Etiqueta: corona virus

  • Se calculan pérdidas de más de $500 mil millones para la industria de viajes sólo en EE.UU

    Oxford Economics, en coordinación con su empresa subsidiaria de Tourism Economics, modeló un estudio con las recesiones esperadas en la industria de viajes en los EE.UU. en 2020 como resultado de la crisis del coronavirus y el cierre del espacio aéreo, modelando los impactos económicos de estas pérdidas en términos del PIB, desempleo e impuestos.

    Según este análisis, se espera una disminución del 45% de los ingresos en la industria en todo el año. Esto incluye una caída del 81% de media durante los próximos 2 meses y pérdidas continuas durante el resto del año, alcanzando los $519 mil millones que se traducirá en una pérdida de $1.2 billones en la producción económica, un impacto financiero 9 veces peor que el 11 de septiembre.

    Las pérdidas tendrán como resultado un impacto acumulado del PIB de $651 mil millones en 2020 y es probable que la recesión dure al menos 2 trimestres, con el punto más bajo en el segundo trimestre del año. Paralelamente, se presentará una disminución de $80 mil millones en impuestos como resultado de la disminución de estos desplazamientos.

    Se proyecta además que la economía de EEUU perderá 8 millones de empleos para fines de abril. La tasa de desempleo del 4,4% en marzo aumentará sustancialmente en los próximos meses. Sólo las pérdidas de empleo relacionadas con los viajes elevarán la tasa de desempleo hasta el 8,4% a fines de abril.

    El informe también se centró en los sectores relacionados que experimentarán las mayores pérdidas financieras dentro de la industria de viajes en el país. Se espera que Food Services tenga la mayor caída en el gasto directo con $128 mil millones. El alojamiento se verá afectado por el monto de $112 mil millones, mientras que toda la flota de aviones en tierra conllevarán un gasto directo de $97 mil millones para el sector del transporte aéreo.

    Se ejecutó también un modelo de escenario para evaluar las ganancias potenciales de una desaceleración más moderada a partir de junio. El escenario de recesión mitigado supone una variedad de esfuerzos para disminuir la severidad de los descensos en los viajes a partir de junio. Estos incluyen la apertura de negocios de viajes por región, medidas mejoradas de seguridad para el viajero y una sólida gama de campañas de marketing para alentar los viajes entre los residentes de Estados Unidos de bajo riesgo. Estos esfuerzos de mitigación tienen el potencial de «aplanar la curva» de pérdidas, lo que resulta en una disminución acumulativa de $401 mil millones en lugar de $519 mil millones y una ganancia neta de $117 mil millones. Al mitigar las pérdidas de viajes en la segunda mitad de 2020, la economía de los EE. UU. podría ganar cerca de $150 mil millones en PIB y 1.3 millones de empleos para fin de año (en relación con el escenario de referencia).

    En Panamá, el sector hotelero en este período registra cifras de ocupación de entre un 0% y un 20%, las más bajas de la historia del Istmo. Y sector de la hosteleria prevé una caída de las ventas de entre un 50 y un 70%. Copa calificó la situación como el mayor reto de toda la historia de la aviación.

    La OMT (Organización Mundial de Turismo) realizó una serie de recomendaciones que los países pueden tomar a futuro para incentivar los viajes de placer, como revisar a la baja los impuestos, por ejemplo el 10% del impuesto de habitaciones, y las tasas que se aplican al sector aéreo. El organismo también pide aplicar estrategias financieras que permitan a las empresas turísticas, en especial las pequeñas, retomar sus operaciones, lo que permitirá reducir el desempleo generado, así como aplicar la innovación como estrategia de reactivación.

  • Revisando el COVID-19

    El COVID-19 mata. Pero también matan el hambre y los desórdenes sociales, de manera que el reto está en buscar un balance en el protocolo de atención al paciente, que somos todos. El problema que surge ante todo ello es que las realidades patológicas virulentas apenas las estamos conociendo; lo cual nos fuerza a tomar medidas sobre la marcha. Ello me trae a mente la forma en que los pilotos enfrentábamos las tormentas en tiempos antes del radar; digamos que con cuidado y mucho culillo. El asunto es que anoche escuchaba a un experto que bien valía la pena escuchar; al científico y tocayo John P.A. Ioannidis, profesor en prevención de enfermedades en la escuela de medicina e investigación y políticas (epidemiología)… y para que abunde, experto en estadísticas y ciencia de data biomédica. Como dirían en nuestro interior: ¡Meto!

    Cuenta Ioannidis que el riesgo de morir por COVID-19 es algo así como el riesgo de morir en una ida en automóvil a Chiriquí. Y que el problema de muchas decisiones que se tomaron es que se basaron en data más que errada. Por un lado, la cantidad que moriría si Papachú gobierno no intervenía, hubiese sido inmensa. Pues, no lo fue. La realidad esta más cerca a uno de cada mil (1/1,000); es decir, 0.001… y nuevamente un ¡Meto! Bueno, entre los viejitos como yo y los que tienen problemas subyacentes, el asunto cambia.

    Pero los problemas del COVID-19 y, en particular de las decisiones tomadas entre nubes, turbulencia y relámpagos, es que el virus crea cosas como más desigualdad, quiebre de empresas, pérdidas de plazas de trabajo, y una gran depresión económica. Y ni hablar que un endeudamiento brutal de parte del gobierno y de los empresarios, grandes, medianos y pequeños. ¿Cómo le hará el gobierno panameño para mantener al casi cuarto de millón de burócratas gubernamentales? Y ni hablar la ruma de subsidios que no subsidian. Lo cierto es que el encierro cada día produce problemas más y más grandotes.

    Por un lado, está lo difícil de juzgar la efectividad del enclaustro y cierre de la economía que están creando problemas que muy bien pueden sobrepasar los del COVID-19, que es difícil, pero no menos la medicina; esa que ahora muchos ponen en tela de duda.

    Dice Ioannidis que debíamos considerar ir soltando a los jóvenes no con miras a reactivar la economía, sino a que se infecten; con lo cual se logra la inmunidad del rebaño, que le cortaría las alas al COVID-19. Es decir… de que la mayoría se va a infectar o todos, no hay duda. El asunto está en proteger a los débiles hasta que salgan la vacuna y la cura. Pero ¡ya!, soltar a los jóvenes; y al abuelo John, lo encierran en su cuarto hasta que pase el temporal.

    Y sí, la reapertura debe ser escalonada, pero ya. Algunos temas deben ser manejados a nivel del gobierno central, pero mucho no. La descentralización es esencial; ya que no podemos seguir pensando que tío gobierno es el Chapulín Colorado. ¡Y ojo!, con los tecnócratas, que fueron los que brincaron a cerrar y tal. El problema con muchos “expertos” es que lo son en su campo de especialización, pero no en todo el resto de las cosas que conciernen a la sociedad. Mala cosa cuando ellos deciden y nosotros pagamos; y no particularmente con dinero.

  • Cómo prevenir la corrupción en las compras públicas en tiempos de Pandemia

    El nuevo estudio ‘Tecnología para la integridad en tiempos de COVID-19’ del CAF (Banco de Desarrollo de América Latina), recomienda a los gobiernos latinoamericanos el uso de datos y nuevas tecnologías para garantizar la integridad de las compras públicas y evitar casos de corrupción durante la mitigación de la pandemia del COVID-19.

    La rápida propagación del coronavirus ha obligado a los gobiernos a realizar compras públicas urgentes de bienes y servicios como camas, medicinas y material médico. En estos procesos, la existencia de casos corrupción limitarían la efectividad e implicarían sobrecostos innecesarios que reducirían la cobertura sanitaria a miles de personas.

    La INTERPOL ya advirtió sobre mecanismos de fraude telefónico y electrónico para extraer pagos de ciudadanos alarmados por adquirir medicinas u otros insumos para prevenir el contagio. El robo de suministros disponibles, aumento de precios y reventa en los mercados negros son oportunidades que aprovechan las redes de crimen organizado, así como el aumento de productos de mala calidad y/o falsificados que ingresan al mercado.

    A partir del examen de evidencia seleccionada, este documento ilustra cómo los datos y las nuevas tecnologías habilitan controles y mecanismos de transparencia en las compras públicas para la atención de emergencias, gracias a la digitalización de procesos que maximizan la exposición de las actuaciones de gobiernos y permiten rastrear el uso de los recursos en tiempo real.

    El análisis plantea 3 ámbitos en que el abastecimiento de bienes y servicios puede proteger contra la corrupción durante la crisis sanitaria:

    1. Rendición de cuentas orientada a resultados. Garantizando el destino específico de los recursos que administran los gobiernos y las organizaciones multilaterales, así como los resultados de ese gasto en materia de contención del brote del COVID-19, es el primer paso. Existen software de código abierto como OpenRBF que administra el financiamiento basado en resultados y desempeño en los sectores de salud, educación y gobierno. OpenRBF se introdujo por primera vez en 2014, aplicado a programas de educación y prevención del VIH en Burundi. Este modelo fue adoptado por Salud Mesoamérica del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Al combinar aplicativos de georreferenciación sobre el progreso de la pandemia (como los desarrollados por Singapur, Nueva Zelanda y España) con el esquema de transparencia presupuestal del OpenRBF se lograría una superposición permanente entre los mapas de abastecimiento para la atención de la pandemia y los resultados para frenarla.
    2. Publicidad de la contratación directa de emergencia. En general, la publicidad en la contratación no solo permite mostrar a la ciudadanía las actuaciones del gobierno, sino maximizar el nivel de respuesta a sus solicitudes de abastecimiento. Una solución tecnológica para estos casos ya fue desarrollada por los Estados Unidos; se trata de un sistema automático de alertas de contratos con el gobierno. Ucrania también obliga a que todos los contratos de emergencia se publiquen en su totalidad, incluidas las condiciones de pago, entrega y valor, en datos abiertos. La sociedad civil ha desarrollado la herramienta DoZorro para monitorear las adquisiciones médicas y los gastos de emergencia. Esto propicia un ambiente de control desde el sector privado y desde la sociedad civil, para que la declaratoria de emergencia no resulte en manipulación indebida de precios o de condiciones de suministro.
    3. Digitalización en la agregación de demanda para los gobiernos. Un instrumento conocido en compras y contrataciones tanto para gobiernos como para organismos internacionales es el Acuerdo Marco de Precios (AMP). El AMP es un contrato entre un comprador y uno o varios proveedores, el cual detalla el bien o servicio, el precio máximo de adquisición, garantías mínimas y plazo mínimo de entrega. Los proveedores son seleccionados en un mecanismo licitatorio. Una vez allí, ellos reciben las necesidades de abastecimiento y harán sus ofertas, de modo que el comprador elige la que mejor se ajuste a su requerimiento. La Agencia Nacional de Contratación Pública Colombia Compra Eficiente (CCE) está liderando innovaciones digitales para los AMP, respondiendo así a regulaciones extraordinarias para contratar en Colombia debido a la emergencia que representa el COVID-19. La Dirección de Compra y Contratación Pública de Chile (ChileCompra) por su parte, ha ido más allá y en datos abiertos haciendo posible para los usuarios determinar la trazabilidad de los AMP para la atención de la emergencia del COVID-19.

    El poder de disuasión de los gobiernos, en la era de los datos, no está en su capacidad de sancionar, sino en su potencial para anticiparse y prevenir la corrupción. Nuevos desarrollos en las tecnologías de información y comunicaciones, acompañados de una política de datos abiertos, podrían no solo cambiar el frente de batalla de lucha contra el coronavirus, sino que, bien aplicado y apoyado por los gobiernos y organismos internacionales, dejaría la puerta abierta a una mejora en los próximos años de la adopción de políticas de integridad al incorporar estas herramientas digitales como elemento esencial de una gestión racional e informada de la crisis.

  • Una alternativa en blockchain a los ‘pasaportes de inmunidad COVID-19’ que no comprometen la privacidad

    Los tecnólogos que construyen herramientas de identidad autónoma basadas en blockchain (SSI), están trabajando juntos para desarrollar ‘pasaportes de inmunidad’ COVID-19 que no comprometan la privacidad de los usuarios.

    Ha habido una gran cantidad de soluciones COVID-19 que pretenden usar blockchain para monitorear el virus. Estos han sido impulsados ​​por medidas de vigilancia difundidas en países como China, que incluyen cámaras térmicas de reconocimiento facial, puntos de control de temperatura y rastreo de ubicación. Si bien estas medidas pueden ser efectivas para frenar la propagación de COVID-19, existen temores legítimos de extralimitación en la vigilancia.

    Tener algún tipo de credencial de inmunidad permitiría a las personas volver a la vida normal, por lo que la Iniciativa de Credenciales COVID-19 (CCI) está tratando de desarrollar un certificado digital que cumpla con el estándar del World Wide Web Consortium (W3C) de Credenciales Verificables. Varios expertos los ven como un recurso para reiniciar la economía y quieren oficializar su estado con los documentos para probarlo.

    Investigadores alemanes han propuesto su ensayo en 100,000 personas para detectar anticuerpos contra el SARS-CoV-2, el virus causante del Covid-19, y otorgar «certificados de inmunidad» a quienes tengan estos anticuerpos, lo que presumiblemente los hace resistentes a la reinfección. El Reino Unido ha planteado la idea de los «pasaportes Covid», Italia está discutiendo la idea, y también se está planteando en los Estados Unidos.

    El certificado permite que las personas prueben y pidan a otros, pruebas de que se han recuperado del coronavirus, que son positivos para anticuerpos o que han sido vacunados, después de que ésta esté disponible.

    Más de 60 organizaciones de SSI están involucradas en el proyecto, incluidas Streetcred, TNO, esatus, Georgetown University y otras como TrustNet de Pakistán, DIDx de Sudáfrica, Northern Block de Canadá y Consulcesi de Italia.

    Los certificados digitales tendrían que ser emitidos por instituciones de salud. Sin embargo, serían controlados y compartidos por los usuarios de punto a punto (P2P).

    Existe un acuerdo en el mundo de la tecnología, de que debería existir algún tipo de certificado digital al respecto, incluso el ex CEO y fundador de Microsoft, Bill Gates, dijo el mes pasado: «Eventualmente tendremos algunos certificados digitales para mostrar quién se recuperó o se hizo la prueba recientemente o cuándo tengamos una vacuna, que la recibió».

    Usando protocolos de blockchain como Hyperledger Aries e Hyperledger Indy, la solución CCI está relacionada con la Fundación Linux. Con el SSI y las credenciales verificables, se puede inculcar un mayor nivel de confianza entre el emisor de la credencial, el titular y el verificador. El titular estaría en el centro del sistema y también tendrían el poder de elegir qué compartir y con quién. En esencia, el certificado tendría una arquitectura descentralizada (DLT) que no ejecuta demasiados datos en blockchain.

    Esto es lo que Jamie Smith, director de compromiso estratégico de Evernym, (una de las organizaciones involucradas en el proyecto), dijo al respecto: «La tecnología que hemos estado construyendo está centrada en el ser humano. Es realmente el polo opuesto de las soluciones centradas en la vigilancia que hemos visto en lugares como China. Las soluciones muy centradas en el gobierno tienen serias implicaciones para la privacidad ”.

     

  • Cómo es la cuarentena «inteligente» checa, su estrategia de salida ante la pandemia

    República Checa es el primer país europeo que ha presentado una estrategia para levantar las medidas de confinamiento masivo, y es que, después de haber logrado aplanar la curva, están ya preparados para pasar de una cuarentena total a una ‘cuarentena inteligente’, como lo han denominado. Veamos cómo lo han conseguido.

    Desde el 7 de abril, los ciudadanos checos han podido salir a las calles para practicar actividades al aire libre como deporte, llevar a sus hijos al parque e incluso hacer viajes al interior del país, siguiendo ciertas normas, como el uso generalizado de mascarillas.

    Chequia, actualmente con 6,059 casos positivos y 143 fallecidos, con una población total de 10,650,000 habitantes, ha sabido controlar la pandemia con un gasto en sanidad per cápita mucho más bajo que países como España, Italia, Reino Unido, o Francia. ¿Cómo lo han hecho?

    Las medidas de confinamiento han ayudado, pero también ha sido clave la colaboración entre las autoridades checas y el Gobierno de Taiwan, compartiendo información privilegiada de cómo hacer frente a la pandemia, con el uso generalizado y anticipado de mascarillas (en contra de lo expuesto por la OMS) y la realización de test masivos de forma efectiva, así como el cierre temprano de fronteras con países como China. República checa, decretó el 12 de marzo el estado de emergencia con tan solo 116 casos positivos, a diferencia de otros países como España que no lo hizo hasta superar los 5000 casos.

    Pero otro foco importante del éxito en su gestión ante la crisis sanitaria, se encuentra en su sistema de salud. Primero expliquemos las diferencias entre los dos principales modelos sanitarios en la región europea:

    Sistema Beveridge. En este modelo, aplicado en países como España, Reino unido o Dinamarca, el Estado se encarga de absolutamente todo. Es el sistema utilizado por la mayoría de los ciudadanos ya que pocos poseen un seguro privado, y está controlado 100% por la administración central o regional. Los médicos son empleados públicos, y los gobiernos deciden cuántos hospitales se construyen y dónde. Tu médico y el hospital o centro de salud al que acudirás estarán ya asignados. Este modelo a pesar de que hasta ahora no había funcionado del todo mal, tiene 2 deficiencias principales: unas largas listas de espera y poca o nula libertad de elección de cobertura sanitaria.

    Pero existe otro sistema, más habitual en toda Europa; el sistema Bismarck, aplicado en países como Alemania y República Checa, donde hay sanidad pública, pero la diferencia es que no se gestiona desde el Estado, sino desde agencias de seguro públicas, no siendo éstas empresas privadas, sino un híbrido entre fundaciones sin ánimo de lucro y empresas estatales, por lo que compiten entre ellas, son independientes, pero a la vez tienen precios regulados. Por un lado, el Estado igualmente garantiza la cobertura universal, pero existe un mercado, lo que posibilita una competencia por ofrecer más cobertura, eficiencia y calidad y un servicio más personalizado.

    Esto se traslada al hecho de que, países como España e Italia, han sufrido un desabastecimiento importante de insumos y equipos médicos para hacer frente al virus, ya que el Estado es el encargado de ordenar cuánto y qué se compra, sin embargo, en países como República Checa, las clínicas y hospitales al tener una gestión independiente, pudieron buscar a tiempo, proveedores para suplir la falta de equipamiento sanitario, mejorando la gestión clínica y asistencial de los prestadores públicos, produciendo una mejor asignación de recursos para que los pacientes gocen de una atención adecuada. Eso, unido a la rápida respuesta del país con medidas oportunas y efectivas contra el covid-19, han hecho a República Checa un referente en la lucha contra la pandemia.

    Quieren conocer más? Les recomiendo escuchar hasta el final este didáctico video:

     

  • Una solución rápida para la crisis del desempleo temporal en Panamá

    Existe una gran cantidad de trabajadores cuyos contratos han sido suspendidos por un tiempo determinado, en virtud de la orden de cierre de sus empleadores, como consecuencia de la emergencia nacional, producto del CORAVID 19 y reglamentado por el Decreto Ejecutivo Nro.500 del 19 de Marzo de 2020.

    Por otro lado, empresas exceptuadas del cierre obligatorio, muy en especial los supermercados y empresas de logística, están necesitadas de trabajadores adicionales para hacerle frente a la gran demanda de negocio y suplir a los trabajadores vulnerables que, muy posiblemente, se encuentren bajo alguna de las medidas permitidas para no trabajar.

    La solución diseñada que les presento, junto a la firma Morgan & Morgan, se basa en que las empresas necesitadas de personal, pueden contratar mediante acuerdos temporales, cuyo fin podría ser la conclusión de la emergencia nacional y orden de reabrir negocios, a trabajadores que se encuentran bajo el esquema de suspensión de contratos, sin percibir ingresos algunos.

    El Ministerio de Trabajo puede reglamentar esta opción que conlleva los siguientes beneficios:

    1. El trabajador suspendido sin salario, comenzará a recibir el pago por sus servicios, ya sea en efectivo o mediante sistema de vales alimenticios o cualquier otro permitido por la ley.
    2. La empresa con necesidad de contratar personal, se asegura de poder prestar el servicio eficientemente y con la seguridad de que al término de la emergencia, los contratos temporales se dan por terminados.
    3. Podría regularse el pago de beneficios económicos al finalizar cada contrato temporal.
    4. Recomiendo que los trabajadores temporales contratados sean incluidos en la planilla de la empresa contratante y declarados en el SIPE, para seguridad tanto del trabajador como de la empresa, sobre todo, en caso de un riesgo profesional.
    5. El Estado podría ahorrarse el apoyo solidario que está ofreciendo a las personas que quedan sin ingresos, ya que los trabajadores suspendidos pero contratados por un tercero estarían percibiendo ingresos.

    Operativamente, la solución presentada funcionaría de la siguiente forma: Una cadena de supermercados, que se encuentra en grave necesidad de personal temporal, se contacta con una o varias empresas que se encuentran cerradas en virtud de la orden emitida por la autoridad, con el finalidad de que ésta o éstas le faciliten nombre de trabajadores que tienen afinidad con la operación que se requiere, de manera que se les contrate temporalmente, conscientes ambos de que al final de la emergencia volverán a laborar con su  empleador suspendido, y como beneficio comenzarán a recibir salarios, lo que no están percibiendo en este momento.

    Lo importante de la reglamentación es que se estimule a las empresas a este proceso, asegurando la legalidad de la contratación temporal, sin que constituya un riesgo económico para la contratante, y la seguridad para el contratado.

    Cabe destacar que esta  Reglamentación estaría encuadrada dentro de lo previsto por el art 199 del Código Laboral de la Repúbica de Panamá.

  • A menor impuesto, mayor ingreso

    Este es el tercer escrito de la serie que aborda, para luego de la cuarentena: 1) La reducción de impuestos. 2) Eliminación de impedimentos propios de las leyes laborales, y 3) Y… perfilar la gobernanza; en dónde “gobernanza”, según los buenos diccionarios, es “la manera de gobernar que, en varios sentidos, es sinónimo de gobernabilidad.

    A su vez, el concepto de “gobernabilidad” es algo elusivo, dado que refleja diferentes o distintos matices. Para un gobierno y sus autoridades la gobernabilidad tiene que ver con el estilo que busca el respaldo popular de sus políticas. Pero para “libertófilos” como yo, la gobernabilidad va de la mano con algo señalado en el Preámbulo de nuestra Constitución: “…exaltar la dignidad humana…”, frase que viene precedida por: “Con el fin supremo de fortalecer la Nación, garantizar la libertad…”

    Visto lo anterior, surge la pregunta: “¿Cómo fortalecemos la nación, garantizamos la libertad, al tiempo que exaltamos la dignidad humana? Pues ¡obviamente!, la garantía viene en mancuerna con la garantía de la libertad, que la Constitución, de salida, tilda como un “fin supremo”. Ahora, en atención a lo señalado surge otra pregunta: “¿Cómo garantizar la libertad?” Pues… conociendo lo que. Y es aquí que comienzan nuestros problemas de gobernabilidad.

    La libertad queda enmarcada en nuestro derecho a la vida, esa que ni el mismo Creador nos negó, al uso y usufructo de nuestras facultades en respeto a los demás, y a la defensa de lo que es propio de cada quien. Y, redundantemente, lo propio de cada quien es la vida, la libertad y propiedad. Dicho de otra forma: Somos libres para hacer lo bueno y no lo malo. Pero en ello van surgiendo las contrariedades, particularmente cuando ni nos podemos poner constitucionalmente de acuerdo en lo más básico ya descripto; lo cual, desdichadamente, envilece y prostituye nuestra Constitución. Pero, no nos perdamos, que el tema es la gobernabilidad.

    El propósito de un buen gobierno es el de coadyuvar a que la población cuide sus derechos básicos y esenciales, ya que, si ni eso puede hacer tío pueblo, es vano pensar que el gobierno y sus políticos la harán por ellos.

    El gobierno está para defender nuestras vidas, pero no para dirigirlas. Es más, “gobierno” está definido como “la conducción arbitraria de una nave.” ¿Quieres tú que otro conduzca de manera arbitraria tu vida?; particularmente cuando las reglas del juego han sido prostituidas y orientadas a la salvaguarda de los bastardos intereses del estado profundo y no los de una población que delegó lo indelegable.

    El título de este escrito habla de “impuestos”, lo cual, típicamente interpretamos en el sentido fiscal. Pero… ¿acaso lo que se le ha impuesto a la sociedad es sólo fiscal? ¡Por supuesto que no! Con el impuesto fiscal viene ligado el impuesto de una gobernanza diabólica en servidumbre. Más allá, el impuesto exagerado es el síntoma mórbido de la patología del estado profundo. Así, desde el momento en que se exageran los impuestos van en aumento los incentivos para la evasión, sea legal o ilegal.

    El economista Daniel J. Mitchell, especialista en políticas fiscales y quien nos ha visitado en varias ocasiones en Panamá, nos asegura que una exageración en la carga económica fiscal termina empobreciendo a todos. No sólo es falso, sino absurdo, creer que el éxito económico de unos se traduce en menos ingreso para otros; por regla, es todo lo contrario. En un bote a remos el remero fuerte y enérgico no quita, sino que aporta a todos. Y, en todo caso, el interés del buen remero es el de fortalecer al débil, a fin de disminuir la carga. Y por otro lado, bien se ha demostrado en diversos estudios que, “todas las clases sociales tienden a subir o bajar su economía juntitos.” Tampoco es cierto la letanía de que los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres. Todo ello no pasa de ser odiosas mantras ideológicas.

    En cuanto al “estado profundo” o “cuarto poder”, veamos que “el poder corrompe y cuando es absoluto corrompe de manera absoluta.” Si lo dudas date una vuelta de turista por Venezuela, Cuba o Corea del Norte o China. Así, vemos que, a través del tiempo, nuestros gobiernos se tornaron glotones, no sólo en cantidad sino en acaparamiento, es decir, dedicándose a cosas que no son propias de una sana gobernanza.

    El costo del recaudo fiscal exagerado junto a la confusión de sus instrumentos fiscales es ilógico. Podríamos irnos a un impuesto único al consumo y prácticamente cerrar la DGI y todos salimos ganando… menos los zorros del gallinero.

    Lo que sí les aseguro es que pronto el gobierno se quedará sin ingresos para pagar planillas, subsidios, inversiones alocadas sin sentido, particularmente en tiempos de COVID. En tal situación ¿qué creen que va a pasar? Pues… o nos ajustamos a la realidad o sufriremos consecuencias.

  • «Salvemos el trabajo», ¿podríamos replicar en Panamá la iniciativa checa que está preservando el empleo en medio de la pandemia?

    Como ya hemos comentado, la Pandemia no sólo es un virus afectando la salud; afecta la economía entera, cuya manifestación más dolorosa es la pérdida de trabajos. El covid-19 hará desaparecer globalmente, solo entre abril y junio de este año, el 6,7% de las horas de empleos, lo que equivale a la pérdida de 195 millones de puestos a tiempo completo, informó la Organización Internacional del  Trabajo (OIT).  El documento prevé que la región de Latinoamérica y el Caribe pierda 14 millones de puestos de trabajo, mientras que Centroamérica verá destruidos 3 millones de empleos.

    «En términos de empleo en riesgo, en América Latina tenemos identificado que un 44% de los trabajadores lo hacen en sectores que consideramos que tienen un alto riesgo», afirma Roger Gomis, economista de la OIT y colaborador en la redacción del informe. Esta es una cifra sustancialmente más alta que la media global, situada en el 38% de la fuerza de trabajo global.

    Ante estas cifras aterradoras, las únicas medidas gubernamentales que se vislumbran por ahora son sólo paliativas, programas específicos para esos trabajadores cesantes,  realizando transferencias de efectivo para compensar los ingresos perdidos, o la provisión de bienes de primera necesidad.

    Pero ese dinero se acabará pronto, dado que se consumen de una vez,  no hay producción, o sea, un flujo que constantemente alimente el ahorro y consumo, motores de una economía sana. ¿Entonces qué?  Solo estamos separados del pánico por las estadísticas por los informes lentos de las autoridades y un Código laboral que no responde ni  a las necesidades actuales, ni a las que vendrán.  Tarde o temprano tendremos que mirar una nueva realidad ante los ojos.

    Pero esa propuesta la dejaremos para más adelante. Ahora les vamos a contar cómo lo están haciendo en República Checa, un país que no sólo es un éxito por cómo está aplanando su curva, sino porque es uno de los pocos que sólo ha disminuido un 5 % de su fuerza laboral.

    El interesante proyecto se denomina “Preservar el trabajo”  y su «contraseña» es » No pierdas a los trabajadores, sino compártelos». La iniciativa surgió del esfuerzo de unos emprendedores que se basaron en el hecho de que actualmente hay dos extremos: o las empresas tienen completamente caída su actividad por el volumen de negocios y no saben qué hacer con los empleados (hoteles, restaurantes por ejemplo) o  hay empresas que, probablemente, en forma temporal están muy necesitadas de empleados (cajeros, despachadores de mercancías, almacenadoras, etc.). El objetivo de la plataforma no sorprendería a nadie: reducir los costos de transacción y vincular mejor la oferta con la demanda.

    Esta genial idea, fue inmediatamente tomada por el Vicepresidente del Comité Económico y el Presidente del Subcomité de TIC, Telecomunicaciones y Economía Digital de la Cámara de Diputados del Parlamento de la República Checa, Martin Jiránek, del Partido Pirata.

    El objetivo es una economía compartida. El concepto: no despedir a los empleados, prestarlos a otro empresario; o mejor dicho, se la llama asignación temporal de un empleado: un acuerdo sobre el «préstamo» temporal de un empleado para trabajar con otro empleador. Un empleado en comisión de servicio sigue siendo un trabajador del empleador original, pero la empresa a la que está asignado le da el trabajo. En la práctica, un «préstamo de trabajadores» temporal funcionará para que, durante el tiempo de la asignación, el nuevo empleador le otorgue trabajos, organice, administre y controle su trabajo, así como a sus trabajadores principales. Lo importante es que se mantenga la relación laboral existente. El empleador original factura los costos salariales del empleador temporal y los sueldos de los trabajadores temporales. Esto le ahorra dinero, sin perder la inversión en sus trabajadores experimentados. Por supuesto, el empleado debe aceptar la asignación o su pase temporal al otro empleador. Las condiciones laborales y salariales de un empleado asignado temporalmente a otro empleador no deben ser peores que las de sus empleados existentes.

    La Cámara de Comercio Checa se unió a la iniciativa y pidió a las empresas que ofrezcan a sus empleados a otras empresas en lugar de despidos debido a medidas gubernamentales contra el coronavirus . Las empresas tienen una línea telefónica gratuita para la oferta y la demanda de trabajo y también pueden usar la aplicación en línea de los emprendedores, llamada WorkLinks.com. Los sindicatos y el gobierno apoyan en conjunto este proyecto surgido de la iniciativa privada y por ahora les está funcionando. Por ejemplo, el Grupo de Transporte Škoda está reclutando actualmente a través de este sistema y muchas empresas paradas les están proveyendo sus trabajadores, en una auténtica relación de ganar-ganar.

    Imaginemos ahora mismo la situación en Panamá: mientras la mayor parte de empresas relacionadas al turismo, malls, restaurantes, están cesando trabajadores, hay otras que temporalmente necesitan empleados, por ejemplo los deliveries, los supermercados online que necesitan procesar mayores pedidos ahora que la gente no puede salir. Si se pudiera “traspasar o prestar” algunos trabajadores de estas primeras compañías a que vayan a empacar, entregar, en fin, hacer logística mientras dure la crisis, o apoyar otras tareas contables o lo que se requiera, quizás habría menos desempleo temporal, mientras pensamos seriamente la necesaria reforma a futuro del Código laboral, si no queremos que realmente la crisis nos termine de hundir. Aprendamos de los que lo hacen bien. Aprendamos por ahora de los checos, que a su vez  aprendieron duramente lo que fue el comunismo, a donde juraron firmemente no regresar nunca más.

  • Gobierno corporativo en una lección: la quiebra de Forever 21

    Para nadie es un secreto que el Corona Virus está poniendo a prueba a las empresas. Y tampoco es un secreto que muchas de ellas sencillamente desaparecerán; pero no necesariamente debido al virus, sino porque el mismo, ha expuesto una realidad que muchos accionistas, dueños, gerentes, directivos y responsables, se niegan a admitir: una empresa no gerenciada por buenos principios de gobernanza, está condenada a desaparecer. Siempre.

    “¿Pruebas de acidez? eso no me interesa, a mí ven a verme con los resultados de las ventas”, es lo que más de una vez he escuchado por los tomadores de decisión en una compañía, sea ésta chica, mediana o, contra lo que uno podría imaginarse, de las grandes también.

    Sin embargo, alcanzar el éxito a nivel empresarial depende de muchos factores. No sólo de las ventas. Mantener la operatividad de una empresa, posicionarse en el mercado y ante la competencia, estructurar y llevar planes de acción de manera organizada e impulsar el cumplimiento de ciertas reglas y controles, forma parte de lo que significa contar con un gobierno corporativo.

    Gobierno Corporativo no es contar con unos manuales bajados de Internet y guardados en un cajón del escritorio. NO. Gobierno Corporativo es precisamente el ejercicio formal de los procesos,  principios y valores sobre los que se cimienta una empresa, para llevarla a cumplir con metas financieras, calidad en su producción, crecimiento, sostenibilidad y sobre todo, tener información veraz, velando por los intereses de todos los actores que forman parte de su estructura interna;  como hacia lo externo, siendo sus clientes, consumidores y sector financiero como los más importantes.

    El gobierno corporativo permite que las empresas trabajen con mayor sentido de responsabilidad. Y en estos momentos de crisis, sobre todo financiera, ser responsable y generar confianza en nuestros acreedores, se convertirá en una pieza clave para definir el futuro de las compañías. Sin confianza, no habrá forma posible que los bancos por ejemplo, se sientan tranquilos con la sostenibilidad de los negocios o la responsabilidad en el cumplimiento de los pagos.

    Como he venido diciendo, muchas empresas ya venían en serios problemas antes de la aparición del Covide-19. Y la negación a ver la realidad, hará mucho más difícil una reestructuración, antes de que incluso los bancos lo hagan de hecho y sin consultar mucho, como me dijo un banquero, “si ustedes no lo hacen, el banco se los hará, les guste o no”. El virus sólo ha aplazado el tiempo, y qué mejor momento entonces, en tomar este tiempo extra, que calculo serán unos 6 meses, para implementar medidas rápidas, que ayuden a emprender un camino duro, pero con luz al final del túnel.

    No hacerlo, implicará terminar como Forever 21. ¿Qué no saben qué sucedió? Les cuento, es una sencilla lección de cómo quebrar una empresa exitosa, por no entender o no querer implementar Gobierno Corporativo.

    Forever 21 arranca a mediados de los 80s, cuando una pareja de inmigrantes surcoreanos, con estudios mínimos, 11000 dólares y mucho trabajo, abren su primer tienda de ropa de moda a precios bajos en California, Estados Unidos. Para el 2010, cuando el mundo estaba cauteloso en términos financieros, debido al reciente colapso del 2008, Forever inauguraba en la Quinta Avenida neoyorkina, una de sus más grandes tiendas en la mejor ubicación, porque sus dueños así lo habían querido y enviado para ello a su mejor ejecutivo, que sólo se limitaba a obedecer órdenes. ‘El Señor Chang te necesita , era la orden. «Oh, me tengo que ir», le dijo el ejecutivo Larry Meyer a un periodista de Bloomberg Businessweek. ¿Estará en Los Ángeles la próxima semana? «Nunca sabemos dónde vamos a estar». Esa era la tónica, de no planificación y decidir sobre la marcha. Algo normal para empresas familiares como el matrimonio Chang, reservado,  jerárquico y tenedor del 99% accionario. ¿A quién más que a ellos le rendirían cuentas? Y aparte, qué se les cuestionaba, si en su apogeo, en 2014, la compañía generó más  de 4 mil millones de dólares en ingresos.

    Sin embargo, Forever 21 quebró en Septiembre del 2019, ahogados por las deudas y por un cúmulo de malas decisiones tomadas en soledad y sin mínimos análisis profesionales. Por cierto, la intuición de los emprendedores es fundamental, pero luego deben sustentarse en aquellos que más saben sobre procesos, finanzas, comercialización, marketing…en fin, una estructura que permite tomar decisiones informadas e inteligentes, no porque le gusta al emprendedor, en este caso al matrimonio Chang, sino porque al mercado le gusta y por eso compra.

    Durante mucho tiempo, y a medida que los Chang se expandieron, crearon una cultura en la que la autoridad descansaba en unas pocas manos, el señor Chang supervisaba las operaciones y la señora Chang seleccionaba la mercancía, asistidos por otra pareja coreano-estadounidense, Alex y Seong Eun Kim, quienes poseían el uno por ciento restante de la participación de la compañía. Para 2009, las hijas de los Chang se unieron al grupo, recién egresadas de la Universidad. Los ejecutivos profesionales, solían decir: «Es difícil entrar en un negocio familiar, porque, al final del día, ¿cuánto control vas a tener realmente?». La información estaba aislada y las interacciones entre los departamentos eran limitadas. En general, los Chang eran inaccesibles. Sólo confiaban en un pequeño grupo de personas más allegados a sus creencias religiosas y no en sus ejecutivos. Pero estar cerca de los Chang no confería protección automática. Personas mayores fueron despedidas o degradadas, a veces, al parecer, por capricho, a menudo sin mucho aviso.

    Los Chang en algún momento consideraron hacer pública su empresa, ello fue a principios de la década de 2000, pero luego se retractaron. Querían continuar haciendo lo que quisieran, sin rendición de cuentas a nadie. “Han tenido muchos bancos allí tratando de que esto suceda», le dijo a Bloomberg Ilse Metchek, presidenta de la Asociación de la Moda de California. Pero aparentemente los banqueros hacían demasiadas preguntas sobre la capacidad de la empresa para operar de manera transparente. Y eso no les gustaba.

    Los Chang soñaban con convertir Forever 21 en una tienda por departamentos en un momento en que las tiendas por departamento fallaban. «Su financiamiento era poco claro y su apetito por el espacio era indisciplinado», le dijo Jim Sullivan, director gerente de la firma financiera BTIG a Bloomberg. Y operar en docenas de países en seis continentes requería experiencia que no tenían. Por ejemplo, las proyecciones de ventas anuales no se basaban en la cantidad de mercancía vendida el año anterior, sino en la cantidad que se compraba o enviaba. Varios ex ejecutivos decían que los Chang convocaban a reuniones, escuchaban presentaciones sobre datos de ventas y tendencias, y luego ignoraban lo que escuchaban. Confiaban en sus instintos más que en los análisis de sus ejecutivos.

    Ello los llevó a una gerencia desordenada, ordenaron demasiado un año, muy poco al siguiente: en la declaración de bancarrota, esto se llama efecto péndulo. En 2018 ordenaron demasiado. Los gerentes de las tiendas se quejaron de que sus almacenes no podían acomodar los envíos diarios. Algunos recurrieron a apilar cajas de ropa en los camerinos. Finalmente tuvieron que enviarlos de regreso al centro de distribución, donde la compañía a veces los perdía. En ocasiones, de acuerdo con múltiples ex ejecutivos y fuentes de la industria, los Chang retrasaron el pago de los pedidos que recibieron o los devolvieron sin pagar en absoluto, prácticas consideradas de mala fe que no ayudaron en nada para generar confianza en los proveedores. Mismos errores cometieron con importaciones de mercancía, que los condujo incluso, a prácticas rayando en la ilicitud, para tratar de salvar mercancías almacenadas en puertos.

    Los Chang tampoco ajustaron su estrategia de comercialización. Hicieron pedidos de abrigos para cada tienda, aun si era invierno en América del Norte, o era verano en América del Sur. Compraron ropa que era demasiado reveladora para Medio Oriente o que era demasiado grande para Asia. «Adaptar el producto para el mercado específico fue quizás un detalle de merchandising refinado que no tenían», así describe Sullivan el problema. Así mismo fueron dejando el mercado para que H&M o ZARA les recortaran fuertemente su pastel. Pero ellos creían saber mucho más que sus ejecutivos.

    En los últimos años, los Chang se enfrentaron a otro problema fundamental: la disminución de la moda rápida. «¿Por qué Forever 21 pensó que las viejas prácticas tenían sentido para el futuro? Deberían haber copiado algunas estrategias comerciales de sus competidores», dice Scafidi del Fashion Law Institute. «Forever 21 no parece haber aceptado la nueva conciencia de la contribución de la moda al calentamiento global y la contaminación».

    Todos esos cambios en los hábitos de consumo dejaron a la cadena con una enorme cantidad de ropa que no podía vender a precio regular. Contra todo lo que los demás minoristas hicieron, vender y asumir la pérdida por lo no vendido, ellos no rebajaron su inventario.

    Los minoristas usan su inventario, a menudo el único activo tangible que tienen, como garantía para los préstamos. Si los Chang permitían que la ropa se ofertara a descuento, su valor se reduciría, al igual que la cantidad de dinero que la compañía pudiera pedir prestado. Entonces las almacenaron. Su estrategia tal vez ayudó en el corto plazo, pero en el largo los castigó sobremanera.

    Finalmente llegó la primavera pasada.  Forever 21 entonces contrató a un nuevo director financiero, Brad Sell, en marzo, justo cuando Chang recibía informes alarmantes: las ventas habían caído un 20% respecto al año anterior. Sus operaciones canadienses, europeas y asiáticas juntas habían perdido alrededor de $ 10 millones al mes, desde el otoño de 2018 hasta el otoño de 2019. Sorprendentemente,  con ese dato atemorizante para cualquier CEO, los Chang habían planeado abrir más tiendas. Siguiendo el consejo de su nuevo CFO, decidieron cerrar 100 tiendas. Se hicieron muchos arreglos financieros. Pero la empresa no se recuperó.

    Las negociaciones en los Estados Unidos no se desarrollaron bien tampoco. Forever 21 pagaba alrededor de $ 450 millones al año en alquiler, la mitad de eso a los propietarios de centros comerciales Simon y Brookfield.  Se les propuso hacer el mismo acuerdo tal como estos propietarios lo habían hecho con Aeropostale. Había funcionado en ese caso, y parecía que Simon y Brookfield estaban dispuestos a considerar la posibilidad de hacer lo mismo con Forever 21. Pero había una condición desde Forever 21: los Chang querían permanecer a cargo como parte de cualquier acuerdo. Y era justo lo contrario lo que necesitaba el negocio para ser atractivo para los posibles socios.

    Jatin Malhotra, el sucesor de Meyer, jugó un papel importante en Forever 21. Era joven, entusiasta y los Chang lo trataban como a un hijo. A medida que la gravedad de la situación se hizo evidente, dicen las personas involucradas, el Sr. Chang se volvió retraído y desconfiado. Había perdido la fe en su futuro hijo, por lo que recurrió a su hija Linda. Ella trajo a la firma de gestión de activos Lazard Ltd. y otros asesores y abogados para ver cómo reestructurar la empresa y mantenerla bajo el control de la familia. Malhotra tuvo que renunciar.

    Se avecinaba la bancarrota, pero los nuevos asesores esperaban poder llegar a un acuerdo con los acreedores que pudieran anunciar para cuando la empresa solicitara acogerse al Capítulo 11 (ley de quiebras americana). Esa tarea se complicó por las prácticas comerciales de los Chang. No había una sola práctica que respondiera a lineamientos básicos de Gobierno Corporativo.

    Ex ejecutivos comentaban que la compañía usaba un software obsoleto y que los sistemas de contabilidad y envíos eran un desastre. Las tiendas a veces transferían mercancías por su cuenta y los almacenes acumulaban ropa de años de antigüedad. Cuando Forever 21 se declaró en bancarrota el 29 de septiembre, no hubo acuerdo con los propietarios de los locales principales que rentaba Forever 21.

    El propósito de declararse en bancarrota es proteger a una empresa de los acreedores mientras diseña un plan de reestructuración. El plan, desde luego, tiene que ofrecer pagar a los acreedores al menos parte de su dinero o darles una participación en el negocio reestructurado. Si los acreedores no aprueban el plan, pueden obligar a una empresa a liquidarse. Si el propietario es reacio a renunciar a su participación, eso puede crear un punto muerto, como estaba sucediendo con Forever 21, que aún para inicios de este año, seguía negando que sus operaciones fueran deficientes. Lo que estaba sucediendo podría haber sido manejable si los Chang hubieran aceptado hacerse a un lado. Pero no lo harían.

    En 2010, Linda le dijo a Businessweek que sus padres esperaban que ella y su hermana se apuraran y aprendieran sobre el negocio para que pudieran retirarse y dedicar más tiempo a sus misiones en la iglesia. Para finales del 2019,  preservar parte, si no toda, de su participación en Forever 21 seguía siendo la prioridad de los Chang, incluso cuando su autoridad cotidiana estaba disminuyendo, pero ya era demasiado tarde. Designar un nuevo director de operaciones,  un director de reestructuración ya tardío, nombrar una  junta directiva con independientes ya eran decisiones que sólo servían para desangrar más las finanzas. A fines de diciembre, demasiado tarde para hacer una diferencia en lo que resultó ser una temporada de compras navideñas decepcionante, Forever 21 anunció que había traído a un experto en marketing, conocido por su trabajo en Taco Bell, para descubrir cómo transformar rápidamente la marca. Todo siguió camino inexorable al crash final.

    Finalmente, a mediados de Febrero de este año, Simon Property Group, Brookfield Property Partners y Authentic Brands Group llegaron a un acuerdo por el que pagarán $ 81 millones por la compañía. El acuerdo significa que la familia fundadora de Forever 21, los Chang, han renunciado a la propiedad después de casi 35 años dirigiendo el minorista global de moda con descuento. Demoraron demasiado en aceptar la realidad, que era entender que como emprendedores habían sido brillantes, pero como gerentes, estaban muy limitados.

    Ayn Rand alguna vez dijo: Puedes negar la realidad, pero no puedes negar las consecuencias de negar la realidad. Una aceptación e implementación real de Gobierno Corporativo a tiempo, quizás no les habría asegurado no tener dificultades financieras, eso nunca se sabe, pero sí les habría asegurado un proceso mucho más competitivo, una empresa más apetecible y si todo iba mal, una venta por mucho más que los 81 millones de dólares en que se liquidó. Me dirán, pero eso es mucho más que los 11000 dólares con los que comenzaron. Es cierto, pero mucho menos para una empresa que vendió en su momento más de 4mil millones de dólares en un año.

    Fuentes: Bloomberg.com (Businessweek), therealdeal.com, cnbc.com

    Si se encuentra en situación de quiebra, cierre o necesita saber cómo enfrentar o gestionar su empresa en la incertidumbre, no dude en consultarnos en Goethals Consulting. Este asesoramiento es online en tiempo real, es gratuito y por un máximo de 50 minutos de sesión. Para concretar su cita, escríbanos a info@goethalsconsulting.com o llamar al 302-2862, 6229-2530 o 6679-2750.

  • No porque una ley los obligue a ello, colegios en Hong Kong deciden congelar sus tarifas por el coronavirus

    Las escuelas privadas en el mundo se enfrentan a una batalla por la supervivencia frente a la crisis del coronavirus. En el caso de Hong Kong, el gobierno planea mantener las escuelas cerradas hasta por lo menos, fines de mayo. Por lo que, mirando hacia el otoño, las escuelas prometen una congelación de tarifas para el próximo año académico, con mayores becas y fondos para las familias afectadas por la recesión económica, con el fin de tratar de mantener los lugares llenos y los padres a bordo. Es un claro ejemplo de autoregulación y de acuerdos libres y vountarios, entre acudientes y dueños de escuela, donde queda fuera la intervención estatal.

    «Los expertos aconsejaron que debería haber al menos 21 días sin nuevos casos antes de que las escuelas se reanuden», dijo la fuente. “Dada la situación actual, se estimó que las escuelas no pueden volver a abrir el 20 de abril y tendrán que permanecer cerradas hasta finales de mayo. No queremos poner a los estudiantes en riesgo».

    Hay alrededor de 160 escuelas privadas en Hong Kong, incluidas más de 50 escuelas internacionales. La tasa promedio de matrícula para el nivel secundario fue de HK $153.800 (unos USD 20,000) en 2018/19. Las escuelas generalmente tienen que presentar los aumentos propuestos a la Oficina de Educación para fines de abril, pero no es el caso si pretenden congelar las tarifas.

    Un chequeo de 22 escuelas internacionales que cobran cuotas verificó que al menos 8 planearon cobrar lo mismo para el año escolar 2020/21. Eso se produjo después del anuncio de la English Schools Foundation (ESF) el mes pasado de que congelaría las tarifas el próximo año para sus 22 escuelas.

    Muchos otros centros ofrecen descuentos en las tarifas, desde un 10% hasta un 50% durante el período de verano teniendo en cuenta el hecho de que las escuelas solo pueden ofrecer una educación en línea. Otros están ofreciendo descuentos para comidas, transporte y actividades extra curriculares.

    “Este es un momento muy difícil para todos en Hong Kong, y estamos haciendo todo lo posible para ayudar a los estudiantes y sus familias. Por lo tanto, no aumentaremos nuestras tarifas escolares el próximo año académico”, dijo Howard Tuckett, director de una de las escuelas.

    Ruth Benny, fundadora de la consultora de escuelas privadas Top Schools, comentó que la mayoría de las escuelas internacionales tienden a aumentar las tarifas en un promedio de 3 a 9% cada año, lo que habría excedido el aumento de los ingresos de los padres y las tasas de inflación interanuales. «Creo que los padres realmente esperan una congelación de las tarifas», dijo. «Y aquellas escuelas que ya habían propuesto un aumento, con suerte retrocederán y retirarán esa propuesta».

    Ip Kin-yuen, quien representa al sector educativo en la legislatura, dijo que, si bien las escuelas privadas e internacionales deberían considerar congelar las tasas de matrícula, el Buró de Educación  no intervendría activamente. «Son los propios colegios los que deben entender la situación de las familias y aplicar las medidas oportunas. El gobierno no ejercerá sus poderes administrativos para intervenir en los cambios en la matrícula, por lo que aún depende de las escuelas hacer las propuestas», afirmó Ip.

    Hong Kong, a pesar de la situación crítica por la que viene atravesando, sumado ahora el Corona Virus, sigue demostrando al mundo la importancia que le otorgan a los acuerdos celebrados en libertad, y más aún, cuando el objetivo es tan importante como la educación.