Etiqueta: cuarentena

  • Encierros covidosos de la mente

    Hoy, que leo un artículo sobre estudios en torno a los encierros del COVID, los cuales denotan que en los EE.UU. los estados con mayores índices de mortalidad fueron aquellos que más encerraron a su gente, no puedo más que revertirme a mis propios artículos del año 2020, en los cuales advertía que los encierros serían mucho peor que la enfermedad que suponían combatir.

    La triste realidad es que el objetivo de tantos que se hacen pasar por “autoridades” jamás fue la prevención de muertes, sino de lograr control del hato semoviente. El artilugio era el látigo del terror, el cual ha dejado a tantos lisiados de espanto,  particularmente niños y niñas. Soltaron cucos que acecharán por mucho tiempo. ¿Qué más se puede esperar de pseudo gobiernos que persiguen viruecas agendas propias y no de la comunidad?

    Otros comentan que ni siquiera fue asunto de un propósito específico, sino que los encierros fueron reacción de tipo reflejo rotuliano de parte de los residentes del palacio que frente a los acontecimientos simplemente buscaron hacer algo, no importa lo que sea, pero algo que adelante sus pérfidos intereses.

    Pero, más allá de la estupidez está la corrupción, esa que es motor de la actividad de las políticas de corral. Si ponemos atención veremos que detrás de cada encerrona, cada vacuna, máscara y tal, hay zorros con los hocicos llenos de plumas. La verdad es que me duele escribir estas cosas, ya que ello va produciendo un ambiente de desesperanza y desasosiego en la población. El problema es que si no despertamos y votamos y actuamos en conciencia…

    No más ver hoy que la corte suprema de los EE.UU. declara inconstitucional el mandato de máscaras, y de que los estudios van demostrando que no sirven para lo que dicen que servían, vemos a la Casa Blanca tercamente manteniendo su posición respecto a las mismas; que lo importante no es la verdad sino sus vagabundos despropósitos. La corte sólo anula el mandato obligatorio y quienes quieren pasar el resto de sus vidas enmascarados es asunto suyo; enmascarando no sólo la cara sino el alma.

    Peor aún, como dijo uno por allí, es que la buena corrupción requiere buenos corruptos que sean capaces de formular buenos planes demenciales; de conspirar y llevarlos a mordaz conclusión. El problema grandote es cuando lo que tenemos son corruptos incompetentes.

    Nos vamos a la China y allí vemos al “gobiernos” con su plan de “cero COVID” … ¡A la Gran Flauta! ¿Quién, a estas alturas, se come semejante ñamería? En los EE.UU. el “National Bureau of Economic Research” encontró que los estados con los más estrictos encierros terminaron con mayores índices de mortalidad; a diferencia de sitios como Utah o Nebraska o en Argentina el extraordinario caso de Mendoza, en dónde no se encerró a la población y tienen el menor índice de mortalidad de ese país.

    Pero, por otro lado, están las realidades económicas que pocos entienden y que tanto usan los corruptos para engañar. Han destrozado una inmensa porción de la economía; no sólo de los “ricos” como cacarean unos, sino de la clase media hacia abajo. Y, de paso, han destrozado la educación y tantas otros elementos esenciales de su gente.

  • ¿Cómo se ingeniaron los restaurantes en República Checa para abrir sus puertas? crearon un partido político

    La iniciativa ‘Chcípl PES’, que representa a autónomos y empresarios principalmente en el ámbito de la hostelería en República Checa, ha anunciado que está estableciendo un movimiento político para luchar contra las medidas restrictivas impuestas por el gobierno y reabrir el país.

    «La iniciativa Chcípl Pes nace como un desafío para los emprendedores de la gastronomía. Nuestro objetivo es mostrar lo absurdo de las medidas gubernamentales. No queríamos respetar la orden de cambiar el horario de cierre de 22:00 a 20:00. Y así nos dijimos «¡SUFICIENTE»! Hemos dejado abiertas nuestras empresas y desde el 9 de enero de 2020 hemos estado conectando empresas de todos los campos y estamos buscando formas comunes de solucionar esta difícil situación. No negamos los peligros asociados con COVID-19, pero señalamos otras amenazas asociadas con la acción del gobierno. La iniciativa está dirigida por D. Biksadský, J. Janeček y J. Olbert», señala su página web.

    Los partidarios de la iniciativa reabrirán desde el sábado sus establecimientos. Según Jakub Olbert, del restaurante Šeberák de Praga, que ya ha abierto varias veces a pesar de las medidas gubernamentales, el objetivo de la protesta ya no es ganar dinero, sino sobrevivir, y afirmó que los restaurantes abiertos no afectarán el crecimiento de casos: «La lista, que fue preparada y publicada por el Ministerio de Salud poco antes de Navidad, dice que menos personas se contagiaron en los restaurantes que en los departamentos de bomberos o la policía».

    Los representantes de este movimiento anunciaron ya en una conferencia de prensa el martes pasado que van a crear el movimiento político ‘Otevřeme Česko – Chcípl PES’. Los restaurantes, en una ingeniosa medida e interpretación de la ley,  van a convertirse en «células políticas» y por lo tanto, pueden estar abiertos porque las negociaciones políticas están exentas de las regulaciones gubernamentales para combatir las epidemias. El ministro del Interior, Jan Hamacek, rechazó esta interpretación de la ley.

    Sus fundadores acusaron al gobierno de abusar de sus poderes y desencadenar una epidemia de pobreza y desempleo mucho peor que la pandemia de Covid. “Las acciones del gobierno son ineficaces y están empobreciendo al país y quitando las esperanzas de la gente”, dicen los organizadores. “Queremos abrir tiendas, escuelas, restaurantes, simplemente el mundo ordinario”, concluyeron.

    Las fuerzas policiales checas estuvieron presentes en muchas de estas aperturas para garantizar un correcto orden y que los negocios no permanecieran abiertos después de las 9 pm, lo que violaría manifiestamente las regulaciones gubernamentales.

    El movimiento ‘Chcípl PES’ también tiene tarjetas de membresía que identifican a los simpatizantes para garantizar que cualquier persona que no apoye el movimiento y firme la petición no sea atendido en los establecimientos participantes. La iniciativa no planifica eventos masivos, como sí fue el encuentro del domingo 10 de enero, en la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga, a la cual asistieron unas 2.500 personas, con el deseo de volver a una vida normal.

    ¿Que estamos haciendo?

    Estamos presionando a los organismos gubernamentales por el sentido común. Brindamos retroalimentación al gobierno sobre sus acciones. Señalamos medidas inútiles y, junto con expertos, proponemos soluciones a la situación. Brindamos asesoría legal . Apoyamos a las empresas en quiebra. Damos a las personas coraje y energía para los próximos pasos. Organizamos protestas públicas y apoyamos a los manifestantes. Estamos uniendo al público en general en una protesta a nivel nacional.

    Actualmente, a los restaurantes se les permite vender comida y bebidas solo para llevar. Como parte de las medidas para combatir la propagación del coronavirus, el gobierno cerró restaurantes la primavera pasada e hizo lo mismo a mediados de octubre. La prohibición ha estado en vigor desde entonces, excepto durante un breve período antes de Navidad. Aunque los restaurantes pueden vender comida y bebidas para retirar, según la firma de investigación Nielsen, la industria gastronómica de la República Checa está perdiendo 414 millones de coronas (casi 20 millones de dólarés) por cada día de cierre.

    El domingo se reportaron en todo el país 2.376 nuevos casos de COVID-19, el número más bajo de casos reportados diariamente desde el 13 de diciembre. El Ministerio de Salud ha declarado que considerará mover el país a un nivel más bajo en el índice de riesgo de PSA y aliviar algunas restricciones alrededor de escuelas y tiendas a mediados de febrero, pero no ha indicado si esto también incluiría restaurantes y bares.

    Mientras tanto, los objetivos que difunden los empresarios de bares y restaurantes en Praga, ya han expandido el movimiento a nivel nacional y concluyen con el siguiente manifiesto:

    No se trata solo de nuestro negocio, se trata de supervivencia.

    Hacemos un llamado a todos los emprendedores y a nuestros clientes: ¡no dejemos que la situación siga adelante! ¡Vamos a juntarnos! Comuniquémonos  y sumemos a nuestra iniciativa. Busquemos juntos una solución a la situación actual. ¿Cómo hacerlo?

    Coloque banderas nacionales en sus tiendas y en las ventanas de sus hogares.

    Mantenga sus tiendas iluminadas como señal de consentimiento

    ¡Abra sus negocios! Regístrate y te enviaremos instrucciones sobre cómo hacerlo.

  • El intervencionismo estatal castrante

    F.A. Hayek refiriéndose a la planificación central, sostuvo:  “A más planificación estatal, más difícil se le hace al ciudadano su planificación personal.” El tema de fondo es uno de principios, comenzando por nuestro inalienable derecho de ser libre para actuar en el marco de la moralidad y en busca de un bienandar que conduzca a un bienestar. Y lo que poco nos detenemos a meditar y comprender es la esencialidad de ser libres en la conducción de nuestras vidas, dado que de ello depende nuestro bienestar. Y la necesidad de esta libertad que nos fue legada en la misma Creación, surge a partir de las variantes que intervienen en nuestras vidas y debemos navegar de forma particular en la búsqueda de nuestros deseos y felicidad. Variantes que una planificación centralizada jamás podría suplantar. A modo de ejemplo: Un burócrata estatal podría decirnos que si nos lanzan una piedra, la esquivemos, pero jamás podrían predecir en el momento hacia dónde. En otras palabras, ser libre implica dejar al libre arbitrio sobre cómo reaccionar ante aquello que no podemos prever en tiempo real.

    En el contexto del complejo pandémico en que nos encontramos, no sólo nuestra sobrevivencia sino la misma civilización descansa en la posibilidad de las tragedias. Cada día que salimos a llevar a los hijos a la escuela los ponemos en riesgo de lesión o muerte, pero ello es esencial. Sin embargo, vemos a un SINAPROC que llega hasta prohibir bañarse en la playa cuando hay marejadas, que es, precisamente, el momento ideal para el surfista.

    Más allá debemos advertir que accidentes, tal como el pandémico que sufrimos, bien pueden tener un componente fortuito provechoso, tal como provechosas son las grandes olas para el surfista. Es decir, que se trata de una realidad que será enfrentada por una inmensa variedad de personas con diversidad de conocimientos y actitudes que les calificarán para enfrentar la particular situación; y el estado no debe jamás coartar aquello. Esas son las realidades de la ocasión y de las probabilidades. Y aunque por norma los accidentes no son provechosos, debemos prepararnos para encontrar en ellos el provecho. Esa es la realidad de nuestra existencia; y es lo que separa a los sobrevivientes de los que perecen. Frente a semejantes adversidades, lo único que podemos hacer es cargar a nuestro favor las probabilidades.

    Todo ello guarda un paralelo con aquello de quienes buscan detener el cambio climático; lo cual no sólo es absurdo sino imposible, dado que la constante universal es la del cambio. La probabilidad de un impacto de asteroide que cambie por completo nuestra existencia es real; y el reto está en prepararnos para ello.

    A todo esto, el uso y acuso de «la ignorancia del pueblo», como razón de una planificación central que llegue a reemplazar y controlar nuestro albedrío, es bochornoso. Y es bochorno que se presta para la peor de las catástrofes; es decir, la extinción de aquel don que nos provee de la gracia de la adaptación y la supervivencia. Aún más, y como bien lo señala Hayek: “Encontraremos que las instituciones de la libertad son adaptaciones al hecho fundamental de nuestra ignorancia, adaptada para lidiar con lo fortuito y sus posibilidades, no sus certidumbres.” El CORONA virus es lo que es; pero lo que no es certidumbre es cómo actuamos frente a ello.

    Y sigue Hayek advirtiéndonos: “El hombre aprende mediante la desilusión de nuestras expectativas. Y no debemos aumentar lo impredecible de los eventos mediante la tontería de nuestras instituciones. Y, por encima de todo, nuestro objetivo debe apuntar al aumento de las oportunidades de aquellos humanos desconocidos que puedan aprender acerca de las cosas que ignoramos, y que puedan ponerlas a uso y provecho de sus acciones.”

    Es, precisamente, por intermedio los esfuerzos ajustados de muchos, que podemos aprovechar el conocimiento de todos y no el de pocos. Es, precisamente, mediante el uso disperso del conocimiento es que surgen los grandes logros. La libertad es renunciar del control directo del burócrata gubernamental; ese cuya auténtica labor no es de liderar, como bien dice Irene Gimenez, sino de facilitar el que todos seamos líderes de nuestros destinos.

  • Una simpática forma de salir de cuarentena experimentan en Lituania

    En Lituania permanecieron confinados desde el 15 de marzo;  la cuarentena empezó prácticamente como en Panamá y Europa, alrededor del 15 de marzo y hasta el momento, los casos confirmados de coronavirus ascienden a unos 1400 y el número de muertes a 44.

    En la cuarentena en Lituania se podía salir a la calle, pero no más de 3 personas juntas. Todas las tiendas excepto las de alimentación estuvieron cerradas. Y también tuvieron muchas otras restricciones.

    Pero toda cuarentena llega a su fin y desde hace unos quince días, el gobierno puso en marcha una serie de medidas para ir regresando a la nueva normalidad, cumpliendo con la salud, pero tratando de preservar los negocios y trabajos.

    Con ese objetivo en mente, la capital de Lituania, Vilna, ha dispuesto una solución original y demasiado agradable, en especial, luego de haber estado bombardeados todo el tiempo con noticias sobre la crisis. Aprovechando que están saliendo de su duro invierno y vienen los meses primaverales y más cálidos, el Municipio informó que cedía gratuitamente todos  los espacios públicos en las calles, aceras y plazas para que bares y restaurantes puedan extender sus actividades hacia afuera de sus locales y atender a sus clientes manteniendo la distancia social.

    La razón de ello obedece a que a partir de esta semana que se reabrieron cafés, restaurantes y otros comercios, el Ministerio de Salud ordenó que se mantengan estrictas medidas de distanciamiento social: los negocios deben permitir un número máximo de clientes en sus locales, las mascarillas son obligatorias para todas las personas en los espacios públicos y las mesas de lugares de comida deben estar a una distancia mínima de dos metros. Con ello quedaban por fuera muchísimos lugares que no podían cumplimentar el requerimiento de la distancia. Entonces, decidieron convertir a la capital en un gigantesco mall al aire libre.

    Credit: Irmantas Gelūnas/Fotobankas

    Después de que el municipio de la ciudad de Vilna anunciara que está abriendo gratuitamente todos los espacios públicos de la ciudad para cafés al aire libre esta temporada, se recibieron 151 solicitudes de restaurantes, cafeterías y bares en solo un día hábil. Algunos cafés al aire libre solicitan la expansión de las mesas existentes, pero los restaurantes que antes no tenían acceso a las terrazas al aire libre también envían solicitudes, y ahora ven esta opción como la única forma de preservar los negocios, dijo el municipio de la capital en un comunicado.

    «La actividad es muy alta, lo que demuestra que los establecimientos de restauración ven esta oportunidad como eficiente y realmente pueden contribuir a la supervivencia de su negocio. Actualmente, procesamos todas las solicitudes, las dividimos en categorías, esperamos emitir permisos a las primeras en los próximos días y, en su mayor parte a las demás, a principios de la próxima semana ”. Esto debería permitir a los negocios “abrir, trabajar, mantener los empleos y maantener viva a Vilna”, dijo Remigijus Šimašius, el alcalde de Vilna.

    Credit: Irmantas Gelūnas/Fotobankas

    El municipio divide todas las aplicaciones en tres categorías. Los primeros, que solicitan el área de cafés al aire libre, que no interfiere con otros cafés, tráfico o residentes, recibirán permisos primero, señala el municipio. La segunda categoría son las aplicaciones que requerirán cambios en el estacionamiento, el tráfico peatonal o incluso el tráfico. Estas aplicaciones serán consideradas por los especialistas municipales responsables de la movilidad en el casco antiguo. La tercera y mayor categoría son las solicitudes donde varios establecimientos de restauración solicitan la construcción de mesas en la misma calle o plaza.

    Por ahora está previsto recibir todas las solicitudes antes del 29 de abril  y luego dividir el área del espacio público para restaurantes proporcionalmente. Los lugares más populares para instalar cafés al aire libre son aquellos donde residen la mayoría de los establecimientos de restauración y turismo: Dieciocho de los espacios públicos de las capital, incluida la céntrica plaza de la Catedral, Vokiečių St., J. Basanavičius Square, Užupis Angel Square, K. Sirvydas Square, Palangos St. sección, calle Vilniaus, Plaza del Ayuntamiento.

    Según el municipio, los residentes de Vilna evaluaron también con éxito otro proyecto, denominado Talonai.lt. A través de este sitio web, los residentes de Vilna pueden comprar los servicios de sus lugares favoritos y usarlos cuando esas instituciones abren sus puertas. 142 empresas de Vilna que prestan servicios de catering y otros servicios ya se han registrado en el proyecto Talonai.lt. De estos, 632 cupones ya se compraron por 9,200 euros, anuncia el municipio en un comunicado. En un futuro cercano, el municipio planea fortalecer este proyecto con una campaña de publicidad exterior. Pero por ahora, han encontrado en la primavera báltica, una hermosa oportunidad para salir de una crisis sin precedentes, con la esperanza de que negocios y personas encuentren un espacio donde practicar aquello viejo y conocido de la economía, denominado la acción humana.

  • Revisando el COVID-19

    El COVID-19 mata. Pero también matan el hambre y los desórdenes sociales, de manera que el reto está en buscar un balance en el protocolo de atención al paciente, que somos todos. El problema que surge ante todo ello es que las realidades patológicas virulentas apenas las estamos conociendo; lo cual nos fuerza a tomar medidas sobre la marcha. Ello me trae a mente la forma en que los pilotos enfrentábamos las tormentas en tiempos antes del radar; digamos que con cuidado y mucho culillo. El asunto es que anoche escuchaba a un experto que bien valía la pena escuchar; al científico y tocayo John P.A. Ioannidis, profesor en prevención de enfermedades en la escuela de medicina e investigación y políticas (epidemiología)… y para que abunde, experto en estadísticas y ciencia de data biomédica. Como dirían en nuestro interior: ¡Meto!

    Cuenta Ioannidis que el riesgo de morir por COVID-19 es algo así como el riesgo de morir en una ida en automóvil a Chiriquí. Y que el problema de muchas decisiones que se tomaron es que se basaron en data más que errada. Por un lado, la cantidad que moriría si Papachú gobierno no intervenía, hubiese sido inmensa. Pues, no lo fue. La realidad esta más cerca a uno de cada mil (1/1,000); es decir, 0.001… y nuevamente un ¡Meto! Bueno, entre los viejitos como yo y los que tienen problemas subyacentes, el asunto cambia.

    Pero los problemas del COVID-19 y, en particular de las decisiones tomadas entre nubes, turbulencia y relámpagos, es que el virus crea cosas como más desigualdad, quiebre de empresas, pérdidas de plazas de trabajo, y una gran depresión económica. Y ni hablar que un endeudamiento brutal de parte del gobierno y de los empresarios, grandes, medianos y pequeños. ¿Cómo le hará el gobierno panameño para mantener al casi cuarto de millón de burócratas gubernamentales? Y ni hablar la ruma de subsidios que no subsidian. Lo cierto es que el encierro cada día produce problemas más y más grandotes.

    Por un lado, está lo difícil de juzgar la efectividad del enclaustro y cierre de la economía que están creando problemas que muy bien pueden sobrepasar los del COVID-19, que es difícil, pero no menos la medicina; esa que ahora muchos ponen en tela de duda.

    Dice Ioannidis que debíamos considerar ir soltando a los jóvenes no con miras a reactivar la economía, sino a que se infecten; con lo cual se logra la inmunidad del rebaño, que le cortaría las alas al COVID-19. Es decir… de que la mayoría se va a infectar o todos, no hay duda. El asunto está en proteger a los débiles hasta que salgan la vacuna y la cura. Pero ¡ya!, soltar a los jóvenes; y al abuelo John, lo encierran en su cuarto hasta que pase el temporal.

    Y sí, la reapertura debe ser escalonada, pero ya. Algunos temas deben ser manejados a nivel del gobierno central, pero mucho no. La descentralización es esencial; ya que no podemos seguir pensando que tío gobierno es el Chapulín Colorado. ¡Y ojo!, con los tecnócratas, que fueron los que brincaron a cerrar y tal. El problema con muchos “expertos” es que lo son en su campo de especialización, pero no en todo el resto de las cosas que conciernen a la sociedad. Mala cosa cuando ellos deciden y nosotros pagamos; y no particularmente con dinero.

  • Cómo es la cuarentena «inteligente» checa, su estrategia de salida ante la pandemia

    República Checa es el primer país europeo que ha presentado una estrategia para levantar las medidas de confinamiento masivo, y es que, después de haber logrado aplanar la curva, están ya preparados para pasar de una cuarentena total a una ‘cuarentena inteligente’, como lo han denominado. Veamos cómo lo han conseguido.

    Desde el 7 de abril, los ciudadanos checos han podido salir a las calles para practicar actividades al aire libre como deporte, llevar a sus hijos al parque e incluso hacer viajes al interior del país, siguiendo ciertas normas, como el uso generalizado de mascarillas.

    Chequia, actualmente con 6,059 casos positivos y 143 fallecidos, con una población total de 10,650,000 habitantes, ha sabido controlar la pandemia con un gasto en sanidad per cápita mucho más bajo que países como España, Italia, Reino Unido, o Francia. ¿Cómo lo han hecho?

    Las medidas de confinamiento han ayudado, pero también ha sido clave la colaboración entre las autoridades checas y el Gobierno de Taiwan, compartiendo información privilegiada de cómo hacer frente a la pandemia, con el uso generalizado y anticipado de mascarillas (en contra de lo expuesto por la OMS) y la realización de test masivos de forma efectiva, así como el cierre temprano de fronteras con países como China. República checa, decretó el 12 de marzo el estado de emergencia con tan solo 116 casos positivos, a diferencia de otros países como España que no lo hizo hasta superar los 5000 casos.

    Pero otro foco importante del éxito en su gestión ante la crisis sanitaria, se encuentra en su sistema de salud. Primero expliquemos las diferencias entre los dos principales modelos sanitarios en la región europea:

    Sistema Beveridge. En este modelo, aplicado en países como España, Reino unido o Dinamarca, el Estado se encarga de absolutamente todo. Es el sistema utilizado por la mayoría de los ciudadanos ya que pocos poseen un seguro privado, y está controlado 100% por la administración central o regional. Los médicos son empleados públicos, y los gobiernos deciden cuántos hospitales se construyen y dónde. Tu médico y el hospital o centro de salud al que acudirás estarán ya asignados. Este modelo a pesar de que hasta ahora no había funcionado del todo mal, tiene 2 deficiencias principales: unas largas listas de espera y poca o nula libertad de elección de cobertura sanitaria.

    Pero existe otro sistema, más habitual en toda Europa; el sistema Bismarck, aplicado en países como Alemania y República Checa, donde hay sanidad pública, pero la diferencia es que no se gestiona desde el Estado, sino desde agencias de seguro públicas, no siendo éstas empresas privadas, sino un híbrido entre fundaciones sin ánimo de lucro y empresas estatales, por lo que compiten entre ellas, son independientes, pero a la vez tienen precios regulados. Por un lado, el Estado igualmente garantiza la cobertura universal, pero existe un mercado, lo que posibilita una competencia por ofrecer más cobertura, eficiencia y calidad y un servicio más personalizado.

    Esto se traslada al hecho de que, países como España e Italia, han sufrido un desabastecimiento importante de insumos y equipos médicos para hacer frente al virus, ya que el Estado es el encargado de ordenar cuánto y qué se compra, sin embargo, en países como República Checa, las clínicas y hospitales al tener una gestión independiente, pudieron buscar a tiempo, proveedores para suplir la falta de equipamiento sanitario, mejorando la gestión clínica y asistencial de los prestadores públicos, produciendo una mejor asignación de recursos para que los pacientes gocen de una atención adecuada. Eso, unido a la rápida respuesta del país con medidas oportunas y efectivas contra el covid-19, han hecho a República Checa un referente en la lucha contra la pandemia.

    Quieren conocer más? Les recomiendo escuchar hasta el final este didáctico video:

     

  • Ganadores y perdedores

    Estamos en el pico de la crisis. Aún no es momento de balances. Sin embargo, a juzgar por las acciones que se están tomando, ya podemos tener una previsualización de cómo será el cuadro. Porque el Coronavirus va a traer ganadores y perdedores.

    Ganan

    • Los Keynesianos, a corto plazo, porque ahora los bancos centrales, de países que ya estaban endeudados y con la carga fiscal al tope, van a emitir moneda. A largo plazo, esto va a traer inflación. Pero ahora hay que subsidiar, rescatar, pagar, comprar y mantener a toda costa la situación, así que el gasto público se disparará.
    • Los Reguladores, que ahora van a pasar por encima de las normas y van a expandir su poder.
    • Los Proteccionistas, que ahora van a cuestionar qué fármacos y equipos médicos vitales sean fabricados en China, que es curiosamente el país donde se originan las epidemias serias, poniendo en riesgo la cadena de suministros en un momento clave.
    • Los Xenofóbicos. Ahora cerrar fronteras y restringir el movimiento de personas parece buena idea.
    • La economía digital. ¿Seguro que Estonia estará lockdown? Perfecto, es normal para ellos! Ahora los pagos digitales, las compras a domicilio, el teletrabajo, las teleconferencias, las aulas virtuales, están demostrado su valor. Panamá por 10 años arrastró los pies en el tema y ahora vemos su importancia.

    Perdedores

    • China, por más heroico que haya sido su combate a la epidemia, la gente no se va a olvidar fácilmente sus laxas regulaciones ambientales y su falta de transparencia que hicieron las crisis peores.
    • El populismo como técnica de gobierno. Tanto a la derecha como a la izquierda, Trump, Bolsonaro, Nicolás Maduro, Lopez Obrador, Daniel Ortega, Nicolás Maduro, Pedro Sanchez con Pablo Iglesias, el movimiento de las 5 estrellas de Italia, Nicolas Maduro, todos los populistas menos Bukele de El Salvador, se han caracterizado por haber desechado las advertencias de que la crisis venía dura, y que era mejor prepararse para lo que venía. Algunos de hecho hicieron lo contrario organizado actos multitudinarios y masivos. Ahora los tecnócratas aburridos son los que están quedando mejor.
    • El liberalismo en general. Los estados han tenido que restringir libertades, intervenir economías, cerrar fronteras, expandir el gasto. Es 1930 de nuevo.
    • Los derechos de los animales. No solo mascotas abandonadas a su suerte, sino, peor, ahora la pregunta es, ¿“pruebas de laboratorio en animales”?, pues todas las que quieran!
    •  Las aerolíneas, el turismo y los hoteles. El virus viaja, y para que no viaje estas actividades han sido suprimidas mundialmente.
    • La economía mundial, es depresión lo que estamos viviendo. Peor que una guerra.
  • Estrategia de Salida

    La pandemia nos ha agarrado desprevenidos y ahora no nos queda otra que emprender el camino hacia la cuarentena absoluta. Por 15 días, prorrogables. O sea, sin plan B si el plan A, la cuarentena, no funciona. Porque la cuarentena tiene sus problemas, por ejemplo en Italia, parece que esta semana, la infección debe llegar a su pico, pero luego viene la recaída si no se suspenden todas las medidas.

    China pudo imponer una cuarentena estricta por dos meses porque fue sólo una región de China. El resto de China tomo medidas más leves y subsidió a la economía de Wuhan y Hubei. Eso no va a pasar con Panamá, nadie nos va a subsidiar. Por lo tanto, una vez frenemos la velocidad de expansión de la pandemia, toca encontrar alguna estrategia de salida, aún sin haber terminado los contagios y sin haber terminado la epidemia, o sea, poner a andar la economía con la epidemia aún sin haber sido extinguida. Una estrategia de salida.

    No somos un país confuciano, con gente inteligente, dispuesta a cumplir su misión. Una población homogénea trabajando con un equipo, el juega vivo, el que poco me importa, ahora nos pasarán la factura. Sin embargo hay maneras de mantener la economía andando en medio de una pandemia, y es el camino tomado por los vecinos de China, Corea del Sur, Taiwán, Singapur, Hong Kong, Japón. Sí, no somos asiáticos confucianos, pero tenemos que aprender o morir, sea de COVID 19 o de hambre, a ser un poco como ellos.

    Una estrategia de salida debe pasar por fomentar el trabajo en casa, y las ventas a domicilio, disminuir el tamaño del estado, mandando para su casa a los empleados públicos no esenciales aún con sueldos suspendidos. El Estado está en modo de guerra y solo los funcionarios esenciales para luchar contra la epidemia, los de seguridad, salubridad, quizás los maestros, pero no es posible que se hable de sacrificios y que la gente se quede en sus casas sin sueldo de sus empresas privadas o sin sus ganancias del día a día de sus negocios informales, mientras los empleados públicos se gastan los impuestos que ya no van a ingresar, trabajando medio día con salarios completos. ¡Con qué moral pueden los diputados exigir que los bancos, o sea los ahorristas, absorban las pérdidas de los pagos a préstamos que no van a recibir, si los propios diputados no están dispuesto a bajarse su salario!. Ni eliminar sin sueldo a las decenas de asesores.

    Panamá tiene un estado sobredimensionado y caro que ahora es un lujo; es el momento de entrar en economía de guerra y enfocar el gasto en sus funciones esenciales: seguridad, salubridad, relaciones exteriores. En lo que nos saque de la pandemia. Cortar subsidios, que ahora son un lujo, y ver qué se hace con la Asamblea Nacional, un Órgano más caro que por ahora es un estorbo, con diputados que de hecho están más para crear corridas bancarias y conatos de saqueos, que otra cosa.

    Los puntos claves para una estrategia de salida es hacer que la empresa privada vuelva a funcionar cuanto antes.

    Para eso se necesita, aparte de una ayuda fiscal, que la gente pueda salir a trabajar.

    Por lo tanto, mientras dure la cuarentena debemos apuntar a ser como Corea del Sur.

    1. Abrir empresas privadas.
    2. Testeo masivo de la población. Sin excepciones, tenemos que saber quién puede ir a trabajar y quién no.
    3. Política de información clara, tipo SMS masivos para saber quién esta contagiado, a quién quieren interrogar los investigadores del MINSA; quién no y qué medidas ha tomado el gobierno, no poniendo toques de queda por sorpresa. La información es vital.
    4. Vigilancia electrónica de los infectados, instalar cámaras termales con inteligencia artificial en el metro, paradas de buses, aeropuertos y puertos. Brazaletes con GPS a los infectados, vigilancia de sus teléfonos móviles, cuentas bancarias, y tarjetas de crédito y débito. Uso de drones en casos extremos.
    5. Mascarillas, mascarillas, mascarillas. Por ahora dejen las N 95 para los médicos y personal de salud o seguridad, eventualmente para todo el mundo. La gente tiene que salir a trabajar, pero tiene que dejar sus fluidos respiratorios apartados. El distanciamiento social funciona así, pero permite que las oficinas puedan funcionar. No se puede hacer distanciamiento social en el metro o en autobús, o en un taxi. En Asia los asiáticos prefirieron mascarillas para todo el mundo, y que la gente salga a trabajar, los europeos prefirieron no recomendar el uso de mascarillas, por razones más culturales que científicas, y bueno ahora tienen a todo el mundo en casa. Encerrados sin trabajar ni producir.

    ¿Quién tiene razón? ¿Quiénes van a salir mejor librados de esta crisis? Panamá debe ir pensando en un plan B. En una estrategia de salida.