Categoría: Acción Humana

  • Primer Alta con un Corazón Artificial: Revolución Médica

    En un avance médico sin precedentes, un paciente australiano se ha convertido en la primera persona en el mundo en ser dada de alta del hospital con un corazón artificial total implantado. Este logro representa un hito significativo en la lucha contra la insuficiencia cardíaca terminal y ofrece esperanza a miles de pacientes que esperan un trasplante de corazón.

    El procedimiento se llevó a cabo el 22 de noviembre de 2024 en el Hospital St Vincent’s de Sídney. El paciente, un hombre de unos 40 años que padecía insuficiencia cardíaca grave, recibió el dispositivo BiVACOR como puente mientras esperaba un corazón de donante. Tras pasar varias semanas en cuidados intensivos, fue dado de alta y posteriormente, en marzo de 2025, recibió un trasplante de corazón de donante.

    El dispositivo BiVACOR es un corazón artificial total de titanio con una sola pieza móvil que utiliza tecnología de levitación magnética para replicar el flujo sanguíneo natural. Diseñado para reemplazar ambos ventrículos de un corazón que falla, este dispositivo ofrece una solución innovadora para pacientes con insuficiencia cardíaca biventricular terminal.

    El inventor de esta tecnología, el Dr. Daniel Timms, expresó su orgullo por este logro y destacó la dedicación del equipo médico y la valentía del paciente y su familia. El Dr. Paul Jansz, cirujano líder en el procedimiento, subrayó la importancia de este avance en la medicina australiana y su potencial para revolucionar el tratamiento de la insuficiencia cardíaca a nivel mundial.

    Este éxito es parte de un programa liderado por la Universidad de Monash que involucra a múltiples universidades australianas y colaboradores clínicos. El proyecto cuenta con el apoyo de una subvención de 50 millones de dólares del Fondo para el Futuro de la Investigación Médica del gobierno australiano, con el objetivo de acelerar el desarrollo de soluciones avanzadas para la insuficiencia cardíaca en los próximos tres años.

    La insuficiencia cardíaca sigue siendo una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo. Según datos de la Fundación Británica del Corazón, en el Reino Unido hay aproximadamente 7,6 millones de personas con enfermedades cardíacas, y casi 160.000 muertes cada año se atribuyen a estas afecciones. Este tipo de innovaciones tecnológicas son cruciales para abordar la creciente carga de enfermedades cardiovasculares y ofrecer alternativas viables a los pacientes que no pueden esperar un trasplante de corazón.

    El corazón artificial total BiVACOR ha sido objeto de estudios clínicos en Estados Unidos. En julio de 2024, el Instituto del Corazón de Texas implantó con éxito este dispositivo en un paciente con insuficiencia cardíaca terminal, marcando el primer implante en seres humanos de esta tecnología. Este ensayo clínico tiene como objetivo evaluar la seguridad y el rendimiento del dispositivo como una solución de puente al trasplante para pacientes con insuficiencia cardíaca grave.

    El éxito de la implantación del corazón artificial BiVACOR en Australia y Estados Unidos representa un avance significativo en la medicina cardiovascular. Estos desarrollos ofrecen una nueva esperanza para los pacientes que sufren de insuficiencia cardíaca terminal y podrían transformar el enfoque del tratamiento de esta enfermedad en el futuro.

    La implantación exitosa del corazón artificial total BiVACOR en un paciente australiano y su posterior alta hospitalaria marcan un hito histórico en la medicina. Este avance no solo demuestra el potencial de las nuevas tecnologías en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca, sino que también subraya la importancia de la colaboración internacional y la inversión en investigación médica para abordar los desafíos de la salud global.

     

  • Cómo negociar con Trump: olvide los principios y aprenda a hablar el lenguaje de los negocios

    En cualquier negociación, es fundamental comprender el estilo de la otra parte. El conflicto de Ucrania, y especialmente la acalorada discusión entre los presidentes Trump y Zelenski en el Despacho Oval, ha revelado una desconexión crítica entre las dos administraciones.  Volodímir Zelenski calificó de “lamentable” el enconado enfrentamiento con el presidente Trump y el vicepresidente J. D. Vance y escribió a Trump para decirle que estaba dispuesto a negociar. Pero el presidente ucraniano y sus aliados europeos han enfocado las conversaciones desde una posición basada en principios. En términos de estilo de negociación, esto significa que tienden a enfatizar los mecanismos multilaterales, como la toma de decisiones colegiada, la construcción de relaciones a largo plazo y la sensibilidad cultural.

    Trump es un hombre de negocios y opera desde un paradigma de negociación fundamentalmente diferente. Por desgracia, esta falta de alineación tiene implicaciones significativas para la posición estratégica de Ucrania y para la seguridad europea.

    Una investigación que mis colegas y yo llevamos a cabo, comparando los estilos de negociación de EE. UU. e Italia, ha demostrado que los negociadores estadounidenses suelen utilizar un enfoque más competitivo y transaccional. Pueden parecer unilaterales o dominantes, pero también son expertos en conectar diferentes partes de un acuerdo y negociar concesiones entre diferentes cuestiones para lograr sus objetivos.

    Trump, sin embargo, combina esto con tácticas altamente competitivas y retórica emocional. A diferencia de los típicos negociadores estadounidenses, que se cree que evitan la expresión emocional, como muestra nuestro estudio, Trump utiliza la ira y la confrontación para dominar las discusiones y controlar las narrativas.

    Enmarca las negociaciones en términos de suma cero, en los que cada acuerdo debe tener un claro ganador y un claro perdedor. Esto refuerza su imagen pública de líder fuerte.

    Y lo más importante, Trump parece negociar de forma selectiva. Solo entra en las discusiones cuando cree que tiene la posición más fuerte.

    Nuestro trabajo muestra que los estadounidenses dan prioridad a los resultados finales y utilizan tácticas competitivas cuando se perciben a sí mismos en posiciones de poder.

    Trump ejemplifica este enfoque, pero añade sus propios elementos distintivos: presión emocional, postura pública y un compromiso inquebrantable con sus posiciones hasta que surja una alternativa más favorable.

    El error de cálculo de Zelenski

    El principal error de negociación del presidente Zelenski ha sido intentar entablar una negociación basada en principios con una contraparte que favorece la realización de acuerdos transaccionales. Cuando el líder ucraniano apela a los principios democráticos, la integridad territorial y el derecho internacional, está hablando un lenguaje de negociación que Trump no entiende.

    La investigación clásica sobre negociación sugiere que Zelenski debería haber estructurado las negociaciones en torno a los intereses económicos de EE. UU. en lugar de la unidad occidental o los imperativos morales.

    Trump ha dejado claro que protegerá a Ucrania y Europa solo en la medida en que sirva a estos intereses económicos. Zelenski está negociando desde una posición de dependencia (Ucrania necesita ayuda para sobrevivir). Por lo tanto, la clave es hacer que el acuerdo sea atractivo para la parte más fuerte y, al mismo tiempo, proteger sus propios intereses.

    En nuestro estudio, también descubrimos que los negociadores italianos suelen hacer hincapié en el compromiso emocional, tratando a sus homólogos como colaboradores en lugar de adversarios. Tienden a centrarse en los intereses mutuos y su enfoque equilibra las consideraciones técnicas con las relaciones humanas.

    Se basa en principios como los valores liberales y el cumplimiento de las normas internacionales. Esto concuerda con otros hallazgos sobre la evolución de los estilos de negociación dentro de la UE.

    Y esta estrategia prospera en contextos multilaterales y multiculturales, donde se priorizan los valores compartidos y la creación de consenso.

    Pero tal enfoque puede ser ineficaz contra las tácticas de confrontación y de poder de Trump. El compromiso emocional puede ser malinterpretado como una debilidad, y los enfoques basados en el consenso fracasan cuando la contraparte insiste en dominar.

    El orden mundial liberal parece no estar preparado para negociar al nivel de Trump. Sigue esperando discusiones racionales basadas en intereses, en lugar de confrontaciones cargadas de emociones.

    La experiencia de la UE en la negociación del Brexit proporciona una plantilla relevante para abordar el conflicto de Ucrania. El nombramiento de Michel Barnier como negociador jefe, respaldado por un bloque de 27 naciones, resultó eficaz a pesar del escepticismo inicial.

    Un enfoque similar podría funcionar para Ucrania. Nombrar a un negociador jefe con autoridad y un mandato claro podría tener éxito. Barnier, el economista y ex primer ministro italiano Mario Draghi o la excanciller alemana Angela Merkel son candidatos obvios. Esta estructura podría neutralizar la preferencia de Trump por los acuerdos individuales basados en el poder y forzar las negociaciones en términos más alineados con los intereses europeos.

    Europa debe replantearse la fórmula de negociación con Trump

    Pero para involucrar a Trump, los líderes europeos y ucranianos deben replantear su enfoque.

    En primer lugar, las propuestas deben presentarse en términos de beneficios económicos. El presidente estadounidense da prioridad al comercio, al empleo y a las oportunidades de negocio por encima de la seguridad o los argumentos morales. El panorama de la negociación debe hacer hincapié en la distribución real de la ayuda a Ucrania, destacando que las naciones europeas han proporcionado colectivamente un apoyo financiero y humanitario sustancial.

    En segundo lugar, los datos objetivos y los argumentos basados en el poder son mejores que los llamamientos morales. Las evaluaciones del impacto económico y los cálculos estratégicos resonarán con más eficacia que el razonamiento basado en principios.

    En tercer lugar, las tácticas competitivas deben ir acompañadas de una confrontación controlada. El compromiso emocional debe ser estratégico, reforzando un posicionamiento firme pero pragmático en lugar de parecer defensivo.

    Por último, los escenarios en los que todos ganan permitirán a Trump cantar victoria. El mandatario norteamericano negocia para ganar, y los acuerdos deben permitirle declarar su éxito personal frente a sus propios partidarios.

    El camino a seguir requiere una adaptación estratégica, no un atrincheramiento ideológico. Zelenski y los líderes europeos deben reconocer que negociar con Trump exige comprender su enfoque de las relaciones internacionales, que tal vez favorezca el pragmatismo sobre el idealismo.

    Una idea crucial de investigaciones anteriores sobre el comportamiento negociador de Trump es esta: rara vez da marcha atrás explícitamente, pero con frecuencia gira hacia nuevos objetivos cuando estos se vuelven más atractivos. Esto debería inspirar a los líderes europeos a desarrollar alternativas atractivas que sirvan tanto a los intereses de Trump como a las necesidades de seguridad de Europa.

    Después de décadas de negociadores comerciales aprendiendo de los políticos, ahora nos enfrentamos a una realidad inversa: los negociadores políticos deben aprender de las tácticas comerciales.

    En el ámbito de la seguridad internacional, donde hay mucho en juego, comprender el estilo de negociación de la otra parte no es solo una buena práctica, sino que puede ser esencial para sobrevivir. Las lecciones del primer mandato de Trump sugieren que las posturas basadas únicamente en principios no garantizarán los intereses ucranianos o europeos. La negociación pragmática (basada en principios) ofrece un camino más prometedor.The Conversation

    Andrea Caputo, Professor of Strategy & Negotiation, University of Lincoln

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Euro Digital: El Gran Hermano Financiero en Marcha

    El Banco Central Europeo (BCE), bajo la dirección de Christine Lagarde, planea lanzar un euro digital en octubre de 2025. Este proyecto, conocido como Moneda Digital de Banco Central (CBDC, por sus siglas en inglés), ha generado intensos debates, especialmente desde una perspectiva libertaria, debido a preocupaciones sobre la privacidad, el incremento del control gubernamental y la posibilidad de implementar sistemas de puntuación crediticia similares a los utilizados en regímenes totalitarios.

    Pérdida de privacidad y aumento de la vigilancia

    Uno de los pilares fundamentales del pensamiento libertario es la defensa de la privacidad individual. La introducción de una CBDC erosionará significativamente este derecho. A diferencia del dinero en efectivo, que permite transacciones anónimas, una moneda digital emitida por el banco central registra cada transacción en tiempo real. Esto proporcionaría a los gobiernos y autoridades financieras una visión detallada de los hábitos de gasto de cada ciudadano, abriendo la puerta a nuevas formas de control y monitoreo.

    El cruce de datos: el fin de la privacidad financiera

    La posibilidad de que los gobiernos crucen información entre declaraciones de impuestos, hábitos de consumo y comportamiento bancario no es nueva. Sin embargo, hoy en día, esta fiscalización todavía tiene barreras burocráticas y operativas que dificultan un control total. Con la adopción de una CBDC, estas barreras se desvanecerían, permitiendo que los gobiernos tengan acceso total y en tiempo real a la actividad financiera de cada ciudadano.

    • Impuestos y evasión/elusión fiscal: Los gobiernos podrían identificar automáticamente cualquier transacción sospechosa de evasión o elusión fiscal, eliminando el efectivo como refugio de operaciones informales. Si bien el combate a la evasión podría considerarse un objetivo legítimo según la posición ideológica de los diversos gobiernos, el problema es que este nivel de control llevaría a una capacidad sin precedentes para fiscalizar hasta los gastos más cotidianos de los ciudadanos, lo que terminará derivando en un uso arbitrario del poder, como lo señalamos desde la esfera liberal.
    • Control sobre el consumo: Se podrían establecer restricciones sobre qué productos pueden comprarse con la CBDC. Por ejemplo, bajo el argumento de proteger la salud pública, un gobierno podría impedir la compra de alcohol, tabaco o ciertos alimentos. En momentos de crisis energética, podrían limitarse los gastos en gasolina o electricidad, todo bajo un sistema de automatización donde el ciudadano ni siquiera podría apelar la decisión.
    • Restricciones políticas: En regímenes autoritarios, el uso de una moneda digital permitiría a los gobiernos sancionar económicamente a opositores políticos. Una CBDC podría programarse para impedir que ciertos individuos accedan a sus fondos o realicen transacciones específicas, replicando mecanismos de censura financiera ya vistos en algunos casos con bloqueos bancarios a disidentes.
    • Puntuación crediticia y social: Con acceso total a los hábitos de gasto y transacciones, los gobiernos podrían implementar sistemas de crédito social al estilo chino. Las personas que gasten en productos o servicios considerados «no prioritarios» podrían ver limitadas sus oportunidades de crédito. Incluso la afiliación a ciertas asociaciones o el apoyo a movimientos políticos contrarios al gobierno podrían influir en la capacidad de una persona para obtener financiamiento o acceder a determinados servicios.

    Facilidad para la emisión monetaria y riesgos inflacionarios

    Otro aspecto preocupante es la facilidad con la que los gobiernos podrán emitir moneda digital sin restricciones. Sin las limitaciones físicas del dinero en efectivo, los bancos centrales tendrán una herramienta más para monetizar déficits fiscales sin necesidad de impresión de billetes, lo que conduce indefectiblemente a una inflación descontrolada. Desde una perspectiva libertaria, esto representa una afrenta a la estabilidad económica y al poder adquisitivo de los ciudadanos, erosionando el valor de sus ahorros y salarios.

    Reacción de los legisladores y fallos en sistemas existentes

    Las preocupaciones sobre el euro digital no son exclusivas del ámbito libertario. Recientemente, legisladores europeos han expresado dudas sobre la viabilidad del proyecto, especialmente después de fallos en sistemas de pagos del BCE como T2, lo que genera escepticismo sobre la capacidad del banco central para gestionar una infraestructura digital sin comprometer la seguridad y estabilidad financiera.

    La implementación de una CBDC como el euro digital representa un cambio significativo en la forma en que interactuamos con el dinero y el sistema financiero. Si bien podría ofrecer ventajas como la eficiencia en pagos y una mayor inclusión financiera, también es una seria invasión sobre la privacidad, una vía fácil de acceso al control gubernamental y la amenaza real sobre la estabilidad económica. La capacidad de los gobiernos para cruzar datos de consumo, impuestos y actividad bancaria sin restricciones nos conducirá a una era de vigilancia financiera sin precedentes, donde la autonomía económica de los ciudadanos estará constantemente en riesgo. Antes de su adopción, es crucial un debate exhaustivo, un reto a los gobiernos europeos que se desenmascaren los verdaderos riesgos y el nulo aporte de valor a los ciudadanos que cada vez necesitan más que se les garantice que los valores de libertad y privacidad sean protegidos y defendidos en la era digital.

  • Estados Unidos adopta Bitcoin como parte de sus reservas estratégicas

    Dada la reciente Orden Ejecutiva de Trump, el  Tesoro de EE.UU. mantendrá parte de sus reservas estratégicas en Bitcoin; desarrollaremos algunos puntos negativos que desde nuestro punto de vista habría que considerar y además, una opinión sobre las diferencias con el original planteo de Satoshi en su white paper.

    1. Volatilidad extrema

    Bitcoin es altamente volátil. Un activo que puede perder o ganar un 10-20% de su valor en cuestión de horas genera un riesgo considerable para un fondo estratégico. A diferencia del oro o los bonos del Tesoro, Bitcoin no es un refugio estable en tiempos de crisis.

    2. Falta de control y regulación

    El Tesoro de EE.UU. no podría controlar la emisión ni la política monetaria de Bitcoin, a diferencia del dólar o los bonos del gobierno. Esto reduciría su capacidad de maniobra en situaciones de crisis financiera o geopolítica. Aún cuando podría ser una buena noticia desde nuestro punto de vista liberal, desconfiamos de lo que podría hacer un gobierno en nombre del Bitcoin y apelando a alguna crisis.

    3. Seguridad y riesgo de hackeos

    Aunque Bitcoin es descentralizado, su almacenamiento seguro sigue siendo un reto. Existen riesgos de hackeos, pérdida de claves privadas o ataques cibernéticos, incluso si se usa una «cold wallet» (almacenamiento offline).

    4. Riesgo de manipulación del mercado

    Si el gobierno de EE.UU. empezara a comprar y acumular Bitcoin para acumular reservas estratégicas, podría generar distorsiones en el mercado, causando aumentos artificiales de precio y atrayendo especuladores que intentarían manipular la cotización.

    5. Conflicto con la política monetaria de la FED

    Bitcoin representa una alternativa descentralizada al dólar y al sistema financiero tradicional. Si el Tesoro lo respaldara, podría debilitar el papel de la Reserva Federal (FED) en la gestión económica y restarle confianza al dólar como moneda de reserva mundial.

    Vamos a concentrarnos en los puntos que a nuestro entender, generan más dudas y desconfianza ante la medida decretada.

    Riesgo de Manipulación del Mercado y Distorsión del Propósito de Bitcoin

    Bitcoin fue concebido por Satoshi Nakamoto en su white paper (Bitcoin: A Peer-to-Peer Electronic Cash System) como un sistema financiero descentralizado, sin necesidad de intermediarios y resistente a la manipulación de gobiernos y bancos centrales. Sin embargo, si el Tesoro de EE.UU. (o cualquier otro gobierno) decidiera mantener reservas estratégicas en Bitcoin, esto podría generar distorsiones significativas en el mercado y desvirtuar su propósito original.

    a) Centralización del control y distorsión del mercado

    Uno de los pilares de Bitcoin es su descentralización: ningún actor debería tener un control excesivo sobre la red o su oferta. Si el Tesoro de EE.UU. comenzara a acumular grandes cantidades de Bitcoin como reservas estratégicas, inevitablemente se convertiría en un jugador dominante en el mercado, con la capacidad de:

    • Alterar la oferta y demanda: Grandes compras institucionales elevarían el precio artificialmente, atrayendo especuladores y distorsionando su valor real como reserva de valor.
    • Ejercer control indirecto sobre Bitcoin: Si el Tesoro acumula y eventualmente decide vender en grandes cantidades, podría generar colapsos de precios, afectando a pequeños inversores y erosionando la confianza en el activo.

    Esto iría en contra del principio de Satoshi, ya que Bitcoin estaría nuevamente en manos de una entidad con poder de influencia en su estabilidad, algo similar a lo que los bancos centrales hacen con el dinero fiat.

    b) Peligro de que Bitcoin se vuelva una herramienta de política económica

    Bitcoin fue diseñado como dinero apolítico, es decir, una moneda que no esté sujeta a las decisiones arbitrarias de gobiernos. Sin embargo, si el Tesoro lo usara como parte de sus reservas estratégicas, podría caer en la misma lógica de manipulación que el oro o las divisas:

    • El gobierno podría intervenir en su mercado según sus necesidades económicas.
    • Se podría llegar a un punto donde el Estado dictamine regulaciones restrictivas para proteger su propia tenencia de Bitcoin, limitando su uso descentralizado.

    Esto llevaría a que Bitcoin pierda su esencia como un activo libre de intervención estatal y se convierta en una herramienta más dentro del sistema financiero tradicional.

    c) Riesgo de convertir Bitcoin en un activo de Estado, alejándolo del usuario común

    Bitcoin fue diseñado para ser utilizado por individuos, permitiéndoles hacer transacciones sin necesidad de bancos ni intermediarios. Si gobiernos como EE.UU. comenzaran a acapararlo, podríamos ver:

    • Mayor escasez para pequeños usuarios, haciendo que el precio aumente artificialmente y volviéndolo inaccesible como medio de pago.
    • Regulaciones más estrictas para evitar que personas comunes tengan el mismo acceso a Bitcoin que las instituciones gubernamentales.

    Esto haría que Bitcoin deje de ser una moneda verdaderamente peer-to-peer, alejándolo de la visión original de Satoshi y convirtiéndolo en un activo más del sistema financiero tradicional.

    ¿Se Desvirtúa el Propósito de Bitcoin?

    Sí, y en varios sentidos:

    1. Deja de ser completamente descentralizado → Si un Estado tiene reservas estatégicas significativas en Bitcoin, obtiene poder de manipulación.
    2. Se convierte en una herramienta geopolítica → Bitcoin nació como una alternativa a la manipulación de monedas, pero si los gobiernos lo adoptan, puede ser usado como un arma económica.
    3. Se aleja de su uso original como efectivo digital → En lugar de ser una moneda descentralizada de uso libre, se convierte en parte de las  reservas estratégicas de gobiernos, limitando su acceso y utilidad cotidiana.

    Bitcoin como «dinero limpio» y «dinero sucio»

    Uno de los grandes principios de Bitcoin es que todos los BTC son iguales, sin importar su historial de transacciones. Sin embargo, cuando un actor poderoso como el gobierno de EE.UU. adquiere Bitcoin, inevitablemente crea listas negras y blancas de direcciones.

    • Los BTC en posesión del Tesoro estarán completamente identificados y rastreados, lo que podría generar un doble estándar en el ecosistema: «BTC limpios» (provenientes de entidades reguladas) y «BTC sospechosos» (con historial desconocido o vinculado a mezcladores, mercados P2P, etc.).
    • Empresas y exchanges podrían evitar aceptar BTC que hayan pasado por ciertas direcciones por temor a represalias legales o regulatorias. Esto ya sucede en algunos exchanges que aplican medidas de «AML» (Anti-Money Laundering) más estrictas.

    Esto atenta contra la fungibilidad de Bitcoin, un principio clave en cualquier moneda: cada unidad debe ser indistinguible de otra, sin importar su historial.

    Aumento de la censura y control sobre las transacciones

    Si los BTC del Tesoro están completamente identificados, el gobierno de EE.UU. podría ejercer mayor control sobre el ecosistema de Bitcoin, debilitando su resistencia a la censura.

    • Regulación más estricta en las direcciones de destino: Si el Tesoro decide enviar o recibir Bitcoin, se podría exigir que las direcciones involucradas cumplan con regulaciones estrictas, como las de KYC/AML (Know Your Customer / Anti-Money Laundering).
    • Congelación o restricción de BTC «contaminados»: Si un Bitcoin pasa por direcciones no reguladas (mezcladores, mercados P2P, wallets sin KYC), podría ser rechazado en exchanges regulados o incluso sujeto a confiscación.
    • Mayor vigilancia financiera: Tener BTC en las reservas estratégicas también significa que los gobiernos desarrollarían herramientas avanzadas de trazabilidad y análisis forense, lo que haría prácticamente imposible usar Bitcoin sin dejar un rastro claro para las autoridades.

    Eliminación de la privacidad y persecución de herramientas de anonimización

    Actualmente, herramientas de privacidad como mezcladores (e.g., Tornado Cash, Wasabi, Samourai) han sido perseguidas legalmente porque permiten ocultar el rastro de las transacciones. Ejemplo reciente: la detención de desarrolladores de Tornado Cash y Storm.

    Si el Tesoro de EE.UU. acumula Bitcoin:

    • Podría aumentar la presión para ilegalizar o restringir aún más las herramientas de privacidad.
    • Podría imponer regulaciones más duras en los exchanges y servicios que aceptan BTC no rastreables.
    • Bitcoin perdería su ventaja como dinero resistente a la censura, volviéndose un activo hipercontrolado.

    En virtud de todo lo anteriormente comentado, pensamos que la inclusión de Bitcoin en las reservas estratégicas estatales haría que su trazabilidad sea más estricta y facilitaría la censura, alejándolo de la visión original de Satoshi Nakamoto sobre un sistema financiero sin control gubernamental.

    Bitcoin perdería su neutralidad y su resistencia a la censura

    Si el Tesoro de EE.UU. acumula BTC, estos se volverían «BTC estatales» completamente trazables, generando efectos negativos:

    • Mayor rastreo y listas negras de direcciones sospechosas.
    • Más censura sobre transacciones fuera del sistema regulado.
    • Mayor persecución de herramientas de privacidad.
    • Menos fungibilidad: no todos los BTC serían iguales.

    Esto transformaría a Bitcoin en un activo totalmente vigilado y haría que cada transacción futura estuviera bajo un nivel de escrutinio sin precedentes, destruyendo uno de sus mayores valores: ser un dinero descentralizado y sin censura.

    ¿Soluciones?
    Si Bitcoin sigue siendo adoptado por gobiernos, los usuarios podrían:

    • Usar redes de segunda capa como Lightning Network,  o desarrollos mucho mejores, que permitirán transacciones privadas sin registrar en la blockchain.
    • Desarrollar nuevas herramientas de privacidad que sean resistentes a la censura.
    • Evitar exchanges centralizados y promover la auto-custodia.

    ¿Qué opinas? ¿Bitcoin está en riesgo de ser absorbido por el sistema o crees que aún puede mantenerse descentralizado?

  • The Brutalist, la oscarizada película que revive el drama de la emigración y el holocausto

    «The Brutalist» es una película de drama histórico dirigida por Brady Corbet, que ha capturado la atención tanto de la crítica como del público; no por nada ha sido acreedora a 3 Oscar de la Academia el domingo pasado, incluyendo el mejor actor, Adrien Brody.  La trama sigue la vida de un superviviente judío del Holocausto que llega a Estados Unidos en 1947 en busca de una nueva vida. El protagonista, en esta ocasión, es László Toth (Adrien Brody), un arquitecto de éxito que ha tenido que huir de su Hungría natal y que es separado a la fuerza de su esposa, Erzsébet (Felicity Jones). En su llegada a Pensilvania, este conoce a Harrison Lee Van Buren (Guy Pearce), un conocido empresario que le encarga la construcción de un gran monumento. A lo largo de tres décadas, la película explora sus desafíos y triunfos en un nuevo mundo lleno de oportunidades y obstáculos.

    Aunque László Tóth es un personaje ficticio, su historia está inspirada en las experiencias de muchos arquitectos europeos que, después de la Segunda Guerra Mundial, contribuyeron significativamente al paisaje arquitectónico de Estados Unidos. La película aborda temas como la resiliencia, la adaptación cultural y las complejidades de la identidad en un entorno postbélico.

    La Destrucción de Valor que Generan las Guerras

    Las guerras, además de causar pérdidas humanas irreparables, conllevan una destrucción masiva de valor en múltiples dimensiones. Infraestructuras, patrimonio cultural y capital humano son devastados, afectando el desarrollo económico y social de las naciones involucradas. En «The Brutalist», se refleja cómo el talento y la visión de László Tóth se ven truncados por los horrores de la guerra, obligándolo a reconstruir su vida y carrera desde cero en un país extranjero.

    Este fenómeno no es exclusivo de la ficción. Históricamente, conflictos armados han resultado en la pérdida de conocimiento, habilidades y creatividad, dificultando la recuperación y el progreso de las sociedades afectadas. La destrucción de centros educativos, bibliotecas y lugares de innovación limita las oportunidades de crecimiento y perpetúa ciclos de pobreza y dependencia.

    La Importancia de Defender los Derechos Individuales

    La guerra no solo destruye infraestructuras y economías; también erosiona los derechos individuales. Durante conflictos, es común que se cometan violaciones de derechos humanos, como desplazamientos forzados, torturas y ejecuciones extrajudiciales. La deshumanización del «enemigo» y la justificación de medidas extremas en nombre de la seguridad nacional conllevan a la pérdida de libertades fundamentales.

    En «The Brutalist», la persecución que sufre László Tóth por su origen étnico y religioso ilustra cómo la intolerancia y la violencia pueden despojar a individuos de sus derechos básicos, obligándolos a buscar refugio y reconstruir sus vidas en tierras desconocidas. Esta narrativa resalta la urgencia de proteger los derechos individuales antes de que se vean amenazados por conflictos mayores.

    Una Perspectiva Liberal sobre la Guerra y los Derechos Individuales

    Desde una perspectiva liberal, la protección de los derechos individuales es fundamental para el desarrollo de una sociedad próspera y justa. Las guerras, al socavar estos derechos, representan una amenaza directa al bienestar y la libertad de las personas. La intervención estatal, aunque a veces necesaria, debe ser limitada y siempre orientada a la protección de las libertades individuales.

    La historia de László Tóth en «The Brutalist» sirve como un recordatorio de las consecuencias devastadoras que las guerras tienen sobre individuos talentosos y visionarios. Su lucha por reconstruir su vida y carrera en un nuevo país refleja la resiliencia humana, pero también destaca la pérdida incalculable que supone la destrucción de valor causada por los conflictos armados.

    «The Brutalist» no solo narra la vida de un arquitecto enfrentando adversidades personales y profesionales, sino que también invita a reflexionar sobre el impacto de las guerras en la destrucción de valor y la importancia de defender los derechos individuales. La película es un llamado a reconocer y proteger las libertades fundamentales antes de que se vean amenazadas, recordándonos que la verdadera fortaleza de una sociedad reside en el respeto y la promoción de los derechos de cada individuo. Es una película realmente larga, casi cuatro horas, pero si se animan, no les va a resultar indiferente.

  • Sobre la carta de Lech Walesa a Donald Trump

    La reciente carta de Lech Walesa a Donald Trump representa un llamado a la memoria histórica y a la responsabilidad política. En un tono severo y directo, el exlíder del movimiento Solidaridad, quien desafío al régimen comunista polaco en los años 80, le recuerda al expresidente de EE.UU. la trascendencia del compromiso con la libertad y los valores democráticos. Junto a otros 38 ex presos políticos, Walesa denuncia la actitud de Trump hacia Ucrania y la compara con los abusos que ellos mismos padecieron bajo los regímenes totalitarios.

    El contenido de la misiva refleja una preocupación profunda por el tono y el contenido de la reunión entre Trump y Volodimir Zelenski. Para Walesa y sus firmantes, la exigencia de gratitud por parte de EE.UU. a Ucrania es un insulto a quienes han dado su vida en la lucha contra la agresión rusa. En su visión, la asistencia de Washington no es un favor ni una transacción comercial, sino una obligación moral y política basada en el liderazgo que alguna vez ostentó EE.UU. en la defensa del mundo libre.

    El contraste entre el liderazgo de la Guerra Fría y el de la actualidad es evidente en la carta. Mientras que Ronald Reagan, Margaret Thatcher, Helmut Kohl y Juan Pablo II impulsaron la lucha contra la URSS sin titubeos, la postura de Trump representa una traición a esa herencia. En los años 80, Lech Walesa y otros disidentes veían a EE.UU. como la gran esperanza de los pueblos oprimidos por el comunismo. Hoy, la actitud de Trump hacia Ucrania les recuerda a los interrogatorios de los servicios de seguridad comunistas, donde los prisioneros eran humillados y forzados a ceder.

    Otro punto clave de la carta es la referencia al Memorándum de Budapest de 1994. En dicho acuerdo, EE.UU. y Reino Unido se comprometieron a garantizar la integridad territorial de Ucrania a cambio de la entrega de su arsenal nuclear. Para Walesa y sus compañeros, la retirada del apoyo militar y financiero a Kiev no solo es una falta de compromiso con los valores democráticos, sino también una violación directa de los acuerdos internacionales firmados por EE.UU.

    La misiva es también una advertencia sobre el peligro de que EE.UU. repita los errores del pasado. Como recuerda Walesa, cada vez que Washington ha intentado replegarse de los asuntos mundiales, ha terminado enfrentando amenazas a su propia seguridad. Desde la Primera Guerra Mundial hasta Pearl Harbor, la historia ha demostrado que el aislacionismo no es una estrategia viable para una superpotencia.

    Finalmente, la carta también lanza un dardo a aquellos que, en nombre del nacionalismo o de la conveniencia política, están dispuestos a renunciar a los principios democráticos que les dieron poder. Walesa deja claro que la lucha contra la tiranía y la defensa de la libertad no pueden supeditarse a los intereses económicos o a la política de corto plazo. Es un mensaje que no solo interpela a Trump, sino a toda la comunidad internacional.

    En un mundo donde el autoritarismo resurge y las alianzas democráticas tambalean, la voz de Walesa y los ex presos políticos es un recordatorio de que la libertad no se defiende con tibieza. Pacta sunt servanda: los acuerdos se cumplen, y el liderazgo moral no se negocia.

     

  • La aventura de la familia Montin

    En 1956, la familia Montin emprendió una travesía que se convertiría en una de las aventuras más memorables de la época: un recorrido de 12,000 millas desde Sídney hasta París a bordo de una Lambretta. Esta hazaña no solo demostró la valentía y determinación de sus protagonistas, sino que también se erigió como un símbolo de la búsqueda incansable de los sueños, la libertad y los valores familiares.

    La decisión de Guy Montin de embarcarse en este viaje junto a su familia refleja una profunda convicción en la importancia de vivir plenamente y abrazar la libertad en todas sus formas. Equipados con una Lambretta Lambro 150 FD, adaptada por el propio Guy para acomodar a su esposa y a su hijo de cuatro años, los Montin desafiaron las convenciones y se lanzaron a lo desconocido. Esta adaptación del vehículo no solo demuestra la creatividad y habilidades técnicas de Guy, sino también su compromiso con la seguridad y comodidad de su familia durante la travesía.

    A lo largo de su recorrido, la familia atravesó diversos países y culturas, enfrentando desafíos que pusieron a prueba su resistencia y unión. Desde los vastos desiertos australianos hasta las bulliciosas ciudades europeas, cada etapa del viaje ofreció lecciones invaluables y experiencias que fortalecieron sus lazos familiares. La capacidad de adaptarse a diferentes entornos y superar obstáculos juntos es testimonio de la fortaleza y cohesión de los Montin.

    Este viaje no solo fue una aventura física, sino también una exploración profunda de la libertad y la autodeterminación. Al elegir un camino menos transitado y confiar en sus propios recursos, la familia Montin ejemplificó el espíritu aventurero y la determinación de perseguir sus sueños sin importar las dificultades. Su historia inspira a otros a salir de su zona de confort y a buscar experiencias que enriquezcan sus vidas y las de sus seres queridos.

    La Lambretta, más que un simple medio de transporte, se convirtió en un símbolo de esta odisea. Su fiabilidad y versatilidad permitieron a la familia superar terrenos difíciles y condiciones adversas, demostrando que, con ingenio y determinación, es posible transformar una simple motocicleta en un vehículo capaz de unir continentes. La elección de este vehículo también refleja la mentalidad innovadora de Guy Montin, quien supo ver el potencial en una máquina modesta para lograr una hazaña extraordinaria.

    La aventura de los Montin es un recordatorio poderoso de que la verdadera libertad se encuentra en la valentía de seguir nuestros sueños, en la capacidad de adaptarnos a lo desconocido y en la fortaleza que surge de los lazos familiares. En un mundo donde las rutinas y las obligaciones a menudo limitan nuestras aspiraciones, historias como la de esta familia nos invitan a replantear nuestras prioridades y a considerar la riqueza de experiencias que aguardan más allá de lo familiar.

    Hoy, décadas después, la travesía de la familia Montin sigue siendo una fuente de inspiración. Nos enseña que, aunque el camino esté lleno de incertidumbres, la recompensa de vivir plenamente y en libertad supera con creces cualquier obstáculo. Al recordar su viaje, somos alentados a abrazar nuestras propias aventuras, a valorar los momentos compartidos con nuestros seres queridos y a nunca dejar de perseguir los sueños que dan sentido a nuestra existencia.

  • El dilema liberal según Sorman.

    El dilema liberal de Guy Sorman plantea una reflexión clave sobre la relación entre el liberalismo y los líderes políticos que, en su nombre, buscan reducir el tamaño del Estado. En su análisis, Sorman destaca la paradoja de que figuras como Donald Trump y Javier Milei, a pesar de defender la modernización estatal y la eficiencia económica, terminan asociando el liberalismo con actitudes autoritarias, extremas y divisivas. Este fenómeno, argumenta, podría llevar a una reacción adversa que desprestigie la causa liberal y facilite el retorno de modelos intervencionistas.

    Uno de los puntos centrales del análisis de Sorman es la diferencia fundamental entre el sector privado y el Estado. Mientras que las empresas están sujetas a la competencia y la necesidad de generar beneficios, el Estado, según él, no enfrenta los mismos incentivos de eficiencia. Sin embargo, esta comparación simplista omite un aspecto clave: el objetivo del Estado no es generar rentabilidad, sino proveer bienes y servicios públicos esenciales que el mercado no puede garantizar de manera equitativa. Por ello, la eficiencia en la administración pública debe evaluarse no solo en términos de costos, sino también en función de su capacidad para garantizar derechos y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

    Sorman también plantea una crítica a la forma en que Trump y Milei implementan sus políticas. Si bien sus ideas sobre reducir el Estado pueden ser válidas en algunos aspectos, el problema radica en su ejecución: el desmantelamiento abrupto de instituciones sin una estrategia de transición clara, el desprecio por el consenso democrático y la polarización extrema. Sorman señala que, en su afán de eliminar lo que consideran excesos estatales, estos líderes terminan enfrentándose a una oposición feroz que puede poner en riesgo la estabilidad del país e incluso derivar en un resurgimiento de políticas estatistas como reacción.

    Un punto especialmente relevante es la advertencia de Sorman sobre los precedentes históricos en América Latina. La región ha vivido procesos de reformas económicas impuestas por gobiernos autoritarios, lo que ha generado una asociación entre liberalismo y represión. Este riesgo no es menor: si las reformas económicas no van acompañadas de un fortalecimiento institucional y un respeto irrestricto por las reglas democráticas, el resultado puede ser una deslegitimación completa del liberalismo y una puerta abierta para proyectos populistas que prometan restaurar derechos socavados.

    Sorman ofrece una tercera vía ante el dilema liberal: la posibilidad de implementar reformas liberales sin caer en la agresión política o el desprecio por el diálogo democrático. Aquí menciona el caso de líderes como Ronald Reagan y Margaret Thatcher, quienes, con distintos matices, lograron aplicar reformas sin generar el nivel de rechazo que hoy enfrentan Trump y Milei. Esto implica que el liberalismo no está condenado a la polarización, pero requiere de un liderazgo que entienda la importancia de la pedagogía política y el consenso social.

    En conclusión, el dilema que plantea Sorman no es menor. Si el liberalismo se asocia con el caos, la exclusión y el atropello institucional, su destino será la marginalidad y el resurgimiento de modelos opuestos. La pregunta es si habrá liderazgos capaces de aplicar reformas con sensatez o si, por el contrario, los excesos actuales terminarán por destruir la credibilidad de su propia causa.

     

  • Buy the dip? Bitcoin sigue cayendo en su cotización

    El precio de Bitcoin ha experimentado una notable caída, situándose por debajo de los 88.000 USD, su nivel más bajo desde noviembre de 2024. Esta disminución representa una corrección significativa desde su máximo histórico de 109.000 USD alcanzado en enero de 2025, coincidiendo con la toma de posesión del presidente Donald Trump. Y ya mucho se está hablando de la estrategia Buy the Dip.

    Factores que Contribuyen a la Caída

    Varios elementos han influido en esta tendencia bajista:

    1. Incertidumbre Económica Global: La reciente imposición de aranceles del 25% a bienes importados de Canadá y México por parte de la administración Trump ha generado preocupaciones sobre una posible guerra comercial, aumentando la aversión al riesgo entre los inversores. Euribor

    2. Eventos de Seguridad en el Ecosistema Cripto: Un hackeo significativo en la plataforma Bybit resultó en el robo de 1.500 millones de USD en Ethereum, lo que ha mermado la confianza en la seguridad de los intercambios de criptomonedas.Business Insider Markets

    3. Decisiones Regulatorias en El Salvador: El país centroamericano, que fue pionero en adoptar Bitcoin como moneda de curso legal en 2021, ha revertido esta decisión recientemente. La Asamblea Legislativa aprobó reformas que eliminan la figura de «legal tender», lo que podría haber influido en la percepción global sobre la adopción institucional de la criptomoneda. El País

    «La postura combativa de Trump contra aliados y rivales geopolíticos sacude la confianza de los inversores, y las preocupaciones sobre la inflación elevada persisten», apuntó Bloomberg en un informe este martes. La perspectiva de una pausa más larga de la esperada en los recortes de tasas este año por parte de la Reserva Federal, contribuye al sentimiento de aversión.

    Esto ha afectado también a los mercados tradicionales, con el índice de Nasdaq y el S&P 500 cayendo de precio un 1,4% y un 0,5% hoy más temprano. El índice tecnológico Nasdaq 100 extiende las pérdidas a casi 4% en los últimos 5 días, según Google Finance. Además, el escándalo político de Javier Milei en Argentina por una memecoin de Solana, no han ayudado. La última noticia ha sido especialmente devastador para Solana, que se ha enfrentado a un espiral de pérdidas motivado por el colapso de un puñado de tokens meme emergente en su ecosistema.

    Perspectivas a Largo Plazo y el Concepto de «Buy the Dip»

    La estrategia conocida como «Buy the Dip» se basa en adquirir activos durante periodos de corrección de precios, anticipando una recuperación futura. Históricamente, Bitcoin ha mostrado resiliencia, recuperándose de caídas significativas y alcanzando nuevos máximos. Sin embargo, es esencial que los inversores consideren los riesgos asociados y evalúen su tolerancia personal antes de adoptar esta estrategia.

    Analistas como Arthur Hayes han pronosticado fluctuaciones en el precio de Bitcoin, sugiriendo que, aunque pueda enfrentar caídas en el corto plazo, existe un potencial alcista a largo plazo. No obstante, estas proyecciones están sujetas a múltiples variables, incluyendo cambios regulatorios, avances tecnológicos y dinámicas del mercado.

    La reciente caída en el precio de Bitcoin puede atribuirse a una combinación de factores económicos, eventos de seguridad y decisiones regulatorias. Si bien la estrategia de «Buy the Dip» ha sido efectiva para algunos inversores en el pasado, es crucial abordar el mercado de criptomonedas con precaución, realizando análisis exhaustivos y considerando el horizonte temporal de inversión.

  • ¿Quién es Friedrich Merz? Ocho cosas que debe saber sobre el futuro canciller alemán

    Friedrich Merz, el líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), será con toda probabilidad el próximo canciller de Alemania después de que su partido fuera el más votado en las elecciones del domingo 23 de febrero, seguido de la Alternativa para Alemania (AfD), de extrema derecha, que obtuvo su mejor resultado en unas elecciones federales.

    Merz tendrá que formar un gobierno de coalición, lo que implicará duras negociaciones, pero se espera que los líderes europeos lo traten como un “canciller en espera”. Aquí hay ocho cosas que debemos saber sobre el hombre que está a punto de ocupar uno de los cargos políticos más importantes de Europa.

    1. Está llevando a su partido más a la derecha

    Lo primero que hay que saber de Merz es que él y la excanciller Angela Merkel fueron durante mucho tiempo rivales y compañeros de formación. A principios de la década de 2000, después de que Merkel se convirtiera en líder de la CDU, destituyó a Merz de su cargo de líder parlamentario del partido y asumió ella misma el cargo.

    Merkel nunca nombró a Merz ministro y, de hecho, este decidió no presentarse de nuevo al parlamento en 2009, ya que había empezado a centrarse en sus diversos intereses en el sector privado (como abogado, pero también como miembro del consejo de administración de una empresa). Merz criticó la decisión de Merkel de desplazar a la CDU hacia el centro y le preocupaba que eso abriera espacio para que se moviera el AfD.

    Cuando Merz se convirtió en líder del partido en 2022, comenzó a reescribir el programa del partido en una dirección mucho más conservadora.

    2. Es un liberal económico

    Merz tiene una visión económica muy diferente a la de Merkel, al menos en los últimos años de su cancillería. En 2003, abogó por una simplificación radical de las normas fiscales de Alemania, de modo que se pudiera calcular la declaración de la renta en el reverso de un posavasos.

    El manifiesto de su partido para 2025 abogaba por la desregulación y los recortes fiscales para impulsar el lento crecimiento de Alemania. Merz argumentó que parte de esto debería financiarse aplicando más condiciones a los beneficiarios de la asistencia social, con una suspensión completa de las prestaciones para los beneficiarios que se negaran a aceptar cualquier forma de trabajo. En 2024, también dijo que haría “todo” lo posible para evitar que la UE asumiera una deuda común.

    3. Es un conservador social

    En su juventud, Merz perteneció al movimiento juvenil católico. Tiene un historial de votos en contra del aborto y ha hecho algunos comentarios incómodos sobre la homosexualidad, diciendo de Klaus Wowereit, un alcalde gay de Berlín: “No me importa mientras no se acerque a mí”. En un comentario extraño, una vez se refirió a su esposa e hijas como prueba de que no tenía ningún problema con las mujeres. En un debate televisivo con Scholz, se le preguntó a Merz sobre el reconocimiento de Donald Trump de solo dos géneros, y reaccionó: «Se puede entender su postura».

    En 2000, Merz habló de una Leitkultur alemana (en sentido amplio, “cultura líder”, en contraposición al “multiculturalismo”), un término que ahora es de uso común en la CDU de Merz.

    4. Es un transatlantacista

    De 2009 a 2019, Merz presidió el Puente Atlántico, una destacada organización alemana dedicada a fortalecer las relaciones entre Alemania y Estados Unidos. Es un transatlantacista por instinto y recientemente envió una nota escrita a mano a Donald Trump felicitándolo por su elección, señalando su “fuerte mandato de liderazgo”. Sin embargo, en una declaración la noche de las elecciones, Merz prometió “lograr la independencia” de EE. UU. y reconoció que Trump es “en gran medida indiferente” al destino de Europa.

    5. Es proeuropeo

    Con algunas salvedades (por ejemplo, en torno a la deuda común y la cooperación en materia de refugiados), Merz es proeuropeo. Fue miembro del Parlamento Europeo entre 1989 y 1994, y ha dejado claro que una cooperación europea más estrecha es una parte esencial de la respuesta de Europa a Trump.

    También ha remendado las relaciones con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (con quien, como aliado de Merkel y liberal de la CDU, tenía poca sintonía), y ve potencial en la cooperación con ella y con Manfred Weber, político de la CSU y líder de los eurodiputados de centro-derecha del Parlamento Europeo.

    Merz también se ha comprometido a visitar Varsovia y París para reconstruir las relaciones tras un período difícil bajo Scholz.

    6. Sus tratos con la extrema derecha han sido controvertidos

    Merz ha sido constantemente inconsistente en lo que respecta a las relaciones con la AfD. En 2023, reflexionó sobre la posibilidad de cooperación a nivel local, señalando que “estamos obligados a reconocer las elecciones democráticas”, antes de dar marcha atrás.

    En noviembre de 2024, Merz dijo que él y su partido no intentarían aprobar leyes en el parlamento nacional si eso significaba depender de los votos de la AfD para hacerlo. Pero conmocionó a la nación en enero de 2025 cuando hizo precisamente eso: impulsar un plan de inmigración de línea dura con el apoyo de la AfD.

    El cambio de actitud le valió las críticas de su némesis, Merkel, aunque eso no es algo que probablemente le haya preocupado en exceso.

    7. Se verá acorralado por la política de coalición

    Merz tendrá que llegar a un acuerdo con otros partidos para poder gobernar. Esto hará que su programa estrella de recortes fiscales sea difícil de lograr, ya que los recortes en el gasto social o climático serían un anatema para todos los posibles socios de coalición.

    Los demás partidos de Alemania quieren que Merz reconsidere el “freno de deuda” de Alemania, las normas constitucionales que restringen el endeudamiento del gobierno. Estará aún más presionado para hacerlo, dado el amplio consenso sobre la necesidad de aumentar el gasto en defensa.

    Quizás se necesite un halcón fiscal conservador para reunir las dos terceras partes de la mayoría necesaria en ambas cámaras del parlamento para el cambio.

    8. Le gustaría visitar… ¿el Tíbet?

    Por último, entre las escasas informaciones que se han publicado sobre los pasatiempos de Merz, una entrevista informal del verano pasado nos reveló que le gusta la música clásica moderna y Beethoven, y que espera visitar algún día el Tíbet.

    Pero las vacaciones están lejos de sus prioridades en este momento. En Europa existe un fuerte deseo de que Alemania vuelva a desempeñar un papel de liderazgo más activo. En un momento en el que Trump se está alejando ruidosamente de subrayar la seguridad europea y apoyar a Ucrania, Merz es muy consciente del vacío que se está abriendo y está decidido a que Alemania, con sus aliados europeos (incluido el Reino Unido), dé un paso adelante.The Conversation

    Ed Turner, Reader in Politics, Co-Director, Aston Centre for Europe, Aston University

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.