Categoría: Opinión

  • Al covid se lo vence sin pánico ni violencia, con la naturaleza

    Cuenta el ex senador Ron Paul -de centro derecha, por ubicarlo en algún lugar- que el presidente de Ucrania firmó casi una declaración de guerra y, respaldado por Washington, dijo que la política de Ucrania es recuperar Crimea de Rusia.

    El secretario de Defensa de EE.UU., ex director del fabricante de misiles Raytheon, prometió “apoyo inquebrantable a la soberanía de Ucrania”.  Washington está enviando armas y ya van más de 300 toneladas. Moscú ha respondido reubicando tropas en su frontera con Ucrania.

    Por cierto, bastaría con un plebiscito entre los ciudadanos para que decidieran qué gobierno quieren tener, si es que quieren uno. Tiene razón Ron Paul al afirmar que “Estamos viendo la política exterior hecha por Raytheon y los otros contratistas militares… los irresponsables “expertos” en política exterior… están a punto de llevarnos a la guerra”.

    Eso son los Estados, estas son las “autoridades”, y los “expertos”: traficantes de armas, literalmente, que marcan fronteras y por ellas crean guerras donde mueren millones (60 millones solo en la Segunda Guerra Mundial).

    Y estas son las “autoridades sanitarias” que aseguran que vivimos una “pandemia” que lleva muertos a menos de 3 millones de personas -suponiendo que la cifra no esté inflada- en año y medio en todo el mundo, el 0,04% de la población global, la misma cantidad que los fallecidos en accidentes viales y domésticos. Por cierto, en una temporada de gripe normal se contagian alrededor del 60%, es decir, unas 4000 millones de personas globalmente.

    Como dice el juez, y destacado jurista, Ricardo Manuel Rojas, “la única epidemia que existe es la del miedo infundido por el gobierno y sus aliados periodistas”, los “miedos” de comunicación, como dice un amigo, que replican, sin un análisis sensato, lo que dicen los “organismos oficiales” como si éstos no fueran ineficientes sino corruptos.

    El presidente mexicano se resiste a vacunarse, justificándose en la opinión del médico que lo atendió cuando dio positivo en coronavirus. Y se niega a llevar cubrebocas. Después de todo, el presidente argentino se inyecto las dos dosis de la vacuna Sputnik -que no está aprobada por la Unión Europea- y, sin embargo, se contagió de covid. Entretanto, se ha encontrado un vínculo entre la vacuna de AstraZeneca y las trombosis, dijo el jefe de estrategia de vacunas de la Agencia Europea del Medicamento.

    Pero lo importante, en todo caso, no es si el covid es grave o no, sino que las “autoridades” acepten, y las personas y sobre todo los medios comprendan, que la violencia y el pánico -que dispara a la violencia- no solo son inútiles, sino que destruyen a la naturaleza, a la vida.

    Son las personas en libertad -sin la coacción del monopolio estatal de la violencia- las que deben cuidarse a sí mismas. Porque la violencia es inmoral, desde que va contra la vida, contra la naturaleza, como ya lo decía Aristóteles, así siempre destruye. Así, los confinamientos y otras restricciones al desarrollo de la vida han provocado muchas más víctimas que el covid.

    Ya el año pasado -ahora ha empeorado-, sin contar el enorme daño sicológico y los suicidios, según Oxfam solo el desempleo, las interrupciones en el suministro de alimentos y la disminución de las ayudas a causa de los confinamientos podrían causar 12.000 muertos por hambre al día en el mundo.

  • Creadores y depredadores

    Todos somos propietarios de nuestras vidas y de la vasija que la contiene, es decir, nuestro cuerpo; con lo cual surge la gran pregunta de si nuestro cuerpo es cosa contenida dentro de la vasija conocida como “cuerpo humano”. Pero dejemos eso allí ya que a dónde los quiero llevar hoy es a la definición o entendimiento de la diferencia del humano creador del bien y el depredador de miseria. Comencemos preguntándonos ¿cómo se mide la sana creatividad humana? Podría ser a través de una obra de arte, una sinfonía o, tal vez, su capacidad de producir riqueza y bienestar no sólo personal sino social. Las vacas, por ejemplo, se pasan la vida pastando y abonando la tierra con heno digerido; lo cual, de cierta manera es creativo, ya que enriquece el suelo y da vida a las plantas y árboles, cosa que hace inconscientemente.

    Por su parte, los humanos, para mantener el cuerpo que sustenta la vida también se apropian de las cosas del mundo, tal como la vaca se apropia de los pastos. Pero allí termina la analogía, ya que los humanos vamos mucho más allá y no sólo nos apropiamos de vegetales, animales, insectos y otras fuentes nutrientes, sino que sembramos, cosechamos y también fabricamos herramientas y una inmensa o infinita gama de elementos que no sólo enriquecen la vida personal sino también la comunal. Y por “enriquecimiento” me refiero no sólo a la creación de cosas materiales sino inmateriales, tal como la música y, quizá hasta la risa y el amor.

    Y, al hablar de enriquecimiento, muchos, inmediatamente habrán pensado en el dinero. Pero, el dinero sólo es una de tantas representaciones de aquello que es “rico” o “sabroso”; tal como es rica la comida, la música, el arte cosas del mundo que hacemos nuestras. El dinero sólo es una forma que inventamos los humanos para ahorrar riquezas, ya sean físicas o abstractas. Como no podemos ahorrar lo pescado, vendemos lo que producimos de más, creando ahorro.

    Pero, el humano, como ser social que es, a través de la división del trabajo logra no sólo satisfacer sus propias necesidades, sino que va creando condiciones propicias para intercambios enriquecedores; llamémosle “mercado”. A todo ello, no perdamos de vista el que algunos se dedican a vilipendiar los términos: riqueza, mercado, enriquecimiento y otros en un afán ideológico contrario a la libertad comercial y en favor de un sistema centralizado que, supuestamente, subsana las deficiencias del mercado; argumentando que el mercado favorece a unos y perjudica a otros menos creativos.

    Y aunque sea cierto que unos son más capaces o productivos que otros. El problema es que el sistema centralizado que proponen es muchísimo más imperfecto que el mercado y destructivo de la libertad creativa. En tal sentido, acusan a unos de acaparar inmensas fortunas. Pero ¿acaso es mala la capacidad de ser más creativo y productivo? Quienes así piensan no entienden que los llamados “ricos” apenas usan una minúscula porción de su caudal para satisfacer sus necesidades personales; mientras que mucho más del 90% favorece a la sociedad en maneras que poco llegamos a ver o hasta comprender.

    No existe ni gobierno ni gobernante que pueda superar la capacidad productiva de todas esas personas o ciudadanos que son capaces de producir mucho más que cualquier gobierno. Más aún, los gobiernos no son medio de producción, sino que están para proteger los medios productivos. En este sentido es vital identificar y separar al creativo productivo del creativo depredador. El mundo está repleto de depredadores y la función de gobierno no es la de ser uno más de ellos.

    Son tantas las formas en que se da la depredación y una de las principales es a través de la prostitución del dinero papel; ese que ansían controlar los malos gobernantes para poder reproducirlo a su antojo en imprentas gubernamentales. Esto lo señaló el jesuita Juan de Mariana (1536 – 1624) en su obra, “De monetae mutatione”; o degradación de la moneda, perversidad que persiste hasta este día. Mariana fue denunciado por hacer alusiones a los ministros que modificaron el peso del oro moneda para financiar los gastos estatales que a menudo eran ímprobos.

    Semejante vileza no sólo produce una dislocación de los recursos productivos, tanto humanos como materiales, sino que conduce a males inflacionarios y malas inversiones. Y más aún, resulta en un promotor del sistema fiscal confiscatorio en oposición a la auténtica economía de dejar hacer. Cuando quien infla se hace llamar “autoridad”, se pone en movimiento una decadencia moral generalizada y clientelista.

    Luego de todo ello, se evapora la creación productiva y floree la depredación, dando lugar a ideologías de falso socialismo que presumen correcciones de arriba hacia abajo, negando hasta la misma propiedad de nuestros cuerpos que en adelante pasan a ser propiedad del estado.

  • El salario mínimo legal golpea a los que menos tienen

    Como vengo neciamente repitiendo, el salario mínimo (SM) no sólo es fiel representación del intervencionismo gubernamental castrante sino un instrumento del estado profundo en su permanente afán de imponer la servidumbre a la población. Servidumbre que golpea más a los que menos capacidad de aguante tienen; entre los cuales están los desempleados, los del sector informal, y los pequeños y medianos empresarios y las poblaciones nativas ancestrales a las cuales se les dificulta la evolución cultural.

    En 1931 en los EE.UU. se sancionó la ley Davis-Bacon con el propósito de evitar que trabajadores negros del sur, no sindicalizados, le quitaran puestos de trabajo a los sindicalizados del norte. Los defensores del SM entendían muy bien algo que hoy día se nos escapa a la gran mayoría; y es que, a quienes se les aumentan los salarios por la vía de la ley y no del mercado, no necesariamente saldrán beneficiados a más largo plazo, ya que serán reemplazados por trabajadores más calificados que rindan al salario más alto. Por algo hoy día están siendo reemplazados por robots.

    Tampoco entienden que montar pequeñas empresas es inmenso reto; cosa que se les resbala a burrócratas gubernamentales que jamás han sido emprendedores. Y no perdamos de vista que esos pequeños emprendedores son el motor de una economía; es decir, que la economía depende de esas pequeñas y medianas empresas.

    En los EE.UU., los genios del nuevo desgobierno de supuestos “demócratas”, o liberales  que no creen en la libertad, o progresistas que son retrógradas, quieren imponer un salario mínimo de $15 la hora, cuando el mínimo federal anda por los $7.25; incremento casi del 100%. Ni se les pasa por mente que todo empleado que no rinde $15 la hora será sujeto de despido, particularmente en empresas pequeñas y medianas que están luchando por sobrevivir. Tampoco ven que los aumentos en los salarios se traducen en aumentos en los costos operativos que, a su vez, se traducen en aumentos de los precios o la quiebra de las empresas. O… puede que sí entiendan estas cosas y que por razones diabólicas quieren destruir el país para reconstruirlo a la Venezuela.

    En Panamá, siempre me ha dejado perplejo cómo las asociaciones del sector empresarial se sientan en una mesa llamada “tripartita” derrochando verborreas estériles que siempre terminan en desacuerdos de manera que la determinación final del SM queda en manos de gobernantes que deciden sobre bases de clientelismo político y no sobre bases de un auténtico interés social. Y hasta se me paran los pelos de punta al usar la frase “interés social”, dado que la misma es comúnmente mal usada como comodín diabólico.

    Debería ser más que obvio que con un aumento de precios se dará una disminución en la demanda; la cual, a su vez, repercutirá en una disminución en la producción. Esto se lo explicó a Obama el profesor George Reisman en el 2014, pero la razón económica no puede contra la corrupta razón politiquera. La única manera de lograr sanos aumentos en los salarios es logrando un aumento en la salud del mercado; lo cual no se logra con dementes mandatos centrales. En fin, ¿de qué sirve llegar a casa con más dinero si todos los precios suben? ¡Ha!, es que entonces el gobierno debe instaurar un “control de precios”; tal como lo establece y faculta el Artículo 284 de nuestra perversa constitución panameña.

    Resumiendo: Mientras más intervención socialistoide sufre una comunidad, más se dificulta el emprendimiento, a punto que ya no es posible determinar las causas del éxito o del fracaso y toda la actividad económica queda sumida en tinieblas politiqueras.

  • Cuando la convicción moral manda

    A menudo leo cosas que no encuentro mejor forma de expresarlas y en esta ocasión cito una de ellas: “Para ser un economista con integridad significa el tener que decir cosas que la gente no quiere escuchar y especialmente el decir cosas que el gobierno no quiere que se digan.” Llewellyn H. Rockwell Jr.

    Llewellyn H. Rockewell Jr., es el fundador del Instituto Mises, dedicado a la defensa y promoción del sagrado derecho de albedrío engendrado en la misma Creación. En especial, el Instituto celebra la vida y obra de Ludwig Heinrich Edler von Mises (1881-1973) En esencia, el legado que nos dejó Mises fue el sostener que la única política económica viable para la humanidad era la de dejar hacer; mientras que los gobiernos se limitasen al cuido de la vida y la propiedad, dentro de sus territorios.

    Y digo o escribo sobre estas cosas ya que si algo he aprendido con los años es que se aprende ejercitando tanto el cuerpo como la mente. Y la mejor forma de ejercitar es con la repetición; esa que permite ir descubriendo nuevas maneras y formas de ver la realidad y la verdad. Es por ello que comparto con mis amistades en la «Cara del Libro», de manera insistente, una revisión de los principios de libertad sin los cuales la humanidad sería retrógrada; como en buena medida lo está siendo en manos de quienes desdeñan la libertad de sus prójimos.

    En estos días un amigo economista me comenta sobre el malandar económico, que en realidad es social, en el que deambulamos como ciegos en pantano, con lo cual algunos nos preguntamos: “¿Cómo diablos fue que nos metimos en semejante situación?” Y Rockwell nos lo aclara recordando las advertencias de Frédéric Bastiat, que hasta Omar Torrijos las reiteró a su manera, y que el partido de turno parece despreciar. Hablo de andar no sólo con luces cortas sino también con las largas. Los economistas de gobierno que no pueden ver aquello que subyace al intervencionismo estatal, ese que estamos viviendo en Panamá, harían bien en ganarse la vida limpiando parabrisas de autos en las calles y no haciendo ver que gobiernan.

    La economía no es asunto de numeritos sino de acción humana. Es decir, que se trata sobre lo que hace la gente, por qué lo hacen y cómo lo hacen; cosa que hasta la maligna constitución que sufrimos lo dicen en su Artículo 282, antes de contradecirse arrastradamente a la dictadura que sufrimos: “El ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente a los particulares; pero el estado las orientará, dirigirá, reglamentará, reemplazará o creará…” Oda a Mario Moreno, alias Cantinflas. O sea, la economía es asunto de los particulares, pero «yo estado», hago lo que me viene en ganas con ella. Y… ¿aún no entendemos por que andamos a ciegas en el pantano de la corruptela institucional?

    Un ejemplo alegórico es el de los tsunamis, que cuando la marea se retrae súbitamente, muchos se van a la playa a retozar y recoger caracoles que se quedaron varados. ¿Cómo es que no ven lo raro de una marea que se vacía súbitamente? Es la marejada destructiva que la recoge antes de embestir.

    ¿Y qué mejor ejemplo de la acción estatal descarriada que aquella que leía en Facebook ocurrió en El Valle de Antón? Que, luego de casi un año de retraída la actividad económica el fin de semana se desata una oleada de turismo interno que reboza los restaurantes y tiendas. ¿Y cómo reacciona es sistema centralizado de luces cortas o putrefactas? Manda una oleada de burrócratas auditores: sanidad, trabajo, seguridad social, y tal, con el propósito de que no los ignoren; pues no hay peor que ser ignorado. Es cierto, para quienes andan con luces cortas. Pero como nos dijo el 2 veces primer ministro de Estonia Mart Laar cuando nos visitó en Panamá: “El mejor gobierno es como el sistema de aguas negras: Sabes que está allí, pero no lo tenemos que ver ni oler.”

  • Las embajadas del diablo: los Estados

    El Instituto de Investigación para la Paz Internacional de Estocolmo (SIPRI) acaba de publicar su informe sobre el comercio mundial de armas. Por primera vez desde 2005, en los últimos cinco años (2016-2020) se compró menos armamento que en el lustro precedente (-0.5 %), por algo más de 95.000 millones de dólares al año. La caída de las exportaciones rusas y chinas contrasta con el aumento de las ventas de EE.UU., Francia y Alemania.

    EE.UU. elevó sus ventas un 15 % y se consolida como el principal exportador global con el 37 % del total, Rusia 20 %, Francia 8 %, Alemania casi lo mismo que China un 5.5 % y Gran Bretaña 3 % lo mismo que España. Arabia Saudí, gobernada por una violenta tiranía oscurantista, se afianzó como el primer importador global, al elevar sus adquisiciones un 61 %. En tanto que Qatar multiplicó casi por cinco sus compras de material militar.

    Por caso, los roces de Turquía con Grecia y Egipto por los hidrocarburos en el Mediterráneo han provocado que Atenas y El Cairo refuercen su capacidad naval. El régimen egipcio, tercer receptor mundial, compró un 136 % más de armamento que en los cinco años anteriores. Y, por cierto, hay muchas dudas sobre la transparencia en el manejo de los fondos, por no decir que resulta obvia la corrupción que suele acompañar al tráfico de armas.

    Los mayores importadores son Arabia Saudí con el 11 % del total global, India 10 %, Egipto 6 % y Australia 5 % al igual que China. Por otro lado, el Gobierno británico decidió ampliar su arsenal de armas nucleares por primera vez desde la caída de la URSS y elevará el arsenal de ojivas de 180 a 260, un aumento de casi 45 %, citando a Rusia, y en menor medida a China, como las principales amenazas.

    En fin, si algo queda claro de este informe es que los compradores de armas son los Estados, los “ilegales” -por fuera del Estado- ni siquiera son tomados en las estadísticas ya que son completamente marginales. Otra cosa que queda muy clara es que las razones “defensivas” son, precisamente, a partir de las imposiciones estatales. Por caso, “la defensa” de las fronteras y límites impuestos por los políticos, ya que los ciudadanos comunes no tienen problema en cruzar las líneas divisorias, diseñadas por los burócratas, para comerciar o simplemente visitar amigos y lugares.

    Por supuesto que la excusa de los Estados “pacíficos” es que quieren las armas para “disuadir” cualquier ataque. Mas allá de que la defensa es algo arbitrario, ya que todos los atacantes dicen defenderse de algo, si las armas fueran disuasivas no existiría el terrorismo, que tiene una capacidad militar muy inferior, ni a la guerra de Vietnam la hubieran ganado los guerrilleros.

    La verdad inconfesable de todo esto es que los Estados son el monopolio de la violencia, son la violencia, con la que imponen desde sus fronteras, y pasando por la necesaria exigencia coactiva de tributos sin la cual no podrían existir, hasta “leyes” de todo tipo que, precisamente, son imposiciones coactivas en contraposición con las leyes de la naturaleza como la de la gravedad o la necesidad de un hombre y una mujer para la procreación.

    Corolario: sería utópico pensar que los Estados desaparezcan, pero si queremos menos armas y más producción para la vida, si queremos paz, debemos trabajar para que se vayan achicando, para que recurran cada vez menos a la violencia y a sus imposiciones coactivas.

  • La avalancha del futuro

    Una “avalancha” es un alud ya sea de nieve, suelo u otro material que se precipita pendiente abajo. Lo característico de una avalancha es que son repentinas y abrumadoras; y, en el caso de este escrito lo uso en sentido alegórico para referirme al futuro que se nos viene encima tanto en sentido exponencial como en sentido de convergencia, y paso a explicar los conceptos “exponencial” y “convergencia”. Y no es sólo que viene, sino que ya está encima.

    El futuro exponencial se refiere a los adelantos tecnológicos que ocurren cada vez más rápido. Pero ese “más rápido” también trae consigo un aumento de la capacidad de hacer, conjuntamente con una reducción de los costos y precios. Como ejemplo de lo anterior está la Ley de Moore, la cual hacen ya 60 años descubría que el número de transistores en un circuito integrado se duplicaba cada dieciocho meses; lo cual hacía que las computadoras duplicasen anualmente su poder sin un aumento en sus costos. En su momento, muchos pensaron que esto no podía continuar por mucho tiempo; pero han pasado sesenta años y la aceleración no disminuye y es lo que ha hecho posible los teléfonos celulares. Semejante fenómeno se traduce en que en 26 años la laptop típica llegará a tener el mismo poder que hoy tienen todos los cerebros humanos juntos. Dudo que ninguno de nosotros tengamos la menor idea de lo que ello implica.

    El asunto es que no sólo son los chips sino prácticamente todos los dispositivos que usamos que se están volviendo más “inteligentes” que nosotros. A modo de ejemplo, pronto el perro de la casa será robótico y súper inteligente. Lo mismo la tostadora, el refrigerador, el auto; o mejor dicho el nuevo Uber dron que ya está en prueba. Adiós a la congestión vehicular, a los policías de tránsito y las coimas, en fin, ni podemos imaginar lo que está a la vuelta del mañana.

    El otro aspecto que funciona a la par con lo exponencial es la convergencia; que se refiere a que los adelantos en todos los componentes de nuestros aparatos, tal como los autos o drones que muy pronto reemplazarán a los autos, se están uniendo ya para que cosas como el Uber aéreo sea una realidad en unos cuatro o cinco años. Y, de pronto, desaparecen los diablos rojos, Metrobúses y hasta el Metro. A ver qué haremos con los tramos elevados y los túneles del Metro. Supongo que podremos usarlo como ciclovías.

    No quiero meterme en la complejidad de los mecanismos que harán posible el Ubertaxi, pero será un poder de computación fabuloso que no sólo permitirá el control de las muchas hélices y componentes del aparato, sino del sistema de anticolisión que estará comunicado con los cientos de Ubertaxis que estén cerca, evitando colisiones. Adiós a los controladores de tránsito, terrestre y aéreo. Es más, adiós a casi todos los trabajos que hoy conocemos.

    ¿Y, a dónde quiero ir con este escrito de pánico? Pues, por ahora, a advertir que nos tenemos que preparar. ¿Cómo? Buena pregunta. De salida, estando enterados de lo que viene; tal como cuando los autos desplazaron a los caballos y los recogedores de caca de caballo se quedaron sin chamba. Pero no se afanen, que, en un mundo de costos reducidos, nadie se va a morir de hambre. Tal vez todos nos dediquemos a las artes, o qué se yo, la infinidad de necesidades insatisfechas de los hombres que se generan, es imposible de predecir. Lo que sí no debemos hacer es aferrarnos al pasado caduco, tal como estamos haciendo con la CSS, el NODUCA y el desgobierno que nos aflige.

  • La pandemia impositiva

    ¿Te has preguntado alguna vez si el dinero de los impuestos produce mayores beneficios a la comunidad en manos del estado que en las manos de los ciudadanos que los generan? Y, si la realidad es que NO, que esos dineros son más productivos en las manos del ciudadano, entonces ¿por qué seguimos dando esos fondos a los gobiernos?

    Trágicamente, el desgobierno ha llegado a tales extremos que nuestra actividad estatal está más enfocada en satisfacer los intereses del ESTADO PROFUNDO, que los intereses de los ciudadanos; y en particular de los que menos tienen. ¿Sabes lo que es el estado profundo?

    Se conoce como “estado profundo” a la actividad gubernamental exagerada en tamaño y en lo metiche. Lo que verdaderamente corresponde al estado es la protección de la vida, la libertad y la propiedad; y si ni eso pueden hacer bien los gobiernos ¿para qué encomendarle cosas como la educación de nuestros hijos, el manejo de la CSS y tal.

    Lastimosamente, el lavado de cerebro que las oligarquías gubernamentales le han metido al pueblo, a través de toda la historia, es tal, que una gran cantidad del mismo se siente cómoda dando más y más dinero a los politiqueros de turno, al tiempo que se alegran que le quiten a los ricachones. Todo lo señalado nos lleva a la interrogante de ¿qué y para qué es el gobierno?, que ya lo respondía anteriormente. Trágicamente, ni los mismos gobernantes que hoy sufrimos lo saben. O, si lo saben, entonces son unos malandrines.

    Son tantos los que se alegran cuando aumentan los impuestos, porque piensan que con ello están “jodiendo” a los odiados ricos. Miren no más lo que ocurre en sitios como Venezuela y Cuba. Felices, aunque los únicos ricos son los milicos y los políticos. Y vemos a tantos que salen a corear: “Robó, pero le dio al pueblo.”

    Y repito: No estoy contra los impuestos sino contra los impuestos exagerados, que se vuelven una carga insoportable para productores, amenazando con acabar con su actividad y obligándoles a efectuar aumentar precios o hacer recortes o buscar la manera de evadir o evitar las imposiciones aberrantes. La tergiversación ha llegado a tal punto que la mayoría de los empresarios han convertido la contabilidad en instrumento fiscal, cuando la función contable debe ser administrativa. La contabilidad no es para saber cuándo debemos el estado o cómo podemos pagar menos, sino para ver cómo va la empresa.

     

    Por otro lado, mucho se cacarea acerca de la equidad, pero la exageración impositiva lo que produce es falta de equidad; ya que para algunas actividades es fácil evadir y para otras no. La economía informal es buen ejemplo. ¿Acaso algunas alternadoras que ganan lindo llevan libros, pagan ITBM y hacen declaración de renta?

    Por otro lado, cuando el gobierno se vuelve obeso, se van creando feudos, cada uno con su príncipe; que se pasa todo el día buscando nuevas formas de “gobernar”, lo cual lleva a un sistema impositivo parasitario. Simplemente dicho, los impuestos como están son dañinos.

    Cada impuesto produce aumento de los precios, mientras que le resta entradas al productor y elevan al consumidor. En síntesis, todo impuesto distorsiona el mercado; tano al conocido como al desconocido. En resumen, ningún impuesto es neutral. Todos causan efectos que típicamente son perversos.

    Resumiendo: la única función legítima del estado es la de defender a la gente contra la violencia de otros. Sin embargo, hasta eso se puede hacer mejor de forma descentralizada, sin la amenaza de una policía que se vuelva dictadura militar. La perversa tendencia humana es la de hacer que unos paguen por lo que otros quieren. Pero, eso no es caridad y, a fin de cuentas, los impuestos fácilmente se convierten en pillaje político.

  • Al final, comunistas somos todos

    Según un principio metafísico, que ya conocían los griegos como Aristóteles, el mal no tiene existencia propia, es ausencia de bien. Como el color negro no existe, es ausencia de luz en tanto que la luz blanca es la sumatoria de todos. O sea, la luz blanca es la sumatoria de las ondas electromagnéticas de todos los colores mientras que el negro es ausencia de ondas y desaparece encendiendo una luz.

    Entonces, para eliminar el mal basta poner bien allí donde no hay, cuanto más, mejor, pero basta un poco para que el mal vaya desapareciendo. Corolario: si el mal no desparece es porque no estamos poniendo bien.

    El comunismo, en tanto violenta -policial, militar- represión de las personas, de su libertad, es un mal. Ergo, si no desapareció fue porque los “anticomunistas” -los “buenos”- al final no eran tan buenos. La guerra fría entre la URSS y Occidente y, finalmente, la misma URSS cayó cuando algunos actores supieron poner bien donde faltaba.

    A los cien años falleció George Schultz, exsecretario de Estado de EE.UU. al final de la Guerra Fría (1982-1989). Al cumplir cien años, The Wall Street Journal publicó un artículo de Paul Wolfowitz asegurando que “Su diplomacia permitió un final pacífico para la Guerra Fría”. Su vocación por la paz, el bien en contraposición con la violencia del comunismo caracterizó su carrera.

    “Si en un momento de peligro hubiera que escoger en quien depositar la seguridad de EE.UU. ese hombre sería George Shultz”, dijo Henry Kissinger, quedando claro que la paz es el arma eficiente para lograr la seguridad.

    ¿Por qué duró tanto el comunismo en Europa Central y persiste en algunas partes? Porque, ahora queda claro, Europa Occidental también era, y es, bastante comunista.

    Más allá de la discusión sobre la gravedad del Covid 19 o no, las personas en libertad, el mercado, podrían manejarlo con eficiencia. Pero al aparecer en Wuhan, el comunismo optó por su receta típica: reprimir como en la Plaza de Tiananmén. Y Occidente copió al comunismo: confinamientos y todo tipo de violentas restricciones a la libertad.

    Siguiendo con la metafísica, el bien crece, como todo lo que tiene existencia, mientras que el mal no. El corolario es que, con el tiempo, el bien necesariamente ocupará el lugar del mal.

    Mientras China, prácticamente, ya ha levantado todas las restricciones logrando ser una de las pocas economías que crece, Europa Occidental insiste con confinamientos y todo tipo de violentas restricciones a las libertades. Y, mientras el líder chino habla de liberar el comercio internacional, EE.UU. con Trump hizo lo contrario.

    Pero no solo eso, impuso entre otros a Cuba un bloqueo que, en rigor, es contra los ciudadanos de EE.UU. a quienes se les prohíbe relacionarse con estos caribeños lo que ha servido para aislar más, dentro de la Isla Cárcel, a los cubanos.

    Pero, como a la larga el bien se expande, aunque lentamente, Cuba va hacia una sociedad menos represiva. En 2010, había 157.000 trabajadores por cuenta propia, en 2014 ya eran 478.000 y hoy superan los 600.000 (13% de la población activa). Y ahora se eliminará la actual lista que autoriza solo 127 actividades, dejando liberadas unas 2.000. Quedando excluidas, parcial o totalmente, 124 actividades consideradas “asuntos prioritarios o de seguridad nacional”, como la medicina, la educación, la defensa o la explotación de “recursos naturales”.

  • Lo injusto de la justicia social

    El genial Richard W. Rahn, quien preside el “Institute for Global Economic Growth, y quien nos ha visitado en Panamá en ocasión de foro auspiciado por Goethals Consulting, se manda un excelente artículo que cobra particular relevancia en estos momentos en que el nuevo presidente de los EE.UU. parece seguirle los pasos a los Chávez, Maduros y Castros de nuestro continente. A continuación, les presento las ideas de Rahn con comentarios míos.

    En variadas ocasiones he escrito acerca de la frase comodín “justicia social”. Si el lector se para frente a una audiencia ¿podría explicar con claridad lo que es la “justicia social”? Inténtalo ahorita, que no tienes audiencia, a ver cómo te va. La palabra “justicia” ha guardado un significado específico por cientos de años, pero, cuando le cuelgas el “social” lo que terminas haciendo es quitarle sentido al término “justicia”,  dado que la frase “justicia social” es un concepto subjetivo al cual cada quien le asigna su propia definición, cargada en sentimientos, pero no necesariamente en realidad. Precisamente esa frase la embutieron los amanuenses de la Dictadura Militar panameña en la constitución para darle mayor poder discrecional a los amos del país.

    El tema de fondo que abordo es el de la libertad, la cual hoy está bajo asedio, tanto en Panamá como por todos lados; y, particularmente en los EE.UU., que suponía ser la cuna de la libertad. Y, lo importante es tratar de entender el fenómeno. Tal como lo plantea Rahn, “los períodos en que más floreció el conocimiento humano y los adelantos materiales, estuvieron asociados con la libertad de expresión y pensamiento. Rahn cita el período de la República romana antes del Imperio y la Iluminación escocesa. Y, precisamente, los EE.UU. nacen y florecen a partir de esa iluminación. Como bien dicen las Escrituras: “La verdad os hará libres”.

    Pero, de manera muy crítica y preocupante, Rahn nos advierte: “Desafortunadamente, este fundamento de la Sociedad Americana está cada vez más en asedio por quienes no saben nada/o aquellos cuyas inseguridades o lujuria de poder los lleva a burlar los derechos del prójimo.” ¿Me parece que bien podemos afirmar esto mismo en nuestro patio?

    Si algo hemos visto en Panamá es la violación de la educación y la academia superior por bastardos intereses politiqueros. Mal puede ser la academia un instrumento dedicado a la búsqueda de la verdad cuando tiene agenda politiquera. Y como también señala Rahn, ello explica como es que quienes no se apegan a la corriente de lo ‘políticamente correcto’ o de moda, son atacados en lo personal, soslayando argumentos sustantivos. Sitios que me han invitado a dar charlas han sido amenazados si me permitían hablar. Pero, seguramente si invitan a un Maduro, ello sería razón de júbilo.

    El caso muy particular de la cancelación en los EE.UU. del oleoducto Keystone que llevaría aceite crudo canadiense a las refinerías estadounidenses, es digno de resaltar. Los pseudo ambientalistas respaldan la cancelación del proyecto en base a la “justicia social”. Pero, curioso, los canadienses seguirán produciendo crudo y enviándolo por tren o en camiones; o se lo venderán a otros países, tal como China, en dónde poco les importa la contaminación. Y, a todo ello, causando un desastre económico en los EE.UU., lo cual sí afectará posibilidades de atender asuntos medio ambientales.

    Como vengo señalando en mis escritos sobre la Babel, acerca del uso prostituido del idioma, por caso, la justicia social, también comenta Rahn: “…el lenguaje chapucero y descuidado conduce al pensamiento chapucero y descuidado; ello, a su vez, nos lleva a hacer cosas censurables carentes de sentido.”

  • David contra Goliat en versión actualizada: la salvaje batalla de Wall Street con los «nerds» de Reddit

    ¿Qué esta pasando con GameStop? Es muy probable que haya escuchado esa pregunta en los últimos días. Con más de 5,000 tiendas, GameStop es una cadena minorista de videojuegos donde los clientes pueden comprar, vender e intercambiar sus juegos, consolas y accesorios de juego.

    GameStop ha visto cómo sus acciones se disparaban en las últimas semanas, impulsadas al alza por un grupo de operadores  aficionados en Reddit, que están comprando fondos de cobertura de Wall Street. El frenesí ha llamado la atención de reguladores y legisladores.

    Las acciones de GameStop se dispararon superando los $ 400 por acción el jueves temprano, subiendo más del 2,000% en lo que va del año. La mayoría de los giros de acciones de GameStop tienen que ver con un tira y afloja entre los traders de día aficionados en Reddit, una de las comunidades en línea más grandes del mundo, que están apostando a que las acciones sigan subiendo, y los administradores profesionales de los fondos de cobertura de Wall Street, que han apostado que las acciones de GameStop se hundirán.

    Es fácil ver las desventajas de GameStop, una compañía que ha cerrado 783 tiendas en dos años y enfrenta fuertes vientos en contra, habiendo cada vez más ventas de juegos y consolas en línea y a través de sus competidores: Walmart, Target, Best Buy y Amazon.

    Pero, ¿cómo se ha convertido GameStop de repente en la inversión favorita de los traders en línea del foro wallstreetbets de Reddit?

    El miércoles, un fondo de cobertura llamado Melvin Capital cerró su posición corta en GameStop después de sufrir una gran pérdida (los vendedores en corto se benefician cuando una acción baja).

    Melvin Capital y Citron quedaron atrapados en lo que se conoce como un «short squeeze», apretón corto (una situación en la que el precio de un valor aumenta significativamente, lo que hace que los vendedores en cortos cierren sus posiciones cortas), lo que obligó a los fondos a comprar más acciones de GameStop para cubrir sus pérdidas, lo que terminó elevando aún más el precio de las acciones. Esto ya sucedió antes, sobre todo con las acciones de Tesla.

    El 11 de enero, GameStop anunció que sus ventas cayeron un 3,1% durante las navidades, debido en parte a los «impactos significativos» de la pandemia, pero sus ventas de comercio electrónico se dispararon más del 300%, representando alrededor de un tercio de las ventas totales de la compañía.

    El rally de GameStop se produjo después de que los inversores vieran destellos de esperanza para la compañía este mes cuando la cadena cambió la composición de su junta directiva. La compañía afirmó que había llegado a un acuerdo con RC Ventures, uno de sus mayores accionistas, para agregar  3 miembros a su junta, incluyendo a Ryan Cohen, fundador de Chewy, una compañía de productos para mascotas en línea con un valor de $ 42 mil millones.

    Dos días después, 13 de enero, las acciones de GameStop subieron un 57%, de 19,95$ por acción a 31,40$. La acción tuvo su gran impulso cuando la comunidad r/ wallstreetbets de Reddit, ahora con más de 4 millones de miembros, se burló de una carta del 16 de noviembre de Cohen al tablero de GameStop al que más tarde se uniría.

    GameStop siguió aumentando mientras los inversores de Reddit se mantuvieron optimistas sobre sus acciones. Para el 22 de enero, cerró a $65. El lunes, terminó en casi $ 77. El martes, casi se duplicó para cerrar en alrededor de $ 148. Y el miércoles se duplicó con creces y terminó en 347,51$.

    En Reddit, un miembro de wallstreetbets, escribió la madrugada del jueves: «GME (el símbolo bursátil de GameStop) se trata de enviar un mensaje … Por todas las recesiones que causaron. Por todos los trabajos y hogares que la gente ha perdido. Por todas las personas que no pueden pagar la universidad porque el salario mínimo se ha estancado mientras Wall Street se enriquece. Para todos los comerciantes minoristas que se fueron con la bolsa. Por todas las veces que fueron rescatados con el dinero de nuestros impuestos mientras nosotros no obtuvimos nada».

    Otro miembro sugirió que los traders de Reddit eran parte de una especie de movimiento de resistencia, y escribió: «Esta no es una guerra contra los multimillonarios, pero bien puede describirse como una resistencia contra la injusticia, campo de juego desigual, etc. que ha sido desenfrenado en Wall Street desde siempre «.

    Otras empresas que están sufriendo durante la pandemia están viendo cómo sus acciones se disparan a medida que las personas en las apuestas de Reddit las exponen. Las compañías incluyen AMC Entertaiment, la cadena de cines, que se disparó más del 300% el miércoles (antes de caer un 56% el jueves), y American Airlines, que se disparó más del 30% el jueves por la mañana (cerró con un aumento del 9%).

    Robinhood, una plataforma de negociación popular para los traders jóvenes, anunció el jueves que «a la luz de la volatilidad reciente» estaba restringiendo las transacciones para ciertos valores, incluidos GameStop y AMC, y aumentando los requisitos de margen. Más tarde dijo que planeaba permitir «compras limitadas» de estos valores a partir del viernes.

    La GameStop manía se ha vuelto global, «sacudiendo las acciones de Amsterdam a Sydney, informó Bloomberg . «En Europa, los favoritos de los vendedores en corto, incluido Unibail-Rodamco-Westfield, aumentaron un 20% o más. El gigante del comercio electrónico Rakuten Inc. y el fabricante de artículos para el cuidado del bebé Pigeon Corp. subieron al menos un 6,9% en Tokio el jueves».

    El frenesí por GameStop también ha llamado la atención de legisladores y reguladores. El senador Sherrod Brown, demócrata de Ohio, presidente entrante del Comité Bancario del Senado, dijo el jueves que planeaba convocar una audiencia sobre «el estado actual del mercado de valores».

    La senadora Elizabeth Warren, demócrata por Massachusetts, pidió el miércoles a los reguladores del mercado que tomen medidas drásticas. «Durante años, los mismos fondos de cobertura, firmas de capital privado e inversionistas adinerados consternados por las operaciones de GameStop han tratado al mercado de valores como su propio casino personal, mientras que todos los demás pagan el precio» dijo en un comunicado. «Ya es hora de que la SEC y otros reguladores financieros se despierten y hagan su trabajo, y con una nueva administración y los demócratas al frente del Congreso, tengo la intención de asegurarme de que lo hagan».

    El secretario de la Commonwealth de Massachusetts, William Galvin, el principal regulador de valores del estado, también advirtió sobre la situación. «El mercado debe ser un lugar donde se corra el riesgo, pero no un riesgo imprudente ni una situación que socave el sistema, y ​​eso es lo que estamos viendo aquí», dijo Galvin.

    Finalmente, el miércoles por la noche, la Comisión de Bolsa y Valores declaró en un comunicado que estaba «al tanto y monitoreando activamente la volatilidad actual del mercado» y que la agencia estaba trabajando con otros reguladores para «evaluar la situación y revisar las actividades de las entidades reguladas, intermediarios financieros y otros participantes del mercado».

    Vale destacar la ironía respecto a Robin Hood, el famoso personaje de la cultura popular que quitaba a los «ricos» para dar a los «desposeídos». Sin embargo, Robinhood (la aplicación) al frenar las operaciones, parece contradecirse en relación a lo que su nombre sugiere.

    Así las cosas, se trata de un caso sin precedentes en el mundo financiero global. Aunque pareciéramos estar en la era de las aplicaciones libres, los modernos Goliats logran coaccionar para restringir la comercialización de activos financieros e impedir que los Davids operen. Este especie de proteccionismo corporativo, definitivamente, no es coherente con el capitalismo y el libre mercado que se predica.