Etiqueta: Reino Unido

  • Un nuevo capítulo post Brexit: del distanciamiento al reencuentro

    El 19 de mayo de 2025 se selló un acuerdo histórico entre el Reino Unido y la Unión Europea que marca un giro auspicioso en sus relaciones tras años de tensiones post-Brexit. Este nuevo entendimiento, que abarca áreas clave como comercio, pesca, defensa y movilidad juvenil, no solo apunta a superar heridas abiertas, sino también a trazar una hoja de ruta común hacia una cooperación más madura y pragmática.

    Del desencuentro a la reconstrucción

    Desde que el Reino Unido concretó su salida de la UE en 2020, las relaciones bilaterales se vieron atravesadas por desencuentros, burocracia y desconfianza mutua. Pero con el paso del tiempo y el peso de la realidad geopolítica, ambas partes reconocieron que el aislamiento no era una opción sostenible. Así, este nuevo acuerdo no revierte el Brexit, pero sí representa una aproximación más sensata: una manera de convivir sin renunciar a la soberanía, pero aceptando la interdependencia.

    Los pilares del acuerdo

    Comercio y regulación sanitaria.
    Uno de los avances más celebrados es la eliminación de los controles fronterizos sobre productos agroalimentarios británicos destinados a la UE, gracias a un nuevo acuerdo veterinario. Esto armoniza normativas sanitarias, facilita el comercio y podría inyectar hasta £9.000 millones anuales a la economía británica, reduciendo trabas que afectaban a productores y consumidores por igual.

    Pesca: pragmatismo sobre el orgullo.
    El pacto extiende por 12 años el acceso mutuo a zonas pesqueras, una cuestión especialmente simbólica y conflictiva desde el referéndum de 2016. Aunque algunos sectores pesqueros británicos ven esto como una concesión, el acuerdo garantiza previsibilidad y sostenibilidad para ambos bloques.

    Defensa y seguridad compartida.
    El Reino Unido se reincorpora parcialmente al sistema de defensa europeo a través del fondo “Safe”, con acceso a un presupuesto de €150.000 millones para innovación y seguridad. En un contexto donde EE. UU. reduce su implicancia en la seguridad europea, este giro es estratégico para ambas partes.

    Movilidad y juventud: puentes para el futuro.
    Se restablece la participación del Reino Unido en el programa Erasmus y se lanza un esquema de movilidad juvenil para facilitar intercambios de estudiantes y profesionales jóvenes. Además, los ciudadanos británicos podrán volver a usar e-gates al ingresar a la UE, agilizando el tránsito y reduciendo la fricción en los viajes.

    Ciudadanos en el centro

    Para los ciudadanos británicos, este acuerdo significa recuperar muchas facilidades perdidas post Brexit: acceso a programas educativos, menos burocracia para viajar y mayores oportunidades laborales en Europa. Para los europeos, se mantiene el acceso a recursos y mercados británicos, además de contar con un aliado activo en materia de defensa y cultura.

    Una lectura ética y política del momento

    En un tiempo donde el cortoplacismo político ha primado, este acuerdo podría interpretarse como un ejemplo alentador de visión a largo plazo. Hoy por hoy, en muchas sociedades, la ética, la libertad y los valores republicanos no se valoran tanto como el beneficio inmediato que ofrece el pragmatismo político. Sin embargo, este nuevo pacto muestra que la cooperación estratégica, basada en principios compartidos y no solo en la urgencia del momento, puede generar beneficios reales y duraderos.

    Una nueva era sin nostalgia

    Este acuerdo no implica un retorno al pasado ni una marcha atrás en el Brexit. Se trata, más bien, de una adaptación madura a una realidad compleja, en la que ni la confrontación ni la autosuficiencia total resultaron viables. Reino Unido y la UE, tras años de incertidumbre, eligen post Brexit, una relación menos ideológica y más funcional. Un nuevo capítulo comienza —y esta vez, con los ciudadanos en el centro.

  • Reino Unido y su ofensiva contra la privacidad: criptomonedas bajo vigilancia total desde 2026

    A partir del 1 de enero de 2026, el Reino Unido, en una clara ofensiva contra la privacidad, exigirá que todas las plataformas de criptomonedas reporten información detallada sobre cada transacción de sus clientes, incluyendo datos personales y fiscales, monto de las operaciones, tipo de criptoactivo y la naturaleza de la operación. Esta iniciativa, impulsada por la agencia fiscal británica (HMRC), busca, según el discurso oficial, combatir la evasión fiscal y proteger al consumidor.

    Pero detrás de este lenguaje burocrático se esconde un avance directo contra la privacidad financiera y la autonomía individual. En la práctica, estas medidas suponen un sistema de vigilancia masiva sobre las finanzas personales, transformando a cada exchange en un brazo ejecutor del Estado fiscal. El incumplimiento por parte de las plataformas resultará en sanciones económicas que buscan forzar la obediencia del sector privado a esta nueva lógica de control.

    ¿Qué diferencias hay con MiCA?

    A simple vista, la medida británica guarda semejanzas con el Reglamento MiCA (Markets in Crypto-Assets) de la Unión Europea, que también establece marcos regulatorios para emisores y proveedores de servicios relacionados con criptomonedas. Sin embargo, hay diferencias clave: MiCA busca generar un marco normativo uniforme para facilitar la innovación, mientras que la política del Reino Unido se enfoca casi exclusivamente en el control fiscal. No hay aquí un intento de equilibrio regulatorio: se trata de control puro y duro, en nombre de una supuesta “protección” que nadie ha solicitado.

    MiCA al menos reconoce que hay una dimensión económica que puede potenciarse si se proporciona seguridad jurídica. En cambio, el enfoque del Reino Unido criminaliza de antemano cualquier uso anónimo o privado de criptomonedas. Bajo este nuevo régimen, cada transacción será tratada como sospechosa por defecto.

    La traición al espíritu de Satoshi

    Lo que está en juego no es simplemente una nueva capa de compliance para los exchanges. Es, en términos ideológicos, un ataque frontal a las ideas que motivaron el nacimiento de Bitcoin. El white paper de Satoshi Nakamoto, publicado en 2008, proponía una red descentralizada, resistente a la censura, sin intermediarios ni confianza en autoridades centrales. Una red entre pares, donde los individuos son plenamente responsables de su dinero y sus decisiones.

    Bitcoin fue creado como respuesta al abuso de poder de los bancos centrales y gobiernos tras la crisis financiera de 2008. No vino a pedir permiso. Vino a desintermediar. A ofrecer una alternativa para quienes no quieren participar en un sistema financiero basado en deuda, inflación crónica y vigilancia.

    Estas nuevas regulaciones suponen lo contrario: reinstaurar el control estatal mediante la cooptación de actores privados, socavando la privacidad, criminalizando la autonomía financiera y asfixiando el uso libre de una tecnología que, por diseño, nació para estar fuera de su alcance.

    Libertad no es “equilibrio”

    Hablar de “buscar un equilibrio” entre libertad e intervención estatal es asumir una premisa falsa: que el Estado tiene derecho a controlar todas las formas de intercambio humano por defecto. Pero Bitcoin propone otra cosa: una relación libre, voluntaria, sin coacción. Nadie está obligado a aceptar Bitcoin. No es de curso forzoso. Por eso la idea de que el Estado debe “proteger al usuario” es absurda: ¿protegerlo de qué? ¿De sí mismo?

    El usuario de Bitcoin es, en esencia, un adulto responsable. La arquitectura misma de la red asume que cada persona es capaz de cuidar su clave privada, validar sus transacciones y asumir las consecuencias de su uso. Esa concepción —profundamente libertaria— es incompatible con la idea de que una burocracia puede vigilar cada movimiento por nuestro bien.

    Lo que está ocurriendo no es nuevo. Es una vieja historia: cada vez que aparece una tecnología que escapa al control estatal, el Leviatán reacciona. La descentralización es, para los Estados, una amenaza existencial. Y como no pueden destruir la tecnología, buscan domesticarla mediante normativas coercitivas, sanciones, vigilancia y miedo.

    Pero Bitcoin no necesita pedir permiso. Su código sigue funcionando. Su red sigue creciendo. Y cada persona que decide custodiar sus claves, validar sus bloques y operar fuera del sistema, mantiene viva la promesa de una libertad que no se negocia.

  • Reino Unido dice NO al Bitcoin como reserva estratégica

    La reciente decisión del Reino Unido de no establecer una reserva nacional de Bitcoin ha generado un debate significativo, especialmente desde una perspectiva libertaria. Esta postura se alinea con una visión conservadora que prioriza la estabilidad económica y la regulación prudente sobre la adopción de activos digitales volátiles.

    Emma Reynolds, Secretaria Económica del Tesoro británico, afirmó que seguir el ejemplo de Estados Unidos en la acumulación de Bitcoin «no es el plan para nosotros», indicando que tal enfoque «no es apropiado para nuestro mercado» . Esta declaración refleja una cautela respecto a la volatilidad inherente de las criptomonedas y una preferencia por mantener la integridad del sistema financiero tradicional.

    Desde una perspectiva libertaria, esta decisión puede interpretarse como un reconocimiento de los principios fundamentales de la descentralización y la soberanía individual que sustentan las criptomonedas. Al abstenerse de institucionalizar la tenencia de Bitcoin, el gobierno británico evita centralizar un activo diseñado para operar fuera del control estatal, lo que podría considerarse coherente con una visión que valora la autonomía del individuo sobre la intervención gubernamental.

    Sin embargo, esta postura también ha sido objeto de críticas por parte de líderes de la industria y defensores de las criptomonedas, quienes argumentan que el Reino Unido está perdiendo una oportunidad estratégica para fortalecer su posición en la economía digital emergente. Freddie New, jefe de políticas de Bitcoin Policy UK, señaló que el gobierno británico posee actualmente alrededor de 61,245 BTC, valorados en más de £4 mil millones, principalmente adquiridos a través de incautaciones relacionadas con actividades delictivas . New argumenta que estos activos podrían utilizarse para financiar programas públicos o como una reserva estratégica, en lugar de ser liquidados.

    Además, el Reino Unido está explorando el uso de la tecnología blockchain para la emisión de deuda soberana, lo que indica una disposición a adoptar innovaciones tecnológicas sin comprometer la estabilidad financiera . Esta estrategia sugiere que, aunque el gobierno británico es cauteloso respecto a la acumulación de criptomonedas, reconoce el potencial de la tecnología subyacente para mejorar la eficiencia y transparencia de sus operaciones financieras.

    En contraste, Estados Unidos ha adoptado una postura más proactiva, con iniciativas para establecer una reserva nacional de Bitcoin, argumentando que podría servir como cobertura contra la inflación y fortalecer la posición del dólar en el mercado global . Esta divergencia de enfoques refleja diferencias fundamentales en la percepción y gestión de las criptomonedas entre ambas naciones.

    La respuesta tajante del Reino Unido sacude la fantasía de una carrera entre potencias occidentales por atesorar Bitcoin como si fuera el nuevo oro digital. Si el entusiasmo por la adopción estadounidense alimentó la ilusión de un efecto dominó inevitable, la decisión británica introduce un contrapeso lúcido: no hay consenso, ni fe ciega, en que Bitcoin sea el ancla financiera del futuro. Cada país está escribiendo su propia historia en esta nueva era monetaria, y no todos están dispuestos a seguir el mismo guion.

  • Liz Truss: ¿quién es la nueva primera ministra británica y por qué sustituye a Boris Johnson?

    Liz Truss será la próxima primera ministra del Reino Unido. Tras dos meses de competición, los miembros del Partido Conservador la han elegido como su nueva líder. Ya solo falta que Truss viaje a Balmoral, en Escocia, donde será invitada formalmente por la Reina para formar gobierno.

    Truss se convertirá en la cuarta líder y primera ministra tory en poco más de seis años. Es la decimoquinta Primera Ministra de la Reina Isabel, y la tercera mujer que ocupa el cargo.

    Su rápido ascenso a la cima comenzó en 2010, cuando fue elegida por primera vez al Parlamento. Cuatro años después, se incorporó al gabinete de David Cameron como secretaria de Medio Ambiente. Posteriormente, fue secretaria de Justicia y luego secretaria jefe del Tesoro con Theresa May, y secretaria de Comercio Internacional y de Asuntos Exteriores con Johnson.

    Truss es una libertaria económica declarada. Apoyó con entusiasmo la permanencia en el referéndum de 2016 sobre la pertenencia del Reino Unido a la UE pero posteriormente predicó los beneficios del Brexit y ha adoptado una postura notablemente beligerante contra Rusia por su invasión de Ucrania.

    La marca de Truss de libertarismo económico, optimismo político y belicismo resultó decisiva en la contienda por el liderazgo de 2022. A pesar de una serie de meteduras de pata y giros en falso, su programa de reducción de impuestos, junto con su antigua lealtad a Johnson, le dio una ventaja sustancial sobre su rival directo, Rishi Sunak.

    Como nueva primera ministra, Truss se enfrenta a una serie de retos enormes: una inflación galopante, unos costes energéticos desorbitados, el deterioro de los servicios públicos, las continuas huelgas y un gobierno independentista en Escocia. En el extranjero, debe hacer frente a la guerra de Ucrania y a las problemáticas relaciones con la Unión Europea.

    ¿Por qué dimitió Boris Johnson?

    Truss sustituirá a Boris Johnson, que fue obligado a dimitir como líder conservador y primer ministro el pasado julio. La dimisión masiva de unos 60 ministros y otros cargos políticos, entre ellos Sajid Javid, secretario de Sanidad, y Sunak, ministro de Hacienda, se produjo en protesta por la mala gestión de Johnson de un escándalo en el que estaba implicado Chris Pincher, antiguo jefe adjunto del Gobierno.

    Pincher dimitió de su cargo tras ser acusado de agredir sexualmente a dos hombres en un club privado. Pincher dijo que había “bebido demasiado” y se mostró avergonzado, pero negó las acusaciones y sigue siendo un diputado independiente. Surgieron otras acusaciones históricas de conducta sexual inapropiada, que plantean preguntas sobre lo que Johnson sabía y cuándo.

    En un principio, Downing Street negó que Johnson estuviera al corriente de estas acusaciones cuando nombró a Pincher como jefe de filas. Más tarde se demostró que este desmentido era falso. Johnson también fue criticado por no haber suspendido inmediatamente a Pincher del partido, ya que sólo lo hizo después de recibir intensas presiones desde sus propias filas.

    Pero el poder de Johnson era tenue incluso antes del asunto Pincher. Una serie de escándalos demostraron su falta de rigor en la vida pública. Varios conservadores le habían pedido que dimitiera por el partygate, es decir, por las revelaciones sobre las reuniones etílicas en Downing Street, que desafiaban las restricciones de la COVID-19, y que finalmente se tradujeron en multas policiales para Johnson y su esposa.

    La propia conducta de Johnson se había convertido en una distracción indefendible. Nada menos que el 41% de los diputados conservadores votaron contra él a principios de junio.

    La percepción de la falta de dirección de Johnson fue una segunda fuente de descontento. Podía afirmar que había “conseguido el Brexit”, pero ¿qué iba a hacer su Gobierno a continuación? Se hablaba mucho de “nivelación” pero poco de sustancia práctica. Los problemas se vieron agravados por la inminente crisis del coste de la vida y el aparente caos de su operación en Downing Street.

    Por último, Johnson había llegado a ser visto como un lastre electoral. Los conservadores estaban por detrás de los laboristas en las encuestas de opinión desde finales de 2019 y, más recientemente, habían perdido una serie de elecciones parciales frente a los laboristas y los liberales demócratas. Los diputados conservadores, especialmente en los escaños marginales, estaban preocupados.

    El asunto Pincher resultó fatal para Johnson porque aprovechó directamente estas fuentes de descontento. Los partidarios de Johnson afirmaron que su propio partido le había apuñalado por la espalda, pero tras repetidos tropiezos, simplemente había tropezado con su propia espada.

    ¿Por qué no ha habido elecciones?

    La elección del sucesor de Johnson es un asunto exclusivo del partido conservador en el gobierno. El Reino Unido es un sistema parlamentario en el que el gobierno de turno lo forma quien consigue la confianza de la Cámara de los Comunes. En la práctica, esto suele significar el líder del partido que obtuvo la mayoría de escaños en las últimas elecciones generales.

    Cuando un primer ministro dimite a mitad de una legislatura, no hay necesidad constitucional de celebrar nuevas elecciones generales. En su lugar, el partido en el poder elige a un nuevo líder y, por tanto, al nuevo primer ministro.

    Los primeros ministros que asumen el cargo de esta manera no son inusuales. Desde 1945, ocho primeros ministros comenzaron con la victoria en unas elecciones generales, mientras que nueve lo hicieron a mitad de legislatura.

    Los partidos políticos tienen sus propias reglas sobre cómo seleccionar a un nuevo líder. Antes de 1965, los nuevos líderes conservadores surgían de consultas con los altos cargos del partido. Desde entonces y hasta 1998, los nuevos líderes fueron elegidos exclusivamente por los diputados conservadores. A partir de entonces, han sido elegidos mediante un proceso de dos fases en el que los diputados seleccionan a dos candidatos, y luego los miembros del partido –en el caso de los conservadores, unos 180.000 miembros que pagan cuotas– hacen la elección final.

    En la primera fase del concurso para sustituir a Johnson participaron ocho candidatos. Tras cinco rondas de votaciones entre los diputados conservadores, Sunak, excanciller, quedó en primer lugar con 137 votos (38,3%), Truss, entonces ministra de Asuntos Exteriores, quedó en segundo lugar con 113 votos (31,6%), y Penny Mordaunt, ministra de Estado para la Política Comercial, fue eliminada de la carrera con 105 votos (29,3%)

    A continuación se celebró una votación entre los miembros del partido, para la que Sunak y Truss pasaron gran parte de julio y todo agosto pidiendo apoyo. Al final, Truss se impuso a Sunak por 57% a 43%.

    ¿Qué pasa ahora?

    La tarea inmediata de Truss será formar un gobierno. Las personas que incluya en su gabinete marcarán el tono de sus relaciones con su partido. Truss ganó el liderazgo porque fue la elección de los afiliados conservadores, no el candidato preferido de sus diputados. El periodo de luna de miel podría ser breve, especialmente si los conservadores siguen languideciendo por detrás de los laboristas en las encuestas.

    Sobre todo, Truss tendrá que gestionar las expectativas de su partido sobre las próximas elecciones generales. Todos los primeros ministros que asumen el poder son recibidos con peticiones para que se celebren elecciones inmediatas con el argumento constitucionalmente espurio de que no han sido elegidos.

    Al mismo tiempo, los primeros ministros que asumen el poder quieren su propio mandato de los votantes. Esto refuerza su autoridad y les permite empezar con un nuevo conjunto de compromisos.

    Truss tiene el poder de convocar elecciones generales a voluntad. Si los conservadores disfrutan de un rebote sostenido en las encuestas, Truss tendrá que calcular si es mejor consultar al país antes, a sabiendas de que la situación económica puede deteriorarse, o esperar hasta el último momento, con la esperanza de que las cosas mejoren.

    Si no se produce ese impulso, esos cálculos serán discutibles, y es probable que el parlamento elegido de 2019 complete toda la legislatura. Los votantes tendrán entonces la oportunidad de emitir su veredicto sobre el nuevo primer ministro británico a más tardar en enero de 2025.The Conversation

    Nicholas Allen, Reader in Politics, Royal Holloway University of London

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • El parque eólico marino más grande del mundo situado en UK, comienza a producir energía.

    Los funcionarios de la compañía energética danesa Ørsted han anunciado que han logrado la primera energía en el proyecto Hornsea 2, un nuevo parque eólico marino frente a la costa de Inglaterra y señalaron que una vez esté en pleno funcionamiento este 2022, representará el parque eólico más grande del mundo.

    El proyecto se encuentra en el Mar del Norte, a 89 km de la costa este de Inglaterra, junto a la ya operativa 1218MW Hornsea Proyecto 1. Distribuido en un área de 462 km², utilizará las 165 turbinas de Siemens Gamesa y contará con una capacidad de más de 1,3 gigavatios. El nuevo sistema contará con 390 kilómetros de cables marinos y 40 kilómetros terrestres que terminarán en la subestación terrestre de Killingholme en Lincolnshire, en la costa este del país. La compañía dice que alimentará a “más de” 1,3 millones de hogares cuando esté terminado. “Juntos, los dos proyectos serán capaces de proporcionar suficiente energía para más de 2,3 millones de hogares”, dijo Ørsted.

    La posibilidad de que las limitaciones en el suministro de gas, en combinación con un invierno frío, causen graves interrupciones en las redes eléctricas en el Reino Unido y el norte de Europa ha causado ansiedad durante meses. Incluso una fracción de la producción eventual de Hornsea ayudará a amortiguar ese peligro. En su primera mañana, contribuyó a que la energía eólica proporcionara casi el 50% de la electricidad de Gran Bretaña.

    El Reino Unido alberga un sector eólico marino maduro que parece destinado a expandirse en los próximos años, y las autoridades apuntan a 40 GW de capacidad para 2030. La Unión Europea, que el Reino Unido abandonó en enero de 2020, tiene como objetivo 300 GW de energía eólica marina para mediados de este siglo.

    Patrick Harnett, director de programa de Hornsea 2, dijo: “Lograr la primera potencia es un hito importante para el proyecto y un momento de orgullo para todo el equipo. Construir un proyecto de este tamaño y escala solo es posible a través de una fuerte colaboración, trabajo duro y dedicación. Desde aquí, tenemos la línea de meta a la vista mientras instalamos las turbinas restantes y continuamos probando, poniendo en marcha y energizando nuestro parque eólico para el nuevo año. Un enorme bien hecho para todos los que han trabajado durante la pandemia para mantener el proyecto en marcha”

    Incluso con las operaciones comenzando en estos parques eólicos, la energía eólica marina representa menos del 10% de la producción eólica mundial. Actualmente también es más cara, sin embargo, los precios están cayendo más rápido en alta mar, a medida que las turbinas se hacen más grandes y crece más la experiencia que para los desarrollos eólicos en tierra. Se anticipa que la próxima ronda de parques eólicos del Reino Unido, en lugar de requerir subsidios, devolverá dinero al público.

    Además, salvo raras excepciones, los vientos son más constantes en alta mar que en tierra, lo que reduce la intermitencia que ahora es la última gran desventaja de la energía eólica en comparación con los combustibles fósiles. En algunos lugares, la energía eólica marina también alcanza su punto máximo en diferentes momentos desde tierra, por lo que una combinación de los dos se complementa entre sí.

    Duncan Clark, jefe de la región del Reino Unido en Ørsted, dijo: “El cambio climático es una de las mayores amenazas que enfrenta el mundo hoy en día, y creemos que la solución radica en el despliegue de recursos de energía renovable en una escala mucho mayor que cualquier cosa que hayamos visto hasta ahora. El Reino Unido es el líder mundial en energía eólica marina y nuestros proyectos Hornsea han ayudado a allanar el camino para la próxima generación de parques eólicos marinos”.

  • Suiza y el Reino Unido acuerdan mantener la misma relación comercial actual, posterior al Brexit

    Suiza y Reino Unido firmaron el pasado lunes 11 de febrero en Berna, Suiza, un acuerdo que permitirá mantener las relaciones económicas y comerciales entre los dos países tras el Brexit.

    El Consejo Federal Suizo explicó que el acuerdo garantiza la continuidad de los derechos y obligaciones económicos y comerciales que surgen actualmente de los acuerdos entre Suiza y la UE. El nuevo acuerdo reproduce la mayoría de los acuerdos comerciales entre Suiza y la UE que actualmente rigen las relaciones entre Suiza y el Reino Unido, a saber: el Acuerdo de Libre Comercio de 1972, el Acuerdo sobre Contratación Pública y el Acuerdo sobre la Lucha contra el Fraude. Sin embargo, algunos acuerdos entre Suiza y la UE se basan en la armonización o el reconocimiento de la equivalencia de normas entre las dos partes y no se pueden replicar en su totalidad en esta etapa y por ello acuerdan parte del Agreement on Mutual Recognition in Relation to Conformity Assessment, y parte del Acuerdo sobre la agricultura de 1999.

    El Gobierno del Reino Unido dijo que el acuerdo simplifica el comercio y permitirá que las empresas sigan negociando libremente, sin ninguna tarifa adicional, después del Brexit. También prevé la eliminación continua de los aranceles en la gran mayoría de los productos comercializados entre el Reino Unido y Suiza. Según el Gobierno del Reino Unido, el comercio en estos términos preferenciales, más allá de en los términos de la Organización Mundial del Comercio, generará ahorros significativos y ayudará a salvaguardar los empleos británicos.

    Los dos países ya firmaron en los últimos meses acuerdos sobre el transporte por carretera, el transporte aéreo, los seguros y la libre circulación de personas. El acuerdo sobre comercio, firmado el lunes por el ministro de Comercio Exterior del Reino Unido, Liam Fox y el ministro suizo de Economía, Guy Parmelin, fue ampliado a Liechtenstein, en virtud de la unión aduanera existente entre Suiza y Liechtenstein. El pacto entrará en vigor cuando los acuerdos Suiza-Unión Europea (UE) dejen de ser aplicables a las relaciones entre Suiza y Reino Unido, indicaron las autoridades helvéticas en un comunicado.

    “Si la fase de transición prevista entre la UE y Reino Unido entra en vigor el 30 de marzo de 2019, los acuerdos bilaterales Suiza-UE continuarán siendo aplicables entre Suiza y Reino Unido”, explicó. En este contexto, los acuerdos servirán de base para las relaciones económicas y comerciales entre Suiza y Reino Unido tras la fase de transición. Sin embargo, en caso de un Brexit sin acuerdo el 29 de marzo, “el acuerdo se aplicará de manera provisional a partir del 30 de marzo de 2019”. Reino Unido es un socio económico importante de Suiza. En 2017 era el sexto mercado de exportación para las mercancías suizas, evaluadas más de USD 11 000 millones. Por su parte Suiza es el quinto mercado de exportación de Reino Unido fuera de la UE, después de Estados Unidos, China, Hong Kong y Emiratos Árabes Unidos.

    El consejero federal suizo, Guy Parmelin, dijo que el acuerdo «garantiza la continuidad de nuestras relaciones comerciales después de que el Reino Unido abandone la Unión Europea y sienta las bases de nuestras futuras relaciones». El acuerdo fue bien recibido por Anne-Marie de Weck, Presidenta de la Cámara de Comercio británico-suiza. Ella dijo: «Es imperativo para nuestros miembros, tanto los británicos como los suizos, que el comercio continúe. Suiza es el séptimo mercado de exportación más grande del Reino Unido, el tercer mayor mercado no perteneciente a la UE, el octavo mayor inversionista directo extranjero y el décimo destino principal para el exterior del Reino Unido» en inversión directa. Es de suma importancia que los gobiernos británico y suizo hayan asegurado la continuación de una gran relación comercial con este acuerdo «.

  • El Registro de Tierras de Su Majestad en Inglaterra explora los beneficios de blockchain

    HM Land Registry está explorando cómo se podría usar la tecnología blockchain para proporcionar servicios más rápidos y sencillos.

    El Registro de Su Majestad es un departamento gubernamental, no ministerial del Gobierno del Reino Unido, creado en 1862 para registrar la propiedad de tierras y propiedades en Inglaterra y Gales.

    Como tal,  salvaguarda la propiedad de tierras y propiedades por un valor superior a £ 4 billones, incluyendo alrededor de £ 1 billón de hipotecas. El Registro de Tierras contiene más de 25 millones de títulos que muestran la evidencia de propiedad de más del 85% de la masa terrestre de Inglaterra y Gales.

    La misión de HM Land Registry es garantizar y proteger los derechos de propiedad en Inglaterra y Gales.  Funciona como una agencia ejecutiva y un fondo comercial y sus costos de funcionamiento están cubiertos por las tarifas pagadas por los usuarios de sus servicios. Su ambición es convertirse en el registro de tierras líder en el mundo por su velocidad, simplicidad y un enfoque abierto de los datos.

    HM Land Registry Business Strategy Digital Street es solo uno de los muchos proyectos que está desarrollando HM Land Registry como parte de la estrategia empresarial de la organización. La organización está explorando una serie de servicios potenciales para facilitar la compra, el alquiler, la venta, el financiamiento, la construcción y la administración de propiedades.

    La primera hipoteca digital se firmó en abril utilizando el servicio ‘Sign your mortgage deed’ de HM Land Registry. Las hipotecas iniciales han sido firmadas por los clientes de Coventry Building Society y Enact Conveyancing; HM Land Registry ahora está expandiendo activamente la cantidad de prestamistas y transportistas que utilizan el servicio. El Registro de carga local de la tierra, recientemente lanzado, ingresa los datos de 326 autoridades locales a una base de datos central, eliminando la necesidad de búsquedas manuales en oficinas locales sobrecargadas de trabajo y eliminando semanas de posibles retrasos en cada venta.

    «Nuestra ambición de convertirnos en el registro de tierras líder en el mundo por su rapidez, facilidad de uso y un enfoque abierto a los datos requiere que el Registro de Tierras de HM esté a la vanguardia de la innovación global en Registro de tierras. …estamos dando un paso más hacia ese objetivo, a medida que exploramos cómo las nuevas tecnologías como blockchain pueden ayudarnos a desarrollar un proceso de registro de tierras más rápido, más simple y más barato». Graham Farrant, Director Ejecutivo de HM Land Registry.

    Los compradores de viviendas pueden usar el servicio ‘Buscar información de propiedad’ para encontrar rápidamente información sobre las propiedades en las que está interesado al comienzo de la transacción, en lugar de esperar hasta que se acepte una oferta. Trabajando en colaboración con partes interesadas claves de toda la industria, incluidos los especialistas en tecnología de propiedades (PropTech), expertos en datos, transportadores, promotores de propiedades, prestamistas hipotecarios y otros, durante los próximos años, el Registro de tierras de HM explorará los usos innovadores de la tecnología blockchain.

    Methods es el socio líder de transformación digital para el sector público del Reino Unido.

    La ambición del Registro de Terrenos de Digital Street HM es estar a la vanguardia de la innovación mediante la exploración de cómo se puede facilitar el registro y la transferencia de tierras y cómo la tecnología blockchain y los datos podrían revolucionar el proceso. Digital Street es el proyecto de investigación y desarrollo de HM Land Registry diseñado para hacer que la compra y venta de propiedades sea más sencilla, rápida y económica gracias al uso innovador de la tecnología. Ahora en su segundo año, el proyecto está explorando el uso de la tecnología blockchain y los contratos inteligentes para brindar mayor transparencia, velocidad y confianza a las transacciones de propiedad.

    Digital Street y blockchain tienen el potencial de sincronizar y optimizar la forma en que interactúan todos los participantes en el mercado inmobiliario, desde solicitantes a bancos, desde topógrafos a agentes inmobiliarios. Durante los próximos meses, y en apoyo del compromiso de HM Land Registry con los datos abiertos y la innovación, anunciaremos un programa de eventos de innovación y colaboración que permitirán que el ecosistema de propiedades se una a la comunidad de Digital Street. John Reynolds, Director de Innovación y Entrega de Blockchain Digital.

    El proyecto ya ha creado un registro digital para una pequeña selección de propiedades, que es un primer paso para establecer un registro que sea completamente legible por máquina y pueda actualizarse instantáneamente. Methods fue seleccionado tras un proceso de licitación que atrajo a 22 ofertas para respaldar al equipo del proyecto Digital Street y desarrollar una mayor experiencia interna.

    HM Land Registry se asoció con la compañía de software Methods, que utilizará la plataforma de cadena de bloques de R3, Corda, para la segunda fase del innovador proyecto de investigación y desarrollo de HM Land Registry, Digital Street. Methods será respaldado por un equipo de expertos globales de R3, Blockchain Digital y su red de socios más amplia.

    «Cuando leímos el requisito de HM Land Registry, reconocimos que las características únicas ofrecidas por Corda en términos de seguridad, privacidad, interoperabilidad y el marco de flujo de contrato inteligente, originalmente diseñadas para los servicios financieros, sería un ajuste excelente». Peter Rowlins, Director Ejecutivo de Métodos.

    Las organizaciones aportarán su experiencia en blockchain al HM Land Registry, lo que permitirá que Digital Street explore completamente los beneficios potenciales de la nueva tecnología. Digital Street trabajará con la industria para comprender cómo el uso innovador de la tecnología, como blockchain, libros de contabilidad distribuidos y contratos inteligentes, podría revolucionar el proceso de registro de tierras y compra-venta de propiedades.

    David Rutter, Director Ejecutivo de R3, comentó: Nos complace ver otro despliegue innovador de Corda en el sector público y esperamos trabajar con el registro de tierras más reconocido del mundo, HM Land Registry. Blockchain tiene el potencial de transformar los servicios de registro de tierras al mejorar la velocidad, la simplicidad y la eficiencia. Trabajaremos en estrecha colaboración con HM Land Registry, Methods y nuestros socios en los próximos meses para convertir este potencial en realidad.