Categoría: Economia y Finanzas

  • ¿En Camino a una Pandemia Económica?

    En la batalla contra el “COVID -19” las personas y los gobiernos han tomado medidas para contrarrestar los efectos sanitarios de este virus, teniendo como consecuencia una drástica disminución de las ventas de productos y servicios en la mayoría de los sectores productivos, y un aumento en unos pocos sectores relacionados directamente con suministros de “armas y pertrechos” para el combate emprendido.

    Si bien se puede estar controlando los efectos sanitarios, qué pasa con los efectos económicos y financieros, que por un lado impactan a los cuentapropistas, las empresas y los negocios en general que dependen de los ingresos generados por venta de productos y servicios, y por otro al personal asalariado que depende de la sobrevivencia de las fuentes laborables.

    Este impacto negativo es muy difícil de estimar en términos generales, por la multiplicidad de variables que intervienen y las características propias de cada sector, industria u organización, como así también el estado de salud económico y financiero de éstas.

    Para poder aproximarnos a un dimensionamiento de este problema voy a plantear casos hipotéticos analizándolos bajo los conceptos de Estructuras de Costos y de Punto de Equilibrio o de Apalancamiento Cero como herramientas estratégicas claves utilizadas a la hora de determinar la viabilidad o solvencia de un negocio en el tiempo.

    Para ello voy a considerar a los Ingresos por Ventas (IV), los Costos Fijos (CF), los Costos Variables (CV) y las Utilidad (U) como variables consolidadas en términos porcentuales, para determinar el Punto de Equilibrio (PE) con el plazo estimado para entrar en un estado de pérdida e insolvencia, que en esta ocasión lo llamare Punto Crítico (PC).

    Modelo de Punto de Equilibrio

     

     

     

     

    Los Estados de Situación analizados son:

    • “Real” para determinar la línea base de los últimos 12 meses anteriores al inicio de la aparición del COVID-19.
    • “Escenario a” para determinar cuál es la disminución máxima del volumen de Ingresos por Ventas (IV) promedio de un año antes de entrar en un Estado de Pérdida e Insolvencia.
    • “Escenario b” para determinar el tiempo en que se llega al Punto Crítico en donde se inicia el Estado de Pérdida e Insolvencia, cuando el volumen de Ingresos por Ventas (IV) promedio disminuye un 50%.
    • “Escenario c” para determinar el tiempo en que se llega al Punto Crítico en donde se inicia el Estado de Pérdida e Insolvencia, cuando el volumen de Ingresos por Ventas (IV) promedio disminuye un 75%.

    Para los “Casos 1 y 2” voy a considerar organizaciones saludables con una Utilidad (U) supuesta del 10% sobre su volumen de Ingresos por Ventas (IV), variando entre ellas los Costos Fijos (CF) con un aumento del 20% con su correlación sobre los Costos Variables (CV). tal y como se muestra en el siguiente cuadro con sus resultados por escenario.

    Cuadro #1

     

    Bajo estas condiciones una empresa puede soportar entre un 28.5% y 18.2% de disminución de su volumen de Ingresos por Ventas (IV) manteniendo su estructura actual por un tiempo definido pura y exclusivamente por la voluntad de los dueños accionistas.

    Si los Ingresos por Venta (IV) cayeran al 50% la empresa puede sobrevivir por un período que oscilaría entre los 7 y 4.5 meses antes de entrar en un estado de pérdida e insolvencia.

    Si cayeran al 75%, sobreviviría entre 4.5 a 3 meses.

    En el próximo cuadro se muestran los resultados por escenarios bajo las mismas consideraciones anteriores para los “Casos 3 y 4” en donde se toma en cuenta organizaciones con una Utilidad (U) baja del 3%

    Cuadro #2

    Como es lógico, empresas cuya utilidad actual es baja, se encuentran débiles y vulnerables para afrontar los efectos económicos y financieros de esta crisis, por lo que los márgenes operativos se reducen. Estas pueden soportar entre un 10.6% y 6.4% de disminución de su volumen de Ingresos por Ventas (IV) manteniendo su estructura actual.

    Si los Ingresos por Venta (IV) cayeran al 50% la empresa puede sobrevivir por un período que oscilaría entre los 2.5 y 1.5 meses antes de entrar en un estado de pérdida e insolvencia.

    Si cayeran al 75%, sobreviviría entre 1.5 a 1 mes.

    En términos generales, dentro de estos rangos estaría trabajando en la cercanía o en el del límite de la frontera que separa una situación de ganancia/pérdida y solvencia/insolvencia, sin la oportunidad de poder absorber ningún otro tipo de evento económico negativo imprevisto.

    Cabe señalar que estos rangos varían sustancialmente de acuerdo al estado de salud económica/financiera actual de la organización y la eficiencia operacional/administrativa de su estructura de Costos Fijos y Variables.

    Bajo este panorama, creo que nos encontramos frente a otro enemigo potencial, “La Quiebra Económica”, cuya posibilidad de ocurrencia aumenta cada día que pasa y se extiende el lockdown debido a la imprudencia de muchos irresponsables que no se quedan en sus casas.

    Al igual que el peligro de propagación descontrolada del Corona Virus, si no se toman medidas asertivas y bien dimensionadas podemos estar en las puertas de una nueva PANDEMIA ECONOMICA que puede tener consecuencias tanto o más trágicas que la sanitaria actual. Pero siempre hay luz en la oscuridad, se cierran ciclos y se abren otros. En próximas entregas estaré analizando distintos escenarios para nuevos negocios en ciernes.

    Si se encuentra en situación de quiebra, cierre o necesita saber cómo enfrentar o gestionar su empresa en la incertidumbre, no dude en consultarnos en Goethals Consulting. Este asesoramiento es online en tiempo real y por un máximo de 50 minutos por sesión. Para concretar su cita, escríbanos a info@goethalsconsulting.com o llamar al 302-2862, 6229-2530 o 6679-2750.

  • Exigiendo cuentas

    Cuando pase todo, muchos gobiernos tendrán que rendirles cuentas a sus ciudadanos. De la manera como afrontaron la crisis, de la manera como están estructurados los sistemas de salud, de la necesitad de ver a la salubridad como una función esencial del estado, igual que la defensa nacional, pues las dos mayores amenazas para un estado moderno son la guerra y las pandemias.

    Dos grandes perdedores se perfilan, la Unión Europea y la Globalización y su mayor beneficiario, China. Y posiblemente podemos sumar a Donald Trump.

    Los italianos están hartos, aunque los alemanes dicen que no, los italianos sienten que la Unión Europea no ofreció nada más que palabras de aliento, pero nada de médicos, nada de equipos como respiradores, mascarillas, sábanas de hospital. Todos los países de Europa están velando por sus propias existencias, la solidaridad con sus socios de la Unión Europea ya no existe. Y por lo tanto, es muy probable que en Italia, tras el fin de la crisis, exista una seria discusión sobre el Italexit. Ahora ven más problemas que beneficios de estar en Europa, esto solo dependerá de lo que haga la Unión Europea durante la recuperación económica.

    Si la crisis del 2008 desnudó al Euro, una moneda común para un montón de economías dispares, ahora el COVID 19 demuestra que Bruselas es muy buena para mandar en tiempos de paz pero en tiempos de crisis es un cero a la izquierda. Y tras la crisis habrá reclamos y rendiciones de cuentas.

    Trump y los Estados Unidos tendrán otros problemas. Los Estados Unidos tienen un buen sistema médico secundario u hospitalario privado. Pero un pobre sistema estatal. Y el sistema secundario depende exclusivamente de seguros privados que no cubren a toda la población y de copagos elevados.

    Por mucho tiempo se han opuesto a un seguro médico universal estatal con cobertura para todos. Lo más cerca que tienen es el Obamacare. El sistema público o Medicaid es relativamente débil. Los gremios médicos nunca han dejado usar el libre mercado, limitando la disponibilidad de médicos per cápita, y un casi inexistente sistema primario preventivo que se refleja en la crisis de obesidad y en el mal manejo de los enfermos mentales violentos. Ahora los polvos se convertirán en lodos.

    Como no tienen un buen sistema primario, no tienen una estructura de tamizado de la población para saber quién está infectado. Ni de seguimiento de los que están enfermos. No pueden ser Corea del Sur si nunca se prepararon para eso.  No les va a ir bien. Y el debate en noviembre va a girar en torno a la salud pública, porque el desastre económico ya se da por sentado. ¿Qué sistema quieren, Obamacare para todos como Francia y Alemania, o Medicare para todos como Italia y España?

    Creo que la cantidad de fatalidades del COVID 19 parecen indicar lo primero.

    China, tiene ahora todo su aparato de propaganda tratando de lavar su imagen, tras aparentemente haber derrotado al virus en Wuhan y ahora van por Hubei. Y como la epidemia está cada vez más controlada, ahora China puede mandar ayuda en forma de mascarillas, equipos médicos y know how a otros países. Pero no van a poder lavar el hecho de que su falta de transparencia, su control de la información y sus peculiares hábitos gastronómicos e higiénicos, han hecho a China el foco periódico de enfermedades respiratorias severas.

    Los expertos de los países se preguntan si es buena idea haber dejado en nombre del libre comercio y el principio de especialización, dejar que las manufacturas de equipos médicos, y medicamentos del mundo estén en China, porque se demostró que durante una pandemia, probablemente originada en China, estas manufacturas se van a detener, y China probablemente usará estos medicamentos para resolver su problema primero. Por ejemplo, sé de un importador de mascarillas médicas a Panamá, que sus suplidores Chinos intentaron comprarle sus pedidos de vuelta, y que no podrían hacer nuevos pedidos de mascarillas. Ahora los países se van a concentrar en la “Seguridad Medica” o sea en políticas industriales proteccionistas para asegurar sus existencias de medicamentos esenciales durante una crisis, así como las de equipos médicos. La gente se pregunta ahora si poner todos los huevos manufactureros en China, un país que no cumple con los estándares higiénicos, laborales, ambientales, y de transparencia que tienen otros países, fue una buena idea. Y van a exigirles cuentas a China.

  • El cuatrimestre en el que el mundo se detuvo

    El mundo está paralizado y las discusiones arrecian sobre las medidas tomadas; pero en el fondo, hay dos conceptos en disputa y  es momento para explicar las diferencias entre un evento conocido como de riesgo sistémico y otro conocido como «black swan». Comencemos.

    Una enfermedad globalizada

    Tras pasar lo peor en Enero y Febrero, China y Corea del Sur han logrado entrar en la fase descendente de la curva. China, donde se originó el COVID 19, optó por una estrategia de distanciamiento social radical, mientas que Corea del Sur, en cambio, optó por una estrategia más moderada, siendo un país a donde el virus se importó y llegó a superar en casos conocidos a China, gracias a un distanciamiento social moderado y un tamizado agresivo de pruebas.

    El epicentro de la enfermedad ahora parece ser el sur de Europa, aunque Italia al tomar de manera tardía medidas de aislamiento social radical, parece están empezando a lograr estar en el tope de la curva, con igual cantidad de casos nuevos en varios días, y pronto veremos si entra en la fase descendente. España, ahora, parece ser el país más enfermo de Europa, con 36% más de casos en la misma etapa de la epidemia que los que tuvo Italia en su momento.

    Fronteras cerradas, puertos, aeropuertos y fábricas cerradas, la globalización liberal parece haberse parado en seco. Ahora todos somos keynesianos, el estado aumenta su rol en la economía, interviniendo contratos de financiamiento y servicios públicos, distribuyendo alimentos, interviniendo la sanidades privadas, ordenando confinamientos, haciendo compras millonarias, subsidiado vacunas e investigación médica.

    Hay quienes hablan del fin de la globalización neoliberal, hasta que cuando pase lo peor se den cuenta que están demasiado endeudados, que no van tener industrias andando para cargar sobre ellas más impuestos, y que imprimir moneda va a ser un problema serio que va a causar inflación y con esto una seria caída de los salarios reales. Tras el gasto público forzado por este Cisne Negro llamado COVID 19 va a venir un serio debate sobre la austeridad, los sistemas públicos de salud, la sanidad privada y sus méritos; pero también va a venir el tener que tomar medidas para poner las industrias a andar y lograr una recuperación económica seria. Y no serán fáciles. Así que las noticas de la muerte de la “globalización neoliberal” son un poco exageradas; después de la guerra, la pandemia de gripe española y el hambre de 1918, vinieron los años locos de los 1920s. Tras la Peste Negra vino el fin del orden feudal, y el nacimiento del capitalismo, precisamente en el Norte de Italia, más asolado por la crisis, igual que hoy. Tras una crisis así, la gente quiere bailar en las calles como la mamá de Jojo Rabbit, no construir el paraíso. Las noticias de la muerte del liberalismo son prematuras.

    Lo cierto es que se ha demostrado que la humanidad ahora por primera vez, es una población global. Que una epidemia letal como la Peste Negra, que asoló China, Irán, Siria y luego toda Europa, ya no va a quedar localizada en Eurasia siguiendo rutas comerciales terrestres y marítimas en barcos de vela. La peste negra sigue con nosotros, tras el brote durante el impero Romano. Que la gran epidemia de viruela, que mató al 90% de la población de pueblos originarios del Nuevo Mundo, no va a quedar confinada al nuevo mundo.

    En 1918 la gripe porcina saltó de especies, de un cerdo a un granjero de Kansas, que había sido reclutado para pelear en la Primera Guerra Mundial, quien enfermó a sus compañeros de barracas; el virus viajó en el barco hacia Europa y desembarcó en Francia, donde creó una epidemia, cruzó las trincheras (si un virus de gripe puede cruzar la tierra de nadie, puede cruzar cualquier frontera por más cerrada que esté; cerrar fronteras sin tomar otras medidas solo gana tiempo), e infectó a Alemania. Como la censura estatal de guerra ocultaba a los enemigos la existencia de un virus, sólo los diarios españoles se dieron cuenta de la epidemia de gripe que mató a millones de españoles, y enfermó hasta el propio Rey quien sobrevivió. De allí su nombre de Gripe Española. El virus viajó en barco a todo el mundo, y regresó habiendo mutado de manera más virulenta a los Estados Unidos. La gripe española fue la primera gran pandemia mundial que mató gente en todos los continentes. Y no será la última.

    Un mundo globalizado requiere de respuestas globalizadas. Para que una epidemia se detenga tienen que pasar varias cosas, no solo evitar que tú te contagies. Se tiene que evitar que el vecino se contagie. Lo mismo pasa con los países; de nada sirve que el virus ya haya pasado por un país, sea que enfermó a todos los que tenía que matar o que con políticas de sanidad pública frenaran la epidemia, para que país vecino sea un foco de contagio a futuro. Así que no nos extrañe que veamos que los estados acuerden con la Organización Mundial de la Salud protocolos conjuntos para afrontar esta epidemia a futuro. En eso el orden global va a salir fortalecido, con el perdón de nativistas y nacionalistas. Los virus no respetan fronteras, religiones, nacionalidades e ideologías. Igual que el hombre liberal de Justo Arosemena, su hábitat es el mundo, y para ellos no existe la palabra extranjero.

    Contrario a lo que se piensa, el capitalismo no gusta ni de las guerras ni de las pandemias. Ambas son hostiles al libre comercio. Los únicos comerciantes que se benefician de las guerras son los fabricantes de armas y los que manejan industrias extractivas como la petrolera que buscan ventajas territoriales.

    ¿Una simple gripe? Riesgos sistémicos versus cisnes negros.

    En una escena de la película de Christopher Nolan, El Caballero de la Noche, el Guasón habla con un desfigurado Harvey Dent, en su cama del hospital. El Guasón le dice a Dent: “Saben que he notado, nadie entra en pánico cuando las cosas van de acuerdo con el plan, aunque el plan sea horripilante. Si mañana le digo a los medios que unos pandilleros fueron abaleados, o un camión lleno de soldado fue volado en pedazos, nadie entra en pánico, porque esto era parte del plan; en cambio sí le digo a la gene que un pequeño alcalde va a morir, todo el mundo pierde la cabeza, porque no era parte del plan.”

    Esa es la diferencia entre un riesgo sistémico, que ha sido conocido, estudiado por el sistema e integrado en el diseño de los sistemas de salud pública, o en los cálculos actuariales de las aseguradoras, o en el sistema inmunológico de nuestros cuerpos, en los tratamientos de los médicos, o los productos de las farmacéuticas. Un riesgo que ya conocemos, lo hemos normalizado y sabemos vivir con él, porque es parte ahora del plan, a un riesgo desconocido, que no sabemos a dónde nos puede llevar, y contra el cual no nos preparamos. Si calculas que x cantidad de personas va a morir al año de gripe, es parte del plan. Pero si ese número se dispara, la gente entra en pánico y ningún político que no sea un suicida político va a decir, “es un simple refriado, dejemos que la biología haga su trabajo, que la enfermedad mate a quien tenga que matar y luego se extinga porque los sobrevivientes tienen inmunidad colectiva” sin suicidarse políticamente. Sino miren como reculó Boris Johnson.

    Nassin Taleb, dice que un Cisne Negro es el impacto inesperado de lo altamente improbable. Los virus de la gripe y el resfriado mutan constantemente al adaptarse a su huésped, por lo tanto tienden a hacerse más benignos con el tiempo. A un virus no le conviene matar a su huésped rápido, porque entonces carece de cédulas en las cuales parasitar su ADN/ARN y no va a tener tiempo de contagiar a otro huésped. Un virus que mate a una persona rápido se extinguiría porque no tiene tiempo de saltar de huésped. Por eso las cepas más virulentas de gripe y resfriado tienden a extinguirse y las más débiles a florecer y es seguro que eso pasará a largo plazo con el COVID 19. Pero la evolución es al azar y nada impide que un virus mute para hacerse más letal. El caso de la gripe española está claro, en los campamentos militares norteamericanos era letal, pero en Europa se volvió más letal, y barrió el mundo hasta que la cepa más letal creo inmunidad colectiva y se quedó sin huéspedes que matar. Ningún político o médico responsable se la va a jugar con la pequeña posibilidad de que el virus mute hacia una variante más letal, un auténtico cisne negro. De nuevo su carrera pende de un hilo.

    ¿Pero es un simple resfriado?

    Para empezar, los resfriados u gripes estacionales no son una sola enfermedad sino muchas causadas por coronavirus, rinovirus, adenovirus y otros. No es correcto comparar la fatalidad de una sola enfermedad con varias bajo el título de gripe o resfriado. Si fuéramos consecuentes, entonces tendríamos que sumar las muertes de COVID 19 a la de otros resfriados y gripes y veríamos como se disparan este año.

    Muchas personas comparan la mortalidad del Coronavirus con la de la gripe estacional y se preguntan por qué no dejar que este se maneje de manera igual. Citan en ejemplo del H1N1 o gripe porcina del 2009. Tas detectarse un brote en los hospitales de la Ciudad de México, Felipe Calderón tomó medidas sumamente duras; el presidente Barak Obama, recién estrenado, declaró estado de emergencia aunque todavía no había muerto nadie en los Estados Unidos, pero al final no tomaron medidas radicales para parar la economía, solo sanitarias. La gripe mató 12000 personas, y 600 en Argentina, Hay que aclarar que el H1N1 no es un coronavirus sino un ortomixovirus del grupo de la influenza A. El brote del 2009, mató a 18,000 personas mundialmente, y sigue estando allí, recurriendo por estaciones. Es otra influenza estacional más. Pero no siempre fue así. En 1918/1919, una cepa realmente virulenta de este virus, en tres oleadas infectó a 500 millones de personas, el 27% de la población mundial de aquel entonces, y mató entre 17 a 50 millones de personas. El brote del 2009, 91 años después, fue más benigno porque gran parte de la población actual tenía inmunidad porque sus abuelos y bisabuelos sobrevivieron en 1918. La Influenza A, tipo H1N1 es ahora un riesgo sistémico, ha sido normalizada por nuestros sistemas inmunológicos y por los sistemas de salud públicos y por las aseguradoras privadas; el COVID 19 en cambio es un cisne negro el día de hoy, no sabemos qué tan inmunes seamos, o que tan letal pueda ser, o como va a mutar, y no lo calculamos en nuestros organismos o en nuestros sistemas de salud. Hoy el H1N1 es un riesgo normalizado, pero en 1918 fue un cisne negro que tomó al mundo por sorpresa. Como el COVID 19 hoy. Así que no comparemos manzanas con peras.

    Además los virus suelen tener sexo viral; la gripe aviar puede combinarse con la porcina o con la humana sin problemas al infectar dos virus la misma célula. Lo cual da lugar a variedades más letales. ¿Qué tan letal es el COVID 19? Comparado con la gripe normal, la mortalidad de la gripe estacional normal es del 0.1% según la OMS, el SARS 1, otro coronavirus, es mortal al 15% pero no era muy contagioso entre humanos, el H1N1 en el 2009 fue 0.02% mortal, pero en el 1918 era 2% mortal. Ambos altamente contagiosos.

    Bueno, el COVID 19 es 3% mortal según la OMS. Más mortal que la gripe española. Bueno, me dirán que casi todos los muertos de COVID son ancianos con precondiciones mientras que la gripe española mataba a los jóvenes y saludables, pero es que casi todos los muertos de enfermedades respiratorias, como el SARS, el resfriado común, o de influenza A, como las gripes aviar o porcina, tienen precondiciones y mueren por complicaciones como infecciones bacteriales. Los virus respiratorios suelen matar a niños con sistemas inmunológicos que no están formados, o a ancianos o enfermos que los tienen debilitados, nada nuevo aquí. Virus que maten mayoritariamente personas entre los 20 y 40 años como la Gripe Española de 1918 son rarísimos. Así que negar la letalidad del COVID 19 vs otras enfermedades respiratorias aduciendo el tema de las complicaciones es absurdo. Los datos médicos dicen que es más letal. Además la letalidad puede subir. Porque esa cifra global de la OMS incluye a los países donde el sistema de salud pudo controlar la epidemia sin colapsar. En Italia, la mortalidad ya pasa el 6% y en Madrid el 4%. Un virus que manda al 40% de los enfermos al hospital, y a un 15% de los enfermos a cuidados intensivos puede hacer colapsar los sistemas de salud públicos y privados de un Estado. Y hacer que el sistema de cuidados intensivos del país entero colapse. Lo que dispara la mortalidad de otras enfermedades y accidentes en lo ancho del espectro. Después de la Gripe Española de 1918 pasó lo mismo, el hambre por el colapso de actividades económicas, y la muerte de muchos médicos y enfermeros, causaron que otras enfermedades se dispararan. Este es un riesgo real ahora mismo.

    El COVID 19 nunca contagiará a muchos, la gripe española le dio al 27% de la población mundial, y en el peor escenario de COVID 19, los barcos de cruceros, atiborrados de jubilados y parejas maduras, el contagio ha sido del 20%. De los contagiados que den positivo, muchos serán asintomáticos, darán positivo en las pruebas, pero nunca presentarán síntomas. Otros como el actor Tom Hanks y su esposa Rita Wilson tendrán síntomas leves, como resfriado o alergia. El problema es aquellos que necesiten hospitalización o cuidados intensivos que son estadísticamente muchos más que en una gripe estacional o un resfriado, que de hecho van a seguir infectando gente mientras dure la pandemia de COVID 19, y eso puede colapsar un sistema de salud. En Madrid 40% de los contagiados requieren de atención médica, ¿qué pasa si son desbordados? La mortalidad puede acercarse al 10%. Una enfermedad que mata a 10% de los diagnosticados no es relajo.

    No es un simple resfriado. Pero hay razones para el optimismo. En la siguiente entrega voy a analizar las medidas tomadas, por qué se tomaron, los riesgos y consecuencias políticas. Los ganadores y perdedores.

  • ¿Es malo aumentar precios durante una emergencia?

    A juzgar por las reacciones del personal gubernamental en las conferencias del Ministerio de Salud el día de ayer, que amenazaban con establecer controles de precios en la venta de productos bactericidas ante la amenaza del Corona, uno diría que sí, que aumentar precios es perverso. Pero, y los peros suelen ser interesantes, el blanco y negro puro no suelen ser típicos en la naturaleza sino las infinitas gamas de grises. En tal sentido ¿qué tal si les digo que el aumento de precios de los germicidas en tiempos de Corona tiene su lado positivo?

    Y es que las leyes que imponen irreflexivamente controles de precios durante eventos extremos tienen efectos imprevistos, e indeseables. Pero son muchas las autoridades que fácilmente se van por la ruta de lo políticamente correcto que luego resulta ser incorrecto. Las advertencias en torno a todo ello han sido dadas hace mucho tiempo, pero lastimosamente poco esmero ponemos en el estudio de la historia.

    En el caso de corona virus, lo primero que aflora son las pasiones emotivas y hasta una especie de deleite morboso ante el evento catastrófico. Yo le llamo el efecto carnaval. Sumidos en el frenesí del sensacionalismo y espanto, saltan muchos a criticar a los comerciantes que aumentan los precios de productos asediados; y a éstos les tildan de especuladores codiciosos, y hasta de crueles. Pero, lamentablemente lo típico es la reacción intestinal y no la del cerebro. Las normas económicas de libre mercado nos advierten, con sus buenas razones, que los precios en un mercado desembarazado de frágiles politicastros ofrecen información invaluable relativas a la demanda y la oferta.

    Lo que sí es cruel es que los primeros que lleguen a la tienda se lleven todo el jabón bactericida; cosa que es mucho más improbable si el precio de ese momento refleja la realidad de la demanda y la oferta. ¿Tienes idea de las complicaciones de satisfacer demandas desmedidas en momentos de crisis? Si en ese momento congelas los precios, los comerciantes no tendrán mayores incentivos para salir a reabastecer esos productos.

    Durante un huracán que deja árboles regados por calles y encima de casas ¿cómo hacen las empresas que cortan árboles para dar el servicio? Sí… tienen que salir intempestivamente a contratar más personal e invertir en más maquinaria y tal.

    La cruda realidad es que los dictámenes gubernamentales no pueden cambiar las leyes de la naturaleza, incluyendo las económicas. Una persona conocida se jactaba de haber comprado toda la existencia de productos germicidas en un súper. Consumismo frívolo o de pánico irracional.

    La única garantía de oferta de algún producto esencial depende del precio que permita la reposición en tiempos de crisis. En ese momento los precios elevados son muy éticos. Y en tal sentido exagero para ilustrar. Supongamos que el gobierno dicta una disminución de precios del jabón germicida. Simplemente los comercios no tendrán incentivo alguno por satisfacer la demanda. ¿Crees que vender cerveza durante un juego de futbol o beisbol cuesta igual que venderla en la cantina?

    Los precios controlados van a incentivar un mercado negro y muchas otras respuestas imprevistas por los burrócratas, como la escasez. Lástima me da ver a organismos empresariales respaldando semejantes medidas; ya que dan claras evidencias de no entender la economía. Eso sí es muy triste.

  • La eterna lista negra

    Ya lo sabíamos. Y lo advertimos. Cada esfuerzo para salir de las listas de colores, grises o negras, es fútil, porque A) Son varias listas elaboradas por funcionarios de distintas instituciones con distintos criterios, lo cual significa que se puede estar en una lista y en otras no por la misma causa. B) Los ámbitos de la evasión fiscal son tan extensos como insaciables sean los estados. Por lo tanto, los estados seguirán extendiendo y creando espacios donde poder vigilar y castigar al ciudadano por no pagar los tributos correspondientes. Así que salir de una lista, no significa que no se vuelva a caer en la misma. C) Aparte de las preocupaciones legítimas de los elaboradores de listas, como el financiamiento de actividades terroristas, en el caso del GAFI, o de la evasión fiscal en el caso de la OCDE, hay una clara preocupación proteccionista encubierta, que hace que los estados estén dispuestos a incluir en sus listas de paraísos fiscales a quienes no tienen padrinos poderosos. Los paraísos fiscales onshore de los Estados Unidos o de la Unión Europea, por ejemplo, no suelen ser incluidos con la misma frecuencia que los paraísos fiscales offshore de la mancomunidad británica; y éstos a su vez, menos que los paraísos fiscales como Panamá que no son parte de la mancomunidad británica. Panamá se encuentra en particular desprotección frente a las presiones de las listas de colores. Y en parte es nuestra culpa.

    Panamá es un mercado cerrado a los abogados de otras jurisdicciones. Con el perdón del Colegio de Abogados, casi todas las firmas grandes de abogados internacionales de Panamá, tiene sucursales y representantes en otras jurisdicciones. En cambio es imposible para firmas de abogados británicas, europeas o norteamericanas para citar un ejemplo, dedicadas al negocio offshore, abrir firmas en Panamá y operar en Panamá. El proteccionismo laboral nos pasa ahora la factura. No tenemos la capacidad de lobby que tendríamos sin las hipotéticas ramas locales de firmas extranjeras de abogados offshore, vieran su negocio afectado en Panamá y empezaran a hacer lobby en Washington o Londres o Bruselas para detener nuestra inclusión en las listas. Ahora mismo es un problema que solo afecta a panameños, así que se jodan los panameños, eso es como se ve afuera de Panamá. Nuestro proteccionismo laboral ahora nos pasa factura.

    La cancillería de Panamá demora en asociarse con otros paraísos fiscales para una defensa común de sus intereses. Está claro que por más que Panamá se baje los pantalones y firme cuanta norma les pidan el GAFI y la OCDE como hacía el gobierno de Juan Carlos Varela, que llegó al servilismo no solo de firmar todo lo que le ponían enfrente, sino también de negarse a asociarse con otros paraísos fiscales para hacer un frente de defensa común. Un firme creyente de “aquellos que no se juntan, colgarán por separado”. La cancillería actual parece no estar interesada en cambiar la política. Así que seguiremos teniendo que aguantar las presiones solos, negociando solos y cediendo solos. El negociar con el GAFI, la OCDE y la Unión Europea, no impide asociarse con aliados internacionales para coordinar un frente común… ¿Entenderán esto en la plaza Bolívar?

    Los países centrales o desarrollados no confían en Panamá como jurisdicción. Podemos firmar lo que sea, pero Panamá tiene un serio problema de imagen institucional. Un país donde la Corte Suprema y los Tribunales fallan de una manera y luego de otra en casos similares, si es que fallan. Donde temas serios constitucionales simplemente no se fallan y punto. Donde la Corte manda borradores de fallos a la presidencia de la República antes de fallar. Donde la Corte falla, y el Ejecutivo pide aclarar (un fallo que debe ser final) para que los meses o años que dure la aclaración no rinda efectos legales el fallo. Esto es una desventaja muy seria. Los paraísos fiscales onshore de los Estados Unidos tienen al final el respaldo del sistema de justicia de los Estados Unidos. Los paraísos fiscales del Caribe, tienen el respaldo del sistema de justicia británico en última instancia. Acá el respaldo es del cuestionadísimo sistema legal panameño, y la administración pública panameña, que es una mezcla de voracidad en cuanto a personal y jurisdicción, e incapacidad en cuanto a actuaciones. El resultado es que podemos hacer como Varela y Chabela y firmar lo que nos pongan enfrente, los países de la OCDE y la Unión Europea seguirán dudando de la capacidad e intención de cumplir lo firmado y nos seguirán poniendo en listas negras. Y en un país donde el Presidente parece cogobernar con los diputados, que son las personas perceptiblemente más corruptas de este país, y muchos están seriamente involucrados en las actividades que el GAFI cuestiona, mucho menos se va a confiar en Panamá.

    Panamá no ha hecho ningún intento serio en buscar negocios alternativos. Está claro que el negocio offshore murió tal y cual se manejaba desde los 1970s. Pero ni Varela ni Nito Cortizo parecen estar interesados en modificar el marco legal de la economía panameña que no ha variado desde los 1970s. Desde Ernesto Perez Balladares no se han hecho reformas económicas profundas, salvo una tímida intención de Martín Torrijos a mediados de los 2000s. No se ha modificado el Código de Trabajo desde 1995. No se han eliminado las barreras de proteccionismo laboral o agrario. No se ha mejorado el sistema educativo. No se ha mejorado el sistema judicial. El resultado es claro. Salvo el sector servicios, Panamá sigue anclado en los 1970s.

    Una de las presiones grandes que viene, por ejemplo, es el que las Sedes de Empresas Multinacionales no sean meras oficinas de facturación, sino que produzcan algún tipo de contenido real. Esto significa cambios en la legislación laboral y de las profesiones que Panamá no está dispuesto a hacer, basta ver la reacción de los gremios a la Cámara de Comercio frente a la sugerencia de abrir las profesiones o la de los transportistas y hoteleros a las plataformas tecnológicas.

    El resultado es un país que va a estar en las eternas listas de colores, grises o negras. Y parecería que no hay intención de cambiar las cosas.

  • Tercer análisis de los Estados Financieros del Canal de Panamá.

    Disclaimer: 1.- soy tan apasionado por las matemáticas como aislado de las pasiones que generan sus análisis y resultados. 2.- este análisis está hecho para que pueda ser comprendido tanto por un lego como por un experto.

    Comienzo este nuevo análisis financiero haciendo un poco de memoria: en junio del 2017 al observar el Estado de Resultado 2016 publicados en El Faro N°.208 y su comparativo con el año anterior (2015) me surgió la pregunta “¿Qué está pasando con el Canal? con tan solo tres meses de operaciones de las nuevas esclusas…” al realizar en aquel momento un análisis horizontal y vertical de los Estados donde se vislumbraban algunas señales de alertas.

    Esto dio lugar a que un año después, “al ver el Estado de Resultados 2017 publicado en la revista informativa del Canal de Panamá de marzo de 2018 (El Faro N°.117) y al hacer el mismo ejercicio para un período que contempla la operación a pleno del Canal Ampliado…” me preguntara: “¿Qué sigue pasando con el Canal?”, ya que surgieron respuestas que mantuvieron mi estado de incertidumbre, “…al ver la relación entre Utilidad Neta versus Ingresos, o dicho de otra manera, el margen de ganancia que se perfila con una tendencia a la baja continua en los últimos cuatro períodos, cerrando en el 2017 con un margen menor (-8.4%) al logrado en el 2014, cuando el canal operaba solamente con sus exclusas originales”. Este panorama me conducía “…a más preguntas sobre la Institución insigne de Panamá, que solo los hechos y resultado futuros podrán dar respuesta cierta…” quedando planteada una nueva pregunta: “¿Qué seguirá pasando con el Canal?”

    Voy a tomar en cuenta que, por un lado,  la sostenibilidad en el tiempo de las empresas depende, en buena medida, de su capacidad de adaptación para afrontar los cambios presentados por factores externos que hacen a su negocio en un mundo dinámico en continua evolución (camarón que se duerme se lo lleva la corriente); ello las obliga a innovar para mantenerse competitivas con un estado de rentabilidad más o menos estable dentro de márgenes aceptables. Este supuesto entiendo que es el que fue lo que dio inicio al análisis de alternativas para determinar la viabilidad del proyecto de ampliación, una evaluación desde el punto de vista del Costo Promedio Ponderado del Capital (WACC), utilizado para valorar un proyecto de inversión, o el Valor Económico Agregado (EVA) para determinar el beneficio económico que permite apreciar la creación de valor.

    Por otro lado, en la puesta en marcha de este tipo de proyecto, existe un periodo inicial en donde se pone a prueba lo proyectado y la experiencia, aprendiendo de los errores y aciertos, conocido como curva de aprendizaje, como así también un efecto de Ramp Up dado por el aumento en la producción antes de los aumentos previstos por la demanda que comprende el desarrollo de servicio o producto y la utilización a máxima capacidad caracterizado por la experimentación y mejora. La duración de estos periodos depende del tipo de industria o negocio, la planificación y la capacidad de reacción de la organización, sufriendo los productos logrados altibajos y fluctuaciones hasta que logran estabilizarse.

    Supongo que éstas eran las respuestas al momento de la publicación de aquellos artículos, por supuesto que con la correspondiente sustentación informativa. Ahora, habiendo transcurrido el cierre de tres períodos fiscales de operación del Canal ampliado, se puede comenzar a visualizar cual sería la tendencia que presentan los números de los Estados de Resultados. Ver gráfico considerando los tres últimos periodos (2013/2015) de funcionamiento del Canal Original al 100%.

                                                                                              Períodos de Operación Exclusiva del Canal Original

    A continuación, la correlación con el periodo 2016 que refleja los resultados compartidos de la operación con una participación de 9 meses del Canal Original (75%) y de 3 meses (25%) de las nuevas esclusas del Canal Ampliado.

    Período Compartido de Operación del Canal Original y las Nuevas Esclusas

    Este último gráfico, concluye  con los Estados de Resultados de los tres primeros períodos cerrados al 30 de septiembre (2017/2019) de funcionamiento del Canal Ampliado al 100%.

    Períodos de Operación Exclusiva del Canal Ampliado

    Desde la perspectiva de los ingresos, la tendencia entre los años 2013 al 2019 es de crecimiento, a pesar que en el año 2016 los resultados compartidos de la operación (gráfico en gris) presentó una disminución de 4.9% respecto al año anterior.

    En lo correspondiente a los resultados de la operación exclusiva del Canal Original entre el año 2013 al 2015 la variación porcentual aumentó 8.3%, lo que representa una tendencia creciente, que acompaña (gráfica en celeste) a la del período completo analizado (2013/2019).

    En cuanto a la operación exclusiva del Canal Ampliado entre el año 2017 al 2019 la variación porcentual aumentó 12.4%, dando una tendencia creciente superior (gráfica en verde) a la del período completo.

    En valores absolutos, los ingresos alcanzados por el Canal Original se encuentran por debajo del nivel medio de los últimos siete años, ya que este nivel fue elevado por la operación del Canal Ampliado, presentando una tendencia de crecimiento más acelerada que la del Canal Original y la de los últimos siete años.

    En primera instancia, esta es una muy buena noticia para comenzar.

    Desde el punto de vista de los gastos, la tendencia entre los años 2013 al 2019 también es de crecimiento, acentuada por los resultados del año 2015 y 2017.

    En lo correspondiente a los resultados de la operación exclusiva del Canal Original entre el año 2013 al 2015 la variación porcentual aumentó 46.9%, lo que representa una tendencia creciente levemente superior (gráfica en celeste) a la del período completo analizado (2013/2019), impulsada por el aumento que se produjo en el año 2015.

    En cuanto a la operación exclusiva del Canal Ampliado entre el año 2017 al 2019 la variación porcentual aumentó 10.7%, dando una tendencia creciente inferior (gráfica en verde) a la del período completo.

    En valores absolutos, el comportamiento de los gastos es similar al de los ingresos, aunque en éste caso, la tendencia de crecimiento del gasto en la operación del Canal Ampliado muestra una significativa desaceleración con respecto a la del Canal Original y la de los últimos siete años.

    En segunda instancia, otra buena noticia.

    Ahora veamos qué sucede cuando combinamos los resultados de los ingresos y los egresos.

    Al restarle a los Ingresos Totales los Egresos Totales obtenemos la utilidad neta del periodo en valores absolutos, lo que nos da una tendencia de crecimiento al considerar los años 2013 al 2019, a pesar de la caída sufrida en los años 2016 y 2017, que dio lugar a diversos cuestionamientos y opiniones del análisis publicado en el 2018.

    En lo correspondiente a los resultados de la operación exclusiva del Canal Original entre el año 2013 al 2015 la variación porcentual de la utilidad neta aumento 11.9%, lo que representa una tendencia creciente superior (gráfica en celeste) a la del período completo analizado (2013/2019).

    Entre el período 2015 y 2017 la variación porcentual de la utilidad neta disminuyó 11.5%, cayendo en valor absoluto por debajo de la alcanzada en el año 2013 e insinuando una tendencia de decrecimiento, que por suerte fue revertida en el 2018.

    En cuanto a la operación exclusiva del Canal Ampliado entre el año 2017 al 2019 la variación porcentual de la utilidad neta aumentó 23.4%, dando una tendencia creciente significativamente superior (gráfica en verde) a la del período completo.

    En valores absolutos, la utilidad neta de los años 2017 y 2018 del Canal Ampliado se asemeja a la alcanzada por el Canal Original en los años 2013 y 2014, con un aumento en el 2019, que la ubica por encima de la lograda en el 2015 y la media del período completo analizado (2013/2019).

    En términos generales, la Utilidad Neta en valores absolutos de los tres últimos años de funcionamiento del Canal Original al 100% (B/. 3,899), es levemente inferior (B/. 149) a la alcanzada en los tres primeros años de funcionamiento del Canal Ampliado al 100% (B/. 4,048), con una tendencia de crecimiento más acelerada, por lo que insinúa una proyección de mayor prosperidad, ubicándose por encima del Canal Original a partir del 2020, siempre y cuando las condiciones se mantengan estables.

    En tercera instancia, continúan las buenas noticias.

    Cuando se divide el Gasto entre los Ingresos, obtenemos la relación entre estos dos valores que sirve como un Indicador de Gestión para medir la Eficiencia Operacional. Cabe destacar que cuanto menor es el resultado, mayor es la eficiencia de la gestión.

    Aquí se puede observar que la eficiencia del Canal Original (gráfico celeste) sufrió una fuerte disminución (12.6%) en el año 2015 con respecto al 2014, cuando sus dos antecesores  se mantenían con una leve variación (1%) en detrimento de la eficiencia.

    En cuanto al año 2016 en donde se compartió la operación entre el Canal Original y el Ampliado (gráfica Gris) la eficiencia también disminuyó en un menor grado (5.2%) con respecto al 2015, manteniéndose un leve mejoramiento de la eficiencia (alrededor del 0.5%) durante los tres primeros años de operación del Canal Ampliado (gráfica verde).

    En término general, la tendencia del período completo analizado (2013/2019) se encuentra en ascenso, lo que representa una pérdida de eficiencia en la gestión operacional del Canal.

    En lo que respecta al Canal Original, el promedio de sus tres últimos años (2013/2016) es de 39.2% y el del Canal Ampliado en sus primeros tres años (2017/2019) es de 55.5%, por lo que se puede interpretar como que la gestión operacional del Canal Ampliado es menos eficiente que la del Canal Original en un 16.3%. Dicho de otra manera, por cada Balboa de ingreso, el Canal Original gastaba B/.0.39, ahora,el Canal Ampliado gasta B/.0.55.

    Lamentablemente en esta cuarta instancia los resultados no son tan buenos, aunque cabe la esperanza que la tendencia favorable presentada en los últimos tres años continúe, para acercarse más al nivel medio.

    Al dividir la Utilidad Neta entre los Ingresos y lo multiplicamos por 100 ,obtenemos un indicador de rentabilidad, como lo es el Margen Neto de Utilidad.

    En este punto se puede observar que el Canal Original (gráfico celeste) tuvo un margen neto de utilidad promedio en sus tres últimos años (2013/2016) de 50.9%, ubicándose año tras año por encima del nivel medio.

    En el 2016, cuando se compartió la operación entre el Canal Original y el Ampliado (gráfica Gris) cae por debajo de la media a 46.8% (-0.6). Esta caída se acentúa en el 2017 cayendo a 42.0% (-5.4% del nivel medio) aunque la tendencia negativa se revierte en los dos años subsiguientes, marcando una tendencia creciente más acelerada (gráfica verde) que la lograda en los últimos tres años del Canal Original, terminando a 0.9% por debajo de la media, promediando un 44.0% en sus primeros tres años (2017/2019).

    De aquí se desprende que el Canal Original fue un 6.9% más rentable de lo que es actualmente el Canal Ampliado.

    Expresado de otra manera, por cada Balboa de ingreso en Canal Original quedaban de Utilidad Neta B/.0.51, ahora con el Canal Ampliado quedan B/.0.44.

    En esta quinta instancia se repite otra noticia no tan buena, aunque también existe la esperanza que la tendencia favorable presentada en los últimos tres años continúe, para acercarse más al nivel medio y superarlo.

    De acuerdo a lo expuesto se puede concluir que, en términos de valores absolutos, el Canal de Panamá está entrando en “régimen”, atravesando una etapa de estabilización, mejorando las fuentes de fondos (los ingresos) y el uso de fondos (los egresos), habiendo alcanzado una utilidad neta en el año 2018 semejante a la del 2015, siendo superada en el 2019 con una tendencia positiva que augura un buen año 2020.

    Ahora bien, cuando se analiza el comportamiento del Indicador de Gestión, más allá de tratarse del canal original o ampliado, sino estudiado como una sola Organización que presenta Estados Financieros únicos, la Eficiencia Operacional ha sufrido un detrimento considerable entre el período 2015 y 2017, que aparentemente fue controlado en el 2018 y 2019, mejorando levemente, aunque la brecha es considerable para alcanzar el nivel medio, quedando mucho trabajo y esfuerzo por hacer.

    En cuando al Indicador de Rentabilidad, el Margen Neto de Utilidad de la Institución disminuyó considerablemente entre el 2016 y 2017 observándose un leve repunte en el 2018 y uno mayor en el 2019, quedando poco margen para alcanzar el nivel medio, con lo que se podría pronosticar que el próximo año se podría lograr llegar a lo que sería una primera meta, para alcanzar una segunda, equipararse y superar a la histórica.

    En definitiva, el estado de incertidumbre que tenía inicialmente, por un lado se atenúa, al analizar los nuevos resultados, ya que se observa un cierto control de los factores internos, aunque queda mucho trabajo y esfuerzo por hacer para alcanzar niveles institucionales históricos; y por otro lado no desaparece, dado que existen factores coyunturales externos que no se pueden controlar directamente.

    Por ahora, puedo sostener en base a los números expuestos, que el Canal Ampliado con sus viejas y nuevas esclusas funcionando, es menos eficiente y menos rentable que el Canal Original operando solamente con sus viejas esclusas; claro que este hecho puede cambiar en los próximos años si se continúan maximizando los ingresos y minimizando los egresos.

    A continuación, les dejo los resultados de otros Indicadores Financieros para que ustedes saquen sus propias conclusiones.

    Indicadores de Solvencia:

    (Pasivo / Patrimonio)

    (Pasivo / Activo)

    (Pasivo Corriente / Pasivo Total)

     

    Indicadores de Liquidez

    (Activo Corriente / Pasivo Corriente)

    (Activo Corriente – Pasivo Corriente)

    Otro Indicador de Gestión

    (Ingresos / Activo)

    Este panorama me conduciría a cerrar este capitulo igual que en el 2018: “Por el momento todo indica que hay que ponerle el ojo para que no nos agarre fuera de base”.  Sin embargo, quiero poner mi cuota de optimismo y no sólo centrarme en los fríos números y esperar otro año más, para que los indicadores sigan mejorando.

  • ¿Qué es la propiedad privada?

    Hay pocas expresiones comúnmente usadas que sean tan mal entendidas como la frase “propiedad privada” (PP); y, a riesgo de simple y cansón lloveré sobre mojado. Y es que la importancia de entender lo que es y lo que implica la PP es primordial; es decir, aquello que viene delante de todo, lo principal, originario, primitivo y esencial, sin lo cual la misma Creación pierde rumbo y sentido. “Privado” es aquello personal de cada individuo, tal como su mismo cuerpo, pensamiento y derecho de transitar, sin el cual no podría mantener la vida. Dicho de otra manera: Es privado porque no puedes privar a la persona de ello… de su misma vida.

    El término “mercado” se refiere a la acción humana que no debe ser dirigida por el estado. La gente está dispuesta a ofrecer, comprar y vender bienes y servicios de su pertenencia; cada quien según sus particulares condiciones y a riesgo de no ser aceptado por un comprador. Si no entendemos y respetamos los derechos de propiedad, el mercado deja de ser un encuentro libre y voluntario entre las partes, que en adelante se verán obligados a interactuar en función del criterio de burócratas gubernamentales.

    También hay propiedad en los atributos de las personas, tal como la inteligencia, talento, voz, belleza y tal, los cuales no quedan sujetas al dominio público estatal. Los problemas comienzan cuando comenzamos a hablar de una “propiedad colectiva” a la vez que vamos negando los derechos a la propiedad del individuo. Semejante distorsión de la naturaleza humana nos coloca en un ambiente irreal o sintético en el cual las personas ya no piensan y calculan por cuenta propia sino en atención a mandatos coercitivos centrales.

    Los socialistas y comunistas sostienen que los medios de producción son propios de la comunidad y no de cada quien, como también puede ser de un grupo de personas. Algunos dicen que Marx y otros comunistas no niegan derechos de propiedad de cosas como la casa, la ropa, el auto y tal; sino a los medios de producción. Y no de toda producción sino de aquella que esclaviza al trabajador. El problema con semejante enfoque está en la dificultad para definir los medios de producción, tales como la inteligencia, la capacidad creativa, dedicación, don de mando o de organizar el trabajo de otros y tal.

    Pero la misma naturaleza va mucho más allá en estos temas, tal como bien lo señalara en su momento San Pablo Magno explicando que se trata de una realidad antropológica fundamental. Que la producción provechosa no es la del simple trabajo sino la de un trabajo dirigido con finalidad y astucia provechosa para todos. Y el problema es que son pocos los que tienen la capacidad creativa y organizativa.

    Recuerdo estar sentado con trabajadores que sostenían que nuestra empresa no pertenecía sino a todos nuestros empleados. Algo así como: Al darte empleo te estoy concediendo parte de la empresa que yo financié. Pero… ¿que ocurriría si los propietarios abandonan la empresa y la dejan en manos de quienes alegan ser sus dueños? ¿O será que mantendrán a los dueños como esclavos?

    Todo lo anterior nos lleva al estudio de la catalactica o cataxia que es la ciencia de los intercambios comerciales. De cómo el libre mercado logra las relaciones de intercambio y los precios. Es el análisis de los precios tal como son y no como algunos politicastros demagogos quieren que sean, porque ello se traduce en votos.

    Hoy día que va en aumento la tendencia de abolir la institución de la propiedad privada a través de limitaciones impuestas en ley, tal como las de control de precios y salarios mínimos, sorprenden los resultados de pobres economías. No debía ser difícil de entender los fenómenos que se producen al restar control a los propietarios de las empresas y dárselo a demagogos.

    En síntesis, en una economía o sociedad de libre mercado, los propietarios del capital, grandes y chicos, pueden disfrutar del producto de su ingenio y esfuerzo riesgoso en la medida en que ello se traduce en la satisfacción del consumidor. En fin, la propiedad sólo se convierte en valioso activo cuando es empleada en beneficio del consumidor y no en beneficio de burócratas o sindicalistas interesados.

  • El salario mínimo viola derechos de propiedad

    Tanto los comunistas como los socialistas no creen en los derechos de propiedad, comenzando por el derecho de cada persona a su propio cuerpo y vida, así como las vidas de sus hijos. Cuando los politicastros toman control del salario de tus empleados, pierdes control de tu negocio y ningún burrócrata saldrá a pagarte una ganancia mínima.

    La inmensa mayoría de las empresas son pequeñas y nadie te garantiza contra la quiebra. Sin embargo, de ellas dependen la mayoría de los trabajos. ¿Verdaderamente crees que un burrócrata sabrá cuánto debes pagar a tus colaboradores? La economía de un país no es asunto de tripas sino de corazón; y, en especial, del corazón de que pone en riesgo todos sus ahorros para montar un negocio. Las dificultades y riesgo de montar empresas es tal que de cada 10 empresas que abren, a los diez años sólo subsiste una; y muchas de esas quiebras se deben a obstáculos burrocráticos.

    Y, por “obstáculos”, no sólo hablo de controles de precio sino de leyes perversas e incumplibles; muchas de las cuales emanan no a través del proceso legislativo formal sino por intermedio del cuarto poder del estado constituido por todos esos funcionarios que se pasan todo el día ingeniándose para ver cómo le hacen la vida imposible a quienes montan empresas. Unos porque quieren justificar sus puestos y otros porque quieren facilitar coimas.

    Más tristes son las mismas asociaciones empresariales que caen en el rejuego demagógico. Muchos del sector empresarial se sientan en una mesa tripartita (empresa/laboral/gobierno), aduciendo que es con el fin de llegar a un acuerdo laboral de salario mínimo. La cruda realidad es que lo más probable es que están allí para figurar; ya que jamás llegan a un acuerdo y el gobierno de turno se lleva el supuesto triunfo.

    La Prensa, citando a la ministra de trabajo, Doris Zapata, dice que: “…busca impactar en la reactivación de la economía.” Y no dudo que así será. Lo que queda por ver es la clase de impacto. La economía no es algo que se puede manejar por control remoto.

    Si los votantes creen que un aumento del Salario Mínimo ayuda a los trabajadores, entonces los politicastros tendrán un incentivo para agregar demagogia al caldo. El verdadero Salario Mínimo es cero; es decir, será lo que recibirán los que no logren trabajo. Si aumentas el precio de un producto o servicio, bajará el consumo. O, como ocurre hoy día más y más, que los emprendedores comenzarán a contratar robots.

    Pero el Salario Mínimo por dictamen estatal no sólo afecta lo que pagan los empleadores sino quienes lograrán empleo o quienes lo pierden. Probable es que el trabajador habilidoso salga favorecido y no así el joven sin experiencia.

    Y como se ha dicho tantas veces: Si un aumento de 0.20 es tan bueno, por qué no uno de $20.00? Absurdo creer que el Salario Mínimo es como los letreros de velocidad en las calles; que pueden ser dictados al capricho de burrócratas.

    A fin de cuentas, el tema de fondo es si queremos socialismo o empresarialismo. El socialismo es totalitarismo y el empresario creen en la libre empresa. Simplemente, no podemos legislar eso que llaman “salario de vida”, que es lo que necesita la gente para poner la paila en casa, igual que no podemos dictar cuanta yuca sembrará el agricultor para alimentar a su familia. La economía no queda sujeta a las leyes de los gobiernos sino de acción de los particulares; como bien lo señala nuestra constitución.

    Y, como dice el título de este escrito, el Salario Mínimo viola lo que ni el Creador optó por violar; vale decir, dar al ser humano la libertad para hacer el bien o a equivocarse; ya que sin ello ni siquiera somos humanos.

  • Crisis de la Organización Mundial de Comercio: Impacto para Panamá

    La fecha de 10 de diciembre de 2019 pasará a la historia como el día en que la Organización Mundial de Comercio (OMC), con sede en Ginebra, perdió el poder de hacer cumplir las reglas del comercio internacional derivadas de los acuerdos multilaterales. En esa fecha, el mandato de dos de los tres jueces restantes (el mínimo establecido para que sus decisiones tengan efecto), del Órgano de Apelación de la OMC expiró. Las esperanzas de que fuesen reemplazados se vieron frustradas tras 12 años de sistemático veto a todos los nombramientos por parte de Estados Unidos.

    La consecuencia inmediata de esta crisis es que las catorce disputas llevadas ante la OMC y que se encuentran en instancia de apelación quedarán en el limbo. Una de ellas es la de Panamá en su conflicto con Colombia en torno a los aranceles impuestos a los textiles y calzados provenientes de la Zona Libre de Colón.

    El Órgano de Apelación, al cual comúnmente se le denomina la “Corte Suprema” del comercio internacional, compuesto por un panel de siete jueces era la última instancia en el sistema de resolución de controversias entre los países miembros. Este sistema de solución de diferencias fortalecía particularmente la voz de las economías pequeñas y medianas. Las violaciones por parte de estados poderosos de las normas existentes de la OMC podían ser sancionadas efectivamente.

    Estados Unidos, es uno de los países que más hizo uso del mecanismo de arbitraje. Es el Órgano  de Apelación que el pasado octubre, por ejemplo, falló a su favor en el contencioso entre Airbus y Boeing, dos meses después de haber autorizado a este país a aplicar contramedidas contra la Unión Europea (UE) por valor de 7.500 millones de dólares en este mismo conflicto comercial.

    Antes de Donald Trump, las administraciones de Bush y Obama ya habían bloqueado las designaciones de jueces a manera de protesta por la manera como opera la OMC. Entre los reproches que Estados Unidos le hace a las OMC, es que le limita la capacidad a este país para combatir las prácticas comerciales injustas de China y otros países. Los líderes mundiales se han comprometido con reformar la institución pero no logran alcanzar un consenso sobre el contenido de dicha reforma en un contexto caracterizado por desafíos complejos para el sistema comercial internacional y crecientes tensiones entre ciertas potencias comerciales, lo cuales han dado como resultado la proliferación de medidas y contramedidas que ahora pesan sobre el desarrollo comercial y hacen que las negociaciones sobre el futuro de la OMC sean más difíciles.

    El panorama actual es incierto. “Este es un escenario de pérdida para todos que agravará el contexto económico global”, lamentó el Director General, Roberto Acévedo, añadiendo que frente a esta situación, los países podrían optar por «medidas temporales» o «mecanismos alternativos», pero siempre en el contexto del sistema de solución de disputas, que es visto como el único que puede ofrecer un trato equitativo a un país pequeño en litigio contra una potencia comercial. Acevedo reconoció también que el riesgo de que los países pierdan confianza y tomen medidas unilaterales está presente, pero advirtió de que esto aumentaría la incertidumbre, lo que a su vez redundaría en menos inversiones, menos crecimiento económico y menos creación de empleo.

    La “ley de la Selva” o el poder del más fuerte, corre el peligro de regir el comercio mundial en los próximos años, en particular con respecto a los conflictos que oponen los Estados Unidos a potencias como China o la Unión Europea. Los expertos coinciden en señalar que si bien la globalización actual apunta a que haya una apertura más completa de los países y del comercio internacional, el nuevo paradigma de los intercambios se va a centrar en el futuro en una mayor regionalización de las transacciones y en la construcción de bloques concretos. De hecho, los grandes grupos regionales ya están en proceso de organizarse para tener un peso económico.

    La UE manifestó que “no apoyará ni condonará un sistema de relaciones económicas basadas en el poder.” En espera de encontrar una solución satisfactoria para todos los 164 miembros de la OMC, la UE, Noruega y Canadá exploran la posibilidad de crear un mecanismo de arbitraje alternativo. Se espera que a esta iniciativa se sumen China y otros países en desarrollo tales como Argentina, Brasil, Chile, Turquía.  Por su parte, Suiza se moviliza con otros 59 países desarrollados y en desarrollo para asegurar el éxito de la próxima Conferencia Ministerial de la OMC en junio de 2020 en Kazajistán.

    Los trabajos y debates en los que participe Panamá en el seno de la OMC en Ginebra son vitales para el país, pues lo que resulte tendrá incidencia en la economía panameña. Panamá es una economía que ha prosperado gracias al comercio internacional, de manera que debe con fuerza apoyar el multilateralismo y toda propuesta que ofrezca instrumentos funcionales y transparentes para hacer frente a los desafíos actuales de una economía con una multiplicidad de retos y oportunidades.

  • ¿Desigualdad o envidia?

    Cuando el sacrificio de Abel fue respetado por Dios y el suyo no, Caín asesinó a su hermano. Fue un asesinato de envidia (Génesis 4:3-8). Más aún, el mismo Jesucristo fue asesinado por los líderes religiosos de su día por razones de envidia. Como bien reza el proverbio 14:30, “El corazón sano es vida para el cuerpo, pero la envidia es putrefacción hasta los huesos.” Ser tentado por la envidia no es pecado, sino el permitir que semejante pasión supure y se torne destructiva. Una definición interesante del término “envidia” es la de “tristeza por el bien ajeno.” Típicamente el envidioso no se afana en mejorar su posición sino en desmejorar a quien posee lo que el envidioso desordenadamente anhela.

    ¿Alguna vez has notado lo poco que se escribe o aborda el tema de la envidia en los medios y entre la gente? ¿Te has preguntado por qué un tema humano tan fundamental no se aborda más a menudo?

    La envidia es un impulso que se anida en nuestros corazones, y que surge desde el momento en que nuestro entorno social nos lleva a la comparación. Comparar no es malo, lo malo está en anidar resentimientos y empollar los demonios que se constituyen en la fuente de otras perversiones; como la gula, pereza, avaricia, la soberbia y la ira.

    La envidia es comparación que nos impulsa a aspirar por aquello que otros poseen y que deseamos. En otras palabras, como todo en la vida, las cosas, bien usadas pueden conducir al bien y mal usadas son destructivas. Así, desde el momento en que ves en el vecino aquello que ansías para ti. puede comenzar el proceso de comparación y cuestionamiento.

    Compartir sanamente es bueno. Pero ¿qué ocurre cuando se pretende lo inalcanzable; tal como sería la búsqueda de la belleza física del vecino o la vecina? En tal situación y anidando una envidia destructiva, se ansía y hasta procura la destrucción de lo ajeno e inalcanzable. Ello, típicamente, termina con la destrucción propia; tal como en Venezuela.

    Claman el rechazo a una desigualdad que les aflige pero que no logran definir. La misma naturaleza es desigual, pero no podemos decir que sea perversa. Lo que hacemos frente a esas realidades es lo que puede ser positivo o patológico. Por ejemplo, aumentar impuestos bajo la falsa premisa de que con ello lograremos equiparar desigualdades no sólo es llevarse a engaño, sino que probablemente nos llevará al desfiladero.

    Recién, al enterarnos de que Panamá va adelante en los índices del peor rendimiento educativo, salen los sabiondos a culpar la desigualdad socioeconómica. El problema no es, en sí, la desigualdad, sino los resultados de nefastas políticas. La solución está en adoptar sanas políticas y no aquellas que sólo procuran venganza por algún mal real o imaginado.

    El gobierno estatal sólo puede ser instrumento de equiparación a través de la tutela de la vida, la libertad y la propiedad. Pretender equiparación mediante la manipulación de lo que es propio de cada quien, sólo conduce a mayor desigualdad. Más aún, hoy día que las computadoras, los teléfonos móviles y la tecnología van permitiendo que hasta los más pobres logren acceso a las mejores bibliotecas y al conocimiento en general, se abren posibilidades insospechadas.

    El mayor peligro no está en que algunos logren ventajas bien habidas, sino a que la envidia nos lleve a votar por políticas que reducen nuestro sagrado derecho de escoger y a ser libres; que es el único camino que conduce a la auténtica riqueza.