Etiqueta: cambio climático

  • Qué son las turbulencias de aire claro y por qué son cada vez más frecuentes

    Un suceso catastrófico asociado a turbulencias en el aire es extremadamente raro. Cada día hay 100 000 vuelos aproximadamente, con 6 millones de pasajeros, y casi nunca sucede nada. Los aviones son extremadamente seguros y no hay peligro estructural en caso de turbulencia. Sin embargo, los incidentes graves ocurren. El último con fallecidos fue en 2009. Ayer, un avión de Singapore Airlines cayó 1 800 metros en cuatro minutos, y aterrizó de emergencia en Tailandia con 71 pasajeros y tripulantes de cabina heridos y un fallecido en vuelo. El incidente es una muestra de la excepción.

    Los pilotos están entrenados para evitar las turbulencias en vuelo. El problema ocurre cuando los aviones se encuentran con patrones turbulentos atmosféricos que no salen en los radares porque no están asociados a ninguna tormenta. Se denominan turbulencias de aire claro y son las realmente peligrosas.

    El problema más complejo de la física

    La turbulencia es el problema de la física no resuelto con más implicaciones en nuestro día a día. Por turbulencia nos referimos al estado irregular y caótico que presenta el movimiento de los fluidos, gases y líquidos, en la mayoría de situaciones.

    Todos los flujos alrededor de un avión (y muchos en su interior) son turbulentos. El flujo turbulento es beneficioso en el motor, ya que mejora la combustión, pero es negativo en las alas, ya que genera mucha resistencia al avance (lo que aumenta el consumo de combustible).

    Esto no representa ningún peligro: simplemente nos ocasiona muy serias dificultades para optimizar la aerodinámica. Una cosa peculiar sobre la turbulencia es que, pese a que conocemos las ecuaciones de la mecánica de fluidos desde hace 180 años, su resolución para casos prácticos es imposible.

    Para simular el avión en vuelo que ha tenido el último incidente, el de Londres a Singapur, necesitaríamos el equivalente a un mes de internet en memoria RAM solo para comenzar la simulación. Y unos 100 000 años para llevarla a cabo. Por eso no nos queda otra que usar modelos mucho más baratos computacionalmente pero imperfectos. Es todo un desafío intelectual, pero no es problemático en vuelo.

    Las estelas laminares

    Simulación de turbulencias.

    La mecánica de fluidos atmosférica es más complicada porque tiene partes turbulentas y partes laminares, con estructuras de miles de kilómetros. Al hablar de laminar indicamos que el flujo está ordenado y no presenta remolinos fuertes. Normalmente, a la altura a los que vuelan los aviones el aire es laminar. Por eso las estelas de condensación que salen de los motores, que es agua congelada, pueden permanecer durante bastante tiempo en el aire. Sin turbulencia, la disipación es muy lenta.

    La turbulencia atmosférica puede aumentar mucho, por ejemplo, en caso de una tormenta, donde hay grandes corrientes termoconvectivas. Estas corrientes se producen por diferencias de temperaturas muy elevadas y llevan gran cantidad de agua y energía. En este caso, los radares meteorológicos pueden detectarlas y el avión puede evitarlas.

    No salen en los radares

    Las turbulencias de aire claro, las que no detectan los radares y son inesperadas para el piloto –porque no se acompañan de tormenta–, son las más peligrosas en un vuelo.

    Muchas veces los aviones vuelan aprovechando corrientes muy estrechas y muy rápidas con respecto al suelo que se llaman corrientes de chorro. Si nos encontramos de repente con grandes torbellinos que no hemos visto, podemos tener un problema.

    Al encontrar una de estas zonas turbulentas, el avión deja de ir por una autopista para transitar por una especie de carretera de tierra con muchos baches. Esto puede hacer que el avión se mueva ligeramente, bruscamente o, en casos excepcionales, que entre en pérdida. Es decir, que las alas pierdan sustentación rápidamente y dejen de sujetar al avión.

    Se necesita, entonces, que el avión pierda altura picando el morro para recuperar sustentación. En el caso del vuelo Londres-Singapur, unas 11 horas después de haber despegado, el avión cayó bruscamente unos 1 800 metros en sólo tres minutos mientras atravesaba el mar de Andamán y se acercaba a Tailandia.

    Debido a la emergencia climática en la que estamos inmersos, hay mucha más energía en la atmósfera, lo que implica que cada vez los aviones se van a encontrar con más caminos de tierra.

    Aumento de turbulencias por el cambio climático

    Paul Williams, de la Universidad de Reading, presentó en el principal congreso de turbulencia del mundo, celebrado en la Universitat Politècnica de València en 2023, una serie de estudios mostrando que la posibilidad de tener turbulencias de aire se ha incrementado en un 50 % en los últimos años, algo que podría estar relacionado con el cambio climático.

    Según las simulaciones de Williams, el problema va a ir a más. Se prevé un incremento al doble o al triple de las turbulencias en los próximos años. Esto puede ser especialmente grave en el Atlántico norte, dado que se han notado grandes perturbaciones en la corriente del golfo, la ruta más usada para volar de América a Europa.

    Estelas turbulentas en el despegue

    Los pilotos y los sistemas de seguridad de los aviones están muy preparados para estos eventos. Por ejemplo, en los aeropuertos, la salida de los aviones está espaciada para evitar que un avión despegue sobre la estela turbulenta de otros. En un curioso proceso evolutivo, las grandes aves migratorias también evitan las estelas turbulentas de sus compañeras volando en V.

    Nada es imposible, pero sería un evento extraordinariamente raro que un avión tuviera un fallo estructural crítico por problemas de turbulencia en vuelo. Podemos seguir viajando de forma tranquila siguiendo un consejo claro: abrocharse el cinturón siempre. Puede resultar incómodo, pero es lo único que nos protege de este tipo de eventos que lamentablemente van a ir a más.The Conversation

    Sergio Hoyas Calvo, Catedrático de Ingeniería Aeroespacial, Universitat Politècnica de València; Andres Cremades, investigador de mecánica de fluidos del KTH, KTH Royal Institute of Technology y Ricardo Vinuesa, Associate professor, KTH Royal Institute of Technology

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Satélite de la NASA monitoreará por primera vez los signos vitales de la Tierra

    Un nuevo satélite podría revolucionar la manera en cómo se observa y se analiza la Tierra en tiempo real. La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés) lanzó el martes un módulo denominado PACE con el objetivo de monitorear los signos vitales del planeta.

    En entrevista con la Voz de América, Laura Lorenzoni, científica de programa de la agencia espacial, aseguró que el programa “seguirá el legado” de otros que se enviaron en el pasado y cuyo objetivo es “el de entender los cambios que se dan a largo plazo”.

    “Es importantísimo entender cuáles son los cambios oceánicos y, sobre todo, los ecosistemas marinos”, dijo la doctora Lorenzoni.

    El satélite de Plancton, Aerosoles, Nubes y Ecosistemas Oceánicos, cuyas siglas en inglés forman PACE, supone una “potente plataforma” de observación gracias a los sensores de última generación que se utilizan para recoger datos que serán analizados por los científicos de NASA.

    “PACE va a tener capacidades únicas porque hasta ahora hemos estado observando el océano simplemente con ciertos colores”, explicó la científica.

    Hasta ahora solo se podían hacer observaciones mucho más simples en las que únicamente se distinguían los colores como el “azul, el verde, tal vez anaranjado y un poco de marrón”, pero ahora se podrán observar otras tonalidades de acuerdo con la emisión de luz del fitoplancton en diferentes longitudes de onda.

    “Es como una huella digital que nos permitiría entender qué tipo de especies están en el mar”, señaló la científica venezolana, que lleva más de ocho años trabajando en la NASA. En esa línea, dijo que “PACE va a ser capaz de observar todo el espectro de luz visible en escaloncitos muy chiquititos”.

    “O sea, que vamos a poder entender -por primera vez desde el espacio- cuál es la composición de las comunidades acuáticas, lo cual es importantísimo para las pesquerías o para detectar especies nocivas”, añadió.

    En su opinión, este tipo de avances son fundamentales para “poder prevenir daños de salud y económicos”. Según ella, “la cantidad de dinero que se pierde cuando hay cierres de playas por mareas rojas es inmensa, y de la misma manera, los problemas de salud también son significativos”, de manera que si se pueden detectar con más antelación y entender cuál va a ser su trayectoria tiene un impacto muy positivo en muchos sentidos.

    El océano ocupa más del 70 % de la superficie del planeta y “no hay manera de que podemos tener un sistema de detección tan robusto” si no se hace desde el espacio, como brindará el nuevo satélite PACE.

    “Desde el espacio estás teniendo una visión grande. Es como ir al cine y ver la pantalla grande en vez de, tal vez, ver la película en una pantalla chiquitita de la computadora o de tu teléfono”, decía convencida de que “la única manera de tener una visión global es volando un satélite para observar nuestra Tierra desde ese punto”.

    Además, este nuevo satélite supondrá un gran avance también para el monitoreo del cambio climático, algo que cada vez está preocupando más a científicos, organismos internacionales y gobiernos de todo el mundo por el impacto “catastrófico” que puede suponer a medio y largo plazo.

    “Estos satélites que la NASA tiene orbitando el planeta de verdad que toman el pulso al a Tierra día tras día y con PACE vamos a poder estar entendiendo cuál es la salud del mar”, comentó, comparando este sistema como si “todos los días estuviésemos sacando una radiografía a nuestro planeta”.

    Pero, sobre todo, insistió en que con los datos que se extraigan se puede obtener una mejor fotografía de cómo puede evolucionar el planeta en los próximos años en un contexto de cambio climático. “Nos va a permitir entender qué es lo que está pasando con los ecosistemas, dónde estábamos y sobre todo hacia dónde estamos yendo”, subrayaba.

    El satélite, sin embargo, no medirá la temperatura de los océanos ya que para eso la agencia espacial cuenta con otros sistemas de medición. Está previsto que el lanzamiento se lleve a cabo el martes sobre la 1:30 de la madrugada (hora local) desde el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida.

  • Canal de Panamá en crisis por la sequía, amenaza la economía mundial

    El Canal de Panamá, una de las infraestructuras más importantes del siglo pasado, se enfrenta a una crisis sin precedentes. Conectando dos océanos y siendo la ruta más corta entre ellos, ha sido vital para el transporte de mercancías por barco durante décadas. Sin embargo, la sequía prolongada está agotando sus recursos hídricos y afectando el comercio. En este artículo, exploraremos la situación actual del Canal de Panamá, las restricciones impuestas y las posibles consecuencias para la economía global.

    El Canal de Panamá y su relevancia económica

    El Canal de Panamá ha tenido un impacto significativo en la economía mundial. Con casi el 6% del comercio global pasando por sus aguas, más de 12,000 barcos cruzan el canal anualmente, transportando carga a más de 160 países. Esta vía ha sido fundamental para agilizar el transporte marítimo y reducir costos logísticos, permitiendo el flujo eficiente de mercancías en todo el mundo.

    La peor sequía en la historia del canal

    Lamentablemente, el Canal de Panamá se enfrenta actualmente a una sequía extrema que amenaza su funcionamiento. Desde 2019, la región ha experimentado una disminución del 20% en las precipitaciones, convirtiéndose en uno de los períodos más secos desde la década de 1950. A pesar de los esfuerzos de las autoridades para ahorrar agua reduciendo el tráfico de barcos y restringiendo el calado máximo, la situación no ha mejorado. Las precipitaciones durante los primeros meses de este año fueron menos del 50% de lo normal, según Everstream Analytics.

    Impacto en el transporte y restricciones impuestas

    La disminución de los niveles de agua ha llevado a la implementación de restricciones en el canal. Los buques más grandes ahora deben reducir su calado, lo que significa transportar menos carga o reducir el peso de los cargamentos. Según un artículo de Bloomberg, a partir del 24 de mayo, se permiten calados de hasta 13,56 metros para los buques Neo-Panamax, como los portacontenedores y transportadores de gas licuado de petróleo. Esto podría resultar en una disminución del 40% en la carga de algunos barcos, lo que representa un desafío significativo para la industria del transporte marítimo.

    Tarifas adicionales y posibles alternativas

    Las restricciones en el canal no solo generan demoras, sino también costos adicionales. Se requerirán más barcos para transportar la misma cantidad de mercancía, y en algunos casos, será necesario dividir la carga más pesada en contenedores separados. Según estimaciones de analistas, estas medidas podrían aumentar los costos en alrededor de $1,500 por contenedor para importadores y minoristas que utilizan esta ruta.

    Ante estas circunstancias, los armadores podrían optar por buscar alternativas, como el canal de Suez, que se ha vuelto más competitivo en términos de costos. Otros también están observando el deshielo del Ártico debido al calentamiento global, que podría abrir una ruta competitiva por el norte. Además, algunos podrían considerar el uso de puertos en el sur de California, lo que implicaría cargar los contenedores en camiones o trenes con destino a los centros de población del medio oeste y la costa este. Incluso el proyecto de canal en Nicaragua ha surgido como una opción viable en el futuro.

    Causas de la escasez de agua y posibles consecuencias

    La falta de lluvias ha puesto en peligro el sistema de esclusas del Canal de Panamá. El lago Gatún, que proporciona el agua necesaria para su funcionamiento, está experimentando niveles históricamente bajos. Además, el paso de los barcos consume una enorme cantidad de agua dulce, aproximadamente 190 millones de litros por cada tránsito. Con más de 12,000 barcos cruzando el canal cada año, esta situación es alarmante.

    La temperatura en la región ha aumentado en los últimos años, lo que ha provocado un aumento del 10% en los niveles de evaporación tanto del lago Gatún como del lago Alhajuela, según los expertos. Si la sequía persiste, el futuro del canal está en riesgo, ya que podría dejar de ser un paso seguro para las embarcaciones o incluso ¿cerrar permanentemente?.

    Conclusiones

    El Canal de Panamá, una maravilla de la ingeniería moderna, se enfrenta a una crisis sin precedentes debido a la prolongada sequía. Las restricciones impuestas a los buques y las tarifas adicionales están afectando al transporte marítimo y generando costos más altos para importadores y minoristas. Además, existe la preocupación de que los armadores busquen rutas alternativas o utilicen otros canales como el de Suez.

    Es fundamental que se tomen medidas para abordar esta crisis hídrica y preservar la vitalidad del Canal de Panamá. La gestión sostenible del agua y la exploración de soluciones a largo plazo son cruciales. Asimismo, se deben considerar opciones como la inversión en infraestructuras de almacenamiento y sistemas de captación de agua para garantizar la viabilidad y la importancia económica de esta vía de navegación crucial en el futuro.

    Fuente:
    Everstream Analytics. «Canal de Panamá se seca a medida que la falta de lluvias golpea la economía mundial». [En línea]. Consultado el 4 de junio de 2023]. https://www.inboundlogistics.com/articles/panama-canal-drought-shipping-and-the-supply-chain/

    https://www.xataka.com/empresas-y-economia/canal-panama-se-esta-quedando-agua-sequia-esta-encareciendo-comercio-maritimo

     

     

  • El fatal y falso ambientalismo

    No es difícil determinar la perversa naturaleza de una agrupación política; para ello sólo hay que poner atención a lo que dicen y hacen. No deja de sorprender que los EE.UU. se haya convertido en uno de los mejores ejemplos de dislocadas políticas de izquierda, caracterizadas por términos tales como: “ambientalismo, verde, progresismo, cambio o calentamiento climático», etc. El solo hecho de verlos empeñados en destruir la economía más pujante que haya existido lo deja claro. Una economía que surgió del respeto a las libertades humanas básicas, de propiedad del cuerpo, del pensamiento, palabra, libertad de tránsito y de los productos del ingenio y el trabajo.

    Uso el ejemplo de los EE.UU. como punto de referencia a lo que igual ocurre en nuestro patio. Tal es el “plan de reducción inflacionaria” (IRA) que, entre otras, propone adoptar a una “energía verde”, cuando, en realidad, los costos que ellos imponen son destructivos. Ya otros países, tal como España, han demostrado que obligar una transformación energética desde palacio y a destiempo sólo conduce al desastre, a costos aumentados y a la fuga de la industria.

    Casi todos, si no todos, los subsidios, esos que suenen a rumba para los idiotas, no convienen sino a los intereses bastardos. Si la actividad vale la pena, no requiere subsidio; a no ser que tenga otros propósitos. Fíjense en los negocios espaciales de Space X y los de Elon Musk, que están abaratando y mejorando de forma impresionante la exploración y la industria espacial.

    Los subsidios, ya sean para el medioambiente o el carnaval, siempre comienzan como cosa temporal que se vuelve eterna; en Panamá sobran los ejemplos. La cruda realidad es que reverdecer la economía por la ruta de las supuestas energías renovables no solo disparará los costos sino que destruirá el actual sistema económico que depende de ‘energía económica’.

    Mucho se cacarea acerca de los males de los combustibles fósiles pero poco o nada de lo positivo; de lo cual, por lo pronto, tiene más que la energía renovable. Por ejemplo, las capacidades de los combustibles fósiles en el enfriamiento, calentadores, irrigación y tal, neutralizan sus impactos de invernadero. En resumen, por ahora los combustibles fósiles son la mejor herramienta para el ambiente. Ni hablar que la inmensa mayoría de la humanidad carece de los medios para adoptar energías renovables; las cuales requerirán el uso de las fósiles.

    Es absurdo y ridículo creer que podemos hacer una transición a energías renovables por intermedio de normativas gubernamentales. No hay el espacio en este escrito de anotar todos los impactos negativos y demenciales de forzar una transición a destiempo. No más considerando la cantidad de cobre que se necesitaría, la Minera Panamá tendría que acabar con todo Panamá y aún así no logra nada. Pero de eso no hablan los ambientalistas. No hay suficientes minas en el planeta para los metales que requeriría lograr un cambio climático favorable; si es que entendemos lo que es favorable en cuanto al clima.

    Tampoco se habla de lo que serían las necesidades de recarga de las baterías de los vehículos eléctricos. Simplemente, no existe ni cerca la capacidad de generación eléctrica para la recarga de toso los vehículos; si es que fuese posible que todos los vehículos fuesen eléctricos.

    A fin de cuentas, todo el cacareo de irse por lo verde es como estar sentado en un restaurante dónde está prohibido fumar y en la mesa siguiente están sentados chinos, indios y tal fumando tremendos habanos.

    Y, para que la cuña azoque, ¿has considerado que el calentamiento global puede ser bueno para el agro y la alimentación de la humanidad?

  • La tulivieja y el cambio climático

    Tanto la tulivieja como el cambio climático atraen a quienes gustan de las fábulas o, digamos, la ficción. Hoy día no parece pasar un solo día sin que en algún medio los periodistas no estén generando su chin-chin con algún cuento climático. Pero, mientras los lectores y audiencias de TV se sientan embobados comiendo los cuentos de Tulivieja, nos vamos distrayendo de la realidad y de las cosas que sí importan; tal como la conservación de los suelos.

    Mi madre construyó una casa de suelo cemento en las faldas del cerro Gaital, en el Valle de Antón y por años no tuvimos ningún problema en cuanto a que el terreno loma arriba era escarpado; hasta que otra persona lo compró para hacer una casa y derribó todos los árboles y removió todas las grandes rocas de su terreno, creando una gran extensión de nada con grama. Un día se desmandó tremenda lluvia y los torrentes de agua que bajaron del Gaital llenaron toda nuestra casa de tierra. A la larga fue bueno, ya que nos llenó el terreno de una excelente y fértil tierra superficial. La moraleja es que no debemos promover la aceleración de la escorrentía de las lluvias ya que no sólo se lleva el suelo superficial, sino que el agua ya no percola al suelo y se produce un efecto de desertificación.

    En países asiáticos los agricultores aprendieron a cultivar arroz en laderas; para lo cual creaban hileras de montículos que desaceleraban la escorrentía permitiendo la percolación del agua. De hecho, hasta los indígenas panameños antes de la llegada de los españoles usaban este sistema, junto con zanjas con peces; es decir, conocían la acuicultura, uno de los secretos de la fertilidad o ciclo de la caca y la descomposición.

    En Panamá hemos desnudado ¾ de la selva del país creando desiertos llenos de caca de vacas cuyo mayor pasatiempo es emitir metano por sus tubos de escapes intestinales; peos metánicos. Lo que se nos escapa es que el eslabón entre las actividades humanas, el carbón y el clima es el agua; ya que el suelo desnudo retiene menos agua y produce desertificación y disminución de la fertilidad y, con todo ello, más CO2 en la atmósfera. Ni hablar que la escorrentía se lleva todos los fertilizantes, pesticidas y otros contaminantes a los ríos y al mar.

    A todo ello, los llamados progres, zurdos empedernidos, luego de la caída del Muro de Berlín, vieron en todo ello la oportunidad de oro para convertir el cambio climático en su dogma de fe; el cuento de la tulivieja, para reclutar a millones de incautos distraídos. Dicho en términos simples: los combustibles fósiles son esenciales, ya que nos permitirán efectuar la migración hacia otras fuentes de energía limpia y económica; poniendo énfasis en “económica”.

    Tristemente, tantos mal llamados “ambientalistas” distraen de los verdaderos mecanismos de mayordomía planetaria. El secreto del agro está en el suelo, ese que apodamos “tierra”; el material del cual vinimos y al cual regresamos al fin del camino.

  • Cambio climático o lunático

    Hoy que leo en las noticias el gabinete aprueba la creación de un viceministerio del Cambio Climático, mi tristeza por mi patria dio un salto cuántico. ¿Hasta dónde vamos a llevar la farsa del cambio climático?; que no pasaría de ser otra estrategia ideal para ordeñar la vaquita estatal.

    ¡Por supuesto que hay cambio climático! La bufonada es que siempre lo hubo y lo habrá. El cambio está en todo. No hay nada que no cambie. El mismo universo está en cambio perpetuo. Ahora, cuando escucho a una “autoridad” hablar de la necesidad de un “marco regulatorio”, me pregunto: ¿¡De veras!?, ¿que piensan regular el clima planetario?. Siento un inmenso deseo de regresar a las cuevas.

    Luego hablan de la “reducción de gases de efecto invernadero…” y mi espanto crece. ¡Van a regular los peos! Mil dólares de multa para quien suelte uno en la calle. Y me disculpan por mi forma de decir las cosas, pero todo esto rompe el ridiculómetro. Si me dijesen que van a ponerle más atención a la deforestación, a la contaminación de ríos y tal, es otra cosa.

    Luego hablan de “proteger el planeta”. Eso sí me anima, si es que están hablando de combatir la ñamería y el desbocamiento de gobiernos que se meten en todo lo que no deben, mientras descuidan lo que sí deben. En Panamá, por ejemplo, no pueden siquiera tapar los cráteres en las calles o lidiar con las tuberías del “vital líquido”, pero… ¡eso sí!, vamos a lidiar con el clima planetario. ¡Esto es un circo!; pero uno de mala calidad.

    Y al final del artículo que leo en la prensa, la joya de “conseguir financiamiento climático con tasas más bajas…” Ya tienen al país endeudado hasta la coronilla y quieren endeudarlo hasta la curumba del Barú.

    Oración al Señor: Dios mío ayúdanos a evadir las políticas públicas que limitan nuestras posibilidades y hacen más difícil la vida, particularmente para los que menos tienen. Ilumina a quienes hablan de la apocalíptica crisis climática y líbranos de caer en las manos de politicastros que buscan nuevas formas de asaltar el erario de todos; a tal punto de que están dispuestos a endeudar a la nación para cambiar el clima que siempre ha cambiado y seguirá cambiando. Y, Señor, ayúdanos a entender, de una vez y por todas, que el mayor peligro para la humanidad nos llega por la vía de los gobiernos excedidos en tamaño y alcance que se van metiendo hasta en nuestras letrinas.

    En resumen, tal vez en un futuro no tan distante la humanidad, si nos dejamos del relajo, pueda llegar a hacer cosas extraordinarias. Pero, ahorita no tenemos la capacidad de regular el clima y de meter en horma a países que no se van a dejar meter en horma y seguirán echándose peos y más peos, sonoros, gaseosos, y nauseabundos. Que hay muchas cosas en que invertir que ayudarían mucho más a todos.

  • Siembra de nubes en China: la técnica que ayudará a combatir la sequía y los contaminantes.

    El gobierno chino utilizó la siembra de nubes para reducir la contaminación y aumentar el índice de calidad del aire de la ciudad capital de Beijing.

    Es natural pensar que el clima es algo sobre lo que los humanos no tenemos control, pero el hecho es que los científicos han buscado durante décadas técnicas de modificación del clima que les permiten hacer que llueva y reducir el nivel de partículas en el aire, aliviando los efectos del cambio climático, algo que resonaría en muchas ciudades, asoladas por la contaminación.

    La siembra de nubes ha existido desde la década de 1940 y más de 50 países de todo el mundo la han probado, pero a medida que el calentamiento global ha empeorado en los últimos años, la práctica ha adquirido una renovada popularidad. Estados como Idaho, Wyoming y Oregon en EE.UU., o Los Emiratos Árabes han tenido éxito en las prácticas de siembra de nubes.

    Según varias fuentes, esta técnica, puede ayudar con todo, desde eliminar los contaminantes del aire hasta prevenir el granizo, reducir los rayos y ahuyentar la niebla, además de, por supuesto, aumentar la posibilidad de lluvia o nevada.

    La siembra de nubes es una técnica que funciona mediante un proceso de rociado de algunos productos químicos, generalmente partículas de yoduro de plata (AgI), algo de líquido refrigerante, hielo seco y gas propano incoloro. Eso tiene el efecto de estimular la condensación de las nubes, lo que hace que las gotas de agua se agrupen, aumentando así la posibilidad de precipitación y al mismo tiempo, de despejar acto seguido las nubes del cielo, razón por la cual esta técnica también se conoce como ‘blue-skying’. El gobierno afirmó que «esparcir el material desde arriba de la nube produce mejores resultados que hacerlo desde abajo». Los aviones o cohetes disparados desde el suelo pueden servir para introducir los productos químicos necesarios para catalizar la lluvia.

    El gobierno chino ha sido un defensor entusiasta de esta tecnología, gastando miles de millones de dólares en esfuerzos para proteger las regiones agrícolas o mejorar eventos importantes, incluidos los Juegos Olímpicos de 2008, reduciendo el smog y evitando la lluvia. Asimismo, este 1 de julio, el Partido Comunista de China celebró su centenario con importantes festividades que incluyeron a decenas de miles de personas en una ceremonia en la Plaza de Tiananmen. Los investigadores encontraron que la lluvia artificial redujo los contaminantes PM2.5 del aire en más de dos tercios y cambió el índice de calidad del aire de moderado a bueno, según el índice de calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud. Pero para combatir la contaminación, dicen los funcionarios chinos, la siembra de nubes se complementa con el cierre de industrias contaminantes y otras prácticas.

    Aunque el enfoque principal de la modificación del clima de Beijing parece ser interno, los expertos advirtieron que existe la posibilidad de un impacto más allá de las fronteras del país. En diciembre de 2020, el gobierno chino afirmó que «para 2035, la modificación del clima de China debería llegar a un nivel avanzado mundial en términos de operación, tecnologías y servicios» y que el «área total de operación de lluvia artificial (nevadas) llegar más allá de los 5,5 millones de kilómetros cuadrados, y para la supresión del granizo debería ir más allá de los 580.000 kilómetros cuadrados».

  • Toyota prevé un futuro con autos propulsados por hidrógeno

    Mientras los delegados de la conferencia climática de la ONU discutían cómo salvar el planeta en Glasgow, el director ejecutivo de Toyota Motor estaba en Japón probando un automóvil experimental de hidrógeno, un vehículo que, afirma, podría preservar millones de empleos en el sector automotriz.

    El colorido Toyota Corolla Sport que Akio Toyoda condujo el fin de semana por el Circuito Internacional de Okayama, en el oeste de Japón, estaba propulsado por un motor GR Yaris convertido que funcionaba con hidrógeno.

    Los vehículos de hidrógeno son de combustión interna, pero no emiten gases de carbono contaminantes.

    Lograr que una fuente eléctrica de este tipo sea comercialmente viable podría hacer que los motores de combustión interna sigan siendo utilizados en un mundo libre de carbono.

    «El enemigo es el carbono, no los motores de combustión interna. No deberíamos concentrarnos en una sola tecnología, sino hacer uso de las tecnologías que ya poseemos», dijo Toyoda en la pista. «La neutralidad de carbono no se trata de que uno tenga una sola opción, sino de mantener abiertas las opciones».

    El último impulso de Toyota en la tecnología del hidrógeno se produce cuando el mayor fabricante de automóviles del mundo se une a la prisa por ganar una parte del creciente mercado de vehículos eléctricos a batería (BEV), a medida que los países endurecen las regulaciones sobre las emisiones para cumplir con las promesas de reducción de C02.

    Aunque todavía es una pequeña parte de los vehículos en las carreteras, los registros globales de autos eléctricos aumentaron un 41% en 2020, incluso cuando el mercado en general se contrajo en casi una sexta parte, según la Agencia Internacional de Energía (AIE).

    Para 2025, Toyota planea tener 15 modelos de vehículos eléctricos disponibles e invertirá 13.500 millones de dólares en la próxima década para expandir la producción de baterías.

    En la reunión de Glasgow que terminó este fin semana, seis importantes fabricantes de autos, incluidos General Motors , Ford Motor, Volvo y Mercedes-Benz de Daimler AG, firmaron una declaración para eliminar gradualmente el uso de combustibles fósiles en sus vehículos para 2040.

    Toyota se negó a sumarse a ese grupo, argumentando que gran parte del mundo no está listo para un cambio a los vehículos eléctricos. Otra ausencia notoria fue la de la alemana Volkswagen.

    «No queremos ser vistos como un fabricante de vehículos eléctricos, sino como una empresa neutral en carbono», dijo a Reuters el vicepresidente de Toyota, Shigeru Hayakawa, en una entrevista.

    Hayakawa comparó la elección tecnológica que enfrenta la industria automotriz con el concurso de finales del siglo XIX que encaró la transmisión de electricidad de corriente continua con la corriente alterna. Hay mucho en juego.

    «Si la adopción de combustibles libres de carbono ocurre rápidamente, eso podría poner fin al primer auge de los vehículos eléctricos de batería», dijo Takeshi Miyao, analista de Carnorama, una firma de investigación de la industria.

    En Japón, donde los despidos masivos son políticamente difíciles, el atractivo del hidrógeno es que causaría un menor impacto laboral que un cambio completo a los autos eléctricos.

    La Asociación de Fabricantes de Automóviles de Japón estima que la industria automotriz emplea a 5,5 millones de personas.

    Retos

    Uno de los desafíos principales es que el motor no está completamente libre de carbono y, por lo tanto, el modelo de auto no puede clasificarse como vehículo de emisión cero.

    Aunque el subproducto de la combustión de hidrógeno y oxígeno es agua, también se quema una pequeña cantidad de metal del motor, lo que resulta en aproximadamente 2% de las emisiones de un motor de gasolina. El escape también contiene trazas de óxido de nitrógeno.

    Hay un costo de carbono en la fabricación de baterías de automóviles eléctricos, pero los vehículos eléctricos no contaminan cuando se utilizan.

    Los autos de hidrógeno también necesitan tanques presurizados voluminosos para su combustible. Gran parte del asiento trasero y el maletero del automóvil de hidrógeno de Toyota estaba ocupado por tanques de combustible que bloqueaban la ventana trasera.

    Las preocupaciones de seguridad han implicado que los ingenieros de Toyota tuvieran que repostar el vehículo lejos de los boxes donde otros equipos trabajaban en sus autos.

    Estas preocupaciones también han desacelerado la construcción de estaciones de hidrógeno en Japón, a pesar del respaldo del Gobierno japonés al combustible, que considera un componente clave en la futura combinación energética neutra en carbono del país.

    A fines de agosto, había 154 estaciones de hidrógeno en Japón, seis menos de lo que el Gobierno quería para fines de marzo.

    «El hidrógeno se conoce desde hace mucho tiempo como un posible combustible de transporte bajo en carbono, pero establecerlo en la mezcla de combustibles de transporte ha sido difícil», dijo la AIE en un reporte este mes.

    Incluso con una infraestructura de combustible adecuada, Toyota aún debe montar un vehículo que pueda competir en precio, alcance y costo operativo con los autos y vehículos eléctricos convencionales de gasolina.

    En Okayama, Toyoda se negó a entregar fechas para el momento en que Toyota lanzaría un automóvil comercial con motor de hidrógeno.

    «Es bueno tener muchas opciones. Si todo se convierte en vehículos eléctricos, gran parte de esa industria estará en China», dijo Eiji Terasaki, de 57 años, quien había viajado al circuito de Okayama desde la vecina prefectura de Kagawa para ver las carreras.

  • El cuco del cambio climático

    “Cuco” o, ser muy cuco se refiere al comportamiento audaz y astuto de quienes buscan obtener ventaja ladina a costillas del prójimo. También está el ave “cuco” que pone sus huevos en nido ajeno para que otras aves les críen a sus pichones; algo así como tantos hoy día que favorecen el confisca-parte y reparte o que alegremente mandan a sus hijos a las mazmorras de NODUCA para que, tal vez, los eduquen. Así, los politicastros de este mundo usan el cuco del cambio climático para adelantar políticas que no podrían adelantar si no es a través del engaño.

    ¡Por supuesto! que hay cambio climático, siempre lo hubo, ya que el cambio es la constante universal. El truco del cuco está en causar alarma y hasta miedo o pánico, para lograr respaldo a sus desvariadas políticas centralistas. Pero, si lo que quieren decir es que el cambio climático es androgénico; es decir, causado por la contaminación que producimos los humanos, pues digan eso y entonces podemos entrar a considerar y discutir el asunto por dónde corresponde.

    Se vuelve obvia la intención ladina, esa que busca crear terror para arrear al ganado a sus corrales, cuando quienes suponen ser “autoridades” hablan con lenguas bifurcadas. En el planeta siempre han existido toda clase de eventos catastróficos; tales como pandemias más letales que el COVID, eventos de verdadero terrorismo, las armas nucleares, guerras, armas biológicas, volcanes, impactos estelares, plagas agrícolas, etc.

    La película “The Sum of all Fears” con Ben Affleck y Morgan Freeman giró en torno al caso del robo de una bomba atómica que fue activada en una ciudad. La posibilidad eruptiva de un mega volcán, tal como el de Yellowstone, es posible; tal como ocurrió en 1790 con el volcán islándico que acabó con la mayor parte de la población de esa isla; y que luego causó tal oscuridad sobre Europa lo cual produjo graves daños a la agricultura. Una explosión de Yellowstone podría causar una hambruna mundial.

    Si embargo, poco nos hablan nuestras supuestas autoridades de peligros reales que se están potenciando a causa de sus atroces políticas y corrupción. El que Panamá tenga la deuda más alta de la región debía producir pánico; pero la ignorancia es éxtasis. Y ¡por supuesto! que casi toda la población ignora si esos gastos o, mal llamadas “inversiones”, fueron productivas. Ya pronto veremos los terribles efectos de los encierros covidosos impuesto a los panameños, supuestamente para paliar la plaga.

    Despertemos y no nos dejemos embobar por pérfidos politicastros que venden engaños. El político de hoy que nos habla de cambio climático es un cuco que, en vez de enfocarse y enfocarnos hacia los problemas de la deforestación, o la basura, que bien se podría resolver, está dando claras evidencias de ser cuco y no estadista.

  • North Vancouver utilizará minería bitcoin como opción de calefacción alternativa

    La ciudad de North Vancouver se convertirá en la primera ciudad del mundo en utilizar la minería de bitcoin para calentar hogares y negocios con su calor residual, específicamente para la empresa de servicios de energía del distrito, Lonsdale Energy Corporation (LEC). Una solución de mercado que responde directo a la acusación de que las criptomonedas afectan el medio ambiente.

    Según un comunicado, LEC ha llegado a un acuerdo con MintGreen, una empresa de minería de criptomonedas de tecnología limpia con sede en Burnaby, para utilizar la electricidad térmica recuperada de la minería de bitcoins para ayudar a calentar casi 100 edificios residenciales y comerciales conectado al servicio público de energía.

    El proceso de extracción de Bitcoin, que se realiza resolviendo problemas matemáticos complejos en computadoras avanzadas, se ha enfrentado a críticas por consumir demasiada energía y aumentar las emisiones de carbono recientemente. China, por ejemplo, impuso la prohibición de las criptoactividades con un alto consumo de energía como una de las principales causas.

    Si bien aún no hay un acuerdo formal, LEC y MintGreen han firmado una hoja de términos no vinculante que establece los conceptos básicos. Las dos partes esperan tener el sistema en funcionamiento para fines de 2022.

    Este innovador sistema utiliza principalmente gas natural para calentar el agua en varias miniplantas. Según la propuesta, Lonsdale Energy Corp. proporcionará una habitación en una ubicación aún por elegir, donde MintGreen instalará servidores que procesarán grandes cantidades de datos para «extraer» criptomonedas.

    Lo que hace que la propuesta sea única es el plan de MintGreen de construir una “caldera digital” patentada que sumerja esos servidores en aceite refrigerante no conductor, que luego se bombea a través de bobinas a un sistema de intercambio de calor, transfiriéndolo a las tuberías de LEC. Esta tecnología ha demostrado recuperar más del 96% de la electricidad utilizada para la minería de Bitcoin como fuente de calor, según un comunicado de prensa.

    “Estas computadoras en el ciberespacio generan criptomonedas. En el mundo real, simplemente generan una enorme cantidad de calor”, dijo Colin Sullivan, presidente de MintGreen. “Realmente estamos ayudando a la ciudad a piratear la economía de la calefacción eléctrica limpia. Los ojos del mundo están realmente puestos en North Van en este momento», y añadió que el 96% de la electricidad consumida para criptomonedas se reutilizaría para calefacción. MintGreen cubriría los costos de capital y mantenimiento. «Estamos pagando una parte de los costos de energía, lo que le está ahorrando a Lonsdale y a los ciudadanos un montón de dinero», dijo Sullivan.

    Las conversaciones sobre la instalación de la minería de criptomonedas o minería bitcoin como ya la gente alude, han estado ocurriendo durante aproximadamente dos años. El director ejecutivo de Lonsdale Energy Corp., Karsten Veng, caracterizó el acuerdo como «usar electricidad dos veces».

    «Si una empresa como MintGreen hubiera colocado sus activos en otro lugar, no cerca de un sistema de energía del distrito, entonces ciertamente es un desperdicio», dijo Veng. “El objetivo de esto es que estamos capturando este calor que de otra manera se desperdiciaría y proporcionándolo a los clientes, evitando así que las emisiones de gases de efecto invernadero ingresen a la atmósfera”.

    La ciudad tiene un objetivo legislado de reducir las emisiones de carbono a un 80% por debajo de los niveles de 2007 para 2040 y alcanzar una producción neta de carbono cero para 2050, señaló Veng. Según las estimaciones de MintGreen, producir la misma cantidad de calor utilizando gas natural agregaría otras 20.000 toneladas de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

    «Ser socios de MintGreen en este proyecto es muy emocionante para LEC, ya que es un proyecto innovador y competitivo en costos, y refuerza el camino en el que está LEC para apoyar los ambiciosos objetivos de reducción de gases de efecto invernadero de la ciudad», concluyó Veng.