de los argumentos del gobierno actual es que Panamá tiene una caída como país atractivo para hacer negocios que mide el Doing Business del Banco Mundial porque no es un país «cumplidor». Y no conocemos ningún país que crezca empeorando el ambiente para hacer negocios, porque entendamos, sobreregular es empeorar el ambiente de negocios.

    Panamá entre el 2016 y el 2017 ha caído 9 puntos en el Doing Business del Banco Mundial. Por más que el gobierno quiera mandar un mensaje positivo a los inversionistas de que ésta es una jurisdicción seria que cumple con las normas de un buen ciudadano global, ningún inversionista va a estar interesado en invertir en un país donde es más caro en tiempo y dinero hacer negocios. Y por ahora el gobierno no ha encontrado una manera de hacer salir de las listas negras o grises que no sea haciendo más difícil hacer negocios en Panamá.

    Porque las presiones de las listas negras empezaron en serio con la lucha contra el lavado de dinero del GAFI después del 11 de septiembre del 2001, y se acrecentaron con la decisión de la OCDE de emprender una cruzada contra la evasión fiscal tras la crisis del 2008. Sin embargo, esas presiones de la OCDE y del GAFI no evitaron que Panamá creciera a niveles del 8,9, 11% durante el gobierno de Martín Torrijos, sin endeudamiento externo. Y las presiones de la OCDE y el GAFI tampoco evitaron que Panamá creciera a niveles similares tras las crisis del 2008, aunque con un notorio endeudamiento externo. Durante estos momentos de crecimiento, Panamá estuvo en una lista negra o gris de algún tipo y esto no le les impidió crecer. Está claro que hay otras condiciones para que Panamá crezca y estas no dependen de estar o no en una lista. Y estas condiciones el actual gobierno no las está cumpliendo.

    El problema actual es que el argumento del gobierno de que es necesario salir de las listas para crecer, es rebatido por el hecho de que esto lo ha logrado al costo de hacer los negocios en Panamá menos atractivos, y por lo tanto hacer que la inversión extranjera que Panamá necesita para crecer sin deuda, se vaya a otra parte. El gobierno, viendo bajar sus recaudaciones, trata de mantener las apariencias, elevando la capacidad del gobierno de endeudarse y de gastar deficitariamente. Esto es algo que no es sostenible a largo plazo. Otros gobiernos han estado en listas y han logrado crecer, sin endeudarse como Corea del Sur.

    Así que por favor, sería bueno que nuestros burócratas tengan un poco de respeto por los ciudadanos y no usen el argumento de que hacer más caro en tiempo y dinero hacer negocios en Panamá, de alguna manera nos hará crecer.

  • Crisis por diseño

    Si hay algo que gusta a los politicastros es la palabra o la idea de una “crisis”, ya que esa es la clave secreta que invoca a los Chapulines gubernamentales. Debemos tener presente que la máxima para todo mal político es, “jamás dejes pasar las oportunidades de una buena crisis”; o… ‘si no hay “crisis,” se inventa. Es así, ya que en un mundo sin crisis no existirían los políticos y menos los politicastros. Dicho eso, ¿qué se entiende o qué supone ser una crisis económica?

    Precisamente ayer, en el diario La Prensa, un economista se hace y contesta la incógnita de si en Panamá estamos en crisis económica. Y de salida el buen economista nos advierte que “está vedado por ética, emitir opciones sobre disciplinas ajenas a la nuestra”. Si ello es así, entonces voy a violar dicha ética; pues creo que sería terrible si dejamos a los economistas las discusiones económicas; pues ellos son los que más las han enredado; particularmente aquellos que se venden al mejor postor del gobierno de turno para santificar barbaridad como controles de precios, subsidios, planillas desbocadas y mucho más. A diferencia, los ingenuos legos en la materia solemos cometer la falta “ética” de advertir sus estupideces.

    Nos cuenta el profesor Christopher Lingle, quien ha visitado en múltiples ocasiones a Panamá, en donde ha dado charlas en la materia, que el uso del termino “crisis” debería ser vedado en toda discusión económica seria. Pero, como también señala Lingle, esta es una tarea quijotesca, ya que el termino se ha vuelto vicio; utilizado hasta por la IMF y el resto de organismos internacionales. El problema con este término comodín es que dice todo y no dice nada. Es como decir que existe una crisis de salud en una persona que tuvo un síncope. ¡Ajá! ¿Y? Todos salen en pánico pidiendo la ambulancia gubernamental. Sin embargo, todos esos genios económicos gubernamentales no vieron venir el tsunami del 2007-2008. ¿Estaban distraídos o…?

    Al pan, pan, y al vino, vino. Si en Panamá hemos entrado en un bajón económico, pues definámoslo correctamente; ¿o es que los economistas no pueden porque no saben? Si algo, las llamadas “crisis económicas” no son sino fenómenos producto del intervencionismo estatal castrante. Y, en todo caso, el término “crisis” es una muletilla de los socialistas para adelantar su teoría de que el capitalismo de libre mercado es inherentemente inestable. La politiquería es la que produce inestabilidad.

    Si los mercados compuestos por una diversidad de actores independientes que jamás discuten entre sí cómo llevarán a cabo sus planes, ¿de dónde sacamos que la mayoría se equivocaría en sus estrategias económicas? Ello sólo ocurriría bajo sistemas muy distorsionados por el intervencionismo central, que impone toda clase de normas que no tienen mayor sentido. Y es aquí de dónde salen los problemas que predisponen los bajones en la actividad económica, ya que es típico que esas políticas normativas del sector económico respondan más a intereses clientelistas que a la realidad del mercado.

    Así, veremos que las expansiones crediticias son la fuente primaria de inestabilidad económica. Y tengamos presente que existen muchas formas de intervención económica en los mercados, tal como el cacareo de un auge que no es tal sino el producto de un gobierno derramando inmensas cantidades de dinero confiscado, para redireccionarlo en malas inversiones, o peor, dar falsas señales. Y esas malas señales se convierten en malas inversiones. Igual, tirar grandes cantidades de liquidez en un mercado, es como regar combustible en un fuego.

    La realidad económica es que los mercados emergentes están estabilizando las economías de los países. Y si hay problemas en países específicos, los mismos no son el producto del libre mercado, sino de mercados intervenidos. Tal es el caso de esas empresas gubernamentales que invaden el ámbito económico que corresponde al sector privado. ¿Acaso me van a decir que, si el sector privado no es capaz de satisfacer demandas, las empresas politiqueras sí serán capaces? La realidad es otra; y es que todas esas empresas centrales no son más que el producto del desordenado apetito de los politicastros y su clientes, que sólo pueden prosperar económicamente en ámbitos estancos como los legislativos.

  • Nos quiere meter el MEF en políticas monetarias expansivas?

    Hay una buena razón por la cual los Chinos inventaron el Papel moneda. Las monedas de oro y plata pesan y son incómodas.  Por estas razones se inventó un papel moneda que se pudiera cambiar por una representación en oro y plata de estas monedas y que convenientemente estuviera guardado en un banco u oficina del tesoro nacional. Este fue el inicio del papel moneda y el mismo funcionó muy bien hasta que los políticos descubrieron que podían gastar más si eliminaban la facultad de cambiar el papel moneda por oro o plata. El inicio del dinero FIAT es el principio de muchos de los males económicos de hoy.

    Por cien años Panamá se ha librado de este problema porque al no tener moneda propia ni banco central, la cantidad de moneda que circula en la economía panameña es proporcional a la cantidad de bienes y servicios que produce la economía nacional. Esto ha permitido que la economía nacional tenga una inflación histórica menor al 4% anual por más de 100 años. Pero ha dejado a los políticos locales amarrados, porque solo pueden subir impuestos, algo que no es muy potable para sus carreras, o endeudar al país lo cual también tiene sus límites.

    Así que la tentación de imitar a sus colegas latinoamericanos, imprimir dinero, o en el caso de las monedas metálicas, acuñar dinero, les está vedada a los políticos del patio.

    En Panamá, los políticos de los 2010 llevando a cabo la obsesión del panameñismo desde los dólares de Arnulfo Arias, de financiarse imprimiendo dinero, y primero cuando eran aliados de Ricardo Martinelli y luego con Juan Carlos Varela, se lanzan experimentalmente a imprimir o mejor dicho acuñar dinero. Por alguno razón extraña, el ministro de economía que tomó esta decisión bajo Ricardo Martinelli dijo que no había problemas inflacionarios con emitir dinero, porque total se trataba de acuñar monedas metálicas y no imprimir billetes. El problema es que el entonces ministro no parece entender que dinero es dinero, sea un billete impreso, una moneda acuñada, o unos y ceros en la memoria electrónica de una computadora. Si se aumenta la masa monetaria sin que la cantidad de bienes y servicios de la economía panameña aumenten proporcionalmente, uno de los resultados lógicos va a ser la inflación. Durante el gobierno de Ricardo Martinelli el aumentó dobló la deuda pública, y este aumento de dinero lo sintió el panameño en un aumento de precios del cual se culpó a los extranjeros. Pero no a las políticas de expansión monetaria del gobierno.

    Durante el gobierno de Ricardo Martinelli se acuñaron los llamados “martinelis” de un balboa. En el 2010 se aprobaron acuñar 130 millones de balboas, de los cuales en realidad se acuñaron muchos menos. El 2015 el gobierno de Juan Carlos Varela, declara que planea acuñar 470 millones de balboas. De nuevo la cifra es menor, las cifras entre el 2016 al 2019 más o menos se acercan a los 40 millones de monedas. Esto no parece mucho, pero está claro que los gobiernos del panameñismo prueban las aguas para ver la posibilidad de financiarse con políticas monetarias. Desde el gobierno de Mireya Moscoso, pasando por el cogobierno con Cambio Democrático, pasando por el gobierno de Juan Carlos Varela, una constante de los gobiernos del panameñismo ha sido la ausencia de política económica; un plan de gastos y otro de recaudaciones no son equivalentes a una política económica.

    Y de estas maneras se prueban las aguas, y se obtienen algunas ganancias pequeñas en concepto de señoreaje. Claro que esto tiene sus limitaciones. Porque si bien la opinión pública es nula, las autoridades de las Instituciones Financieras Internacionales se preguntan ante la emisión de unidades monetarias, por ejemplo, cuál sería la política cambiaria de estas monedas y si una oficina del MEF que vigila la acuñación de monedas, tendría las políticas de un banco central. Esto ha limitado en la práctica la cantidad de monedas de un balboa que se acuñan.

    Pero el hecho es que lo hacen, y aunque sean pocas, el gobierno está de hecho emitiendo unidades monetarias; la falta de supervisión y de independencia política del emisor, una oficina del MEF, lo hacen especialmente peligroso. Porque en algún momento va a venir un irresponsable que va a querer emitir más de estas monedas.

    La tarea de demolición de las bases del éxito de la economía panameña, y parece que la irresponsabilidad del gobierno actual, parecen no tener límites. Todas sus políticas están enfocadas a muy corto plazo. Ni siquiera pensando en las próximas elecciones. Sino los titulares de la prensa del dia siguiente. Así no se puede.

  • La Asamblea nos distrae de los otros grandes problemas.

    Vemos cómo el hastío de los panameños con la clase política se ha enfocado en la Asamblea, y no es para menos. Es algo que todos sabíamos por décadas desde la época de los militares.

    Los nombramientos de amiguetes y familiares de los supuestamente honorables diputados, los nombramientos de personas a cambio de un porcentaje del salario para el diputado son la comidilla diaria de los medios. El hecho de que en Panamá el deporte “amateur” dependa de hecho de los buenos oficios de los diputados, y que éstos se apropian de una buena parte del dinero destinado al deporte. Otras cosas que no han estallado son cómo se asignan los supuestamente gratuitos cupos de transporte público a las piqueras por intermedio de los diputados. No en vano varios diputados provienen del transporte público.

    Y seguro que habrá muchos negociados más, algunos contra la administración pública, otros abiertamente mafiosos. Por eso la justificada rabia de los ciudadanos decentes contra la Asamblea.

    Pero esto nos distrae de otras cosas. Cosas como el silencio de la Contraloría General de la Nación hasta ahora, o del Ministerio Público. ¿Por qué ahora es que se destapa lo que era evidente hace tiempo? ¿Por qué ahora cuando esto era sabido desde siempre? Está claro que la coalición entre el Panameñismo y el PRD se rompió y la unidad interna del PRD no es muy buena, una facción está recibiendo una factura política. Tocará a los ciudadanos hastiados decidir si esta factura se cobra o el clientelismo de la Asamblea continúa por otro período más.

    Otros de los temas que pasan agachados son el silencio de los candidatos o precandidatos ante los temas económicos y la seguridad. “ES LA ECONOMÍA ESTÚPIDO” fue el consejo de James Carville a Bill Clinton, cuando todo el mundo pensaba que George Bush padre se iba a reelegir tras ganar la Guerra del Golfo. Resultó que concentrarse en la economía llevó a Bill Clinton a la victoria abrumadora.

    Acá parece que todos los presidenciables tienen miedo a hablar de la economía o de la seguridad. O se mantienen en silencio total, esperando seguramente que un comité de publicidad les haga su plataforma económica lo que significa en la práctica que cada plataforma va a ser igual de insulsa que la del otro candidato. En un país donde su plataforma histórica de servicios está bajo demolición sistemática, que tiene un sistema económico y monetario dependiente de la inversión externa ante la falta de ahorro interno y la afortunada imposibilidad de emitir moneda propia, el país está enviando a los mercados las señales de que no es un lugar bueno para invertir y que las debilidades estructurales que nuestro sistema de servicios tapaba, como la mala educación, la ausencia de un sistema judicial que proteja los derechos de propiedad o resuelva disputas, la corrupción generalizada clientelista de nuestra clase política, nuestra legislación laboral, todo esto queda al desnudo.

    Y si no se hace algo podemos llegar a una auténtica recesión.  Los candidatos por ahora o han elegido callar o se salen con un palo loco de la constituyente, esperando que de una constituyente salgan las ideas económicas que ellos tienen el deber de aportar como candidatos a la Presidencia.

    Luego está el tema de la seguridad. Los delitos dicen disminuir pero la gravedad de los mismos o el hecho de que no se restringen a sectores específicos de la sociedad preocupan. En todos estos casos nuestros candidatos han elegido o el silencio o el seguir dejando a la delincuencia como un tema exclusivo de los Comisionados donde el resto de la sociedad es un convidado de piedra.

    La Asamblea da asco, es cierto, pero esto no debe dejar de distraernos de lo que pasa en el Palacio de las Garzas o en la mente de las personas que aspiran a vivir allí el próximo año.

  • Los resultados de las elecciones de EE.UU. frustran las esperanzas de Beijing, pero Trump y Xi aún pueden llegar a un acuerdo

    Un economista predice que el acuerdo comercial entre EE.UU. y China se firmará en 2019

    Los resultados de las elecciones de mitad de período de 2018 en Estados Unidos no ayudaron a los objetivos geopolíticos del régimen comunista chino, el cual desplegó su brazo propagandístico en el extranjero para influir en los votantes de regiones clave de Estados Unidos.

    Beijing podría verse obligado a hacer concesiones cuando el mandatario chino Xi Jinping se reúna con el presidente estadounidense Donald Trump en una cumbre programada para finales de este mes, debido a la creciente tensión como resultado de la presión económica interna y la guerra comercial entre China y Estados Unidos.

    Al 8 de noviembre, los republicanos controlaban 51 bancas en el Senado frente a los 44 del Partido Demócrata, mientras que los demócratas obtuvieron la mayoría en la Cámara de Representantes, con 225 escaños frente a los 197 del Partido Republicano.

    En la mañana del 7 de noviembre, el día después de las elecciones, Trump escribió en un tuit: “Recibí tantas Felicitaciones de parte de muchos por nuestra Gran Victoria de anoche, incluyendo de naciones extranjeras (amigas) que me estaban esperando, y anhelando acuerdos comerciales. Ahora todos podemos volver al trabajo, ¡y hacer las cosas!”.

    Muchos republicanos que mantuvieron o ganaron sus posiciones son partidarios de la política de Trump de endurecer las relaciones con China. El objetivo de la administración Trump de obtener concesiones chinas en las relaciones comerciales está ganando poco a poco el apoyo bipartidista de varios líderes demócratas que se pronuncian a favor del aumento de los aranceles de Washington sobre el acero y el aluminio chino, a pesar de su oposición al presidente en otros asuntos.

    El vicepresidente Mike Pence pronuncia un discurso en el Instituto Hudson sobre la política de la administración Trump hacia China, en Washington el 4 de octubre de 2018. (JIM WATSON/AFP/Getty Images)

    Sherrod Brown, senador demócrata de Ohio que le ganó al republicano Jim Renacci, informó que “apoyé los aranceles al acero desde el principio, porque el engaño de China le costó el empleo a demasiados trabajadores siderúrgicos de Ohio”.

    Ohio es un estado industrial, y la manufactura contribuye a una parte significativa de la economía local.

    En Iowa donde el medio China Daily, controlado por el Partido Comunista Chino, publicó un inserto en el Des Moines Register criticando las políticas comerciales de Trump porque eran perjudiciales para los agricultores de la región, el gobernador republicano Kim Reynolds prevaleció contra el aspirante demócrata Fred Hubbell. Los republicanos consolidaron sus mayorías tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado para ese Estado.

    La demócrata Abby Finkenauer, que derrotó al republicano Rod Blum por un escaño en la Cámara de Representantes, afirmó durante la campaña que su hermana y su cuñado eran agricultores de maíz y soja. Según ella, fueron impactados por la guerra comercial entre Estados Unidos y China después de que China impusiera aranceles del 25 por ciento a los productos agrícolas de Estados Unidos.

    Finkenauer se pronunció en contra de la política comercial de Trump, diciendo que “los aranceles deben ser justos”.

    En julio, el medio CGTN (China Global Television Network), dirigido por el régimen chino, publicó una animación en inglés, “Monólogo de una soja”, en la que afirmaba que Trump era el responsable de que China trasladara sus compras de soja a Brasil y Argentina. La animación alentaba a los espectadores estadounidenses a elegir a “la persona adecuada” en las elecciones de mitad período.

    El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, citando a funcionarios de inteligencia, declaró en un discurso pronunciado en octubre que “China apunta a los gobiernos y funcionarios estatales y locales de Estados Unidos para explotar cualquier división entre los niveles federal y local en materia política. Está utilizando temas polémicos, como los aranceles comerciales para promover la influencia política de Beijing”.

    Sin embargo, los resultados generales de las elecciones de medio período no sugieren que el PCCh haya tenido éxito.

    La líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi (D-CA), da una conferencia de prensa después de las elecciones de mitad de período de 2018 en el Capitolio, en Washington, el 7 de noviembre. (Zach Gibson/Getty Images)

    Forbes publicó el 5 de noviembre un análisis de Kenneth Rapoza, periodista de negocios, con el título “Querido gobierno chino, los demócratas no te salvarán”.

    En el artículo, Rapoza dijo que tanto los republicanos como los demócratas apoyan los aranceles justos sobre los productos chinos.

    Mencionó a la líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien probablemente se convertirá en presidente de la Cámara después de llevar a los demócratas a la mayoría. En un comunicado de prensa, Pelosi sostuvo:

    “El informe de la investigación del Representante Comercial de los Estados Unidos sobre el robo de propiedad intelectual de China es un buen primer paso, pero se necesita mucho más para hacer frente a todo el espectro del mal comportamiento de China. Las barreras regulatorias de Beijing, los requisitos de localización, los abusos laborales, la política anticompetitiva ‘Made in China 2025’ y muchas otras prácticas comerciales desleales requieren una respuesta completa e integral. Los aranceles anunciados hoy deben ser utilizados como un punto de apoyo para negociar un comercio más justo y abierto para los productos estadounidenses en China”.

    Larry Kudlow, el asesor económico de la Casa Blanca, dijo en julio que: “Xi parece pensar que si espera las elecciones de noviembre, Trump se debilitará y, por lo tanto, aflojará la mordida. Es una apuesta muy mala”.

    Con republicanos y demócratas prominentes más o menos alineados con la política de China, Trump estará llegando a su reunión con Xi en la cumbre del G20 con una confianza bipartidista.

    Allan von Mehren, analista jefe del Danske Bank y economista especializado en China, alegó que cree que hay un 60 por ciento de posibilidades de ver una reunión positiva de Trump-Xi en la que ambos líderes alcanzarían “un marco claro para la negociación con una lista de demandas y un plan para trabajar en ellas una por una”.

    Von Mehren predice que Beijing y Washington firmarán un acuerdo comercial en 2019.

     

    Por Nicole Hao.

  • Las lecciones de las Mid Terms.

    ¿Sabían que una de las razones por las cuales las fiestas patrias en Panamá se llevan a cabo en Noviembre es porque las elecciones de medio período de los Estados Unidos se llevan a cabo el primer martes de noviembre y Teodoro Roosevelt quería que la opinión pública norteamericana se encontrara distraída mientras él hacía su movida estratégica en Panamá, apoyando política y militarmente a este departamento en su separación de Colombia, un país que mantenía relaciones cordiales con los Estados Unidos?. Este es el poder de las elecciones de medio período; los Estados Unidos miran hacia adentro durante las mid terms, en ellas se actúa en una especie de referendo sobre la actuación del Presidente, dentro del sistema de pesos y contrapesos que diseñaron los Padres Fundadores de ese país en su Constitución, en una arquitectura que se ha mantenido por 200 años.

    Las lecciones que podemos sacar de las actuales elecciones de medio término es los Estados Unidos son las siguientes:

    1. Es la economía, estúpido. Trump optó por irse por el tema migratorio y temas sociales divisivos; éstos galvanizaron su base social rural, blanca y conservadora, pero los demócratas logran avances importantes en las áreas urbanas socialmente más diversas y en los suburbios usualmente controlados por los Republicanos. Trump pudo haber usado la economía como una manera de lograr que los votantes latinos y negros se apartaran del partido demócrata, pero al irse por los temas sociales, estos siguieron más fieles que nunca al partido demócrata. Inclusive amenazando bastiones republicanos como Texas, o Miami. En Panamá por ejemplo ningún candidato por ahora habla de temas económicos, y esto es preocupante. Las lecciones de Carville a Bill Clinton de que la gente vota por su bolsillo siguen estado vigentes. Hay que recalcárselos. Todo lo demás es muy bonito, pero es la economía, estúpido. Trump no usó su mejor arma.
    2. Un sistema presidencialista que funcione debe ser bicameral y tener elecciones escalonadas. Este ha sido el principal problema histórico del presidencialismo latinoamericano, que siempre ha sido una mala copia del norteamericano. En los Estados Unidos el Senado representa los intereses nacionales, y supervisa el nombramiento de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y otros altos cargos. Es quien enjuicia al Presidente. Los Senadores son dos por cada estado, independiente de su población, lo cual asegura que los Estados pequeños estén representados en igualdad que los Estados grandes. Esto evita lo que pasa en Latinoamérica donde los políticos suelen gobernar para las áreas urbanas grandes y se termina concentrando todo el poder en las capitales. Los Senadores son elegidos escalonadamente, en cada elección solo se puede elegir a un tercio del Senado nada más. Esto evita que la marea electoral que lleva un presidente a la Casa Blanca llene el Senado con senadores partidarios suyos o que el efecto de castigo logre una barrida de la oposición. Esto le da continuidad de Estado al Senado. Que como hemos dicho, representa los intereses nacionales a largo plazo. En cambio la Casa de Representantes, o sea la cámara baja del poder legislativo de los Estados Unidos, se somete de manera integral a elecciones cada dos años, una concurrente con la elección presidencial y la otra a mitad del periodo presidencial. Los representantes son elegidos de manera proporcional entre la población, de manera que los estados más poblados tienen más representantes. Un principio norteamericano es que no hay impuestos sin representación. La Cámara de Representantes tiene, entre otras misiones, la de establecer y aprobar el presupuesto, la de vigilar su ejecución y el desempeño de los funcionarios del gobierno.  Usualmente cuando un presidente es de un partido, en las primeras elecciones de medio término, el partido contrario recupera la Cámara de Representantes, dominada por el partido del presidente durante la elección presidencial. Lo hemos visto en diversas ocasiones. A Ronald Reagan en 1982. Le pasó a Bill Clinton en 1994, a George Bush hijo en el 2006 y a Barack Obama en el 2010. En todos estos casos, perder la Cámara de Representantes, lejos de ser una tragedia, significó que el presidente tuvo que moderar sus políticas y empezar a negociar con la oposición, siendo menos partidista y más estadista. Ronald Reagan, Clinton y Obama de hecho se reeligieron tras perder la Cámara de Representantes. En todos estos casos, el gasto público se moderó después que la oposición ganó la Cámara. El presidente ya no tendría una carta blanca para gobernar.
    3. La gobernabilidad no es cuestión de controlar el Legislativo, sino el saber negociar y el proponer políticas de estado que sean populares entre los votantes y que tengan el apoyo de todos los partidos. Acá en Panamá básicamente gobernabilidad es sinónimo de que el Presidente tiene que controlar la Asamblea de Diputados, usualmente a cualquier costo, incluyendo actos abiertamente corruptos para asegurar la Gobernabilidad. Es más, en la Constitución Panameña se habla de que los Órganos del Estado tienen que trabajar en armónica colaboración…. mientras que en los Estados Unidos los órganos del estado deben actuar como balances y contrapesos. Ser presidente no implica tener del legislativo una carta blanca para hacer lo que se le dé la gana. Por eso las elecciones de mid terms son importantes. Porque son una manera de los votantes de limitar a un presidente en ejercicio si ven que tiende a abusar del poder. Acá no existen. El presidente llega con una Asamblea favorable, gobierna sin contrapesos y ambos, Presidente y Asamblea, se desgastan mutuamente. En Panamá sería bueno implantar las elecciones de medio término para evitar esto, y un sistema bicameral, con senadores nacionales en la cámara alta.
    4. La arquitectura constitucional importa. Acá tenemos una idea muy Rousseauniana de la Asamblea Constituyente. “Vamos a reunir al pueblo, que es la Voluntad General, de la manera más representativa posible, para que dicten una constitución, que refleje sus aspiraciones (o sea que hagan una carta política al Niño Dios) y como la voz del pueblo es la voz de Dios, y Dios nunca se equivoca, lo que salga de esa Asamblea Constituyente será bueno, bello y verdadero”. Implícita en este pensamiento está la falacia totalitaria de que Pueblo=Estado=Dios. Por algo las constituciones latinoamericanas no funcionan. Y por algo hacemos Asambleas Constituyentes a cada rato; somos los campeones mundiales en número de constituciones escritas, para crear Repúblicas de Papel, con constituciones tan coyunturales y representativas de un momento político particular, que quedan obsoletas en una generación. Acá se ha puesto de moda, por ejemplo, que ciertos candidatos incluyen a la Constituyente como parte de su plan de gobierno, pero nunca dicen qué rayos quieren poner en una futura Constitución. Dejan ello de manera vaga a “los constituyentes”, como representantes de una infalible voluntad general. Esto es sumamente irresponsable. En los Estados Unidos y en las democracias funcionales, el diseño del Estado ha sido objeto no de un consulta ciudadana, sino de una sesuda meditación legal y política basada en la experiencia histórica. Son estos los que recomiendan la arquitectura que debe tener un estado funcional. Y que debe ser plasmada en la Constitución. Por algo la constitución norteamericana tiene más de 200 años, mientras que en Latinoamérica cada nuevo presidente aspira a tener una constituyente propia.

    Creemos que las mid terms en los Estados Unidos nos dejan lecciones importantes que tenemos que asimilar en un debate sobre reformas constitucionales o en una constitución nueva para Panamá.

  • La única bonanza de penalizar la evasión fiscal es para las grandes firmas de contadores.

    Pues sí, ahora los encargados de la contabilidad de las empresas también son responsables por el cumplimento de la evasión fiscal, de empleados y profesionales auditores, pasan a ser cómplices; lo mismo los abogados, de profesionales asesores se convierten en cómplices. ¿Y los gerentes de empresas? ¿Se desvelarán pensando si sus contables están haciendo bien su trabajo?

    Esto va a traer una complicación interna para el personal de las empresas y a lo externo, van a crearse problemas de asignaciones de responsabilidades internas, y el costo de los profesionales externos va a aumentar al aumentar la responsabilidad legal de sus actos que ahora pueden ser delictivos dependiendo de un tipo penal que va a ser calificado por la DGI.

    Obviamente que muchos contadores se van a retirar del negocio de las grandes empresas, y el negocio probablemente quede en manos de las mismas empresas de contabilidad que asesoran a la OCDE y que ya están empezando a ofrecer servicios legales en violación a la ley 9 de 1984 sobre los abogados.

    Al pasar de sanciones administrativas a penales, el tema de la evasión fiscal cambia totalmente de cariz. Y los costos para las empresas cuyas actividades estén dentro del monto punible en temas de contabilidad y manejo fiscal van a aumentar, porque ahora la responsabilidad es mayor. Y se necesitarán más controles dobles, más empleados para asegurarse que no se cometen delitos. Y ese costo se llama incremento del costo de productividad. Y como siempre sucede, ese costo lo pagará el consumidor final.

    En épocas de necesitar mayor agilidad para la competitividad, se genera más burocracia haciendo menos competitivas a las empresas y por supuesto, más caros los productos y servicios panameños.

    Como el tipo penal hace que técnicamente un centavo más o un centavo menos haga toda la diferencia, ahora la puntillosidad en las declaraciones de rentas va a ser mayor. Y de hecho es probable que personas naturales o jurídicas decidan no ganar la cantidad de dinero suficiente para no arriesgarse acercarse al nivel donde la evasión fiscal tenga consecuencias penales. Esto significa que tomarán la decisión consciente de ser menos productivos, una consecuencia frecuente de la fiscalidad progresiva.

    Recordemos una cosa, a largo plazo es bastante dudoso que esa figura se quede en esa suma. Al final la tendencia va a ser a bajar la figura gradualmente, de la misma manera que el gobierno tampoco ha podido a la larga cumplir con los límites de la Ley de Responsabilidad Fiscal y gradualmente ha subido el límite de la misma para emitir más deuda.

    Cuando estamos ante un gobierno fiscalmente irresponsable, lo mejor es saber decir que «no» en lugar de seguir alimentando al monstruo. Porque podrá emitir toda la deuda que quiera, o penalizar toda la evasión fiscal que quiera, pero cuando se es irresponsable y falto de ideas, todo el dinero del mundo nunca será suficiente. Y nunca será suficiente para nuestros políticos.

  • Nueva estrategia de China para la dominación tecnológica: China Standards 2035

    En la disputa comercial con China, Estados Unidos ha desafiado repetidamente al régimen chino por su desarrollo de tecnologías avanzadas patrocinadas por el Estado, acusando a Beijing de socavar la competencia leal al mismo tiempo que justifica el robo de tecnología extranjera para servir a los intereses nacionales de convertirse en una fuerza matriz en la manufactura de alta tecnología.

    El plan industrial “Hecho en China 2025“, que propone orientar a China hacia la autosuficiencia en diez sectores de tecnología para el año 2025, fue citado repetidamente como evidencia de la agresiva ambición de Beijing.

    A fines de junio, China decidió atenuar la retórica nacionalista a medida que se acercaban los aranceles punitivos del presidente Donald Trump sobre los productos chinos.

    Una directiva interna de las autoridades centrales de China, filtrada a los medios de comunicación taiwaneses, instruyó a la prensa china a no mencionar Made in China 2025, “de lo contrario, se impondrá el castigo”. Varios periodistas de medios de comunicación estatales también confirmaron la existencia de tales instrucciones a Reuters.

    Después de la difusión de Made in China 2025, Beijing ahora está cambiando a una nueva estrategia ambiciosa, China Standards 2035.

    La estrategia

    En enero de este año, la agencia de noticias estatal Xinhua mencionó por primera vez esta estrategia en un breve artículo, que pasó inadvertido en gran parte, de una conferencia nacional sobre los estándares de la industria de Tecnología de la Información (TI).

    Para dominar tecnologías de vanguardia como la Inteligencia Artificial (IA), computación en la nube, Internet de las Cosas (IoT) y big data, China está apuntando a acelerar los esfuerzos para desarrollar estándares técnicos y, finalmente, exportarlos al mercado internacional, señala el informe.

    Si bien aún no se han establecido los estándares técnicos mundiales para estas tecnologías, “esta es la oportunidad de oro para que las industrias y los estándares de nuestro país alcancen el objetivo de ‘adelantar cambiando de carril’”, citó el artículo a un funcionario del comité técnico nacional de China, la Administración de la Normalización.

    Esa metáfora se usa comúnmente en los medios de comunicación estatales Chinos para describir cómo encontrar atajos para superar a otros países y convertirse en líder.

    Muchas de estas industrias tecnológicas, como la Internet de las Cosas (IoT) –dispositivos inteligentes que pueden conectarse a Internet– tienen una serie de organismos de estándares internacionales que supervisan la propiedad intelectual, los estándares de producción y seguridad, y más.

    Para ejercer una mayor representación –y por lo tanto, influencia– sobre los organismos internacionales de normalización, China ya aumentó estratégicamente su participación de mercado en estos campos tecnológicos.

    Al hacer que las normas técnicas Chinas se conviertan en portadoras de normas internacionales, el país ya no tendrá que depender de tecnología extranjera.

    Un visitante prueba un dispositivo IoT en el Congreso Mundial de Soluciones de Internet de las Cosas 2015 en Barcelona el 16 de septiembre de 2015. (JOSEP LAGO / AFP / Getty Images)

    Además, permitiría a las empresas chinas obtener ventajas económicas, ya que una vez que las empresas en otros países se vean presionadas en otros países para cumplir con el estándar global desarrollado por los chinos, pueden “vender sus productos de forma más amplia o ganar regalías de la licencia de sus patentes de conformidad con las normas a fabricantes que desarrollan dispositivos bajo ese estándar y otras compañías relacionadas”, según un informe del Congreso de Estados Unidos, publicado recientemente, que trata sobre el predominio de China en la industria de IoT. El informe advierte sobre los riesgos de que las vulnerabilidades de seguridad fueran explotadas por entidades chinas.

    La autosuficiencia y la necesidad de desarrollar tecnologías nacionales ha sido especialmente un tema de conversación para el mandatario chino Xi Jinping en los últimos tiempos, dados los problemas recientes relacionados con la disputa comercial con Estados Unidos. Cuando la administración de EE. UU. prohibió al gigante chino de telecomunicaciones ZTE comprar piezas y software a proveedores estadounidenses a principios de este año, esta prohibición paralizó el negocio de ZTE. La firma importaba principalmente chips semiconductores de Estados Unidos.

    China Standards 2035 es el esfuerzo de Beijing para coordinar y acelerar los planes de autosuficiencia. Otro informe de los medios de comunicación estatales sobre la conferencia de enero, señaló que la Administración de Normalización seleccionará 10.000 firmas en 100 ciudades para “elevar los estándares Chinos y permitirles alcanzar la coherencia con los estándares internacionales avanzados”.

    El papel de Taiwán y 5G

    Para lograr sus objetivos de China Standards 2035, China estuvo atrayendo a muchos fabricantes taiwaneses por contrato para asociarse con empresas chinas en Inteligencia Artificial (IA), Inteligencia de las Cosas (IoT) y otras industrias tecnológicas, de acuerdo con un informe del 23 de octubre de la revista CommonWealth, una publicación taiwanesa.

    Un funcionario del centro de investigación y desarrollo de Advantech, un fabricante con sede en Taiwán, dijo a CommonWealth que muchas de las propuestas y solicitudes para IoT y fabricaciones inteligentes “provienen de China, ya que EE. UU. no tienen este tipo de demanda”.

    La revista también nombró a TSMC, Largan Precision y Compeq Manufacturing entre la lista de socios del gigante chino de telecomunicaciones Huawei, que anunció en octubre que había desarrollado dos nuevos chips para aplicaciones de inteligencia artificial, como los primeros ejemplos del mundo. En la cumbre donde se dieron a conocer los chips, Huawei dejó en claro sus intenciones de dominar la próxima generación de estándares técnicos para los chips de IA.

    No es una coincidencia que Huawei haya desarrollado la tecnología 5G, la próxima generación de redes inalámbricas, de manera intensiva, y se establezca como un líder mundial en el campo.

    Después de todo, la Inteligencia Artificial, los dispositivos inteligentes, la computación en la nube y otros campos dependen de la infraestructura 5G para ofrecer una conectividad más rápida y confiable.

    China ha adoptado un “enfoque de todo el país que ha creado un ecosistema completo para tecnologías 5G fabricadas en el país y ha promovido su inclusión en estándares técnicos internacionales. Con diez veces el número de sitios 5G por persona que en los Estados Unidos, China parece liderar el despliegue temprano de 5G”, dijo el informe del Congreso de los Estados Unidos.

    Por Annie Wu – La Gran Época

  • La Presidencia como agencia de eventos. Lecciones para la JMJ. 

    Hay una falacia económica que se conoce como “lo que se ve y lo que no se ve”. En el siglo XIX Frederic Bastiat la expuso como el resultado de que la gente muchas veces se enfoca en los beneficios visibles de un evento o una política pero no ve los costos ocultos del mismo. Por ello, una de las cosas de las cuales los políticos abusan es de decir que “logré X o Y evento para mi país”.

    La gente no se acuerda de la orgía de corrupción que el gobierno de Lula trajo para Brasil al llevar a cabo una Copa del Mundo y una Olimpíada en dos años. En los Estados Unidos es peor, en un sistema de ligas deportivas cartelizado, los alcaldes y gobernadores se atreven a decir que trajeron X o Y franquicia de su liga deportiva a su estado sin ningún reparo, claro que usando el dinero de los contribuyentes.

    En otras palabras estos mega eventos, sean deportivos (lo que usualmente son) o sean religiosos (algo ya poco usual) suelen terminar en mega pérdidas reales para los países que los hacen a largo plazo.

    Son ejemplos modernos del Pane et Cicus romano. Más que cualquier otra cosa.

    Muchas veces los políticos usan eventos como las Olimpiadas o la Copa del Mundo de Fútbol o en los Estados Unidos construir estadios con fondos públicos para equipos privados con la misma excusa, “vamos a mejorar el turismo”. Bueno, el problema de estos eventos organizados con fondos públicos es que éstos tienen que salir de algún lugar. Porque los estados trabajan con fondos limitados. El dinero que se usa en prestar una cosa ya no se puede usar en otra. Lo mismo pasa con el tiempo.

    El dinero que se usa para organizar el evento se obtiene de los impuestos y es menos dinero que se destina a otras actividades estatales como campañas de vacunación masivas, fumigaciones contra los mosquitos, mejorar las calles, agilizar los procesos judiciales, mejorar el patrullaje y la seguridad, mejorar las escuelas públicas.  El tiempo también se pierde; este tiempo perdido en las empresas no turísticas durante el evento y la baja de la productividad en las empresas no turísticas durante los días que las personas no puedan movilizarse fácilmente a sus lugares de trabajo entre otros problemas, es una pérdida que no se recupera.

    En otras palabras, el estado al apoyar un evento específico crea ganadores artificialmente en la industria del turismo a costa de crear perdedores en otros lugares. Hay estudios tras estudios económicos en muchos países que demuestran que las bonanzas de estos eventos temporales, deportivos o en el caso de la JMJ, religiosos, no contribuyen en la recaudación fiscal y son menores en ingresos a los recursos gastados por el estado en los mismos. Y las ganancias en el sector turismo se balancean con las pérdidas en otros sectores.

    El comité organizador de la JMJ reporta que espera recaudar 41 millones en concepto de impuestos o tasas, relacionadas con la JMJ; la pregunta sería, ¿cuánto significa ésto versus cuánto dinero de los impuestos de todos ha recibido la Iglesia Católica durante los últimos 4 años y cuánto dinero se ha gastado el gobierno directamente en su parte de la organización del evento? Por ejemplo los gastos de hospedar a los mandatarios extranjeros y sus comitivas. ¿Cuánto costará cada mochila del peregrino? ¿Y lo gastos hospitalarios a cuánto ascenderán? Está claro que el gran ganador sería el sector turístico, que se encuentra deprimido y tendría un respiro a costas del evento. Pero la experiencia demuestra que estas ventajas se balancean con las cosas que se tenían que hacer en otros sectores durante estos últimos años pero que no se hicieron.

    Moraleja, cuando un político se ufana de haber conseguido X o Y evento para un país, o traer X o Y liga deportiva a una ciudad es porque éste no es económicamente rentable; si lo fueran, la Iglesia o la empresa privada lo hubieran organizado por sí mismos sin necesidad de fondos públicos. Estamos seguros por ejemplo que si la JMJ se hubiera organizado en los Estados Unidos o Francia, salvo en el tema de la seguridad, que es función del Estado, no sale un centavo de los impuestos para el evento… por algo no se hizo allá. Si gobernar bien un país es organizar eventos, bueno Grecia y el Brasil de Lula y Odebretch serían ejemplos de buenos gobiernos.