Etiqueta: libertad

  • Explorando el Mundo: El Placer y Significado de Viajar

    Viajar es más que recorrer distancias geográficas; es una aventura que va más allá de los mapas y las coordenadas. Cada viaje es una oportunidad para descubrir, aprender y sumergirse en la riqueza que el mundo tiene para ofrecer. La experiencia de viajar no solo nos lleva a destinos nuevos, sino que también nos invita a una exploración interna, desafiando nuestras percepciones y enriqueciendo nuestras vidas de maneras inesperadas.

    El placer de viajar reside en la diversidad de experiencias que ofrece. Desde las majestuosas montañas hasta las bulliciosas ciudades, cada destino tiene su propio encanto único. Ya sea caminando por las calles empedradas de una ciudad histórica o explorando la serenidad de un paisaje natural, cada lugar tiene una historia que contar y lecciones que enseñar. Los viajes nos permiten sumergirnos en culturas diversas, probar sabores auténticos y experimentar la vida de maneras que van más allá de la rutina diaria.

    Además del placer estético, los viajes también ofrecen una paleta emocional rica. Desde la excitación de la anticipación antes del viaje hasta la nostalgia que sigue a la vuelta a casa, cada fase es una montaña rusa de emociones. Los desafíos y las sorpresas del viaje, ya sea perderse en una ciudad desconocida o entablar conversaciones con locales, agregan capas a nuestra comprensión del mundo y de nosotros mismos.

    En el trasfondo de estas experiencias, los viajes también llevan consigo un significado más profundo. Cada nuevo lugar y encuentro contribuye a nuestra evolución personal. Nos desafía a salir de nuestra zona de confort, a adaptarnos a lo desconocido y a apreciar las diferencias. Los viajes fomentan la tolerancia y la comprensión al exponernos a diversas perspectivas y formas de vida. Además, nos enseñan a apreciar la belleza de la impermanencia, ya que cada viaje tiene un principio y un final, pero deja una huella imborrable en nuestro ser.

    Los viajes también pueden ser catalizadores para el crecimiento espiritual. Al alejarnos de nuestras responsabilidades cotidianas, encontramos espacio para la reflexión y la conexión con aspectos más profundos de nosotros mismos. Ya sea a través de la meditación en una playa tranquila o la contemplación de una majestuosa puesta de sol en la cima de una montaña, los viajes ofrecen momentos que nos conectan con la esencia de la existencia y nos recuerdan la maravilla de la vida.

    Sin embargo, mientras celebramos los placeres y significados de los viajes, es esencial recordar la responsabilidad que conlleva explorar el mundo. El respeto por las comunidades locales y el medio ambiente deben guiar nuestras acciones. Viajar con conciencia implica apreciar y preservar la autenticidad de los lugares que visitamos, contribuyendo positivamente a las comunidades que acogen nuestros pasos.

    En resumen, los viajes son una fuente inagotable de placer y significado. Cada aventura es una oportunidad para descubrir la belleza del mundo y de nosotros mismos. A través de la exploración, la conexión y la apertura a nuevas experiencias, los viajes se convierten en un viaje no solo geográfico, sino también emocional y espiritual. En cada viaje, encontramos no solo destinos, sino también el arte de descubrir la profundidad y diversidad de la vida.

  • La Pequeña Casa en la Pradera: Un Retrato Liberal de la Vida Pionera

    La serie de libros «La pequeña casa en la pradera», escrita por Laura Ingalls Wilder, es una serie de relatos semi-autobiográficos que detallan la vida de la autora y su familia mientras se establecen en la frontera estadounidense durante la segunda mitad del siglo XIX. La serie captura la esencia de la vida pionera y contiene elementos que reflejan valores asociados con el liberalismo clásico, como la independencia, la libertad individual y la autosuficiencia.

    En las vastas extensiones de la pradera estadounidense, donde el viento susurra entre los pastizales, la familia Ingalls escribió una historia que trasciende el tiempo. «La Pequeña Casa en la Pradera», obra semi-autobiográfica de Laura Ingalls Wilder, no solo narra las experiencias de una familia pionera, sino que también destila valores fundamentales asociados con el liberalismo clásico.

    Independencia y Autonomía:
    La vida de los Ingalls estuvo marcada por la independencia y la autosuficiencia. Al establecerse en la frontera, construyeron su propia casa, cultivaron sus alimentos y dependieron en gran medida de sus propios esfuerzos para prosperar. Esta independencia refleja el énfasis del liberalismo en la libertad individual y la capacidad de las personas para forjar su propio destino.

    Comunidad Voluntaria:
    A medida que los Ingalls se encontraron con otros pioneros en la pradera, surgieron comunidades voluntarias basadas en la cooperación mutua. La serie resalta cómo estas comunidades se formaron sin la intervención del gobierno central, subrayando la capacidad de las personas para organizarse y colaborar por elección propia.

    Educación y Empoderamiento:
    La importancia de la educación también se destaca en la serie. A pesar de las dificultades, la familia Ingalls valora la educación y trabaja arduamente para asegurar que sus hijos reciban una formación sólida. Este énfasis en la educación como medio de empoderamiento personal refleja los valores liberales de la capacidad individual para buscar conocimiento y mejorar.

    Conclusión:
    «La Pequeña Casa en la Pradera» se erige como un testimonio literario de la vida pionera, pero también encapsula valores que resuenan con el liberalismo clásico. La independencia, la comunidad voluntaria, la educación y el empoderamiento personal son temas que perduran en la narrativa de los Ingalls. Al explorar la vida en la pradera a través de los ojos de la familia Ingalls, descubrimos una historia que va más allá de la mera narración de eventos históricos. «La Pequeña Casa en la Pradera» nos ofrece un retrato intemporal de los principios liberales que han moldeado la historia de los Estados Unidos y continúan inspirando a aquellos que buscan la libertad y la autodeterminación.

  • Nuevo Año: Celebrando la Libertad, la Convivencia y la Solidaridad

    Mientras nos acercamos al umbral de un nuevo año, es hora de reflexionar sobre el viaje que hemos recorrido y mirar hacia adelante con esperanza, determinación y una renovada apreciación por los valores que nos unen como seres humanos.

    El fin de un año es mucho más que una fecha en el calendario; es un momento para recordar la importancia de la libertad. La libertad que nos permite ser quienes somos, expresarnos y buscar nuestros sueños. Es el derecho fundamental que nos conecta a todos, sin importar nuestras diferencias. En este nuevo año, abracemos esa libertad y trabajemos para que todos puedan disfrutar de ella plenamente.

    La convivencia en armonía es otro pilar esencial de nuestra existencia. En un mundo lleno de diversidad, es la convivencia respetuosa y amorosa la que enriquece nuestro tejido social. Abramos nuestros corazones a la comprensión, la tolerancia y el diálogo constructivo. Este 2024, celebremos nuestras diferencias como un símbolo de nuestra riqueza humana, reconociendo que juntos somos una sociedad más fuerte.

    La empatía, esa capacidad de ponernos en el lugar del otro, como nos decía Adam Smith, es el pegamento que une nuestras vidas. En un mundo que a menudo parece estar dividido, la empatía es la fuerza que nos une. Practiquemos la empatía en cada interacción, recordando que detrás de cada rostro hay una historia, alegrías y luchas que merecen nuestro respeto y comprensión.

    La solidaridad es el faro que ilumina los tiempos oscuros. Nos recuerda que somos una familia global y que nuestra responsabilidad con el prójimo es fundamental. En este nuevo año, extendamos nuestra mano a quienes más lo necesitan, apoyemos causas justas y trabajemos juntos para construir un mundo más equitativo y compasivo.

    Recordemos que cada nuevo año es una oportunidad para crecer, aprender y mejorar como individuos y como sociedad. Es un lienzo en blanco que nos invita a pintar con colores de esperanza, amor y unidad.

    En el 2024, comprometámonos a hacer del mundo un lugar más luminoso. Celebremos la libertad que nos une, valoremos la convivencia respetuosa, practiquemos la empatía en cada paso y brindemos nuestra solidaridad a aquellos que lo necesitan.

    Que este nuevo año esté lleno de momentos que nos desafíen, nos inspiren y nos acerquen unos a otros. Juntos, construyamos un futuro donde la libertad, la convivencia, la empatía y la solidaridad sean los cimientos sobre los cuales florezca la esperanza para todos.

    ¡Feliz año nuevo!

  • Guy Sorman y su Análisis del Cambio Geopolítico: Un Nuevo Mapa Mundial en Gestación

    Guy Sorman, reconocido por sus agudas reflexiones geopolíticas, presenta un panorama en constante transformación, esculpido por la dinámica de las guerras, las coaliciones entre naciones y la diplomacia. En su análisis para ABC, Sorman destaca el surgimiento de un nuevo escenario geopolítico, una revelación que desafía la suposición de un fin de la historia tras el colapso de la Unión Soviética.

    El eje tradicional de confrontación entre Oriente y Occidente ha evolucionado hacia una nueva polaridad entre el Norte Global y el Sur Global, un cambio menos geográfico y más ideológico. Esta transición se consolidó durante el conflicto en Ucrania, donde potencias como Brasil, India y China mostraron reservas al condenar enérgicamente la expansión rusa, generando perplejidad en las democracias occidentales.

    Desde la perspectiva de Sorman, el Sur Global se perfila como una amalgama heterogénea, que abarca desde China hasta Brasil, donde se cuestiona el orden internacional forjado tras la Segunda Guerra Mundial. Esta visión lo considera como un legado colonial que perpetúa la hegemonía blanca y menosprecia las culturas locales.

    En este escenario, el Norte Global, históricamente alineado con Occidente y representado por Estados Unidos y la Unión Europea, defiende fervientemente los valores democráticos y la economía de mercado. Sorman enfatiza la importancia estratégica de la colaboración entre estas regiones para mantener la estabilidad económica, la diplomacia efectiva y la preservación de la paz mundial.

    A pesar de reconocer la necesidad de introspección en el Norte, comprendiendo las críticas del Sur Global respecto al legado colonial, Sorman defiende la efectividad y el progreso que los valores democráticos y la economía de mercado han brindado a las naciones que los han adoptado, comparándolos con aquellos que han optado por otras vías.

    La resistencia al orden internacional establecido, sostenida por las naciones del Sur Global, destaca un cambio significativo en el sistema geopolítico mundial. Esta confrontación ideológica redefine las alianzas y las narrativas históricas, desafiando la idea de una convergencia global hacia un modelo más democrático y liberal.

    En este contexto, Sorman insta a un análisis crítico en el Norte Global, una reflexión sobre las políticas y las percepciones que podrían haber perpetuado el legado colonial, pero también defiende la importancia de no abandonar los valores fundamentales que han demostrado su eficacia en la promoción del progreso y la estabilidad.

    Fuente: ABC | Autor: Guy Sorman

  • Discurso de Mart Laar, Premiado sobre la Libertad en Estonia

    En Mayo de 2006, el ex primer ministro de Estonia, Mart Laar, recibió un premio nombrado en honor al hombre que le hizo creer que su país podía lograr la libertad económica: El Premio Milton Friedman por el Avance de la Libertad.

    Mart Laar fue seleccionado en reconocimiento a su trabajo visionario para liberar a Estonia de los vestigios del comunismo y demostrar al mundo que un gobierno limitado y el libre comercio son las claves para la prosperidad. Durante su mandato como Primer Ministro, Mart Laar ayudó a su país a lograr un crecimiento económico récord mediante la instauración de un impuesto único y bajo (Flat Tax), la abolición de aranceles para fomentar el comercio internacional y la privatización del 90 por ciento de las industrias dirigidas por el gobierno. La dedicación de Mart Laar al progreso y la libertad económica permitió que el antiguo estado comunista se convierta en una de las economías más dinámicas del mundo, ubicándose entre los 10 países principales en el índice de Libertad Económica del Mundo de ese año.

    Mart Laar no es economista, pero entendió que su país necesitaría reformas drásticas para superar la crisis financiera post-soviética. Se basó en el libro de Milton Friedman, ‘Libre para elegir’. Las recomendaciones de Friedman sobre la privatización de las industrias gubernamentales, un impuesto único y bajo y la abolición de aranceles para fomentar el comercio internacional impresionaron a Mart Laar sobre cómo  se podía impulsar la economía de su país de una forma simple y práctica.

    Al recibir el premio, éste fue su discurso: «Queridos amigos, damas y caballeros, es un gran honor para mí aceptar el Premio Milton Friedman. Este premio no es solo para mí; también es un premio para todas las personas que hicieron posible el milagro estonio. Cuando quieres cambiar tu país, no puedes hacerlo solo, ni siquiera con la ayuda solo de tu gobierno. Solo las personas de un país pueden hacer posible un cambio real. La tarea del gobierno es empoderar a estas personas, confiar en ellas, darles la libertad para tomar sus decisiones y hacer que los milagros sucedan.

    Crecí en una sociedad donde no había libertad. En las sociedades libres, es difícil entender lo que realmente significa la libertad. Solo puedes entender lo que es la libertad cuando la has perdido. Y cuando vives en una sociedad donde la libertad no existe, solo entonces puedes saber cuán valiosa es.

    ‘Libre para elegir’ de Milton Friedman ya no es el único libro de economía que he leído, pero fue el primero que leí. Los libros marxistas sobre economía no cuentan realmente, porque todos están equivocados. Ronald Reagan una vez dijo, cuando le preguntaron la diferencia entre marxistas y antimarxistas, dijo que los marxistas son aquellos que han leído los libros de Karl Marx y los antimarxistas son aquellos que lo han entendido. Cuando has vivido en una sociedad comunista, no es difícil entender cuán equivocadas eran esas teorías.

    Estonia recibió muchos consejos de otras naciones sobre cómo trabajar el camino hacia la libertad. Muchos países occidentales, incluidos los Estados Unidos, nos dieron consejos que apoyaban un Estado grande, un gobierno grande, grandes gastos, impuestos altos e impuestos progresivos. Y en este contexto, debo decir que fue muy útil, una vez más, recordar la época soviética. Porque la primera vez que escuché el nombre de Milton Friedman fue en plena época soviética, cuando leía en los periódicos o en boletines de propaganda sobre un economista occidental muy malo y peligroso llamado Milton Friedman. En ese momento, no sabía nada sobre las ideas de Friedman, pero estaba bastante seguro de que si eran tan peligrosas para los comunistas, él debía ser un buen hombre.

    Todavía recuerdo cuando vi por primera vez una traducción al estonio del famoso libro de Friedman. Recuerdo mirar el título, ‘Libre para elegir’, y pensar que las palabras ‘libre’ y ‘elegir’ eran absolutamente inimaginables para los comunistas.

    Cuando leí el libro, las ideas me parecieron muy lógicas. En ese momento, realmente no sabía que no muchos países habían implementado esas ideas. Friedman enfatizó que las mejores formas de fomentar el progreso económico eran un impuesto único y bajo y abrir la economía para el libre comercio. Pero lo que más me impresionó en su escritura fue su confianza en la libertad y en las personas. Era muy claro que solo al quitarle poder al gobierno y empoderar a las personas, un país puede lograr algo realmente. Porque el gobierno no está creando milagros; las personas lo están haciendo. La única tarea del gobierno es darles la oportunidad de tener éxito.

    Pensar en economía en términos de logros humanos fue una idea que llevé conmigo durante el proceso de reforma en mi país. Por supuesto, cuando comencé a introducir reformas, me encontré con muchos expertos occidentales que decían que estaba absolutamente loco porque nadie había introducido ninguna de las ideas de Milton Friedman. Muchos de ellos me dijeron que Milton Friedman era un economista muy derechista y poco serio que no sabía nada sobre teorías económicas reales.

    Tuve algunas dudas cuando estos expertos económicos muy bien parecidos y muy bien educados desacreditaron a Friedman. Afortunadamente, entonces solo tenía 32 años, y a esa edad, no confías en los expertos mayores y más inteligentes que te dicen que lo que quieres no se puede lograr. Para mí, Milton Friedman parecía un hombre muy bueno, especialmente cuando recordaba cuánto lo odiaban los comunistas. Y encontré el coraje para presionar por lo que creía que llevaría a mi país hacia la libertad.

    Estas ideas han tenido un gran éxito. Realmente hemos empoderado a las personas en Estonia. Los hemos liberado para tomar decisiones que ayuden a avanzar al país. Los resultados son asombrosos. Cuando miras a Estonia ahora, es difícil recordar claramente cómo era en 1992. El gobierno no es responsable de ese cambio; lo son las personas. El papel del gobierno es darles a las personas la oportunidad al abrir la economía y al crear un sistema de impuestos que no castigue a las personas que trabajan más y ganan más dinero, sino que las anime a hacer algo con sus vidas. Una buena política gubernamental puede darles a las personas la oportunidad de crear algo, ser innovadoras, mirar hacia el futuro, soñar y hacer realidad esos sueños. Creo que de eso se trata la libertad.

    El último Premio Milton Friedman fue otorgado al brillante economista Hernando De Soto, quien argumentó de manera tan persuasiva en contra de la confiscación de propiedades defendida por Karl Marx en el Manifiesto Comunista. Estoy muy orgulloso de recibir este premio por argumentar en contra de otra tesis de Karl Marx, el impuesto progresivo sobre la renta. Un sistema de impuestos de este tipo va en contra de lo que significa realmente la libertad. Realmente apoyo y animo a todos a apoyar la idea de tener una revolución fiscal como la que tuvimos en Estonia, no solo en Europa Central y Oriental, donde creo que durante los próximos cinco años todos los países adoptarán el impuesto único sobre la renta, sino también llevar esto a otras partes de la civilización occidental. Si no lo hacemos, la libertad no tendrá éxito.

    La tributación progresiva fue central en la visión del mundo de Karl Marx. Lamento mucho ver que en el mundo occidental el pensamiento marxista sigue siendo tan popular. El comunismo no está muerto en Occidente. Cuando camino por las calles de Nueva York, veo camisetas con imágenes de Che Guevara, Mao Zedong y Lenin, los mayores asesinos del siglo XX. Realmente no lo entiendo. ¿Es este un país libre? ¿El comunismo realmente está muerto?

    Todavía hay países en el mundo donde el comunismo florece, y no estamos haciendo lo suficiente para hablar sobre lo que realmente significa el comunismo y lo que los comunistas a lo largo de la historia han hecho en nombre de su ideología. China, incluso con sus modestas reformas económicas, todavía es una dictadura donde la palabra ‘democracia’ está prohibida, y no hablamos lo suficiente sobre eso. Creo que una razón por la que seguimos viendo dictaduras populistas en América del Sur es que aún no hemos tomado una postura para declarar que el comunismo es tan malo como el nazismo o cualquiera de las otras ideologías verdaderamente malvadas del siglo XX. Hemos subestimado el poder de estas ideas malvadas.

    El presidente Ronald Reagan fue ampliamente criticado en todo el mundo occidental cuando llamó al comunismo un ‘imperio malvado’. Pero recuerdo mis propios sentimientos cuando lo escuché decir esas palabras; él fue el primer político que escuché que no tenía miedo de decir la verdad. Todos debemos ser lo suficientemente valientes para decir la verdad.

    Realmente felicito al Instituto Cato por el trabajo que están haciendo en todo el mundo para ofrecer la verdad sobre la libertad y sobre la libertad. Quiero ver que esta tarea tan difícil de difundir la libertad en todo el mundo progrese. Sin libertad, nuestras vidas están vacías y no tienen sentido. La libertad es lo que nos da las herramientas para lograr. La libertad es lo que eleva nuestros espíritus. Y en este contexto, solo puedo agradecer una vez más a Milton Friedman, al Instituto Cato y a todos ustedes que han apoyado esta idea en todo el mundo. Cuando todos avanzamos juntos en esta dirección, podemos hacer del mundo un lugar mejor.»

    Este artículo apareció originalmente en la edición de julio/agosto de 2006 del Informe de Política de Cato.

  • Analicemos el discurso de ganador de contienda presidencial de Javier Milei

    El discurso de Javier Milei en su aceptación como ganador de la contienda electoral como presidente de Argentina es, ante todo, un llamado apasionado a la acción y al cambio radical. Desde el inicio, Milei establece un tono emocional, totalmente calmo, contrastando fuertemente con su pasado, agradeciendo a los presentes y a aquellos que contribuyeron a esta noche histórica. Resalta el comienzo de una «reconstrucción de Argentina», enfatizando la transformación que se avecina.

    El presidente electo agradece a su equipo y a figuras relevantes que lo acompañaron en su camino hacia la presidencia, reconociendo especialmente a Santiago Caputo como un actor fundamental en este proceso. Además, muestra gratitud hacia los fiscales por su labor en la defensa de los votos y destaca el gesto desinteresado de figuras políticas como Macri y Bullrich por apoyar el cambio que, según Milei, Argentina necesita.

    El discurso se fundamenta en la promesa de un cambio drástico, el fin de lo que denomina como la «decadencia argentina». Propone la adopción de ideas liberales, resumidas en tres premisas claves: en un gobierno limitado, el respeto a la propiedad privada y el comercio libre. Este enfoque está en marcado contraste con el modelo actual, que, según Milei, ha llevado al país a una situación crítica, con altos índices de pobreza e indigencia.

    El presidente electo hace un llamado a la acción inmediata, rechazando el gradualismo y la tibieza. Destaca la necesidad de implementar cambios estructurales de manera rápida y drástica para evitar la peor crisis en la historia del país. Destaca la colaboración y el trabajo conjunto como factores esenciales para resolver los problemas, como la inflación, el estancamiento económico, la inseguridad y la falta de empleo genuino.

    En el ámbito internacional, Milei enfatiza el compromiso de Argentina con la democracia, el comercio libre y la paz, mostrando disposición a trabajar con otras naciones para contribuir a un mundo mejor.

    El discurso concluye con una exaltación a la libertad y una invitación a festejar, pero también a ponerse a trabajar desde el primer día de su mandato para llevar adelante las soluciones que Argentina necesita.

    En su totalidad, el discurso de Javier Milei es apasionado, directo y firme en su convicción de traer un cambio radical a la política argentina. Propone un modelo basado en las ideas liberales y pide acciones rápidas y decididas para enfrentar los desafíos del país. Su llamado a la acción y su tono enérgico reflejan su compromiso con el cambio y su creencia en que la adopción de ideas liberales de Alberdi es crucial para el futuro de Argentina.

    «A los argentinos quiero decirles que a pesar de los problemas enormes que tiene el país, a pesar de lo sombrío que luce la situación, quiero decirles que Argentina tiene futuro, pero ese futuro existe si ese futuro es liberal.»

    Que así sea.

  • Vuelven las guerras de religión: Un análisis de Guy Sorman

    En su artículo titulado «Vuelven las guerras de religión», publicado en ABC el 16 de octubre de 2023, el autor y analista Guy Sorman plantea una inquietante preocupación sobre el resurgimiento de los conflictos motivados por la religión en todo el mundo. Sorman argumenta que la religión ha vuelto a ocupar un lugar central en numerosos enfrentamientos contemporáneos, lo que desafía la noción de que estos conflictos se deben principalmente a factores ideológicos, nacionalistas o étnicos. Este análisis arroja luz sobre la importancia de comprender la dimensión religiosa en la geopolítica actual y sus implicaciones en la búsqueda de soluciones a los conflictos.

    El artículo de Sorman comienza destacando la perspectiva de grupos como Hamás, que consideran a los judíos como enemigos incluso más allá de los israelíes. Para el autor, las masacres contra civiles llevadas a cabo por estos grupos no son simplemente actos de guerra, sino pogromos antisemitas comparables a los perpetrados en Rusia, Ucrania y la Alemania nazi. Sorman sostiene que los fanatismos religiosos están resurgiendo en diferentes partes del mundo y que es fundamental incorporar esta dimensión en el análisis de los conflictos actuales y futuros.

    El análisis de Sorman nos lleva a través de una serie de ejemplos que resaltan cómo la religión está en el centro de numerosos conflictos contemporáneos. Desde las tensiones en el Sahel africano, donde las guerras enfrentan a musulmanes y animistas que en muchos casos se han convertido al cristianismo, hasta el Oriente Próximo, donde las divisiones religiosas entre chiíes y suníes prevalecen sobre las fronteras nacionales.

    El autor también examina Asia, donde la religión desempeña un papel destacado en la política de China. Además, señala que el cristianismo se ha convertido en una forma de resistencia contra el totalitarismo comunista en este país. En Corea, la religión sigue siendo un marcador distintivo entre el sur, esencialmente cristiano y budista, y el norte, que continúa la tradición confuciana bajo la apariencia de una ideología comunista. Sorman incluso hace un viaje hacia Latinoamérica, donde destaca cómo la progresiva sustitución de la influencia católica por parte de iglesias evangélicas ha influido en cambios políticos importantes, como la elección de Jair Bolsonaro en Brasil.

    Estados Unidos es un caso excepcional en la civilización occidental, ya que sigue siendo una nación donde la religión desempeña un papel masivo. Sorman señala que ir a la iglesia o al templo los domingos es una forma de expresar pertenencia a una comunidad social. Sin embargo, el autor destaca que este fenómeno no es exclusivo de Estados Unidos, ya que las iglesias evangélicas también han influido en la política de Sudamérica. Como ejemplo, menciona que muchas de las personas que asaltaron el Capitolio en enero de 2021 se identificaban como «nacionalistas cristianos».

    El análisis de Sorman concluye que, aunque reconciliar naciones es un desafío, reconciliar religiones es aún más complicado. Sin embargo, el autor destaca que todas las religiones tienen dos caras: una fanática y otra pacífica. Los creyentes tienen la libertad de elegir entre el bien y el mal. Sorman sugiere que tener en cuenta el factor religioso es esencial para comprender mejor los conflictos contemporáneos y puede contribuir a encontrar soluciones que busquen la paz en un mundo donde las guerras de religión parecen estar resurgiendo.

    En un momento en el que la geopolítica global se encuentra en constante evolución y los conflictos pueden tener múltiples causas, el análisis de Sorman nos recuerda que la religión sigue siendo un factor poderoso que influye en la toma de decisiones y en la forma en que las personas y las naciones se relacionan entre sí. Este llamado a la reflexión sobre la importancia de entender la dimensión religiosa en los conflictos actuales es relevante y puede ayudarnos a abordar de manera más efectiva los desafíos de un mundo cada vez más interconectado y diverso.

  • Ludwig von Mises: Defensor del Capitalismo

    En la conmemoración del fallecimiento de Ludwing Von Mises hace ya 50 años, en Octubre 10 de 1973, compartimos una columna escrita por quien fuera su alumno, George Reisman, escrita originalmente en 1981, en ocasión del aniversario de nacimiento nro 100 en 1973.

    Mises fue mi maestro y mentor, y la fuente de inspiración para la mayoría de lo que sé y considero importante y valioso en estos campos, lo que me permite comprender los eventos que moldean el mundo en el que vivimos. Quiero aprovechar esta oportunidad para rendir homenaje a él, porque creo que merece ocupar un lugar importante en la historia intelectual de los tiempos modernos.

    Mises es importante porque sus enseñanzas son necesarias para la preservación de la civilización material. Como él demostró, la base de la civilización material es la división del trabajo. Sin la mayor productividad del trabajo que permite la división del trabajo, la gran mayoría de la humanidad simplemente moriría de hambre. Sin embargo, la existencia y el funcionamiento exitoso de la división del trabajo dependen vitalmente de las instituciones de una sociedad capitalista, es decir, de un gobierno limitado y la libertad económica, la propiedad privada de la tierra y de toda propiedad, el intercambio y el dinero, el ahorro y la inversión, la desigualdad económica y la competencia económica, y el motivo de lucro; instituciones que han estado bajo ataque durante varias generaciones.

    Cuando Mises apareció en escena, el marxismo y otras sectas socialistas disfrutaban de un monopolio intelectual virtual. Las principales fallas e inconsistencias en los escritos de Smith y Ricardo y sus seguidores permitieron a los socialistas afirmar que la economía clásica era su aliada real. Los escritos de Jevons y los economistas «austríacos» anteriores, como Menger y Böhm-Bawerk, eran insuficientemente comprensivos para proporcionar una contraofensiva efectiva contra los socialistas. Bastiat había intentado proporcionar una, pero murió demasiado pronto y probablemente carecía de la profundidad teórica necesaria de todos modos.

    Así que cuando Mises apareció, prácticamente no había oposición intelectual sistemática al socialismo ni defensa del capitalismo. Literalmente, las murallas intelectuales de la civilización estaban indefensas. Lo que Mises emprendió y que resume la esencia de su grandeza fue construir una defensa intelectual del capitalismo y, por lo tanto, de la civilización.

    El principal argumento de los socialistas era que las instituciones del capitalismo servían únicamente a los intereses de un puñado de «explotadores» y «monopolistas» y operaban en contra de los intereses de la gran mayoría de la humanidad, a la que el socialismo serviría. Mientras que la única respuesta que otros podían dar era idear planes para quitarles a los capitalistas algo menos de su riqueza de lo que los socialistas estaban demandando, o instar a que se respeten los derechos de propiedad a pesar de su incompatibilidad con el bienestar de la mayoría de las personas, Mises cuestionó la suposición básica de todos. Mostró que el capitalismo opera en el interés material de todos, incluidos los no capitalistas, los llamados proletarios. En una sociedad capitalista, Mises demostró que los medios de producción de propiedad privada sirven al mercado. Los beneficiarios físicos de las fábricas y molinos son todos los que compran sus productos. Y, junto con el incentivo del lucro y la pérdida y la libertad de competencia que implica, la existencia de la propiedad privada garantiza un suministro cada vez mayor de productos para todos.

    Por lo tanto, Mises demostró que clichés como «la pobreza causa el comunismo» son absolutamente absurdos. No la pobreza, explicó, sino la pobreza más la creencia errónea de que el comunismo es la solución para la pobreza, causa el comunismo. Mostró que si los revolucionarios mal orientados de los países subdesarrollados y de los barrios empobrecidos comprendieran la economía, cualquier deseo que puedan tener de combatir la pobreza los convertiría en defensores del capitalismo.

    Mises demostró que el socialismo, en su mayor contribución original al pensamiento económico, no solo abolía el incentivo del lucro y la pérdida y la libertad de competencia junto con la propiedad privada de los medios de producción, sino que también hacía imposible el cálculo económico, la coordinación económica y la planificación económica, y por lo tanto, resultaba en caos. El socialismo significa la abolición del sistema de precios y la división intelectual del trabajo; significa la concentración y centralización de todas las decisiones en manos de una agencia: la Junta de Planificación Central o el Dictador Supremo.

    Sin embargo, la planificación de un sistema económico está más allá del poder de cualquier conciencia individual: el número, la variedad y la ubicación de los diferentes factores de producción, las diversas posibilidades tecnológicas que se les abren y las diferentes permutaciones y combinaciones posibles de lo que se puede producir a partir de ellos, están mucho más allá del poder incluso del genio más grande para tener en cuenta. Mises mostró que la planificación económica requiere la cooperación de todos los que participan en el sistema económico. Solo puede existir bajo el capitalismo, donde, todos los días, los empresarios planifican sobre la base de cálculos de lucro y pérdida; los trabajadores, sobre la base de los salarios; y los consumidores, sobre la base de los precios de los bienes de consumo.

    Las contribuciones de Mises al debate entre el capitalismo y el socialismo, el tema principal de los tiempos modernos, son abrumadoras. Antes de que él escribiera, la gente no se daba cuenta de que el capitalismo tiene planificación económica. Aceptaron sin crítica el dogma marxista de que el capitalismo es una anarquía de producción y que el socialismo representa una planificación económica racional. La gente estaba (y la mayoría todavía lo está) en la posición de M. Jourdan de Molière, quien nunca se dio cuenta de que lo que había estado hablando toda su vida era prosa. Porque viviendo en una sociedad capitalista, las personas están rodeadas literalmente de planificación económica, y aún así no se dan cuenta de que existe.

    Todos los días, hay innumerables empresarios que planean expandir o reducir sus empresas, que planean introducir nuevos productos o descontinuar los antiguos, que planean abrir nuevas sucursales o cerrar las existentes, que planean cambiar sus métodos de producción o continuar con los métodos actuales, que planean contratar trabajadores adicionales o dejar ir a algunos de los actuales. Y todos los días, hay innumerables trabajadores que planean mejorar sus habilidades, cambiar sus ocupaciones o lugares de trabajo, o continuar como están; y consumidores que planean comprar casas, autos, estéreos, carne o hamburguesas, y cómo usar los bienes que ya tienen, por ejemplo, conducir al trabajo o tomar el tren, en lugar de eso.

    Sin embargo, las personas niegan el nombre de planificación a toda esta actividad y lo reservan para los débiles esfuerzos de un puñado de funcionarios del gobierno, que, habiendo prohibido la planificación de todos los demás, presumen sustituir su conocimiento e inteligencia por el conocimiento e inteligencia de decenas y cientos de millones. Mises identificó la existencia de planificación bajo el capitalismo, el hecho de que se basa en los precios («cálculos económicos») y el hecho de que los precios sirven para coordinar y armonizar las actividades de todos los millones de planificadores separados e independientes.

    Demostró que cada individuo, al preocuparse por ganar un ingreso y limitar sus gastos, se ve llevado a ajustar sus planes particulares a los planes de todos los demás. Por ejemplo, el estudiante universitario que decide convertirse en contador en lugar de artista porque valora el mayor ingreso que puede obtener como contador, cambia su plan de carrera en respuesta a los planes de otros para comprar servicios de contabilidad en lugar de pinturas. El individuo que decide que una casa en un vecindario en particular es demasiado cara y, por lo tanto, renuncia a su plan de vivir en ese vecindario, también está comprometido en un proceso de ajustar sus planes a los planes de otros; porque lo que hace que la casa sea demasiado cara son los planes de otros para comprarla que pueden pagar más. Y, sobre todo, Mises demostró que cada empresa, al buscar obtener ganancias y evitar pérdidas, se ve llevada a planificar sus actividades de una manera que no solo sirve a los planes de sus propios clientes, sino que tiene en cuenta los planes de todos los demás usuarios de los mismos factores de producción en todo el sistema económico.

    Así, Mises demostró que el capitalismo es un sistema económico racionalmente planificado por los esfuerzos combinados y egoístas de todos los que participan en él. El fracaso del socialismo, mostró, se debe al hecho de que representa no una planificación económica, sino la destrucción de la planificación económica, que solo existe bajo el capitalismo y el sistema de precios.

    Mises no fue principalmente anticomunista. Fue procapitalista. Su oposición al socialismo y a todas las formas de intervención gubernamental se derivó de su apoyo al capitalismo y de su amor subyacente por la libertad individual y su convicción de que los intereses egoístas de los hombres libres son armónicos; de hecho, que la ganancia de un hombre bajo el capitalismo no solo no es una pérdida para otro, sino que en realidad es una ganancia para los demás. Mises fue un defensor coherente del hombre hecho a sí mismo, del pionero intelectual y empresarial, cuyas actividades son la fuente de progreso para toda la humanidad y que, según él demostró, solo puede prosperar bajo el capitalismo.

    Mises demostró que la competencia bajo el capitalismo tiene un carácter completamente diferente a la competencia en el reino animal. No es una competencia por medios de subsistencia escasos dados por la naturaleza, sino una competencia en la creación positiva de nueva y adicional riqueza, de la cual todos se benefician. Por ejemplo, el efecto de la competencia entre los agricultores que usaban caballos y los que usaban tractores no fue que el primer grupo muriera de hambre, sino que todos tenían más alimentos y el ingreso disponible para comprar cantidades adicionales de otros bienes también. Esto fue cierto incluso para los agricultores que «perdieron» la competencia, tan pronto como se trasladaron a otras áreas del sistema económico, que pudieron expandirse precisamente gracias a las mejoras en la agricultura. Del mismo modo, el efecto de la suplantación del automóvil por el caballo y el buggy fue beneficiar incluso a los antiguos criadores de caballos y herreros, una vez que hicieron las reubicaciones necesarias.

    En una importante elaboración de la Ley de la Ventaja Comparativa de Ricardo, Mises mostró que hay espacio para todos en la competencia del capitalismo, incluso aquellos con habilidades más modestas. Estas personas solo necesitan concentrarse en las áreas en las que su inferioridad productiva relativa es menor. Por ejemplo, un individuo capaz de ser solo un conserje no tiene que temer la competencia del resto de la sociedad, casi todos cuyos miembros podrían ser mejores conserjes que él, si eso es lo que eligen ser. Porque, por mucho mejor que otras personas puedan ser como conserjes, su ventaja en otros campos es aún mayor. Y siempre que la persona de habilidades limitadas esté dispuesta a trabajar por menos como conserje de lo que otras personas pueden ganar en otros campos, no tiene nada de qué preocuparse por su competencia. De hecho, supera a otros para el trabajo de conserje al estar dispuesto a aceptar un ingreso más bajo que ellos. Mises demostró que en este caso también prevalece una armonía de intereses. La existencia del conserje permite que las personas más talentosas dediquen su tiempo a tareas más exigentes, mientras que su existencia le permite obtener bienes y servicios que de lo contrario le serían completamente imposibles de obtener.

    Sobre la base de tales hechos, Mises argumentó contra la posibilidad de conflictos de interés inherentes entre razas y naciones, así como entre individuos. Porque incluso si algunas razas o naciones fueran superiores (o inferiores) a otras en todos los aspectos de la capacidad productiva, la cooperación mutua en la división del trabajo seguiría siendo ventajosa para todos. Así, demostró que todas las doctrinas que alegan conflictos inherentes se basan en una ignorancia de la economía.

    Argumentó con una lógica incontrovertible que las causas económicas de la guerra son el resultado de la interferencia gubernamental, en forma de barreras comerciales y migratorias, y que tal interferencia que restringe las relaciones económicas exteriores es el producto de otra interferencia gubernamental que restringe la actividad económica interna. Por ejemplo, los aranceles se vuelven necesarios como medio para evitar el desempleo solo debido a la existencia de leyes de salario mínimo y legislación pro sindicatos, que impiden que la fuerza laboral nacional compita con la competencia extranjera mediante la aceptación de salarios más bajos cuando sea necesario. Mostró que la base de la paz mundial es una política de laissez-faire tanto a nivel nacional como internacional.

    En respuesta a la viciosa y ampliamente creída acusación de los marxistas de que el nazismo era una expresión del capitalismo, mostró, además de todo lo anterior, que el nazismo era en realidad una forma de socialismo. Cualquier sistema caracterizado por controles de precios y salarios, y por lo tanto, por escasez y controles gubernamentales sobre la producción y distribución, como lo era el nazismo, es un sistema en el que el gobierno es de facto dueño de los medios de producción. Porque, en tales circunstancias, el gobierno decide no solo los precios y salarios cobrados y pagados, sino también qué se va a producir, en qué cantidades, por qué métodos y a dónde se enviará. Estos son todos los derechos fundamentales de la propiedad. Esta identificación de «socialismo en el patrón alemán», como él lo llamó, es de inmenso valor para comprender la naturaleza de todas las demandas de controles de precios.

    Mises demostró que todas las acusaciones hechas contra el capitalismo eran completamente infundadas o deberían dirigirse contra la intervención gubernamental, que destruye el funcionamiento del capitalismo. Fue uno de los primeros en señalar que la pobreza de los primeros años de la Revolución Industrial era la herencia de toda la historia anterior, que existía porque la productividad del trabajo todavía era lamentablemente baja; porque científicos, inventores, empresarios y ahorradores e inversores solo podían crear avances y acumular el capital necesario para aumentarla paso a paso. Mostró que todas las políticas de supuesta legislación laboral y social eran en realidad contraproducentes para los intereses de las masas de trabajadores a quienes se suponía que ayudarían, ya que su efecto era causar desempleo, frenar la acumulación de capital y, por lo tanto, mantener baja la productividad del trabajo y el nivel de vida de todos.

    En una importante contribución original al pensamiento económico, demostró que las depresiones eran el resultado de políticas patrocinadas por el gobierno de expansión del crédito diseñadas para reducir la tasa de interés de mercado. Tales políticas, mostró, crearon malas inversiones a gran escala, que privaron al sistema económico de capital líquido y provocaron contracciones crediticias y, por lo tanto, depresiones. Mises fue un firme defensor del patrón oro y del laissez-faire en la banca, que, según él, lograría virtualmente un patrón oro de reserva del 100% e impediría tanto la inflación como la deflación.

    Lo que he escrito sobre Mises proporciona solo una indicación mínima del contenido intelectual que se encuentra en sus escritos. Escribió aproximadamente veinte libros. Y me aventuro a decir que no puedo recordar haber leído un solo párrafo en ninguno de ellos que no contuviera uno o varios pensamientos u observaciones profundos. Incluso en las raras ocasiones en que encontré necesario estar en desacuerdo con él (por ejemplo, en su opinión de que el monopolio puede existir bajo el capitalismo), siempre encontré que lo que tenía que decir era extremadamente valioso y un poderoso estímulo para mi propio pensamiento. No creo que nadie pueda afirmar estar realmente educado sin haber absorbido una medida sustancial de la inmensa sabiduría presente en sus obras.

    Los dos libros más importantes de Mises son «La Acción Humana» y «Socialismo», que representan mejor la amplitud y profundidad de su pensamiento. Sin embargo, estos no son para principiantes. Deben ser precedidos por algunos de los escritos populares de Mises, como «Burocracia» y «Planificación para la Libertad». «La Teoría del Dinero y el Crédito», «Teoría e Historia», «Problemas Epistemológicos de la Economía» y «Los Fundamentos de la Economía» son otros libros de Mises que sería muy recomendable leer.

    Mises fue un hombre de una integridad y carácter excepcionales, que llevó una vida de trabajo incansable, abnegación y autodisciplina en la búsqueda de la verdad y la promoción de la libertad. Hizo una contribución incomparablemente valiosa a la teoría económica y la filosofía política, y su legado vive en cada uno de nosotros que ha tenido el privilegio de aprender de él. En este aniversario de su nacimiento, recordemos a Ludwig von Mises como uno de los gigantes intelectuales de la historia y un defensor incansable del capitalismo y la libertad individual. Su trabajo continúa siendo una fuente de inspiración y guía para aquellos que buscan comprender y promover una sociedad basada en la libertad y el respeto por los derechos individuales.

    George Reisman, Ph.D., is Pepperdine University Professor Emeritus of Economics. He is the translator of Mises’s Epistemological Problems of Economics and is the author of Capitalism: A Treatise on Economics. His publications on Amazon.com are at amazon.com/author/george-; many of his lectures are on YouTube at youtube.com/@georgereisman His blog is at georgereismansblog.blogspot.com. Follow him on Twitter

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  • Milei y el desafío de superar el personalismo en Argentina

    En el panorama político argentino, un fenómeno ha capturado la atención y ha generado un intenso debate: el ascenso del candidato presidencial conocido popularmente sólo como «Milei». Este economista liberal y orador carismático ha ganado notoriedad en los últimos años, atractivo para una base de seguidores que comparten su visión de una Argentina diferente. Sin embargo, este fenómeno no es único en América Latina y se inscribe en un contexto más amplio de populismo y personalismo político en la región.

    El populismo en América Latina es un concepto amplio y heterogéneo que abarca diversas formas de acceso al poder. Desde el cesarismo de dictadores militares hasta el socialismo de líderes revolucionarios y el caudillismo de demagogos electorales, la región ha experimentado múltiples variantes de populismo a lo largo de su historia. El populismo se caracteriza por algunos o todos los siguientes puntos: la concentración de poder en manos de un líder carismático, la identificación de un enemigo «del pueblo» (la «casta» o el «nosotros y ellos»), el uso de sobornos institucionalizados y la promoción del culto a la personalidad del líder.

    En este contexto, surge el término «democracia plebiscitaria» (una figura citada y esgrimida por los candidatos y seguidores de Milei ante su escasa representatividad en el Congreso para poder llevar adelante sus propuestas), que encuentra su origen en la Segunda República Francesa en 1848, cuando Luis Bonaparte se convirtió en emperador vitalicio mediante referendos sucesivos. Este modelo de dominación plebiscitaria se ha observado en líderes como Putin, Chávez, Fujimori o Bukele directamente presionando militarmente al Congreso, quienes se conectan directamente con «el pueblo» para ganar su confianza y movilizarlo sin intermediarios institucionales. Esta dinámica genera polarización y ejercicios de iconoclastia antisistema.

    En este sistema, las elecciones se convierten en plebiscitos personales, y la política se decide basándose en la retórica mediática y la confianza personal en el líder. Este populismo surge de la crisis de la representación política. Cuando el sistema de partidos falla, la personalización de la política llena el vacío de legitimidad.

    Sin embargo, es importante destacar que Argentina es una democracia representativa, republicana y federal. La democracia plebiscitaria, caracterizada por la personalización del poder en un líder carismático, plantea desafíos a la representación política tradicional y puede llevar a una debilitación institucional, polarización y erosión de la democracia misma.

    El lema de LLA, el partido político o movimiento de apoyo a Milei, «Una Argentina distinta es imposible con los mismos de siempre», plantea una contradicción con los principios de la libertad, tal como Karl Popper lo señala en su obra «La sociedad abierta y sus enemigos». Popper argumenta en contra de atribuir la transformación de la sociedad a individuos excepcionales o partidos únicos, en lugar de basarla en la promoción de ideas e instituciones que fomenten una sociedad abierta y pluralista. En este contexto, el enfoque debería estar en las ideas y en el respeto a los derechos fundamentales, en vez de simplemente cambiar de personas en el poder.

    La evolución hacia una sociedad más libre y abierta implica tiempo, errores, correcciones y un proceso de aprendizaje. Es un avance que se manifiesta en cambios pequeños, en la preferencia por la libertad en la vida cotidiana y en la valoración de los derechos individuales. El progreso no surge desde una imposición de ideas por parte de figuras de poder y en el poder, sino a través de la adopción gradual y voluntaria de principios libertarios.

    El desarrollo de instituciones también sigue una evolución, en lugar de una revolución. Por lo tanto, una Argentina verdaderamente diferente emergerá cuando las ideas de la libertad superen a las ideas arraigadas en una trayectoria pacífica y constante. Este cambio no puede ser atribuido únicamente a un grupo o partido, sino que debe ser un proceso compartido por la sociedad en su conjunto.

    Los slogans son de gran importancia, ya que pueden reflejar los valores y enfoques de un movimiento político. En este caso, es crucial considerar cómo el slogan se alinea con los principios de la libertad y el respeto a los derechos individuales, en lugar de promover un cambio basado en la sustitución de personas en el poder.

    En conclusión, el fenómeno argentino Milei y su enfoque en la personalización del poder plantean desafíos a la democracia representativa del país. Si bien es legítimo que los ciudadanos busquen un cambio en la política, es importante recordar que la transformación duradera y significativa se logra a través de la promoción de ideas y principios en lugar de depender exclusivamente de líderes carismáticos. La construcción de una Argentina verdaderamente diferente debe ser un esfuerzo colectivo basado en la adopción gradual de valores de libertad y respeto a los derechos individuales.

  • Zhang Zhan: Periodista encarcelada en hospital tras huelga de hambre

    Zhang Zhan, que informó desde la emergente pandemia de COVID-19 en Wuhan, pesa sólo 37 kilogramos.

    Zhang Zhan, la periodista china encarcelada,  fue ingresada recientemente en el hospital luego de meses de huelgas de hambre intermitentes en protesta por su encarcelamiento por informar desde la primera línea de la pandemia de COVID-19 en Wuhan, según compañeros activistas.

    Zhang, de 39 años, fue sentenciada a cuatro años de prisión por el Tribunal Popular del Distrito de Pudong de Shanghai el 28 de diciembre de 2020 y ha estado comiendo muy poco, en lugar de rechazar toda la comida, para evitar ser alimentada a la fuerza por sonda.

    Zhang, cuya liberación está prevista para mayo de 2024, fue ingresada en el hospital desde la prisión de mujeres de Shanghai por enfermedades digestivas relacionadas con la desnutrición tras varios meses de huelga de hambre, dijeron compañeros activistas de derechos humanos.

    El activista de derechos humanos Wang Jianhong, quien fundó el Zhang Zhan Concern Group, dijo que la enfermedad de Zhang sigue poniendo en peligro su vida. «La salud física de Zhang Zhan es muy mala porque lleva mucho tiempo negándose a comer», dijo Wang. «Esta huelga de semi-hambre dura más de dos años».

    «La situación no parece estar mejorando, pero todavía le quedan más de ocho meses de sentencia», dijo Wang, y pidió la liberación de Zhang bajo libertad condicional por razones médicas.

    «Si las autoridades no le ofrecen tratamiento humanitario y suplementos nutricionales, ella no sobrevivirá a su condena». Los repetidos intentos de contactar a la familia de Zhang no obtuvieron respuesta el jueves.

    Pesa sólo 37 kilogramos

    El activista de derechos humanos con sede en Gansu, Li Dawei, dijo que había hablado recientemente con la madre de Zhang, quien visitó a su hija en prisión el mes pasado, y dijo que estaba «casi en piel y huesos».

    Zhang pesa actualmente 37 kilogramos (82 libras), aproximadamente la mitad de su peso corporal normal, dijo Li.

    «El problema principal son los trastornos del sistema digestivo», dijo Li a Radio Free Asia. «También tiene un recuento bajo de glóbulos blancos y marcadores tumorales excesivos».

    Zhang apareció en su juicio en silla de ruedas, donde se declaró inocente. Una declaración de culpabilidad suele ser un requisito previo para un trato más indulgente en el sistema judicial chino.

    Li dijo que Zhang había logrado evitar la alimentación forzada por sonda comiendo alrededor de la mitad o un tercio de lo que les dan a otros prisioneros.

    «Ella está utilizando esto como una forma de defenderse y mostrar su inocencia y que su juicio y detención por parte de las autoridades fueron injustos», afirmó. «Su mentalidad es la de una prisionera política que muestra resistencia».

    Encarcelada por supuestamente inventar noticias

    Li dijo que espera que Zhang sea liberada de prisión según lo programado, pero que es poco probable que sea libre. «Hay un signo de interrogación sobre si ella estará en libertad o no después de su liberación», dijo. «Mírenme: no he recuperado mi libertad desde mi liberación».

    «Hoy en día, cada vez que salgo, la policía de seguridad del Estado me sigue a donde quiera que vaya, y mi pasaporte [y otros documentos de viaje] han sido declarados inválidos sin ningún motivo», dijo Li.

    Zhang fue encarcelada por supuestamente inventar dos artículos en sus informes desde Wuhan.

    El primer elemento fue su informe de que los ciudadanos de Wuhan se vieron obligados a pagar una tarifa para hacerse la prueba de COVID-19, y el segundo fue que los comités vecinales habían enviado verduras podridas a los residentes confinados en sus hogares bajo un bloqueo en toda la ciudad.

    Zhang dijo que admitió todos los hechos materiales del caso, pero se negó a declararse culpable del cargo, diciendo que la información que publicó no era falsa.

    Traducido por Luisetta Mudie. Editado por Malcolm Foster.