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  • Tether: una reserva global privada en oro?

    Recientemente, según un informe de Cointelegraph, Tether compró 26 toneladas de oro durante el tercer trimestre de 2025 —una cantidad superior a la adquirida ese trimestre por cualquier banco central que publicó sus datos.  Con ese paso, sus reservas totales de oro ascendieron a unas 116 toneladas, lo que la coloca entre los 30 mayores poseedores de oro del mundo —un lugar típicamente reservado a entidades soberanas.

    Este giro marca un fenómeno inédito: una empresa privada, emisora de criptomonedas, rivaliza en acumulación de oro con naciones. ¿Qué significa esto para el mercado, para Tether, y para quienes operan con criptomonedas?

    ¿Por qué Tether compra tanto oro?

    Según Cointelegraph, la estrategia de Tether combina varios objetivos:

    • Diversificación de reservas: en un contexto global de incertidumbre, inflación creciente y dudas sobre las monedas fiat, el oro vuelve a ser visto como refugio. Tether parece querer reforzar su estabilidad financiera, alejándose de la dependencia exclusiva del dólar u otros activos financieros.
    • Respaldo de sus stablecoins / criptoactivos respaldados: parte del oro podría servir de colateral para sus productos, incluidos tokens respaldados por metales, como XAUt —el token “oro-tokenizado” de Tether.
    • Convertirse en un actor institucional “entre bancos”: al acumular activos tradicionalmente reservados a bancos centrales, Tether está redefiniendo su rol: ya no es solo un emisor cripto, sino un jugador en los mercados globales de reservas.

    Para muchos inversores y actores del mercado, estos movimientos podrían fortalecer la confianza en Tether: un respaldo tangible, diversificado, menos dependiente de políticas monetarias, y con oro —un activo históricamente reconocido.

    ¿Qué señales da este cambio de paradigma?

    1. Un nuevo tipo de “reserva global” privada

    Tether pone en evidencia que no solo los estados pueden acumular metal precioso como reserva. Las grandes firmas privadas, con respaldo cripto, ahora compiten en igual de condiciones. Esto reconfigura la idea de reserva de valor: ya no es patrimonio exclusivo nacional.

    2. Hibridización del mundo cripto y los mercados tradicionales

    Con este enfoque, Tether mezcla lo tradicional (oro, reservas, colaterales tangibles) con lo nuevo (blockchain, stablecoins, tokenización). Esa hibridización podría convencer a quienes dudaban del cripto: ofrece una puerta de entrada al mundo digital con respaldo tangible.

    3. Presión al sistema monetario tradicional y rol de los bancos centrales

    Si más entidades privadas siguen este camino, los bancos centrales podrían ver erosionada su hegemonía sobre las reservas de valor. En un contexto de crisis monetarias o inflación alta, el oro privado-tokenizado puede competir con monedas nacionales —con las consecuencias estructurales que eso implica.

    Riesgos y dudas que permanecen

    Pero no todo es optimismo: este movimiento trae consigo advertencias importantes:

    • Aunque Tether declara que sus compras provienen de beneficios, la concentración de gran parte del oro en una firma privada plantea riesgos de centralización, opacidad y vulnerabilidad ante decisiones corporativas arbitrarias.
    • Que una empresa privada acumule tanto oro puede generar presión especulativa sobre los precios del metal, vinculando el mercado del oro a la volatilidad del mundo cripto —algo inusual para un refugio tradicional.
    • A largo plazo, la correlación creciente entre criptoactivos, tokens respaldados y metales preciosos puede alterar la función histórica del oro como reserva estable y refugio, transformándolo en un activo financiero más, sujeto a ciclos de confianza tan volátiles como cualquier otro.

    Un giro paradigmático —con oportunidades y riesgos

    La estrategia de Tether de comprar más oro que muchos bancos centrales es —sin duda— un punto de inflexión. Revela que el mapa global de reservas ya no pertenece únicamente a los estados. Las firmas cripto pueden acumular metal, tokenizarlo y ofrecerlo como respaldo, reconfigurando el equilibrio entre finanzas tradicionales y digitalización.

    Para quienes buscan alternativas al sistema tradicional, esto puede representar una oportunidad real: diversificación, respaldo tangible, menor dependencia del dólar o del sistema bancario. Pero al mismo tiempo, abre interrogantes profundos sobre soberanía monetaria, riesgos de concentración, estabilidad del mercado del oro, y la naturaleza misma de lo que consideramos “seguro”.

    El movimiento de Tether no es simplemente un dato más —es una señal de que el mundo financiero podría estar entrando en una fase de transformación estructural, en la que criptomonedas y oro coexisten, redefinen reservas y desafían modelos históricos. Y como toda transformación, traerá consigo beneficios, riesgos, experimentos, y un margen de incertidumbre considerable.

  • Monedas de Reserva no tradicionales en ascenso

    El dólar estadounidense continúa siendo la moneda de reserva principal a nivel mundial, aunque su dominio ha ido disminuyendo gradualmente en favor de monedas de reserva no tradicionales. Un informe reciente del Fondo Monetario Internacional (FMI) proporciona una actualización detallada sobre esta tendencia y sus implicaciones.

    Reducción del Papel del Dólar

    Según la encuesta sobre la composición de las reservas oficiales de divisas (COFER) del FMI, la proporción del dólar en las reservas de divisas de los bancos centrales y gobiernos ha disminuido en las últimas dos décadas. Esta reducción no ha beneficiado significativamente a las otras grandes monedas tradicionales, como el euro, el yen y la libra esterlina. En cambio, ha favorecido el aumento de las llamadas monedas de reserva no tradicionales, incluyendo el dólar australiano, el dólar canadiense, el renminbi chino, el won surcoreano, el dólar singapurense y las monedas nórdicas.

    Factores que Impulsan la Diversificación

    Las monedas de reserva no tradicionales resultan atractivas para los gestores de reservas por varias razones:

    1. Diversificación: Estas monedas ofrecen diversificación, reduciendo el riesgo asociado a una dependencia excesiva en el dólar.
    2. Rendimientos Atractivos: Proporcionan rendimientos relativamente atractivos.
    3. Facilidad de Transacción: El desarrollo de nuevas tecnologías financieras digitales ha facilitado la compra, venta y mantenimiento de estas monedas.

    La tendencia a diversificar se ha mantenido a pesar de la fortaleza del dólar, lo que sugiere que los cambios en los precios relativos y las tasas de interés no han sido los únicos factores determinantes. Aunque las fluctuaciones en los tipos de cambio pueden influir en la composición de las reservas, el movimiento hacia monedas no tradicionales es una tendencia clara.

    El Papel del Renminbi Chino

    El renminbi chino ha ganado terreno, representando aproximadamente una cuarta parte de la disminución de la proporción del dólar. El gobierno chino ha promovido la internacionalización del renminbi mediante diversas políticas, incluyendo el desarrollo de un sistema de pagos transfronterizos y la introducción de una moneda digital del banco central.

    Sin embargo, la progresión del renminbi como moneda de reserva ha mostrado signos de estancamiento. A pesar de las políticas agresivas para promover su uso internacional, la proporción del renminbi en las reservas ha disminuido desde 2022, posiblemente debido a la depreciación del tipo de cambio.

    Diversificación Activa

    La tendencia a diversificar las reservas no se limita a unos pocos países. Un estudio del FMI identificó 46 países como «diversificadores activos» a finales de 2020, con al menos un 5% de sus reservas en monedas no tradicionales. Entre estos países se encuentran economías avanzadas y mercados emergentes, incluidos muchos del Grupo de los Veinte. En 2023, otros tres países (Israel, Países Bajos y Seychelles) se sumaron a esta lista.

    Impacto de las Sanciones Financieras y el Oro

    Las sanciones financieras han llevado a algunos bancos centrales a ajustar sus carteras de reservas, alejándose de las divisas en riesgo de ser congeladas y reasignadas, y favoreciendo el oro. La demanda de oro por parte de los bancos centrales aumenta con la incertidumbre política y el riesgo geopolítico mundial, aunque la proporción de oro en las reservas sigue siendo históricamente baja.

    Tendencias a futuro

    El sistema monetario y de reservas internacionales está en constante evolución. A pesar de la fortaleza del dólar, hay una tendencia clara hacia la diversificación y el aumento de la importancia de las monedas no tradicionales. Este movimiento, impulsado por la búsqueda de diversificación, rendimientos atractivos y la facilidad de transacción facilitada por nuevas tecnologías, está cambiando gradualmente el panorama de las reservas internacionales.

    El dominio del dólar sigue siendo significativo, pero su proporción en las reservas mundiales está disminuyendo. Esta tendencia, aunque gradual, refleja un cambio en la dinámica económica global y la creciente relevancia de otras monedas en el sistema financiero internacional.

  • Inflación global: cerrar los Bancos Centrales?

    No sé si Milei tiene razón en cuanto a la oportunidad y el método, pero definitivamente los bancos centrales son como un cáncer al que debería ponérseles fin.

    El petróleo se ha desplomado un 20% desde su máximo de junio, situándose en un mercado bajista, mientras que el oro perdió un 8% en el segundo trimestre, lo que supone su peor trimestre en cinco. Aunque varios factores macroeconómicos y relacionados con la demanda son importantes para los descensos, el máximo de dos décadas del dólar es sin duda el factor más definitorio.

    El billete verde no ha dejado de avanzar logrando la paridad con el euro por primera vez en 20 años y parece no tener techo a pesar de la subida récord del IPC y menos ahora que, por segunda vez consecutiva, la Fed decidió subir en otros 75 puntos base a las tasas de interés de referencia, en línea con su tendencia restrictiva o hawkish “para controlar la inflación” histórica de 9,1% en EE.UU.

    Por supuesto, como buenos burócratas que jamás reconocen la propia culpa ni lo destructivo de sus acciones, la Fed nada dice de la astronómica emisión y culpan a «la pandemia, el aumento de los alimentos y la energía y las presiones generales sobre los precios. La guerra de Rusia contra Ucrania”. No tienen vergüenza ni remordimiento alguno sabiendo que “en última instancia, la Fed quiere una desaceleración económica significativa para frenar la inflación, y un dólar más fuerte es parte de ese coctel». O sea, no les importa empobrecer sus ciudadanos con la inflación y, encima, castigarlos con una desaceleración de la economía.

    La subida del 16% del dólar en el último año -y el 6% de ganancia sólo desde finales de mayo- es «lo más extremo que se puede hacer, históricamente hablando» según muchos analistas. La última vez que el índice dólar (DXY) superó los 112 fue en mayo de 2002. El billete verde también ha despertado el interés de los inversionistas. En primer lugar, el halo de refugio que rodea ahora al dólar. Sí, el oro puede ser lo que típicamente viene a la mente cuando se habla de la necesidad de protegerse contra la inflación pero, insólitamente, el dólar ha superado al oro, arrebatándole la corona de refugio.

    Gráfico diario del oro, de skcharting.com con datos de Investing.com

    Ahora, por qué ocurre esto, no se supone que el oro es el refugio por excelencia frente a la inflación. Empecemos por aclarar que el dólar se fortalece frente a las otras monedas porque, a pesar de que EE.UU. se encamina a una recesión ya que el PIB se contrajo 1,6% en el primer trimestre y si las lecturas del segundo trimestre también fueran negativas el país ya estaría en recesión, aun así, seguiría estando mejor que Europa debido al desastre que trajeron las cuarentenas y las actuales sanciones a Rusia.

    Si hasta México tiene menos inflación que su vecino norteño y más de uno, cerca de las fronteras con Argentina, ahorra en paraguayos y bolivianos antes que en pesos argentinos o dólares.

    Suba del IPC mexicano comparado con el de EE.UU.

    Volviendo al tema, los bancos centrales han logrado inflacionar hasta el mismísimo oro -que para ellos es como la luz para los vampiros- y por ello no aumenta.

    Peter Hambro, una de las mayores autoridades mundiales en el mercado del oro, ha descrito detalladamente algo que es público y notorio pero pocos comentan. El detonante de estos comentarios fue el siguiente gráfico de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) de EE.UU. que, debido a una reclasificación de datos que comenzó en el primer trimestre de 2022, ahora muestra la enorme medida en que los bancos de lingotes como JP Morgan han acumulado contratos de derivados de metales preciosos para mantener bajo el precio del oro.

    En este gráfico pueden verse los aumentos interanuales de los derivados de metales preciosos en bancos comerciales de EE.UU. hasta el 31 de marzo de 2022. O sea, lo que están haciendo es aplastar el precio del oro físico mediante la producción alquímica de ‘oro de papel’ con “la ayuda de los mercados de futuros y la connivencia de los alquimistas, los comerciantes de lingotes”, según describe Hambro.

    Lograron crear una percepción inquebrantable de que las onzas de oro que se acreditan en una cuenta con un banco o un distribuidor de lingotes eran los mismos que los reales. ¡Y mucho más fácil! No tienes que almacenarlo ni asegurarlo”. Ahora, esta inflación del oro por parte de la banca privada jamás hubiera sido posible sin el reaseguro de los bancos centrales y las directivas de BIS (el Banco Internacional de Pagos de Basilea, el “central de los centrales”).

    Explica Hambro que “para hacer que el oro papel exagerado pareciera aún más seguro, el Banco de Inglaterra esta dispuesto a prestar oro físico a los Miembros del Mercado del Oro de Londres, en caso de que las cosas se pongan complicadas y las bóvedas estuvieran vacías”. En 1987, el central de Inglaterra instruyó a los bancos de lingotes para que formalizaran su cartel, lo que se hizo mediante el lanzamiento de la London Bullion Market Association (LBMA). Así, hoy el Banco de Inglaterra y la LBMA están entrelazados simbióticamente a través del mercado de préstamos de oro en el que los bancos centrales prestan oro físico.

    Por cierto, este esquema global de ‘oro de papel’ tiene una oferta ilimitada ya que, como dice Hambro, los gobiernos y los bancos centrales y el BIS «pueden imprimir hasta el infinito» total que después coactivamente imponen sus caprichos sobre el mercado. De momento, el único peligro para este esquema de falsificación de oro, es que grandes tenedores de lingotes como Vladimir Putin y Xi Jinping, decidan romper el juego.

    Por si acaso, para que no queden dudas de que los “valores tradicionales” no solo no han bajado de precio sino que han aumentado en relación al IPC-como debería haber ocurrido con el oro- les dejo esta tabla, el índice global de precios de la vivienda de Knight Frank, para el primer trimestre del 2022:

  • Zimbabwe introduce monedas de oro de curso legal para frenar la inflación

    El Banco Central de Zimbabwe ha introducido monedas de oro que espera alivie la demanda de divisas (dólares americanos) por parte de los inversores y la población en general.

    La confianza en la moneda de Zimbabwe es baja después de que la hiperinflación de 2008 acabara con los ahorros de la gente. En junio último, la inflación saltó al 191,6 %, desde el 132 % de mayo, aunada a un 90 por ciento de desempleo y una producción manufacturera en declive.

    En el lanzamiento oficial de las monedas de oro en Harare el lunes, John Mangudya, director del Banco de la Reserva de Zimbabwe, dijo que las monedas están diseñadas para reducir la demanda de dólares estadounidenses en el país. Los zimbabwenses están evitando en gran medida el débil dólar local en favor de los dólares estadounidenses, que los zimbabwenses ven como más aceptables en el extranjero y mejores para mantener su valor a largo plazo.

    Mangudya dijo que esperaba que los zimbabwenses opten ahora por las monedas de oro, que cuestan unos 1.800 dólares cada una. “Ahora estamos proporcionando esta reserva de valor para garantizar que las personas no corran al mercado paralelo en busca de divisas para almacenar valor”, dijo. “Y no hay otro producto mejor que pueda usarse para resguardar valor que no sea el oro”. Mangudya dijo que la moneda es una señal de respeto por el pueblo de Zimbabwe. “Sabemos por lo que han estado pasando en términos del factor miedo de perder valor y, por lo tanto, estamos proporcionando esta moneda de oro”, dijo. Es una moneda de oro genuina para garantizar que se guarde e invierta allí”. Mangudya dijo que se fabricarán 2000 monedas y que la producción futura dependerá del apetito del público.

    Llamadas Mosi-oa-Tunya, que en el idioma local de Tonga se refiere a las Cataratas de Victoria, las monedas «tendrán un estado de activo líquido», lo que significa que «serán capaces de convertirse fácilmente en efectivo y serán negociables a nivel local e internacional». dijo el banco central en su anuncio, y agregó que las monedas «también pueden usarse con fines transaccionales».

    Los tenedores solo podrán canjearlos por efectivo después de 180 días a partir de la fecha de compra.

    Los particulares o empresas podrán comprarlos en puntos de venta autorizados como bancos y guardarlos en un banco o llevárselos a casa, según el anuncio. Los extranjeros solo pueden comprar las monedas en moneda extranjera.

    El primer lote se acuñó fuera del país, pero eventualmente se producirán localmente, señaló también el funcionario. Agregó que las monedas de 22 quilates se pueden usar para compras en tiendas, dependiendo de si la tienda tiene suficiente cambio, así como garantía para préstamos y facilidades de crédito.

    Su precio estará determinado por la cotización del mercado internacional de una onza de oro, más un cinco por ciento por el costo de producción de la moneda. En el momento del lanzamiento el lunes, el costo de un Mosi oa Tunya era de $1824.

    Prosper Chitambara, investigador principal y economista del Instituto de Investigación de Desarrollo Económico y Laboral de Zimbabwe, dijo que, a pesar de las esperanzas del banco, duda que las monedas reduzcan drásticamente la demanda de dólares estadounidenses.

    “Incluso la demanda de dólares estadounidenses como reserva de valor también aumentará porque todavía hay muchas incertidumbres relacionadas con la convertibilidad de estas monedas de oro: ¿son ellas negociables internacionalmente, especialmente dados los problemas de confianza? ” sostuvo Chitambara. Y  también expresó su cautela sobre la moneda: “Es posible que la mayoría de la gente no tenga dinero para comprarlas, ya que la mayoría de los ciudadanos viven literalmente al día”, dijo Chitambara.

    Una de esas zimbabwenses que luchan por salir adelante es Christine Kayumba, profesora de secundaria en Harare. “El tema de las monedas de oro para nosotros, los maestros en Zimbabwe, es algo con lo que no podemos soñar”, dijo Kayumba. “Significa que un maestro que recibe un salario de $ 190 a $ 200 necesitaría de nueve a 10 meses para comprar una moneda de oro”.

    Para Kayumba, esos $200 de salario pagan transporte, alimentación, alquiler y dinero para enviar a los niños a la escuela. Es dinero para vivir, dijo, no para comprar una moneda de oro. “Entonces, creo que las monedas de oro están destinadas a la gente rica, no al maestro común ni a ningún funcionario público en Zimbabwe”, dijo.

    El Director de la Reserva les comentó a los periodistas que en el futuro se acuñarían monedas de oro de menor valor para atender a las personas con menos recursos.

    El economista independiente con sede en Harare, Victor Bhoroma, le expresó a la cadena Al Jazeera que «las monedas de oro son una buena idea en términos de almacenamiento de valor… pero probablemente estarán indexadas en dólares estadounidenses, lo que significa que es un esquema de recaudación de fondos para obtener dólares estadounidenses del mercado por parte del banco central». . El éxito «dependerá entonces de la confianza en el banco central como vendedor de las monedas y las garantías que las respaldan».

    A nivel internacional, las monedas de oro se usan en países como China, Sudáfrica y Australia para protegerse contra la inflación y como una oportunidad de inversión, aunque no se usan tanto como moneda como prevé el banco central de Zimbabwe.

    Harare tiene importantes depósitos de oro y las exportaciones del metal precioso son una de las principales fuentes de ingresos de divisas del país del sur de África. Sin embargo, el contrabando de oro ha sido rampante. El contrabando le está costando al país unas 33 toneladas de oro al año, según un informe emitido el mes pasado por el Centro para la Gobernanza de los Recursos Naturales.

    Se supone que todo el oro extraído en Zimbabwe se vende al banco central, pero muchos productores prefieren sacarlo de contrabando del país para recibir el pago en dólares estadounidenses.

  • La banca central necesariamente se equivoca

    Se ha dicho que la autoridad monetaria se establece para preservar el valor del poder adquisitivo de la unidad monetaria, pues ninguna banca central ha hecho semejante cosa.

    La llamada autoridad monetaria es el fetiche de nuestra época; si expande la base monetaria, si la contrae o si la deja inalterada siempre altera los precios relativos. Téngase en cuenta que los precios son los únicos indicadores para saber dónde asignar y dónde no asignar los siempre escasos recursos. Mal guiar factores productivos inexorablemente se traduce en derroche de capital lo cual, a su turno, significa menores salarios e ingresos en términos reales puesto que las tasas de capitalización constituyen la única causa de mayor riqueza y, por ende, mitiga y revierte la pobreza.

    El premio Nobel en economía Friedrich Hayek ha escrito que la humanidad ha demorado doscientos años en percatarse del peligro y la inconveniencia de atar la religión al poder político, es de esperar que no nos demoremos otro tanto en darnos cuenta del daño inmenso de atar la moneda al gobierno. En el origen del proceso evolutivo de la moneda la gente abandonó el cambio directo o trueque porque se dio cuanta del embrollo que significaba encontrar alguien que quisiera lo que uno posee, que al mismo tiempo contara con un bien o servicio que uno desea y, sobre todo, al tipo de cambio aceptable para ambas partes. Desde luego que resultaba muy complicado el obtener un trozo de pan para el experto en tocar la flauta, puesto que es poco probable que el panadero aceptara entregar su bien a cambio de una lección de flauta, y así sucesivamente se presentaban las más variadas complicaciones.

    En una versión sobresimplificada y telegráfica, así es como la gente decidió recurrir al cambio indirecto, es decir, llevar a cabo las transacciones vía una mercancía considerada de aceptación general debido a sus usos no monetarios (industriales, para comestibles etc.). Este fenómeno en la jerga moderna se conoce como el teorema de la regresión monetaria. En este cuadro de situación se usó el tabaco en la Virginia colonial, el cacao en Centroamérica, el hierro en África, las sedas en India, el ganado en Grecia y otros bienes, lo cual facilitó el comercio. En esta especie de competencia monetaria tuvieron éxito generalizado el oro y la plata debido a sus destacadas propiedades de homogeneidad, fraccionabilidad y durabilidad.

    Luego, para facilitar la calidad y peso del metal, se optó por la acuñación y más adelante, para brindar mayor seguridad y comodidad, se abrieron casas de depósito que entregaban recibos denominados billetes, y los emisores se conocieron como bancos. Pero en medio de este proceso los gobiernos siempre tentados de echar mano a nuevos canales de financiación impusieron primero la acuñación estatal y luego el monopolio de la convertibilidad también a través del Estado. Si prestamos atención a la historia monetaria observaremos que en esa instancia se sucedieron interrupciones en la convertibilidad hasta que en líneas generales finalmente irrumpió la banca central.

    Los Acuerdos de Bruselas y Génova del los años 20 acordaron eliminar el metal aurífero como respaldo de la moneda y sustituirlo por el dólar y la libra (este signo monetario a poco andar quedó sin efecto) con una ratio convencional dólar-oro pero con la estipulación implícita de no reclamar el oro a Fort Knox, situación que quedó expuesta cuando Jacques Rueff desde el gobierno francés deliberadamente para poner al descubierto la trampa reclamó el oro, desde luego sin éxito. De todos modos, el nuevo sistema permitió expansiones monetarias por parte de Estados Unidos lo cual a su vez generaba reservas para la banca central extranjera que les permitía emitir dinero local. Esto condujo al boom previo a la crisis del 29 que arrastró al planeta a una debacle sin precedentes y a nuevas medidas por todos conocidas hasta nuestros días donde estamos inmersos en la banca central, con el apoyo logístico de instituciones nefastas como el FMI que financian gobiernos fallidos con recursos detraídos coactivamente a contribuyentes de distintos países.

  • La inflación acabará con la clase trabajadora si no se protegen en criptomonedas u oro, dice Kiyosaki

    El autor de Rich Dad Poor Dad, Robert Kiyosaki, está preocupado de que la clase trabajadora estadounidense sea aniquilada por el aumento de la inflación a menos que inviertan en varios activos clave.

    En un video de YouTube en The Rich Dad Channel, el conocido autor dice que el verdadero capitalismo ha sido abandonado y que el gobierno interviene en nombre de los bancos.

    “La razón por la que están hablando de inflación o deflación es porque, allá por los años 70, un verdadero capitalista dejaba que un negocio fracasara. Según [el economista político austríaco Joseph] Schumpeter, el capitalismo destruye empresas ineficientes.

    Si miras un ejemplo, no hace mucho tiempo existía Blockbuster Video. Luego apareció Netflix y los acabaron. Simplemente fueron liquidados. Un verdadero capitalista borra lo ineficiente o lo obsoleto.

    Pero durante los últimos años, desde 1907 en realidad,  se han estado salvando a los bancos. Los bancos son tan corruptos, y la razón por la que la Reserva Federal tuvo que entrar fue para proteger a los banqueros ricos.

    Y lo que hicieron fue, allá por 2008, hubo flexibilización cuantitativa, que es un tema muy complejo, pero básicamente la Fed solo imprime dinero y se lo da a los bancos para evitar que quiebren. Eso no es capitalismo, eso es marxismo. Eso es socialismo, eso es comunismo. Se llaman bancos centrales «.

    Kiyosaki advierte que la impresión ilimitada de dinero como parte de la política oficial del gobierno eliminará a la clase trabajadora.

    “La razón por la que la inflación va a acabar con la gente es porque la persona promedio es un consumidor. Todo el mundo habla de: «El filete [cuesta] esto ahora, y la gasolina ésto y el papel higiénico lo otro».

    Eso es porque … Todo es para proteger a los banqueros. Y es por eso que lo siento por la gente trabajadora. Creo que es criminal que nuestro sistema escolar sea parte del marxismo. No hay educación financiera en las escuelas y no es un error.

    Para las personas que se quejan de la inflación, simplemente sepan que es porque el Banco de la Reserva Federal, el Tesoro de los Estados Unidos … son tan corruptos como puedan serlo «.

    El autor le dice a sus 1.8 millones de seguidores en Twitter que el reciente aumento de precio del 25% en la cadena minorista de descuentos Dollar General es un evento de referencia que indica que los inversores deben protegerse comprando algunos criptos como Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH), como el oro y la plata también.

    “Dollar Tree se convierte en $ 1.25 Tree. La inflación es un impuesto para los pobres y las clases medias. La inflación enriquece a los ricos.

    Sea inteligente. Hágase más rico. Estoy comprando más oro, plata, Bitcoin, Ethereum, bienes raíces de alquiler y petróleo. ¿Y tú qué estás comprando?»

    CNN Business informó esta semana que Dollar Tree citó el aumento de la inflación y la actual crisis de la cadena de suministro como razones por las que planeaba abandonar permanentemente su precio de $ 1 en todos los productos.

    La invitación de Kiyosaki a ver refugio en las criptomonedas no es algo nuevo, ya que desde hace tiempo califica a estos activos como una excelente opción para resguardarse de la situación económica que eventualmente se hará sentir en EE UU y el resto del mundo.

    Vale destacar que en meses recientes, el precio de Bitcoin se acercó con fuerza a la barrera de los USD $70.000 y el de Ethereum estuvo sobre los USD $4.800. Sin embargo, tras la confluencia de una serie de acontecimientos, dichas criptomonedas han caído con respecto a sus respectivos máximos históricos, aunque sigue vigente la expectativa de un posible aumento en las próximas semanas.

    Este mismo tema ha sido analizado localmente por el equipo Inbuenostv, cuya segunda parte podrá verse este domingo a las 9 am en vivo.

  • En plena pandemia, el oro alcanza su nivel más alto desde 2011

    El aumento de los casos mundiales de coronavirus y los temores de una nueva ola han contribuido a la disminución de los principales índices bursátiles y valores globales, mientras que los refugios tradicionales como los metales preciosos han ganado confianza entre los inversores.

    Por este motivo, el precio del oro ha alcanzado un pico récord de $1,944 ayer 27 de julio en el comercio en Asia, antes de establecerse en $1,932, rompiendo la barrera de $1,921.17 por onza que alcanzó en septiembre de 2011 y siendo uno de los activos de mayor rendimiento desde que comenzó la pandemia.
    Este aumento ha sido progresivo desde el comienzo de la crisis sanitaria. A principios de año, el oro comenzó por encima de $1,500 por onza y superó el nivel de $1,600 a mediados de febrero. Con la llegada de la actual crisis de salud en Europa, el precio bajó de $1,500 a medida que los inversores recurrieron a la liquidez total. Aun así, la caída no fue larga, ya que los precios se recuperaron a fines de ese mes y en abril alcanzaron los $1,700, una cifra que se superó este mes de julio. En total, este metal precioso ha aumentado su valor en casi un 30% desde que comenzó el año.

    Los factores principales que han influido en este hecho ha sido la intensificación de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, un dólar debilitado y la baja competencia de los rendimientos de los bonos del gobierno de EE.UU. A esta situación se agregan las restricciones de suministro debido a los bloqueos por la pandemia, así como el difícil acceso a este tipo de metal.

    Por otro lado, la política monetaria aplicada por los principales bancos centrales del mundo también ha jugado un papel fundamental en el aumento de su precio. Sin embargo, esta situación puede tener una trayectoria positiva a largo plazo y no ser solo «signos de una fuerza fugaz», según afirmó un grupo de expertos de la agencia EFE. Por lo tanto, se espera que el oro supere los 1.950 dólares por onza para fin de año, e incluso, en vista de que las tasas de interés continuarán cayendo aún más en 2021, el oro podría superar los 2.200 dólares por onza el próximo año.

    Los inversores están tomando varias rutas hacia el oro. Los operadores a corto plazo están utilizando CFD (contratos por diferencia) y apuestas financieras basadas en el precio del oro, pero también hay un creciente interés en los ETF de oro (fondos cotizados en bolsa), de los cuales ahora hay más disponibles que en la crisis de 2009. Los ETF de oro representan una forma conveniente para los inversores que no desea negociar ETF para acceder a la dinámica del precio del oro sin tener que ir al mercado de futuros. Muchos ETF de oro pueden negociarse como acciones y representan el precio de los activos reales de lingotes de oro en bóvedas seguras.

    El oro es visto como «un seguro contra las turbulencias en los mercados de divisas», dijo Carlo Alberto De Casa, analista jefe de la plataforma de comercio en línea ActivTrades. «Si bien todas las monedas se pueden imprimir, la naturaleza finita del oro y la plata los convierte en mejores reservas de valor en estos momentos de incertidumbre», afirmó.

  • El autor de “Padre Rico Padre Pobre”, Robert Kiyosaki, aconseja: “Compren oro, plata, Bitcoin y sálvense”

    Diferentes ingredientes económicos de la actualidad, relacionados con las políticas monetarias de los gobiernos y bancos centrales del mundo en relación a la impresión de dinero, han despertado preocupación y críticas al respecto, como es el caso del legendario inversor Robert Kiyosaki.

    La impresión de dinero para palear la crisis económica que deja a su paso el Covid-19 a nivel mundial, está despertando diferentes críticas para los gobiernos del mundo, mientras que a su vez, consideran que traerá consigo repercusiones negativas a nivel económico en el largo plazo.

    Ante esta situación, algunos analistas ven que otros activos pueden ganar valor como resguardo con este escenario, como el Bitcoin o el oro. Este es el pensamiento del inversor Robert Kiyosaki, autor del libro «Padre Rico, Padre Pobre», quien no dudó en llamar «moribunda» la economía estadounidense y señalar de «incompetente» a la Reserva Federal del país norteamericano, quien ha estado inyectando millones de dólares como estímulo económico ante la pandemia.

    En efecto, antes de ayer 19 de mayo, el autor del best-seller “Padre Rico, Padre Pobre” emitió otro tuit en la red social, en un mensaje en su mayoría en mayúsculas, denunciando las acciones de la Reserva Federal (Fed) durante la pandemia.

    En su tuit, Kiyosaki ha reafirmado su creencia de que activos como el oro, la plata y el Bitcoin (BTC) serían los salvadores de los inversores durante esta crisis. Al respecto, Kiyosaki dijo:

    NEW YORK CITY GOING BROKE. All cities count on INCOME TAX, SALES TAX & REAL ESTATE TAXES, especially COMMERCIAL RE. Add pension contributions for teachers firefighters & police. USA GOING BROZkE. FED PRINTING FAKE $ cannot SAVE YOU. Get gold silver Bitcoin and SAVE YOUR SELF.

    Para el inversor, el oro, la plata y el Bitcoin lucen como ganadores ante este posible impacto negativo que visualiza para la economía, y en el caso de la criptomoneda, Kiyosaki ve un crecimiento en su precio hasta los 75.000 dólares en los próximos tres años.

    Ya en abril Kiyosaki había hablado sobre la muerte del dólar estadounidense y aconsejó comprar Bitcoins. «Muerte del dólar. Gente desesperada por dinero. Muy triste. Si el gobierno te da dinero gratis, tómalo y gástalo sabiamente. No guarde. Compre oro, plata, Bitcoin. El dólar se está muriendo. Plata a u$s20 la onza. Mejor compra para seguridad futura. Todos pueden pagar u$s20, especialmente con dinero falso gratuito», escribió el empresario el sábado 4 de abril. Incluso dos años atrás, el inversionista había advertido que las criptomonedas terminarían reemplazando al dólar. «Creo que el dólar está en serios problemas porque el oro, la plata y la moneda cibernética lo van a sacar… El dólar estadounidense es una estafa» aseguró Kiyosaki, quien ha resaltado una y otra vez que Bitcoin está entre las mejores opciones.

    Kiyosaki no es el único inversor de alto perfil que últimamente se ha vuelto optimista con Bitcoin.  El primero en encabezar este listado es el físico, emprendedor, inventor, Cofundador de PayPal, Tesla Motors, SpaceX, Hyperloop, SolarCity, The Boring Company, Neuralink, y OpenAI y magnate sudafricano, Elon Musk.

    Le sigue Mark Cuban, el empresario estadounidense, inversionista, dueño de los Mavericks de Dallas de la NBA y​ propietario de los cines Landmark y Magnolia Pictures;  también es parte de esta exclusiva lista el administrador multimillonario de fondos de cobertura Paul Tudor Jones, que dijo a principios de este mes que Bitcoin le recuerda al oro en la década de 1970, y “puede ser la mejor cobertura contra la inflación en la era del coronavirus”. “Si me veo obligado a pronosticar, mi apuesta es que será Bitcoin“, dijo en una nota.

    Brian Armstrong se encuentra en esta lista, pero no sorprende ya que es el fundador de Coinbase; Jack Dorsey, el CEO de Twitter y un  considerado evangelista de Bitcoin; Changpeng «CZ» Zhao, el dueño del exchange Binance; los gemelos Winklevoss, que posterior a su batalla legal contra el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg,  invirtieron 11 millones de dólares en Bitcoin y hoy serían poseedores del 1 % del total de Bitcoins existentes; Tim Draper, el inversionista estadounidense de capital de riesgo y fundador de Draper Fisher Jurvetson, Draper University, Draper Venture Network, Draper Associates y Draper Goren Holm y  Chamath Palihapitiya, el capitalista de riesgo canadiense, fundador y CEO de Social Capital y uno de los primeros ejecutivos senior en Facebook, son algunos otros selectos integrantes de una lista multimillonaria de inversores en Bitcoin.

    A pesar de lo volátil que pueden llegar a ser las criptodivisas, para mucha gente representa una forma más segura de invertir y de proteger sus bienes. Es por eso que, aunque apostar por las criptomonedas como Bitcoin pueda presentar más riesgos involucrados, esto vale la pena para algunos inversores, como lo ha expresado clara y duramente Kiyosaki.

  • Hablamos con Saifedean Ammous de la dolarización, el patrón oro y el Bitcoin como moneda de futuro

    El ingeniero, economista y profesor Saifedean Ammous es toda una eminencia en el estudio del dinero. Desde hace años, sus publicaciones sobre el auge de la tecnología blockchain y del Bitcoin le han convertido en un gurú de cabecera para quienes consideran que estos nuevos desarrollos están llamados a cambiar de raíz el sistema financiero. GCC Views ha hablado con él con la mirada puesta en las lecciones que puede extraer Panamá a la hora de abrazar estas innovaciones.

    De igual modo que hubo un “patrón oro”, su nuevo libro plantea la existencia de un “patrón Bitcoin”. ¿Por qué?

     Porque creo que estamos ante un cambio de paradigma que está llamado a alterar de manera significativa la forma en que organizamos el dinero. Durante el último siglo, los sistemas monetarios han sido nacionalizados y centralizados. La planificación no es buena en ningún ámbito de la economía, de modo que tampoco lo puede ser en el caso de la moneda. De hecho, crisis como la que hemos sufrido en la última década nos recuerdan que el sistema actual tiende a la inestabilidad, la fragilidad, el exceso de deuda, etc.

    Nassim Taleb firma el prólogo de su libro. ¿Qué puntos de encuentro hay entre sus trabajos y el pensamiento del autor de El cisne negro?

     La clave para que la economía de mercado funcione es que el mercado pueda actuar en libertad y sin distorsiones. El problema es que el intervencionismo difumina responsabilidades, “rescata” a quienes lo hacen mal, castiga a quienes lo hacen bien… Por eso Taleb insiste tanto en que los actores económicos tienen que “jugarse algo” (en inglés, skin in the game). No solo comparto esta forma de ver las cosas, sino que considero que el “dinero blando” que domina en la actualidad es el causante de muchos de los males que describe Taleb. La expansión crediticia y la pirámide de deuda distorsionan el mercado y evitan que el mercado funcione correctamente. Un sistema monetario descentralizado, como el que introduce Bitcoin, cambia ese paradigma, puesto que supone el regreso al “dinero fuerte”.

    El oro fue, por mucho tiempo, el sistema predilecto de quienes defienden tesis similares a la suya.

     Creo que articular el sistema monetario alrededor del oro fue una gran conquista de la humanidad. El siglo XIX fue el siglo del oro y, por espacio de cien años, las guerras fueron escasas, la economía experimentó un fuerte crecimiento y los inventores y empresarios desarrollaron innovaciones que cambiaron para siempre nuestras vidas. Pero el éxito del oro favoreció su centralización, puesto que la naturaleza física de este y todo metal precioso exige una serie de servicios paralelos que, por economías de escala, terminan reduciendo la fragmentación de su mercado. Hay que asegurar el oro, custodiarlo, transportarlo, etc. Por esa vía, los gobiernos pudieron aumentar progresivamente su control sobre el sistema monetario, de modo que en el siglo XX se produjo un abandono paulatino de dicho estándar. Bitcoin ayuda a superar ese problema, por su naturaleza digital y su tecnología descentralizada. Por eso dejé de creer que el retorno al oro era necesario, porque Bitcoin y el blockchain han creado una alternativa superior.

    En países como Panamá no hay banco central. ¿Qué opinión le merece este tipo de arreglo?

     Bajo un sistema de este tipo, la moneda no está sujeta a los vaivenes políticos locales, lo cual es un cambio a mejor. Aunque no es el mismo sistema, también en Ecuador vemos que se ha polarizado la economía con resultados razonablemente buenos. Sin embargo, no es un sistema perfecto, porque las decisiones monetarias que se toman en Estados Unidos sí tienen implicaciones para la economía panameña. Por eso es importante apostar por un paradigma descentralizado como el que ofrece Bitcoin.

     Hay muchas criptomonedas, ¿solo Bitcoin responde a esa necesidad?

     La verdad es que la clave radica en su protocolo. Es neutral, nadie lo controla. Se apoya en una compleja estructura que asegura dicha estructura descentralizada. No en vano, ni siquiera sabemos quién es el nombre que se esconde detrás de Satoshi Nakamoto, el pseudónimo empleado por la persona que desarrolló el código que dio pie a la aparición de esta moneda. Estamos, pues, ante el producto de la acción humana. La innovación de un emprendedor, al servicio de millones de personas. Sin embargo, el problema con las demás criptomonedas es que han sido creadas por una u otra autoridad, de modo que no hablamos de sistemas neutrales y descentralizados, sino que estamos ante paradigmas monetarios en los que sí se puede identificar una fuente de poder. El mercado lo reflejará y, con el paso del tiempo, Bitcoin seguirá en pie pero muchas criptodivisas caerán.

    La privacidad es otro argumento poderoso para sumarse a la “revolución” de las criptomonedas.

     Los gobiernos quieren controlar cada una de nuestras operaciones y transacciones. Por eso es importante que Bitcoin ofrezca un mayor nivel de privacidad. Esto no significa que no deje huella, porque obviamente sí la deja. Pero sí es evidente que hablamos de una tecnología que permite frenar el continuo avance de los Estados sobre la privacidad de las personas.

    El volumen de transacciones registradas en Bitcoin superó en 2017 la barrera de los 100 millones anuales. ¿Se generalizará su uso? ¿O su avance se producirá de otro modo?

    No me preocupa tanto el número de transacciones. Ahora mismo son 300.000 diarias, creo que puede multiplicarse hasta tres millones en los próximos años. Más relevante aún es el valor de esas transacciones, que en mi opinión irá a más. También pienso que el mercado de transacciones vinculadas al Bitcoin va a explotar de forma exponencial. No me preocupa tanto el pago bidireccional, sino la capacidad del Bitcoin para engrasar un nuevo sistema de pagos, con más y más personas anclándose directa o indirectamente al Bitcoin, como en su día ocurría bajo el patrón oro.