Categoría: Economia y Finanzas

  • Cannabis recreacional listo para legalizarse en Las Vegas

    El cannabis recreacional en Las Vegas prepara su lanzamiento bajo una verdadera disrupción legal.

    Cuando los nevadenses compran marihuana en los dispensarios locales, deben consumirla en casa. Los turistas por su parte, no pueden hacerlo en público, la mayoría de los hoteles lo prohíben y no se puede usar en el dispensario donde se compra. Hasta ahora.

    Para acabar con esta problemática, se han presentado dos nuevos proyectos de ley que legalizarían el consumo social en lugares públicos.

    El Proyecto de Ley 341 de la Asamblea, presentado por el Representante Steve Yeager, allanaría el camino para la apertura de un número ilimitado de salones en todo el estado, en condados donde los gobiernos locales permiten que operen las empresas de cannabis. Eso incluye en Sin City, donde más de 40 millones de turistas lo visitaban cada año antes de la pandemia de COVID-19. Además, AB322 permitiría la venta y el consumo de cannabis en eventos en vivo.

    La legislación sobre uso social crearía dos nuevas categorías para los salones de consumo de cannabis: minoristas (adjuntos a dispensarios existentes) o independientes. Los minoristas existentes podrían permitir que las personas compren sus productos y los consuman en el lugar. Los salones independientes, lugares en los que no se permite vender cannabis por su cuenta, como peluquerías o salones de manicura, podrían recibir productos de marihuana o la gente podría traerlos por su cuenta.

    Los salones de consumo legal también podrían ayudar a frenar la avalancha de turistas que fuman al aire libre en el Strip y en Fremont Street. Como no pueden fumar en los hoteles, no tienen más remedio que fumar afuera. «Recibo quejas todo el tiempo, sobre el humo de la marihuana en el Strip», dice Tick Segerblom, del comisionado del condado de Clark, cuyo distrito contiene ese corredor turístico. “La verdad es que los hoteles realmente lo fuerzan, porque prohibieron los salones en la última sesión”.

    El dispensario de cannabis Oasis, cerca del centro de Las Vegas, recibe una media de 1000 clientes al día. «Hemos podido vender cannabis legalmente durante un par de años, pero no hemos podido ofrecer un lugar seguro y legal para que las personas consuman cannabis, por lo que para nosotros esto es un cambio de juego», dijo la gerente general Lissa Lawatsch. Desde el día en que abrió el dispensario, han estado preparados para expandir el alquiler de espacios contiguos en caso de que las salas de consumo se vuelvan legales. “Tenemos un montón de turistas que siempre nos preguntan, ‘¿Dónde podemos consumir?’ y tenemos que explicarles que consumir en público es ilegal”, dijo Lawatsch.

    «Esto realmente abriría las compuertas para algo que los consumidores de marihuana han deseado durante mucho tiempo», dijo el asambleísta Steve Yeager. «Y hay una parte de equidad social en la que no estamos restringiendo esto solo a los propietarios de dispensarios con licencia».

    Yeager observó cómo la incipiente industria ofrecía todo su botín a un pequeño grupo de empresarios ungidos, la mayoría de los cuales eran abogados, médicos, operadores de casinos, cabilderos y ex funcionarios públicos.

    cannabis

    Menos de 100 grupos controlan casi toda la industria, ya que el estado limitó las licencias de dispensarios desde el inicio del programa para adultos en 2017. Muchas de las empresas también están integradas verticalmente, lo que significa que los propietarios de dispensarios también tienen la mayor parte de los permisos de producción y cultivo. Las mujeres y las minorías raciales han quedado desproporcionadamente excluidas, el último grupo de los cuales fue el más perjudicado por la prohibición del cannabis. El nuevo proyecto de ley es contrario a los años del estado de restringir meticulosamente las licencias y seleccionar a los operadores.

    A’esha Goins, fundadora de Cannabis Equity and Inclusion Community, dijo que cuando se abrieron los dispensarios en Nevada, las personas de comunidades marginadas no se convirtieron en propietarios. Ahora está presionando a los legisladores para que se aseguren de que eso no suceda con los salones de consumo. “Uno de los mayores obstáculos del proyecto de ley de las salas de consumo son sus finanzas. La barrera de entrada siempre será una gran cantidad de financiación”, dijo Goins. Se ha agregado una pieza de equidad social al proyecto de ley para dar preferencia a las licencias a las personas afectadas negativamente por las leyes anteriores sobre el cannabis. La Junta de Cumplimiento de Cannabis de Nevada sería responsable de regular los salones de consumo.

    Independientemente de su modelo comercial, estas licencias estarán altamente reguladas y deberán seguir pautas estrictas para sus operaciones, incluida la seguridad, la salud y la seguridad de los empleados, el manejo seguro de los productos de cannabis y la seguridad del cliente a través de la educación. Todos los empleados y gerentes deberán recibir una amplia capacitación en técnicas de servicio inteligente, incluidos los efectos del cannabis y el consumo responsable, con especial atención a identificar el consumo excesivo y mitigar los riesgos que conlleva.

    La regulación del consumo social de cannabis es una idea cuyo momento ha llegado, y que podria convertir a Nevada en la capital mundial de la marihuana.

  • Una economía en UCI en dos tiempos

    Una economía en UCI en dos tiempos: este artículo toma una radiografía de algunos resultados económicos que comienzan y terminan con un denominador común: el mismo Ministro de Economía en Panamá.

    El mismo nos dejó un legado financiero sano (2009) y recibió una herencia financiera enferma (2019) luego de transcurridos sólo 10 años. ¿Podrá repetir la hazaña? Parecería que el camino tomado no deja mucho entusiasmo por ahora.

    economía en UCI

    El PIB desde el año 2003 hasta el 2019 se mantuvo en crecimiento sostenido. Con ciertas altas y bajas, alcanzó un promedio de 10.51% anual, ubicándose como uno de los más altos de América y del mundo, a pesar de haber sufrido los efectos de la crisis económica mundial del 2008 y el ataque exterior indiscriminado de los Panama Papers.

    economía en UCI

    Sin embargo, estas oscilaciones en el crecimiento, se iban a manifestar crudamente a partir del primer trimestre del año 2020, cuando comienza la pandemia del COVID 19, que desata una feroz “guerra” para controlar, minimizar y tratar de neutralizar los efectos devastadores en la salud, que bajo una falsa dicotomía entre salud o economía, dejó a un lado esta última, con los resultados que veremos a continuación.

    En la “batalla sanitaria” que nos encontramos desde hace más de un año se logró, hasta ahora, pudiera decirse que por ahora, se ha logrado controlar al virus;  con un costo altísimo, no solo sopesado en vidas, sino  también a nivel social y económico, reflejado en las cuentas estatales como privadas, tal y como ocurre en cualquier guerra bélica.

    Tan solo viendo estos gráficos se puede apreciar que la “Guerra COVID 19” desencadenó otras nuevas batallas; la “Batalla Económica” y la “Batalla Social”, ya declaradas, pero que aún no son asumidas conscientemente como tal. La que me ocupa hoy, la batalla económica, ya se venía librando silenciosamente, pero se expuso con toda su crudeza en este escenario post Covid en la economía que comienza a despuntarse.

    El siguiente gráfico reseña desde el año 2003 a la fecha, estos cambios que se iban gestando, en especial, respecto al uso de  la herramienta del endeudamiento estatal . Dicho endeudamiento,  ahora se esgrime como la única posibilidad frente a los daños en la economía que se produjeron debido a las medidas de contención del virus tomadas por el gobierno,  que básicamente generaron un corte del flujo de caja real de la economía.

    A partir de aquí cabe analizar los resultados de cada periodo de gobierno, con la finalidad de observar el impacto de las políticas públicas ejecutadas en la utilización del endeudamiento como motor del crecimiento en una economía.

    En el período presidencial de Martín Torrijos (2004/2009), el actual Ministro de Economía recibe como herencia una deuda de $10,026 millones en el año 2004, en una gestión compartida con el periodo de M. Moscoso, teniendo un crecimiento de 15.08%  respecto al 2003.

    En esta gestión se logra estabilizar la deuda, congelándola alrededor de los $10,500 millones, pasando de un valor diferencial de $1,314 millones a -33 millones en el 2008, representando un aumento promedio anual de tan solo 1.84%. Es decir, congelar y rebajar deuda, no implicó sacrificar el crecimiento del país,  ya que el PIB aumentó a un promedio anual de 12.63%, pasando de $15,013 millones en el 2004 a $27,117 en el 2009.

    Esto significó una disminución sostenida de la Relación Deuda Vs. PIB, siendo de 0.668 en el año 2004 a 0.415 en el 2009, con un diferencial de 0.253. Dicho de otra manera, por cada dólar de crecimiento del PIB, logra ahorrar $0,25 dólares.

    Estos resultados ponen de manifiesto que las políticas publicas ejecutadas fueron de carácter austero aplicando una filosofía de crecimiento en base al ahorro.

    Este legado económico influyó positivamente para que Panamá alcanzara en el 2010 el Grado de Inversión BBB-, otorgada por Fitch Ratings y ratificada por Standard & Poors y Moody’s, asumiéndose que las Calificadoras de Riesgo establecieron una relación límite de 0.40.

    En el periodo R. Martinelli (2009/2014) la deuda pasó de $10,972 millones a $18,231 millones, aumentando $7,259 millones, a un promedio anual de 10.74% sufriendo una fuerte aceleración (en valor porcentual), con respecto al período anterior (8.9% mayor).

    Así mismo el PIB aumentó a un promedio anual de 13.04%, sufriendo una leve aceleración (en valor porcentual), con respecto al período anterior (0,41% mayor).

    En cuanto a la Relación Deuda Vs. PIB pasó de 0.415 en el año 2009 a 0.365 en el 2014, continuando con una disminución sostenida hasta llegar a 0.344 en el año 2013 marcando el punto de inflexión de mínima logrado en el periodo total analizado.

    Estos resultados contribuyeron a la sostenibilidad y afianzamiento del Grado de Inversión, aunque refleja un cambio filosófico en las políticas públicas ejecutadas, poniendo en evidencia que se pasó de un crecimiento de la economía en base al ahorro a un crecimiento en base al endeudamiento.

    En el periodo J. C. Varela (2014/2019) la deuda pasó de $18,231 millones a $31,018 millones, aumentando $12,787 millones, a un promedio anual de 11.32%, sufriendo una leve aceleración (en valor porcentual), con respecto al periodo anterior (0.6% mayor).

    Así mismo el PIB aumentó a un promedio anual de 6.02%, marcando una acentuada desaceleración (en valor porcentual), con respecto al periodo anterior (7.02% menor).

    En cuanto a la Relación Deuda Vs. PIB paso de 0.365 en el año 2014 a 0.464 en el 2019, continuando con un aumento sostenido iniciado en año 2014.

    Estos resultados muestran una continuidad en las políticas públicas ejecutadas, basadas en la filosofía de «crecimiento» en base al endeudamiento, con resultados deficientes y exacerbados dado que, por un lado, la deuda continuó en aumento, pero el crecimiento (PIB) sufrió una disminución porcentual progresiva y, por otro lado, pone en riesgo la Calificación de Grado de Inversión, dado que la tendencia en continuo aumento de la relación Deuda Vs. PIB sobrepasó el límite sostenido por las calificadoras (0,40) en el 2019 para la economía panameña.

    En el año 2019 se inicia el periodo de Laurentino Cortizo, en donde el Ministro de Economía recibe una herencia de $31,018 millones de deuda (2.8 veces más de lo que dejó 10 años antes), un PIB de $66,801 (2.4 veces de lo que dejó en el 2009) y una relación Deuda Vs. PIB creciente (habiéndola dejado con tendencia decreciente). A esta herencia con indicadores que presentan tendencias desfavorables, a los nueve meses de gestión se le suma la paralización económica como consecuencia de la “Guerra COVID 19” provocando el inicio de una “Batalla Económica” que apenas está comenzando.

    La “Batalla Sanitaria” dejó como consecuencia en el 2020 una abrupta caída del PIB de 20.75% en tan solo 9 meses, equivalente a $13,863 millones (valor mayor al PIB total del 2003). El año cierra con un valor absoluto de $52,938 millones, cifra similar al resultado del primer trimestre del 2015, o sea que retrocedió 5 años, situación que se mantendría proporcional en el 2021, si se diera la proyección de crecimiento pronosticada por el Banco Mundial de 9.0%.

    En cuanto a la deuda, el 2020 cerró en $36,960 millones, acusando un aumento porcentual de 19.15%, equivalente a una variación diferencial de $5,941 millones con respecto año anterior (sin pandemia). Esta situación también se mantendría en el 2021 al aumentar la deuda en $6,000 millones (según lo expresado por el Ministro de Economía en estos días), para llegar a los $42,961 millones.

    Además, en el 2020 la relación Deuda Vs. PIB creció abruptamente escalando de 0.464 (en el 2019) a 0.698, representando un diferencial de 0.234 y sobrepasando en 0,268 el límite sostenido por las calificadoras (0,40), pudiendo llegar a 0,745 en el 2021 de darse los pronósticos ya mencionados, sobrepasando el límite del Grado de Inversión por 0.345.

    De acuerdo a los indicadores del PIB y la Deuda, la situación no cambiaría sustancialmente para el año 2021, aunque sí se agravaría- aún más- y llegaría a niveles insostenibles para mantener el Grado de Inversión actual.

    Por otra parte, los Ingresos Corrientes percibidos por el Gobierno Central se mantuvieron en crecimiento sostenido desde el 2003 hasta el 2013 (durante 10 años). En el año 2014 (gestión compartida entre el Gobierno de R. Martinelli y J. C. Varela) se produjo una disminución significativa  de los ingresos de 7.86%, equivalentes a $591 millones, para cerrar el año en $6,927 millones.

    Desde este punto, retoma en alza, tardando 2 años (2016) para equiparar en valor absoluto el máximo logrado en el 2013 que fue de $7,517, para alcanza otro pico máximo de recaudación en el 2018 con $9,011 millones.

    En el año 2019 (sin pandemia) en una gestión compartida entre J. C. Varela y N. Cortizo, los Ingresos disminuyen significativamente un 8.34% (casi medio punto más que la caída del 2014) seguido de una nueva abrupta caída de 19.77% en el 2020, año de la pandemia (un 11.91% más que la caída del 2014) equivalente a $1,633 millones (cifra casi similar al total de ingresos percibidos en el 2003), para lograr cerrar el año con un valor de $6,626 millones.

    Los Ingresos Corrientes en el 2020 se retrotraen en valor absoluto a la cifra alcanzada a mediados del año 2014 (o sea 6 años de retroceso).

    Si se compara la experiencia del 2014, en donde se perdieron 2 años, para recuperarse de una caída de 7.86%, en el caso de repetirse la historia, recuperar la caída del 2019/20 de 28.11%, llevaría por lo menos 7 años, o sea que en el 2027 se equipararía (a valor constante) con la cifra pico del año 2018 (en esta estimación no se contempla la inflación).

    Según lo estimado por el Ministro de Economía, los Ingresos Corrientes en el 2021 podrían aumentar a $7,489 millones logrando una recuperación de 13.02%, con lo que se equipararía a lo percibido en el 2016, achicando la brecha en un año (o sea 5 años). De acuerdo a ello, se debería suponer que los Gastos corrientes también se tendrían que retrotraer al año 2016 para estar en una situación similar, pero como se verá a continuación los gastos solo se retrotraerían al valor de 2019 (esto no se ve nada bien).

    En cuanto a los Gastos Corrientes efectuados por el Gobierno Central desde el 2003 hasta el 2019 se mantuvieron con una tendencia al alza, con ciertas altas y bajas, alcanzando un crecimiento promedio de 9.25% anual.

    Para el periodo 2014 al 2019 el Gasto aumentó en promedio un 9.84%, pasando de $5,737 millones a $9,091 millones, representando un diferencial de $3,354 millones.

    Y respecto al año 2020 los Gastos disminuyeron significativamente un 12.09%, equivalente a $1,099 millones con respecto al año anterior, para cerrar en $7,992 millones, cifra similar a los Gastos Corrientes efectuados a inicios del 2018.

    Según lo estimado por el Ministro de Economía, los Gastos Corrientes en el 2021 podrían aumentar a $8,833 millones lo que implica una cifra cercana al pico del 2019 (año pre pandemia).

    Al considerar la relación de Gastos Corrientes Vs. Ingresos Corrientes durante 8 años (periodo 2010 al 2018 se mantuvo por debajo del punto de equilibrio (por cada dólar ingresado se gastó menos de 1 dólar).

    En el 2019 (año sin pandemia) la relación pasó a ser de 1,10, (por cada dólar ingresado se gastó $1,10), sobrepasando el punto de equilibrio en un 10,0% y aumentando un 20.02% respecto al año anterior. Es decir, que se pasó del superávit al déficit.

    En el 2020 (año de pandemia), la relación continúa en aumento (9,58% más) pasando a ser de 1,21 (por cada dólar ingresado se gastó $1,21), sobrepasando aún más el punto de equilibrio en un 21% (por cada dólar ingresado se gastó $1,21), quedando a un nivel superior del pico alcanzado en el 2009.

    Según los Ingresos Corrientes y Gastos Corrientes previstos por el ministro para el 2021, la relación daría como resultado 1.18, por lo que indicaría que la situación no cambiaría sustancialmente. Cabe aclarar que este diferencial (Ingresos Corrientes menos Gastos Corrientes) se refiere al flujo de caja generado en Operaciones. Por lo tanto, sólo a ese renglón puedo estimar el déficit o superávit correspondiente.

    Sector privado, su endeudamiento.

    En cuanto al Sector Privado, la deuda reflejada por los saldos de créditos locales del Sistema Bancario, reflejan un continuo crecimiento desde el año 2003 al 2019 a un promedio anual de 10.45%, disminuyendo levemente en el 2020 en 1.66%, reflejando las consecuencias de las restricciones impuestas en la “Batalla Sanitaria”.

    El año 2020 cerró con un saldo de $54,292 millones, superando en $1,354 millones al alicaído PIB y en $17,332 millones a la Deuda del Sector Público. Si la Deuda Pública asusta, la Deuda Privada con los Bancos asusta mucho más, eso sin contar los otros tipos de deudas que mantienen los privados.

    Al comparar los saldos del 2010 y los del 2020, de los cuatro principales sectores que aglutinan alrededor del 86% del saldo total, se observa a nivel general que este porcentaje no varió sustancialmente en los últimos 10 años. A nivel especifico, la composición del saldo destinado al Comercio sufrió una caída de 7.1%, pasando de 26.6% en el 2010 a 19.5% en el 2020, mientras que el Hipotecario subió un 5.7% pasando del 27.5 al 33.2%, al igual que el Consumo Personal lo hizo en un 1.6% pasando de 21.2% al 22.8% y la Construcción que pasó de 10.2% al 10.7% incrementándose 0.5%. El resto de los sectores en conjunto disminuyó su saldo en 0.7% pasando de 14.6% al 13.9%.

    Si se asocian los sectores con cierto grado de dependencia, la Construcción creció casi el doble que las Hipotecas, mientras que el Consumo Personal casi se quintuplicó frente al Comercio. Y  creció 2,4  veces en los últimos 10 años, o sea, un diferencial de $7,162 millones más respecto a los iniciales $ 5,207 millones en el 2010. El problema con este gasto (consumo personal) es que el mismo, mayormente, no tiene un activo que lo respalde, es un gasto de una sola vez sin generación de activo alguno.  En otras palabras, en el caso de endeudarse para la compra de una propiedad (hipotecario), siempre existirá esa propiedad o inversión. Un gasto efectuado con tarjeta de crédito, normalmente, es de un solo uso y se extingue al momento sin generar activo alguno.

    Una alerta muy importante que surge a raíz de este análisis, es que generalmente, el crédito personal está respaldado por el trabajo (la ficha de la CSS que se solicita por ejemplo); al haberse al menos duplicado la tasa de desocupación según diversas estimaciones, quiere decir que posiblemente la mitad de los saldos de los créditos al consumo, personales, tengan dificultades para ser honrados, a menos que hubiera suficiente capacidad de ahorro que no estarían demostrando los números a priori.

    Posiblemente, tomando en cuenta esta situación, se explique que el sector bancario, que siempre toma recaudos para mantener mas o menos estable la salud del sistema mediante la provisión de fondos para préstamos (incobrables por ejemplo), haya ido en constante aumento en los últimos años. La provisión  es un buen indicador para observar el nivel de confianza e incertidumbre en el fiel cumplimiento de las obligaciones crediticias asumidas.

    Desde el 2003 al 2015 las provisiones fluctuaron entre un valor mínimo de $404 millones a un máximo de $642 millones, marcando una franja de oscilación de $238 millones. En el 2016 comienzan a subir desde $662 millones a $2,033 millones marcando un diferencial de $1,371 millones.

    Esto refleja que durante 12 años el Sistema Bancario se mantuvo medianamente estable hasta el 2015.  En el año 2016 y 2017 comienza a mostrar cierto grado de endurecimiento puesto de manifiesto al provisionar $282 millones más que en el 2015. Endurecimiento que se acentúa en el 2018 y 2019 al provisionar $623 millones más que en el 2017 (más del doble que los dos años anteriores) para llegar al 2020 provisionando $638 millones (en un solo año superó la cantidad de los dos años anteriores juntos).

    Para terminar, aplicando términos sanitarios, tan de moda en estos tiempos: esta radiografía da algunos indicios, entre otro tantos, del estado de gravedad en que se encuentra la economía y, por ende, la amenaza que recaerá en la situación social al sufrir las consecuencias. Esta situación amerita una urgente internación directa en la unidad de cuidados intensivos (UCI). El resultado dependerá si se afronta la enfermedad con el diagnóstico correcto y del tipo de tratamiento que se le dé. Lo que queda claro, que ni el sector privado ni mucho menos el sector público, tienen comodidad ni capacidad para seguir endeudándose. Ese no es el camino, tal como quedó demostrado en el primer tiempo, cuando la base del crecimiento fue el ahorro y no la deuda.

  • Las economías más pequeñas ven grandes oportunidades en el pacto comercial digital

    Chile, Nueva Zelanda y Singapur lanzaron el Acuerdo de Asociación de Economía Digital este año. Ahora Canadá está tratando de unirse, y es probable que otros le sigan.

    Por Jay Heisler

    En un mundo repleto de organizaciones económicas y comerciales internacionales, la mayoría de ellas mejor conocidas por siglas como OMC, OCDE, APEC, ITO, TPP y MERCOSUR, ¿quién necesita una más?

    Aparentemente Canadá, que está ansiosamente buscando unirse a Chile, Nueva Zelanda y Singapur en una nueva agrupación conocida como Acuerdo de Asociación de Economía Digital, o DEPA.

    Los tres signatarios de la DEPA aún están considerando la oferta de Canadá para unirse a la alianza, que entró en vigencia hace apenas tres meses, aunque Chile aún debe ratificar su participación. Otros países interesados ​​en unirse son Japón, Corea del Sur y Gran Bretaña.

    El atractivo de DEPA, según los analistas, radica en su enfoque limitado en temas digitales y en el hecho de que no existe un gran poder económico entre sus miembros para dominar las discusiones y ahogar a los países más pequeños.

    «Los tres signatarios de DEPA son todos grandes países comerciales pero economías relativamente pequeñas», dijo a la VOA el profesor de la Universidad de Toronto, David Wolfe.

    “El desafío para ellos, y para Canadá, es que la era multilateral está efectivamente muerta”, creando un espacio para agrupaciones como DEPA donde los países más pequeños pueden disfrutar de una mayor influencia en el trato con otras naciones.

    Los funcionarios de DEPA dicen que la asociación está diseñada para enfocarse en temas específicos, incluida la Inteligencia Artificial (IA), las identidades digitales y la inclusión digital. La inclusión digital incluye, por ejemplo, el compromiso de Nueva Zelanda con su población maorí.

    “El DEPA es un acuerdo plurilateral abierto e independiente al que pueden unirse otros miembros de la Organización Mundial del Comercio”, dice un comunicado en el sitio web del gobierno canadiense. “Está construido como un acuerdo vivo, que permite actualizaciones y modernizaciones continuas según sea necesario”.

    Wolfe dijo que Canadá probablemente se sienta atraído por DEPA porque es un acuerdo en transición con mucho espacio para crecer. «Mi sospecha es que ven la oportunidad de entrar relativamente temprano en la planta baja, poner sobre la mesa nuestros intereses comerciales y de negociación», dijo.

    «Creo que la agenda de Nueva Zelanda, y estoy seguro de que Canadá comparte esto, es negociar esto entre un pequeño número de economías relativamente pequeñas, obtener un marco que sirva bien a nuestros intereses y luego afirmarlo en acuerdos bilaterales y multilaterales, incluida la OMC».

    Wolfe agrega que los tres países signatarios iniciales son “todos relativamente iguales en el poder. Ninguno de estos tres países va a dominar las relaciones”.

    Los expertos dicen que para Nueva Zelanda, el acuerdo brinda una oportunidad para expandir tanto su influencia como sus oportunidades económicas.

    «Los funcionarios aquí no hablan mucho sobre el poder blando», dijo el experto en defensa con sede en Nueva Zelanda, Stephen Hoadley, en una entrevista. “Simplemente lo hacen de manera inconsciente y consciente, porque esa es la naturaleza del espíritu liberal de Nueva Zelanda. Nueva Zelanda es un ejemplo de poder blando. Casi no tiene poder».

    Mientras tanto, dijo Hoadley, Nueva Zelanda está interesada en «lograr que los productos neozelandeses accedan a mercados protegidos por gobiernos a veces proteccionistas».

    «Esta ha sido la política básica de Nueva Zelanda desde que Gran Bretaña se unió a la UE hace medio siglo», agregó, y señaló que la DEPA llega en un momento en que el país está negociando un nuevo acuerdo comercial con Gran Bretaña y la UE.

    Hoadley dijo que Singapur y Chile eran socios naturales de DEPA, ya que «estos tres socios han sido durante mucho tiempo líderes en la liberalización comercial».

    DEPA «establece un ejemplo de cooperación entre las economías democráticas de libre mercado de Asia y el Pacífico en contraste con la de China», agregó.

    Para Singapur, el atractivo de DEPA tiene mucho que ver con las tendencias actuales en la región del Indo-Pacífico.

    «Existe un enorme potencial digital en Asia», dice Steven Okun, senior asesor de McLarty Associates con sede en Singapur. Pero existe el riesgo de que el potencial no se aproveche por completo debido a «la preocupante tendencia al aumento del proteccionismo digital».

    “Por ejemplo, Indonesia continúa inhibiendo el comercio digital al mantener regulaciones relacionadas con los datos que cambian rápidamente y, a menudo, son opacas. Si bien el gobierno ha reducido algunas restricciones, incluido el permitir que los bancos comerciales y las compañías de seguros transfieran y almacenen algunos datos en el extranjero, la legislación reciente ha sido en gran medida proteccionista «.

    Vietnam también continúa «impidiendo el comercio internacional de servicios digitales», dijo Okun, quien se desempeñó como asesor general adjunto en el Departamento de Transporte de Estados Unidos durante la administración Clinton. Actualmente es gobernador de la Cámara de Comercio Estadounidense en Singapur.

  • ¿»Britcoin»? Reino Unido evalúa nueva moneda digital

    Por Voz de América – Redacción

    El ministro de Hacienda británico, Rishi Sunak, dijo el lunes al Banco de Inglaterra que analice los argumentos a favor de una nueva «Britcoin», o una moneda digital apoyada por el banco central, con el objetivo de abordar algunos de los desafíos que plantean las criptomonedas como el bitcoin.

    Una versión digital de la libra esterlina apoyada por el Banco de Inglaterra (BoE, por su sigla en inglés) potencialmente permitiría a los negocios y consumidores tener cuentas directamente en el banco y evitar a terceros al realizar pagos, lo que cambiaría el papel de los prestamistas en el sistema financiero.

    «Estamos lanzando un nuevo grupo de trabajo entre el Tesoro y el Banco de Inglaterra para coordinar las tareas exploratorias sobre una posible moneda digital del banco central», dijo Sunak en una conferencia de la industria financiera.

    Poco después, Sunak tuiteó la palabra «Britcoin» en respuesta al anuncio del grupo de trabajo del Ministerio de Hacienda.

    Otros bancos centrales también están considerando la posibilidad de configurar versiones digitales de sus propias monedas, esencialmente ampliando el acceso a los fondos del banco central que solo los bancos comerciales pueden usar en la actualidad. Esto podría acelerar los pagos internos y externos y reducir los riesgos para la estabilidad financiera.

    China es pionera en el lanzamiento de una moneda digital del banco central (CBDC, por su sigla en inglés). La semana pasada, el Banco Central Europeo dijo que estaba estudiando una forma electrónica de efectivo para complementar billetes y monedas, pero que aún faltan varios años para su lanzamiento.

    El BoE dijo que una versión digital de la libra esterlina no reemplazaría ni el efectivo físico ni las cuentas bancarias existentes.

    «El Gobierno y el Banco de Inglaterra aún no han tomado una decisión sobre la introducción de una CBDC en el Reino Unido y se involucrarán ampliamente con las partes interesadas sobre los beneficios, riesgos y aspectos prácticos de hacerlo», dijo el BoE.

    El gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, ha dicho previamente que el bitcóin, la criptomoneda más conocida, no actúa como un depósito estable de valor o una forma eficiente de realizar transacciones, por lo que no es adecuado para servir como moneda y es una apuesta arriesgada para los inversores.

    Los bancos centrales también vieron con malos ojos los esfuerzos de Facebook para establecer su propia moneda digital.

    Aun así, las criptomonedas han recibido un creciente interés de las principales instituciones financieras, y el bitcóin alcanzó un récord de casi 65.000 dólares el 14 de abril, un aumento de valor de diez veces en el espacio de un año.

  • Cuando la convicción moral manda

    A menudo leo cosas que no encuentro mejor forma de expresarlas y en esta ocasión cito una de ellas: “Para ser un economista con integridad significa el tener que decir cosas que la gente no quiere escuchar y especialmente el decir cosas que el gobierno no quiere que se digan.” Llewellyn H. Rockwell Jr.

    Llewellyn H. Rockewell Jr., es el fundador del Instituto Mises, dedicado a la defensa y promoción del sagrado derecho de albedrío engendrado en la misma Creación. En especial, el Instituto celebra la vida y obra de Ludwig Heinrich Edler von Mises (1881-1973) En esencia, el legado que nos dejó Mises fue el sostener que la única política económica viable para la humanidad era la de dejar hacer; mientras que los gobiernos se limitasen al cuido de la vida y la propiedad, dentro de sus territorios.

    Y digo o escribo sobre estas cosas ya que si algo he aprendido con los años es que se aprende ejercitando tanto el cuerpo como la mente. Y la mejor forma de ejercitar es con la repetición; esa que permite ir descubriendo nuevas maneras y formas de ver la realidad y la verdad. Es por ello que comparto con mis amistades en la «Cara del Libro», de manera insistente, una revisión de los principios de libertad sin los cuales la humanidad sería retrógrada; como en buena medida lo está siendo en manos de quienes desdeñan la libertad de sus prójimos.

    En estos días un amigo economista me comenta sobre el malandar económico, que en realidad es social, en el que deambulamos como ciegos en pantano, con lo cual algunos nos preguntamos: “¿Cómo diablos fue que nos metimos en semejante situación?” Y Rockwell nos lo aclara recordando las advertencias de Frédéric Bastiat, que hasta Omar Torrijos las reiteró a su manera, y que el partido de turno parece despreciar. Hablo de andar no sólo con luces cortas sino también con las largas. Los economistas de gobierno que no pueden ver aquello que subyace al intervencionismo estatal, ese que estamos viviendo en Panamá, harían bien en ganarse la vida limpiando parabrisas de autos en las calles y no haciendo ver que gobiernan.

    La economía no es asunto de numeritos sino de acción humana. Es decir, que se trata sobre lo que hace la gente, por qué lo hacen y cómo lo hacen; cosa que hasta la maligna constitución que sufrimos lo dicen en su Artículo 282, antes de contradecirse arrastradamente a la dictadura que sufrimos: “El ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente a los particulares; pero el estado las orientará, dirigirá, reglamentará, reemplazará o creará…” Oda a Mario Moreno, alias Cantinflas. O sea, la economía es asunto de los particulares, pero «yo estado», hago lo que me viene en ganas con ella. Y… ¿aún no entendemos por que andamos a ciegas en el pantano de la corruptela institucional?

    Un ejemplo alegórico es el de los tsunamis, que cuando la marea se retrae súbitamente, muchos se van a la playa a retozar y recoger caracoles que se quedaron varados. ¿Cómo es que no ven lo raro de una marea que se vacía súbitamente? Es la marejada destructiva que la recoge antes de embestir.

    ¿Y qué mejor ejemplo de la acción estatal descarriada que aquella que leía en Facebook ocurrió en El Valle de Antón? Que, luego de casi un año de retraída la actividad económica el fin de semana se desata una oleada de turismo interno que reboza los restaurantes y tiendas. ¿Y cómo reacciona es sistema centralizado de luces cortas o putrefactas? Manda una oleada de burrócratas auditores: sanidad, trabajo, seguridad social, y tal, con el propósito de que no los ignoren; pues no hay peor que ser ignorado. Es cierto, para quienes andan con luces cortas. Pero como nos dijo el 2 veces primer ministro de Estonia Mart Laar cuando nos visitó en Panamá: “El mejor gobierno es como el sistema de aguas negras: Sabes que está allí, pero no lo tenemos que ver ni oler.”

  • La pandemia impositiva

    ¿Te has preguntado alguna vez si el dinero de los impuestos produce mayores beneficios a la comunidad en manos del estado que en las manos de los ciudadanos que los generan? Y, si la realidad es que NO, que esos dineros son más productivos en las manos del ciudadano, entonces ¿por qué seguimos dando esos fondos a los gobiernos?

    Trágicamente, el desgobierno ha llegado a tales extremos que nuestra actividad estatal está más enfocada en satisfacer los intereses del ESTADO PROFUNDO, que los intereses de los ciudadanos; y en particular de los que menos tienen. ¿Sabes lo que es el estado profundo?

    Se conoce como “estado profundo” a la actividad gubernamental exagerada en tamaño y en lo metiche. Lo que verdaderamente corresponde al estado es la protección de la vida, la libertad y la propiedad; y si ni eso pueden hacer bien los gobiernos ¿para qué encomendarle cosas como la educación de nuestros hijos, el manejo de la CSS y tal.

    Lastimosamente, el lavado de cerebro que las oligarquías gubernamentales le han metido al pueblo, a través de toda la historia, es tal, que una gran cantidad del mismo se siente cómoda dando más y más dinero a los politiqueros de turno, al tiempo que se alegran que le quiten a los ricachones. Todo lo señalado nos lleva a la interrogante de ¿qué y para qué es el gobierno?, que ya lo respondía anteriormente. Trágicamente, ni los mismos gobernantes que hoy sufrimos lo saben. O, si lo saben, entonces son unos malandrines.

    Son tantos los que se alegran cuando aumentan los impuestos, porque piensan que con ello están “jodiendo” a los odiados ricos. Miren no más lo que ocurre en sitios como Venezuela y Cuba. Felices, aunque los únicos ricos son los milicos y los políticos. Y vemos a tantos que salen a corear: “Robó, pero le dio al pueblo.”

    Y repito: No estoy contra los impuestos sino contra los impuestos exagerados, que se vuelven una carga insoportable para productores, amenazando con acabar con su actividad y obligándoles a efectuar aumentar precios o hacer recortes o buscar la manera de evadir o evitar las imposiciones aberrantes. La tergiversación ha llegado a tal punto que la mayoría de los empresarios han convertido la contabilidad en instrumento fiscal, cuando la función contable debe ser administrativa. La contabilidad no es para saber cuándo debemos el estado o cómo podemos pagar menos, sino para ver cómo va la empresa.

     

    Por otro lado, mucho se cacarea acerca de la equidad, pero la exageración impositiva lo que produce es falta de equidad; ya que para algunas actividades es fácil evadir y para otras no. La economía informal es buen ejemplo. ¿Acaso algunas alternadoras que ganan lindo llevan libros, pagan ITBM y hacen declaración de renta?

    Por otro lado, cuando el gobierno se vuelve obeso, se van creando feudos, cada uno con su príncipe; que se pasa todo el día buscando nuevas formas de “gobernar”, lo cual lleva a un sistema impositivo parasitario. Simplemente dicho, los impuestos como están son dañinos.

    Cada impuesto produce aumento de los precios, mientras que le resta entradas al productor y elevan al consumidor. En síntesis, todo impuesto distorsiona el mercado; tano al conocido como al desconocido. En resumen, ningún impuesto es neutral. Todos causan efectos que típicamente son perversos.

    Resumiendo: la única función legítima del estado es la de defender a la gente contra la violencia de otros. Sin embargo, hasta eso se puede hacer mejor de forma descentralizada, sin la amenaza de una policía que se vuelva dictadura militar. La perversa tendencia humana es la de hacer que unos paguen por lo que otros quieren. Pero, eso no es caridad y, a fin de cuentas, los impuestos fácilmente se convierten en pillaje político.

  • NFT Mania: aprenda sobre el fenómeno de los tokens no fungibles

    Los tokens no fungibles, o NFT, se están volviendo muy populares entre la nueva generación de artistas e intérpretes. Tanto es así que algunas estrellas olvidadas de años pasados ​​han comenzado a crear y vender sus propias NFT.

    Los tokens no fungibles son activos digitales únicos que no se pueden copiar ni replicar, lo que, a su vez, puede resultar en escasez y mayor valor. Los NFT pueden contener obras de arte, música, algunos elementos de juego u otros datos; básicamente cualquier artículo digital.

    Los precios de NFT se están disparando, y los cripto coleccionables más deseables se venden por cientos de millones de dólares. Los precios de algunos tokens no fungibles aumentaron a más de $ 1.5 millones durante febrero de este año. Más concretamente, las NFT aún no estaban en camino de convertirse en un nombre familiar hasta este mes. Según un informe publicado recientemente por Dapp Radar, los mercados NFT obtuvieron un volumen de operaciones de $ 340 millones en febrero, obteniendo solo $ 12 millones en diciembre del año pasado y suponiendo una cifra superior a todo 2020, con la plataforma de «momentos» negociables «NBA Top Shots» a la cabeza.

    CryptoPunks y Hashmasks siguen siendo los NFT más caros en términos de precios por artículo. De hecho, las mayores ventas fueron para CryptoPunks. Los inversores llegaron a  pagar $ 1.199 millones y $ 1.069 millones por dos de sus obras.

    NBA Top Shots es una serie de coleccionables de NFT basada en la cadena de bloques Flow que contiene varios aspectos destacados de los partidos de baloncesto. Vieron un volumen de operaciones récord de más de $ 237 millones en los últimos 30 días. Durante este período, las ventas de Top Shots han aumentado en más de un 434%, con más de 85.000 usuarios realizando 1,25 millones de transacciones.

    Si bien NBA Top Shots tiene altos volúmenes de negociación, la mayoría de las ventas son por cantidades mucho más bajas. Dependiendo de su exclusividad, una tarjeta se puede comprar en cualquier lugar entre $ 15-20 y cientos de miles de dólares.

    Pero, ¿qué impulsa a los usuarios a gastar literalmente millones de dólares en curiosidades digitales? Para empezar, los NFT son más que arte; en realidad son un método emergente para almacenar y compartir valor, dijo Pedro Febrero, analista del equipo de análisis centrado en criptografía Quantum Economics.

    “En nuestra opinión, las NFT son una forma interesante de recaudar y compartir valor. No solo para piezas y colecciones de arte digital, sino también porque esencialmente puede crear no fungibilidad con activos digitales. Esto permite todo tipo de mecanismos de incentivos donde los proyectos pueden premiar a los contribuyentes con elementos únicos ”, dijo Febrero. Agregó que las NFT son una «tecnología asombrosa» que, cuando se implementa a gran escala, especialmente para elementos del juego, podría cambiar la forma en que se acumula el valor.

    «Esencialmente, el usuario final puede obtener el mayor rendimiento vendiendo o prestando el NFT en un mercado», explicó Febrero, y agregó: «Creemos que una vez que hay una forma más sencilla de agrupar los NFT y venderlos como tokens ERC-20 , la adopción de estos activos se disparará «.

  • Cuáles serán las principales tendencias bancarias para este 2021?

    Salvo una nueva catástrofe global, 2021 siempre vivirá a la sombra de 2020. Será un año de recuperación económica y psicológica. También será el año en el que, para bien o para mal, comenzaremos a comprender los cambios a largo plazo provocados por la pandemia Covid-19 en la forma en que trabajamos, vivimos e interactuamos entre nosotros.

    Existe un deseo natural de volver a la «normalidad» tanto en nuestra vida laboral como personal. Pero como cuando estiras una banda elástica, también creas energía potencial, que puede transformar esa desaceleración en un movimiento explosivo hacia adelante. Para los bancos, esto tomó la forma de un estallido sostenido de improvisación e innovación.

    Sin embargo, la pregunta que enfrentan ahora es dónde dejar que el elástico se relaje y aliviar la tensión de 2020, y dónde se puede utilizar la experiencia y la energía acumulada del año pasado para impulsar a las instituciones hacia adelante.

    Accenture, la multinacional líder en consultoría, ha elaborado esta instantánea de las 10 principales tendencias de banca minorista y comercial cruciales para 2021 y presentadas por Alan McIntyre, Director General Senior de la compañía.

    1.-Ve a lo grande y quédate en casa

    Los fondos comunes de ganancias bancarias serán poco profundos durante los próximos años y la recuperación de la pandemia será un maratón, no un sprint. Un fenómeno de “el ganador se lleva todo” está surgiendo en la banca minorista, por lo que los accionistas tendrán un apetito limitado por las instituciones pequeñas que luchan por recuperar el costo del capital. A medida que lo grande se haga más grande, «demasiado grande para quebrar» será reemplazado por «demasiado pequeño para tener éxito», pero la viabilidad de los bancos variará según el mercado.

    2.-La «neo» normalidad

    En 2020, los bancos establecidos se beneficiaron de una huida de los consumidores hacia la seguridad y un enfoque renovado en el crédito, mientras que los neobancos experimentaron un destino mixto.

    En 2021, el resto del mundo puede comenzar a parecerse a EE. UU., con una bifurcación en la que tanto los mejores bancos tradicionales como los mejores neobancos ganan clientes, mientras que todos los demás, tanto los titulares más débiles como los retadores indiferenciados, luchan. También veremos el lanzamiento de la próxima generación de neobancos en mercados como Singapur y Hong Kong que tendrán lo mejor de China Big Tech en su ADN.

    3.-‘Crepúsculo’ de las aplicaciones bancarias

    El lanzamiento de la banca Google Plex en 2021 y la probable evolución de Apple de tarjetas de crédito a un actor de servicios financieros más amplio podrían llevar al mundo occidental por el mismo camino que hemos visto en China, donde la banca minorista desaparece en plataformas de gestión de estilo de vida digital más amplias.

    La realidad es que la banca nativa del sistema operativo que se integra a la perfección con otros servicios digitales será superior a las aplicaciones bancarias independientes en pagos, prestación de asesoramiento e identificación de oportunidades de venta cruzada, y es probable que la banca de pequeñas empresas también se vea interrumpida.

    4.-Transparencia radical

    En 2021, los bancos minoristas tradicionales deberán defenderse de los rivales de la tecnología financiera y las grandes tecnologías mientras se enfrentan a márgenes comprimidos, pérdidas crediticias y economías lentas. Una respuesta optimista es centrarse en el asesoramiento centrado en el cliente y compartir la billetera, pero los bancos no pueden lograr esto sin ganarse la confianza del usuario, lo que requerirá un cambio radical en la transparencia para crear una propuesta más convincente.

    5.-Obtener el crédito

    Pero 2021 no se tratará solo de administrar los libros de crédito existentes. Para impulsar la rentabilidad, los bancos también deberán ser inteligentes y agresivos con las nuevas extensiones de crédito. Si los bancos no satisfacen esa demanda de crédito, una nueva generación de prestamistas alternativos cubrirá el vacío y los accionistas de los bancos se arrepentirán de mirar hacia atrás en lugar de mirar hacia adelante en lo que respecta al crédito.

    6.-El efectivo no es el rey

    La pandemia disparará los pagos digitales en países que compiten por quedarse sin efectivo, con el uso de efectivo entre un 30% y un 40% solo en Europa. En 2021, observaremos mercados como Brasil, México e India para ver si los nuevos sistemas de pago instantáneo obtienen el mismo tipo de impulso que hemos visto en Tailandia, donde una sociedad sin efectivo es ahora una prioridad de política pública. A nivel mundial, la pandemia vio el uso de efectivo caer alrededor del 6% y se espera que la tendencia continúe y luego se acelere a medida que las monedas digitales tokenizadas del banco central estén disponibles como sustitutos del efectivo. Solo en los EE. UU., $ 4-5 billones de transacciones en efectivo migrarán a alguna forma de pago digital durante la próxima década.

    7.-Un punto de inflexión verde

    2021 será un punto de inflexión en los préstamos sostenibles, ya que los bancos centrales y los reguladores reconocen las consecuencias macroeconómicas del cambio climático.

    La Autoridad Bancaria Europea está incorporando medidas de sostenibilidad en las evaluaciones de riesgo, el Banco Popular de China ofrece incentivos de préstamos ecológicos y, en los EE. UU., muchos bancos se han inscrito para nuevos informes voluntarios y la Fed está presionando para que se establezcan estándares de divulgación más estrictos.

    8.-El mundo incierto de las regulaciones de EE. UU.

    En 2021, entenderemos el impacto de las elecciones presidenciales de 2020 en la industria bancaria de EE. UU. Algunas cosas parecen seguras, como la Oficina de Protección Financiera del Consumidor bajo un director designado por Biden que tiene como objetivo las tarifas por sobregiro. Otros cambios son menos seguros. ¿Mantendrá la administración una actitud más indulgente ante las fusiones y adquisiciones bancarias y la concesión de nuevos estatutos? ¿Habrá legislación que regule la banca abierta y el intercambio de datos como hemos visto en gran parte del resto del mundo?

    9.-El auge del regulador digital

    Si 2020 fuera un acelerador para la industria bancaria, 2021 podría ser similar para los reguladores. Espere que surja un nuevo tipo de regulador. A medida que la pandemia retrocede, los bancos centrales deberán encontrar el equilibrio adecuado entre la regulación y el estímulo de la innovación. 2021 verá la aparición generalizada de un nuevo tipo de regulador digital.

    Los bancos centrales también están revisando cómo se comunican y, lo que es más importante, cómo ‘escuchan’ a la economía en general, por ejemplo, utilizando análisis de redes sociales para comprender mejor las tendencias a corto plazo.

    10.-No más ‘nubes esponjosas’

    A medida que la computación en la nube continúa evolucionando, debe verse como un conjunto flexible y configurable de opciones de computación, análisis y seguridad que se pueden ajustar a una amplia variedad de necesidades comerciales, en lugar de como un conjunto de opciones tecnológicas distintas. La nube es una herramienta con la capacidad de ajuste de una llave, no un estante estático de destornilladores.

    Fuente: Accenture

  • Las personas confían más en los robots que en ellos mismos para la administración de sus finanzas

    La gente ahora confía más en los robots que en ellos mismos para administrar sus finanzas a medida que 2020 ha cambiado nuestra relación con el dinero, según un nuevo estudio de Oracle y el experto en finanzas personales Farnoosh Torabi.

    El «Money and Machines: 2021 Global Study» realizado a más de 9.000 consumidores y líderes empresariales en 14 países encontró que la pandemia de COVID-19 ha aumentado la ansiedad financiera, la tristeza y el miedo entre las personas de todo el mundo y ha cambiado en quién y en qué confiamos para administrar nuestras finanzas. Además, la gente está reconsiderando el papel y el enfoque de los equipos de finanzas corporativas y los asesores financieros personales.

    Según la investigación, la pandemia mundial ha dañado la relación de las personas con el dinero en el hogar y en el trabajo. Entre los líderes empresariales, la ansiedad y el estrés financieros aumentaron en un 186% y la depresión creció en un 116%, mientras que la ansiedad y el estrés financiero de los consumidores se duplicaron.

    El 90% de los líderes empresariales se preocupan por el impacto de COVID-19 en su organización, y las preocupaciones más comunes se centran en una lenta recuperación económica o recesión (51%); recortes presupuestarios (38%); y la quiebra (27%).

    Además, el 87% de los consumidores están experimentando temores financieros, incluida la pérdida de empleo (39%); perder ahorros (38%); y la imposibilidad de saldar deudas (26%). Hasta un 41% de los consumidores informaron haber perdido el sueño debido a sus finanzas personales.


    Para ayudar a lidiar la complejidad financiera, los consumidores y los líderes empresariales confían cada vez más en la tecnología que en las personas para ayudarse.

    El estudio dijo que el 67% de los líderes empresariales confían en un robot más que en un ser humano para administrar las finanzas, mientras que otro 73% de los líderes empresariales confían en un robot más que en ellos mismos. El 77% de ellos confía en los robots sobre sus propios equipos financieros. Además, el 89% de los líderes empresariales cree que éstos pueden mejorar su trabajo detectando el fraude (34%); creación de facturas (25%); y realización de análisis de costo / beneficio (23%).

    En lo que concierne a los consumidores, el estudio de Oracle encontró que el 53% de ellos confía en un robot más que en ellos mismos para administrar las finanzas, mientras que el 63% confía más en ellos que en asesores financieros personales. El 66% de los consumidores cree que los robots pueden ayudar a detectar el fraude (33%); reducir el gasto (22%); y realizar inversiones en bolsa (15%).

    El estudio encontró que el 56% de los líderes empresariales cree que los robots reemplazarán a los profesionales de las finanzas corporativas en los próximos cinco años. Además, el 85% de los líderes empresariales quieren ayuda de robots para tareas financieras, incluidas las aprobaciones financieras (43%); presupuestación y previsión (39%); informes (38%); y cumplimiento y gestión de riesgos (38%). Asimismo, quieren que los profesionales de las finanzas corporativas se centren en comunicarse con los clientes (40%); negociar descuentos (37%); y aprobación de transacciones (31%).

    En cuanto a los consumidores, el 42% cree que los robots reemplazarán a los asesores financieros personales en los próximos cinco años. Además, el 76% quiere que los robots les ayuden a administrar sus finanzas liberando tiempo (33%); reduciendo el gasto innecesario (31%); y aumentando los pagos a tiempo (31%). Los consumidores quieren que los asesores financieros personales les brinden orientación sobre las principales decisiones de compra, como comprar una casa (45%); un automóvil (41%); y planificar su jubilación (38%).

    Aproximadamente el 60% de los consumidores dice que la pandemia ha cambiado la forma en que compran bienes y servicios, mientras que el 72% de los consumidores dice que los eventos de 2020 han cambiado cómo se sienten sobre el manejo del efectivo, con personas ansiosas (26%); temeroso (23%); y (19%) que se sentirían «sucias». Más de una cuarta parte (29%) de los consumidores ahora dicen que el efectivo solo es un factor decisivo para hacer negocios.

    Las empresas han respondido rápidamente, ya que el 69% de los líderes empresariales han invertido en capacidades de pago digital y el 64% ha creado nuevas formas de participación del cliente o ha cambiado sus modelos comerciales en respuesta a COVID-19. Además, el 51% de las organizaciones ya utilizan inteligencia Artificial (IA) para gestionar procesos financieros, en comparación con el 27% de los consumidores.

    El 87% de los líderes empresariales dice que las organizaciones que no repiensan los procesos financieros enfrentan riesgos, incluido quedarse atrás de sus competidores (44%); trabajadores más estresados ​​(36%); informes inexactos (36%); y reducción de la productividad de los empleados (35%).

    «Los procesos financieros en nuestro mundo personal y profesional se han vuelto cada vez más digitales durante muchos años y los eventos de 2020 han acelerado esa tendencia», dijo Juergen Lindner , vicepresidente senior de marketing global de Oracle. «Lo digital es la nueva normalidad y las tecnologías como la inteligencia artificial y los chatbots juegan un papel vital en la gestión de las finanzas. Nuestra investigación indica que los consumidores confían en estas tecnologías para acelerar su bienestar financiero por encima de los asesores financieros personales; y los líderes empresariales ven que esta tendencia cambia el papel de los profesionales de las finanzas corporativas. Las organizaciones que no adoptan estos cambios corren el riesgo de quedarse atrás de sus pares y competidores, perjudicando la productividad, la moral y el bienestar de los empleados, y la lucha por atraer a la próxima generación de talento financiero potenciado por la IA».

  • Irlanda, la única economía de la UE que creció a pesar del Covid. Les contamos su secreto.

    Irlanda fue la única economía de la Union Europea (UE) que creció en 2020, según las previsiones publicadas por el bloque europeo el jueves pasado. El producto interno bruto (PIB) se expandió un 3% en Irlanda en 2020, mientras que cayó un 6.3% en la UE globalmente y un 6.8% en la eurozona, dijo la Comisión Europea. Los países que tuvieron el menor impacto negativo en el PIB después de Irlanda en 2020 fueron Lituania (-0,9%), Polonia (-2,8%) y Estonia y Suecia (ambos -2,9%).

    La economía de Irlanda se vio particularmente apoyada por “exportaciones de empresas multinacionales especializadas en equipos médicos, productos farmacéuticos y servicios informáticos”, según la Comisión Europea. Sin embargo, el Estado sí registró una de las caídas más pronunciadas en las pernoctaciones en alojamientos turísticos, con una caída del 70% en comparación con el año anterior. Solo Malta y Grecia registraron caídas más pronunciadas.

    Se espera también que el bloqueo de diciembre / enero y el Brexit pesen sobre el crecimiento en Irlanda en el primer trimestre de 2021. El pronóstico es el primero en tener en cuenta los efectos del acuerdo comercial Brexit en la economía de la UE, estimando una pérdida de producción de alrededor del 0,5% del PIB para el bloque para fines de 2022. En comparación con una salida sin acuerdo, se reduce el impacto negativo para la UE en un tercio.

    Junto con las incertidumbres de la pandemia, también existen riesgos específicos para las perspectivas económicas de Irlanda, en particular «cambios en el entorno fiscal internacional y las actividades de las multinacionales registradas en Irlanda, que podrían cambiar el crecimiento del PIB en cualquier dirección», según el pronóstico.

    Se espera que la economía irlandesa crezca un 3,4% este año, por debajo del promedio de la UE de 3,7%, pero proveniente de un punto de partida más alto, y debería mantenerse estable en un 3,5% en 2022.

    Por otra parte, la economía de Alemania se contrajo en un 5% el año pasado, la de Francia en un 8,3% y la de Italia en un 8,8%. Grecia y España registraron caídas de dos dígitos del 10% y el 11%, respectivamente, los peores resultados de los 27 miembros de la UE.

    La economía de la eurozona de 19 miembros crecerá un 3,8% tanto en 2021 como en 2022, mientras que el bloque proyecta que la economía de la UE está en camino de un crecimiento del 3,7% en 2021 y del 3,9% en 2022. La UE espera que la economía del bloque regrese a los niveles de PIB previos a la pandemia en 2022, aunque las perspectivas serán diferentes en todo el bloque.

    Al presentar los resultados, Paolo Gentiloni, comisario europeo de Economía, dijo que Europa sigue en las garras de la pandemia del coronavirus. Las nuevas oleadas de infecciones y la aparición de variantes nuevas y más contagiosas han obligado a los países a reintroducir o endurecer las medidas de contención. Sin embargo, Gentiloni dijo que estas restricciones son comparativamente menos estrictas y más específicas que las observadas en la primavera cuando el virus golpeó por primera vez y la mayor parte de Europa quedó bloqueada.

    Bruselas espera que el despliegue de la vacuna, a pesar de su comienzo no tan positivo, se acelere en las próximas semanas y que las medidas de contención se relajen gradualmente durante el segundo trimestre de 2021, volviéndose marginales hacia finales de año.

    El Comisario advirtió que todavía existe un alto nivel de incertidumbre y que los beneficios económicos dependen de la evolución de la pandemia, especialmente de la propagación de mutaciones.»La pandemia podría dejar cicatrices económicas y sociales más profundas de lo que pensamos», agregó, mencionando el número de quiebras y desempleo de larga duración.

    Fuente: Comisión Europea
    Fuente: Comisión Europea

    Además, podrían afianzarse grandes divergencias entre países. Los países que dependen en gran medida de las industrias del turismo y el ocio podrían quedarse atrás de otros estados miembros de la UE que disfrutan de una economía más diversificada. Gentiloni comentó que el PIB de la UE en 2022 será un 4% más bajo que las cifras que había pronosticado Bruselas antes de la pandemia.

    Según el Global Locations Trend de IBM, Irlanda llevaba hasta el 2017, siete años consecutivos ocupando el primer puesto a nivel mundial en cuanto a su capacidad de atraer proyectos de alto valor. Y en los últimos años sigue figurando entre los 3 primeros lugares globales.  Es un destino predilecto para la inversión extranjera directa, con una economía pequeña pero altamente globalizada, reforzada por un impuesto sobre sociedades del 12,5% (desde 2003) y acuerdos fiscales con 72 países.

    El informe de IBM también habla de la actividad inversora del futuro y el efecto transformador de la innovación disruptiva. Tecnologías como el Internet de las Cosas, macrodatos, analítica o la colaboración social a través del móvil — en su conjunto, “la cuarta revolución industrial” — traen una nueva ola de desarrollo digital que promete reinventar nuestra forma de trabajar, especialmente durante y post Pandemia.

    Irlanda está a la vanguardia de la revolución digital. Ya atrae a empresas que se dedican a las tecnologías más actuales, como robótica, inteligencia artificial o realidad virtual. La conectividad es un factor clave para que Irlanda llegue a convertirse en un líder en el mercado de los Centros de procesamiento de datos (CPD). El país cuenta con una gran conectividad internacional por cable y el lanzamiento del primer sistema directo por cable desde Irlanda a Francia (sin pasar por Reino Unido). Irlanda también tiene instalada una amplia red de fibra óptica y fibra obscura, con más expansión ya prevista.

    El gran atractivo de Irlanda reside en su estatus dentro de la UE, sus impuestos bajos, una población activa altamente cualificada y nativa en inglés, sus vínculos comerciales y experiencia contrastada con multinacionales, y un sólido marco legal y reglamentario que apuesta por favorecer los negocios. Por todo ello, a pesar del Covid, y luego las complicaciones por el Brexit, Irlanda continuó creciendo sin parar. Algo que no ocurre en Panamá, a pesar de haber estado tan cerca del modelo irlandés.