Etiqueta: acuerdos libres y voluntarios

  • Los precios y para qué sirven

    El economista austriaco Ludwig von Mises fue uno de los defensores más destacados del libre mercado y de la economía de mercado. En su libro «La acción humana», Mises explicó cómo los precios y el intercambio son fundamentales para el funcionamiento de la economía y cómo los economistas socialistas no comprenden esta relación.

    Mises argumentó que los precios son la forma en que los recursos se asignan en una economía de mercado. Los mismos son determinados por la oferta y la demanda, y reflejan el valor que los consumidores atribuyen a los bienes y servicios. Los precios también sirven como una señal para los productores, indicando cuánto deben producir y cuánto deben cobrar.

    Los economistas socialistas, por otro lado, no entienden el papel crucial que los precios juegan en una economía de mercado. En lugar de dejar que los mismos sean determinados por la oferta y la demanda, los socialistas creen que el Estado debería fijar los precios. Esto significa que los recursos se asignarían según la voluntad del Estado en lugar de según las preferencias de los consumidores.

    La idea de que el Estado pueda determinar los precios y asignar los recursos de manera eficiente es una ilusión. Sin la información que los mismos proporcionan, los planificadores centrales no tienen forma de saber cuánto de un bien o servicio se necesita y cuánto se debe producir. Como resultado, es probable que la producción sea ineficiente, lo que puede conducir a escasez o excedentes de bienes y servicios.

    Además, al fijar los precios, el Estado elimina la señal vital que indica a los productores qué bienes y servicios son más valiosos. Esto significa que los productores pueden producir bienes y servicios que no son necesarios o que no se valoran tanto, en lugar de producir los bienes y servicios que los consumidores realmente quieren.

    En conclusión, Ludwig von Mises entendió la relación crucial entre los precios y el intercambio en una economía de mercado. Los precios son la forma en que los recursos se asignan y los productores reciben señales sobre qué producir. Los economistas socialistas que ignoran esta relación, proponen soluciones ilusorias que en última instancia conducen a una asignación ineficiente de recursos y producciones innecesarias. La economía de mercado, en cambio, permite a los consumidores tomar decisiones informadas y permite que los productores respondan a la demanda del mercado, lo que lleva a una asignación más eficiente de recursos y una mayor prosperidad para todos.

    Fuente:

    Mises, L. (1949). Human Action: A Treatise on Economics. Yale University Press.

  • La vida como diversión: un apunte

    di-vertir es separarse de lo importante para internarse en un paréntesis de las obligaciones y metas centrales en la vida que son el amor, la felicidad, el buen hogar, el conocimiento que alimenta el alma, el trabajo adecuado y similares, pero para que todo esto sea posible es menester que tenga lugar el respeto recíproco como valor necesario para todo lo demás.

    Es realmente llamativo pero se ha filtrado de contrabando una palabreja en el vocabulario casi diario que confunde grandemente. Se suele decir que tal o cual trabajo se adopta porque “es divertido”, se ingresa a esta o aquella carrera universitaria debido a que “suena divertida” y así sucesivamente.

    En verdad esta forma de analizar las cosas constituye una sandez mayúscula. El diccionario etimológico de la lengua española editado por el Fondo de Cultura Económico define divertir como “recreo, distracción, pasatiempo […] acción y efecto de desviarse o apartarse” puesto que di-vertir es separarse de lo importante para internarse en un paréntesis de las obligaciones y metas centrales en la vida que son el amor, la felicidad, el buen hogar, el conocimiento que alimenta el alma, el trabajo adecuado y similares pero para que todo esto sea posible es menester que tenga lugar el respeto recíproco como valor necesario para todo lo demás.

    Lo dicho para nada descarta la importancia del divertimento, del esparcimiento, de la distracción tan necesaria para el recreo de las faenas relevantes en la vida, se trata de establecer prioridades.

    En esta nota periodística nos centramos en esto último. Se trata de la obligación moral de todo ser humano a contribuir al respeto recíproco sin lo cual no cabe ningún objetivo noble. No importa a que se dedique cada uno, si a la música, la jardinería, la plomería, la arquitectura, la filosofía, el deporte, la medicina, la economía o lo que fuere, como queda dicho es indispensable el respeto para que todo esto pueda funcionar. No cabe sostener que otros son los que se deben ocupar para que tenga lugar esa consideración recíproca. No es aceptable endosar el problema a otros. No es decente hacer de free riders del trabajo de terceros o para recurrir a un argentinismo, no muestra decencia el hacer de garroneros del esfuerzo de terceros.

    Y no es para nada sensato decir que hay que limitarse a portarse bien, limpiar bien el hogar, trabajar adecuadamente para el sustento, no robar, no matar, formular críticas en la sobremesa para luego de engullir alimentos, dedicarse a cuestiones personales que pueden ser muy legitimas y necesarias pero que en ningún caso pueden sostenerse si no hay respeto. Esta es una manera cínica de anestesiarse la conciencia y eludir responsabilidades. Limitándose a esos procedimientos básicos nadie entenderá los pilares filosóficos, jurídicos, históricos, morales y económicos, en otros términos del modo de vida basado en valores sustanciales para la cooperación social y actividades en común. Se requieren explicaciones y argumentos. Y no es aceptable que se diga cómodamente que otros tienen la vocación de trasmitir esos valores y principios esenciales por lo que se reclinan en sus poltronas y solo operan en dirección a los intereses inmediatos en una actitud suicida sin percatarse que a los otros también les gustaría dedicarse a lo suyo y desentenderse de lo dicho.

    Como muchas veces he citado, Alexis de Tocqueville ha consignado que es común que en países donde ha habido gran progreso moral y material la gente da eso por sentado, lo cual es el momento fatal ya que los espacios serán ocupados por otros y cuando se despierten los que han dado por sentado el progreso a poco andar se encontrarán con una hecatombe moral y material.

    En el cierre de una conferencia que pronuncié hace poco en el Teatro Broadway en Buenos Aires lo cité a Martin Luther King quien ha exclamado con razón que “no me asustan los gritos de los violentos, me aterra el silencio de los mansos”, mansos que al decir de Miguel de Unamuno son “mamíferos verticales”, o como refiere Giovanni Papini “almas deshabitadas” o como escribe Mario Vargas Llosa “individuos sin mayor trastienda”. Son los que solo se divierten, son los que no prestan atención a la misión central del ser humano para que pueda seguir siendo humano.

    Ahora bien hay que detenerse concretamente cuáles pueden ser los caminos para contribuir a que se entiendan los fundamentos de una sociedad libre puesto que de eso se trata cuando se alude al respeto recíproco que es la columna vertebral de la sociedad civilizada. La vía más fértil es sin duda la cátedra, el libro, el ensayo y el artículo, pero no todos están en condiciones de asumir semejantes responsabilidades por tanto es pertinente detenerse a considerar un camino accesible a todos.

    Esta vía estriba en convocar a reuniones en casas de familia a un grupo reducido de personas, digamos entre cuatro y seis donde todos estudian un buen libro, preferentemente que recorra un abanico de temas vinculados a muy diversos aspectos de la sociedad libre. En estas reuniones por turno uno expone y los demás debaten y así de modo rotativo en los diversos encuentros que pueden ser, digamos, semanales o quincenales. Esta metodología tiene la inmensa virtud que simultáneamente permite la capacitación personal al tiempo que abre paso a la difusión. Allí donde esto se practica resulta notable el efecto multiplicador en las familias, en los trabajos y en las reuniones sociales.

    Por supuesto que hay otros canales para lograr los objetivos propuestos que se entiendan y acepten los valores a los que nos venimos refiriendo pero el asunto es poner manos a la obra y no detenerse en los buenos momentos puesto que la distracción indefectiblemente retrotrae a lo malos. No en vano el marxista Antonio Gramsci ha dicho con mucha razón “tomen la cultura y la educación, el resto se da por añadidura”.

    También es cierto que hay mujeres que hacen de invalorable apoyo logistico a sus maridos que destinan tiempo y esfuerzo al mencionado estudio y difusión o maridos que hacen de apoyo a sus mujeres para lo propio, lo cual constituye una tarea de inmenso valor y resultado para lograr las metas mencionadas. Ese es el sentido de agradecimientos como el escrito por la filósofa de la historia Gertrude Himmelfarb en su texto más conocido en cuanto a que “once again, I am at a loss to express my debt to muy husband, Irving Kristol, who knows much more” y Mary Woolstonecraft en su libro pionero del feminismo liberal cuando agradece a los hombres que a diferencia de los acomplejados sostienen los mismos derechos de sus pares las mujeres (el único feminismo genuino, lo otro es anti-feminismo y propaganda marxista). Este es también el sentido de la ilustrativa dedicatoria del profesor Murray Rothbard a su mujer en uno de sus libros: “To JoAnn, the indispensable framework”. O la dedicatoria del historiador Paul Johnson a su mujer en una de sus obras traducidas al castellano: “A Marigold, mi colaboradora permanente, mi más sabia consejera y mi mejor amiga.” De más está decir que si ninguno de los dos hace nada al respecto el vínculo se convierte en un páramo disfrazado de seriedad abiertos a que los invada la falta de respeto que cuando se percatan del riesgo resulta tarde para la defensa.

    El asunto es no dejarse estar y proceder en consecuencia pues como se ha dicho una y otra vez los valores no vienen del aire ni aparecen automáticamente. Por ello es que Thomas Jefferson ha repetido a los cuatro vientos que “el costo de la libertad es su eterna vigilancia” y entre nosotros Juan Bautista Alberdi ha escrito que “siendo la acción la traducción de las ideas, los hechos van bien cuando las ideas caminan bien: necesitamos pues hacer un cambio en las actuales ideas.” (Buenos Aires, Imprenta La Tribuna Nacional, “La nueva situación de los argentinos”, Obras completas, pág. 134).

    Al margen y a título de consejo digo que en el terreno de las ideas vale la pena marcar para la mejor recepción del mensaje la trascendencia del remate final en un discurso y también en un texto escrito aunque que en este último caso tiene mayor peso las primeras líneas puesto que determinan la continuación o no de la lectura. Sin embargo, en la conferencia presencial los asistentes habitualmente no abandonan la sala porque haya un comienzo regular, como decimos en este caso resultan clave las palabras finales que motivan la intensidad del aplauso final. Por otra parte, cuando la exposición es por zoom se torna necesario tener en cuenta ambas cosas, además de las palabras de cierre como adorno final para estampar sustancia, en este caso hay que afilar la puntería en las primeras palabras pues el receptor puede desconectarse con facilidad.

    Finalmente, tampoco es indistinto que se hace para divertirse al efecto de calar en la personalidad de cada cual, por eso la cantera de talento que fue José Ortega y Gasset ha transmitido con su exquisita pluma aquella muy sencilla pero inmensa verdad de “dime con que te diviertes y te diré quien eres”.

  • Bitcoin cumple años: A 14 años del Bloque 0

    El 3 de Enero, pero de hace 14 años,  se pusieron en circulación las primeras 50 monedas de lo que se considera el mejor dinero jamás creado por el hombre: el Bitcoin. Este hito histórico, aunque pasó desapercibido para la mayoría de la sociedad, fue notado por un pequeño grupo de entusiastas de la criptografía y el movimiento cypherpunk. Satoshi Nakamoto puso en marcha lo que podría ser una organización de individuos propietarios,  libres, y soporte transparente y seguro del sistema financiero, que ha sido dominado por  siglos de forma centralizada, espuria y alimentado por deudas impagables y dinero ilimitado.

    El Bitcoin fue el primer sistema de dinero descentralizado basado en la criptografía, lo que significa que no está controlado por ningún gobierno o entidad financiera central, sino que se basa en una red de nodos que se encargan de validar las transacciones y mantener un registro público de todas ellas. Esto hizo posible que el Bitcoin pudiera ser utilizado como medio de intercambio sin necesidad de confiar en terceros, lo que se considera un acuerdo libre y voluntario.

    Además, el hecho de que el Bitcoin sea descentralizado y no esté controlado por ningún gobierno o entidad financiera, significa que no está sujeto a las mismas regulaciones y restricciones que el sistema financiero tradicional, especialmente respecto a la privacidad. Resiste por tanto a cualquier intento de manipulación o censura desde la autoridad central. Esto hace que cumpla con principios básicos del derecho, como el respeto a la propiedad y libertad,y la presunción de inocencia.

    En general, el lanzamiento del Bitcoin ha sido un hito importante en la historia de la moneda y ha sentado las bases para el desarrollo de muchas otras criptomonedas y sistemas de pago descentralizados. Aunque todavía hay muchos desafíos y obstáculos por superar, el potencial de estos sistemas para transformar la forma en que manejamos el dinero y hacer que los sistemas financieros sean más justos y transparentes es enorme. Ahora depende de nosotros como individuos decidir si permitimos que esto suceda y tenemos el poder de construir una sociedad más justa, libre y próspera. El primer bloque del Bitcoin es un paso en esta dirección y puedes verlo aquí.

    Larga vida al Bitcoin, la libertad prevalecerá.

  • Feliz Año Nuevo desde Goethals Consulting

    Cada vez que llega el año nuevo, nos gusta recordar una cita de Ralph Waldo Emerson: «Cada día es un nuevo comienzo. Trata cada mañana como si fuera una nueva oportunidad, una oportunidad para comenzar de nuevo y hacer las cosas de manera diferente».

    Esta cita nos recuerda que, a pesar de los altibajos y desafíos que podamos haber enfrentado durante el año anterior, aunque pudo haber sido difícil, siempre hay oportunidades para comenzar de nuevo y hacer las cosas de manera diferente. No importa lo que haya pasado en el pasado, siempre hay una oportunidad de avanzar y encontrar la felicidad.

    Esperamos que este próximo año traiga más libertad, paz y voluntarismo a todos los rincones del mundo, especialmente a Ucrania, que ha sido golpeada por la invasión, la guerra y la violencia este año que está terminando.

    Aunque el año pasado fue difícil para muchas personas debido a la pandemia de COVID-19 y otros problemas globales, hay razones para tener esperanza en el futuro. La humanidad ha superado grandes desafíos a lo largo de la historia y estamos seguros de que podemos hacerlo de nuevo.

    Desde GCC hacemos votos para que este próximo año veamos un mayor voluntarismo y cooperación entre las personas de todo el mundo para abordar los desafíos  que enfrentamos. La responsabilidad individual es clave para el éxito de cualquier sociedad, y esperamos que cada uno de nosotros asumamos nuestra responsabilidad para construir un mundo mejor para nuestros hijos, nuestra familia. Si todos trabajamos haciendo cada uno su parte,  hacemos mucho por un mundo más justo y pacífico y podemos lograr un futuro más brillante para todos. Es importante recordar que somos capaces de hacer una diferencia positiva en el mundo a través de nuestras acciones y decisiones cotidianas.

    Como la historia de una pequeña semilla de mostaza: Una vez, un hombre plantó una pequeña semilla de mostaza en su jardín y se sorprendió al ver que, poco a poco, comenzó a crecer hasta convertirse en un grandísimo árbol. La historia nos enseña que, aunque algo pueda comenzar pequeño, con esperanza y determinación, puede crecer y convertirse en algo grande y maravilloso.

    Aunque el año que termina quizás fue difícil para muchos de nosotros, estamos seguros de que el año nuevo nos traerá nuevas oportunidades y desafíos. Mantengamos la esperanza y hagamos lo mejor para enfrentar lo que venga con determinación y optimismo. ¡Que este año sea uno lleno de amor, paz , salud y libertad para todos!

     

  • Celebremos la Resurrección

    Una estimada amistad, Richard Rahn, presidente de “Institute for Global Economic Growth”, economista y escritor más que prolijo, quien nos acompañó en Panamá en 1917 en ocasión del foro Pathways, en artículo del Washington Times, nos recuerda de que estamos en época de esperanza, de renovación en la resurrección. Es así ya que la humanidad no aprende y avanza sino a través de las tormentas de locura y corrupción que ponen en evidencia el mal camino y nos ayudan a retomar el bienandar.

    Es muy cierto que vivimos tiempos de líderes incompetentes, de tranques y baches en las calles. Pero, más que nada, de contratiempos económicos a causa de políticas económicas alocadas o, mejor dicho, completamente corruptas en malgasto. Nos endeudamos para sostener al gobierno desmedido cuyo principal objetivo apunta a perpetrarse en la papa. ¡Qué ingenuidad!, cuando lo que hacen les traerá todo lo contrario.

    La realidad es que vivimos tiempos de cambio y adaptación. Tiempos en los cuales se dará avances en la medicina, a punto que lograremos vencer a la mayoría de las enfermedades y prolongar nuestras vidas. Avances que, con el tiempo, reducirán los costos de vida de forma inimaginable.

    Y, a todo ello, nos daremos cuenta de la forma torcida en que muchos intentan torcer realidades; tal como la del cambio climático, que pintan como un fenómeno nuevo y destructivo, cuando la naturaleza del mismo Universo es una de cambio. Cuando se acaben los cambios se acaba el Universo. Pero, el mayor de los peligros y maldades que nos asedian están en la locura de tantos que adversan los verdaderos derechos humanos de libertad y autodeterminación; sin los cuales la humanidad no puede acceder a su destino de un mañana en el cual podremos mover montañas.

    Ya la ciencia asoma a la energía de fusión, limpia, segura, ilimitada y económica. Y tal como lo advierte Rahn, “ló único que hace falta es que la clase política comience a actuar como adultos y nos den el permiso…” permiso de administrar nuestras vidas y nuestro futuro. Rahn también nos habla del desastre de nuestros sistemas que osamos llamar “educativos”. De lo triste que es mantener a toda una juventud sumida en mazmorras como las del MEDUCA.

    También por el lado oscuro de la Fuerza vemos el movimiento “woke”, que traduce a “estar al tanto y activamente atento a las realidades sociales, en particular a las del racismo.” Suena medio bonito pero debajo de todo ello subyacen los efectos que nos trae la mala educación, la politiquería de arrabal y entro otras más, la Babel idiomática en la cual pretenden cambiar la forma en que hablamos y pensamos; es decir, asignar nuevos sentidos a las palabras, con lo cual llegaremos a tal punto que unos y otros no podremos comunicarnos.

    La realidad es que la verdadera prosperidad no nos llegará por la vía de los partidos políticos tradicionales y corroídos; sino, a través de mercados desembarazados que permitan que sean los ciudadanos los que marquen el compás de su andar. De ciudadanos cuya única esperanza de vida no sea la de un jamón en Navidad.

    En fin, y vuelvo a citar a Rahn: “La buena nueva es que la locura del momento pasará, tal como ha ocurrido siempre.” Debemos estar atentos a las nuevas oportunidades que se presentan y van en aumento. Oportunidades de dejarles un mundo mejor a nuestros hijos. Un mundo cuyo objetivo será viajar a nuevos puertos; de manera que una vez más tomemos conciencia de que el mundo no es plano… el mundo no tiene límites.

  • La importancia del evolucionismo

    Posiblemente el tema evolutivo sea uno de los más trascendentes para comprender la naturaleza del conocimiento. Ahora se renueva la necesidad de volver al ruedo luego de un debate muy difundido que tuvo lugar en París entre intelectuales de fuste. Es difícil entender la postura de quien se declara opuesto al evolucionismo. Dado que los seres humanos estamos a años luz de la perfección en todas las materias posibles, entre otras cosas, debido a nuestra colosal ignorancia, la evolución es el camino para intentar la mejora de la marca respecto de nuestra posición anterior, en cualquier campo de que se trate. Lo contrario es estancarnos en el empecinamiento al mostrarnos satisfechos con nuestros raquíticos conocimientos. Es cierto que en el transcurso de la vida, tomando como punto de referencia el universo, en términos relativos es poco lo que podemos avanzar, pero algo es algo. No hay tema humano que no sea susceptible de mejorarse.

    Pero aquí viene un tema crucial: el simple paso del tiempo no garantiza nada, se requiere esfuerzo de la mente para progresar, básicamente en cuanto a la excelencia de los valores. También en la ciencia que no abre juicios de valor (simplemente describe) en su terreno específico, aunque el científico genuino tiene presente la ética ya que sin el valor de la honestidad intelectual se convierte en una impostura. El progreso es sinónimo de evolución pero no es un proceso automático, como queda expresado, hay que lograr la meta con trabajo.

    En el siglo XVIII, especialmente John Priestley y Richard Price, sostuvieron que, si existe libertad, el hombre inexorablemente progresaría. Este es un punto que debe clarificarse. La libertad es una condición necesaria para el progreso, más no es suficiente. La libertad implica respeto recíproco, lo cual puede existir pero si el hombre se degrada inexorablemente habrá involución y, en última instancia, un ser degradado a niveles del subsuelo.

    Hans Zbiden nos recuerda la novela de Saltykov -La conciencia perdida- en la que todos los personajes deciden desprenderse de sus respectivas conciencias como algo inútil a los efectos de “sentirse liberados”. Sin embargo, los esfuerzos resultaron contraproducentes puesto que un misterioso desasosiego los empuja a retomar la voz interior y la brújula para que la conducta tenga sentido. El tema se repite en el conocido personaje de Papini, un engendro que la degradación más escalofriante hizo que ni siquiera tuviera un nombre ya que se lo identificaba con un número, igual que en El innombrable de Samuel Beckett.

    De cualquier modo, es de gran interés introducir el concepto de la involución al efecto de percatarse de que el cambio no necesariamente significa evolución. En el medio está la conducta del ser humano que puede destruir o construir.

    Entre muchos otros, Clarence Carson en The Fateful Turn alude al célebre profesor de filosofía de Harvard, Josiah Royce que en sus obras incluye aspectos de lo que estamos tratando en esta nota, lo hace especialmente en The World and the Individual y en The Spirit of Modern Philosophy.

    Royce se detiene a enfatizar que muchas veces se piensa que el progreso equivale a lo nuevo y que hay que adaptarse para pasar por un “ser ajustado” (políticamente correcto diríamos hoy). Esta visión, dice el autor, conduce al fracaso y al retroceso. Aunque en sus primeros trabajos no fue claro, en su última etapa resulta contundente al salirse del cul-de-sac a que inexorablemente conduce la capacidad de la mente para elegir entre distintos caminos, para refutar a los que sostienen que todo está previamente programado en el ser humano. De este modo obvió las contradicciones de aquella postura puesto que la racionalidad carece de sentido si la razón no juega un rol decisivo, lo cual implica libertad y, en este contexto, vincula estas consideraciones con el evolucionismo que proviene de sujetos pensantes y no como algo imposible de modificarse.

    Darwin tomó la idea del evolucionismo de Mandeville que la desarrolló en el campo cultural, dos territorios bien distintos, por ello es que resulta ilegítima la extrapolación de un área a otra como cuando se hace referencia al “darwinismo social”, sin percatarse que el evolucionismo humano trata de selección de normas no de especies y, lo más importante, a diferencia de la biología, los más fuertes transmiten su fortaleza a los más débiles vía las tasas de capitalización como una consecuencia necesaria aunque no buscada y, a veces, no querida. Todo lo cual es bien distinto de la sandez del llamado “efecto derrame” como si el proceso consistiera en que los menesterosos recibieran algo después de que el vaso de los opulentos rebalse.

    Por esto es que resulta un insulto a la inteligencia los ministerios de educación y cultura que imponen pautas curriculares a todas las casas de estudio, no solo a las estatales sino a las privadas por la que están de hecho privadas de independencia. Esta imposición contradice la necesaria apertura evolutiva en competencia puesto que nadie tiene la precisa en cuanto a la estructura curricular y el proceso evolutivo no debe circunscribirse a las mentes de los burócratas sino a las de todos los involucrados en busca de la excelencia lo cual requiere puertas y ventanas abiertas para que entre el mayor oxígeno posible.

    En términos más generales, el progreso está atado al nivel axiológico puesto que inexorablemente descansa en un esqueleto de valores cuya consideración es ineludible.

    Siempre tras el progreso hay ideas que lo sustentan y explican. No hay tal cosa como los ciclos irreversibles de la historia ni “las leyes históricas”, todo depende de lo que hagan diariamente los seres humanos. De lo contrario sería aconsejable descansar y esperar el ciclo favorable. La posición de los Fukuyama son marxismos al revés. Como he citado antes, Paul Johnson ha escrito con mucha razón que “Una de las lecciones de la historia que uno tiene que aprender, a pesar de ser muy desagradable, es que ninguna civilización puede tomarse por segura. Su permanencia nunca puede considerarse inamovible: siempre habrá una era oscura esperando a la vuelta de cada esquina”.

    Por su parte, Arnold Toynbee también insiste en que la civilización es un esfuerzo “hacia una especie más alta de vida espiritual. No puede uno describir la meta porque nunca se la ha alcanzado o, más bien, nunca la ha alcanzado ninguna sociedad humana […] la civilización es un movimiento no una condición, es un viaje y no un puerto”.

    Una receta básica en dirección al progreso es el fortalecimiento de las autonomías individuales, es decir, el individualismo. En no pocas ocasiones se interpreta el individualismo como sinónimo de seres autárquicos que se miran el ombligo cuando, precisamente, significa el respeto recíproco a los efectos de poder interactuar con otras personas de la forma más abierta y fluida posible.

    Son los socialismos en sus diversas vertientes los que bloquean y coartan las relaciones interpersonales alegando “culturas nacionales y populares” y similares al tiempo que se le otorgan poderes ilimitados a los gobernantes del momento para atropellar los derechos de la gente, con lo que se quiebra la cooperación social y la dignidad de las personas.

    El trabajo en equipo surge del individualismo, a saber, que las personas para progresar descubren que logran mucho más eficientemente sus propósitos que si procedieran en soledad y asilados. Por el contrario, los estatismos al intervenir en los acuerdos libres y voluntarios para cooperar, crean fricciones y conflictos cuando imponen esquemas que contradicen las preferencias de quienes deciden arreglos diferentes y que cumplen con la sola condición de no lesionar derechos de terceros.

    Las evoluciones humanas son procesos complejos y lentos que son detenidos o desfigurados cuando el Leviatán se entromete, y cuesta mucho recomponer los desaguisados. Como hemos dicho, el mojón o punto de referencia es siempre el valor moral que cuando se lo decide ignorar por cuenta propia o por entrometimientos del aparato estatal se desmorona la evolución para convertirse en involución como han apuntado autores de la talla de C. S. Lewis en La abolición del hombre.

    Por último, un punto muy controvertido en el que desafortunadamente la mayor parte de los literatos no coincide. Es la importancia, al escribir, de dejar algún testimonio de los valores con que se sustenta la sociedad abierta aunque más no sea por alguna hendija colateral (incluso para la supervivencia de los mismos literatos). En este sentido, por ejemplo, comparten enfáticamente lo dicho Giovanni Papini, T. S. Eliot y Victoria Ocampo. No necesito decir que de ningún modo esto debe surgir de una disposición de cualquier índole que sea, lo cual ofendería a todo espíritu libre, se trata de un simple comentario para ser considerado como un andarivel para la defensa propia.

    He consignado varias veces que bajo mi computadora tengo un inmenso letrero que reza nullius in verba que es el lema de la Royal Society de Londres que significa que no hay palabras finales, como queda dicho, debemos estar sentados en la punta de la silla y receptivos a nuevos paradigmas que mejoren nuestros conocimientos que como nos ha enseñado Popper tienen la característica de la provisionalidad abiertos a refutaciones.

  • Thanksgiving

    Durante unos 100 años, mientras el Canal de Panamá estuvo bajo administración americana, este país convivió con dos culturas que incorporaron cada una de la otra costumbres, tradiciones, lenguajes que le dieron al Itsmo un sello propio aperturista y cosmopolita. Era lógico que una fiesta como Thanksgiving se asimilara como propia y por ello, hoy, cuando muchas familias americanas, panameñas y las extranjeras que acompañan en el sentimiento de gratitud y esperanza que se brinda en estas fiestas, se reúnan a cenar, pavo mediante, se emitirán sentimientos de bondad, agradecimiento y generosidad hacia el prójimo.

    Lo interesante del caso, es que el origen más o menos consensuado de la celebración secular es que al principio la colonia de Plymouth no tenía suficiente comida para alimentar a la mitad de los 102 colonos y los nativos de la tribu Wampanoag ayudaron a los peregrinos dándoles semillas y enseñándoles a pescar, los ayudaron a sobrellevar el durísimo invierno que azotaba a estos recientes inmigrantes.

    Con lo aprendido, los colonos tuvieron excelentes cosechas y agradecidos compartieron sus alimentos con una gran celebración y agradecidos con los nativos. ¿Qué enseñanzas sobre la generosidad y la libertad nos deja ello?

    Cuando existen acuerdos libres y voluntarios, la enorme generosidad de las personas aparece, es la solidaridad real, la ejercida del propio bolsillo, sin quitarle a unos para darle a otros como hace la intervención del gobierno bajo el nombre de impuesto ; es ejercer en libertad los nobles sentimientos de caridad y responsabilidad por parte de quien da y quien recibe; también nos dice mucho acerca de la inmigración, vista en aquellos momentos como oportunidad de ejercer la libertad de transitar, permanecer, trabajar y comerciar sin otra limitante que no hacer a los demás lo que no querrían para uno mismo. Esas son las posiciones éticas que se renuevan año tras año sobre las cenas de Thanksgiving y sobre las que los invitamos a reflexionar : vida, libertad, propiedad y respeto irrestricto a los sueños y proyectos de los otros o perseguir su propia felicidad. Hermoso Día de Acción de Gracias.

  • Un libro indispensable para nuestro tiempo

    «Dedico estas líneas a escribir sobre el último de los libros mencionados de Gottfried Dietze con lo cual no pretendo hacer del todo justicia en este resumen pero sí llamar la atención sobre este libro.»

    Antes de entrar en materia abro esta nota periodística con una muy atinada reflexión que se vincula estrechamente a lo que vamos a comentar a continuación. Se trata de Niall Ferguson en su monumental obra titulada Civilization. The West and the Rest: “Algunas personas cometen el error de utilizar la idea de la democracia por lo que imaginan que cualquier país la pude adoptar simplemente por llamar a elecciones. En realidad, la democracia es el coronamiento de un edificio que tiene su fundamento en el estado de derecho, para ser preciso en la santidad de la libertad individual y la seguridad del derecho de propiedad privada.”

    De más está decir que muchos son los libros que resplandecen en las bibliotecas cuya influencia perdura por generaciones y generaciones, pero hay obras como las del profesor Gottfried Dietze que exigen ser leídas y estudiadas una y otra vez si es que se desea entender lo que viene ocurriendo en el llamado mundo libre.

    Dietze obtuvo tres doctorados: uno en derecho en la Universidad de Heidelberg, otro en ciencia política de Princeton y el tercero en ciencia jurídica en la de Virginia. Enseñó durante décadas en la Universidad Johns Hopkins. Su triada más difundida está compuesta por Amercia´s Political Dilemma. From Limited to Unlimited Democracy, The Federalist. A Classic on Federalism and Free Government y In Defense of Property, libro éste último traducido al castellano y publicado por mi padre en Buenos Aires hace ya más de cuarenta años, con el título de En defensa de la propiedad, obra que tuvo notable difusión en Argentina (la tradujo mi padre al castellano). Antes he escrito sobre otra de las obras de este autor pero ahora me concentraré en la última de las mencionadas.

    Lo conocí al profesor Dietze con motivo de mi conferencia en la reunión anual de la Foundation for Economic Education en New York, en mayo de 1981, y luego tuve la ocasión de escucharlo personalmente con motivo de su visita a ESEADE. Ahora dedico estas líneas a escribir sobre el último de los libros mencionados de Gottfried Dietze con lo cual no pretendo hacer del todo justicia en este resumen pero sí llamar la atención sobre este libro.

    Antes de esto hago una breve introducción bifronte. Por un lado consigno que la existencia de la institución de la propiedad privada se debe a la escasez de bienes en relación a las necesidades que hay por ellos. Si estuviéramos en un mundo sobreabundante donde habría de todo para todos todo el tiempo no será necesaria aquella institución ya que con solo estirar la mano se obtendría lo necesario. Pero como la naturaleza de las cosas no es así y no pueden simultáneamente utilizarse los mismos bienes (sean de consumo o de factores de producción) deben asignarse derechos de propiedad (el origen está explicado por la secuencia Locke-Nozick-Kirzner) y a partir de allí cada uno debe servir al prójimo para incrementar su patrimonio y si no lo logra incurre en quebrantos.

    En el segundo punto reiteramos que sin propiedad privada no hay precios ya que estos surgen como consecuencia de arreglos contractuales en los que se ponen en evidencia las respectivas valorizaciones (si el Leviatán pretende controlar precios, estos se convierten en simples números sin relevancia ya que no reflejan las antedichas valorizaciones). Pues bien, en la media en que se debilite la propiedad privada (para no decir nada si se la elimina) los precios dejan de expresar las apreciaciones de cada bien o servicio con lo que se dificulta (o se imposibilita según el grado de entrometimiento de los aparatos estatales) la evaluación de proyectos, la contabilidad y el cálculo económico en general.

    Como es sabido carece de sentido sostener que se procederá en tal o cual dirección “según marquen las razones técnicas” puesto que de nada sirven si no se las pondera por los precios. Por eso es que he ilustrado tantas veces este dilema diciendo que donde no hay precios no se sabe si conviene construir carreteras con oro o con asfalto.

    Vamos ahora muy sucintamente a la obra de Dietze con comentarios “a vuelo de pájaro”. Comienza su trabajo con un largo desarrollo de la idea natural de la propiedad en las plantas que necesitan de territorio para subsistir, los animales que reconocen su lugar y las comunidades primitivas en un proceso de prueba y error los condujo a la necesitad de la propiedad para evitar “la tragedia de los comunes” tal como señaló Aristóteles en contraposición a la idea de Platón, lo cual fue reafirmado en Grecia y, sobre todo, en Roma.

    El autor muestra las influencias decisivas de Cicerón, Hugo Grotius, Pufendorf, la escolástica tardía, Sidney, Locke, la Escuela Escocesa y todos sus múltiples derivados contemporáneos y también las tendencias contrarias a la propiedad del tipo de las de Rousseau (en su trabajo de 1755, aunque después se haya retractado parcialmente, pero manteniendo su idea de la democracia ilimitada), Hans Kelsen, Marx y sus muchos imitadores con versiones enmascaradas con versiones más suavizadas pero en el fondo más contundentes (tipo Keynes).

    Se detiene a subrayar un aspecto crucial: el error de santificar las llamadas “libertades civiles” (por ejemplo, votar) como independientes de las libertades económicas como si la propiedad privada no fuera la libertad civil por antonomasia, es decir, el sostén de la civilización (de donde proviene la expresión “civil”). Como he marcado en otra ocasión resulta por lo menos curioso que se adhiera al las libertades políticas, es decir el continente, y se reniega de las posibilidades de cada uno a hacer lo que estime pertinente con los propio, es decir, el contenido.

    Se lamenta que se haya arraigado la expresión “libertad negativa” con las consiguientes connotaciones, para aludir a la libertad en el contexto de las relaciones sociales, a saber, la ausencia de coacción por parte de otros hombres, cuando, en verdad, esa libertad genera efectos positivos.

    Se explaya en el origen de los parlamentos como administradores de las finanzas del rey o el emperador y no como legisladores, puesto que esta función estaba en manos de árbitros-jueces en competencia para descubrir el derecho y no con la pretensión de diseño o ingeniería social. Además, en este contexto, refleja la evolución histórica de los parlamentarios como dique de contención a las inclinaciones de los gobernantes a aumentar impuestos.

    En definitiva, los “juicios de manifestación” de los fueros españoles (antes que el habeas corpus inglés), la Carta Magna, la Petición de Derechos, la Declaración de la Independencia estadounidense y su Constitución, la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano (antes de la contrarrevolución francesa), las Cortes de Cádiz y todas las constituciones que se basaron en estos pilares, fueron elaborados en torno al derecho de propiedad junto al derecho de resistencia cuando el poder despótico se torna irresistible.

    Luego de muchas otras consideraciones, concluye Dietze revelando su preocupación por la declinación del respeto a la propiedad en el baluarte del mundo libre: Estados Unidos (la primera edición de su libro es de 1963), lo cual comenzó ya en la época de Woodrow Wilson con “la revolución del año 13″ con la implantación del impuesto progresivo y el establecimiento de la banca central que requirieron dos enmiendas constitucionales y siguió con el denominado “New Deal” para continuar en una senda regresiva hasta nuestro días.

    Termina su libro afirmando que “hemos perdido el sentido de la importancia de la propiedad”. Y agrega: “La relevancia de la propiedad de logró a través de sucesivas luchas y ahora se observa su continuo recorte y limitaciones. Ya que esta situación ocurrió en el seno de lo que se reconoce como “democracia”, la cuestión surge en cuanto a preguntarnos si esa forma de gobierno [la democracia ilimitada] no ha perdido legitimidad puesto que ha destruido los pilares de la civilización, es decir, la propiedad privada”.

    Sin duda que Gottfried Dietze suscribe plenamente el ideal democrático (tal como lo pone una y otra vez de manifiesto en otra de sus ya referidas obras: America´s Political Dilemma. From Limited to Unlimited Democracy), pero describe cómo ese ideal ha degenerado en su contrario. En esta instancia del proceso de evolución cultural, urgentemente se requiere pensar en nuevos límites para el Leviatán si es que se perciben las ventajas insustituibles en de la propiedad privada que está siendo corroída por mayorías sin freno, lo cual comenzó en nuestra era con el gobierno criminal de Adolf Hitler.

    En otras oportunidades nos hemos referido en detalle a algunas de las propuestas realizadas para limitar el poder al efecto de mantenerse en el ideal democrático, propuestas realizadas por Hayek, Leoni y las que han pasado inadvertidas formuladas por Montesquieu y las expuestas por Randolph y Gerry en la Convención Constituyente estadounidense. Si estas sugerencias no fueran aceptadas, hay que pensar en otras, puesto que de lo contrario los aparatos estatales desbocados terminarán con la sociedad abierta.

    Finalmente es del caso citar la fenomenal contribución de Ludwig von Mises en 1920 respecto a la imposibilidad de cálculo económico en el sistema socialista puesto que al no haber propiedad (recordemos que Marx y Engels concluyeron en 1848 que toda su filosofía “puede resumirse en la abolición de la propiedad privada”). Al no existir propiedad privada no hay precios ya que estos son el resultado de transacciones sobre derechos de propiedad. A su vez, al no tener lugar los precios no hay manera de saber que reglón es rentable y cuál no lo es. En otros términos, no existe tal cosa como la economía socialista puesto que no resulta posible economizar. Como muchas veces he ilustrado en ese contexto no se sabe si conviene fabricar caminos con asfalto o con oro y si alguien denuncia el derroche de hacerlo con el metal aurífero es porque recordó los precios relativos antes de la socialización de la propiedad. En esta línea argumental es también del caso tener presente lo que en ciencias políticas se conoce como la tragedia de los comunes, es decir, lo que es de todos no es de nadie. Este análisis bifronte está presente en el estudio de Dietze que hemos comentado telegráficamente.

  • Una historia real de Navidad y los mejores deseos desde Goethals Consulting

    Vamos a contarles una historia, adecuada a la Navidad y teniendo como tema principal, las libertades y la cooperación pacífica y voluntaria, representadas en el Arbol de la República y el oscuro período por el que debieron atravesar los ciudadanos checos antes de poder disfrutar su libertad hoy día.

    Elegimos ese país porque pasó por diferentes sistemas políticos. A lo largo del siglo XX, el pueblo checo tuvo que enfrentarse a varios cambios políticos y sociales. Las miserias de los tiempos de posguerra, el bienestar de la Primera República, la vuelta a la pobreza tras la Gran Depresión y las duras reglas implantadas durante la ocupación nazi y el régimen comunista .

    La primera Navidad de la Checoslovaquia independiente (1918) se festejó con mucho entusiasmo, tanto por la libertad recién adquirida como por el fin de la Primera Guerra Mundial. Este bienestar dura poco tiempo, y este período da nacimiento a la solidaria tradición del árbol de Navidad de la República. El establecimiento de la tradición del árbol navideño de la República está relacionado con el escritor y periodista, Rudolf Těsnohlídek.

    Dos días antes de la Nochebuena, llegando a un bosque, donde quería cortar un árbol navideño, encontró a un bebé abandonado. Este chocante descubrimiento le afectó tanto, que decidió fundar una organización de caridad con el fin de ayudar a niños huérfanos. Dado que el bebé se hallaba debajo de un árbol, Těsnohlídek dio a la luz la idea de introducir en Checoslovaquia la tradición de los árboles de la buena voluntad, que el escritor conocía de Dinamarca. El proyecto realizado en Checoslovaquia se basó en la idea de poner debajo de los árboles una alcancía para recolectar dinero y destinarlo a ayudar a los niños abandonados. El primer árbol de Navidad de la República apareció en 1924 en una plaza de la ciudad de Brno, celebrándose como un gran evento. Participaron todas las personas importantes de la ciudad, e incluso se contó con la presencia de la niña salvada por el escritor. La primera recolecta gozó de mucho éxito y la idea llegó a gustarle tanto a la gente que el mismo año aparecieron árboles con alcancías en plazas de otras ciudades checas. A Praga y Bratislava llegaron el año siguiente, y así hasta que no quedó una ciudad que careciera de árbol navideño de la República.

    En 1939 el poder de los nazis bajo el mando de Adolf Hitler fue aumentando. El 15 de marzo de este año, el líder del Tercer Reich entró con sus tropas en lo que quedaba de Checoslovaquia, declarando al día siguiente el Protectorado de Bohemia y Moravia y asumiendo a la vez el mando al país.

    La ideología nazi no iba de mano con la religión cristiana, y de hecho sus representantes pretendían implantar la vuelta a las tradiciones profesadas por antiguos pueblos germánicos. Asimismo se prohibió la tradición caritativa del árbol navideño de la República, ya que según los nazis recordaba demasiado a la anterior República. En 1938 ya estaba prohibido que los niños celebrasen el nacimiento de Jesucristo en los colegios. Los nazis intentaban suprimir todas estas tradiciones. Sin embargo, eran conscientes de que resultaba imposible abolirlas del todo, así que más bien trataron de taparlas con la introducción de algunas tradiciones nuevas. Entonces, así el 21 de diciembre los nazis celebraban la fiesta del solsticio, y el 24 de diciembre, el día de la Nochebuena, se daba homenaje a personas fallecidas, siendo las luces de las velas navideñas interpretadas como las luces encendidas para recordar las víctimas que habían caído en la lucha por la Alemania nazi.

    Asimismo, al conocido villancico ´La Noche Silenciosa` le cambiaron el texto, adaptando la letra que en este caso celebraba a Adolf Hitler como el protector de la Alemania nazi. No obstante, cuantas mayores eran las pretensiones de implantar tradiciones nuevas por parte de los nazis, más fuerte el pueblo checo se apegaba a sus tradiciones navideñas de toda la vida, al igual que a su historia nacional, siendo entonces los libros sobre la historia checa unos de los regalos más populares para Navidad. Las típicas tradiciones checas se intentaban mantener también en las cárceles y campos de concentración, donde los presos llegaron a darse cuenta de la espiritualidad de estas fiestas como nunca en su vida.

    En mayo del 1945 llegó el fin de la Segunda Guerra Mundial y el ambiente de la primera Navidad de posguerra parecía repetirse, siendo similar al de la Primera República. El mismo año volvieron a aparecer los árboles navideños de la República, que los nazis habían prohibido ya al principio de la guerra. En las alcancías bajo el árbol se recolectaba dinero para niños que habían perdido a sus padres o sufrieron heridas tras el conflicto bélico. Un año tras el fin de la Segunda Guerra Mundial se celebraron comicios parlamentarios. El ganador fue el Partido Comunista Checoslovaco, con un 36% de los votos. Se trató de las primeras y únicas elecciones democráticas durante los siguientes más de cuarenta años, ya que poco después, en 1948 los comunistas llegaron al poder total tras la Revolución de Febrero. Checoslovaquia se fue sucesivamente integrando en el bloque soviético implantándose asimismo el estricto régimen comunista puesto en marcha por el líder soviético, Iósif Stalin.

    De modo parecido a los nazis, los comunistas tampoco admitían el mantenimiento de las tradiciones cristianas, ya que su ideología se basaba en un ateismo militante y consideraban la religión como una herramienta para dominar al pueblo por parte de las clases gobernantes.

    >Una alusión crítica a la religión apareció también en 1949 en el discurso de Navidad del entonces presidente, Antonín Zápotocký. En él comentó que el hecho de que Jesucristo naciera en un establo servía a la clase rica para dar a conocer a la clase trabajadora que ellos también pueden vivir en un establo. El presidente prosiguió señalando que el Niño Jesús ya se había hecho mayor, le había crecido la barba y había llegado a convertirse en Ded Moroz, el Abuelo Escarcha en español. Con esta figura del folclore ruso, cuyo fenómeno se pretendía imponer en la tradición navideña checa durante todo el régimen comunista, se intentó hacer sombra al tradicional Niño Jesús. Esta historia aparentemente ingenua, sin embargo, fue adquiriendo un aspecto propagandístico. De hecho, en ella el Abuelo Escarcha hizo durante este viaje una parada en la ciudad de Gori, situada en la actual Georgia, que fue el lugar del nacimiento del líder soviético, Iósif Stalin. Allí realizó un discurso elogioso hacia su persona. Sucesivamente partió al Kremlin, en Moscú, donde hizo una reverencia al cadáver embalsamado de Vladímir Ilich Lenin, el primer líder de la Unión Soviética.

    En Checoslovaquia siempre era el Niño Jesús el que traía los regalos navideños a los niños el día 24 de diciembre. Los representantes del régimen comunista pretendieron quitarle este privilegio, pasándoselo al Abuelo Escarcha. Esta figura aparecía en carteles, además a menudo retratada con productos que entonces eran casi imposible de comprar, una de las muestras de que los comunistas solían retratar la realidad social de forma diferente de lo que realmente era.

    En los años cincuenta se fue implantando en Checoslovaquia un duro régimen que perseguía a todos los oponentes al comunismo, al igual que a los creyentes y representantes de la Iglesia. Incluso se prohibía cantar villancicos que recordaran el nacimiento de Jesucristo y las estrellas de Belén fueron sustituidas por las soviéticas. Otra de las tradiciones que los comunistas pretendieron limitar durante su mando fue la Misa de Gallo, a la que se solía acudir a medianoche de la Nochebuena. En los años ’50, los funcionarios comunistas estaban muy atentos en quién se dirigía a las iglesias, así que mucha gente prefería no acudir, temiendo convertirse en personas inconvenientes al régimen. En la década siguiente, la asistencia a las misas ya era más tolerada. Sin embargo, aún así los representantes del régimen establecieron la hora de la Misa de Gallo al mediodía o por la tarde, justificándolo con la excusa de que lo hacían por la seguridad de los ciudadanos, que así no tenían que andar por las calles en plena noche.

    En 1968 llegó a Checoslovaquia la época de una parcial liberación del rígido régimen comunista: la llamada Primavera de Praga. Con ella volvieron a las plazas de las ciudades checas los árboles navideños de la República que en los años 50 habían vuelto a desaparecer por estar demasiado vinculados a la religión. Sin embargo, en la década siguiente la tradición volvió a ser celebrada, esta vez relacionada con un proyecto caritativo lanzado por la organización Aldeas Infantiles SOS. Pero la Primavera de Praga fracasó y tras la invasión soviética de 1968 se implantó una renovación de la ortodoxia comunista bajo el nombre de normalización. La tradición de los árboles de Navidad, que se había renovado tantas veces en su historia, no llegó a mantenerse durante mucho tiempo en estas nuevas condiciones políticas, ya que el origen austríaco de la organización Aldeas Infantiles SOS era inadmisible para el régimen comunista, que se negaba a adoptar tradiciones occidentales. Además su aspecto caritativo estaba relacionado con el cristianismo, lo que también resultaba incómodo.

    El objetivo de este proyecto consistía en facilitar a los huérfanos la oportunidad de poder crecer en un ambiente familiar. Sin embargo, entonces los representantes del régimen comunista anunciaron que el nivel del sistema socialista era tan avanzado que no necesitaba adoptar nada propio de la sociedad capitalista.

    Un mes antes de la Navidad de 1989, una serie de acontecimientos dio lugar a la Revolución de Terciopelo, que acabó con el régimen comunista en Checoslovaquia. Para muchos fueron las fiestas más felices de su vida, ya que gracias a la apertura de la frontera, los que se habían marchado al exilio durante el régimen comunista pudieron volver a pasar las fiestas en su tierra natal, al igual que los presos políticos con sus familias.

    Como todas las Navidades, esta vez la gente también se comportó de forma muy solidaria con los demás. Los estudiantes organizaron una ayuda humanitaria destinada a Rumania, donde la caída del comunismo vino acompañada de violencia y depresión económica. Asimismo, los árboles navideños de la República volvieron a las plazas de las ciudades checas.

    Entre los regalos más populares de ese año destacaban libros y música que estuvieron prohibidas durante el régimen. El día de la Nochebuena las iglesias estuvieron repletas y la Misa de Gallo fue transmitida en directo por la Televisión y la Radiodifusión Checas. Y además de villancicos, también se cantó el himno nacional.

    Todo ello demuestra que pese a los intentos que surgieron durante todo el siglo XX de suprimir y ensombrecer las tradiciones navideñas, el pueblo checo no se dejó manipular. Las tradiciones paganas germánicas promovidas por los nazis nunca se adoptaron, al igual que el Abuelo Escarcha jamás llegó a sustituir al Niño Jesús. Triunfó la Libertad.

    Desde Goethals Consulting, GCCViews e ISA Panama, les deseamos a todos una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo.

    Fuente: Pavlína Kourová y Petr Koura, autores de la publicación ´La Navidad Checa desde la Primera República hasta la Revolución de Terciopelo`. Radio Praga.

  • El nuevo Gobierno de Alemania abre la puerta a la legalización del cannabis

    La legalización del cannabis podría reportar a Alemania unos ingresos fiscales anuales y un ahorro de costos de unos 4.700 millones de euros (5.340 millones de dólares), además de crear 27.000 nuevos puestos de trabajo, según una encuesta realizada el martes, mientras políticos discuten las normas para el incipiente sector.

    Olaf Scholz, líder de los socialdemócratas de centro-izquierda (SPD), está en conversaciones con los Verdes, ecologistas y favorables al gasto , y con el Partido Democrático Libre (FDP), libertarios y favorables a las empresas, para construir una coalición a tres bandas que incluya entre algunas políticas comunes, la política que regula el cannabis en Alemania.

    Tras conocerse los resultados de los comicios, la expectativa se disparó al instante. El revuelo ha sido tal que Georg Wurth, presidente de la Asociación Alemana del Cannabis, ha pasado las semanas siguientes a las elecciones recibiendo llamadas telefónicas de forma constante.

    «Todo el mundo está entusiasmado porque podría ocurrir de verdad», dijo Wurth a Euronews. «Alemania podría convertirse en la tercera nación del mundo en legalizar totalmente el cannabis». El paso podría también ser una bendición para las empresas de cannabis de EE.UU., Canadá y Uruguay, así como para una industria alemana naciente que incluye empresas como Cantourage GmbH y Synbiotic SE.

    El primer paso es la despenalización, que elimina las sanciones penales por el consumo y que suele preceder a la legalización total. Es un escenario posible, sostiene Wurth, aunque las partes siguen negociando. Alemania está en línea con gran parte del resto del continente en lo que respecta a la política de cannabis: la marihuana es legal solo para su uso medicinal.

    «En los últimos 20 años, más o menos, se suponía que la despenalización vendría primero, y luego la legalización sería el siguiente paso. Veremos si realmente lo hacemos todo a la vez», señala.

    Los tres partidos hicieron campaña en torno a la reforma de las leyes sobre el cannabis, pidiendo la regulación de la venta y el consumo de la droga y el fin de la prohibición penal. Las actuales conversaciones de la coalición, con una fuerte presión ejercida por las alas juveniles de los tres partidos, determinarán si la reforma se traduce en una despenalización o en una legalización total.

    El estudio realizado por el Instituto de Economía de la Competencia (DICE, por sus siglas en alemán) de la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf, y encargado por la Asociación Alemana del Cáñamo, concluyó que la legalización del cannabis podría generar unos ingresos fiscales adicionales de unos 3.400 millones de euros al año.

    Al mismo tiempo, podría suponer un ahorro de costos en el sistema policial y judicial de 1.300 millones de euros al año, al tiempo que crearía decenas de miles de puestos de trabajo en la economía del cannabis.

    La legalización del cannabis en Alemania daría un impulso a un mercado europeo en expansión que se espera que supere los 3.000 millones de euros de ingresos anuales en 2025, frente a los cerca de 400 millones de euros de este año, según el Informe Europeo sobre el Cannabis de la consultora Prohibition Partners.

    El cannabis es la droga ilegal más popular en Alemania.

    Según el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT), el 19,5 % de los adultos jóvenes de entre 15 y 24 años consumieron marihuana al menos una vez en 2019, lo que supone un ligero aumento respecto a años anteriores.

    Los alemanes no son los únicos tampoco. El OEDT estima que más del 27 % de los europeos han probado el cannabis al menos una vez.

    La posesión se castiga con una multa o, en casos muy raros, con hasta cinco años de prisión. Un gran número de casos de posesión se archivan cuando giran en torno a «una pequeña cantidad» de cannabis, una distinción que puede oscilar entre 6 y 15 gramos según el estado.

    Aun así, según la Oficina Federal de Policía Criminal de Alemania, el cannabis representó el 77 % de los delitos de drogas registrados en 2020. La gran mayoría de estos delitos se centran en los consumidores de drogas, no en los vendedores o productores.

    Hacer cumplir la condición de ilegalidad del cannabis supone destinar cuantiosos fondos públicos a la labor policial, al tiempo que se garantiza que gran parte del dinero gastado por los millones de consumidores alemanes vaya a parar a organizaciones delictivas.

    «Hacemos un esfuerzo increíble para hacer cumplir esta prohibición, sin éxito. El consumo no ha hecho más que aumentar, y nos cuesta millones», dijo Wurth. Concretamente, los costos en el sistema policial y judicial ascienden a 1.300 millones de euros al año.

    Despenalizar el consumo de cannabis reduciría drásticamente los gastos de vigilancia del consumo, algo que, según Wurth, supondría un beneficio para los contribuyentes. Si Alemania adopta la vía de la legalización, que probablemente implicaría la venta regulada de cannabis en tiendas especializadas, también podría haber importantes ingresos fiscales en el horizonte.

    Canadá recaudó 186 millones de dólares canadienses (130 millones de euros) en los seis meses posteriores a la legalización de la marihuana en 2019, según cifras oficiales.

    «Nunca diríamos que el consumo de cannabis no tiene riesgos. Algunas personas tienen problemas con él. Eso no cambiará con la legalización. La legalización del cannabis puede resolver todos los problemas creados por la prohibición, pero no puede resolver todos los problemas propios del cannabis», dijo.

    La Asociación Alemana del Cannabis ha pedido un debate más abierto sobre los ‘pros’ y ‘contras’ del consumo de cannabis, al tiempo que sostiene que los fondos que se gastan en la vigilancia de la venta y el consumo de la droga pueden destinarse ahora a la prevención, la educación y el asesoramiento.