Etiqueta: empleo

  • ¿Qué habilidades informáticas debo añadir a mi currículum?

    ¿Qué habilidades informáticas debo añadir a mi currículum?

    Todos los sectores económicos están sufriendo actualmente una transformación digital acelerada. Esto obliga a los trabajadores a dominar habilidades informáticas y competencias muy vinculadas a las tecnologías de la información y la comunicación (denominadas TICs) y la inteligencia artificial (IA) generativa.

    Hay competencias o habilidades que son imprescindibles para las nuevas profesiones que están surgiendo: adaptación al cambio, pensamiento analítico, pensamiento creativo y flexibilidad, y que nos pueden preparar para todos los trabajos que se crearán en los próximos años, sobre todo en la economía verde y la economía de datos, en inteligencia artificial, ingeniería, informática en la nube y desarrollo de productos.

    Según el Foro Económico Mundial, seis de cada diez trabajadores necesitarán formación antes de 2027, pero solo la mitad de los empleados tienen acceso a oportunidades de formación adecuadas en el momento actual. Al mismo tiempo, un informe publicado por este organismo estima que, por término medio, un trabajador necesita actualizar ya el 44 % de sus competencias.

    Creatividad, análisis y datos

    Las competencias más importantes para los trabajadores en 2023 son el pensamiento analítico y el pensamiento creativo, y seguirá siendo así en los cinco próximos años.

    Al mismo tiempo, los conocimientos tecnológicos y las habilidades informáticas, en particular en el ámbito de la inteligencia artificial y los macrodatos, adquirirán mayor importancia, y las estrategias de formación de las empresas se centrarán en este aspecto en los cinco próximos años.

    ¿A qué ámbitos afecta?

    La pregunta que cualquier persona se estará haciendo en este momento es: ¿afectará la revolución digital a mi ámbito profesional? Sea enfermero, abogado o administrativo, ¿cómo me afecta la irrupción de la robótica?

    La respuesta a ambas preguntas la tiene el informe del futuro del trabajo del foro Económico mundial (mencionado anteriormente) que predice que casi una cuarta parte de los puestos de trabajo (23 %) cambiará en los cinco próximos años. Es muy probable que la respuesta sea sí a esas personas, y además en menos tiempo de lo esperado.

    Por tanto, ante la no linealidad de las carreras (ya no podemos estar seguros de que si estudiamos derecho nos jubilaremos como abogados), se requiere una actualización continua a lo largo de nuestra vida profesional, y muchas de esas actualizaciones tendrán que ver con las competencias relacionadas con la tecnología, como las habilidades informáticas.

    Pero junto con el refuerzo de competencias digitales y tecnológicas, tiene que cambiar la mentalidad de los trabajadores y la necesidad constante de formación tiene que regir los principios de cualquier relación laboral en este escenario de irrupción tecnológica acelerada.

    Esto supone estar predispuesto a formarse durante toda nuestra vida profesional, aprender, desaprender y reaprender, en la empresa en la que en ese momento desarrollemos nuestro proyecto profesional.

    ¿Qué conocimientos o habilidades informáticas se necesitan?

    El manejo de ingentes cantidades de datos en todas las áreas de negocio de las empresas hace que se deban utilizar programas que sean capaces de analizar ese volumen de datos y proporcionar soluciones de negocios adaptadas a esa información.

    El big data requiere profesionales dinámicos y especializados que provienen de diversas titulaciones como ingeniería, economía, matemáticas y ciencias, pero también lingüistas, filósofos, periodistas, abogados, profesiones sanitarias, etc.

    En cualquier profesión será necesario dominar las habilidades informáticas para tener las capacidades de identificar, capturar, transformar, analizar e interpretar los datos para impulsar el valor y la innovación aplicada en diversas industrias, como por ejemplo las finanzas, la salud, los bienes de consumo o la tecnología.

    Para ello se requiere la utilización de conocimientos de estadística y econometría. Algunos de los programas básicos son R, R-Commander, Power BI, R-Estudio.

    Para administración bases de datos y extracción de datos, programas como PostgreSQL, MySQL, Power Query y Knime. Para la métrica de los datos, Power BI. También es muy frecuente la utilización de Phyton.

    Si se quiere aplicar la inteligencia artificial para el tratamiento de los datos en cualquier sector podemos usar los softwares: R (ML), R, IBM Watson (PLN), Power Automate (RPA).

    En cuanto a la aplicación de la inteligencia artificial generativa (IAG) existen ya más de 100 aplicaciones que nos pueden ayudar en el día de nuestras tareas más básicas: redacciones, presentaciones profesionales, automatizar tareas repetitivas administrativas, etc. Aunque solamente conozcamos a la famosa aplicación gratuita: ChatGPT. Existen muchas: Audio to Audio (A2A), Audio to Text (A2T), Brain to Text (B2T), Image to Text (I2T), Text to 3D (T23D), Text to Code (T2C), Text to Motion (T2M), Text to Video (T2V), etc.

    Revisar los requisitos de la oferta

    Lo más habitual es que en las ofertas de trabajo que encontramos actualmente en cualquier portal de selección ya vengan reflejadas estas habilidades informáticas como claves para ser el elegido en ese proceso de selección.

    Por tanto, cualquier persona que independientemente de su titulación quiera mejorar su competencia tecnológica tiene que tener inquietud y mostrar afecto por los datos, por la estadística, etc.

    Si bien es cierto que eran cuestiones que prácticamente solo dominaban los ingenieros por su formación curricular, ahora mismo cualquier recién graduado, independientemente del ámbito de conocimiento, sin conocimiento de datos se va a adaptar mal a la realidad de las empresas.

    Por tanto, perfiles híbridos con experiencia profesional y que manejen los datos a todos los niveles son los que responden a la necesidad del mercado actual.

    Como en los principios de selección natural del Origen de las Especies de Charles Darwin, solamente sobrevivirán en el entorno laboral aquellos que sean capaces de aunar los conocimientos más amplios de su carrera profesional con las habilidades informáticas que ayuden a desarrollar las áreas de negocio de las empresas.


    Este artículo forma parte de una colaboración con Becas Santander, una iniciativa global que ofrece becas, programas y contenidos gratuitos para adultos de cualquier edad. Más información en https://www.becas-santander.com.The Conversation


    Eva María Iglesias Guzmán, Directora Académica del Máster Universitario en Liderazgo y Dirección de RRHH, Universidad Nebrija

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • ¿Peligra su trabajo con la inteligencia artificial?

    Ante el acceso generalizado a la Inteligencia Artificial, hay preocupación sobre su impacto en el plano laboral. Algunos expertos creen que habrá cambios en casi todas las profesiones, y otros opinan que la tecnología ayudará a las personas a realizar sus tareas y creará nuevo trabajo.

    Google anunció el miércoles herramientas operadas con inteligencia artificial que se encuentran en proceso de prueba y pronto estarán disponibles para el público general.

    Las herramientas asistirán en escribir y organizar correos electrónicos, tomar notas durante una reunión, crear documentos con textos completos y presentaciones a través de aplicaciones que ya se utilizan popularmente, como Gmail, Google Doc o Slides. Las herramientas tienen como objetivo darle un “colaborador” a los humanos en tiempo real, dijo durante el anuncio Thomas Kurian, director de Google Cloud.

    Recientemente, Microsoft lanzó su nuevo motor de búsqueda con IA, que integra al ChatGPT, de la compañía OpenIA, que tiene la capacidad de generar largos y coherentes textos, códigos, explicar y razonar y proveer casi cualquier información.

    En los últimos 200 años, desde la Revolución Industrial, las nuevas invenciones han revolucionado los mercados laborales. Pero con la llegada de la IA, los expertos auguran que habrá cambios en casi todas las áreas profesionales.

    “A diferencia de estas otras innovaciones, la IA interactúa directamente con los humanos y la cognición humana: puede acceder a nuestras mentes. ChatGPT es solo el comienzo», dijo a la Voz de América Ashlesha Nesarikar, fundadora y directora de Plano Intelligence, una empresa de IA con sede en Texas. «Los trastornos causados por la IA superarán con creces nuestras experiencias”.

    Los artistas, por ejemplo, podrían ver su arte utilizado en obras derivadas. Los escritores creativos podrían ver copiados sus estilos. Los audios o videos podrían modificarse para cumplir nuevos propósitos, y equipos enteros creativos pueden ser reemplazados por una AI autónoma, explicó Nesarikar.

    Otros trabajos administrativos en contabilidad, derecho, finanzas, atención médica o educación, entre otros, podrían verse afectados gravemente a menos que impliquen una interacción directa con los clientes a nivel personal, indicó Nesarikar.

    Pero pese a los riesgos para profesiones tradicionales, Maura Grossman, profesora de Ciencias de la Computación de la Universidad de Waterloo, en Canadá, augura que se ganarán nuevos puestos de trabajo.

    “Ya podemos ver empresas que anuncian nuevos puestos para científicos informáticos y de datos familiarizados con ChatGPT, y para ‘ingenieros rápidos’ que pueden desarrollar consultas para generar resultados útiles”, dijo a la VOA.

    Selmer Bringsjord, director del Departamento de Ciencias Cognitivas del Instituto Politécnico Rensselaer de Nueva York, dijo que “en general, cualquier cosa que se pueda predecir con bastante precisión a partir de datos masivos sobre actividades pasadas debería ser posible de conquistar para la IA, lo que significa que cualquier trabajo humano que se base en datos anteriores está en riesgo».

    «Realmente, la creatividad es un gran factor decisivo”, dijo.

    Bringsjord apuntó que, tradicionalmente, los economistas usan modelos que implican que a medida que aumenta la automatización, la productividad humana también aumenta, y si esa automatización reemplaza a un humano, ese humano puede pasar a otro trabajo en otro sector del mercado.

    Sin embargo, “lo que los economistas hasta este punto nunca tomaron en cuenta explícitamente en sus modelos es la posibilidad de una inteligencia artificial que literalmente iguale o supere a la inteligencia humana en algunos dominios».

    «Esto ahora está empezando a suceder. Hay trabajos que ChatGPT puede hacer en todos los ámbitos, y mejor que cualquier humano”, indicó.

    ¿Cómo ser competitivos frente a la IA?

    La rapidez con que las herramientas de IA pueden realizar tareas es uno de los aspectos con los que los humanos tendrán dificultad compitiendo, por lo que es necesario adquirir nuevas habilidades, apuntaron los expertos.

    Grossman, por su parte, aseguró que “debido a que la IA no es completamente autónoma y puede cometer errores, todavía existe la necesidad de que un humano esté al tanto para verificar su trabajo».

    «Por el momento, las herramientas de IA aumentarán el trabajo de los humanos, en lugar de reemplazarlos por completo, permitiéndoles hacer más”, dijo.

    Esto trae consigo una nueva realidad. En el pasado, los estudiantes completaban su educación y capacitación e ingresaban a la fuerza laboral. Ahora “es posible que nos estemos moviendo hacia un mundo donde los trabajadores regresan periódicamente a la escuela a lo largo de sus vidas para volver a capacitarse a medida que avanza la tecnología”, agregó Grossman.

    Una estrategia sería vincularse a trabajos que hacen y mejoran la IA y los robots, dijo Bringsjord.

    Otros trabajos competitivos son aquellos que valoran la capacidad para resolver problemas únicos que requieran una gran precisión. Por ejemplo, personas especializadas en reparaciones graves en áreas como plomería o carpintería.

    Estos, aunque son servicios difíciles de ejercer por la AI, son mal remunerados, dijo David Autor, profesor de economía en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, el miércoles durante un evento del Instituto Brookings, un centro de investigación en Washington DC.

    “Tenemos muchas personas altamente estudiadas que realizan tareas profesionales, técnicas y gerenciales, ya sea investigación, medicina, derecho, o tareas creativas. Y luego tenemos muchas personas que están haciendo servicios en persona que son difíciles de automatizar pero también difíciles de hacer más productivos, y como consecuencia están bastante mal pagados y usan habilidades relativamente genéricas”, indicó.

    “Mucha gente podría ser un buen mesero o guardia de seguridad o limpiador con un poco de entrenamiento, y eso significa que esos no tenderán a pagar bien. Así que el desafío también es grande, ¿cuál es el nuevo terreno que se abrirá?”, agregó.

    Nesarikar, por su parte, apuntó que “la demanda de trabajo relacionado con la capacitación, las pruebas, el mantenimiento y el aprovisionamiento de aplicaciones de IA aumentará, aunque estos trabajos pueden requerir una educación técnica de nivel de maestría o experiencia equivalente”.

    Lo cierto es que no hay forma de detener la proliferación de la IA, según los expertos, así que los trabajadores deben evitar luchar contra los desarrollos y en cambio adoptarlos.

    «Es difícil proclamar cualquier trabajo como ‘a salvo’ de la automatización. Dicho esto, sigue siendo valioso desarrollar habilidades blandas, como la empatía, las habilidades de negociación y el sentido del humor, que serán difíciles de reemplazar con IA”, concluyó.

  • El cannabis ha agregado a la economía de Canadá $ 43.5 mil millones desde su legalización.

    Legalizado hace solo tres años, el mercado del cannabis ya hace una contribución económica considerable a Canadá, estima la firma Deloitte en un informe publicado este lunes.

    El informe ofrece una ventana a cómo la industria canadiense del cannabis ha impactado las finanzas del país en los últimos años y, en última instancia, concluye que el sector «ya es una fuente importante de crecimiento económico».

    El cannabis ha impulsado el producto interno bruto de Canadá en $43,500 millones, incluidos $13,300 millones en Ontario desde que se legalizó la marihuana recreativa en octubre de 2018, según la investigación.

    El estudio, publicado junto con el distribuidor provincial de marihuana, Ontario Cannabis Store, dice que por cada dólar en ingresos o gastos de capital, la industria agrega alrededor de $1,09 al PIB de Canadá y $1,02 al de Ontario. En tres años, el sector ha generado ventas de $ 8.700 millones y realizado gastos de capital por valor de $ 22.900 millones.

    El análisis arrojó además que, alrededor de $ 25,2 mil millones de esa contribución provienen de los ingresos laborales y con sus actividades económicas directas e indirectas, la industria del cannabis ha generado 151,000 empleos. Por cada millón de dólares en ingresos o gastos de capital, el sector del cannabis mantiene alrededor de cuatro puestos de trabajo en Canadá y Ontario uno. En dicha provincia, la más poblada y el motor económico del país, el cannabis han creado 48.000 empleos. “En el espacio de tres años, el sector del cannabis canadiense se ha arraigado y emergido como un nuevo motor de crecimiento económico, creando y manteniendo decenas de miles de puestos de trabajo en muchas comunidades de todo el país”, encontró el estudio.


    Fuente: Deloitte

    La investigación también estima que la industria ha generado $15,100 millones en ingresos fiscales canadienses y $3,000 millones para Ontario. Solo las compras de los consumidores generaron $ 2.9 mil millones en impuestos sobre las ventas y el consumo. «El sector también realizó importantes gastos de capital ya que las empresas invirtieron en bienes raíces, infraestructura y tecnología para iniciar operaciones o seguir creciendo», consigna el informe.

    «En el lapso de tres años, el sector del cannabis canadiense encontró su equilibrio y emergió como una nueva fuente próspera de crecimiento económico, creando y apoyando decenas de miles de puestos de trabajo en comunidades de todo el país», dice el informe. «A medida que el sector crece y madura, logrando el retorno de sus importantes inversiones de capital hasta la fecha, debemos esperar que tenga un impacto cada vez más fuerte y positivo en las economías nacionales y provinciales».

    Deloitte define las contribuciones económicas indirectas por la actividad generada en otros sectores, como la construcción y la fabricación, como resultado de la industria del cannabis, mientras que las contribuciones económicas inducidas se definen como el gasto del consumidor derivado de los salarios obtenidos de los trabajos relacionados con el cannabis. «Nuestra esperanza con este informe es que la gente se dé cuenta de que la industria ha hecho mucho más que simplemente proporcionar (a los productores autorizados) $4 mil millones de acceso minorista», dijo Rishi Malkani, socio de Deloitte que dirige la práctica canadiense de cannabis de la consultora. «Ha llenado las arcas del gobierno y ha sido una bendición para la industria de la construcción».

  • Baños públicos ya son limpiados por robots a mitad de salario humano

    Admitámoslo. En la actividad cotidiana hay tareas ingratas, y sin duda una de ellas es la de limpiar el baño, en especial en los lugares públicos debido al número de personas que los usan y a que nunca falta el desconsiderado de turno. Limpiar baños es una profesión absolutamente digna y respetable, pero no deja de ser una tarea que con la crisis del Covid-19  ha supuesto una mayor exigencia en los hábitos y rutinas higiénicas de muchas personas que no es muy fácil de controlar humanamente a tiempo completo.

    Poner a un robot al cargo de estas tareas puede ser una gran idea, ya que quita a los humano tener que realizar tan tediosos procesos. El problema es que los robots suelen ser toscos y poco eficientes dada la aleatoriedad propia de la suciedad.

    Entonces, ¿cómo podemos conseguir que un robot realice bien este trabajo, dado todos los factores de aleatoriedad que existen? En principio, la naturaleza de la suciedad es aleatoria, algo que va en contra de las funciones programadas de antemano con los robots.

    La solución es la realidad virtual y aprendizaje automático. Estos robots se basan en la naturaleza estática de los baños comerciales, que suelen ser muy similares.

    Somatic, una startup basada en Nueva York, ha creado el robot que deja impecables los aseos y que lleva a cabo su labor después de haber aprendido los pasos en una simulación de realidad virtual.

    Su diseño llama la atención dentro de que en términos de apariencia futurista no resulta demasiado atractivo, ya que en la práctica es una caja con ruedas y un brazo mecánico. De hecho, en declaraciones a los medios, el CEO Michael Levy, fundador de Somatic junto a Eugene Zasoba, lo define como “un minifrigorífico con un brazo robótico”.

    Sin embargo, su apariencia esconde la inteligencia que lleva dentro. De forma remota, el equipo de Somatic hace el trabajo usando una simulación de realidad virtual para enseñarle al robot dónde debe limpiar y debe aplicar productos químicos o bien secar, aspirar, etcétera. A modo anecdótico, el equipo lo llama «el peor videojuego de la historia».

    Tal y como explican sus creadores, los baños tienen la peculiaridad de que están diseñados de un modo muy similar siempre, los elementos que se encuentran en un baño son casi siempre los mismos. Además no suelen haber piezas sueltas o movibles. En otras palabras, si el robot practica en unos cuantos baños sabrá limpiar en prácticamente cualquier baño público con sólo conocer el mapa del baño.

    Este «diseño único» le ha permitido a sus creadores entrenar al robot en un baño nuevo mediante realidad virtual y de forma remota. Cuando el robot llega por primera vez a un baño nuevo sus creadores se conectan a él y «limpian» una vez el baño para que el robot aprenda cómo  hacerlo. A partir de ahí ya tiene un mapeado 3D del espacio y puede hacerlo por si sólo la próxima vez.

    Terminada la ‘clase’, y guiado por sensores, el Somatic primero desinfecta los inodoros con una solución química, después lanza un chorro de agua para eliminar la suciedad y el líquido anterior y por último mediante un aspirador seca el suelo y lo deja brillante.

    El robot, además de limpiar el baño, irá a recargar y rellenar productos químicos si es necesario. De hecho, según Somatic, puede hacer alrededor de 8 horas de limpieza en un día y puede abrir puertas y usar el ascensor para moverse por los edificios, en parte para encontrar estancias de suministro de equipos de limpieza.

    A Levy se le ocurrió la idea del robot limpiador de baños al acordarse de los años que desempeñó esa tarea cuando ayudaba en el restaurante de su abuelo.

    Esta inteligencia artificial ha empezado su andadura en oficinas, y quizá la epidemia de coronavirus y la necesidad de higienizar y desinfectar a fondo amplíen su demanda y traigan a sus artífices el éxito desde una vía inesperada.

    Sus creadores indican que el robot está pensado para trabajar en aeropuertos, oficinas, centros comerciales y lugares similares donde hay baños con una gran afluencia de personas. De momento ya está operando en varias oficinas de Nueva York donde se pasa el día dejando los baños impecables. Siendo un robot no se cansa ni se queja, a pesar de que su sueldo es la mitad de lo que le pagarían si fuese humano.

    A diferencia de otros robots, al de Somatic no se le puede comprar. En su lugar se le contrata, con un contrato de 40 horas semanales como a cualquier empleado. La diferencia es que su salario es de 1.000 dólares, mientras que un humano en situaciones similares y contexto podría cobrar más de 2.000 dólares. Según el fabricante, lo único que hace falta es darle agua y electricidad al robot para que haga su trabajo.

    Es importante reflexionar acerca de cómo la tecnología va influyendo en cada uno de los empleos y pensar en qué habilidades es importante que adquieran los distintos perfiles de trabajadores para poder reaprender y adaptarse a los nuevos cambios de su sector. El trabajo manual como el de limpiador de baños, será cada vez más reemplazado por robots, ya que cuentan con la gran ventaja de que pueden trabajar sin parar y no cansarse. En este caso, aún se necesitará la supervisión de una persona, por lo que muchos humanos compartirán tiempo con robots en lugar de ser remplazados por ellos.

    Los robots pueden sustituir a los trabajadores, y seguramente destruirán muchos puestos de trabajo como el citado, pero aún la inteligencia artificial no es capaz de lograr imitar la empatía y la creatividad de las personas, por lo que estas habilidades posiblemente serán irremplazables. En definitiva, lo importante es entender que la tecnología y el empleo no se oponen. De hecho, ambas van de la mano.

    En estos casos, un avance tecnológico supone un crecimiento económico y un aumento del empleo.

  • Un nuevo reto empresarial en la batalla contra el COVID-19

    Ya llevamos casi dos meses guerreando contra el COVID-19 y pareciera que esta batalla estaría, en principio, dominada, aunque aún no ganada.

    Por ende, los que viene ahora es una reapertura paulatina de actividades personales y económicas, tomando los mayores recaudos para no reavivar al enemigo, para protegernos de los riesgos latentes con los que tendremos que convivir por un buen tiempo, y para evitar caer en más daños de los que ya hemos sufrido.

    Entonces, cómo encaramos esta nueva batalla, ahora no solo contra el COVID-19, sino también la que debemos llevar adelante para mantener a flote a las empresas y a las familias que dependen del trabajo que ellas generan.

    Como mencione en el artículo anterior, saquémosle el polvo a las enseñanzas de Sun Tzu; todo esto se trata de mitigar las amenazas, minimizando las debilidades, aprovechando las oportunidades para maximizar las fortalezas, tomando decisiones combinadas de ataque y/o repliegue acertadas, para salir victoriosos.

    Comenzaré por hacer un rápido listado de lo que nos lega el Covid-19 y lo que entiendo que será la Primera Fase de una serie de medidas que tomar urgente para la continuidad de los negocios en esta realidad con la que deberemos convivir un largo tiempo según los pronósticos de los científicos.

    ¿Que nos deja  el COVID-19?

    • Capacidad instalada, física y humana, sobre dimensionada para el corto plazo, y quizás para muchos, para el mediano y largo plazo.
    • Entendimiento del potencial del uso adecuado de las tecnologías de información y comunicaciones que abrieron las puertas a un mundo nuevo para muchos.
    • Hemos tomado conciencia que los recursos son limitados, y se acaban si no son administrados eficientemente.
    • Que se crece a través del ahorro y no por el endeudamiento o apalancamiento desproporcionado.
    • Altos niveles de inventarios perdidos, paralizados o con escasa posibilidad de transferir, transformándose en activos ociosos o, peor aún, en activos nocivos.
    • Extrema estrechez de liquidez que limita y pone en riesgo, como pocas veces hemos visto a nivel global, la capacidad operacional de los negocios o empresas.
    • Reducción del flujo de efectivo y de financiamiento.
    • Disminución de la capacidad de pago.
    • Una cadena productiva paralizada, que comenzará a moverse muy lentamente y tardara un buennnn tiempo para alcanzar el nivel anterior al inicio de la pandemia.
    • Un contexto nacional e internacional complicado por lo que habrá que pulsear en condiciones extremas.

    Estos son algunos de los legados, la lista puede ser mucho más larga, queda en manos de cada uno para completarla con las particularidades propias y para clasificarlas dentro de un FODA como Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas, como ejercicio para iniciar la planificación de reapertura de actividades.

    Seguramente el primer planteo entonces será cómo se definirá la nueva cultura corporativa, el nuevo modelo de liderazgo y las nuevas normas de trabajo.

    El cambio radical se dará en la infraestructura tecnológica que necesitaremos para incrementar la flexibilidad; el reto será adaptarnos a los nuevos modelos de interacción en la forma de trabajar y dar respuesta a las medidas de seguridad necesarias en materia de teletrabajo. A las mediciones actuales deberán agregarse aquellas que midan el impacto que  tendrán estas formas de trabajo en nuestra agilidad, productividad, calidad o innovación y muy importante, cómo lo mediremos.

    Posiblemente cambien para siempre los diseños de nuestros espacios de trabajo, deberemos reasignarle un sentido al layout de nuestras oficinas y deberemos definir qué necesitaremos cuando regresemos a ellas tras el Covid-19. Ello nos llevará a identificar y encontrar ahorros de costos. Otro de los aspectos a considerar será analizar cómo cambiará nuestra relación con los stakeholders (clientes, proveedores, partners, comités de empresa, accionistas…) y sobre todo, pensar cómo cambiarán ellos.

    En esta etapa, las preguntas a realizarse serán,

    • ¿Cómo trabajábamos  antes del Covid-19, y cómo lo hacemos  ahora?
    • ¿qué productividad, calidad, nivel de innovación esperamos de las diferentes actividades que realizamos?
    • ¿qué procesos pueden realizarse de forma distribuida y cuáles no?
    • ¿qué hemos aprendido luego de haber pasado de un mundo de trabajo potencial a uno “en remoto”?
    • ¿cómo puede evolucionar la experiencia de empleado y cliente en esta nueva realidad?
    • ¿qué oportunidades se nos presentan? y
    • ¿qué otras organizaciones están sacando ventaja de esta profunda trasformación y cómo lo están haciendo?

    Con respecto a la relación laboral, se presentan nuevas dinámicas y formas de trabajo. Hay una notoria evolución de la cultura, liderazgo y gestión de personas; creación de perfiles profesionales nuevos, capacitación y formación adaptadas a los tiempos que corren; ello incluye nuevas tecnologías y herramientas de transmisión del conocimiento y colaboración. La nueva utilización del espacio de oficina tiene un impacto a medio y largo plazo en el portfolio inmobiliario. La experiencia de empleado y la experiencia de cliente en el contexto de esta realidad se asentarán en la orientación a las nuevas necesidades de los clientes y las oportunidades que éstas generan.

    Resumiendo, el cambio se concentra , en la digitalización, la cultura del trabajo distribuido, el replanteamiento de algunos procesos y la reorganización de los espacios de trabajo.

    Como también mencionara, es indispensable poner en práctica el sentido común (que a veces es el menos común de los sentidos) reconociendo la realidad del presente para poder proyectarse hacia el futuro.

    Hacer lo mismo esperando resultados distintos, es lo peor que podemos hacer.

    Y finalmente, la gran pregunta, ¿Cómo proyectarse al futuro?

    Para asegurar el éxito de esta nueva  modalidad de trabajo, se deben crear metas escalonadas, con objetivos claros y realizables, acciones concretas y viables e indicadores consensuados,  que ayuden a que la implementación se haga de manera efectiva y alineada a la estrategia de la compañía.

    Los retos de esta etapa serán poder  coordinar las diferentes iniciativas para lograr una mejora real en nuestra forma de trabajar, encontrar la forma más adecuada a las necesidades de las empresas para seguir trabajando con esta nueva realidad y que éste impacto sea positivo para la sostenibilidad humana, económica y medioambiental de nuestra compañía.

    Si bien una situación de crisis tiene connotaciones negativas, en ellas también surgen elementos positivos como oportunidades para cambiar enfocados al crecimiento, recordemos el ave fénix. Por eso es cierto lo que tanto se dice en estos días: es el momento de reinventarnos.

    El éxito de esta nueva batalla contra la pandemia económica depende del poder de adaptación que tengamos los particulares, no solamente a nivel empresarial, sino que también a nivel personal y profesional para ser realmente productivos, y de los gobernantes  para recrear el ambiente propicio que nos permita desarrollarnos en los diferentes roles que jugamos, para así poder encontrar un rol positivo en el nuevo mundo que se avecina.

  • Las tres reformas para el día después. Parte II. Lineamientos para una reforma laboral

    La pandemia, pero especialmente el lockdown draconiano, está generando ya mismo, graves dificultades económicas para mantener el régimen ya no de crecimiento, sino de estabilidad económica. En mi anterior artículo, hice un planteo sobre las tres reformas necesarias para enfrentar el día después. Ya me he referido  en la primer parte a la Desburocratización del Gobierno y paso a explicar a continuación la II Reforma, referida al ámbito laboral.

    La globalización de la competencia y el aumento del desempleo, deben movilizar al gobierno a buscar un gran consenso entre trabajadores (hoy mayormente desempleados), sindicatos y empresas para comenzar la senda reformista en materia laboral. La segunda gran reforma es necesaria si queremos ser atractivos en la oferta de “marcos institucionales” al mundo y evitar una caída catastrófica en nuestros indicadores, y por ende, la inversión, sea local o extranjera. De continuar la persistencia de este rígido sistema, pensado en y para un contexto diferente, no sólo será un obstáculo para la creación de empleo, sino que además  dificultará la adaptación de las condiciones de trabajo al cambio organizacional y tecnológico que se avecina post pandemia.

    La regulación laboral panameña es de las más rígidas de la región. En el plano de las relaciones individuales de trabajo se destaca el privilegio a los contratos por tiempo indefinido y la fijación de fuertes indemnizaciones al despido. Sumado a ello la profusa y detallada regulación de las condiciones de trabajo por medio de leyes de carácter general. En el plano de las relaciones colectivas, el monopolio legal de la representación sindical y la negociación  colectiva centralizada en torno de grandes sectores de actividad, como puertos, aviación, construcción, etc.  Adicionalmente, los altos costos extra-salariales resultantes de las contribuciones obligatorias de las empresas y los trabajadores con destino principal al régimen de seguridad social y al sostenimiento de los servicios de salud provistos por la Caja del Seguro Social.

    Comparativamente en la región, de acuerdo al informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Medición del Costo del Trabajo A salariado en América Latina y el Caribe, Panamá sólo es superada por Bolivia, en rigidez regulatoria y costo laboral por despidos combinados. A nivel regulatorio, sólo es superada por Venezuela y por Chile, pero en Chile el costo asociado es menor, lo mismo que Venezuela.

    Con respecto al costo no salarial/ PIB, Panamá (51 %) se sitúa por encima de las dos medias regionales también (49,5 %). Con respecto a los costos no salariales asociados al trabajo, Panamá sólo es superada por Argentina que tiene el nivel máximo de la región. Y con respecto al indicador de PIB por trabajador, Panamá tiene un indicador superior a la media de la región, sin embargo, Trinidad y Tobago tiene  casi el doble de aporte al PIB  debido al costo salarial que se sitúa por debajo de la media.

    La tarea por delante es mover a Panamá a cuadrantes verdes, por debajo de la media. ¿Por dónde comenzar? Planteando los lineamientos de una real y efectiva flexibilidad laboral (nuevas formas de contratos flexibles), la disminución de los costos laborales (reducción del costo de los despidos y la baja de las cargas patronales en materia de pago de indemnizaciones) y la libre elección o afiliación sindical.

    «Trabajo esclavo, precariedad laboral, derechos inalienables, neoliberalismo,  explotación», son parte de un extenso diccionario folklórico dominado por el sindicalismo y un ala progresista que hace callar a cualquiera que quiera demostrar que hace tiempo ya que el Estado empleador terminó reemplazando un auténtico mercado laboral que no funciona (debido a las restricciones laborales) llenándolo de empleados improductivos, culpables entre otras cosas, del crónico déficit fiscal. El sector privado panameño genera cada vez menos empleos por la rigidez, la litigiosidad, la conflictividad y los altos costos que forman este verdadero cepo laboral definido por los propios sindicatos en la mayor parte de los casos. Prueba de ello es la necesidad de establecer Contratos Ley especiales para cada inversión extranjera que quiere establecerse en el país. Una excepción a la vara común que deben soportar sobre todo pequeñas y medianas empresas, así como los noveles emprendedores de esta era tecnológica.

    Los lineamientos básicos de una Reforma deberían concentrarse en menos contratos. El actual Código, con cantidad de modalidades de contratación debe reducirse a pocas y efectivas fórmulas, sean los contratados nacionales o extranjeros. La libertad sindical, esto es, afiliarse o no, aportar o no, o la cantidad de sindicatos, debería quedar garantizado.

    Por el lado de los costos laborales,

    • En cuanto a las remuneraciones, se debería poder pactar con la empresa desde la estructura, oportunidades y hasta la forma de pago.
    • El monto de los salarios no debería ser inferior al de los mínimos legales a la fecha. Los incrementos salariales que se fijen es potestad de cada empresa y deberían ajustarse a las pautas de productividad, eficiencia y racionalidad.
    • La extensión de las vacaciones, las formalidades, los requisitos y oportunidades de goce, el tiempo y el pago, las debería fijar cada empresa.
    • El sistema de licencias los debería definir cada empresa.
    • La jornada de trabajo, debe poderse cambiar la duración y ser definida por cada empresa, de acuerdo a sus necesidades.
    • Las mayores horas trabajadas se deben pagar como las tradicionales horas extras.
    • En cuanto a las indemnizaciones, se podrá definir por empresa la extensión y modalidades para el preaviso y montos de las indemnizaciones por despido.

    Es necesario reducir el impuesto al trabajo; ningún país que se pretende competitivo, puede mantener las cargas sociales que tiene Panamá.  Y tenemos que hacer un enorme esfuerzo para invertir en la capacitación de la gente, no de los sindicatos o sus afiliados solamente.

    Ello nos lleva a otra reforma en conjunto a paralela a ésta, que es abordar el sistema de seguridad social en cuasi quiebra y fuertemente desacreditado en la opinión pública.

    Desde que se estableciera como sistema de carácter  nacional y basado en la solidaridad inter-generacional ,el  régimen previsional no fue modificado sustancialmente hasta mediados de los años 2000. El proyecto en elaboración estaba inspirado en la reforma chilena de 1980 y se proponía sustituir en el largo plazo el antiguo sistema público de reparto por otro de capitalización individual. Al ser una reforma a medias, tres pilares, quedó pendiente lo importante del sistema chileno, que es fundamental, que estos fondos son administrados por gestores privados de pensión.

    Esta reforma previsional según el modelo chileno reviste de un fuerte valor simbólico (reconocer que los aportes al sistema son privados pero contradictoriamente administrados por el sector público), al tiempo que ofrece a los empresarios, sindicatos y  banqueros, nuevas oportunidades de negocios a través de los fondos privados de pensión. ¿dije sindicatos? sí, sindicatos ingresando en negocios que tradicionalmente han sido manejados por banqueros o empresas administradoras de fondos.

    La  administración de los fondos de capitalización pueden quedar a cargo de sociedades constituidas a ese único fin, pero la recaudación de los aportes y para vencer la resistencia inicial, seguiría a cargo del Estado, que luego los  giraría a cada entidad. El Fondo de Jubilaciones y Pensiones debe conformar un patrimonio independiente y distinto del patrimonio de las AFP y sus bienes y derechos deben ser inembargables y destinados a generar las prestaciones establecidas por ley. Las AFP cobran comisiones libremente establecidas, a cargo de los afiliados. Las inversiones de los fondos se efectuarían según un menú definido de instrumentos de inversión, debiendo estar todas las inversiones autorizadas por la Superintendencia. Los trabajadores contarían con la opción de traspasar sus aportes capitalizados a otra AFP en tiempos a definir y para fomentar la competencia entre ellas para beneficio del empleado.

    El acceso a estos ahorros privados de largo plazo que implicaría el sistema de capitalización sería un poderoso incentivo para la reacción favorable del sector de los bancos y las entidades financieras y de seguros, creación de instrumentos de inversión diversificados, sofisticados y un mercado secundario vigoroso. Sería dinamizar el tan alicaído sector de servicios que supimos ostentar.

    Vayamos un poco a la región para ver si ha habido experiencias recientes en temas laborales. Primero, una aclaración de datos: los números presentados más arriba son los últimos disponibles, y son anteriores a la Reforma Laboral implementada por Brasil. La reforma brasilera  se produce en el 2017, con 17.082 sindicatos en contra, pero con una caída de su PIB del 3,6 %, su recesión más grave en varias décadas y un indicador de desempleo cercano al 13,1  %, que fueron lo suficientemente convincentes para que la misma fuera aprobada por amplia mayoría.

    Los principales puntos de la reforma en Brasil son  1- Prevalecen los acuerdos por empresa y a nivel individual sobre las convenciones colectivas de empresa y por actividad. Permite adaptar condiciones laborales a realidades de cada sector y empresa y fortalecer el vínculo entre costo laboral y la productividad. 2- Permite acuerdos individuales para negociar fraccionamiento de vacaciones, pautas y jornada laboral y otras condiciones de trabajo.3- Se crea la figura de trabajador autónomo o monotributista que pueda prestar servicios a un único empleador pero sin el vínculo laboral permanente. 4- Determina que la contribución a los sindicatos pasa a ser voluntaria. 5- Crea nuevos tipos de contratos de trabajo y flexibiliza los procesos de contratación. El tiempo parcial puede ser de hasta 30 hs semanales, sin hora extras o de 26 hs semanales con hasta 6 hs extras. 6- Elimina la obligatoriedad de negociar con los sindicatos despidos colectivos. 7- Se flexibilizan las condiciones de desvinculación.

    Los primeros seis meses de reforma brasileña no redujo ni amplió los empleos, aunque sí hubo enormes cantidades de despidos laborales de común acuerdo, aumentó de 805 en noviembre del 2017 a 12.256 en abril del 2018, pero simultáneamente comenzaron a emplearse miles de personas que estaban en el mercado informal (con ello, ya podían acceder al mercado formal del crédito). También ha sido muy fuerte la caída de los juicios laborales iniciados por los trabajadores, que se redujeron 46% entre noviembre de 2017 y abril de 2018 en comparación con el mismo período 12 meses antes. De acuerdo al magistrado Ives Gandra da Silva Martins Filho, magistrado del Tribunal Superior del Trabajo (TST), con la reforma laboral de Brasil se crearon 500 mil puestos de trabajo. Finalmente, la tasa de desempleo ha ido reduciéndose lentamente hasta el 11.9 estimado para este año por la Organización Internacional del Trabajo (ILO). Lastimosamente, el Covid-19 afectará seguramente el camino emprendido de la Reforma, que incluso sin esa irrupción, aún es demasiado temprano para evaluar en su verdadera dimensión.

    Consideración especial sobre el salario mínimo.

    Miremos un poco los números proporcionados por los últimos informes de la Organización Internacional del Trabajo. La parte I del Informe Mundial sobre Salarios 2017 muestra que tras la crisis financiera del periodo 2008-2009, el crecimiento del salario real mundial comenzó a recuperarse en 2010, pero se desaceleró a partir de 2012, para caer en 2015 del 2,5 por ciento al 1,7 por ciento, su nivel mínimo en cuatro años. Ello marca un menor crecimiento salarial a escala mundial. Sin embargo, cuando el índice comienza a descomponerse, los países emergentes son los que acusan el peor comportamiento y en cambio, en los países desarrollados el crecimiento salarial ascendió. Entre los países desarrollados del G-20, el crecimiento salarial real trepó del 0,2 por ciento en 2012 al 1,7 por ciento en 2015, la tasa más elevada en el último decenio. El mismo informe señala: “Buena parte de estas tendencias se explica por el crecimiento salarial más acelerado en los Estados Unidos y Alemania”. Casualmente, estos países no poseen en su legislación un salario mínimo. Mejor dicho,  no existe  en casi todos los Estados  de los Estados Unidos y, al momento de la medición, Alemania aún no había establecido el salario mínimo que introdujo Angela Merkel.

    Regresando al Informe, pero esta vez el último disponible 2018/2019, el crecimiento mundial de los salarios en 2017 no solo fue menor que en 2016, sino que registró la tasa de crecimiento más baja desde 2008, situándose muy por detrás de los niveles alcanzados antes de la crisis financiera mundial. El crecimiento mundial de los salarios en términos reales (es decir, ajustado por la inflación) disminuyó del 2,4 por ciento en 2016 a un mero 1,8 por ciento en 2017. En Europa la tendencia fue  seguir disminuyendo hasta alcanzar un crecimiento cercano a cero en el 2017 por razón del crecimiento menor de los salarios en países como Alemania y Francia, y de la disminución de los salarios reales en España e Italia. ¿Es demasiado casual atribuir este comportamiento a la introducción del salario mínimo en Alemania? Son preguntas por ahora.

     

    Aún se están analizando los efectos de la imposición del salario mínimo en Alemania, pero ya hay algunos estudios, como el de Oliver Bruttel, economista y director del centro de negocios e información para salarios mínimos en Berlín, que explicaba en un trabajo publicado en 2019 que «nuestra investigación sugiere que el nuevo umbral salarial ha llevado a un aumento significativo en los salarios por hora para aquellos que ganaron menos de 8,50 euros por hora antes de la introducción del salario mínimo. Sin embargo, este aumento en los salarios por hora no se traduce completamente en un aumento en los salarios mensuales, ya que la evidencia disponible sugiere que las horas de trabajo se han reducido al mismo tiempo».

    Este experto argumenta que incluso cuando algunas investigaciones encontraron algún efecto en el empleo, ya sea positivo o negativo, su tamaño ha sido insignificante en relación con el número total de empleos. Además, este experto añade que «como en otros países, el salario mínimo no ha ayudado a reducir la dependencia del bienestar y el riesgo de pobreza… mientras que las empresas que tuvieron que aumentar los salarios porque pagaban a algunos de sus empleados menos que el salario mínimo antes de 2015 vieron disminuir sus beneficios».

    En Europa, Dinamarca, Suiza,  Italia, Chipre, Austria, Noruega, Islandia, Finlandia y Suecia no existe un salario mínimo establecido por ley, pero los trabajadores de los países nórdicos disfrutan de unos salarios medios comparativamente más altos. En 2019, los empresarios daneses pagaron unos mínimos de 16 dólares por hora por trabajador; una de las remuneraciones por hora más alta de la UE.

    En las Américas, el salario mínimo mensual  ha aumentado en gran parte del continente en el 2020 para preservar el poder adquisitivo de la población, cerrar brechas sociales y hacer frente a la devaluación de algunas monedas. Sin embargo, tener un salario mínimo legal no va acompañado en buena parte de los casos, a la productividad del país. Por ejemplo, tomando las referencias del último estudio comparado en la región, del 2017, nos revela cifras como las siguientes: Panamá es menos productiva que Chile, pero su salario mínimo es mayor. A su vez, Trinidad y Tobago con un salario mínimo mucho menor al panameño, es considerablemente mucho más productivo que Panamá.

    Por otro lado, si el salario mínimo se fija por encima de lo que trabajadores con muy pocas habilidades o experiencia, pueden aportar al empleador, éstos continuarán sin conseguir el puesto y se verán obligados a dedicarse a algún trabajo informal. Panamá tiene un gran porcentaje,  casi 45 de cada 100 personas ocupadas, exactamente 716,113 personas, en empleos informales, según la última Encuesta del Mercado Laboral del 2019.  Nadie es informal voluntariamente. La informalidad, en todas partes del mundo, es causada por las malas leyes y el exceso de regulaciones.

    Es imposible una estrategia de mercado y competitividad internacionales manteniendo relaciones de trabajo propias de una economía intervenida o estatizada de los 70s, especialmente ahora en un escenario post pandemia  y  una  situación  de  grave  emergencia  económica. Las demoras en tomar ciertas medidas para adecuar nuestro sistema laboral, agravarían el desempleo. Este debate se funda en la necesidad de construir sistemas laborales compatibles con el objetivo de defender el empleo existente y de crear nuevos puestos de trabajo, adaptándose a los cambios y poniendo énfasis en la formación profesional.

    Posiblemente habrá grupos que se perciben perdedores de las reformas y con poder de  veto en el proceso decisorio, pero si prestan atención a lo expuesto más arriba, deberían poder transformar este escenario perdedor, en una auténtica situación de ganancia para todos, donde se logre dejar atrás la crisis por medio de la estabilización de la economía. Sino, como dijera el Premio Nobel de Economía Gary  Becker, nos sucederá que «Cuando el salario no se ajuste a la productividad, la productividad se ajustará al salario».

  • Hay oportunidades de empleo en tiempo de coronavirus?

    La semana pasada, 5.2 millones de estadounidenses solicitaron una prestación por desempleo debido a la crisis actual, y unos 22 millones lo han solicitado en las últimas cuatro semanas. Teniendo en cuenta a los contratistas, los recién graduados y otros que no podría optar a una ayuda por desempleo, los números podrían ser aún peores.

    Una encuesta reciente de Gallup, empresa estadounidense de análisis y asesoría, realizada del 30 de marzo al 2 de abril encontró que el 40% de los trabajadores de EE.UU. afirmó que su empleador había congelado la contratación y el 33% declaró que sus empleadores redujeron las horas.

    En cuanto a Panamá, aun cuando en este momento es difícil definir cuál será el impacto de la pandemia de coronavirus en la economía, y particularmente en el mercado laboral, es evidente que los niveles de desempleo en el país, situados en 7.1% al cierre de 2019, registrarán un fuerte incremento en lo que resta del presente año.

    Además, hay que tener presente que, según la Encuesta del Mercado Laboral (EML) de agosto de 2019, en Panamá había unas 716,113 personas ocupadas en empleos informales, es decir, aproximadamente 45 de cada 100 ocupados, y ninguna de estas personas está laborando u obteniendo algún ingreso en este momento de Toque de Queda total.

    En el último mes, 2.583 empresas han suspendido contratos laborales. De acuerdo con las estadísticas del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), hasta el 15 de abril, 48.498 personas mantienen en pausa su relación laboral, es decir, no están generando ingresos. La provincia más afectada es Panamá, con 28.829 contratos suspendidos. Le sigue Chiriquí con 5.567 y Panamá Oeste con 3.304. El 85% de los contratos suspendidos se ha registrado en el sector terciario (servicios). Los pronósticos indican que la tendencia continuará agravada por la pandemia y que el desempleo alcanzará un mínimo del 14% para finales de 2020.

    Por lo que la pregunta es ¿habrá alguien que está contratando?, ¿vale la pena solicitar un trabajo ahora?

    «Sí, hay oportunidades para aquellos en la búsqueda de empleo y todavía vale la pena seguir con su búsqueda», dijo Alison Sullivan, experta en carreras del portal web Glassdoor. “Puede que tenga que ajustar aspectos de su búsqueda de trabajo a medida que las cosas cambian durante el brote de coronavirus. Por ejemplo, los tipos de oportunidades y la abundancia de ellas se verán diferentes, dependiendo de la industria en la que se encuentre”.

    Según LinkedIn, algunos de los trabajos más solicitados son: empleos en la venta minorista de bienes de consumo, logística y atención médica, a medida que estas industrias evolucionan para satisfacer la demanda.

    «Vemos una clara activación de las ofertas en trabajos relacionados con los servicios esenciales que necesitamos para vivir», le dice a BBC Mundo Andrea Ávila, directora general de la consultora Randstad en Argentina y Uruguay.

    «Esto es en respuesta a la avalancha de productos de despensa y compras de productos de limpieza y desinfección, entre otros, por parte de los consumidores cuando reaccionaron a la crisis del coronavirus en desarrollo», explicó Mark Hamrick, analista económico senior de Bankrate.com. “Muchos empleados que han sido despedidos tendrán la oportunidad de regresar al trabajo. Queda por ver cómo el daño duradero a la economía persistirá ayudando a dictar los niveles futuros de empleo».

    Según el portal de empleo InfoJobs, la oferta de trabajos en España ha aumentado en el área de salud y el sector farmacéutico. Específicamente los perfiles más demandados son, además de enfermeros y médicos, trabajadores de limpieza, seguridad y vigilancia, y personal de almacén.

    La mayoría de los estados en EE.UU. han ordenado a los trabajadores no esenciales que se queden en sus casas. En la encuesta realizada, Gallup encontró que al 57% de los trabajadores se les ha ofrecido tiempo flexible u opciones de trabajo remoto.

    Esto podría tener un efecto duradero en la forma en que trabajamos mucho después de que termine la cuarentena. Tres de cada cinco trabajadores estadounidenses, es decir, un 60%, que han cambiado a trabajar de forma remota durante la pandemia desearían seguir trabajando desde su casa después de que termine. Solo al 40% le gustaría regresar a su oficina y trabajar como lo hacían antes de la crisis.

    «Gracias a la tecnología, todavía hay vías para establecer redes y expandir su red profesional mientras trabaja desde su hogar», afirmó Sullivan. “Muchas organizaciones profesionales ofrecen eventos virtuales u horas felices, que pueden ayudarlo a conectarse con sus pares y perfeccionar sus habilidades de comunicación por video. Además, hay muchas maneras de conocer y establecer nuevas conexiones profesionales a través de plataformas de redes profesionales”.

    Ánimo entonces, a sumergirse en las redes y enviar Cvs, postularse y buscar en los sectores mencionados. Pueden ser temporales, pero al menos permiten mitigar el mal momento de quedarse sin ingresos y por qué no, una oportunidad de descubrir o mejorar otras capacidades.

  • Las tres reformas necesarias para  el día después. Parte I. La necesaria desburocratización.

    El panorama se nos presenta sombrío. Con  todo lo optimista que uno quisiera ser y ver el vaso medio lleno, lo cierto es que  para atenuar los primeros pronósticos del Banco Mundial sobre una caída de al menos 2 puntos del PIB panameño, no hay plan estatal que pueda funcionar. Sencillamente porque una caída en los ingresos estatales de cerca del 50 %, están demostrando que no sólo la situación económica ya venía un tanto débil, sino que agravada ahora por el Covide-19, no tendrá la fortaleza suficiente para sostener por un lado la burocracia estatal y por el otro, mantener la rueda de la actividad económica girando. Doble carga para un sector privado que a raíz de la pandemia, es descubierto por primera vez por mucha gente, como el real hacedor y generador de empleos y riqueza.

    Para romper con esta situación y generar crecimiento sin trauma, se deben adecuar los “marcos institucionales”. Ellos son los que permiten que fluya la inversión en un marco de competencia de jurisdicciones cada vez más acentuada; y más ahora con la aparición del Covide-19. Los países compiten ofreciendo “marcos institucionales” para atraer los recursos cuya movilidad ha acelerado la globalización. Tanto sea para atraer recursos externos como para retener a los propios. Los países que pueden ofrecer esas condiciones reciben recursos, los que no, los expulsan (personas, capitales, ideas, innovaciones, tecnologías).

    Entonces, ¿qué deberían hacer los responsables de las políticas públicas, no sólo para alivianar al único sector productor que hoy no puede soportar la enorme carga que pesa sobre sus actividades, sino para convertir al país en un imán para las inversiones, sean locales o extranjeras?  Tres reformas. Tres reformas correctas que lograrían transformar la Pandemia, de ser una amenaza a una enorme oportunidad para el país. Tres reformas que generarían un éxito económico como pocas veces visto. Tres reformas para situar al país en pocos años en la cima de cualquier  reputado ranking global.

    Primer reforma. Desburocratización del estado.

    Las necesidades estatales no han decrecido; curiosamente, a pesar de ya lejanas privatizaciones,  de la implementación de programas de modernización de la administración pública y el espectacular crecimiento que se ha logrado en los años post invasión, el Estado sigue utilizando mayores recursos en el gasto corriente, particularmente en el pago de salarios y compensaciones. El problema es la desorganización interna de las organizaciones públicas, y, si sumamos a esta desorganización el hecho de que la cultura paternalista  y el estado visto como generador de empleo ha continuado en aumento siempre, alcanzamos a visualizar el porqué de la necesidad de que los recursos con los que se mueve el sector público tengan que ser usados con la mayor eficiencia y eficacia posible.

    Complementariamente a ello, el exceso de regulaciones es motivo de una mala calidad institucional porque involucra al Estado en actividades que no debería realizar, crea gigantescas burocracias para atenderlo, oportunidades de corrupción y desvía la atención de los funcionarios electos de cuestiones que deberían ser prioritarias.

    El enfoque analítico necesario en esta reforma debe estar centrado en redefinir el rol del Estado, en delimitar las áreas de las que debe ocuparse y en establecer la estructura con la que debería hacerlo, eliminando o redefiniendo aquellas otras en las cuales se observe que han cumplido ya, o que nunca han cumplido, el objetivo para lo cual fueron creadas. El conjunto de acciones vinculadas con esta Reforma debe estar dirigido básicamente a mejorar la calidad y cantidad de prestaciones del Sector Público a la par que disminuyendo su costo por servicio, al impacto cuali-cuantitativo sobre el personal y a una re-definición de las estructuras del aparato estatal. Estas acciones implican lograr una mayor eficiencia del gasto público, lo que implica hacer más con menos.

    Un entorno macroeconómico estable es sólo una de las condiciones del crecimiento y el desarrollo de un país, pero no es automáticamente eficaz en un contexto de instituciones débiles  y mercados altamente regulados que favorecen la corrupción.

    La denominada “productividad del sector público” influye (directa o indirectamente, en las esferas económicas y sociales) en la posición cada vez más competitiva que los países deben mantener en un mundo de mercados globalizados.

    Según el Dr. Martín Krause, autor del Índice de Calidad Institucional, es muy difícil medir la “calidad institucional” de un país ya que se trata de un concepto “cualitativo” y, además, determinado por muy diferentes variables. Existen, no obstante, una serie de indicadores comparativos que nos permiten tener una idea de lo que estamos hablando, los que abarcan una gran cantidad de variables. Pero lo que es claro es que estos indicadores reflejan la posición relativa del país, aspecto fundamental que tienen en cuenta los inversores cuando consideran tomar sus decisiones.

    Como hoy nos concentramos en la primer reforma propuesta, esta es, la desburocratización del Estado,  analizaremos el comportamiento del Doing Business del Banco Mundial, que es parte integrante del mas completo Índice de Calidad Institucional , teniendo como parámetros la mayor o menor facilidad para hacer negocios en Panamá. Tomando en cuenta la media  de acuerdo a los puestos obtenidos en los últimos 15 años (72), hemos caído unos 15 puestos en el ranking, los cuales urge recuperar para que los negocios fluyan, quieran establecerse en el país. Necesitamos muchos más negocios para generar muchos más empleos si queremos llenar el hueco del 20 % de desempleo que prevee el mismo Ministerio de trabajo luego de la Pandemia.

    Los lineamientos básicos para una reforma de este tipo pueden abordarse en dos dimensiones: A) un nivel macro/funcional: particularmente se deben remover o transformar aquellos aspectos normativos que impidan o dificulten el redimensionamiento de los planteles a la nueva estructura ágil y moderna; la reforma de las estructuras orgánico-funcionales; la conformación, fusión o disolución de organismos u empresas estatales, autónomos, descentralizados y/o desconcentrados; y los procedimientos que habiliten la posibilidad de las tercerizaciones. B) un relevamiento normativo de las misiones y funciones y sus alcances, de todos los organismos panameños, y en consecuencia de las superposiciones de competencias y funciones que presenten, tanto dentro de sí mismos como entre los diferentes Ministerios y Organismos autónomos.

    Como resultado de ello, se dispondrá de elementos para eliminar funciones superpuestas o concurrentes; fusiones de organismos y/o departamentos; y  se elimine, en todo o en parte, aquellos que puedan ser tercerizados. Se contará así con un nuevo mapa institucional ultracompetitivo del sector público panameño.

    Uno de los aspectos contemplados en esta propuesta  está constituido por la determinación de las alternativas que se abrirán a los funcionarios como consecuencia de la racionalización administrativa, la reestructuración de las funciones y la privatización de servicios  seleccionados. La adecuada respuesta a la situación planteada supone hacer compatibles las soluciones desde la perspectiva de los funcionarios afectados por el proceso de transformación y desde las necesidades de la Administración de asegurar la eficiente y satisfactoria prestación de los servicios esenciales para su funcionamiento.

    Existen distintos mecanismos a aplicar en el caso de redimensionamiento de personal de una estructura pública. Algunos operan en forma directa como regímenes de retiro voluntario de personal, jubilaciones anticipadas y retiros indemnizados. Otros procuran una salida laboral para el personal. En esta línea se podrían considerar, en general, los planes de capacitación y apoyo para reconversión de acuerdo a las necesidades del sector privado y la apertura de opciones ocupacionales a los funcionarios afectados, en servicios de apoyo que puedan ser externalizados o privatizados.

    El plan de reconversión laboral podría considerar la inserción laboral en el sector privado basada en el desarrollo de incentivos a las empresas que tomen personal proveniente del sector público por efecto de la reforma, ellos pueden ser menores cargas tributarias, pago de una parte del salario por un tiempo determinado, etc  y la generación de empleos alternativos, concebida fundamentalmente como el otorgamiento de subsidios y asistencia técnica para la conformación de micro o pequeños emprendimientos que puedan brindarle productos o servicios en forma privada al propio Estado.

    También se hará necesario , una vez redefinido el rol del estado, que el Presupuesto del mismo sea vigorizado por flujos de participación privada en áreas donde se necesita una administración más eficiente y ágil que pueda adaptarse a las necesidades de los ciudadanos.  Ello contribuirá a la  contención o reducción del gasto público. También se necesitará el establecimiento de determinadas figuras contractuales que permiten la gestión directa o indirecta de los servicios públicos como el agua o corredores, o el fomento de la competencia entre los sectores público y privado, allí donde ambos pueden concurrir  en la oferta de servicios (jubilaciones y pensiones o sistema de salud tipo Bismark). Estas medidas tienen como objetivo evitar o reducir las ineficiencias asignadas tradicionalmente a la burocratizada gestión de la Administración Pública.

    Por último, pero no menos importante, es necesario realizar una reingeniería de procesos tendiente a simplificar y agilizar los mismos en aras de hacerlos cónsonos con tecnologías  apropiadas y teniendo como eje al ciudadano. Es importante entender este último punto: si se aplica tecnología o se pretende que por poner trámites online es modernizar el estado, el error es fatal, dado que sólo se está profesionalizando o tecnologizando la burocracia, pero no se la disminuye o elimina donde sea posible.

    Concluyendo, si no comenzamos ya mismo la desburocratización del estado, no sólo no se podrá reducir el déficit fiscal que se disparará por el Covid-19, sino que peligrará cualquier calificación del país a futuro, haciendo cada vez más difícil la competitividad jurisdiccional. Si no logramos hacer competitivo al país, la inversión, local e internacional, votará  yéndose a otros países o no llegando, con la consecuente pérdida de empleos o de generación de ellos. Hay que generar señales que iremos en este sentido, que haremos una reforma que nos permita mejorar sino regresar, a los indicadores que supo ostentar Panamá.

    Me dicen que no es viable políticamente, a lo que contesto con dos respuestas. La primera, si se ha logrado el lockdown sin resistencia, el argumento de que no es viable, simplemente es inviable. Y la segunda respuesta es que es lo correcto. Y lo correcto no lo es porque muchos lo digan, o aplaudan o condenen por Twitter; es porque es lo correcto, aún cuando sea asumido en soledad.

  • «Salvemos el trabajo», ¿podríamos replicar en Panamá la iniciativa checa que está preservando el empleo en medio de la pandemia?

    Como ya hemos comentado, la Pandemia no sólo es un virus afectando la salud; afecta la economía entera, cuya manifestación más dolorosa es la pérdida de trabajos. El covid-19 hará desaparecer globalmente, solo entre abril y junio de este año, el 6,7% de las horas de empleos, lo que equivale a la pérdida de 195 millones de puestos a tiempo completo, informó la Organización Internacional del  Trabajo (OIT).  El documento prevé que la región de Latinoamérica y el Caribe pierda 14 millones de puestos de trabajo, mientras que Centroamérica verá destruidos 3 millones de empleos.

    «En términos de empleo en riesgo, en América Latina tenemos identificado que un 44% de los trabajadores lo hacen en sectores que consideramos que tienen un alto riesgo», afirma Roger Gomis, economista de la OIT y colaborador en la redacción del informe. Esta es una cifra sustancialmente más alta que la media global, situada en el 38% de la fuerza de trabajo global.

    Ante estas cifras aterradoras, las únicas medidas gubernamentales que se vislumbran por ahora son sólo paliativas, programas específicos para esos trabajadores cesantes,  realizando transferencias de efectivo para compensar los ingresos perdidos, o la provisión de bienes de primera necesidad.

    Pero ese dinero se acabará pronto, dado que se consumen de una vez,  no hay producción, o sea, un flujo que constantemente alimente el ahorro y consumo, motores de una economía sana. ¿Entonces qué?  Solo estamos separados del pánico por las estadísticas por los informes lentos de las autoridades y un Código laboral que no responde ni  a las necesidades actuales, ni a las que vendrán.  Tarde o temprano tendremos que mirar una nueva realidad ante los ojos.

    Pero esa propuesta la dejaremos para más adelante. Ahora les vamos a contar cómo lo están haciendo en República Checa, un país que no sólo es un éxito por cómo está aplanando su curva, sino porque es uno de los pocos que sólo ha disminuido un 5 % de su fuerza laboral.

    El interesante proyecto se denomina “Preservar el trabajo”  y su «contraseña» es » No pierdas a los trabajadores, sino compártelos». La iniciativa surgió del esfuerzo de unos emprendedores que se basaron en el hecho de que actualmente hay dos extremos: o las empresas tienen completamente caída su actividad por el volumen de negocios y no saben qué hacer con los empleados (hoteles, restaurantes por ejemplo) o  hay empresas que, probablemente, en forma temporal están muy necesitadas de empleados (cajeros, despachadores de mercancías, almacenadoras, etc.). El objetivo de la plataforma no sorprendería a nadie: reducir los costos de transacción y vincular mejor la oferta con la demanda.

    Esta genial idea, fue inmediatamente tomada por el Vicepresidente del Comité Económico y el Presidente del Subcomité de TIC, Telecomunicaciones y Economía Digital de la Cámara de Diputados del Parlamento de la República Checa, Martin Jiránek, del Partido Pirata.

    El objetivo es una economía compartida. El concepto: no despedir a los empleados, prestarlos a otro empresario; o mejor dicho, se la llama asignación temporal de un empleado: un acuerdo sobre el «préstamo» temporal de un empleado para trabajar con otro empleador. Un empleado en comisión de servicio sigue siendo un trabajador del empleador original, pero la empresa a la que está asignado le da el trabajo. En la práctica, un «préstamo de trabajadores» temporal funcionará para que, durante el tiempo de la asignación, el nuevo empleador le otorgue trabajos, organice, administre y controle su trabajo, así como a sus trabajadores principales. Lo importante es que se mantenga la relación laboral existente. El empleador original factura los costos salariales del empleador temporal y los sueldos de los trabajadores temporales. Esto le ahorra dinero, sin perder la inversión en sus trabajadores experimentados. Por supuesto, el empleado debe aceptar la asignación o su pase temporal al otro empleador. Las condiciones laborales y salariales de un empleado asignado temporalmente a otro empleador no deben ser peores que las de sus empleados existentes.

    La Cámara de Comercio Checa se unió a la iniciativa y pidió a las empresas que ofrezcan a sus empleados a otras empresas en lugar de despidos debido a medidas gubernamentales contra el coronavirus . Las empresas tienen una línea telefónica gratuita para la oferta y la demanda de trabajo y también pueden usar la aplicación en línea de los emprendedores, llamada WorkLinks.com. Los sindicatos y el gobierno apoyan en conjunto este proyecto surgido de la iniciativa privada y por ahora les está funcionando. Por ejemplo, el Grupo de Transporte Škoda está reclutando actualmente a través de este sistema y muchas empresas paradas les están proveyendo sus trabajadores, en una auténtica relación de ganar-ganar.

    Imaginemos ahora mismo la situación en Panamá: mientras la mayor parte de empresas relacionadas al turismo, malls, restaurantes, están cesando trabajadores, hay otras que temporalmente necesitan empleados, por ejemplo los deliveries, los supermercados online que necesitan procesar mayores pedidos ahora que la gente no puede salir. Si se pudiera “traspasar o prestar” algunos trabajadores de estas primeras compañías a que vayan a empacar, entregar, en fin, hacer logística mientras dure la crisis, o apoyar otras tareas contables o lo que se requiera, quizás habría menos desempleo temporal, mientras pensamos seriamente la necesaria reforma a futuro del Código laboral, si no queremos que realmente la crisis nos termine de hundir. Aprendamos de los que lo hacen bien. Aprendamos por ahora de los checos, que a su vez  aprendieron duramente lo que fue el comunismo, a donde juraron firmemente no regresar nunca más.

  • Forzado por el COVID-19, el Teletrabajo se recibió con grandes aplausos por todos los panameños

    El presidente de la República, Laurentino Cortizo Cohen, sancionó el pasado 14 de febrero, la Ley 76 que regula el teletrabajo en Panamá.

    A través de la norma se establece y regula el teletrabajo en el territorio nacional con el objetivo de generar un mayor número de plazas de empleos, y poner a Panamá acorde con los avances tecnológicos.

    La nueva legislación señala que los empleados podrán usar la tecnología para trabajar a distancia durante algunos días o jornadas específicas, amparados por reglas claras. Esta modalidad de trabajo busca que los trabajadores produzcan más y en menos tiempo.

    La ley establece que el trabajador tendrá todos los derechos y obligaciones inherentes al trabajador establecidos en el Código de Trabajo, así como también derecho al reconocimiento por la Caja de Seguro Social de los riesgos profesionales ocurridos durante la prestación del servicio en modalidad del teletrabajo, siempre que el teletrabajador sufra alguna enfermedad a causa del trabajo realizado para el empleador durante la vigencia de la relación laboral.

    En lo particular y como panameño me sonrío al escribir este artículo y la razón es que por primera vez veo que nuestros gobernantes están un paso adelante aprobando e impulsando leyes con una visión clara del  porvenir tecnológico.  La ley 81 de Protección de los Datos Personales, sobre la cual ya hemos escrito varios artículos  es otra visión clara hacia dónde vamos.  Al parecer la visión 2020 está dando resultado  en este primer trimestre y esperemos que siga así a lo largo del año.

    Para que exista La Transformación Digital se requiere de leyes que la apoyen.

    Ahora compartiré con ustedes un pequeño resumen de lo que deben tener en cuenta para la implementación eficaz del teletrabajo, pero antes quiero decirles que esta modalidad de trabajo está siendo cada día más utilizada en muchos países por sus beneficios en productividad, rentabilidad y calidad de vida de las personas. Y ahora con el CORONAVIRUS cae como anillo al dedo.  ¿Está su Organización preparada para implementar esta modalidad de trabajo?

    A continuación algunos puntos clave que se deben tener en cuenta:

    TECNOLOGÍA:

    • Calidad de los Enlaces, es decir, un buen ancho de banda que garantice la buena conexión de cada empleado con las aplicaciones corporativas.
    • Conexión segura, en ningún momento se puede sacrificar la seguridad por eso se recomienda un VPN.
    • Múltiples servicios como Telefonía IP, Videoconferencia, Trabajo colaborativo y los servicios o aplicaciones Corporativas que usan habitualmente.

    GOBIERNO Y GESTIÓN:

    • La gobernanza corporativa: Se basa en el sistema de control interno implementado. El reto aquí consiste en ágilmente ajustarlo a la realidad del teletrabajo.
    • La gestión del Negocio: Está basada en las reglas del negocio incluidas en los procesos de negocio implementados. El teletrabajo trae nuevos riesgos que deben ser rápidamente analizados y atendidos.
    • La gestión de los servicios digitales, requiere de ajustes importantes en el manejo de:
      1. La disponibilidad de los servicios.
      2. La capacidad de los servicios.
      3. Los incidentes de seguridad.
      4. El monitoreo de los servicios.

    CULTURA:

     El 85%  de éxito de esta forma de trabajo está en los siguientes tres elementos:

    • Actitud personal:  La cual se expresa a través de la disposición que muestran las personas a realizar el trabajo, sea en su rol de trabajador o líder de un equipo de trabajo.
    • Hábitos de trabajo: Ha llegado el momento de desaprende para poder aprender, hacer las cosas de manera diferente y esto no solo incluye al empleado sino también al empleador.
    • Estilo Gerencial: Es la forma particular que el equipo gerencial toma decisiones, evalúa los resultados, genera y mantiene las relaciones internas y con el entorno, asigna prioridades, premia y castiga.

    Y para concluir les doy los tres factores importante para el éxito:

    • Que las personas crean que la Organización se ha movido hacia algo nuevo que le conviene a todos.
    • Que se sientan en todo momento acompañadas.
    • Que hay aperturas a cambios importantes como puede ser el tratar de manera diferente el error y la negligencia.

    Todo lo anterior va a elevar el nivel de confianza reinante en la cultura y va a mejorar también el clima organizacional.

    Si tienen algún comentario me gustaría que lo compartan y con gusto podemos ampliar cualquier detalle.